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Comentario Esotérico del Corán

(Ta'wîlatu-L-Qur'ân)
Abdur-Razzaq Al-Qachaní
Se ha dicho que "el que interpreta el texto sagrado según su parecer individual es infiel" -lo que se
refiere al tafsîr-. Pero cuando se trata de Ta'wîl , éste no podría dar lugar a ningún reproche de este
género, pues el alcance de sus significaciones varía con las condiciones del auditor y según sus
momentos espirituales, según las fases del itinerario de este, y al nivel que le es propio: cada vez
que el ser se eleva por encima de su -maqam- estación espiritual, se abre para él la puerta de una
comprensión nueva, y descubre la sutileza de un sentido predispuesto.

Traducción de Rachid Abu Yasín

Comentario de la Fatiha
"En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso"
El nombre -ism- de un cosa es aquello por lo cual esta cosa es conocida. Los nombres de Allah
son las formas inteligibles específicas que, por sus propiedades e ipseidades, indican los
Atributos de Allah y Su Esencia, del mismo modo que por su existencia indican Su Existencia y
por sus determinaciones diversificantes Su Unicidad -wahdah-, pues estos Nombres son los
aspectos aparentes por los cuales El es conocido.
Allah es un nombre de la Esencia Divina en tanto que tal y considerada de una manera
absoluta, no solamente en tanto que cualificada por los Atributos, ni en tanto que no
cualificada por estos.
Ar-Rahmân es el que acuerda la existencia y la perfección al Todo, según lo que exige la
Sabiduría y según lo que conviene a los receptáculos bajo la relación del comienzo. -ala wayhi-
l-bidaya-.
Ar-Rahîm es el que acuerda la perfección inteligible propia al género humano habida cuenta de
la finalidad. -bi hasabi-n-nihâya-.
Por ello se ha dicho: "Oh Rahmân de este mundo y del otro, y oh Rahîm del otro". Hadith.
Así pues, el sentido del primer versículo de la Fâtiha es el siguiente: "Por la Forma Humana
Perfecta que reúne la Misericordia general y la Misericordia particular, y que constituye la
manifestación de la Esencia y de la Verdad Suprema con todos los Atributos, por esta Forma
que es el Nombre Supremo, comienzo y recito..." Es a esta significación a la que hace alusión
el Profeta al decir: "He recibido las Palabras sintéticas y he sido suscitado para perfeccionar las
Virtudes más excelentes"; pues las 'palabras' son las verdades profundas de las cosas
existenciadas y sus seres esenciales: es en este sentido como Ayssa fue llamado "Palabra de
Allah"; por otra parte, las 'excelencias' de las virtudes, que son las perfecciones y las
propiedades privilegiadas en las cuales las acciones virtuosas, están todas incluidas en el ser
sintético que es el Hombre.
En este lugar conviene resaltar un punto sutil. Los Profetas han establecido las letras del
alfabeto -en cada lengua sagrada-en correspondencia con los grados de la existencia universal.
Ahora bien, he relevado en las palabras de Ayssa, en las del Comendador de los Creyentes, Alî,
así como en otros Compañeros del Profeta, algunas cosas que se refieren a este sujeto. Así
han dicho: "Las cosas existentes han aparecido de la Bâ' de la Basmala", cosa que se explica
porque la Bâ' es la letra que, en el orden alfabético, viene inmediatamente después del 'Alif;
ahora bien el 'Alif corresponde a la Esencia de Allah, la Bâ' corresponde al Intelecto Primero
que es "el primer ser creado por Dios" y al cual Allah se ha dirigido por estas palabras: "Yo no
he creado nada más amado ni más considerado por Mi que tu. Es por ti que Yo doy, es por ti
que Yo tomo, es por ti que Yo recompenso o que Yo castigo". Hadith.
Las letras que se pronuncian en este versículo son en número de dieciocho y las que se
escriben son en número de diecinueve. Cuando se desconcentran las palabras, las letras que
componen este versículo aparecen en número de veintidos.
Las dieciocho letras pronunciadas corresponden al número de los Mundos que apunta la
expresión conocida 'los dieciocho mil mundos' siendo mil el número perfecto que engloba a los
demás grados numerales, por lo cual es considerado como la 'Madre de los grados numerales'
por encima de la cual no hay ya número si no es por repetición y multiplicación de otros
números fundamentales. Por estos millares se designan los Mundos Fundamentales a saber: el
Yabarût -el Dominio del Todo poder-; el Malakût -el dominio de la Realeza-; el Trono -Arch-, el
Escabel -al Kursi-, los Siete Cielos, los Cuatro elementos -fuego, aire, agua y tierra-, los Tres
reinos naturales -animal, vegetal y mineral- que se analizan cada uno en sus partes
componentes; a eso, en decimonovena posición se agrega el Reino humano. Este, aunque
entrando en una cierta medida en el reino animal, sintetiza el conjunto de los grados
existenciales, constituye un mundo aparte, que goza de una cierta importancia y de un cierto
rango, cosa que justifica la cabeza del hombre. Su caso es aquí como el del Angel Gabriel entre
los Angeles en la Palabra de Allah: "Sus angeles... y Gabriel" C. 2:98.
Los tres Alif ocultados en este primer versículo de la Fâtiha pero que aparecen con la
descontracción de las palabras y que agregados a las diecinueve letras mencionadas hacen un
total de veintidos letras son un indicio relativo al Mundo Divino Verdadero distinguiendo ahí
tres aspectos: la Esencia, los Atributos y los Actos, que aparecen como tres Mundos cuando se
miran analiticamente, pero que en verdad, constituyen solo un mundo. Por el contrario, los
otros tres Alif que figuran en la escritura del texto son un indicio de la manifestación de estos
tres mundos divinos sobre el supremo soporte teofánico que constituye el ser humano.
Es en razón de la ocultación de este Mundo divino, que el Profeta cuando se le preguntó qué
había devenido el Alif que debía normalmente seguir a la Bâ' en la transcripción del término
inicial 'bism', respondió: "Ha sido robado por Satán", y al mismo tiempo ordenó que se
prolongara el trazo vertical de la Bâ' para compensar la desaparición del trazo vertical del Alif.
Esto es una indicación de que hay ocultación de la Personalidad Divina en la Forma de la
Misericordia universalmente propagada, y por otra parte de que tiene su manifestación en la
Forma Humana, pero de tal manera que no pueden descubrirla más que los que son dignos de
ello. Es la razón por la cual este Alif no figura en la transcripción. Se recordará aquí que, según
el Hadith: "Allah ha creado a Adán según su Forma".
La Esencia está pues velada por los Atributos, los Atributos por los Actos y los Actos por los
seres que crean, así como por los efectos producidos. Aquel para el cual se manifiestan los
Actos divinos, se "confía a Allah" -tawakkala-. Aquel para el cual, por el levantamiento del velo
de los Actos divinos, se manifiestan los Atributos divinos, realiza el estado de satisfacción
-radiya- y permanece salvo -salama-. En fin, aquel para el cual, por el levantamiento del velo
de los Atributos se manifiesta la Esencia Divina, 'se extingue en la Unidad' y deviene así un
'unitario absoluto', en tanto que procede en sus actos y sus recitaciones: "En el nombre de
Allah, el Todo Misericordioso, el Muy Misericordioso".
El Tawhid -la Unicidad- de los Actos precede al Tawhid de los Atributos, y el Tawhid de los
Atributos precede al de la Esencia. Es a estos tres grados a los que hace alusión el Profeta en
la invocación que pronunciaba durante su prosternación: "Me refugio en Tu indulgencia contra
Tu castigo, en Tu satisfacción contra Tu cólera, y el Ti contra Ti".
La alabanza para Dios, el Señor de los mundos.
El Clemente, el Misericordioso.
El Rey del Día del Juicio final.
La loanza -al hamd- expresada por el acto y por el estado de hecho es la aparición de las
perfecciones y la realización de los fines extremos de las cosas, pues las cosas constituyen
acciones de gracias de gran alcance y glorificaciones deslumbrantes ofrecidas a su Señor, así
como El tiene derecho a ello. Las cosas existenciadas en su conjunto, por sus especificidades y
sus propiedades, por sus orientaciones hacia sus finalidades, y por el paso de sus perfecciones
de la potencia al acto, celebran la gloria y la loanza divinas. Allah ha dicho: "No hay cosa que
no cante Sus loanzas". C. 27:46.
Su concierto de Glorificación -tashbih- proclama su Incomparabilidad -tanzih- desasiendoLe de
todo asociado, así como de todo carácter de imperfección o de impotencia, por el hecho de que
las cosas existentes no se apoyan sino sobre El solo y manifiestan las pruebas de Su Unicidad
y de Su Poder. Su acción de Loanza -tahmîd- es la expresión de sus perfecciones bien
ordenadas y la epifania de sus cualidades de Majestad y de Belleza.
La Loanza es atribuida especialmente a Allah en tanto que El es el principio de todo, que El
tiene su guarda y su gobierno, lo que corresponde al sentido de la Soberanía sobre los
Mundos. El mundo es todo lo que es signo o señal al sujeto de Allah , eso según lo cual es
conocido; el mundo es como la marca de su sello según el cual se reconoce de quien proviene
la cosa sellada, o como un objeto molido cuyo aspecto indica la muela de la cual procede. Por
otra parte, si, para decir los mundos, ha sido empleada la
Forma del plural sano 'alamîn' es para expresar mejor la idea de multitud indefinida de los
signos.
Siendo Allah cualificado después por sus nombres de Clemente y Misericordioso, la alabanza
que Le es dirigida se hace en correspondencia con el derrame del bien general -que
corresponde a ar-Rahmân- y del bien especial -que corresponde a ar-Rahîm-, es decir, por una
parte con las gracias exteriores, como la salud y los medios de vida, y por otra parte con las
gracias interiores, como el conocimiento y la ciencia.
En fin, la alabanza es atribuida a Allah también bajo la relación de su finalidad, pues es a eso a
lo que corresponde la idea de "Soberano o de realeza sobre las cosas en el Día de la
Retribución"; en verdad solo es "retribuido" entonces el Adorado mismo, a quien finalmente
pertenece la Posesión del Reino en el momento de la Retribución. Eso tiene lugar por la
atribución del bien permanente y del no bien perecedero, del cual el ser se despoja por la
ascesis, y también en ocasión de las epifanías de los Actos, cuando el servidor se abstrae de
sus propios actos, o todavía en ocasión de la substitución de los atributos eclipsados del
servidor por los Atributos divinos mismos, o en fin, cuando el ser, extinguiéndose a sí mismo,
es vuelto permanente por la Esencia de Allah que le hace don de la Existencia Verdadera.
A Allah pertenece pues la absoluteidad de la alabanza y su susbtancialidad, de toda eternidad
y para toda la eternidad, pues El tiene derecho a ello por Su Esencia, tanto inicialmente como
finalmente y durante todo el ciclo comprendido entre los términos extremos, quedandose El
mismo, a este respecto, en la Estación de la Síntesis, siendo celebrado por la diversidad de las
lenguas particulares. El es el Loador y el Loado, en particular y en conjunto, el Adorador y el
Adorado, desde el origen hasta el fin.
Solo a Ti te adoramos y solo a Ti te pedimos auxilio.
Cuando por sus Atributos El se manifiesta en Su Palabra a Sus servidores, Le contemplan por
Su Magnificencia y por Su Gloria, por la perfección de Su Poder y de Su Majestad; y Sus
servidores se dirigen a El en palabras y en actos, consagrándoLe exclusivamente su adoración
y su petición de ayuda, pues ven que no hay ningún Adorado otro que El, y que nadie tiene
fuerza ni poder si no es por El. Entonces si se consideran conscientes todos sus movimientos y
todos sus reposos son adoración de Allah y por Allah. Así están en un estado de plegaria
permanente. InvocandoLe por la lengua del amor, pues contemplan Su Belleza por todas
partes y en todos sus aspectos.
Guíanos por el Camino Recto.
El camino de aquellos sobre quienes está Tu Gracia
Es decir, establécenos bajo la guía y consolídanos por la rectitud sobre el sendero de la Unidad
-tarîqu-l-Wahda- que es el de los favorecidos por las gracias especiales del Misericordioso
-ni'ma rahîmiha-, es decir, por el Conocimiento -ma'rifa-, el Amor -mahabba- y la Conducta
esencial verdadera. Este sendero de la Unidad es el de los Profetas, de los Testigos, de los
Verídicos y de los Santos, que contemplan a Dios antes de toda cosa y después de toda cosa,
tanto interior como exteriormente, y que, en la visión de Su Rostro permanente erigido ante
ellos por todas partes, no guardan ninguna consciencia de la existencia de lo que no es más
que una sombra evanescente.
No de aquellos sobre quienes está Tu cólera
Se trata de aquellos que quedando limitados a los aspectos exteriores y estando así velados
por las gracias propias al Clemente -ni'ma rahmâniya-, como el goce corporal y la experiencia
sensible, se privan así de las verdades espirituales, del gozo del corazón y de la experiencia
intelectiva; tales son los Judíos cuya búsqueda apunta a los aspectos exteriores, a los Paraísos,
a las huríes y a los castillos, lo que ha atraido sobre ellos la cólera divina; ahora bien, la Cólera
divina impone el rechazo y el alejamiento; la detención en los aspectos exteriores que son los
"velos de obscuridad" constituye un alejamiento extremo.
Ni de los extraviados.
Se trata de los que, limitando su aspiración únicamente a los aspectos interiores que son los
"velos de luz", y quedando así velados por las gracias propias al Misericordioso -ni'ma
rahîmiha-, se privan de las del Clemente -ni'ma rahmâniya-; descuidan el aspecto exterior de
la Verdad, se desvían de la Vía del Medio y se encuentran excluidos de la visión del Bien
Amado en el Todo; tales son los Cristianos cuya búsqueda concierne a los aspectos interiores y
a las luces del mundo santo.
La aspiración de los seguidores de Muhammad apunta al Todo completo y a la Síntesis, en un
mismo amor, de la Belleza de la Esencia y de la Excelencia de los Atributos, conformemente a
las enseñanzas divinas siguientes:
"Apresuraos hacia el Perdón de vustro Señoir y hacia el Paraiso". Corán III: 133.
"Temed a Allah y creed en Su Enviado, recibiréis así dos partes de Su Misericordia, y El os
concederá una Luz por la cual marcharéis y El os perdonará" Corán LVII: 28.
"Adorad a Allah y no Le asociéis nada" Corán IV: 36.
Responden a las tres llamadas, así como se dice en el Libro:
"Esperan Su Misericordia y temen su Castigo" Corán XVII: 57.
"Dicen: Nuestro Señor hace perfecta nuestra luz" Corán LVI: 8.
"En verdad quienes dicen: Nuestro Señor es Allah, y después se mantienen firmes en ello..."
Corán XLI: 30.
En consecuencia son recompensados por el conjunto -de las recompensas correspondientes a
las tres metas-, así como de ello ha informado Allah:
"Tendrán por recompensa junto a Su Señor, los paraísos del Eden" Corán XCVIII: 7.
"Tienen su recompensa y su Luz" Corán LXVI: 8.
"Dondequiera que os volváis ahí está la Faz de Dios" Corán II: 115.
"A quienes hayan hecho lo que es excelente, se dará lo que es más excelente y una
demasía". Corán X: 26.

Prefacio
En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso.
Loanza a Allah que, de las disposiciones de Su Palabra revelada, ha hecho las epifanías de la
Belleza de Sus Atributos, y que, de los ascendentes de Sus Atributos, ha hecho los orientes de
la Luz de Su Esencia.
El ha purificado el oído de los corazones de Sus amigos para que realicen la audición perfecta,
y El ha clarificado las aprehensiones intuitivas -fuhum- de Sus santos a fin de que estén
ciertos de la visión directa. El ha afinado sus secretos proyectando en ellos los rayos de Su
amor, y El ha vuelto a sus espíritus prendados de la contemplación extintiva en la belleza de
Su Faz. Después El les ha lanzado Su Palabra para vigorizarles por Sus alientos mañana y
tarde, y El se los ha hecho así próximos para que devengan Sus interlocutores íntimos. El
purificó entonces sus almas -nufûs- por el exterior de esta Palabra: ¡Y, he aquí un agua en
torrentes! Y El abrevó sus corazones -qulûb- por su interior: ¡Y, he aquí, un mar en
permanente ebullición! Cuando quisieron sumergirse para extraer de él las perlas de los
secretos, el agua los recubrió y fueron engullidos en sus remolinos; empero los vados de las
comprehensiones se llenaron de este flujo según sus capacidades, y los arroyos de las
inteligencias se hincharon con sus infiltraciones. Las gravas de las orillas hicieron pronto brillar
piedras preciosas y perlas dispersadas, y las riberas de los ríos ofrecieron a su vez flores y
frutos sabrosos. Ante esta exuberancia de gracia, los corazones comenzaron a llenarse de ella
los faldones y las mangas, tanto que no podían contarlo, y las almas se pusieron a recoger
frutos y flores, dando gracias por su fortuna y por haber alcanzado así su meta.
En cuanto a los secretos, cuando sus oídos fueron sacudidos por las percusiones de los
versículos encantados, se irguieron y apercibieron las claridades de los Atributos, y fueron
deslumbrados por su belleza, y estupefactos; y cuando las teofanías de los Atributos
centellearon ellas mismas, fueron pasmados y disueltos, hasta que, llegando sus esencias
espirituales a las sublimidades de la ascensión, se yergue entonces detrás de las hipóstasis
atributivas la belleza esencial de la Faz eterna, que decide que tendrán acceso a la
Contemplación Identificante, pero perdiendo su propia existencia, y les impone al mismo
tiempo su aceptación.
Gloria a Aquel fuera del cual no hay dios, El, el Unico y el Reductor. Gloria a Aquel que Se
revela a Sus adoradores en Su Palabra bajo los mantos de Sus Atributos de Majestad y de
Belleza en la forma de gloria de Su Esencia y de Su Perfección.
Y que la plegaria -la acción divina de gracia- sea sobre el Arbol Bendito -el Profeta-, que Allah
ha hecho hablar para enunciar esta Palabra, y que El ha hecho lugar oracular de Sus venidas y
de Sus idas, ¡y que el Saludo divino procedente de este Arbol para él mismo y hacia él mismo,
sea sobre él y sobre su familia, los depositarios de la Ciencia divina y del Libro precioso, así
como sobre sus Compañeros en los cuales la Religión encontró un abrigo bien guardado!
Aplicado desde larga fecha a la recitación del Corán y a la meditación de sus ideas, con la
fuerza de la fe, me encontraba, a pesar de mi constancia en las recitaciones cotidianas, el
pecho -sadr- siempre oprimido, y el interior -fuâd- turbado, no encontrando ahí mi corazón
-qalb- ninguna dilatación. Empero, mi Señor no me apartaba de ello, es así como me
encontraba a fin de cuentas habituado a esta práctica y atado a ella, y como accedía al sabor
de su copa y de su brebaje. Entonces sentí el alma revigorizada, el pecho distendido, la
consciencia -bâl- ensanchada, el corazón distendido, el secreto abierto; fui feliz en todo
instante y en toda circunstancia, regocijado el espíritu por esta apertura de gracia -futûh-, y
como abrevadero en los ordeñes de la tarde y de la mañana. En esta condición de espíritu, de
cada versículo del texto sagrado se develaban a mi significaciones que mi lengua no podía
expresar; por un lado, ningún poder podía ponerlas por escrito y agenciarlas, pero por otro,
ninguna fuerza llegaba a impedirme su divulgación y su publicación. Entonces me he acordado
de la enseñanza del Profeta iletrado y verídico -sobre él las mejores gracias atraídas por las
invocaciones de todos los seres dotados de palabra o mudos, él, que me ha hecho celoso de lo
que ha traído de más allá de toda búsqueda y de todo deseo -enseñanza que dice: "Ningún
versículo descendió sin que entrañe un 'exterior' y un 'interior'; y toda letra tiene un 'límite'
-hadd- y todo 'límite' tiene un 'mirador' -muttala'a- ". Ahora bien, comprendo que el 'exterior'
es la explicación literal -tafsîr- y el 'interior' es la interpretación interior -ta'wil-, el 'límite' es
donde cesan las comprensiones del sentido verbal, y el 'mirador' es el punto contemplativo
donde se sube para gozar del espectáculo del Rey Muy Sabio. Se cuenta de parte del Iman
certificador, nuestro jefe precursor, Yafar Sâdiq, Dios esté satisfecho de él, que exclamó: "Allah
se revela a sus servidores en Su Palabra -Corán-, pero vosotros no veis".
Se cuenta también de él que cayó una vez desvanecido mientras realizaba el rito de la
plegaria, y, como se le preguntara después la explicación respondió: "No cesaba de repetir el
mismo versículo hasta que llegue a entenderle de parte misma de Aquel que habla por este
versículo".
Así es como concebí la idea de poner por escrito algunas cosas que se ofrecían a mi espíritu
por momentos, en hecho de secretos, de realidades interiores y de luces surgientes de las
visiones del mirador -mutala'a-, cosas diferentes de lo que se refiere a las acepciones
exteriores -zhawâhir- y a las disposiciones jurídicas -hudûd-, pues estas tienen límites
infranqueables. En cuanto a este último punto como se sabe se ha dicho que "el que interpreta
el texto sagrado según su parecer individual es infiel" -lo que se refiere al tafsîr-. Pero cuando
se trata de Ta'wîl , éste no podría dar lugar a ningún reproche de este género, pues el alcance
de sus significaciones varía con las condiciones del auditor y según sus momentos espirituales,
según las fases del itinerario de este, y al nivel que le es propio: cada vez que el ser se eleva
por encima de su -maqam- estación espiritual, se abre para él la puerta de una comprensión
nueva, y descubre la sutileza de un sentido predispuesto.
Emprendo pues llenar estas hojas inscribiendo en ellas lo que me venga al espíritu por
coincidencia providencial, pero absteniéndome de revolotear en el dominio del tafsîr, o de
sumergirme en las aguas de los estudios inciertos, y he hecho mi trabajo siguiendo el texto del
Libro y su ordenamiento, sin retomar empero las cosas que se repiten textual o
semejantemente. Los puntos que no entrañan Ta´wîl según mi parecer, o que no tienen
necesidad de él, no los he retenido.
No pretendo en modo alguno haber alcanzado la extremidad de lo posible en lo que expongo,
¡lejos de eso¡. Los aspectos de la comprensión no se limitan a lo que yo haya podido
aprehender de ella, y la Ciencia de Allah no está condicionada por lo que yo mismo conozca. A
pesar de ello, mi comprensión no se limita a lo que he mencionado aquí; y podría decir que
inclusive en las cosas que he tratado, me han aparecido a veces ciertos aspectos en las
profundidades de los cuales me perdía.
Las prescripciones cuya finalidad bien parece de orden exterior y que podían entrañar una
interpretación interior -ta´wîl- no las he interpretado así sino muy poco -lo justo para que se
sepa que una tal inteligencia de las cosas es posible, y que cosas análogas son admisibles
cuando se constata que alguien pasa más allá de los aspectos aparentes -pues la
interpretación interior de tales disposiciones no escapa a lo arbitrario; y la virtud exige no
atribuirse deberes que uno no puede desempeñar como es menester.
Puede que a otro que a mí se presenten aspectos más bellos que lo que he podido retener aquí
yo mismo y más atrayentes, pudiendo algunas cosas ser más fáciles para otros. Allah tiene en
cada palabra otras palabras que no acabarán, mientras que acabarán las gotas el mar -si estas
sirvieran de tinta para transcribir las palabras del Señor-.¿Cómo se llegaría entonces a
censarlas y a contarlas? Cada palabra es como un modelo -namûday- para las gentes del gusto
y de la experiencia espiritual directa, modelo al cual estos hacen cara y según el cual se
configuran durante su recitación del Corán. Entonces -por un efecto de ésta asimilación cara a
cara- se desvela a ellos lo que les ha sido predispuesto de los tesoros ocultos de la ciencia del
Corán y se manifiesta en ellos lo que pueden contener de los arcanos de su misterio profundo.
Y Allah es el Guía para las gentes de esfuerzo sobre la vía de la intuición y de la contemplación
y, para las gentes de deseo, hacia los brebajes del sabor. ¡En verdad, El es el Maestro que
confiere la realización y en la mano del cual se encuentra el logro!

