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DERECHO DE OBLIGACIONES Y DERECHO DE DAÑOS

PRÁCTICAS 2017-2018

DEPARTAMENTO DE DERECHO PRIVADO. ÁREA DE DERECHO CIVIL


Universidad Carlos III de Madrid
DERECHO DE OBLIGACIONES Y DERECHO DE DAÑOS

PRÁCTICA 1 (TEMA 1)

Resolución de casos prácticos y lectura y debate sobre un punto concreto de la materia.

CASOS PRÁCTICOS

SUPUESTO 1

D. Carlos, que tiene tres hijas –Dña. Emilia, Dña. Carlota y Dña. Alejandra, esta última discapacitada,
acude a un notario para asesorarse respecto de la posibilidad de otorgar testamento mejorando a
Dña. Alejandra respecto de sus hermanas, esto es, dejarle una mayor porción de herencia para
asegurar su estabilidad económica de cara al futuro. Tras esta primera visita al notario en la que le
informa de sus intenciones, fallece antes de haber otorgado testamento y sin que existiera alguno
anterior. Llegado el momento de la división del caudal hereditario, Dña. Emilia y Dña. Carlota,
conocedoras del mismo modo que el notario de la intención de su padre de favorecer a su hermana,
consienten llevar a cabo su voluntad y realizan la partición de la herencia conforme a lo que su padre
les había dicho en vida, recibiendo ellas menos de lo que les correspondería legalmente e
incrementándose, por consiguiente, la cuota de Dña. Alejandra.

¿Qué causa podría justificar esta mayor atribución patrimonial a favor de Dña. Alejandra?
En el sistema sucesorio español respecto a los sucesores está la legítima que se divida la legítima
estricta que es dividir por igual entre los tres (33€ cada uno) y también está el tercio de mejora que
si el testador no dice nada se aplica el mismo régimen que la legitima estricta, pero cabe la
posibilidad de que el testador quiera favorecer a uno de los legitimarios (el único límite es que tiene
que ser legitimario).
El instrumento que utiliza el padre es la mejora porque esa es su voluntad y porque no va a tener
suficiencia económica por lo que esa es su justificación.
Como ha muerto antes de haber otorgado testamento le correspondería una tercera parte a cada
una y se la trataría por igual a las 3.

Las hermanas podrían utilizar una liberalidad por vía de donación (1901 CC reconoce la obligación
natural, es decir, dice que si alguien paga y alega que ha habido error, la parte que recibe el pago se
puede oponer diciendo que han hecho una liberalidad o por causa justa). La causa justa podría ser
respetar la voluntad del padre o la idea de que es una persona discapacitada y que tiene dificultades.
Obligación legal de alimentos art 142.
La característica principal de la obligación natural es la solutio retenti (retención del pago).
Alejandra no tiene derecho a reclamar el pago por vía judicial, pero si las hermanas pagan
voluntariamente, ese pago es cumplimiento de una obligación natural y Alejandra no tiene que
devolver lo que le han dado (solutio retenti).

Diferencia entre obligación natural y civil: en la obligación civil se puede pedir el cumplimiento en la
vía judicial.

Discapacidad (concepto): desaparece la discapacitación y aparece la discapacidad. El principio


fundamental es la igualdad en las personas capaces y las discapacitadas (convención de NY de
2006). Deja de ser el protagonista el tutor y entra el curador. El discapacitado no se puede
gobernar por sí mismo en todos los aspectos de la vida por lo que hay que establecer un sistema
que garantice la igualdad.

SUPUESTO 2

D. Ángel fue el ganador en un concurso, organizado por las entidades ZW Y ZI. D. Ángel sostiene
que el día 28 de diciembre de 2008 vio en programas de la cadena de televisión TV-7 y en la página
que las demandadas tienen en internet la promoción publicitaria "rico, rico", en la que podía
obtener la suma de 30.000 euros al día en el período comprendido entre el 28 de diciembre de
2008 y el 6 de enero de 2009. A fin de poder tener acceso a dichos premios, cualquier concursante
debería enviar un SMS al número XXXX incluyendo la palabra RICO, posteriormente, se debería
acceder a la página web www.ricorrico.com y darse de alta de la comunidad de usuarios del
programa alojada en ZP y rellenar todos los campos del formulario habilitado al efecto. Por cada
SMS que se enviara por teléfono se obtenía 5 puntos, y conforme al número de SMS que se
efectuaran, se irían acumulando puntos, así como por otro tipo de servicios, como por ejemplo
descargándose salva pantallas, siendo el coste de cada SMS 1,50 euros más IVA. El demandante
participó el mismo día 28 de diciembre enviando mensajes a través de su teléfono móvil,
notificándosele vía telefónica que había resultado ganador en el sorteo celebrado el día 30 de
diciembre con un premio de 30.000 euros. En enero de 2009 se le remitió carta de aceptación de
ganador, que contestó junto con la documentación requerida, pero en mayo de 2009 las entidades
ZW y ZI le remiten burofax indicándole que, conforme a las bases del concurso, su participación
debía considerarse fraudulenta, por lo que no le consideraban ganador final del concurso. En esas
bases o normas del concurso podía leerse "se entenderá que los SMS han sido enviados de forma
fraudulenta cuando desde un mismo teléfono se remitan 2 SMS en menos de 10 segundos".
D. Ángel entiende que ese requisito no le es de aplicación porque él no conocía la existencia de esas
bases. Las empresas ZW y ZI entienden que las bases, que están depositadas ante notario, vinculan
en cualquier caso.

¿Qué argumentos pueden darse en uno u otro sentido?


Supuesto basado en SAP Madrid, 1 abril 2014 (sentencia 140/2014; nº rec. 962/2012)

EXPOSICIÓN ORAL

Lectura del Cap. I “La obligación”, de L. DÍEZ-PICAZO, Fundamentos de Derecho civil patrimonial, II.
Se puede utilizar cualquiera de las ediciones de este libro a partir de la 4ª ed. Madrid 1996
PRÁCTICA 2 (TEMA 2: Sujetos)

Resolución de los casos prácticos y exposición oral por los alumnos de una sentencia.

CASOS PRÁCTICOS
SUPUESTO 1

A y B son titulares indistintos de una cuenta de ahorro en el Banco C. En la libreta consta que B no
podía disponer de la cuenta en vida de A. Muerto A, B reclamó al Banco C la totalidad del saldo, pero
éste sólo le entregó la mitad, alegando que el resto pertenecía a los herederos de A.

*Cuenta indistinta: dos titulares y cada uno puede gestionar el saldo sin el
consentimiento del otro.
Se mantiene la cuenta indistinta, la solidaridad de acreedores.
A pesar de la muerte de A, la solidaridad se mantiene ya que según el código
civil el contrato tiene efectos entre las partes y sus herederos. Los herederos
sustituyen al ser un contrato de tipo patrimonial, por lo que el heredero ocupa
el lujar del fallecido. Art 1257 CC (Los contratos sólo producen efecto entre las
partes que los otorgan y sus herederos; salvo, en cuanto a éstos, el caso en que
los derechos y obligaciones que proceden del contrato no sean transmisibles, o
por su naturaleza, o por pacto, o por disposición de la ley.
Si el contrato contuviere alguna estipulación en favor de un tercero, éste podrá
exigir su cumplimiento, siempre que hubiese hecho saber su aceptación al
obligado antes de que haya sido aquélla revocada) y 661 CC (Los herederos
suceden al difunto por el hecho sólo de su muerte en todos sus derechos y
obligaciones).

SUPUESTO 2

A, empresario de una sala de espectáculos, contrata por 6.000 euros a un grupo de rock, compuesto
por seis miembros, para actuar durante una semana. Llegado el momento, uno de los componentes
del grupo se niega a actuar sin justificación alguna, teniéndose que suspender la actuación del grupo.

SUPUESTO 3

En virtud de un contrato, D, D´ y D´´ deben solidariamente a C 9.000 euros. El acreedor C “perdona”


la deuda a D, y pasado un tiempo en el que había transcurrido el plazo de prescripción para D´, D´´
paga a C la totalidad de la deuda. `
Sobre esto, véase, J. CAFFARENA, “Comentario al artículo 1146” y “Comentario al artículo 1148”,
en C. PAZ-ARES et al. Comentario del Código Civil, II, Madrid: Civitas/Ministerio de Justicia, 1991.

