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Juicio al

Comma Johanneum

Convicto por un
proceso ilegal

Saikán – Bolivia
Octubre de 2012

1
1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que
ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.
2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y
guardamos sus mandamientos.
3 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus
mandamientos no son gravosos.
4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe.
5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
6 Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua
solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio;
porque el Espíritu es la verdad.
7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el
Espíritu Santo; y estos tres son uno.
8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la
sangre; y estos tres concuerdan.
9 Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios;
porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo.
10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a
Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado
acerca de su Hijo.
11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su
Hijo.
12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios,
para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de
Dios.
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a
su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que
tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
16 Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y
Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay
pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.
17 Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.
18 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues
Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para
conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este
es el verdadero Dios, y la vida eterna.
21 Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.

1ra. de Juan 5

2
Dentro del marco de la disciplina científica denominada Crítica Textual (la que es
aplicada a la Biblia para evaluar la seguridad de su texto tanto en el área interna
como externa), se realizó un juicio contra este pasaje de 1ra. de Juan capítulo 5, el
cual no fue efectuado conforme a la ley (cosa que saben muy pocos), y dicho pasaje
fue condenado y quitado de este capítulo en las ediciones de las Biblias modernas
pasando por alto varias leyes que no fueron tomadas en cuanta, lo que hace que
dicho texto haya sido convicto por un proceso ILEGAL.
A continuación en este breve trabajo se sacará a la luz el fraude realizado, con el
cual se pretende convencer al público en general de la no inspiración o no
canonicidad de dicho texto bíblico.
Se hará primeramente el análisis del juicio realizado contra éste párrafo desde el
punto de vista de la Evidencia Externa, y se pasará en segundo lugar al testimonio
de la Evidencia Interna que fue considerada para impugnarlo.

EL CASO DE LA EVIDENCIA EXTERNA

Existen ciertos principios críticos que guían a los eruditos en la elección de la mejor
lectura o variante del texto bíblico, los cuales son divididos comúnmente en la
actualidad en: Principios de Crítica Externa, y Principios de Crítica Interna o
Racional.
Los principios de la Crítica Externa que guían a los eruditos en la elección de la
mejor lectura o variente de un texto dado no se basan en el valor intrínseco de las
lecturas, sino en el conjunto documental que las avala, tratando de establecer el
valor y la autenticidad del texto o el manuscrito en sí. Analicemos ahora el juicio
que se ha emitido en contra del Comma Johanneum a la luz de estos principios.

Se dice que de los manuscritos griegos que tenemos a disposición, nuestro texto no
figura en los más antiguos, sino en posteriores o más tardíos, y que además tiene
mayor número de testigos en contra1 (es decir, que no lo contienen), por lo tanto
según ellos, eso les da derecho a los revisores, traductores y demás críticos a
quitarlo del capítulo 5 del texto canónico según las leyes de la Crítica Textual. El
principio que se invoca es que la mayoría es lo que cuenta en este aspecto, que es
definitoria, y además también la antigüedad. Pero veamos que nos dicen los
postulados de la ciencia de la Crítica Textual sobre la cual dicen basarse para
rechazarlo. Entre los cuatro principales principios, el primero advierte que:

No se debe aceptar una variante por el solo hecho de estar acreditada por el mayor
número de manuscritos.

1 Existe un tratamiento voluntaria o involuntariamente inadecuado de parte de los impugnadores en lo referido al testimonio
a favor de nuestro texto; las listas que se dan de los testigos a favor son generalmente incompletas o inexactas, faltando así a
la verdad. Los testigos griegos con que en este momento se cuenta, en los que aparece el pasaje, son los siguientes: 221mg (del
siglo X), 110, 88mg (siglo XII), 629, 429mg, 634mg (XIV), 636mg (XV), 61, 918 (XVI), 2318 (XVIII), l 60 (1021) y l 173; once testigos
legítimos en total.

3
Aún Kurt Aland, principal erudito editor, quien trabajó como uno de los cinco
responsables del Comité internacional e interdenominacional que editó El Nuevo
Testamento Griego de las Sociedades Bíblicas Unidas, autor de numerosas obras y
artículos en el área de la Crítica Textual, y que además es uno de los principales
impuganadores del texto que nos ocupa, admitió:

Teóricamente la lectura original puede estar oculta en un único manuscrito que se enfrenta
solo con el resto de la tradición.2

El tercero de los cuatro postulados principales se expresa así:


La antigüedad no siempre decide. Un testimonio reciente puede ser copia fidedigna de uno
más antiguo.

