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La Educación Especial desde sus inicios ha estado estrechamente vinculada con las

ciencias de la medicina y la psicología. Desde estas perspectivas se inició el estudio y


descripción de los déficits, estableciendo amplias y detalladas categorías clasificatorias, en
función de la etiología, con el propósito en un principio, de “curar o corregir” la situación
deficitaria o patológica (modelo bio-médico) y más tarde, basado en el enfoque psicológico,
de adaptar las intervenciones a las particularidades del déficit diagnosticado y definido.

Estos enfoques basados en una concepción determinista del desarrollo, tuvieron su


mayor auge entre los años 40 y 60, época en la cual se define y forja una modalidad de
atención de carácter segregador, que consistió básicamente en dar atención educativa a los
niños, niñas y jóvenes con discapacidad en centros y escuelas especiales separadas de las
escuelas regulares. En este marco, Vilá, (1984) define la Educación Especial,

Como la atención educativa (en el más amplio sentido de la palabra


específica) que se presta a todos aquellos sujetos que debido a
circunstancias genéticas, familiares, orgánicas, psicológicas y sociales, son
considerados sujetos excepcionales bien en una esfera concreta de su
persona (intelectual, físico sensorial, psicológico o social) o en varias de
ellas conjuntamente. (p.46)
Durante los años 60, con la aparición del principio de Normalización y por otro lado
con la emergencia y consolidación del concepto de Necesidades Educativas Especiales, en
el informe Warnock, el documento elaborado por la Comisión de Educación británica de
1978, referido a las necesidades educativas especiales de los niños, basado en su mayor
parte en el modelo de educación especial británico, se inicia una nueva forma de entender la
Educación Especial.

En el Informe Warnock queda explícita la idea de que los fines de la educación son
los mismos para todos los niños y niñas, cualesquiera sean los problemas con que se
encuentren en sus procesos de desarrollo y, en consecuencia, la educación queda
configurada como un continuo de esfuerzos para dar respuesta a las diversas necesidades
educativas de los alumnos para que estos puedan alcanzar los fines propuestos. A partir de
estos argumentos, en forma progresiva el objetivo de esta modalidad educativa comienza a
dar un giro en el sentido que no sólo se trata de optimizar los avances en el desarrollo de la
persona en función de su discapacidad, sino también y especialmente de proporcionar un
conjunto de apoyos y recursos que han de implementarse en el sistema educativo regular
para dar respuesta educativa adecuada y favorecedora del máximo desarrollo global.

Esta transformación, incide en una concepción más amplia de la Educación Especial


que se asocia con la acción educativa a las personas de todas las edades y en ámbitos
educativos formales y no formales. Poco a poco, las visiones que consideran la Educación
Especial y la Educación General como realidades separadas comenzarán a confluir
entendiendo que la educación especial debe ponerse al servicio del alumnado para
satisfacer sus necesidades educativas especiales, destacando su papel en el estudio y
análisis de los procesos de enseñanza aprendizaje de esta población. La década de los 80 y
sobre todo la de los 90, representan una etapa de notable madurez en la Educación Especial
que se caracteriza por ir abandonando los enfoques centrados en el déficit para situarse en
un marco propiamente educativo. Así pues, ubicada la Educación Especial en el ámbito de
las ciencias de la educación y más específicamente con la Didáctica, desarrolla su campo de
acción vinculándose con dimensiones conceptuales tales como el curriculum, la
organización escolar, la formación del profesorado, los modelos de enseñanza, los medios y
recursos educativos, la escuela, etc.

En este contexto surgen nuevas definiciones de discapacidad, que son producto de


un análisis crítico de 20 años de trabajo a nivel mundial. Las definiciones de discapacidad
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han sido publicadas en la Clasificación
Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (conocida como CIF). La CIF
contiene una actualización de las definiciones que la misma OMS publicara en 1980. En
ésta época se planteaba que la discapacidad era producto exclusivo de una deficiencia en el
individuo y que se traducía en una capacidad reducida de la persona para desarrollar las
actividades propias de la vida en comunidad. Esta definición, implicaba estrategias de
servicios de salud, educación y trabajo, entre otros, centradas en mejorar las capacidades y
competencias de la persona para que enfrentase los desafíos de vivir en la sociedad.