EXPOSICIÓN DE SENTENCIA SOBRE UN PUNTO CONCRETO

La no presunción de solidaridad: STS número 354/2011 de 31 mayo (RJ 5710) MP Ilma Sra. Roca
Trías (FD 3)

PRÁCTICA 3 (TEMA 3: Objeto y circunstancias)

Resolución de los casos prácticos y exposición oral por los alumnos un punto concreto de la
materia

CASO PRÁCTICO
SUPUESTO 1

En el marco de una actuación urbanística en Chipiona, una vía pecuaria (llamada Colada del
Chapitel) quedó en parte comprendida en el área de una unidad de actuación urbanística, dentro
del plan parcial La Ballena. En esa misma actuación, la propietaria Gabriel Rojas, SL resultó favorecida
por un exceso de adjudicación y quedó obligada a ceder suelo a Junta de Andalucía o, en su defecto,
a abonar a la misma 709.027,45 €. La exigibilidad de la entrega de dicha cantidad había quedado
suspensivamente condicionada a que, en determinado plazo - tres años a contar desde el
14.01.2004-, se aprobara el deslinde de la vía pecuaria, así como la desafectación de la parte
correspondiente de la misma y su incorporación al sistema de compensación. La aprobación
administrativa del deslinde de la cañada fue decidida por el organismo competente el 21.02.2005
(así como la desafectación de la parte alcanzada por la actuación urbanística; y la incorporación de
los tramos desafectados al sistema de compensación) y Gabriel Rojas, SL entregó los 709.027,45 € a
Junta de Andalucía el día 15.02.2008. Sin embargo, a raíz de una impugnación del citado acto de
deslinde de 2005 realizada por Gabriel Rojas SL, el TSJ de Andalucía (jurisdicción
contenciosoadministrativa) anuló el mencionado deslinde, con lo que esta empresa consideró que
había que entender que la condición suspensiva no había sido cumplida en el plazo establecido para
ello y que, como previamente había pagado a Junta de Andalucía 709.027,45 €, correspondía
condenar al "accipiens" de esa cantidad a devolvérsela, con los intereses legales producidos desde
la entrega o, en su defecto, desde la sentencia que anuló el acto de determinación de los lindes de
la vía pecuaria.

Cuestiones:

1. Lea el art. 1121 CC y formule un argumento para defender la pretensión de Gabriel Rojas,
SL
2. ¿Puede alegar la Junta de Andalucía que ha sido el mismo deudor - Gabriel Rojas, SL- el que
ha impedido el cumplimiento de la condición? ¿Qué relevancia tendría ese hecho en el
régimen de una obligación condicional?
3. ¿Qué fuerza cabe atribuir al argumento de la Junta de Andalucía de que no estamos ante un
pago de lo indebido porque el pago realizado por Gabriel Rojas, SL el día 15.02.2008 sí era
un pago debido en ese momento y que, por tanto, el art. 1121 CC no era de aplicación?
4. En relación con la reclamación de intereses, ¿Qué diferencia existe entre pagar los intereses
por aplicación de la idea de mora (arts. 1100, 1101 y 1108 CC) y los intereses que
corresponden en el régimen del pago de lo indebido (arts. 1896 y 1897)

Basado en STS número 765/2013 de 18 diciembre (RJ\2014\411) MP Ilmo Sr. Ferrándiz Gabriel

SUPUESTO 2

En el sector de la circulación de vehículos a motor, existe en la LRCSCVM1 un sistema de tablas


para calcular la indemnización de daños personales causados por accidentes de tráfico (el llamado
Baremo de daños personales). En caso de que existan secuelas permanentes, el cálculo de la
indemnización se hace con unas tablas que asignan puntos a cada lesión en función de su
gravedad (por ejemplo, una leve cojera, 15 puntos) y otra tabla que asigna valor a cada uno de
esos puntos (en función, entre otras cosas, de la edad del perjudicado). El valor de cada punto se
fija anualmente en una norma ad-hoc. En estos casos de accidentes de coche, se trata de
indemnizar daños y, según idea muy extendida, las deudas indemnizatorias son deudas de valor
(no de dinero).
En el caso que dio lugar a la STS 17.04.2007, el accidente de coche había ocurrido en 1995 pero,
por la gravedad de las lesiones, la indemnización se había solicitado en el año 2000, una vez
consolidadas las lesiones. Indemnizar el daño calculando el valor en uno u otro momento daba
soluciones muy distintas en este caso.
Lea la explicación recogida en el punto A y explique en sus propias palabras en qué consistía el
problema y cuál es la solución que ofrece el TS en el punto B. Ambos textos están tomados de la
citada STS de 17.04.2007 (STS nº 4225/2007; MP Ilma Sra. Roca Trías)

A. El problema y las dos soluciones enfrentadas.

Explica el TS (FD 4) que, “En resumen, la doctrina hasta ahora formulada en la interpretación del
sistema de valoración de los daños personales (el llamado Baremo) puede sintetizarse del modo
siguiente:
1ª solución: la de aquellas Audiencias que, como la de Ourense que da lugar al presente recurso
de casación, consideran determinante el momento en que se ha producido el daño. Esta opción se

1
Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor (Texto Refundido aprobado
por Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre)
justifica sobre la base de la aplicación del principio de irretroactividad de las normas establecido
en los artículos 9.3 CE y 2.3 CC. De acuerdo con la interpretación efectuada por las Audiencias que
se valen de este criterio, la norma jurídica aplicable en el momento de la producción del daño
determina: a) el sistema de valoración de los daños, y b) la regla para fijar su cuantificación. Sin
embargo, esta solución presenta algunos inconvenientes cuando se trata de daños que tardan
mucho en curar o aquellos que no se manifiestan en el primer momento. Esta es la opción
mayoritariamente seguida en las Audiencias Provinciales.
2ª solución: Otras Audiencia Provinciales entienden que los daños se deben cuantificar según la
tabla que esté vigente en el momento de dictar sentencia. Esta opción se justifica en la
jurisprudencia de esta Sala, que ha calificado la indemnización de los daños personales como
deuda de valor, para evitar que se beneficiara quien los ha causado en una época en que la
inflación resultaba insostenible (entre muchas otras, SSTS de 19 noviembre 1984, 31 mayo 1985,
15 junio 1992, que se mantiene en las más modernas sentencias de 9 junio, 12 julio y 20 diciembre
2006). Sin embargo, esta opción presenta también inconvenientes, como señala la propia
sentencia recurrida, porque deja a la víctima la determinación del momento en que
definitivamente se tenga que fijar la cantidad, ya que por medio de la interrupción de la
prescripción, puede alargar la fecha de interposición de la demanda, con la inseguridad que se
crea. Además, no distingue entre el sistema de valoración aplicable a los daños, de acuerdo con lo
dispuesto en el citado párrafo tercero del Anexo de la Ley 30/19952, y la cuantía de los puntos que
resulten de aplicar el sistema de valoración a la concreta lesión sufrida por el perjudicado. Sin
olvidar, además, que al tratarse de actualizaciones de las tablas según el IPC, nada beneficia a la
víctima del daño si se demora la determinación de la concreta cantidad a cobrar, salvo la pérdida
derivada del valor adquisitivo. Estos mismos inconvenientes tendrían lugar si el sistema escogido
fuera el propuesto por el hoy recurrente, es decir, el del momento de la presentación de la
demanda”. (fin de la cita)

B. La solución que da el TS

La solución que ofrece el TS a este problema (FD 6) es la siguiente, “1º La regla general determina
que el régimen legal aplicable a un accidente ocasionado con motivo de la circulación de vehículos
es siempre el vigente en el momento en que el siniestro se produce, de acuerdo con lo dispuesto
en el artículo 1.2 de la Ley de Responsabilidad civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor
y en el tantas veces aludido punto 3º del párrafo primero del anexo de la ley 30/1995 , que no fija
la cuantía de la indemnización, porque no liga el valor del punto que generará la aplicación del
sistema al momento del accidente. El daño, es decir, las consecuencias del accidente, se determina
en el momento en que éste se produce; este régimen jurídico afecta al número de puntos que
debe atribuirse a la lesión padecida y a los criterios valorativos (edad, trabajo, circunstancias
personales y familiares, incapacidad, beneficiarios en los casos de muerte, etc.), que serán los del
momento del accidente.
En consecuencia y por aplicación del principio de irretroactividad, cualquier modificación posterior
del régimen legal aplicable al daño producido por el accidente resulta indiferente para el
perjudicado.
2º Sin embargo, puede ocurrir y de hecho ocurre con demasiada frecuencia, que la determinación
definitiva de las lesiones o el número de días de baja del accidentado se tengan que determinar en
un momento posterior. El artículo 1.2 y el número 3 del párrafo primero del anexo de la Ley
30/1995 no cambia la naturaleza de deuda de valor que esta Sala ha atribuido a la obligación de

2
Ese Anexo es el que contenía el llamado Baremo mencionado al comienzo de esta práctica. La Ley 30/95
fue sustituida por el Texto Refundido citado en la nota a pie de página anterior.
indemnizar los daños personales, según reiterada jurisprudencia. En consecuencia, la
cuantificación de los puntos que corresponden según el sistema de valoración aplicable en el
momento del accidente debe efectuarse en el momento en que las secuelas del propio accidente
han quedado determinadas, que es el del alta definitiva, momento en que, además, comienza la
prescripción de la acción para reclamar la indemnización, según reiterada jurisprudencia de esta
Sala (sentencias de 8 julio 1987, 16 julio 1991, 3 septiembre 1996, 22 abril 1997, 20 noviembre
2000 , 14 y 22 junio 2001, 23 diciembre 2004 y 3 octubre 2006, entre muchas otras). Y ello con
independencia de que la reclamación sea o no judicial.
De este modo, el principio de irretroactividad queda salvado porque el régimen jurídico se
determina en el momento de producirse el daño, aunque su cuantificación tenga lugar en un
momento posterior y de este modo se salvan también las finalidades perseguidas por la Ley
30/1995, puesto que ambos momentos son seguros.
No pueden recaer sobre los perjudicados las consecuencias de la inflación cuando sus lesiones
tardan mucho tiempo en curar o en consolidarse y es por ello que, al valorarse el punto de
acuerdo con las variaciones del IPC, se evita este perjuicio. Lo que lleva a considerar que no
pueden nunca alegarse como infringidas las Resoluciones de la Dirección General de Seguros
porque sólo establecen un sistema seguro de cuantificación de la obligación de indemnizar.” (fin
de la cita).

