Está en la página 1de 103

Iailones:

en torno a la identidad cultural de los jóvenes de la élite paceña

LIBROS DE BOLSILLO

Iailones:

en torno a la identidad cultural de los jóvenes de la élite paceña

Segunda edici ó n

Alex Lóp e z Illanes (c o ord . ) Ronal Jemio Per a lta Edwin Chuquimia V él ez

PRO G R A MA DE INVESTI G ACIÓN

E S T R A TÉG ICA EN BO LIVIA

L a Paz - 20 0 6

Esta publicaci ó n cuenta con e l auspicio d e l Dir e ctorio G e n e ral para la Coop e ración Intern a cional

d e l

Mini s t e rio

d e R e lacion es

Ext e ri o r e s

d e l os Paí ses Bajo s ( DGIS )

López Illanes , Alex Jailones : en torno a la identidad cultural de los jóvenes de la élite

p a ceña / Al ex Lóp e z Illane s, Ron a l Jemi o Peralta, Edwin Chuquimi a

V é lez . - 2 ed .-

La P a z: FUNDACIÓN PIEB , marzo 2006.

99 p., fots. , g raf. , 21 cm. - (Ediciones de Bolsillo; no. lO)

D.L . : 4-1- 33 2-06

ISBN : 99905-829 -3 -9 : Encuad e rnado

IDENTIDAD CULTURAL / JÓVENES-CLASE ALTA / JÓVENES- ÉLITE / JUVENTUD URBANA / COMPORTAMIENTO SOCIAL / ESTILOS DE VIDA / ACULTURACIÓN / APROPIACIÓN-ESPACIOS PÚBLI C OS / JÓVENES-TERRITORIOS URBANOS INVESTIGACIÓN SOCIAL / ZONAS RESIDENCIALES-LA PAZ

L título

2. s erie

D.R. © FUNDACIÓN PIEB , marz o 2006

E difi c i o Fort a l ez a , Pi so 6 , O f . 601

A v. A r ce 2799 , e squin a call e Cord e r o, La P az

T

e l é f o n o s: 2432582

- 2 43 1 8 66

Fax: 2 4 3 52 35

Correo e lectr ó nico: fundapi e b@ac e l e rate.com Web si t e: w ww .pi e b .o r g Casi ll a p o s t a l: 1 2668 , La P az

Diseñ o g r á fic o de cubierta: Alejandro Salaz a r

Foto d e tapa : L a R a z ó n

E di c i ó n : Hu go M o nt es

Producción: EDOBOL

Te!. : 241 0448

La P a z - Boli v i a

Impr eso e n B o li v ia

P rin ted in B olivia

Índice

Prólogo a la segunda edición

7

Introducción

11

1 . Sobre la identidad

,

,

,

,

,

,

,

19

2, Espacios y territorios de los jailones

 

2 3

1 . C a l a c o t o o " el lugar de l as pi e dr as am o nt o nadas "

23

2 . La ca ll e

 

,

2 6

3. El " col e"

29

4. E s p ac io s n o t e rritoriali za d os

3 0

3 , Instituciones de la élite

33

1 . El S A S, un " col e" e xc lu s i v o

33

2 . L os c lub es

35

4, Ra sg o s di s tintivos de la identidad cultural

jailona

37

1 . E l e nt o rn o d e lo s jó ve n es hi g h

37

2. de lo

El se ntid o

regional

40

3. de lo nacional

E l se ntid o

42

4 . E l se r vic i o militar

44

5. El ca pit a l lingüístico

4

6

6. ¡ Qui é n n e c es it a esforzar se?

4

7

7. Filiaci ó n y pr á cticas reli g i osas de l os j a il o n es

5

0

8. L a imp o rtanci a de la ap a rienci a fí s ic a

54

9 . Lo s j a ilone s y la autoridad p o li c i a l

6 1

10.

Pr á ctic a s y consumos cultural es d e l os j ó v e n e s hi g h

63

11 . L a Alasita

6 9

12 . L a fi es t a d e Todos

los Santos y H a ll o w ee n

70

1 3. Se ntid o y v a lor de

los a pr e ndi za j es d e l b ac hill e rato

7 2

1 3 .1 . El c urrículo

formal

72

1 3 . 2 . El c urr í culo

oculto

76

5. La identidad as umida

83

Conclu s ion es

89

Bibliografí a

9 5

Autores

99

Prólogo a la segunda edic i ón

En la actualidad las reflexiones sobre el ser joven , desde las ciencias so- ciales, se encuentran en constante debate teórico como e fecto de la au- sencia de una definición conceptual de juventud. De hecho se discute si es más apropiado hab l ar de juventud o de juventudes, si se trata de una categoría etárea o política, incluso se cues t iona si la juventud es más -o no - que una palabra, lo que directamente hace pensar en lo fragoso d e l tema. De todas formas existen tentativas de consenso que apuntan a re- conocer que cada época y sociedad tiene su propia acepción de lo que es ser joven, de lo que se deduce que las expresiones y prácticas juveniles también responden a esa concepción. Empero es el debate e l que sigue motivando reflexiones teóricas y estimulando trabajos empíricos que se desviven por entender, precisamente, lo que es ser joven en e l presente. En el contexto nacional, produc t o de la invisibilización de las colecti- vidades juveniles desde el ámbito investigativo, son todavía escasos los estudios que contribuyen a esta discusión académica, lo interesante es que en este puñado de trabajos es posible encontrar propuestas innovadoras como la investigación publicada por vez primera en 2003 bajo e l título :

" [ailones . En torno a la id e ntidad cultural d e lo s jó ve n es d e la é lit e pa ce ña ". Un trabajo realizado por Alex López , Ronal Iernio y Edwin Chuquimia, dos filósofos y un cientista de la educación, quienes efici e n- temente recurren a conceptos sociológicos y antropológicos para desa - rrollar un análisis centrado en lo que es ser joven de élite en La Paz y sus repercusiones en el terreno de las identidades culturales. Se trata de un estudio que logra insertarse en la compleja temática juvenil, a partir de reflexiones sobre las prácticas de consumo , donde la

7

capacidad adquisitiva de la colectividad estudiada juega un rol funda-

mental , las redes sociales, donde resaltan los espacios herméticos de so- cialización como ciertos colegios de la zona Sur, y las estrategias de

etnicidad , lo que permite advertir transformaciones

cias identitarias que se experimentan entre lo local y lo global . Al tratar-

se de jóvenes, y más aún si éstos son de élite, estamos en presencia de una colectividad con amplio potencial de entrada a la globalización occidentalizada, gracias a su capacidad de consumo y sus referentes o modelos de desarrollo cultural , lo que conlleva la reconfiguración de e le-

mentos identitarios , donde ciertos esquemas simbólicos, según el lugar y la ocasión , son retornados o asumidos como propios, o bien como ajenos, y utilizados con e l fin de distinguirse . Esto, entre otras cosas , explica la alta receptividad hacia la moda por parte de esta colectividad y el énfasis que cobra lo efímero, lo aparente y lo ostentoso, como factores capaces de incrementar otros capitales. Estas reflexiones son acompañadas de fundamentos teóricos que en-

cuentran su base en el pensamiento de P . Bourdieu,

mientos como el consumo, el prestigio y los capitales a la realidad paceña,

lo que otorga una base conceptual que ha servido bastante en la interpre- tación de datos etnográficos, recogidos desde un enfoque múltiple donde interactúan técnicas como la observación y las entrevistas . Siendo así que los datos no se quedan flotando en un mar de información, sino que encuentran un puerto desde el cual pueden someterse a un análisis con- secuente al marco conceptual, llegando así a plantear ideas depuradas que quedan como aportes sustanciales de la investigación . Considero que una de las ideas más contundentes y guía de la perspec- tiva asumida en el estudio, es la que plantea como característica de la identidad iailona la "capitalización de sus capitales", que en otros térmi- nos es la ostentación, ya sea del consumo, la apariencia o de las redes sociales , pero en todos los casos como señal de prestigio y elemento de distinción frente a la sociedad. Seguramente estas son algunas razones que explican la favorable res- puesta hacia la primera publicación, pero es la relevancia social de los temas planteados en [ailones la mejor justificación para que sea presen- tada esta segunda edición, lo que refleja que atravesamos una época don- de impera la necesidad de nuevos enfoques, miradas frescas y temas provocativos e inquietantes que rompan los conservadurismos de la

sociales e itineran-

adecuando plantea-

8

investigación social y sus trasfondos políticos. Al respecto, cabe mencio- nar que en la mayor parte de los estudios latinoamericanos sobre juven-

tudes, los agentes sociales y las colectividades pertenecen a sectores marginales, zonas periféricas y barrios populares, asumiendo que sus prácticas y manifestaciones son un efecto directo de esa condición de marginalidad, asfixiando la posibilidad de pensar en otros referentes ju- veniles y contrastados entre sí . Es en este sentido que la investigación [ailoties representa un quiebre a esa tradición investigativa, gracias a la aproximación sistemática a otro tipo de jóvenes, con distintas herencias culturales, distintos espacios de socialización y sumidos en otra realidad económica. Con todo, estudios de este tipo ayudan a romper el paterna- lismo de las ciencias sociales, que hasta ahora sigue siendo el ancla que

impide el desarrollo del conocimiento todo lo que representa el pensamiento

La aproximación a este sector social, o sea a los jóvenes de la élite paceña, es un excelente ejemplo de la noción de investigación estratégica en ciencias sociales, un concepto que rige la perspectiva de la institución patrocinadora del estudio: el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEBLque en el marco de la segunda convocatoria para investiga- dores jóvenes, ha impulsado a que se desarrolle este tema, cuyo acierto es el haberse preocupado por una colectividad influyente y decisiva en los procesos sociales, no con el fin de perpetuar privilegios, como bien acla- ran los autores, sino con la intención de recuperar para el país a un sector que parece ser indiferente ante la problemática social actual, y que a partir de una visión estratégica pueda ser aprovechado en beneficio de la sociedad paceña y la nación. De ahí que las propuestas y recomendacio- nes para políticas públicas en beneficio de la juventud deban tomar en cuenta a este sector de la población y no excluido arbitrariamente bajo suposiciones estereotipadas y poco estratégicas . Considero que la acertada recomendación que nos deja [ailoties no debe quedarse como un simple parche que disimule los grandes vacíos de las políticas públicas, por el contrario, debe proyectarse en una visión de mayor perspectiva y más ambiciosa, basada en la propuesta que a princi- pios del siglo XX hizo Walter Benjamín en La metafísica de la juventud, al manifestar la posibilidad de construir una cultura de la juventud, que

lograría consolidarse a partir de una filosofía basada en la adquisición de valores espíritu-culturales, la sólida formación intelectual y creativa, la

y, peor aún, es la reproducción de colonizador .

9

reforma de la enseñanza (patéticamente secularizada) y e l ejercicio de una moral que se particularice en cada individuo. Son todos estos argumentos los que me llevan a plantear que los distintos elementos expuestos a lo largo de [ailones, provocarán un impacto capaz de abrir nuevas sendas de investigación y reflexión con enfoques innovadores sobre la juventud, la identidad cultural y los estu- dios urbanos. Que la lectura de este texto despejado y franco motive múltiples in- cursiones por los terrenos inhóspitos donde las ciencias sociales aún no se han animado a explorar y que brinde luces para acercarse a ese proyec- to ideal de una filosofía para la juventud, capaz de producir una verdadera revolución cultural .

Alejandro Barrientos Salinas Antropólogo

10

Introducción

Los jóvenes de la zona sur de la ciudad de La Paz -aquellos que pertene- cen a las clases mejor situadas cultural, política y económicamente den- tro de la sociedad paceña- resultaban ser, desde determinado punto de vista, un grupo cultural con particularidades notables, dignas de aten- ción académica y, en particular, dignas de atención de los responsables de la política y de la educación. Sin embargo , en un momento histórico en e l que la juventud ha pasado a ser considerada como un sector prioritario para las políticas estatales y como actor social emergente , no deja de llamar la atención a quienes planteamos esta investigación el que los jóvenes de las clases de élite sean prácticamente ignorados o tal vez invisibilizados, tanto en la producción académica como en la conside- ración jurídico-política. La investigación urbana surgió bajo la forma de estudios sobre la po- breza urbana, sobre la participación de la mujer urbana y sobre la cultura urbana . Estas investigaciones fueron promovidas por instituciones de promoción y desarrollo que desean conocer actitudes y comportamien- tos de los actores urbanos. Así surge, por ejemplo , el trabajo de Xavier Albó titulado [ Khitipxtan s a ! ¿Qui é nes somo s! [Albó, 1979 ) .

Los materiales de investigación reflejan las distintas coyunturas eco- nómicas, socioculturales y políticas por las que ha atravesado el país. Si la producción de los años setenta se caracteriza por estar m á s abocada a la planificación y a lo infraestructural, (vivienda, trabajo y salud) , en los años ochenta ya es más reflexiva, pues los distintos organismo s impulsores de la investigación empiezan a sistematizar los materiales recogidos y

iniciativas de análisis sociocultural , mientras que en

surgen interesantes

11

reforma de la enseñanza ( patéticamente se cularizada] y e l ejercicio de una moral que se particularice en cada individuo . Son todos estos argumentos los que me llevan a plantear que los distintos e lementos expuestos a lo largo d e [ailon e s, provocarán un impacto capaz d e abrir nuevas sendas de inve s tigación y refl ex ión con enfoques innovadores s o bre la j uv e ntud , la id e ntidad cultural y lo s estu- dio s urbano s. Que la lectura de este texto de s pejado y franco motive múltiples in - cursiones por los terrenos inhóspitos donde las ciencias sociales aún no se han animado a explorar y que brinde luces para acerc a rse a ese proyec- to ideal de una filosofía para la juventud , capaz de producir una v e rdadera revolución cultural .

Alejandro Barrientos Salinas Antropólogo

10

Introducción

Los jóvenes de la zona sur de la ciudad de La Paz -aquellos que pertene- cen a las clases mejor situadas cultural, política y económicamente den- tro de la sociedad paceña- resultaban ser, desde determinado punto de vista, un grupo cultural con particularidades notables, dignas de aten- ción académica y, en particular, dignas de atención de los responsables de la política y de la educación. Sin embargo , en un momento histórico en e l que la juventud ha pasado a ser considerada como un sector prioritario para las políticas estatales y como actor social emergente, no deja de llamar la atención a quienes planteamos esta investigación el que los jóvenes de las c lases de élite sean prácticamente ignorados o tal vez invisibilizados, tanto en la producción académica como e n la conside- ración jurídico-política. La investigación urbana surgió bajo la forma de estudios sobre la po- breza urbana, sobre la participación de la mujer urbana y sobre la cultura urbana. Estas investigaciones fueron promovidas por instituciones de promoción y desarrollo que desean conocer actitudes y comportamien- tos de los actores urbanos . Así surge, por ejemplo, el trabajo de Xavier

Albó titulado [ Khitipxtan s a !

¡Qui é ne s s omo s! (Albó , 1979 ) .

Los materiales de investigación reflejan las distintas coyunturas eco- nómicas, socioculturales y políticas por las que ha atravesado el país . Si

la producción de los años setenta se caracteriza por estar más abocada a la planificación y a lo infraestructural, (vivienda, trabajo y salud) , en los años ochenta ya es más reflexiva, pues los distintos organismo s impulsores de la investigación empiezan a sistematizar los materiale s recogidos y

iniciativas de análisis sociocultural, mi e ntras que en

surgen interesantes

11

la actualidad , los protagonistas son los actores populares urbanos : muje-

res , jóvenes , juntas de vecinos , población desocupada j r e localiz a da ,

sociales y políticos urbana s, gobiernos municipales y com-

portamientos culturales. Durante los años 90 existía un inter é s por e l mestizaje , la problemáti- ca de las e tnias, la identidad y la identidad urbana. Entre los trabajo s que con s ideramos representativos, podemo s mencionar E s pa c io urb a n o y di-

movimientos

n á mi c a é tni c a . La Paz e n e l s i g l o X IX (Barragán , 1990) o la obra Ta c ha Uru : sla es p e ranza de un pu e bl o? Carlo s Pal e nque , RTP y lo s sec t o r es popular es urbano s de La Paz (Saravia y Sandoval, 1991). Sin embargo , el tema de la identidad urbana, tal como lo manifiesta

Elena Montenegro en su tesis de licenciatura titulada Con s tru cc i ó n d e id e ntidade s tipo en la ciudad d e La Paz , no fue estudiado. Montenegro sostiene que la identidad tipo implica una identidad adquirida durante un proceso histórico concreto y dentro de una estructura social dada. La identidad personal constituye el aspecto subjetivo del rol y la identidad tipo el aspecto más objetivable, universal y fácilmente reconocible. Las identidades tipo, entonces, constituirían cadenas que combinan

operativamente valores culturales,

dicionales; podrían constituir un recurso, un instrumento , un hito de r e ferencia para la construcción de las identidades individuales y grupales y , a través de sus elementos comunes, contribuir al diálogo entre grupos culturales . Por esta razón , la problemática de la identidad urbana cobra

un lugar central en nuestra investigación. Otro trabajo que tiene cierta r e lación con el que proponemos aquí es la

obra D e t e rrateniente s a ama s d e c a s a : Muj e r e s de la é lit e d e La Pa z e n

la prim e ra mitad del siglo XX (Barragán, Qayum

que rompe con la imagen de la mujer de la élite terrateniente r e legada exclusivamente al ámbito doméstico y la vida social . De la misma mane- ra, la obra citada permite cuestionar e l estereotipo de la mujer de élite que no hacía nada y que dependía económicamente primero de sus pa- dres y luego de su esposo. Así, la antropología urbana, la sociología, la psicología y otras discipli- nas han orientado con cierto grado de exclusividad sus esfuerzos de in- vestigación hacia grupos sociales completamente ajenos a los grupos de élite, de modo que las temáticas de la mujer, los niños de la calle, las migraciones, etc., fueron objeto de numerosos estudios . Contrariamente,

tradicionales y valores sociales no tra-

Y Soux, 1997) , trabajo

12

las temáticas r e feridas a grupos humanos que gozan de estabilidad eco- nómica han sido ignoradas por compl e to . Con esas consideracion e s , plan- teamos una investigación orientada a inda g ar la identidad cultural del grupo juvenil que pertenece a la s clases alta s d e la sociedad paceña y que

popularmente

tificar quiénes conforman dicho grupo y analizar las estructuras s imbóli- cas ( modelos , mitos , creencias y valores) d e l mismo . Queda claro que esta investigación no abarca , sino r e ferencialmente, a grupos etáreos distintos, como los a dultos de clase alta , entr e otros . Por

otro lado , temáticas juveniles importantes como la sexualidad o e l con- sumo d e al c ohol y drogas también quedaron al margen de nuestro estu - dio, pues e l equipo consideró conveniente centrar la investigación en los comportamientos visibles y direct a mente observables en los espacios abiertos y públicos definidos en el m a rco de esta investigación . El levan- tamiento de la información n e cesaria para tratar con un niv e l de rigor mínimamente aceptable aspectos altam e nte sensibles y delicados como el sexo y las drogas hubiera implicado un planteamiento de al c ance dis- tinto al que nos habíamos propuesto.

es denominado como j a il ó n, para lo cual se pretende iden-

Una breve digresión en torno a la palabra jailón

Antes de e ntrar en materia , no s ha parecido oportuno detenernos s iquie - ra por un momento para int e ntar definir qu é entendemos por jail ó n , pues desi g na al s ujeto central de esta investi g ación . Ya el mismo término jail ó n resulta atractivo y complejo. ¿ C ó mo se originó ? , ¿ quién o quiénes lo acu- ñaron? , ¿ cuál fue su sentido original , cómo e volucionó y cuál es su senti- d o actual? Esta creación d e l lenguaje popular fue construida a pa r tir de la voz in g lesa " bi g b ", es decir, "alto " o "e levado ", en r e ferencia a la posición social , y de la terminación "-ón", como sufijo aumentativo de connota- ción despectiva y ridiculizan te , s e m e j a nte a la de expresiones como "bo- cón" (el que habla demasiado), "comilón" ( e l que exagera c o miendo) o "llorón" ( e l que llora en exceso y sin motivo) . De este mod o , el sentido e timoló g ico de la palabra jailón es e l de r e s a ltar la posición o condición socioeconómica alta. No obstante , e l t é rmino resulta ambiguo , tanto por su construcción como por su u so, y pol é mico por las ac e pcion e s y

1 3

connotacion e s a veces contradictorias que adquiere . Veamos , jailón pu e- de si g nificar , e ntre otras co sas :

• Persona que tiene mucho dinero .

• Persona que no tiene dinero pero aparenta tenerlo .

• Persona que ostenta e l dinero que tiene .

• Persona que discrimina por cuestiones económicas y/o raciales .

• Persona que frecuent a espacios exclusivos .

El términ o es aplicable , por ejemplo , a personas qu e en realidad no

cuentan con una posición o condición e conómica y s ocial alta ; tambi é n podría aplicarse a individuos de nivel económico más bien bajo o venido

a menos e incluso a gente de "mal g usto " o de comportamientos

refinados, que en la pretensión de aproximarse o asimilarse a las c la s es altas despliegan actitudes de ostentación y refinamiento fingido o ilegíti- mo. En e l extremo opuesto, la categoría jailón se aplicaría simplemente a las personas que tienen una economía sólida , a los miembros de la é lite económica de la región . A s í , podemos con c luir que e l término jailón no designa a un grupo humano c laramente determinado. Por otro lado , la palabra jailón tiene una connotaci ó n moral dual : e s negativa d e sde cierto punto de vista y positiva desde otro. Lo jailón s e asocia a valores cuestionados por la moralidad convencional . Las con- ductas de ostentación , de discriminación, e l "materialismo" y la nega - ción de valores humanos como la humildad y la discreción en muchos casos le confieren un carácter peyorativo . En nuestro criterio, esa es la razón por la que la mayor parte de los jóvenes de la inv e stigación no se asumen directamente como jailones . Sin embargo , la p a labra jailón se a socia a condiciones y posibilidades atractivas como la riqueza , los privi- legios y e l poder , por lo que , pese a las connotacione s n e gativas señala- das , exi s ten muchos jóvene s que sí se autodefinen como jailone s. En este trabajo se utilizan los términos " jailón", " jov e n de élite" y " joven hi g h " indistintamente. Sin embar g o, no perdemos de vista las connotaciones particulares d e l término jailón, de las que hablaremos en el Capítulo 5.

poco

14

Algunas consideraciones metodológicas

El asunto de la investigación presenta facetas interesantes . No obstante, el desarrollo de este trabajo pretende proponer r e flexiones en torno a las preguntas que emergen antes que dar una respuesta a las mismas. Se adoptó una estrategia metodológica de aproximación múltiple que consistió principalmente en la observación. La aplicación de encuestas y entrevistas, tanto a los sujetos de la investigación -grupos juveniles de

élite- como a sujetos relacionados con éstos, y que bien pueden pertene-

cer a otros grupos, fue complementaria. Adoptamos la estrategia de observación debido a que estábamos ante un grupo de estudio que, al menos en una primera aproximación, se pre- sentaba como difícilmente accesible . En el curso de la investigación se reorientó gradualmente hacia una observación participativa. Es así como se preparó el instrumento con algunos criterios sobre comportamientos, procesos de interacción, actitudes, movimientos y distribución espaciales. La observación estuvo dirigida al mapeo de diferentes espacios físicos de concentración como la calle 21 de Calacoto y los centros comerciales asentados en la misma , además de centros de esparcimiento como las discotecas Underground, Malegría, Forum, Dragon Fly, Ojo de Agua , Reineke Fuchs, Ómnibus, Mongo's, Coco Bongo (que luego se cerraría), Capotraste, Casamar (ex Verolandia), Automanía y otras. De igual mane- ra, dirigimos nuestra atención a locales de expendio de comida rápida como McDonald's , Burger King , Dumbo's, Pollos Copacabana (Calacoto) ' café Alexander, café La Terraza; los restaurantes La Suisse , El Nuevo Galeón , La Tranquera, etc . Se realizan observaciones en centros de acti- vidad deportiva como el Club de Tenis La Paz, el Gimnasio de Achumani, el Club Hípico Los Sargentos, el Club Alemán y otros. Por otra parte, se realizaron observaciones en diversos colegios particulares como el Calvert, el Saint Andrew's, e l Franco Boliviano y el colegio Alemán . Por último , también se incluyó las iglesias de Achumani, San Migu e l y La Florida . Las observaciones en centros de acceso restringido como los colegios y c lubes privados se realizaron aprovechando eventos abiertos al público (actividades culturales, ferias y torneos deportivos). También se utiliza- ron encuestas debido a la necesidad de cruzar la información recogida, que en su mayoría era de tipo cualitativo y reforzar algunas variables de difícil acceso por su especificidad.

15

Se aplicó una encuesta que indaga sobre hábitos , preferencia s y con- cepciones entre alumnos de 4 ° grado de secundaria (último curso) de los colegios Alemán, Franco Boliviano, Saint Andrew's, San Ignacio y Loretto. Se realizaron tres talleres: el primero con alumnos de primer año de las carreras de Ciencias Políticas y Publicidad de la Universidad Nuestra Señora de La Paz, otro con los alumnos d e l 4 ° grado de secundaria d e l colegio San Ignacio y con alumnos d e l colegio Franco Boliviano . Se realizaron entrevistas no estructuradas a un joven y a una señorita

d e l grupo de estudio. También se realizaron entrevistas semiestructuradas

a una profesora d e l colegio Loreto , a un docente de la Universidad Cató-

lica Boliviana, a una peinadora que habitualmente trabaja a domicilio en la zona sur de La Paz, a un guardia d e l colegio Calvert y a una ex docente del colegio Saint Andrew's . La muestra fue seleccionada de acuerdo a diversos criterios. Bajo e l supuesto de que los jóvenes de élite se concentran en espacios "exclusi- vos" como los colegios particulares de mayor prestigio y tradición de la zona sur de la ciudad de La Paz, se s e leccionaron lo s colegios Alemán , Calv e rt , Saint Andrew's y Franco Boliviano , así como e l colegio Loretto y el San Ignacio. En ellos se seleccionó a alumnos/as de entre 15 y 21 años que cursan 3 ° ó 4 ° de secundaria. Se considera también como parte de la muestra a los jóvenes que frecuentan centros de esparcimiento que esta- blecen requisitos de membresía , gran capacidad de gasto o que fueron reiteradamente mencionados en las encuestas .