En cuanto a los antecedentes históricos en el país, Venezuela, desde principios del


siglo XX existió interés dentro de la sociedad venezolana en brindar atención a esta
población, prueba de ello lo constituye el Código de Instrucción Pública de 1912, en el cual
se reconoce a los “sordo-mudos” el derecho a recibir atención educativa adecuada, aun
cuando se les tipificaba como “anormales”. No obstante, es en el año 1935 cuando se
realiza la primera acción a favor de esta población con la creación de la “Asociación de
Amigos de los ciegos y los sordo-mudos”, institución privada que con ayuda del Ministerio
de Educación de aquel entonces, comienza a dar atención a los niños ciegos y sordos.
También se crea el Instituto de Fonoaudiología, nace la Asociación Venezolana de Padres y
Amigos de niños excepcionales (AVEPANE) y la Asociación Nacional contra la Parálisis
Cerebral (ANAPACE), entre otros.

En 1967 el Ministerio de Educación crea el Departamento de Excepcionales y


Preescolar, adscrito a la Dirección de Educación Primaria y Normal. Para ese momento
dependen del Ministerio, tres escuelas especiales para la atención de niños sordos y con
problemas de lenguaje, además de la escuela Louis Braille del Instituto Nacional de Ciegos.
Durante el cuestionamiento del enfoque clínico y el auge del enfoque psicopedagógico,
ocurrido a nivel mundial en la década de los 70, Venezuela mantiene una actitud favorable
en este sentido y se asume el modelo psicopedagógico enfocado hacia la orientación
psicoeducativa de la acción docente especializada, situándola dentro del contexto social del
individuo.

Para 1975 se establece la política de Estado en materia de Educación Especial,


fundamentada en principios de base científica y jurídica, se crea la Dirección de Educación
Especial, que reemplaza a la sección de Educación Excepcional y se le adscribe a la
Dirección General Sectorial de Básica y Media Diversificada, igualmente se crea la
Comisión Permanente de Retardo Mental mediante Decreto N°953 y en 1977 nace la
Fundación para el Desarrollo de la

En el año 1976, el Ministerio de Educación, pauta todo el funcion7amiento de la


Educación Especial en el país a través del Documento “Conceptualización y Políticas de la
Educación Especial en Venezuela”. En 1980 se otorga a la Educación Especial carácter de
Modalidad dentro del Sistema Educativo Nacional y para 1989 se revisa la Política. Surge
un nuevo documento, que posteriormente se modifica en el año 1997, donde se desarrolla
un documento por cada área de atención y programa perteneciente a esta modalidad. Los
cambios en materia de Política Educativa, en relación con la Educación Especial han estado
signados por la evolución de esta disciplina y sus aportes a nivel mundial y se han
presentado en concordancia con los requerimientos y necesidades presentes en nuestra
sociedad.

Situación de la educación especial en américa latina y el caribe

La mayoría de los países de la región han cumplido con el primer objetivo del
Proyecto Principal de Educación, de asegurar el acceso a la educación básica. Sin embargo,
en general, se desconoce la verdadera magnitud del problema de la discapacidad y su
demanda educativa, y no existen políticas claras y estrategias precisas sobre la forma de
abordarlo, pero las estadísticas sugieren que en América Latina muchos de estos niños
asisten a la escuela sin ningún tipo de apoyo especial, lo cual contribuye a su fracaso
escolar.