EXPOSICIÓN ORAL

Exposición por los alumnos de las cuestiones del tema 3º referentes a las obligaciones alternativas.

PRÁCTICA 4 (TEMA 4: Pago y subrogados)

Resolución de los casos prácticos y exposición oral por los alumnos de un punto concreto de la
materia.

CASOS PRÁCTICOS
SUPUESTO 1

La sociedad Gwendolin SL reclama a la promotora Construcciones Levante SA (COLESA) 175.000


euros en concepto de reembolso de las cantidades que la primera había pagado al ayuntamiento de
XXXX, a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social para extinguir así las deudas que tenía la segunda
sociedad frente a estos sujetos. COLESA se opone a la pretensión, arguyendo que la sociedad
Gwendolin SL es una sociedad que se ha constituido con el único fin de pagar las deudas ajenas,
privando así a COLESA de la oportunidad de renegociar sus deudas con esas administraciones
públicas y obtener una reducción en su importe, para poder luego dirigirse contra ella, embargarle
ciertos inmuebles de su propiedad en los que Gwendolin SL estaba interesada y obtenerlos
finalmente en la subasta consiguiente a buen precio.
Cuestiones:

1. ¿En qué párrafo del art. 1158 CC puede, en principio, apoyar Gwendolin SL su
reclamación?
2. ¿Sirve de algo la alegación de COLESA de que sólo tuvo noticia del pago realizado por
Gwendolin SL cuando ésta le dirigió una reclamación de pago con carácter previo a la
presentación de la demanda?
3. ¿Puede alegar COLESA que Gwendolin SL actúa de forma abusiva y contra la buena fe?
4. ¿Puede alegar COLESA que el pago no le ha supuesto ningún beneficio y sí el perjuicio de
“impedirle el acceso normal a los recursos administrativos y judiciales, así como la
negociación y el aplazamiento de su deuda con las diferentes administraciones (a las que
nunca se niegan)”?
5. ¿Qué relevancia tiene el hecho de que COLESA demuestre que, antes del pago de
Gwendolin SL, ella misma había pagado a la Agencia Tributaria los 25.000€ que le
adeudaba?

STS 3134/2011, de 26 de mayo.

SUPUESTO 2
En el concurso de Todo-Gourmets, SL, doña Blanca y don Benigno alegaron que, con anterioridad a
la declaración de ese concurso, habían adquirido la condición de acreedores de la sociedad
concursada al pagar parte de una deuda de la misma conforme al artículo 1158 CC. Dicho pago
alegaron haberlo realizado a favor de Credi-Oviedo, SL, que era la cesionaria de la porción correlativa
del crédito contra Todo- Gourmets, SL, de que don Íñigo y don Óscar habían sido originariamente
los titulares y seguían siéndolo, pero sólo por la parte no satisfecha. Frente a esa alegación, don
Íñigo y don Óscar argumentan que su propio derecho de crédito es preferente al de doña Blanca y
don Benigno por aplicación del artículo 1213 CC. ¿Es así?

Basado en la STS 227/2012 de 17 Abril 2012, rec. 650/2009 (MP Ilmo Sr. Ferrándiz Gabriel)

EXPOSICIÓN ORAL

Exposición por los alumnos de las cuestiones del tema 4º referentes a la compensación
PRÁCTICA 5 (TEMA 5: Garantías)

Resolución de los casos prácticos

CASO PRÁCTICO
SUPUESTO 1

En concreto, el 16 de agosto de 2007 se celebraron dos contratos de compraventa entre los


demandantes y la promotora-vendedora, entonces "Alhama Golf Camp; Resort" (entidad
absorbida luego por Polaris), que tuvieron por objeto las viviendas NUM000 y NUM001 del bloque
NUM002 NUM003 de dicho complejo residencial. En el contrato de adhesión por medio del cual se
hizo la venta, se contenía una cláusula con el siguiente contenido:

«4. Resolución.
El incumplimiento por el Comprador de su obligación de comparecer al otorgamiento de la Escritura
Pública cuando así sea requerido por la Vendedora, o de su deber de satisfacer cualquier pago bajo
el presente Contrato, y en general de las obligaciones consignadas en el mismo, dará derecho a la
Vendedora a resolver el presente Contrato, con derecho a percibir una pena convencional igual a
las cantidades hasta entonces satisfechas por el Comprador, para lo cual la Vendedora podrá
retener el Primer Pago y, en su caso, el Segundo Pago y ello en concepto de pena civil que
expresamente las Partes pactan, y que engloba igualmente la indemnización de los daños y
perjuicios ocasionados a la Vendedora».

Los compradores instaron la resolución de los contratos suscritos por diversos incumplimientos
según ellos imputables a la vendedora, pidiendo la devolución de las cantidades entregadas a
cuenta (132.340,16 euros). Sin embargo, la vendedora se opuso a dichas pretensiones alegando (a)
su propio cumplimiento, (b) el incumplimiento de los compradores (c) la conformidad a Derecho
de su decisión de resolver el contrato (comunicada a los compradores el 17 de noviembre de 2009
mediante conducto notarial –página 6 de la contestación-) y (d) su derecho a retener las
cantidades recibidas en virtud de la penalización pactada.

Cuestiones:

1. ¿Qué tipo de cláusula(s) contiene la Estipulación 4 transcrita más arriba?


2. ¿Encierra alguna dificultad especial el hecho de que esa Estipulación 4 esté contenida en
condiciones generales de la contratación?
3. ¿Puede decirse que la Estipulación 4 tiene una función punitiva?
4. ¿Podría un juez moderar la Estipulación 4 haciendo uso del art. 1154 CC?
5. Lea el art. 1150 de la “Propuesta para la modernización del Derecho de obligaciones y
contratos”, elaborada por la Sección de Derecho Civil de la Comisión de General de
Codificación y que publicó el Ministerio de Justicia en el año 2009
(www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/1292427518878) y compárelo con el citado art. 1154 CC.
Basado en STS número 366/2015, de 18 de junio (Id Cendoj: 28079110012015100313; Nº de
Recurso: 1429/2013) MP Ilmo Sr Marín Castán (FD 3)

SUPUESTO 2

El 4 de julio de 2006, la sociedad La Reserva de Marbella, S.A. concertó un contrato de ejecución


de obra con aportación de materiales (un hotel de cuatro estrellas) con la constructora Bruesa
Construcciones, S.A. En la cláusula 7ª del contrato se pactó un plazo para la ejecución de las obras,
que debían entregarse a la propiedad antes de que se cumplieran 22 meses desde la fecha del
contrato. En caso de retraso por causas imputables a la constructora, se pactó una pena de 10.000
euros diarios. En la cláusula 8ª del contrato se convino que la constructora debía entregar a la
propiedad un aval bancario a primer requerimiento, para cubrir cualquier responsabilidad por
vicios o defectos en la construcción, o por retraso en la entrega de la obra terminada. El aval fue
otorgado por Banco Pastor, S.A., el 25 de octubre de 2006.
El 11 de enero de 2008, La Reserva de Marbella, S.A. y Bruesa Construcciones, S.A. firmaron un
convenio en el que, "atendiendo a la solicitud expresa de la constructora se fija como nueva y
definitiva fecha para la terminación de la obra el día uno de diciembre de 2008". Y se añadía, que
"si se produjesen retrasos de la obra por causas imputables a la constructora, se establece que
esta abone a la propiedad la cantidad de 20.000 euros día hasta la finalización".
Las obras concluyeron el 19 de marzo de 2009, según el certificado emitido por la dirección
facultativa, que deja constancia de un retraso de 107 días.

¿Ha existido novación del contrato? ¿En qué posición debe de quedar el avalista en esta
situación?

Basado en STS 3 Marzo 2014, (sentencia 77/2014; rec. 476/2012)

SUPUESTO 3

Los hermanos D. Juan y Dª Inés Antón Cedeira, propietarios de diversas fincas por herencia de sus
padres, vendieron a la entidad Comarex Desarrollo S.L. (CD, en lo sucesivo) distintas fincas con
fechas de 22, 23 y 24 de noviembre de 2004. Las obligaciones de la sociedad fueron garantizados
en dichos contratos con una cláusula que presenta el siguiente tenor:
« [...] Octava.- Aval.
Don Rodolfo , Don Víctor y Don Cosme avalan de forma solidaria e indistinta, con renuncia a los
beneficios de división, excusión, fuero y cualquier otro que pudiera corresponderles, cuantas
obligaciones asume CD en virtud del presente contrato».

