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La Fe Bahá’í y la Política

Recop. Por: Alberto Garrido

Político, ca
Del lat. politĭcus, y este del gr. πολιτικός politikós; la forma f., del gr. πολιτική politikḗ.
1. adj. Perteneciente o relativo a la doctrina política.
2. adj. Perteneciente o relativo a la actividad política.
5. adj. Dicho de una persona: Que interviene en las cosas del gobierno y negocios del Estado.
7. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
8. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.
9. f. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o d
e cualquier otro modo.
11. f. Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determin
ado.
12. f. Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidaden un asunto o campo
determinado.

Evolución del concepto de política en la historia


Según Max Weber: “Uno habla de política pero no necesariamente sabe de lo que está hablando.”
La política no es todo lo que uno hace como muchos presumen, más bien tiene ciertos elementos que la
caracterizan. La política como construcción ha ido mutando a través del tiempo respecto a los asuntos
comunes que nos conciernen.

Grecia
La política como concepto en la historia se remonta a la antigua Grecia. Política proviene de la palabra
griega POLIS que significa ciudad. De ella derivan otras palabras de su mismo origen como
pertenecientes a una misma familia, como por ejemplo, política, cosmopolita o policía. Para el griego
hay una parte pública de igualdad donde se desarrolla la política y la privada donde no hay igualdad.
La Polis se desarrolla en la antigua Grecia [Atenas] como un espacio opuesto a la barbarie.
Para los griegos la política está ligada en la justicia y era practicada por personas libres [no esclavos], la
política estaba también ligada a la virtud, para la buena vida, y estaba también ligada a la deliberación y
el razonamiento a través del uso de la palabra y no al uso de la fuerza.
Para Aristóteles el hombre a diferencia de otros seres sociales tenemos la capacidad del uso de la
palabra y por tanto se constituyen políticamente.
Para los griegos la política era el espacio de interacción de los seres libres.
Para los griegos la política se construye con el uso de la palabra, según Platón [cuando joven] la política
está con el desarrollo del conocimiento y posteriormente [ya mayor] manifiesta la prioridad de la ley.
Para los griegos la ley no era algo escrito, no era voluntad de los hombres, más bien era algo que se
descubría en la práctica y que permitía vivir en armonía, y en la política había una preocupación en los
asuntos comunes. Los griegos consideran que el ser humano está ligado orgánicamente a lo político, l o
político no se entiende como algo individual.
La relación de la política era a través de la palabra, “El ciudadano era el que participaba en política”.
Tenía una categoría llamada gr. ἰδιώτης idiṓtēs significa tonto o corto de entendimiento referida a las
personas que no usaban el poder de la palabra, por ejemplo a un tirano se le denominaba así ya que no
habla y más bien impone. De acuerdo a esto el Totalitario no hace política, tampoco hay política dentro
de un ambiente militar porque no hay deliberación.
Hasta esta época la política entiende que las ideas están en discusión mediante el uso de la palabra y
no mediante el uso de la fuerza. Hasta aquí todo lo político está dentro de un contexto de relación
horizontal entre los ciudadanos.
Roma
Posterior mente en ROMA hay un cambio, toman la herencia griega y desarrollan lo político en función
de lo jurídico, los romanos cambian la eticidad griega por lo jurídico. Es decir la política se liga al orden
del que domina o del que gobierna, el ser humano está ligado orgánicamente a lo político, el político no
se entiende como algo individual.
Medioevo-Principados
Posteriormente se produce la Teologización de lo político, Dios y la política empieza a ligarse, la política
se enmarca al Derecho Divino, entre el imperio de los hombres y el imperio de Dios.
En Europa durante las guerras religiosas desaparece la política como práctica, el estado de naturaleza
de guerra de todos contra todos, como ahora actúa ahora ISIS.
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Y la política como dialogo desaparece de Europa por 10 siglos.
Renacimiento
En el renacimiento lo político se relaciona con los príncipes y por primera ve z con el estado, lo político
se liga con el dominio. Maquiavelo escribe que “hay una división entre la voluntad del príncipe y la
voluntad del pueblo”. Aquí vemos ya no hay igualdad ni armonía en lo político, el gobernado ya no es
parte del conjunto ahora es un subordinado. “Dios determina quienes deben gobernar y ejercer ese
derecho obviamente cuidando a su pueblo.”
De aquí surge que la política ligada exclusivamente con el estado, y por lo tanto se separan la ética y
política. Maquiavelo relata que los gobernantes de su época gobiernan de cualquier manera, y se pierde
la relación político-ética de la política griega: “Si hay que matar a mi hermano que quiere ser príncipe lo
tengo que matar, para preservar la salud del estado”. Bertrand de Juvenel indica que aquí se empieza el
estado moderno, y se desarrolla a partir del absolutismo monárquico la prioridad del poder sobre la
política entendida por los griegos, para lo cual desarrollan un estado burocrático para mantener el
poder, mediante el tributo y servicio militar obligatorios.
Contemporáneo
Desde el renacimiento lo político pasa a segundo plano y surge al dominio desde el poder del estado.
Max Weber dice: “”Entonces política significaría pues, para nosotros, la aspiración (Streben) a participar
en el poder o a influir en la distribución del poder entre distintos Estados o, dentro de un mismo estado,
entre los distintos grupos de hombres que lo componen.”
También describe la actualidad indicando que: “La política implica la disputa con el poder del estado.”
Posteriormente el constitucionalismo y las revoluciones liberales recuperan el concepto que hay ciertas
reglas, leyes o normas que los gobernantes deben respetar respecto a los gobernados , así lo político ya
no es exclusividad del estado, sino también de la sociedad.
Hanna Arendt afirma que “con el auge social desaparece la brecha entre lo público y lo privado.
Dinámicas dentro lo que se representa la nueva esfera de lo social; una sociedad de empl eador
centrada en una actividad necesaria para mantener la vida: el trabajo. ”
Y se cambiar roles: ciudadano por Consumidor/Libertad por Necesidad/Deliberación y Acción por
Cohesión/La Esfera Pública Política por el Mercado.
La política en la sociedad moderna se entiende como: Toda relación producida y movida por
necesidades, creadas bajo el modelo de sociedad moderna dentro del paradigma de la productividad.”