El cuerpo principal de la publicación que tiene en sus manos consta de cinco capítulos. En el primero se ensaya una delimitación del concepto de identidad cultural que orienta la interpretación de la información acu- mulada que se desarrolla en los capítulos siguientes . Así , descendiendo de la esfera conceptual para adentrarnos en la esfera de lo concreto, el Capítulo 2 está destinado al análisis de los espacios frecuentados por los jóvenes del estudio. El Capítulo 3, que tiene una extensión breve, descri- be las instituciones propias de los grupos juveniles de élite. El Capítulo 4, que es el más extenso, contiene la caracterización de las prácticas del grupo investigado . En este capítulo se analiza diversos aspectos que consi- deramos importantes para la aprehensión de la conformación de la identi- dad cultural d e l grupo juvenil de élite. En e l Capítulo 5 concentramos

16

información proporcionada por los mismos jóvenes objeto de este es- tudio en torno a la definición del jailón y la determinación de su propia identidad con relación a la élite y a la identidad jailona . Por último, en el apartado destinado a las conclusiones, pretendemos cerrar este recorrido por el mundo cultural del jailón , esbozando algunas reflexiones en torno a la identidad cultural de este singular grupo .

17

1 . Sobre la identidad

En este trabajo, la delimitación del concepto de identidad parte de re- flexiones sobre el sentido y la función de la misma . En la discusión sobre e l sentido de la identidad se plantea si ésta es un elemento esencial del ser humano o si, en cambio, se constituye culturalmente. En nuestro criterio, la postura" esencialista" (planteamiento referido a la unicidad e inmutabilidad espacio-temporal de la identidad) es errónea, salvo que se entienda la identidad como una matriz vacía cuyo contenido dependería del contexto cultural . Todos los seres humanos son susceptibles de ser socializados y es en este proceso de socialización donde se construyen, inicialmente, las identidades. Sin embargo,la polémica no está agotada . Por ejemplo , Hamelink (1989:

418) sostiene una de las posturas más críticas al respecto, planteando que el concepto de "identidad cultural" es inadecuado y debe eliminarse del

debate académico. Esta postura se sustenta en e l siguiente argumento: la identidad cultural no es análoga a la de los seres humanos como indivi- duos, en consecuencia , la identidad de éstos debe ser entendida como personalidad individual y la identidad cultural haría r e ferencia a lo que es la cultura . Esta referencia a la identidad de la cultura supondría, por una parte, que es posible aislar un sujeto identificable de una cultura y que este sujeto debería responder a unas características determinadas . Algunas de las críticas que propone este autor nos parecen apropiadas.

No obstante, quisiéramos puntualizar

que Hamelink está hablando de la

identidad de una cultura más que de la identidad cultural . La identidad de una cultura haría referencia a las particularidades que se le podrían asignar a una cultura determinada , mientras que la identidad cultural es

19

e l c onjun t o d e c aract e r íst i cas qu e una p e r sona o un co l ecti vo se a t r ibu - ye para se ntir se partí c ip e d e un a c ultura co n c r e ta. E s una cuestión d e perspectiva , p e ro esta di s tinción es mu y importante par a l a orient a ci ó n d e nuestro trabajo . La identidad de la cultura es un concepto más bien propio de los dis- cursos políticos, los cuales pretenden imponer al resto de la comunid a d unos rasgo s s imbólicos y una s prácti c a s c ulturales como espe c íficos d e una cultura determinada. Por eso se tiend e a ver la identidad de la cultur a como algo único y ese n c ial . Por nuestra parte, asumimos que se puede hablar de id e ntidad cultural sin ex c luir la posibilidad de pertenecer a uno o a vario s grupos . En otr as palabras , la identidad cultur a l estaría constituida por el se ntimie nt o d e

s e ntimiento d e

pertenencia que es plural y flexible . Así , por ejemplo , una joven puede sentirse joven, rockera y boliviana , según la r e lación que se establezca, la circunstancia en que se determina esta r e lación y el momento de la mis- ma. De hecho , sería mucho más acertado hablar de las "identificacion es de la persona " que hablar de la identidad d e l individuo . De este modo , la s identificaciones nos remiten al polimorfismo d e l ser y a su permanent e reconstrucción . Para aclarar e ste aspecto, convendría recordar la etimo- logía d e l término "persona " , cuyo significado en latín no e s otro que la má sc ara d e l actor que simbolizaba al personaje del drama. Las identificaciones se establecen por las interacciones con los dem á s . Tengamos en cuenta que la identidad es una relación dialéctica entr e el yo y el no yo . No hay identidad sin el otro. Por consiguiente, al hablar d e la identidad propia hay que considerar también la identidad ajena . La identidad personal es básicamente producto de la / s cultura / s qu e nos socializan , mientras que la identidad cultural se fundamenta en e l sentido de pertenencia a una comunidad . Tenemos la impresión de que este sentimiento de pertenencia que se limita a una sola cultura es mu y inestable. Bajo estos supuestos, resulta pertinente cuestionarse sobre:

p e rtenencia a una o una s c omunidad es d e t e rminada s,

• ¿Cómo s e establecen los rasgos distintivos de la identidad cultural ?

• ¿Cómo y dónde se va a construir una identidad cultural a la que uno debe aproximarse para ser identificado y aceptado como miembro de la comunidad?

20

¡Cuál es el grado de diferencia que la comunidad tolera antes de e stigmatizar? 1

Por otro lado , la función principal d e la id e ntidad cultural es la de ser una fu e nte de creación d e sentido para e l e ntorno . Sin e mbargo , la cuali- dad po s modern a de la sociedad actual introduce un pluralismo que e s t á ge n e rando una crisis de sentido en la s oci e dad " . Las condicione s estruc-

tur a les que producen esta crisis de s e ntid o s e e ncuentran , aunque e n for- ma s di s tinta s, e n todas las sociedad es o c c id e ntales : " la más importante de esa s condiciones es el pluralismo mod e rno , ya que éste tiende a d e ses- t a bilizar e l e s tatus de ' algo dado' conferid o a los sistemas de sentido y

valor e s que orientan la acción y s u s t e ntan la id e ntidad" (Berger y Luckmann , 1997: 105) . Según Castells (2001 : 394) , "la disolución de las identidade s compartidas, que e quival e a la disolución de la sociedad como sistema social significativo, muy bien pudi e ra ser el estado de cosas de nuestro tiempo" . Ante esta situación, B e rger y Luckmann (1997: 122) proponen que las investigaciones culturales se dirijan a los "tres niveles

de la producción, la transmisión y la recepción de sentido : a) hacia la comunicación masiva; b) hacia la comunicación cotidiana dentro de las comunidades , y e] hacia las institucion es int e rmedias que actúan con ese car á ct e r e ntre las grandes instituci o ne s , l as comunidades y el individuo " . En e l ca s o que no s preocupa , la s in s titucione s intermedias s erían , por e j e mplo , los centros educativos , e l g imna s io , los c lubes o la iglesia . Para Ber ge r y Luckmann (o p. c it .: 125),

só l o s i las in s titu c ione s int e rm e di as ga r a nt iz an qu e lo s p a trone s s ubjetiv os d e expe ri e nci a y ac c i ó n de lo s indi v idu os co nt r ibu ye n a la ne g ociación y o bj e tivaci ó n soc i a l d e l se ntid o, los indi v iduo s n o se se ntir á n co m o completo s ex traño s e n e l mund o m o d e rn o, y sólo entonc es será p os ibl e ev itar que la identid a d d e l a p e r so-

n a indi v idu a l y l a coher e ncia int e r s ubj e ti va

in c lu so d es truid a s por una mod e rnid a d ac os ada por l a cri s i s .

d e l a s oci e dad se v ean am e nazada s o

L os ca pítul o s 2 y 3 e stán dedicado s a r es pond e r a ca d a una de esta s pregunt a s. Emp e ro , ad e l a nt a m os qu e e n nu e stra opinión lo s r asgos di s tinti v os d e la identidad cultural se e stabl e- ce n a tr avés d e l os es tilos d e vida , los es p ac i os t err it o ri a lizados y e l grado d e dif e r e n c i a p e rrni- tido es t á e n funci ó n d e la tolerancia a la a u se n c i a d e un tipo de capital simbólic o .

2 T e ndr ía m os un e j e mplo de e sta cri s is d e c r eac i ó n d e se ntido para e l g rupo hi g h e n l a r e pro - b ació n , p or p a rt e d e l os adulto s, de l os g u s t os mu sica l es d e lo s jóv e n es, qui e ne s di s frutan b a il a nd o l a ll a mada " música d e minib ú s" [c umbi a p op ul a r ).

21

Desde una perspectiva diferente, Castells (2001 : 29) señala que no se debe confundir los roles y los conjuntos de roles con las identidades : "las identidades organizan e l sentido, mientras que los roles organizan las

funciones" . Este autor se centra en la identidad colectiva -no en la indi- vidual-, y propone la siguiente hipótesis : "quién construye la identidad colectiva, y para qué, determina en buena medida su contenido simbóli- co y su sentido para quienes se identifican con ella o se colocan fuera de

ella" (Ibid . ).

En ese sentido, y en el marco de la actual sociedad de la información,

Castells (2001: 30) diferencia tres tipos de identidades :

a) Identidad legitimadora, que es la que introducen las instituciones dominantes de la sociedad para llevar a cabo y racionalizar su domi- nación frente a los actores sociales.

b) Identidad de resistencia, que es la sostenida por aquellos actores

que se encuentran en posiciones devaluadas o estigmatizadas por la lógica de dominación de la sociedad .

c) Identidad proyecto, que se da cuando los actores sociales constru-

culturales dispo-

nibles. Además, al hacerlo, no sólo redefinen su posición en la sociedad, sino que también buscan la transformación de la estruc- tura social .

En consecuencia, para entender y valorar las identidades es necesario contextualizarlas en cada caso y no debe hacerse adecuaciones a tiempos y espacios diferentes.

Para este autor (Castells, 2001 : 399), las identidades son una cuestión crucial, porque en la era de la información el poder gira en torno a los

códigos culturales de la sociedad, y las identidades" construyen intere- ses, valores y proyectos en torno a la experiencia y se niegan a disolverse, estableciendo una conexión específica entre naturaleza, historia, geogra- fía y cultura" .

yen una nueva identidad a partir de los materiales

22

2. Espacios y territorios de los jailones

Sin lugar a dudas, e l territorio minantes para la constitución

ta la convivencia de las personas, sino también porque define condiciones de vida. Al hablar de territorio nos r e ferimos a una extensión geográfica que alberga grupos humanos para los cuales éste se constituye en recurso básico de actividades económicas, sociales y culturales. El territorio, des- de este punto de vista, es también una expresión cultural .

es uno de los e lementos esenciales y deter- de grupos sociales, no sólo porque posibili-

1 . Calacoto O "el lugar de las piedras amontonadas"

Evidentemente , el espacio físico e s uno de los componentes fundamenta- les de la identidad grupal , el espacio y sus fronteras actúan como e lemen- tos gramaticales de la constitución de la identidad grupal . Calacoto es el principal barrio de la zona sur de la ciudad de La Paz , que alberga a los grupos mejor situados social y económicament e. El

Cala coto está compuesto por las voces aymaras " k ' ala" =

piedra y "k ' oto" = montón, lo que podríamos traducir libremente como "pedregal", característica del paisaje de esta región de haciendas dedica- das, hasta la década de 1950, a las actividades agrícolas y ganaderas . Con una altitud promedio de 3.200 metros sobre el nivel del mar -600 me- tros más bajo que el centro de la ciudad de La Paz- y una temperatura

promedio de 16 ° C -superior en 2 ° y 4 ° C a la que se registra en e l centro

de la ciudad-,

los valles. En la década de 1950 , ésta era una región bastante alejada de la

presenta condiciones c limáticas templadas y propias de

toponímico

23

ciudad, por lo que los asentamiento s humanos correspondían a familias que podían darse el lujo de mantener una residencia en las afueras de la urbe y a grupos de campesinos aymaras dedicados a las actividades agropecuarias -de ahí que los ex colonos de la hacienda Patiño fueran conocidos como "lecheros"-. Tras la R e forma Agraria de 1953, la región

de Calacoto y sus aledaños pasó a propiedad de los "colonos" 1, quienes monetizaron sus parcelas vendiéndolas para la construcción de residencias particulares o para iniciativas elitistas como el hipódromo, que ocupaba la

actual urbanización de San Miguel; el Club de Golf La Paz, actualmente ocupado por la urbanización Los Pinos, o el actual Club de Tenis La Paz .

No obstante, en un periodo en el que los fenómenos de migración eran incipientes y aún no se había iniciado la extraordinaria expansión urbana de La Paz , la región d e l " pedregal" permaneció mayormente asociada al pastoreo y la agricultura , pero cobijó el crecimiento vegetativo de los gru-

emergente . La Figura 1 permite obser-

var el carácter esencialmente rural de la zona antes de la década de 1950.

pos de élite de la burguesía paceña

Figura 1 Calacoto antes de 1950

Esta d e nominaci ó n ha sido adoptad a en la ac tualidad por los campesino s [ pon g o s] que tr a bajaban la tierra y s ervían e n la ha c i e nda d e Julio Patiñ o , la cu a l s e ext e ndía por tod a la cuenca d e l río Oveju y o.

24

Con e l paso de los años , los as e ntam i ento s prolif e raron , d a nd o lu ga r a l a formaci ó n d e barrios que en algun os c asos co n s e rv an to po n í m icos aymaras com o K o ani y Aukisamaña y qu e e n o tr os c asos r eco nf ig ur aro n co m p l e t a - ment e l a top og rafía para acondici o n a rl a a l os re qui s ito s urb a no s, t a l co m o

ocurr e c o n l os barrio s de Achum a n i y L a R in co nad a, q ue se e r ig i e r o n so b re e l l e ch o d e un río y la ladera d e un ce rr o, r es p e ctiv a ment e. L a " apropi a ci ó n " d e l vall e d e Ca l a c o t o p o r l os nu ev o s h a bit a nt es se

ha dado tanto e n la dimensión fí s ic a [ t o p og r á fic a] como en l a dim e n s i ó n

simb ó lica . La r e lación congru e nt e e ntr e c ultur a y territorio , es d ec ir , l a territorialización , ha sido bastant e e f ec ti va, a l punto que la zon a s ur d e l a

ciudad d e La Paz está identificad a e n e l i m ag inario colectivo con la s c o n- dici o n es de vida y e l nivel de con s um o m ás e l e vados de toda la c iud a d " Desde e l punto de vista urbanístico (e l es t a do d e las calles , a v enida s y e l orn a t o público) , la zona sur tambi é n pr ese nt a las mejores condicion e s d e toda l a ciudad . La mayor parte d e la s resid e ncias construidas e n C a l ac ot o

y

sus alr e d e dores son de estilo "mod e rn o" y , en muchos c a sos, suntu os o ;

y

e l e sp a cio físico ha sido interv e nido d e m o do que evidenci a l a c a paci-

dad e c o nómica , la extracción soci a l y la s r e feren c ias cultur a l es d e s u s habitantes . E l tra za do de las avenidas, plaz as y m o numentos d e K ' al a k ' oto r es - pond e a per s pectivas cultural es ajena s a la ay mara. Por ej e mplo , l a a rt e ri a

m ás importante , la Av . José Balli v i á n -ex pr es ident e boli v i a n o-, co-

mi e nza c o n la e s tatua del g en e ral J osé Arti g as , héroe de l a ind e p e nd e n -

cia uru g ua y a , y t e rmina con la es t a tu a d e J osé Bonifáci o d e Andr a d a e

Sil va, pr óce r d e la independ e nci a d e l Br as il . La pla za ubicad a f re nt e a l a

i g l es ia d e San Mi g u e l, en l a call e 2 1 , ce ntr o n e ur á l g ico d e l a ac ti vi d a d eco n ó mic a d e la z ona sur , se llam a, n a d a m ás y nada meno s, pl aza G eorge

W as hin g ton .

La territorialización de la zona s ur se manifie s ta tambi é n p o r la p ec u- liar actividad económica que s e d e sarrolla en ella . En e f ec to , e l prim er s upermercado al estilo norteamericano de la ciudad fue ina ug urado e n

Cala coto, y la incursión de las transnacionales de comida r á pida McDonald's y Burger King se verific ó t a mbién en esta z o na; es m ás , l o s centros de ocio de mayor sofisticaci ó n funcionan en la zon a.

El Ín d i ce d e D esa rrollo Hum a no m ás a l to d e l d epa rt a m e nt o d e La P az se r e gis tr a prec i sa- m en t e e n es ta zo n a .

25

Siguiendo una consideración sobre el espacio realizada por Enrique Duss e l (1980) , al margen de la s dimensiones físicas , todo t e rritorio pos ee una dimensión geopolítica y otra e xistencial . La dimensi ó n geopolíti ca del espacio se da en la r e lación que é ste guarda con la distribución simb ó - lica del poder . L a dimensión existencial la encontramos e n la r e laci ó n que e l espacio guarda con la subjetividad de lo s indi v iduo s. Desde e l punto de vista g eopolítico , la zona sur d e La paz ciertam e nt e está revestida de poder e n todas sus variantes, pues alberga las oficinas de instituciones internacionales como Unic e f y otras agencias de la ONU , nu- merosas embajadas, residencias de empre s arios y políticos prominentes , ad e- má s de los colegios , clubes y centros de esparcimiento más exclusivos .

Existencialmente, la zona sur es un espacio cerrado y divorciado d e l resto de la ciudad . Está cerrado no por barreras físicas , c laro está , sino por determinadas construccione s simbólicas . La zona sur es un " oasi s" don- de lo que se ve -realidad o e spejismo, no importa- es mejor, pero, como es carísimo, no está al alcance de todos . La pobreza y la mendicidad va- gan por la calle 21, pero est á n pr e cisamente vagando y no asentada s ni establecidas allí . A diferencia de lo que ocurre en otras zonas de la ciudad de La Paz, en Calacoto y los barrios aledaños no existe un solo metro cuadrado que mendigo o indi g ente alguno ha y a tomado para sí por má s

de 12 horas. Lo que está en Calacoto es hi g h o e s t á al servicio d e

tal

condición . Allí, los niños de la calle no son testimonio de la pobr e za nacional¡ son cuidadores de autos. La trabajadora del hogar , normalm e n- te de origen ay mara , no es " e l otro " de cultura diferente : es la empleada , la c h o la encargada de los quehacer e s dom é sticos " ,

2. La calle

Los espacios que frecuentan los(as) jóvenes de la élite paceña est á n con- centrados principalmente en la zona sur. Comprenden desde la plazue- la semiescondida hasta el café al aire libre, pero todos estos espacios

El se rvici o domé s tic o , n o rmalm e nt e a c a r g o de mujer es ay mar as , ti e n e d os car ac t e rí s ti c a s di g n as d e tom a r se e n c u e nta p o r su s in g ul a rid a d. 10 much as d e la s e mpl e a d as us a n a tu e nd os q u e s o n ve rd a d e r o s unif o rm es: co fi as , d e l a nt a l e s , blu s a s y fal d a s d e la mi s ma t e l a . 2 0 l as e m- plead as as um e n múltipl e s t a r e a s : pa sea r al pe rro , lav a r e l aut o, pr e p a rar lo s a liment os, cuid a r a los niños , e tc .

26

corresponden a parámetros culturales y prácticas característicos o ex- clusivos de los jailones. El lugar más frecuentado, la calle 21 de Calacoto,

no es un espacio completamente territorializado, pues en tanto espacio público e intensamente comercial, acusa la presencia e influencia de

otros grupos sociales. Según Clifford Geertz, el reconocer los espacios urbanos como porta- dores de una dinámica de interacción permite ver la cultura como un proceso continuo de interrelaciones e interacciones desde donde se nego-

cian la producción, actualización y transformación de significaciones (Geertz, 1995). En ese sentido, la calle 21 de Calacoto y la avenida Montenegro son el escenario urbano más importante para tales produc- ciones y negociaciones. La negociación de estas significaciones se tradu-

ce, también, en producciones plásticas callejeras como los graffitis, en la Figura 2 podemos apreciar un graffiti pintado en una de las calles de acce- so a la Av. Montenegro que alude a la calidad y al precio del mundo high .

Figura 2 Graffiti en una calle de acceso a la Av. Montenegro, en el barrio de Calacoto

En la Av. Montenegro están, por ejemplo, los cafés La Terraza y Alexander, ambos decorados al estilo europeo. Son ambientes propicios para la socialización, vale decir, aptos para charlar, para ver gente y

27

también para ser visto. Precisamente , el caf é La Terraza dispone de una terraza al aire libre con una chimenea central, apenas a medio metro de la acera y delimitada por una reja metálica muy discreta. El mobiliario y la decoración de este café son de estilo más bien rústico , nada sofisticado o suntuoso, pero tiene cierta e legancia . La legitimidad de este café como centro de congregación de jailones radicaría en su ubicación , su ambiente "europeo" y sobre todo en la afluencia de gente high, más que nada jóve- nes , que acuden , como ya dijimos, principalmente para socializar¡ los jailones no van a estos sitios para alimentarse, sino para hacer vida social y para hacerse ver. Acudir a estos cafés es un comportamiento ritual que equivale a presentarse en sociedad y consolidar la filiación cultural . Junto a los centros comerciales se puede encontrar puestos de comer- ciantes informales asentados en la acera que ofrecen productos variados:

relojes de pared, calculadoras, pilas alcalinas, juguetes, muñecos de pelu- che y hasta utensilios de cocina destinados a satisfacer demandas más bien eventuales. En contraste , la calle 21 de Calacoto y la avenida Montenegro son un espacio donde también se presentan escenas de la pobreza . Hay niños de la calle y niños en la calle . Estos niños se reúnen en grupos de tres o cuatro y trabajan todos los días cuidando los autos parqueados, lustrando zapatos o limpiando parabrisas. Otro contraste que se vive a diario en ambas calles es la presencia de mendigos e indigentes apostados en las aceras . Es importante aclarar que los niños pobres y mendigos permanecen en la zona sólo por horas y su número se incrementa en momentos determinados como los sábados por la tarde y los domingos por la mañana. Los sábados en la tarde porque es el día de mayor afluencia de gente a las galerías y a los centros comercia- les. Los domingos se ubican en la plaza de la calle 21, en los alrededores y en las gradas de la iglesia de San Miguel . El siguiente comentario de un chofer de microbús es ilustrativo a este respecto:

Los potolo s [indigentes potosinosJ bajan los domingos a San Miguel, justo a la hora de la misa, igual que los albañiles bajan durante la semana: como a su trabajo".

Chofer de microbús de la línea 42. Tomado d e l protoc o lo de obs e rvación.

28

También es frecuente, en la Av . Montenegro, la presencia de artesanos de estilo "hippie" que ofertan collares, pendientes, pulseras y otras artesanía s de aceptación relativa entre los jóvenes higb.

3. El "cole"

Más allá de la residencia familiar, los espacios propios de los jóvenes de élite corresponden a los lugares territorializados, vale decir, los territorios que guardan coherencia con la cultura, que le dan posibilidad de manifes- tación y desarrollo y se constituyen a su vez en producto cultural . Éstos son espacios exclusivos en los que la admisión de personas de otros grupos sociales está limitada e implícitamente coartada por una serie de condicio- nes y requisitos que se resumen en la posesión de cierto capital simbólico y un determinado habitus, entendiendo por esto último "las disposiciones adquiridas, las maneras duraderas de ser o de hacer que se encarnan en los cuerpos", de acuerdo a la definición de Bourdieu (2000b) . Los centros educativos de la élite , desde la educación preescolar hasta el bachillerato, son espacios que presentan aspectos muy interesantes con r e lación a su configuración cultural . Para el caso que nos preocupa, los colegios más representativos son el Calvert, el Saint Andrew's School, el Colegio Alemán y el Colegio Franco Boliviano. El colegio Calvert está ubicado en la calle 10 de Calacoto y en su infra- estructura se puede advertir el paulatino crecimiento y la constante re- novación que ha experimentado. Los ambientes más antiguos tienen la típica configuración de colegio secundario estadounidense, donde cada aula corresponde a un docente o a una asignatura específica antes que a los grados o cursos . Los ambientes de construcción más reciente se atie-

nen a estilos arquitectónicos más modernos y versátiles.

torio, que tiene una capacidad para 300 personas y está tan bien equipado como los mejores teatros de La Paz, es un ejemplo de ello. Los campos deportivos y áreas verdes son atendidos con dedicación, lo que les impri- me una permanente atmósfera primaveral . La señalización y el sistema de comunicación en el interior del colegio Calvert están en inglés . La comunidad del colegio Calvert (autoridades, profesores, e studiantes, pa- dres e incluso el personal administrativo) corresponde a los clásicos fenotipos estadounidenses : la mayoría de ellos son de tipo anglosajón o

El teatro o audi-

29

afr o americano . Sin embargo , ca s i todo el p e rsonal de servicio y de se g uri- dad corresponde al tipo aymara . El colegio S a int Andrew's está en e l barrio de la Florida y colinda con La Rinconada, uno de los barrios más exclusivos de la ciudad de La Paz . En la infraestructura también s e pueden advertir estilos diferentes que corre s ponden a diferente s mom e ntos históric o s . No se puede decir que l as a ulas, especialmente las d e l niv e l secundario, sean sofisticadas ni mucho menos y presentan , más bi e n , serias deficienci a s para el desarro- llo de las actividades académicas . Pese a ello, y en función de las dimen- siones simbólicas asociadas al prestigio y la exclusividad, en la valoración de lo s grupos de é lite, es "e l colegio " 5 . Lo s campos deportivos y las áreas verdes son atendidos con gran cuidado; la cancha de fútbol es d e césped . El colegio Alemán , que hasta e l año 1993 funcionaba en la zona d e Sopocachi , se trasladó a sus nuevas instalaciones construidas en los t e - rrenos del club de residentes alemanes "Mariscal Braun" en el barrio de Achumani" . La arquitectura es moderna y altamente funcional . Dispone de amplios espacios abiertos y una atmósfera confortable . El colegio Franco Boliviano también está ubicado en la zona de Achumani , en la ladera de la meseta que lleva el mismo nombre. Su in- fraestructura e s funcional , presenta espacios abiertos y una cancha de fútbol de césped, pero enfrenta e l inconveniente del desnivel topográfico .

