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GÉNERO PINUS

Pertenecientes a la familia de las Pináceas (junto con abetos, alerces, cedros, etc.). Los pinos son coníferas sufridas, capaces de medrar en condiciones de clima y suelo muy desfavorables, incluso en aquellas condiciones que no son en absoluto adecuadas.

En Europa hay hasta 20 especies distintas de pinos, proporcionan madera, pasta de papel y trementina, oleorresina que se emplea en la fabricación de barnices y con la que se obtienen disolventes y diluyentes. Su gran utilidad ha hecho que se plantaran pinos durante siglos. Entre 15 ó 20 años se convierten en grandes árboles.

En su apariencia presentan un tronco gordo en el que se insertan las ramas, a menudo mucho menos robustas, en todas las direcciones y en alturas escalonadas. Las ramas principales crecen de forma continua durante todo el año y a ellas se unen otras que tienen un desarrollo limitado (conocidas como braquiblastos).

Las hojas de los pinos son de tipo aguja o acícula. Las más largas, de estas últimas, se reúnen en fascículos o grupos de dos, tres o cinco. Precisamente, la reunión de agujas es una característica utilizada para distinguir muchas especies.

Las 'flores' se agrupan en los llamados conos o estróbilos, alcanzando la madurez entre dos

o tres años, dando como resultado en los femeninos, las conocidas 'piñas'.

Las 'flores', sin lugar a dudas, es la característica más sobresaliente para destacar el tipo de especie del pino. Los frutos maduros, 'piñas' suelen presentar diferencias significativas entre especies.

Como distinguir especies de pinos

Vamos a realizar un pequeño repaso de las características formales más fáciles de apreciar

y del hábitat de las principales especies del género Pinus (familia pináceas) presentes en el

Sistema Central, para facilitar la identificación de cada una de ellas. Estas especies son el pino laricio (Pinus nigra), pino silvestre o albar (Pinus sylvestris), pino resinero (Pinus pinaster), pino piñonero (Pinus pinea) y trataremos también el pino negro (Pinus uncinata), no autóctono pero sí presente en nuestras montañas debido a apreciables repoblaciones. Vamos a incluir también al pino carrasco (Pinus halepensis), cuyo hábitat

predilecto se encuentra en cotas más bajas pero debido a su abundancia es una especie muy conocida.

HABITAT

El pino carrasco (Pinus halepensis) se cría desde el nivel del mar hasta los 1000 mts., aunque en el Sistema Central no alcanza en ningún caso el piedemonte. No lo veremos por lo tanto en nuestras montaña. Prefiere los terrenos calizos. El pino piñonero (Pinus pinea) se cría tambien desde el nivel del mar hasta los 1000 mts, alcanzando este sí su límite superior en determinadas zonas apropiadas del Sistema Central. Prefiere suelos silíceos. El pino resinero (Pinus pinaster) puede aparecer desde el nivel del mar hasta los 1500/1700

mts., teniendo una presencia destacable en el Sistema Central. Prefiere terrenos silíceos. El pino laricio (Pinus nigra) aparece desde los 800 mts a los 1500 mts, y aunque escaso, también aparece en el Sistema Central junto al pino resinero o al silvestre. Prefiere suelos calizos. El pino silvestre (Pinus sylvestris) es el pino de montaña más emblemático en el centro peninsular, en especial en Guadarrama. Aparece desde los 1000 mts a los 2100 mts, y se adapta a todo tipo de suelos. El pino negro (Pinus uncinata) es el más alpino de todos, su hábitat se extiende desde los 1600 mts a los 2400/2700 mts, apareciendo en el Sistema Central, fruto de repoblaciones, siempre por encima del silvestre.

FORMA

Las especies más fáciles de distinguir por su forma son el piñonero (Pinus pinea), por su característica forma de copa aparasolada o redondeada y el negro (Pinus uncinata), con forma cónica y tamaño relativamente pequeño (hasta 20 mts.). No hay que confundir con ejemplares jóvenes de pino silvestre, laricio o resinero que también pueden tomar forma cónica, que después desaparece al crecer. Las demás especies presentan formas en general irregulares, destacando el pino silvestre que en determinadas laderas muy expuestas al viento puede adoptar formas retorcidas o tortuodas; y el pino carrasco por su relativa menor altura (hasta los 20 mts.)

CORTEZA

El pino silvestre (Pinus sylvestris) es el más fácil de distinguir por la corteza, ya que presenta un vistoso color anaranjado ó asalmonado en la parte superior del tronco y ramas, desprendiendose además del mismo delgadas láminas del mismo color. También es característica la corteza de color grisaceo-blanquecina, incluso plateada y resquebrajada del pino laricio (Pinus nigra). Junto a estos dos puede aparecer el pino resinero (Pinus pinaster), con una corteza de color pardo-grisácea, muy agrietada, en ocasiones con tonalidades muy oscuras. El pino negro (Pinus uncinata) tiene la corteza de color gris oscuro o pardo-grisacea. El pino piñonero (Pinus pinea) con gruesa corteza pardo-grisacea, profundamente agrietada, con gruesas placas que al desprenderse dejan visible la coreza pardo-rojiza. El pino carrasco (Pinus halepensis), sin embargo muestra una corteza cenicienta/blanquecina, que con la edad se resquebraja y torna a pardo-rojiza.

PIÑA

Sólamente por la piña, es fácil distinguir al pino resinero (Pinus pinaster), de piña grande (22x8cm) y alargada (ovoide-cónica) y escamas con escudetes punzantes. El pino piñonero (Pinus pinea) también tiene la piña grande (8-17x7-10cm) pero de forma más globosa y con grandes escamas con dos grandes piñones de color oscuro en cada una. Otra piña fácil de distinguir es la del pino negro (Pinus uncinata), de tamaño pequeño (5- 7x2-3), pero de forma asimétrica, con las escamas de un lado en forma ganchuda. Los pinos silvestre y laricio tienen piñas pequeñas (2-6x2-3,5cm) y (4-8x2,5-3cm) respectivamente y forma ovoide-cónica y ovoide; con la diferencia de que el laricio muestra

los escudetes de las escamas algo deprimidos. Por último el pino carrasco (Pinus halepensis) tiene una piña de tamaño medio (5-12x3,5- 4,5cm) y de forma ovoide-cóncica, pero que se distingue muy bien de todas las demás por el grueso pedúnculo que la une a la rama (1-2cm).

ACICULAS

Las acículas de todas estas especies se agrupan de dos en dos. Quizás las que más destaquen por su tamaño y rigidez son las del pino resinero (Pinus pinaster), grandes (10- 27cm) y gruesas (2-2,5mm) y punzantes. De color verde oscuro. También grandes, aunque menos, y menos rígidas, son las del piño piñonero (10-20cm) (1- 2mm), con color verde claro. El pino laricio tiene acículas algo más pequeñas (10-16 cm) (1-1,5mm), de color verde intenso y agrupadas en la terminación de las ramitas, algo que las diferencia bien del pino silvestre y el pino negro, con acículas más repartidas por la rama. Las del silvestre son pequeñas (3-7cm) (1-1,5mm) y de color verde azulado y las de pino negro también pequeñas (3-8cm) (1,5-2mm) de color verde oscuro y muy densamente distrubuidas. El pino carrasco, de follaje menos denso, tiene acículas de tamaño medio (6-15cm) , finas (0,5-1,1mm) y flexíbles, de color verde claro y agrupadas en la parte final de la rama.