La fianza, así configurada no llegó a ser suscrita por uno de los fiadores, don Rodolfo. Cuando Don
Juan y Doña Inés están pensando reclamar a los fiadores el precio que la compradora CD aún no
les ha pagado, se encuentran con que aquéllos se oponen diciendo que la fianza no ha llegado a
constituirse por la falta de la firma de uno de los fiadores solidarios. Los vendedores, en cambio,
entienden que la fianza puede existir para quienes sí la firmaron.

Basado en la STS 1645/2016, de 13 de abril (Id Cendoj: 28079110012016100243; nº de recurso


2801/2013)
PRÁCTICA 6 (TEMA 6: Modificación y extinción)

Resolución de los casos prácticos

CASO PRÁCTICO

SUPUESTO 1

Los demandantes ABC, habían vendido unas acciones a la sociedad CPV, con fecha 2/2/2015. Por
su parte, CPV había vendido esas acciones a SC, sociedad domiciliada en Barcelona, la que se
obligó frente a la primera a pagar el precio todavía no abonado a los vendedores ABC. CPV fue
declarada en concurso el 2/7/2015. Además, SC también fue declarada en concurso poco tiempo
después, el 2/12/2015. En el concurso de SC fue reconocido a los vendedores el crédito
correspondiente al precio de las acciones. Los demandantes ABC intentaron que se reconociera su
crédito contra CPV en la lista de acreedores del concurso de ésta, pero los órganos jurisdiccionales
competentes consideraron que, si bien los vendedores no consintieron la cesión de deuda, la
sentencia del Juzgado Mercantil que tramitó el concurso de SC «dio por buena la cesión de deuda
operada», por lo que no puede apreciarse solidaridad entre ambas compradoras y la única
obligada al pago es la segunda compradora SC.

¿Es esto así? ¿Qué ABC no hubieran recurrido la sentencia del Juzgado Mercantil que les
reconocía el crédito frente a SC supone que consintieron que la deudora era ésta
exclusivamente?

Basado en STS 5.11.2015 (STS 577/2015; Rec 117/2014; Pon. Ilmo. Sr. Sarazá Jimena)

SUPUESTO 2

La empresa Corporación AA pidió un préstamo a la Caja de ahorros CV por importe de 100 millones
Ptas. (601.012,10€). En ese préstamo se acordó, entre otras, la siguiente garantía: "C)
CORPORACIÓN AA cede a partir de la fecha a favor de la CAJA DE AHORROS CV, la totalidad de los
derechos de percepción de las rentas del arrendamiento y participación en subarriendos que se
señalan en el apartado anterior, incluyendo el ejercicio de las acciones judiciales o extrajudiciales
de reclamación de tales derechos". En la misma póliza se pacta también que: "G) La no percepción
por parte de CAJA DE AHORROS CV de cualquiera de las rentas cedidas, será causa de la
cancelación del préstamo y facultará a CAJA DE AHORROS CV, para la exigencia del saldo total
dispuesto". El local arrendado se subarrendó y según el acreedor, el cobro de los recibos devino
imposible, por lo que el Banco acreedor interpuso las acciones ejecutivas para el cobro de la póliza
a su vencimiento, sin haber ejercitado ninguna acción para el cobro de las rentas adeudadas. En la
actualidad, por haber transcurrido más de cinco años, las acciones para reclamar esas rentas han
prescrito (art. 1966.2 CC).
Cuestiones:

1.¿Es admisible la afirmación de Corporación AA según la cual la cesión operada en la cláusula C


supone una cesión en pago del préstamo, por lo que Caja de Ahorros CV no tiene nada que
reclamarle?
2.¿Puede Corporación AA alegar –subsidiariamente- que estamos ante una cesión pro solvendo y
que ella misma ha quedado liberada porque Caja de Ahorros CV ha dejado que el crédito se
perjudicara por su inacción?
3.¿Podría calificarse la garantía pactada en esta operación como prenda de crédito, en lugar de
como cesión pro solvendo?
4.Si el crédito para exigir las rentas no se hubiera perjudicado y pudiese ser cobrado ¿Qué ocurriría
con ese crédito en caso de que Corporación AA fuera declarada en concurso de acreedores?

Basado en 21 Julio 2009 (sentencia 581/2009; rec . 21/2005) y STS 6 Noviembre 2013 (sentencia
650/2013; rec. 1703/2011).

SUPUESTO 3.

La empresa CSR interpuso demanda en su condición de cesionario reclamando la deuda que la


demandada adeudaba a ENRON HOLDINGS S.A. (cedente), derivada del suministro de carburantes
y derivados, todo ello por un importe de 372.711,20 euros de principal. El demandado reconoció
haber adeudado, en su día, la cantidad reclamada y vía excepción de compensación reclama
indemnización de daños y perjuicios, pues la cedente dejó de suministrarle carburante, al entrar
en situación de insolvencia en EE.UU. lo que alega que le provocó desabastecimiento e
imposibilidad de vender a través de sus gasolineras, hasta que pudo contratar con un nuevo
proveedor.

¿Qué fuerza cabe atribuir a la alegación del demandado?

Basado en STS 13 Junio 2013 (sentencia 427; rec. 657/2011)


PRÁCTICA 7 (TEMAS 7 y 8: Incumplimiento)

Resolución de casos prácticos

CASOS PRÁCTICOS
SUPUESTO 1

Con fecha 23 de septiembre de 2006, Doña Mónica firmó con Promociones Solmar, SL., un
contrato de compraventa de una vivienda y plaza de parking del futuro edificio a construir en la
AVENIDA000 nº NUM003 de Lloret de Mar. En el momento de la firma del meritado contrato la
actora hizo entrega de 34.240 €, siendo el precio total de la compra el de 171.200 €. El contrato
preveía que la escritura de entrega del inmueble se haría el último trimestre del año 2009,
pactándose una prórroga de tres meses para causas de fuerza mayor. Transcurridos ambos plazos
no se produjo la entrega del inmueble adquirido. Con fecha 5 de enero de 2010, es decir, justamente
finalizado el plazo de prórroga de tres meses pactado en el contrato, la actora remite carta
solicitando la resolución del contrato por no estar interesada ya en la adquisición del inmueble. La
sociedad demandada, que ofreció finalmente la entrega del piso y la plaza de aparcamiento a finales
de mayo de 2011, no discute el hecho de que las obras no habían sido finalizadas en el plazo
inicialmente pactado, pero justifica el retraso en un supuesto de causa de fuerza mayor. En concreto,
alega la paralización de la obra por parte del Ayuntamiento de Lloret de Mar a causa de las
dificultades financieras sufridas por la empresa como consecuencia de la crisis económica y alega
también un corrimiento de tierras que ocurrió en una calle próxima a las obras. Ante la negativa de
Promociones Solmar, SL. a dar por resuelto el contrato, Doña Mónica está pensando demandar
reclamando esa resolución.

¿Cree que prosperará su reclamación? ¿Cuándo se entendería resuelto el contrato si finalmente


el juez estimara la demanda de Doña Mónica? ¿Qué peso tiene el argumento de que el retraso
está justificado por la concurrencia de fuerza mayor? ¿Cabe exigir alguna indemnización por daños
en este caso?

Basado en STS de 19 diciembre 2013 (STS 743/2013; RJ\2014\6625) MP Ilmo. Sr. Baena Ruiz
SUPUESTO 2

Dña. Noemí y LIMP. SA. celebraron un contrato de arrendamiento de local de negocio en el que
se pactó que el fin concreto del mismo sería la “utilización para supermercado o autoservicio de
alimentación y venta al por menor de artículos de perfumería, droguería, bazar, juguetes, calzado,
ropa y todas aquellas actividades que sean preparatorias, complementarias o auxiliares de tales
actividades”. La cláusula quinta del contrato autorizaba al arrendatario a realizar las obras
necesarias para el acondicionamiento del local a los fines previstos y, “especialmente, haciendo
uso de las facultades dominicales que asegura tener la propiedad, se autoriza a la arrendataria
para que cubra el actual patio de luces que une ambos locales, de manera que pueda considerarse
las dos fincas registrales objeto de este contrato una única unidad comercial”. Señala, asimismo,
que la arrendadora se limitó a asegurar que no tendría problemas con el permiso. La explotación
no era viable entonces, a la espera de que se llevaran a cabo las obras necesarias de adecuación
del local a las necesidades del supermercado, entre otras la unión de los dos locales en uno, lo que
no se pudo hacer por la oposición de la Comunidad de vecinos y la consiguiente demanda judicial
de la arrendadora.

