Está en la página 1de 28

Subsecretaría de Educación Media Superior

CONSTRUYE T

PROGRAMA DE APOYO A LAS Y LOS JÓVENES DE


EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR PARA EL DESARROLLO
DE SU PROYECTO DE VIDA Y LA PREVENCIÓN EN
SITUACIONES DE RIESGO

Diplomado de formación inicial


Materiales para el participante
Dimensión: Vida Saludable, Subdimensión: Consumo y
Salud

Sesión 8
M. en C. Javier Luna Carrasco, ILSI de México A.C.

Mayo 22, 2009


Índice

I. Introducción a la Subdimensión Consumo y Salud 3


I.1 Situación de la salud en el mundo 3
I.2 Situación de la salud en México 3
1.3 La salud del infante y el adolescente 5
I.4 Aterrizaje de la promoción de la salud 6
1.5 Orientación alimentaria 9
II. Objetivos de la Subdimensión Consumo y Salud 18
II.1 Objetivo general 18
II.2 Objetivos específicos
II.3 Objetivo de la sesión 18
18
III. Ejercicios de aplicación 19
IV. Prácticas y ejercicios de aplicación individual 24
V. Referencias bibliográficas 27

2
I Introducción
I.1 Situación de la salud en el mundo
La salud, así como la enfermedad de los individuos, depende de diversos factores que se
relacionan con la conducta, el ambiente y el estilo de vida, teniendo causas complejas que
involucran determinantes biológicos, socioeconómicos y culturales.
A nivel global la salud ha alcanzado diferencias inigualables, existen, en países
desarrollados, epidemias de enfermedades crónico degenerativas que tienen efectos en los
ámbitos de la salud y la economía. Por otro lado, en los países en desarrollo se presentan
todavía problemas de rezago que no deberían existir en este mundo y que, actualmente, se
combinan, con frecuencia, con enfermedades crónico degenerativas; esto sucede en el mundo
globalizado y avanzado. Esta situación resulta insostenible, algunos países del sureste
asiático, otros africanos y varios latinoamericanos presentan problemas de salud de resultado
del rezago, la pobreza y el atraso, conviviendo en un mundo polarizado en el que los diversos
países enfrentan realidades diferentes.
En los últimos años se han presentado transformaciones profundas en el escenario
mundial. El crecimiento rápido de los mercados internacionales, así como la revolución en las
comunicaciones, han erosionado las fronteras nacionales, estimulando el movimiento de
personas, bienes y servicios de un país a otro. Esta dinámica está dando lugar a un nuevo
orden en el campo de la salud caracterizado, entre otras cosas, por la transferencia
internacional de riesgos., la cual está asociada a cambios ambientales globales, movimientos
migratorios, exportación de estilos de vida e ideas, variaciones en los estándares ambientales y
ocupacionales, comercio de sustancias nocivas, tanto legales como ilegales, y distribución de
tecnologías médicas. Ejemplos dramáticos de esta internacionalización de riesgos son las
pandemias de VIH-SIDA y tuberculosis, así como la diseminación internacional de agentes
patógenos resistentes a los antibióticos comunes.
La transferencia de riesgos a través de las fronteras ha adquirido una magnitud tal que
los países desarrollados han incorporado este tema a su agenda de seguridad nacional y han
puesto en marcha sistemas de alarma para contender con la propagación inesperada de
enfermedades infecciosas y otros riesgos globales para la salud1
Además, la liberalización del comercio mundial ha expandido el mercado de productos y
servicios de salud. Las exportaciones farmacéuticas de los países de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por ejemplo, se incrementaron en más de 1
000 por ciento entre 1975 y 2000. El comercio de servicios de salud, por su parte, se ha
multiplicado en todas sus formas, al grado que una cantidad importante de empresas de
atención a la salud opera ya globalmente.

I.2 Situación de la salud en México


En México, a partir de la realización de la primera Encuesta Urbana de Alimentación y Nutrición
(ENURBAL-95) se observó que los cambios en la distribución de la población (transición
demográfica, en la que se presentan los cambios en la esperanza de vida y la dinámica de la
población, es decir las personas tienen menos hijos y en general viven más) y en el estilo de
vida, habían propiciado una transformación en el patrón alimentario de los habitantes de zonas
urbanas, pasando del que entonces se basaba en el consumo básico de maíz, trigo, arroz,
fríjol, frutas, hortalizas, pescado y poco habitual de carnes rojas, al de un consumo excesivo de
energía, grasas saturadas, harinas, azúcares refinados y alimentos de origen animal, además
1
Frenk J. PNS SSA. México, 2000.
3
de la baja ingesta de fibra, cereales integrales, frutas y verduras (transición alimentaria); lo
cual, entre otras muchas causas, trajo consigo la modificación del perfil epidemiológico de la
población (transición epidemiológica).
A partir de esos cambios, la prevalencia de las enfermedades crónico degenerativas,
conocidas con la abreviatura ECD, derivadas de la vida moderna, del poco ejercicio físico y el
exceso en la alimentación, aumentó con rapidez; en 1950, estas enfermedades fueron la causa
del 10% del total de defunciones ocurridas, para 1970 alcanzaron el 14% y, en 1999,
representaban el 30% del total de muertes ocurridas en el país.
Actualmente, según datos de la reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) desarrollada en 2006 por el Instituto Nacional de Salud Pública de la Secretaría de
Salud, el 70% de la población entre 30 y 60 años, de ambos sexos, tiene sobrepeso u
obesidad. Mientras que la población de 20 años o más muestra una prevalencia general de
hipertensión arterial de 30.8% y de 26.5% de colesterol alto. Por su parte, la prevalencia de
diabetes por diagnóstico médico previo en los adultos, a nivel nacional, fue de 7%.
México inicia este siglo enfrentando desafíos complejos. Las enfermedades infecciosas,
la desnutrición y los problemas materno-infantiles se ubican en uno de los extremos del campo
epidemiológico; en el otro, están las enfermedades no transmisibles y las lesiones, problemas
que, con diferente magnitud, predominan en todos los países desarrollados. Es decir, las
patologías del rezago ahora se yuxtaponen con las derivadas de los excesos, situación que se
conoce como trampa epidemiológica. La causa fundamental de estos problemas es la pobreza
y su solución definitiva depende de la posibilidad de incrementar el nivel de bienestar general
de la población.
Las enfermedades actuales, pues, se deben, en su mayoría, a excesos y al ritmo de la
vida cotidiana, así como a la creciente exposición a estilos de vida que dañan la salud. El
sedentarismo, el consumo de tabaco y alcohol, la inseguridad pública y vial, la violencia en el
hogar, además del deterioro de las redes familiares y sociales han crecido incesantemente a lo
largo del último medio siglo en nuestro país. Su control depende de la implantación de
estrategias anticipatorias y preventivas que incidan sobre los hábitos de vida.
La población mexicana creció más de siete veces en el siglo XX, al pasar de 13.5
millones en 1900 a 97.5 millones en el año 2000. En este mismo periodo, la tasa de mortalidad
general descendió de 35 a 4.5 muertes anuales por 1000 habitantes y la tasa de mortalidad
infantil de más de 200 decesos por 1000 nacidos vivos registrados a sólo 262.
La esperanza de vida al nacer se incrementó considerablemente en el siglo XX, al pasar
de 40 años en los hombres y 42 en las mujeres en 1940. a 73 y 77 años, respectivamente, en
2000. Además, la brecha en este rubro entre estados disminuyó, al pasar de casi 23 años entre
los estados extremos, en 1950, a poco más de cinco en 2000. La natalidad empezó a
descender a partir de los años setenta, el promedio de hijos por mujer en edad fértil pasó de
seis en 1976 a 2.4 en el momento actual, cifras que hablan del enorme impacto de los
programas de planificación familiar. En el año 2000 la prevalencia de uso de métodos
anticonceptivos entre las mujeres unidas en edad fértil ascendió a 70 por ciento.
Como resultado de la disminución de la mortalidad, la caída de la tasa de fecundidad y
el aumento en la esperanza de vida, se han generado dos fenómenos que caracterizan el
crecimiento poblacional reciente del país: un descenso de la velocidad de reproducción y el
envejecimiento.
La población mexicana, que se duplicó entre 1958 y 1981, volverá a duplicarse hasta
2030. Por otro lado, el porcentaje de adultos mayores en la estructura poblacional total se irá
incrementando, de representar cuatro por ciento en 1970, los mayores de 65 años