En América Latina y el Caribe se calcula, según la UNESCO, que viven unos 50


millones de personas con alguna discapacidad física o mental. Esto supone un 10% de su
población total. El primer problema es la escasa atención que se ha prestado a este sector de
la población, lo que se traduce en una escasez de datos validados. El Banco Mundial las
sitúa en 30 millones y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 90. A continuación
se describe la situación general de la región con respecto a la educación especial y los retos
que es preciso enfrentar:
 Legislación

Todos los países de la región reconocen en sus respectivas Constituciones la igualdad


de derechos de las personas discapacitadas y la necesidad de que estas personas se integren
en la vida comunitaria y escolar normal. Sin embargo, la concreción y desarrollo de este
reconocimiento en la legislación estrictamente educativa es todavía insuficiente. No
obstante, a pesar de los vacíos legales existentes, la tendencia predominante en la región
apunta a la integración de los niños en la escuela ordinaria, excepto cuando el grado o tipo
de discapacidad requieran una atención impartida en centros de educación especial.

 Organización de la educación especial

En todos los países de la región, la educación de los alumnos con necesidades


especiales es responsabilidad fundamental del Ministerio de Educación, aunque en muchos
casos ésta es compartida con otras instancias como Bienestar Social, Salud y Justicia, etc.
En algunos casos, se está realizando un esfuerzo importante para integrar cada vez más el
subsistema de educación especial en el sistema común. Ésta debería ser una tendencia clara
para asegurar que los planteamientos educativos de la educación especial compartan los
mismos presupuestos de la educación ordinaria y la integración escolar sea factible.

 Financiamiento

El presupuesto destinado a educación especial, aunque varía de unos países a otros, es


aún mu y escaso dentro de la región y proviene, en muchos casos, de instituciones privadas
u organismos internacionales, a pesar de que en la mayoría de los países está establecido
que la fuente de financiación es el Estado.

 Currículo

La situación de los diferentes países en relación con el tema que nos ocupa es diversa.
En muchos casos, se plantea un currículo paralelo para la educación especial que en general
es diseñado por los departamentos de educación especial de los ministerios de educación.
En aquellos países en los que la legislación y la política educativa en relación con la
integración es más amplia, se plantea la necesidad de elaborar programas individuales para
estos alumnos a partir del currículo ordinario. En este sentido, se está produciendo dentro
de la región un movimiento importante de reforma educativa y curricular que puede ser
sumamente beneficioso para favorecer la integración de los alumnos con necesidades
especiales en la escuela ordinaria. Varios países, como Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y
Paraguay, han reformulado el currículo común en la perspectiva de una propuesta más
abierta y más amplia en cuanto al tipo de objetivos y contenidos y con orientaciones
metodológicas que puedan favorecer la respuesta a las diferencias individuales.
 Atención temprana

A pesar de que los niños menores de seis años de edad que viven en condiciones
socioeconómicas desfavorecidas y los niños discapacitados son grupos prioritarios en el
Proyecto Principal de Educación de América Latina y el Caribe, es aún mu y escasa la
oferta educativa para ellos, siendo éste uno de los objetivos principales a conseguir dentro
de la región. Además de aumentar la cobertura y acceso a la educación en estas edades, es
preciso realizar un mayor esfuerzo para que la atención a estos alumnos se lleve a cabo en
ambientes normalizados, ya que en estas edades las diferencias con sus iguales son menos
significativas y la propuesta curricular permite una mayor adecuación a sus necesidades.

 Formación profesional

En algunos países se contempla en la legislación el derecho de los jóvenes


discapacitados a recibir formación profesional con miras a su integración en el mercado
laboral. Sin embargo, en la práctica, la oferta es muy escasa y poco sistematizada. La oferta
predominante se hace a través de las escuelas de educación especial, y en algunos casos se
considera la colaboración entre éstas y los institutos de formación profesional. El desafío
más importante en la región a este respecto es ampliar la oferta y avanzar hacia enfoques
más integradores y basados en la rehabilitación en la comunidad. En este sentido, Costa
Rica ha iniciado una experiencia interesante que podría servir de referencia para la región.