Entonces vemos que según lo que declara la Crítica Textual no existe fuerza
suficiente en esta área para justificar la omisión de Comma Johanneum
fundamentándose en solamente estos dos hechos, independientemente de lo que
pueda decir el testimonio de la otra ala de esta ciencia, el de la Evidencia Interna. Y
lo que es declarado por la ciencia de la crítica concuerda también con lo que el
Señor nos advierte:

No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más
para hacer agravios […] (Éxodo 23:2)

Esto hace más débil aún a este punto para rechazar dicho texto, por lo tanto, se
hace claro que debemos buscar en otra dirección.3

2“The Significance of the Papyri for Progress in New Testament Research”, The Bible in Modern Scholarship, ed. J.P. Hyatt
(New York: Abingdon Press, 1965), p. 340.
3
Los que omiten el párrafo en cuestión, aducen que están justificados en hacerlo porque tiene menos apoyo a favor en los
manuscritos griegos que otros pasajes del Nuevo Testamento. Pero véase como al mismo tiempo se nota la parcialidad y la
inconsistencia en éstos críticos los cuales por otro lado escogen incluir variantes (de seria importancia) que tienen en algunos
casos mucho menos apoyo en los manuscritos griegos que lo que tiene ésta sentencia (por ejemplo: 300 mss. contra 10
[cuatro de ellos dudosos] en el caso de 1ra. de Timoteo 3:16 para quitar la palabra “Dios”; y 1.618 mss. contra sólo 1 en el
caso de Marcos 16:9-20, para citar tan sólo dos ejemplos de muchos); y ahí se ve cuánto en realidad les importa a éstas
personas el testimonio del número de mss. griegos a favor o en contra para decidir la inclusión o la exclusión de un texto
dentro del Nuevo Testamento. ( “… juzgad con justo juicio”; Jesús, en Jn. 7:24)
Algunos se apoyan en los códices Alef y Vaticano como testigos a favor del final corto de Marcos, pero lo que no se dice es que
Vaticano (B) presenta un espacio en blanco exactamente del mismo tamaño requerido para incluir los 12 versículos al final
del capítulo 16, declarando con esto que el escriba copió de un manuscrito ya existente que lo incluía; y, como Tishendorf
bien observó, Alef presenta en ese lugar un diferente tipo de mano y de tinta, y hay un cambio en el espaciado y en el tamaño
de las letras, en un intento claro de llenar el espacio dejado por la remoción de esos versículos, revelando que la hoja es
fraguada, no es del original.

4
EL CASO DE LA EVIDENCIA INTERNA O RACIONAL

Atiende éste tipo de crítica al valor intrínseco de la variante para establecer su


autenticidad. Acá se toman en cuenta entre otros, por ejemplo, los factores
psicológicos que influyen en la obra del copista o redactor, ya que se considera que
todo copista humanamente se encuentra expuesto a cometer ciertas faltas
materiales propias de la tarea que realiza. Algunos de estos errores tienen lugar
por la negligencia del escriba, otros sin embargo pueden llegar a ser
semivoluntarios o voluntarios.
Lo primero que aducen en esta área en contra del testimonio a favor que existe de
ésta sentencia en los manuscritos con que contamos en el idioma griego, es que en
la mitad de los casos, el texto se encuentra incluido en el margen del manuscrito, y
por lo tanto para ellos, estos últimos testimonios (entre ellos el de más antigüedad),
no cuentan para nada a favor. Pero volvamos nuevamente en este caso a los
postulados de la ciencia de la Crítica Textual.
Entre los factores psicológicos que deben ser tomados en cuenta, en una obra
autorizada figura como el punto número nueve lo siguiente:

Incorporación del Margen


El copista puede suponer erróneamente que algo escrito en el margen, entre líneas o al pie
de página, se trataba de introducirlo al texto y lo reproduce como parte de él. Las palabras
así reproducidas pueden aparecer lado a lado con las del texto [no siendo en realidad originales].