2
Kuri P. Dirección General de Epidemiología SSA. México, 2002.
4
representarán diez por ciento de la población en 2025 (alrededor de 12.5 millones de adultos
mayores).
Las principales causas de muerte también cambiaron. Las enfermedades transmisibles
y los padecimientos ligados a la reproducción, que ocupaban los primeros sitios en el cuadro
de causas de mortalidad, han sido desplazados por las enfermedades no transmisibles y las
lesiones. Entre 1950 y 2000 el porcentaje de defunciones debido a infecciones intestinales
disminuyó 14 veces (14.3 a 1%), mientras que las muertes por enfermedades del corazón se
cuadruplicaron (4 a 16%).
Así, pues, al hacer este análisis sobre los principales problemas de salud actuales, se
concluye que las enfermedades no transmisibles y las lesiones han tomado una importancia
primordial, aunque los daños producidos por las afecciones perinatales, las infecciones
respiratorias, la cirrosis y la desnutrición siguen jugando un papel importante. Cabe señalar que
intervienen, también, diversos problemas que afectan sobre todo a los jóvenes y que no
necesariamente llevan a la muerte –violencia, accidentes de vehículo de motor,
atropellamientos, depresión y consumo de alcohol– y la demencia, que es particularmente
común en las personas mayores. La diabetes mellitus y la cardiopatía isquémica generan
individualmente una gran parte del peso de la enfermedad en el país.

I.3 La salud del infante y el adolescente


La salud, según la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés), es un
derecho universal. Juega un papel vital, ya que, sobre todo en la primera etapa de la vida,
afecta directamente el crecimiento y desarrollo de los países3.
En aquéllos en vías de desarrollo, como ya se comentó, un porcentaje alto de los
problemas de salud de la infancia y la adolescencia, específicamente las muertes, son
ocasionados por enfermedades infecciosas y los trastornos nutricionales.
En la región de las Américas, a finales del siglo XX, la mortalidad infantil por
enfermedades infecciosas era de alrededor de 170 000 por año 4 y la mayoría de las
defunciones podrían haberse evitado con medidas sencillas de prevención, diagnostico precoz
y tratamiento.
En América Latina, diversas instituciones y gobiernos han establecido, durante mucho
tiempo, programas con el propósito de mejorar la salud infantil y del adolescente, aunque
parece ser que los problemas de salud tienen raíces más profundas de lo que la salud pública,
como ente, puede solucionar, tal es el caso de la pobreza.
Por lo que se refiere a México, hoy en día hay regiones del país marginadas que
presentan una trampa epidemiológica, es decir, existen enfermedades de rezago y desnutrición
y en los adultos problemas de excesos como la obesidad.
La mayoría de los países de América Latina, en donde queda incluido México,
presentan problemas económicos en mayor o menor medida, se observan problemas como la
polarización económica, situación que en el caso de México denota que las regiones del norte
y algunas del centro del país son consideradas del primer mundo (en lo que se refiere a su
crecimiento económico, desarrollo y nivel de vida) y las regiones del sur cruzan por un
crecimiento económico y desarrollo estancado desde los años 50, lo que provoca pobreza en
estas regiones.

3
Sobrino, T. M.; El tercer mundo sufre una situación de mal nutrición primaria por falta de aportes; “Huelva
información” (periódico local); Huelva, España 28 de marzo del 2001.
4
Reunión del Grupo Asesor Técnico “AIEPI-GATA”; Organización Panamericana de la Salud, Houston, Texas
2002.
5
I.4 Aterrizaje de la promoción de la salud
La promoción de la salud consiste en proporcionar a la población los medios necesarios para
mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma. Para alcanzar un estado adecuado
de bienestar físico, mental y social un individuo o grupo debe ser capaz de identificar y realizar
sus aspiraciones, de satisfacer sus necesidades y de cambiar o adaptarse al medio ambiente.
La salud se percibe, pues, no como el objetivo, sino como la fuente de riqueza de la vida
cotidiana. Se trata por tanto de un concepto positivo que acentúa los recursos sociales y
personales, así como las aptitudes físicas. Por consiguiente, dado que el concepto de salud
como bienestar trasciende la idea de formas de vida sanas, la promoción de la salud no
concierne exclusivamente al sector sanitario5.
Las condiciones y requisitos para la salud son:
 La paz,
 la educación,
 la vivienda,
 la alimentación,
 la renta habitación,
 un ecosistema estable,
 la justicia social y
 la equidad.
Cualquier mejora de la salud ha de basarse necesariamente en estos prerrequisitos.
Una buena salud es el mejor recurso para el progreso personal, económico y social, así
como una dimensión importante de la calidad de la vida. Los factores políticos, económicos,
sociales, culturales, de medio ambiente, de conducta y biológicos pueden intervenir bien en
favor o en detrimento de la salud. El objetivo de la acción por la salud es hacer que esas
condiciones sean favorables para poder promocionarla.
La promoción de la salud se centra en alcanzar la equidad sanitaria. Su acción se dirige
a reducir las diferencias en el estado actual de la salud y a asegurar la igualdad de
oportunidades y proporcionar los medios que permitan a toda la población desarrollar al
máximo su salud potencial. Esto implica una base firme en un medio que la apoye, acceso a la
información y poseer las aptitudes y oportunidades que la lleven a hacer realidad sus opciones
en términos de salud. Las personas no podrán alcanzar su plena salud potencial a menos que
sean capaces de asumir el control de todo lo que la determine. Esto se aplica igualmente a
hombres y mujeres.
La perspectiva de la promoción de la salud brinda un marco conceptual y operativo que
tiende siempre hacia lo positivo6 como foco de arrastre a la tarea creativa de imaginar una
sociedad y un tipo de convivencia que utilicen los recursos tradicionales y los nuevos para
diseñar formas de vivir en las que se construyan marcos de pertenencia y vías de sentido.
Sirve entonces como abordaje de respuesta, que da cabida a un proceso de re enraízamiento
con connotaciones positivas para el conjunto social y sus miembros. Ubicaremos a esta
estrategia siguiendo el esquema planteado por Leighton (1988):
Gráfica. El espectro de actividades en salud

5
Carta de Ottawa para la promoción de la salud. 1986.
6
Millé C. Dependencias, raíces contra la incertidumbre. Tesis Doctoral. México, 2003.

