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El fascismo italiano o la vía italiana al Totalitarismo.

En esta clase nos proponemos abordar las particularidades de fascismo italiano o la “vía
italiana al totalitarismo”, de acuerdo con la hipótesis de Gentile. Los movimientos fascistas
surgieron con significados insurreccionales y con cuestionamientos al conservadurismo
de la derecha tradicional. Así como la izquierda, el fascismo se constituyó como un
movimiento de masas y, luego de la primera guerra mundial, la organización política de
masas dejó de ser un patrimonio exclusivo de la izquierda.

A modo introductorio, podemos señalar algunas características de estos movimientos


autoritarios que surgen en el período de entreguerras:

1) El nacionalismo fue un elemento fundamental y dio consistencia y unidad a estos


movimientos. Nos referimos a “nacionalismo de vencidos”. Tanto el fascismo como el
nazismo surgieron de la guerra, y se constituyeron como una reacción de humillación
nacional ante la derrota, como en Alemania, o ante la frustración de una paz que no
cumplió los objetivos de la guerra, como en Italia.
2) Estos movimientos surgieron de la crisis de entreguerras y se autoproclamaron en
promotores del socialismo verdadero, aunque se opusieron al avance del socialismo
revolucionario.
3) El Estado como un actor omnipotente en el cual los individuos están totalmente
subordinados a él. Se impulsa a que el individuo – en oposición al concepto de individuo
aislado propio del liberalismo- alcance toda su significación y vitalidad en el marco
estatal.
4) La dirigencia de las elites sobre el conjunto de la comunidad, dado que posee
aptitudes, capacidades y habilidades que las colocan por encima del resto de los
individuos.
5) El líder carismático, considerado un hombre excepcional que encarna las virtudes y
cualidades de la comunidad de la que forma parte.
La vía italiana al totalitarismo

1) Uno de los elementos sustanciales del fascismo fue el nacionalismo. La


recuperación de la Roma imperial como mito descansará en la retórica
nacionalista y en la expansión imperialista.
2) Él fascismo es un movimiento que propicia la organización de la masa y en
función de esto formula los canales de transmisión de la voluntad del duce.
3) El fascismo impulsa la exaltación del Estado, aunque las premisas totalitarias
fueron configuradas luego de la toma del poder.
4) Una de las principales peculiaridades del fascismo fue el modelo de organización
corporativa. De acuerdo con esto, el estado fascista logró establecer un férreo
control sobre el movimiento obrero pero no llegó a controlar a las grandes
empresas, como Pirelli o Fiat, las cuales nunca dependieron del estado para
definir sus planes.

Interpretaciones principales sobre qué fue el fascismo

1) Interpretación de derecha: el fascismo como un movimiento extraño a la historia de


Italia, desarrollado en las circunstancias excepcionales de posguerra. Interpretación
propia de los conservadores italianos que se acercaron a Mussolini.
2) Interpretación de izquierda: propia del marxismo. El fascismo es entendido como un
fenómeno que debía ser visto dentro de la lucha de clases encendida en toda Europa
luego de la Revolución Rusa. Según esta perspectiva, el fascismo es la reacción
violenta de la clase burguesa a la amenaza de la conquista del poder por el
proletariado. Sería como una dictadura preventiva de la burguesía contra la dictadura
del proletariado.
La bibliografía

El autor que nos convoca en esta clase es Emiio Gentile. Historiador italiano. Docente de
Historia Contemporánea en la Universidad de Roma. Gentile se especializa en el
estudio del fenómeno del fascismo italiano, abordándolo desde una perspectiva cultural y
considerándolo como un fenómeno ideológico del Siglo XX que se opone al liberalismo
imperante hasta ese momento.

Es interesante notar como el autor inserta el estudio del fascismo dentro del desarrollo
cultural e ideológico de Europa y como se aleja de visiones estructuralistas y
economicistas que tienen a pensarlo como un régimen de clase que reacciona contra el
avance del socialismo revolucionario en el continente.

A su vez, otro elemento central en la obra del italiano es la idea del Fascismo italiano
como un proceso en permanente tensión y construcción, como una vía al totalitarismo y
no como fenómeno acabado y monolítico.

Entre sus publicaciones: La vía italiana al totalitarismo. Partido y Estado en el régimen


fascista. Buenos Aires, Siglo XXI, 2005, El culto del littorio. La sacralización de la política
en la Italia fascista. Buenos Aires, Siglo XXI, 2007 y El nacimiento de un régimen. El
fascismo y la marcha sobre Roma. Buenos Aires, Edhasa.

Para esta clase decidimos trabajar dos capítulos de La vía italiana al totalitarismo. Partido
y Estado en el régimen fascista. Buenos Aires, Siglo XXI, 2005 y la conclusión de El culto
del littorio. La sacralización de la política en la Italia fascista. Buenos Aires, Siglo XXI,
2007. También trabajamos dos fuentes de Benito Mussolini.

Emilio Gentile, "El fascismo y la sacralización de la política", en El culto del littorío.


La sacralización de la política en la Italia fascista, Bs. As., S XXI, 2007, pp. 243-254
(Conclusión).

1) ¿Cómo responde Gentile el interrogante en torno a si el fascismo configura una


nueva religión?
2) ¿a qué refiere el autor con el concepto de sacralización de la política? ¿En qué
período histórico lo sitúa? Explique y verifique este concepto a lo largo del artículo.
3) Explique el proceso de transfusión de lo sagrado desde las religiones tradicionales
hacia los movimientos políticos de masas.
4) ¿En qué contexto de ese proceso de laicización se inserta el fascismo italiano?
5) Explique cuáles son los aspectos dela liturgia qué permiten constatar la hipótesis
de Gentile.
6) ¿Cuáles son las diferencias entre el Fascismo y el Bolchevismo?
7) ¿por qué el culto fascista no es reducible a una simple propaganda o a
espectáculos para divertir y engañar a las masas?