Resumen:
En muchos ámbitos de la vida debemos tener lineamientos de acción y comportamiento, tanto en lo
personal, familiar, empresarial o de gobierno. Por ej es importante en las empresas tener políticas de
educación, salud, de Calidad; las que indican si lo actuado es correcto o no es correcto” este tipo de
política es necesaria, en cuanto sirven para el bien común y son útiles a los seres humanos en tanto
contribuyen a una sociedad humana en continuo progreso.
Desde los griegos la política surge para que los que estén en desacuerdo no se masacren, más bien
dialoguen y acuerden acciones que beneficien a su sociedad.”
Poper dice: “En vez de usar la espada, en vez de usar la ojiva yo uso la palabra”.
Hannah Arendt dice: “La política trata de estar juntos y los unos con los otros de los diversos”.
Lo político es reconocer la diversidad es un ámbito de pluralismo a partir de lo ético, lo contrario es la
guerra, violencia y totalitario.
En la actualidad la política esta mezclada con intereses de poder y la ética llega a ser un obstáculo, ya
que no se busca el bien común, más bien se busca mantener el poder.

Respecto a la Política actual Max Weber* escribe:


“Quien quiera en general hacer política, y sobre todo, quien quiera hacer política como profesión, ha de
tener conciencia de estas paradojas éticas y de su responsabilidad por lo que él mismo, bajo su presión,
puede llegar a ser. Quien hace política pacta con los poderes diabólicos que acechan en torno de todo
poder [...] Quien busca la salvación de su alma y la de los demás que no la busque por el camino de la
política, cuyas tareas, que son muy otras, sólo pueden ser cumplimentadas mediante la fuerza. El genio
o demonio de la política vive en tensión interna con el dios del amor y esta tensión puede convertirse en
todo momento en un conflicto sin solución.”
*Max Weber (Erfurt, Prusia, 1864 - Múnich, Baviera, 1920) Considerado por muchos como un padre fundador de la sociología
moderna junto con Karl Marx y Emile Durkheim, el sociólogo e historiador alemán Max Weber, del que se cumplen 150 años de su
nacimiento ha sido el objeto de críticas por parte de la historiografía post-modernista que surgió a raíz de la descolonización.
Su influencia académica sigue actualmente vigente.

