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EL ANTICANDIDATO

Por Ricardo Paz Ballivián1

Se levantó y comenzó a hablar:

“Amigas y amigos, he tomado la decisión de ser candidato a la


presidencia de Bolivia en las próximas elecciones del año 2019. Lo hago
después de analizar las posibilidades reales que se presentan, que creo
son prácticamente inexistentes. Pero esas probabilidades, cercanas al
cero absoluto, me tienen sin cuidado, ya que quiero ser candidato no
necesariamente para ganar la presidencia, si no para ganar las
elecciones. Me explico; si tengo la oportunidad, gracias a la campaña,
de dar a conocer mis planteamientos, habré logrado la victoria …
independientemente de si la mayoría de mis conciudadanos me
entregan su voto.

Tomé la decisión de ser candidato para hacer una campaña


completamente distinta a las que estamos acostumbrados, casi una
anti campaña. Todos dicen lo mismo, pero yo lo digo en serio. No
realizaré ni un solo mitin político, ni una caminata, ni una
concentración, ni visitas a las casas y menos todavía entregaré
regalitos, camisetas, bolígrafos, ni tipo alguno de prebenda. No me
reuniré privadamente con líderes de opinión, barriales, corporativos,
sindicales, institucionales ni políticos. No haré pactos ni acuerdos con
nadie. Conversaré con todas y con todos los que quieran platicar
conmigo, pero en su condición de personas comunes y corrientes, que
no representan a nadie más que a sí mismos. Esas charlas, preveo,
serán muy aburridas, porque todo lo que tenga que decir lo habré dicho
ahora y lo repetiré hasta el cansancio en todo lugar que pueda.

No asistiré a ningún debate ni brindaré espectáculo alguno que tenga


por objetivo entretener a la audiencia. No autorizaré y menos ordenaré
la producción y difusión de ningún spot, cuña radial, solicitada, valla
publicitaria, jingle, meme o mensaje audiovisual que promueva mi
candidatura. Me alegraré mucho, sin embargo, si los planteamientos
que haga, se reproducen por todos los medios posibles por pura obra
y acción de los ciudadanos, sin presión alguna y sin retribución, por
supuesto.

Asistiré a todas las entrevistas que los medios de comunicación tengan


la gentileza de invitarme, con el exclusivo objeto de dar a conocer mis
planteamientos. En ningún caso responderé sobre aspectos
relacionados a mi vida personal o sobre la vida personal de otros
candidatos o personas. De hecho, en la medida de que esto sea posible,
no me referiré a otros candidatos ni a sus propuestas.

1 Sociólogo … sueña con un anticandidato


1
No tendré un equipo de campaña ni cambiaré radicalmente mis
hábitos. Viajaré a otras ciudades sólo para atender entrevistas, sobre
todo en aquellos lugares donde no lleguen las grandes cadenas
nacionales. Todas y todos aquellos que quieran acompañarme son
bienvenidos, pero tengan claro que no tendré “entorno“, voceros ni
cosas parecidas.

Lanzo mi candidatura con cierta anticipación, porque debo cumplir con


algunas formalidades para que se pueda realizar. Debo lograr una
cantidad apreciable de firmas que avalen una organización política, que
a su vez me postule como candidato a la presidencia de Bolivia. Esta
será una primera prueba de cuán equivocado estoy o no. Si en seis
meses no he logrado la cantidad de apoyo suficiente, me retiraré
tranquilo sin insistir más, pero seguramente feliz y contento de que
muchos bolivianos y bolivianas se habrán enterado de mis
planteamientos.

Para mi binomio, estoy listo para escuchar opciones. La única condición


es la suscripción total de los planteamientos y propuestas que pongo a
consideración del electorado y el compromiso de renunciar apenas
seamos electos. Anuncio que no presentaré listas de candidatos a
Senadores ni Diputados. Una de mis propuestas es la reducción radical
del tamaño de la Asamblea y debo ser coherente con aquello.

Paso a exponerles mi oferta electoral:

1. Si soy elegido, convocaré de inmediato a una Asamblea


Constituyente para reformar la CPE, bajo los siguientes criterios:
la nueva CPE no tendrá más de 50 artículos. Se prohibirá la
reelección de cualquier autoridad electa, de por vida.
Eliminaremos el cargo de Vicepresidente. La Asamblea
Legislativa será unicameral y estará compuesta por 45
miembros. Los ministerios se reducirán a 5. Las Asambleas
Departamentales tendrán 12 miembros y los Concejos
Municipales 7. Se reformará la Justicia a partir de un Tribunal
Supremo compuesto por 5 magistrados elegidos por el
presidente de Bolivia. Las FFAA y la Policía se unificarán y
convertirán en una Guardia Nacional cuya misión será la
seguridad ciudadana. El periodo constitucional será de 4 años.
La Asamblea Constituyente cesará de inmediato a la Asamblea
Legislativa recién electa.
2. No permitiré bloqueos, marchas o manifestaciones que impidan
el libre tránsito de las personas. Entenderé que estoy autorizado
a utilizar todos los mecanismos de persuasión y de fuerza que
me brinda el Estado para hacer cumplir esta determinación.
3. El servidor público que cometa un acto de corrupción será
condenado a 30 años de cárcel y será tratado como un criminal
de alta peligrosidad. Para el efecto solicitaré a la Asamblea
2
Constituyente me permita legislar por Decreto Supremo,
mientras se recompone la institucionalidad del país y se elige la
nueva Asamblea Legislativa Unicameral.
4. El presupuesto general del Estado será reformulado
completamente. El 50% del mismo estará destinado a Educación
y Salud. El restante 50% priorizará la seguridad ciudadana y la
promoción de la inversión pública y privada, cambiando nuestra
matriz productiva.
5. Privatizaré toda actividad económica y entregaré esa
responsabilidad a los empresarios privados bolivianos. El Estado
se encargará de la educación fiscal, la salud pública, la seguridad
ciudadana y las relaciones exteriores.
6. Reduciré el número de nuestras embajadas y representaciones
en organismos internacionales al mínimo necesario. Sólo
existirán en los países limítrofes y tendremos de 2 o 3 por
continente.
7. Desde el inicio de mi mandato se ejecutará un vasto y ambicioso
programa de educación ciudadana que promueva a todo nivel el
respeto a la ley, la convivencia pacífica, el cuidado del medio
ambiente, el ejercicio pleno de los derechos humanos y el
derecho a la dignidad personal.

Probablemente no llegue a nada con esta oferta electoral, pero quién


sabe.“

Eso dijo … y luego se marchó.

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