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El capitalismo:

acumulación, desposesión y crisis

El capitalismo nace con la guerra, se inaugura con la conquista y para ex - istir necesita prolongarla de manera perpetua. El capitalismo es una forma particular e histórica de reproducir la vida social, de organizar la produc -

ción y el consumo de objetos portadores de significaciones. No se puede

reducir a una cuestión puramente económica, sino que se despliega sobre

la totalidad de las prácticas de una sociedad

Lo que distingue al capital-

.. ismo de otras épocas y de otros modos de reproducir la vida, es que en las

sociedades no-capitalistas, la producción no está motivada, no se lleva a cabo con la finalidad de obtener una ganancia –en el sentido de plusval- or–, sino para satisfacer las necesidades y los deseos de la comunidad. En estas sociedades se produce para el autoconsumo y los excedentes –si es que los hay– son intercambiados o vendidos –sin generar plusvalor–. Sin embargo con el surgimiento histórico –violento y forzado– del capitalis- mo, las maneras de reproducir la vida fueron resquebrajadas y se impuso

una configuración donde lo único que paso a importar fue la ganancia y la

acumulación. La producción y el consumo del alimento, del vestido, de la vivienda, que en otros momentos históricos tenía por objetivo satisfacer desde las necesidades más básicas hasta las simbólicas de una sociedad, se ve subordinado a otro objetivo: el de acumular riqueza de manera inc - esante. Es decir, al capitalista le interesa generar más valor del que tenía cuando puso en marcha su inversión inicial para luego reinvertirlo y am -

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pliar la escala de la producción indefinidamente.

Para lograr este objetivo los capitalistas acuden al mercado, al terreno donde las mercancías son intercambiadas. Pero en el mercado

no solamente se intercambian mercancías como relojes, bicicletas, cam - isetas, frijoles, sino que también se compra y se vende la mercancía hu - mana, o sea, la mercancía fuerza de trabajo de lxs trabajadorxs, que se cambia por el salario. Esta mercancía es central e imprescindible para que se logre el proceso de acumulación de riqueza, que en este modo de sociedad toma la forma de “capital”. Es principalmente a través de la explotación de la fuerza de trabajo como los capitalistas logran acumular. Pero esta manera de organizar la producción y el consumo se desborda necesariamente del ámbito del mercado, y toma un sinfín de manifesta - ciones en la cotidianidad, todas ellas marcadas por una lógica de dominio, que toma la forma patrón-obrerx, arrendatario-jornalerx, patriarca-mujer,

maestro-estudiante

Implica una manera de organizar el tiempo, de ajus-

... tarse a sus límites y dictados. Implica una manera de organizar el espacio,

ajustándonos a la urbe industrial, supone también una manera particular de organizar las instituciones, una moral; por esto decimos que el capital-

ismo se extiende sobre todas las relaciones sociales y sus modos de ser. El trabajo sometido al capital no sólo produce mercancías, sino que produce y reproduce a la vez formas de vida, de hacer y de sentir. En el siguiente texto trataremos de explicar algunas cosas que nos parecen importantes o que nos han ayudado a entender, qué es el capitalismo, qué es el capital, cómo se acumula, cómo se mantiene fun - cionando, cómo se ha desplegado históricamente, cuáles son sus agujeros

y sus crisis, cómo nos sujeta y nos somete hacerle contra él.

...

Para así poder pensar, cómo

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Acumulación originaria

Durante mucho tiempo y hasta la fecha los economistas respondieron a las preguntas de <¿Cómo nació el capitalismo? ¿Por qué algunos que -

daron como “ricos” y se condenó al resto a la pobreza?> remitiendo a una anécdota completamente falsa de un “ahorrador” que trabajo mucho frente a un “flojo” que despilfarraba. Buscando ocultar que el nacimien - to, el “origen” del capitalismo está completamete manchado de sangre, dolor, coerción y violencia.

La llamada acumulación originaria –la cual Marx entiende como

el proceso histórico de escisión entre trabajadorxs y medios de produc -

ción– es condición fundamental y requisito para la producción capital- ista, pues para que el dinero y la mercancía se conviertan en capital es necesario que se enfrenten dos clases muy diferentes de poseedores de mercancías, por un lado propietarios de los medios de producción y por el otro trabajadores “liberados” en el doble sentido. 1 El capitalismo para nacer necesitó de esa escisión entre le trabajadorx y la propiedad. Y para lograrlo se sirvió de la conquista, sojuzgamiento, expropiación, expoli- ación, homicidio motivado por robo, e invariablemente violencia. Evi- dentemente esta desvinculación forzada significó en Europa occidental,

acabar con las formas tradicionales de uso colectivo de la tierra así como de los derechos señoriales o feudales sobre la tierra; acá significó la con - quista.

En otras palabras, para que fuera posible que las personas se con -

virtieran en trabajadorxs asalariadxs –para que las personas dejaran de

reproducir su vida como antes lo hacían y se subordinaran a la ley que

dicta la acumulación– se puso en marcha un proceso, al que se le ha dado

1 Liberado en el doble sentido refiere a que por un lado no posee medio de

producción y lo único con lo que cuenta es su fuerza de trabajo y liberado en el

sentido de que va “voluntariamente” a fuerza a vender su fuerza de trabajo, no como esclavo en sentido estricto.

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el nombre de acumulación originaria , proceso mediante el cual la gente fue despojada de su tierra, de sus herramientas de trabajo, de sus formas de vida, viéndose forzados a migrar para convertirse en obreros en las

ciudades o quedándose a labrar en lo que antes era su tierra como peones para una nueva clase social: los capitalistas. Esto tuvo como resultado que el trabajo se sometiera a una manera

(desconocida hasta entonces) de producir los objetos sociales –al mismo tiempo que una subjetividad dispuesta a esta forma de trabajo forzado–,

a una nueva relación entre le trabajadorx y su objeto de trabajo, en donde las herramientas para transformar ya no le pertenecían sino que había ahora un patrón que se las prestaba cuando producía para éste. Ahora el producto de su trabajo tenía que ser entregado al empleador; había una nueva relación entre le trabajadorx y sus compañerxs de trabajo, en donde el objeto producido ya no era para ser disfrutado por su ellxs mismxs, familia o comunidad, ahora estando sujetos a una nueva temporalidad, a la competencia por el miedo al desempleo. Había también una nueva relación en la casa debido a la nueva división sexual del trabajo, donde ya no se mantenía el hogar juntos, sino que el hombre ahora salía y adquiría

una posición dominante como “proveedor” y la mujer, sin ser remunera -

da, tenía ahora que trabajar sola y reproducir la fuerza de trabajo (la del hombre y los hijos).

Pero debajo de estas nuevas relaciones –dándoles forma– está la

relación que se crea entre, por un lado, trabajadorx asalariadx y por otro

capitalista. Esto quiere decir que ahora había quienes producen y quienes explotan, pero no como en otras organizaciones económicas, como por ejemplo, en el feudalismo, donde eran los señores los que explotaban a lxs siervxs, sino que el trabajo, dentro del capitalismo, adquiere una for- ma histórica específica, la forma de trabajo asalariado, donde el explota - dor ahora va al mercado en busca de sus subordinadxs.

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LA ACUMULACIÓN DE CAPITAL Y LA MERCANCÍA

“La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capi- talista se presenta como un enorme cúmulo de mercancías, y la mercancía indi- vidual como la forma elemental de esa ríqueza.” Es por eso que el análisis del capitalismo debe partir del análisis de la mercancía. 2

Primero, por mercancía entendemos: el objeto que en lugar de ser consumido por el productor –o la asociación de productores–, se destina al cambio o a la venta. La mercancía es un objeto que satisface alguna necesidad humana. Y que difiere del producto , en que la mercancía esta hecha para el intercambio. Por ejemplo una bufanda que teje tu mamá, es un producto, tiene una utilidad, esto es tiene un valor de uso (protegerte del frío por ejemplo), pero no tiene, sin embargo un valor de cambio (pues no es ni será intercambiada). Mientras que una camiseta compra - da en el mercado es una mercancía. La camiseta tiene un valor de uso, cumple una utilidad de consumo concreto, pero ademas tiene un valor de cambio , un fantasma que no existe en el cuerpo de la mercancía. P ara que una cosa pueda ser intercambiada por otra cosa, deben tener algo en común , ese algo en común, esa medida en común que per- mite la equivalencia entre ellas en el capitalismo, es el valor . Como ejemplo supongamos; 1 kilo de aguacate que tiene en sí objetivados 45 min de tiempo de trabajo socialmente necesario vale lo mismo que 5 camisetas (cada camiseta tiene 9 min. objetivados), son equivalentes y pueden por la tanto estar en los dos polos de la misma expresión de valor. En la sociedad capitalista es el tiempo de trabajo so - cialmente necesario que se requiere para producir una mercancía lo que determina su valor 3 .

