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Hakim Bey

MILLENNIUM

Traducción de Pablo Abufom

Bajo Licencia Creative Commons


Atribución-No Comercial-Licenciar Igual 2.0 Chile
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/cl/
Nota sobre la traducción

He puesto en itálica y entre corchetes las palabras en inglés que consideré preciso mantener
junto a las traducidas, para que puedan compararse con mis propuestas de traducción y/o
que puedan indicar un sentido más preciso de las palabras usadas. Agregué palabras,
igualmente en itálica y entre corchetes, en castellano, porque consideré necesario o preciso
adjuntarlas, para abrir o profundizar el sentido de lo dicho en el original. La palabras entre
corchetes con estilo normal son de Hakim Bey. Otra de las decisiones para esta edición: no
hay notas al pie en el original, ergo no hay notas al pie en la traducción. Considero que el
estilo multireferencial de la escritura erudita de Hakim Bey no sólo es un aporte a la
soberbia intelectual que necesitan los revolucionarios para sacudirse de la ortodoxia
academicista seca y neutra, sino también uno de sus aspectos más refrescantes y -
digámoslo con una sonrisa oculta - pedagógicas. No pocos de nosotros y nosotras, siendo
novatos en los muchos caminos del anarquismo, hemos sabido de Fourier, Buber,
Landauer, Novatore, del misticismo radical sufí, de los usos más interesantes de la filosofía
contemporánea, entre otras cosas, gracias a las interminables invocaciones, a ratos bastante
esotéricas, de nuestro querido Hakim Bey. Éste es el sentido de evitar las notas
explicativas, entonces: promover esa sorpresa, exaltar ese entusiasmo, animar esa
investigación. Una investigación auto-didacta tan propia de los anarquistas y que, por
cierto, gracias y a pesar de los excesos de la supuesta intercomunicación global, se hace
cada vez más fácil.

La tarea del traductor es similar a la del camarógrafo o a la del montajista: detrás del
escenario iluminado por la lectura, se mueven los hilos, se ajustan las máquinas, se diseñan
los vestuarios. La tarea del traductor es una posición privilegiada para observar y adquirir
conciencia de los mecanismos de producción de una obra. La traductora y el traductor
saben que detrás de cada texto traducido que mueve su cola, habita el cadáver del original,
muerto, expuesto en toda su verdad: siempre muerto, nunca originario. En este asesinato
hay un cómplice: Rosendo González. Sin él, sin su entusiasmo y sus plazos, esta traducción
habría tomado mucho más de la cuenta. Gracias.
Una lucha más antigua que la lucha de clases
Pablo A.

Hay una promesa que habita los escritos de Hakim Bey, que los recorre como el
más nítido de los espectros. Una promesa que, al mismo tiempo que recibe devotamente la
herencia que toda una tradición de contra-sabiduría ha inscrito en los tiempos, hace estallar
el pasado oculto del anarquismo, re-escribiendo esos textos que desde siempre han sido
sacrílegos. La promesa caníbal y extravagante de llevar la política más allá de sus límites
modernos, recurriendo a las artes marciales de la retórica y el desenfado lúcido. Si la
noción burguesa (llámese a sí misma socialista o liberal) de política es aquella que se basa
en estrategias, programas y planes, el concepto de política que Hakim Bey ha abierto
desde los años 80 (junto a teóricos bizarros como Bob Black, John Clark, el colectivo
Crimethinc., todos herederos del milenarismo anárquico y contracultural del siglo XX) es
aquel que juega sus cartas en tácticas, manuales de uso e intuiciones. Situado a la izquierda
de la izquierda (aunque rehusando siempre toda locación definitiva o estandarizada), como
el dáimôn ingenioso que le recuerda, con pinchazos y carcajadas, sus vulgaridades y
cegueras, Bey reafirma con Millennium aquella promesa transgresiva.

Contra la insistencia en la interpretación burda y repetida de la Zona Autónoma


Temporal como cualquier cosa que se parezca a un orgasmo o a una fiesta electrónica,
Millennium da las claves para comprender el verdadero valor de la situacionalidad de la
TAZ. Si en Temporary Autonomous Zone (1985), es posible encontrar un enfrentamiento
entre las nociones de revolución y revuelta, y puede incluso derivarse de allí la concepción
a ratos ingenua de la emancipación como libertinaje momentáneo, como liberación
meramente psicológica del individuo, Millennium (1996) retoma la esencia revolucionaria
de la revuelta, reinscribe su potencia en el contexto de un mapa político complejo,
alcanzando, a pesar de las apariencias, una radicalidad notable.

En 1848, ante la derrota del pueblo rebelde, Mikhail Bakunin participa en un


congreso Eslavo y presenta su “Llamamiento a los Eslavos”. En algunos puntos, el parecido
de este llamado con uno de los escritos que aquí publicamos es notable. Me refiero a la
“Nota sobre el nacionalismo”, en la que Bey, por un lado, señala el posible valor
revolucionario de las luchas nacionales en el contexto del capitalismo unitario post-1989, y
por otro lado, sigue la misma retórica que Bakunin al afirmar convencidamente que ya no
hay más una tercera posición en la cual el anarquismo (las luchas emancipatorias
paneslavicas, en el caso de Bakunin) pueda situarse, sino que las alternativas son claras:
revolución o contrarrevolución. Podemos confirmar, más de ciento cincuenta años después,
y tal como han hecho los más atinados lectores de Bakunin, que el paneslavismo juvenil de
Bakunin no debe ser rechazado como inmadurez política, sino más bien como el síntoma
históricamente situado de las necesidades políticas de un momento determinado.

Aunque, siendo desconfiados, podríamos leer este gesto como un retroceso


conservador en la transgresividad típica de Bey, es más bien lo contrario. No hay peor
utopismo que ese que, dogmáticamente, es incapaz de ver el suelo sobre el que levita. Y
Hakim Bey ha demostrado que su antidogmatismo es a prueba de escolásticos. En su propio
llamamiento a las naciones (unas reflexiones que serán interesantes, aunque nada
novedosas, para nuestros compañeros independentistas de Galiza), se sacude el polvo de la
superstición y la irresponsabilidad que los años ochentas y el underground artístico
pusieron sobre él, y retoma lúcidamente el ánimo fundamental de su obra: la subversión de
los imaginarios, radicalizando la transvaloración nietzscheana, recorriendo y mostrando,
cual explorador avezado, las huellas que una extraña tradición intelectual ha dejado en la
historia de la revolución. Este libro, en su propio modo dialéctico, muestra que tradición e
innovación no se oponen, sino que representan las dos fuerzas de un mismo movimiento de
transformación radical que reconoce su historia, pero no se encadena a ella.

Santiago de Chile

20 de Febrero, 2008
Por y Contra la Interpretación
Los ángeles llaman a la puerta de la taberna

--Hafez de Shiraz

…[a] los Lunatickos de Irlanda

-- La Última Voluntad & Testamento de Dean Swift (antiguamente inscrito en el billete de


£10)

Kildare es plana – sin importar adonde vayas, puedes ver el tendido eléctrico desfilando a
lo largo del paisaje como Marcianos de Hollywood. Patrick se está quedando en la “Corte
del Obispo”, que, a pesar de su nombre, resulta ser una húmeda cabaña malsana de tres
habitaciones y un establo lleno de obras de arte de Hilario y otros, incluyendo muchas
construidas con implementos de granja oxidados y planchas de abono sacadas del baño
local. Después de tomar té en el fangoso corral azotado por los vientos, nos propusimos
encontrar la Iglesia y el Pozo de St. Patrick, no muy lejos en otro corral junto a un granero
de metal y rodeado por vacas y su caca – siglo trece o anterior, Romanesco con un toque de
Gótico (¿o Egipcio?) en el arco puntiagudo de las ventanas – restaurado en los 1950s pero
olvidado y cubierto por hiedra y telaraña – la arquitectura refuerza la humildad ya que uno
debe agacharse para entrar, como en las casas de té Zen. Nuestros amigos James y Sean han
decidido arreglarla, construir un altar y colgar una campana de bronce en el campanario,
luego ver cuánto toma que alguien se dé cuenta. Caminamos a lo largo del camino reptando
ocasionalmente hacia las flores silvestres, para esquivar los raudos autos de los grandes
granjeros, y luego pasar bajo la cerca de las viñas de zarzamora llenas de flores tardías y
fruta reciente. El Pozo no parece estar listado en ningún Registro nacional – quizás ya nadie
lo visita más. Como otras primaveras que he visto en Irlanda, se siente como un zafiro
sobre una esmeralda sobre jade, sobre las manos de un druida – lo circundamos tres veces
en el sentido del sol y luego bebemos – autos pasan zumbando a no más de veinte pasos –
Sean vio hace poco un espíritu aquí y dejó un retrato de él en la forma de una máscara
viviente en un emplasto cerca del Pozo en un pedazo de piedra.

De acuerdo al Sufí Andaluz del Siglo XIII Ibn Arabi, existen “delicadas tenuidades” que se
estrechan entre el cielo y la tierra como las escaleras de Jacob – y los “sentidos” que
descienden con estas tenuidades son como ángeles. Creo que él vio, en efecto, las
tenuidades como jirones casi transparentes de luz, hebras de auroras boreales pulsando con
nodos luminosos como estrellas cayendo a través de cortinas de gasa. No hay necesidad de
limitar esta percepción, sea por explicaciones teológicas o ideológicas – para el realista
ingenuo toda experiencia tiene tanta prioridad respecto de la autenticidad ontológica como
cualquier otra – un espíritu es visto o un sentido desciende de la misma manera que una
suave lluvia es vista y desciende. Pero, ¿cuán ingenuos podemos ser? Olvídalo – la ciencia
más avanzada o la más abstrusa teología nos guía en desconcertante regreso a la misma
propuesta existencialista: ya que aparece, debe también ser real. Entonces – si el sentido
que aparece en la tenuidad es real, puede ser rastreado hasta su fuente que es real – o lo
suficientemente real como para nuestros propósitos actuales - y este rastreo es llamado (por
los gnósticos Ismaelitas) ta'wil, o "Interpretación". El psicólogo diría que el conocimiento
que surge de esta operación viene de adentro - el teólogo diría que viene de afuera - pero
para nosotros, ambas explicaciones han perdido el poder de seducir. En cuanto proceso
alquímico, la interpretación sucede en un espacio tanto interior como exterior, y ninguno de
ellos simultáneamente; en tanto "exégesis hermenéutica" (usando la frase de Henry Corbin)
pertenece a un "entre" o istmo llamado Mundus Imaginalis, donde las imágenes aparecen
como autónomas, o donde sueños presagian la verdad. En un sentido, ni real ni irreal; en
otro sentido, perfectamente capaz de aparecérsenos como un espíritu; el mundo de la
imaginación se comporta como si fuera una fuente de significaciones, locación de personae,
aliento del mundo. Ciencia y religión podrían unirse para invocar esta ilusión - pero para
nosotros es más un asunto de pura desesperación. La doble dimensionalidad de las
epistemologías en duelo, dicotomías, trampas semánticas, malas fe - a la mierda la ciencia y
la religión - deberíamos demandar un racionalismo de lo maravilloso - un fin a la violencia
de la explicación.