Así se piensa que fue introducido el Comma Johanneum en el cuerpo principal del
texto de 1ra de Juan cuando ya entrada la Edad Media algún escriba consideró una
glosa o comentario de algún antiguo copista como parte del texto inspirado, y así
entró en ese grupo de testigos en el idioma griego. Según estos eruditos, este es un
testimonio muy fuerte en el sentido de que nuestro texto sólo se trata de una
adición tardía a 1ra. de Juan, dejando así demostrado que se trata de algo
claramente espúreo. Ellos dicen que de los once testigos en griego que lo contienen
(dos son leccionarios), cinco de estos lo tienen incorporado en el margen, entre
ellos el manuscrito más antiguo, el 221, por lo tanto estos testigos (la mitad del
testimonio) no son de la clase de evidencia que deba ser tomada en cuenta.
Pero veamos como continúan en su desarrollo los postulados de la Crítica Textual,
que repetimos, son según ellos la base para rechazar nuestro texto. En el punto
inmediato siguiente que trata acerca de estos factores explica:

Transmisión de líneas y pasajes


Una omisión accidental es descubierta, y la persona responsable u otra, coloca lo que se
omitió en el margen, al pié de página o en otro lugar, colocando una marca en el texto [o no]
para identificar donde debía haber ido. Un próximo copista puede fácilmente pasarlo por
alto y ser permanentemente desplazado del texto dicho pasaje.

5
Acá en éste punto debe ser llamada la atención del lector al siguiente muy común e
importante factor. En el punto dos se explica:

Pérdida de letras, palabras, sílabas o líneas por la semejanza de escritura


a) Haplografía: cuando letras similares o grupos de letras están muy cerca unas de otras,
es posible que una de ellas sea omitida. Este es el caso más simple y se llama haplografía.
b) Homoioteleuton (Homeógrafon): La semejanza opera de otra forma si el grupo similar
está en partes diferentes del manuscrito. El ojo del copista puede saltar del primer grupo
al segundo, de letras similares, y omitir así todas las que están entre medio.

Si el grupo similar de letras está en partes diferentes, el ojo del copista puede
saltar del primer grupo al segundo, de letras similares, y omitir así todas las que
están entre medio, y así comenzar a transmitirse el texto con posterioridad. Un
ejemplo sería justamente el que tenemos a continuación:

Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino
mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la
verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el
Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el
Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de los
hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha
testificado acerca de su Hijo.4

Fíjese el lector lo fácil que podía ser para un copista medieval, quien transcribía a la
luz de las velas, trabajando con columnas estrechas, y con un texto sin división de
versículos, sin signos de puntuación y prácticamente sin espacios entre párrafos y
entre palabras, caer en este error y cometer homoioteleuton. Y justamente éste
texto del cual venimos tratando es un ejemplo muy claro de lo que acá la Crítica
Textual viene diciendo.
Ahora bien, a la luz de esto, y reparando con atención en el segundo de los
postulados que presentamos (el de Transmisión de líneas y pasajes), vemos que
otra vez, nuevamente en este caso y más marcadamente que en el anterior de la
Evidencia Externa, la balanza no se inclina definitivamente para ningún lado,
dejando este argumento aparentemente tan fuerte en contra del Comma
Johanneum, como algo absolutamente NEUTRAL.
Otro argumento presentado en contra tomado de la Crítica Textual, es el de la
Interpolación. Pero también se vuelve en contra de los críticos cuando se mira con
detenimiento. Ahí se dice:
Interpolaciones
La interpolación siempre tiene un motivo. El motivo más frecuente es facilitar alguna
dificultad de sentido o expresión, y especialmente de errores obvios. La interpolación
fraudulenta, sea el fraude pío o de otra naturaleza es rara. Es una alteración deliberada de
un ejemplar, por una sustitución, adición u omisión; especialmente cuanto toma forma de
adición es muy difícil de detectar.

41ra de Juan 5:6-8, tal cual como aparece en la versión de la Biblia Reina Valera Revisión 1960, la cual está basada en el
Textus Receptus de Robert Stephanus (1550) y de los hermanos Elzevir.

6
¿De dónde sacan entonces, o cómo pueden declarar que se ve tan claro (como estos
eruditos comúnmente expresan), que en este caso del Comma Johanneum se trata
de una interpolación, basados en los principios que hasta acá acabamos de ver de la
Crítica Textual…?