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Guías en los Escritos Bahá’ís
Procesos paralelos
«Shoghi Effendi nos ha dicho que dos grandes procesos están actuando en el mundo: el gran Plan
de Dios, turbulento en su progreso, operando a través de la humanidad como un todo, rompiendo las
barreras que impiden la unidad mundial y forjando a la humanidad un cuerpo unificado en el fuego del
sufrimiento y la experiencia. Este proceso producirá, cuando Dios lo crea oportuno, la Paz Menor,
la unificación política del mundo. La humanidad de ese tiempo se podrá comparar con un cuerpo
unificado pero sin vida. El segundo proceso, la tarea de dar el hálito de vida a este cuerpo
unificado -la creación de la verdadera unidad y espiritualidad que culminará en la Paz Mayor -
corresponde a los bahá' ís, que trabajan conscientemente, con instrucciones detalladas y guía divina
continua, para urdir la trama del Reino de Dios en la tierra, al que llama n a sus congéneres,
otorgándoles así vida eterna.»
(Casa Universal de Justicia; de una carta escrita a un creyente, 08/12/1967. Paz, p. 86. Wellspring of
Guidance, p. 133-134, Luces de Guía)
Obediencia al gobierno
«Desde el comienzo debe quedar indudablemente claro que la Causa Bahá'í, siendo en esencia un
movimiento religioso de índole espiritual, está por encima de todo partido o grupo político, y por lo tanto
no puede ni debe actuar en contra de los principios, leyes y doctrinas de gobierno alguno. La ob ediencia
a los reglamentos y órdenes del estado es en verdad la obligación sagrada de todo bahá'í verdadero y
leal. Tanto Bahá'u'lláh como' Abdu'l-Bahá nos han pedido a todos ser obedientes y leales a las
autoridades políticas de nuestros respectivos países. Es obvio, por lo tanto, que nuestros amigos (...)
están bajo la obligación sagrada de obedecer de todo corazón al régimen político existente,
cualesquiera que sean sus opiniones y críticas personales a su desempeño actual. No hay nada más
contrario al espíritu de la Causa que la rebelión abierta en contra de las autoridades gubernamentales
de un país, especialmente si no interfieren ni se oponen a las creencias y convicciones religiosas
interiores y sagradas del individuo...» (De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a un creyente,
11/2/1934, Luces de Guía)
Obedecer no compromete
«Existe otro punto más a ser enfatizado con respecto a esto. El principio de la obediencia al gobierno no
compromete a ningún bahá'í a identificar las enseñanzas de Su Fe con el programa político impuesto
por el gobierno. Porque una identificación tal, además de ser errónea y contraria tanto al espíritu como a
la forma del Mensaje Bahá'í, necesariamente crearía un conflicto dentro de la conciencia de todo
creyente leal.
»Por razones que son demasiado obvias la filosofía bahá'í de organización social y política no puede
reconciliarse totalmente con las doctrinas y conceptos políticos que son populares y están de moda
actualmente. La ola de nacionalismo, tan agresiva y contagiosa en sus efectos que ha arrasado no sólo
a Europa sino a la mayor parte de la humanidad, es en verdad la negación misma del evangelio de paz
y hermandad que proclama Bahá'u'lláh. La tendencia actual del mundo político está realmente lejos de
la tendencia de las Enseñanzas Bahá'ís. El mundo se está acercando más y más a una catástrofe
universal que marcará el fin de una civilización fracasada y fundamentalmente defectuosa.
»De esas conclusiones bien podemos deducir que nosotros como bahá'ís no podemos de ninguna
manera identificar las Enseñanzas de Bahá'u'lláh con los credos y las concepciones creadas por los
hombres, que por su misma naturaleza son impotentes para salvar al mundo de los peligros que lo están
atacando en forma creciente y con tanta ferocidad.»
(De una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia, 07/6/1976, Luces de Guía)
Desintegración del viejo orden mundial
«La aceleración que durante la pasada década se ha podido observar en los dos procesos descriptos
por nuestro amado Guardián: la desintegración del viejo orden y el progreso y consolidación del nuevo
Orden Mundial de Bahá'u'lláh, bien podría llegar a ser considerado por futuros historiadores como una
de las características más notables de ese período. El reciente aument o que ha experimentado esta
misma aceleración es aún más notable. Tanto dentro de la Causa de Dios como fuera de ella están
actuando poderosas fuerzas para llevar a su culminación las dos tendencias gemelas de este portentoso
siglo. Entre las numerosas evidencias que revelan este proceso pueden citarse, por una parte, el
continuo crecimiento de la ilegalidad, el terrorismo, la confusión económica, la inmoralidad y el peligro
cada vez mayor debido a la proliferación de armas destructivas, y por otra, la expa nsión global,
divinamente propulsada, la consolidación y la aparición rápida en el foco de atención de los asuntos
mundiales de la Causa misma, proceso que ha sido coronado por la maravillosa floración del Monte
Carmelo, la montaña de Dios, cuya divina primavera florece ahora tan magníficamente.»
(Casa Universal de Justicia; mensaje a los bahá'ís del mundo, Ridván 1983, Luces de Guía)
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Una civilización desgarrada por disensiones