6
Curar Aliviar Promover Prevenir Prevenir Promover
remisiones recaídas inicio la
salud

Salud
Enfermedad

Adaptado de: Leighton, A., 1988. Citado por Millé C. 2003


El sector salud no puede, por sí mismo, proporcionar las condiciones previas ni asegurar las
perspectivas favorables para la salud y, lo que es más, la promoción de la salud exige la acción
coordinada de todos los implicados: los gobiernos, los sectores sanitarios y otros sectores
sociales y económicos, las organizaciones benéficas, las autoridades locales, la industria y los
medios de comunicación. Las personas de todos los medios sociales están involucradas como
individuos, familias y comunidades. A los grupos sociales y profesionales y al personal sanitario
les corresponde especialmente asumir la responsabilidad de actuar como mediadores entre
los intereses antagónicos y a favor de la salud.
Las estrategias y programas de promoción de la salud deben adaptarse a las
necesidades locales y a las posibilidades específicas de cada país y región, además de tener
en cuenta los diversos sistemas sociales, culturales y económicos.
Para promover la salud se debe ir más allá del mero cuidado de la misma. La salud ha
de formar parte del orden del día de los responsables de la elaboración de los programas
políticos, en todos los sectores y a todos los niveles, con objeto de hacerles tomar conciencia
de las consecuencias que sus decisiones pueden tener para la salud y llevarles así a asumir la
responsabilidad que tienen en este respecto.
Algunas consideraciones para la promoción de la salud:
a) Creación de ambientes favorables
Nuestras sociedades son complejas y están relacionadas entre sí de forma que no se
puede separar la salud de otros objetivos. Los lazos que, de forma inextricable, unen al
individuo y su medio constituyen la base de un acercamiento socio-ecológico a la salud.
El principio que ha de guiar al mundo, las naciones, las regiones y las
comunidades ha de ser la necesidad de fomentar el apoyo recíproco, de protegernos
los unos a los otros, así como nuestras comunidades y nuestro medio natural. Se debe
poner de relieve que la conservación de los recursos naturales en todo el mundo es una
responsabilidad mundial.
El cambio de las formas de vida, de trabajo y de ocio afecta de forma muy
significativa a la salud. El trabajo y el ocio deben ser una fuente de salud para la
población. El modo en que la sociedad organiza el trabajo debe de contribuir a la
creación de una sociedad saludable. La promoción de la salud genera condiciones de
trabajo y de vida gratificantes, agradables, seguras y estimulantes.

7
Es esencial que se realice una evaluación sistemática del impacto que los
cambios del medio ambiente producen en la salud, particularmente en los sectores de la
tecnología, el trabajo, la energía, la producción y el urbanismo. Dicha evaluación debe ir
acompañada de medidas que garanticen el carácter positivo de los efectos de esos
cambios en la salud pública. La protección, tanto de los ambientes naturales como de
los artificiales, y la conservación de los recursos naturales, debe formar parte de las
prioridades de todas las estrategias de promoción de la salud.
b) Reforzamiento de la acción comunitaria
La promoción de la salud radica en la participación efectiva y concreta de la comunidad
en la fijación de prioridades, la toma de decisiones y la elaboración y puesta en marcha
de estrategias de planificación para alcanzar un mejor nivel de salud. La fuerza motriz
de este proceso proviene del poder real de las comunidades, de la posesión y del
control que tengan sobre sus propios empeños y destinos.
El desarrollo de la comunidad se basa en los recursos humanos y materiales con
que cuenta la comunidad misma para estimular la independencia y el apoyo social, así
como para desarrollar sistemas flexibles que refuercen la participación pública y el
control de las cuestiones sanitarias. Esto requiere un total y constante acceso a la
información y a la instrucción sanitaria, así como a la ayuda financiera.
c) Desarrollo de las aptitudes personales
La promoción de la salud favorece el desarrollo personal y social en tanto que
proporcione información, educación sanitaria y perfeccione las aptitudes indispensables
para la vida. De este modo se incrementan las opciones disponibles para que la
población ejerza un mayor control sobre su propia salud y sobre el medio ambiente, así
como para que opte por todo lo que propicie la salud.
Es esencial proporcionar los medios para que, a lo largo de su vida, los
individuos se preparen para las diferentes etapas de la misma y afronten las
enfermedades y lesiones crónicas. Esto se hará posible a través de las escuelas, los
hogares, los lugares de trabajo y el ámbito comunitario, en el sentido de que exista una
participación activa por parte de las organizaciones profesionales, comerciales y
benéficas, orientada tanto hacia el exterior como hacia el interior de las instituciones
mismas.
d) Reorientación de los servicios de salud
La responsabilidad de la promoción de la salud por parte de los servicios de salud la
comparten los individuos, los grupos comunitarios, los profesionales de la salud, las
instituciones y servicios sanitarios y los gobiernos. Todos deben trabajar conjuntamente
por la consecución de un sistema de protección de la salud.
El sector sanitario debe jugar un papel cada vez más importante en la promoción
de la salud de forma tal que trascienda la mera responsabilidad de proporcionar
servicios clínicos y médicos. Dichos servicios deben tomar una nueva orientación que
sea sensible y respete las necesidades culturales de los individuos.
Asimismo deberán favorecer la necesidad, por parte de las comunidades, de una
vida más sana y crear vías de comunicación entre el sector sanitario y los sectores
sociales, políticos y económicos.

La reorientación de los servicios sanitarios exige, igualmente, que se preste


mayor atención a la investigación sanitaria así como a los cambios en la educación y la

8
formación profesional. Esto necesariamente ha de producir un cambio de actitud y de
organización de los servicios sanitarios de forma que giren en torno a las necesidades
del individuo como un todo.
e) Irrumpir en el futuro
La salud se crea y se vive en el marco de la vida cotidiana; en los centros de
enseñanza, de trabajo y de recreo. La salud es el resultado de los cuidados que uno se
dispensa a sí mismo y a los demás, de la capacidad de tomar decisiones y controlar la
vida propia y de asegurar que la sociedad en que uno vive ofrezca a todos sus
miembros la posibilidad de gozar de un buen estado de salud.
El cuidado del prójimo, así como el planteamiento holístico y ecológico de la
vida, son esenciales en el desarrollo de estrategias para la promoción de la salud. De
ahí que los responsables de la puesta en práctica y evaluación de las actividades de
promoción de la salud deban tener presente el principio de la equidad de géneros en
cada una de las fases de planificación.

1.5 Orientación alimentaria


La educación en nutrición
Muchos autores recomiendan que la educación nutricional, en este caso para beneficio de los
niños, debe darse a las madres de familia, ya que en muchas poblaciones y diferentes culturas
son ellas las encargadas de la alimentación familiar y de velar la salud de estos grupos de
edad.
La educación nutricional está considerada como una de las armas más importantes en
el campo de la Salud Pública 7, tiene como objetivo primordial el proporcionar los conocimientos
indispensables en materia de alimentación, nutrición e higiene para así establecer actitudes y
hábitos de alimentación. Esta parte es en sí muy importante, ya que el objetivo primordial de la
educación en nutrición reside en la modificación de la conducta humana, situación por la cual,
en términos generales, es poco eficaz8, ya que echa mano del sistema convencional de la
educación en nutrición, por retomar la expresión creada por R.C. Hornik (1985) en la síntesis
que él efectuó para las Naciones Unidas.
Como ejemplo típico del sistema convencional de educación en nutrición, está la
situación en la que un promotor de salud9, o un maestro de educación media superior, realiza
una charla acerca de hidratación oral, lleva un mensaje articulado de 2 horas, con mucha
información, siendo una persona ajena a la comunidad o un actor que usualmente no difunde
aspectos de salud, sin conocer los problemas de la comunidad y, lo mas grave de todo,
exponiendo el tema bajo el supuesto de que todos lo entienden, con un solo canal de
comunicación, es decir, habla sin interactuar con el grupo ¡Qué presunción! ¡Qué negación de
la complejidad de la educación y la comunicación! ¿Qué decir de la competencia con los
círculos de información tradicionales?, este promotor o maestro no podrá, con su charla, borrar
la influencia de la familia, la vecina, el sacerdote, el curandero.
La educación en nutrición se ejerce por varias vías de comunicación, en las que cada
canal, actúa de manera aislada, es por tanto indispensable influenciar a varios de estos
canales. Generalmente, la educación en nutrición no se inserta en una política global de salud,
ni a fortiori, una política de desarrollo, se ejerce muy frecuentemente como una actividad de

