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El pensamiento filosófico de Lacroix es muy importante y se explicara una síntesis de su

propuesta personalista y algunas de sus críticas principales, sin embargo el objeto central de la
investigación es la antropología del filósofo de Lyon. a ) La noción de personalismo El
personalismo ha adquirido un significado indefinido y ambiguo. En este sentido, Borne habla
de una crisis de identidad que atraviesa este concepto, y Ricoeur anuncia que el personalismo
como hecho cultural ya no es aplicable, no es lo de hoy. Lacroix entiende que hay más de un
personalismo, desde el personalismo racionalista de Kant, o el personalismo individualista de
Renouvier, el personalismo moral ( de inspiración cristiana ) de Laberthonnière o el idealismo
personalista de Lachièze - Rey. Mounier no es el creador del personalismo, sino que lo ha
heredado de la doble tradición cristiana y romana, ha asumido el papel del personalismo
engagée, comprometido y encarnado, mientras que Lacroix asume su condición intelectual al
reflexionar en distinta perspectiva ( la pensé degagée ) la inspiración personalista. En el
personalismo como antiideología, se encuentra el núcleo conceptual del personalismo de
Lacroix, se refiere a él como inspiración y como antiideología. Se sitúa frente al concepto de
personalismo legado por Mounier y entiende que el personalismo es una inspiración que se
expresa históricamente de formas diversas. Al desmarcarse de las ideologías y de la noción de
personalismo como filosofía, Lacroix busca el cumplimiento de dos objetivos : Libra al
personalismo de las modas del momento, con lo cual el personalismo se identificaría con una
ideología más que comienza y termina en una época determinada y, al tiempo, lo libra de una
visión parcialista y reduccionista de la realidad. Que el personalismo sea inspiración significa
concebir una metafilosofía cuya máxima posibilidad sea la de remontar más allá de cada
doctrina concreta para encontrar en ella la motivación que la constituye, la experiencia
espiritual que la pone en marcha. El personalismo evita el reduccionismo, se configura como
una forma de totalidad. El objetivo del personalismo es para Lacroix lo universal en el hombre y
en la humanidad, para él las ideologías siempre intentan amenazar a la persona humana. El
personalismo trata de integrar las adquisiciones nuevas al método reflexivo tradicional
continuando las filosofías del sujeto, y la comprensión situacionista del mismo. Como
inspiración, el personalismo es capaz de vivificar las filosofías más diferentes, capaz de
confrontarse con la Religión, el Derecho o la Política ; interviene como fermento que impide
tanto al pensamiento como a la acción que se corrompan, esterilicen o reduzcan, bien a una
ideología, bien a una práctica posesiva y parcializante. Borne escribe en Le Monde : El
personalismo de Lacroix puede llamarse ultrapersonista, pues no es ni una doctrina, ni una
creencia, ni una opción convergente con otras doctrinas, creencias, opiniones, sino una
experiencia espiritual preliminar, anterior a todos los comienzos visibles, y a partir de la cual se
desarrollan doctrinas, creencias, opciones que le deben todo lo que éstas poseen de positivo, y
cuya interrupción, desconocimiento o perversión explican lo que toleran o tienen de negativo.
Ricour, el personalismo no debe ser un eclecticismo, para escapar del peligro del mismo, el
personalismo debe asumir las exigencias que se derivan de la estructuración de un sistema
concreto, con lo cual critica la noción del sistema abierto. c ) La persona, eje del personalismo
El personalismo como pensamiento filosófico es un movimiento de humanización porque
constituye una transformación, a partir de la conversión del impersonal se en un nosotros
comunitario. El eje del personalismo es, la persona en su circunstancia concreta.