En este contexto, los individuos y los grupos cargan la responsabilidad de entrar en


contacto con sus propios ángeles – incluso los gurús místicos nos han guiado mal en este
punto, ya que ellos se ponen entre nosotros y nuestra propia lucidez y pretenden una
autoridad que nos reduce a sujetos – o más bien a objetos – objetos de la interpretación de
alguien más. Parece que en este punto no podemos escapar a la imputación de una antigua
herejía – basada en la presunción de que todos en cada momento saben precisamente qué es
lo que pasa y qué deben hacer – si sólo pudieran liberarse de la necesidad, la opresión y la
asfixia de la falsa conciencia – y escapar de la escasez con la cual la autoridad mide su
riqueza y su poder contra nosotros. Sobre todo – de la escasez de la interpretación.

El poder más pernicioso de la interpretación le pertenece al Capital mismo, que dice estar
libre de toda dualidad, de toda otredad – en un “éxtasis obsceno” terminal de conciencia
unida y aplanada – una universalización del dinero en el espacio conceptual, alejado y
trascendente por sobre toda mera producción sucia, una suerte de numísfera o de clima
celestial de puro dinero – y en la deuda global, la deuda de todo con nada, como un hoyo
negro en el horizonte de eventos, tragándose hasta la última partícula de luz en un vacío
más allá de la historia. Según la “ley natural” de esta liberación total del dinero, nada – ni
siquiera el aire, el agua o la tierra – debe ser experienciado directamente por el yo o el
grupo autónomos; todo debe ser mediado por el dinero mismo, que pretende ponerse entre
la conciencia y la producción como un filtro absoluto, tamizando hasta el último resto de
autenticidad, y cobrándonos por eso – cobrándole impuestos a la realidad misma – como
una potencia máxima más allá de toda autoridad o ley. Sobre todo, el Capital tiene la
intención de adquirir un monopolio de la interpretación.

Walter Benjamin ha elucidado el proceso a través del cual la mercancía es imbuida con una
"huella utópica" - esto es, con la imagen de una promesa: que este objeto-en-venta contiene
una suerte de futuridad o lugar-no-lugar en el que tu conciencia volverá a ser válida, tu
experiencia real. Si el producto no fuera tan publicitado, no lo comprarías - pero si el
producto entregara su promesa, dejarías de comprar otros productos - ¿para qué gastar
dinero una vez que la realización se consigue? - y así causarías el colapso del Capitalismo.
El dinero sólo puede circular libre en un dominio de decepción continua - la reproducción
de la pobreza es la producción de la riqueza. Sólo soy rico cuando otros son pobres - pero el
dinero en sí mismo no tiene otro fin o meta que la total pobreza de todo lo que no es "el
Mercado". Habiendo hace tiempo capitalizado todo ser material, el poder de la pobreza no
tiene otra opción que mercantilizar la imagen (y la imaginación) también - sobre la
presunción de que este es un mercado que está siempre en expansión. La lucidez debe ser
privatizada - el pensamiento debe ser apropiado, adulterado, alienado, empacado,
etiquetado, publicitado y vendido de vuelta a la conciencia. Toda creatividad debe ser
avaluada, e incluso el proceso mismo de resistencia contra esta expropiación debe
convertirse en lucro ("Sé un rebelde - ¡compra un Toyota!" - o "La imagen es nada, la sed
es todo" como el eslogan de cierta bebida de mierda). Todos los medios informacionales,
desde la educación a la publicidad, se dedican a desconectar la imagen de cualquier anclaje
en la vida experienciada, haciéndola flotar libremente, y rematerializándola en
mercantilización. Trabaja, consume, muere.

El turismo es Capitalismo perfecto: el consumo de la imagen del mundo como es realmente


- los principales bienes en venta incluyen geografía (la inscripción del sentido en el paisaje
físico) e historiografía (la inscripción del sentido en el paisaje cultural). Pero la imagen
máxima es aquella de la "bendición" o la baraka inherente al objeto de la mirada del turista.
El posible momento de la realización es empacado, pre-interpretado por expertos oficiales,
transformado en una serie de perspectivas, distanciado de las sensaciones directas (tacto,
sabor, olor); el espacio es sobreinundado por el tiempo, estratificado, separado, parcelado
en una cuadrícula de expectación permisible; el devenir es traducido en las rígidas
digitalizaciones de los dispositivos de registro, desterrada de la memoria, y embalsamada
en una falsificación de puro ser. Los supuestos primitivos dirían que el alma está siendo
robada aquí, que el sentido mismo ha entrado en un campo de decadencia, una suerte de haz
siendo emanando desde un mal de ojo o un marchito yo consumido por la envidia de toda
significación. El problema no está en el contenido de la experiencia del turista - uno puede
imaginar tours basados en ideas que podamos considerar bastante correctas o incluso bellas
- el problema es inherente al contenedor, en el hecho mismo de la interpretación, en la
estructura de un "dialogo" que excluye toda respuesta, resonancia, o resistencia. Ciertos
tipos de viajes - nomadismo, peregrinaje - le devuelven el sentido al paisaje. Otros tipos -
guerra, turismo - pueden solo extraérselo. La reciprocidad alcanza un punto de
desvanecimiento en patrones de depredación tales. Incluso la más sutil propaganda del
Estado nunca se aproximó a este borde final - después de todo, siempre evocó su propia
oposición - mientras que el turismo representa el fin de toda dialéctica - ya que el único
gesto negativo que evoca es terrorismo, que es su propio contenido suprimido, su "gemelo
malvado". El turista, seducido por la huella utópica en su aspecto más patético - la imagen
de la diferencia - se vuelve una molécula de polución, lleva el virus de la mismidad, y la
carga de la decepción, hacia un mundo que alguna vez vivió para sí mismo.

El rol del artista en el Capitalismo puede ser comparado con el del guía turístico: -
intérprete de la experiencia para el consumo en el nivel más elite, agente de la recuperación
para los más exquisitos anhelos o los más profundos resentimientos de la sociedad; - e
incluso un guía puede ser sincero. Pero la comparación podría ser injusta - considerando
que la intención del artista es agregarle sentido a la suma total de la experiencia, no
sustraerlo o abstraerlo. El gesto que hace el arte presupone el gesto de la reciprocidad, de la
presencia. Este movimiento se ve interrumpido por la intervención esencialmente no-
humana del Capital, la mediación exacerbada de un poder que sólo puede crecer creando
pobreza y separación. ¿Qué si todos los artistas, poetas, eruditos y músicos de Irlanda
fueran invitados a transformar los nuevos Centros Interpretativos del país a su propia
imagen? ¿A quién le importa lo que le demanda la estética exaltada al triunfo de la
interpretación mientras que el resultado sea siempre la supresión de nuestra propia
creatividad? En Java, escuché que "Todo el mundo debe ser un artista" - y de hecho, todo el
mundo ya es un artista al punto de que toda experiencia vivida es una co-creación del yo y
el otro: -- producción que es a la vez juego - y sobre todo, producción de sentido. No
necesitamos que el artista viva para nosotros, sino simplemente ser nuestro facilitador,
nuestra compañía, parte de nuestro círculo de reciprocidad - y en cuanto al arte, si existe
para él alguna manera de no ser englobado, podemos verlo sólo como una forma de
oposición al Único Gran Mundo de representación unificada. Tal arte se rehúsa a formar
parte de la Gran Teoría Unificada del fin de la física o de la historia o del salario mínimo o
de cualquier otra cosa. No hay nada "virtual" acerca de él - y no se dirige hacia una
condición de "desaparición", que simplemente aumentaría el fracaso. Creo que el arte
moderno como resistencia se dirige a la condición de lo No-visto. Aquello que es real pero
no visto tiene el poder de lo oculto, de la imaginación, de lo erótico - como la máscara de
espíritu en el Pozo de Patrick, le devuelve el sentido al paisaje - se mantiene inadvertido
hasta que alguien quizás lo toma como un regalo - por su existencia misma desafía el
mundo de la imagen mercantilizada y cambia (por ligero que sea) la forma de la realidad
consensual. Incluso en su punto más oculto y secreto, ejerce un efecto magnético, trae
cambios sutiles y re-alineaciones - y por lo menos en teoría, deja meramente de hablar
acerca del mundo, para cambiarlo. ¿Es éste, por más encubierto que sea, un acto
autoritario? No, no si fuera un reparto de sentido, una apertura hacia el campo de las
"delicadas tenuidades". ¿Y si se lo hiciera completamente invisible? Entonces podríamos
quizás hablar de la presencia de espíritus, de un necesario re-encantamiento que fuera
bastante tenue para la pesadez imperial del ojo - y de una clandestinidad necesaria. ¿Y si
fuera a re-aparecer algún día como pura y clara oposición a la irrespirable virtualidad de un
mundo que siempre está diferido, siempre en algún otro lugar, siempre fatal?

Esa tarde manejamos de vuelta a Dublin bajo la duradera luz estival pasando montículos
megalíticos, campamentos de viajeros, y los ruinosos caprichos dieciochescos y ziggurats
de maniáticos lords de la Ascendancy – más allá del Hospital de St. Patrick, el que Dean
Swift dejó en su testamento “a los lunáticos de Irlanda” – sitios que quizás no han sido
todavía absorbidos por el nuevo mundo del Euro-dinero, golf, y el Patrimonio Nacional.
Justo antes del anochecer, estamos en Dun Laoghaire cerca de la torre Martello,
contemplando una densa y nostálgica vista del océano bajo nubes grises. Los jardines
delanteros de las desaseadas villas Victorianas costeras están adornadas con una de mis
plantas Irlandesas favoritas, misteriosas y más bien decaídas palmeras que evocan para mí
un pasado Moro secreto, un recuerdo de corsarios Bárbaros, o de monjes de Egipto y
España. Una cruz Celta fue descubierta alguna vez en Irlanda, con la inscripción de la frase
Arábica "Bismillah", el inicio del Corán. Estas palmeras probablemente fueron introducidas
por algún horticultor de última generación con un gusto por lo exótico, pero para mí
simbolizan el "alma Africana oculta" de Irlanda. Una suave lluvia oscura comienza a caer.
O esa, por lo menos, es mi interpretación.