«En medio de una civilización desgarrada por las disensiones y debilitada por el materialismo, la gente
de Bahá está construyendo un mundo nuevo. En estos momentos estamos ante oportunidades y
responsabilidades de gran magnitud y urgencia. Que todo creyente, en lo íntimo de su corazón, decida
no dejarse seducir por los efímeros atractivos de la sociedad que le rodea ni dejarse envolver por sus
rencillas y modas pasajeras, sino que transfiera cuanto pueda del viejo orden a ese nuevo que es la
imagen de su esperanza y será el resultado de sus esfuerzos.»
(Casa Universal de Justicia; de una carta escrita a los bahá 'ís del Este y del Oeste, 18/12/1963, Luces
de Guía)
Sociedad contaminante
«Los amigos deben tener presente en todo momento que ellos son, en cierto modo, como soldados que
son atacados. El mundo, hoy día, se halla espiritualmente en un estado profundamente sombrío; odios y
prejuicios de todo tipo lo están literalmente despedazando. Nosotros, por otra parte, somos los
custodios de las fuerzas opuestas, las de amor, unidad, paz e integración, y debemos estar siempre
prevenidos, tanto individuos, como Asambleas o comunidades, para que a través de nosotros estas
fuerzas destructivas y negativas no penetren en nuestro medio. En otras palabras, debemos estar
alertas, no sea que la oscuridad de la sociedad se refleje en nuestros actos y actitudes, quizás
inconscientemente. El amor mutuo, el profundo sentimiento de que somos un nuevo organismo, los
rompedores del alba de un nuevo Orden Mundial, deben animar constantemente nuestra vida como
bahá'ís, y debemos orar para ser protegidos de la contaminación de una sociedad tan enferma a causa
de los prejuicios.» (De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a la Asamblea Espiritual Local de
Atlanta, Georgia, 05/2/1947. p. 86, Luces de Guía)
Crítica válida
«Existe, no obstante, un caso en el que uno puede criticar el orden social y político actual sin ser
necesariamente forzado a ponerse a favor o en contra de cualquier régimen existente, y éste es el
método adoptado por el Guardián en La Meta de un Nuevo Orden Mundial. Sus críticas a la situ ación
mundial, siendo de carácter muy general, son abstractas: es decir, que en vez de condenar las
organizaciones institucionales existentes, se dirige al fondo de la cuestión, analizando las ideas y
concepciones que son responsables de su establecimiento. Puesto que es sólo un enfoque intelectual y
filosófico 'para el problema de la crisis del orbe político, no existe ninguna objeción a que Ud. intente
este método, que inmediatamente lo lleva del campo de la política práctica al de la política teórica. Pe ro
en vista del hecho de que no se puede trazar una línea entre la teoría y la práctica, Ud. debería ser
extremadamente cuidadoso de no usar con demasiada libertad este método.» (De una carta escrita en
nombre de la Casa Universal de Justicia a un creyente, 31/1/1985. p. 91-93, Luces de Guía)
Igualdad
«Otra pregunta es si es moralmente correcto permanecer en silencio cuando la igualdad está siendo
violada. El amado Guardián nos ha dado las siguientes pautas en cartas escritas en su nombre: 'Así
como los amigos deben cuidarse de parecer identificados ellos mismos o identificar a la Causa, de
modo alguno, con cualquier partido político, también deben cuidarse del otro extremo de no participar
con otros grupos progresistas en conferencias o comités diseñados para promover alguna actividad
completamente de acuerdo con nuestras Enseñanzas, tal como, por ejemplo, las mejores relaciones
entre las razas'.» (De una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia, 07/6/1976, Luces de
Guía)
Votar
«En cuanto al carácter apolítico de la Fe, (...) los amigos pueden votar, si fuera posible hacerlo sin
identificarse con ningún partido. Entrar en el ruedo de la política partidaria es en verdad perjudicial para
los mejores intereses de la Fe, y dañará a la Causa. Corresponde a los individuos utilizar su derecho a
votar de un modo tal que se mantengan alejados de la política partidaria, y tengan siempre presente que
están sufragando en base a los méritos del individuo, y no porque pertenezca a uno u otro pa rtido. Este
tema debe quedar muy claro para los creyentes, a quienes se deja en libertad de obrar según su propio
criterio y juicio. Pero si alguien entrara en la política partidaria y luchara por la supremacía de un partido
sobre los demás, y siguiera obrando de esta manera a pesar de los llamados y advertencias de la
Asamblea, entonces ésta tiene poder para negarle el derecho de votar en las elecciones bahá'ís.»
(De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a la Asamblea Espiritual Nacional de los Est ados
Unidos y Canadá, 16/3/1933. Cf. Principios de Administración Bahá 'í, pp. 32 -33, Luces de Guía)
Evadir 'problemas'
«A menudo se acusa a los bahá'ís de mantenerse alejados de los 'verdaderos problemas' de sus
semejantes. Pero cuando escuchamos esta acusación no olvidemos que quienes la formulan son, por lo
general, idealistas del materialismo, para quienes el bien material es el único bien 'verdadero', en tanto
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nosotros sabemos que el funcionamiento del mundo material es sólo un reflejo de la situación espiritual,