¿Puede el arrendatario dar por resuelto el contrato? ¿Puede la arrendadora insistir en que ese
contrato se cumpla efectivamente?
STS de 1 de junio de 2010 (RJ 2661)

SUPUESTO 3

La entidad Juma S.L., como arrendadora, había celebrado un contrato de alquiler de un local de
negocio con Garaipen Victoria Apustuak S.L. el 31 de enero de 2008. Por la crisis económica que
tiene lugar en aquellos años, los negocios no le van bien a la arrendataria, que empieza a perder
dinero y decide desistir del contrato, negándose a pagar las rentas convenidas, por lo que
finalmente entrega la posesión a Juma S.L. el 12 de marzo de 2012. En esa situación, Juma S.L.
ejercitó acumuladamente acción de resolución de contrato de arrendamiento de local de negocio,
por incumplimiento imputable a la arrendataria, y acción de reclamación de daños y perjuicios
contra la entidad Garaipen Victoria Apustuak S.L. Esa reclamación es cuantificada por Juma S.L. del
siguiente modo:
- 111.628,54.- euros en concepto de restitución del local arrendado a la situación del mismo en el
momento de la suscripción del contrato, conforme a la cláusula séptima del mismo. - 16.484,88.-
como indemnización correspondiente al periodo comprendido desde la fecha de puesta a
disposición del local al arrendador, a la fecha de interposición de la demanda. - Indemnización
por los daños y perjuicios causados por el incumplimiento, fijados en la cantidad equivalente
actualizada que debería abonar la arrendataria hasta la finalización del contrato más la cantidad
equivalente de los gastos de comunidad que debería abonar hasta la liquidación del contrato, de
cuya suma debería deducirse la renta obtenida, para el caso de que se produjera un nuevo
arrendamiento, y los gastos de comunidad que pudieran ser satisfechos por un nuevo
arrendatario.

Cuestiones:

1. ¿Se reúnen en el caso los requisitos necesarios para que Juma S.L. resuelva el contrato
de arrendamiento?
2. ¿Tiene derecho Juma S.L. a exigir las rentas hasta el final del arrendamiento? ¿No es
contradictorio con el hecho de que Juma S.L. haya decidido resolver el contrato?
3. ¿Cómo se explica el hecho de que la aparición de un nuevo arrendatario limite la
indemnización que exige Juma S.L.?
4. ¿Qué relevancia debe darse en este caso a la situación de crisis económica en que se
desarrolla el pleito y los datos destacados por Juma S.L. acerca de la dificultad de
obtener un nuevo arriendo, el descenso de la renta exigible como precio del arriendo,
las acciones desarrolladas por la actora para conseguir concertar un nuevo
arrendamiento y la ausencia de un nuevo arrendador a la fecha de celebración del
juicio?

Basado en STS num. 42/2016 de 11 febrero (RJ\2016\551)


PRÁCTICA 8 (TEMAS 7 y 8: Incumplimiento)

Resolución de los casos prácticos

CASOS PRÁCTICOS
SUPUESTO 1

En fecha 27 de marzo de 2005, doña Adelaida, doña María Virtudes y don Guillermo Pacheco, por
un lado, y don Imanol, por sí y en representación de la sociedad cuya designación se reservaba
(posteriormente, "Residencial las Cuatro Torres S.L."), por otro lado, suscribieron un contrato de
permuta de un solar en Huércal Overa, propiedad de los primeros, a cambio del 25% de la obra que
iba a ser construida, estableciendo en el contrato los detalles de la obra que sería entregada a los
mencionados hermanos. Posteriormente, después de haber surgido desavenencias entre las partes,
los hermanos Guillermo Adelaida y María Virtudes demandaron a la mercantil Residencial Las Cuatro
Torres S.L. y a don Imanol, para obtener la adjudicación del 25% de la obra ejecutada, reclamando
el cumplimiento del contrato, con adjudicación de las viviendas, garajes acordados, así como el pago
de una cantidad por el defecto de superficie resultante y una indemnización de daños y perjuicios
por el retraso en la entrega. Los demandados alegaron que no correspondía indemnización alguna
por el retraso, dado que en el contrato no se había establecido ninguna cláusula penal o
indemnizatoria. Argumentan también que la petición de indemnización se basa en las ganancias que
los demandantes podrían haber obtenido de alquilarse esas viviendas y garajes, lo que supone un
lucro cesante que el actor no ha probado e indemnizar una mera expectativa o daño abstracto que
no puede ser objeto de indemnización. Añaden, por último, que el retraso en la entrega de los pisos
y garajes se debió al retraso con que los citados hermanos habían entregado el solar en un primer
momento.

Basado en STS número 245/2016 de 13 abril (RJ 1681) (véase el FD 4)

SUPUESTO 2

El litigio del que trae causa el presente recurso parte de la reclamación efectuada por la actora,
GRAU MAQUINARIA I SERVEI INTEGRAL, SA contra la demandada BESERNET, SL por
incumplimiento de contrato y solicitud de indemnización por el lucro cesante dejado de obtener
por frustración del referido negocio jurídico. La actora, como empresa dedicada a la
comercialización de maquinaria para obras, construcción y servicios de limpieza municipal, entre
otros, recibió una solicitud de pedido de BESERNET, SL de fecha 20 de abril de 1999 para la
adquisición de una máquina barredora de calles modelo MFH-5000, cuyo precio era de 17.000.000
de ptas. Ello motivó que la actora efectuase el correspondiente encargo a la fabricante de la
máquina, la mercantil AEBI MFH AG, la cual hizo entrega de la misma a la actora, quien, a su vez,
puso en conocimiento de la demandada su intención de ponerla a su disposición, una vez recibido
el precio acordado, sin que por la demandada se respondiese a tales requerimientos.
Posteriormente, la actora tuvo conocimiento de que BESERNET, SL había adquirido la máquina
barredora a otra empresa. Por ello, en virtud del incumplimiento de contrato de la demandada,
solicitaba, en primer lugar, que se declarase resuelto el contrato de compraventa y, en segundo
lugar, que se le indemnizase en la cantidad de 3.097.951 ptas. -resultado de restar al precio de
venta el coste de adquisición- en concepto de lucro cesante por las expectativas de negocio que,
en virtud del incumplimiento de la contraparte, se habían visto fracasadas.
Esta reclamación fue contestada por la demandada diciendo, en cuanto al presunto lucro cesante,
que no estaba demostrado, toda vez que en el encargo que la actora envió a la fabricante de
maquinaria, AEBI MFH AG, no constaba referencia alguna a la empresa demandada, ni se
consignaban los números de motor ni bastidor de la máquina que permitiesen su inequívoca
identificación, entre otras cuestiones, por lo que se demostraba que la actora podía haber
encargado la máquina para destinarla a cualquier otro cliente. Además, la demandada estimaba
que no había constancia verdadera de los daños y perjuicios puesto que no se había demostrado
que la máquina barredora de autos hubiera sido vendida a otro comprador por cantidad inferior a
la convenida con BESERNET, SL, de donde se sigue que falta el elemento básico para estimar el
daño reclamado.

Basado en STS núm. 525/2008 de 5 junio (RJ 3210)

SUPUESTO 3

D. Carlos y Dª Antonia encargaron a Gestovivienda S.L. la presentación y tramitación de una solicitud


de ayuda al alquiler que ofrecía la Junta de Andalucía. Algunos meses más tarde, los citados D. Carlos
y Dª Antonia entran en conocimiento de que el expediente de solicitud presentado por
Gestovivienda S.L. había sido archivado por no haberse subsanado en tiempo y forma algunos
defectos sufridos en la solicitud. Así las cosas, D. Carlos y Dª Antonia están pensando dirigir una
reclamación por los daños sufridos. El abogado al que consultan el caso les aconseja formular
demanda basada en el artículo 1902 CC contra D. Guillermo, que es quien –como representante de
Gestovivienda S.L– había firmado las notificaciones de la Administración en la que se advertía de la
necesidad de subsanar la solicitud. Asimismo, el abogado aconseja a D. Carlos y Dª Antonia
cuantificar la petición en 6.000 euros por la, ayuda pública no percibida, más 2.400 euros, por daños
morales.

Cuestiones:

1. ¿Se reúnen los requisitos para que prospere la reclamación de D. Carlos y Dª. Antonia?
2. Si se llega a presentar la demanda basada en el art. 1902 contra D. Guillermo, ¿qué
relevancia tendría el hecho, alegado por éste último, de que los demandantes no
habrían obtenido las subvenciones solicitadas al no cumplir los requisitos exigidos para
ello?
3. ¿Tendría relevancia el hecho, alegado también por D. Guillermo, de que la propia
Administración había realizado la notificación de subsanación de forma defectuosa,
dirigida a otra gestoría y que, por ello, la citada notificación era nula?
4. ¿Qué sentido tiene articular la reclamación por la vía extracontractual? ¿No se podría o,
incluso, debería reclamar también contra Gestovivienda S.L?
Basado en STS num. 328/2017 de 24 mayo (RJ\2017\2442)
PRÁCTICA 9
(TEMAS 9, 10 Y 11: Responsabilidad extracontractual)

Resolución de los siguientes casos prácticos.