Sura 56: El Acontecimiento


1-2.- Cuando cumpla el venciente, es decir, la Pequeña Resurrección, ningún alma
negará al encuentro de Dios su acontecimiento; a saber, que la salida de las tumbas y los
estados propios a la otra vida pueden producirse, pues toda alma constatará entonces sus
propios estados, trátese de estados de dicha o de desdicha.
3.- Bajará y elevará: bajará a los condenados hacia andaduras infernales y elevará a los
bienaventurados hacia los grados superiores.
4.- Cuando la tierra sea sacudida, se trata de la tierra del cuerpo, es decir, cuando esté
muda y tiemble, en el momento de la separación del espíritu, con un movimiento que hará
salir de ella todo lo que contiene y cuando, con el cuerpo, sean destruidos entonces todos sus
miembros.
5-6.- Y cuando -según su sentido- sean desparramadas las montañas de los huesos
del cuerpo, deviniendo éstos entonces triturados y desmenuzados, o todavía cuando -según
otro sentido- las montañas de los huesos del cuerpo sean librados y atajados, hasta que
devengan polvo dispersado.
7-9.- Formaréis tres grupos, es decir: los bienaventurados que son los piadosos -abrâr- y
los virtuosos -salâha- de entre los hombres, después los desgraciados que son los malos
-achrâr- y los corruptores -mufsidûn- de entre los hombres. Los seres del primer grupo han
sido llamados Los Compañeros de la derecha por el hecho de que son seres de buena
estrella -o suerte "yumn", término de la misma raíz que "maymaha"- y de bendición -baraka-,
o todavía por el hecho de que se han orientado hacia el más excelente de los dos lados y el
más fuerte que es también el lado superior y el mundo de la Santidad; los seres del segundo
grupo han sido llamados Los compañeros de la izquierda porque son seres de mala estrella
-o mala suerte "chu' m", término de la misma raíz que "mah'ama"- y de maldición -muhûsa-, o
todavía por el hecho de que se han orientado hacia el más vil de los dos lados y el más débil,
que es el lado inferior y el mundo de lo sensible corporal.
10-12.- Y habrá los Adelantados -as Sâbiqûn- es decir, los Unitarios o Identificados
Supremos, el grupo de quienes habrán adelantado a los otros dos grupos y habrán rebasado
los dos mundos -lo sensible y la santidad- por la extinción en Dios -¡quienes serán los
Adelantados!- aquellos de quienes no se podría hacer su justo elogio, ni concebir algo más
excelente que sus atributos. Son estos los Próximos de Dios, -Muqarrabûn- en su estado de
realización del ser principal después de la extinción, quienes se establecerán en los Paraísos
de las Delicias en todos los grados paradisíacos.
13.14.- Habrá muchos, es decir, un gran número -de estos Próximos-, entre los
primeros, que son los Bien amados de Dios, situados en la primera de las filas de los Espíritus
y que gozan de la Providencia primera en la preeternidad. Y habrá pocos entre los últimos,
que son los Amantes de Dios, cuyo grado es inferior al de los Bien amados y se sitúan en la
segunda fila: habrá pocos Próximos de Dios entre los últimos que son los Amantes, porque es
raro el caso de un Amante que alcanza el grado de un Bien amado y que llega a la extrema
perfección de éste; la mayor parte de los Amantes se sitúan en los Paraísos de los Atributos,
detenidos en los grados de los Bienaventurados -su'âdât-, mientras que los Bien amados están
todos en el Paraíso de la Esencia llegados al grado extremo. Es por eso que el Enviado de Dios,
sobre él la bendición y la paz de Dios, ha dicho: "Las dos filas -los primeros y los últimos- son
de mi Comunidad", lo que quería decir es que es menester no comprender por los Primeros las
comunidades anteriores y por los Últimos la comunidad Muhammadí, pues en este caso sería
más bien al contrario.
Se puede comprender también que habrá muchos "Sâbiqûn Muqarrabûn" en las primeras
generaciones de esta Comunidad, a saber, quienes han visto al Profeta y han gustado el
frescor de la Revelación en su tiempo, e incluso los Siguientes -"Tabi´ûn"- es decir quienes han
seguido de cerca y han conocido a los Compañeros supervivientes del Profeta, y que habrá
pocos "Sâbiqûn Muqarrabûn" entre los Últimos que serán los llegados, con los corazones
endurecidos, mucho más tarde en el desarrollo del ciclo histórico, hasta las proximidades de la
venida del Mahdi. Pero es menester no incluir en esta noción de los Últimos a los
contemporáneos del Mahdi, pues los Adelantados serán más numerosos en su tiempo, por el
hecho de que serán gentes de la Gran Resurrección, seres del develamiento iniciático y de la
Epifanía.
15.- Estos reposarán sobre sedes bien dispuestas, es decir, ligados uno al lado del otro,
eso designa unas existencias obtenidas por puro don divino, y especialmente destinadas a
cada uno de ellos, conformemente a una palabra profética que dice: "Ellos residirán sobre
estrados de luz"; o unas existencias según los rangos de los Atributos.
16.- Acodados, mostrándose a descubierto entre ellos, por el hecho de que ocupan entonces
posiciones espirituales -rutab- que corresponden a sus grados de realización efectiva
-maqâmât-; haciéndose frente los unos a los otros, en tanto que iguales en dignidad y no
teniendo jamás velo entre ellos en la Fuente de la Unidad - Aynu-l-Wahdah-en la cual se
encuentran por su Realización de la Esencia misma, y en tanto que libres de manifestarse por
todo modo atributivo de su elección por el hecho de que han totalizado el Amor esencial y de
que así ya no están velados nunca por los Atributos respecto de la Esencia ni por la Esencia
respecto de los Atributos.
17.- Alrededor de ellos circumbalarán efebos perpetuamente jóvenes, es decir, serán
servidos por sus facultades espirituales que permanecerán para siempre bajo el régimen de
sus esencias; o todavía serán servidos por jóvenes seres cualificados de entre los seres de
deseo espiritual vinculados a ellos por un efecto del poder de deseo de éstos, acepción que
correspondería al versículo que dice: Aquellos que hayan tenido fe y hayan sido seguidos
con fe por sus descendientes. Nos los reuniremos con sus descendientes... Corán
52:21; en fin, serán servidos por seres angélicos del Mundo de la Soberanía celeste -Malakût-.
18.- Con copas y aguamaniles, así como vasos de brevajes de fuente, emblemas -los
primeros mencionados- de los "vinos" de la voluntad espiritual -irâda-, del conocimiento -ma
´rifa-, del amor, de la pasión espiritual -ichq- y del gusto espiritual, así como emblemas -los
vasos- de las aguas que corresponden a las formas de sabiduría y de ciencia transcendentes.
19.- Con los cuales no tendrán ni jaquecas, porque los brevajes de que se trata son todos
puro sabor no entrañando ningún sufrimiento o turbación, y porque tratándose de seres
llegados a la Unión, éstos habrán probado el sabor fresco de la Certeza y habrán bebido de la
Fuente de Alcanfor; pues el Amor de la Unión está desprovisto del dolor del deseo y del miedo
de la pérdida; ni aturdimientos; es decir, no perderán sus facultades de discernimiento y de
inteligencia bajo el efecto de la ebriedad -sukr- y no serán obnuvilados por ella, porque son
seres de lucidez -sahw-, no velados por la Esencia respecto de los Atributos, lo que provocaría
la "ebriedad" y los expondría a ser vencidos por su estado.
20.- Y con frutos, que son sus experiencias realizadoras e intuitivas, de su elección, es
decir, que escogerán los mejores, pures aunque encontrando todos los frutos, de ellos no
tomarán sino los más puros, los más bellos, los más nobles y los más sublimes.
21.- Así como con carnes de pájaros de los cuales apetecen mucho, que son las
sutilezas de las formas de sabiduría y las finezas de las ideas transcendentes que sirven para
fortificarles.
22.- Tendrán también huríes de grandes ojos negros que son epifanías del orden de los
Atributos divinos y purezas simples del orden del Yabarût, así como espíritus puros que
cohabitan sus grados paradisiacos.
23.- Tales perlas serenas de pureza y de claridad, bien guardadas en conchas o
atesoradas por el hecho de encontrarse en las interioridades y los tesoros de lo invisible,
sustraídas a los profanos.
24.- En recompensa de lo que hayan hecho, cuando se encontraban en estado de recta
orientación, en hecho de obras divinas queridas por ellas mismas o remitidas a su
recompensa; o todavía en recompensa de lo que hayan hecho durante su marcha iniciática
-suluk-, como obras purificadoras y clarificantes.
25.- No oirán allí ni vanos parloteos, es dcecir, palabras sin medida y conversaciones
futiles, por el hecho de que son seres de realización -ahlu-tahqîq- que observan
cuidadosamente ante Dios las reglas de la conveniencia espiritual; ni incriminaciones , es
decir, actos detestables como las maledicencias y las mentiras, etc...
26.- Sino solamente una palabra: Paz, Paz, es decir, una palabra que es en ella misma
paz, exenta de faltas, pura de redundancias, y también una palabra operativa: Paz. Paz, que
preserva al auditor de vicios y defectos, le asegura al contrario la alegría y el honor, y pone en
evidencia su perfección y su excelencia, dado que tales seres no hablarán entonces sino de
conocimientos y de realidades puras, no pronunciarán sino salutaciones vivificantes y sutilezas
espirituales; la interpretación de este versículo está hecha para corresponder a las dos
maneras de comprender su texto bajo la relación de la sintaxis.
27.- Y los compañeros de la Derecha -¡oh, los Compañeros de la derecha!- esta
exclamación es para decir que estos son seres nobles, importantes y excelentes que
sorprenden por sus modos de beatitud.
28.- Morarán entre azufaifos sin espinas, es decir, en el paraíso del alma -yannatu-n-nafs-
despojado de espinas que se opondrían a las facultades -quwâ- y a las naturales individuales
-tabâ`i- y que contrariarían a las pasiones -ahwâ- y a las ambiciones -dawâ`i- , por el hecho
de que entonces el alma está despojada de las formas, cuyos atributos fueron revestidos por
la luz del espíritu y del corazón, o todavía, azufaifos sobrecargados con los frutos de las
buenas obras y de las actitudes virtuosas, todo esto para corresponder a las dos
interpretaciones del versículo.
29.- Y entre bananeros cubiertos de racimos escalonados, es decir, en el paraíso del
corazón -yannatu-l-qalb- , pues el bananero es un árbol cuyo fruto es dulce, carnoso y sabroso
y sin hueso, como las captaciones del corazón y sus ideas puras separadas de la materialidad y
de las formas corporales, caso diferente del de el azufaifo cuyo fruto tiene huesos numerosos
como las percepciones formales del alma individual predispuesta a las ataduras materiales y a
las formas corporales. El bananero es descrito como cubierto de racimos escalonados
porque sus frutos se superponen de abajo hacia arriba hasta el punto de que no se ve siquiera
el tronco, hecho que simboliza la multitud sin fin de las percepciones formales.
30.- Bajo una sombra extensa causada por la luz del espíritu sosegante.
31.- Donde se vierte un agua que es una ciencia derramada sobre ellos, que se vierte desde
el mundo del espíritu; de esta agua se dice que se vierte como de un recipiente y no que
corre como la de un río o de una fuente, porque las ciencias de estos bienaventurados -su
´adâ´- son poco numerosas en relación a las obras cumplidas por ellos; en efecto, no se trata
aquí más que de sus ciencias espirituales probadas en experiencias directas, contemplativas,
unitivas y por gusto personal, inclusive si bajo otras relaciones sus ciencias útiles son muy
numerosas.
32.- Y donde los frutos abundan tales las captaciones de orden parcial o individual o las
captaciones de orden total o universal, sabrosas, como las cosas sensibles, imaginativas o
conjeturales, o las ideas puras universales propias al corazón.
34.- Tendrán también techos elevados que simbolizan constituciones excelentes y formas
iluminativas síquicas adquiridas por obras de virtud. Estas adquisiciones son elevadas en
relación al grado de las formas corporales; rebasan la región inferior del ser hacia el nivel del
pecho que constituye la región superior del alma síquica.
Puede tratarse igualmente de Huríes de entre las compañeras paradisíacas, es decir, de las
fuerzas del Malakût vinculadas a los Compañeros de la Derecha y que les son iguales en grado.
Esto dicho para corresponder a la doble acepción del término coránico furuch que designa
lechos y esposas.
35.- (Sus compañeras) Nos las hemos obrado de una manera aparte, maravillosa,
luminosa, y las hemos hecho separadas de toda materialidad grosera, puras de las tachas de la
naturaleza individual y de las manchas del mundo elementario.
36.- Las hemos instituido vírgenes, es decir, no afectadas por el contacto de las realidades
de naturaleza individual, ni por el tacto de los seres naturales y exteriores sometidos a los
hábitos rutinarios, almas extraviadas en la materialidad grosera.
37-38.- Queridas por sus esposos, sabiéndose hacer amadas por sus esposos, y siendo
amadas en efecto por éstos, por su pureza y por la belleza de su substancia, así como por la
constancia de su vinculamiento a ellos. Son dicha de una edad igual porque al ser del mismo
grado ontológico que sus esposos ocupan los mismos rangos que éstos y poseen la substancia
de la eternidad.
39.- Estos son numerosos entre los Primeros porque los Bien amados -Mahbûbûna-
vienen con los Compañeros de la Derecha a sus paraísos durante sus movimientos de
acercamiento -tadânî- a Dios y las subidas en los grados, y también durante sus inclinaciones y
sus retornos hacia los Atributos; se mezclan entonces con los compañeros de la Derecha y
éstos se encuentran entonces por este hecho en sus rangos.
40.- Y numerosos también entre los últimos, por el hecho de que la mayor parte de los
Amantes -Muhibbûna- son Compañeros de la derecha y permanecen con los Atributos, sin
tener el amor de la Esencia.
Si interpretamos los Primeros y los Últimos como concerniendo a las generaciones iniciales y a
las finales de la Comunidad Muhammadí, su aplicación aparece aquí sin dificultades por el
hecho de que los Compañeros de la derecha son numerosos en las generaciones últimas al
contrario que los Adelantados -sâbiqûna-.
41.- Y los compañeros de la izquierda, ¡oh los compañeros de la izquierda! Estos
sorprenderán por sus estados y sus modos de desdicha, de desgracia, de envilecimiento y de
bajeza.
42.- Estarán en un viento mortífero, como los soplosde las pasiones destructivas y de los
comportamientos impíos y dañinos; y estarán también en el agua hirviente de los
conocimientos falsos y de las creencias perversas.
43.- A la sombra de una nube negra, la de las formas de almas ennegrecidas por atributos
sombríos y por comportamientos viles y oscuros, porque el yahmûn es una humareda
tenebrosa.
44.- Que no será ni fresca ni reposante, es decir, desprovista de las dos ventajas que la
sombra ordinario ofrece al que se acoge a ella, a saber el frescor y el reposo; pues esta
humareda será dañina, penosa y perniciosa por el hecho de que producirá fatiga, calor
excesivo y aflicción.
45.- Estos llevaban antes de eso una vida de consentimientos, entregados como
estaban a los placeres y a las pasiones, inmersos en los modos de la naturaleza grosera y
recubiertos en los velos de la vida corporal, por lo cual, por lo demás, han adquirido sus
nuevas formas aprisionantes y sus secuelas de perdición.
46.- Y perseveraban en la gran infamia de las falsas palabras y de las creencias
corrompidas por las cuales han merecido el castigo perpetuo y las penas sin fin.
47-50.- Diciendo palabras que niegan la resurrección.
51.- Los extraviados y los contestadores son los ignorantes que persisten en su ignorancia
y en la negación de las verdades que divegen de sus creencias falsas.
52.- Comeréis de un árbol llamado Zaqqûn, que es el alma sojuzgada por las
delectaciones y los deseos pasionales en los cuales están inmersa, atraída por los lados
inferiores de la naturaleza individual, a consecuencia de vuestras costumbres con ésta y de las
ventajas que en ello encontráis.
53.- De esos frutos malsanos, desagradables y quemantes que representan configuraciones
existenciales opuestas a la perfección y que arrastran hacia la perdición os llenaréis los
vientres, tan violenta será vuestra avidez, vuestra concupiscencia y vuestra voracidad,
debidas a vuestra malvada glotonería.
54.- A eso añadiréis el agua hirviente de las imaginaciones falsas y de las ilusiones
engañosas las cuales son del dominio de la ignorancia que conduce a la pérdida.
55-56.- Y la beberéis como camellos sedientos, lo que es una sed sin saciedad, a causa
de la fuerza de vuestra pasión y de vuestra voracidad.
57.- Nos os hemos creado haciendoos aparecer por Nuestra propia existencia y apareciendo
Nos mismo en las formas de nuestros seres, ¿por qué no lo confirmáis?
58-59.- ¿Habéis mirado lo que eyaculáis? ¿Sois vosotros quienes lo creáis?, al
derramar sobre eso la forma humana, ¿o somos Nos quien somos sus creadores?
63-64.- ¿Habéis mirado lo que cultiváis? ¿Sois vosotros quienes lo sembráis? haciendo
descender sobre eso las formas específicas de los seres respectivos, ¿O somos Nos quienes
somos sus sembradores?
68.- ¿Habéis mirado el agua -simbolizando el agua la ciencia- que bebéis con la sed de
vuestra predisposición nata?
69.- ¿Sois vosotros quienes la hacéis descender de la nube del Intelecto material, o
somos Nos quien la hacemos descender?
70.- Si nos queremos, la haremos salobre apartando -la ciencia- hacia los empleos y
aplicaciones de la vida de este mundo ¿Por qué no sois reconocientes?
71.- ¿Habéis mirado el fuego de las ideas santas que obtenéis golpeando el eslabón de la
reflexión -fikr-?
72.- ¿Sois vosotros quienes producís el árbol que os sirve para este fuego, es decir, la
facultad reflexiva -quwwatu-l-fikriya- , o somos Nos quien somos sus productores?
73.- Nos hemos hecho de él un recuerdo del pacto preeterno concluido en el mundo de la
Santidad, y una cosa útil para quienes no tienen el viático necesario de ciencia y de obra.
75.- ¡Yo no juraría por los descensos de las estrellas! ; estos descensos son los instantes
de juntura del alma muhammadí santificada con el Espíritu Santo, coyunda que ocasiona el
descenso de las estrellas del Corán al Profeta. ¡Y qué nobles instantes y que coyundas
iluminativas!
Según este modo de ver, se trata de los momentos en que el Profeta al sustraerse a sus
sentidos ordinarios, estos declinan hacia el Poniente del cuerpo y desaparecen en él; eso tiene
lugar en el momento de la inmersión de su secreto central en el Misterio y del agarre sobre el
hilo de la Santidad transcendente; o todavía, e inclusive más bien, esos momentos son los de
su desaparición en la Realidad principal y de su anegamiento en la Unidad total.
76.-Empero es un formidable juramento, ¡si supierais! ¿Cómo en efecto lo sabrían?
¿Dónde están con relación a la ciencia que a él se refiere?
77.- En verdad -esta revelación- es un noble Corán -síntesis del verbo universal-, es
decir, una Ciencia Total dotada de una superioridad y de una nobleza primordial, así como de
un valor sublime.
78.- Conservado en un Libro oculto , este libro es su corazón oculto en el Misterio y
sustraido a los sentidos y a todos los seres otros que los Próximos -Muqarrabûna- de entre los
Angeles puros, pues el Intelecto coránico se encuentra depositado ahí; esto corresponde a la
declaración de Jesús -la paz sea con él- que dice: "No digas: la ciencia está en el cielo, ¿y
quién la hará descender? Ni: está en las profundidades de la tierra, ¿y quién la hará subir? Ni:
está más allá de los mares, ¿y quién podrá atravesarlos y traerla? ¡Está en vuestros propios
corazones! ¡ Comportaos delante de Dios según las reglas de los seres espirituales y se os
aparecerá!
Se puede decir también que este libro es el Espíritu primero, la misma cosa que la sede del
Decreto -Qadâ- y el abrigo del Espíritu muhammadí o más bien este Espíritu mismo.
79.- Que únicamente tocan los purificados, a saber los espíritus desprendidos -muyarrad-,
puros de la mancha de las naturalezas individuales y de las turbaciones debidas a las ataduras
materiales.
80.- Mensaje transmitido gradualmente de parte del Señor de los Mundos, porque Su
ciencia ha aparecido sobre el soporte epifánico muhammadí y porque ha descendido con El
sobre este soporte, gradualmente, por modo de estrellas.
81.- ¿Es entonces este Advenimiento -del Corán- lo que eludís, pues? Desdeñándole,
no preocupandoos y no haciendo ningún esfuezo para servir a su verdad y comprender su
sentido, actuando pues como alguien que esbozara un semblante de condescendencia y que en
verdad tomara el Corán a la ligera, considerándole desdeñable.
82.- ¿Haciendo vuestro alimento de la acusación de mentira?, es decir, haciendo de esta
acusación de mentira vuestro alimento del corazón y vuestra verdadera comida; llegáis a ello
en efecto cuando os veláis por vuestras propias ciencias y por vuestro rechazo de todo lo que
no del género de vuestras ciencias, como hace el ignorante que rechaza todo lo que diverge
de su creencia dogmática: así, su ciencia limitada, por ella misma, constituye una acusación
de mentira -contra la Verdad-.
Se puede comprender todavía que el alimento del cual se trata es el hecho mismo de hablar
constantemente de mentira -al respecto del Corán-; es como si uno hiciera su alimento de
ese acto negador, y es en un sentido parecido como se dice de alguien que persiste en la
mentira que "su alimento es la mentira".
83-87.- ¿Por qué pues, cuando vuestra alma os sube a la garganta etc... por qué no la
devolvéis si sois verídicos en vuestra pretensión de estar -libres y dueños de vosotros
mismos- no regidos, ni dominados, ni obligados por un poder superior? Por eso se quiere
significar que estáis bajo la obligación de un poder señorial y que sois impotentes vosotros
mismos, pues de otro modo -es decir, si fuerais libres y dueños de vuestro destino- deberíais
poder rechazar esa cosa extremadamente aborrecida: la muerte.
88-89.- Después, ese muerto, si es de entre los Próximos -al muqarrabûna- que
constituyen una de las tres categorías de seres precitados en el versículo 11 -, tendrá el
Reposo de la llegada a la meta -Rawhu-l-wusûl- en el Paraíso de la Esencia Suprema, los
Aromas -Rayhân- del Paraíso de los Atributos divinos y de sus epifanías gozosas y
regocijantes, así como de las Delicias del Paraíso de los Actos Divinos y de sus sabores.
90-91.- Y si es de entre las Gentes de la derecha, los bienaventurados y los puros, tendrá
el placer y la satisfacción del encuentro con las gentes de la Derecha que le acogerán con un
saludo que corresponde a la integridad de la naturaleza primordial -salâmatu-l-fitrah-, a la
preservación del castigo y a la exención de defectos síquicos, en el Paraíso de los Atributos.
92-94.- Pero si es de entre los contestadores extraviados, los infortunados que se
oponen a los precedentes cuyas perfecciones niegan, gentes veladas por la ignorancia necia,
tendrá, por arriba, el castigo correspondiente a las formas de creencia corrompidas y a las
obscuridades de la estupidez grosera, castigo descrito como un descenso a un agua
hirviente -nuzulun min hamîm- y tendrá todavía, por abajo, el castigo de las formas
corporales con sus consecuencias en el orden de los actos, descrito como quemadura en un
fuego intenso -tasliyatu yahîm.
95-96.- Las cosas mencionadas concernientes a los estados de las tres categorías en cuestión,
y sus consecuencias, expresan la verda de hecho y la claridad de estado según la visión directa
de los contemplativos que han visto la Gran Resurrección -al Qiyâmatu-l-kubrâ- y que han
realizado han realizado en ellos mismos la verdad de su certeza y de su visión. ¡Y Dios es más
sabio!

Sura 10: Jonás


1.- Alif-Lâm-Râ. Esas son las aleyas del Libro Sabio.
Râ es una designación de la Rahma, o la Misericordia que es la esencia Muhammadí conforme
a la aleya: "No te hemos enviado sino como una Misericordia para los mundos". En
cuanto al Alif y a la Lâm su sentido ha sido explicado antes.
Esas que designo por las letras mencionadas son los fundamentos del Libro del Todo Universal
detentador de la Sabiduría, o del Libro en los Detalles precisos y firmemente establecidos.
Todavía se puede comprender el comienzo de esta sura como una fórmula de juramento por
Dios, considerando primero la Ipseidad-Unidad de una manera sintética, y considerando
después el Atributo de Unicidad de una manera distintiva, por un lado en la interioridad propia
al Yabarût -el mundo de los Nombres Divinos y de las esencias inmudables de las cosas- y por
otro lado en la exterioridad propia al Rahamût -el mundo manifestado envuelto por la
Misericordia divina-, según lo que se ha dicho.
44.- Dios no perjudica a los hombre en nada, son los hombres quienes se perjudican
a sí mismos.
Dios no perjudica en nada a los hombres pidiéndoles algo que no esté contenido en su
predisposición; al contrario son los hombres quienes se perjudican a sí mismos utilizando su
predisposición para aquello para lo cual no había sido creada.
85.- Remitíos a El si sois creyentes.
Si tomamos la sumisión -islam- en el sentido de dejarse conducir, la entrega a Dios es una
condición previa, no un resultado. La aleya significa entonces: Si vuestra fe es realmente de
certeza, abandonaos a Dios, a condición de que no hagáis más actos y que no os atribuyáis
más ni fuerza ni eficiencia a nosotros mismos o a quienquiera que sea; sino sed dóciles de
conducir como un muerto. Pues la condición de la autenticidad del abandono a Dios, es la
desaparición -fanâ- de los restos de los actos y de las fuerzas.

Sura 106: Los Quraichíes


1.- Por la unión de los Quraichíes, las fuerzas espirituales, y la conclusión de su pacto, y de
su concordia en sus esfuerzos para adquirir las virtudes espirituales, y su entente para
encaminarse hacia la perfección. Para su unión para las dos caravanas, la de invierno y
la de verano. La caravana de invierno viaja en la época en la que el Sol del Espíritu no está
ya por encima de ellos, porque él se retira en la caverna del cuerpo afin de proveer de las
cosas útiles para la vida y de restaurar las buenas condiciones del cuerpo, respondiendo a sus
necesidades y a su mantenimiento. En cuanto a la caravana de verano, ella viaja en la época
en la que el Sol se aproxima a su zenit, porque sube a las alturas del mundo de la Santidad
para reencontrarse con el Espíritu de la Certeza.

Sura 109: Los Hipócritas


Comentario: Una adoración de mi parte (yo, Muhammad) por lo que vosotros adoráis, así
como una adoración de vuestra parte por lo que yo adoro -en el estado de predisposición
secundaria (adquirida) en el que nos encontramos que constituye en mí mi perfección,
mientras que ella es en vosotros vuestra envoltura (velo ihtiyâb)- son dos cosas imposibles,
ahora y en el futuro. Eso era igual antes del estado actual, en el estado de la predisposición
original bajo la relación de las esencias y de las determinaciones primeras : era imposible de
toda la eternidad, teniendo en cuenta la plenitud de mi vocación y la insuficiencia de las
vuestras.

Sura 11: Hud


1.- Alif-Lâm-Râ. Un Libro cuyos versículos han sido fijados y después detallados, por
parte de un Sabio, de un Bien Informado.
Se ha tratado anteriormente de las letras aisladas así como de la noción de Libro.
Por los versículos fijados es menester comprender las esencias y las realidades del dicho
Libro en el plano universal que fueron establecidas inmutablemente en su estado, sustraídas a
todo cambio, alteración y corrupción, preservadas contra toda deficiencia y todo vicio.
Estas realidades transcendentes fueron después detalladas en el plano individual y colocadas
como evidentes al mundo exterior, determinadas según su medida precisa.
Provienen de parte de un Sabio, lo que quiere decir que sus firmes estatutos, así como
también los detalles de aplicación emanan de un Sabio -Hakîm- que los ha instituido según una
ciencia y una sabiduría cuya belleza y rigor son insuperables.
Este Sabio es calificado también de Bien Informado -Jabîr-, lo que es menester entender
respecto de sus detalles, según lo que es exigido por el orden armonioso de las cosas bajo la
relación de la medida del tiempo y de la graduación.
69.- Y fueron nuestros mensajeros a Abraham a llevarle las buenas nuevas y dijeron:
Paz. Contestó: Paz; y no tardó en venir con un becerro asado.
Hasta el versículo 83.
En verdad, las almas excelsas están vinculadas a los principios, puras, elevadas; y los espíritus
santos celestes, a través de las luces intelectuales dominantes y las almas celestes dirigentes,
están vinculadas con la asamblea suprema de las gentes del Yabarût, y enroladas en el mundo
del Malakût. Y cada alma según su naturaleza primordial tiene un principio adecuado del
mundo del Yabarût y también posee un dirigente que la educa del mundo del malakût.
Recibe del primero abundante ciencia y luz, y del segundo la asistencia de la fuerza y el
trabajo, como alude a ello su Palabra: "Y hemos enviado con cada alma un guía y un
testigo". Corán 5: 21. Y, cuando se desprende de todo se refugia en su residencia original
divina. Como ha dicho el Enviado: "Los espíritus de los mártires se refugian en candelas de luz
colgadas bajo el trono".
Cuanto más los espíritus son atraídos hacia lo que es inferior, por la tendencia a los placeres
naturales, más son velados por los velos de estos placeres al respecto de esta dimensión
divina, privados de los aportes de las luces del mundo del Jabarût y de las fuerzas del Malakût;
sus comprensiones se debilitan por el hecho de que están velados al respecto de la recepción
de estas irradiaciones, así como de las bondades y de la fuerza divinas, por el hecho de que
están privados del aporte de esta fuerza angélica.
Y cuanto más se orientan hacia lo que es superior abstrayéndose de las formas corporales,
despojándose de los vestidos de la materia, aproximándose a Dios, principio de los principios,
Luz de las luces, por la accesis y la práctica religiosa, por la compenetración con el Principio
por la pureza y la rectitud, acompañando esta práctica de la sinceridad de intención y de la
rectitud de convicciones profundas, entonces Dios les envía, según su capacidad de recepción,
seres viniendo de Su Presencia, que les hacen llegar de sus mundos la luz y la fuerza; de tal
forma que ellos conocen lo que no conocen los otros hombres, que pueden realizar lo que los
otros no pueden hacer, y que en ciertos momentos se unen a seres angélicos abandonando sus
cuerpos, y en otros momentos se alejan de ellos, según lo que es deseado para dirigir sus
cuerpos.
En el momento de su contacto con los seres angélicos y de su unión con ellos, pueden recibir
la visión del mundo oculto – gayb-, sea sobre el modo de la revelación y de la inspiración, y de
la proyección en lo mental por vía informativa o a través de la visualización de la imagen
suprasensible trazada por estos seres angélicos, sea por medio de voz y comunicación
interiores, sea por la representación de la escritura sobre una tableta, todo eso según el modo
de recepción de la tabla del sentido común de estas almas y su orientación específica hacia tal
forma de sensación y no hacia tal otra, para recibir los estados espirituales decretados de toda
la eternidad y las inspiraciones adventicias.
Formas de estos mundos se les aparecen entonces en la belleza y la sutileza propias a su
naturaleza, y ellas se corporifican entonces, sea del hecho de la capacidad imaginativa de los
espíritus humanos, sea que estas formas sean representadas en la Imaginación Universal –
que es el Cielo más próximo – y que ellas sean imprimidas en las facultades imaginativas de
los hombres por reflexión, como espejos haciéndose frente, y entonces ellas se dirigen a las
almas bajo un modo suprasensible, oralmente, como se perciben en los sueños verídicos. No
hay diferencia, pues la visión verídica y la revelación provienen de un mismo origen, siendo la
distinción idéntica a la que existe entre la vigilia y el sueño.
Quien recibe una revelación puede neutralizar sus facultades de sensación y sus percepciones,
aislarlas de sus acciones y suspender su utilización; puede también entrar en relación con los
seres despojados superiores por una fuerza que le es propia, por la facultad que tiene de estar
en contacto con ellos. En quien recibe una visión verídica, eso ocurre bajo el modo de la
impresión pasiva.
Al poseedor del sueño verídico le ocurre esto por su naturaleza, y aquel sueño es lo que no
necesita interpretación, como alude a ello el sueño del profeta, mencionado en el Corán:
Y por eso ha considerado el profeta que el sueño forma un parte de las cuarenta y seis partes
de la profecía. Antes de la profecía hubo un preámbulo de seis meses de sueños verídicos,
luego se consolidó y se convirtió en vigilia.
La imaginación se desplaza en los dos estados, sueño y vigilia, a las obligaciones y ahí necesita
la expresión y la interpretación. Se manifiesta a este alma adiestrada en el mundo de la unión,
bien entrenada en ello, lo sobrenatural y diversos carismas y milagros por la llegada de la
asistencia del mundo del poder. Lo rechaza quien no lo conoce de entre los velados por la
costumbre y los poseedores de corazones endurecidos y groseros, así como los velados con
mentes deficientes mezcladas de fantasías, incapaces de rebasar el límite y comprender la
Verdad. Y lo acepta, el sueño verídico, quien ha iluminado su corazón por la luz de la Guía, y
se ha preservado de la desviación y del extravío, por visión y certeza, o la pureza de su
naturaleza primordial al respecto de los velos de oscuridad y la estupidez, y la purificación al
respecto de la ignorancia y del velo, por seguimiento y fe por la delicadeza de su corazón, por
la voluntad y la fuerza de la aceptación del brillo, y esto a través del apoyo de su alma a través
del mundo del Malakût y la fuerza. Y cada vez se hace más fuerte a través de la fuerza
espiritual, como dijo ‘Alî en la puerta del castillo de Haybar: "¡Por Dios! No he derribado la
puerta de Haybar por la fuerza física sino con la fuerza del Malakût, y un alma penetrante por
la luz de su Señor".
En cuanto al origen de esto para aquellas almas malakûtíes y los principios del Yabarût a los
cuales se ha conectado, para responder a su llamada por la obediencia del Malakût a él, con la
autorización de dios y su orden y su valoración y su decreto y su servicio.

Alude la aleya a la presencia de los ángeles con Nuestro Señor Abraham y su corporización en
tres estados: Por sus charlas con él, por lo oculto, lo que son las buenas nuevas del
nacimiento del niño, la destrucción de las gentes de Lot, su apoyo sobrenatural cuando una
mujer vieja, estéril , tenga un niño de un anciano decrépito. Y sus influencias en la destrucción
de las gentes de Lot a través de su llamada. Y Dios conoce mejor la realización de los asuntos.