Analicemos ahora un último punto que se presenta en contra de la inclusión de este


texto de 1ra. de Juan. Uno de los argumentos más fuertes según ellos, es que de
acuerdo a los postulados de esta ciencia, en caso de duda ante una variante, la
balanza se debe inclinar basándose en el siguiente principio:

Lectio Brevior potior


La lectura más corta se debe preferir a la más larga, debido a que el escriba tiende a explicar
y a glosar.

Y en el caso que nos ocupa, la lectura más corta es la que no incluye al Comma
Johanneum. Según los modernos críticos la fuerza de éste argumento es de
influencia decisiva (combinado con los demás que acabamos de revisar). Con esto
se piensa dar por terminado el asunto de la autenticidad de este texto. Pero lo que
generalmente no se explica es que no termina ahí este postulado de la Crítica
Textual, ya que seguidamente declara:

Este juicio se debe invertir si se detecta un homoioteleuton, haplografía u omisión de una


línea,

con lo que la fuerza de este testimonio se vuelve en contra de los impugnadores del
Comma, ya que en el párrafo se presenta un claro indicio o posibilidad de
homoioteleuton (debido a lo que ya se explicó anteriormente y porque existen
suficientes evidencias por muchos otros testimonios de que se puede tratar de una
omisión5), y además pero especialmente debido a la fuerte inconsistencia en la
gramática, como seguidamente se verá. Acá vemos otra vez, nuevamente, que esto
no puede ser presentado como un válido argumento en contra del Comma
Johanneum, sino todo lo contrario…

Por lo tanto encontramos que la Evidencia Racional o Interna no nos presenta


tampoco argumentos de validez suficiente para quitar el pasaje del texto de 1ra. de
Juan, dejando así la cuestión abierta a la siguiente pregunta: ¿pero acaso existen
evidencias fuertes a favor de la inclusión del pasaje en cuestión? Y la sintaxis
griega tiene la respuesta esto, como veremos a continuación.

5 Entre ellos cabe citarse el testimonio que presentan las citas de los escritores de los primeros siglos. Se dice que el
testimonio a favor del Comma Johanneum es muy escaso y tardío, y debido a esto se justifica su omisión. Pero lo que no se
dice es que un testimonio de crácter verdaderamente antiguo en lo tocante a manuscritos griegos (de antes de la segunda
mitad del siglo XVI) en contra de este pasaje NO EXISTE, por la sencilla razón de que no se han conservado hasta el presente
manuscritos griegos con el capítulo 5 de 1ra. de Juan anteriores a ese tiempo. Esto vuelve de crucial impotancia el testimonio
de los escritores antiguos que trabajaron en esos primeros cuatro siglos. El testimonio de las obras de los siglos II al IV en
donde se cita dicho texto nos da evidencia inequívoca de que el Comma Johanneum se encontraba presente en manuscritos
de la Biblia muy anteriores a los manuscritos griegos que no lo contienen de a partir del siglo IV. Como ejemplos se puede
citar a Tertuliano, Cipriano, Orígenes, Atanasio, Prisciliano, etc. El carácter de este breve trabajo no permite que este punto
sea tratado acá en profundidad.