CASOS PRÁCTICOS
SUPUESTO 1

En este supuesto, se puede partir de que:

1.Gesinar, S. L., interpuso demanda, contra Ercros, S. A., solicitando la retirada de residuos
enterrados en un solar de la localidad de Camas (Sevilla). Los vertidos se habían producido
mientras el propietario del solar era Ercros, S. A., y el solar había sido adquirido por Gesinar, S. L.,
como último adquirente tras una cadena de transmisiones.

2.El Juzgado estimó la demanda y la Audiencia Provincial confirmó esta sentencia por estimar, en
síntesis, que: a) la demandada, cuando era la propietaria, había enterrado residuos de manera
irregular en un solar propiedad de la entidad actora, utilizándolo como vertedero incontrolado de
peligrosos productos tóxicos como metales de cobre y plaguicidas organoclorados, como aldrín y
dieldrín, con potencia para causar la muerte de cualquier afectado; b) que se habían causado
daños y perjuicios a la entidad propietaria del terreno determinantes de la responsabilidad de la
entidad demandada integrada exclusivamente en el ámbito de la culpa extracontractual de los
artículos 1902 ss. CC en relación con la infracción de disposiciones administrativas, y no en el
terreno contractual ni por referencia a los anteriores propietarios de la parcela donde se realizó el
enterramiento ilegal de productos tóxicos, por cuanto el vertedero tóxico afectaba a todos y a
cualquier titular del terreno perjudicaba el uso y disfrute del mismo conforme a su destino. c) La
sentencia hacía una referencia a la doctrina jurisprudencial sobre los daños continuados o de
producción sucesiva hasta el definitivo resultado y a la responsabilidad cuasi objetiva por la
actividad peligrosa, «incluso mediante la aplicación del artículo 1908 CC por razón de riesgo
creado».

Frente a esto, el demandado alega en casación que la SAP, al argumentar en la aplicación del
artículo 1902 CC que el vertedero tóxico existente en la finca afecta a cualquier titular del terreno
y perjudica su uso y disfrute conforme a su destino por causa que tiene su origen en la conducta
de la demandada, olvida que, según reiterada jurisprudencia, es presupuesto ineludible de la
responsabilidad extracontractual que el daño que produce la infracción del sujeto responsable y
que se trata de indemnizar sea un daño causado a bienes de otro sujeto y no a bienes del propio
sujeto responsable, de tal suerte que la posible responsabilidad de Ercros, S. A., frente a futuros
adquirentes de la finca, se integra estrictamente en el ámbito de la culpa contractual por
incumplimiento -si ha lugar- de obligaciones convenidas o por vicios o defectos ocultos de la cosa
vendida; y las disposiciones administrativas, a cuya infracción se alude, quedan fuera del ámbito
del litigio.

Lea el FD 5º de la STS número 7354/2008 de 22 de diciembre (Id Cendoj:


28079110012008101200; nº rec 3992/2001; MP Ilmo Sr. Xiol Ríos) y explique (a) por qué se
puede considerar que, efectivamente, no puede hablarse en este caso de responsabilidad
extracontractual y (b) cómo afirmar una tal responsabilidad llevaría a desbaratar la distribución
de riesgos pactados en los sucesivos contratos que se realizaron sobre la finca en cuestión.

SUPUESTO 2

El día 2 de febrero de 1996, Don Daniel ejercitaba el deporte de pesca provisto de una caña de
carbono de una longitud mínima de seis metros y, cuando se desplazaba de un lugar a otro, recibió
una descarga eléctrica de un poste de alta tensión a resultas de lo cual sufrió la amputación del
antebrazo derecho y graves lesiones en la otra mano. El tendido en cuestión se encontraba a 5,40
metros de altura sobre el suelo y pertenecía a la entidad Agrícola Agro Albalá SA (AASA, en lo
sucesivo), que había incumplido la distancias mínima de 6 metros contemplados en el Reglamento
de Líneas Eléctricas de Alta Tensión de 28 de noviembre de 1968, en vigor en aquella época.

¿AASA ha incurrido en culpa? ¿Se puede hablar de la creación de un peligro por parte de AAASA?
¿Qué papel puede entenderse que juega la infracción del citado Reglamento a la hora de
determinar la concurrencia de los requisitos de la responsabilidad civil?

Basado en STS número 192/2007 de 15 febrero (RJ 564) MP. Ilmo Sr. Fuentes Quintana (FD 1 y FD
7)

SUPUESTO 3

En mayo de 2015, D. Jaime heredó de su tía Dª Carolina una casa con jardín ubicada en S. Pedro
del Pinatar (Murcia). Su tía Dª Carolina, que había vivido sus últimos años en Madrid, tenía la casa
bastante descuidada, por lo que se había ido deteriorando por el paso del tiempo y por la
presencia en ella de vagabundos y ocupas durante algunos años. En septiembre de 2015 se
desprendieron de la fachada de la casa unos elementos ornamentales que fueron a caer sobre la
propiedad colindante, perteneciente a D. Luis, quien reclamó a D. Jaime una indemnización por los
desperfectos (daños en el tejado y en el alféizar de una ventana de un pequeño cobertizo
dedicado a garaje) en octubre de 2016. Por otro lado, D. Jaime decide en enero de 2016 derribar el
viejo edificio heredado de su tía para construir en el solar un pequeño edificio de apartamentos.
Con ese fin, contrata con LOPAGÁN DE CONSTRUCCIONES S.A. (LOPAGÁN, en lo sucesivo) la
demolición del edificio. Esta empresa subcontrata el encargo de demolición con DISFAROL,
empresa especializada en ese tipo de trabajos. Durante las obras de demolición, resultó
nuevamente dañada la propiedad del mencionado D. Luis (esta vez los daños se producen en el
chalet principal de este señor) quien reclama una indemnización a D. Jaime en octubre de 2016,
como ha quedado dicho.
Cuestiones:

1. ¿Debe responder D. Jaime por los daños causados en el garaje de D. Luis?


2. ¿Qué peso tiene el argumento de D. Jaime de que él no responde de lo hecho por
LOPAGÁN ni por DISFAROL, dado que son contratistas independientes y, la primera, una
reputada empresa de construcción que viene funcionando sin problemas desde 1913?
3. ¿Puede defenderse que tanto D. Jaime como LOPAGÁN y DISFAROL pueden ser
demandado solidariamente porque todos ellos han participado en las obras?

Basado en STS 350/2016 de 2 de febrero (Id Cendoj: 28079110012016100033; nº rec 2907/2013)


MP Ilmo Sr. Orduña Moreno (FD 3)
PRÁCTICA 10
(TEMAS 9, 10 Y 11: Responsabilidad extracontractual)

Resolución de los casos prácticos.

CASOS PRÁCTICOS

SUPUESTO 1

El 23 de julio de 2007 se produjo un incendio en la subestación eléctrica Maragall de Barcelona


que provocó importantes daños materiales y la interrupción del suministro eléctrico a los usuarios
del área metropolitana de Barcelona, siendo restablecido el suministro de manera paulatina, en un
proceso que se demoró cierto tiempo. La compañía Endesa, titular de esa subestación dañada,
dirige una acción contra Red Eléctrica Española (REE, en lo sucesivo) por demostrar que el incendio
en cuestión se originó en los cables que pertenecía a esta última compañía. Por tanto, Endesa
reclama una indemnización por los daños sufridos. Endesa cuantifica los daños en 89.943. 583 €,
que clasifica en dos grupos: (i) las indemnizaciones que Endesa ha debido abonar a los usuarios
afectados a consecuencia de la interrupción del suministro; y (ii) los daños materiales sufridos por
Endesa como consecuencia directa de dicho incendio.
Por otra parte, Endesa tenía suscrita con Mapfre, con una cuota del 70%, en coaseguro con
Vitalicio (30%), una póliza de seguro de daños materiales y pérdida de beneficios y una póliza de
seguro de responsabilidad civil. Las aseguradoras le han abonado 40.532. 805 €, por lo que Endesa
sólo reclama en este procedimiento la diferencia, esto es, 49.410.778 €, según su estimación y
cuantificación del daño sufrido. Por su lado, Generali (Vitalicio) reclama a REE la cantidad de
15.822.236, 72 €, por subrogación en los derechos y acciones de su asegurado.
Ante esta reclamación, REE alega que el incendio de la subestación de Maragall estuvo precedido
de otro incidente eléctrico, que consistió en la caída de un conductor de 110 KV propiedad de
Eléctricas del Pirineo SRL (EPi, en lo sucesivo) sobre los cables de 220 KV de REE en la subestación
Collblanc. Alega que, de hecho, ese primer incendio fue la causa de la sobreintensidad
experimentada por los cables de que REE era responsable, lo que fue la causa real del incendio en
la subestación de Maragall.
La prueba pericial ha llegado a establecer que esa sobreintensidad debería haber sido soportada
por los cables REE y que, si no la soportaron, ello fue debido al defectuoso mantenimiento de los
cables de REE. Esa misma prueba pericial también ha permitido establecer que los cables de 110
KV de EPi estaban igualmente en mal estado y que por esa razón cayeron sobre los cables de 220
Kv de REE. Asimismo, se logra probar que sin esa caída, el incendio de Maragall no se hubiera
producido.