Dublin, Aug. 23, 1996


Milenio

1. Jihad

Cuando dos se disponen a cenar o a batirse en duelo, un tercero aparece – tertium quid,
parásito, testigo, profeta, prófugo. [véase M. Serres, Hermes.]

Hace cinco años todavía era posible ocupar una tercera posición en el mundo, un "ni esto,
ni lo otro" de negación o astucia, un dominio fuera de la dialéctica - incluso un espacio de
retirada;-- la desaparición como voluntad de poder.

Mas, ahora hay un sólo mundo – el triunfante "fin de la Historia", fin del insoportable dolor
de la imaginación -- una apoteosis de Social Darwinismo cibernético, en efecto. El dinero
se decreta a sí mismo ley de la Naturaleza, y demanda para sí libertad absoluta.
Completamente espiritualizado, liberado de su cuerpo obsoleto (mera producción),
circulando hacia la infinidad y la instantaneidad en una numísfera [numisphere] gnóstica
muy por sobre la Tierra, el dinero por sí mismo definirá la conciencia. El siglo XX terminó
hace cinco años; este es el milenio. Allí donde no hay segundo, no hay oposición, no puede
haber un tercero, un "ni esto, ni lo otro". Así, la opción se mantiene: o nos aceptamos como
los "últimos humanos", o nos aceptamos como la oposición. (O automonotonía -- o
autonomía.) Todas las posiciones de retirada deben ser re-consideradas desde un punto de
vista basado en nuevas demandas estratégicas. En cierto sentido, estamos arrinconados.
Como hubieran dicho los ideólogos de antaño, nuestra situación es "objetivamente pre-
revolucionaria" una vez más. Más allá de la zona temporalmente autónoma, más allá de la
insurrección, está la necesaria revolución -- la "jihad".

2. Mismidad

El dinero del siglo XXI es un caos -- mientras que la ideología del siglo XX era meramente
una entropía. Ambos, el pensamiento burgués y el anti-burgués, proponían un único mundo
-- unificado en la conciencia por la ciencia -- pero el dinero por sí solo podrá, de hecho,
llevar a cabo ese mundo.

El dinero no es migratorio, pues el nómade se mueve de lugar a lugar, mientras que el


dinero se desplaza de tiempo en tiempo, obliterando el espacio. El dinero no es un rizoma,
sino un caos, una interdimensionalidad, inorgánica pero reproductiva [bifurcación regresiva
infinita] -- la sexualidad de lo muerto.
"El capital", entonces, debe ser considerado como un "atractor extraño". Quizás las
matemáticas mismas de este dinero ("fuera de control") podrían ya estar trazadas en redes
esotéricas tales como SWIFT, la internet privada para bancos y casas de cambio, donde un
trillón de dólares se solaza a sí mismo en el ciberespacio (y menos de su 5% se refiere
siquiera oblicuamente a producción efectiva).

El mundo único puede relacionarse con el "caos", pero reduce toda verdadera complejidad
a mismidad & separación. La conciencia misma "entra en la representación"; la experiencia
vivida que demanda presencia debe ser negada para que no amenace con constituir otro
mundo más allá de la clausura. En un cielo de imaginería sólo persiste la vida eterna de la
pantalla, la puerta estelar gnóstica, el cristal de la descorporización [disembodiment].
Infinitamente la misma dentro de una infinitud de clausuras; infinitamente conectada pero
infinitamente sola. Inconmensurable identidad del deseo, inconmensurable distancia de la
realización.

3. Administración de los deseos

El mundo único no puede empacar el placer mismo, sino sólo su imagen; hermeticismo
maligno, una suerte de baraka invertida, horizonte del acontecimiento o terminal del deseo.
La "espiritualidad del placer" descansa precisamente en una presencia que no puede ser
representada sin desaparecer; inexpresable, inimputable, posible sólo en esa "economía del
obsequio" que existe siempre (o que siempre es re-inventada) bajo la ortodoxia y la
parálisis del intercambio. Defino aquí el deseo como movimiento sobre una trayectoria tal
-- no como la picazón que el dinero puede rascar.

La teoría radical ha desarrollado recientemente una problemática del deseo basada en la


percepción de que al Capital le concierne el deseo y es capaz de satisfacerlo. El deseo, por
lo tanto, es egoísta y reaccionario. Pero Benjamin ya ha mostrado que lo que le concierne al
Capital es precisamente no satisfacer el deseo (i.e. proveer placer), sino exacerbar el anhelo
a través del dispositivo de la "huella utópica" (las charranadas metafísicas de la mercancía,
para parafrasear a Marx). Decir que el capital libera el deseo es un absurdo semántico
basado en una mala traducción:-- el Capital se libera a sí mismo esclavizando el deseo.
Fourier afirmaba que las doce Pasiones -- sin reprimir -- constituyen la única base posible
para la Armonía social. Puede que no sigamos su numerología, pero captamos su deriva.

Contra el hermetismo negativo del mundo único y su carnalidad fingida, la oposición


propone una gnosis propia, una dialógica de la presencia, el placer de superar la
representación del placer -- una suerte de piedra de toque. Ni censura, ni administración de
la imagen, sino al contrario -- la liberación de la imaginación del imperio de la imagen, de
su omnipresencia y singularidad dominantes. La imagen por sí sola es insípida, como una
pera o un tomate bioindustrial -- inodora como la civilización misma, nuestra "sociedad de
la seguridad", nuestra cultura de la mera sobrevivencia. La nuestra es, en parte, una lucha
contra la escucha colonial y el acecho [gaze] imperial, y por el olfato, el tacto, el gusto -- y
por el "tercer ojo".

Si el deseo ha desaparecido en sus representaciones, entonces debe ser rescatado. Se


requiere silencio & secretismo, incluso un velamiento de la imagen -- en último termino un
reencantamiento de lo prohibido. Sólo un eros que tienda hacia el escape del encierro en la
banalidad de la imagen (y aquí la conciencia poco importa) puede armonizar con la estética
de la jihad; que sea expresado en roles o actos convencionales o no-convencionales parece
casi irrelevante.

La sexualidad [en sí] misma puede considerarse enteogénica -- así como las "plantas
sagradas", puede proveer no sólo estructura cognitiva sino además contenido imaginal. Lo
festivo es para nosotros al menos una "broma seria" [una antigua definición de la alquimia],
si no una necesidad ritual. La "Ilustración" es también un principio corporal material -- y
nuestro secreto es que nuestro proyecto no necesita ser construido exclusivamente sobre la
“nada” de Nietzsche.

4. Sombra verde

La salvajidad [wild(er)ness] representa esta mismísima irreductibilidad del deseo. La


eliminación de lo no-humano invoca la eliminación de lo humano; la cultura sólo puede ser
definida en relación a lo que no es. Aquí radica la profundidad del paganismo; en el Islam,
el verde es un color heráldico porque "el agua, el verdor del follaje y un rostro hermoso"
(como dijo el Profeta) tienen un privilegio ontológico en la experiencia -- y son de hecho la
base del rechazo esotérico a la mismidad & la separación -- lo divino como diferencia,
inmanente & inmediato -- no sólo en la "Naturaleza" sino incluso en el jardín o en la ciudad
como espontánea cristalización orgánica del deseo de la vida por sí misma. Quizá a todo lo
"verdaderamente" salvaje se lo ha hecho desaparecer en una administración cartomántica de
los deseos -- después de todo, el mundo único no sabe de otro -- y si así fuera, su espectro
se cierne sobre ese mundo. Puede ser reclamado; puede ser restaurado.

Si la Naturaleza es des-naturalizada en el asesino acecho museológico de la mediación y si


"todo" está mediado (incluso la "percepción sensorial directa"), entonces ¿cómo podemos
hablar de restauración o de "inmediatez"? Primero, porque (hablando de otra manera) no
todo ha "entrado en la representación". La afirmación del mundo único respecto de su
unicidad es por supuesto espuria -- persiste por definición un afuera para toda delimitación
en la representación; sin mencionar una liminalidad alrededor de cada frontera, un área de
ambigüedad. La unicidad se representa a sí misma como invulnerable -- pero su debilidad
se revela precisamente en el momento de nuestra percepción que no es reflejado en la
experiencia vivida; se muestra a sí misma en dislocación, vacío, aburrimiento,
empobrecimiento -- este momento puede constituir el "desgarramiento del velo" que
permitiría un vislumbre del futuro, o por lo menos de nuestro deseo por el futuro.

Segundo: podemos hablar aquí de restauración porque ni siquiera toda representación


subsumida o producida en la clausura de la unicidad puede ser considerada como efectiva
para servir a la represión. El lenguaje en sí mismo está poseído por las poéticas (a veces
inintencionales) de su propia auto-superación, por lo subversivo, la "erupción de lo
maravilloso". La vida parece conspirar con esta exterioridad, tanto así que incluso la
representación finalmente escapa a la representación.

5. Dinero

El verde está hecho para simbolizar la maldita fertilidad del dinero, su fecundidad
contranatural -- la alquimia de la expropiación, el peso infinito del acecho privilegiado &
Masónico. Al trascender su propia textualidad deviene pura representación; desde el
principio, sin embargo, desde las primeras fichas de arcilla o monedas de electrum, el
dinero no era ya nada sino deuda, nada sino ausencia.

El dinero "en sí mismo" retiene una cierta inocencia como un simple medio de intercambio
-- dinero "pobre", por decirlo de alguna manera, sin interés en la pura circulación. En este
nivel el dinero puede jugar su rol incluso en la zona temporalmente autónoma; en relación a
la jihad, no obstante, el dinero continúa siendo y debe ser considerado bajo el signo del
Capital como la medida de la expropiación y el mitema básico de la separación.

Y en cuanto el dinero trasciende su textualidad en la virtualidad, el interés puede ser


extraído de cada transacción, cada perturbación del éter; -- el dinero "pobre" le abre camino
al dinero "puro". ¿Quién se beneficia?