Sura 111: Abû Lahab


Comentario: Abu Lahab ha merecido en fuego por su ser mismo...Es por eso por lo que Él lo
menciona bajo su sobrenombre, indicando así su vínculo necesario con el fuego...

Sura 112: La Depuración


1.- Di: Él Dios es Uno.
Di es una orden que llega de la Fuente de la Unión o de la Síntesis Original sobre el plano
epifánico de la Distintividad.
Él es un término que expresa la Realidad Una pura, es decir, la Esencia en tanto que es, sin
relación de atributo, y que no es conocida sino por Él.
Allâh -Dios- es aquí, sintácticamente, un permutativo de Él -Huwa- y designa la Esencia con
todos los Atributos. Por esta permutación se muestra que los Atributos de Dios -¡exaltado sea!-
no son sobreañadidos a Su Esencia, y que más bien son la Esencia misma. No hay ahí punto
de separación, si no es sino por modo de pensar. Es por eso por lo que esta sura fue llamada la
sura de la Depuración, pues Ijlâs es el acto de limpiar la Realidad una de las manchas de la
multiplicidad. Esto es conforme a lo que ha dicho el Comendador de los Creyentes, Alî : "La
perfección en la Depuración hecha por Él es negar Sus Atributos, pues todo atributo atestigua
por él mismo que es otro que lo cualificado por ese atributo, y reciprocamente, todo cualificado
atestigua que es otro que el atributo que lo cualifica". Es la misma idea que tuvo quien dijo:
"Sus Atributos no son él ni otro que Él", lo que quiere decir : no son Él mismo bajo la relación
racional, ni otro que Él bajo la relación real.
Uno -Ahad- es bajo el punto de vista sintáctico un atributo de Él -Huwa.
La diferencia entre Ahad -Uno- y Wâhid Único consiste en que Ahad es la Esencia Sola sin
relación de multiplicidad en Ella, es decir, la Realidad Pura que es el origen de la Fuente de
Alcanfor o más bien la Fuente de Alcanfor misma, es decir, el Ser en tanto que Ser sin
limitación alguna, ni general ni especial, y sin ninguna condición de localización, ni de no
localización. Wâhid es por el contrario la Esencia considerada bajo la relación de la
multiplicidad y constituye el Extasis Nominal -hadratu-l-asmaiya-, pues un Nombre divino es la
Esencia con el Atributo.
A la Realidad Pura, desconocida a otro que a El, al haber sido expresada por el término Huwa,
se le ha puesto como permutativo la Esencia con todos los Atributos para significar que estos
son en realidad la Esencia misma unicamente, y seguidamente se ha enunciado a Su respecto
la Unidad -al-Ahadiyya- para significar que la multiplicidad relativa en realidad no es nada y no
puede aniquilar Su Unidad, ni llevar efecto sobre Su Unicidad -al-Wâhidiya-, sino que más bien
el Extasis de la Unicidad es el Extasis de la Unidad si se tiene en cuenta la Realidad: el caso es
análogo a la concepción de las gotas de agua en el mar.
2.- Allâh -Dios- es el Sostén Universal -as-Samad-, lo que quiere decir que la Esencia en
el éxtasis de la Unicidad, en tanto que se considera bajo la relación de los Nombres divinos, es
el Apoyo -samad- absoluto de todas las cosas por el hecho de que todo ser contingente se
encuentra en estado de necesidad hacia Él y por el hecho de que su existencia misma no es
sino por Él. Así, Él es el Rico Absoluto del cual tiene necesidad toda cosa, lo que está de
acuerdo con el versículo : Y Allâh es el Rico y vosotros sois los necesitados. Ahora bien,
por el hecho de que todo lo que es otro que El existe por Su Ser en El y no es nada por sí
mismo -al no entrañar el estado propio a su quididad (mahiya, lo que define a un ser en tanto
que él mismo) la existencia por sí mismo- resulta que nada Le es congénere, ni similar, en la
existencia.
3.- El no engendra pues las cosas causadas por Él no son coexistentes con El, sino que
existen por El. Es por El que son "ellas" mientras que por "ellas mismas" no son nada. Y no es
engendrado. Esto en razón de su naturaleza de Sostén absoluto, que hace que Él no tenga
necesidad de nada en el ser -para ser-.
4.- Y no tiene igual. Ahora bien, por el hecho de su Ipseidad Una -Huwiya, identidad
profunda de un ser- no recibe la multiplicidad ni la división, y también por el hecho de que no
se puede atribuir la unida esencial a otra que a Ella -pues fuera del Ser Absoluto no hay sino la
pura nada- nadie puede igualarLe: Y no tiene igual. La nada absoluta no puede extraviarse
en el Ser puro. Es por eso que esta sura es llamada además sura del Fundamento, pues el
Fundamento de la Tradición -o más bien de la Existencia- es el Principio de la Unicidad -Tawhîd-
. Anas ha contado que el Profeta ha dicho: "Los siete cielos y las siete tierras están fundadas
sobre Di: Él -Dios- es Uno, lo que corresponde a la idea del Sostén universal".

Sura 113: El Alba


1.- Di: tomo refugio en el Señor del alba, es decir, busco abrigo en el Nombre Divino
-Hadi- el Guía y me protejo por Él, calificándome por ÉL y asiéndome al Espíritu de Santidad
en el extasis de los Nombre divinos, pues el Alba es la Luz de la mañana que precede a la
salida del Sol. Eso quiere decir: Tomo refugio en el Señor de la Luz matinal de la epifanía de
los atributos que preceden al salir del Sol de la Esencia; el Señor de la Luz matinal de los
atributos es el nombre el Guía. Tal es la significación de todo buscador de refugio contra el mal
de una cosa dada, pues éste busca refugio en un nombre divino especialmente apropiado a esa
cosa: el enfermo busca refugio en su Señor protegiéndose por Nombre divino el Curador.
2.- Contra el mal de lo que ha creado, es decir, contra el mal de estar envuelto en la
condición de las criaturas y de las consecuencias que esta condición inflinge, pues el que se
agarra al mundo de la santidad en el estaxis de los Nombres y se cualifica por los Atributos
divinos ejerce una influencia sobre todo ser creado y no sufre ninguna influencia suya; las
criaturas pertenecen al mundo de los efectos -azâr- y al dominio de los actos -maqâmu-l-af
´âl-, mientras que ese ser ha rebasado la estación de los actos y se ha elevado hacia los
orígenes de los actos que se encuentran en los atributos.
3.- Contra el mal del obscurecimiento cuando invade; es decir, contra el mal de estar
envuelto en el cuerpo tenebroso cuando la obscuridad del cuerpo penetra en toda cosa -del ser
síquico-, para dominar y producir un efecto, en razón de sus modificaciones de estado y sus
cambios de humor sobre el corazón, al tener éste por el cuerpo afección e inclinación, y al
sufrir su atracción.
4.- Y contra el mal de las sopladoras en los nudos, siendo éstas las fuerzas síquicas como
la ilusión -wahm-, la imaginación -tahayyul-, la cólera -gadab-, la concupiscencia -shahwa-,
etc..., fuerzas que soplan en los nudos constituidos por las decisiones de los comprometidos
en la Vía espiritual, para debilitar estas decisiones por tentaciones diabólicas y deshacerlas, y
para conducir a estos seres a la ruptura a través de sugestiones e inspiraciones hostiles.
5.- Y contra el mal de un envidioso cuando alberga envidia; es decir, contra el mal del
alma síquica -nafs- cuando está celosa de la iluminación del corazón -tannawwuru-l-qalb- y
usurpa las atribuciones y los conocimientos de ese corazón por la escucha furtiva para
oprimirle después, agobiarle y envolverle; eso constituye la alteración del color -talwîn- en la
estación del corazón.
Se podría entender por el obscurecimiento el alma dominadora que vela por sus obscuridades
los atributos del corazón, y por el envidioso el corazón -mismo a su vez- cuando penetra por
intrusión en la estación de la contemplación, pues la "alteración del color" en la estación de la
contemplación resulta de la presencia ilegítima del corazón, del mismo modo que en la
estación del corazón la alteración resultaba de la presencia del alma inferior.
La especificación de estos tres males para la búsqueda de refugio, después del refugio inicial
-versículo 2- contra las criaturas en general, se explica por el hecho de que lo más
frecuentemente el velamiento –ihtiyâb.
A parte de lo que viene de las criaturas en general, proviene de la adherencia de estos males
al hombre y del vinculamiento de éste a ellos.

Sura 114: Los Hombres


1.- Di: tomo refugio en el Señor de los hombres. El Señor de los hombres es la Esencia
con todos los atributos, pues el hombre es el ser totalizador que encierra todos los grados de
la existencia, y su Señor, que le ha existenciado y que ha derramado sobre él Su perfección, es
la Esencia bajo la relación de todos los Nombres, considerada bajo la relación del comienzo,
que se designa bajo el término Dios.
El ser toma aquí refugio en su Faz -Esencia- después de haber tomado refugio en Sus
atributos, por eso esta sura ha sido puesta a continuación de la que precede, pues en la sura
del Alba se ha tomado refugio en la estación de los atributos por Su Nombre el Guía que le ha
guiado hacia la Esencia.
2.- Rey de los hombres, es empleada como aposición, pues el Rey es el que domeña los
cuellos y los asuntos de los hombres, en tanto que se considera su extinción en Él, conforme a
Su Palabra: ¿A quién pertenece el poder hoy? A Dios, el Único, el Reductor. Corán 40:
16. El Rey es verdaderamente el Único, y el Reductor que reduce toda cosa por su aparición.
3.- Dios de los hombres, es otra aposición para poner en evidencia su estado de
permanencia -baqa- después de su extinción -fana-, pues Dios es el Adorado Absoluto, a saber
la Esencia con todos los atributos, considerada aquí bajo la relación de la finalidad.
El ser busca su refugio en la dignidad absoluta de Dios, y se extingue en ella, y por ello
aparece que Dios es "Rey"; seguidamente el ser es conducido a la existencia por la "condición
de servidor-adorador" -maqâmu-l-ubudiyya- y así Dios es un Servi-adorado -Ma´abud-
perpétuo.
4.5.- Contra el mal del insuflador diabólico, que insufla la tentación en el pecho de
los hombres; la búsqueda de refugio en Él se completa al ser hecha seguidamente contra el
mal del insuflador diabólico -waswas-, pues la insuflación diabólica necesita de un
receptáculo existencial, así como lo muestran a continuación las palabras: que insufla la
tentación en los pechos de los hombres. En el estado de Extinción no había condición
existencial, y por consecuencia, no había ni pecho ni insuflación ni insuflador. E inclusive, si en
un estado tal se produjera un fenómeno de cambio de color -talwîn- debido a una presencia de
la egoidad, no hay más que decir: "Me refugio en Ti contra Ti".
Cuando Dios devino así "adorado" por el hecho de la existencia del "adorador", el diablo
apareció también por el hecho de la aparición de ese adorador, así como inicialmente -antes de
la "extinción" del adorador- existía por la existencia del adorador.
El Waswas es otra forma del nombre de la waswasa -insuflación-, pero que sirve para designar
al insuflador mismo -waswas-, en razón de las continua acción instigadora de éste, lo que
viene a decir que su respiración natural es ella waswas.
El ser busca aquí refugio contra ese tentador recurriendo al nombre de Dios fuera de todo otro
de Sus nombres, tal como se ha visto en la sura precedente -donde se trataba del Señor del
Alba-. La explicación reside en el hecho de que Satán -Shaytân-, al oponerse simetricamente a
el Misericordioso -Rahmân- se apodera de la forma totalizante humana, constituida a la
imagen del Misericordioso -Rahmân- y aparece bajo las formas de todos los nombres divinos
-que pertenecen al Misericordioso- contrahaciéndolos, a excepción del nombre Dios. Así pues,
no basta buscar refugio contra el tentador recurriendo a nombres particulares como el Guía, el
Sabio etc... Cuando el ser tomaba refugio contra el velamiento y extravio -que son males
particulares- lo hacía recurriendo al Señor del Alba -que es un nombre particular- pero aquí ha
recurrido al "Señor de los Hombres".
El que es furtivo, es el que se retira en emboscada, pues no sale de ella para insuflar la
instigación, sino mientras se es negligente; pero desde que el servidor vuelve en sí e invoca a
Dios, el tentador se esquiva: la furtivez es su conducta constante del mismo modo que la
tentación con la cual alterna.
6.- De entre los genios y los hombres; estas palabras explican lo que puede ser el que
insufla la tentación, pues los insufladores satánicos son de dos especies: de la especie genio,
que no es del dominio sensible -grosero- sino del dominio sutil, como la opinión conjetural
-wahm-, y de la especie hombre, que es del dominio sensible como los desviadores de entre
los individuos humanos, que se presentan por ejemplo bajo la forma del nombre divino el Guía
-a lo cual se refieren estas palabras dirigidas por los engañados a los tentadores, en el
momento de la rendición de cuentas: Pero sin embargo vosotros nos abordabais por el
lado recto. Corán 37:28. O bajo la forma de cualquier otro nombre divino particular. Ahí
todavía la búsqueda de refugio no es completa sino por Dios. Y Dios es el inviolable.

Sura 12: José


1.- Alif-Lâm-Mîm. Esos son los signos del Libro explícito. 2.- En verdad, Nos le hemos
hecho descender en tanto que Corán árabe. ¿Quizá comprenderéis?
Su comentario ha sido dado anteriormente.

Sura 13: El Trueno


1.- Alif-Lâm-Mîm-Râ. Esos son los signos del Libro, y lo que ha sido descendido hacia
ti de parte de tu Señor es la Verdad, pero la mayor parte de los hombres no creen.
Alif, Lâm, Mîm, Râ son respectivamente símbolos de la Esencia una, de Su Nombre del
Omnisciente y de Su Nombre Supremo, así como de Su Plano epifánico que es la Misericordia
completa, así como ha sido explicado antes.
Esos son los signos característicos del Libro del Todo Universal, que es la existencia Absoluta,
y sus Versículos mayores o maravillas supremas.
El sentido de las palabras lo que ha sido descendido sobre ti de parte de tu Señor, es
decir del Intelecto distintivo es el siguiente: "Lo que acaba de ser mencionado en hecho de
grados inteligibles en el dominio de las letras, es la Verdad, pero la mayor parte de los
hombres no creen".
11.- Dios no cambia lo que hay en un pueblo hasta que éste no cambia lo que hay en
él mismo.
Dios no modifica en nada lo que hay en un pueblo en beneficio y en perfección, interior y
exteriormente antes de que éste cambie lo que hay en él en predisposición y en fuerza de
receptividad a las enseñanzas divinas.
Sura 14: Abraham
1.- Alîf-Lâm-Râ; un Libro que hemos hecho descender sobre ti para que hagas salir a
los hombres de las tinieblas hacia la Luz, con la autorización de su Señor, hacia el
camino del Fuerte, del Loado; 2.- de Allah a quien pertenece lo que hay en los Cielos
y lo que hay sobre la Tierra. Y malhaya, en hecho de tormento intenso a los infieles;
3.- quienes prefieren la vida de este bajo mundo a la última, y que se vuelven del
camino de Allah y quieren hacerle tortuoso. Esos están en un extravío alejados.
No hay comentario del monograma.
Un Libro que hemos hecho descender sobre ti para que hagas salir a los hombres,
primero de las tinieblas de la multiplicidad hacia la Luz de la Unidad, o segundo de las tinieblas
de los atributos del nacimiento
Ordinario hacia la Luz de la Naturaleza humana primordial -fitra-, o tercero de las tinieblas de
los Actos y de los Atributos hacia la Luz de la Esencia.
Con la autorización de su Señor, es decir, con Su asistencia que inaugura en ellos, por la
forma de su predispoisición, esa luz proveniente de la Emanación Santísima -Faydu-l-Aqdas-
propia del mundo de la Divinidad, y con Su Providencia que agencia las causas antes de
asegurar el paso al acto, Providencia que es de la pertenencia de la Señoría.
Pues la autorización de Su parte consiste en dos cosas: el don de la predisposición
primordial, y el agenciamiento de las causas -que permiten la realización-, sin eso nadie
llegaría a salir hacia el camino del Fuerte, -al 'Azîz-, es decir:
En el primer sentido, el Poderoso que reduce las tinieblas de la multiplicidad por la Luz de su
Unidad, y que es cualificado también de Loado, en razón de la perfección de Su Esencia; en el
segundo sentido, se trata del Poderoso que reduce los atributos del alma -nafs- por las luces
del corazón -qalb-, y que es el Loado en tanto que El confiere los favores y las ciencias cuando
la naturaleza propia del ser es pura; en el tercer sentido, se trata del Poderoso que reduce
por las Glorias de Su Esencia la luz de sus propios atributos, y extingue por la realidad de su
Ipseidad todas sus creaciones, el Loado que confiere la existencia permanente y perfecta
después de la extinción de todas las villanías y las faltas en la Eaxistencia propia a Su Esencia
y en la Belleza de Su Faz.
Malhaya a los incrédulos, es decir a los velados respecto de la Unidad -Wahda- , o respecto
de la Naturaleza primordial -fitra- , o respecto de la epifanía de la Esencia -tayalli-dh-Dhat- y
de Su visión. Los grados de su tormento pueden ser considerados igualmente según los tres
aspectos considerados precedentemente. Puede haber sea:
Primero el tormento de amar los numerosos semejantes en horno infernal de las oposiciones
permanentes, o bien segundo el tormento de las formas viles, y de los fuegos tanto de los
atributos psíquicos como de las exigencias fisiológicas, o bien, en fin tercero el tormento de
los velos impuestos por los Actos, por los Atributos y por la privación de la luz de la Esencia.
Quienes prefieren la vida de este bajo mundo a la última vida, es decir, la vida sensible
en detrimento de la vida inteligible, y la vida de las formas a la vida de las ideas informales,
pues Dios ha calificado el extravío de estos incrédulos como alejado, y el mundo sensible se
sitúa evidentemente en el grado más alejado de Dios.

Sura 15: Hiyr


1.- Alîf-Lâm-Râ. Esas son las aleyas del Libro y de su Corán explícito.
Corán explícito -mubîn- , es decir, Totalizador de toda cosa y su Explicitador.
Sura 17: El Viaje Nocturno
13.- Atamos su destino al cuello de cada hombre,
Es decir, le atribuimos su beatitud o su condena, y la causa de su bien y de su mal, atándolo a
su ser tan estrechamente como un collar alrededor de su cuello, así como dice el hadith : "El
bienaventurado es el que es bienaventurado desde que existe en el seno de su madre, el
condenado es el que es condenado desde que existe en el seno de su madre".
85.- Te interrogan sobre el Espíritu. Responde: el Espíritu procede de la orden de mi
Señor, y no se os ha dado sino poca ciencia al respecto.
Es decir que el Espíritu no ha salido o no forma parte del mundo de las criaturas, por eso las
gentes ligadas a los aspectos exteriores, los carnales, no pueden definirlo, pues su capacidad
de comprensión no rebasa el dominio sensible. Pero se trata del mundo del Orden divino, de la
instauración primordial..., que es el mundo de las esencias despojadas de la materia y de las
sustancias purificadas, supraformales.
Sabe que el intelecto -'aql- en el sentido filosófico, es el espíritu -Rûh- en la terminología sufí.
Los sufíes dicen: el intelecto es un lugar limpio situado en el corazón, esclarecido por la luz del
espíritu.

Sura 18: La Caverna


78.- Dijo: ha llegado el momento de separarnos. Voy a informarte de aquello sobre lo
que no has podido tener paciencia.
La edificación del alma por los ejercicios espirituales y la práctica de las costumbres loables no
debe hacerse esperando una recompensa o un salario. Pues, no serían ni virtudes ni
perfecciones, ya que la virtud es conformarse a las costumbre loables de tal forma que los
actos en cuestión son producidos por ellos mismos, no por un fin cualquiera. Pues cualquiera
que pudiera ser ese fin sería un velo y una necedad, no una virtud. Ahora bien lo que es
apuntado, es levantar el velo..., a fin de percibir los significados ocultos, asimilarse las
cualidades divinas a fin de realizarse en Dios por la extinción en El.

Sura 19: María


1.-Kâf-Hâ-Yâ-'Ayn-Sad. . Relato de la misericordia de tu Señor hacia Su servidor
Zacarías.. Hasta la aleya 15.
Ha sido explicado en los comentarios anteriores que todo peticionario que recurre a su Señor y
Le invoca no obtiene satisfacción más que si Le invoca por la "lengua del estado" y Le llama
por el Nombre a la incumbencia del cual pertenece el objeto de su petición, habida cuenta de
lo que entraña su predisposición o su cualificación íntima en dicho estado, lo sepa o no lo sepa,
pues el don o la gracia no se producen sino en relación con esta predisposición. Ver Corán 2:
182. Ahora bien la predisposición del ser no reclama más que lo que supone ese Nombre
especial: entonces el Señor le responde por una epifanía de dicho Nombre que viene a
remediar su falta y a satisfacer su necesidad confirmándole la cosa pedida. Es así como el
enfermo al decir :"¡Oh Señor¡" quiere decir: "¡Oh curador¡", pues Dios le cura por este Nombre
cuando El le responde; y cuando el indigente se dirige en tanto que tal a Dios, éste le responde
por el Nombre de "El que enriquece o dispensa", pues es éste quien es su "Señor".
Ahora bien, Zacarías invocó a Su Señor para obtener el don de un sucesor cercano -walî- que
tomara su sucesión en los asuntos de la Religión. Se motivó por dos cosas y se excusó por
otras dos. Se motivó por una parte por la debilidad, la vejez, la flojera y la impotencia
para hacer frente a los deberes de la religión, en su palabra: Mis huesos están debilitados
y mi cabeza blanquea de canicie, y Dios le respondió por Su Nombre -al-Kâfi- "El que toma
sitio por otro, el que provee en su sitio", y, supliendo su debilidad, El le dio la fuerza y la
confirmó con un hijo. Además, Zacarías se motivó por la Providencia divina, constantemente
favorable a él, en las palabras : Yo no he sido jamás infortunado cuando te he invocado,
a lo cual Dios le respondió por Su Nombre -al-Hâdî- el Guía, y le guió a su meta por la
anunciación y la promesa, pues la Providencia -Inâya-, que entraña la ventura y excluye
necesariamente el infortunio -tal como Zacarías lo indica en sus palabras- es una expresión
que designa Su Presciencia de toda eternidad al respecto de una cosa no existenciada todavía
y que, en virtud de su predisposición cosntitutiva, exige una ventura adecuada; ahora bien,
esta Presciencia es idéntica a Su Voluntad de hacer que esta perfección pertenezca a esa cosa
cuando la misma haya devenido existente, y por este hecho es menester que haya una guía
de la dicha cosa hacia su perfección. Pero la guía misma se cumple por la asistencia propicia o
la intervención adecuada -Tawfîq- que es la ordenanza de los medios apropiados en vistas del
alcance de la meta.
Ahora bien, Zacarías no encontraba que los medios correspondiesen a la espera, al contrario,
y es por lo que concibió el miedo : entonces se excusó delante de Dios por el miedo de los
sucesores colaterales ante el hecho de su falta de aptitud: es por lo que Dios le respondió por
Su Nombre -al-Wâqy- , el Preservador, y le preservó de todo mal.
Zacarías se excusó también de su impedimento para tener un sucesor de su propio linaje por
la falta de medios -asbâb- y dijo : y mi mujer es estéril. A eso Dios le respondió por Su
Nombre -al'Alîm- el Omnisciente, pues El conocía la falta de medios que preocupaba a
Zacarías hasta el punto de que éste pensaba en tener necesidad más que de El mismo, y Dios
conocía la existencia del sucesor cercano a pesar de la inexistencia de los medios. Ahora
bien, lo que El conoce debe existir; es de la misma manera como los Angeles dijeron a la
mujer de Abraham :Es así como lo ha dicho tu Señor, en verdad El es el Sabio y el
Omnisciente. Corán 51: 30.
Y cuando El hizo el anuncio y cuando El le guió hacia lo que exigía la ciencia, Zacarías se
extrañó, pues estaba muy apegado a una concepción de sabiduría en materia de medios ; por
eso se declaró de nuevo impedido por la ausencia de los medios, diciendo : ¿Tendría yo un
muchacho mientras que mi mujer es estéril y yo tengo una edad muy avanzada? Pues
pedía un hijo verdadero que, sucediéndole en la tarea, le imitara y continuara su vía en la
función religiosa que cumplía, al no ser sus sucesores colaterales de hecho aptos para este
ministerio. Entonces la voz Señorial repitió el anuncio y le condujo a la realización fácil de las
cosas por el Todo Poder divino.
Zacarías solicitó también un signo que le mostrara la salida prometida, y el Señor le guió hacia
ese signo y acabó Su promesa por Su Nombre -as-Sâdiq- el Sincero, el Fiel, y le hizo
misericordia por el don de Juan. Así, los cuatro estados precitados más el estado de promesa
y anuncio necesitaban la respuesta misericordiosa hecha con la ayuda de los cinco Nombres
divinos mencionados.
Según esto, las letras aisladas tiene los significados siguientes: la - Kâf- designa el nombre
divino -al Kâfî- el que Provee por otro, nombre necesitado por el estado de debilidad de
Zacarías, por su avanzada edad, y su impotencia; la Hâ significa el nombre divino -al-Hâdi- el
Guía implicado por el plan Providencial respecto de Zacarías al cual debía ser asegurado el
alcance del objeto de su petición; la Yâ' representa el Nombre divino -al-Wâqy- el
Preservador, reclamado por el miedo que tenía por el lado de los sucesores colaterales; la
'Ayn se refiere al Nombre -al'Alîm-
El Omnisciente exigido por el hecho de que Dios debía mostrar la inexistencia de los medios
-ordinarios y la realización del plan providencial por un efecto directo de la presciencia o de la
providencia divina-, y, en fin, la Sâd es una designación de as-Sâdiq el Fiel, el Sincero
nombre necesitado por la existencia de una promesa.
La suma de los cinco nombres divinos es el Misericordioso -Rahîm-
que acuerda el niño y satisface la petición a través de las cinco condiciones correspondientes.
La mención de las cinco letras y su cuenta exacta es una indicación de que la manifestación
de las cualidades por las cuales serán entrañados estos cinco Nombres divinos es la
manifestación de la misericordia hecha a Su servidor Zacarías en el momento que éste
imploraba; su mención es la misma cosa que la mención de esa misericordia que es la
existencia misma de Juan, sobre él la Paz. Es por eso que ha dicho Ibn Abbâs : Kâk quiere
decir al-Kâfî, Hâ al-Hâdi, Yâ al-Wâqy, 'Ayn al'Alîm y Sâd as-Sâdiq. ¡Pero Dios es más sabio¡.
Las correspondencias microcósmicas son las siguientes: Zacarías, el Espíritu -ar-Rûh- en el
plano del Intelecto hylico, llamó en una invocación secreta y se quejó de su debilidad, se
remitió a la Providencia divina y declaró su temor a los sucesores colaterales y a la esterilidad
de su mujer, el Alma -Nâfs- incapaz de engendrar un hijo, que corresponde aquí al Corazón
-Qalb- , y dijo: "Concédeme de tu parte un sucesor cercano que sea mi heredero y el
heredero de la familia de Jacob", siendo éste el Intelecto activo; "y hazle, oh Señor,
agradable", es decir, provisto de las perfecciones aceptadas.
Nos te anunciamos un muchacho -el Corazón- cuyo nombre es Yahya, puesto que vivirá
eternamente.
¡Señor, dame un signo¡ por el cual pueda llegar a tener ese muchacho.
Tu signo será que no hablarás a los hombres, figurando estos los órganos de sensibilidad,
que no los someterás a preocupaciones sensibles y que no los comprometerás en los asuntos
del mundo natural.
Zacarías les revelo intuitivamente que invocaran, es decir, que estuvieran siempre en la
obra de adoración asignada a cada uno de entre ellos, practicando los ejercicios prescritos y
abandonando lo superfluo.
¡Oh Yahya, -El Corazón- toma con fuerza el Libro!, se trata del Libro de la Ciencia, llamado
el Intelecto Furqanico.
Y nos le hemos dado la autoridad -hukm-, es decir, la Sabiduría -Hikma-, cuando era
niño, es decir, todavía muy cerca de su natividad ideal.
Y ternura de Nuestra parte, es decir, misericordia por el cumplimiento perfecto de las
teofanías correspondientes a los Atributos divinos.
Y pureza, es decir, santificación y purificación por el despojamiento inteligible.
Y era piadoso, fuera de los atributos psíquicos.
Y bueno hacia sus dos padres, el Espíritu y el Alma.
Y Paz sobre él, es decir, escapando por el desprendimiento y la santidad a la envoltura de las
substancias groseras, el día que nació y el día en que murió, por la extinción en la unidad
-wahda- , y el día en que será resucitado, por la permanencia -Baqa- después de la
extinción -fana-
Vivo por Dios.