7
Ibidem cita 9.
8
Andrien, M. y Beghin, I..; Nutrición y Comunicación. Universidad Iberoamericana, México D.F. 2001.
9
Persona que normalmente se encarga de realizar la educación en salud en México.
9
rutina, bajo esquemas tradicionales y sin el menor lazo directo con la población objetivo, sólo
como una simple receta carente de interacción grupal.
El error metodológico más común, dentro de este esquema, es que se establece la
educación en nutrición sin un objetivo y preámbulo de lo que realmente se desea hacer y sin
investigar o hacer un diagnóstico de los posibles canales para desarrollarla.
Sin embargo, el problema de la poca eficacia de la educación en nutrición, no es propio
de ella misma, se plantea igualmente en la educación para la salud e, incluso, en la educación
en general. Es realmente la cuestión de la legitimidad del enfoque educativo. Esta aspira a
instaurar ciertos valores (por ejemplo, el valor de la salud del niño pequeño). Toda educación
implica el deseo de modificar el comportamiento del otro. De no hacerlo no se puede decir que
se esta haciendo educación.
Por tanto, es importante, para desarrollar educación en nutrición:

 Establecer claramente un objetivo alcanzable y que contemple exactamente lo que se


quiere hacer. Normalmente, el objetivo denota de manera general qué es lo que se desea
hacer, cómo y hasta dónde llegar.

 Realizar una evaluación tanto previa (diagnóstico) como final para medir los resultados
alcanzados, relacionados con los objetivos planteados.
Dentro de la evaluación inicial, o diagnóstico, debe contemplarse tanto conocer a la
población y sus problemas de manera directa (puede hacerse utilizando la técnica de los
grupos de discusión, como los que se proponen para el programa Construye T), o bien con
la aplicación del Diagnóstico de situaciones de riesgo y protección en estudiantes, así
como analizando estadísticas epidemiológicas si existieran, como también se indica en el
Manual de Operación de Comités Escolares.
Para la evaluación final, no sólo se comparan los datos obtenidos en el Diagnóstico
inicial de estudiantes con los de la aplicación al finalizar el ciclo escolar, sino que se
observarán las modificaciones en el suministro de alimentos en el plantel y la situación de
salud de estudiantes y docentes, que se registraron en la Red Interna del portal de
Construye T. Para precisar esta información y completarla en lo cualitativo, se pueden
volver a celebrar grupos de discusión.

 Es primordial que se utilicen técnicas educativas que hagan el aprendizaje más significativo
y comprensible, tal es el caso del método activo-participativo, utilizado por la Licenciada en
Nutrición Graciela Lobos Rojo, profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana de la
Ciudad de México, ésta es una técnica educativa constructivista, que toma en
consideración teorías del aprendizaje social, lo cual contempla las creencias de cambio en
el cual se reorganizan de manera drástica las relaciones entre los esquemas de
conocimiento logrando otro significado, para ello la motivación y la comprensión son las
principales herramientas.
Otro aspecto importante es utilizar material didáctico adecuado y comprensible. Y,
por último, dirigir y adecuar el nivel de las charlas para el grupo en el que se desea realizar
la educación nutricional.

 Mantener una postura de aprendizaje durante todo el tiempo, ya que esto ayudará a
redirigir, si es necesario, el cauce de los objetivos.

Fases de la educación en nutrición


10
Fase 1 Concepción
 Definición del problema.
 Investigación de las causas.
 Diagnóstico educativo.
Fase 2 Formulación
 Definición de los objetivos.
 Elaboración de los mensajes.
 Formulación de un plan.
Fase 3 Implementación
 Elaboración del material didáctico.
 Formación de las personas que intervienen.
 Ejecución de los cursos previstos.
Fase 4 Evaluación final
Fuente: Andrien, M. y Beghin, I. Nutrición y Comunicación. Universidad Iberoamericana,
México D.F. 2001.
Aspectos generales de la orientación alimentaria
De forma más precisa se puede definir a la Orientación Alimentaria como un conjunto de
acciones que proporcionan información básica, científicamente validada y sistematizada,
tendente a desarrollar habilidades, actitudes y prácticas relacionadas con los alimentos y la
alimentación para favorecer la adopción de una dieta correcta a nivel individual, familiar o
colectivo, tomando en cuenta las condiciones económicas, geográficas, culturales y sociales.
Aplicando el concepto en el contexto de México, se encuentra que el patrón alimentario
se ha modificado severamente y ha tenido diversos cambios, como se mencionó
anteriormente, pasando del que en el pasado se basaba en el consumo básico de maíz, trigo,
arroz, fríjol, frutas, hortalizas, pescado y un consumo poco habitual de carnes rojas; al de un
consumo excesivo de energía, grasas saturadas, harinas, azúcares refinados y alimentos de
origen animal, además del bajo consumo de fibra, cereales integrales, frutas y verduras
(transición alimentaria). Paradójicamente, dada la condición económica de México, se
considera que en el país el 65% del consumo alimentario familiar cotidiano está formado
todavía por productos en fresco, y sólo 35% corresponde a productos procesados. Sin
embargo, la población en general es susceptible a recibir y aceptar información nutricional sin
importar la fuente que la proporcione, desde profesionales de la salud, publicidad comercial y
hasta familiares o vecinos. La ENURBAL 2002 reportó que la primera fuente de información en
materia de nutrición fue proporcionada por el médico, el segundo, tercero y cuarto lugares
estaban ocupados por la televisión, radio y revistas, con un total de 35.48%, por lo que los
hábitos alimentarios de la población mexicana están muy ligados al tiempo que la gente dedica
a ver televisión y a la calidad de la información nutricional que ésta proporciona.
En lo anterior, radica la importancia de transmitir información científicamente validada
de una manera sencilla, fácil de comprender y aplicar, además de hacerlo a través de personal
calificado como nutriólogos, dietistas o personal de salud o de educación que ha recibido
formación en nutrición y cuente con experiencia en orientación alimentaria, además de
certificación vigente como capacitador a nivel laboral, o bien, personal que fue preparado por
dichos profesionales.