7
EL TESTIMONIO DE LA SINTAXIS GRIEGA

¿Sabía usted que para omitir el texto bíblico que dice: “[Porque tres son los que dan
testimonio] EN EL CIELO: EL PADRE, EL VERBO, Y EL ESPÍRITU SANTO; Y
ÉSTOS TRES SON UNO. Y TRES SON LOS QUE DAN TESTIMONIO EN LA
TIERRA”, los modernos revisores y traductores del Nuevo Testamento griego
tornan incoherente la gramática del pasaje en ese idioma?
En el pasaje omitido de 1ra. de Juan 5:7 se expresa de manera patente la doctrina
de la Trinidad, declarando que el Padre, el Señor Jesucristo y el Espíritu Santo son
tres Testigos y a la vez Uno y el mismo Dios verdadero (no dando a su vez ningún
lugar en absoluto a la creencia en el politeísmo). Debido a esto muchos que no
aceptan las implicancias de lo que allí se declara quitan estas palabras, pero a un
costo muy alto: dejan en el pasaje de 1ra. de Juan 5:7-8 una oración en el idioma
griego donde aparece un artículo masculino: “los” (οι [joi]), concordando
directamente con tres sustantivos neutros (“Espíritu”, “agua” y “sangre”), lo cual en
ese idioma representa una muy sencilla e insuperable dificultad gramatical, una
imposibilidad desde el punto de vista sintáctico. Para más, al final del v. 8 aparece
una referencia ininteligible en ese lugar (το εν [to jen], “al uno”) reclamando un
antecedente inmediato que no existe, dejando así una construcción sin paralelo.
Pero la explicación a estos dos problemas aparentemente insolubles de hecho
existe. Mirando con imparcialidad y con detenimiento el texto de las nuevas
revisiones del griego, ahí se ve claramente que ALGO ESTÁ FALTANDO, que
arbitrariamente ALGO HA SIDO QUITADO, porque cuando se incluyen las
palabras disputadas en ese pasaje (“en el cielo […]”, etc.), en el acto la gramática en
ese idioma se torna coherente, cobra sentido: los dos sustantivos masculinos
“Padre” y “Verbo” dan cuenta de la presencia de los artículos masculinos tanto en el
v. 7 como el que después aparece en el v. 8 (por el bien conocido principio de
influencia o atracción de la sintaxis griega, que dice que los masculinos entre un
grupo controlan el género de un neutro conectado con ese grupo); y la sentencia
final inconexa del v. 8 encuentra automáticamente el antecedente al cual se estaba
refiriendo, en el “son uno” del v. 7 (ahora completo).
Existe otro principio de elección de la Crítica Interna llamado Lectio Facilitor, el
cual dice que se debe preferir, como correcta, la lectura mas difícil de comprender,
a menos que se oponga al contexto. Esto es debido a la tendencia de los copistas a
facilitar la lectura y comprensión de los textos. Consiste en la acción cambiar
letras, palabras o frases concientemente (a veces agragando al texto) con el fin de
facilitar su lectura o la comprensión. Ahora, ¿por qué no utilizan estos eruditos este
argumento que aparentemente les daría fuerza a su posición en contra de la
inclusión del Comma?, ¿por qué nunca hacen mención o uso de este principio? La
respuesta es clara: para nunca tener que tocar el tema de la sintaxis griega y que no
salga a la luz lo que cuando se descubre, le da un golpe mortal a toda su teoría.

8
CONCLUSIÓN

Sea que la omisión en sus orígenes haya sido deliberada o accidental, la misma
estructura del texto y la gramática testifican a voces que acá se trata de una omisión
y no de una frase añadida. Hemos visto que según su propia estructura interna,
1ra. de Juan 5:7-8 reclama a gritos la inclusión del pasaje de los tres Testigos
Celestiales: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y que su omisión en dicho texto
es, como se nos dice en Efesios 4:14, algo operado “por estratagema de hombres
que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”. Porque el Espíritu
Santo nos dice:

[…] hay algunas [cosas] difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen,
como también las otras Escrituras, para su propia perdición. (2da. de Pedro 3:16)

[Porque] muchos […] medran falsificando la Palabra de Dios […] andando con astucia […]
adulterando la Palabra de Dios. (2da. a los Corintios 2:17; 4:2)

¿Por qué el pasaje es quitado entonces? La respuesta es clara: por prejuicio


ideológico, por el aborrecimiento y rechazo de esta verdad gloriosa, que nos dice:

Oye , Israel:
YAHVEH nuestro DIOS, YAHVEH uno es.

el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno

(Deuteronomio 6:4; 1ra. de Juan 5:7)

“Yo pongo […] por testigos AL CIELO Y A LA TIERRA”, dice Yahveh el Señor. (Deut. 4:26) “No
se tomará en cuanta un solo testigo” (Deuteronomio 19:15) “A LOS CIELOS Y A LA TIERRA
llamo por testigos hoy contra vosotros”, dice él. (Deut. 30:19) “[…] Porque ESTE ES EL
TESTIMONIO CON QUE DIOS HA TESTIFICADO acerca de su Hijo [Jesucristo]” (1ra. de Juan 5:9)

Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas,
y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, la cual profesando algunos, se desviaron de la
fe. La gracia sea contigo. Amén. (1ra. de Timoteo 6:20-21)

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MINISTERIO CRISTIANO JESÚS ES LA VIDA – SAIKÁN