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Hola,

Hoy veinticinco de diciembre del año dos mil doce, siendo las 11:21 p.m. me encuentro
escribiendo lo que puedo recordar de un sueño curiosamente extraño y a la vez
significativo, sucedió la madrugada del día de hoy, después de haberme pasado viendo
películas con mi hermana en la noche de navidad, decidí ver una serie (queer as folk)
como regularmente lo hacía, en la noche; bueno después de haber hecho esto decidí ir a
la cama a dormir, eran más o menos las tres de la mañana cuando lo hice, puse mi mp3 a
sonar y escuchando música de H. Vieuxtemps caí en un profundo sueño.

Bueno, ya estando dormido soñé:

Estando yo en un paseo que estoy planeando con mis ex compañeros del colegio a un
pueblo (villeta) (Paseo el cual no se sabía si iba a ser o no) me veía yo en una piscina con
unos compañeros, recuerdo a Duván y su hermano Jean Pool, y habían muchos más, a los
cuales no les tomé importancia, luego después de salir de la piscina, me fui a observar una
casa muy lujosa que había al norte de la piscina (subiendo por un gran camino) Entonces al
entrar a aquella casa vi (como es normal en mis sueños, suceden cosas muy extrañas; pero
que dentro de éste son cosas muy normales), vi que mi violín estaba en uno de éstos
cuartos y pues yo decidí dejarlo ahí y continuar en la piscina con mis amigos y hacer de
cuenta que nada de esto era crucial para las experiencias que en ese momento estaba
sintiendo y viviendo...Entonces regresé a la piscina, cerré los ojos por un instante y me
sumergió bajo el agua, al salir vi de una manera súbita y muy esporádica que mi hermana
tenía mi violín, lo estaba sujetando de una manera muy inadecuada y además hacía salir
de él sonidos muy feos, en ese momento ella iba descendiendo con un grupo de amigas
que ella tenía, que por cierto no vi sus caras, pero al ver que mi hermana iba a sumergirse
con mi violín en sus brazos, instantáneamente salí de la piscina y me fui hacia donde ella
se encontraba y le ordené que se saliera de ahí y que dejara en paz a mi violín, al hacerlo
me acuerdo que simultáneamente empecé a regañarla y a hacerle reclamos por haber
tomado mi violín sin permiso y además por haber intentado sumergirlo dentro del agua, lo
hice, después de esto me acuerdo que mis compañeros de curso y yo dábamos una breve
caminata con la profesora que había sido nuestra directora de curso (la Sra. Lic. Sonia
Beltrán) El ambiente en el cual íbamos descendiendo de una montaña era muy misterioso
y parecía más de tristeza, decadencia, melancolía y además con un toque de misterio e
incertidumbre, el cielo estaba de un color como rojizo, eran ya más o menos las seis de la
tarde y ya estaba anocheciendo y en mí sentía esa sensación de frío y suspenso, a pesar de
que estaba haciendo calor en ese lugar, al finalizar todo me acuerdo que llegamos a donde
nos estábamos quedando y nos dormimos mis compañeros y yo.
Al día siguiente desperté y de nuevo ingresé a la piscina u me quedé ahí por un muy buen
rato, cuando ya me estaba sintiendo satisfecho, decidí ir tomar aire yo sólo y ver el paisaje
de una manera muy casual, pero además muy atenta; de repente aparecí en el patio de la
casa que anteriormente había dicho estaba abandonada, y cuando parpadeaba
simultáneamente muchas personas aparecían de la nada, y como estaban vestidas todo
indicaba que estaban en una boda, yo me sentía muy incómodo, porque veía que varias
personas estaban mirándome de una manera algo despectiva y burlona pero en ese
momento no sabía cuál era el motivo de ese comportamiento de aquellas personas
conmigo, posteriormente apareció a mi lado la pareja de novios la novia estaba vestida de
blanco, y tenía uno de esos vestidos de cola que se logran arrastrar a una distancia
considerable de la novia, el novio era un hombre muy apuesto y excitante (Delgado, más o
menos un poquito más alto que yo, con un poco de bigote, y tenía risos muy pequeños en
su cabello y era algo atlético), al verme el novio me abraza y los tres no vamos; el novio
llevaba de la mano a su mujer y a mí me llevaba abrazado, luego un abrir y cerrar de ojos
ya no vi a la novia y sólo habíamos quedado él y yo, de una manera imprevista y súbita, el
llevó su mano a mi trasero y me intentó besar, yo lo cogí de un brazo y le indiqué con mi
cara que quería que nos fuéramos de ahí, pero en ese momento, cuando él tocó mi
trasero, una amiga del colegio (Estefanía Doctor Quiñonez) nos observó y al ver lo
sucedido, hizo un gesto de impresión, le dijo algo a los demás con los que estaba
tomándose algo (Ella estaba con un grupo de personas de más o menos diez o quince,
estaban debajo de un árbol que había en el patio de esa casa) los demás al Estefanía
decirles lo que les dijo voltearon a mirarnos al novio y a mí y se burlaron, entonces él y yo
decidimos entrar a aquella casa abandonada, al hacerlo él se adelantó y de dejo a mí en el
camino después de esto no lo vi en ese momento, pero estaba yo subiendo las escaleras
de aquella casa y empezaron a aparecer personas vestidas muy elegantes y con copas de
vino como si estuvieran en una reunión social o una fiesta formal, y eso era ‘‘La boda’’
ummmm me dije a mí ¡Que torpe! Como no recordarlo, entonces decidí continuar mi
recorrido, cada vez iba caminando más y más y a medida que lo hacía veía un balcón que
se hacía más visible cada vez, al llegar ahí me situé en él, el paisaje que se veía desde ahí
era muy macabro y siniestro, el cielo estaba gris y parecía casi de noche, y mire hacia
abajo, habían muchas personas desesperadas huyendo de unas cosas, parecían personas,
pero en un instante vi la cara de uno de ellos y era in zombie, eran pálidos, tenían heridas
en la cara tenían sangre chorreando de su boca y manchada en su ropaje, y eran
demasiado horribles, cuando vi esto entró en mí un sentimiento de miedo, tensión y
angustia como el que produce un acorde disminuido al ser ejecutado, di una vuelta y vi un
gran pasillo y decidí irme por ahí, empecé a ver gente y más gente, algunos tenían sangre
en su ropa pero en su tono de piel parecían estar bien, seguí caminando cuando muchas
de las personas que habían ahí empezaron a burlarse de mí y a gritarme insultos y
comentarios demasiado ofensivos y despectivos, me decían marica, afeminado y
homosexual, yo no me explicaba en ese momento que era lo que estaba pasando, cuando
me acorde de lo que había pasado con el novio que estaba en aquel lugar, me acordé
cuando él me tocó el trasero, que Estefanía había visto y que seguramente le había dicho
a todos los que con ella estaban lo que ella había visto, y eso lo explicaba todo, yo, al ver
todo eso que me estaba pasado, decidí correr hacia un cuarto que había en el fondo de
aquel pasillo, (hacia esa zona curiosamente pude ver que no había ninguna persona), al
llegar a ese cuarto de manera brutal y rápida abrí la puerta y entré en él.