11
La alimentación es un factor modificable, por lo tanto ofrece la posibilidad de prevenir
diversas enfermedades; no obstante, modificar la alimentación no es un tema fácil por su
dependencia de hábitos y costumbres que tienen tanto componentes conscientes como
inconscientes, por ello la orientación alimentaria debe llevarse a cabo mediante:
a) Acciones de educación para la salud: las cuales implican procesos permanentes de
enseñanza y aprendizaje a través del intercambio y análisis de información.
b) Participación social: proceso que permite involucrar a la población, autoridades locales,
instituciones públicas y sectores social y privado en la planeación, programación,
ejecución y evaluación de los programas y acciones de salud, con el propósito de lograr
un mayor impacto y fortalecer al Sistema Nacional de Salud.
c) Comunicación educativa: proceso basado en el desarrollo de esquemas novedosos y
creativos de comunicación que se sustenta en técnicas de mercadotecnia social, que
permite la producción y difusión de mensajes gráficos y audiovisuales de alto impacto,
con el fin de reforzar los conocimientos en salud y promover conductas saludables en la
población.
Es importante recordar que aún cuando los contenidos de orientación alimentaria deben
proporcionarse a toda la población, éstos deben basarse en la identificación de grupos
vulnerables o en riesgo, a través de la valoración de diversos puntos como: grupo de edad,
estado de nutrición, prevalencia de enfermedades relacionadas con la nutrición, estrato
socioeconómico y ubicación geográfica, éstos últimos como determinantes de la accesibilidad y
disponibilidad de alimentos.
La Orientación Alimentaria implica el conocimiento y aplicación de algunos conceptos
que se describirán a continuación:
a. Alimentación correcta
Una alimentación correcta es aquella que, de acuerdo con los conocimientos
reconocidos en la materia, cumple con las necesidades específicas para cada diferente
etapa de la vida, por ejemplo, en los y las adolescentes promueve el crecimiento y
desarrollo adecuados, así como en los adultos permite conservar o alcanzar el peso
esperado para la talla, en ambos casos previene el desarrollo de enfermedades.
b. Hábitos alimentarios
Se conocen como hábitos alimentarios al conjunto de conductas adquiridas por un
individuo por la repetición de actos en cuanto a la selección, la preparación y el
consumo de alimentos, éstos se relacionan principalmente con las características
sociales, económicas y culturales de una población o región determinada. Los hábitos
generalizados de una comunidad se llaman “costumbres”.
c. Dieta correcta
Comúnmente confundimos la palabra dieta con comer poco para bajar de peso, sin
embargo, esta palabra se refiere al conjunto de alimentos y platillos que se consumen
cada día y que constituye la unidad de la alimentación, una dieta correcta debe contar
con las siguientes características: ser suficiente, completa, equilibrada, variada,
adecuada e inocua.
Para poder transmitir esta información de una manera sencilla, fácil de comprender y aplicar,
se cuenta con material de apoyo como El plato del bien comer, que es una representación
gráfica de los grupos de alimentos elaborada específicamente para la población mexicana.

12
Fuente: Secretaría de Salud. Norma oficial mexicana NOM-043-SSA2-2005, Servicios básicos de salud.
Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación. México
2005.
Un punto importante que hay que tomar en cuenta al emplear un esquema grafico de
agrupación de alimentos en la orientación alimentaria, es que en la mayoría de los casos, al
emplearlos se da por hecho que la población maneja por igual los nombres genéricos y los
específicos.
El nombre genérico corresponde a la clasificación de alimentos por tipos, por ejemplo,
frutas, verduras, cereales, leguminosas, alimentos de origen animal, lácteos.
El nombre específico se refiere a la denominación común de un alimento, como
manzana, jitomate, tortilla, frijol, pescado, leche.
Por esta razón, se debe iniciar cualquier programa de orientación alimentaria con la
presentación de los diferentes alimentos utilizando siempre los nombres específicos y no los
genéricos, posteriormente, se pueden ir introduciendo los nombres genéricos para poder hacer
generalizaciones, pero siempre cerciorándose de que el nombre genérico se ha comprendido y
se ha aprendido; finalmente se podrá especificar cuáles genéricos pertenecen al mismo grupo
de alimentos.
¿Por qué es importante transmitir a la población las características de una dieta
correcta?
La dieta correcta debe ser suficiente, esto significa que debe cubrir las necesidades calóricas
del individuo al que va dirigida tomando en cuenta su sexo, edad, peso, talla, actividad física y
estado de salud, de tal manera que toda dieta debe ser individualizada. Este conocimiento
permitiría a la población comprender que la dieta de cada persona es diferente dependiendo de
sus propias necesidades.
Seguir una dieta completa, es decir, que incluya al menos un alimento de cada grupo
mostrado en el plato del bien comer en cada comida del día, proporcionará todos los
nutrimentos (carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales) necesarios para el buen
funcionamiento del organismo.

13
Las verduras y frutas nos aportan vitaminas y minerales importantes en todas las
reacciones que se llevan a cabo en nuestro cuerpo, además de aportar una cantidad
considerable de fibra, la cual favorece el funcionamiento intestinal; las leguminosas y
alimentos de origen animal proporcionan las proteínas necesarias, entre muchas otras
funciones, para la síntesis de tejidos; los cereales constituyen nuestra principal fuente de
energía. Sin embargo, para que la dieta sea equilibrada, los nutrimentos deben guardar las
proporciones adecuadas, por lo que debemos consumir verduras y frutas en mayor cantidad,
los cereales en cantidad suficiente y las leguminosas y alimentos de origen animal en menor
proporción.
Si la población de todas las edades (desde niños hasta ancianos), fuera capaz de
diferenciar los alimentos que integran cada grupo del plato del bien comer, así como las
proporciones adecuadas en las que éstos deben incluirse en cada comida, podría evaluar
cuantos grupos de alimentos está incluyendo actualmente en cada comida y así identificar las
deficiencias o excesos en el aporte de nutrimentos para corregirlos.
Se debe procurar variar los alimentos del mismo grupo que incluimos en nuestras
diferentes comidas del día, para evitar el aburrimiento por la repetición de los mismos
alimentos en todas las comidas. Además, la dieta debe ser adecuada, tomando en cuenta los
gustos, la cultura y la disponibilidad de alimentos dependiente del estado socioeconómico de la
persona a la que va dirigida, así como de la ubicación geográfica y la temporada del lugar
donde reside. En este último aspecto se debe orientar a la población en la elección de
alimentos nutritivos y de bajo costo, además de aprovechar los frutos y verduras de temporada.
Finalmente, la dieta correcta debe ser inocua, es decir, que su consumo habitual no
implique riesgos para la salud, por lo que deberá estar exenta de microorganismos patógenos,
toxinas, contaminantes, asimismo consumirse con moderación. La orientación sobre las
buenas prácticas de higiene en la preparación de alimentos representa una excelente
herramienta de prevención de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) como diarreas y
vómitos por infecciones intestinales.
Etiquetado y publicidad de alimentos
Etiquetado
El control y protección de los derechos del consumidor de información, seguridad y calidad,
depende de manera indirecta de la existencia de una etiqueta, por ello, todos los productos
deben expenderse empacados o envasados y con una etiqueta que cumpla con las Normas
Oficiales Mexicanas (NOM) que emita tanto la Secretaría de Salud (SSA) como otras
dependencias competentes.
Una etiqueta puede definirse, de acuerdo con la NOM-051-SCFI-1994 Especificaciones
generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas pre envasados, como
cualquier rótulo, marbete, inscripción, imagen u otra materia descriptiva o gráfica, escrita,
impresa, estarcida, marcada, grabada en alto o bajo relieve, adherida o sobrepuesta al
producto pre envasado o, cuando no sea posible por las características del producto, al
embalaje.11 En el caso de los alimentos y bebidas no alcohólicas las etiquetas deberán incluir
datos de valor nutrimental y tener elementos comparativos con los recomendados por las
autoridades sanitarias para que contribuyan a la educación nutricional de la población.
Cuando se incluya la declaración nutrimental en los productos pre envasados, es
obligatorio declarar lo siguiente:
a) Contenido energético.
b) Las cantidades de proteínas, carbohidratos disponibles (hidratos de carbono) y
grasas (lípidos).
c) La cantidad de sodio.
14
d) La cantidad de cualquier otro nutrimento acerca del cual se haga una
declaración de propiedades.
e) La declaración de propiedades nutrimentales cuantitativa o cualitativamente de
algunos nutrimentos o ingredientes en la etiqueta, regulado por los
ordenamientos legales aplicables.
Al incluir estos datos, las etiquetas de los alimentos y bebidas deben emplearse como
herramienta de orientación alimentaria para el cuidado de la salud, ya que un problema grave
en materia de consumo, es que la mayor parte de la población no lee las etiquetas de lo que
compra o, en el peor de los casos, no cuenta con la información necesaria para poder
interpretarlas de manera correcta y poder, así, elegir el producto que más convenga a sus
necesidades.
En este sentido resultan indispensables:
 La educación para el consumo: uno de los derechos que la Procuraduría
Federal del Consumidor (PROFECO) está encargada de hacer ejercer a través
de acciones preventivas para que los consumidores conozcan sus derechos y
sepan de qué forma los protege la ley.
 La educación nutricional: para que la población sea capaz de comprender la
información nutrimental especificada en la etiqueta de los alimentos y bebidas
no alcohólicas.
Otro problema actual, son las declaraciones de salud de alimentos o bebidas no alcohólicas
(en inglés, Health claims), de acuerdo con la NOM-051-SCFI-1994, queda prohibido incluir en
las etiquetas declaraciones de propiedades que no se puedan comprobar, así como aquellas
sobre la utilidad de un alimento o bebida para prevenir, aliviar, tratar o curar una enfermedad,
trastorno o estado fisiológico.
Aún cuando en México no es obligatorio, algunas empresas han empezado a
implementar de manera voluntaria el etiquetado frontal en algunos productos, éste tiene como
objetivo orientar al consumidor con flashes, o en forma de semáforo, sobre algunas
consideraciones nutrimentales importantes del producto, situación que fortalece el etiquetado
para su empleo como herramienta de orientación alimentaria.
Por lo tanto, el papel del maestro es sensibilizar al alumno sobre estas cuestiones, los
mexicanos deben relacionarse más con el etiquetado de alimentos y tener más civilidad al
respecto.
Publicidad
Se define la publicidad como: la actividad que comprende todo proceso de creación,
planificación, ejecución y difusión de anuncios publicitarios en los medios de comunicación con
el fin de promover la venta o consumo de productos y servicios.
Aún cuando el objetivo primordial de la publicidad es promover el consumo, ésta debe
ser autorizada y regulada por diferentes leyes y reglamentos en México, de tal manera que las
industrias están obligadas a cumplir sus disposiciones.
La Ley General de Salud en su Título Décimo Tercero, Art. 306, estipula que el mensaje
publicitario de alimentos y bebidas no alcohólicas deberá tener contenido orientador y
educativo; mientras que el Art. 307 establece que la publicidad de éstos deberá incluir en forma
visual, auditiva o, visual y auditiva, según sea para impresos, radio, cine o televisión
respectivamente, mensajes precautorios de la condición del producto o mensajes promotores
de una alimentación equilibrada o de fomento de buenos hábitos higiénicos.