La maquinaria global nunca caerá madura en las manos de las masas insurgentes, ni pasará
al pueblo su Ojo único (como si a una de las tres Moiras ciegas); no habrá transición, suave
o agitada, entre el Capitalismo & alguna utopía económica, alguna milagrosa salvación de
la conciencia unificada del racionalismo y la cultura universal post Ilustración (con
rincones acogedores para sobrevivencias excéntricas y dicha turística) -- ninguna Social
Democracia haciéndose cargo de los controles en nombre del pueblo. El "dinero-poder"
(como los antiguos agrarios le llamaban) no está en el poder de una elite (sea conspiratoria
o sociológica) -- más bien la elite está bajo el poder del dinero, como los lacayos humanos
contratados de alguna entidad de IA de ciencia ficción en el ciberespacio. El dinero-poder
es la maquinaria global -- sólo puede ser desmantelada, no heredada. ¿Aparecerá en la
numísfera algún tipo de limite teorético, de manera que la burbuja estalle "por si misma",
por decirlo así? ¿Se dirige el capitalismo hacia la última recapitulación & la crisis final para
acabar con todas las crisis, o encontrará una manera de lidiar con & incluso profitar de
cualesquiera "limites al crecimiento" o perturbaciones caóticas dentro de su cerrada
atmósfera de sofocación? [No Cambie de Canal.] En cualquier caso (para evocar a Gustav
Landauer) no hay "inevitabilidad histórica" alguna de una revolución renacida en el
momento mismo del triunfante Cierre de la dialéctica que opera el Capital.

[En un sentido el Capitalismo parece volverse "inevitable" con la invención de la escasez --


el primer momento de expropiación. Pero, ¿precisamente dónde ha de ser localizado este
momento? La agricultura es una gran crisis extensamente alargada -- pero muchas
sociedades tribales-horticulturales permanecen tan acérrimamente no-autoritarias &
orientadas-al-obsequio como los más puros cazadores-recolectores. Los antiguos estados
jerárquicos (Sumeria, Egipto, la China Shang, etc.) e incluso el feudalismo todavía
conservan economías de reciprocidad & redistribución; -- el Mercado, como predicho por
la Economía Clásica, simplemente no aparece (véase Karl Polyani). Además, cada amenaza
de su emergencia es recibida con resistencia preciente [prescient] (como Clastres pudo
haber predicho): -- la separación & la expropiación nunca se quedan sin respuesta, y así
nunca aparecen en su forma absoluta. No existe de hecho ley natural alguna de la
circulación & el intercambio, ninguna fatalidad histórica, ninguna destinada atomicidad de
lo social, y ningún mundo unificado de la representación. El capitalismo existe -- pero no
está sólo; la revolución es su otro. Y viceversa.]

No hay nunca un momento correcto para declararse en estado de rebelión. Siendo herejes
perennes, ya hemos tomado nuestras opciones -- como si en una encarnación previa, o en
algún mítico tiempo fuera del tiempo, como si todo se pensara a sí mismo en nosotros o sin
nosotros, y la negación fuera un tipo de pre-muerte tibia, una resignación en la morbosidad.
No hay para nosotros un retorno a la inocencia en el éxtasis de 600 canales, ningún regreso
a la así-llamada "Caída del Imperio Romano" o incluso al Neolítico temprano. Ya los
primeros surgimientos de la separación en las tempranas formas del dinero & el Estado
llegaron a la cima de una tradición de actualmente casi 10.000 años de antigüedad -- en
último término no importa si "ésta es la crisis" o no. Igualmente escogeríamos.

6. Asalto a la pantalla

Los medios de la mismidad & la separación representan al mundo único en su forma más
religiosa -- la estructuración de lo social en imágenes. La mera conciencia de este proceso
no puede superarlo -- la oposición debe tomar también una forma religiosa en un
reencantamiento de la contra-imaginería; aquí uno podría hablar de un racionalismo de lo
maravilloso. La única vía para evadir la mera reacción (y así la subsunción en la imagen)
parecería estar en la "sacralización" de nuestra lucha contra la mismidad & la separación; --
pero sólo el fracaso podría inducirnos a aceptar el término "Romanticismo" como crítica (o
elogio) a nuestra propuesta.
Hace cinco años los medios de la mismidad & la separación lograron casi la misma libertad
& autonomía que el propio dinero como medio. Así, cambiaron su énfasis desde la mera
supresión hacia la realización y al amalgamiento rompe-fronteras "interdisciplinario" de
todos los modos de representación (desde la educación a la publicidad) en una singular
catástrofe "polisémica" de la forma: -- el cuerpo desplomado ante la pantalla, toda la
corporalidad reducida a una oscuridad puesta en forma sólo por la luz del pléroma gnóstico,
aquel reino de trascendencia del que los cuerpos son exiliados: -- el cielo de cristal.

El viejo Dualismo ha implosionado en una topología totalizada definida por la geosofía


gnoseográfica del dinero y su menos-que-uni-dimensionalidad. El "espejo de la
producción" ha sido sobreseído por una transparencia completa, el vértigo del terror. La
tierra, el trabajo, la naturaleza, el yo mismo, la vida misma, e incluso la muerte pueden ser
re-inventadas como la base de todo intercambio -- todo es dinero.

[Nota: No hace falta decir que estas generalizaciones no conciernen a la realidad, sino a la
ideología del Capital global (la ideología de la estafa "post-ideológica") -- los
pronunciamientos intoxicados de la "economía de la información" -- la charada de la
"desregulación" (¿cómo puede uno hablar de revolución cuando el Capital ya ha roto todas
las reglas?). Por supuesto el Capital no ha trascendido realmente la producción, sino que
meramente la ha resituado -- en algún lugar cerca del dominio de la administración de
cementerios o la eliminación de desechos. El Capital quiere éxtasis, no Taylorismo; anhela
pureza, descorporización.]

La mediación extática finalmente bloquea la expresión en su raíz, como por ejemplo en la


prótesis biotecnológica o la indiferenciación entre cuerpo & pantalla. Nupcias simuladas de
Eros & Thanatos: -- clausura terminal. La "jihad mayor" por supuesto está dirigida contra
lo separado mismo -- contra la sofocación del yo verdadero que debe expresar "su señor",
su significado profundo. Pero la "jihad menor" no es menos vital, ni está menos imbuida de
baraka: -- el asalto a la pantalla.

7. La moralidad de la violencia

Aquí, cualquier reaparición paradójica de la moralidad naturalmente comenzará sobre las


ruinas de la ortodoxia -- y no erigirá allí nada más permanente que las carpas negras de los
beduinos de Ibn Khaldun. Y aún así, temprano o tarde, la jihad (la lucha) conduce de vuelta
(vía ta'wil o exégesis hermenéutica) a shariah o la ley. Pero shariah también significa
sendero, o vía -- es ya el "camino abierto" del que deambula sin propósitos. Los valores
emergen desde la imaginación, i.e. desde el movimiento. "Donde los dioses se han
detenido" -- esto es real. Pero los dioses siguen adelante; se mueven, como la luz sobre el
agua en las Odas de Píndaro.
El attentat no es inmoral sino simplemente imposible. El mensaje del "terrorismo" es que
ahí no hay un allí; sólo la cibergnóstica historia-vertedero de puro vacío y angustia – la
"responsabilidad limitada" como un principio cósmico. Uno podría considerar una
moralidad (quizás incluso una "moralidad imaginal") de violencia contra ideas &
instituciones -- pero el lenguaje carece de términos para una forma como esa y así condena
a la militancia a una indistinción de enfoque, incluso a un déficit atencional. En cualquier
caso no es meramente una pregunta sobre el "estado espiritual" de uno, sino sobre una
efectiva auto-reestructuración de la cognición -- no un estado sino una "estación" en
términos Sufí. Para tomar una frase del Ismaelismo, ésta es nuestra versión de la Da'wa al
Qadimi o la Anciana Propaganda -- antigua porque nunca nace completamente.

8. Fin de Siècle

No queda nada de futuridad en el concepto de utopía. "Esperanza contra la esperanza";


ninguna opción real está involucrada. La presencia sigue siendo impura -- sólo la ausencia
asume la cristalina forma esqueletal de la eternidad perfecta. Un juicio moral si se quiere:
intolerancia por lo que se opone a la jihad -- pero no más dandismo, no más quebradizas &
elaboradas construcciones del yo.

La diferencia como identidad constituye un modo de expresión tanto como un modo de


volición. Existe un tao de este proceso, un ordenamiento espontáneo más que un acecho
Cartesiano imperialista. Este modo de expresión, en tanto refiere y pertenece a la cultura (el
aspecto "auto-fabricado" de lo social), o configura una resonancia amplificatoria con la
"Naturaleza" y es por lo tanto capaz de cambiar el mundo-como-consenso, o es mera
estupidez criminal.

Aquí, una vez más, la "mera" conciencia importa poco; por eso emerge para nosotros un
énfasis en los estados no-ordinarios que superen la dicotomía de la auto-intelección auto-
reflexiva en la atención concentrada y en la "habilidad". El auto-encierro del aislamiento
estético o mental niega el hecho de que cada placer es una expansión, de que la
reciprocidad es expansividad no-predatoria. Si la revuelta como expresión responde a la
mismidad & la separación simultáneamente, constituye por definición un movimiento hacia
la diferencia & la presencia -- y como decían los antiguos frenólogos, hacia la
"comunicatividad". Lo que no es mera "comunicación" -- sujeta a la lata de la mediación y
la descorporalización -- ni "comunión" (un término que implica el autoritarismo exacerbado
de una presencia reforzada) extática -- sino más bien una conectividad convivial -- un eros
de lo social.
9. La revuelta del Islam

Federalismo proudhoniano basado sobre particularidades no-hegemónicas en una


mutualidad "nomadológica" o rizomática de solidaridades sinergísticas -- ésta es nuestra
estructura revolucionaria. (¡La aridez misma de los términos sugiere la necesidad de una
infusión de vida en el plano teórico!) La ideología Post-Ilustración experimentará mareos al
notar las revolucionarias implicancias de una religión o de una forma de vida siempre ya
opuesta a la monocultura de la mismidad & la separación. La reacción contemporánea
palidecerá ante la idea de la interpermeabilidad, la porosidad de la solidaridad,
convivialidad & presencia en cuanto complementariedad & resonancia armónica de la
"diferencia revolucionaria".