y hasta que la situación espiritual no pueda ser cambiada no habrá un cambio duradero, para bien, en
las cuestiones materiales.
»También debemos recordar que la mayoría de la gente no tiene un concepto claro de la clase de
mundo que desea construir, ni cómo hacer para construirlo. Aún quienes se preocupan por mejorar la
situación se reducen, por lo mismo, a combatir todo mal aparente que llame su atención. La disposición
para luchar contra los males, ya sea en forma de condiciones o encarnados en hombres perversos, se
ha vuelto para la mayoría de la gente en el criterio por el que juzgan el valor moral de una persona. Por
otro lado, los bahá'ís conocen la meta por la cual están trabajando y saben qué deben hacer, paso a
paso, para lograrla. Toda su energía está dirigida hacia la edificación del bien, un bien que tiene tal
fuerza positiva que ante él la multitud de males -- esencialmente negativos- desaparecerán y dejarán de
existir. Entrar en el torneo quijotesco de destruir uno por uno los males que existen en el mundo es,
para un bahá'í, una inútil pérdida de tiempo y de esfuerzo. Toda su vida está dirigida hacia la
proclamación del Mensaje de Bahá'u'lláh, reviviendo la vida espiritual de sus congéneres, uniéndolos en
un Orden Mundial divinamente creado, y luego, a medida que el Orden crezca en fuerza e influencia, él
verá el poder de ese Mensaje transformando a toda la sociedad hum ana, resolviendo progresivamente
los problemas y eliminando las injusticias que por tanto tiempo han atormentado al mundo.»
(De una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia, 07/6/1976, Luces de Guía)
No intervención
«Existe un punto fundamental que Shoghi Effendi desea que enfatice. Por el principio de no intervención
en cuestiones políticas no deberíamos creer que solamente la política corrupta y partidista o sectaria
debe evitarse, sino que toda declaración sobre cualquier sistema de polít ica relacionada con cualquier
gobierno debe ser evitada. No sólo no debemos apoyar a ningún partido, grupo o sistema político
actualmente en uso, sino que también deberíamos rehusar comprometemos con cualquier declaración
que pudiera interpretarse a favor o en contra de cualquier organización o filosofía política existente. La
actitud de los bahá'ís tiene que ser de una completa indiferencia. Ellos no están ni en favor ni en contra
de ningún sistema político. No es que ellos deseen ningún mal a sus respectivos gobiernos, pero dado
el hecho de ciertas consideraciones básicas surgidas de sus enseñanzas o de la maquinaria
administrativa de su Fe, ellos prefieren no involucrarse en cuestiones políticas, y por lo tanto no ser mal
interpretados y mal entendidos por sus compatriotas. »A la luz de este principio es claro que contribuir
con artículos sobre temas políticos de actualidad para cualquier periódico debe inevitablemente llevar al
escritor a expresar, en forma directa o indirecta, su punto de vista y sus críticas sobre el tema. Él está,
además, siempre expuesto a ser mal interpretado y mal entendido por los políticos. Por lo tanto, lo mejor
que se puede hacer es simplemente no escribir acerca de cuestiones políticas de actualidad en
absoluto.» (De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a un creyente, 02/3/1934, Luces de Guía)
Nuevos creyentes
«No deben imponerse requisitos adicionales sobre los nuevos miembros al momento de declarar su fe.
En vez de eso, su Asamblea debería esforzarse por informar claramente a los amigos, para que los
posibles nuevos adeptos puedan conocer de antemano la posición de la Fe con respecto a la afiliación
política. Cuando se encuentre que a pesar de esto un bahá'í nuevo todavía mantiene asociaciones o
actividades políticas, se le debe enseñar amorosa y pacientemente hasta que se retire de ellas. Algunos
podrán lograrlo de inmediato, pero otros necesitarán tiempo para cortar sus conexiones en forma
discreta. Este puede ser un tema delicado y requiere de una conciencia de la si tuación y de las
obligaciones particulares de cada individuo. Por supuesto, si ese creyente no respondiera ante los
esfuerzos de la Asamblea por apartarlo de la política habrá que amonestarlo, y si eso tampoco
produjera efecto alguno, la Asamblea finalmente tendría que considerar la privación de sus derechos
administrativos.» (De una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia a la Asamblea
Espiritual Nacional de la República Dominicana, 12/7/1984, Luces de Guía)
Poderes liberados según las necesidades
«Los poderes liberados por Bahá'u'lláh están de acuerdo con las necesidades actuales. Podemos
entonces tener plena confianza en que el nuevo impulso de energía que vibra ahora en toda la Causa la
capacitará para afrontar los desafíos venideros para ayudar, en la medida que lo permitan su madurez y
los recursos, al desarrollo de la vida económica y social de los pueblos, para colaborar con las fuerzas
que conducen al establecimiento del orden en el mundo, para influir en la explotación y los usos
constructivos de la tecnología moderna, y por todos estos medios, aumentar el prestigio y el progreso de
la Fe y elevar las condiciones de la generalidad de la humanidad.» (Casa Universal de Justicia; mensaje
a los bahá'ís del mundo, Ridván 1983, Luces de Guía)
Partidismo y unidad