Sura 2: La Vaca
Alif-LÂM-MÎM. 2.- Este es el Libro no hay duda en él, una Guía para los que temen a
Dios.
Comentario: Estas tres letras, Alif, Lâm y Mîm, constituyen el monograma por el cual Dios ha
designado todo lo que es en tanto que todo, pues el Alif es una designación de la Esencia que
es el principio de la existencia, según lo que ha sido dicho precedentemente -ver el comentario
de la sura Fâtiha-, la Lâm es una designación del Intelecto activo, llamado de otro modo el
Angel Gabriel, medio término de la existencia que abreva en la fuente existencial -al mabdâ-
para derramar hacia el fin -al muntahâ-, y en fin,
La Mîm es una designación de Muhammad el término final de la existencia con el cual el ciclo
existencial se encuentra cumplido y ligado a su comienzo. Es por lo que puso el sello y declaró:
"En verdad, el tiempo -Zaman- ha retornado por un movimiento circular al aspecto que tenía el
Día que Allah creó los Cielos y la Tierra".
Uno de los predecesores ha dicho que la Lâm está compuesta de dos Alif, lo que quiere decir
que esta letra es considerada como correspondiendo a la Esencia con su Atributo de Ciencia
-'ilm-, dicho de otro modo corresponde a dos de los Tres mundos divinos -Esencia, Atributos y
Actos- de los que hemos tratado en la sura Fâtiha. Así comprendida la Lâm es verdaderamente
un Nombre divino, pues todo Nombre divino es una expresión de la Esencia con un cierto
Atributo.
En cuanto a la Mîm, designa la Esencia con todos los Atributos y todos los Actos por los cuales
se oculta en la forma muhammadí, "forma" que constituye el Nombre Supremo -Ismu-l-
Azham- de Allah, de forma que la Esencia no es reconocida entonces como tal sino por
aquellos que la conocen. ¿No ves ya cómo esta Mîm que simboliza la forma total de la Esencia
-manifestada simultáneamente bajo sus tres aspectos fundamentales correspondientes a los
Tres Mundos-, entraña en su nombre -compuesto de m + y + m- la letra Ya, y que a su vez el
nombre de ésta incluye un Alif -símbolo de la Esencia principal- ? El secreto por excelencia en
la institución de las letras reside en el hecho de que no hay letra que no encubra finalmente el
Alif.
Se podría aproximar a esta manera de ver las cosas, la interpretación que ha sido hecha por
otra parte de las tres letras en cuestión y según la cual se trataría de una forma de juramento
"por Allah, al 'Alîm el Omnisciente, al Hakîm el Sabio", pues Gabriel es el soporte teofánico de
la Ciencia -'ilm- y constituye su nombre al 'Alîm, y a su vez Muhammad es el soporte teofánico
de la Sabiduría -Hikma- y constituye su nombre al-Hakîm.
Todo lo que acabamos de mencionar verifica de diversas maneras la palabra conocida que dice:
"Bajo cada uno de los Nombres divinos hay nombres sin fin". Por otra parte la "Ciencia" no
alcanza su perfección sino cuando se acompaña del "acto" en el mundo de la "Sabiduría",
mundo que es el de los medios y de las cosas causadas, y es solamente entonces cuando la
"Ciencia" deviene "Sabiduría". Del mismo modo se sabe que el Islâm no se obtiene solo por la
pronunciación de la fórmula "Lâ ilâha illa-llâh" no hay dios sino Allah, y que se debe
acompañar por la fórmula "Muhammadun rasûlu-l-Lâhi, Muhammad es el Enviado de Allah.
El sentido del texto -considerado como una oración nominal- es entonces el siguiente: "Alif-
Làm-Mîm es el Libro prometido"; dicho de otro modo, la Forma del Todo Universal
-representado por el monograma inicial- es lo que se ha designado por la noción del "Kitâbu-l-
Yafri wa-l-Yâma'a", el Libro del Pergamino que contiene toda cosa, Libro prometido como
debiendo estar con el Mahdî en el fin de los tiempos, y que no será leído, tal como es en
realidad, sino por éste. El Yafr, o el Pergamino es la Tabla del Decreto eterno -Lwhu-l-Qadâ-
que es el Intelecto del todo Universal -Aqlu-l-Kull-, y la Yama'a, o la Suma, es la Tabla del
Destino asignado - Nafsu-l-Kull-. El Libro del Yafr y de la Yàma'a significa los dos continentes
que incluyen lo que ha sido y lo que será, comno cuando dices, por ejemplo: La Sura de la
Vaca y la Sura de las Hormigas.
"No hay duda a su respecto" -este monograma- es la Verdad si se realiza el fondo, o, en
términos apropiados al sentido del contexto, es "por" la Verdad por quien es el Todo Universal
en tanto que todo, pues explica el Libro que fue prometido por las lenguas de los Profetas y en
sus Libros como debiendo venir. Esto está de acuerdo con la palabra de Ayssa - sobre él la paz:
"Nos aportamos el descenso de la Palabra-Tanzîl , pero en cuanto a la interpretación -Ta`wîl- es
el Mahdî quien vendrá con ella, al fin de los tiempos".
En el texto que interpretamos, la respuesta del juramento está suprimida por el hecho de que
los términos "dhalika-l-Kitâbu" "Este Libro"- el Libro prometido- la implican, produciéndose a
veces este género de elipse en el estilo coránico, por ejemplo en la Sura XCI : "Por el sol y su
claridad..." o en la Sura LXXIX : "Por aquellos que sacan...". Es menester pues entender que el
texto completo sería : "Nos hacemos descender este Libro prometido en la Tora y en el
Evangelio como debiendo estar con Muhammad"; pero esta precisión está recortada por el
hecho de que las palabras subsistentes : dhalika-l-kitâbu, la implican. El sentido completo es
entonces : "El Libro conocido en la Ciencia Primordial y prometido en la Tora y en el Evangelio
es verdad, de tal forma que "no hay duda a su respecto", y "es una guía para los que temen".
Estas últimas palabras quieren decir que es en sí mismo una guía para los que temen las
bajezas y los velos que impiden recibir la Verdad a su respecto...
7.- Los incrédulos tendrán un castigo inmenso.
"No sentirán la intensidad del dolor, por el hecho de la impureza de la capacidad de percepción
espiritual de su corazón, como es el caso de un miembro muerto o paralizado".
8.- Entre los hombres hay quienes dicen: Creemos en Dios y en el último día, y sin
embargo no son creyentes.
Los hipócritas estaban originalmente dotados de predisposiciones para acceder a la Verdad,
capaces de recibir la luz divina, según su naturaleza original y sus cualidades innatas, pero sus
corazones fueron cubiertos por el hollín adquirido por la perpetración de acciones
vergonzosas, por el hecho de haber cometido pecados y de haberse dado a actos producidos
por la concupiscencia y la irascibilidad, y haberse apegado a las trampas tendidas por Satán,
de tal forma que las actitudes viciosas y las disposiciones tenebrosas se han enraizado en
ellos, se han acumulado en su corazón, y ellos han permanecido escépticos, perplejos y
extraviados... Su castigo será más violento, su situación peor que la del grupo del versículo
anterior.
10.- Tienen una enfermedad en su corazón
Una enfermedad que les hace desperdiciar sus potencialidades y los lleva poco a poco a la
muerte al nivel espiritual. Pues todo predispuesto no esté en gesta - kullu musta'idd la Tâlib- y
todo hombre en gesta no es perseverante...
El Corán habla sucintamente el grupo de los incrédulos, pues es poco útil discurrir a su
respecto. Por el contrario, consagra amplios párrafos a los hipócritas censurándoles y
cubriéndoles de vergüenza a fin de que sus órganos espirituales se purifiquen, que sus
corazones se iluminen...
Quizá entonces sus almas se dejen conducir por las órdenes de Dios, se arrepientan y se
enmienden.
14.- Cuando encuentran a quienes creen dicen: creemos. Pero cuando se quedan
solos con sus demonios dicen: estamos con vosotros, solamente nos burlábamos.
Este relato se refiere a la hipocresía religiosa desprendiéndose necesariamente del hecho de
que han recibido dos predisposiciones: una predisposición original luminosa , que es débil y
dominada, a punto de extinguirse, y por la cual se concilian con los creyentes; y una
predisposición adquirida y tenebrosa, fuerte y dominante, por la cual se aproximan a los
impíos -kuffâr-. En efecto, si no hubiese la menor luz en ellos, no habrían podido en absoluto
frecuentar a los creyentes, y ser sus compañeros, como lo eran con los impíos, por la
inevitable incompatibilidad entre la luz y las tinieblas.
15.- Dios prolonga su rebeldía, abandonándolos.
El abandono es la ceguera del corazón. Su rebeldía, es su transgresión de los límites a los
cuales abrían debido atenerse. Este límite es el corazón -sadr-, es decir la faz del corazón que
sigue el alma. El corazón -qalb- es el intermediario entre el alma y el espíritu, dotado de dos
caras giradas cada una hacia ellos. Mantenerse en este límite, es obedecer a las órdenes y
prohibiciones de Dios volviéndose hacia El para pedirLe que nos esclarezca, a fin de que El
ilumine la faz del corazón, y que por ello el alma sea esclarecida a su vez. Mantenerse en el
otro límite es recibir los conocimientos, las ciencias, las verdades, las sabidurías y las
disposiciones divinas, a fin de que ellas se impriman en el corazón -sadr- y que ellas
embellezcan el alma. La revuelta equivale a abandonarse a las cualidades psíquicas,
concupiscentes, irascibles y satánicas, es la dominación de estas cualidades sobre el corazón;
este se ennegrece entonces, se ciega, y el espíritu es manchado por ello.
Un nivel de asociacionismo grosero consiste en atribuir la eficiencia de los actos a otro que
Dios.
21.- Oh hombres: adorad a vuestro Señor que os ha creado.
Después de mencionar a los bienaventurados y a los reprobados, El los ha llamado a la
Unificación Tawhîd .Ahora bien, el primer grado de la unificación es la unificación de los actos y
es por eso que El ha ligado el estado de servidumbre -'ubudiya- al estado de Señoría
-rubûbiya- , afin de que ellos se familiaricen con la visión del beneficio -ni'ma- y que Le amen,
así como El ha dicho: "He creado a las criaturas y me he hecho amar por ellas por los
beneficios", de forma que ellos son reconocientes. La adoración es en efecto un
reconocimiento, y este no existe sino en función de un beneficio; Dios ha consagrado su
Señoría a los hombres de manera específica, a fin de que ellos consagren su adoración a El
sólo. Apunta aquí al levantamiento del primero de los tres velos -que son los velos de los
actos, de los atributos y de la esencia- por la clara epifanía de los actos. En efecto, bajo estas
tres relaciones, todas las criaturas están enteramente veladas por el mundo manifestado.
22.- No pongáis al lado de Dios semejantes. Andad.
Los condenados tendrán varios tormentos: el tormento de amar numerosos semejantes en el
horno infernal de las oposiciones; el tormento de las formas de las necedades cometidas, de
los fuegos de los atributos psíquicos y de las exigencias de la naturaleza corporal; y en fin el
tormento que constituyen los velos de los actos y de los atributos y la privación al respecto de
la Luz de la esencia.
30.- Cuando tu Señor dijo a los ángeles: Voy a poner un representante mío sobre la
tierra. Respondieron: Vas a poner a quien extienda la corrupción sobre ella, mientras
nosotros Te glorificamos, Te alabamos y Te santificamos. Dijo: Yo sé lo que vosotros
no sabéis.
Los ángeles saben que, para que el espíritu superior y luminoso se una al cuerpo inferior y
tenebroso, es menester necesariamente un intermediario que convenga al espíritu de una
parte, y al cuerpo de otra. Este intermediario es el alma, que es el refugio de todo mal, la
fuente de toda perversión. Pero no saben que la síntesis humana atrae a la Luz divina que es
el misterio.
34.- Cuando dijimos a los ángeles que se prosternasen ante Adam. Se prosternaron
todos, excepto Iblis, que se enorgulleció pues era de los incrédulos.
Iblîs era un yin -genio- es decir pertenecía a la vez al grupo inferior del mundo del Malakût -la
Realeza, el mundo intermedio- y a las potencias terrestres. Nació y fue educado entre los
ángeles celestes, percibía los significados particulares y se elevaba hasta el horizonte del
Intelecto. En esto, se situaba con relación a los seres vivientes privados de palabra, como el
Intelecto con respecto al hombre. Su rechazo corresponde a su indocilidad hacia el Intelecto y
a su incapacidad para recibir nociones se sabiduría. El hecho de que se enorgulleciese es
debido a su sentimiento de superioridad al respecto de las criaturas hechas de arcilla y de los
ángeles celestes y terrestres, porque no se mantuvo en su límite, el de la comprensión de los
significados particulares vinculados a lo sensible, y rebasó los límites de su nivel de
comprensión penetrando en el dominio de las Ideas dependientes del Intelecto y de las leyes
universales. Era de los impíos, es decir de los velados desde toda la eternidad al respecto de
las luces intelectuales y espirituales, y más aún de la Luz de la Unidad.
36.- Satanás les hizo resbalar y les hizo salir de donde estaban. Dijimos: Descended
como enemigos unos de otros. Tendréis en la tierra un lugar de reposo y de placer
efímero.
38.- Dijimos: Descended todos; pues una guía de mi parte os será enviada.
Dios ha repetido esta orden de "descender" a fin de hacer saber que es El quien ha querido
eso, pues Iblîs no hubiera sido capaz de hacer pecar a los hombres sin Su Voluntad. Es por eso
que El se atribuye el acto de hacerles descender del Paraíso, absteniéndose de vincular este
acto a su causa inmediata, después de haber referido a Satanás el acto de hacerles resbalar.
Esto se aproxima a lo que El reveló a Su Profeta: No eres tu quien ha lanzado cuando
lanzas, es Dios quien lanza. Comprende bien este versículo pues contiene el secreto de su
Decreto y de su Predestinación.
A propósito de la sabiduría de la expulsión de Adam del Paraíso, El ha proseguido diciendo :
Pues una guía de mi parte os será en verdad enviada. Por la palabra "pues", El ha
querido significar que, sin esta caída, no les habría sido posible a los hombres seguir la guía, y
el bienaventurado no podría ser distinguido del condenado, el mérito de la recompensa o del
castigo no habría podido ser obtenido, y las moradas de la retribución, Paraíso e Infierno,
estarían privadas de sentido, más aún, no existirían.
40.- ¡Oh hijos de Israel! Recordad las gracias con las que os hemos favorecido. Sed
fieles a mi Alianza.
Los hijos de Israel son las gentes que se benefician de la Benevolencia divina, que han recibido
el beneficio de la guía y de la profecía. El les ha llamado con benevolencia, recordando el
beneficio pasado y la alianza precedente contraída con ellos en la Tora.
43.- Cumplid la plegaria, dad la limosna e inclinaos con los que se inclinan.
La inclinación -rukû'-, es la sumisión y la aceptación de lo os es hecho. Es el signo del
contentamiento -ridâ-, que es el estado heredado la epifanía de los Atributos, y su cima. Dicho
de otro modo: estad satisfechos de mi Decreto en el momento de la visión de los Atributos. La
prosternación -suyûd- que es el más alto grado de la sumisión, es el signo propio de la
extinción en la Unidad, en el momento de la epifanía de la Esencia.
44.- ¿Acaso ordenáis a los hombres el bien y os olvidáis de vosotros mismos
mientras que leéis el Libro?
No haréis vosotros eso por lo cual os elevaríais de la estación de la epifanía de los Actos a la de
los Atributos, mientras que leéis el Libro de vuestra condición primordial, la cual os ordena
seguir a Muhammad, el cual os llevará por el camino de la unificación.
62.- En verdad los que creen y los judíos, los cristianos y los sabeos, que creen en
Dios y en el último Día y obran el bien, esos tendrán su recompensa junto a su Señor.
No experimentarán ningún temor y no se afligirán.
Los que creen por la fe transmitida, los que practican el Judaísmo
Las gentes del exterior -al-zâhiriyûn-, Los cristianos, las gentes del interior-al-bâtiniyûn- ,
Los sabeos, los que adoran a los ángeles a los intelectos, por el hecho de que están velados
por los inteligibles, y los astros de las fuerzas psíquicas, por el hecho de que están velados por
las cosas ilusorias y los efectos de la imaginación; Los que creen en Dios, en el Día último
y hacen el bien, esos tendrán su recompensa junto a su Señor, es decir quienes creen
por una fe verdadera en Dios y en la Vida futura, y creen firmemente en la Unicidad -Tawhîd-
y en la Resurrección,
Tendrán una recompensa duradera junto a Su Señor, a saber el Paraíso de los Actos y de los
Atributos. Sobre ellos ningún temor del castigo de sus actos Y no serán en modo alguno
entristecidos por la desaparición de la epifanía de los Atributos.
65.- Sed simios desechados.
Los pecadores que ceden a sus instintos bestiales se asimilan poco a poco las cualidades -sifât-
del animal cuyo comportamiento imitan, como el agua cuya fuente brota de un yacimiento de
azufre, hasta tal punto que estos atributos devienen una forma esencial -sûra dhathîya-del
pecador. Su naturaleza deviene la naturaleza de ese animal. Su espíritu, después de la
separación se junta desde ese momento a un cuerpo adaptado a su cualidad, y su cualidad
animal deviene su forma.
67.- Y cuando Moisés dijo a su pueblo: En verdad, Dios os ordena que inmoléis una
vaca.
Hasta el versículo 74.
Estuvieron a punto de no inmolar la vaca por el hecho de haber multiplicado las cuestiones,
exageraron y se sumergieron en el estudio y la búsqueda sobre el estado del alma inferior
-simbolizada por la vaca-, y discurrieron excesivamente a fin de explicitarlo siempre más, lo
que prueba que sus almas no eran dóciles con prontitud, se rehusaban a los ejercicios
espirituales y estaban dominadas por la curiosidad. Su reticencia aq realizar lo que les era
pedido, su retardamiento en hacerlo, eran debidos a eso.
75.- ¿Acaso esperáis que confíen en vosotros, cuando había un grupo de ellos que
escuchaba la palabra de Dios y la desvirtuaba después de comprenderla y sin
embargo sabían?
Algunos de entre ellos que acogieron los Atributos divinos los han alterado atribuyéndoselos
después de que hubieron comprendido, es decir después de que hubieron conocido la
unificación de los Atributos y eso de lo que hubieron tenido la experiencia por contemplación
directa mientras que ellos saben que esos Atributos corresponden a Dios. Pero sus almas se
los han atribuido por asociacionismo, pues el intelecto no era consciente de la dominación del
alma sobre el corazón, la unificación de estas gentes no era ni una disposición natural, ni un
estado, sino una conocimiento.
79.- Desgraciados aquellos que escriben el libro con sus manos y después dicen: Esto
procede de Dios...
Desgraciado de aquel en quien permanecen secuelas de las cualidades del alma, sea
inconscientemente, sea conscientemente y que él intente la astucia, sea aún que él no se
preocupe en modo alguno y que actúe y hable según su alma y sus cualidades psíquicas,
pretendiendo que esa viene de Dios, a in de adquirir en eso satisfacciones de orden psíquicas;
ahora bien, esta palabra y este acto mismos, y su atribución a Dios, redundan integramente en
ventaja para el alma; y esto es la falta más grave que existe.
80.- Y dicen: No nos alcanzará el fuego más que unos días contados. Responde:
¿Acaso tomasteis un compromiso con Dios? Dios no incumplirá su compromiso; ¿o
decís sobre Dios lo que no sabéis.
Estas gentes creían que el tiempo de la sanción era igual al tiempo durante el cual se habían
dado al pecado. No sabían que el pecado es una causa de la perpetuación del castigo si
consiste en una creencia falsa y constante del alma y en una actitud que, enraizada en el
alma, deviene una disposición natural, como una de sus formas esenciales.
81.- Quien ha cometido una mala acción, y es rodeado por su pecado, esa es la gente
del fuego y en él permanecerán eternamente.
Es decir que su falta le ha dominado, se ha asimilado a él como la negrura se asimila al habito.
Si ello no fuese así, la obediencia no sería igualmente la causa de la perpetuidad de la
recompensa.
84.- Cuando concluimos la alianza con vosotros. No vertáis vuestra sangre, no os
expulséis a vosotros mismos de vuestras casas.
El sujeto siendo esta "alma carnal", glosa: Vosotros no os expùlsaréis mutuamente de
vuestras moradas , escribiendo: "Vuestras almas -anfusa kum-, es decir vosotros mismos
-dhawâti kum-, porque se expresa la identidad profunda -dhât- de una persona por la palabra
alma -nafs-.
116.- Y dicen: Dios ha tenido un hijo. Gloria a El.
Es decir a traido a la existencia a un ser independiente por él mismo, siendo especificamente él
mismo fuera de El. Gloria a El, negamos que pueda existir fiera de El cualquiera cosa que no Le
esté unida en naturaleza. Afirmamos al contrario que lo que hay en los Cielos y en la Tierra es
de El, es decir que El posee los mundos de los espíritus y de los cuerpos, que son su aspecto
interior y su aspecto exterior, como si tú dijeses: El tiene una Esencia, una Faz, Atributos,
etc...
Nada existe fuera de El; los seres existenciados determinados son sus Atributos y sus
Nombres, por el hecho de su distinción por sus determinaciones que les son específicas, que
son puros posibles no existentes; ellos no son El mismo al nivel de la consideración intelectual
que los divide en existencia y quiddidad. Esta última, sin existencia, no es nada
exteriormente, pero no existe sino interiormente, en el intelecto y los inteligibles.
143.- No hemos establecido la Qibla hacia la que tú te orientas sino para conocer a
los que siguen al Enviado...
Para conocer por la Ciencia analítica -'ilm al tafsili-consecuente al advenimiento de un objeto
conocido, no por la Presciencia eterna -'ilm as Sâbiq- en la unidad del primer grado de
existencia. Por este segundo modo de conocimiento, El conoce -el objeto de conocimiento-
antes de su existencia misma, pues toda ciencia Le pertenece, y nadie posee ciencia fuera de
El. Mientras que los conocimientos por los cuales conocemos las cosas aparecen sobre nuestras
formas epifánicas salidos de su Ciencia; es eso mismo, su Ciencia analítica, es decir su Ciencia
en el detalle particular de los seres existenciados. Por esta Ciencia analítica que aparece sobre
nuestras formas epifánicas, El conoce las cosas después de su existenciación, al igual que El
las conoce pos su Ciencia primordial, en la Unión esencial, antes de su existencia.
144.- Aquellos que han recibido el Libro...
Judíos y Cristianos: a saber la Tora, el Evangelio y el libro del intelecto de discriminación -'aql
furqânî-, es decir el intelecto adquirido, saben que El es la verdad proveniente de su
Señor, por el hecho de que son guiados por la afirmación de la unificación de los Actos y de
los Atributos contenida en el Libro, y la prueba que aporta de la unificación muhammadí
esencial, o, por la luz del intelecto esclarecido por la luz salida de la Ley revelada y no velada
por las especulaciones de orden racional.
158.- En verdad Safa y Marwa forman parte de los ritos de Dios, y quien cumple la
Peregrinación o la Visita a la Casa de Dios no falta si hace el recorrido entre ambos.
Es quien ha alcanzado la estación de la Unidad esencial, y ha entrado en la Presencia divina
por la extinción esencial total. Safa y Marwa corresponden al alma y al corazón. La
circumbalación de la Ka'aba corresponde a la extinción en la Esencia.
163.- Y vuestro Dios es un Dios único...
El Dios -ma'bûd- en la adoración exclusiva del cual os habéis consagrado, oh Unitarios, en
tanto que Dios único -wâhid- en su Esencia, es único de forma absoluta; no hay nada que
exista aparte de El, ni ninguna existencia fuera de El que pueda ser objeto de adoración.
¿Cómo podéis asociarLe sea lo que sea, mientras que fuera de El no haya sino pura no
existencia?
168.- Oh hombres comed lo que es lícito y puro sobre la tierra.
Hay que comer lo que es lícito según la Ley religiosa y sobre todo sin excesos; en efecto darse
a los excesos, es seguir los pasos de Satán, pues los disipadores son hermanos de Satán.
173.- Dios os ha prohibido... la carne de cerdo.
El contacto con los desperdicios, así como el predominio de la irascibilidad y de la voracidad en
la naturaleza de este animal, hacer de forma que su carne produzca en quien la come efectos
semejantes.
177.- La piedad no está en que volváis vuestros rostros hacia oriente o hacia
occidente, la piedad está en creer en Dios y en último Día, en los ángeles, en el Libro,
en los Profetas y dar de lo que se tiene por amor de Dios, a los parientes ...
La piedad -birr-, es la piedad de los Unitarios que han creído en Dios y en la Vida futura en el
grado de la estación de la Unión -porque la unificación al nivel de la unión implica
necesariamente la perduración eterna, que es la vida futura verdadera- y que han contemplado
la Unión en los detalles de la multiplicidad y no han sido velados por la Unión al respecto de lo
múltiple -a saber el aspecto interior, el mundo de los ángeles, y el aspecto exterior, el mundo
de los profetas.
186.- Y si mis servidores te preguntan por Mí, Yo estoy próximo y respondo a la
invocación del que Me invoca cuando me invoca...
Yo respondo al que Me invoca por la lengua del estado y de la predisposición -lisanu-l-hal wa-l-
isti`dad- acordándole lo que exige su estado y su predisposición. Que me pidan pues que
responda clarificando su predisposición por la accesis y la adoración, pues Yo les llamo
entonces a Mi mismo y les enseño el itinerario hacia Mí. Y que me contemplen cuando se
clarifiquen, pues Yo me manifiesto entonces a ellos en los espejos de sus corazones.
187.- Ellas son un vestido para vosotros y vosotros sois un vestido para ellas.
Os está permitido, durante la noche que sigue al ayuno, es decir durante las
distracciones que tienen lugar entre los momentos de proximidad divina, durante el tiempo de
vuestra presencia en Dios, aproximaros a vuestras mujeres, es decir descender para uniros
a vuestras almas según lo que les corresponde. No hay en efecto perseverancia posible sin
ellas, pues ellas son un vestido para vosotros y vosotros un vestido para ellas por el
vinculamiento natural necesario -ta'alluq darûrî-.
190.- Combatid por la causa de Dios a aquellos que os combaten.
A saber Satán y el alma que incita al mal.
198.- Y recordad a Dios pues El os ha guiado.
El os ha guiado hacia su invocación según grados. En efecto, Dios guía en principio hacia del
dhikr de la lengua, que es la invocación del alma, luego hacia el dhikr del corazón, que es la
invocación de los Actos de los cuales provienen los beneficios y los signos de Dios. Luego está
el dhikr del secreto -sirr-, que es la visión directa de los Actos, y el develamiento de la ciencia
de la epifanía de los Atributos, permaneciendo atento a la luz de la Esencia; luego el dhik
oculto -jafîy-, que es la contemplación del esplendor de la Esencia, con la perduración de la
dualidad; luego el dhikr de la Esencia, que es la presencia testimonial, el resto habiendo
desaparecido.
243.- Los que temen morir...
De la muerte de la ignorancia, que dudan acerca de la ruptura con la vida verdadera y la caída
en los abismos de la naturaleza inferior.
255.- Dios no hay dios sino El...
En lo que existe. En todo lo es adorado fuera de El, es a El a quien vuelve la adoración, se
sepa o no, puesto que no hay dios ni existente sino El... Su trono se extiende sobre los
cielos y la tierra. Su mantenimiento no es para El una carga, pues el Cielo y la Tierra no
existen fuera de El, de tal forma que portarlos Le pesaría. Al contrario, el mundo arquetipal,
correspondiente al Cielo, es todo entero su aspecto interior y el mundo manifestado,
correspondiente a la tierra, es todo entero su aspecto exterior. Ellos no tienen existencia sino
por El, ellos no son otra cosa que El.
286.- Dios no impone a un alma nada que esté por encima de sus capacidades...
Lo que es apuntado aquí por "alma", es la identidad profunda; sino eso sería el sentido
opuesto.

