Está en la página 1de 1

A Corp.

Cris Jn,6,51-58

En celebración del corpus, celebramos el misterio de Jesucristo


alimento de Vida eterna, y del alimento del yo soy, para ser, como El Es y es alimentarse
de la carne, que por ser encarnable y da vida eterna del viviente.

Es la carne y la sangre del Hijo del Hombre, que viene de Dios y de su vida por eso esta
alimentación tiene poder de Resurrección, nosotros nos alimentamos con el cuerpo de
Cristo para resucitar como el Hijo del Hombre y poseer su vida eterna , resucitada.

Es recibir la alimentación como permanencia por El Viviente y del que tiene poder de
dar vida y de convertir en viviente al hombre, es decir que la alimentación, esta referida
a la relación del hombre con el enviado , para recibirla de la relación del Padre del hijo,
o por el Hijo del Padre.

Desde aquí nuestro modo de comulgar con el cuerpo del Señor, es comulgar para
permanecer en la misma vida de Dios y para resucitar, y esto nos pone en camino de
salvación que es alimentarse para ser y para vida eterna.

Otra cuestión es que conviene alimentarse por El que Es para ser ser uno mismo como
El Señor, esto tiene una realidad a vivir, hay que alimentarse para ser uno mismo, para
llegar al Yo soy, como es Jesucristo: YO SOY EL PAN DE VIDA; QUE VIENE DEL
VIVIENTE; DEL CIELO Y DA VIDA AL MUNDO…

Un abrazo

Les envío ahora una pequeña reflexión de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, al ser
apóstoles son los que vieron a Jesús resucitado y creyeron y testificaron y constituyeron
la iglesia como el cuerpo del Señor de la pascua, del resucitado, esto con el poder y
actuar del Espíritu enviado por el Señor resucitado, así se hace la iglesia como obra del
Señor y como su cuerpo.

Por esto la apostolicidad de la iglesia es una nota esencial de la Iglesia

Un abrazo