Tomar al Islam como ejemplo -- la hiperortodoxia & la ulemocracia no pueden reducirlo


tan fácilmente a una ideología hegemonística/universalística como para excluir a las formas
divergentes de "política sagrada" llevadas a cabo por el Sufismo [por ejemplo, los
Naqsbandis], el Shiismo radical [por ejemplo, Ali Shariati], el Ismaelismo, el Humanismo
Islámico, la "Vía Verde" del Coronel Qaddafi (en parte neo-Sufismo, en parte anarco-
sindicalismo), o incluso el Islam cosmopolita de Bosnia. [Nota: mencionamos estos
elementos no para condonarlos necesariamente, sino para indicar que el Islam no es un
monolito de "fundamentalismo".]

Tradiciones de tolerancia, voluntarismo, igualitarismo, preocupación por la justicia social,


critica de la "usura", utopismo místico -- etc. -- pueden formar constelaciones de nueva
propaganda dentro del Islam, insacudiblemente opuestas al colonialismo cognitivo de la
numísfera, orientadas a las "libertades empíricas" más que a la ideología, críticas de la
represión en el Islam, pero comprometidas con su creatividad, reticencia, interioridad,
militancia & estilo. La preocupación del Islam por la polución de la imaginación, que se
manifiesta en un velamiento literal de la imagen, constituye un poderoso y estratégico darse
cuenta; -- aquello que está velado no está ausente o invisible, ya que el velo es un signo de
su presencia, su realidad imaginal, su poder. Aquello que está velado es [lo] no-visto.

10. Volkways

Las sociedades tribales, abandonadas a sus propios dispositivos, libran guerras de una
manera no tan hegemonística como aventurística -- y como P. Clastres indicó, tales
guerrillas horizontales (como otras costumbres "primitivas") militan de hecho contra la
emergencia de "el Estado" y su verticalidad": -- violencia como una forma de resistencia
contra la separación, que siempre es percibida por la tribu como una posibilidad peligrosa o
"demoníaca" -- violencia como una forma de la perenne reproducción por fisión o del
quiebre & la redistribución del poder.
No se supone que la jihad sea un retorno de esta forma de violencia, sino una realización
dialéctica de su contenido reprimido. Este principio permite una coalescencia de variegadas
diferencias no sólo como un constructo utópico, sino como un haz estratégico -- como una
"máquina de guerra".

Gustav Landauer deja claro que este tipo de agrupamientos pueden ellos mismos ser
considerados tanto horizontalmente (o "federalmente") como verticalmente -- eso es, no
como entificaciones categóricas, sino como volk, pueblos, "naciones" en el sentido Nativo-
americano del término. Este concepto fue saqueado por vil reacción y distorsionado en la
forma de un hegemonismo del peor tipo, pero puede bien ser rescatado (una "aventura" en
sí misma). [¡Necesitamos re-leer a Proudhon, Marx, Nietzsche, Landauer, Fourier,
Benjamin, Bakhtin, la IWW, etc. -- de la forma en que el EZLN re-lee a Zapata!]

Landauer también señaló que el Estado es en parte una relación interior, y no un absoluto.
En la medida en que el poder se muda desde el mapa nacional al "puro" Capital, el Estado
exterior se vuelve cada vez más irrelevante como un foco de oposición. La "neutralidad" no
es una opción: -- una zona, o es parte del mundo único, o entra en la oposición. Si la zona
de oposición coincide con ciertas entidades políticas, entonces puede que la revolución
tenga que considerar alianzas políticas. La jihad mayor -- contra la relación interna del
poder -- permanece siempre la misma; pero la jihad menor, contra la relación externa,
cambia de forma constantemente.

[Nota: Todo depende de la percepción de que dos fuerzas -- autonomía y federación -- no


son opuestas sino complementarias e incluso cómplices; si esto es una paradoja, entonces es
una paradoja que debe ser vivida. A la limpieza étnica & al chauvinismo violento hay que
oponerse desde el punto de vista del federalismo & la solidaridad porque el hegemonismo
de tal reacción simplemente reproduce el hegemonismo (la crueldad) del mundo único &
incluso lo argumenta. Y la diferencia auténtica (no-hegemónica) debe ser defendida porque
(o en la medida en que) no puede o "no debiera" ser obliterada por el Moloch de la
conciencia capitalista. Autonomía sin federalismo es, en el mejor de los casos, improbable,
en el peor, reaccionario -- pero un federalismo sin autonomía simplemente es una amenaza
para el único valor que une a la jihad -- la auto-determinación o "libertad empírica".]

Para la coalescencia estratégica, la complejidad no es sólo una estética, sino una necesidad,
un maquis o zona de resistencia cognitiva, un reino de ambigüedad donde el levantamiento
debe encontrar su economía, sus centros. Toda "nación", ya sea tradicional o auto-formada,
y todo grupo que se mueva horizontalmente dentro o a través de este entorno -- concejos,
comités, sindicatos, festivales -- de hecho, toda "individualidad soberana" -- puede
considerar la federación sobre la base de un frente anti-hegemónico ad-hoc contra la
totalidad auto-proclamada de la mismidad & la separación, y a favor de un mundo de
diferencia y presencia.
Desde un cierto punto de vista, la fuerza de la presencia o de la solidaridad emerge de la
realidad de la "clase" -- aunque si adoptamos ese término debamos considerar los vastos
realineamientos y las mutaciones caleidoscópicas de sentido que lo han desempacado y
ensamblado como algo nuevo, despojado de sus atavíos decimonónicos, de su telos de
mundo único & su estética monocultural -- su cientificismo, sus desencantamientos, & su
fatalidad. No es sólo una cuestión de la "proletarización de las zonas", sino de la supresión
ininterrumpida & "natural" de la conciencia autónoma (y aquí, la conciencia importa).

11. Soteriología revolucionaria

Así, el "mundo a ser salvado" por la jihad no consiste sólo en aquella Naturaleza que no
puede sufrir un cierre final sin la fatal enajenación de la conciencia misma de toda
"intimidad original", sino también en el espacio de la cultura, del devenir auténtico: Tierra
y Libertad*. La agricultura puede ser considerada como la Caída trágica desde la economía
natural -- (recolección, caza, reciprocidad) -- e incluso como un cambio catastrófico en la
cognición misma. Pero sostener la idea de su abolición involucra un nihilismo cripto-
malthusiano o incluso biofóbico sospechosamente parecido al suicidio Gnóstico. La
moralidad de la substrucción es ya una moralidad del rescate (y viceversa); la semilla de la
nueva sociedad está siempre ya formándose dentro de la cáscara de la antigua. Lo que sea
que el mundo único busque destruir o denigrar toma para nosotros el inequívoco aura de la
vida orgánica; -- esto es aplicable a toda la panoplia de nuestra actual "última edad de
piedra", incluso a sus refinamientos Fourieristas, incluso a su urbanismo surrealista (incluso
la "Civilización" podría ser considerada como una "buena idea" si pudiera ser liberada de
su propio determinismo predatorio), -- esto define nuestro conservadurismo. Así, a pesar de
todo, a pesar de las titánicas depredaciones de la inteligencia artificial del Capital, el
"mundo a ser salvado" a veces difiere de "este" mundo sólo por un ínfimo [a hair's-
breadth] satori. Pero es enteramente de esta grieta que nuestra oposición emerge. El
milenio es siempre el abrirse de un momento presente -- pero es también siempre el fin de
un mundo.

12. El Imam escondido

El quid [jist] de la jihad: cuando la opresión toma la forma simultánea & incluso paradójica
de la mismidad & la separación, entonces la resistencia o la oposición lógicamente propone
la diferencia & la presencia -- una paradoja revolucionaria. La segmentaria sociedad
rizomática de la identidad que se precipita desde esta lógica súper-saturada de resistencia
puede ser contemplada desde cualquier ángulo, vertical u horizontal, diacrónico o
sincrónico, étnico o estético -- dentro del marco del único principio revolucionario anti-
hegemónico de la presencia.
Nuestro presente estado de desatención irritable y aplanada sólo puede compararse a algún
pecado esotérico medieval como la pereza espiritual o el olvido existencial; nuestro primer
placer será imaginar para nosotros una propaganda tan potente como la "Llamada"
gnóstica, una estética del arrepentimiento-&-la-conversión o de la "auto-superación", un
mythos Soreliano -- un Milenio.

El panóptico ciego del Capital sigue siendo, después de todo, mayormente vulnerable en el
dominio de la "magia" -- la manipulación de las imágenes para controlar eventos, hermética
"acción a distancia". Si el tong provee una forma posible para la nueva propaganda por el
hecho, entonces debe confesarse que la mera retirada estética (la desaparición como
voluntad de poder) no puede suministrar suficiente calor para empollar el huevo de su
secreto. Todo lo que alguna vez fue tertium quid está ahora (o pronto estará) comprometido
o con la capitulación o con la oposición, como conflagración, como levantamiento contra la
administración del deseo & la imaginación dentro de la clausura del mundo único.

Pero en una situación pre-revolucionaria la ventaja táctica de la clandestinidad, de lo no-


visto (el lenguaje del corazón), ya le devuelve a la estética su centralidad revolucionaria. El
arte de lo no-visto escapa a la absorción en el "discurso de la totalidad" basado en la
imagen -- y así, sin formas posibles, todavía perdura la promesa milenaria del arte, la
transformación del mundo.

[Nota: el término "arte" se usa aquí en dos sentidos diferentes: -- el primer sentido es quizás
Romántico en cuanto que se refiere al dilema del artista per se & al problema de la
"vanguardia". Pero el segundo sentido apunta a disolver toda la cuestión de la separatidad
del arte en una práctica [practicum] que es "normal" & que intersecta (de hecho casi
coincide) con el dominio de la experiencia vivida. Lo ordinario & lo extraordinario ya no se
oponen aquí, & están quizás incluso en colusión, o en una danza de delineaciones
fusionadas. Un truismo crudo: -- el momento de lo bien-hecho es el propio material de la
vida misma, de la saturación de la vida consigo misma; es en este sentido que las culturas
tradicionales no vieron distinción alguna entre vida & arte. Si fuéramos a hablar de "arte
político", sólo podría ser en el sentido de una investigación del hecho de que para nosotros
el Capital se define a sí mismo en el contexto de una división entre estas cosas que "no
pueden" estar separadas. Pero este es un problema para cada "trabajador", & no sólo para el
"trabajador cultural" -- & entonces en este sentido, el arte comienza a aproximarse a un área
de identidad con la "acción revolucionaria".]