En estas circunstancias:
1. ¿Se reúnen inicialmente los requisitos de la responsabilidad extracontractual en la
reclamación de Endesa?
2. ¿Qué fuerza tiene la alegación de REE de que todo empezó en la caída de los cables de
Epi y que ella misma no es más que otra víctima del lamentable estado de los cables de
110 Kv pertenecientes a Epi?
3. ¿Tendría Endesa que reclamar también contra Epi?
4. ¿Podría hacer valer Epi un argumento basado en el llamado criterio de imputación
objetiva “de la prohibición de regreso” según el cual la caída del cable de 110 KV sólo es
un antecedente fáctico del incendio pero en modo alguno constituye una causa
eficiente, necesaria y directa del mismo, por lo que no cabría imputarle ninguna
responsabilidad por el incendio?
5. ¿Cómo se debería resolver el caso si los cables de 110 KV ya mencionados también
hubiesen pertenecido a la propia Endesa?

Basado en la STS núm. 124/2017 de 24 febrero (RJ 826)

SUPUESTO 2

El día 31 de julio de 2012 una o varias personas desconocidas provocaron un incendio en un


pequeño solar, de dueño también desconocido, en el que existía una edificación en estado ruinoso
y se acumulaban grandes cantidades de basuras, desechos y antiguos enseres rotos o
desvencijados.

Dicho solar lindaba con la parte trasera de una de las dos zonas en que se dividía un amplio local
de negocio que, cuando acaeció el incendio, ocupaba como arrendataria la compañía Distribuidora
Internacional de Alimentación, S.A. [en adelante, «DIA»], que explotaba en dicho local un
supermercado. Esa zona -que llamaremos «zona B»- consistía en una nave industrial ubicada en un
patio de manzana, que carecía de sótano y de edificación por encima, y que estaba cerrada por
una cubierta en diente de sierra constituida por cerchas metálicas y cubrimiento de placas de
fibrocemento onduladas tipo «uralita» con impermeabilización asfáltica en su cara superior. La
otra zona -la «zona A»- la integraban los locales comerciales en la respectiva planta baja de los
edificios de viviendas situados en los números 11 y 13 de la calle Carmen Portones de la ciudad de
Madrid. Esa zona compartía estructura con las viviendas situadas en las plantas superiores: una
estructura de pilares, vigas y forjados de hormigón.

Las llamas del incendio originado en el solar contiguo llegaron a lamer el alquitrán que
impermeabilizaba la cubierta de la «zona B», que cayó en forma líquida, con ignición de objetos y
mercancías que se encontraban en el interior de la nave. Por medio de un informe pericial quedó
probado que “la rápida propagación del incendio puede atribuirse al tipo de construcción de la
cubierta, a base de uralita y lámina impermeabilizante que la cubría". De esa forma, el fuego se
transmitió al resto del local del negocio ocupado por el supermercado, que resultó arrasado. En lo
que en esta sede interesa, ese fuego afectó al resto del edificio en cuyos bajos estaba la llamada
zona A, con lo que quedó muy afectada la capacidad portante de la estructura de vigas y pilares de
la fachada posterior del edificio situado del número NUM000 de la CALLE000.

La Comunidad de Propietarios del mismo interpuso demanda contra DIA; contra su aseguradora de
responsabilidad civil, Allianz Compañía de Seguros y Reaseguros, S.A.; y contra don Jesús Miguel,
como autor del Proyecto de Acondicionamiento Interior y la Implantación de Actividad, necesario
para que se concediera en su momento a DIA la licencia de funcionamiento del supermercado.
Entiende la actora que incumbe responsabilidad a DIA por la propagación del fuego (contribución
causal al resultado dañoso) por entender que el local infringía la normativa sobre incendios.

La parte actora pidió que se declarase a los demandados responsables de los daños y perjuicios
que le había causado el incendio arriba relatado, y su derecho a percibir de ellos una
indemnización de 86.439,09 euros: importe de la liquidación girada a la Comunidad de
Propietarios por el Ayuntamiento de Madrid, que, una vez extinguido el incendio, había procedido,
por vía de ejecución sustitutoria, a realizar las obras de demolición y retirada de escombros, así
como a estudiar y adoptar las medidas de seguridad y reparaciones estructurales urgentemente
necesarias para el aseguramiento del inmueble.

Cuestiones:

1. Haga un croquis con la situación del solar en donde empezó el incendio, el local incendiado de
la llamada Zona B y los bajos de la comunidad de los demandantes (zona A).
2. ¿Cumple la reclamación de la actora los requisitos de la responsabilidad extracontractual?
¿Existe daño? ¿Existe acción u omisión culposa (imputación subjetiva)? ¿Se puede hablar de
conexión causal entre el daño y la acción u omisión culposa (causa e imputación objetiva)?
3. Ante los argumentos de DIA de que la cubierta de la nave de la zona B no infringía la normativa
sobre incendios, la actora argumenta que “en cualquier caso, no parece prudente, dado el tipo
de productos que se almacenaban en el supermercado, algunos de ellos altamente inflamables
(limpieza, perfumería, insecticidas, etc.), construir su cubierta a base de uralita y alquitrán. Y
ello, con independencia del cumplimiento o no de la citada normativa. Al ser posible la
existencia de negligencia con o sin infracción de reglamentos”. ¿Qué valor tiene este
contraargumento?
4. Por su lado, DIA argumenta que el origen del incendio no está en la peligrosidad de su negocio
y que no se la puede hacer responder de los hechos de unos terceros desconocidos ajenos a su
ámbito de control y de cuya actividad incendiaria ella misma también ha sido víctima.

Basado en STS 216/2016 de 6 abril (RJ 1322)


PRÁCTICA 11
(TEMAS 9, 10 Y 11: Responsabilidad extracontractual)

Resolución de los casos prácticos y exposición oral por los alumnos de una sentencia.

CASOS PRÁCTICOS

SUPUESTO 1

El 20 de mayo de 1995, una avioneta de cuatro plazas se precipita al suelo, durante unas
maniobras de toma-despegue que formaban parte del examen para obtener la licencia de piloto.
En el momento del accidente, iban tres personas a bordo: el demandante, aspirante a la licencia
de piloto privado, que ocupaba uno de los dos asientos traseros y por tanto no pilotaba en ese
momento; otro aspirante, que ocupaba el asiento delantero izquierdo y murió a consecuencia del
impacto al golpearse la cabeza contra el cuadro de mandos; y el piloto examinador, que ocupaba
el asiento delantero derecho y sufrió lesiones al golpearse también contra el cuadro de mandos. La
demanda, fundada en el Código Civil y no en la Ley sobre Navegación Aérea, se dirigió contra la
sociedad estatal propietaria de la avioneta ("Sociedad Estatal de Enseñanzas Aeronáuticas Civiles
S.A.", en adelante SENASA ) que, además, impartía el curso de vuelo a ambos aspirantes, así como
contra la compañía aseguradora de su responsabilidad civil, alegándose muy especialmente, como
causa del siniestro, un error de pilotaje del examinador, que no pertenecía a SENASA sino que era
funcionario de la Dirección General de Aviación Civil. No obstante, en fase de conclusiones, el
demandante prescindió de ese elemento y centró la responsabilidad de SENASA en un defectuoso
mantenimiento de la avioneta porque la causa del siniestro habría sido, en realidad, no un error de
pilotaje sino el bloqueo de los mandos del timón de profundidad. El informe técnico de la
Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (en adelante la Comisión)
elaborado a raíz del accidente, afirma que se produjo una caída descontrolada de la aeronave
durante un ceñido viraje a izquierdas, seguramente por su escasa velocidad y consiguiente entrada
en pérdida, considerando poco probable un bloqueo mecánico del mando de profundidad porque,
de haberse producido, la maniobra indicada habría sido intentar un aterrizaje de emergencia "sin
cambios pronunciados en la actitud de vuelo del avión”

Según reconoce el demandante, los alumnos pilotos no se incluyeron en el ámbito de la Ley sobre
Navegación Aérea hasta el RD 37/2001, por tanto, varios años después de los hechos enjuiciados.
Por ello, la demanda no se fundó en esa Ley, sino en el art. 1902 CC y en la doctrina de creación
del riesgo, que sí ha sido aplicada por la jurisprudencia a la navegación aérea. Destaca el
demandante que, en el momento de precipitarse la avioneta al suelo, quien la manejaba era el
piloto examinador; que el demandante era un estudiante que había pagado a SENASA 50.300'15
euros para recibir la formación adecuada como piloto; que por mucho que existiera una “total
desvinculación" entre el piloto examinador y SENASA, ésta tenía la obligación de tener la avioneta
en óptimas condiciones; y en fin, que por la doctrina del riesgo, cuya aplicación se propugna en el
motivo, no era a la actora a quien correspondía probar algún defecto de la avioneta, "sino que era
la demandada quien tenía que probar que el avión estaba en perfectas condiciones antes de
emprender el vuelo y que el accidente se produjo exclusivamente por la interferencia de elementos
extraños a ella, como la propia actuación de la víctima, de un tercero sin relación con ella o la
fuerza mayor".