Cuando entré pude observar que era un cuarto sólo, ya estaba deteriorado por el paso del
tiempo y era escalofriante estar ahí, sólo y con miedo de todo, en un abrir y cerrar de ojos
vi que el novio estaba ahí en aquella habitación, y al verme se acerca y me besa, yo no
pude de la excitación que sentí cuando lo vi que lo tomé contra la pared y empecé a
besarlo y a acariciarlo, llevábamos un buen rato besándonos cuando se detuvo y dijo que
se tenía que ir entonces yo con un gran deseo de que hiciéramos el amor lo dejé ir y me
quedé con ganas de más, de repente apareció en mis manos una (cruz), simultáneamente
en ese momento me vi afuera de esa casa, (me vi en frente de un zombie, y al verlo le
mostré la cruz y él se burló y se iba a lanzar contra mí, cuando de repente ésta se giró y
quedo la cruz invertida (símbolo de satanás) y aquél espectro se asustó y se inclinó ante
aquella cruz, como si la cruz le hubiera dado una orden o el zombie le temiera a éste
símbolo, en ese mismo momento aparecí de nuevo en el cuarto donde anteriormente me
encontraba y decidí salir con la cruz, me sorprendí al ver que cualquier cosa que yo me
deseaba sucedía, iba saliendo y los mismos hombres que estaban en el pasillo (los que
empezaron a insultarme anteriormente) y empezaron a burlarse de nuevo, entonces
deseé que empezaran a hablar como hombres afeminados y así fue, ellos empezaron a
hablar como hombres afeminados y con ellos empezaron a insultar y agolpear entre ellos
mismos, después deseé que otros hombres que me habían ofendido que se empezaran a
besar entre ellos mismos y así fue, luego de esto volví a aquel cuarto en donde había
encontrado la cruz y me quedé por un momento mirando creo que la madera de ese sitio
que estaba muy sucia, vieja y rota y de repente apareció el Novio y me abrazó y me besó
de nuevo, yo le iba a decir a él que yo quería que él me hiciera el amor, quería besarlo
mientras él estaba encima de mí haciéndome el amor, pero no entiendo cómo de repente
él desapareció y fue tan fuerte ese momento que perdí mi conciencia y casi la cordura por
un momento, luego cuando salí vi en el pasillo algunos cadáveres y sangre en el piso, lo
que hice fue pasar por en medio de ellos e irme de ese lugar, no me acuerdo de lo que
sucedió después, lo único que me acuerdo era que yo seguía yendo a ese lugar; al cuarto
de aquel pasillo, me sentaba en el piso y lo llamaba y el no aparecía, fueron muchas las
veces que fui a ese lugar a buscarlo, con la esperanza de decirle que me gustaba y que
quería que él y yo hiciéramos muchas cosas, porque la verdad era que él me gustaba
mucho y más que eso me excitaba la idea de que el me hiciera el amor, pero no fue así,
desde esa vez no lo volví a ver, para mí fue al principio muy duro, me sentí muy sólo, con
una tristeza enorme y con un sentimiento de angustia, melancolía desolación y soledad, al
salir de esa casa vi hacia aquel pasillo y con él se quedaron todas mis fantasías e ilusiones
que aquel hombre apuesto y excitante había despertado en mí.

Como los sueños son un producto de la mente (un producto deliberado, sin control muy
difícil de entender, al otro momento aparecí en un camino, y por encima de ese camino
había un árbol, el árbol era de mango entonces yo decidí recoger algunos del piso pero la
mayoría estaban podridos entonces vi unos muy sabrosos que estaban entre unas ramas
del árbol, cuando acabé de coger los mangos, curiosamente vi que por el camino
empezaban a pasar personas, parecían estar bien, entonces pasó la profesora Sonia, y me
dijo que qué pasaba, que por qué no me había puesto en disposición ni hecho maletas; al
parecer ya era hora de irnos, al regresar a esa habitación en donde nos quedábamos todo
el grupo, al ver mis maletas y todo ya organizado y listo para partir, me entró un
sentimiento de tristeza, melancolía y a la vez de impotencia al recordar en unos cuantos
minutos todo lo que había pasado, pero lamentablemente volveré a la realidad y como
quien dice sólo fue un sueño y de ahí no se saldrá.

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