4. Espacios no territorializados

Adicionalmente a los espacios que acabamos de describir, los(as) jóvenes de la élite se mueven en espacios que no corresponden enteramente a sus prácticas y estilos de vida habituales; espacios en los que sus habitus devienen imprecisos, descontextualizados o simplemente inapropiados. Entre estos espacios podemos mencionar los centros de esparcimiento o acontecimientos públicos asociados más bien a grupos sociales y cultu- ras diferente s, a territorios ajenos . La entrada del Carnaval, conocida como e l [i s k'a Anata, o e l Ojo de Agua, local en el que regularmente se organizan presentaciones de música autóctona .

V é ase la s ecció n 1 d e l Ca pí t ul o 3: " El S A S , un 'co l e' exc lu s i vo ".

6 Ac humani es un barri o de l a zo na s ur co lind a nte co n Ca l a cot o.

30

El [ isk' a Anata es la entr a d a d e l Ca rn ava l p aceño . Pr o m ovida desde su ini c i o p or l a municipalidad ' , pr e t e ndi ó r ecu p e r a r e l se ntid o d e l os car n a- va l es d e a nt a ñ o, protagoni z ad os p o r e l c b ' uta y e l " P ep in o ". Es t os perso - naj es t í pi cos d e l c arnaval pac e ñ o e r a n as umid os p o r l os c h o l os e indi os , y la r es titu c i ó n d e l A nat a t e n í a c o m o tr asfo ndo político e id eo l óg i co u n a r e i v indi cac i ó n d e c la se . Pe se a qu e l a e ntr a d a era un a cont ec imi e n to b ási- cam e nt e " p o pular ", la particip a ci ó n d e gr up os d e é lite n o se d e j ó es p e r a r . E s t a particip ac i ó n ti e ne un c a r á ct e r cas i ocas i o nal que re co nfi g ur a e l es -

c e n a ri o y l o d es t e rritori a liza, haci e nd o p os ibl e la pr es enci a d e lo s j a il o n es. El es paci o d e l Ojo d e Agua ti e n e ca r a ct e rí s ti c a s s imilar es. Es t e l oca l , situ a d o e n un barrio esencialm e nt e ch o l o/ indi o -la c a ll e Ill a mpu- , d e infr aes tructura precaria, m o bili a ri o b a rat o y se r v icios d e fici e nte s, lle gó a convocar a jóvenes de la élite con e l a tr a ctiv o de escuchar auténtic a mú- sica autóctona en vivo y en directo, e l consumo permisivo de bebida s al c ohólicas, de hojas de coca y una atm ó sfera -entre genuina e iluso-

ria- de "reencuentro con las raí ce s culturales de lo nacional" .

La presencia de jóvenes de élite d e ambos sexos en este espacio habla, más bi e n , de inquietudes y búsquedas, de cierto grado de desafío fr e nte a la tradición cultural dominante en el grupo.

El impuls o e dilici o para la reposición d e l a e nt ra da f o l c lórica de Carnav a l " Ii s k' a Anat a" se ini c i ó e n l as ges ti o n es d e CONDEPA , partid o po l í ti co p o pulista que tuvo un gra n a r ra i go e n l os sec tor es p o pul a res y aymaras de l a ciud a d d e L a Paz.

3 1

3. Instituciones de la élite

Al a b o rd a r e l a s unto de la identid a d c ultural ' h a bíamo s a punt a d o q u e uno d e l os ni ve les d e producci ó n , tran s mi s i ó n y re c epción de se ntid o es e l de l as in s t it uciones intermedia s , qu e as um e n e se carácter e ntr e l as

grand es inst i tuciones, las comunid a d es y e l individuo . Estas in s titu c i o - nes es t a rí a n d e stinadas a la ne g oci a ci ó n y o bj e tiv a ción d e se ntid o a tr a - v é s de l os patrones subjetivos d e ex p er i e n c i a y a cci ó n para ga r a nti za r la continuid a d de la coh e rencia inter s ubj e ti va d e l a sociedad. Ahor a bi e n , aludir a las in s titu c i o n es n os a c e rcará a l os r a sgos es p e - cífi c o s qu e hac e n que las or ga niz a ci o n es sea n c oherente s c on d e t e rmi- nado g rup o so cial . Tales rasgo s se v i s u a li za n e n diver s a s dim e n s i o n es de l as o r ga ni z aciones -particul a rm e nt e e n l a cultura or g ani zac ional- , p e ro t a mbi é n en dimension es c o m o l a es tructura o r g ani za ti va, e l pr o -

ye cto in s titu c ional , l a normati v a , e l pr o c eso d e in s titucionaliz ac i ó n y l a

hi s toria.

1 . El SAS, un " cole" exclusivo

El Co l e gi o S a int Andrew's (Saint Andr ew's Sc hool o S AS ) f u e fund a d o e n

n ov iembr e de 1952 , poco d es pu és d e l triunfo d e l a Revoluci ó n Naci o n a l,

y obtuvo p e rson e ría jurídica bajo l a d e nominación d e Organiz ac i ó n Edu-

caciona l Bol i viana S. A . Respondía a la s ex p e ctativ a s de un grup o s o ci a l

d e élite qu e pretendía una educaci ó n dif e r e nciad a para sus hijos , l o qu e se

V é a s e e l Cap ítul o 1 d e e s t e t r a b a jo: " Sobr e l a i d e n t id a d " .

33

ref l e j a e n un cu rríc ul o co n as p ec t os a l tame nt e d ife r enc i a d os respecto a l a e d u caci ó n o fici a l , c om o por e j em plo , e l es tu dio inte nsivo d e l i d i om a in- glés o l a mecanografía . Nó t ese que e l carácter j u ríd i co de socieda d anóni- ma (y no cooperativa , como otros centros ed u cativos par t ic u lares fundados en el mi smo p erio d o) impl i ca que está orie n tado a l a atenció n exclusiva de l os hij os d e l os soc i os. E n cuan t o a l os d ifere nt es t ipos d e acc i ó n socia l desa rr o l lados, l o que nos l l eva a a n a li zar act i vi d a d es l iga d as a la asis t e n c i a soc i a l , la educación popu l ar, la formac i ó n de vo lu ntar i ados, l a p astora l socia l , etc . , podemos seña la r tres e l eme nt os cara ct eríst i cos en el Saint A n drew's Sc h oo l (SAS). Pri m e r o, los servic io s ed u c ati vos n o son o f er t a d o s a b ie rt a m en t e, es de - cir, e l co l eg i o es accesib l e só l o a fa mili as co n u n per fil socioeco n ómico

bien d e t er min a d o. Seg un do, e l co l eg i o co m o ins titu c i ón - con l a p ar t ici- pació n direc t a d e es tud ian t es e i ndi rec t a d e p a dr es d e fa m i li a- desarro - ll a a c c i o n es d e as i s ten c i a s oci a l q ue pu e d e n se r d o n ac i o n es de m a t eria l esco l ar o ma teri a l d e c o n st ruc c i ó n a un i d a d es e ducat ivas p eri u r ban as. E n

t erce r lu gar,

pac i o n es re l ig i osas - cató lic as-, a l as q u e h a d elega d o l a con du cció n aca d é mi ca y l a o ri e nt ac i ó n r e li g i osa y m o r a l de l c o l egio, co n v i r ti é n dose p rá ctic a m e nt e e n un c e ntro co nf e si o n a l a lo l a r g o d e p e riod os mu y im- por t a nt es d e s u hi s to r i a. L as cree nci as ge n e r a l iza d as cons tru i d as intu i ti va m e nt e e n to rn o a es t e co l eg io so n lo s sig ui e nt es:

e l SAS ha ma nten i d o un a v in c ul ació n mu y es tr ec h a co n agr u-

• Al es t a r es t r uctu ra d o c o m o un a e mpr esa p r iv a d a, e l SAS ti e n e i n - gresos eco n ó mic os e l eva d os y es un a e m presa prós p e r a .

• El SAS n o aca t a di spos i cio n es y po l í ti cas es t a t a l es e n mate ri a ed u - ca ti va o es t á al m a r ge n d e e ll as.

• El SAS a ti e nde a u na c li e nt e la exc lu s i va.

Un a di me n s i ón qu e ll ev a a d esc ub r i r l os pr oces o s i d e ntit ar i os

d e esta

orga ni zació n -así c om o los d e c u a lqu ier o tr a - es l a rev i sió n d e s u hi s- t oria y de s u pr oces o d e in s ti t u c i o nali zac ión . El SA S fu e un a resp u es t a d e la cl ase d e élit e a nt e e l a s c e n so p o l í tico d e se ct o r es popul ares y a nt e l a r eco n f i g ura c i ón d e es tru c tur as eco n ó mi cas y socia l es e n e l p aís. El SAS fu e crea d o f und ame nt a lm en t e para a t e nd e r l a necesi d ad de u n a educ a c i ó n es p ec i a li za d a - n o uni versa l o hum a n ís ti ca - co h ere nt e co n

3 4

una d e t e rmin a da vocación de c la se soc i a l . L a hi s tori a de es t a in s tituci ó n ha es t a d o y es t á prota g onizada por mi e mbr os d e un g rup o exc lu s i vo mu y

pr ó xim o a g rup os de poder y é lit es. El dir ec t o rio d e l a Organi zac i ó n Edu cac i o n a l B o liviana S a int Andr ew's

( O E BSA ) es t á compue s to por un p res id e nt e, un v i c epre s ident e y c in co di rec t o r es ( fin a nci e ro , secr e t a ri o , e du ca ti vo y vo cale s) qu e se e li ge n e n asa mbl ea ge n e r a l . E s t e dir e ct o ri o s u e l e o bt e n e r e l ev ad os g r a d os d e co n-

se n so y l egi tim i d a d y las pu g n as p o r oc up ar l os carg os s on mu y di s cr e t as. Por e j e mpl o, l os dir e ctorio s 1996-1 997 y 1 9 9 7 -199 8 fuer o n c o nf o rm a d os

por l as mi s m as p e r s onas , v erific á nd ose só l o un a rotación e n l a v i ce pr esi - d e n c i a y l as dir ecc ione s ". D e imp o rtancia neurálgica e n l a es tru c tur a in s titucional d e l SAS es la

Di re cci ó n P e da góg ica, una instanci a int e rm e dia entre e l Dir e cto r Ge n e -

ral y e l p e r s onal d o c e nte . E s l a c a r a v i s ibl e y o perativ a d e la s política s

in s tituci o nal e s y educativas d e l c o l eg i o, y encarna la cotidi a nid a d

espe c íficam e nt e escolar de la instituci ó n .

2. Los clubes

El Club d e T e ni s La Paz , ubicad o e n e l luj oso barrio d e La Fl o rida , es un a

a soc i ac i ó n d e car á ct e r ca s i familia r e n l a m e dida e n qu e l os r e qu is it os d e a dmi s i ó n - seg ún lo s es tatut os- ex i ge n p a r e ntesco d e prim e r g r a d o c o n a l g ún so ci o " , ad e má s d e l p ago d e l as m e nsualidade s. La se d e d e l

C lub d e T e ni s, so bre todo durant e l os t o rn eos a bi e rto s, p e rmit e l a pr e-

se n c i a y la participaci ó n de p e r so n as n o a fili a d as, p e ro en p e ri o d os r eg u-

l a r es, únic a m e nt e los s ocio s pu e d e n b e n e fi c i a r se d e la inf r ae s tru c tur a y l os se r v i c io s d e l c lub . El C lub d e Golf La Pa z e s un o d e l os m ás exc lus iv os . I ncorp o r a r se a l

c lub c omo so cio demanda suma s qu e a l ca n z an lo s si e te mil dól a r es a m e- r ic a n os y e l pa g o adicional d e c u o ta s m e n s u a les. S e en c u e ntr a ubicad o e n M a ll a silla , a unos 20 minutos de C a l a cot o c onduciend o un v e hículo

O E BS A , Orga ni zac ión Educacion a l B o li via n a Sa in t A ndr ew's, Estat u tos y R e g lame n tos, L a Paz, 1 988.

3 Es cie r to q ue a l g u nos soc i o s no cu m pl en con e ste r eq u is it o, p e r o se tr a t a de casos ais l a d os e n l os q u e s e ve ri fica l a m e di ac i ó n d e am i sta d es y "apor t es m o n e t ar i os" s i g ni f i cativos; e n defi n i t iv a, ca p ita l socia l y eco n ó m ico.

35

propio, pues la zona no cuenta con servicio de transporte público . In c lu- so los torneos o competencias c e lebrados en el mismo son de carácter ex c lusivo, ya que este c lub no admite la presencia de personas no afilia- das ni siquiera en calidad de espectadores.

36

4. Rasgos distintivos de la identidad cultural jailona

1 . El entorno de los jóvenes high

Con ve nci o n a lmente se concib e a la f a m i li a como una estructur a v in c u- lada a un s us trato de orden bi o ló g ic o: r e lación de pareja, procr ea ci ó n , consan g uinidad y parentesco , a lo qu e se a ñ a de la conviv e n c i a baj o un mi s m o t e cho , economía y su s t e nto c o mp a rtidos . La famili a, por otr o l a d o, repr ese nt a un a organización qu e ga rantiz a l a c o nservación d e la unid a d s oci a l , qu e di s tribu y e e l pod e r y pr o mu eve compon e nte s id eo l óg i cos y af e cti vo s d e modo que pre s erv a n s u int eg r ac i ó n y permiten s u p e r s i s t e n - cia e n e l ti e mpo y s u r e producci ó n .

L a f a mili a, s i g uiendo e l crit e ri o d e B o u r di e u , se co n s ti t u ye e n un s uj e t o

d e pr ác ti cas soc i a l es y, por tant o, e n un e l e m e nto i nd is p e n sa bl e

du cc i ó n d e l ord e n s ocial , n o só l o e n t é rmin os d e r ep r o ducci ó n bi o l óg i ca d e l a soc i e d a d , s ino t a mbién e n la r e pr o du cc i ó n soc i a l e n g en e r a l y p ar t ic ul ar - m e nt e e n l a r e producción de la s r e l ac i o n es soc i a l es . E n l a fa mili a se ac u- mul a n dif e r e nt es capital e s y se ve rifi ca l a t ra n s mi s i ó n d e l os mi s m os e ntr e ge n e r a cion es s ucesivas. Pierre Bourdi e u se ñ a l a al r es p e cto q u e l a f a milia "sa l vag u a rd a s u unidad por la tran s mi s i ó n y p a r a la tran s mi sió n a fin d e pod e r tr a nsmitir y porque ella es la unid a d d e m e dida para tran s mitir . Ell a es e l s uj e to principal de las estrategia s d e r e pr o duc c ión" (Bourdieu , 19 9 7 : 3 06) . Esto s e verifica ya des d e la transmisi ó n d e l apellido, e l e m e nto princi- pal del capital simbó l ico h er e ditario, y l a transmisión d e l p a trimoni o , el e mento c e ntral del capita l econ ó mico y simbólico. Así, l a familia s e perpetúa o mejora o pierde su posición d e c las e d e acuerdo con el r e sultado d e una g es tión co l ectiva d e l capital familiar. Entre los capitales culturale s

d e l a r e pr o -

3 7

y sociales gestionados por los padres están la profesión y la fuent e laboral , que en e l caso d e l grupo estudiado se caracteriza por una importante ten-

dencia a las á reas económico-administrativas. Como puede observarse en e l Gr á fico 1, la proporción de padres que son de profesión ingenieros, abo- gados / diplom á ticos y economistas / administradore s d e empresas al c anza el 6 8 % del total .

Gráfico 1 Distribución de los padres según profesión

D ipl o m á t i cos

12 %

Econ o mi s t as

In ge ni e ros

22 %

Otros

16 %

P

e ri o di s ta s /

publi c i s ta s

4 %

D o c e nt e s

4 %

M é di cos

4 %

S oció l ogos

4 %

F u e nt e : El a b orac i ó n pr o p ia co n d a to s d e nu es tras e n c u es t as

Con relación a la fu e nte labor a l o lugar de trabajo encontramos que lo s padres de los jóvenes d e l grupo de la clase alta estudiado se concentran en

la empresa privada, en negocios propios y también en la administración pública, tal como mue s tra el Gráfico 2. Está c laro que los cargos ocupa-

dos en las distintas in s tituciones mencionadas corr e sponden a niveles directivos y que , en muchos casos, pertenecen al patrimonio familiar . En cuanto a la profesión de l as madres, encontramos una concentra-

ción importante en las áreas de e c onom í a y administración de empresas, pero la profesión más frecuente , de acuerdo a los datos corresponde a la abogacía, con un 16 % . El trabajo en el hogar ocupa e l primer lugar con r e lación a la ocupación de la madre . Como puede vers e en el Gráfico 3 , la categoría " ama de casa " representa e l 19 % .

38

R epart i c i o n es pú bli cas

27%

Gráfico 2 Fuente laboral del padre

Co n s ul to r ía / n egoc i o p ropio ;2 :: . :3 %

Empr es a priv a d a

30%

Otros

2 0 %

No sabe / no responde

8 %

Ce n tros

e du ca ti vos

4 %

 

C

u e r po

1 - --- - 1

d

ipl o m at i co 4 %

P r e n sa

4 %

Fu e nt e: El a b orac i ó n propia con dato s d e la s e n c u estas

Gráfico 3 Distribución de las madre s por profesión

A dm . d e e mpr esas 6 % ' "

Eco n om i s ta

7

% ~

"' .

,

,,_-

Tec n o l ogía m é di ca

7

%~

Co m u n ica d ora / publi c i s t a

7 %

Docente

4 %

Secretaria

-""

---- , /

4 %

I D i p l o m á t ica 3 %

f -- - --- 1/

1 - -- --- -1 »> Art i sta

s - :

3%

- ----- P sicó l oga

3%

~ In ge ni era

3%

Fu e nt e: El a b ora c ió n propia con d a t os de l as e n c u es t as

39

2

. El se ntido d e 10 re g ional

U n s upu es t o ge n era li zado respec t o d e l os jóvenes en genera l y sobre los

g rup os de é lit e e n p ar t ic u lar sos t ie n e q u e ésto s es t án c ultu ral m en t e des-

a rr a i ga d os d e l se ntim ie nt o y / o n oció n d e l a nació n b ol i v i a n a. E l t érmi n o q ' aia , o q ' aii zo, que es de u so m ás frec uent e e ntr e l a po bl ació n aymara

d e la z o n a s ur d e la ciud a d d e L a Paz , r e fleja pr e cisam e nte

neo d e l os mi e mbr os d e l as c l ases eco n ó mi ca m e nt e pri v il egia da s de L a Paz . L os gr up os d e é lit e, e n l a mi r ad a d e l os gr upo s p o pula res , es t án m ás i d e ntifi ca d os c o n lo n o rt ea m e ri ca n o o e ur o p eo . Ad e má s, l os g ru pos d e

é lite se rí a n poc o sensibl e s a l as tradi c i o nes c ultural e s origin a ri a s y mos-

e l o ri gen forá -

tr

a rían un marcado de s ap eg o r es p e ct o d e lo b o li v ian o, un d es c o n oc im ie nt o

e

in c lu so desca lifica c i ó n d e l os se ntimi e nto s e ima g inari os p o p u l ares-

n ac ion a l es . En t a nt o qu e lo boliviano, l o naci o nal , se s u e l e a so ciar a lo n a t ivo, a ex pre s i o n es culturale s (mú s ic a, pl ás tica , a rte culinari o, e c o n o mí a, re li-

g i ó n , e tc .) an ces tral es o s impl e m e nt e p o pul a r es, e l s upu es t o d escrito e n e l p á rraf o a nt e rior r es ult a r ía mu y ad ec u a d o. Es ev i d e nt e q u e l a mayoría

d e lo s mi e mbr os de lo s g rup os d e é lit e n o d escie nd e n d e f ami li as n a ti v a s

y, e n cambio, sí desciend e n d e f a mili as e ur o p eas y/o c rioll as . Aunq ue en l a actu a lid a d a dvertim os un a c on s id er abl e m ovi lid a d e c o n ó mic o-soc ial - gr up os ec on ó mi c am en t e p o d e r osos e m e r gen d esde c l ases po pul ares y ,

a

la in ve r s a , g rup os d e c i e rt a tr a di c i ó n e liti s t a e nfr e nt a n un a d e ba c l e eco -

n

ó mic a-,

lo s g rupos d e é lit e n o es t á n v incul a dos a l os a p e llid os nat ivos,

p

e ro sí a a pellid o s " ex tr a njer os " . En l os col eg i os s e l e c c ionad os par a es te

es tudi o no se r egis tran , p o r e j e mpl o, a p e llido s t í picam e nte ay m a r as como Qui s p e o Ticon a. Lo s j óve n es d e la é lit e no so n " ch ' ukutas " " picov e rd es'", a unqu e sea n

p a ceño s . No corr e sponde a tribuir a lo s jóven es de la é lit e a tal e s ca rac te-

rí s tica s, pues par a ellos , por un lado l a pul c ritud y la apari e n c ia so n as -

pe c to s cu y o cuidado y a tenci ó n so n p r ioritario s y , por otro lad o , la v i ve n c i a

"C h ' ukuta" y " p icove rd e " so n t érm in os qu e desi gn a n es p e cí fica m e n te a l os p aceños, so n "g e ntili c i os" qu e in co rporan s i g nificati vas conn o t ac ion es c ultural es o ac titudi na l e s . C h ' uk u ta d e riva d e un pe rs o n a j e prot ag ó ni co d e l car n av al p a ce ñ o d e a nt a ñ o: e l "c h ' uta" , Por otr o l ado , " p ico v e r d e" h a r ía r e f e re n cia a un rasgo caracte r í s t i co d e l q ue ac ull ic a coc a e n gra nd es c ant i - d a des , privi l egio de l os de i n dios y c h o l os p aceños por s u prox i mida d a l o s Y un ga s. O t ros t é r m inos de f un ci ó n s imil ar e n l as co n strucciones p op ul ares d e l l e n guaj e s o n: co c h a l a ~ cocha b a m bi n o , ca mb a ~ cr u ce ñ o o b e ni a n o , c h apaco ~ tar i j e ño.

40

d e l carnaval , aunque incluya la participación en entradas fol c lóricas y exista un notable crecimiento d e l gusto por la música popular , ti e ne sen- tidos y protagonistas diferentes al carnaval de los c b ' uta s. Lo paceño de los jóvenes de élite radica más bien en la a s imilación de aspectos modernos y contemporáneos que han ido identificando e identi- ficándose con la región y diferenciándola de otras . Los jóvenes de nuestro estudio se asum e n paceños porque al habitar en la metrópoli más impor- tante del país , que además es la sede del Gobierno central , asumen esti - los de vida cosmopolitas, tienen referentes políticos, económicos y culturales más variados e intensos que los regi s trados en el int e rior del país. La adscripción a la paceñidad , para lo s jóvenes de la zona sur de La Paz, antes que pasar por el arraigo en aspectos ancestral es y basarse en expresiones de las culturas andinas , tiene que ver con la filiación a la preeminencia e importancia r e lativa de la ciudad en términos políticos, culturales y económicos. Ese es el sentido que advertimos en e l testimo - nio de una joven recién egresada de secundaria.

Para mí, ser paceña es vivir en La Paz . Esta es la capital , la s ede d e g obierno aquí pasa lo más importante d e l paí s . Pese al cr e cimiento de otra s c iudades, La P a z no perd e rá s u importanci a. A mí me encantan Santa Cru z y Cochabamba , p e ro " la vida " es t á en nuestra ciudad " ,

No cabe duda d e que la identidad paceña de estos jóvenes no estriba en valores "cívicos" . Por ejemplo, el 16 de Julio y e l 20 de Octubre, que señalan la conmemoración de las efemérides c ívicas de la región, según la observación realizada, no tienen verdadera significación para los jóve- n e s. La identidad paceña se construye de manera más tangible a lrededor d e la participaci ó n en las fragmentaciones pseudotribales generadas por e l d e porte . Así, los jóvenes de la élite son paceños, entre otras cosas , por- qu e son hinchas d e l Bolívar o de The Strongest " , los principales equipos de fútbol de La Paz. Ser paceños , como proceso identitario para los jóvenes de la élite, im- plica definirse también en términos negativos . Dicho de otro modo, la

Entrevista a una es tudian t e egresada del colegio Franco Bolivi a no. L os c lubes Bolívar y The Strong e st s on los equip os d e fútbol d e prim e ra división más imp o rt a ntes del d e p a rtam e nto y ti e n e n s impatizant e s e n rod a s las clases so c i a l es paceñas.