15
Además, el Reglamento de esta Ley en Materia de Publicidad, Título Tercero. Art. 22,
dice que la publicidad de alimentos, suplementos alimenticios y bebidas no alcohólicas, no
deberá inducir o promover hábitos de alimentación nocivos para la salud, ni declarar
propiedades que no puedan comprobarse, o que los productos son útiles para prevenir, aliviar,
tratar o curar una enfermedad, trastorno o estado fisiológico.
Como se ha mencionado anteriormente, México es un país con alto índice de obesidad,
incluyendo a la población infantil. Uno de los factores que influyen en el desarrollo de esta
patología, es el consumo excesivo de alimentos industrializados hipercalóricos, el cual
depende en gran parte de la publicidad en los medios de comunicación masiva, sobre todo la
televisión, y que son dirigidos principalmente a los niños y adolescentes, induciendo su
consumo a través de comerciales que emplean la psicología característica del niño escolar, en
la que emplean colores y personajes llamativos, regalos, y otros elementos, que atraen su
atención, además, hay que considerar que, actualmente, los niños pasan más tiempo viendo
televisión que en ir a la escuela, jugar o hacer otra cosa, el niño promedio ve 10 000 anuncios
de comida cada año.
Por esta razón, además de las Leyes y Reglamentos obligatorios, empresas de
alimentos y bebidas no alcohólicas, las cuales representan alrededor de 70% de la inversión
publicitaria del sector, se comprometieron, de manera voluntaria, a realizar una publicidad
responsable dirigida a niños, haciendo de ésta una herramienta para el fomento de una
alimentación correcta y la práctica habitual de la actividad física, contribuyendo así al desarrollo
de soluciones integrales para hacer frente al sobrepeso y la obesidad. De esta manera, se
firmó el 22 de septiembre de 2008, un Código de Autorregulación de Publicidad Infantil (PABI),
iniciativa promovida por las principales organizaciones del sector privado -CCE, CNA,
CONCAMIN, CANACINTRA, CONMEXICO- y atestiguada por la Secretaría de Salud (SSA) y
la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), el cual entró en vigor el 1º de enero de
2009, su vigilancia y ejecución estarán a cargo del Consejo de Autorregulación y Ética
Publicitaria (CONAR).
¿Qué puede fortalecer las acciones de orientación alimentaria?
La actividad física
La actividad física puede formar parte de la rutina diaria (por ejemplo, caminar o desplazarse
en bicicleta hasta la escuela o el trabajo en vez de utilizar un medio de transporte motorizado) y
su incremento ayudará a fortalecer las acciones de la orientación alimentaria.
Existe más evidencia de la relación entre actividad y salud en adultos que en cualquier
otro grupo de edad, y por eso la mayoría de las recomendaciones se dirigen a ellos. Sin
embargo, la recomendación de su práctica desde la infancia radica en su adopción como
hábito saludable desde etapas tempranas, lo cual asegurará su práctica a lo largo de toda la
vida y, con ello, un estado óptimo de salud que conlleve a un mayor rendimiento humano.
Los programas de ejercicio más exitosos no son extremadamente difíciles de seguir –
ahí radica su buena aceptación– y pueden ser mantenidos con facilidad por el resto de la vida.
Realizar cualquier actividad física extra ayuda a producir un balance de energía
negativo. La actividad física trae consigo beneficios dentro de los cuales podemos destacar:
 Promueve la pérdida y el control del peso corporal.
 Incrementa la sensibilidad a la insulina disminuyendo las concentraciones de glucosa
sanguínea.
 Mejora el perfil de lípidos, el funcionamiento cardiovascular y la hipertensión leve a
moderada.
 Disminuye la ansiedad.
 Mejora el estado de ánimo y eleva el autoestima.
16
Por lo anterior, se reitera que realizar algún tipo de actividad física ayuda a la prevención y
tratamiento de las enfermedades crónico degenerativas, por lo que la prescripción del ejercicio
deber ser individual, de acuerdo con los gustos y capacidades del individuo.
En este sentido, también se debe promover la creación de sitios adecuados para la
práctica de actividad física y deporte.

17
II. Objetivos de la Subdimensión Consumo y Salud
II.1 Objetivo general
Sensibilizar a las y los participantes respecto a la importancia de la salud y nutrición para
mejorar la calidad de vida de las y los jóvenes, así como proporcionarles elementos básicos
para desarrollar acciones de promoción de la salud y de mejora de hábitos alimentarios de
los participantes y sus alumnos.

II.2 Objetivos específicos


1. Promover esquemas de salud integral en personas y ambientes.
2. Desarrollar el método de orientación alimentaria para mejorar la salud y nutrición.

II.3 Objetivo de la sesión


Comprender la importancia de la salud y nutrición como medio de mejora en la calidad de vida
y sensibilizar a los participantes para que puedan desarrollar esquemas de promoción de la
salud y orientación alimentaria en el ámbito escolar de las y los adolescentes que cursan la
educación media superior.