Sura 20: Tâ-Hâ


1.- Tâ-Hâ. 2.- Nos no hemos hecho descender sobre ti el Corán para que seas
desdichado. 3.- Sino solamente como recuerdo para quien teme. 4.- Por el Descenso
de parte de Aquel que ha creado la Tierra y los Cielos sublimes. 5.- El Clemente se
sentó sobre el Trono.
Tâ es una designación de at-Tâhir , el Puro, y Hâ es una designación de Hâdî, el Guía. Lo que
se explica de la manera siguiente:
El Profeta, Dios le colme de Bendiciones, por su gran compasión y su gran afección por su
pueblo, siendo él la figura de la misericordia y la epifania del Amor, sufrió una contrariedad
ante la falta de efecto de la Revelación transmitida -Tanzîl- sobre la fe de sus contemporáneos.
También llegó a imputarlo a algún resto de su alma natural -no purificado y no transformado
que impedía la expresión verdadera e integral de la exhortación divina-, punto que ya hemos
mencionado a propósito del versículo : Quizá llevarás a tu alma a seguir los rastros que
han dejado... Corán 18: 6. Entonces aumentó los ejercicios espirituales velando gran parte
de sus noches y llegando a sangrar sus pies a consecuencia de la postura vertical e inmovil en
plegaria. Ahora bien, Dios le instruyó de lo que aquello era: "Su falta de fe no es imputable a
ti, sino a ellos mismos. El espesor de su velo ha hecho inexistente su cualificación; no es
cuestión de una subsistencia de tu alma natural o de un resto de tu egoidad, o todavía de
alguna deficiencia o incapacidad de ejercer la función de guía, tal como lo has creído. ¡No
abrumes pues a tu alma¡". El Profeta fue entonces llamado por dos nombres que están entre
los Nombres de Dios y que testifican así que está exento de los dos defectos antemencionados:
un resto de alma impura y la incapacidad de guiar. Se le dijo pues: "¡Oh Puro, de la mancha de
un resto del alma natural¡ ¡Oh Guía¡ No hemos hecho descender sobre ti el Corán para que
seas desdichado, ni para que te agobies por ejercicios, sino para advertir a quienes tienen un
corazón dulce y la predisposición a recibirle. Para eso era menester solamente que poseas la
exención -safâ- y la pureza -ta'hâra- ; ahora bien estas dos cosas han sido realizadas en ti, por
la gracia de Dios, y tú estás perfectamente cumplido; la meta de los esfuerzos espirituales no
podría ser más que la obtención de estas dos cosas ya presentes en ti por el hecho de la
epifanía de los dos Nombres divinos precitados. ¿Por qué deberías agobiarte todavía? Si tu guía
no opera en el caso de esos seres, es por el hecho de la dureza -qaswa- de sus corazones, que
es lo opuesto del temor -jashya- y de la dulzura -lîn- que condicionan la conclusión de tu
mensaje, y no en razón de alguna deficiencia en ti.
También se puede interpretar el monograma de esta sura como una forma de juramento
prestada por medio de los dos Nombres mencionados -en lugar de la fórmula de llamada de la
cual acabamos de hablar-, lo que quiere decir que Dios ha jurado por los dos nombres por los
cuales El había educado a Su Profeta y por los cuales El se había revelado a él, para conferirle
en modo teofánico la pureza -tazkîya- y el desprendimiento de toda cosa -tajlîya-, que la meta
de este envía revelador -inzâl- es no la fatiga y el esfuerzo, sino la realización de los efectos
de los dos Nombres en El; ninguna necesidad pues de encarecer sobre los esfuerzos
espirituales.
Es en un sentido análogo como es menester comprender la designación de la familia de
Muhammad como familia de Tâ-Hâ, y es menester pues contar que la misma cosa se ha
realizado en su propio caso por teofanías dependientes de estos dos nombres.
Por el descenso de parte de aquel que ha creado la Tierra y los Cielos sublimes. El
Clemente se sentó sobre el Trono. Su sentido es este: Nos lo hemos revelado por un
descenso gradual de parte de aquel que es cualificado por todos los Atributos de Belleza y de
Majestad, y tu esencia participa de todos estos atributos, sin lo cual no podrías recibirle y
llevarle, pues el efecto tiene lugar necesariamente si está en afinidad con el punto de destino,
tal como lo está con el punto de partida. Siendo su origen la Esencia cualificada por todos los
Nombres Excelentes su destino debe igualmente ser cualificado por los dichos Nombres. Del
mismo modo que El ha creado los Cielos y la Tierra, es decir, el mundo de los espíritus y el
mundo de los cuerpos, que es el Cuerpo absoluto, y los ha puesto como velos de Su Majestad
recubriendo Su Belleza, del mismo modo El te ha velado por los Cielos de tus grados ocultos
-guyûb- que son los siete velos de tu ser espiritual y los grados de tu perfección -y por la
Tierra de tu lado manifestado -chahâda- que es tu cuerpo.
El Clemente -Rahmân-, es decir, tu Señor el Majestuoso -Yalîl-oculto bajo los velos de las
criaturas en razón de su Majestad, es el Hermoso –Yamîl- que se manifiesta por la Belleza de
la Misericordia sobre el todo, pues ninguna cosa puede pasarse sin la Misericordia del Clemente
-Rahmatu-r-rahmâniya- sin la cual no sería ni siquiera existenciada; es por esta razón, por lo
demás, por lo que es ar-Rahmân -el Clemente- quien fue especificado aquí y no ar-Rahîm -el
Misericordioso-, no pudiendo la Emanación -Fayd- derramarse sobre el Todo si no es de parte
del Clemente. (Ver el comentario de la sura fâtiha). Ahora bien, del mismo modo que El se
sienta sobre el Trono de la Existencia del todo por la manifestación del Atributo de la
Clemencia sobre la Existencia del Todo, y por la manifestación de los efectos de esta
misericordia -lo que constituye la Emanación general hacia todas las cosas existentes-, del
mismo modo El se sienta sobre el Trono de tu corazón manifestándoSe en él por todos sus
Atributos y por la conclusión de sus efectos en todas las criaturas, y tú deviniste así
"misericordia para los mundos" Corán 21: 107, y tu función profética fue universal y terminal.
El sentido de su "equilibrio sobre el Trono" -istiwâ- es Su manifestación de una manera igual y
perfecta sobre este trono, pues para manifestarse integralmente la Misericordia no podría
adaptarse a otro soporte que éste, y El no podría pues sentarSe y estarSe en perfecta igualdad
más que sobre este Trono. Por lo demás si, como se sabe, el Profeta no tenía sombra, es por el
hecho de que de su esencia personal con sus atributos no subsistía ningún resto natural que
no estuviera realizado según la Verdad por la permanencia después de la extinción completa.

Sura 22: La Peregrinación


78.- Combatid por Dios en el verdadero combate.
Es decir, perseverad en el estado de adoración -ma'bûdiyya- hasta que vuestra alma carnal y
vuestra egoidad no estén más presentes. Es una suprema puesta en guardia contra la
existencia de la alteración, pues aquel en quien subsiste un huella de egoidad no combate por
Dios en el verdadero combate. El verdadero combate, es la extinción total, de tal forma que no
te quede ni ser propio ni huella.

Sura 24: La Luz


Aleyas 11 a la 26. 35 a la 37, 43 a 47 y 52 a 54.
11.- En verdad quienes han propagado la mentira calumniadora son una facción de
entre vosotros.
Dios ha atribuido una gran importancia a la mentira -ifk- y ha sido muy severo en la amenaza
formulada contra este pecado, más que en cualquier otro caso de transgresión.; El ha insistido
sobre su castigo más de lo que lo ha hecho en materia de adulterio -zinâ- o de "matar a un
alma protegida por la ley", pues la importancia de la vileza y la gravedad de la
transgresiónestán en relación con la facultad de la cual proceden. La fuerza obscureciente que
ejercen las las vilezas sobre su autor alejándole de la Majestad divina y de las luces santas, así
como el grado de decadencia de éste en los abismos de la materialidad y de las pasiones
tenebrosas, varían con sus puntos de proveniencia; si la facultad que constituye la base y el
lugar de proveniencia de la vileza es la más elevada, la vileza respectiva es la más baja, e
inversamente, pues la vileza se opone a la excelencia: cuanto más noble es la excelencia, más
vil es la bajeza que le corresponde. Ahora bien la mentira es la vileza correspondiente a la
facultad parlante o racional que es la más noble de las facultades individuales humanas. El
adulterio es la vileza de la facultad concupiscible y el crimen es la vileza de la facultad
irascible. Así, en razón de la excelencia de la primera de estas facultades sobre las otras dos,
la vileza que le corresponde es la más grave.
La excelencia de la facultad racional viene por el hecho de que el hombre no es hombre sino
por esta facultad: la ascensión hacia los mundos superiores, la orientación hacia la Majestad
divina, la consecución de los conocimientos y de las perfecciones, así como la adquisición de
las excelencias y de las felicidades vienen por ella. Por el contrario, cuando se corrompe por
efecto de la dominación que ejerce sobre ella el poder satánico y cuando se encuentra velada
respecto de la luz por el imperio de las tinieblas, alcanza la extrema desolación y gusta del
castigo del fuego que es el "óxido" y el velo total: "¡Quía¡ Sus adquisiciones más bien han
cubierto de oxido sus corazones¡ Ciertamente, ese día serán separados de su Señor
por velos. Corán 88 : 15,16. Entonces la perpetuidad del castigo y la permanencia de la pena
se impondrán como consecuencia de la corrupción de la fe principal prescindiendo de la
corrupción de las obras: "En verdad, Dios no perdona que se Le asocien otras
divinidades, mientras que El perdona lo que es menos grave a quien El quiere". Corán
4 : 48.
En cuanto a las otras dos facultades, la vileza correspondiente a cada una de ellas repercute
finalmente, por la aparición de efectos, en la disposición de la naturaleza inteligente angélica;
por consiguiente, esta vileza puede ser borrada, haciéndose reducir y dominar, cuando su
combatividad está apagada y su poder debilitado, y entonces la luz toma el ascendiente y la
domina normalmente; es lo que ocurre con el "alma reprochante" -nafsu-l-lawwâma- en el
momento del retorno a Dios -Tawba- y del arrepentimiento -nadâma-. Pero el alma puede
también fijarse por la permanencia en el mal y por la falta de petición de perdón -Istigfâr-.
Pero en los dos casos la vileza respectiva no alcanza la "estación del secreto", ni la consciencia
actualizada ni de la conversación íntima con el Señor; es decir, no rebasa el límite del pecho
-sadr-. La naturaleza primordial -fitra- por el contrario no es realmente velada ni invertida por
ella. ¿No ves que el "poder satánico" que extravía al hombre está más alejado de la excelencia
divina que los poderes de la ferocidad y de la estupidez, y está más alejado por algo que no se
puede medir? Así, el hombre, por el reforzamiento de la vileza de la razón, deviene un satán,
mientras que por el reforzamiento de las otras dos vilezas deviene un animal, ya sea como una
bestia estúpida o como una bestia feroz. Ahora bien, no importa qué animal es más virtuoso y
está más cerca de la prosperidad que Satán. Es por lo que Dios, exaltado sea, "¿Os
informaría Yo al respecto de aquellos sobre quienes descienden los demonios? Estos
descienden sobre todo pecador endurecido en el pecado." Corán 26 : 221.
En este lugar de la sura -versículo 21- Dios ha advertido no seguir a los de Satán, pues el
cumplimiento de tales crímenes no se produce más que por el hecho de seguir y de escuchar a
Satán; entonces el ser aludido forma parte de sus filas y de su séquito, deviniendo así más vil
y más caído, encontrándose entonces privado de la "gracia de Dios" -que es la Luz de su
Dirección-, separado, por velos, de Su Misericordia -que es el flujo de la perfección y de la
dicha, maldito en este mundo y en el otro, detestado por Dios y por los Angeles, mientras
que testimoniarán contra él sus miembros por la metamorfosis de sus formas y el afeamiento
de su aspecto, al ser provisto el ser entonces de un cuerpo y de un alma innobles, y al estar
entonces caído en la infamia. Pues tales envilecimientos no proceden más que de los seres
viles conformemente a lo que Dios ha dicho :las viles para los viles. En cuanto a los
virtuosos, los puros de toda bajeza, de éstos no provienen más que cosas de virtud y de
mérito. A ellos perdón por la protección de las luces divinas sobre los atributos de sus almas,
y bienes abundantes al respecto de realidades inteligibles y de conocimientos surgidos en
sus corazones.
Dios es la Luz de los Cielos y de la Tierra: Es la Luz que se manifiesta en razón de Su
Esencia misma y por la cual son manifestadas las cosas.
En un sentido absoluto, la Luz es uno de los Nombres de Dios, exaltado sea, considerado
tanto bajo la relación de la violenta manifestación de Sí mismo como de la manifestación de
las cosas por El; esto es conforme a lo que se ha dicho:
"El permanece oculto por el exceso de Su manifestación. Las miradas de los hombres se han
dado como tarea percibirLE pero permanecen como murciélagos".
"Lo que unos ojos azules pueden alcanzar de la Luz de Su Faz, valo lo que pueden discernir los
ojos cubiertos de legañas".
Ahora bien por el hecho de que El subsiste por Sí mismo y se manifiesta por Sí mismo, El es
La Luz de los Cielos y de la Tierra, es decir, El que hace manifiestos los Cielos de los
espíritus y la Tierra de los cuerpos. El es así el Ser absoluto por el cual existe toda cosa
existente así como la claridad misma.
El símbolo de su Luz, es decir, su aspecto existencial y su manifestación en los mundos
vueltos manifiestos por ella, es un nicho en el cual se encuentra una mecha: es una figura
del cuerpo que, oscuro en él mismo, se ilumina por la Luz del Espíritu representada por la
mecha, y al mismo tiempo se encuentra desgarrado por los canales de los sentidos; la
irradiación de la luz a través de los intervalos que constituyen éstos es evocada por el efecto
que produce el nicho con su mecha.
EL cristal es una designación del corazón que se ilumina por el Espíritu y que, por reflejo
ilumina lo que le rodea, tal como una candela que, iluminándose ella misma, ilumina alrededor
de ella. Este cristal es comparado a un astro brillante en virtud de su simplicidad, de su
excepcional luminosidad y de su posición elevada, así como en virtud de la multitud de sus
rayos, tal como es el estado del corazón.
El árbol que presta su fuego a este cristal es el alma santa, pura y limpia; simbolizada así en
razón de la ramificación de sus modalidades y de la variedad de sus facultades que brotan de
la tierra del cuerpo y exaltan sus ramas en el espacio del corazón hacia el Cielo del Espíritu.
Este árbol es calificado de bendito en razón de la multitud de las utilidades y de las ventajas
que encierran los frutos de las virtudes -ajlâq-, de las obras -'amâl- y de las percepciones
-mudrakât-; en razón igualmente de su fuerza de crecimiento por progresión en el
perfeccionamiento y el alcance de la felicidad en las dos moradas; en razón también del hecho
de que es el soporte de las luces y de los secretos, de los conocimientos y de las realidades, de
las estaciones y de las adquisiciones, de los estados y de los dones.
Este árbol ha sido especificado como siendo olivo por el hecho de que las percepciones del
alma que simboliza son de naturaleza individual y adherente al núcleo de las ataduras
materiales, idea que puede representar el fruto del olivo, pues la aceituna no está constituida
únicamente de carne.
Otra razón de esta especificación es la plena disposición de esta alma a ser atizada e iluminada
por la luz del fuego del intelecto activo que llega al alma por la intermediación del Espíritu y
del corazón, propiedad a la cual corresponde la abundancia del aceite en la aceituna y su
naturaleza inflamable.
El hecho de que el olivo no es de Oriente ni de Occidente quiere decir que el alma santa
está situada entre el Occidente del mundo de los cuerpos, que es el lugar donde se pone la Luz
divina al envolverse en los velos de las tinieblas, por un lado, y el Oriente del mundo de los
espíritus, que es el lugar desde donde sale esta Luz al surgir de detrás de los velos de las
claridades, por el otro lado; pues el alma santa es más sutil y más clara que el cuerpo, pero
más espesa que el Espíritu.
El aceite que es, de esta alma, la potencialidad que lleva en ella la Luz santa, primordial, está
presto a lucir y a iluminarse -por paso espontáneo al acto y por llegada a la perfección- aún
cuando el fuego no le ha tocado, el fuego del intelecto activo, y aún cuando no le ha
alcanzado la luz del Espíritu Santo, tan imperiosa es su vocación y tan impecable su pureza.
Luz sobre Luz: es decir, que este Oriente que hace aparecer la claridad de la perfección
realizada es una luz agregada a la Luz de la potencialidad estable que se eleva de la raíz
natural, de forma que hay como una luz redoblada.
Dios conduce a su Luz que es manifiesta por esencia y que nace manifiesto lo que es otro
que ella, acordando su Asistencia y Su dirección a quien el quiere de entre los seres dignos
de Su solicitud a fin de que llegue a la beatitud.
Dios es al respecto de toda cosa Sapientísimo, es decir, El conoce los símbolos y sus
aplicaciones adecuadas y revela a Sus Santos sus verdaderos significados.
Dios conduce a Su Luz a quien quiere, en casas, es decir, estaciones espirituales cuya
edificación Dios ha autorizado, así como la elevación de sus grados y en las cuales se
recita Su Nombre : por la palabra articulada, el combate espiritual -muyâhada- y la
adquisición de las virtudes en la estación del alma individual; por la consciencia presencial, el
discernimiento ininterrumpido de la presencia divina y la apropiación de las cualidades
espirituales en la estación del corazón; por la conversación íntima, el diálogo y la constatación
directa de las realidades secretas en la estación del secreto; por la conversación íntima, la
contemplación y el deslumbramiento en las luces en la estación del Espíritu; en fin, por la
inmersión, el eclipsamiento y la extinción en la estación de la Esencia.
En ellas cantan Su Gloria: por la purificación -tazkiya-, la transcendencia -tanzih, la unicidad
-tawhid-, el desprendimiento -tayrid- y la singularización -tafrîd-
Por la mañana de la epifania divina y por la tarde de la ocultación.
Hombres -riyâl- es decir, Hombres espirituales que han alcanzado el grado de la Soledad
suprema, adelantados a todos los demás, purificados absolutos, elegidos a parte, subsistentes
por la Verdad.
Que no apartan ni negocio -por un cambio del provecho a establecer en la cuenta final
contra la vida de este mundo, mientras que viven en accesis -zuhd-, ni venta -la venta de sus
almas y de sus bienes contra el paraíso (ofrecido a los combatientes) concluida por el hecho de
su combate sagrado -yihad- a quienes, pues, ni este negocio ni esta venta apartan de la
Invocación de Dios , que es el dhikr de la Esencia -o del cumplimiento de la Plegaria,
plegaria de la contemplación durante el estado de extinción -fana'-, o de la "donación de la
limosna obligatoria, que consiste en el hecho de dirigir espiritualmente a los otros -irshâd- y
de contribuir a su perfeccionamiento durante el estado de permanencia.
Temen el día en que los corazones se volverán, hacia los secretos y las miradas
sensibles hacia las visiones sutiles, día en que , diriase mejor, se trastocarán las realidades
tanto de los corazones como de las miradas, en tanto que serán extinguidas y existentes de
nuevo por Dios, según el Hadith qudsî donde El dice: "Yo soy entonces su oído y su vista", en
virtud de la manifestación del resto existencial superviviente y de la subsistencia de la egoidad
criaturial.
Día fijado para que Dios los recompense por una existencia de naturaleza divina según lo
mejor que han hecho, por gracias pertenecientes a los paraísos de las acciones, de las almas
y de las obras, y para que El les acuerde una demasía de su Favor por gracias
pertenecientes a los paraísos de los corazones y de los atributos.
Y Dios provee a quien El quiere de bienes pertenecientes a los paraísos de los Espíritus y
de las contemplaciones, sin contar por el hecho de que estos bienes son harto abundantes
para ser medidos o apreciados.
En cuanto a aquellos que no tienen fe , es decir, que están velados respecto de la Religión,
sus obras, cumplidas en la esperanza de la retribución, son como un espejismo en el
desierto, por el hecho de que esas obras han salido de los fantasmas vacíos que se levantan
en la llanura del alma animal.
El sediento la toma por agua, dicho de otro modo, el hombre que espera cosechar la
recompensa de sus actos se imagina que se trata de cosas efectivas, agradables, duraderas,
conforme a las ideas que al respecto se había hecho, hasta el momento en que llega allí,
es decir, en ocasión de la pequeña resurrección, y no encuentra nada, sino que constata que
se trataba de una cosa vacía y vana, de una opinión engañosa, situación que corresponde
igualmente a lo que dice por otra parte Dios: Nos nos dirigiremos hacia las obras que han
hecho y las volveremos polvo disperso. Corán 25 : 25.
Pero encuentra allí a Dios, es decir, que en lugar de esa ilusión engañosa encuentra a los
ángeles de Dios, los Zabâniya, esbirros de las fuerzas y de las almas celestes y terrestres, que
le conducirán a los fuegos de la privación -nûru-l-hirmân- y al envilecimiento de la quiebra y
que ajustarán sus cuenta, según su creencia corrompida y su obra vana, con el agua hirviente
de la ignorancia y el agua glacial de las tinieblas.
O todavía sus obras son como tinieblas sobre el mar de la materia, mar inmensa y
profunda que sumerge el cadáver de toda alma ignorante, velada por los fantasmas
corporales, y que anega toda facultad síquica que a ella se vincula.
Esta mar está cubierta por la ola de la naturaleza corporal por encima de la cual hay otra
ola, la ola del alma vegetativa, y por encima de ésta hay una nube, la nube del alma
animal y de sus fantasmas sombríos: tinieblas superpuestas unas sobre otras.
Cuando el ser velado por estas tinieblas, que se encuentra anegado y encerrado en éstas,
saca su mano, que es la facultad teórica de la mente, no está presto a percibirlo, tan
oscura es, tan ciega es la intuición de ese hombre, y tan desprovisto está éste de una buena
orientación. ¿Pues cómo distinguiría un ciego una cosa negra en una noche oscura?.
Aquel al cual Dios no ha dado una luz, es decir, aquel sobre el cual El no ha hecho rebrotar
las luces del Espíritu con sus virtudes de confirmación santa y de asistencia intelectual, no
tiene ninguna luz.
No ves que Dios es glorificado por todo ser, en la región de los Cielos de los espíritus por
cantos de santificación y por la celebración de Sus Atributos de Belleza, e igualmente por todo
ser en la región de las Tierras de los cuerpos por loanzas y magnificaciones, así como por la
celebración de Sus Atributos de Majestad, así como los pájaros que figuran facultades
pertenecientes a loss "corazones" y a los "secretos", que proclaman las dos especies de
loanzas, dispuestos en jerarquías, colocados sobre sus grados en la extensión del dominio
del Secreto, pájaros ninguno de los cuales rebasa los límites de su condición, según lo que
dicen en la Palabra de Dios :No hay entre nosotros quien no tenga una estación
marcada. Corán 27 : 164.
Cada ser conoce su Plegaria, es decir, su obediencia particular por la cual de pleno derecho
se reduce y se sujeta a la fuerza reductora y al poder divinos, tratese sea de una obediencia
intelectual o bien de una obediencia práctica, y por la cual vigila a que pueda ser educado por
Dios y a estarse presente ante la Faz divina en las cosas que le han sido ordenadas.
Y su encantación, es decir, la proclamación de la particularidad por la cual se distingue todo
pájaro y por la cual este testimonia de la Unicidad divina.
Y Dios es Sapientísimo al sujeto de sus acciones y de sus devociones.
¿No ves como Dios empuja por los soplos -nafajât- y los deseos -irâdat-, las nubes del
intelecto, como derivaciones lógicas desvinculadas de las formas silogísticas particulares, y
como las junta después constituyendo con ellas categorías agrupadas en vista de la
conclusión, y como las apila por montones de pruebas y de argumentos?
Así ves después la lluvia de las conclusiones y de los conocimientos ciertos salir por las
hendiduras.
El hace descender del Cielo del Espíritu las montañas que son las luces de la Presencia
divina pacífica y de la Certidumbre que afirman la dignidad, el apaciguamiento y la estabilidad,
montañas que llevan el granizo de las realidades y de los conocimientos intuitivos, así como
de las ideas transcendentes gustadas.
Si El hace descender del Cielo a saber de las montañas que allí se encuentran el granizo,
las dichas montañas con las minas de las ciencias y de los develamientos intuitivos de toda
especie, pues para cada ciencia y para cada técnica hay una mina en el Espíritu, establecida en
él según la naturaleza primordial -fitra- de los seres, y de la cual procede esa ciencia o de la
cual depende esa técnica, es por eso por lo que algunas ciencias y no otras se presentan a
algunos hombres con facilidad: algunos tienen así la mayor parte de estas ciencias mientras
que otros nada tienen de ellas. "A cada cosa se le facilitará aquello para lo cual ha sido
creada".
Por tanto según esta segunda manera de comprender, Dios hace descender del Cielo de
Espíritu -a saber, de las montañas que allí se encuentran- el granizo de los conocimientos y
de las realidades, por el cual El alcanza a quien quiere de entre las facultades espirituales,
y que aparta de quien El quiere de entre las facultades síquicas y las almas veladas.
El fulgor de Su relámpago arrebata casi las miradas, es decir, la claridad de las
fulguraciones de este granizo que son las luces tremolantes que le preceden, que no persisten
y no se fijan, y que aparecen y se retiran, hasta que al fin devienen firmes, arrebata casi las
miradas de las visiones sutiles, del todo deslumbradas y estupefactas. A cada nueva
fulguración se agrega un nuevo deslumbramiento. Es por lo que el Enviado de Dios decía:
"Señor, acrecienta mi maravillamiento en Ti", es decir ciencia y luz.
Dios hace girar la noche del alma oscura y el día del espíritu luminoso, haciendo una vez
predominar la luz del espíritu que aclara entonces el corazón y el alma, y haciendo aparecer
otra vez la oscuridad del alma inferior de suerte que ésta se turba ella misma y provoca
también la turbación del corazón que es arrastrado entonces a alteraciones de color.

Sura 26: Los Poetas


1.- Tâ-Sîm-Mîm. 2.- Esas son las aleyas del Libro Explícito. 3.- Quizá atormentas a tu
alma porque no son creyentes. 4.- Si quisiéramos haríamos descender sobre ellos del
cielo un signo ante el cual sus cuellos permanecerían curvados.
"Tâ" es una desisgnación de "at-Tâhir" el Puro, "Sîn" es una designación de As-Salâm", el
Pacífico, y "Mîm" una designación de "Al-Muhît" el Envolvente de las cosas por la Ciencia.
El "Libro explícito", del cual estos Nombres divinos y estos Atributos constituyen los
"Signos", es el Ser Muhammadí Perfecto dotado de clara elocuencia y de sabiduría.
Recordamos el versículo del Comendador de los creyentes -Alî- que dice:
"Y en ti se encuentra el Libro explícito
Por las letras del cual se manifiesta el implícito".
El sentido del versículo es como el de la sura Tâ-Hâ: Cuando el Enviado de Dios vio que sus
contemporáneos no aceptaban la luz directriz ni su exhortación, pensó que eso le era
imputable a él y no a ellos, multiplicó sus ejercicios y sus esfuerzos, así como su concentración
extintiva en la contemplación. Entonces le fue revelado esto:
La "pureza" "At-tahâra" de toda mancha de todo resto psíquico que podría impedir el efecto
querido sobre las otras almas; la "integridad" o la exención de defecto en su predisposición
personal, en cuanto a lo importante; en fin, la "perfección completa" de todos los grados por la
ciencia, todo eso constituye las cualidades mismas del Libro de tu ser esencial que explicita
toda perfección y todo grado, pues tu ser esencial está cualificado por todas las cualidades
divinas y concentra todos las significaciones de los Nombres divinos: por consecuencia "no
atormentes a tu alma", es decir, no la destruyas "manteniendola sobre el rastro de los
incrédulos", por agotadores esfuerzos, pues la falta de éxito no es imputable sino a ellos solos,
ya sea por causa de un velo de naturaleza grosera -que recubre su corazón-, o ya sea por una
falta de cualificación.
El sentido de "quizá" en el versículo que dice: "quizá te atormentes demasiado" son una
sugestión de piedad respecto de su alma amenazada con ser abismada únicamente en razón
de la incredulidad de los auditores.
"Si quisiéramos haríamos descender sobre ellos del cielo" -es decir, del mundo superior-
confirmándote por un poder reductor que haga curvar ante él sus cuellos y que estén sujetos,
sometidos, sometiéndose, al menos exteriormente, mientras que la fe no habría penetrado en
sus corazones, como ocurrió el Día de la Victoria en Meka. Siendo la fe un asunto de corazón,
su Islam no será mostrado sino por la fuerza reductora que los obligará a buscar un abrigo
saludable.

Sura 27: Las Hormigas


1.- Tâ-Sîn. Esas son las aleyas del Corán y de un Libro explícito. 2.- Guía y
anunciación de la buena nueva para los creyentes, 3.- que hacen la Plegaria, que
gastan de lo que les hemos concedido, y que al respecto de la otra vida, tienen
Certeza.
Tâ-sîn, es decir, "esas" o las cualidades importantes mencionadas en Tâ-sîn-mîm y cuyos
principios son la "pureza" -tahâra- de los atributos del alma individual y la "exención" -salâma-
de defectos en la predisposición personal, "son las aleyas del Corán", es decir, del Intelecto
coránico que es la predisposición de la excelencia, totalizadora de todas las perfecciones en el
interior, signos que, cuando aparecen en el exterior al pasar al acto, en la Realización mayor,
devienen Forqan -distinción-.
Las palabras "guía y anunciación" ocupan en este caso el lugar del Mîm -Ciencia- en Tâ-sîn-
mîm, pues la "guía" hacia la Verdad y la "anunciación" de la Unión -wusûl-, no tienen lugar
sino después de la perfección en Ciencia. La función de dirigir a los otros para hacerlos
perfectos, suponiendo así la posesión de la ciencia que es la "perfección", la mención de la
primera suple a la mención de la segunda.
La "guía" y la "anunciación" son en este texto dos estados predicativos de "esas" -tilka- que
indican las cualidades reveladas ya a propósito de Tâ-sîn-mîm, y quieren decir así "guiando y
llevando la anunciación a los creyentes", es decir, a los que poseen la certeza en cuanto a la
Ciencia de la Identidad suprema -tawhid-.
"Quienes hacen la plegaria", se trata de la Plegaria de presencia y escrutación.
Y que dan la limosna obligatoria -zakat-, se trata de la purificación de los atributos
psíquicos, resultado que obtienen por el combate espiritual -muyâhada-.
Y que al respecto de la otra vida, es decir, al respecto de la Estación de la contemplación
tienen certeza. Esto quiere decir que en el estado de develamiento -mukashafa- están
seguros de tener la visión directa -mu'âyana-, y el Enviado divino los guía hacia ésta y les hace
la anunciación del Paraíso de la Esencia y de la Liberación Suprema.