41

identidad pac e ña se estructura a partir d e lo que s e es, p e r o tambi é n a

p a rtir d e l o qu e no se es. Y l os j óv enes d e l a z o na sur de L a P a z no s on , p o r e j e mplo , " camba s". Habl a r (s aber hablar ) v a más all á d e l a c apacidad d e comunicar s e en e l marco d e una len g u a , inc o rpora tambi é n una se ri e c onsiderabl e mente elabor a d a de modism o s , e ntonacion es y estructura s gramatical e s que marcan s e ntidos compartidos por y par a una identid a d

colectiva.

implica e s tructuras gramatic a l e s castiza s, ad e más de modi s mos y entona- ciones americanizadas. Las es tructura s g ramaticales d e l c a st e llano habl a - do e n region es d e l oriente bolivi a no ( S a nta Cruz y e l Beni) o las comun es

a

lo s argentin os, que en s ector es popular es r e pr es enta un e l e m e nto de pr es ti - gio , para lo s j óve nes de la é lite paceña e s s i g no inequí v oco d e di s t a ncia cultural y l e janía id e ntitari a. Una de nu es tra s entrevi s tada s, con un ton o s uave pero s e guro , y con ci e rto acento in g l és, nos de cí a al r es pecto:

Ser paceño supone h a blar como tal , y en el grupo juvenil de élit e

los de L a Pa z nos difer e nciam o s de otros , d e l o s cambas y d e otr o s , por l a form a de habl a r. Ello s pronuncian c o mo gauch os y no s otros norm a l , ¡ves?'

La élite juv e nil nacida e n La Paz se id e ntifica con su ciudad porqu e e n e lla adviert e la s condiciones pr e sentes d e s u desarrollo s ocio e conómic o y l a g arantía futura de su c o ntinuidad cultur a l . S e siente paceñ a no por s er a y mara , s ino porque " tu e rc e" 5 por The Stron g e s t o por e l Bolívar, o p o r l a "s ofisticación" de su forma de hablar , qu e está claram e nt e diferenciad a de las variantes orientales y que sólo admite influenci a s anglosajona s . Por otro lado , tampoco ser á extraño que a un joven de la élite paceña se l e e scape un " ¡ ya a! ", que e s más bien un a e xc lamación c a r a cterística d e l l e nguaj e popular .

3. El sentido de lo nacional

La población boliviana in g resa al siglo XXI enfrentando una de la s fragmentaciones más importantes de su historia . Difer e ntes sectores

Entre v i s t a a un a es tudiant e eg re sa d a d e l c o l eg i o F ra nc o Bolivian o . En la s o b ser v a cion es r e aliz a d as a dv e rtimo s qu e , e n ocas i ó n d e partid os imp o rtant es d e s u s e quip o s , l os j ó v e n es hi g h luc e n di s tinti vo s corr es p o ndi e nt es y e n mu c h os casos p a rti c ip a n e n l as b a rr as a p os t a d as e n lo s se ct o r es po pul a re s d e l es t a d io.

42

tales como organizaciones aymaras o el grupo "Nación Camba", a su tiempo reivindicaron la formación de naciones distintas y separadas de la ficticia nación boliviana. Las nociones de Bolivia y de lo boliviano se cuestionaron a tal punto que no es del todo imposible asumir que Bolivia es solamente un Estado que abarca, aglutina -no integra ni representa- a un conjunto de naciones. En ese contexto, para los jóvenes de la élite paceña lo boliviano se reduce al patrimonio natural y a la reserva cultural del país; la nación se restringe al sentimiento intenso pero fugaz del chauvinismo deportivo. Los jóvenes de élite piensan a Bolivia como un "paisaje" de gran poten- cial económico. Perciben que la gran extensión de territorio y la variedad de pisos ecológicos, junto a la diversidad biológica y los recursos natura- les no renovables, constituyen una posibilidad efectiva de desarrollo y despegue económico; cuando mucho, un motivo de esperanza y de orgu- llo moderado. Las culturas ancestrales, como la tiwanacota, y las expre- siones culturales del presente, como el Carnaval de Oruro, representan para los jóvenes de la élite algo que identifica a Bolivia y que puede mos-

trarse al mundo. Por otra parte, los puntos de encuentro para los bolivia- nos, aquellos que eliminan barreras regionales, de clase, étnicas y generacionales son, para los jóvenes de la clase alta, los eventuales éxitos deportivos de la selección boliviana de fútbol . La letra del Himno Nacional de Bolivia comienza con la exclamación

"Bolivianos, el hado propicio coronó nuestros votos y anhelos

" remi-

tiendo, a todos los que alguna vez lo cantaron

te, a un sentimiento colectivo e integra dar que encontró su cauce, su culminación, en el hado, el destino propicio y valioso para todos, que en su tiempo allanó el camino a la independencia, a la libertad. Faltando poco para que Bolivia cumpla dos siglos de vida republicana, el mencio- nado himno no guarda correlación con los sentimientos y el "hado" vi- gentes de los jóvenes jailones. Para ellos, los votos y anhelos relativos al destino de Bolivia tienen un elevado nivel de vaguedad, no son formula- dos con precisión porque su formación es simplemente intuitiva. Los jóvenes high de La Paz hacen votos y tienen el anhelo de que Bolivia deje de identificarse con la pobreza y el retraso, enfatizando más la posición y valoración internacional que el fenómeno mismo de la pobreza y las con- secuencias sociales y económicas del retraso:

consciente y reflexivamen-

43

quisi e r a que n o ve an a B o li v ia co mo un p aí s r e tr asa d o y que no se pien se que

todos s omos indios

B o livia d e b e igual a rs e a otr o s país es más d esa rroll a d o s " .

Si lo s v otos y anh e lo s r e lati vos al d es tino d e Bolivia s on impreci sos, la proyección de un a suert e común para lo s boli v iano s es c lar a . Los jó ve n es hi g h no ti e n e n es p e ran z a en una int e gración de los b o livianos ni tampo- co en e l surgimi e nto de un lid e razgo nacional , sea é ste cultural , econó- mico o político .

lo qu e pa s a es qu e tod os jal a n p or s u l a d o; p o r e so lo s qu e se ap ro vech a n s on extranj e ros. Los bolivianos luch a n sólo por int e r e ses per s onales y por es o son corrupto s . N o a prueb o l a c o rrupción , p e ro tod os e st á n tratand o d e tom a r la mejor parte y n a die p o n e ord e n ; n o h ay so luc ió n ?

En general, ser boliviano para los jóv e ne s de la é lite paceña significa valorar la herencia cultural, en tanto p a trimonio fol c lórico-turístico , va- lorar la riqueza natural d e l territorio boliviano depo s itando e n ell a una

es cueta es peran za de des a rrollo ; hac e r v o to s para qu e e l retraso se s up e re , p a ra que Bolivia s e aproxime a lo s nivel es de vida de otros país e s y vivir e l desencanto de una ausencia de proyectos plausibles de inte g ración y de- s a rrollo nacional . La nación boliviana s e reduce al júbilo de los e s ca s os

triunfos de la se lección boliviana de fútbol , que ev e ntualm e nte s aciar la sed de identidad .

pu e de

4. El servicio militar

S e gún la s dispo s icion es l e gal es vi g ent es, e l s e r v icio militar es oblig a t o rio para todos los boliviano s comprendid o s entr e los 18 y los 22 año s . Sin embargo , e ste "deber cívico" históricament e ha sid o cumplido sól o por lo s sect o re s populare s y rur a l es d e l a pobl a ci ó n . En la in ves ti g ación So ldad os y c iudadan os " , Juan Ram ó n Quint a na pon e en e videncia y

Interv e n c i ó n d e un e studi a nt e d e 3 " m e di o de l c ol egio" A " e n e l d e b ate d e c la se " B o li v i a, e l seg und o p a í s c o n m ás corru pció n d e l mund o " . N o t as d e o b se r vac i ó n.

so br e

Int e r ve n c i ó n d e un es tud ia nt e d e 3 ° m e di o d e l colegio " A " e n e l deb a t e de c l ase " Bol i v i a , e l seg und o país co n más corrupc i ó n d e l mun do " . No t as de o b se r vació n .

7

so b re

8 Quint a n a, 1 998.

44

ar g umenta a fa vo r d e l crit e r io d e q ue el se r v i c i o milit ar adq u iere l as d i - m e n s iones d e un " rito d e ini c i ac i ó n " qu e i nt eg r a a l a c iu dada n ía a l os j ó v e ne s que l o c umplen . E s t o es ci e rt o s obr e t odo e n e l m e di o r u ra l . Tr a- dicionalment e, s in e mbarg o, l os j óv ene s d e l as c l ases m e d ias y a lt as h a n e ludido e l ser v icio militar . A partir del año 1996 se r e stabl e ció el d e n o min a do " pr e militar", qu e consiste en el cumplimiento d e l s ervicio milit a r bajo un r ég im e n es p e - cial restringid o a lo s fines d e se m a na y peri o d os v a c a cion a l es, co mpati - bl e con el calendario escolar . E s t e r ég im e n es p ec i a l qu e n o c o nt e mpl a l a cuartelizaci ó n de los con s cripto s ha capt a d o e l int e r és d e j ó venes d e c lases medias y altas, asp e cto qu e al mar ge n d e r e saltar e l é xit o d e l a estrategia de re c lutamient o , s eñala un comp o rt a miento n ove do s o entr e los grupos de é lite. Entre las motivaciones par a que los jóv e ne s hi g h cumplan e l servicio premilitar, y con el servicio militar en gen e ral, se cuenta sin duda e l carácter obligatorio del mismo; en otras palabras, porqu e la libreta de servicio militar es requisito le g al para conv e rtir se en ciudadano de ple- no derecho . Empero, generaciones entera s de jailones se h a n valido d e

s us influencia s o de su din e ro para obtener la libreta s in c umplir la pr e s-

tación. Por tal razón las moti v aciones no f o rm a l es par a la p ar ti c ipación

d e jóvenes d e e xtracción hi g h en el servicio premilitar pued e n ser im -

portantes claves en la compr e n s ión de l a con s truc c ión id e ntitaria de lo s

jóvenes de élit e. Si se les pre g unta por la relación comunidad j b a rrio-cuartel-ciñéndono s

a las categorías e mpleadas por Juan Ramón Quintana (ibid . ) -, los jóve-

nes high respond e n que la comunidad a la qu e p e rtenec e n considera d e poca importancia e l servicio milit a r , e in c luso t e ndrían un a opinión ne-

g ativa , dada s la s condicion es i nfrahuman as e n l as que éste se desarrolla . Complementari a mente , e l no cumplir el se r v ici o militar n o s upone n i n-

g una calificación social negativa , sencillam e nt e porqu e e l pa s o por e l

cuartel no forma parte de la tra y ectoria normal de est os j óv enes y , en consecuencia , e l servicio militar carece de val or social . Las motivaciones señaladas por los jailones para cumpl i r e l servicio premilitar -que por supuesto e s una modalidad mucho m á s liviana que

e l ingreso al cuartel- son la de aprender a manejar arm a s y vivir una

e xperiencia militar . La mayor part e ingr e sar o n por deci s i ó n propia , aun- qu e influenciados por los compañeros qu e t a mbién p a rticipan de la

45

experiencia. Las motivaciones cívicas, como la defensa del territorio na- cional y el amor a la patria, o los objetivos sociales de cumplir con el deber ciudadano y adquirir reconocimiento comunitario, simplemente no existen.

5. El capital lingüístico

En el actual mundo globalizado, el conocimiento de diferentes idiomas tiene una importancia de primer orden. El manejo del inglés es sin lugar a dudas una necesidad para todo tipo de actividades, en especial para las comerciales y académicas, aunque también se hace indispensable para actividades de ocio y entretenimiento. El inglés es tan importante que su desconocimiento es considerado como una forma de analfabetismo. El uso del inglés está muy difundido entre los jóvenes de la clase alta de La Paz (según nuestras encuestas, el 92 % de los jóvenes de élite manifiesta tener un cierto manejo de este idioma). El uso y difusión del inglés se favorece de manera determinante desde la familia, el colegio, los centros de enseñanza especializados y desde la interacción social . Pero la impor- tancia del inglés no se limita a su funcionalidad práctica, sino que ade- más tiene un gran valor simbólico; al igual que otros idiomas como el francés o el alemán, conforma un capital particularmente útil para la distinción y el posicionamiento social . Se empieza a manejar el inglés en el círculo familiar y, en muchos casos, como primera lengua. Los viajes a otros países, sobre todo a EE UU, y la visita de familiares y amigos residentes en el exterior favorecen, si no el aprendizaje, un considerable grado de familiaridad con los idio- mas extranjeros. Los colegios de élite, a través de su currículo, apoyan decididamente el aprendizaje del inglés, el alemán o el francés, asignándoles tiempo y es - pacio similar (y en ocasiones superior) al de otras asignaturas como mate- mática o lenguaje. Con frecuencia, la enseñanza de los idiomas tiene además un tratamiento transversal, es decir, se estudia o se favorece su aprendizaje en otras asignaturas a través de lecturas complementarias o con el uso de materiales y recursos didácticos que no están traducidos al castellano, tal como ocurre con los programas informático s para el apren- dizaje de matemática, que normalmente están en inglés. En el colegio

46

Calv e rt e l idiom a in g lé s es la l e ngua d e e n se ñ a n za/ apr e ndi za j e, y e n o tro s

de la zon a sur (com o e l Col eg io Al e m á n , qu e f avo r e ce

el aprendizaje del idioma al e mán , e l Franco Boli v ian o, d o nde s e pri o riza el franc és, y e l Saint Andr e w' s , que tien e un pr og r a ma so fisticado para el a pr e ndi za j e y seg uimient o d e l ingl és) l os p r o cesos a cad é mi c os se d a n prác- ticament e en la modalid a d bilin güe " . Para ilu s trar t a l af irm a ci ó n , ba s ta v isitar l a página we b del col eg io C a l ver t :

establ e cimiento s

W e l co m e to th e A CS El e m e ntary

curri c ulum . w it h all in st ru c tion

r e qu i r ed Sp a ni s h in g rad es o n e thr o u gh [ive

Sc h oo l.

Our sc b oo l foll ows t h e t ypica l U . S .

in E n gl i s h except f or o ne pe riod pe r day o f

10

Si lo s jóvene s hi g h aprenden el in g l és y otr os idiom as mod e rno s con éxito , en un momento en el que las in s titucion es escolares están en cri- sis, se debe a que e llos encuentran que tales idi o mas tienen gran signifi- cación y utilidad. Un idioma extranj e ro se constituye, pues, en el l e n g uaje que les permite comunicar s e usand o código s moderno s y parcialmente e x c lu s ivos , ad e m ás de se r un el e m e nto import a nt e d e s u id e ntid a d .

6. ¿Quién necesita esforzarse?

Más que inactividad o pa s ividad , d e bemos ent e nder la " flojera" d e los jóven es - o su tendencia a realizar el mínimo es fuerzo- como un bajo niv e l d e compromiso con e l cumplimi e nto d e r e sponsabilidades conven- cional es. Para ellos , se trata de crear estrate g ias efic a ces que permitan invertir el menor esfuerzo posible en obligaciones poco significativas -las tareas escolares- y dedicar mayor tiempo y energí a a otras activi- dades que por supuesto reciben una valoración mayor, como salir con los amigos (absolutamente todos los jóv e ne s d e l e studio participan en activi- dades fu e ra d e l colegio y de s u hogar ). Sin p e rder d e vista que la " flojera " es típic a e ntre adol es cente s y jóve- nes de todas las c lases sociales , e s ta caracterí s tica se presenta con más

E s t e h ec h o y l a g r an ex p e ri e n c i a ac umul ada po r ca d a u no d e l os co l eg i os m e n cio n a do s po dr ía n ser d e g r a n valo r pa r a l a Refor m a E d u cativa bo li via n a que p r ete n de , h asta e l mo m e nt o co n escaso éx i to , incorporar l a mo d a l idad bi l i n güe e n e l modelo ed u cativo nacio n a l . 10 www.acs lp .o r g

47

fuerza entre los jóvenes de los colegios de mayor prestigio de la zona sur de La Paz y se hace más notoria en tanto adquiere cierto grado de legiti- midad. En estos ambientes, realizar el esfuerzo legítimo no es tan digno de admiración como obtener el mismo resultado con menos trabajo, pero con más astucia y picardía. Son tres las actividades/tareas que en los colegios se exige a los jóve- nes con mayor frecuencia: las lecturas, los trabajos de investigación y los exámenes. Las lecturas se exigen normalmente en las asignaturas de Li- teratura y Ciencias Sociales, y pueden corresponder tanto a una obra lite- raria como a determinado capítulo o sección de un texto. En muchos casos, los jóvenes que no han leído la obra ni el capítulo del texto señala- do logran salir del apuro. Para ello consiguen que algún compañero "les cuente" la lectura en el trayecto al colegio y, por otra parte, recurren a la improvisación frente al profesor . Así, superan el control de lectura que contempla el conocimiento del argumento y el análisis crítico respectivo echando mano de la facilidad de palabra y del desparpajo característicos de los jóvenes high . Una profesora del colegio" A" indica al respecto:

estos jóvenes son muy creativos cuando se trata de no cumplir con las tareas. Su autoestima es alta. Como hablan bien y son muy seguros a la hora de los

controles , te la charlan exigir i !'

y si les pides criterio personal

¡qué les puedes

Los trabajos de investigación están entre las tareas que a los jóvenes de la clase alta les da pereza hacer, en particular porque implican mayor inversión de tiempo y el cumplimiento de cierto protocolo: la búsqueda,

selección, organización y presentación de la información. Para librarse de esta carga que puede alterar la programación de otras actividades -los ensayos de la banda de música del colegio, la fiesta, el paseo, la reunión- los jóvenes de la élite hacen uso de la más avanzada tecnología de alma- cenamiento y transmisión de la información disponible en soportes informáticos y en la red internet, como la Enciclopedia Encarta y el sitio www.el-flojo.com. Allí encuentran biografías, sucesos históricos, teorías,

eventos científicos, etc., ya seleccionados, organizados,

bien presentados y listos para la impresión, y sólo tienen que "bajar" la

descubrimientos,

11 Entrevista con la profesora M. del colegio " A " .

48

inf o rmación n e c es aria p a r a s u s tr a bajo s d e in ves ti g aci ó n . E n B o li v ia , e l acc e so a la r e d y l a disponibilid a d de equip os d e c omput ació n a ún no es t á

ge neralizado , por lo que e l u so d e es t as t ec n o l ogí a s pu e d e con s iderar se

como privilegio de grupos r e ducidos , parti c ul a rm e nte d e g rupo s d e la élit e e conómica . El 70 % de lo s j óve nes de nu es tr a encue s ta t e nía acceso a internet en su propio domicilio . Cerramos esta sección sobre las responsabilidades e scolar e s de los jó- v e nes hi g li señal a ndo que los a c ontecimi e nto s más importantes y decisi-

vo s son los exámenes. É s to s no pueden e ludir se y demand a n d e atención

y trabajo continuo durant e l os lar g os periodos d e l de s arr o ll o curricular .

Si e l de se mpeño previo a los e x á menes fu e pobr e, ¿ exist e a l g un a estrat e - g ia para e nfrentarlo s airo s am e nte ? Para e l c a so específic o d e l a poblaci ó n que describimos , la re s pu es t a es c laram e nt e a firmativa . Lo s jóvenes qu e no están en condiciones ad e cuadas para r e ndir un e x am e n , ya sea por p e reza u otras razones, recurr e n a una alt e rnativa que sólo su condición económica les puede permitir : los profesores particulares. El siguiente comentario pu e d e ser mu y ilustr a tivo al r e sp e cto:

La prof e d e m a t e avan za y ava n za; n o s da p ro bl e m as y m ás p r o bl e m as , c om o s i

un o n o tuvi era " probl e m as " en s u v ida p e r so n a l , iyaa!

e ntre v i vir o " c a l c ul a r ". A l f in a l , nadi e l e hace cas o [ a l a p r o f eso r a]. Par a l os exá m e ne s , ll a mamo s al M a ri o [p r o fes or p a rti c ul ar] y li s to

S e i mp o n e l a deci s i ó n

1 2

Habíamos indicado qu e e ntr e los jóven e s d e la zona sur la pereza se hace más notoria en tanto adquiere cierto gr a do de legitimidad ; examine - mos ahora l a s razones. El incumplimiento d e o bligacion e s e scolares re - presenta en e l im a ginario d e l os jóvenes ci e rt o tipo de p riv ileg i o, pues libera tiempo y e nergía par a a cti v idades m ás g r a ta s . " No h ago tareas , vo y

a bailar ". Pu e sto que es forz oso c umplir co n l as t a r e a s, s up er ar es ta obli-

g ación implic a l a disponibilid a d e f e cti v a d e r ec ur s os r e a l es o si mbólic os.

A s í, para ser flojo e s nece sa rio t e n e r al g un as ve n ta ja s , co m o l as d es tr ezas

lingüísticas , e l acceso a int e rn e t o la p os ibilidad d e p aga r c lases d e r e forzamiento académic o. La flojera de los jóvenes n o es una fatalid a d ni una enf e rm e dad que s e p a dece, sin o má s bien una a ctitud socialm e nt e c onstruid a . Pr e cisam e nt e

1 2 Co m e n tario de un a lumn o d e 4 º d e s e c und a ri a d e l col eg io " A " . C u ad e r n o d e observaci ó n.

49

porque conlleva una actitud de rechazo o cuestionamiento implícito ante los patrones de conducta y los modelos de autoridad establecidos, la flo- jera tiene un valor en sí misma a los ojos de los jóvenes y adolescentes . Sin embargo, esta actitud se encuentra mediatizada por las condiciones y posibilidades que la puedan mantener, es un privilegio que demanda de ventajas comparativas. De este modo, la pereza es una actitud legítima entre los jóvenes de la élite por cuanto implica el disfrute de ventajas exclusivas. Para ser flojo y no morir en el intento, hay que ser high.

7. Filiación y prácticas religiosas de los jailones

La filiación y los comportamientos religiosos tienen una importancia capital para la definición y comprensión identitaria de los grupos huma- nos. En el caso de los jóvenes de la élite paceña, advertimos que un por- centaje elevado 185%) declara pertenecer al credo católico, mientras que el resto, muy pocos en términos comparativos, pertenece a otras agrupa- ciones religiosas. Este hecho tiene su correlato en la distribución espa- cial de las iglesias. En Calacoto y zonas contiguas que corresponden a los asentamientos de las clases medias altas y altas, existen cuatro templos católicos, un templo mormón, un templo anglicano y una casa destinada a cultos de grupos evangelistas. El vínculo entre la Iglesia católica la través de los sacerdotes) y los feligreses es notablemente estrecho. En todas las iglesias católicas existe una auténtica congregación en la que los religiosos ejercen un liderazgo espiritual que pretende orientar la vida religiosa y moral de adultos y jóvenes. Este vínculo se fortalece a medida que se van cumpliendo los sacramentos religiosos, que en definitiva son otros tantos ritos sociales. El bautismo, la primera comunión, la confirmación y el matrimonio circunscriben a los jóvenes de la élite al espacio religioso gobernado por el catolicismo y en él encuentran y construyen significados trascenden- tales para sus inquietudes espirituales más íntimas. La iglesia de San Miguel", ubicada en la calle 21 de Calacoto, es la más importante y una de las más amplias de la zona sur de La Paz. Tanto su moderno diseño arquitectónico como su decorado interior son bastante

1 3 Posiblemente se trate de una de las parroquias más ricas del país.

50

sobrios ¡ a diferencia de la mayoría de los templos católicos , en su interior no se encuentran imágenes o esculturas de ningún santo (ni siquiera de San Miguel Arcángel, de quien la iglesia toma e l nombre), y únicamente se ve una escultura de Jesucristo suspendida detrás del altar . La iglesia de San Miguel concentra los acontecimientos religiosos más importantes de la zona y desde ella se coordinan calendarios y horarios para el resto de templos . Está bajo la responsabilidad de la Comunidad Resurreccionista, de origen norteamericano, la misma que por muchos años fue responsable de la Dirección del colegio Saint Andrew's. Los feli- greses que acuden a misa son mayoritariamente vecinos de Calacoto y barrios próximos de condición económica aparentemente alta , aunque también asisten personas de c lase media y de e xtracci ó n popular . La misa en San Migu e l no ofrece particularidades muy s ignificativas, y en general se ciñe rigurosamente al guión estandarizado de la liturgia cató- lica, aunque en las interpretaciones y reflexiones del sacerdote se advierte cierta distancia respecto de los problemas sociales y humanos relaciona- dos con la pobreza, muy en sintonía con el sentir y posicionamiento de la mayor parte de los feligreses. Normalmente no se expresa las referencias a " los pobres" en primera persona¡ es decir , los pobres son " otros " , no los presentes, y los problemas derivados de la pobreza son ajenos, no propios . La iglesia de Santa Rosa, situada en el barrio de La Florida, es mucho más pequeña y sus parroquianos pertenecen casi exclusivamente a las c lases altas. Presenta algunas particularidades interesantes. Por ejemplo, el párroco conoce por su nombre a gran parte de los fi e les, la iglesia pro- grama distintas actividades en coordinación e fectiva con los feligreses. Lo más destacable es que en la programación dominical se contempla un servicio de misa en inglés . El sacerdote, consciente de la composición socioeconómica de su au- ditorio, suele dirigir su sermón e interpela a un grupo humano homogé- neo privilegiado. Si en las lecturas bíblicas se afirma a menudo que el Reino de Dios pertenece a los pobres y que los ricos no tienen oportuni- dad de entrar en éP 4, las interpretaciones para conciliar los textos bíbli- cos y la condición de riqueza son valiosas para aprehender un aspecto de

" Un p as aj e bíblic o c itado f r ec u e n te m e nt e d i ce: " Ma s, ¡ay d e vosotros , r i cos , por qu e ya t e-

n é i s v u e s t ro c on s u e l o' ¡A y d e vosotros , l os que a h o r a es t áis sacia d os , porq u e t e nd ré i s ham b re!

¡ A y d e voso tr os , l os q u e a hor a reís , p o rqu e l ame nt a r éis y ll ora r é i s!" [ Lu cas 6 : 2 4 -25}.