13. Llamada & Respuesta

Hace menos de una década todavía era posible pensar al "enemigo" como la Maquina de
Trabajo Planetaria, o el Espectáculo -- & por lo tanto pensar la resistencia bajo la rúbrica de
la retirada o incluso del escape. Ningún gran velo misterioso nos separaba de nuestra
voluntad de imaginar otras formas de producción, lúdicas & autónomas, u otras formas de
representación, auténticas & placenteras. La meta obvia era formar (o sostener) núcleos
alternativos basados en la implementación de tales formas, desplegando la resistencia como
una táctica en defensa de estas zonas (ya fueran temporales o permanentes). En aikido no
hay tal cosa como la ofensa -- uno simplemente se retira de la fuerza de un ataque, con lo
cual la fuerza del atacante se vuelve contra sí & se vence a sí misma. El Capitalismo perdió
de hecho algo de terreno ante estas tácticas, en parte porque era susceptible a las estrategias
de una "tercera fuerza", y en parte porque, en tanto ideología, permaneció incapaz de lidiar
con sus propias contradicciones internas (la "democracia" por ejemplo).

Ahora la situación ha cambiado. El capitalismo está libre de su propio blindaje ideológico


& ya no necesita conceder espacio a ninguna "tercera fuerza". Aunque el fundador del
aikido podía eludir balas, nadie puede hacerse a un lado del ataque violento de un poder
que ocupa toda la extensión del espacio táctico. El escapismo es posible para el "tercer
invitado, el parásito", pero no para el único oponente. El capitalismo ahora está en la
libertad de declarar la guerra & tratar directamente como enemigos a todas las anteriores
"alternativas" (incluyendo a la "democracia"). En este sentido no nos hemos escogido como
oposición -- hemos sido escogidos.

En kendo se dice que no hay tal cosa como un movimiento defensivo, o bien que la única
defensa es una buena ofensiva. El atacante, sin embargo, tiene la desventaja (desequilibrio)
como en aikido: -- entonces, ¿qué hacer? Una paradoja: cuando atacados, golpear primero.
Claramente nuestras "alternativas" ya no son meras opciones interesantes, sino posiciones
estratégicas de vida o muerte. No obstante, la revolución no es un combate de kendo -- ni
una moraleja. Podría parecer que nuestras tácticas se definirán no tanto por la historia como
por nuestra determinación a permanecer dentro de la historia -- no por "sobrevivencia", sino
por persistencia.

La cuestión de "¿Que Es Lo Que Se Debe Hacer?" hay que darla por sentada ahora, por dos
razones: -- primero, ya existen miles de organizaciones trabajando en la superficie [above-
ground] por fines revolucionarios de facto (o por lo menos por buenas causas) -- pero no
hay mito organizador, no hay propaganda, no hay "conciencia revolucionaria"
transformativa capaz de trascender la separación como institucionalización reformista &
esclerosis ideológica ["sufragando los temas"]. Segundo, la mayor parte del "ilegalismo"
está frustrantemente condenado a la contraproductividad & la recuperación precisamente
por la misma razón -- no hay conciencia, o más bien, no hay metanoia, no hay conciencia
defragmentada. En una situación tal, ninguna coalescencia parece factible, y la jihad es
enfrentada primero y principalmente por la necesidad brutalmente teorética de comprender
& articular su propia historicidad. Hablar ahora de una "situación pre-revolucionaria"
implica la ironía que tales términos deben invocar inevitablemente (la historia como una
"pesadilla")-- ¿Qué signos se han presentado, & sobre qué horizonte?
Aquí debiera recordarse que la "propaganda por el hecho" pretendía originalmente incluir
"buenos trabajos" así como trabajos violentos; la zona temporalmente autónoma retiene así
su valor no sólo por ella misma, sino en tanto historización de la experiencia vivida, quizás
incluso un modo de propaganda-en-acción. El levantamiento podría entonces ser visto
como la propuesta de una "zona permanentemente autónoma"; y la coalescencia de muchos
grupos tales constituiría la forma del "milenio". Aquí incluso la "retirada" podría tener un
valor como táctica – en la medida en que fuera coordinada & practicada militantemente a
escala masiva -- "paz revolucionaria".

La mera expresión de un esquema como éste revela de una vez cuán distantes estamos de
cualquier realización. Mientras que quisiéramos darnos el gusto de una cruda afición
existencialista por la "acción", o por lo menos por algún tipo de "anti-pesimismo",
cualquier discusión sobre tácticas reales en este punto bien podría resultar fatalmente (o
absurdamente) prematura. Además, "¿Qué debería hacer?" es quizás la más mediada de las
preguntas, aquella que garantiza hacer imposible toda respuesta.

******************************

Tal es nuestra densidad que nos ha tomado cinco años comprender esto. Todo lo que alguna
vez fue una "tercera vía" debe ser re-pensado a la luz de este sólo hecho: -- un mundo nos
enfrenta, no dos. Si la resistencia ha colapsado en una reñida nostalgia (1968 se ha vuelto
tan "trágico" para nosotros como cualquier otro fracaso) -- si la malicia [bitchiness] de
izquierda & el particularismo fascista retienen un encanto como ese para los radicales
exhaustos, etc. -- entonces es porque hemos fracasado en articular este hecho singular
incluso para nosotros mismos: -- que al proclamarse a sí mismo como absoluto y
construyendo un mundo sobre esa proclamación, el Capital ha hecho volver a la vida a su
antiguo némesis (tan desacreditado por el siglo XX, tan muerto, tan apagado), lo ha
invocado en una encarnación completamente nueva -- como la defensa desesperada de todo
lo que no puede ser encerrado -- ha invocado a la revolución, a la jihad.

Nueva York/Dublin
Septiembre 1, 1996

[Nota: Esta versión, no necesariamente final, fue alcanzada con criticas & ayuda de varios
grupos: el Libertarian Book Club de Nueva York, el colectivo editorial Autonomedia de
Brooklyn. y el Garden of Delight en Dublin; las opiniones, sin embargo, son mías, no de
ellos.]

* En español en el original.
Nota sobre el Nacionalismo

Visto como la quintaesencialización de la jerarquía & la separación, el Estado puede


replicarse a sí mismo en cualquier nivel de la experiencia -- desde la psique individual a las
leyes de las naciones. Y aún así la sociedad puede existir en teoría sin el Estado -- & así fue
de hecho por casi un millón de años, el 99% del espacio de tiempo de la especie humana,
gracias a la persistencia de costumbres & instituciones -- y mitemas -- que parecen haber
sido designadas sólo para este propósito, i.e. la supresión del Estado & la realización de lo
Social. La guerra misma puede ser una de estas instituciones de la "Sociedad contra el
Estado", ya que (en su forma "primitiva") actúa para dispersar el poder & la riqueza en vez
de concentrarlos. En otro nivel podríamos decir que el chamanismo también tiende hacia la
centrifugalidad del poder en su énfasis en la experiencia directa más que en la mera
simbolización (i.e. el chamán debe "realmente" sanar al paciente, el médium debe
"realmente" estar poseído, de otra forma su prestigio se evapora: -- en algunas tribus
chamánicas el fracaso era punible con el exilio o la muerte). El proto-Estado entonces debe
surgir en el momento del colapso de la fuerza centrífuga de la guerra & la religión. Los
cambios en la estructura económica parecen suceder a este colapso en vez de causarlo.
[Nota: El "colapso" mismo puede haber tenido causas económicas, pero no podemos
percibirlas -- ¡ciertamente la sobrepoblación y el cambio climático son "explicaciones"
inadecuadas!] Por ejemplo, el reemplazo de la caza/recolección por la agricultura fracasó
en producir el proto-Estado. No podemos siquiera culpar al Estado de la especialización del
trabajo, ya que somos perfectamente capaces de imaginar (con Fourier) una sociedad sin
Estado basada en una economía bastante compleja. El Estado parece casi sui generis -- su
nacimiento está amortajado por un cierto misterio. Algo salió mal en algún lugar -- los
viejos mitos (basados en la reciprocidad & la redistribución) colapsaron antes que el poder
de un nuevo "relato" basado en la separación & la acumulación. El instante preciso se ha
perdido, aunque en la visión arqueológica el verdadero Estado se tambalea en algún punto
entre el 4º y el 3er milenio en Sumeria & Egipto. En ambos casos los dominios de la guerra
& la religión parecen haberse fusionado para producir estructuras-piramidales figurativas &
literales imposibles de concebir sin tributo & esclavitud. La centrifugalidad de lo social es
gradualmente suplantada por la centripetalidad del poder & la riqueza hasta que se alcanza
un punto de crisis en la emergencia catastrófica de un "rey-sacerdote" & una naciente
burocracia -- los signos infalibles del verdadero Estado.

La esencia del Estado se halla en la simbolización como mediación, & en la mediación


como alienación. Estas abstracciones denotan una realidad brutal: -- La aparición del Tacón
de la Historia. La separación & la expropiación deben conseguirse simultáneamente tanto
en el plano simbólico como en el efectivo. Los símbolos deben fabricarse para hacer el
"trabajo" de la acumulación -- el Estado no puede gastar su energía en re-crearse a sí mismo
en cada momento. La escritura, por ejemplo, tecnologiza la simbolización al punto en que
el poder puede "actuar a la distancia" -- por eso la "magia" de la escritura, su origen
Hermético -- pero la escritura en sí misma puede haber sido inventada para implementar
una forma más básica de simbolización -- i.e. el dinero.

Examinemos la hipótesis de que el Estado es imposible sin dinero como intercambio


simbólico. Incluso el rey más primitivo (en tanto opuesto al "anciano" o al "cacique") sólo
puede ser definido por la creación de la escasez & la acumulación de riquezas -- & este
doble proceso sólo puede ser reproducido en la simbolización. Generalmente esto significa
que el rey es de alguna manera "sagrado" & así él mismo (o ella misma) simboliza la
moción misma de la energía en o entre el excedente y la escasez. Pero este movimiento
debe impedirse si la transferencia-de-energía sólo puede tomar una forma cruda material
(vacas o jarros de trigo reales, etc.). El intercambio esencial de protección-a-cambio-de-
riqueza que define al verdadero Estado debe ser simbolizado para trascender aquello que
puede llamarse el igualitarismo inherente de lo material, su obstinación, su resistencia
natural a la acumulación. La "protección", por su parte, no tiene ninguna base material
manifiesta, mientras que la riqueza sí – por eso, el Estado estará en desventaja en el
intercambio, a menos que pueda presentar su poder en una forma simbólica (no-material) --
como nada a cambio de algo.