  • 2 Karl Marx, El capital, crítica a la economía política, 2ª edición, Méxi- co, Siglo XXI,1988, t. 1, v.1, p. 43

  • 3 Claro está que el tiempo de trabajo socialmente necesario varía en

cada época y en cada lugar y con cada revolucionamiento de las capacidades

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Una vez entendido lo anterior podemos preguntarnos: ¿cómo se crea valor? Los fisiócratas respondían a esta pregunta con que la tierra era en sí productora de valor. Los mercantilistas (probablemente la idea más difundida hasta hoy) decían que el valor se creaba en la circulación, esto es que se creaba con el intercambio desigual es decir con el comprar barato y vender caro.

Vemos sin embargo, que estas ideas no hacen sino invisibilizar lo que está por debajo de todo lo dicho: el trabajo . Únicamente bajo la forma de producir capitalista, bajo el proceso de valorización de valor, es que el trabajo se presenta como una mercancía, como la mercancía fuerza de trabajo . La mercancía es la forma elemental de la riqueza de las socie -

dades en que impera el régimen de producción capitalista. Con esto se quiere decir, que es a través y por la mercancía como se genera la ganan -

cia en la sociedad en la que vivimos, pero tambien significa que las cosas

que necesitamos para sobrevivir se nos presentan como mercancías, nos las procuramos comprandolas. Pero para poder comprarlas, tenemos a la vez que vender nuestra fuerza de trabajo como mercancía. La compra y venta de mercancías puede tomar dos distintas for- mas y aunque en ambas se compre, esto es se cambie dinero por una mercancía (D-M) y se venda, esto es, se intercambie una mercancía cual- quiera por dinero (M-D), el distinto orden de estas “fases” las hace radi- calmente diferentes. A la primera se le ha puesto el nombre de formula de circulación simple (M-D-M) en la que se vende una mercancía por dinero para comprar otra mercancía, el objetivo que se persigue no es sino la satisfacción de deseos y necesidades, interesa lo “cualitativo” de las mer- cancías, o sea su utilidad, y de esta manera funcionaban los mercados que

productivas del trabajo, innovación tecnológica o científica, éste tiende a disminuir. El que alguien esté por debajo del grado social medio de destreza,

como suele ser todo aprendiz o principiante, y por ende tarde más tiempo del

promedial en producir una mercancía, evidentemente no confiere más valor a la

mercancía.

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existían antes del capitalismo. La otra es la formula general del capital

(D-M-D’) 4 , aquí se compra para vender, el único fin que se persigue es la generación de más dinero para ser convertido de nuevo en mercancias (en medios de producción y fuerza de trabajo), reiniciar la producción y después la venta de manera incesante, en otras palabras, lo que le intere - sa es la valorización del valor, la acumulación de capital. Esta segunda forma nos habla ya de un proceso en el que se produce más dinero del que se invirtió para la producción, esto quiere decir que hay creación de plus-valor.

La existencia de este plusvalor (o de que el capitalista pueda ex - traer más dinero del que desembolso después del vender la mercancía producida) solamente se puede explicar por la forma que toma el trabajo

dentro del capitalismo o mejor dicho por la manera en la que se somete el trabajo bajo el capital. Le trabajadorx, al no poseer más que su fuerza de trabajo o su

capacidad de trabajar –ya que los medios de producción se le presentan

como algo ajeno, pues le han sido expropiados– tiene que ir “voluntaria - mente” al mercado a venderla a un capitalista, que se ha hecho propietario privado de los medios de trabajo necesarios para la producción a través del despojo, la expropiación y sojuzgamiento siempre violento. En la for- ma de trabajo asalariado, el trabajo ya no es una actividad de producción para el autoconsumo, ni es tampoco una forma de producir para intercam - biar o vender en el mercado los frutos del trabajo, sino que el trabajo se vende en tanto mercancía, en tanto fuerza de trabajo. Esta mercancía, como cualquier otra, tiene un valor de uso (que es la capacidad de trabajo durante la jornada laboral) y un valor de cam -

bio (el cual se calcula a partir del valor diario d e la fuerza de trabajo, esto es el valor de los medios de subsistencia necesarias para le trabajadorx y

  • 4 En donde: D= Dinero, M= Mercancía y D’= Dinero Incrementa -

do.

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su familia). La mercancía fuerza de trabajo tiene sin embargo una carac -

terística única y exclusiva que no comparte con ninguna otra mercancía,

esta es que: genera más valor que el que ella misma vale ; ya que el valor solamente proviene del trabajo. Dicho de otro modo: la fuerza de trabajo se paga no por lo que produce sino por su valor, esto es, por lo que cuesta la suma de los me - dios de subsistencia necearios para lx trabajadorx y su familia (alimento, techo, agua etc.). Aunque es bastante claro que el “salario mínimo” nunca representa el valor de la fuerza de trabajo, el precio que se le pone es pagado muy por debajo de su verdadero valor, es decir, no alcanza para vivir.

El capitalista sabe muy bien esto antes de contratar a alguien, compra la mercancía fuerza de trabajo por su valor de cambio (y en segui-

das ocasiones aún por debajo de éste) y se apropia de su valor de uso. El

capitalista, por el hecho de tener en su propiedad esta mercancía peculiar capaz de producir valor, hace de la diferencia entre el valor de uso y el valor de cambio, la plusvalía (que como hemos visto no es otra cosa que trabajo impago que el capitalista arrebata del trabajador); la fuerza de trabajo produce la ganancia para el capitalista.

Para los capitalistas lo único realmente importante es el generar

plusvalor para acumular, es decir, generar más valor del que tenía cuando puso en marcha su inversión inicial para luego reinvertirlo y ampliar la escala de la producción, y esto solamente se hace posible mediante la ex -

plotación de la fuerza de trabajo de lxs trabajadorxs, o sea apropiándose del trabajo que no le paga a lxs empleadxs. O en otras palabras mediante la objetivación del trabajo de los asalariados en mercancías, que al ser vendidas le generarán una ganancia traspasándole lo que ya fue hecho por los obreros durante la producción, en forma de dinero. Y como los capitalistas son la clase dominante: en esta sociedad,

para que pueda existir cualquier cosa –es decir, para que sean producidos

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los objetos que necesitamos para vivir– estos tienen que ser transforma - dos en mercancía. Otra manera de decirlo es que lo que antes eran valores de uso o objetos concretos que satisfacen necesidades/deseos –o sea, la sustancia, la materialidad misma de una cosa– para existir en la sociedad en la que sobrevivimos tienen que tomar la forma del valor de cambio , o sea tienen que aparecer como una magnitud medida por el tiempo de duración socialmente necesaria del trabajo, tienen que ser objetos ab - stractos, objetos que puedan ser reducidos a un equivalente general, ya que para que los objetos puedan exponerse a la compra-venta –o sea ser mercancías– tienen que ser reducidas a un tercer término en común: el trabajo abstracto. Como ejemplo de lo que se dijo, podemos pensar en la situación de los jornaleros del Valle de San Quintín en Baja California, que recol- ectan y empaquetan fresas y cuyas condiciones laborales NO han mejora - dos a un año del paro. 5 Los jornaleros de San Quintín tienen jornadas laborales de por lo menos 12 horas, en las cuales cosechan y empa quetan alrededor de 50 cajas de fresas. Por todo un día de trabajo reciben alrededor de 66 pesos de salario. Les pagan algo como 1 peso con 20 centavos por paquete de fresa, mientras que el precio comercial de estas alcanza hasta los 148 pesos. La producción diaria de un jornalero, deja a la empresa ingresos por 7,500 pesos, de los cuales, como vimos el jornalero recibe menos del 1%. 6 Para fines analíticos se puede dividir la jornada laboral en dos: en tiempo de trabajo necesario (TTN) que es el tiempo en el que el traba -

  • 5 Video: San Quintín: “La jornada laboral de un trabajador agrícola en números rojos”, disponible en:https://www.youtube.com/watch?v=Mvdhan-

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  • 6 Este ejemplo está lejos ser exagerado en cuanto a la proporción TTN/

TTE. En muchas fábricas se ha visto ya que el trabajador produce el valor que

será de su salario en los primeros minutos de la jornada laboral. Haciendo del resto de su jornada laboral, tiempo en el que se produce plusvalor, es decir, ganancia para el capitalista.