51

l a c on s tru cc i ó n d e la id e ntid a d as umida por l os g rup os hig h . En un a ce l e-

br a ci ó n d e l a mi s a , e l t exto l eí do c o r respo ndi ó al r e l a t o d e " El rico y

L áz aro " d e l eva ng e li o d e Sa n Luc as Ca p í tul o 1 6, ve r síc ul o s 1 9 a 1 3 1 , q u e

compar a la s condicion es t e rr e nale s y las p os t e rior es a l a mu e rt e d e un hombre ri co qu e celebraba banqu e tes fr ec u e nt e ment e, y d e un m e nd igo llamado Lázaro . Despu é s d e s u muert e, L á z a ro fue r e c o mpensado e n el Cielo y e l hombre rico fu e a tormentad o e n e l infierno . Un a int e r p r e t a -

ción conv e ncional d e e s t e p as aj e tend r ía q u e haber d e riv a d o en e l an un- cio expres o d e la cond e n a a lo s " m a r es d e fu e go y a z uf re" par a aq u e l

se lecto auditorio , ma s la int e rpr e taci ó n a dquirió d os n o t as import a nt es:

1 0 T o d os somos pobres e n e l esp í ritu , so mo s cri a tur as imper fectas y fini t a s.

2 0 La riqueza material terrenal es un don que pro v i e n e de Dios , qu e

debe ser correspondido reconociend o el poder divino y adoptand o una posición de humildad ante Él .

En e s te sentido , los ric o s no son lo s exc luidos d e l ci e l o, s ino lo s co n- s entidos d e Dios ; aquello s a lo s qu e por s u f e Dios r eco mp e n sa d es d e la tierra o pon e a prueba su humildad , s u ca p ac idad par a r eco n o c e r l a pr ov i- dencia y s uper a r la vanid a d y la soberbi a.

La prim e ra comunión es un acont ec imi e nto qu e cont e mpl a un a se ri e de preparativ o s que, al m a r g en de la pr e p a ración doctrin a l , in c lu ye pr o - longados e intensos period o s de socializaci ó n en un cont e xto reli g i o s o. Los adolescentes y jóvenes d e la élite, a l pr e parase par a e ste sacramento , participan de reuniones y retiros cuidad osa mente organizados y diri g ido s por los sacerdotes . El retiro m á s importante , a nte s d e la ce r e monia de la primera comu- nión , pu e de tomar un fin d e semana y se r e aliza en Hua j chilla , localid a d

a 20 km de la ciudad . En e l r e tiro se c e l e bran misas , lectura s bíbli cas y

reflexione s intercalada s por c á ntico s e in c lu s o juego s y actividad es r e -

creativa s . Termina con una mi s a en la i g l es ia d e San Mi g u e l e n la qu e lo s adolescente s y jóvenes ratifican su compromiso religio so e n un ambi e nt e festivo desbordado de ale g ría. En esta mi sa abundan lo s cantos y e x pr e- siones de "júbilo" y cuenta con la presenci a y participaci ó n a ctiva d e l os padres de familia y ami g os , una verdad e ra " c o ngrega c ión" b a jo ellider a z go espiritu a l d e lo s sacerdot es. La ceremoni a de la prim era c o muni ó n es

s olemne p e ro a la vez al eg r e y ju v enil .

5 2

En cambio, la preparación y ceremonia para los adolescentes y jóvenes del Colegio Nacional Mixto Gral . René Barrientos Ortuño , que está ubi- cado exactamente frente a la iglesia de San Miguel en la calle 21 de Calacoto, y cuyo alumnado es de origen aymara y de condición social

"popular", presenta características significativamente

diferentes, a ve-

ces opuestas, cuya observación puede resaltar aspectos de la relación Igle- sia-jóvenes de élite:

1° No se contemplan retiros, es decir, no se realizan convivencias pro- longadas .

2 ° La preparación (catequesis) enfatiza aspectos doctrinales.

3 ° Las ceremonias son sumamente formales¡ casi tensas.

4 ° La participación de familiares y amigos no constituye una integra- ción a la Iglesia.

5° El "júbilo" por el acontecimiento se manifiesta fuera de la iglesia¡ se dan regalos, anillos y mucha mixtura . Por esta razón, en la plaza de la iglesia se asientan numerosos vendedores que ofrecen velas, velos, rosones, estampas, joyas, mixtura y regalos.

Otro acontecimiento social-religioso en el que podemos observar as- pectos peculiares de la élite y sus miembros es el matrimonio . Las bodas de la élite, al igual que la primera comunión, se realizan en un ambiente solemne pero distendido, de mucha familiaridad. Señalemos dos aspec- tos que se dan alrededor de estas ceremonias. En primer lugar, las bodas celebradas en la iglesia de San Miguel, con frecuencia señalan una tienda determinada para la compra de los presentes. Esta práctica, muy común en Estados Unidos, está pensada para que los regalos no se dupliquen y mantengan un estilo definido . En segundo lugar, la ceremonia que pudo haber tenido arreglos y ornamentación muy cuidadosos en la iglesia, nor- malmente termina con el paseo de los recién casados en un vehículo 4x4 generalmente caro, a veces lujoso, pero muy poco romántico y de estilo poco apropiado para la ocasión. En definitiva, las bodas de la élite emulan modelos norteamericanos en muchos aspectos .

53

8 . La importancia de la apariencia fí s ica

E n e l g rupo j a il ó n , l a " pr ese n c i a" fí s ic a se co n s titu ye e n un a f orm a a di- c ional d e c apital s imb ó lico qu e ti e n e a l m e n os l as s i g ui e nt es c u a tr o di- m e n s i o n es:

1° C o lor d e pi e l, qu e d e b e se r blan ca, y m e j o r aún s i e l c a b e llo se a pr ox i - m a a lo s t o n os rubio s.

2 ° L a r o p a, q u e d e b e se r exc lu s i va; pr e f e ribl e m e nt e d e m a r ca r e c o n oc i- da co m o car a y/o e x c lu s i va.

3 ° P os tura s y movimi e nto s que ex pr e sen r e f i nami e n t o.

4 ° L a co nt ex tur a, qu e d e b e co rr es p o nd e r a l os id ea l es occ id e nt a l es d e

b e llez a.

El co l or d e la pie l ti e n e u n a importancia c apita l . En l a m e dida e n qu e

l a tez ay mara e st á a s ociada a posi c ion e s subordinadas y la tez blanc a/ rubia es t á vin c ul a da a p os icion es pri v il eg i a d as y d e p o d e r , l a c ultura j a ilon a v al o ri za positi va ment e la t ez bl a nca y n eg ati va m e nt e l a t ez osc ura , p o r l o que la conformación d e la identidad j a ilona es t aría m a tizada por n o t o ri os compon e n t es d e racismo " . En l a a c t u a lid a d e l c on ce pt o d e r a z a y l as form as de di s crimin a ci ó n d e ri v ad as d e e l l a so n r ec h aza da s p o r in s titu c i o n es y di sc ur sos d e v ariadísima índole . In s t i tuciones internaci o na l e s como l a ONU , diver - sa s ONG como e l Cons e j o Mundia l de Pueb l os In díg e nas o d e pend e ncia s e statal es como e l V i c e mini s t e rio d e G é nero y Fami li a d e l g obi e rn o bo l i - v ian o n o s ól o se o pon e n a pr á ctica s r a ci s ta s, s in o qu e in c lu so l as co nd e-

nan . Por otro l a do , las i nvestiga c ion es

ci e ntíf i cas d e scartaron por compl e t o

raza y lo s prejuicio s r acial es [ apr o b a d a p o r l a

C onf e r e n c i a G e n e r a l d e l a O r ga ni zac i ó n d e l as N ac ion es Unid as e n s u XX R e uni ó n , ce l e brad a e n Pa r ís e l 27 d e n ov i e m b r e d e 1978) , afir m a q u e " e l racismo e n globa las id e ologías racis t as , las ac titu des f un dadas e n los pr ej u ic i os r a c i a l es , l os com p ortamientos discrirni n a t orios , l as dispos i c i ones estruc t u r a l es y l as p r ácticas in sti tu c i o n a l izadas que provoca n l a d esigua ld ad rac i a l , así co m o l a i dea fa l az de qu e l as r e l ac i o n es d i scr im i n a t o ri as e ntr e gr up os so n mora l y c i en tí f i ca m e nt e ju s tifi c abl es; se m a ni f i es t a e n di spos i c i o n es l eg i s l ativas o r eg l a m e nt a ri as y pr ác ti cas di sc riminat o r i a s, así co m o p o r m e di o d e c r ee n c i as y ac to s a nti soc ial es, o b s t ac u li z a e l d ese n vo l v imi e nt o d e s u s víctim as, p e rvi e r te a q ui e n es l o p o n e n e n pr ác tic a , di v id e a l as nacio n es e n s u propio se n o , co n sti t u y e un ob s tácu l o para l a cooperació n internac i o n a l y c r e a t e nsio n es p o l í ti cas e ntr e l os pu e bl os; es co nt ra r io a l os p r i n c ipi os f un d am e nt a l es d e l d e rec h o in t ernaciona l y , por co n s i guie nt e , perturba gravem e nt e la paz y la s e gu ri dad i n ternacionales " ¡ O N U : D e cla r a c ión s obre la raza y lo s p r ej u icio s raciales, 1 983 , p. 1 8 1 ) .

i s El a r tíc ul o 2 .2 d e l a D ec laración

s obre la

54

l a ex i s t e ncia d e r aza s en el gé n e ro hum a n o, se ñal a ndo co m o i n s i g ni f i ca n - t es la s dif e r e n c i as e piteli a l es e ntr e l as p e r so n as . Per o l as dec l ara ci o n es políticas y po s tulados científico s son un a cosa y l as pr ác ti cas soc i a l es so n o tra . El s e ntid o d e l racismo es t á, má s bi e n , e n l as re l acio n es soc i a le s q u e se configur a n y re configur a n a p a rtir de co n s truccion es id eo l óg ica s mu y complejas qu e ti e nen compon e ntes históric os , e c o nómic os, an tr o pológic os y hasta religiosos . En el cr i t e rio de Margar et h Hurtad o, l os j a ilones ti e - nen e l mito d e "que son d e r a za blanca ", y ag re ga :

e l ma pa d e l ge n o m a [hum a n o] se ñ a la qu e n o hay razas s u periores y, po r end e, t a mp oco h ay raz a s in fe ri o r es, ¿ n o es c iert os. q ue t o d os so n idé nt icos, ig u a lit os . Ello s [ l os j a il o n es, s in emb argo, ] s i g u e n c r eyen d o e n l a s u pe r ioridad de l a raza blanc a " .

En lo que respecta a la admisión a distinta s discoteca s, l as observacio-

nes nos permiten aseverar qu e l a piel blanca - y en consecu e ncia el racis-

mo- es un componente importante de la cultura jail o n a. P o r e jempl o,

e n e l ingre s o a l a discoteca Automanía (d e l a zo na sur , n a turalmente ) se r eg istró el s i g ui e nte episodi o. Un grupo d e muchacha s r e unida s para c e - l e brar un cumpl e años pret e ndía in g re s ar a l a di s coteca , qu e e n e sa o c a - s i ó n t e nía la s es c a l e ras de e ntrada abarr o t a d as d e gent e. Supu es tam e nt e l a discoteca es taba llena , motivo por e l cu a l n o podían i n g r es ar todos . El g rupo de cuatro chicas llegó hasta la pu e rta y una de e lla s l e dijo al res- ponsable de seguridad que tenía la "tarj e t a VIP " d e la di sc oteca y qu e entraría con sus amigas. Evidentemente , la " tarjeta VIP" d e Automanía o torgaba ventaj a s a quiene s la pos e ían, por l o qu e e l resp o n sa bl e de segu- ridad asinti ó y, se ñalando (tocando) a la s muchacha s con la lint e rna , dij o:

- De acu e rd o

entran tú , tú y tú . Vos no, l a di s c o t eca es t á ll e na .

Esa actitud produjo un a di s cu s i ó n entre la s chica s y l os e n c ar ga do s de seguridad porque la ex c luida era pr e cisam e nte la cumpl e añera y, por otro lado -l o que es de nuestro interés - , e r a la única chic a m o rena d e l grupo .

16 Entr e vi s t a co n la Dra . Mar g a re th Hurt a d o, reco n oc i da ps i có l o ga b o l iv i a n a.

55

El te s timonio de una profesora d e l colegio B resulta muy ilu s tr a ti vo re s pecto de este punto . Ell a r e l a ta un hecho ocurrido e n e l kind e r d e l col e gio .

Un a co le ga es taba emp e ñad a e n i n corpo r a r se al gr upo d e l a ge nt e d e a b a j o, y

cr eo qu e l o quería hacer p o r m e d io d e s u h i jit a, a qui é n in s crib ió e n e l k i nd e r d e l m is m o c o l eg i o. L a niñ a e r a l a m ás m o r e n a entre s u s c o rnp a ñ er it os , t odos blanc o n es y rubiecit os; p a r ec í a el lun a r d e l g rupo . La n i ñ a n o es t a b a in teg rad a

e n e l cur s o ; es tab a a islada , p e r o l a m a dr e in s i s tía en qu e se qu e d e. En un a diná- mic a r e ali z ada por la prof eso ra d e l kind e r , lo s niños t e nían que g irar so b re sí

mi s mo s y lu e go f ormar un a r o nd a tom á ndo se de la mano. Ocurri ó qu e la r o nd a

s e formó s in la chiquita y , cad a v e z qu e e l l a intentaba tom a r las man o s d e s us c omp añ eritos , éstos la recha z aban. Tr as varios intentos fallid o s, s e pu so a llo- ra r . La prof e sora, queriendo calmar l a s cosas, preguntó a los niño s e l p or qu é de

su actitud, a lo que los niños cont e staron : 'es negra, sus manos son sucias ' .

Los niños son francos; dicen l a s cosas no más

su hija d e l kinder y tuvo que r e tirars e d e l colegio " .

Finalmente, la colega r e tiró a

En la inauguración del local de la cadena transnacional de comida rá- pida McDonald ' s , orientado a una c lient e la de clase media y media alta , por lo que se ubicó precisamente e n la zona de Calacoto , verificamo s que para proyectar la imagen de sofistic a ción , modernidad y distinción que pretendían , todo su personal de servicio y de limpieza estaba compu es to por jóvenes de tez blanca y modal es refinados. Lo normal , lo más fr e - cuente en la ciudad y en la zona, es que e l personal de servicio y limpieza corresponda física y culturalm e nt e al tipo aymara , al que se exi ge " bu e na presencia ", pero casi nunca ser " blanc ó n". En términos del color de la pi e l , e l jailón ideal es blanco o, más bien, vive en "e l mito de ser blanco" , lo qu e deriva en actitudes de di s crimina- ción e intolerancia basadas en e l color de piel , es decir , deriva en prácti- cas racistas . Por otro lado, también el cuerpo debe expresar el capital económico de las personas, debe constituirse en un testimonio tangible del "poder de gasto" o "posición expectable" que tiene cada uno. La vestimenta es el medio para tal expresión .

17 Entr e vi s ta con la profesora C .

56

La vestim e nta tiene un a imp o rtanci a ca pit a l para l os j a i lo n es . N o se limita a la simple función d e protección o a bri g o , r e v i s t e m ás bi e n un a función s imb ó lica que confi g ura su id e ntid a d c ultural . Se tr a t a de n ego - ciar sentido s al se leccionar , comprar , v e stir y lucir . La selec c i ó n d e la vestim e nt a se realiza c onsiderand o la calidad d e l material y l a c o nfección, v a ri a bl e s que norm a lmente s e asoc i a n a la mar- ca. Las marcas d e ropa de mayor aceptación e ntre los j ó v e n e s high son

Polo, Benetton , Banana

de prendas d e portivas . Pero e l criterio est á tic o de la m a r ca n o lo es todo ;

s e considera ademá s la moda , que en tant o "f e nóm e no co mpl e jo que se

manifiest a e n mu y diversas ex presione s d e la v ida social

ducción de dif e rencias " (Mar g uli s , 2000: 1 3 5 ) . En muchos casos , los r e f e rentes de moda e n e l ext e rior s on Estado s Unidos de Norteamérica , Eur o pa y Chile. Un a lto porc e nt a j e compr a s u ropa en las galerías de la calle 21 de Calacoto y en la Av . Mont e negro, que forma parte de la misma zona comercial . Al g unos manifi e stan que com- pran ropa e n las tiendas del Shopping Norte . El comprar ropa en la call e 2 1 de Calacoto y/ o en la A v . Montene g ro e s un juego de di s tinción en e l que a lo s pad res l es corr es p o nd e un pap e l importante . Al respecto , una joven re s pondi ó e n la e ncu es t a:

af irma la pr o -

Republic,

BB2 , apart e d e otras marca s e x c lusiv as

A mí n o m e g u s t a compr a r r o p a a qu í, en l a 2 1 . P r ef i e ro comp rar e n otro lu ga r , p e ro ten go qu e hacerlo , y a qu e mi mam á v i e n e c o nmi g o y casi m e oblig a a comprar aqu í" .

La compra de ropa realizada e n e l exterior y en los centr os c o mercial e s ubicados en l a call e 21 garantiz a en ci e rt a f o rma que la r o pa tenga al g ún g rado de exclusividad, pues los precios de l a s pr e ndas de ve s tir e n Calacoto s on significativamente más e levados y , por tanto , meno s acc es ibles que e n las tiendas del centro d e la ciudad de L a Pa z. Pero comprar ropa de marca en Calacoto no es sufici e nte para que un o una joven sean identificados como miembros de los grupos de élite . Al respecto, los jóvenes high consideran que

1 8 Instrument o d e inv e stigaci ó n pr o pi o .

57

n o sólo e s compr a r se r o pa d e bu e na ma r c a ; cualquier a pu e de h a c e rl o y no por es o v a se r part e d e l a c las e alt a . Mucha ge nt e s e compr a r opa d e m a r ca, t ie n e plata y hasta vueltea p o r C alacoto , p e r o se n o ta qu e no pa s a nad a c o n e llo s . H ay

h a y g ente que tiene pl a t a y

que saber qu é ropa compra r y c ó mo v e stirs e

puede comprars e r o pa cara, pero igu a l se vis t e como cholo ' " .

Para emitir los mensajes apropiados no sólo se requier e poseer los re- cursos económicos suficientes, también hace falta tener incorporada la competencia cultural adecuada que permita usos y despliegues l e gítimos. En este caso, la legitimidad es un fenómeno social, es una constr ucc i ó n colectiva derivada de la aprobación de los pares. Por ejemplo, vestir la camiseta de un equipo de fútbol en una noch e d e fin de semana inicialmen t e podría considerarse inadecuado . Sin embar- go, las dimensiones simbólicas de tales atuendo s pueden modificar l a valoración. Veamos : un grupo de cinco chicos y tres chicas alrededor de un vehículo 4x4 marca Suzuki . Los varones con poleras de manga corta y

[ e an s, las mujeres con tops y jeatis . Al grupo se int e graron dos jóvenes ,

vistiendo camisetas de clubes de fú t bol europeos (del Real Madrid -equ i p o españo l - y del Manchester United - equipo inglés-l. Ambas camis e - tas , además , tenían impresos los lago tipos de los patrocinadores . L a con - versación desarrol l ad a fue la siguiente:

-Está buenísima -tomándolo de la polera - ¡d e dónde la conseguis-

te? , ¡ es original?

-Claro

que s í . Me la mandó mi hermano, que está en E s paña .

-La

A través del uso de ropa que tenga un estatus -marca-

mía l a mandó

mi tío y vale algo a s í como 75 dolates " .

reconocido

por los pares, los jailon e s pretenden consolidar su identidad social y su pertenencia al grupo . N o se trata sólo de lucir ropa de marca; es impor- tan t e que la ropa "caiga bien" , " quede " y "combine" en lo que se refiere a colores y diseños. A modo de ilustración , consideremos la siguient e afi r mación:

1 9 Intervenc i ón

de un e s tu diante de 4 ° medio del col e gio "D". Ta ll er sobre "Id e ntidad e into -

lerancia".

20 No t as de campo. Registro de l a cal l e 21 de Calacoto .

58

Si u sas un a polera Nike , que te cu es t e c i e n d ó l a res o , si qui e r es, m ás; p e r o s i ti e n e e n todo e l pecho estampad a la pal a bra " Nik e", es p o rqu e e r es u n c h o l o " .

Finalm e nt e, es important e man e j a r ad ec u a dam e nt e el len g uaj e corpo-

ral p a ra qu e todo vaya " a tono " con e l conjunto . Los ademan es, l os ges to s

y l as p os tu r a s so n otro indicador d e di s tin c i ó n que conforma la id e ntidad

cultur a l d e lo s jailone s . No hablam os tanto de una " etiqueta " como d e

un es til o. Por e jemplo, los estudiante s d e l col eg io Saint Andr e w 's , qu e

ci e rt a m e nt e no tienen la pret e n s i ó n c o n s ciente de ser "refinados " o

"s ofisticado s" , s e limpian la nariz o es cup e n únicamente en e l baño, y

mi e ntras e s t é n en la calle , in c luso con ropa deportiva, no pierden la línea

d e su v es timenta . En cambio , despu é s de las c lases, los jóv e n e s de otros

colegio s particulares de la zona sur pas e an por Calacoto con la camisa

las chompas bajo el bra-

zo, las corbatas desajustadas, etc . La dimensión estética d e l cuerpo no se reconoce sólo por los acceso- rios -como la ropa- ni tampoco sólo por las posturas. La belleza d e l cuerpo radica también en la contextura física, y los jóvenes de é lite perci- ben la r e lación con su propio cuerpo como un testimonio de l a calidad de vida que ll e van . El cuerpo representa un capital s imbólico con un potencial d e presti- gio y d e di s tinción muy importante , por lo que es objeto de un cuidado casi o bsesivo (e l 85 % de los encuestado s as iste a sesione s de gimnas i o) . El cuid a do d e l cuerpo constitu y e un rasgo cultural .

fu e r a d e l pantalón, con las mangas re m a nga das,

Definitivamente entre los jóvenes h ig h e stá presente la idea d e que

" un cu e rpo cuidado con esmero simboliz a una conducta racional , alto

gr a do de a uto e stima, capacidad de a utogobierno y , por lo mi s mo , quien

e s cap a z d e l dominio de ' sí mi s mo ', e jercerá las mi s mas aptitud e s en e l plano d e la s rel a ciones interper s onales y en el resto de las es fera s de l a vida " (M a rgulis, 2000 : 44). A p a rtir de esta concepción d e l cuerpo, o de la manera de pres e ntar e l

cuerpo, se ejerce una presión social entr e pares que se da en muchos ca - sos d e manera solapada . En un evento que reunía a aproximadamente 550 jóvenes, los investigadores pudimos consta t ar que apenas tres chi - cas presentaban una constitución robusta (tenían sobrepeso pero no eran

2\ Int e r ve n c i ó n d e un alumno d e l col eg i o " D " . T a ll e r " Id e ntidad e intoler a nci a" .

59

obesas) ; sin embargo , durante toda la fiesta, ningún varón la s invitó a bailar y tuvieron que hacerlo con otras chicas > , Las prácticas sociales dominantes e ntre l o s jailones sobresal e n p o r la variedad , profundidad y sutileza de la protección del cuerpo , y s e m a ni- fiestan en e l cuidado de la forma física , de la línea, y en la importancia d e los regímenes dietéticos . Al igual que la ropa y la figura , el teléfono celular es importante como rasgo identitario de los jailones, según la ex c lusividad y precio de mode- lo . Nadie puede ser considerado parte de la élite con un c e lul a r barato o

de mod e lo antiguo. Tampoco basta con tener un aparato caro y ori g inal . Aquí , como en e l caso de la ropa , interviene e l uso que se le d é. El c a pital económico y social es demostrado en tanto e l c e lular se use sin la restric- ción de lila cuenta" y como la "prótesis" de la omnipresencia virtual . Mediante e l c e lular, independientemente del gasto económico qu e im- plica, e l jailón está presente en lugares interesantes y en contacto con gente importante. Estando en c lases, el jailón puede participar, por afán de distinción, de las cosas que ocurren en e l aula contigua, en su casa o en e l colegio de un amigota); puede 11 estar" bailando en una discoteca de Achumani y a la vez controlando u observando una fiesta en Sopocachi .

La disponibilidad de una automóvil

es otro elemento de gran impor-

tancia en e l día a día de los jailones . Si e l c e lular permite "e s tar " virtu a l- mente en varios lugares, el automóvil permite "recorrerlos" realm e nte . Emp e ro , e l automóvil no es s ólo un medio de transporte, y quiz á e s a s ea

su función menos importante . El auto , para e l jailón , es sobr e todo una vitrina que le permite exhibir su poder económico y una independ e ncia r e lativa respecto a los mayore s . Por otro lado , el auto implica un hito de posesión territorial a trav é s d e l parqu e o en centros de reunión o en la calle 21 de Calacoto, espacios de eterna conquista . La calle 21 de Calacoto y sus inmediaciones, en particular los sábados por la tarde, presenta embotellamientos s e rios debido al enorme flujo de automóviles que simplemente dan vueltas con música a niveles ensorde- cedores . Muchos de estos vehículos se estacionan a lo largo de la calle 21, aglutinando a jóvenes que generalmente consumen bebidas al c ohólicas. Naturalmente, tal privilegio está reservado a los pocos que posean un auto de último modelo y marca de prestigio . La suma de los precios de los

11 C uaderno d e campo. Observa c i ó n d e l a fi es t a " Inva s ión estudiantil " .

60

automóviles que transitan la calle 21 puede superar el millón de dólares en pocos minutos.