18
III Ejercicios de aplicación
Documentación de apoyo:

Anexos de la sesión
Referencias bibliográficas de apoyo
Portal Construye T, www.construye-t.sems.gob.mx/

1. Ejercicio de aplicación 1

TÍTULO: PROMOCIÓN DE LA SALUD. EVALUACIÓN DE LAS CONDICIONES DE


SALUD ESCOLARES

Propósito:
Que las y los participantes puedan evaluar las condiciones de salud de cada escuela.

Ficha técnica

Existen diversos problemas de salud que son causa de ausentismo y deserción; por otro lado
existen factores que disminuyen el rendimiento escolar, por lo que afectan el aprendizaje,
representando un problema para los alumnos, maestros, padres de familia y para el país en general.
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-009-SSA2-1993, para el fomento de la
salud del escolar, las actividades curriculares que se deben de abordar para la promoción de la
salud son:
 Riesgos y daños a la salud, que comprende identificación de agentes y situaciones de riesgo
(desnutrición, enfermedades infecciosas, crónico-degenerativas y de transmisión sexual,
adicciones y efectos de la contaminación ambiental en la salud).
 Factores condicionantes de la salud: servicios básicos (vivienda, educación, vestido, agua y
drenaje), alimentación, higiene, seguridad (accidentes, violencias y abuso), integración familiar;
inmunizaciones, ejercicio, deporte y descanso, ambiente, recreación y cultura.
 Derecho a la protección de la salud: legislación, servicios de salud, protección civil.
 Responsabilidad individual y social en salud: ambiente, participación social, sexualidad,
prevención de accidentes, estilos de vida.

19
Cuestionario

Instrucciones:

Marcar con una X la respuesta a las condiciones de salud con las que cuenta tu plantel.

SÍ NO
¿El plantel cuenta con servicio de agua potable?
¿El plantel cuenta con drenaje?
¿El plantel cuenta con iluminación adecuada?
¿El plantel cuenta con ventilación suficiente?
¿El plantel cuenta con zonas de seguridad en caso de desastre natural?
¿El plantel cuenta con áreas deportivas?
¿El plantel cuenta con áreas de esparcimiento?
¿El plantel cuenta con área de comida (cafetería o cooperativa)?
¿El plantel cuenta con área para el depósito de basura?
¿El plantel cuenta con salones suficientes para la población escolar?
¿Los salones cuentan con el mobiliario adecuado?
¿Los pupitres son ergonómicos (hacen que se mantenga una buena postura)
para los alumnos?
¿Regularmente se asean los salones?
¿Existe un bote de basura en cada salón?
¿Se preparan alimentos dentro del plantel?
¿Los alimentos vendidos dentro del plantel son saludables (frutas, verduras,
alimentos sin grasa, entre otros)?
¿Los alimentos vendidos dentro del plantel se preparan en condiciones
higiénicas adecuadas?
¿Cuentan con trabajadores sociales?
¿Existe una buena relación entre alumnos y maestros?
¿Se imparten pláticas o se desarrollan actividades relacionadas con
educación sexual, adicciones, medio ambiente?

20
2. Ejercicio de aplicación 2
TÍTULO: DEBO PROMOVER LA SALUD EN MI TIEMPO DE CLASE

Propósito:
Sensibilizar a las y los participantes respecto a la situación holística de la promoción de la
salud.

Ficha técnica
Los profesores deben promover y apoyar la participación de la comunidad escolar en las
actividades de prevención de riesgos para la salud, que son:
 Condiciones del agua de consumo, ambientales, de seguridad e instalaciones del plantel.
 Enfermedades que afectan a los escolares.
 Seguridad vial.
 Venta de alimentos en la escuela y sus alrededores.
 Inducción a las drogas o su venta ilícita.
 Estilos de vida (hábitos alimentarios e higiénicos, consumo de drogas y otros).
 Negligencia de los padres.
 Maltrato al menor, tanto físico como mental.
Para la identificación de estos factores se deben realizar:
 Recorridos por las instalaciones del plantel y su entorno.
 Encuestas y revisión de registros sobre las enfermedades que afectan a los escolares.
 Detección de placa bacteriana.
 Revisión de la cartilla de vacunación de preescolares y escolares de primaria, durante las
inscripciones.
 Peritajes sobre las condiciones del edificio, que se solicitarán a quien corresponda.
 Visitas a la cooperativa escolar y a los expendios de alimentos.
 Encuestas sobre estilos de vida.
 Reuniones para conocer la opinión de la comunidad escolar sobre estos y otros factores de
riesgo y sus posibles soluciones.
 Identificar problemas auditivos mediante la prueba del minuto.
 Detectar caries a través de la revisión bucal.
 Identificar defectos posturales a través de la observación de pies, rodillas y hombros.
 Valorar problemas de aprendizaje y conducta.
 Reconocer señales de consumo de drogas.

21
3. Ejercicio de aplicación 3
TÍTULO: IMPORTANCIA DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS

Propósito:
Concienciar a las y los participantes respecto a la importancia de los hábitos alimentarios en la
salud.

Ficha técnica
Se conocen como hábitos alimentarios al conjunto de conductas adquiridas por un individuo por
la repetición de actos en cuanto a la selección, la preparación y el consumo de alimentos. Los
hábitos alimentarios familiares son influidos por varios factores: el lugar geográfico en donde
viven, la disponibilidad de alimentos de cada región, así como las características sociales,
económicas y culturales. Los hábitos o tradiciones alimentarias frecuentemente se basan en
conocimientos adquiridos por experiencia y costumbres de cada comunidad.
Sin embargo, no se trata de comer cualquier alimento, sino de obtener una alimentación
que proporcione los nutrimentos que se necesitan de acuerdo a la edad, sexo, actividad física y
estado de salud en general.

Cuestionario
Instrucciones:
Marca con una X tu respuesta
SÍ NO
¿Considera necesario tener horarios para realizar sus comidas?
¿Tiene horarios específicos para realizar sus comidas?
¿Realiza más de dos comidas al día?
¿Conoce los distintos grupos de alimentos?
¿Combina alimentos de los distintos grupos de alimentos?
¿Acostumbra preparar sus alimentos con mucho aceite?
¿Acostumbra preparar alimentos al vapor, hervidos y/o asados?
¿Consume más de 2 litros de agua al día?
¿Consume diariamente frutas?
¿Consume diariamente verduras?
¿Consume alimentos en clase?
¿Permite que los alumnos consuman alimentos en clase?
¿Cuándo consume sus alimentos lo hace sólo o acompañado?
¿Consume alimentos cuando se encuentra nervioso, alterado, etc.?

22
4. Ejercicio de aplicación 4
TÍTULO: IMPORTANCIA DE LA REALIZACIÓN DE ACTIVIDAD FÍSICA

Propósito:
Concienciar a las y los participantes respecto a la importancia de realizar actividad física.