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jador repone el valor diario de su fuerza de trabajo, el cual el capitalista paga bajo la forma de salario, y el resto del tiempo como tiempo de tra - bajo excentario (TTE), tiempo durante el cual el trabajador produce gra - tuitamente el plusproducto al capitalista. En este ejemplo de las 12 horas de jornada laboral, menos de 10 minutos son tiempo de trabajo necesario, esto es tiempo por el cual el trabajador recibió un equivalente, mientras que las otras 11 horas con 50 minutos son tiempo de plustrabajo, tiempo el cual dedica a hacer plusvalía y por la cual no recibo pago o equivalente alguno. 7

El capitalista buscará siempre acortar lo más posible el tiempo de

la jornada laboral destinado al TTN mientras que buscará acrecentar el

TTE y acrecentar así la producción de plusvalor.

Al finalizar un ciclo productivo a los capitalistas individuales se

les presentan dos opciones sobre qué hacer con su plusvalía: la primera

es gastarla para el consumo personal, atesorarla ya sea como dinero o como mercancías; la segunda es “reinvirtirla”, comprar por ejemplo más

medios de producción o contratar a más gente

para poder así ampliar la

... escala de producción. La primera se le llama reproducción simple mien -

trás que la segunda se conoce como reproducción ampliada del capital o

acumulación de capital.

Mientras que la reproducción simple produce y reproduce las

mismas condiciones productivas pre-existentes, la reproducción en escala ampliada aumenta el potencial de las condiciones productivas y con ello incrementa el grado de explotación. El capital, no es una “cosa”, no es “dinero”, sino una relación social de dominación y explotación, que se crea y reproduce al arrebatarle a le trabajadorx “libre” su trabajo.

7 Faltaría contemplar en este esquema analítico el trabajo previamente obje- tivado en los empaques de plástico utilizados, así como en el trabajo previó de quienes trabajaron la tierra y cultivaron las fresas, entre otras cosas.

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ACUMULACIÓN POR DESPOSESIÓN

Los métodos siempre violentos de los cuales se sirve la acumulación

“originaria” no existen únicamente en el nacimiento y configuración ini- cial del capitalismo. Sino que el capitalismo necesita de éstos para poder

seguir existiendo. A esto refiere el concepto de acumulación por despos-

esión 8 . David Harvey, como muchxs otrxs, señala que el capitalista nunca dejó de utilizar estos métodos (la desposesión, despojo, sojuzgamiento,

conquista

...

)

sino que, y sobretodo, desde finales del siglo XX y durante el

siglo XXI, esta configuración peculiar de la acumulación capitalista se ha

vuelto indispensable para continuar la acumulación incesante, para que los capitalistas puedan seguir creando capital. Esto no quiere decir que cuando se siguen las “leyes regulares” de acumulación capitalista (las que se describieron en el apartado anterior) no haya de por sí desposesión, la desposesión se presenta de manera continua y perpetua: el desposeer del producto en el lugar de trabajo, del tiempo de vida al tener que ponerlo a disposición de los capitalistas para sobrevivir, del autogobierno al ver- nos incapaces de decidir sobre las cosas que nos interesan en colectivo ...

sin embargo, la acumulación por desposesión trasciende los supuestos

básicos de la teoría general de la acumulación desarrollada por Marx.

El despojo se vuelve acumulación cuando aquello que fue arrebatado se inserta en un proceso productivo donde existe la relación capital-trabajo asalariado. Una de las formas de acumulación por desposesión que exper- imentamos más directamente es el despojo de tierras, la destrucción de los ejidos y la tierra comunal, los decretos expropiatorios por parte del Estado, la invasión de poderosos ganaderos o personas de la agroindustria que desalojan a los campesinos para aprovechar la tierra, la obligación

  • 8 Véase: David Harvey, “Acumulación por desposesión” en El nuevo imperialismo. Socialist Register: 2004.

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forzada de abandonar la tierra y migrar porque se vuelve cada vez más imposible mantenerla sin depender del crédito etc… Otra forma en la que aparece es en la precarización laboral, cuando los capitalistas y el Estado dejan de otorgar servicios de salud a lxs trabajadorxs, cuando de -

saparecen los contratos colectivos, cuando el salario base se reduce a un mínimo y unx se lo tiene que ganar a través de bonos, cuando lx mismx trabajadorx tiene que pagar los costos de parte de los medios de trabajo (uniformes, mantenimiento y reparaciones de las maquinas entre otros), lo que permite al capitalista desembolsar menos y ganar más. Otra forma, la que se ha manifestado más duramente en nuestros días, es la acumulación por desposesión a través del régimen financie - ro. Ejemplo de esto son “las promociones bursátiles, los esquemas tipo ponzi 9 , la destrucción estructurada de activos a través de la inflación, el vaciamiento a través de fusiones y adquisiciones, la promoción de niveles

de endeudamiento que aún en los países capitalistas avanzados reducen

a la servidumbre por deudas a poblaciones enteras, por no mencionar el

fraude corporativo, la desposesión de activos (el ataque de los fondos de pensión y su liquidación por los colapsos accionarios y corporativos) mediante la manipulación de crédito y acciones. Todos estos son rasgos centrales de lo que es el capitalismo contemporáneo, (…) debemos pre -

star atención a los ataques llevados a cabo por los fondos especulativos

de cobertura y otras grandes instituciones del capital financiero como la

punta de lanza de la acumulación por desposesión en los últimos años.” 10 La acumulación de capital en sí implica la acumulación originar- ia durante todo su desarrollo, porque el hecho de que la producción se esté expandiendo, implica que hay un crecimiento de la gente que se ve

9 Se trata de un mecanismo de fraude basado en un esquema piramidal de

inversiones, por el cual se les paga a los primeros inversores con el dinero que

aportan los últimos en ingresar al sistema, los cuales no recuperan su inversión. N. De la T. (en Harvey, op. cit.)

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Ibíd.

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obligada a trabajar en las fábricas/plantíos/talleres/oficinas de los capital- istas; es decir, implica que hay un constante flujo de gente que está siendo integrada a la clase de lxs trabajadorxs asalariados, gente que antes no dependendía del capital para sobrevivir, pero fue separada de sus medios de trabajo y de vida, así que es asimilada y convertida en asalariada. Luis Arizmendi 11 , habla de 3 etapas de la acumulación por des- posesión en México –que más que reemplazarse una con la otra se con - struyen una sobre la otra–. A través de esta conceptualización nos po - demos hacer una idea de lo que ha implicado el despliegue del capital en el nuevo milenio en este país. La primera etapa empieza con el fin del desarrollo estabilizador 12 a partir del modelo de sustición de importa - ciones y del desarrollo compartido en los años 80’s. En estos años sucede en México, lo que había venido sucediendo en países controlados por las dictaduras militares en América Latina, como Argentina. Se atacan los salarios de la clase trabajadora directa y radicalmente, esto tiene como resultado que se instaure un sistema de super-explotación de la fuerza de trabajo , o sea que la mercancía fuerza de trabajo se paga por debajo de su “valor”, en otras palabras, que el salario es insuficiente para com - prar la “canasta básica”, para reproducir la capacidad de trabajo, y que de esta manera la parte de la jornada excedente se alargue, para que los cap - italistas obtengan más plusvalía. Al mismo tiempo se desploma la deuda externa y esto crea un mecanismo nuevo de “intercambio desigual” 13 , a través del capital financiero.

  • 11 Véase: Luis Arizmendi. “Acumulación por desposesión en el México a

la vuelta de siglo”Conferencia en: Brújula Metropolitana, 2015, <https://www.

youtube.com/watch?v=DQ4HhGgcE6E>

  • 12 El desarrollo estabilizador es un modelo económico que se caracteriza

por un papel intervencionista del Estado dirigido a un objetivo central; el man-

tenimiento de la estabilidad económica en el país protegiéndose de los altibajos

de la inflación y devaluación entre otras.

  • 13 Concepto que se refiere una la división internacional del trabajo, en la

que zonas geográficas representadas por la oposición complementaria cen- tro-periferia obtienen distintos grados de ganancia del proceso de producción.