9. Los jailones y la autoridad policial

La relación con la imagen de autoridad representada por la Policía está caracterizada por una dinámica general de cuestionamiento de la au- toridad. Esto se puede constatar cuando los policías respetan y hacen respetar el carácter "privado" o exclusivo de las actividades de los jailones, en particular cuando éstos se reúnen en la calle 21 de Calacoto, en la aveni- da Montenegro o en alguna plaza de la zona sur (por ejemplo, las que ellos mismos han bautizado informalmente como la plaza "de la tortuga" o la plaza "del zepe"). Los policías vigilan desde una distancia prudente que les permita observar a los jóvenes. La mayoría de las veces, la Policía se limita a rondar o a "estar ahí", mientras los grupos de jailones se divierten. En el lapso de cuatro meses de observación, apenas en tres ocasiones se registraron batidas en las que la policía intentara controlar el consumo de bebidas alcohólicas de los jóvenes reunidos en la calle 21 de Calacoto . Durante la media hora que suelen alargarse estas batidas, se reduce el número de jóvenes , que se retiran o simplemente se van a dar vueltas por las inmediaciones hasta que se restablezcan las condiciones normales. En e l curso de nuestro estudio, ninguno de los investigadores pudo registrar que en estas batidas la Policía arrestara a algún joven o detuvie- ra vehículo alguno; simplemente, las batidas tenían el objetivo de despe- jar la calle. El consumo de alcohol " en la vía pública no representa un hecho ex- cepcional para los jóvenes de la alta sociedad , y los policías se limitan a rondar la calle sin intervenir y mucho menos sancionar tales consumos. Cabría preguntar, entonces, ¿qué es lo que vigilan los policías si el consu- mo de bebidas alcohólicas en plena vía pública y protagonizada por me- nores de edad no es de su interés?

z, Cualquier día de la semana y en especial los vi e rnes y sábados es posibl e encontrar grupos de jóvenes consumiendo bebidas alcohólicas alr e d e dor o dentro de automóviles de lujo. Las bebidas más consumidas son la cerveza y el ron.

61

En una ocasión se registró , por ej e mplo , que dos guardias y un c a d e te d e la E s cu e la de Polic ía s e ncontr a r o n e n su recorrido a un g rup o d e jóve - n es b e biendo en la acera d e la cal l e 21 al re d e dor de un autom óv il q u e,

para colmo , t e nía e l e quipo d e so nid o f uncionando

si va m e nt e e levado. Lo s poli cí a s se co mportaron con indif e r e n c i a a nt e e l

he c ho y, es más , para n o m o l es t a r a l gr up o , d e scendier o n d e l a ace r a y continuaron s u ronda por l a cal za d a . La r e laci ó n establecida por l os j óve n es d e é lite con lo s a ge nt es d e seg u - ridad pu e d e qu e dar ilu s trad a c o n l o o b se r v ado en un conci e rt o d e r o ck realizado en uno de los col e gios de l a zon a s ur de La Paz . El conci e rto fu e organizado con fines ben é ficos ; s e pret e ndía recaudar fondo s p a ra colabo- rar con la atención médica d e un niño . En la puerta de ingreso al colegio había dos guardias, uno de 45 años , sin uniforme, y otro de 25, uniformado . Sin dejar de vigilar los espacios oscuros próximos a la puerta de ingreso con sus grandes linternas, ambos comentaban un incidente ocurrido días atrás, protagonizado por un estu- diante que, en estado de ebriedad , h a bía agredido a otro guardia:

con un vo lum en exce-

Er a e l Di eg o (un alumno d e l c ol eg i o ) . L o ha pate a do y empuj a d o a l se r e n o. E s t a - ba dro ga do , pues. Si yo e s tab a , l e dab a un os bu e no s e n aquí (se ñalando l a r eg i ó n h e p á tic a ) , y uno s rodillazo s. Yo sé , pu es , d ó nd e ha y que dar . Si e ra un chi co d e la ciudad , lo m e tían " r a pidito ". É s t os h a c e n l o qu e quier e n . Aqu í n o l es h ace n n a d a. Aquí mi s mo empie za e l a bu so , l a co rrupci ó n . N a d a , n a d a l e h a n h ec h o.

Mientra s el guardia má s jov e n a sent í a moviendo la cabez a lo e xpr es a- do por su compañero, un g rup o d e cinco niñas de aproximadam e nt e 1 3 año s s e l e s acercó , interrumpiendo abruptamente la conv e r sa ci ó n y un a de e ll a s s e dirigió al guardia jo ve n .

- Pr é stame tu lintern a .

Ant e s de recibir una respu es t a d e l guardia -y en realidad s in e sper a r- la-, le arrebató la linterna y, en tono confianzudo y desafiante, l e dijo :

-¡Aguantas la luz en los ojos?

Antes de que el guardia pudiera reaccionar, ella le dirigió la lint e rna encendida a los ojos, mientras ést e, arrinconado contra el marco de la puer- ta de ingreso , respondía con actitud e nvalentonada y desafiant e :

62

-Puedo aguantar 20 minutos .

Las niñas reían ante tal afirmación.

-Si no aguantas, ¿cuánto me pagas?

-Puedo aguantar dos horas.

Este encuentro terminó cuando la niña devolvió la lint e rna para acu- dir al llamado de las otras que abandonaban e l colegio . Para el guardia , la linterna representa un instrumento de control sobre su entorno¡ lo distingue en una función simbólica de poder y autoridad.

Al arrebatarle e ste instrumento , las niñas provocaron perplejidad e impo- tencia en e l guardia, quien no atinaba a recuperar la iniciativa. El encuen-

tro , en todos sus términos, fue dominado y regulado por las niñas , que establecieron una relación asimétrica con el guardia. Este tipo de encuentro amistoso / agresivo se perfila como un meca- nismo de afirmación de las relaciones de poder entre empleado (guar- dia) y patrón (alumnas) , y se da en situaciones en las que e l jailón trata amistosamente, fraternalmente y hasta cariñosamente al otro ¡ no obs-

tante, podemos interpretar tal actitud como una forma de paternalismo , que implica una subvaloración del otro. Es e l típico caso d e l " caballe- ro " o la "señora" que trata de " hijo " o " hija" a un e mpleado ( a) de mayor edad. En lo acontecido al guardia , la niña aparentemente jugaba en con- fianza con él, mas la confianza no surge de una relación horizontal con e l guardia, sino de una r e lación explícitamente patronal . Al quitarle y

devolverle a voluntad la linterna, la adolescente reduce e l poder d e l guardia a una asignación o concesión temporal del grupo jailón . Conce- sión que permanecerá vigente y será considerada legítima mientras sea funcional .

10. Prácticas y consumos culturales de los jóvenes bigb

Cuando hablamos de consumo cultural, estamos hablando de los proce- sos mediante los cuales los sujetos seleccionan, asimilan e incorporan a su universo de significados objetos que circulan en el m e rcado y en los

medios de comunicación masiva .

63

Identificamos y caracterizamos los elementos y las relaciones que com- ponen el consumo cultural de los jailones partiendo del concepto de con- sumo cultural como el conjunto de procesos de apropiación y usos de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso

y de cambio, o donde al menos estos últimos se configuran subordinados

a la dimensión simbólica. Para entender la relevancia del consumo como acto cultural , se debe ver la cultura como un sistema de significados. Entonces, el consumo puede entenderse como una manera de objetivar y compartir esos signifi- cados. La creciente relevancia de los símbolos y los signos en nuestra sociedad acentúa la importancia d e l consumo : la compra de bienes y ser- vicios desborda el ámbito de la escasez y pasa a ser un valor en sí mismo . La empatía de los jóvenes jailones con la cultura tecnológica, que im- plica la información absorbida por ellos en su relación con la t e levisión, la facilidad para entrar y manejarse en la complejidad de las redes informáticas, genera la formación de comunidades hermenéuticas que responden a los nuevos modos de percibir y narrar la identidad, y de la conformación de identidades con temporalidades menos largas, más pre- carias pero también más flexibles, capaces de amalgamar, de hacer convi- vir en el mismo sujeto ingredientes de universos culturales muy diversos. Las industrias culturales y las nuevas tecnologías comunicacionales e informáticas productoras de bienes de capital y, aquellas en relación di- recta con actividades comerciales, se han transformado en los principa- les agentes de mensajes, bienes y servicios del desarrollo cultural que consumen los jailones. Las industrias culturales y nuevas tecnologías de información han ad- quirido una enorme centralidad en e l consumo cultural . Más precisa- mente, esta tendencia indica que el consumo cultural de los jailones prácticamente se ha reducido al consumo de los bienes producidos por las industrias culturales. En e l caso de la televisión, los resultados de nuestras encuestas sobre consumo cultural de los jailones muestran el predominio de este medio . El 94 % de los entrevistados ve televisión habitualmente -básicamente haciendo zapping-. La televisión no sólo muestra su expansión cultural por el nivel de audiencia, sino también por el tiempo de exposición dia- ria, que como promedio es de 4 horas por día durante la semana y hasta cinco horas los fines de semana.

64

Los programas y géneros televisivos más sintonizados por los jailones son portadores de los principales valores de la mentalidad posmoderna, y algunos de ellos tienden a homogeneizar preferencias que antes estaban diferenciadas por sexo y edad. Estos programas y géneros son parte prin- cipal en la programación de la TV por cable. En la programación de la TV por cable, se propone fundamentalmente desde la ficción una imagen juvenil estereotipada que se desenvuelve en un ambiente despolitizado, y por tanto ajena a los conflictos sociales. Las historias de los jóvenes que se cuentan en la TV se dan fuera de los espa- cios del trabajo y la n' l arginación. Sólo se incluyen estos espacios si están vaciados de conflicto. Con respecto a las preferencias de programas por sexo, se puede decir que a menor edad hay mayor diferencia entre las preferencias de varones y mujeres . Las mujeres se inclinan visiblemente hacia los melodramas y los varones hacia los programas deportivos, pero no existe una división exclusiva basada en el género. Con respecto a las preferencias por edad: a medida que aumenta la edad se van achicando las diferencias entre programas preferidos. La serie de "Los Simpsons" fue elegida por todos los segmentos, junto con programas humorísticos como el argentino "Video Match", conducido por Marcelo Tinelli, o el programa "Otro rollo" de Adal Ramones emitido por un canal mexicano en la TV por cable y también por canal abierto nacional (Red ATB) con una semana de retraso. Otros programas que comparten las pre- ferencias de los jailones son las series norteamericanas Ali McBeal y Friends. En principio, se pone en evidencia que el humor, el melodrama y los deportes son los nexos de convergencia. Queda claro que en estos progra- mas, como en la publicidad, es donde más se exhiben los valores de moda. Seducción, goce, placer y el culto al cuerpo están presentes en el melodrama. La necesidad de diversión y de no preocuparse por nada, de pasada cool ' , es característica en el humor y el deporte. Comedias ligeras, deportes y progra- mas de acción ocupan lugares centrales en la propuesta de programación más difundida por el cable, que incluso se traslada a la programación abierta . En este anál i sis de los programas preferidos por los jailones se comprue - ba que para la mayoría de ellos el consumo cultural es básicamente consu-

. En el inglés informal que h a blan los jóven e s , c oa! significa óptimo , distendido , sin compli- cacion e s . ( Nota d e l editor . )

6S

mo t e levisivo como única fuente de acceso a la información y al en- tretenimiento . Consideramos que el zapping es algo más que e l simple hecho de ver simultáneamente distintos programas de t e levisión. Es el símbolo de lo que se llama una realidad fragmentada, constituida por diversas fraccio- nes y que se elige constantement e entre muchas opciones . La t e l e visión desempeña un papel r e lativamente importante en la cosmovisión de los iailones, como un elemento en sus pautas de identificación. Con los programas de televisión se genera una identificación provi- sional, cuyos productos son deslumbrantes pero efímeros . Gracias a la televisión, las cosas son "reales " porque se pueden convertir en ima- gen . Pero el estatuto de la imagen es la provisionalidad , la agilidad , la rapidez . Todo puede ser vivenciado simultáneamente a través del mági- co zappitig, que confiere la misma importancia a los "culebrones" que a los concursos, a los reportajes sobre el hambre en e l mundo que a los programas gastronómicos. Nuestras encuestas rev e lan que otra de las actividades de consumo cul- tural típica de los iailones es la de escuchar radio. Un 95 % de los encuestados manifiesta que sintoniza regularmente alguna emisora de radio. El 37% de los encuestados reconoce su pr e ferencia por Stereo 97.3 FM24, cuyo éxito de audiencia entre los jóvenes de la zona sur ha motiva- do el traslado de sus equipos a esa zona. Consideramos que el éxito de audiencia de Stereo 97 se debe a que sus encargados realizan permanen- tes sondeos e interpretan mejor los gustos musicales de los jóvenes jailones . Su programación privilegia la música norteamericana y europea en inglés. Además, en los eventos y espectáculos para jóvenes que organi- za Stereo 97 se privilegia géneros musicales como el rack, en sus diversas versiones, el rave, el bip hop o el tecna, que, según nuestras encuestas, son los más escuchados por los iailones . Por ejemplo, "Invasión escolar" es un concurso dirigido a las promocio- nes de los colegios. El evento realizado el año 2001 tuvo gran éxito, la "promo" ganadora, la d e l colegio Loretto, ganó como premio una gran fies- ta con todos los gastos pagados por los auspiciadores y la radio en los salo- nes Casamar -ex Verolandia-, a la que asistieron unas 500 personas.

2 4 E s e l d e nornin a tivo qu e u sa n l os j ailon es p a ra id e ntifi ca r a esta r a dio e misor a d e FM , cu yo nombr e o ficial e s P a n a m e ricana Ster e o 9 7.3.

66

Otro evento organizado por la Stereo 97 es la fiesta de aniversario , que tiene gran repercusión entre los jailones . El año 2001 se realizó en la zona sur con la presencia de grupos musicales que actuaban en vivo . Otras emisoras de frecuencia modulada que gozan de cierta populari- dad son Radio Ciudad, con un 26 % , y muy distante, está la Doble 8 Lati- na, del sistema RTP, con el8%. Luego se refleja un mosaico de radioemisoras en el que ninguna supera el 5% . Entre ellas podemos encontrar desde las que emiten programas y

música de carácter netamente cristiano (Radio Sol) hasta estaciones que programan exclusivamente música tropical (Radio Chacaltaya).

Este patrón en la sintonía de las radioemisoras nos hace pensar que, al igual que en la t e levisión, los jailones hacen zapping en el dial radiofónico. Según las encuestas, el 70% de los jóvenes high tiene acceso a internet desde su casa; mostrando de manera elocuente el privilegio respecto a otros estratos de la población. Los temas más buscados en la red son: música, con un 14%; juegos, 14%; información académica (trabajos de investigación , tareas], 12% ; noticias del mundo del espectáculo y de la farándula internacional, 9% . Las relaciones sociales están estrechamente vinculadas con el uso de es- tas tecnologías : al parecer, e l acceso a internet es más una cuestión de co- nexiones sociales que una cuestión de conexiones digitales, pues la mayoría

de los jóvenes jailones encuestados manifiesta que visita internet

correo electrónico y/o chatear ("conversar" con otros usuarios). La música es un complejo entramado de sentidos a la vez que un e le- mento socializador, pero también actúa como un elemento diferenciador de estatus y condición social . Una de las dimensiones de análisis para com- prender mejor los procesos de consumo cultural de los jailones consiste en acercarse al conocimiento de sus prácticas de consumo musical . Las encuestas y las entrevistas que hemos llevado a cabo nos indi- can que no existe un género musical que identifique plenamente y con absoluta claridad el consumo musical de los jailones . Los gustos y las colecciones demuestran que sus preferencias musicales son mixtas. El rock -en cualquiera de sus variedades- es el referente primario y básico del consumo musical de los jailones: el 51 % señala su preferencia por este género musical . En cuanto a otros géneros musicales juveniles , el pop sigue en e l orden de las preferencias con un 16% y , a mayor distan- cia, vienen el hip hop y las baladas, con el8 % cada uno. No obstante, el

para ver su

67

consumo de otr o s género s mu s ical e s c o mo la llamada mú s ic a c hich a o " música de minibú s ", e l jaz z , e l rav e , tambi é n es tá pr ese nt e e n s u uni- verso cultural .

Desde nuestra persp e ct i va , la pr e f e rencia d e los jailones p o r e l ro ck como g é ner o musical se deb e a qu e el rock e s una de las manif e stacio- nes cultural e s que más favor e cen las dif e renciaciones -g e neracionales y de c lase- o

Géneros musicales como e l rave y e l bip hop , qu e son más "mod e r- nos", ganan terreno entre los jóvenes de nuestr o estudio, debido princi -

palmente al funcionamiento de locales "under" " espacios privilegiados por los más jóvenes para iniciars e e n estas prácticas culturales. La gran

novedad es que la música n o sólo debe escucharse, sino qu e debe

e x perimentarse en vivo. Una de las máximas de los eventos rave es qu e

la música que "escuchas" un día no volverás a escuchada jamás, ya qu e se trata de experiencias únicas . Al ser consultados sobre la música que bailan, solo un 19% d e los encuestados y entrevistados señala a la cumbia como su música bailable pr e ferida, mientras que apenas el 1 % de c lara bailar música boliviana . El

80% restante distribuye sus preferencias entre el rock, la música pop J

di s co, e l t ecno, el rave, la salsa y el mer e ngu e. Sin embargo, en las obser-

vaciones que realizamos en los distintos eventos , fiestas y centros de diversión donde concurren los sujetos de estudio, constatamos que lo que bailan con más entusiasmo -in c luyendo movimien t os coreográficos simi l ares a los realizados por los grupos musicales- es lo q u e ellos mis-

mos denominan despectivamente "música de minibús", es decir, la cumbia "andin a " o música chicha . Por ejemplo, la mencionada "Invasión estudiantil" contó con la pre- sencia de conocidas bandas de rock nacionales (Ragga Ki, Ícaro, Las Últimas Neuronas) que tocaron música en vivo, alternando con música de la amplificación entre las intervenciones de cada grupo . Durante estos

i n termedios, especialmente en la última etapa de la fiesta, la pista de bai l e quedó desbordada por el entusiasmo multitudinario con el que to- dos bailaban la segu i dilla de música popular (caporales, t'inqhii y cumbias de moda) que p u so el servicio de amplificación.

• D e l ingl é s unde r grou nd, ma r ginal . (Nota d e l e dito r.]

68

Algunos de los entrevistados justifican este apego a la música chicha manifestando que no analizan de quién es ni qué tipo de música es, sino

que sencillamente la bailan "porque se oye bien y es pegajosa" ; basta que sea sinónimo de fiesta para que sirva. Asimismo, indican que "el verda- dero jailón es el que tiene de todo, y también tiene esa música". Si los jailones se resisten a reconocer que en el fondo también les gusta divertirse con la "música de minibús", creemos que lo hacen por una cuestión de estrategia, pues quieren evitar ser considerados cholos a par- tir de sus gustos musicales.

Es importante señalar que la "música de minibús" ha logrado atrave- sar barreras sociales y actualmente es un género consumido también por las élites. Además, la música chicha tiene ya un mercado internacional y está en manos de una industria cultural que juega con un imaginario en el que se mezclan diversas imágenes y elementos que aglutinan lo tradi- cional y lo moderno. Con las diferencias del caso, se puede aplicar el mismo análisis a la

música boliviana. Aunque sólo el 1 % de los encuestados manifestó bailar música boliviana, se percibe entre ellos una fuerte tendencia a visitar loca- les donde se presentan grupos que interpretan esta música, como los K'achas, Wayna Wila o Sajama. De todas maneras, la mayor parte de los centros de diversión cierran la fiesta con música folclórica. Las tandas de música bai- lable que despiertan mayor entusiasmo son aquellas que incluyen morenadas, diabladas, t'inqbus, caporales y otras danzas folclóricas.

11. La Alasita

El joven de élite se apropia de muchas expresiones culturales tradiciona- les bolivianas, imprimiéndoles características y sentidos propios. La identidad de élite está conformada, también, por la apropiación y recons-

trucción estratégica de expresiones culturales populares .

En la feria de Alasitas el creyente compra objetos en miniatura para ofrecerlos ritualmente al Iqiqu o Ekeko, dios de la abundancia, con la

idea de que, en virtud de la reciprocidad andina, recibirá esos mismos objetos en la vida real .

La mayor parte de la población paceña espera con cierta ansiedad la llegada del mediodía del 24 de enero para realizar la cli ' alla, pues se

69

considera que e ste hecho definirá la abundancia y el bienestar de todo e l año . Los jóvenes del estudio no son de idea distinta ; también ello s com - pran billet it os, autos, propiedades, así como amuleto s para la buena suer- te, y es p eran la cl i ' alla . Se sitúan cerca de los puestos con mucha anticipación para h acer sahumar y ch ' allar las miniaturas que adquirieron . La tradicional feria de Alasitas de la ci u dad de La Paz tiene un a r é plic a

a menor escala en l a zona sur: la plaza frente a la iglesi a de San Mi g u e l , la

cal l e 21 y adyacen t es se lle n an de puestos de ve n ta, en la m ayoría de los casos ins t alados en e l su e l o, emulando cua l q u ier m ercado d e las laderas o

v ill as de la c iu dad. L os jóvenes de la él it e no se l imi t an a apreciar y adqui-

so m eten l os objetos comprados al

rir to d o l o q u e está a l a venta: t ambi é n

sa h umerio rit u al q u e l es confiere su carácter mágico . Pero l a Alasita que se celebra e n la p l aza de San Miguel pre s enta

in teresa nt es rasgos d i ferencia l es co m o l a gran ca nt idad d e miniaturas

más e levados y e l con s umo de

d e ve h í culo s 4x4 d e luj o, l os precios

" m enc ho s" (hot dogsí y p i zzas en m ini a tu ra, q ue se ve n de n tan t o o más

qu e l os p l a t os t rad i c i o n a l es . Aq u í, l a A l asi t a q u e d a d espo j ada de s u ca- rácter de ofrenda r it ua l y se red u ce a u n me r o d espl i eg u e de codicia

m a t er i a li s t a.

12. La fiesta de Todo s los Santo s y Halloween

Al rededo r d e l 31 d e oc tu b r e , l a zo n a s u r d e l a ci u dad de La Paz se convier - t e en el escenario d e l a conso li dació n d e u na práctica cu l t u ral foránea qu e co n fo rm a e n p a rt e l a i d e ntid ad de l gr u po de j óvenes que estudiamos ;

h a b la mo s d e l a " Noch e d e Bruj as" o Ha ll ow ee i i ' ,

L a fi e st a d e H a llo ween se pr e p ara d e sd e m e diad os d e o ctubr e , c u a nd o l os ce ntro s co m e rci a l es , l as bouti q u es y l os s up e rm ercados u bicados e n

l a ca ll e 2 1 d e Ca l aco t o y e n l a aven i da Mon t enegro d ecoran sus ambien- t es co n l os m ot i vos a soc i ados a l a f i es t a . Se p u e d e n ver ca l abazas co l ga- da s , b r uj as y m ás car as d e te rr or . L os ce ntr os co m erciales aprovec h an la

o casió n p a r a r ea li za r ofe rt as y pro m o ci o n es es p ecia l es. El come rc io

* Tradición d e o ri ge n pagan o pr o pia de l os p a ís e s an g l o saj o n es . Pr o b a bl e ment e l l egó a nu es-

tr o p aís p or influ e n c i a de lo s pr og r a ma s d e t e l e visi ó n y l as p e lícul as n o rt e ameri ca n as. ( N o t a d e l editor . )

7 0

informal tambi é n se abarrota d e productos como disfrac es de bruja , má s - caras de terror y calabazas vaciadas de distinto tamaño. A partir de nuestras observaciones , destacamos que la c e l e bración d e Hallowe e n e s impulsada in c luso en los establecimientos es colares. Por ejemplo, el colegio Alemán organizó el festejo con los alumnos del niv e l primario y en e l colegio Calvert se realizó una feria . Por su lado, McDonald's organizó una fiesta en su estacionamiento

con la participación de niños , adolescentes

les estaban disfrazados. El supermercado Ketal instaló en sus puertas una tarima con la inten- ción de realizar concursos para los niños disfrazados. Los espacios de di- versión, principalmente las discotecas, lanzaron una variada oferta para festejar Hallow ee n . Los disfraces de los jóvenes de Calacoto para la fiesta de Hallow ee n no siempre guardan relación la noche de brujas¡ se ve más de un disfraz com- pletamente descontextualizado del tema de la fiesta. Por ejemplo, en el colegio Calvert pudimos observar que algunas chicas lucían disfraces de las Spice Girls, un grupo inglés de música pop , a un muchacho disfrazado de mujer con un vestido de novia blanco , y un " c h ' uta cholero ", que en determinado momento se convirtió en la atracción de la fi e sta. En la fiesta de Hallow ee n hay un retorno relajado de lo carnavalesca , pero en este caso no se trata de la recuperación de una tradición más autén- tica, sino de una improvisación ligada a una fiesta y a una celebración desarraigada histórica y culturalmente, que en definitiva señala la voca- ción cultural de los grupos privilegiados y el oportunismo del mercado. En nuestra interpretación, Halloween representa para los jóvenes de la élite una filiación e identificación con la cultura norteamericana , sin pr e ocuparse d e masiado por e l sentido ori g inal de la c e lebración. No e s más que una oportunidad para divertirse y socializar . A diferencia de Hallow ee n , la fiesta de Todos Santos , que tiene un arraigo innegable en la cultura boliviana, no despierta mayor entusiasmo entre los jóvenes high. Contrariamente a lo que ocurre con Alasitas, las prácticas de Todos Santos no reciben la adscripción de los jóvenes de la élite paceña y para la mayoría de ellos la t ' ant ' a wawa 25 es cornpletamen-

y jóvenes, muchos de los cua-

25 L a t' a nt'a wawa es un pan co n f o rma d e b e b é hum a n o. E l t é rmin o es t á co mpu es to p or l as voces ay m ar a s t ' ant'a ~ p a n y wawa ~ b e b é.

71

te desconocida . Todos Santos es una fecha que para los jailones sólo dif e- r e ncian por la abundancia d e pan casero y por la visita a los c e menterios ; ignoran todos los demás e lementos , los ritos y sus respectivos sentido s .