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«La comunidad bahá'í es una organización mundial que busca establecer la paz verdadera y universal
en la tierra. Si un bahá'í trabaja para un partido político con el objeto de vencer a otro está incurriendo
en una negación del espíritu mismo de la Fe. Por lo tanto, ser miembro de cualquier partido político
necesariamente implica el repudio de algunos o todos los principios de paz y unidad proclamados por
Bahá'u'lláh. Como 'Abdu'l-Bahá declaró: 'Nuestro partido es el partido de Dios; no pertenecemos a
ningún partido'.
»Si un bahá'í insistiera sobre su derecho a apoyar a algún partido político, él no podría negar el mismo
grado de libertad a otros creyentes. Eso significaría que dentro de las filas de la Fe, cuya misión
principal es la de unir a todos los hombres en una gran familia al amparo de Dios, habría bahá'ís
opuestos los unos a los otros. ¿Dónde, entonces, estaría el ejemplo de unidad y armonía que el mundo
está buscando?
»Si las instituciones de la Fe, Dios no lo quiera, se involucraran en política, los bahá'ís se verían a sí
mismos suscitando el antagonismo en lugar del amor. Si en un país se declararan a favor de una
posición, estarían obligando a cambiar las opiniones de la gente de otros países acerca de las metas y
propósitos de la Fe. Al involucrarse en disputas políticas, los bahá'ís, en vez de cambiar al mundo o
ayudarlo, se estarían perdiendo y se estarían destruyendo a sí mismos. La situación mundial es tan
confusa, y cuestiones de moralidad que en un tiempo eran claras han llegado a estar tan mezcladas con
facciones egoístas y enfrentadas, que la mejor manera en que los bahá'ís pueden servir a los más altos
intereses de su país y a la causa de la verdadera salvación del mundo es sacrificando sus compromisos
y afiliaciones políticas, y apoyando de todo corazón y totalmente el sistema divino de Bahá'u'lláh.»
(Casa Universal de Justicia; de una carta escrita a las Asambleas Espirituales Nacionales de África,
08/2/1970, Luces de Guía)
La Consulta
La consulta es una de las mayores bondades otorgadas al hombre. Es un arte, una llave que puede
resolver los misterios de la vida y abrir la puerta a las respuestas de las preguntas más complicadas,
preguntas de interés íntimo y personal o preguntas de trascendencia universal. Es la herramienta
principal para la mayoría de edad de la raza humana, un elemento fundamental para el nacimiento de
una nueva civilización mundial.
El desarrollo del Orden Mundial de Bahá'u'lláh es comparado a menudo con la construcción de un
edificio. Bahá'u'lláh es el Arquitecto divino: Él preparó el Plan perfecto. El Centro de la Alianza, 'Abdu'l -
Bahá, dio instrucciones detalladas. El amado Guardián, Shoghi Effendi, inició y supervisó los primeros
estadios. Actualmente el progreso continúa bajo la guía de la Casa Universal de Justicia.
Los baha'is del mundo son los obreros de la construcción. Por lo general carecen de las habilidades, de
la experiencia y del talento necesario para una empresa de tal trascendencia. Ellos tienen las
Enseñanzas. Poseen el amor y el espíritu de esta nueva edad. Tienen la Alianza. Pero, ¿cómo
construyen un Nuevo Orden Mundial? ¿Dónde empiezan?
Empiezan preparando el material para el proyecto de construcción. Parte de ese material es la consulta.
En palabras de 'Abdu'l-Bahá: "El principio de la consulta es uno de los elementos más fundamentales
del Edificio Divino. Los bahá'ís están familiarizados con la consulta hasta cierto punto. Sin embargo, lo
que a menudo se considera como consulta es simplemente un reflejo de los antecede ntes de las
personas que la están utilizando. Los baha'is adquieren el hábito de consultar de una cierta manera y
dan por sentado que esto es la consulta bahá'í. A medida que se desarrolla la Causa, debe desarrollar
igualmente la comprensión de esta noble y preciosa herramienta. (Libros de Baha'is, La Consulta)
Objetivo de la Fe
«Debemos dejar que el mundo sepa cuál fue el verdadero objetivo de Bahá'u'lláh. Hasta el presente la
unidad de la humanidad sólo tenía una importancia teórica. Ahora se está convirtiendo cada vez más en
un tema considerado por los estadistas internacionales. Está llegando al campo de la política práctica.
Por lo tanto, es una oportunidad maravillosa para presentamos y exponer las enseñanzas, las metas y
los objetivos de los preceptos sociales de Bahá'u'lláh. Shoghi Effendi espera que los amigos hagan
resonar este llamado a la unidad orgánica de la humanidad hasta que forme parte de la fe consciente de
todos los hombres que viven en el mundo. No obstante, hay que ejercer un muy buen criterio para que
no seamos malentendidos y nuestra Fe no sea clasificada entre los movimientos radicales.»
(De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a la Asamblea Espiritual Nacional de los Estados
Unidos y Canadá, 28/1/1932, Luces de Guía)