13

La segunda etapa va de 1988 al 2006, y esta es llamada acumu - lación por desposesión mediante la subordinación global, El Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1994, le da cuerpo a esta forma de acumulación. En esta forma, la metrópoli –en este caso los Es- tados Unidos– empieza a controlar directamente la producción dentro de la nación de la periferia –en este caso México– a través de subordinar y hacer dependiente tecnológicamente al país. Se subordina el sector de

la producción de tecnología y de energía destruyendo la plataforma de

producción a través de la desindustrialización estratégica para hacer una dependencia artificial. Por ejemplo, que México, país petrolero, no tenga sino 6 refinerías, y tiene entonces que entregar su petróleo a los Estados

Unidos, y después depender de ellos para obtenerlo refinado. Esa ganan - cia que fluye a la metrópoli (EU) se llama “ renta tecnológica ”, y es el tributo que reciben por tener el control sobre la tecnología. Se subordina al sector alimentario mediante una dependencia artificial, por ejemplo, a través del desfinanciamiento estratégico del campo , para que un país se vea obligado a importar sus productos de la metrópoli, como es el

caso de México, que pasa de importar el 10% de su maíz a importar el

40%, o sea que los países de la periferia ya no puedan alimentarse a sí mismos. El hecho de que no haya “soberanía alimentaria” los hace plena - mente dependientes de las potencias. También se subordina el sector de los servicios, como es el caso de la banca y la educación. Con la entrada de bancos transnacionales al territorio, se logra instaurar una “ sobrex - plotación redoblada” , se logra bajar el salario para que deje de satisfacer las necesidades imprescindibles, esto es posible, porque la gente se hace dependiente de las tarjetas de crédito y se endeudan, pero el interés es mayor que en el país de origen de la banca trasnacional, entonces esto

genera otro tipo de tributo de la periferia a la metrópoli. Se ataca el siste - ma educativo para que deje de haber gente con educación universitaria, y

crear fuerza de trabajo más barata y “no-cualificada”. Cuando todos esos

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sectores quedan dominados, se puede hablar de “subordinación global” . Del 2006 en adelante se instaura una configuración inédita del capitalismo, lo que se ha denominado capitalismo necro-político, este se sustenta en la trata de blancas, el narcotráfico, la muerte, la desaparición

forzada, y en nuevas formas de esclavitud. Y a través de este régimen de

terror, se logra crear la “renta criminal” , en la que las personas se hacen deudoras de un tributo para poder seguir su negocio. Es importante no - tar que con las llamadas “reformas estructurales” del sexenio de Enrique

Peña Nieto, muchas de estas formas de acumulación por desposesión que

antes eran ilegales, se vuelven legales, se constitucionalizan. Tal es el

caso de la reforma energética, la reforma educativa, la reforma laboral, entre otras.

¿CÓMO SE SUSTENTA LA ACUMULACIÓN DE CAPITAL?

El proceso de acumulación de capital, ya sea en su forma de

“acumulación por reproducción ampliada” –o sea a través de la relación capital-trabajo donde se explota directamente la fuerza de trabajo– o en su forma de “acumulación por desposesión” –o sea a través del despojo,

el robo, el fraude, el desalojo…–, no sería posible, si no estuviera suste - ntado, protegido, asegurado, defendido, legalizado, impulsado, forzado y

regulado por un gran número de instituciones y organizaciones que se nos

presentan como aparentemente no-capitalistas, o sea que parecen ser in - dependientes del mercado, de las empresas, del régimen del trabajo asala -

riado, en fin, de la marcha de esta maquina de muerte; y que sin embargo,

son quienes la mantienen funcionando.

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El mercado absolutamente libre 14 es un mito, pues de existir haría imposible la acumulación de cada vez más capital. Los capitalistas requi- eren que el mercado solamente sea parcialmente libre, ya que su misma lógica hace que históricamente el capital se centralice y se concentre en pocas manos, es imposible que todos los capitalistas individuales acu - mulen incesantemente al mismo ritmo y permanezcan en el mercado sin eliminarse mutuamente. En nuestros días debido a la saturación tanto de los mercados como de los espacios de acumulación, para que los capitalistas puedan acumular incesantemente necesitan establecer un mercado en el que sola - mente haya pocos vendedores que tengan asegurado el dominio del mer- cado –lo que se conoce como oligopolio –, o un solo vendedor, –lo que se conoce como monopolio –, para de esta manera poder obtener mayor ganancia eliminando a los competidores y así tener control sobre los pre - cios en el mercado, sobre el consumo, sobre la fuerza de trabajo y sobre los “bienes naturales” en los territorios, entre otras cosas. Uno de las principales fuerzas que posibilitan o que se entremez - clan en el proceso de acumulación de capital es el Estado. 15 Aunque el Estado como estructura política jerárquica y burocrática ha existido históricamente en momentos y en espacios anteriores al surgimiento de la forma capitalista de sociabilidad, éste es y ha sido una condición para el despliegue del capitalismo, el capital lo ha transformado en el Estado-Na - ción Moderno para poder existir. El régimen del Estado ocupa un lugar

central en la perpetuación del régimen del capital y viceversa.

14 La idea de un “mercado libre” se refiere a un mercado mundial en el que la totalidad de los factores que implica la producción y la circulación fluyeran

sin restricciones o regulaciones por parte de organismos “externos” al mercado

mismo, en el cual hubiese un número enorme de compradores y vendedores

que tuvieran una perfecta información, es decir, que tuvieran conocimiento al actuar en el mercado acerca de todos los costos de producción para poder actuar “racionalmente”.

  • 15 Véase por ejemplo: Immanuel Wallerstein, Análisis de Sistemas-Mun-

do, Una Introducción. Siglo XXI: México, 2010

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En cuanto institución administrativa , esto se manifiesta, por ejemplo: en lo que se ha llamado “proteccionismo”, que en otras palabras

son las restricciones estatales a la importación y a la exportación . Esto permite regular el flujo de las mercancías para favorecer a los capitalistas

del mercado interno de un país, o sea a los dueños de la producción. Por

ejemplo, el Estado establece aranceles –un tipo de impuesto por ingresar mercancías a un país– para que sea posible la creación de la clase capi- talista nacional y que ésta esté protegida contra los capitalistas de otros países.

Otra facilidad que proporciona el Estado para que existan los capitales centralizados es el sistema de patentes –la patente es un dere - cho que se reserva al “inventor”, que toma la forma de corporación, de

producción y venta exclusiva de un producto o una tecnología en el mer-

cado–, que en México es representado por el IMPI (Instituto Mexicano

de la Propiedad Industrial). Un ejemplo de esto es el control sobre una

gran parte de la alimentación mundial que tienen solamente 6 multina -

cionales, como Monsanto y Dupont. 16 Se trata de empresas que a través de la modificación genética han “creado” nuevos organismos, como el

maíz transgénico y la soya transgénica. Ya que desde la década de los ochentas es posible patentar seres vivos, estas empresas tienen el derecho exclusivo de estos alimentos, y como cuesta la mitad del precio comprar maíz transgénico que maíz no-transgénico, estas empresas han acaparado el mercado. Junto con esto entran en funcionamiento otras dos estrategias que cumple el Estado, la de la regulaciones sobre los productos, es decir la de decidir qué no puede estar en el mercado, que sí y con que condiciones y la de los subsidios estatales que son una forma de beneficios imposi- tivos, en los que el Estado se hace responsable de una parte de los costos

  • 16 Véase: Sylvia Ubal, Seis multinacionales tienen el control de los

transgénicos en el mundo, 2014, Artículo publicado en: Rebelión. http://www.

rebelion.org/noticia.php?id=18712

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de la producción, mientras que la empresa se hace responsable de la ga - nancia. De esta manera se ha logrado eliminar a los pequeños productores campesinos y sus formas de reproducir la vida. Otra forma en la que el Estado sustenta la acumulación es garan - tizando los derechos de propiedad de los capitalistas, o sea asegurando que sus fábricas, sus terrenos, su ganado, su maquinaria y sus productos entre otras cosas, es decir, que todo el trabajo explotado materializado les pertenezca de manera privada, y que no exista de manera social para que quienes crearon esas riquezas las disfruten. El Estado también toma el papel de un c omprador a gran es- cala de ciertos productos, por los cuales está dispuesto a pagar precios excesivos; por ejemplo, la relación del Estado con empresas como la Constructora Teya de Grupo Higa, a quien Enrique Peña Nieto le tiene tanto cariño. El Estado puede hacer lo que la mayoría de los capitalistas individuales no pueden o no quieren correr el riesgo de hacer: garantizar la infraestructura necesaria para la acumulación de capital. Puede poner en marcha en proyectos a largo plazo que necesitan de mucha inversión porque puede utilizar el mecanismo de la deuda pública para endeudar a todo el pueblo en beneficio del capital privado. Megaproyectos como las grandes presas hidroelécticas, los logra asumir el Estado. Una forma más es como cargador y responsable de la external- ización de costos; los capitalistas hasta ahora se han venido deslindando de 3 costos de producción, que aparecen como escondidos, ya que el Es- tado –o más bien dicho, la sociedad, con los impuestos– los solventa. Esto son: los costos de toxicidad; los costos de agotamiento material; y los costos de transporte. Los impuestos pagan para eliminar los deshechos tóxicos que producen las empresas; pagan los costos de mantenimiento de los bosques que luego se talan y las aguas que luego se acaban; para mantener las redes de infraestructura por donde viajan las mercancías. El Estado es también un administrador de los flujos de la fuer-

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za de trabajo y control de la fuerza de trabajo ; es decir, por una parte decide sobre el tráfico y la circulación de la fuerza de trabajo migrante en

el territorio y le pone un precio a la mercancía-humana, que es el salario mínimo.