Emilio Gentile, "Partido, estado y Duce en la mitología y en la organización del


fascismo", en La Via Italiana al Totalitarismo. Bs. As., S XXI, 2005.

1) ¿Por qué Gentile considera que Partido, Estado y Duce fueron los pilares
fundamentales del sistema político fascista?
2) ¿cuáles son los dos hechos importantes que señala en torno al fascismo italiano?
3) Analice el papel del Mito y la organización como componentes esenciales y
complementarias de la política de masas del fascismo y de su sistema político
4) Explique el papel del Estado
5) Analice el papel del Partido en la tarea de sistematizar la fe y organizar el mito
para hacerlo penetrar en las masas.
6) Indique el objetivo del fascismo y su relación con estas tareas.
7) Señale la relación entre el Estado y el Partido.
8) Defina Fascismo autoritario y fascismo totalitario
9) Explique el papel del Duce en la relación entre mito y organización.
10) ¿por qué el autor afirma que el Fascismo italiano puede considerarse como la vía
fascista al totalitarismo?

"El rol del partido en el laboratorio totalitario fascista “

1) ¿Cuál fue la naturaleza y organización inicial de lo que será luego el Partido


Nacional Fascista?
2) Indique a qué formas de organización e ideologías se opone el PNF?
3) Explique las tensiones y tendencias al interior del PNF en torno a la revolución
social y al estado nuevo.
4) ¿qué se entiende por fascistización del Estado y estatización del partido fascista?
5) Señale las 3 modalidades seguidas por el PNF para ampliar el radio de su poderío
y penetrar en la sociedad.
6) En el marco del laboratorio fascista, señale las características del proceso de
fascistización de las masas y de selección de las clases dirigentes.
7) ¿por qué el autor emplea la expresión “laboratorio fascista?
Selección de fuentes

“Hemos sepultado el viejo Estado democrático, liberal, agnóstico y paralítico, el viejo


Estado que en homenaje a los inmortales principios deja que la lucha de clases se
convierta en una catástrofe social. A este viejo Estado que enterramos con funerales de
tercera, lo hemos sustituido por el Estado corporativo y fascista, el Estado de la sociedad
nacional, el Estado que une y disciplina, que armoniza y guía los intereses de todas las
clases, igualmente tuteladas. Y mientras antes, en la época del régimen demoliberal, la
masa laboriosa miraba con desconfianza al Estado, y estaba fuera de él, en contra de él,
considerándolo cada día y cada hora como un enemigo, hoy no existe un sólo trabajador
italiano que no busque su sitio en las Corporaciones, en las Federaciones, que no quiera
ser una molécula viva de ese grande, inmenso organismo que es el Estado nacional
corporativo fascista.

"Poco a poco los defectos desaparecen y el fascismo se presenta llamado a dirigir los
destinos del pueblo italiano. Es la fuerza nueva, que señala el advenimiento de los
tiempos nuevos. Llevamos esta soberbia confianza en nuestro espíritu, sentimos que
regula el ritmo de nuestro corazón y no ignoramos que con el fascismo trabaja la juventud
más sana, más bella, más ardiente de Italia (…).
Muy pronto los conceptos de fascismo de Italia se confundirán en un mismo pensamiento.
Porque nuestra fórmula, creación de un régimen político nuevo, es la que sigue: “Todo en
el Estado, todo por e1 Estado, nodo fuera del Estado.” Además, aportando a la vida todo
lo que sería un grave error confinar en la política, crearemos (..) la generación nueva.
Cada uno cumplirá un deber determinado. A veces me sonríe la idea de (…) creación de
clases: una clase de guerreros presta a morir, una clase de jueces competentes y rectos,
una clase de gobernadores enérgicos y autoritarios, una clase de explotadores
inteligentes y atrevidos, una clase de soberbios capitanes de industria. Únicamente por
esta selección metódica sistemática se crean las grandes categorías, las cuales a su vez
crean los grandes imperios."

Benito Mussolini. 1926

«El fascismo, como toda concepción política sólida, es acción y pensamiento (…). Es,
pues, una concepción espiritualista, nacida, también ella, de la reacción operada en este
siglo, contra el menguado y materialista positivismo del siglo xix; concepción
antipositivista, pero positiva, no escéptica ni agnóstica, ni pesimista, ni tampoco
pasivamente optimista como son, por regla general, las doctrinas (todas ellas negativas)
que colocan el centro de la vida fuera del hombre, el cual con su libre voluntad puede y
debe crearse su mundo. El fascismo quiere al hombre activo y entregado con todas sus
energías a la acción; le quiere varonilmente consciente de las dificultades con que ha de
tropezar, y dispuesto a enfrentarse con ellas; concibe la vida como una lucha, persuadido
de que al hombre incumbe conquistar una vida que sea verdaderamente digna de él,
creando ante todo en su persona el instrumento (físico, moral, intelectual) necesario para
construirla. Y esto rige no sólo para el individuo, sino también para la nación y para la
humanidad. De aquí el gran valor de la cultura en todas sus formas (arte, religión, ciencia)
y la importancia grandísima de la educación. De aquí también el valor esencial del trabajo,
con el cual el hombre vence a la naturaleza y plasma el mundo humano.»

Benito Mussolini 1932