Sura 29: La Araña


1.- Alif-Lâm-Mîm. 2.- ¿Cuentan los hombres con que se les dejaría decir: ¡Creemos!, y
no serían probados?
Alif-Lâm-Mîm es decir, la Esencia divina, los Atributos reales cuya raíz y el primero de ellos
bajo la relación de la noción de "otro" es la Ciencia -ilm-, y en fin, los Atributos de relación, el
primero de los cuales, que es también su origen, es el de "hacer comenzar" - mubdîya-, exigen
que los hombres no sean dejados con sus deficiencias, en sus negligencias y con sus velos de
ignorancia, por haber profesado solamente palabras concordantes con la verdad y cumplido
actos exteriores: (bien al contrario, las Realidades antemencionadas simbolizadas por el
monograma) exigen que los hombres sean sometidos a diversas tentaciones y probados por
toda especie de rigores y de experiencias, hasta que salga a la luz lo que había sido ocultado
en sus predisposiciones y lo que ha sido depositado en sus reservas congenitales, pues la
Esencia divina ama ver manifestadas las perfecciones que ha atesorado en la Sintesis original y
que, en consecuencia, Ella ha depositado en las "minas" de los seres humanos y existenciado
en el mundo sensible. Esto está de acuerdo con las palabras mismas de Dios que dicen: "Yo
era un tesoro oculto. No era conocido. Ahora bien, amaba ser conocido: entonces cree y me
hice conocer de las criaturas, etc...,". Es así como El se ha velado ante los seres por las
pruebas de los "beneficios" y de las "venganzas", para que Le conozcan cuando haga aparecer
Sus Atributos sobre ellos y para que devengan soportes de Sus epifanías en ocasión de su
conclusión en El, pues su papel de punto final es necesitado por el de punto inicial.
45.- La plegaria impide las necedades y los actos censurables.
Cumplir la plegaria ritual representa el abandono de los placeres del confort corporal y el
agotamiento de los órganos físicos. Es la madre de las prácticas rituales obligatorias, que, si es
observada, conlleva inmediatamente a todas las demás; pues ella pone a prueba al cuerpo y al
alma, y es para ellos un tarea difícil y agobiante.

Sura 3: La Familia de Imram


Comentario de los versículos 1 al 8.
En lo que concierne a Alif-Lâm-Mîm, Allah no hay Dios si no es El, su explicación ha sido
dada en la Sura de la Vaca.
El ha hecho descender espaciadamente sobre ti el Libro por la Verdad, es decir, El te ha
elevado grado por grado y nivel por nivel correlativamente al Descenso del Libro sobre ti, y por
este hecho mismo procediendo por la revelación gradual estetiforme para hacerte subir a la
Ciencia unitiva e identificante que es la Verdad en tanto que síntesis, llamada de otro modo el
Intelecto coránico o totalizante.
En tanto que confirmador de lo que se encuentra delante de él, como dato de la
Identidad eterna primordial conocida en el Pacto primero atesorado en el misterio de la
predisposición.
Había hecho descender de una vez la Tora y en Evangelio antes, y El ha hecho
descender de una vez el Furcan o la doctrina unitiva aplicada a los detalles que es la
Verdad en tanto que discriminación, llamada de otro modo intelecto forqanico o distintivo, y
que es el punto de partida de la Orientación verdadera y el comienzo de la Exhortación.
Quienes descreen, es decir, quienes están velados respecto de estas dos formas de
aplicación unitiva, por los aspectos exteriores de las cosas y por los seres contingentes a
despecho de que estos sean en realidad, ellos mismos "signos" de la verdad unitiva, esos
tendrán un castigo terrible en el alejamiento y la execración.
Y Allah es Fuerte, es decir, Reductor -Qâhir-, Señor de venganza, cuyo modo no se puede
concebir, ni cuyo fondo último se puede alcanzar, y que no tiene parecido como ser vindicativo.
Nada Le está oculto en todo el universo, y El conoce las circunstancias de la venganza.
Algunos versículos están fijados -muhkamât- , es decir, permanecen por encima de toda
discusión en cuanto a la acepción -ihtimâl- y fuera de ambigüedad -ishtigâh-, dado que no
entrañan más que un solo sentido -ma'ana wâhid- son la madre del Libro, es decir, su raíz o
su principio.
Otros versículos son ambigüos -mutashâbihât-, es decir, que entrañan dos sentidos o
más, lo que hace que en estos se mezclen la verdad y el error:
Ello es así por el hecho de que el Ser verdadera por excelencia tiene, por una parte, una Faz
nombrada la Faz Absoluta y Permanente, que permanece después de la extinción de la
criatura, y que no entraña la multiplicidad ni el número, y, por otra parte hay numerosas
facetas relativas multiplicadas según los espejos de los planos epifánicos: estas facetas son
lo que aparece en la Faz única, según la predisposición de cada plano de reflexión, y empero la
verdad y el error se entremezclan ahí. La Revelación -tanzîl- ha sido ella misma aportada de
esta manera, para que los versículos ambigüos puedan ser repartidos en las facetas de las
diferentes predisposiciones, y para que cada uno se vincule a lo que de él le está
emparentado, y para que así se produzcan las experiencias y las pruebas.
En cuanto a los Conocientes verdaderos que reconocen la Faz permanente en no importa cual
forma y bajo no importa cual aspecto, y que distinguen la Faz verdadera de las facetas que
comportan los ambigüos, reducen estos últimos a los fijos, todo esto conforme a la palabra
del poeta:
"La Faz no más que una,
pero cuando te ingenias
para contemplar sus bellezas,
Ella deviene múltiple.
En cuanto a los velados en la ignorancia, esos en cuyos corazones hay volvimiento de la
Verdad, siguen lo que es ambigüo en el Libro, por el hecho de su envolvimiento en la
multiplicidad en detrimento de la Unidad, de igual modo lógicamente a como los Conocientes
verdaderos siguen lo que esta fijado y reducen a ello finalmente lo que es ambigüo,
escogiendo en las facetas variables lo que está en afinidad con su Religión y su vía regular
-madhhab-.
Los ignorantes actúan de su dicha manera por deseo de sedición, es decir, por búsqueda de
extravío y para arrastrar a otros en su extravío; Y por deseo de operar su interpretación
del Libro, en el sentido conveniente a su estado individual y a sus vía sectaria, pues :"cuando
la hoja del cuchillo es curva se curva también su vaina.
Los ignorantes pues, del mismo modo que no distinguen la Faz permanente entre las facetas
múltiples, necesariamente no reconocerán el Sentido Verdadero entre los sentidos
composibles, y su velo crece y se espesa más de forma que llegarán a merecer el castigo.
Ahora bien no conoce su interpretación -ta`wîl- sino Allah, y también los arraigados
firmemente en la Ciencia -râsijûna fî-l-'ilm-, siendo estos los Conocientes por la Ciencia
de Allah mismo, lo que equivale a decir que es Allah solo quien conoce la interpretación por
excelencia del Libro, pero que El la conoce bajo los dos modos de la síntesis y del análisis.
Los arraigados firmemente en la Ciencia dicen: Nosotros creemos en este Libro, lo
que quiere decir que éstos confirman que la Ciencia del Libro pertenece a Allah, y que ellos
mismos son conocientes pos la Luz de la fe; todo esto es de casa de nuestro Señor, pues
el todo tiene en ellos un sentido único e invariable; pero no toman conciencia de ello por
esta Ciencia única ramificada en los múltiples detalles de los versículos ambigüos, más que
aquellos cuyas inteligencias han sido clarificadas por la luz de la buena dirección y desasidos
de la corteza de las pasiones y de los hábitos.
Señor nuestro no vuelvas nuestros corazones de la orientación hacia Tu dignidad, ni del
apresuramiento a Tu encuentro, ni de la espera a Tu puerta, trastornándonos por el amor de
este bajo mundo, por el dominio de la pasión, por el volvimiento hacia nuestra alma y sus
atributos, y por la detención en sus gustos y deleites; después de habernos guiado por tu
Luz hacia tu Camino Recto y tu Religión bien establecida, y por las glorias de tu Faz hacia tu
Belleza generosa.
Y acuérdanos de Tu parte una misericordia del Misericordioso -rahma rahîmiha- , es decir,
Tú los juntas para el Día de la Retribución que es el día de la llegada a la Estación de la Unidad
Total que asamblea a todas las criaturas desde los primeros hasta los últimos. Y no les quedará
más duad cuando se vean en ese "lugar de conocimiento".
45.- Cuando los ángeles dijeron: ¡Oh María! Dios de albricia una Palabra procedente
de El.
A esto hacía alusión el Profeta al decir: "He recibido las Palabras universales, y he sido enviado
para perfeccionar las más nobles virtudes". Las Palabras son las Realidades y las esencias
particulares de las entidades existentes. Por eso Ayssa fue llamado Palabra proveniente de
Dios. Las
"virtudes más nobles" son los estados sucesivos y las propiedades particulares de los
existentes, que son el origen de todas sus acciones al nivel del microcosmo humano.
47.- Dios crea lo que quiere...
Él elige a quien quiere por la atracción y el develamiento, y le ofrece la estación del corazón sin
que tenga que seguir ninguna formación ni instrucción espiritual, como es el caso de los
Amados, y de algunos Amantes.

Sura 30: Los "Rums"


1.- Alif-Lâm-Mîm. 2.- Los Rums has sido vencidos, 3.- en la tierra más próxima, y
después de su derrota, serán ellos los que vencerán, 4.- dentro de algunos años. 5.-
A Dios pertenece el Mandato antes y después. Y ese día los creyentes se regocijarán.
6.- del socorro de Dios. El socorre a quien quiere y El es Muy Fuerte y Muy
Misericordioso. 7.- Es la promesa de Dios. Dios no cambia su promesa, pero la mayor
parte de los hombres no saben.
Alif-Lâm-Mîm. Los Rums han sido vencidos. La Esencia una con los dos Atributos de la
Ciencia y de la Producción del comienza según la interpretación dada precedentemente de los
tres elementos del monograma de la sura anterior, exigen que los Rums de las fuerzas
espirituales sean vencidos en la región más próxima de la tierra del alma síquica, región que
es el "pecho" -sadr-, pues la emanación del "comienzo" necesita la manifestación de la creado
y la ocultación en esto de la Verdad divina; así, todo lo que -por naturaleza- está próximo de lo
Increado es "vencido" por lo que está próximo de lo creado. Tal es el estatuto del Nombre
divino "El que hace comenzar" en la producción de las cosas y en la manifestación por este
nombre y por los nombres "el Exterior" y "el Creador", y en suma por todos los nombres que
conciernen a la "producción" del comienzo.
Y después de haber sido vencidos los Rums vencerán a los Persas de las fuerzas nafsíes,
no árabes ignorantes y velados, y esta victoria consistirá en el retorno a la Verdad increada. El
hecho de que esa revancha tenga lugar dentro de unos años -de 3 a 9- se refiere a los ciclos
en los cuales se consuma la ascensión hacia la perfección, y a los tiempos característicos de la
"presencia", de las estaciones espirituales y de las epifanías.
Es a Dios a quien pertenece el Mandato antes -según el estatuto de Su nombre "el que
hace comenzar" y después según el estatuto de Su nombre "el que reduce", pues El dirige el
Mandato desde el Cielo hasta la Tierra, y éste después remonta a El. Y ese día, es decir, en el
día de la victoria de los Rums espirituales sobre los Persas psíquicos, los Creyentes se
regocijarán del socorro de Dios, del apoyo que El les habrá dado desde el Reino celeste y
de la Asistencia que El les habrá procurado por refuerzos del mundo de la Santidad. El
socorre a quien quiere de entre los seres certificados por Su Providencia y predispuestos por
esta. Y El es el Muy Fuerte que tiene preeminencia sobre las fuerzas persas de los seres
velados, y el Muy Misericordioso que derrama las gracias de perfección y las luces
confirmativas y santificantes sobre los Rums victoriosos. Es la promesa de Dios conducir a la
perfección a los seres predispuestos según Su Providencia; El no cambia Su promesa, pero
la mayor parte de los hombres no saben, por el hecho de que están velados y se
imaginan que esta victoria viene de las fuerzas propias de los Rums y por sus actos
personales; por el hecho de que piensan también que un ser previsto en la Providencia podría
no alcanzar el esfuerzo hacia la perfección por falta unicamente del esfuerzo, y no comprenden
que el esfuerzo efectivo está igualmente predispuesto por Su Sabiduría y es un signo de Su
Gracia para el ser y que por el contrario su ausencia es un infortunio y un signo de que el ser
no está provisto de la Gracia providencial, pues nuestros actos no son más que meros
conocimientos -ma'arrifât- y no y no obligaciones -mûy`ibât-. (Nuestros actos son
consecuencia de nuestros conocimientos y no causas de ellos).
Sura 32: La Prosternación
Versículos 1 al 6.
Alif-Lâm-Mîm o la manifestación del la Esencia Una, de los Atributos y de la Presencia de los
Nombres, constituye el descenso gradual del Libro, a saber el Libro del Intelecto furqanico
absoluto sobre la Existencia Muhammadí.
De parte del Señor de los Mundos, quiere decir por la aparición de Este sobre Su soporte
epifánico bajo la forma de la Misericordia completa.
Dios ha creado los Cielos y la Tierra sí como lo que hay antre ambos, por Su ocultación
bajo los velos de estas cosas durante Seis día divinos que constituyen la duración del ciclo de
la ocultación desde Adam, sobre él la Paz. Hasta Muhammad, sobre él la Gracia santificante y
la Paz.
Después se sentó sobre el Trono, el Trono del Corazón Muhammadí, en vistas a la aparición
de ese último día que es el Viernes de esos Días, por la Teofanía provista por todos Sus
Atributos. De la misma manera la sede del Sol sobre el meridiano es su completa
manifestación. Es por lo que el Profeta, Dios le colme de bendición y de paz, ha declarado: "He
sido suscitado en los primeros soplos de la hora"; el tiempo en que ha aparecido es el
Amanecer de la mañana de la Hora, el medio de ese día es el momento de la aparición del
Mahdî, sobre él la paz,. Por una cierta razón esta aconsejado que se recite esta sura en la
plegaria del alba -subh- del Viernes.
No tenéis fuera de El, cuando se manifiesta ningún patrón ni intercesor, en razón de la
extinción de todo en El.
¿No volveréis a tomar de nuevo consciencia de ello, acordandoos del Pacto Primero
implicado en la Alianza de la Naturaleza primordial en ocasión de la manifestación de la
Identidad?
El dirige el Mandato -desde el Cielo hasta la Tierra- por la ocultación y la obra creadora
desde el cielo de la manifestación de la Identidad hasta la tierra de la ocultación de esta
Identidad y de su sumergimiento durante los Seis Días .
Y el Mandato remonta a El por la manifestación de ese séptimo día cuya duración es de
Mil años de vuestro computo.
Es El, el regidor, El conociente de lo invisible que conoce así la sabiduría de la ocultación
durante los Seis Días precedentes, El conociente también de lo visible lo que es la
manifestación en ese otro día.
El muy Fuerte que Se sustrae bajo los velos de la Mjestad ocultándose, El muy
Misericordioso que aparta estos velos para manifestar la Belleza.

Sura 36: Yâ-Sîn


Versículos 1 al 6.
Por Yâ-Sîn , un doble juramento que indica la perfección de su predisposición -aptitud-, del
mismo modo a como ha sido indicado en la sura Tâ-Hâ -y por el Corán Sabio, que es la
plena perfección que conviene a su aptitud, El ha jurado que es, en virtud de las condiciones
implicadas en los tres elementos del juramento, uno de los Enviados sobre el camino de la
doctrina de la Unidad que es descrito como siendo recto. Ha jurado, en tanto que Yâ se refiere
a Su nombre el Protector -Waqy- y Sîn se refiere a Su nombre la Paz -salama- que protege la
integridad de tu ser en tu exención primordial de las faltas y de las tachas de los velos de la
creación y del hábito. La Paz es la fuente y la raíz de esta integridad, cuya perfección, que une
en ella misma todas las perfecciones y que abarcaq toda sabiduría, encuentra su imagen en el
Corán Sabio.
Tú eres por estas tres razones uno de los Enviados por revelación del Todo Poderoso,
del Misericordioso transcendente y Manifiesto, es decir, que el Corán abarca toda
sabiduría y que es la imagen de la perfección de la aptitud, es una revelación en tanto que ha
aparecido en detalle sobre tu ser manifestado, saliendo del lugar donde se oculta la Totalidad,
para que sea el Furqan -distinción- revelado por el Todo Poderoso, el Victorioso que ha vencido
tu individualidad y tus cualidades de criatura constriñendolas por Su Poder, a fin de que no
aparezcan y de que no impidan la aparición del Corán, que estaba oculto en tu ser no-
manifestado, sobre la superficie de tu corazón, y de que no le impidan devenir Furqan. Es así
una revelación del Misericordioso Transcendente y Manifiesto, que la ha hecho aparecer contigo
como soporte, por la manifestación del conjunto de todas Sus cualidades de Perfección, para
que adviertas a un pueblo, gentes que habían alcanzado, en la plenitud de sus
posibilidades, un grado que no había sido alcanzado por sus padres, a los cuales no llegó tu
advertencia. Por lo demás este pueblo el mismo se obstina en la negligencia de las
posibilidades que le eran acordadas y que rebasaban las de todos los pueblos precedentes
según las palabras: Aquellos que hemos escogido de entre nuestros servidores. [1]
Versículos 7 al 10.
Ya el juicio ha sido pronunciado sobre la mayor parte de entre ellos, pues han sido
predestinados para la miseria, de forma que no creen, puesto que, si las posibilidades en
general han sido reforzadas en el momento de tu manifestación, los miserables han sido
reforzados en el mal, del mismo modo a como lo han sido los afortunados en el bien. Hemos
puesto sobre sus cuellos unas cadenas, hechas con las trabas de la naturaleza corporal y
con el amor de pecados viles; y llegan hasta sus mentones, impidiendo así a sus cabezas
inclinarse en aceptación de la gracia. Las cadenas atenazan los cuellos que son las
articulaciones por las cuales se cambia la posición de la cabeza y, al aprisionarlos, los
sobrepasa inclusive al punto de alcanzar el límite inferior de la cabeza por delante. Así, el
pueblo no es ya ni receptivo, ni sensible a ninguna influencia, ni está dispuesto hacia las
inclinaciones y prosternaciones rituales que son signos de la obediencia y de la extinción. En
efecto, las perfecciones humanas son pasivas y no pueden tomar forma a menos de que el
alma se someta al poder de la actividad espiritual; y puesto que tienen por fuerza sus
cabezas en alto, están impedidos de inclinarlas para la aceptación de esas perfecciones.
Nos hemos colocado delante de ellos, por el lado divino una barrera que es el velo de la
apariencia del alma inferior y de sus cualidades que se apoderan del corazón, impidiéndole
mirar alto y desear encontrar la verdad en la visión de las luces de la Belleza; y detrás de
ellos por el lado corporal, hemos colocado una barrera que es el velo de la naturaleza
corporal y de sus lujurias. Estas impiden que uno se conforme a las ordenanzas y a las
prohibiciones; y están impedidos entonces de hacer las acciones piadosas que los harían aptos
para recibir la virtud, así como las cualidades de la Majestad. De esta manera, se atasca para
ellos el camino del conocimiento y de la acción, de suerte que no dejan los ídolos corporales
que adoran en la perplejidad, sin poder avanzar o retirarse. Nos les hemos velado,
envolviéndolos en los velos del cuerpo y enfundándolos en las vestiduras de la carne de
suerte que no ven, a causa del espesor de los velos que les rodean completamente por todos
lados; y si no ven ni sienten, les es igual si se les advierte o no.
Versículos 11 y 12.
Advertirás solamente, es decir, que la advertencia afectará y ayudará al que, por su luz
previa y su pureza, escucha la llamada, de suerte que se deja influenciar por ella y que
acepta su conducción, siendo apto para ello en virtud de su comprensión primordial de la
Unidad divina y de su conocimiento principal; y se acordará y temerá al Misericordioso
Todo Transcendente al imaginar su inmensidad, aunque El no se deje ver en la
manifestación y hará lo que pueda para seguirLe, a fin de poder alcanzar la Presencia de lo que
le está oculto y ver Aquello cuya Luz le ha iluminado. Anunciale albricias de un perdón
inmenso que cubre las faltas de sus obras, de sus cualidades y de su esencia que eran como
los velos, y de una recompensa sin medida, que consiste en los paraísos de las obras de la
Verdad, de Sus cualidades y de Su Esencia.
Versículos 13 AL 19.
Diles la parábola de las gentes de la ciudad. Se puede interpretar las gentes de la ciudad
como el pueblo de la ciudad corporal y los tress enviados como el espíritu, el corazón y el
intelecto. Cuando los dos primeros fueron enviados al pueblo, los trató de mentirosos, a
causa de la falta de acuerdo entre ellos y él y de su oposición a ellos en la luz y en la
oscuridad. Después los enviados fueron confirmados por el intelecto cuyos intereses y
bienestar concuerdan con los del alma inferior y que la llama, juntamente con su pueblo, allí
donde es llamada por el corazón y por el espíritu y que la hace someterse a su influencia. El
mal presagio del pueblo al respecto de los enviados es su retroceso ante ellos porque le
empujan a los ejercicios espirituales y a la guerra santa, apartándole de las delicias y de la
lujuria; en cuanto a la lapidación, es que arroja contra ellos las impulsiones de la naturaleza y
las exigencias de la carne; en cuanto al castigo, es que quiere abrumarlos y servirse de ellos
para satisfacer los deseos bestiales y lascivos.
Versículos 20 al 27.
El hombre que vino del extremo de la ciudad, es decir, de su parte más lejana, es el amor
que es enviado desde el lugar más elevado, siendo guiado por la candela del intelecto que
apunta a hacer manifiesta la doctrina de la Unidad y a convocarlos a todos al Bien Amado
primitivo y a hacerlos creer en los Enviados. Se apresuraba, moviéndose con rapidez y
haciendo llamada a todos para forzarlos y obligarlos a seguir a los Enviados en la doctrina de la
Unidad, diciendo: "¿Por qué no iba yo a adorar A Quien me ha creado, a Aquel a quien
retornaréis? Su nombre era Habîb, era carpintero, y antaño había tallado ídolos haciendo
estatuas para representar las cualidades divinas, pues sus encantos habían sido como un velo
que le impedía ver la Belleza de le Esencia; y recibió el mandato de entrar en el Paraíso de la
Esencia; y dijo: Que mi pueblo por quien mi estación y mi condición están velados, sepa por
qué mi Señor me ha perdonado, perdonándome el pecado de haber adorado ídolos que
representaban las cualidades divinas y haberlos tallado, y como me ha ennoblecido por la
exaltación de mi proximidad en la Presencia de la Unidad".
Por lo demás hay una palabra del Enviado: "Cada cosa tiene su corazón, y el corazón del
Corán es la sura Yâ-Sîn", lo que implica quizá esta proximidad en tanto que Habîb es conocido
como el compañero de YâSîn, -que- ha creído en él seiscientos años antes de su misión
habiendo comprendido el secreto de su profecía; y el Profeta -Dios le colme de Bendición y de
Paz- ha dicho que hay tres que tienen la precelencia entre las gentes de todos los pueblos, tres
que no han negado a Dios ni durante un parpadeo, y son 'Alî , hijo de Abû Tâlib, sobre el la paz
de Dios, el compañero de YâSîn, y el creyente de la familia del Faraón.
Versículos del 28 al 40.
La noche es un signo para ellos, es decir, la noche de la obscuridad del alma inferior. Nos
la despojamos del día y de la luz del sol del espíritu y de los colores, y he aquí que están
en la obscuridad. El sol del espíritu corre a su lugar de reposo que es la estación de la
Verdad al fin del viaje del espíritu; Tal es el Decreto del Todo Poderoso que está exento de
que una cosa alcance la Presencia de Su Unidad, el decreto del Victorioso que vence toda cosa
por la fuerza y por la extinción, y del Omnisciente que conoce el límite de la perfección de
cada planeta y el fin de su viaje; y para la luna del corazón, hemos determinado, al fijar su
curso en su viaje, unas fases de temor y de esperanza, de paciencia y de reconocimiento, y
viaja por estaciones como la de la paciencia y la del contentamiento, hasta convertirse,
cerca de su extinción en el espíritu, en la estación del Secreto, como una vieja rama de
palmera, en tanto que está cerca de ocultarse en esta estación y que aparece así en la
iluminación de esta parte de su viaje que está vuelta hacia el espíritu, antes de que su
extinción en él sea completada y de que su luz sea completamente velada hacia el alma
inferior y sus facultades. No puede tener su plenitud sino en el lugar de la preeminencia vis-a-
vis de la estación del Secreto.
No conviene que el sol alcance a la luna en su viaje, y así puede ella mostrar las
perfecciones que convienen a su preeminencia central, que abarca en ella misma las
condiciones de los mundos y que manifiesta sus caracteres y sus cualidades; y la noche no
adelanta al día en el momento en que la luna alcanza al sol y en que la obscuridad del alma
inferior es cambiada en el día de la luz del corazón, porque, cuando la luna es promovida a la
estación del espíritu, éste alcanza la Presencia del Unico y el alma inferior brilla entonces en la
estación del corazón sin obscuridad y sin que su obscuridad adelante a la luz del corazón, pues
ésta desaparece, cesando de ser la obscuridad, aunque el corazón y su luz estén ausentes en
la estación del espíritu; y cada uno se mueve en su esfera, es decir, que tiene un curso
circular para su viaje cuyo comienzo y fin están determinados, de suerte que no puede rebasar
sus dos límites; y viajan hasta que Dios los conduce juntos a un lugar determinado; y que El
haga extinguir la luna por el sol, y que El levante a éste de su puesta: tal es la resurrección.
Versículos 41 al 44.
Un signo para ellos es que hemos llevado a su posteridad en la barca bien cargada;
ésta es el Arca de Noé y ha aquí uno de los secretos de la retórica, puesto que no se hace
mención de sus antepasados que allí estaban, sino más bien de sus descendientes que estaban
en los riñones de éstos, no pudiendo desde entonces escapar a la existencia. Nos hemos
creado para ellos otras a su imagen sobre las cuales han subido, es decir, a imagen del
Arca de Noé, y tal es el Arca de Muhammad, Dios le colme de bendición y de paz.
Versículos 45 al 53.
¡Temed lo que está delante de vosotros y lo que está detrás! Esto se refiere
respectivamente a las condiciones de las resurrecciones mayor y menor, en tanto que ésta
llega por el lado del alma inferior para liberarla y salvarla de las formas corporales, mientras
que aquella llega por el lado de la Verdad por medio de la extinción en Dios; y de los dos
gritos, el primero es la advertencia antes del toque de la trompeta, a las primeras señales de
las dos resurrecciones y en el aturdimiento de todas las facultades psíquicas que las arroja
fuera de sus lugares de reposo, y el segundo es la advertencia antes del segundo toque de la
trompeta en el momento de las resurrecciones mismas y del despertar de todos los hombres
juntos y de la dispersión de las facultades, cada una a su lugar asignado; y las tumbas son los
cuerpos en los cuales los muertos se habían reposado.
Versículos 54 al 58.
Los compañeros del Paraíso trabajarán, haciendo sus delicias de las luces de las
manifestaciones, así como de la contemplación -mushâhada- de las Cualidades, ellos mismos y
sus almas que se han colocado al respecto de ellos en acuerdo perfecto, a la sombra
proyectada por las luces de las cualidades. Se reposarán sobre los canapés de las estaciones
y de los grados espirituales; y habrá para ellos frutos de comprensiones -mudrakât- y
penetraciones -wâridat- e intuiciones -mukâshafat- diversas, y todo lo que pidan, lo que
tienen deseo de contemplar, que no es otra cosa que Paz, quiero decir una Palabra que los
llena de perfecciones y los purifica de las faltas aparentes de donde proceden las impulsiones
de los deseos; y esta palabra sale del Señor Misericordioso, que ha tenido piedad de esos
deseos.
Versículos 59 al 64.
El juramento es el juramento primordial, la alianzaa que fue hecha en el origen mismo del
hombre y la adoración de Satán es el estado de obscuridad -proveniente de la multiplicidad-,
que viene porque se ha obedecido demasiado a las impulsiones de la imaginación. La Vía
recta es el camino de la Unicidad; y Al-Dahâk, describiendo el infierno ha dicho que para cada
infiel hay un pozo de fuego donde estará sin ver y sin comprender, y esto es la imagen de su
estado de obscuridad.
Versículos 65 al 67.
El sello sobre sus bocas, el discurso de sus manos y el testimonio de sus pies significan el
cambio de sus formas: la articulación de sus lenguas será detenida y sus manos y sus pies
serán conformados según modelos que indicarán por sus formas y sus apariencias lo que esos
miembros han hecho y que se servirán de esas condiciones exteriores como de lenguas para
hablar de ello.
Versículos 68 al 83.
No es menester más que Su Mandato, en tanto que la existencia de una cosa depende de
Su voluntad para que su existencia sea dispuesta en acuerdo instantáneo con Su voluntad, sin
ningún lapso de tiempo. Gloria a El, en tanto que está exento de toda debilidad y de toda
semejanza con los cuerpos y con las cosas temporales en su existencia y en la existencia de
las obras temporales, El, que tiene bajo Su Poder y en Su Apretón la soberanía sobre toda
cosa tal como las almas y sus facultades que están bajo Su Imperio; y a El retornaréis,
siendo extinguidos en El y encontrando vuestro fin en El.
Y nadie es conociente como Dios.
[1] Sura Al Fâtir versículo 32. Qâchânî lo interpreta así: "Después hemos dado en herencia tuya el Libro a quienes Nos
hemos escogido entre Nuestros servidores, es decir, a los musulmanes muhammadíes que Dios ha distinguido por una
demasía de cuidado y por una perfección de aptitud en relación a los otros pueblos en tanto que no heredan sino de ti
y que no Le rezán sino por tu mediación, porque eres tú quien los dotas de la aptitud y de la perfección. Así, son con
respecto a los otros pueblos lo que tú eres con 1respecto a los otros Profetas".