Otra manera en la que el Estado toma parte en la acumulación de capital, es reduciendo los salarios por medio de los impuestos, tanto directos (sobre renta y patrimonio como indirectos (sobre el consumo). Lo que hacen los impuestos es desplazar una parte del poder de compra de los trabajadorxs al Estado. Por ejemplo, al extraer los impuestos de lxs trabajadorxs y emplearlo en la elaboración de material de guerra, se

le ofrece al capital una nueva posibilidad de acumulación. Esto significa

que se ofertan y se demandan menos medios de consumo y se producen más medios de guerra, es decir, aumenta la demanda para la industria armamentista. El capital gana con una mano lo que había perdido con otra. Además de que se abre un nuevo mercado en el que los capitalis- tas pueden invertir sus excesos de dinero, esto permite el sostenimiento del órgano de la dominación capitalista: el ejercito permanente. La mil- itarización es un presupuesto de la conquista de nuevos espacios para

imponer las relaciones de producción y consumo capitalistas. Tambien es el Estado quien organiza/ administra los modos de participación política , o sea, pone en movimiento partidos, propaganda y normas que deciden cómo se manejan las demandas de la sociedad, en nuestro caso, la representación “democrática”, la cual organiza que no haya más participación política legal que la suya –la del capital–. En otras palabras, el Estado nos despoja de nuestra posibilidad y de nuestra ca - pacidad para organizar los modos de vivir nuestra socialidad y de decidir, de autodeterminar en comunidad lo que queremos y lo que no queremos. La libertad de dar una forma concreta a nuestra existencia. Otra manera en la que está implicado directamente en el capi- talismo el Estado es asumiendo el costo de la devaluación de la crisis.

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O sea, que cuando la clase capitalista provoca crisis sistémicas que tam - balean hasta casi derrumbar a la sociedad capitalista y sus posibilidades

de continuar existiendo, el Estado viene a salvarla. Esto es lo que pasó por ejemplo, durante la crisis mundial del 2008 en adelante, cuando el go - bierno de Estados Unidos fue al rescate de los grandes bancos que habían

caido en quiebra. Quienes terminan pagando son la gente que perdió sus

casas, su tierra, sus ahorros, y quienes pagan los impuestos. El Estado administra el sistema carcelario , construye los mur- os donde tiene secuestradxs a quienes resisten, se rebelan, expropian el pan que los capitalistas se apropian en el trabajo. El sistema carcelario

sirvió desde sus inicios como espacio para los trabajos forzados donde se enviaba a quienes se negaban a entrar a trabajar a las fabricas; hoy den - tro de las prisiones renace el trabajo forzado, se abre como espacio para la maquila, para una explotación extraordinaria del trabajo. Es un arma

de guerra contra quienes se defienden contra el despojo y se organizan

contra el capital, un almacén de castigo para el cuerpo de quienes atentan

contra el principio más preciado y central de la acumulación de capital: la propiedad privada.

Por último, y esta es una de sus características más importantes para que se posibilite la acumulación de capital: el Estado prepara la

subjetividad dispuesta a la explotación del capital. Primero a través del etnocidio 17 , es decir de un proceso de destrucción sistemática del es- píritu de los pueblos, eliminando la diversidad de lenguas e imponiendo

una sola lengua oficial de la nación, negando los saberes de los pueblos

y obligándolos a olvidarlos, acabando con sus técnicas y modos de tra -

bajar la tierra y con la capacidad de fabricar la ropa, la herramienta, la

vivienda

Y segundo a través de los sistemas de educación, donde se nos

... enseña cómo pensar el mundo (o a no pensarlo) y se nos socializa hasta

  • 17 Véase: Sobre el Etnocidio de Pierre Clastres en zineditorial.wordpress.

com

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lo más profundo del inconsciente para aceptar un horizonte de vida que

es muerte, uno donde nada más importa la ganancia individual, donde el futuro le escupe al pasado y al presente en nombre del progreso, donde

el único horizonte que podamos ver sea el de la sociedad dividida entre

dirigentes y ejecutantes, entre dominadores y dominados, entre explota - dores y explotados, donde aplastar a le otrx se convierte en una exigencia personal. El haber sido expropiados de la capacidad de autogestioanar nuestra vida y el haber recibido los procesos educativos, que después de la eduación Estatal se replican de generación en generación en la edu - cación familiar, nos ponen en una situación donde nuestra subjetividad

es una que está dispuesta a aceptar, vivificar y replicar la explotación,

naturalizandola.

Aparte del Estado, existen instituciones internacionales que sustentan la acumulación de capital. Por ejemplo, el FMI (Fondo Mon - etario Internacional), –que junto con el Banco Mundial–, se ha encargado

de expandir el modelo del neoliberalismo especialmente en América Lati- na y en África, pero también en países del “primer mundo” como recien -

temente en Grecia. El FMI es una institución financiera, que nace después

de la Segunda Guerra Mundial a la que pertenecen la mayoría de los

países. A ella acuden los países en quiebra para solicitar ayuda económi-

ca. Ésta les presta dinero, pero establece una serie de condiciones que el país deudor tiene que cumplir si quiere recibir su “rescate”. Las condi- ciones que impone esta institución van enfocadas a desarticular todo lo

que es público, es decir, promover la privatización a través de reformas estructurales, reducir el gasto público a través de medidas de austeridad,

que no son sino ataques directos al sistema de salud, a las pensiones, a la

educación… Este tipo de créditos ha tenido hasta ahora como consecuen - cia de que la deuda externa crezca desmesuradamente y que los países

se vean sometidos a la dependencia financiera. Así mismo, “prepara” el

terreno para que empresas transnacionales, con su casa matriz en los Es-

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tados hegemónicos, se puedan expandir. Otro organismo internacional que permite la reproducción del

capital es la ONU (Organización de las Naciones Unidas), que con sus

propias fuerzas armadas –que son personal militar aportado por cada una

de las naciones que pertenece a esta organización, llamados “Cascos Azu -

les”– con derecho de intervención internacional, que con sus llamadas

“Operaciones de Paz” juega un papel importante la lucha de contrainsur-

gencia, y mantiene sitiados algunos países en donde la gente está en pie de lucha, contra los patrones y los gobiernos. Este es el caso de Haití, en donde con el pretexto de ayudar a la población por los desastres naturales

que han ocurrido, la ONU mantiene a sus tropas invasoras en el territorio,

ocupando y estableciendo un estado de sitio donde se declara la muerte

con la violación por parte de los soldados, la transmisión de enferme - dades como el cólera que ha causado miles de muertes. Y frente a las ac - ciones que la gente de Haití está llevando a cabo como forma de protesta

contra el gobierno, la ONU y sus tropas funcionan como instrumentos de

represión. 18 Aunque la usura (el método de prestar dinero a interés para ob - tener más dinero) existió desde antes del advenimineto de la formación económica que es el capitalismo, éste logró conformar el Sistema de Crédito que es un pilar fundamenta de la acumulación. El crédito, aunque parecería no ser parte de la relación capital-trabajo asalariado y del proce - so en el que el valor se convierte en más valor, sustenta y hace posible la existencia del capital de diversas maneras 19 : 1) las instituiones financieras concentran los ahorors de dinero, así como el dinero momentáneamente inactivo de todas las clases y los convierten en capital, es decir, funcionan como un mecanismo para poner en circulación dinero para ser invertido

  • 18 Véase: Haití: vientos de libertad. Artículo publicado por: Desinforme-

monos. http://desinformemonos.org.mx/haiti-vientos-de-libertad/

  • 19 Véase: David Harvey, Los limites del capitalismo y la teoría marxista.

FCE: México, 1990.