Si no obstante el Estado continúa siendo imposible sin dinero (incluso en su más inesperada
o exótica o primitiva forma), el dinero parece ser bastante posible sin el Estado. Nuestra
mejor evidencia para esto no viene sólo del Pasado, sino también -- por decirlo de alguna
manera -- del Futuro.

En el pasado podemos distinguir el dinero en el intercambio simbólico & en la construcción


social del sacrificio. Cuando la tribu crece más allá del punto en el que puede re-crearse a sí
misma en el reparto del animal sacrificial, por ejemplo, podríamos suponer que la "porción"
que a uno le toca puede ser simbolizada por alguna ficha. Una vez que el "contenido
espiritual" de estas fichas es transferido a una esfera económica afuera del sacrificio (como
por ejemplo en las monedas-del-templo Lidias del siglo VII A.C.) la existencia de las fichas
facilitaría la "creación de escasez" al simbolizar la acumulación de riquezas. Así el dinero
precedería al Estado. Si quisiéramos empujar el origen del dinero incluso más
profundamente en el pasado, podríamos examinar las misteriosas fichas de arcilla que
aparecieron en el "Cercano Oriente" Neolítico cerca del Séptimo Milenio A.C.,
aparentemente como fichas calculadoras de mercancía. Bienes reales que están presentes
sólo de forma simbólica expresan ya la posibilidad de la escasez -- & de hecho estas fichas
de arcilla casi indudablemente representan la deuda. Cuando las fichas calculadoras
simbólicas son ellas mismas simbolizadas por la escritura -- un concepto que aparece en un
momento muy preciso datable alrededor del 3100 A.C. en la ciudad de Uruk -- podemos
hablar no sólo de dinero, sino de banca: la centralización de la deuda en el foco religioso-
político del poder, el Templo. Así, para ponerlo crudamente, el dinero existe durante 4000
años antes de mutar en una forma que haga posible la emergencia del verdadero Estado.

Si miramos hacia el futuro -- i.e. hacia la "lógica" del presente -- podemos ver incluso más
claramente que el dinero existe más allá del Estado. En una situación en la que el dinero es
"libre" para moverse a través de fronteras desafiando toda economía política, como en el
internacionalismo "neo-liberal" de libre-mercado, el Estado puede encontrarse abandonado
por el dinero, & re-definido como una zona de escasez más que una de riqueza. El Estado
permanece por definición embrollado en la producción, mientras el dinero alcanza la
trascendencia de la pura simbolización. En los últimos cinco años el dinero ha logrado un
despegue casi absoluto, ya que más del 90% de todo el dinero ahora se refiere a nada que se
halle en la esfera de la producción, ni siquiera a sucias y obsoletas fichas simbólicas
llamadas "efectivo" -- aunque todo el mundo productivo permanece completamente en el
poder del dinero, de tal forma que apenas un tomate puede ser cultivado & comido sin la
mediación del intercambio simbólico.

Paracelso una vez le dijo a un mezquino rey Germano, "¡Su Majestad es el verdadero
alquimista, no yo (un mero chalán)! A Su Majestad sólo le basta otorgarle a un banco el
poder de un monopolio para acuñar dinero, y luego tomarlo prestado. Así creará algo de la
nada, ¡un acto bastante más poderoso que convertir el plomo en oro!". La broma aquí es
que el rey no era el verdadero alquimista. El locus del acto mágico reside en el banco, no en
la corte. Cuando todos los tronos en el mundo estuvieron desesperanzadamente en deuda
con sus propios bancos centrales auto-creados, el foco del poder se desplazó. Cuando los
gobiernos abdican de su antiguo rol de protección, el dinero se libera finalmente -- los
gobiernos ahora pueden proveer sólo nada a cambio de nada -- su poder se ha hecho
pedazos. Su poder ha migrado hacia la esfera alquímica de la pura simbolización.

Por lo tanto el dinero & el Estado nunca han sido - en ningún punto - exactamente
idénticos, o ni siquiera han estado necesariamente en alianza. Como la paradójica relación
entre dinero & religión, el dinero & el Estado algunas veces conspiran, otras veces
compiten, ocasionalmente incluso están en guerra. Dios & Moloch, Mammon & Moloch --
lo intrincado de su danza cósmica puede revelarse en la leyenda de los Templares -- ¡o del
FMI! El dinero & el Estado (& la religión) no poseen la simple paradojalidad del antiguo
acertijo sobre la gallina & el huevo, sino una relación aún más compleja; la pregunta acerca
de la causa & el efecto es la pregunta equivocada.

El Dinero, el Estado & la religión: -- son todos poderes de opresión, pero no el mismo
poder de opresión. De hecho, cuando se despliegan unos contra otros, pueden actuar como
poderes de liberación. El dinero "compra libertad" por ejemplo; el Estado populista puede
suprimir los bancos, liberando así a sus ciudadanos del "dinero-poder"; y se ha sabido que
la religión ha utilizado su "moralidad superior" tanto contra la injusticia política como
contra la económica.

Además, el Estado no aparece de una sola vez en su forma "absoluta". Si las sociedades
"primitivas" poseen instituciones que exitosamente previenen la emergencia del Estado, de
todos modos la emergencia del Estado no puede borrar todas estas instituciones de una vez.
El Estado "temprano" debe todavía co-existir con "costumbres & derechos" que le permiten
a la Sociedad resistir su poder. En la antigua Irlanda, por ejemplo, la realeza debía depender
de (y usualmente pelear con) bandas guerreras semi-independientes, los fianna, cuyas vidas
consagraban a fuentes de poder (invasión) y de riqueza (cacería) que permanecían
esencialmente fuera del control del Estado. La antropología de la "Sociedad contra el
Estado" puede extenderse a una sociología de sistemas de Estado históricos (como el
"feudalismo") en los que algunas instituciones & mitemas potentes trabajan contra la
acumulación total de poder -- usualmente al costo de la violencia. Además, como Karl
Polyani ha notado, al dinero también se le resiste en las culturas "pre-modernas", no sólo en
las sociedades "primitivas" (en las que el dinero simplemente fracasa en su aparición), sino
también en sistemas estatales bastante complejos. "Civilizaciones clásicas" como
Mesopotamia, Grecia, Mesoamérica, Egipto & incluso Roma mantuvieron estructuras de
redistribución de la riqueza hasta algún punto -- aunque sólo fuera como panem et
circenses; nadie podría haber concebido un "libre" mercado en tal circunstancia, ya que su
obvia inhumanidad habría violado cada principio de reciprocidad que sobrevivía -- sin
mencionar la ley religiosa. Se le dejó a nuestra gloriosa era moderna la concepción de un
Estado como poder absoluto, & del dinero como "libre" de toda restricción social. El
resultado puede ser llamado el Estado Capital: el poder del dinero casado al poder de la
guerra. En última instancia, una vez que la lucha contra el Comunismo fue ganada, sería
lógico esperar una lucha última & final entre el Capital & el Estado por el poder puro &
supremo. En cambio, el Estado Molochiano parece saber que había sido derrotado
secretamente hace tiempo (todos los tronos desesperadamente endeudados...) & ha
capitulado sin quejidos al triunfo de Mammon. Con unas pocas excepciones, todas las
naciones están derrumbándose sobre ellas mismas con su afán de "privatizar" todo, desde la
salud a las prisiones al aire & el agua a la conciencia misma. La "protección" -- la única
excusa real para la existencia del Estado -- se evapora en cada esfera de la influencia del
gobierno, desde las tarifas a los "derechos humanos". El Estado parece de alguna manera
creer que puede renunciar no sólo a su poder vestigial sobre el dinero, sino incluso a sus
funciones básicas, ¡& aún así sobrevivir como un ejercito de ocupación electo! Incluso los
Estados Unidos, que se jactan de ser la última & final "superpotencia", se hayan a sí
mismos en el momento mismo en que su victoria apocalíptica se reduce a una fuerza
mercenaria a la orden del Capital internacional -- la vociferante liga-bush alardeando
intimidantemente sobre su cruzada para derrocar a un "Hitler" del Medio Oriente, pero
capaz sólo de servir a los intereses de los carteles petroleros & a los bancos. Las fronteras
nacionales deben sobrevivir de manera que los mercenarios políticos puedan desviar los
impuestos al "bienestar corporativo"; & así esos tremendos lucros puedan hacerse en
arbitraje & intercambio de divisas; & así esa mano de obra pueda ser disciplinada por el
capital "migratorio". De otra manera, el Estado se queda sin funciones reales -- todo lo
demás es ceremonia vacía, & el puro terrorismo de la "guerra contra el crimen" (i.e. la
guerra post-espectacular del Estado contra sus propios pobres y diferentes). Thatcher &
Reagan predijeron con verdadera presciencia que lo que el gobierno debería & habría de
hacer una vez que cumpliera su último objetivo histórico -- el derrocamiento del Imperio
Malvado. El gobierno debería voluntariamente desmantelarse a sí mismo (a la orden de "la
gente" por supuesto) & grácilmente someterse al verdadero absoluto Hegeliano: -- el
dinero.

