Está en la página 1de 1

Señales​ ​de​ ​Vida,​ ​una​ ​bitácora​ ​de​ ​escuela.

​ ​Teresa​ ​Punta
El pasado día 14 de Noviembre acudimos a una conferencia impartida por la maestra Teresa Punta.
El motivo del encuentro fue el de compartir con nosotros/as su experiencia como docente dentro del
colegio nº4 de la provincia de Chubut en Argentina. Muchas de estas historias se recogen además en el
libro​ ​“Señales​ ​de​ ​vida,​ ​una​ ​bitácora​ ​de​ ​escuela”.

Al inicio de la charla, la ponente ya nos planteó las preguntas sobre las cuales iba a girar toda la
información: ¿Cómo se vive dentro de la escuela?, ¿cómo ha de ser la relación entre el saber académico
y​ ​el​ ​servicio​ ​que​ ​ha​ ​de​ ​proporcionar​ ​la​ ​institución​ ​más​ ​allá​ ​de​ ​eso?,​ ​¿qué​ ​tipo​ ​de​ ​escuela​ ​queremos​ ​ser?.

Parecía a priori , una charla más sobre la comunidad educativa, cómo adaptar el curriculum a la
realidad de la escuela, etc. Sin embargo pronto nos dimos cuenta (al menos yo) que la parte emotiva,
realista, cruda y sensible a la vez de lo que nos iba a contar Teresa, no había hecho nada más que
empezar.

Compartió con nosotros un caso concreto de una familia viviendo una realidad socioeconómica dura
en Argentina, donde la alumna de 6 años causaba problemas de disrupción y agresión intensos en la
escuela. Decidieron posicionarse, acompañar a la niña no como si le estuvieran brindando una ayuda,
sino poniendo a su disposición los recursos que en realidad son públicos y que le corresponden: la
escuela​ ​y​ ​el​ ​personal​ ​que​ ​trabaja​ ​en​ ​ella.

Todo esto según Teresa marca una diferencia, la diferencia entre hacer “lo que se debe hacer” y
hacer “lo que está fuera de la institución”. El equipo educativo analizó la situación dándose cuenta de
que este escenario les permitía analizar pedagógicamente un caso que no habrían tenido la ocasión de
abordar​ ​si​ ​no​ ​hubiera​ ​sucedido,​ ​como​ ​dice​ ​ella​ ​“acceder​ ​a​ ​este​ ​pensamiento”.

Son muchas las pautas y reflexiones que nos ha compartido a lo largo de la charla, algunas ya las
habíamos escuchado en clase e incluso por sentido común: el equipo docente del centro ha de actuar
como una sola voz teniendo en cuenta no solo la educación formal de los alumnos. Otras, yo
personalmente no me había detenido a pensarlo, “la escuela como instrumento de diferenciación social
entre clases”. Pensaba que este tipo de análisis solo debía hacerlo si se trataba de una escuela pública,
privada o concertada por ejemplo. Ella nos ha mostrado con su explicación que es extensible a tantos
ámbitos​ ​como​ ​cabezas​ ​y​ ​personas​ ​sean​ ​capaces​ ​de​ ​actuar​ ​en​ ​esa​ ​línea.

Por último, algo que me llamó mucho la atención (si es que se puede escoger entre tanto) fue el
cómo gestionan su premisa de “no habrá repetidores, en ningún curso”. Su metodología se basa en la
individualidad del aprendizaje y de la evolución de esa persona, midiendo sus conocimientos y destrezas
al llegar el inicio de curso, y valorando LAS MISMAS al final. No se trata de que todos los niños/as
lleguen al mismo sitio, se trata de que cada uno de ellos/as llegue a la mejor versión de sí mismo en un
período​ ​de​ ​tiempo,​ ​partiendo​ ​desde​ ​donde​ ​llegó.

Definitivamente me ha encantado asistir al encuentro con esta maestra, nos queda mucho por hacer
como​ ​futuras​ ​maestras/os.

También podría gustarte