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INSTITUTO CIENCIA APLICADA

GENERALIDADES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA


ALUMNO: JOSE VÍCTOR MANUEL ESPAÑA HERNÁNDEZ
DOCENTE: MTRO. AURELIO ISRAEL CORONADO MARES
GRUPO: C
09/ SEPTIEMBRE/ 2017.
"El papel del psicólogo en el sistema jurídico mexicano”.

Estos son los buenos tiempos de la psicología jurídica, ya que por primera vez el sistema
jurídico mexicano exige una profesionalización total en todos los ámbitos y ramas forenses
y con ellos una actualización en las investigaciones y técnicas para la mejora continua y
papel de la psicología forense en el campo jurídico. Sales (2008) menciona que los
profesionales de la psicología estudien la ley escrita, los sistemas y procesos legales.
Clemente (2000) define a la psicología jurídica “como el estudio del comportamiento de las
personas y de los grupos en cuanto que tienen la necesidad de desenvolverse dentro de
ambientes regulados jurídicamente, así como la evolución de dichas relaciones jurídicas o
leyes en cuanto los grupos sociales se desenvuelven en ellos”.
En el, de el y para el derecho a través de este razonamiento la psicología mueve las
emociones para la realización de cualquier acto jurídico y con la postura interesante que
surge como primer intento en España, Estados Unidos e Italia su denotada postura humana
que en aras de estudiar lo que sucede en la mente logra entender cuando es un trastorno,
una locura en su mas fiel palabra cotidiana si la razón de su proceder es una reacción de
un momento o una disociación permanente de la realidad. Tratar de encuadrar la psicología
jurídica en México es relativamente nuevo. Desde la implementación de las primeras
facultades de criminología y criminalística en los inicios de los años 90´s, en el primer intento
de profesionalizar de una manera formal las ramas y sub ramas de la criminalística y la
criminología con la aparición del sistema penal acusatorio en México y en conjunto con la
inercia de un cambio global de paradigma jurídico y con la aplicación oportuna de la
tecnología, la electrónica y la informática que han catapultado junto con todas las ramas de
las ciencias, técnicas y metodologías para el esclarecimiento preciso de un acto criminal.
La plataforma jurídica y los esfuerzos continuos de colegios agrupaciones, científicos y
estudiosos mexicanos que han logrado vencer las implacables barreras que afectan a un
país como ha México y logrando ganarse peldaños importantes logran conectar a la
Psicología en México como un herramienta poderosa y única en el auxilio de un proceso
jurídico. Con la importancia que tiene en las salas de los tribunales el auxilio de la psicología
forense, no solo para determinar o evaluar, si no también para implementar técnicas de
prevención, y suprimir actitudes delictivas de esta forma crear una conciencia en todos los
involucrados en la realización de leyes, códigos, reglamentos y en la misma carta magna la
elaboración de las leyes para un desarrollo importante de la psicología en el aspecto
legislativo, sería histórico y ejemplar que de forma abierta directa y anunciada, que los
legisladores y personas encargadas de realizar las normativas y leyes necesarias
involucren a los mas destacados y estudiosos en la psicología forense para que los auxilien
en la creación y redacción de iniciativas, ya que la participación de la psicología jurídica o
legal, debería tener un gran peso dentro del proceso penal, ya que se ve involucrada en un
resultado de condena o absolución para el presunto delincuente y esto juega un papel
preponderante en una situación jurídica, responsabilidad legal o imputabilidad, donde los
artículos y leyes proponen elementos de imputabilidad para casos ya tipificados en donde
un criminal se quiere hacer pasar por inocente o donde un inocente es juzgado por un delito
que no ha cometido y en donde la diferencia de ser juzgado o quedar en libertad dependa
de una valoración psicológica, hacemos reflexión a lo que los autores Hernández y Sara
(2004) mencionan que la Responsabilidad es “la situación jurídica en que se encuentra el
individuo imputable para responder ante la sociedad” (p.28), es en este acto donde la
psicología forense o psicología del derecho establece que un acto de imputabilidad esta
determinado por un proceso psicológico mental de entendimiento y comprensión
denominado pensamiento volitivo. Está constituido por una reflexión y análisis al querer
realizar un acto con un resultado negativo y que significa que los actos que realiza un sujeto
no determina con precisión las consecuencias de estos actos y las responsabilidades de
estos por lo que existen sujetos que sabiendo de las consecuencias sociales y jurídicas
comenten un ilícito sin tener el mas mínimo reparo en desobedecer las normas sociales,
jurídicas y valores éticos, ante esto la psicología jurídica o legal, tiene la tarea de determinar
y referir el desarrollo y la salud mental del individuo, hasta que punto el sujeto tiene la
capacidad de controlar, anular un impulso agresivo o una actitud ilícita, Caballero (2003)
dice que los estados mentales transitorios que son causas de inimputabilidad tienden a
tener un elemento externo que inhibe su capacidad de conciencia y si esto fuera una
condicionante para no tener una responsabilidad jurídica entonces el alcohol se convierte
en una arma detonante de impulsos agresivos en el ser humano, que unidos a su
personalidad y estado emocional del momento lo conllevan a realizar un acto ilícito, que le
corresponde a la psicología jurídica determinar, si ese sujeto puede convivir con la sociedad
o representa un peligro hasta para el mismo.