Sura 38: Sâd


1.- Sâd. Por el Corán, señor del Recuerdo.
Se trata de un juramento prestado en primer lugar por la forma Muhammadí, y en segundo
lugar por la perfección completa, nombrada y celebrada como la más cumplida de las
perfecciones y como Intelecto coránico totalizador de todas las formas de sabiduría y de todas
las verdades en razón de la predisposición perfecta y adecuada a esta noble forma. Ibn Abbâs
había dicho: "Sâd es una montaña de la Meka sobre la cual reposaba el Trono del Todo
Misericordioso -ar-Rahmân.

Sura 4: Las Mujeres


1.- ¡Oh hombres! Temed a vuestro Señor que os ha creado de un alma única, y luego
de ella ha creado a su compañera.
Se trata del Alma Racional Universal, que es el Corazón del Mundo, a saber el verdadero
Adam; Luego de esta ha creado a su compañera: es decir, el alma vital que ha salido de
ella. Se dice que ella fue creada a partir de su lado derecho, del lado que sigue al mundo
creado, y ella es más débil que el lado que sigue a la Realidad. Sin su compañera no habría
caída hacia el mundo de abajo. Es sabido en efecto que ella fue a la que primero sedujo Iblîs, y
que emprendió hacer pecar a Adam a través de su pecado. Es por otra parte fuera de duda que
el vinculamiento carnal no es posible más que por el hecho de Eva.
157.- Y por sus palabras: "En verdad, hemos matado al Mesías, Jesús hijo de María,
Enviado de Dios". Y no lo mataron ni lo crucificaron sino que les pareció.
Una apariencia les ha sido dada, sea una forma corporal que es la forma epifánica
-mazhâr- de Jesús, que según su naturaleza verdadera es el espíritu de Dios, como siendo la
forma de la verdad esencial de Jesús; ellos lo han tomado por Jesús mismo, lo han matado y
crucificado, mientras que Jesús ha sido elevado al cuarto cielo. Ellos, los judíos, no sabían, en
su ignorancia, que el espíritu de Dios no puede ser matado.
171.- Oh gentes del Libro, no digáis tres...
Añadiendo la Viva y la Ciencia a la Esencia, pues la Divinidad sería tres cosas. Jesús sería
entonces -según esta hipótesis- una parte de su Vida por insuflación; o por división en Dios
mismo, entre el mundo de la luz y el mundo de las tinieblas, siendo entonces Jesús
engendrado por su luz.
Jesús desaparece en El y existe por su Existencia, vive por su Vida, sabe por su Ciencia. Es
esta Unidad esencial la que es expresada por su Palabra : Dios es único, gloria a El :
negamos que exista otra cosa que Él, engendrado por Él, que sea distinto siéndoLe semejante
por el hecho de que sería existente como Él. Al contrario, es El, el sólo Existente, por el hecho
de que El es la Existencia.
Jesús no participa en nada de la naturaleza divina, ni merece la adoración por el simple hecho
de que él es un ser desprendido -muyarrad-, pues todos los habitantes del mundo del Malakût
y del Yabarût tienen esta naturaleza.
Jesús en tanto que Palabra de Dios es un ser despojado -mujarrad- salido del mundo del
Malakût o del Yabarût. Pues todo ser despojado de la materia -muyarrad- es una Palabra por el
hecho de proceder del mundo de la Orden; así Jesús fue llamado Palabra. El es en verdad una
verdad esencial -haqiqa- entre las verdades esenciales, un espíritu entre los espíritus.

Sura 40: El Perdonador


1.- Hâ-Mîm. 2.-El descenso del Libro de parte de Dios, el Fuerte, el Omnisciente.
Las letras Hâ-Mîm designan a al-Haqq (Dios en tanto que la Verdad) oculto en Muhammad;
éste es así Verdad Divina en cuanto a la realidad íntima y Muhammad en cuanto a la
apariencia criaturial, pues Dios habiéndole amado, Se manifestó bajo su Forma; Su epifanía
tuvo lugar así a través de él.
El descenso del Libro Muhammadí viene de parte de Dios, es decir de Su Esencia provista
de Atributos, pudiendo estos ser intetizados por los nombres atributivos al-Azîz, el Fuerte,
inaccesible detrás de los velos de Su Majestad en el estado durante el cual el Libro es Corán .
Totalización-, y al 'Alîm, el Omnisciente, manifestándose exteriormente con Su Ciencia para
ser Furqân -Distinción-.
Así, el sentido de Hâ-Mîm es en el fondo: "No hay divinidad sino Dios, y Muhammad es el
Enviado de Dios", dicho de otro modo: al Haqq cuya realidad es interior y que aparece
exteriormente por Muhammad es el descenso del Libro, y este Libro representa la Síntesis
pura que encierra el Todo oculto, según su inaccesibilidad, en los tabernáculos de Su Majestad
y que desciende empero a través de los grados de los misterios y las esplanadas de las
manifestaciones a la Forma Muhammadí por medio de la cual Su Ciencia se manifestó al nivel
del Intelecto distintivo.

Sura 41: Los Versículos Detallados


1.- Hâ-Mîm. 2.- Un descenso de parte del Todo Misericordioso, del Muy
Misericordioso. 3.- Un Libro cuyos versículos están detallados en tanto que Corán
árabe para un pueblo de gentes que saben. 4.- Anunciador y Advertidor...
Hâ-Mîm, la manifestación de al-Haqq bajo la Forma Muhammadí constituye el descenso del
Libro del Todo Universal que reune todas las realidades. Este Libro proviene de la Esencia Una
cualificada por una parte por la Misericordia general propia a ar-Rahmân -el Todo
Misericordioso- que dispensa al Todo la existencia y la perfección natural, y por otra parte la
Misericordia especial propia a ar-Rahîm -el Muy Misericordioso- reservada a los santos
Muhammadíes predispuestos a recibir la perfección vinculada al orden del Conocimiento y de la
Identificación suprema -tawhîd-. El Libro definido así es el Intelecto distintivo cuyos versículos
fueron detallados por el acto de descenso después de haber sido concentrados en la Síntesis
pura en el estado durante el cual era Corán.
Es menester comprender con eso que los versículos fueron puestos en detalle, a medida de la
manifestación de los Atributos y de las Predisposiciones, ya durante el estado en que el Libro
era totalizador del Todo.
Este Libro es dicho árabe por el hecho de que su nacimiento tuvo lugar entre los árabes.
Está destinado a un pueblo de gentes que saben, es decir, que tienen la ciencia de las
realidades de los versículos en razón de sus afinidades con él y de la pureza guardada de su
naturaleza primera.
Es calificado además de Anunciador del Encuentro Supremo, al respecto de quienes son
receptivos y están predispuestos para la perfección, y que miran por la Luz de este Libro.
Es también Advertidor del Castigo, al respecto de los envueltos en las tinieblas de su alma.

Sura 42: La Deliberación


1.- Hâ-Mîm-.2.-'Ayn-Sîn-Qâf. 3.- Es como eso de lo que El te ha hecho revelación a ti
y a aquellos de antes de ti, Dios, el Fuerte, el Sabio.
Las letras mencionadas significan: al-Haqq -Hâ-, la Verdad por excelencia -Dios-, aparece por
Muhammad -Mîm-, como manifestación de Su Ciencia 'ilm -'ayn-, por la "pureza inalterable"
salâma -Sîn- de su "corazón" qalb -qâf- . Así, al Haqq es Muhammad, tanto interior como
exteriormente; la Ciencia es la exención del corazón de todo defecto y de todo vicio, dicho de
otro modo, es la perfección del corazón y su desasimiento del Velo, pues el despojamiento
-tayarrud- del Corazón es manifestación de la Ciencia.
Es como eso, es decir, es como esta teofanía cuyo soporte le constituyes tú, y como la
manifestación de Su Ciencia sobre tu corazón, es como eso de lo que El te ha hecho
revelación a ti y a aquellos de delante de ti de entre los profetas, El, Dios, el Cualificado
por todos Sus Atributos, el Fuerte -al-'Azîz-, el Inaccesible en los tabernáculos de Su Majestad
y detrás de los velos de Sus Cualidades, el Sabio -al Hakîm- que manifiesta Su Perfección
según las predisposiciones providenciales de los seres y que, por factores intermediarios y
manifestaciones diversas, guía a todos los adoradores de acuerdo con sus capacidades
receptivas.

Sura 43: Los Ornamentos


1.- Hâ-Mîm. 2.- Por el Libro explícito. 3.- Nos le hemos hecho Corán árabe; ¿quizá
comprenderéis? 4.- Y, en verdad, es en la Madre del Libro, en Nos, sublime y sabio.
Dios ha prestado aquí juramento por el comienzo de la existencia que es al-Haqq, la Verdad
por excelencia o Dios, y por la finalidad de la existencia que Muhammad. ¡Y qué magnífico
juramento el que es prestado por el principio de todo y por su cumplimiento perfecto! Es por
eso, por lo demás, por lo que la testificación de estas dos realidades constituye el fundamento
del Islâm y el pilar de la fe: La reunión de los dos es la doctrina verdadera y la religión bien
establecida. Del mismo, la afirmación de la unidad de la existencia y del poder eficaz es lo
propio del determinismo absoluto -yabr-, así como la división de la existencia y del poder
eficaz -ta`zîri- es lo propio del libre arbitrio -qadar-: la síntesis de las dos concepciones
realizada en nuestra fórmula: "No hay dios si no es Dios y Muhammad es el Enviado de Dios",
constituye el Camino Recto y la Religión Firme.
Se puede considerar, además que el juramento es aquí prestado por dos cosas en relación con
la idea del Libro o de la Escritura, a saber, por la Tabla y el Cálamo -términos que acaban
respectivamente en lengua arabe en una Hâ´ y una Mîm- lo que es corroborado por la
constatación de un juramento de este género en el versículo: "Nûn. Por el Cálamo y por lo
que inscriben", pues es posible designar metonimicamente una palabra por su letra final
tanto como por su letra inicial.
Según la primera interpretación, se puede considerar que el Libro mismo es Muhammad en
tanto que éste es una "explicitación" de la Verdad, y que lo es aquí primero sinteticamente y
después en detalle; se puede considerar que el Libro es Muhammad igualmente en tanto que
éste ha descendido de Dios como Corán, es decir "Totalizador" de todos los detalles de la
existencia, concentrando todas las cualidades divinas y todos los grados naturales y de
perfección.
Este Corán es árabe; ¿comprenderéis quizá? Lo que os proponemos en él.
Y en verdad, es en la Madre del Libro, es decir, es en el principio de la existencia en el
primer grado existencial. Es el primer punto de la existencia relativa devenido distinto por el
acto de la determinación primordial a partir de la Existencia absoluta que sucede a la Ipseidad
pura, existencia designada por los términos procedente de Nos. Y se dice que se encuentra
allí sublime, es decir, ocupando un grado de valor tal que no le hay más elevado y sabio, es
decir, dotado de la sabiduría por excelencia a fin de que por él aparezcan las formas de las
cosas y sus realidades, sus entidades y sus cualidades, su encadenamiento existencial y su
disposición armónica.
Pero es menester destacar que una tal explicación del texto no conviene en la segunda
perspectiva, pues en ésta, no puede tratarse más que del Corán mismo en tanto que explicita
la doctrina de la Unidad y de su puesta en detalle e instruye a su respecto; y es por este Corán
por el que se presta el juramento de una manera sintética; cuando se dice que se encuentra
en la Madre del Libro, es menester comprender en el Espíritu Supremo que encierra todo lo
concebible o más bien todas las cosas; y cuando se precisa procedente de Nos, es menester
entender "de junto a Nos", de más cerca que las otras ciencias que resultan en los diferentes
niveles de los descensos divinos, pues la Ciencia procedente de Nos -´ilmu-l-Ladunnî- es la
ciencia inscrita en el Espíritu primordial que es el primero de los espíritus antes de que
descienda a los grados existenciales. El Corán es calificado en esta perspectiva de detentador
de sabiduría por el hecho de que encierra la Sabiduría teórica que procura las concepciones
verdaderas en materia de Unicidad, de Profecía, y una enseñanza clara concerniente a los
estados postumos, mientras que la Sabiduría práctica explicita las prescripciones concernientes
a la Vía espiritual general y a la marcha en los grados iniciáticos así como a los estados
correspondientes a las adquisiciones por esfuerzo personal o por don de gracia.

Sura 44: La Humareda


1.- Hâ-Mîm. 2.- Por el Libro explícito. 3.- En verdad, Nos Le hemos hecho descender
en una Noche Bendita; en verdad somos advertidores. 4.- En esta Noche es repartido
todo mandato sabio, 5.- en tanto que mandato procedente de Nos: en verdad Nos
somos mandantes, 6.- de una misericordia de parte de tu Señor; en verdad, El es el
Oyente, el Omnisciente.
La Noche Bendita es el edificio físico del Enviado de Dios por el hecho de que este edificio es
cosa adventicia -no eterna- y obscura que vela la luz del sol del Espíritu. Esta Noche es
calificada de Bendita porque por su medio, tiene lugar la manifestación de la Misericordia y de
la Bendición en materia de guía y de justicia en el mundo, y éste realiza entonces en
acrecentamiento de dignidad y de perfección. En otra parte, la misma Noche fue calificada de
Noche de la medida -o de la Determinación-, pues el Enviado de Dios no realiza la medida
de su valor sino por el "conocimiento de sí mismo", y su perfección a este respecto no se
manifiesta más que en esta condición. ¿No ves que su Ascensión no se realizó más que por su
cuerpo? Pues si no hubiera tenido un cuerpo, no le hubiera sido posible elevarse en los grados
espirituales para realizar la identidad suprema.
El descenso de los libros en esta Noche es una expresión simbólica del Descenso del
Intelecto coránico, "totalizador" de todas las verdades y del Intelecto forcánico "distribuidor"
de todos los grados de la existencia y explicitador de los detalles de los Atributos divinos y de
los estatutos de sus teofanías; este Intelecto forcánico cumple una función de discernimiento
entre las significaciones propias a los diferentes Nombres divinos y repesto de las reglas que
condicionan los Actos divinos en esta Noche. Está ahí el sentido de las palabars: En esta
Noche es repartido -yufraqu- todo mandato sabio.
El descenso de los Libros en esta Noche puede ser entendido igualmente como una expresión
simbólica del descenso del Espíritu Muhammadí que es el Libro Explícito realmente, en Su
Forma, o el Corán, por la intermediación del cual Nos somos advertidores respecto de los
seres del mundo.
Sura 45: La Arrodillada
1.- Hâ-Mîm, 2.- El Descenso del Libro de parte de Dios, el Fuerte, el Sabio.
Las letras Hâ-Mîm hay que tomarlas como fórmula de juramento. La respuesta al juramento
está substraida por el hecho de que las palabras el descenso del Libro la implican . Así, Dios
ha prestado juramento aquí, en primer lugar, por la Realidad de la Ipseidad, cuya inicial Hâ
corresponde a la primera de los dos letras o todavía por la Existencia Absoluta que es el
Principio del todo y la síntesis original, y en segundo lugar por Muhammad
o la Existencia Relativa que es el Cumplimiento del todo. La paráfrasis del texto sería pues:
"Nos hacemos juramento de descender el Libro que explicitará estos dos letras". Se puede
hacer también de Hâ-Mîm el sujeto, y del descenso del Libro el predicado, suponiendo
además que hay una expresión elíptica, y se tiene entonces un sentido así: "La aparición de la
Realidad detallada de la Verdad constituye el Descenso del Libro, es decir, el Envío de la
Existencia Muhammadí o del Corán Explícito revelador del sentido de la Síntesis y del Análisis.
Situación análoga a la presentada en otro pasaje coránico -sura 3:18- que primero declara
sinteticamente : Dios testifica que no hay dios sino El, después continúa analiticamente :
y atestiguan también los Angeles así como los detentadores de la Ciencia...
Este descenso del Libro se dice que proviene de parte de Dios, Nombre divino que designa
la Síntesis original, de parte del Fuerte, del Sabio nombres que expresan el Rigor -Qahr- y
el Dulzor -Lutf- que son las Madres de los nombres divinos y las productoras de toda su
multitud según los diferentes Atributos, pues no hay Atributo que no se inscriba en una de las
dos categorías antemencionadas.

Sura 5: La Mesa Servida


6.- Oh vosotros los creyentes, cuando os dispongáis a realizar la Plegaria ritual...,
frotad vuestra cabeza y vuestros pies hasta los tobillos.
Frotad el lado de vuestro espíritu a fin de levantar, por la luz de la guía, la negrura de la
mancha del corazón y el polvo de su inestabilidad provocada por el interés que tiene por el
mundo inferior y su atracción por el mundo de aquí abajo... Pues el corazón tiene dos caras:
una vuelta hacia el espíritu, es designada aquí por la cabeza; la otra vuelta hacia el almna y
las fuerzas psíquicas, y son los pies los que la designan de la forma más apropiada.
48.- Te hemos revelado el Libro y la Verdad...
La Tora consistía en lo esencial en la ciencia de las disposiciones que concierne a los estados
del alma y de su educación; su llamada incide sobre el aspecto exterior.
El Libro sagrado de los judíos es la Tora que es la llamada a la unificación de los Actos.
El Paraíso que obtendrán los que siguen esta predicación es el Paraíso del aspecto exterior del
mundo y el mundo del Reino, que es el Paraíso de los Actos, y el Paraíso del alma. Su situación
de velamiento al respecto interior de las cosas se manifiesta por el rechazo a considerar a
Jesús como Profeta.
70.- Hemos enviado profetas -a los hijos de Israel-; y cada vez que un profeta venía
a ellos contrariando a sus almas, le acusaban de mentira y mataban a otros.
Cuando los hombres estaban velados bajo todas las relaciones, Nos les hemos enviado a
Moisés para quitar el velo de los Actos, y para predicar la unificación de las apariencias
exteriores; eso a contrariado a sus almas, porque esta predicación se oponía a sus pasiones,
por el hecho de su dureza al respecto de los actos -del alma- ... Ellos le han acusado de
mentira, han adorado al becerro de oro -el alma-, han transgredido el Sabat, han hecho lo que
han hecho hasta lo que habían cresido los que creyeron y franquearon el velo de los Actos;
ellos pensaron entonces que era la perfección absoluta. Hemos a continuación enviado a Jesús
para quitar el velo de los Atributos, para predicar el aspecto interior de las cosas y la
unificación del mundo del Malakût -La Realeza, el mundo sutil-. Eso contrarió sus almas porque
su predicación se oponía a la idea de que su fantasía se trataba de la perfección. Ellos le
acusaron de mentira, hicieron lo que hicieron, hasta lo que habían creído los que creyeron y
que ellos habían franqueado el velo de los Atributos. Permanecieron entonces en este estado
espiritual, creyendo haber alcanzado la perfección absoluta. Hemos a continuación enviado a
Muhammad para levantar el velo de los Atributos y predicar la unificación de la Esencia. Eso
contrarió sus almas, y le acusaron de mentira.
73.- Descreen quienes dicen: "Dios es el tercero de tres...
Y quienes dicen que el Uno está compuesto de tres cosas: el acto que es el aspecto exterior, el
mundo del Reino; el Atributo que es el aspecto interior, el mundo de la Realeza -Malakût-; y la
Esencia, a la cual se refiere el Atributo y del cual ha salido el Acto.
82.- Encontrarás que los hombres más hostiles con los creyentes son los judíos y los
politeístas ....
Pues los Judíos están velados al respecto de la Esencia y de los Atributos, no habiendo
alcanzado la unificación de los Actos; tienen más afinidad con los politeístas totalmente
velados que con los creyentes integralmente unitarios. Y encontrarás que las gentes más
próximas de los creyentes por amistad son los que dicen: somos Cristianos ya que los
Cristianos han levantado el velo de los Atributos y no están velados sino al respecto de la
Esencia; tienen mucha más afinidad con los creyentes y están más próximos a ellos por la
amistad, mientras que los judíos y los politeístas son mucho más hostiles a su respecto, en
razón de la profundidad de su ceguera.
112.- Cuando dijeron los Apóstoles: "¡Oh Jesús hijo de María!" ¿Tu Señor puede
hacer descender del cielo una mesa servida?
No tenéis ninguna necesidad de una Ley nueva. Los apóstoles dijeron: queremos comer y
que nuestros corazones se sacien; queremos estar seguros que tú nos has dicho la
verdad y, por ella, estar entre los testigos, es decir, entre los presentes, las gentes que
saben, y que nosotros podamos informar a los otros, que están ausentes, que nosotros los
instruyamos y les invitemos a seguir esta Ley. Jesús hijo de María dijo: Dios, Señor
nuestro, haz descender sobre nosotros del cielo una mesa servida. Que sea para
nosotros una fiesta, para el primero y el último de nosotros, es decir una Ley, una
Religión que sea la reunión de aquellos de nuestros contemporáneos que sigan nuestra
Religión, y de los que después de nosotros serán Cristianos. Un signo viniendo de Ti : un
signo distintivo y un símbolo por el cual Tú puedas ser conocido y adorado. Proveenos de las
cosas necesarias para la vida por esta Ley, por la ciencia bienhechora y la guía.
Tu Señor, es decir tu testigo en el mundo de la Señoría. En efecto, el Señor de cada uno, es
el Nombre que tiene autoridad sobre él y que le realiza. Cada uno no adora sino lo que conoce
del mundo de la Señoría, y no conoce sino los grados de las manifestaciones del Ser divino a
los cuales ha llegado, de los cuales recibe abundantemente las ciencias, de los cuales recoge
las bendiciones, y de los cuales abreva los recursos espirituales. Es por eso por lo que, a pesar
de su fe y su sumisión a Dios, dijeron tu Señor y no "nuestro Señor", porque su Señor no
podía hacer descender una Mesa del cielo.

Sura 50: QÂF


1.- QÂF. 2.- Por el Corán Glorioso.
Qâf es una designación del Corazón Muhammadí que es el Trono divino que envuelve el Todo,
mientras que Sâd es una designación de la Forma Muhammadí, según la interpretación de Ibn
Abbâs que decía: "Sad es una montaña de la Meka, sobre la cual reposa el Trono del Todo
misericordioso, cuando no había ni noche ni día". En cuanto a la correspondencia del Trono del
Todo misericordioso con el corazón deriva de algunos hadices; en uno el Profeta ha dicho: "El
corazón del creyente es el trono de Dios", en otro, Dios ha proclamado: "Ni mi cielo ni mi tierra
pueden contenerMe, pero el corazón de Mi servidor creyente me contiene".
Se dice por otra parte, que Qâf es una montaña que envuelve el mundo, y detrás de la cual se
encuentra el Fénix. Por el hecho de envolver el Todo y por ser el velo del Señor, no es conocido
por quienes no han llegado a la estación del corazón, y no alcanzan a verlo sino quienes lo han
alcanzado.
Dios ha jurado aquí por el Qâf y por el Corán Glorioso, es decir, por el Intelecto coránico
perfecto que es la Predisposición primordial que reune todos los detalles de la Existencia total.
Cuando este se muestra y pasa al acto deviene Intelecto distintivo y eso es de hecho justificar
perfectamente el calificativo de Glorioso. Se puede considerar también que el Corán Glorioso
que desciende sobre el Profeta es el mismo que el Forcan ascendiente del cual hablamos.
El Qâf y el Qur 'ân han sido asociados en este juramento en razón de su afinidad.

Sura 52: El Monte Sinai


1.- Por el monte. 2.- Por un Libro escrito. 3.- por un pergamino desplegado. 4.- Por la
casa poblada. 5.- Por la bóveda celeste. 6.- Por el mar en ebullición. 7.- El castigo de
tu Señor es ineludible...
Por el monte Sinaí: Sinaí es la montaña sobre la cual Dios ha hablado a Moisés, y es el
cerebro humano, que es el soporte por el cual se manifiestan la razón y la palabra. Juro por él
a causa de su alto origen y de su nobleza, y por el hecho de que la Esfera Suprema, que
determina los agenciamientos con respecto al mundo, corresponde en el hombre al cerebro;
eso puede ser una alusión a él. Juro por él por su alto origen y por que es el soporte de la
manifestación del Orden divino y el lugar del Decreto Eterno.
El Libro escrito es la representación del Todo según el orden determinado que es el suyo,
trazado sobre la Tabla del Decreto que es el Espíritu Supremo, designado aquí por el
Pergamino desplegado.

Sura 53: La Estrella


Versículos 1 al 17.
El reveló a Su servidor en la estación de la Unidad, sin la intermediación de Gabriel , lo que
El le reveló de los secretos divinoslo que quien ha recibido la misión de Profeta no tiene
derecho a develar. El corazónno se ha inventado lo que ha visto en la estación de la
Unión. El corazón llamado fu'âd, es el corazón - qalb- que se ha elevado a la estación del
Espíritu en la visión inmediata, contemplando la Esencia con todos sus Atributos, existiendo
por la existencia verdadera. Esta unión es la unión de la existencia, no la unión de la Unidad en
la cual no hay ni corazón ni servidor por el hecho de la extinción de todo en la unidad, estación
que se llama, según la expresión de los sufíes, la unión de la Esencia misma. Pero en cuanto a
esta primera unión, s llamada La Faz Eterna, es decir, La Esencia con todos los Atributos.
39.- El hombre no tendrá en el más allá sino lo que se haya merecido.
Esto contrariamente a las partes malogradas de cada uno en este mundo, que vuelven al poder
decisión -qudra- del hombre. Incluso en ese caso, estas partes proceden igualmente del
Decreto de Dios y del Destino asignado por El; pero no consideramos aquí sino la causa
inmediata, necesaria, de cada una de estas partes -de este mundo y del más allá-.
47. segundo nacimiento.
Tres cosas: en principio el retorno de los espíritus a los cuerpos por el Juicio y la Retribución
ordenada según las obras buenas o malas, por el cumplimiento del destino de cada uno en el
Infierno o en el Paraíso de los Actos. A continuación designa el retorno a la condición original,
a la estación del corazón. En fin ella es el retorno a la existencia divina verdadera después de
la extinción completa -en la Esencia divina.

Sura 58: La Discusión


7.- No hay reunión entre tres en la que Él no sea el cuarto, y ya sean más o menos
numerosos, Él siempre está con ellos. No por el número o la analogía, sino por el hecho de
que se distinguen de El por sus determinaciones particulares, que están velados a su respecto
por su ser -maiya- y su naturaleza individual -ayniyya-, que están separados de Él por la
posibilidad vinculada necesariamente a su ser y a su naturaleza esencial -huwiya-, que se
realizan siguiendo la necesidad inherente a su Esencia, que Él se une a ellos por su Esencia
descendiendo gradualmente en sus naturalezas esenciales, por su aparición en sus formas
epifánicas, que El se oculta en su ser y sus existencias individuales, que El funda -estas
existencias- en su Existencia misma, y que El las determina necesariamente por su necesidad.
Siguiendo estas consideraciones, El es el cuarto con ellos, y si se hubiese considerado el plano
de la Realidad ontológica, El habría sido su esencia misma.
Por otro lado, es el segundo de uno, el tercero de dos, el cuarto de tres, el quinto de cuatro
etc, es decir, El es quien hace la realidad misma de estos numeros, quien está con todos son
que El se añada a ninguno de ellos, quien es otro que ellos sin estar separado de ellos, así
como lo ha dicho Àli, el Príncipe de los Creyentes -Que Dios santifique su secreto- : "Él está
con todas las cosas son añadirse a ellas, y Él es diferente a toda cosa sin estar separado de
ella".

Sura 6: El Ganado
75.- Así aclaramos a Abraham la Realeza de los cielos y de la tierra.
Se trata de las fuerzas espirituales por las cuales Dios gobierna los asuntos de los Cielos y de
la Tierra. Pues toda cosa tiene una fuerza del Mundo de la Realeza -qûwa malakûtiha-que la
preserva y la dirige, con la autorización de Dios.