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en procesos productivos que de otra manera permancería “ocioso”; 2) el sistema de crédito convierte las corrientes de transacciones monetarias en capital para hacer prestamos, por ejemplo, el hecho de que ahora los quincenas se paguen vía tarjetas de débito mantiene el dinero dentro del poder de los bancos para gestionarlo y prestarlo; 3) reduce los costos y el tiempo de circulación de las mercancías ya que las transacciones se pueden hacer más rápido al disponer de capital usando el crédito y no es- perando a atesorar dinero, las mercancancías se pueden comprar y vender en menor tiempo, así mismo las mercancías que requieren de periodos de producción sumamente largos pueden ser pagadas a plazos sin necesi- dad del capitalista de adelantar el capital; 4) permite rotar varias veces el mismo capital durante un solo periodo de producción, esto quiere decir que el capitalista puede funcionar como si tuviera un capital de 5,000

aunque en realidad tiene un capital de 1,000 y lo rota 5 veces; 5) el siste - ma de crédito permite no solamente la agilidad de los movimientos del

capitalista sino que también permite el consumo a crédito, esto significa

que lxs trabajadorxs pueden comprar medios de vida duraderos como una

casa sacando préstamos, esa es por ejemplo la función del INFONAVIT.

El crédito permite adquirir objetos a los que de otra manera sería casi imposible tener acceso en la sociedad capitalista, y es una manera de ase -

gurar que el salario se reinserte de nuevo en la circulación de capital al ser pagado directamente a las instituciones bancarias cada mes que se paga la hipoteca; 6) el sistema de crédito es asímismo un mecanismo de acu - mulación por desposesión, en dos sentidos, primero que las instituciones

financieras son en realidad quienes concentran los “bienes” de la gente al

tener el derecho a estos si se falla en pagar la deuda y segundo, que el re -

traso del pago implica el destello de intereses que son impagables a largo

plazo y transfieren los “bienes” de la gente a las instituciones crediticias

capitalistas. Otra manera en la que se sostiene la acumulación es a través de

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la intervención del lado “no administrativo” del Estado. Esto es, del mo - nopolio de la violencia a través de las fuerzas armadas. Éstas, por un lado inciden directamente en el proceso de producción que llevan a cabo

los capitalistas. En el 2014, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto fue

creada la División de Gendarmería 20 , como una rama de la Policía Fed - eral. La gendarmería es un cuerpo militarizado cuyos “elementos” fueron adiestrados por las fuerzas armadas francesas; ésta tiene como objetivo primordial intervenir “en las entidades federativas y municipios donde inicie y concluya un ciclo productivo que sea necesario proteger”. O sea que de manera inmediata, las fuerzas armadas tienen la función de res- guardar los ciclos de la relación capital-trabajo, arrendatario-campesino, patrón-obrero. Otro ejemplo de esto lo vemos en la intervención militar de las potencias mundiales en Estados más “débiles”, para controlar su produc - ción y sus recursos. Por otro lado, el ejercito y la policía funcionan como represores directos contra aquellos que se enfrentan a la acumulación de capital

para tratar de negarla, rechazarla, quienes defienden la vida por sobre

los proyectos de muerte, quienes luchan por proteger la tierra, como le

hicieron en 2006 y desde antes y le siguen haciendo las personas de San Salvador Atenco, municipio en el Estado de México, donde la policía

golpeó, encarceló, mató, violó a quienes se oponían al despojo de sus tierras para la construcción de un aeropuerto, y a quienes le daban su apoyo al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Ya sea para proteger los bosques y tierras como han venido haciendo desde 2007 y continuan haciendo las personas de la comunidad indígena San Francisco Xoch - icuautla, municipio de Lerma en Estado de México, quienes viven con - stantes acosos, destrucción de su vivienda y enfrentamientos directos con

  • 20 Véase: Sitio web de la Comisión Nacional de Seguridad. http://www.

cns.gob.mx/portalWebApp/wlp.c;jsessionid=k2KZJ0zBC1BDr2L6lhRvx-

r0NkhGw14W5NkF1CSRnH05pJrcYhLRn!68687041?

c=1f404

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la policía antimotines que resguarda una carretera privada que pretende

destruir su bosque y desalojarlos. Ya sea para reclamar un salario que aunque sea permita no morirse de sed, como lo hicieron lxs jornalerxs del

valle de San Quintín en Baja California en 2015, con una huelga general

que pedía un salario de 200 pesos a causa de la cual, la policía irrumpió

en sus viviendas, golpeó a la familia, encarceló a lxs compañerxs y los criminalizó, junto con los patrones para quitarles sus empleos. Ya sea por querer la liberación de compañeros presos políticos, como quisieron en

1995 en Aguas Blancas los de la Organización Campesina de la Sierra del Sur en la región de la Costa Grande, Guerrero, donde las fuerzas armadas

mataron a 17 campesinos durante un mitin. Pero a los capitalistas y a los malos gobiernos no les basta o no les alcanza usando la pura violencia “legalizada” para mantener andando la acumulación de capital, de tierras, de cuerpos, de todo. Han creado también los llamados grupos paramilitares 21 que son organizaciones que cumplen funciones militares de manera no-formal: brazos ligados clandestinamente al ejercito del Estado, a partidos políticos, a caciques, a

sindicatos y a empresarios entre otros. En México, después de la rebelión

y la masacre de 1968, se comenzaron a gestar nueva tácticas para contener

la protesta social. “Los Halcones” son un ejemplo de los primeros grupos

paramilitares creado por oficiales del ejercito bajo la administración de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que era un grupo conformado por

jóvenes con entrenamiento militar y que tenían por objetivo la destruc -

ción del movimiento estudiantil y de los focos guerrilleros que de allí pu -

dieran desprenderse. Este grupo tuvo su primera “participación pública” el 10 de Junio de 1971 en la Ciudad de México, perpetuando la Matanza

del Jueves Corpus en las calles durante una manifestación de los estudi-

  • 21 Véase: Gilberto López y Rivas, Paramilitarismo y contrainsurgen-

cia en México, una historia necesaria, 2015, Artículo publicado en TeleSUR.

<http://www.telesurtv.net/bloggers/Paramilitarismo-y-contrainsurgen-

cia-en-Mexico-una-historia-necesaria---20150825-0002.html>

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antes para defender la autonomía universitaria. Otro ejemplo es la Briga - da Especial también llamada Brigada Blanca, que en 1972 (oficialmente

en 1976) se conformó como grupo paramilitar para desarticular la Liga

Comunista 23 de Septiembre y otros movimientos socialistas de guerrilla

urbana. Estos grupos atacan, ya sea por resistir en comunidad y proteger la lengua, la memoria, la tierra, como le hicieron “las abejas” en Acteal

en Los Altos de Chiapas, que en 1997 fueron asesinados 45 veces por los paramilitares de Ernesto Zedillo. Ya sea por “democratizar” la universi- dad, como le hicieron lxs del FER (Frente Estudiantil Revolucionario) durante la década de los setentas en Guadalajara, perseguidos, asesina - dos y desaparecidos por la organización paramilitar FEG (Federación de Estudiantes de Guadalajara). Ya sea para imaginar un mundo-otro como le hizo el maestro zapatista Galeano, muerto por los paramilitares de la

CIOAC-H (Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos Histórica) en 2014. Por otra parte, está el narco, que funciona como cualquier empre - sa que necesita bodegas, carreteras, fábricas, plantaciones, cruce de fron -

teras, fuerza de trabajo, flujo de mercancías, y a la que le sería imposible

funcionar sin la complicidad de la burguesía. Igual que los demás capital-

istas, acumula capital a través de la reproducción ampliada y a través de

la desposesión. Sin embargo, funciona a la vez como un mecanismo de

contrainsurgencia y de terror. La violencia va contra todxs nosotrxs. Se mencionaron casi exclusivamente ejemplos del poder explíci- to que sustenta la acumulación. Pero hay paralelamente una serie de insti- tuciones que detentan el poder implícito, el infra-poder, comenzando por la familia, pero que luego toma la forma de películas, de canciones, de publicidad, de gestos, de escuela, de discursos. Es decir, todas esas insti- tuciones y formas que se manifiestan de manera latente en la cotidianei- dad, y que sin embargo, son las que preparan al sujeto para ser un sujeto dispuesto a proceder en la acumulación de capital, ya sea como explotado

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o explotador, que lo preparan para legitimar esta forma de sociabilidad y

para poder actuar de acuerdo a la normatividad sin que haya conflicto.

LA CRISIS Y CÓMO SE ENFRENTA

¿Qué implican las “crisis” en el capitalismo? Vale preguntarnos si estas

son solamente pasajeras, si fuerzan a que el capitalismo se reestructure o si implican en verdad un peligro de ruina para el sistema de sociabilidad en conjunto. Marx señalaba con la “ley general de la acumulación capi- talista” que a medida en que se desplegaba históricamente el capitalismo, mientras crecía más la riqueza en forma de capital, más aumentaba el proletariado y más aumentaba una parte de la población como ejercito de reserva, como superpoblación relativa, o sea como mares de gente “de - sempleada” esperando a serlo.