*Para los Bahá’ís las acciones y lineamientos de conducta desde la Casa Universal de Justicia,
Asambleas Nacionales, Asambleas Locales, hasta el bahá’í individual no se le llama política, ya que no
es una creación humana, se le denomina SABIDURIA porque proviene de las enseñanzas divinamente
reveladas de Bahá’u’lláh.
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*Hay dos procesos paralelos que van hacia adelante generando cambios en la humanidad, uno político
cuya culminación es la Paz Menor; y el otro a partir de lo virtuoso que va espiritualizando, purificando,
guiando al alma humana, reestructurando la moral humana, uniendo la Humanidad hasta llegar a la Paz
Mayor.
*La vía política no practica virtudes por eso es inapropiada para un bahá’í, la política cambiará en algún
momento en el futuro por necesidad de ella misma; los bahá’ís no tenemos que ver con ello, la virtud
termina cuando empieza la política, la Política desconoce el futuro, más bien la Fe Bahá’í trabaja para
lograr la justicia, unidad y aunque lejana tenemos la certeza que la Pa z Reinará para toda la humanidad.
*La Fe Bahá’í es noble y para lograr objetivos nobles usa medios nobles. Si los medios para plasmar los
principios son nobles la Fe se mantendrá fuerte, de lo contrario se debilitará y desparecerá: Tomemos
como ejemplo desde el tiempo de El Báb los que se alejaron de la Fe para participar en otros
movimientos religiosos y políticos, ellos han desaparecido en el tiempo y nadie sabe hoy de ellos.
*Otro aspecto es que la Fe Bahá’í no va a ser la escalera de ascenso para los políticos, que luego de
pisarnos en su ascenso al lograr su objetivo hacen lo que quieren, perdiendo la fe su nobleza y
quedando debilitada.
*En época de Abdul Bahá hubo una reforma política en Irán, la orden de Abdúl Bahá fue que ningún
bahá’í participe en ello y eso protegió a la Fe porque posteriormente ningún grupo pudo acusar a loa
Bahá’ís de apoyar al otro grupo. Y este comportamiento obediente de No Intervención en Política la
comunidad Bahá’í de todo el mundo la ha cumplido en época del Guardián y de la Casa Universal de
Justicia, y es bueno no olvidar que en la historia de la Fe ya hemos experimentado su utilidad práctica
cuando obedecemos esta prohibición.
*Para la comunidad Bahá’í y para cada bahá’í re-parafraseando al Dr. Ali Murad Davoodi “La no
participación en Política es el Talismán que siempre protege a la Fe Bahá’í y existimos hasta hoy
gracias a él”.
*La Fe Bahá’í es una Comunidad Mundial que trabaja para llevar adelante una “Sociedad en continuo
progreso”, cuando alguien deja la comunidad para hacer política debilita los esfuerzos de la comunidad
Bahá’í.”
*Cuando cuestionan a un bahá’í y le dicen que al no participar en política dejamos de pasar la
posibilidad de contribuir a mejorar el país. Los Bahá’ís debemos contestar que la política no es la única
vía para hacerlo, y que los bahá’í tenemos como trabajo construir una sociedad moral humana uniendo
las almas, la política no permite ello más bien divide. Por otro lado participamos en nuestra comunidad,
estudiamos, progresamos, pagamos impuestos, obedecemos al gobierno, también con las enseñanzas
de Bahá’u’lláh estamos actuando en favor de un Nuevo Orden Mundial desde nuestra sociedad
mediante: Clases de Virtudes para Niños, Grupos Pre-juveniles, Clases para Adultos, Hogareñas,
Reuniones Devocionales, Estudio de Escritos Sagrados, y como Comunidad Bahá’í inte rnacional en
temas de defensa de la Mujer y la Niñez, Medio Ambiente entre otros, y cada Bahá’í desde su vida
personal esforzándose por servir a la humanidad, de acuerdo a las enseñanzas de Bahá’u’lláh y bajo la
Guía de la Casa Universal de Justicia.

