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BASUALDO

1. Transformismo político.
Proceso argentino, diferencias con Italia:
• El sujeto que genera la ideología que hace posible la vigencia del sistema de dominación, con la
integración de los intelectuales del campo popular al bloque dominante, no es, como en el caso
italiano, autóctono de los países centrales sino que proviene de los países centrales por lo que esta
dominación está vacía de contenidos nacionales.
• En el caso argentino el sector dominante no pudo consolidar un partido político con sus propios
“intelectuales orgánicos” por lo que, para la conducción del aparato estatal, tuvieron que realizar
dictaduras militares y así imponer sus políticas. Por ende ante la ausencia de dicho partido de
derecha los encargados de cooptar al partido político que precede al gobierno luego de la dictadura
y a la sociedad civil, también encargados de modelar el transformismo argentino son los grupos
económicos locales y algunos conglomerados extranjeros (clase dominante)
• La corrupción y los altos ingresos relativos que perciben los integrantes del sistema político fueron
los encargados de impulsar la constitución de un nuevo sistema político que responde a los intereses
de la clase dominante, es decir, al no haber una ideología los factores materiales asumen un papel
decisivo en la conformación del transformismo argentino.
La desocupación y la marginalidad social operan no solo como disciplinador de la clase trabajadora
sino también como un factor que impulsa la incorporación de los nuevos cuadros al planteo
dominante, garantizando así la permanencia y cohesión de los mismos.

2. PRIMERA ETAPA: LA DICTADURA MILITAR.


La dictadura militar fue posible por las condiciones socio- económicas mundiales externas pero
también internas, con la idea de los sectores dominantes de destruir la identidad nacional de los
sectores populares adquirida en el peronismo. A partir de allí comienza el aniquilamiento de muchos
militantes y organizaciones que conforman las conducciones de los sectores populares, también la
interrupción de la industrialización sustitutiva que sustentaba la lucha social y estaba vigente en
nuestro país desde los años 30.
Con la Reforma Financiera de 1977 comienza el predominio de la valorización financiera, ya que
los productos importados erosionan, vía precios, la producción interna y, mediante la apertura
financiera, irrumpe el fenómeno de endeudamiento externo tanto del sector público como privado
que significara un factor fundamental para la instalación de la valorización financiera a partir de una
tasa de interés interna más alta que la externa.

El papel del estado:


- a través del endeudamiento interno mantiene una elevadísima tasa de intereses en el sistema
financiero local respecto a la vigente en el mercado internacional.
-mediante la deuda externa es quien provee las divisas que hacen posible la fuga de capitales.
- asume como propia la deuda externa del sector privado, incorporando una nueva transferencia de
recursos existentes que ya comprometían miles de millones de dólares.
Es fundamental señalar que los principales perjudicados con este nuevo funcionamiento de la
economía argentina son los trabajadores ya que el origen de los recursos que se transfieren al
exterior durante la valorización financiera no se ubica en la deuda externa sino en la brutal
redistribución del ingreso en contra de los asalariados.
5. Como diagnostico inicial durante el primer gobierno constitucional presidido por Ricardo
Alfonsín hay que tener en cuenta que a partir de 1982 comienza en Latinoamérica la “crisis de la
deuda externa”. En esta etapa se consolida la valorización financiera por lo que el proceso
económico es conducido por los grupos económicos locales y los conglomerados extranjeros, así
mismo se caracteriza por el estancamiento y la escases de financiamiento internacional producto de
la presión que realizan los acreedores externos en base al incumplimiento de pago de la deuda
externa.
La evolución de la política económica en esta etapa tuvo influencia de Bernardo grinspun que
pretendía renegociar la deuda externa, la redistribución del ingreso de los asalariados para la
reactivación de la producción interna, controlar precios claves y redefinir el poder sindical, esta plan
fracasa. Sourrouille, que asume luego de Ginspun, pone en marcha el plan austral que tiene como
objetivo la superación económica sustentada en el modelo exportador y la reactivación de la
inversión.
En 1985 se pone en marcha el denominado plan Baker que aludía las reformas estructurales que
debían efectuar los países deudores de la deuda externa debido la presión de los acreedores
externos, para esto se aplicaron los denominados programas de conversión de deuda externa que
consistían en el rescate de los bonos de la deuda externa a cambio de activos físicos y no de divisas,
ya que su pago en efectivo era imposible. Este es el origen de la privatización de las empresas
públicas y de las nuevas políticas del gobierno radical desde 1988 en adelante; en ese mismo año se
lanza un plan de privatización de las empresas públicas que fue rechazado en el Congreso Nacional
por la oposición del partido peronista, plan primavera. Esta situación trajo aparejado que dentro de
los sectores dominantes, los acreedores externos tuvieran, en buena medida una participación
relativa secundaria en la redistribución del excedente interno que culminará en mayo de 1988 con la
moratoria externa “de hecho”, al suspender los pagos de las obligaciones vinculadas a su
endeudamiento con el exterior.