Al mismo tiempo, el desarrollo tecnológico ha disminuido la cantidad de personas, o sea de trabajo vivo que se necesita para la producción. Y ya

que –como se decía más arriba– la riqueza de los capitalistas es creada únicamente por esta mercancía que crea valor (la fuerza de trabajo), a

medida que se automatiza la producción para poder producir más pro -

ductos en menos tiempo –para poder obtener más plusvalía–, se elimina

el trabajo humano de la producción; lo que tiene como resultado la im - posibilidad de acumular y la caída de la ganancia del capitalista. Esto crea condiciones cada vez más precarias para todxs lxs de abajo. Esto es a lo que Marx se refiere como la contradicción entre las fuerzas produc - tivas y las relaciones de producción, se crea mucha maquinaria y muchas técnicas para hacer más productivo e intensivo el trabajo, para aumentar la producción del trabajo social, pero una vez instalados estos medios se convierten en una barrera que desplaza a la fuerza de trabajo creadora de valor y que a la vez hacen más difícil la innovación en nuevas máquinas porque el capitalista ya comprometió su inversión por mucho tiempo con

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éstas.

Históricamente podemos hablar de varios tipos de crisis a las

que el capitalismo ha tendido a caer periódicamente. Sin embargo, lo que

subyace a todas ellas y las provoca es algo inherente al capitalismo: el hecho de que el capitalismo separa la producción y el consumo. Casi a lo largo de toda la historia antes del capitalismo, eran las mismas perso - nas que producían los productos los que las consumían, o esto se hacía dentro de la comunidad, distribuyendo las cosas en base a relaciones de reciprocidad y apoyo mutuo. En el capitalismo las cosas se producen en un lugar para ser apropiadas por una clase que no produce, y luego son puestas a la venta en otro para que quien las produjo vaya al mercado y las compre. Esta separación entre el espacio y el tiempo entre las ventas y las compras crea la posibilidad de crisis. El dinero hace posible esta separación porque quien acaba de vender no tiene la obligación inmediata

de comprar; puede sencillamente guardar su dinero. Se abre la posibili- dad de crisis, nos dice Marx, porque debido a esto, “la oferta de todas las

mercancías puede, en un momento dado, exceder de la demanda de todas

las mercancías”. Si esto sucede, significa que la plusvalía contenida en

las mercancías no puede realizarse, porque no encuentra quien la compre, quien le de al capitalista en forma dinero lo que invirtió y lo que extrajo sin pagar del trabajador (la plusvalía). Todo el tiempo que una mercancía

pasa sin ser vendida es tiempo en el que el capital se devalúa, ya que las

mercancías se deterioran, pasan de moda, se vuelven innecesarias, o son reemplazadas con mercancías nuevas del mismo tipo. Es por esto que se dice hablando de las crisis económicas que: todas las crisis son crisis de realización. El ciclo de la acumulación depende de la compra-venta, si éstas no tiene lugar, el ciclo se obstaculiza y se quiebra. En otras palabras, el capital siempre está en peligro de devaluarse, esto se puede manifestar de 3 maneras distintas que son parte del mismo problema, el problema del excedente de mercancías: 1) puede tomar la

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forma de dinero ocioso; 2) puede tomar la forma de capacidad productiva no utilizada; 3) puede tomar la forma de fuerza de trabajo desempleada o empleada debajo de capacidad. Cada una de estas se concreta en un tipo de crisis 22 .

La primera de ellas es la crisis de sobreacumulación , éste tipo de crisis en la que entra el modo de producción capitalista resulta de la situación en la que un excedente de capital y de fuerza de trabajo que coexisten sin que les sea posible combinarse de forma rentable, o sea sin que puedan poner en marcha un proceso de acumulación. En otras pal- abras, hay mucha gente desempleada y mucho capital-dinero que no tiene oportunidad de ser invertido de manera productiva para que produzca ganancias. El dinero, entonces, permanece ocioso. Esto provoca que el

capitalista no pueda hacer lo único que le interesa: seguir acumulando.

Cuando se generaliza esta situación entre la clase capitalista, se provoca

una crisis porque sin estar inserto en procesos de producción, el capital se

devalúa.

Este tipo de crisis va unida de una crisis de sobreproducción es decir, de una sobreabundancia de mercancías en el mercado que es imposible vender sin que se produzcan pérdidas, o sea, que hay muchas cosas que fueron producidas, pero no hay nadie que las compre, nadie que las demande. Esto provoca pérdidas increíbles a los capitalistas. Lo que a su vez tiene como resultado que los capitalistas dejen de producir en las cantidades y en la intensidad con que la que lo hacían antes; dejando de usar su capacidad productiva al máximo, y despidiendo a lxs trabajadores que no necesita, generando una situación de desempleo masivo, como lo indicaba la forma numero 3. Otro tipo de crisis es la crisis tecnológica 23 que tiene que ver

  • 22 Véase: David Harvey, Los limites del capitalismo y la teoría marxista.

op. cit.

  • 23 Véase Immanuel Wallerstein, Análisis de Sistemas-Mundo, Una Intro-

ducción. Siglo XXI: México, 2010

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con los “ritmos cíclicos” 24 de la economía capitalista. Una industria de punta logra expandir la acumulación al impulsar el desarrollo tecnológico y estimular la economía, esto lleva a que haya más empleo, salarios más elevados y una sensación de prosperidad. A medida en que más empresas entran en el mismo mercado, habrá un exceso de producción que no podrá ser absorbido por los consumidores. Al reducirse la demanda los empre -

sarios tienen que bajar los precios, y reducir sus márgenes de ganancia y reducen sus planes para la futura producción. Esto tiene como consecuen - cia un estancamiento en la economía y la llamada “recesión”. También existen crisis provocadas por el llamado “capital ficti- cio”. El capital fijo es dinero puesto en circulación que no esta respaldado en ningún proceso material de producción y se basa enteramente en la especulación, son pedazos de papel usados como dinero –como garantía para otras compras o ventas– que reclaman un derecho sobre mercancías

que no se han producido o que no han salido al mercado. Por ejemplo,

esto es lo que sucede en la bolsa de valores, que es un mercado de cap -

ital ficticio, donde se compran y se venden títulos de derechos sobre la plusvalía futura. Se intercambian los derechos de propiedad como tales:

derechos de tierras, de recursos, de impuestos futuros, de mercancías, de

edificios (hipotecas). Lo que sucede es que los títulos sobre una misma

cosa se pueden duplicar o triplicar y ser vendidos a varias personas, que

esperan retribuciones futuras; se crea un proceso ficticio de acumulación.

La especulación se separa tanto de la base material que la burbuja revien -

ta en algún momento, provocando la crisis.

La deuda a través del sistema de crédito también es una manera en la que se forman las crisis. El interés que implican los préstamos tiene

como presupuesto que en el futuro se podrá pagar la deuda y un “ex - tra”. Las deudas son un derecho a utilidades futuras derivadas del trabajo

futuro. Sin embargo, las deudas pueden provocar un desequilibrio entre

  • 24 Los llamados ciclos Kondratiev

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los derechos a utilidades futuras derivadas del trabajo futuro, ya que los

primeros –los derechos– pueden sobrepasar con mucho las capacidades

creadoras de valor de este trabajo futuro. El sistema de crédito, tiene la capacidad de estimular la producción, pero el productor puede toparse con el problema de que no surja una demanda efectiva para sus mercan -

cías. Lo que significa para el acreedor que la deuda no puede ser pagada.

Las deudas excesivas pueden devenir en crisis por esta razón.

Sin embargo, las crisis económicas del capitalismo, hasta ahora han demostrado ser más un mecanismo muy eficaz de sacar al capital

de los hoyos que se cava a sí mismo, ya que lo que las crisis logran es restaurar el equilibrio entre la producción y el consumo. Destruyen el capital que se sobre-acumuló, destruyen las mercancías que fueron so - bre-producidas, y después del estancamiento que provoca la crisis hacen necesario que el capital ocioso se ponga a trabajar. Es decir, sacan al cap - italismo del desequilibrio que creó entre la producción y el consumo para que pueda empezar a acumular de nuevo. El capitalismo se topa inevitablemente con este tipo de crisis por su misma naturaleza expansiva, porque para existir tiene que ampliarse

a sí mismo, acumular más y más. Porque los capitalistas actuando en su interés individual y no en su interés como clase social, saturan los mercados con mercancías que no tienen una demanda efectiva, no hay nadie para comprarlas. Cabe preguntar entonces ¿cómo es que las crisis

se han podido resolver? O en otras palabras ¿cuál es la razón por la que el capitalismo ha logrado sobrevivir? Hay quienes dicen que sobrevive

únicamente a través de la “producción del espacio”, o sea a través de la expansión geográfica y de la reorganización espacial.