Ficha técnica

Actividad física (AF) es el esfuerzo realizado por el ser humano para efectuar diferentes
actividades. Comprende cualquier movimiento corporal realizado por los músculos esqueléticos
que provoca gasto de energía. La AF está presente en todo lo que una persona hace a lo largo de
las 24 horas del día, salvo dormir o reposar. Por lo tanto, se pueden distinguir las siguientes
modalidades de AF:
1. Actividades necesarias para el mantenimiento de la vida
 Autocuidado: alimentarse y asearse, vestirse, etcétera.
 Tareas domésticas: limpiar la casa, hacer la comida, lavar, planchar, entre otras.
 Desplazamientos: al trabajo, al colegio, de compras, actividades sociales, etcétera.
2. Actividades cuyo objetivo es distraerse, divertirse:
 Ocio: jardinería, baile, interpretaciones musicales, actos culturales, recreativos o deportivos.
 Relaciones sociales: reuniones, conferencias, visitas, etcétera.
 Ejercicio físico y deporte:

IV. Prácticas y ejercicios de aprendizaje individual


23
Estos ejercicios deberán ser realizados por las y los participantes como trabajo
fuera de la sesión. Resulta conveniente que el facilitador los revise y explique
cómo deben completarse y entregarse en la siguiente sesión.

1.- Realizar una evaluación de las situaciones de la situación de la salud en el


salón de clase

Usando el cuestionario, aplíquelo en su salón de clase y valore las acciones necesarias de


promoción de la salud en salón.
SÍ NO
¿El plantel cuenta con servicio de agua potable?
¿El plantel cuenta con drenaje?
¿El plantel cuenta con iluminación adecuada?
¿El plantel cuenta con ventilación suficiente?
¿El plantel cuenta con zonas de seguridad en caso de desastre natural?
¿El plantel cuenta con áreas deportivas?
¿El plantel cuenta con áreas de esparcimiento?
¿El plantel cuenta con área de comida (cafetería o cooperativa)?
¿El plantel cuenta con área para el depósito de basura?
¿El plantel cuenta con salones suficientes para la población escolar?
¿Los salones cuentan con el mobiliario adecuado?
¿Los pupitres son ergonómicos (hacen que se mantenga una buena postura)
para los alumnos?
¿Regularmente se asean los salones?
¿Existe un bote de basura en cada salón?
¿Se preparan alimentos dentro del plantel?
¿Los alimentos vendidos dentro del plantel son saludables (frutas, verduras,
alimentos sin grasa, entre otros)?
¿Los alimentos vendidos dentro del plantel se preparan en condiciones
higiénicas adecuadas?
¿Cuentan con trabajadores sociales?
¿Existe una buena relación entre alumnos y maestros?
¿Se imparten pláticas o se desarrollan actividades relacionadas con
educación sexual, adicciones, medio ambiente?

24
2.- Valorar si realiza actividad física suficiente

Usando una bitácora, valore la actividad física que realiza diariamente. Si camina, calcule la
cantidad diaria de pasos que da. Si hace otra actividad en forma, como correr, jugar algún
deporte, tome el tiempo y especifique lo que hace.
Localice las actividades que realizó en la siguiente tabla y anote el valor que se anota en la
tabla.

Actividad MET
Arreglarse, boliche, billar, preparar comida 2.5
Conducir (auto, camión), bañarse, caminar 2
lento, vestirse
Bailar 4.5
Básquet- bol, caminata, ciclismo, aerobics 6
Bicicleta estacionaria 5
Caminata con perro, aseo domestico 3.5
Caminando en oficina/escuela 4
Comer, actividad sexual, oficinista 1.5
Correr 7
Dormir .9
Fut bol, nadar 7
Inactividad, ver televisión, ir al cine, teatro 1
Karate 10
Lavar carro, ventanas 4.5
Patinar 7
Volley bol 3

Llene el siguiente cuadro con la información que solicita acerca de las actividades que
realizó durante el día.

25
Valor de la Gasto por
Actividad Duración Peso en kg
actividad MET actividad

Dormir 8 .90 61 439.2


Fut bol .75 7 61 320.2
Ver 2.5 1 61 152.5
televisión
Total

• Anote la duración, el valor de la actividad realizada viendo el cuadro anterior, su peso y


multiplique los valores para obtener el gasto por actividad. Finalmente sume todas sus
actividades y cheque cuántas calorías quema al día.
• Una dieta balanceada con los contenidos necesarios de carbohidratos, grasas y
proteínas adicionada con ejercicio constante, le ayudarán para mantener un peso
saludable y se sentirá mucho mejor.
• La Organización Mundial de la Salud recomienda que haga 30 minutos diarios de
ejercicio moderado como caminar.

VI Referencias bibliográficas

26
Bendich A, Deckelbaum RJ (eds.). Preventive Nutrition: The Comprehensive Guide for
Health Professionals. 2ª ed. Nueva York: Humana Press; 1997.
Bendich A, Deckelbaum RJ (eds.). Primary and Secondary Preventive Nutrition. Nueva
York: Humana Press; 2000.
Bengoa JM, Torun B, Behar M, Scrimshaw N. Guías de alimentación. Bases para su
desarrollo en América Latina. Caracas, Venezuela: Fundación Cavendes; 1988.
Bowman BA, Russell RM (eds.). Present Knowledge in Nutrition. 8ª ed. Washington: ILSI
Press; 2001.
Burgoa C. Promoción de la Salud. Una nueva cultura. Programa de Acción específico 2007-
2012. SSA.
Carta de Otawa de Promoción de la Salud. 1986.
Casanueva E, Kaufer M, Pérez Lizaur AB, Arroyo P. Nutriología médica. 2ª ed., México:
Editorial Médica Panamericana/Fundación Mexicana para la Salud; 2001.
Cuadernos de Nutrición, revista trimestral, México, 1982 a la fecha.
Frenk J, PNS 2000-2006 SSA.
Fomon SJ. Nutrition of normal infants. 1ª ed. St. Louis Missouri: Mosby Year Book Inc.,
Mosby Comp.; 1993.
Hendricks KM, Duggan C, Walker WA. Manual de nutrición pediátrica. 3ª ed. EUA: Editorial
B.C. Decker Inc.; 2000.
Howson CP, Kennedy ET, Horwitz A (eds.). Prevention of Micronutrient Deficiencies: Tools
for Policymakers and Public Health Workers. Washington, D.C.: National
Academy Press; 1998. (Disponible en línea en la página Web de la Biblioteca de la Universidad
de Adelaida, Australia: books.nap.edu/books/030906029X/html/index.html).
Institute of Medicine. Nutrition during Pregnancy and Lactation. An Implementation Guide.
Washington, D.C.: National Academy Press; 1992.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. El sector alimentario en México.
México: INEGI; 2000.
Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán. Encuesta urbana de alimentación y
nutrición en la zona metropolitana de la ciudad de México. México: INNSZ; 1995.
Instituto Nacional de Salud Pública. Encuesta Nacional de Nutrición 1999. Consumo de
Alimentos. Documento no publicado, 2001.
Iturriaga J. Las cocinas de México I. México: Fondo de Cultura Económica, Fondo 2000;
1998.
Mahan K, Escott-Stump S. Nutrición y dietoterapia, de Krause . 10ª ed. México: McGraw-Hill,
2001.

Millé C. Dependencias, raíces contra la incertidumbre. Tesis doctoral. UNAM, 2003.

Morales J, Babinsky V, Bourges H, Camacho ME. Tablas de composición de alimentos


mexicanos. México: Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán;
2000.

27
Ramos Galván R. Alimentación normal en niños y adolescentes. Teoría y práctica. México:
El Manual Moderno; 1985.
Satter E. Child of mine. Feeding with Love and Good Sense. Palo Alto, California: Bull
Publishing Co.; 2000
Shils M, Olson J, Shike M, Ross AC. Modern Nutrition in Health and Disease. 9ª ed.
Filadelfia: Lippincott, Williams and Wilkins; 2000.
Victora CG, Morris SS, Barros FC, De Onis M, Yip R. The NCHS Reference and the Growth
of Breast- and Bottle-fed Infants. J Nutr 1998;128:1134-8.

28