Sura 68: El Cálamo


1.- Nûn. Por el Cálamo y por lo que inscriben. Nûn es el Alma Universal representada
aquí metonimicamente por la letra inicial de su nombre árabe -Nafs-.
Por el Cálamo, que es el Intelecto Universal representado por similitud, pues las formas de
los seres existentes se imprimen en el Alma por la virtud del Intelecto, del mismo modo que se
inscriben sobre la Tabla las formas trazadas por el Cálamo.
Y por lo que inscriben en hecho de formas de las cosas, con su ser en si mismos -maiya- y
sus estados particulares, determinadas según lo que les pertenece. El sujeto "ellos" en esta
proposición son los Escribanos de entre las Inteligencias intermediarias y de los Espíritus
santos; aunque el Escriba sea en realidad Dios mismo, no obstante, en el dominio de los
nombres, la acción es vinculada por licencia verbal, a las funciones intermediarias.
Dios ha prestado juramento por estas dos entidades y por lo que procede de ellas en el orden
de los comienzos existenciales, de las formas de predestinación divina, del Mandato inicial y
del atesoramiento misterial, en razón de la dignidad elevada de las dos entidades y de su
función envolvente de la Existencia entera en el primer grado de la actividad y de la pasividad.
También Dios ha prestado juramento por estas dos realidades en razón de su afinidad con el
ser que ellas garantizan por modo de juramento.
2.- Gracias al beneficio de tu Señor, tú no eres un loco, es decir, no tienes la inteligencia
velada y la percepción turbada, cuando te encuentras favorecido por el beneficio de mirar lo
que fue inscrito por estos dos principios, pues bien al contrario no hay ser más inteligente que
el que ha tenido la visión directa del Secreto de la Predestinación -Sirru-l-Qadar-y que ha
comprendido las realidades de las cosas en ellas mismas.
3.- En verdad, te pertenece una retribución en luces contemplativas e intuitivas
correspondientes a estos dos mundos, jamás interrumpida, por el hecho de que se trata de
lo que es eterno, inmaterial y sin fin, mientras que ellos -tus adversarios- son materialistas
velados, opuestos a ti en cuanto al estado y al aspecto; y es por lo que te tratan de loco, tan
hundidas están sus inteligencias y sus concepciones en las cosas de orden grosero.
4.- En verdad, tú eres de un carácter magnífico por el hecho de que estás impregnado de
los caracteres divinos, confirmado por el Espíritu Santo; no estés pues influenciado por sus
maquinaciones, ni alterado por sus desmanes, pues es por Dios por quien soportas y no por ti
mismo, conformemente al versículo -16: 127- : Tu paciencia no es sino por Dios.
5.- Así vas a ver y ellos también verán, cuando sea quitada la venda de los ojos por la
muerte, cual de entre vosotros es el loco en verdad. ¿Eres tú, que has tenido los
develamientos de la Predestinación y que has recibido las Palabras Sintéticas, o ellos, que,
velados respecto de lo que había en sus propias almas como signos y como significaciones de
Dios, fueron seducidos por la adoración de los ídolos?
6.- Tu Señor es más Sabio al respecto de quienes están locos y se han extraviado de Su
Vía deviniendo velados respecto de la religión, y es más Sabio también respecto del que s
inteligente y sigue la guía hacia Él.

Sura 7: Las Atalayas


1.2.- Alif-Lâm-Mîm-Sâd. Un escrito que ha descendido sobre ti -que no haya molestia
en tu pecho- afín de que adviertas por él y que sea un recuerdo para los creyentes.
El Alif es una designación de la Esencia Unitaria y el Lâm una designación de la Esencia con su
Atributo de Ciencia, así como ha sido explicado anteriormente. En cuanto a la Mîm, es la
totalidad completa que corresponde a la noción de Muhammad, es decir, a su alma -nafs- y a
su realidad propia -haqîqa-, en cuanto a la Sâd, designa la forma muhammadiana que es su
cuerpo o más bien su aspecto exterior. Ibn Abbâs dijo: "Sâd es una montaña en la Meca, sobre
la cual se encontraba el Trono del Clemente cuando no había ni noche ni día". Ahora bien, por
la montaña designó el cuerpo de Muhammad y por el Trono del Clemente su corazón,
homologación justificada por los términos del Hadith conocido: "El corazón del creyente es el
Trono de Dios"; al igual que el hadith en el cual Dios dice: "Ni Mi Cielo ni Mi Tierra pueden
contenerMe, pero el corazón de Mi servidor creyente me contiene". En fín por la expresión
"cuando no había ni noche ni día" hace alusión al estado de Unión sin distinción -al-Wahda-,
pues el corazón cuando entra en la sombra de la tierra del alma y se envuelve en las tinieblas
de los atributos de ésta, se encuentra "en la noche", y, por el contrario, cuando es mirado por
la luz del sol del espíritu y se ilumina por él, se encuentra "durante el día"; pero cuando llega
a la Unión verdadera por el Conocimiento -Ma'rifa- y por la Contemplación esencial -Shuhûdu-
dh-dhâtî-, y que por consiguiente para él, la luz y las tinieblas se contrabalancean y se anulan
reciprocamente, su "tiempo" es aquel "donde no hay ni noche ni día". El Trono del Clemente
-situado antes y por encima de todo desarrollo y cambio- no puede situarse en un tal "tiempo".
El sentido de las palabras iniciales del versículo éste es el siguiente:
La Existencia Total desde su comienzo hasta su fin es un Libro descendido sobre ti, o más bien
la Ciencia que le corresponde fue descendida sobre ti.
Después, las palabras que no se comprima tu pecho por ello, quieren decir que no haya
molestia provocada por la carga que el Libro hace pesar sobre ti, que es sin embargo tal que tu
pecho no puede contener su majestad, y se pierde en ella por la extinción en la Unidad pura,
por la Inmersión en la Síntesis original y por la pérdida de la consciencia de toda distintividad.
Todo eso se explica por el hecho de que el Profeta en su Estación de extinción se encontraba
velado por la Verdad respecto del mundo creado, y cada vez que su existencia personal le era
restituida y que el velo de ésta recaía sobre su Contemplación esencial haciendo aparecer la
separatividad, su capacidad de contención se reducía y la carga que llevaba se hacía más
pesada y más agobiante. Por eso le fue dicho también al Profeta en la Sura 94 : "¿No hemos
dilatado tu pecho y hemos retirado el fardo?" , lo que hay que entender como efecto de la
existencia verdadera conferida por una gracia suprema y de la rectitud -istiqâma- consolidada
en la permanencia después de la extinción; ahora bien eso fue hecho a fin de que tu pecho
abarque la concentración y la distinción, la Verdad y la criatura, y de que no permanezca más
sobre ti el fardo en la Síntesis original, y ningún velo de una de éstas condiciones en contra de
la condición opuesta.
A fin de que adviertas por este Libro y de que recuerdes a los creyentes la fe en lo oculto.
Esto quiere decir : "Que tu pecho no esté apretado por ello, a in de que te sea posible
transmitir la advertencia y el recuerdo", pues si su pecho se encontrase apretado, el Profeta
permanecería en el estado de extinción sin ver nada más que la Verdad, y miraría esta Verdad
con la mirada de la nada pura; ahora bien, ¿cómo podría en tal estado "advertir", "exhortar",
"ordenar" y "prohibir"?.
Si se considera que el principio de esta sura es una forma de juramento, su sentido sería:
"Juro por el Todo, desde su primer grado hasta el último", o "Por el Nombre Supremo", -pues
al ser la Sâd el soporte del Trono, mientras que el Trono envuelve la Esencia y los Atributos, y
el conjunto es el Nombre Supremo mismo- "¡Este es el Libro cuya Ciencia fue descendida sobre
ti¡". O bien "Este Corán es un Libro descendido sobre ti..."
46.- Y entre los dos un velo. Habrá hombres que conocerán por sus rasgos
distintivos. Gritarán a las gentes del Paraíso . La Paz sea sobre vosotros. Pero ellos
no entran aún cuando lo anhelan.
Lo que es apuntado aquí por los compañeros del Paraíso son las gentes cuyas buenas obras
son recompensadas entre los justos, los ascetas, los adoradores, cuyo paraíso es el Paraíso de
las almas.
Gritan a las gentes del Paraíso: la paz sobre vosotros. Saludan a las gentes del Paraíso
ofreciéndoles auxilio para purificarse y embellecerse, de las luces del corazón, esparciendo
sobre ellos beneficios y bendiciones. No entran porque ellos se han despojado de las
vestiduras de las cualidades de las almas y de sus goces, y porque se han elevado a un grado
espiritual superior al suyo. Eso no les aparta de la Presencia esencial, mientras que la visión de
la epifanía de los Atributos es una felicidad, aunque ellos, a saber los huéspedes del Paraíso,
querrían que entren, fin de que ellos pudieran absorver un poco de su luz junto a ellos,
esclarecerse por la irradiación de su rostro y conocer el placer de su presencia.
54.- Creó los cielos y la tierra en seis días luego se sentó sobre el Trono.
Dios se ha ocultado en las formas del cielo de los espíritus y de la tierra de los cuerpos
durante seis mil años, según la Palabra divina: "Un día para tu Señor es semejante a seis mil
años según vuestra forma de contar", es decir seis mil años desde la creación de Adam hasta
la época de Muhammad, pues la creación es la ocultación de la Verdad en las formas
manifestadas del mundo creaturial. Este período se extiende al comienzo del ciclo de
ocultación al comienzo de la aparición, que es la época del Sello de la Profecía, y la aparición
de la Santidad.

Sura 76: El Hombre


29.-Esto es un Recuerdo. Se compromete en el camino hacia Su Señor quien quiere.
Pero no querréis sino en tanto que Dios quiera. El es Omnisciente y Sabio. No lo
querréis sino por mi Voluntad; por el hecho de que Yo los quiero, ellos Me quieren. Su voluntad
está pues precedida de mi Voluntad; más aún, su voluntad, es mi Voluntad quien aparece en
sus formas epifánicas.

Sura 79: Los que arrancan


24.- Yo soy vuestro señor el altísimo. El faraón que estaba dotado de un alma fuerte,
sabia y omnisciente, avanzó en el valle de los Actos, atravesó el valle de los Atributos y,
velado por su egoidad, se atribuyó mentirosamente los Atributos de la Señorialidad
refiriéndoselos a sí mismo. Era ahí donde residía su injusticia, su tiranía y su revuelta. Era de
aquellos de quienes el Profeta ha dicho: "El peor de los hombres es aquel que conocerá la
resurrección en vida" por el hecho de que se ha elevado con su alma y sus pasiones a la
estación de la unificación de los Atributos. Y eso, es el más espeso de los velos.

Sura 87: El Altísimo


1.- ¡Glorifica el Nombre altísimo de tu Señor! Su Nombre altísimo y mayor es la Esencia
acompañada de todos los Atributos divinos. El versículo significa: "Despoja tu Esencia
despojando lo que es otra cosa que la Verdad y cesando de interesarte en lo que es diferente
de El, para que El haga aparecer sobre ella todas las perfecciones divinas -haqqaniya-. Está ahí
su modalidad de glorificación -tasbih- particular en el grado de la extinción: la cualificación
completa para recibir todos los Atributos divinos no existe más que en él, y su Esencia es el
Nombre altísimo mismo, en el momento en el que alcanza su Perfección. Cada cosa tiene su
modalidad particular de glorificación, y glorifica un Nombre particular entre los Nombres de su
Señor.
2.- "El que creo", quien te manifestó, "y que formó armoniosamente", es decir, quien
ajustó tu edificio -binya- de manera que reciba en su complexión -mizây- particular el Espíritu
más completo -tamm- cualificado por todas las perfecciones.
3.- El que decretó en ti la perfección especial completa, y quien guió hacia su aparición, su
existenciación y su salida en acto por la purificación y la depuración.
4.- el que hizo brotar la hierba de los pastos, es decir, el ornato de la vida de este mundo,
sus encantos, los lugares donde se come y donde se bebe: es el pasto del alma animal y el
pastizal de las potencias bestiales; e hizo de ella menudillos sombríos, es decir, que la ha
hecho pronta a desvanecerse y a desaparecer, como lo son los tallos secos y quebradizos, la
vegetación rala y ennegrecida. No te vuelvas hacia eso y no te ocupes de ello, pues serías
distraído de tu rito particular de glorificación, del desasimiento y del despojamiento de tu
Esencia; estarías velado lejos de la perfección que posees en estado virtual. No dejes de
considerarla para volverte hacia el ornato de la vida de este mundo, pues ésta es lo efímero,
mientras que la otra vida es lo permanente -bâqî- que jamás desaparecerá.
5.- Nos te haremos leer: te daremos a leer -lo que está escrito- en el Libro de tu
cualificación, que es el Intelecto coránico, en relación con el Corán que contiene todas las
Realidades esenciales. Te acordarás de él y no le olvidarás jamás, salvo lo que Dios quiere
hacerte olvidar y dejar, y que será guardado para el grado digno de elogio cuando en él seas
resucitado; El sabe lo que está manifiesto, es decir, la Perfección que se muestra en ti, y lo
que está oculto: lejano, en potencia.
8.- Nos te secundaremos en la más fácil, es decir, te asistiremos en la Vía más fácil, dicho
de otro modo, la Ley revelada, el más fácil de los caminos hacia Dios. Este versículo está en
relación de coordinación con Nos te haremos libre : te daremos la Perfección completa en
ciencia -Nos te haremos leer- y en práctica -Nos te secundaremos- ;y te ornaremos más
todavía encargándote de perfeccionar a las criaturas: es la Sabiduría eficiente -hikma-l-
bâliga- . Advierte pues, si la advertencia es útil; perfecciona a las criaturas por la
convocación. Si están cualificadas, si son capaces de recibir la Advertencia, sacarán provecho
de ella; dicho de otro modo, la Advertencia, aunque se dirige a todos, no aprovecha a todas las
criaturas, sino que está sometida a la condición de su cualificación. Quienes están cualificados
de antemano sacarán provecho de ella, el resto no.
Dios lo ha expresado globalmente diciendo: Si la advertencia es útil. Prosigue diciendo :
Se acordarán aquellos que temen, es decir, que quienes tienen el corazón dulce y una
naturaleza pacífica reflexionarán, escucharán la llamada y sacarán provecho de ella. Guardarán
su huella, a causa de su luminosidad y de su pureza.
Los desgraciados se apartarán de ella: los seres velados lejos del Señor, desprovistos de
cualificaciones, cuyo corazón está lejos, se guardarán de ella. Serán más desdichados que los
seres cualificados, pero cuya cualificación ha desaparecido y han sido velados por las tinieblas
de los atributos del alma. Quienes serán expuestos al fuego enorme, que comprende el
fuego de la separación del Señor por el velo que constituye la idolatría y la estación con otros,
el fuego de la obligación en el grado de los Atributos, el fuego de la cólera y de la irritación en
el grado de los Actos, y el fuego de la gehena de los "efectos" -athar- en las cuatro estaciones
del Mulk, del Malakût, del Yabarût y de la Presencia Divina -Lahût-, por siempre jamás. ¡Cuán
inmenso es su fuego! En cuanto a los segundos -el ser cualificado cuya cualificación ha
desaparecido- serán solamente expuestos al fuego de los efectos -athar-.
Después allí no morirán, porque su supresión será rehusada, y no vivirán realmente a
causa de su perdición espiritual -halâkahu-r-Rûhânî-: Serán castigados sin tregua ni fin en un
estado tal que desearan la muerte. Cada vez que ardan y perezcan serán devueltos a la vida y
serán castigados; no estarán ni absolutamente muertos ni absolutamente vivos.
El que se purifica logrará: el que se purifica de los atributos de su alma y de las tinieblas de
su cuerpo después del nacimiento de su cualificación, ganará y vencerá; El que invoca el
Nombre de su Señor, es decir, el Nombre particular por el cual, quien presenta a su Señor la
petición correspondiente a su cualificación, recibe las oleadas de su Perfección; así, el
Omnisciente para el ignorante, el Guía para el extraviado, el absolvedor para el pecador. Ese
Nombre no es en realidad diferente de la Esencia del ser que, él mismo, había descuidado al
velarse en las formas, las apariencias, los atributos del alma y las demás tinieblas, así como lo
ha dicho Dios: Han olvidado a Dios, entonces El los ha hecho olvidarse de si mismos.
Acordarse es buscar su conocimiento, y es buscar su Perfección propia, con la ayuda Señorial
-Ta`ayîd Rabbânî- y la asistencia divina -Tawfiq ilâhî-;
Y cumple entonces la Plegaria ritual: adora entonces al objeto de su adoración, al
develarse a él la Verdad bajo la forma de ese Nombre particular por el cual, después de
haberle visto en la Perfección a él destinada, conoce a su Señor.
Pero preferís la vida de este bajo mundo: sois negligentes, os habéis velado, lejos del
recuerdo de ese Nombre y de la Plegaria ritual del Señor, por el velo de la vida sensible, de sus
bienes, de sus ornamentos engañadores -zajârîf-, a causa de vuestra falta de purificación.
Amáis más esta vida sensible que la vida verdadera, permanente, espiritual, que es sin
embargo mejor y más durable.
Cierto, esto: dicho de otro modo, la utilidad de la Advertencia para el ser cualificado, su
inutilidad para el ser desprovisto de cualificación, el castigo de este último por el fuego
enorme, el logro de aquellos de los seres cualificados que son gentes de purificación y de
develamiento, la perdición de los que de entre ellos prefieren la vida sensible,
Está en los Libros: antiguos preservados del cambio y de la alteración, guardados junto a
Dios entre las Tablas luminosas y puras, con las cuales fueron instruidos Abraham y Moisés, y
cuya forma fue tomada por la revelación cuando descendió sobre los dos profetas
mencionados.

Sura 89: El Alba


27-28.- Oh alma apaciguada, sobre la cual ha descendido la Sakîna y que se ha iluminado
por la luz de la certeza, y se ha reposado en Dios de su turbación, retorna a tu Señor en el
estado de contentamiento. Es decir que, cuando hayas realizado la perfección de los Atributos
divinos, no te reposes ahí y dirígete a la Esencia al estado de contentamiento, que es la
perfección de la estación de los Atributos. El contentamiento al respecto de Dios no puede
ocurrir sino después del contentamiento de Dios a su respecto, así como lo ha dicho : Dios
está satisfecho de ellos y ellos están satisfechos de Él.

Sura 9: El Arrepentimiento
103.- Toma una limosna de sus bienes, para purificarlos y limpiarlos. Haz la plegaria
sobre ellos: tus plegarias son un apaciguamiento para ellos. Dios es el que Oye y el
Omnisciente.
Toma una limosna de sus bienes, pues el dinero es la causa de la aparición del alma y del
predominio de sus cualidades, es el sostén de sus fuerzas, la materia de sus pasiones, así
como lo ha dicho el Profeta: "El dinero es la materia de las pasiones". Es necesario pues que el
primer estado sea el desprendimiento al respecto del dinero, a fin de que se rompan las
fuerzas del alma, que sus pasiones y sus cualidades se debiliten, y que ella se purifique de los
aspectos tenebrosos que hay en ella, de la malicia de sus pecados y de la mancha de las
pretensiones de Satán. Es el sentido de su Palabra : para purificarlos y limpiarlos las
manchas; haz la plegaria sobre ellos ofreciéndoles la voluntad espiritual como apoyo,
esparciendo sobre ellos la luz de tu frecuentación; tus plegarias son un apaciguamiento
para ellos, es decir que la luz que tú esparces sobre ellos concediéndoles tu benevolente
atención, así como la fuerza de tu voluntad espiritual y la bendición que constituye tu
frecuentación, causan el descenso de la Paz -sakina- sobre ellos, y así sus corazones se
apaciguan y están en paz. Y la paz es una luz que se establece en el corazón acompañándole
en la dirección de la Verdad, y le refuerza en la Certeza y le libera de la negligencia que viene
como consecuencia de las sugestiones de satán y del orgullo del alma y sus imaginaciones por
no poder recibir la paz.
Dios es Oyente de quien pide y también de quien reconoce sus pecados, y Omnisciente que
conoce las intenciones y las voluntades y también lo que hay en las conciencias íntimas al
respecto del arrepentimiento y de la tristeza.

Sura 91: El Sol


1.- ¡Por el Sol y su claridad! Juro por el sol del Espíritu y su luz esparciéndose en el cuerpo,
irradiando en el alma.
2.- ¡Por la Luna cuando le sigue! Es decir, la luna del corazón cuando sigue al sol del
espíritu siendo esclarecido por él, que él se vuelve hacia él, iluminado por su luz, y que él no
sigue al alma, que le eclipsaría por su tiniebla.
4.- ¡Por la noche cuando lo cubre! Es decir, por la noche de las tinieblas del alma cuando
cubren al espíritu. Porque el corazón, que es el lugar del conocimiento y el Trono del
Misericordioso, no puede realizarse sino por la mezcla de la luz del espíritu y de las tinieblas
del alma, siendo el corazón por así decirlo una entidad compuesta de estos dos elementos, los
sentidos metafísicos no podrían aparecer claramente en el corazón y no podrían ser
distinguidos tal como lo son en el dominio del Espíritu, a causa de la luminosidad y de la
extrema pureza de éste. Aún cuando estos tres -espíritu, alma y corazón- sean en el fondo una
sola esencia, sus nombres son diferentes, como lo son sus grados de realidad.
5.- Por el cielo, es decir, por el espíritu vital, y por el Poderoso que lo ha construido.
6.- Por la tierra, es decir, el cuerpo, y por el Creador que la ha desplegado.
7.- Por el alma, es decir, la fuerza vital inscrita por naturaleza en el espíritu vital y que es
llamada, según la expresión de las gentes el exterior como de las gentes del interior, "alma"
-nafs- en sentido propio o general, o aún alma racional; y por el Sabio que la ha ajustado
equilibrándola entre las caras de la Señoría y de la bajeza, es decir, ni en las tinieblas del
cuerpo y su grosería, ni en la luz del espíritu y su sutileza, siguiendo lo que El ha dicho: Ni de
oriente ni de occidente; a continuación proporcionándola su constitución humoral y su
composición, y finalmente, preparándola para adquirir la perfección situándola como
intermediaria entre los dos mundos.

Sura 95: La Higuera


1.- Por la higuera, es decir, por las Ideas Universales, distintas de las Ideas particulares, y
que constituyen los objetos de percepción del corazón. Por el hecho de que estas ideas son
inmateriales, puramente inteligibles, y que ellas envuelven a las ideas particulares, por el
hecho también de que ellas fortifican al alma y dan la beatitud, Dios las ha comparado a los
higos, pues el higo no tiene núcleo, es al contrario todo él pulpa, conteniendo todas las
semillas, como las ideas universales contienen a las ideas particulares, y él engrasa al cuerpo,
siendo muy nutritivo y muy agradable de comer. Por el olivo, es decir, las ideas particulares
que con los objetos de percepción del alma. Por el hecho de que son concretas y preparan al
alma para recibir las ideas universales, Él las ha comparado a las aceitunas, pues la aceituna
tiene un núcleo y ella fortalece el aparato digestivo y acrecienta el apetito.
2.- Por el Monte Sinaí, es decir, por el cerebro que es la mina de la sensación y de la
imaginación y que, tal como una montaña surge de la tierra del cuerpo.

Sura 96: El Coágulo


1.- Lee en el nombre de tu Señor. Esta sura fue revelada en el primer grado que ocupó el
Profeta cuando fue conducido del estado de "unión" al estado de distintividad -tafsîl-; es por
eso que fue dicho que esta sura ha sido la primera revelada del Corán.
El sentido de la letra "bâ´" en la expresión ´bismi´ "en el nombre o por el nombre", es
instrumental como cuando alguien dice : He escrito con el cálamo, -Katabtu bi-l-qalam-; pues
cuando el Profeta volvió de Dios -Haqq- al estado de criatura -Jalq-, fue existente "por la
existencia principal verdadera" que había obtenido después de la extinción -fanâ- de su propia
existencia, y por el hecho mismo cualificado por las cualidades divinas. Fue así un Nombre de
entre los Nombres divinos, pues el Nombre es la Esencia con el Atributo.
Todo lleva pues aquí a decir: "Lee por el Ser esencial que es Su Nombre Supremo, de suerte
que fue a la vez el que daba la orden (de leer) -bajo la relación del estado de unión- y el que
estaba sujeto a esa orden -bajo la relación del estado de distintividad.
Es por eso también por lo que el Señor fue calificado entonces de "El que ha creado, pues
eso significa que Él es El que se ha velado bajo la forma de la "criatura". Es como si Dios
dijera: "Yo he aparecido bajo tu forma. Erígete pues, por Mí, bajo la forma de la criatura,
vuelve de la condición del Ser principal verdadero a la condición del ser creado y sé criatura
por Dios -jalqin bi-l-Lâhi-.
Cuando El le hizo retornar a la condición del ser creado en la forma sintética del Hombre, y
cuando le hubo ordenado envolverse (velarse) en ella, a fin de que se estableciesen
firmemente en él la Inspiración revelada -wahy-, el Descenso del mensaje -Tanzîl- y la Función
profética -Nubuwwa-, el Señor especificó esta creación por la mención del Hombre, después de
haberla enunciado de una manera general, y dijo:
El ha creado al Hombre de sangre coagulada
¡Lee! Y sabe que tu Señor es el más generoso.
Las últimas palabras quieren decir: Tu Señor llega hasta el más alto grado de la generosidad.
En razón de la generosidad que El posee por Su Esencia y por Sus Atributos, te ha conferido
Su propia Esencia y Sus Atributos. Es pues harto generoso para dejarte extinto -fanî- en el
estado de pura reabsorción unitiva sin reemplazar por algo tu ser "existente por ti"; por lo
demás, si El te mantuviera en el estado de extinción no manifestaría ningún atributo, no
solamente la generosidad.
En razón de Su generosidad suprema, El te ha honrado con el más noble de Sus Atributos que
es la Ciencia -´ilm-, y no te ha ocultado nada de Sus perfecciones. Es por eso por lo que el
más generoso se encuentra designado después como el que ha enseñado por el cálamo:
Se trata del Cálamo sublime que es el Espíritu primero y supremo. Eso quiere decir que el
Señor ha enseñado con la ayuda y por la intermediación de este Espíritu.
Seguidamente, como estaba en el primer estado de la permanencia -baqâ-, sin haber
alcanzado no obstante la estabilidad -tamkîn-, el Señor quiso estabilizarle y también
preservarle de la alteridad -talwîn- que podría producir la aparición de su egoidad, y de la
atribución abusiva a su "yo" de los Atributos de Dios; en consecuencia El dijo:
Ha enseñado al hombre lo que este no sabía.
Esto quiere decir que el hombre no tenía ciencia y que Dios le ha instruido de Su Ciencia,
confiriéndole Su cualidad de "Poseedor de Ciencia", a fin de que el hombre no considere que su
esencia particular está cualificada por sí misma por la cualidad de perfección, y que no cometa
los "excesos" que entraña la aparición de la egoidad. Es por lo que El le advirtió de no caer en
los "excesos de la tiranía" -tugyân-, diciéndole:
¡Cuidado! El hombre comete excesos
desde que se considera suficientemente provisto para poder prescindir de otro que él.Y
ello es así porque el hombre cree bastarse a sí mismo con su propia perfección.
¡En verdad, es hacia tu Señor hacia donde será el Retorno!
Este Retorno tiene lugar por la extinción esencial, que implica que tú no tienes esencia
propia, ni atributos propios.
El Profeta tuvo presente esta advertencia, observando la cortesía que convenía a su estado y
respondió -a la invitación de leer-: Yo no se leer -literalmente: yo no soy lector. Lo que quiere
decir: No soy yo el lector, sino Tú.
¿Has visto al que es el velado ignorante, bastándose orgullosamente con su estado, con sus
bienes y con su clan, prescindiendo de la Realida divina y que prohibe a un adorador, es
decir, que, por su exceso tiránico, impide a éste cumplir es estado de presencia -de Dios- su
plegaria y su adoración en la estación de la rectitud?
¿Piensas que así se basaría sobre la Guía
o que incitaría al temor piadoso?, quedándose en su politeismo y exhortando al politeismo
-esto dicho por hipótesis, como pretende.
¿Piensas al contrario que trata -la verdad- de mentira -por el hecho de su increencia, y
que se aparta de la religión ortodoxa, por el hecho de su espíritu de oposición y de tiranía- tal
como la cosa es en realidad?
¿No sabe que Dios le ve, tanto en un caso como en el otro, y que le retribuirá en
consecuencia?
¡Cuidado! Esto es una advertencia contra la intención de impedir la plegaria del adorador, y
una confirmación de que se trata de la segunda posibilidad de la alternativa -el caso del que
trata la verdad de mentira y se desvía- lo que excluye la posiblidad formulada en primer
lugar -el caso del que, aunque actuado contra un adorador en plegaria, estaría empero, por
hipótesis, basado sobre la Guía e incitaría al temor piadoso- y que constituye entonces el
objeto de la amonestación.
Si no se abstiene de prohibir la plegaria y de imputar al Profeta la mentira y el error -y esto
de la manera más completa y más cierta-, si no cesa de mostrar que se protege por su clan y
que se confía al poder de los suyos no preocupándose de la fuerza reductora u de la cólera
divinas, entonces Dios podría abatir sobre él las fuerzas de la Realeza -Malakût- celeste y
terrestre que actúan en el mundo de la naturaleza -tabi´a- y a las cuales nadie podría resistir:
¡Nos le agarraremos por el mechón, mechón mentiroso y culpable!
¡Qué llame a su asamblea, Nos llamarenos a Nuestros guardias!
¡Cuidado! ¡No le obedezcas!, es decir, no acuerdes con él, y quédate en tu actitud, opuesta
a la suya, atado a la doctrina de la Unicidad -tawhîd-.
19.- ¡Y Prostérnate Prostérnate por la prosternación de la extinción en la plegaria de la
Presencia de Dios! ¡ Y aproximate a El por la extinción de los Actos, luego de los Atributos y
luego de la Esencia. Es decir, permanece en la perfección de tu extinción completa en la
estación de la rectitud y de la invocación, de tal forma que tú estés en estado de permanencia
en Dios, aniquilado al respecto de ti mismo, y que no aparezca en ti en modo alguno la
alteración debida a la persistencia de elementos de los tres grados mencionados. Es por lo que
el Profeta decía durante esta "prosternación": "Me refugio en Tu absolución contra Tu castigo"
-es decir, en un acto Tuyo contra otro acto Tuyo- "y me refugio en Tu aceptación contra Tu
cólera", -es decir, en un attributo tuyo contra otro atributo Tuyo- "Y me refugio en Ti contra Ti"
-es decir, en Tu esencia contra Tu esencia. Y eso es el sentido de la "proximidad" que debía
buscar por la prosternación. En el hadiz se dice: El momento en que el adorador está más
cerca de su Señor es cuando se prosterna.
Y Dios es más sabio.

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