Crisis Hiperinflacionaria de 1988


Con las presiones de los acreedores externos el FMI, que exigía la normalización de los pagos y el
Banco Mundial que insistía en las reformas estructurales y el apoyo de EE UU para regularizar
dichos requisitos los bancos extranjeros inician la “corrida” cambiaria de febrero de 1989,
desatando la crisis inflacionaria.
Se trato de una crisis que se dirigía a remover las restricciones estructurales que impedían el
desarrollo y la consolidación del patrón de acumulación, basado en la valorización financiera. Exige
redefinir el carácter del estado y modificar también la distribución del ingreso y más aun la propia
relación entre el capital y el trabajo. Esta crisis de gobierno provoco la salida anticipada de
Alfonsín.
Transformismo:
Los comienzos del transformismo estuvieron asociados al pago de la deuda externa ya que Alfonsín
en su campaña electoral repudiaba el pago de la misma ya que la entendía como ilegitima y luego
en el poder con la presión principalmente de los acreedores externos implemento un “pago a
mediano plazo”. Estas vinculaciones entre el partido de gobierno y los sectores dominantes ponen
en marcha no solo un proceso de cooptación ideologica sino también de negocios políticos y
económicos.
Primer mandato de Menem, políticas aplicadas.
La crisis hiperinflacionaria continuaba a pesar de la sucesión de gobierno, por lo que se pone en
marcha una serie de reformas destinadas a modificar drásticamente la estructura del sector público y
la orientación de las transferencias de los recursos estatales.
-Ley de emergencia económica destinada a eliminar subsidios, reintegros impositivos y distintas
transferencias implementadas por el sector publico.
-Ley de reforma del Estado, intervención de las empresas estatales, fijando el cronograma y los
criterios para la transferencia de los activos públicos al sector privado, entre los que se encontraba
la conversión de la deuda externa.
SEGUNDA CRISIS HIPERINFLACIONARIA producida en diciembre de 1989 que culmina en
marzo de 1991, con el Plan de Convertibilidad por parte de Cavallo.
En 1992 se retoma el pago de la deuda externa a partir de la implementación del plan Brandy para
garantizar el pago a los acreedores externos. Esto conlleva a un abundante endeudamiento externo
tanto en el sector público como del privado.
La etapa más brillante del nuevo patrón de acumulación abarca desde 1992 hasta fines de 1994
donde convergen dos procesos complementarios y decisivos:

- sectores dominantes adquieren una homogeneidad inédita ya que las empresas extranjeras, grupos
económicos y banca transnacional constituyes una comunidad de negocios sobre la base de su
asociación en la propiedad de los consorcios que adquieren las agencias estatales que son
privatizadas.
- a partir de la superación de la inflación del nuevo ciclo de endeudamiento externo y de la
expansión del crédito interno se genera un ciclo expansivo de consumo interno que incorpora vastos
sectores sociales, dando lugar a la etapa de mayor consenso social del nuevo modelo e acumulación.

En las privatizaciones de la “acumulación originaria” se generaron “retornos” (sobornos) que


estuvieron vinculados a cuatro aspectos claves:
a. es precio fijado para los activos y los montos posibles de capitalización de deuda.
b. el endeudamiento externo de las empresas durante el proceso de privatización que en muchos
casos fue sumamente acelerado.
c. la adjudicación de las licitaciones o concesiones propiamente dichas.
d. el contenido de los marcos regulatorios iníciales.

En este periodo el transformismo está vinculado a un nuevo formato de sistema político que implica
la cooptación de fuerzas políticas enteras, aun aquellas supuestamente contestarías. Esto está
claramente demostrado en el denominado “pacto de olivos”, el acuerdo que pone en marcha una
reforma constitucional que permitirá la reelección de Menem donde de esta manera se aprueba todo
lo actuado y la posterior reforma de la corte suprema de justicia al mismo tiempo que ubica al
peronismo como el partido de mayor jerarquía orgánica y al radicalismo como su rueda auxiliar.
Segundo mandato de Menem.
Con las políticas implementadas en el primer gobierno de Menem, se genera una etapa de
crecimiento económico que culmina en el tercer trimestre de 1994. Años caracterizados por una
acentuada expansión del consumo interno, beneficiando a la cúpula empresaria que evolucionaba de
una manera similar a la expansión de la economía en su conjunto. A partir de la crisis de 1995 se
altera este comportamiento. Esto provocó el empeoramiento en las ya comprometidas condiciones
de vida de los asalariados. La desocupación y la subocupación se estabilizaran en 1995 en niveles
inéditos y alarmantes, operan con el clásico “ejercito industrial de reserva” (precarización laboral,
bajos salarios y marginalidad social). De esta manera el desarrollo de la valorización financiera y el
sistema de dominación que lo hace posible, el transformismo argentino, instalan el fenómeno
estructural de diciplinamiento y desmovilización de la clase trabajadora. Es importante señalar que
la nueva estrategia productiva de los grupos económicos consiste en concentrar su capital fijo en las
actividades que exhiben ventajas comparativas naturales, específicamente en la producción
agropecuaria y agroindustrial. En cambio el avance de los conglomerados extranjeros y las
empresas transnacionales se origina en dos procesos complementarios: la incorporación de nuevas
empresas y la adquisición de empresas ya instaladas, así como en el dinamismo de su facturación,
especialmente en la comercialización y en la producción automotriz<, sector industrial que goza de
protección excepcional.
Transformismo: se generan modificaciones en este con el intento de modificar la escena política por
parte de los sectores subalternos, como en las condiciones estructurales que irrumpen en esta etapa.
Surge un tercer partido que cuestiona desde afuera al establishment por neutralizar a los sectores
opuestos con el descabezamiento (absorción) de sus condiciones políticas y sociales. Esta
experiencia termina cuando el partido auxiliar establece la alianza con la fuerza política emergente.
Tres errores estratégicos:
1. Haber considerado que la regresividad económica y social que se consolida durante los noventa
surge con el menemismo.
2. la notable distancia de los dirigentes de la fuerza pública respecto a la que constituía su fuerza
social, que trae como consecuencia el desaliento de la organización de la fuerza pública.
3. Los dirigentes consideraban la corrupción un fenómeno privativo del partido hegemónico y no
inherente al sistema de dominación generado durante la valorización financiera.
En síntesis, se expresa la ignorancia acerca del patrón de acumulación en curso y del sistema
político que genero durante su desarrollo.