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Autoconocimiento

Autoconocimiento “Cuando aprendemos a conocernos, en verdad vivimos”

El conocimiento acerca de nosotros mismos, es una actividad muy beneficiosa e interesante. El saber qué
es lo que nos hace actuar de cierta manera, por qué nos enojamos o nos ponemos nerviosos, por qué nos
deprimimos o nos angustiamos, es una información muy útil de poseer. Si queremos eliminar la negatividad
de nuestro interior, primero tenemos que ver exactamente qué es eso que queremos eliminar. Este es el
primer paso hacia el conocimiento de uno mismo.

Nuestra conducta, está determinada por nuestros estados emocionales, los cuales son ocasionados por
aquello que pensamos. Además, nuestra conducta influye en lo que sentimos y en lo que pensamos.

Muchos de los pensamientos que tenemos están determinados por nuestras creencias, las cuales se
construyen a lo largo de nuestra vida basadas en las experiencias, los valores, la cultura, las tradiciones,…

Las creencias giran en torno a nosotros mismos, a los demás y a cómo ha de ser el mundo que nos rodea.

Algunas creencias pueden limitarnos y bloquearnos a la hora de hacer determinadas cosas, o generarnos
malestar y frustraciones. El creer firmemente que el sol sale por las mañanas sin hacer comprobaciones
de que eso es cierto.

Las creencias nos ayudan para explicar parte de la realidad que percibimos. En muchos casos, nos
arrastran a situaciones contradictorias dado que al estar tan arraigadas en nuestro mapa mental es difícil
ponerlas en duda.

Creo en la familia ya que para el ser humano es muy importante, desde siempre porque tengo una familia
increíble.

Creo en Dios desde siempre, en el optimismo porque a través de éste percibimos la vida de manera
positiva y sin miedo a hacerle frente, en la Gratitud ya que es una sensación de bienestar, en el amor
porque es un sentimiento complejo que expresa lo mejor de nosotros mismos.

Las creencias positivas son las ideas de bienestar que aceptamos como verdaderas en nuestra vida y que
están bien arraigadas en nuestra personalidad y forma de ser y que positivas se reflejan en una vida
exitosa, donde podemos disfrutar el presente.

Pero también creo que nadie en el mundo está exento de creencias negativas, porque todos cargamos con
algunos complejos, miedos o paradigmas que atan nuestro crecimiento personal y se necesita de mucha
fuerza de voluntad y años de perseverancia para ir superándolas.

Soy la única responsable por todo lo que sucede en mi vida, entonces debo trabajar con disciplina en las
metas de para así llegar a la satisfacción: física, mental, espiritual, financiera, laboral, familiar y social de
en mi vida.

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