Cuestiones:

1. ¿Por qué se discute en el caso sobre la vinculación o desvinculación entre el piloto


examinador y SENASA?
2. ¿Qué tipo de responsabilidad se impone actualmente en la navegación aérea, de tipo
objetivo o de tipo subjetivo?
3. SENASA argumenta que no tiene sentido objetivar la responsabilidad que se reclama sobre
la base del art. 1902 cuando ya existe una legislación especial sobre la materia. Además,
alega que es imposible probar el perfecto estado de la avioneta cuando ésta se ha
destruido en el accidente ¿Qué alcance tienen estos argumentos?

Basado en STS número 6889/2012 de 23 de octubre (Id Cendoj: 28079110012012100610; Nº de


Recurso: 339/2010. MP Ilmo Sr. Marín Castán)

SUPUESTO 2
El 22 de junio de 2008, sobre las 18:30 horas, se originó un incendio en un parking a la intemperie,
situado en el polígono industrial La Redonda de El Ejido y propiedad de GB Parking La Redonda S.L.,
que tenía un seguro con la aseguradora Generali España S.A. A consecuencia de ese incendio,
resultaron afectados nueve cabezas tractoras de camión y sus respectivos remolques, que se
encontraban estacionadas en el mencionado parking, así como un invernadero próximo. Como
consecuencia de ello, bien los propietarios de los camiones afectados o bien las compañías de
seguros por subrogación, presentaron demandas reclamando el importe de los daños sufridos y las
presentaron contra (a) D. Gonzalo , propietario del camión matrícula 1234-BMP, que se encontraba
estacionado y que según se logró probar fue el origen del incendio, y (b) frente a su aseguradora
REALE S.A., quien cubría la responsabilidad de ese camión en los términos previstos en la legislación
sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de los vehículos de motor.

Cuestiones:

1. REALE S.A. trata de probar que el incendio causante de los daños no es un “hecho de la
circulación” ¿Por qué esto es importante? ¿Cuál es la postura del TS sobre si los daños
causados por un vehículo estacionado pueden ser considerados “hechos de la circulación”?
2. ¿Qué significa que algunas de las reclamaciones contra los demandados fueran presentadas
por las compañías de seguros por subrogación?
3. ¿Podrían los afectados haber reclamado contra la empresa titular del parking, GB Parking la
Redonda, y contra su aseguradora, Generali? ¿Qué tipo de responsabilidad se estaría
reclamando en este caso?
4. Don A.R, propietario de un camión afectado por el incendio reclama, en concreto, los gastos
de reparación de su vehículo, así como las indemnizaciones pagadas al cargador de la
mercancía transportada en aquel viaje (que tuvo que ser transferida a otro camión y que
llegó a destino con cuatro días de retraso) y el lucro cesante por haber tenido su camión en
el taller durante tres semanas. ¿Le parece correcta esta reclamación?
5. Tansportes Molombo SL, titular de un camión totalmente destruido en el incendio no sabe
qué puede reclamar contra los demandados. ¿Qué indicaciones se le podrían hacer?

Basado en STS 556/2015 de 19 octubre (RJ 4896)

EXPOSICIÓN DE SENTENCIA SOBRE UN PUNTO CONCRETO

Comentario de la STS 5822/2013 (id Cendoj: 28079110012013100705; nº de recurso 1842/2011;


MP Ilmo Sr. Sancho Gargallo) prestando atención al régimen de la responsabilidad por
productos, al problema de la vigencia de la LRPD en relación con la LGDCU y la situación actual
en el Texto Refundido de la LGDCU.
PRÁCTICA 12
(TEMA 12: Cuasicontratos y enriquecimiento)

Resolución de los casos prácticos.

CASOS PRÁCTICOS

SUPUESTO 1
PAGO DE LO INDEBIDO

E. Parra pactó con Jara & Báez, SL una opción de compra sobre un solar de unos 1500 m2 ubicado
en la calle S. Isidoro de León nº 8, por un precio de 2.000 € / m2. El precio de la opción, que
permanecía abierta hasta el 5 de mayo de 2017, se estableció en 30.000 € que el Sr. Parra pagó el
día 4 de marzo de ese mismo año. Sin embargo, este señor no fue capaz de reunir la financiación
que necesitaba para iniciar la promoción de viviendas que planeaba en ese solar en el plazo que
inicialmente había previsto, con lo que terminó queriendo hacer valer la opción el día 15 de mayo
de 2017, a cuyo fin hizo un primer pago a cuenta del precio de la compraventa de 100.000 €
mediante un ingreso en la cuenta bancaria de la titularidad de Jara & Báez, SL en la que había
ingresado el citado precio de la opción de 30.000 €. El 6 de junio, el Sr. Parra entra en conocimiento
de que Jara & Báez, SL había vendido el solar de su interés a la empresa Soler de Cimientos S.A.

Cuestiones:

1. ¿Qué requisitos tendría que probar el Sr. Parra para poder recuperar las cantidades
pagadas por medio de una acción de cobro de lo indebido?
2. ¿Podría reclamar los intereses de la cantidad pagada? ¿En qué cuantía?

Basado en STS número 149/2005 de 7 marzo (RJ 1781) MP Ilmo Sr. Almagro Nosete

SUPUESTO 2
GESTIÓN DE NEGOCIOS AJENOS SIN MANDATO

El señor J. Toxo suscribió en nombre y representación de «Hayas Europa, SA» (HESA, en lo


sucesivo) la hoja de encargo por la que el arquitecto D. Álvaro Alto Pérez aceptó el diseño de los
edificios anejos a un campo de Golf (restaurante, vestuarios, servicios y garaje) en un complejo
hotelero de Málaga. Lo cierto es, sin embargo, que el sr. Toxo no había sido nombrado miembro
del Consejo de Administración ni consejero delegado de la citada empresa por cuenta de la cual
decía actuar. Sea esto como sea, lo cierto es que el sr. A. Alto elaboró el proyecto que se le había
encargado y, una vez terminado, se dirigió contra HESA reclamando el pago de sus honorarios.
HESA se niega al pago, destacando que el sr. Toxo no ostentaba su representación y que tampoco
hubo posterior ratificación por parte de HESA; destaca, además, que HESA en ningún momento
retiró del Colegio Oficial de Arquitectos el proyecto realizado por el sr. A.Alto. Este señor, por su
lado, insiste en que ha existido una aceptación tácita por parte de HESA al haber aprovechado el
resultado de la gestión sin mandato que el sr. Toxo había realizado en favor suyo, por lo que
afirma la necesidad de que HESA le pague los honorarios por la elaboración del proyecto.

Cuestiones:

1. ¿Puede decirse que HESA ha aceptado tácitamente lo hecho por el sr. Toxo? ¿Puede
decirse que HESA se ha aprovechado de lo hecho por este señor?
2. ¿Qué importancia tendrían los hechos a que alude la pregunta anterior en la
reclamación del arquitecto contra HESA?
3. ¿Qué solución le cabría al sr. A. Alto en caso de que no prosperara su reclamación
contra HESA?
4. ¿En qué circunstancias podría el sr. Toxo dirigirse contra HESA para reclamar lo
gastado por él útilmente en la contratación del sr. A. Alto?
5.

Basado en número 668/1999 de 23 julio (RJ 6355) MP Ilmo Sr González Poveda

SUPUESTO 3
ENRIQUECIMIENTO INDIRECTO

“Pescanova SA” solicitó y obtuvo de la “Secretaría General de la Pesca Marítima” autorización para
transformar el buque pesquero arrastrero de su propiedad, el “Lérez”, en buque palangrero de
superficie. Dicho buque fue vendido a “Comarfol SA” por 53 millones de pesetas, de los que se
desembolsaron 15 millones y se aplazó el pago del resto con reserva del dominio por parte de la
vendedora y, caso de no pagarse este resto, los compradores perderían los quince millones
entregados a cuenta.

Por otro lado, La compradora encargó a la entidad “Montajes Folgar SA” la realización de la
transformación del buque en palangrero, lo que ésta llevó a cabo por un precio de 71 millones de
pesetas.

Como “Comarfol SA” no paga la parte aplazada del precio, “Pescanova SA” resuelve la
compraventa y recobra el buque en su nueva conformación y lo despacha como palangrero de
superficie. Como “Comarfol SA” tampoco paga el importe de las obras de transformación del
buque, “Montajes Folgar SA” demanda conjuntamente a “Comarfol” y a “Pescanova” solicitando el
pago de los 71 millones.

¿Puede “Montajes Folgar” exigir el precio del contrato de obra a “Pescanova”, que no ha sido
parte en el mencionado contrato, alegando que ésta se ha enriquecido indirectamente de modo
injustificado por mediación de “Comarfol”, que ha devuelto el buque transformado y nada ha
obtenido por ello?

STS de 12 de julio de 2000, RJ 2000\6686