 Participación de los padres

La participación de los padres en el proceso educativo es un tema que está prácticamente


ausente en la legislación de los diferentes países de la región, por lo cual no es de extrañar
que las acciones en este ámbito sean aún muy aisladas y carezcan de sistematización y
articulación. Es preciso avanzar en este terreno, tanto desde el punto de vista legislativo
como de la prestación de servicios que faciliten y mejoren la participación de los padres en
el proceso educativo de sus hijos.

 Formación del profesorado

Se está empezando a reconsiderar en algunos países la necesidad de que la


especialización sea posterior a la formación en educación básica, tendencia ésta que debería
potenciarse para lograr una mejor atención a los alumnos con necesidades educativas
especiales y facilitar el trabajo conjunto entre docentes regulares y especiales, ya que a
medida que la integración se vaya generalizando, todos los docentes deberían tener unos
conocimientos mínimos sobre las discapacidades y sobre la forma de organizar la
enseñanza y el currículo para responder adecuadamente a las necesidades de estos alumnos.
Centros de atención de educación especial
La Modalidad de Educación Especial, a través del Área de Impedimentos Físicos cuenta
con los siguientes planteles y servicios:
 Institutos de Educación Especial (I.E.E.)
 Unidades Educativas de Educación Especial (U.E.E)
 Centro de Atención Integral a la persona con Autismo (CAIPA)
 Centro de Desarrollo Infantil (C.D.I)
 Centro de Atención Integral al sordociego (C.A.I.S)
 Aulas Integradas (A.I)
 Centro de Atención para niños con dificultades de aprendizaje (CENDA)
 Equipo de Integración (E.I)
 Unidad Psicoeducativa (U.P.E)
 Centro de Atención Integral al deficiente visual (C.A.I.D.V.)
 Centro de Parálisis Cerebral (C.P.C)
 Centro de Rehabilitación de Lenguaje (C.R.L)
 Taller de Educación Laboral (T.E.L)

Aquellos Centros de Desarrollo Infantil que fueron transformados en Centros de


Educación Inicial, deben retomar sus funciones de conformidad con el Programa de
Prevención y Atención Integral Temprana y mantener de manera transitoria la atención en
aulas en correspondencia con la condición de los estudiantes hasta que se reactiven las
aulas de pre-escolar en todos los planteles de la modalidad.

En consonancia con el Programa Educación y Trabajo, los Talleres de Educación


Laboral, brindarán atención educativa a la población con discapacidad desde los15 años
hasta la adultez. Ley para Personas con Discapacidad Cap. II Art.16 “No deben exponerse
razones de edad para el ingreso o permanencia de personas con discapacidad en centros o
instituciones educativas de cualquier nivel o tipo”. Debe garantizar conjuntamente con los
Equipos de Integración, la inserción laboral de la población atendida.

El personal de las Aulas Integradas, U.P.E y CENDAS deberá retomar la atención de la


población estudiantil con dificultades en el aprendizaje y en el proceso de integración
escolar de los estudiantes de educación especial a los niveles u otras modalidades.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Blanco R y Cynthia Duk (1995) la integración de los alumnos con necesidades especiales
en América Latina y el Caribe.
http://sid.usal.es/idocs/F8/ART14026/integracion_alumnos_nee_america_latina_carib
e.pdf
Educación Especial Bog (2014). Discapacidad. Educación especial (tomado del documento
instrucción ministerial del año escolar 2014-2015.)
https://lucyrodriguez41.wordpress.com/category/presentacion-del-bog/

Ministerio del Poder Popular para la Educación (2012). Lineamientos para la


Reorganización de la Modalidad de Educación Especial a nivel nacional en miras de
una Educación Especial sin Barreras. Jornada Informativa dirigida al personal
Directivo de la Modalidad de Educación Especial. Acarigua. Portuguesa.

Organización de la naciones Unidas (2006). Convención de las Naciones Unidas sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad. Nueva York. USA.

Pérez B. (2004). "El sordo su cultura y su lenguaje" de Belen E. de Arado

Vilá P, (1981. ) De educación Especial a Educación en la Diversidad, Ediciones Aljibe.