Que imposibilita que un Bahá’í se involucre, intervenga con la política.


1. Al participar en política debe aceptar aportes económicos para la campaña que con el tiempo se
tornan en sobornos, ya que se deben devolver favoreciendo contratos con los aportantes, dejando de
lado otros postulantes así sean los más idóneos. De esta manera deja de practicar la rectitud de
conducta, honestidad, veracidad, servicio a la humanidad, etc.
2. El participar en política conlleva alinearse con una posición política, atacando o dejando mal a otros,
esto deja heridas y división además de dejar de lado otras opciones, esto no favorece a la unidad de la
humanidad en el camino para lograr la Paz Mundial. De esta manera nos alejamos de nuestra labor para
unir a la humanidad practicando la justicia.
3. Para entrar en política uno debe prometer y tomar compromiso que supere a los de la competencia,
por mas inalcanzables que sean, para ganar votos. De esta manera nos alejamos de la veracidad y
honestidad tomando compromisos que sabemos no cumpliremos.
4 El partido tiene una estructura con sus principios y estatutos cuya finalidad es lograr el poder, por la
forma no ética de la política sus principios y objetivos son acotados a l corto plazo, mientras los
principios Bahá’ís son para toda la humanidad y con objetivo a largo plazo de lograr la Paz Mundial. De
esta manera vemos que un bahá’í no puede compatibilizar los principios políticos con los principios
espirituales.
Finalmente
“Bahá'u'lláh, la Suprema Manifestación de Dios, mientras estaba exiliado, solo y sin ningún poder
terrenal aparente, reordenó toda la base de la civilización. Él proclamó: "Pronto el orden actual será
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enrollado y uno nuevo extendido en su lugar". Desde ese momento las cosas empezaron a cambiar.
Primero lentamente, después con velocidad creciente, el proceso avanza. Consideren lo siguiente:
-La monarquía absoluta es casi una cosa del pasado.
-Los líderes religiosos poseen sólo una sombra de su anterior poder y gloria.
-Las instituciones establecidas desde hace tiempo, la iglesia y el estado, que disfrutaban antes del
mayor de los prestigios, están perdiendo el respeto de las masas.
-Las normas y tradiciones apreciadas están siendo cada vez más desafiadas y se están derrumbando.
-El caos, la confusión y la sublevación están aumentando día a día.
-Los hombres de estado más ilustrados y sinceros se muestran impotentes para resolver los problemas
actuales.
-La laxitud en las normas morales está debilitando la fibra misma de la sociedad.
Todo esto fue profetizado por la Bendita Perfección hace más de cien años: "Se les ha quitado el poder
a dos categorías de entre los hombres: a los reyes y a los eclesiásticos". Ahora, cuando los viejos
sistemas se derrumban, hace falta una nueva forma de liderazgo para llevar a cabo aquellas funciones
desempeñadas antes por la iglesia y el estado.
En Su Libro de Leyes, el Libro Más Sagrado, el Kitáb-i-Aqdas, la Antigua Belleza estableció las
instituciones para regular la vida social del hombre:
"El Señor ha ordenado que en cada ciudad sea establecida una Casa de Justicia en la que se reúnan
consejeros en el número de Bahá y si se excede este número no importa. Incumbe que ellos sean los
depositarios del Misericordioso entre los hombres y se consideren a sí mismos como los guard ianes
designados por Dios para todos los que moran en la tierra. Les toca reunirse en consejo y cuidar, por
amor a Él, los intereses de los siervos de Dios, como si fueran sus propios intereses y elegir lo que es
digno y apropiado. Así os ha ordenado el Señor vuestro Dios. Tened cuidado, no vaya a ser que os
apartéis de aquello que ha sido claramente revelado en Su Tabla. Temed a Dios, ¡oh vosotros los
perspicaces!"
Se necesita de una nueva estructura. Las instituciones administrativas deben ser las encarga das de
proporcionar orden y estabilidad al mundo. Las advertencias de "reunirse en consejo", "cuidar los
intereses de los siervos… y elegir lo que es digno y apropiado" les confieren una protección que puede
liberar a la humanidad del azote de la corrupción que ha pervertido las instituciones de responsabilidad
pública en el pasado.
[…] Él vio claramente que las instituciones administrativas que debían sostener la Casa Universal de
Justicia necesitaban ser desarrolladas primero, antes de que ese Cuerpo Supremo pudiera existir. En
una carta con fecha del 23 de febrero de 1924, explicaba que se necesitaba de un período de transición
para que las asambleas locales y nacionales se desarrollaran y llegaran a ser fuertes. "Hasta que éstas
no funcionen vigorosa y armoniosamente, no puede hacerse realidad la esperanza del término de este
período de transición".
El nuevo Guardián adoptó varias medidas decisivas, espectaculares y trascendentales. La primera fue
dar instrucciones claras y concisas sobre el uso de la consulta y sobre el desarrollo de las asambleas
espirituales locales, en una carta con fecha del 5 de marzo de 1922 y dirigida a los "Queridos
compañeros de labor en la Causa de Bahá'u'lláh".
[…] Shoghi Effendi empezó inmediatamente a desarrollar las instituciones locales y nacionales de la Fe,
pero ese relato está fuera del alcance de este libro. Basta con decir que cuando la Casa Universal de
Justicia fue elegida por primera vez en 1963, se habían establecido cincuenta y seis asambleas
espirituales nacionales como resultado del incesante labor del amado Guardián; hoy en día, en 1984, el
mundo bahá'í cuenta con no menos de ciento cuarenta y tres asambleas espirituales nacionales –
pilares de la Casa Universal de Justicia – sostenidas por aproximadamente treinta mil asambleas
espirituales locales. […]
[…] Los acontecimientos del último siglo y tercio evidencian ampliamente dos hechos reconfortantes.
Uno es el hecho de que la protección desde lo Alto está guiando el destino de esta gloriosa Causa.
'Abdu'l-Bahá anunció este sublime principio: "Existe un Poder en esta Causa – un Poder misterioso –
que está lejos, muy lejos del conocimiento de los hombres y de los ángeles; este Poder invisible es la
causa de todas estas actividades externas. Mueve los corazones. Parte las montañas. Administra los
asuntos complicados de la Causa. Inspira a los amigos. Hace estallar en pedazos todas las fuerzas de
oposición. Crea un nuevo mundo espiritual. ¡Éste es el misterio del Reino de Abhá!" Otra imponente
promesa que se está cumpliendo es la que hizo El Báb en Su discurso a las Letras del Viviente, cuando
les dijo que estuvieran "seguros de la victoria final". Los acontecimientos posteriores han mostrado
claramente la marcha progresiva de la Fe hacia esa victoria. La trasferencia del poder de manos de los
reyes y sacerdotes a las Instituciones divinas continúa sin cesar. A través de la consulta este proceso

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está impulsando a la humanidad cada vez más cerca del cumplimiento de lo prometido por Cristo:
"Venga Tu Reino. Hágase Tu Voluntad en la tierra como en el Cielo" (Mateo 6:10).
(Libros de Bahá’ís, La Consulta)

¡OH HIJOS DE ADÁN!


Palabras santas y las acciones puras y buenas ascienden al Cielo de Gloria Divina. Esforzaos para que
vuestras acciones sean purificadas del polvo del yo y la hipocresía y encuentren favor en la Corte de
Gloria, pues dentro de poco quienes prueban a la humanidad ante la Sagrada Presencia del Adorado no
aceptarán nada sino absoluta virtud y acciones de inmaculada pureza. Éste es el Sol de Sabiduría y
Misterio Divino que ha resplandecido sobre el Horizonte de la Voluntad Divina. Benditos aquellos que se
vuelven hacia él.
(Bahá’u’lláh, Palabras Ocultas 69)