13. Sentido y valor de los aprendizajes del bachillerato

Los sistemas escolares han pasado a ser objeto de estudio de la sociología fundamentalmente por e l poder que tienen como instancias hegemónicas

para regular los procesos de s e lección, transmisión y certificación d e l

conocimiento socialmente legitimado . Sin embargo , a pesar de que en los países occidentales la escuela moderna se ha caracterizado por ser una institución sumamente formalizada en su constitución y organiza- ción, también tiene que ver con la difusión y legitimación de los siste- mas de valores hegemónicos en la sociedad e incluso aquellos cuya definición no resulta tan clara ni formalizada.

En este sentido, podemos diferenciar dos esferas o dimensiones de ac-

tuación de la escuela, de acuerdo al carácter más o menos formal y explíci- to en que aparecen dentro de la organización de los sistemas educativos . En términos operativos, podríamos caracterizar una dimensión como e l

currículo formal , que se hace explícito en los planes y programas de estu- dio institucionalmente reconocidos, mientras que la otra quedaría circuns-

crita a lo que podríamos llamar el currículo oculto, sin existencia formalmente establecida pero latente en todas y cada una de las prácticas

escolares. Ambas dimensiones de esta práctica determinan la orientación de la experiencia del sujeto en la escu e la, transformándola en una expe- riencia que puede ser valorada por el sujeto como positiva o negativa.

13.1 . El currículo formal

En general, una tendencia clara en las sociedades modernas ha sido la relevancia cada vez más preponderante del conocimiento científico y tec- nológico y las prácticas que éste impone sobre otras formas de conoci -

miento, considerándolo cómo el único legítimo; es decir, como el único que puede y debe ser transmitido por la escuela. Así, el conocimiento

e s colar ha sido determinado en las sociedades modernas como cono c i -

72

miento socialmente legítimo, y en tanto que su posesión facilita en mayor o menor medida el acceso a otros bienes y servicios socialmente considerados como valiosos, su distribución no es homogénea. En este sentido, queda claro que una buena parte de la experiencia escolar está orientada fundamentalmente por una selección institucional de contenidos y actividades formalizados en los planes y programas de estudio aceptados como socialmente legítimos y en cuya definición el sujeto tiene poca participación, lo que no disminuye su capacidad para aceptar o rechazar estas selecciones formalizadas. Esto quiere decir que sobre una selección formal, entonces, el sujeto realiza otra en función de sus aspiraciones y expectativas, atribuyendo mayor o menor significado a determinados contenidos y prácticas escolares, lo que se manifiesta en sus preferencias y en la importancia que otorga a las diferentes áreas que constituyen el currículo formal . Así, la parte de la experiencia escolar orientada por el currículo formal está determinada por las formas instituidas mediante las cuales el sujeto puede apropiarse de porciones más o menos significativas del conoci- miento legítimo, y con dimensiones macrosociales, como la ideológica, que determinan los niveles de legitimidad de las formas concretas del conocimiento. En los colegios de la zona sur de La Paz elegidos para el presente estu- dio, el currículo formal es marcadamente diferente del que define el Esta- do a través del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes . Esas diferencias se dan en todos los aspectos, desde la concepción pedagógica hasta la determinación de asignaturas, contenidos y aplicación de estra - tegias didácticas . Incluso, como en el caso del colegio Calvert, el calenda - rio académico es diferente. En estos establecimientos de educación secundaria existe una valora- ción equilibrada de las diversas áreas que conforman el currículo . Por ejem- plo, se da importancia al desarrollo de la actividad deportiva y el arte, pero se priorizan las asignaturas y contenidos que preparan a los estudiantes para una inserción inmediata y aventajada en la universidad . Es el caso de los aprendizajes de la matemática, las ciencias y los idiomas extranjeros. Concretamente, en lo que concierne a la matemática, los programas del bachillerato de estos colegios suelen conceder considerable importancia, en profundidad y extensión, al área de Cálculo que contemplan los planes de estudio del primer semestre de las carreras universitarias de Bolivia.

73

L as as i g n a tur as s o cia l es , l e j os de c o n ce ntr a r s e en fec h as y person a j es hi s tórico s -c o m o e s e l caso d e l co legi o Sa int Andr ew's - , a b o rdan ap re n- dizaj es intr o ductorio s a ca rr e r as uni vers it a ri as com o Soc i o l og ía , D e r e - cho , Economí a , e tc . Lo s a pr e ndi z aje s e n l os c o l e gio s d e é lit e d e la ciud a d de La Paz e st á n d e finitivam e nt e orientad os a los e studi os s uperior es; e l bachillerato s e constituye en un valioso y aut é ntico curso pr e universitario. Adicionalm e nte, exist e o tr o conjunto d e e xperiencias c o ncretas diri- g idas a finalidades menos ex plícita s per o qu e en definitiv a buscan es ta- blecer patr o n es de comportamiento e specífico s y la adquisici ó n de hábito s adecuados dentro de ámbito s s ociales d e t e rminados. A s í , cu e stiones como la disciplina , l a puntualid a d , e l aseo y l a " buena conducta " en gen e ral s on part e d e la experiencia es colar g lobal , y que al ser ev aluadas por e l a parato educativo marcan d e alguna m a n e ra la tra ye ctoria escolar d e l s ujeto . En efecto, incluso e l é xito o el fracaso escolar de los estudiantes -es decir, la validación de su apropiación sobre una porción de conoci - miento legítimo- se relaciona más con la imagen del" alumno ideal" que e l grupo y sus instituciones establecen d e manera implícita sobre la base de atributos raciales , de gé nero y cultur a le s de lo s es tudiantes , y qu e son traducido s en ester eo tipo s de comport a mi e nto s es p e rados , qu e c o n l os criterio s f o rmalment e es tabl e cido s par a s u v alida c i ó n . En tanto qu e e s ta dimen s i ó n es tá m e no s f o rmalizada y s e constru ye en un espacio de r e laciones m á s e s trech as ( alumnos, ma es tros , directivo s d e l plant e l y p a dres de famili a ) , los már ge n e s de negociación y resistenci a son mucho mayores con r e lación a la que se pueda opon e r a la imposi- ción del currículo formal . Esto se explica e n buena medida por la "infor- malidad" que caracteriza a la s formas d e transmisión y validación d e l currículo oculto . Esta doble r eg ulación d e lo s proce s o s e ducativos ti e n e s u base en la necesidad de mantener una es tructura so cial de s i g ual , g enerando un a cultura e s c o l a r que trat a d e tran s mitir , por una parte , conocimiento l eg í - timo en proporciones de s i g ual es, y por otra , experienci as disciplinaria s distintas para los educandos . En este sentido , conjeturamos que la dife- renciación entre instituciones educativas públicas y privadas de educa- ción básica y superior determina experiencias escolares diferentes que se traducen en e squemas distintos de valoraci ó n de lo educativo . Consigui e ntemente, a partir de las dicotomías señaladas es posible v e rificar la ex istencia de un doble códi g o es colar que se e s tablece como

74

marco de r e ferencia para que los sujetos puedan valorar sus experiencias

y que en este caso podríamos d e finir como una serie de estructuras

cognitivas que determinan el " monto d e l capital cultural " que e s c a p a z

de acumular cada individuo.

De este modo , las formas de percepción y valoración del conocimien-

to e scolar quedan insertas en la problemática de los procesos de diferen-

ciación social . El establecimiento de cuotas de conocimientos jerarquizados (básicos-postbásicos) , de ambientes de transmisión distin- tos (privado-público) , de diferentes tipos de conocimiento (generales-téc-

nicos) y de formas de certificación diferenciadas (credenciales con valores desiguales) como elementos de la educación que la sociedad ofrece a sus miembros afecta profundamente los procesos de diferenciación social . Por ello, consideramos que es importante analizar las percepciones de los sujetos sobre la escuela y su organización. Así, los estudiantes de colegios de élite valoran el centro educativo al que pertenecen más allá del sentido de fidelidad gregaria. El colegio les confiere una posición ventajosa en términos de prestigio y conocimien-

to . Conceden gran importancia al acceso a sus colegios, pero el ingreso y

sobre todo la permanencia en los mismos puede resultar sumamente com- plicado para las familias que no cuentan con los recursos económicos y/o las r e laciones sociales adecuadas . Precisamente este carácter de ex- clusividad, que se traduce en prestigio, es la fuente de una diferenciación

crucial para las actividades y relaciones que establece un joven. Adicionalmente, el colegio de élite se valora positivamente por el tipo

y niv e l de conocimientos que en él se adquiere . Son cuatro los aspectos que se resaltan como importantes en e l desarrollo de las actividades educativas :

10 La continuidad en las actividades escolares , que puede mantenerse , incluso, en contravención de disposiciones oficiales y al margen de los permanentes conflictos d e l sector, que en cambio afectan al res- to de los establecimientos escolares.

2 0 Actividades extracurriculares. Aparte d e l hecho de que los colegios de élite suelen cumplir con e l calendario escolar sin interrupción de las clases, normalmente incluyen actividades cuyo alcance tras- ciende el ámbito de la institución, convirtiéndose en eventos de carácter casi público. Las fiestas, las ferias y los torneos deportivos

75

se constituyen en acontecimiento s de gran resonancia y/ o conv o ca- toria pública que, mediatizada por la valoración y aprobación so- cial , reporta una cuota adicional d e pre s ti g io .

3 ° La a cr e ditaci ó n int e rnaci o n a l es o tro a s p ec to inh e r e nt e a l os co l e - gio s de élit e que en la p e rc e pción d e su s estudi a nt e s repr es ent a un factor de distinción y vent a ja. Varios de estos col e gios cu e ntan con e l patrocinio de una e mbajada ( EE . UU. , Fr a ncia o Alemani a ) y es t á n av a lados p o r in s titucione s de acr e ditaci ó n acad é mica qu e apli ca n exi ge ntes parám e tros de eva luaci ó n reconocida s o ficialment e p o r los Estados correspondient es.

4 ° Educación intercultural bilingü e. Los apr e ndizaj es e n es to s co l e - gios incorporan e l manejo d e un idioma e xtranj e r o qu e e n mu c h a s situacione s a s ume e l cará c ter de primera lengua . El idi o ma e x tr a n- jero no es una materia más d e l currículo, eventualment e llega a ser la len g ua de enseñanza par a todas l a s asi g naturas y frecuentemente es utilizado por lo s alumno s en la s conv e r s acion e s fu e r a d e l a ula . Naturalmente , lo s contenidos y a uxiliar es did á ctico s e n toda s l as asignaturas están r e ferido s o cont ex tualiz a dos en e l paí s de ori ge n de tales materiales . Por ejemplo , los textos de Literatura están es- crito s en idioma e x tranj e r o y estudian l a creación de a utores ex - tranjeros . Lo s aprendizaje s disciplin a res , a travé s d e l uso d e l idiom a, viabilizan y transversalizan aprendizaje s culturale s. P a ra los j óve - nes estudiantes es de gran importancia aprender e l idioma y f a mi- liarizarse con la cultura d e l país en e l que e ventualment e realiz a r á n su s e s tudios s uperiores .

13.2. El currículo oculto

Apple llama currículo oculto a las " normas y v alores que son implí c ita s p e ro eficazmente enseñadas en la escu e la y d e las qu e no su e le habl a r se en las declaraciones de fines u objetivos de los profesores" (Apple, 1997) . Asimismo, es el modo en que los estudiantes aprenden a enfrentarse a l o s sistemas de multitudes , de alabanza y poder de las aulas y c ó mo apr e n- den a falsificar su conducta para adecuarse al si s tema de recompensa s.

76

En el fondo, como dice Apple, está operando un consenso que, sin embargo, no viene explicitado manifiestamente, aunque sí de una ma- nera oculta, en el currículo, respecto a las alternativas sociales e inte- lectuales. Es este consenso el que ha seleccionado contenidos y ocultado otras interpretaciones de las luchas históricas, científicas y cotidianas. En resumen, el currículo oculto se podría definir como el conjunto de normas y valores inconscientes de conducta, aprendidos en la primera infancia y perpetuados en la escuela a través de los contenidos y sobre todo a través de los diferentes comportamientos, actitudes, gestos y expectativas del profesorado respecto a alumnos y alumnas. Es lo que se llama sesgo de género. Este carácter inconsciente de muchas de nues- tras acciones entra, la mayoría de las veces, en contradicción con nues - tras ideas conscientes, perpetuando formas de conducta a veces no deseadas por nosotros. El currículo oculto va, pues, mucho más allá de la escuela. No se trata tan sólo de ver relaciones entre profesores y alumna do, el uso diferencia - do del espacio, las agresiones sexistas, el uso del poder o del prestigio, cómo se emite juicios o se desvaloriza, etc., pues es necesario ver tam- bién qué pasa fuera del aula, cuando acaba la clase; cómo se usa el espa- cio urbano y el privado según el género, qué pasa en el trabajo, en la calle, etc. En suma, es necesario ver cómo se forma la identidad, ya que el pro- ceso de identificación y socialización de los papeles de género es conti- nuo; nos estamos identificando y desidentificando continuamente. El currículo oculto abarca los siguientes aspectos:

• Normas y valores.

• Actitudes en general, lo mismo frente a la ciencia y la técnica que frente a las personas.

• Organización del centro educativo.

• Relaciones interpersonales, tanto las del profesorado con el alumnado como las que se dan entre alumnas y alumnos.

• El mundo de las expectativas, esquemas y proyectos amorosos y de vida, que conforman los modelos de género y que hemos venido llamando" educación sentimental".

77

El currículo oculto en los colegios seleccionados e s riquísimo y juega

un pap e l fundamental en la construcción de la identidad cultural de la

población que estudiamos. Veamos algunos aspectos concretos :

a) El uniforme. Si bien todos los colegios en los que hemos realizado

nuestras observaciones tienen un di s tintivo o uniforme , es en el colegio Saint Andrew's en e l que se destaca la significación que alcanza la v es ti-

menta en la configuración de una identidad de grupo . El uniforme de este colegio ( e l buzo deportivo, e l uniforme diario e incluso el traje de la pro- moción, incluida la insignia) es invariable: los colores -azul y gris- y el diseño son los mismos .

A través del uniforme del colegio, los jóvenes aprenden y asumen un

elemento fundamental de su identidad: la "distinción " que inicialmente

proviene de su pertenencia a un grupo y a una tradición . Asimismo, en torno a esta práctica se configura cierta " sobriedad " y "estilo" en e l gus- to . Al contrario, en los colegios no jailones, sobre todo en los fiscales, se suele recurrir a diseños y colores muy variados ; así, cada promoción tie- ne colores, diseños e insignias que cambian cada año y que a menudo llegan a ser" extravagantes ".

b) Relación profesor-alumno. En esta relación afloran muchos apren-

dizajes que se promueven colateralmente a lo definido explícitamente en los planes y programas . Por ejemplo, el sentido de autoridad. Podemos decir que el profesor ha sido revestido históricamente con un halo de autoridad derivado de sus conocimientos, de su edad y de la función que cumple . No obstante, en e l colegio jailón, tal autoridad pasa a ser prácti- camente disuelta, si no invertida. Los profesores son vistos como meros empleados al servicio de la educación de jóvenes de categoría superior en términos socioeconómicos, ya quienes se paga para que cumplan la fun- ción de transmitir determinados conocimientos. La autoridad d e l profesor se pone en cuestión porque en los códigos "no formalizados " sólo sabe su materia , es decir, únicamente posee un conoci- miento parcial y limitado. Además , trabaja porque tiene necesidades económicas que lo hacen vulnerable -pues puede ser despedido-y, fi- nalmente, en la escala de valores de los jóvenes, la edad y la experiencia que se aprecian menos que cualidades como la agresividad juvenil . En la relación profesor - alumno, la identidad jailona afianza la subver- sión de los parámetros convencionales de autoridad, contraponiendo ca- pital simbólico ( e l propio) frente a jerarquía (la ajena).

78

el Relación entre pares. Podemos mencionar dos aspectos del currícu-

lo oculto que se presentan en la relación estudiante-estudiante : elliderazgo

y la popularidad. Bajo el encanto de lo que la psicología evolutiva deno-

mina auditorio adolescente , una inquietud omnipresente entre los estu- diantes de secundaria es la popularidad; las claves para alcanzada y retenerla configuran, también, la identidad del jai l ón. Los estudiantes que gozan de popularidad generalmente reúnen varias de las siguientes características:

• Familia importante. Padres o parientes que tengan reconocida tra- yectoria o tradición y/o que ocupen espacios o cargos importantes en la política, la economía, etc .

• Capacidad de gasto. Posibilidad de adquirir bienes materiales que colectivamen t e son valorados (ropa, auto, celular).

• Patrimonio económico. Capacidad potencial de gasto y seguridad económica (patrimonio heredado).

• Actitudes irreverentes. Actitudes de desafío a la norma y a la auto- ridad (desacato de horarios, modificación -personalización- del uniforme, etc.].

• Actitud triunfadora . Persistencia en el éxito de proyectos e inquie - tudes .

• Apariencia física. Valoración positiva de la apariencia física .

Si bien elliderazgo y la popularidad se implican mutuamente,

es opor-

tuno señalar o, mejor dicho, enfatizar algunas particularidades que tie- nen que ver con el reconocimiento social . El líder entre los jóvenes de los colegios que hemos seleccionado para nuestra observación tiene, adicionalmente a las características señala- das anteriormente, la capacidad de organizar y gestionar acciones de interés o responsabi li dad común. Elliderazgo de curso se asigna o reco-

noce al individuo capaz d e esclarecer los objetivos colectivos del grupo

e imaginar métodos para a l canzados sin exigir del grupo más que lo

necesario. Como parte inheren t e de la cultura, el currículo oculto de género, a la vez que es aprendido en forma subconsciente, fundamenta y atraviesa

79

concepto s, v alores y modos d e acceder a lo s conocimi e ntos , además d e so s tener un discurso qu e l o in s tituye y le da forma y pod e r . En cuanto a los estereotipos de la apariencia física , e l currí c ulo ocult o de género est a blece mod e los de belleza y s alud bien definidos . Por ejem- plo, la apariencia femenina es un aspecto d e importancia prim o rdial, qu e se superpone a las dimensiones espirituales. La feminidad está dada prin- cipalmente por rasgos físicos que deben aproximarse al ideal occidental . Las mujeres deben ser esbeltas, atléticas y de piel blanc a. Esta concep- ción se acompaña de valor es que repercut e n en comportamientos de di- ver s a índole , como los r e f e ridos a la alim e ntación y la a c tividad fí s ic a. L a s mujeres , en perpetuo r ég im e n de ad e l g a z amiento , s e a partarán d e l os hábitos diet é ticos familiar es y evitar á n l a in g estión de alim e ntos qu e engorden, ya sea comiendo menos o eludiendo gra s a s y carbohidrato s . Adicionalmente , la actividad física se traslada a los gimn a sios, a la prác- tica de ejercicios aeróbicos o variantes de é stos. El gym se constituye en un espacio de socialización en e l que se consolidan los estereotipos ¡ allí se particip a de una cultura de s a lud y b e ll e za que configura conocimien- tos y valores . Para el caso de los hombr es , e l currí c ulo oculto relativ o a la s alud y l a b e lleza opera de manera s em e jant e . S e atribu ye la obe s id a d a hábito s a li- menticios impropios para e l g rupo ¡ é s ta corr es ponde a e s tilo s de vida " di- ferentes " . El gimnasio ha adquirido legitimidad entre las práctica s d e l grupo iail ó n, frecuentados y, s obre todo , cultivar una apariencia física musculosa enriquece e l capital simbólico masculino . Aunque no tenga carácter explícito, e l currículo oculto de género jue- g a un pap e l esencial para la socialización de los y la s jóvenes, ya qu e favorece la apropiación de patrones de identidad y de comportamiento " permitidos y seguros" para cada sexo , al ti e mpo qu e ofrec e determin a - das herramienta s a las futuras persona s a dultas , pr e par á ndolas par a la asunción de posiciones predeterminadas e n la estructura s ocial . Una de las razones por las que el currículo oculto de g é nero ayuda a estructurar la personalid a d de los hombres y de las muj e r e s es pr ec isa- mente su carácter invisible . No se ve porque da por hecho "lo natural " sin posturas críticas que permitan cuestionarse y encontrar formas alter- nativas , pero sí permitidas , de acceder a una realidad más completa . Por ejemplo, los cargos directivo s de ma y or importanci a en diferentes insti- tucione s -colegios y clube s - son ocupado s por hombr es , y las mujer es

80

aparecen en cargos s ub o rdi na d os. Este patrón d e j erarquía intergenérica tiende a ser per m a n e nt e, no se cues t iona y se reproduce naturalmente, acríticamente.

Otra de l as fuerzas d e l c u rrículo oculto de género está en la creació n de expectativas de va l oración y reconocimiento soc i al c u ando la persona se adapta a l os va l o r es socialme n te aceptados . Un jove n que demuestre espíritu competi ti vo garantiza la aceptació n y valoració n positiva en e l grupo en u n gra d o m ayor que aquél q u e desp l iega actitudes de sol i dari - dad, pues esta acti tud se co n siderará como sig n o d e debi l idad. E n contra m os o tr a fu erza i m p ul sora e n l os dife r e nt es m étodos imp l íci - tos y exp l íc it os p a r a e l a p re nd izaje de habi l ida d es y des tr ezas - de n tro de l o espera d o y p er mitid o p a r a ca d a sexo - v i nc ul a da s c o n l as expecta ti vas de éx i to/fracaso y co n e l re c o n ocimie nt o y va l o r a ción d e l esf u erzo p e r so- n al y pro f es ional . En la s r e l ac i o n es se nti me nt a l es, por e j e mpl o, l a ini c i a - tiv a d e b e se r a s umida por e l h o mbr e , e n t a nt o qu e a la muj e r l e cor r espo nd e d e t e rmin a r a c e ptación o r e ch a z o e n e l m arco de un a a c titu d re l a t iva m e n - t e pa s i va. Un a habilidad atr i buid a y va l o r a da e n alt o g r a d o p a r a l os h o m- b res es l a d e " c o nquist a", qu e ti e n e co m o co ntraparte l a "co qu e t e rí a" e n l as muj eres. Al h o mbre que sa l e co n var i as c hica s s e l o co n s id era un "ga - lá n ", l o qu e co nt ri bu y e a s u lid e r a z go y pr es ti g i o. En c a mbi o, ac titud es s imil ares e n un a muj e r s on ce n s u ra d as severa m e nt e y és t a es d esca li f i ca - d a co m o " f á cil ".

8 1

5. La identidad asumida

Hasta aquí hemos ensayado una descripción de las prácticas que confor- man la identidad cultural de los jóvenes de la élite paceña, población seleccionada para este estudio, vale decir, los jóvenes que estudian en los colegios de mayor prestigio de la zona sur de la ciudad de La Paz, que

-suponemos- gozan de condiciones económicas y

vilegiadas . Sin embargo, para los mismos sujetos de estudio, el término jailón tiene connotaciones particulares que no podemos ignorar y que es importante analizar en la perspectiva señalada por los objetivos de esta investigación . En las encuestas, los jóvenes del estudio definen a los jailones como:

socio culturales pri-

Gente que no sabe lo que quiere y que tiene todo lo que pide a sus padres; que no tiene aspiraciones y discrimina totalmente a los demás. Además, ser jailón depende de la actitud que tengas. Presumir de lo que tienen, hacerse el pendejo . Son "hijitos de papá". Son los que por querer sentirse más que los otros van mostrando lo que tienen; es una actitud de personalidad inferior .

Visten ropa de marca, tienen auto, están en San Miguel dando vueltas; quie- ren presumir de lo que tienen.

Los jailones son aquellos que sólo se visten con ropa de clase

más que ropa 'de marca'. Caminan con la nariz en alto porque creen que el

resto vale menos. Mucho dinero, estatus y prejuicios. Creer ser alguien superior por el dinero que tienen.

no se ponen

83

Hechos a los superiores. Les gusta mostrar lo que tienen; critican [a los

demás]. Valoran a la gente por cosas superficiales. Demostrar lo que quieren ser o lo que aparentan ser . Más plata; por eso, más estatus. Gente que aparenta algo que no es; gente que quiere mostrar que tiene plata. Superficial! .

A partir de estos criterios extraídos de la encuesta aplicada, podemos

asumir que en el grupo de estudio se caracteriza al jailón por una actitud de ostentación y una escala de valores frívola, que enmascararía una baja autoestima, sobreprotección de los padres, o una condición económica decadente. En estos criterios radica principalmente la connotación nega- tiva de la categoría desde la perspectiva de los jóvenes que pertenecen a

los círculos privilegiados de La Paz. Por otra parte, algunos responden de manera evasiva:

No me gusta categorizar a la gente de forma tan sencilla en un concepto y características. No pienso responder a esto, disculpen.

0, en su caso, niegan la existencia de los jailones :

No existen los jailones. Bueno, no sé, no entiendo ese concepto muy bien.

Estas respuestas y similares expresadas oralmente en los talleres rea- lizados en el transcurso de la investigación, generalmente son vertidas por los jóvenes que encuadran más fácilmente en el modelo estereoti- pado del jailón.

A la pregunta de si se consideraban jailones, es decir, si asumían la iden-

tidad jailona, las respuestas se expresaron en los siguientes términos:

Entre los que asumen la identidad jailona en virtud de sus prácticas conscientes o inconscientes como prácticas espontáneas o previamente calculadas, tenemos:

Tomadas de distintas hojas de encuesta. Instrumento propio.

84

Un o h ace cos a s s in d a r se c u e nt a d e qu e so n d e jailon es.

Ha go cosas de la s que n o m e do y cu e nt a.

Otras r es pu es ta s manifie s tan l a refl e xi ó n y co n s truc c i ó n d e c omporta - mientos bien definidos:

Solament e me gusta utilizar perfume , l e nt e s y ropa d e m a rc a. Critic o y a ve c e s m e cr eo s up e rior a o tr as p e r so n a s . Porqu e t e n go plata par a es t a r e n e s te c o l eg io . Aqu í di ce n que ere s jail ó n p o r c ó m o t e v i stes y qu é lu g ar es v i s ita s.