Las crisis que aquí hemos mencionamos se han podido resolver por lo que se ha denominado el ajuste espacio-temporal, la idea de este ajuste, es que los excedentes de mercancías, de trabajadores y de capi- tal-dinero, pueden ser absorbidos de distintas formas, por: “(a) el despla -

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zamiento temporal a través de las inversiones de capital en proyectos de largo plazo o gastos sociales (tales como educación e investigación), los

cuales difieren hacia el futuro la entrada en circulación de los excedentes

de capital actuales; (b) desplazamientos espaciales a través de la apertura de nuevos mercados, nuevas capacidades productivas y nuevas posibili- dades de recursos y de trabajo en otros lugares; o (c) alguna combinación de (a) y (b)” 25 . El capitalismo para resolver estos obstáculos ha dependido

históricamente de las sociedades no-capitalistas. Es decir, ha encontrado la salida a sus capitales, la demanda efectiva, en espacios donde las rela -

ciones no estaban basadas en el mercado. Su mecanismo es establecer la

manera de producir y de organizar la sociabilidad en espacios donde estas formas no existían antes, es decir, someter a comunidades campesinas, indígenas, entre otras, e incluirlas en este modo de reproducir la vida. Convertirlos en espacios de donde puede extraer “recursos naturales” para producir, y donde convierte a la población en asalariados que a la vez compran sus productos. Es decir, replicar y volver a dar a luz a las relaciones capitalistas en todo rincón de la tierra.

Algunos de los mecanismos que se han empleado para posibilitar esto son:

-Reubicar la producción en zonas que tienen un salario más bajo,

o importar fuerza de trabajo más barata.

-Reorganizar la economía de países más débiles –como men - cionábamos con el FMI– para explotarlos de una manera inimaginable

en los espacios de las potencias, ya sea porque en los países del “tercer

mundo” lo permite la legislación, porque se prohíbe la organización de los trabajadores o la organización de los trabajadores está cooptada por sindicatos del capital, por que encuentra materias primas libres para su explotación, etc.

  • 25 David Harvey, op. cit., pp. 99-129

32

-La creación de aeropuertos, redes de transporte terrestre, pre - sas, desarrollos de vivienda, o inversiones que requieren la inversión de

instituciones financieras que son capaces de generar crédito. Esto abre

la posibilidad de que todo el capital que no encontraba en dónde colo -

carse, en qué invertir, invierta en el futuro, en proyectos a largo plazo que pueden absorber el capital a futuro. -Durante el sistema colonial, en especial en África durante el sig -

lo XIX, para crear nuevos centros dinámicos de acumulación, a los que los

países colonialistas enviaban sus productos y capitales excedentes, para obligar a la población de las colonias a comprar sus productos. Ejemplo

de esto es la relación que Inglaterra estableció con la India, destruyendo su sistema de producción textil y luego forzándole a importar y comprar los textiles ingleses.

-En las guerras mundiales del siglo XX, que lograron reorganizar

los mercados para que el imperialismo pudiera constituirse y sobrevivir.

Así como también lograron destruir el mundo, lo que significó la creación

de espacios para la inversión de capital en dos sentidos: primero creación del mercado de la industria armamentista y después necesidad de capital

para reconstruir materialmente el mundo después de la guerra. Hoy en día estamos viviendo lo que algunos han llamado una

crisis sistémica 26 . Ésta se refiere a que resulta imposible la continuación del modelo capitalista tal como se ha vivido hasta ahora. Ésta se articula en relación a una crisis financiera –que se ha desplegado en distintas oc - asiones desde los años 70, y recientemente con la crisis del 2008–, una crisis energética –por ejemplo, el agotamiento de recursos fósiles–, una crisis agroalimentaria –la crisis de las sociedades rurales, la expansión de los transgénicos– y una crisis de legitimidad –que ya no queremos seguir viviendo esto–. La manera en la que el capital ha respondido a esto es,

  • 26 Samir Amir, “¿Crisis Financiera? ¿Crisis sistemática?”. En Samir

Amin, Elmar Altvater, François Morin y Peter Gowan: Crisis financiera,

económica, sistémica. Maia: Madrid, 2010

33

de una manera diferente que en sus crisis anteriores, antes, por ejemplo

a mediados del siglo XX, frente a las crisis el capitalismo respondió con la producción planificada –el New Deal en Estados Unidos, el Nacional Socialismo en Alemania, la Nueva Política Económica en la URSS– y

trato de contener las luchas obrero-sindicales que lo ponían en peligro

a través del cooperativismo y del Estado de Bienestar. Ahora se trata de

eliminar todo excedente. Es decir, de destruir a todx quien esté de más, a todx lx que no sea necesario, a quien no sea productivo, a quien estorbe, a quien entorpezca la acumulación, a quien se presenta como una amenaza

por ocupar un espacio que no se reduce a la fábrica, el taller, la tienda, el

banco. Es una guerra contra todxs lxs que según sobramos.

LO QUE VIENE Y LO QUE ES URGENTE

Desde hace un par de años lxs Zapatistas nos han estado diciendo que se

avecina una tormenta, ahora nos dicen que ya está aquí. La tormenta son los miles de feminicidios que se despliegan cada vez más violenta y siste - matizadamente. La tormenta son las incursiones militares y policiacas a las comunidades que se resisten al despojo. La tormenta es lo que se in - staura después del despojo primero, y se acumula en edificios con oficini- stas encubiculados. La tormenta son las mineras de cualquier transnación que desplazan y eliminan. La tormenta son las tan crudamente anónimas desapariciones forzadas. La tormenta es un estado de excepción perma - nente. La tormenta es el de nuevo no tan silencioso asenso del fascismo. La tormenta es el nomadismo forzado de millones de migrantes y despla - zados que son eliminados por las fronteras de los Estados que los echan al mar para que se ahoguen. La tormenta es la (para)militarización de todo el país a través de la llamada guerra contra el narco. La tormenta son los muros que el Capial construye pensando que todavía puede refugiarse

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detrás de paredes, del desastre que creó. La tormenta es una guerra mun - dial total y permanente, cuya declaratoria de fuego es nuestra experiencia inmediata. Y se va a poner peor. La tormenta es que todo esto se nos presente de manera tan nat- ural, que lo hayamos normalizado, asimilado a nuestra cotidianidad y seamos muchas veces incapaces de pensar que puede ser de otra manera. Con sus nuevos métodos de gobierno y de explotación llama - dos neoliberales, los capitalistas quieren externalizar los costos hasta el límite, que lxs de abajo se las vean sin servicios de salud, sin una ve - jez digna, sin la quincena asegurada, sin agua para beber, sin lugar para descansar, sin tierra para vivir. Pero aunque provocan una situación de peligro para siquiera poder sobrevivir, provocan a la vez que todxs lxs de abajo se hagan más resistentes, que se hagan más independientes del Cap - ital y del Estado. En la medida en que ellos para obtener más ganancia dejan de gestionar la reproducción de nuestras vidas, nosotrxs buscamos formas para autogestionarlas, porque nos vemos obligadxs a ello, pero a la vez porque así lo deseamos, lo queremos. Es decir, ellos mismos crean las condiciones para su propia desaparición, se hacen prescindibles. Es por esto que la crisis es algo que viene, pero al mismo tiempo

algo que es urgente provocar. Como decían los miembros de Socialismo o Barbarie, el funcionamiento mismo del capitalismo garantiza que siempre

habrá ocasiones revolucionarias, pero no garantiza su desenlace, que no puede depender de otra cosa que el grado de conciencia y de autonomía

de la gente. La única solución a la crisis surge del factor subjetivo.

La crisis la provocamos nosotrxs en la acción directa; negándonos

a replicar, ampliar y naturalizar la violencia machista, organizándonos donde cada quien esté para combatir lo que nos sujeta, intentando en -

gendrar relaciones que no sean de dominio aún dentro de la heteronomía

instituída, creando escuelas y clínicas de salud autónomas, recuperando y autorganizando los talleres y fábricas, formando sistemas de seguridad y

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autodefensa, escuchandonos para saber-hacer ...

Las fisuras se hacen grietas, las grietas se hacen agujeros, los agujeros se hacen orificios por los que se mira el horizonte; uno que ya no

sea de muerte sino de apoyo mutuo, de autonomía, de vida.

-Desde la guerra

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