Vemo s, pu es, que estos jó ve nes han r e fl ex ionado y a s umido para s í los e l e mentos con s titutivos de la id e ntidad jailona . La s r es pu es tas men o s directas nos d a n la pauta de que las caract e rístic a s d e la identidad iailona , como tal, no son desconocidas ni accidentales para los jóv e nes del estu- dio. Podemos decir, en t onces, que la identidad jailona no es una asigna- ción arbitraria de otros grupos, sino una adscripción consciente (e incluso e stratégica, nos atreveríamos a añadir) . En la s iguiente afirmación se pued e notar que e l factor determinante para la conformación d e la identidad jailona e s tá e n lo s estilo s d e vida: " vivir bi e n ", que pre s upone condicio- n es económica s y habitu s esp e ciales:

No [me con s idero] compl e tamente [jailón], pero y o creo que todos los que tenemos recursos para vivir bien , queramos o no, somo s jailones . Los jóvenes son conscientes de l a dim e nsión socia l de la conforma - ción de la iden t idad i ailona, lo que se evidencia en la siguiente respuesta :

[soy jailón] por el grupo social con el que s a lgo La identidad jailona no s e di s tribuye en todos los grupos sociales . Si bi e n cada g rupo tiene miembros privilegiado s que pueden asumir actitu- d es de o s t e ntaci ó n , los jailon e s son aquell os e n los que l os privil eg ios s on más auténti cos y la ostentación más le g ítima . Finalment e a parece un conjunto de re s pu es tas que a lud e a una consti- tución identitaria establ e/es encial que a s um e la identidad j a ilona como un hecho e fectivo. A la pre g unta de por qu é se consider a ban jailones r es -

pondieron:

Porqu e sí .

Porqu e as í es mi grup o y as í es la g e nt e co n l a que est oy.

P o rqu e mi cí r c ulo s o c i a l es és e .

85

Por mi c lase soc i al .

Po rqu e sí . N o por cree rm e m ás qu e e l res t o, si n o po r q u e así soy

o n o, som os j a il o ne s.

queramos

R es p ec to a l as co n s id e r ac ion es ace r c a d e o t ros g ru pos so cial es, es de - c ir , cu a ndo se l es co n su lt ó so b re las c ar ac t erís ti cas de gr up os socia l es

di s tint os al su yo, af irm a b a n :

Ca da un o es libr e d e ser l o qu e sea.

N o me imp o rt a; es s u v id a .

Me d a i gua l , co n t a l qu e n o h agan na d a qu e me m oles t e.

N o sé .

Es s u l ío si t i e n e n m a l as o b u e n as carac t erísticas . N o m e i nt eresa.

E s ta s respuestas nos llev a n a e vid e nciar un a c a ract e r ís tica c o n s t a nte en l a id e ntidad jailona , e l e nsimi s m a mient o. L a realidad para e s t e gr upo comi e nza y termina en s í mi s mo . E s t e e n s imi s m a mi e nt o pu e d e ofrecer -

no s p a ut as par a ex plic a r , p o r e jempl o, l a a u se nci a d e un p royec t o po l í t ico

o cultur a l qu e d es de lo s j a il o n es t rascie nd a a l a r egió n o a l a nació n . A

pe sa r d e l a pr ee min e ncia eco nómi ca y de ci e rt a influ encia c ultu ra l d e l os

jóv e n es d e élit e ( H a ll oween y M c D o n a ld 's so n e j e mpl os d e est a a fi r ma- ción) , l os jailon es no ejer ce n un aut é ntico lid era zgo c ultural , e c o n ó mic o

ni político , pu es se ncill a m e nte "n o l es int e r esa" aqu e ll o . E llo s vi ven s u mund o y no l es import a l o d e má s. E s m ás, e n a l g un os casos ese ind iv i- duali s m o lo s ll evó a pen sa r q ue e n s u rea lid a d n o h ay di fe r e nci as:

T odos so n ig u a l es qu e yo .

N o c reo q u e h a ya much a [g e nt e de o t r o s gru pos ] ' ,

R es p e cto a co n si d e r arse d e la c l ase a lt a o d e la é lit e, l os j a il o n es se e nm arca n e n tr es g rup os, co n al g un as c onn o t ac i o n es p a rti c ul a r es. Los qu e as um e n s u co ndici ó n y a p e lan a s u proc e d e n c ia f a mili a r , a su ca pit a l

es c o l a r y qu e, e n a l g uno s caso s, h ace n una dif ere nci a d e tip o é tni co:

S í, porqu e ve n go d e bu e n a famili a.

Sí , po r e l co l eg i o y l a socie dad e n l a q u e v i vo.

Tomados de encuestas de e l aboració n propi a.

86

Sí, por mis f a cilidades, mis c o stumbr e s , mi l ega do no indí ge n a , e t c .

Los qu e dicen que no , que p o dríamo s inf e r i r qu e s on p a rt e d e l g r u po de ascenso :

No , porque yo soy de una c lase normal .

No, porque no tengo las características [ nec e sarias] .

En algunos casos se percibe una asociación recurrente a lo objetivado ya lo económico:

No me considero de la c lase alta , sino de la clase media a lta, p or que n o tengo la plata suficiente y t a mpoco soy linda.

No, porqu e si definimos cómo son las clases social e s en Bolivia, yo no tr a - bajo, no duermo en las calles, no tengo diez hermanos; y o sería a lgo má s que eso, pero no cago plata y vivo normal y bi e n.

En la última afirmación el joven se ubica en una posición intermedia - vivo normal y bien - entre la pobreza extrema - dormir en la calle- y la riqueza extrema -tener mucha plata-o En la consulta acerca de las cualidades que debería tener la élite en Bolivia, y en e l sentido de contrastar su adscripc i ón a la misma las res- puestas se orientan a señalar valores morales y espirituales que no fueron enunciados en la definición del jailón y en la caracterización de sí mis- mos . Según el criterio de la población estudiada, la élite debería tener :

Valores.

Información, dine r o y formación . Ser personas ejemplares, con criterio y edu c ación . Inteligencia, buena voluntad, buenos valores y ganas de mejorar .

La élite debería aprender a va l orar a los demás, a re s pet a do s y a no meterse e n la vida de los demás. Conoce r la realidad para afrontarla mejor .

Preparación, hu mil dad , porque por lo demás está bierr ' .

Tomado de la encuesta de esta investigac i ón.

87

Conclusiones

Una presunción básica al inici a rse esta investigación era que la actitud del jailón implica otras dimensiones de su identidad cultural . Nos r e feri- mos a la actitud de ostentación en el consumo de bienes y servicios de acceso restringido por parte de personas con una considerable capacidad de gasto. El jailón tiene una actitud exhibicionista con relación a los ca- pitales que po s ee. Esta actitud es particularmente evidente en el uso de objetos que, tras- cendiendo lo práctico , adquieren dimensiones simbólicas de distinción . La ropa, el auto , e l c e lular son ejemplos de esto. La vestimenta , como en cual- quier grupo cultural, determina pautas culturales e identitarias y en el caso de los jailones debe destacar claramente su exclusividad, su costo y su referencia cultural . La ropa que el jailón usa debe ser diferente y exclusiva ¡

debe tener un costo elevado y debe corresponder a la moda "occidental":

debe ser comprada en el exterior o en una tienda de la calle 21 de Calacoto , donde se oferta ropa importada, con diseños ex c lusivos y precios e levados . Aquí tenemos un caso de identidad basada e n la diferencia . Tal como lo manifiestan los mismos jóvenes de est e g rupo , la ropa cara o importada, en sí misma, no es suficiente para que " cualquiera sea jailón" . Además, ésta debe ser apropiada para la ocasión y debe guardar coherencia con la figura, con el peinado, con el porte , e tc. El comporta- miento de los jóvenes del estudio asume, principalmente, orientaciones hacia la distinción, vale decir, el continuo afán de distanciamiento de lo común o vulgar . Un jailón , por ejemplo , no puede vestir prendas cuyo modelo esté popu- larizado. Casi por definición , lo jailón es lo " distinguido " en los gustos,

89

usos y estilos. La distinción puede considerarse, incluso,

tegia de identidad. Tenemos un ejemplo elocuente en el uniforme del

colegio. Éste puede ser usado eventualmente por jóvenes y niños de clases desposeídas -la prenda pudo llegar a ellos por donación- pero no es acce- sible sino a quienes pertenecen al colegio en cuestión y los distingue su- brayando la clase social, el estilo de vida y determinados gustos. El uniforme de colegio, al margen de indicar el centro educativo al que se pertenece, es la expresión visual del capital simbólico que se tiene. Los estudiantes que evitan el uso del uniforme dentro del colegio no tienen problema alguno para lucido en la calle, pues los distingue. No sólo se trata del uniforme; lo que verdaderamente importa es la forma de llevado. Aquello que distingue -"10 distinguido"- suele tener vida efímera, pues con el tiempo puede ser alcanzado por grupos sociales que no co-

rresponden a la élite. Así, lo distinguido debe ser constantemente

vado y/o resguardado . Calzados de modelo y marca determinados, al igual que cierta discoteca o un corte de cabello particular, llegan a ser accesi-

bles, frecuentados y asimilados por sectores de la población cada vez más diversos. Este afán por la distinción hace que los grupos juveniles de élite sean particularmente propensos a caer en procesos de alienación. Así, el calendario festivo -no oficial- del colegio contempla la celebra- ción de fiestas de origen y significación ajenas al país. Ejemplo de esto es la celebración de Halloween, "La noche de brujas", que en el año 2001 fue promovida por los comerciantes instalados en la zona sur, captando con rotundo éxito la participación y entusiasmo de familias completas. La noche de brujas en la zona sur, y sólo en ella, fue toda una movilización superada únicamente por lo que ocurre en las fies- tas de fin de año, siendo superior a la Alasita y, por supuesto, a la fiesta de Todos los Santos. Como se indicó en la Introducción, el asunto de esta investigación plantea, empezando por el término jailón, interrogantes importantes para una comprensión identitaria. Ahora bien, esta precisión en el término nos remite a establecer una diferencia al interior de los grupos de élite. Partiendo de actuaciones, actitudes y valores que resaltan posiciones y condiciones de privilegio, señalaríamos al jailón como un subgrupo. Sin embargo, la identidad cultural de este subgrupo corresponde a la del gru- po de élite y, es más, las especificidades de lo jailón son muy importantes

como una estra-

reno-

90

en la configuración identitaria de la élite. Así, lo jailón no sería una expresión cultural marginal de la élite, sino , más bien, una expresión nuclear de la misma. Dentro del subgrupo jailón existe una constante dinámica que legitima y / o descaWica determinadas prácticas y consumos destinados a distinguir a los grupos de élite . El comportamiento jailón es un aprendizaje que se interioriza como socialmente válido e , incluso, se experimenta como rito de iniciación a través del cual se señala la pertenencia a un grupo social, en este caso al grupo de poder . Al mismo tiempo, ante los miembros del mis- mo grupo se exige el máximo reconocimiento y jerarquía que sus posibili- dades económicas, sociales y culturales puedan legitimar. La identidad jailona analizada en términos de prácticas y gustos confi- gura un habitus característico en el que resaltan la ostentación y la ex- clusividad. Los bienes materiales y simbólicos del jailón tienen una vocación exclusivista. Las cosas materiales como la ropa, el celular, el auto, etc . , deben ser necesariamente poco comunes, lo que de alguna manera queda garantizado por el precio y la procedencia. Los objetos im- portados o adquiridos en el exterior a precios elevados tienen un nivel notable de exclusividad. Lo intangible -los capitales culturales, lin- güísticos y sociales- también debe ser exclusivo. El origen o tradición familiar, el conocimiento de lenguas extranjeras, las redes sociales, tie- nen una importancia fundamental en la identidad jailona . Sin embargo, la distinción del grupo no se efectiviza plenamente con el acceso a lo exclusivo, que debe configurarse como el límite para otros grupos y como signo de poder . Para alcanzar tal e fecto, los bienes deben ser exhibidos en una dinámica de exclusión que enfatice las diferencias y los privilegios; en una palabra, deben ser ostentados . En definitiva , jailón es aquel que capitaliza sus capitales . La construcción de género en e l grupo jailón resultó ser " conservado- ra". Los roles y estereotipos de género no son diferentes de los que se advierten en otros grupos sociales o los que se fomentan a través de los medios de comunicación masiva. Los estereotipos ético-morales y estéti- cos, aunque presentan cierto grado de evolución, se inscriben en parámetros convencionales que establecen, por ejemplo, el modelo de mujer - madre, a la que se asocia un alto grado de sensibilidad, responsabi- lidad, delicadeza, belleza y pulcritud. El modelo de masculino está vin- culado al despliegue y demostración de fuerza, audacia, seguridad,

91

racionalid a d y domini o . E s t os mod e lo s se r e t ro alim e nt a n p o r e l v al or q u e se culti va co n m ay or é nf as i s: la comp e titi v id a d.

La val o r ac i ó n de lo s " p e r f il es" que culti v an lo s indi v idu os d e l gr up o jailón se ve a tra v esada por l a cong r u e nci a qu e é sto s g u a rd a n c on la co m - petencia e stablecida e n tod os lo s dominio s de actividad. L o académi co, lo institucional e incluso lo lúdico son oportunidad e s d e asc e nso soci a l y redefinición d e l estatus individual . Así, la c o mpetitivid a d es uno d e l os valores supr e mos en e l ámbito de la é lit e .

La vocaci ó n c o mpetitiv a, qu e implic a un es píritu triunf a d o r , una ave r-

s ión a la d e rrot a y un de s pr e cio por e l p e rd e d o r , confi g ura d iv ersa s m a - nif e stacion es de violencia y racism o. L os jóvene s d e é lite ejer ce n continuam e nt e la violenci a , ya s ea e n s u s forma s má s dur as ( la agre s i ó n física) como en las más sutiles (actitud d e indifer e nci a y sup e rioridad) .

La violencia

pos sociales asume el sentido de auto aí írmación, la qu e e jercen contr a

que ejercen principalmente c o ntra miembros d e otro s g ru-

los miembros del mismo grupo, entre pares e intergen é ricamente, ad- quiere el sentido de competitividad. Las formas de viol e ncia más suti-

les, normalmente dirigidas contra los grupos distinto s, r ev isten un carácter paternalista que s e apoya en pr es upuestos principalment e d e orden racial .

Las asociaciones o clubes que establec e n r e quisitos de membresía , s obr e todo aquellas que cuentan con una tradici ó n reconocida , se estructura n a partir de vínculos sanguíneos : se accede a ellas en tanto exista una línea

familiar consolidada que se remonta a varias generaciones que transita- ron del señorío a la burguesía. De este modo, la ex c lusividad de la membresía tiene desde su génesis un signo racial . Sin embargo , la discri- minación o violencia por cuestiones de " raza " -racismo -- no es privati-

vamente institucional , es una práctica sostenida a niv e l preconscient e, es un habitu s que se manifiesta tanto en e l comercio callejero como e n

los centros de expendio de comida o diversión . El racismo no sólo es una práctica ejercida por el jailón sobre " e l otro" , sino también una práctica consentida y r e forzada por agentes o actores no iailones en e l sentido pleno de la violencia simb ó lica'.

Viol e n cia si mb ó li ca: "

p o d er qu e l og ra imp o n er sig nifi cac ion es e impo n er l as como l eg í t i -

ma s, disimul a nd o l as rel a cion es d e fu e rz a en qu e se fund a s u pr o pia fu e rz a

n ( B o urdi e u , 1996) .

92

Las indagaciones acerca del grupo jailón nos permiten establecer un espacio muy fértil para la reflexión académica y también para la inter- vención en materia cultural, educativa y política . Los jóvenes de la élite no sólo son los "hijitos de papá" con permiso para "chacotear", también son los depositarios de una cultura globalizada que se perfila como hegemónica y que se desarrolla a ritmo sostenido. Asimismo, son los herederos del poder económico y político y , sin embargo, no están desa- rrollando consciencia de clase ni sentido histórico. Son los futuros líde- res del país, pero carecen de una noción clara del eventualliderazgo que asumirán más temprano que tarde . Por ello, el grupo jailón no puede con- tinuar siendo ignorado o indiferenciado para la formulación de políticas estatales o para la consideración de las ciencias sociales. Las recomendaciones que nos permitimos formular a partir de la investigación realizada se enmarcan en los ámbitos político, cultural y educativo.

En primer término, consideramos oportuno establecer precisiones políticas y jurídicas en torno a la categoría "juventud" . Los "jóvenes", al igual que otros grupos etáreos, no son un grupo homogéneo, y sus proble- mas -así como los problemas del país respecto a ellos- van más allá del asunto de la inserción social y económica. El papel reservado para los jóvenes de las clases de élite es de impor- tancia capital para el país; por ello las políticas sobre la juventud deben diversificarse -y quizá replantearse- , generando "ofertas" específicas. Por ejemplo, los jóvenes jailones no comparten con el resto de la juven- tud boliviana al menos tres de los cuatro e fectos señalados en el árbol de problemas d e l "Plan Nacional Concertado de Desarrollo Sostenible de la

Adolescencia y Juventud" (Gobierno de Bolivia,

te, para los jóvenes del estudio, e l ejercicio de su ciudadanía, el deterioro de su autoestima o la ausencia de oportunidades para su inserción socio-

laboral no representan verdaderos problemas . Las políticas que se plan- tearon para la juventud y la adolescencia, son, simplemente inadecuadas para los miembros de las clases de élite. El peso histórico de las clases que detentan el poder prácticamente les garantiza la continuidad en la conducción del país. Si las condiciones sociopolíticas nacionales no varían sustancialmente, los grupos dirigen- tes continuarán cumpliendo su pap e l dirigente y será estratégicamente conveniente formular políticas dirigidas específicamente a los mismos.

1998: 10) . Efectivamen-

93

Las políticas que se formulen deben considerar al grupo jailón como un factor importante para la solución de los problemas nacionales, aprove- chando la "capacidad instalada" en beneficio de colectividades más am- plias . Entiéndase bien : no se trata de perpetuar privilegios , sino de recuperar para la nación e l capital social "invertido" en la formación de los jóvenes de élite . Por ello, y para que el desempeño de este grupo sea "mejor", más provechoso o menos perjudicial para las "mayorías", es imprescindible contar con políticas para estos sectores de la juventud orientadas a una comprensión integral d e l país, a una inserción laboral de liderazgo -no de burocracia- y a la construcción de un proyecto nacio- nal hegemónico e integrador . Políticas de este corte deben tener su correlato en el ámbito educativo, mas la Reforma Educativa que está en proceso no considera para nada a estos grupos. La Reforma Educativa boliviana, que tiene una pobre apre- hensión de la "interculturalidad", está sesgada hacia lo "rural" -aunque el término pueda resultar incómodo-, de modo que tanto en lo pedagó- gico como en lo técnico, resulta inaplicable en centros educativos de élite. Los asuntos de identidad, cultura, valoración histórica, valoración cien- tífica y tecnológica, así como la proyección profesional, es decir, la edu- cación de las clases de élite, deben ser problematizados y definidos en función del interés colectivo¡ deben ser objeto de políticas específicas, siempre que no se sitúe los asuntos de las clases de élite por encima de los asuntos del Estado .

94

Bibliografía

A lb ó , Xav i e r

1979 ¡Khitipxtan s a !

c

¡Q u i é n es s omo s! Id e ntidad

l

oc a l i s ta ,

é tnica y

la s ista

e n lo s aymara s

de hoy. La P az: CIPCA e Ins titu to

Indi ge ni s t a Int e r a m ericano .

Appl e, Mich ae l

1 997

Ar iño, Ant o ni o

20 0 0

Edu c ac i ón y pode r . B arcel o n a : Pa i dós.

So c io l ogía d e la c u l tura . La con s tru cc ión s imb ó li c a d e la s o c iedad. Ba r ce l o n a : E d. Ar iel .

Ba r r agá n , Ro ssa n a

1 99 0

Es p ac io ur ba n o y din ámica ét ni ca. La Pa z e n e l s igl o X I X. La Paz:

Hi s bol .

B a rragá n , R ossa n a, D o r a Ca j ías y See m i n Qa y um

1 997

El s ig l o X I X: Bolivia y Am é ri c a Latina . L a Paz : M u e l a d e l Di a b lo.

B a rragá n , Ro ssa n a, S eemin Q ay um y M a Lu isa Soux

1997 D e te rr at e ni e ntes

a ama s d e ca s a : Muje r e s d e la é lit e d e La Paz en

l a prim e r a m itad d e l s i g l o XX . L a Paz: SA C / Bo li v ia D os Mil .

B e r ge r , P e ter y Thomas Lu c kmann

1

997

M o d e rni dad,

h o mbr e m ode rn o . B a r ce l o na : P a id ós .

p lurali s mo

y c ri sis d e se nt i d o. La orie n tació n

d e l

B o urdi e u , Pi e rr e

2 000a

Cap i ta l c ul tu r a l , esc u e l a y

es p acio s o c ia l . M éx i co , D. F . : Ed . Sig l o XXI.

2000b

C u es tion e s de s ociol ogía. Madrid : I s tmo.

1988a

La di s tinci ó n . C riterio y ba s e s soc i a l es d e l gusto . Madrid: T a urus.

1988b

Co s as di c h a s . Bueno s A ir es: C e di sa .

95

1990

" La juventud no es más que u n a palabra ". E n : S o c iolo g ía y c ultura. México, D. F : Grija l bo .

1 996

La reproduc c ión . E l em e ntos para una t e oría de l si s tema de enseña n za. M éxico, D. F: Fontarnara.

1997

Razones prá c tica s . Sobr e l a t e oría de la a cc ión . Barc e l ona:

A n agra m a.

B u sto s , OIga

1

994

" L a for m ación del género : e l impacto

de la socializac i ó n a través

de la e du cación " . E n Anto l ogía d e la se xualidad humana , Tomo L México, D. F: Co n sejo Nacio n a l d e Po bl ac i ón .

C as t e ll s, M a nu e l

20 01

La e r a de l a i nfo rm ación: El p ode r d e l a id e ntidad . M éxico, D. F:

Ed . S i g lo XX I .

D u ssel , En riqu e

1980 Filo s ofía d e la lib e r ación . Bogo t á : U nive r si d ad Sa nt o T omás.

F e i xa, Car l es

1999

G eer t z, C liff o rd

1 995

D e iove n es, bandas y trib u s . Ba r c e l ona: Ed. A r ie L

La inte rp r e ta c ión d e las cu l t ur as. Ba r ce l o n a: Ge di sa.

Go bi er n o d e Bo li v i a

1997 Plan Na c ional Adolescen c i a Sote nibl e.

Con ce rtado

d e D es arrollo So s tenibl e

de la

y [uve t itud. La Paz : Mi ni ste r io

d e Desar r o ll o

H a m e l i nk, C ees J.

1 989

"Th e R e l at i o n s hip B e t wee n C ultu ra l Id en t i ty a nd M o d e s of Com mun ica ti o n " . En J. A. A n derso n [e d .] , Communication Yearbook 1 2 . Lo ndr es : Sage, pp . 41 7 -4 26.

H a r greaves , A n dy

1

999

Prof es o r ado , c ultu r a y po s tmodernidad.

Mad r id : Mor a r a.

Kin c h e l oe, I oe

1

999

Repensar e l mu l tic ul tura li s m o.

Barce l o na : Oc t ae d ro.

M a n s ill a, Hu go Ce l so Fe lip e

200

0

Lo prop i o y 10 cie n o en Bo l iv i a . R e flex i o n e s

c

Mi l e n io .

ol e ctiva

d e una so c i e dad

en transición .

s ob r e l a identidad L a Paz: F un dac i ó n

M argulis , M ario

2

0 00

La juve n t u d e s más qu e u na p a l abra. Bu e n os A ir es: Bi b l os .

Mon te n e gro, El e n a

1 998

Cons tru cc i ón de id e n t i dades t i p o en l a c iu dad de La P az ( te s i s d e l icenci a tu ra in é dit a). La Paz: Ca rr e r a de Antr o p o l ogí a y

Ar q u eo l ogía, UM S A.

9 6

Mosterí n, Jesús

1994 Fi l o s ofía d e la c ultura . M a drid : A li anza.

Mucchiel l i , Alex

2001 Di c cionario d e m éto d os c u a li ta ti vos

s o c ial es . Madrid : Sínt es i s.

e

n c i e n c i as

hu m an as

y

Qu i ntan a, Juan Ramón

1 99 8

Soldado s y c iud ada n os: u n es tud io c r í ti c o s o b r e el servicio mi li ta r

o bli g atorio e n B o li v i a. L a Paz: P I EB / SINERGlA .

Saravia , J oaquí n y Sa nd oval , God o fr e d o

199 1

T ac ha Uru: ¡ l a es p e r a nz a d e un pu e blo! Carl os P a l e nqu e, RTP y lo s s ec t ore s popular es urbano s d e La Paz. La Paz : ILDIS-CEP .

Woo d s , Peter y H a mrn e r s l ey, Martyn

1 995

Gé n e r o, cu l tura y e tnia e n la esc u e la. Méx i co , D. F . : Paidós .

97

Autores

Alex López Illanes Es licenciado en Filosofía en la Universidad Mayor San Andrés de La Paz. Tiene estudios de maestría en Agroecología y Desarrollo Sostenible en el CIDES-UMSA. Ha sido profesor de Filosofía en el nivel secundario en el colegio Saint Andrew's y es catedrático en el Instituto Normal Superior Simón Bolívar .

Ronald Iemio Peralta Es egresado de la carrera de Filosofía de la Universidad Mayor San Andrés de La Paz.

Edwin Chuquimia Vélez Es egresado de la carrera de Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor San Andrés , La Paz.

99