Por supuesto que hablar del "fin de la Historia" cuando no ha habido fin (por ejemplo) de la
escritura -- ni en ese sentido de la producción material -- es una mera forma de locura --
¡quizás incluso en una forma terminal! Como la religión, el Estado simplemente ha
fracasado en "irse" -- de hecho, en una bizarra extensión de la tesis de la "Sociedad contra
el Estado", podemos incluso re-imaginar el Estado como en un tipo institucional de
"costumbre & derecho" que la sociedad puede (paradójicamente) blandir contra una forma
de poder incluso más "definitiva" -- aquella del "puro Capitalismo". Este es un pensamiento
incomodo para un buen anarquista; siempre hemos tendido a ver al Estado como el
enemigo, & al capitalismo como uno de sus aspectos o "accidentes". El opuesto ideal del
anarca es el monarca. [De hecho, hay algunos divertidos y fútiles intentos en el fin-de-
siècle de Francia de forjar vínculos entre el anarquismo & el monarquismo contra el
enemigo común, la desvanecida ilusión de la "democracia" -- & la emergente realidad del
Capitalismo.] En este sentido puede que hayamos sido superados por el sindicalismo & el
"comunismo-concejista", que por lo menos ha desarrollado criticas económicas del poder
más maduras. Sin embargo, como la izquierda en general, el anarquismo colapsó en 1989
(un creciente movimiento Norteamericano repentinamente explotó, por ejemplo) con toda
probabilidad porque en ese momento nuestro enemigo, el Estado, secretamente también
colapsó. Para movernos hacia la brecha dejada por la derrota del Comunismo
necesitábamos una crítica del Capitalismo como el poder singular en un mundo unificado.
Nuestra cuidadosa y sofisticada crítica de un mundo dividido en dos formas de
Estado/poder económico se hizo súbitamente irrelevante. En un intento por rectificar esta
carencia, yo creo que necesitamos una nueva teoría del "nacionalismo" así como una nueva
teoría del Capitalismo (y de hecho una nueva teoría de la religión igualmente). Hasta ahora
el único modelo interesante para esto es el EZLN en México -- (¡es gratificante ver
eslóganes Zapatistas rayados por todo Dublín!) -- & valdría la pena analizar su teoría-&-
praxis para inspirarse. El EZLN es la primera fuerza revolucionaria en definirse a sí misma
en oposición al "neo-liberalismo global"; lo ha hecho sin asistencia o influencia de la
"Internationale" porque apareció en el mismo momento en el que "Moscú" desapareció. Ha
recibido el apoyo de los remanentes de la Teología de la Liberación así como de los
concejos secretos de los chamanes & ancianos tradicionales Mayas. En el sentido Nativo-
americano de la palabra es un movimiento "nacionalista", & aún así deriva su inspiración
política de Zapata, Villa, & Flores Magón (i.e., dos anarco-sindicalistas agrarios & uno
anarco-comunista.) Está preocupado por las "libertades empíricas" más que por la ideología
purista. [Como dice Qaddafi, "En necesidad, la libertad permanece latente".] No sorprende
que el NY Times haya llamado a Chiapas la primera revolución "post-moderna"; de hecho,
es la primera revolución del siglo XXI.

James Connolly, uno de los fundadores de la IWW, desarrolló en Irlanda una teoría de que
el socialismo & el nacionalismo eran partes de una & la misma causa -- & por esta teoría
sufrió el martirio en 1916. Desde un cierto punto de vista, la teoría de Connolly puede
llevar hacia un "Nacional Socialismo" de Derecha -- pero desde otra perspectiva lleva a un
"nacionalismo tercermundista" de Izquierda. Ahora que ambos movimientos están muertos
es posible ver más claramente como la teoría de Connolly calza también con las ideas
anarquistas & sindicalistas de su propio período, como el populismo [volkism] de izquierda
de Gustav Landauer o la "Huelga General" de Sorel. Estas ideas a su vez pueden rastrearse
hasta los escritos de Proudhon sobre mutualismo & "anarco-federalismo". [La batalla entre
Marx & Proudhon tuvo mala suerte en la historia en comparación con la pelea más ruidosa
y famosa de Marx con Bakunin.] En la medida en que podamos proponer una interpretación
"neo-proudhoniana" del levantamiento Zapatista, por consiguiente, las ideas de Connolly
pueden adquirir una nueva relevancia para nosotros [¡y así quizás no sorprenda que el
EZLN desencadene una respuesta por parte de la izquierda Irlandesa!]. El nacionalismo hoy
se conduce a una colisión con el Capitalismo, por la simple razón de que la nación per se ha
sido redefinida por el Capital como una zona de vaciamiento. En otras palabras, la nación
puede o capitular al Capitalismo o resistirlo -- no hay tercera vía, ya ninguna "neutralidad"
es posible. La pregunta que enfrenta a la nación como zona de resistencia es la de si hay
que lanzar su revuelta desde la Derecha (como "particularidad hegemónica") o desde la
izquierda (como "particularidad no-hegemónica"). No todas las naciones son zonas de
resistencia, & no todas las zonas de resistencia son naciones. Pero en cualquier lugar en que
la dos coincidan en cierta medida, la decisión deviene no sólo un proceso ético, sino
también uno político.

Durante la Guerra Civil Estadounidense el anarquista Lysander Spooner se rehusó a apoyar


a alguno de los bandos -- ni al Sur porque era culpable de esclavitud tradicional, ni al Norte
porque era culpable de esclavitud asalariada -- & además porque negaba el derecho a
separarse, una obvia condición sine qua non de cualquier federación genuina. En este
sentido del término, al nacionalismo siempre hay que oponérsele, porque es hegemónico -
& la secesión hay que apoyarla siempre, en tanto es anti-hegemónica. Es decir, sólo puede
promoverse en la medida en que no busca el poder a expensas de la miseria de otros.
Ningún Estado puede alcanzar este ideal -- pero algunas "luchas nacionales" pueden ser
consideradas objetivamente revolucionarias una vez que cumplen los mínimos
requerimientos básicos -- o sea, que sean tanto no-hegemónicas como anti-Capitalistas. En
el "Nuevo Mundo", tales movimientos pueden quizás incluir al movimiento de secesión
hawaiana, la independencia portorriqueña, la máxima autonomía para las "naciones"
Nativo-americanas, el EZLN, & y al menos en teoría, el movimiento bioregionalista en los
Estados Unidos -- y probablemente excluiría (con algunos remordimientos) movimientos
como el nacionalismo de Quebec, & el movimiento de milicia en Estados Unidos. En
Europa Oriental podríamos ver un potencial en estados como Slovenia, Bosnia, Macedonia,
Ukrania -- pero no en Serbia, ni en Rusia. En el "Medio Oriente" uno no puede evitar
apoyar a Chechenia & los Kurdos. En Europa Occidental hay que resistir a la Unión
Europea, & las naciones pequeñas más susceptibles de ser aplastadas por el peso de la
EuroBasura & los EuroDolares deben ser animados a mantenerse fuera de la Unión o a
oponerse desde dentro. Esto incluye el litoral Atlántico desde Marruecos (donde la
resistencia Berebere & la independencia del Sahara tienen nuestra simpatía) hasta Irlanda,
Dinamarca, quizás Escandinavia, el Báltico & Finlandia. El separatismo celta debe ser
promovido en Escocia, Gales, Bretaña, & [la isla de] Man; esto sumaría un tono socialista
& verde a cualquier coalición posible de los pequeños Estados del Atlántico. En Irlanda del
Norte, la mejor solución posible a los "Troubles" podría ser una Ulster independiente
basada en la solidaridad socialista anti-sectaria -- un sueño quizás, pero mucho más
interesante que la "Paz" a cualquier precio -- & una Ulster libre y revolucionaria inyectaría
sin duda un increíble impulso energético en el movimiento anti-Capitalista -- a pesar de su
tamaño, Ulster podría emerger como líder de un movimiento como ese -- tendría un
prestigio moral tremendo.

Ya que nos estamos solazando en sueños, imaginemos que un movimiento anti-


Comunista/anti-Capitalista surge en Europa Oriental, & hace una alianza con nuevos
movimientos dentro del Islam, ya no "fundamentalista" & hegemonístico, sino
definitivamente anti-Capitalista & opuesto a la cultura del "Mundo Único". Luego se crea
una alianza con los estados anti-capitalistas anti-"Europa" del litoral Atlántico - &
simultáneamente dentro de todos estos países, fuerzas revolucionarias trabajan por justicia
social & económica, activismo ambiental, solidaridad anti-hegemónica, & "diferencia
revolucionaria". ONGs & grupos religiosos prestan su apoyo logístico a la lucha. Mientras
tanto podemos imaginar al Capitalismo en crisis por cualquiera de una miríada de razones,
desde un colapso-bancario a la catástrofe ambiental. Repentinamente, la crítica populista
radical del "neo-liberalismo" comienza a ser coherente para millones de trabajadores,
granjeros, pueblos tribales, renegados desclasados & artistas, herejes, & incluso tenderos &
profesionales "pequeño-burgueses"...

..."Después de la Revolución" por supuesto, todas las formas nacionalistas deberían ser
cuidadosamente revisadas. El objetivo del "federalismo neo-Proudhoniano" sería el
reconocimiento de la libertad en todo punto de la organización en el rizoma, sin importar
cuan pequeña -- incluso a un singular individuo, o a un pequeño grupo de "separatistas". No
hay duda de que estas libertades tendrían que asegurarse a través de la lucha constante
contra las tendencias "naturales" a la avaricia & el ansía de poder inherente a todo
individuo & toda colectividad. Pero ese es un asunto para el futuro. En el presente nos
enfrentamos con la tarea monumental de construir un movimiento de resistencia anti-
Capitalista a partir de los trizados restos del radicalismo, un poco de pegamento, unos
pañuelos de papel, & algo de retórica caliente. Ya no podemos permitirnos el lujo de
ignorar la política. Esto no significa que esté por arruinar unos antecedentes perfectamente
anarquistas & votar por primera vez -- ya que en mi país, votar no significa nada & uno no
consigue nada, ni siquiera $5 o un trago gratis (como en los viejos tiempos del Tammany
Hall). Quiero decir política en el sentido de Clausewitz. Y la guerra posibilita extrañas
complicidades -- incluso camaradas y aliados inesperados. Me gustaría creer que la
revolución podría ser una no-violenta "guerra por la paz" -- pero como buen scout, uno
debe estar siempre listo.

Dublín, 23 de Septiembre, 1996.


Religión y Revolución

El dinero real & la religión jerárquica parecen haber surgido en el mismo misterioso
momento, en algún punto entre el Neolítico temprano y el tercer milenio a.C. en Sumeria o
Egipto; ¿qué vino primero, el huevo o la gallina? ¿Fue uno la respuesta a la otra o es una un
aspecto del otro?

No hay duda de que el dinero posee una profunda implicación religiosa ya que
desde el momento mismo de su aparición comienza a luchar por la condición del espíritu - a
sustraerse del mundo de los cuerpos, a trascender la materialidad, a convertirse en el único
símbolo verdaderamente eficaz. Con la invención de la escritura alrededor del 3100 a.C., el
dinero tal como lo conocemos emerge de un complicado sistema de fichas o cuentas de
arcilla que representaban los bienes materiales & toma la forma de pagarés impresos en
tablillas de arcilla; casi sin excepción estos "cheques" parecen tener que ver con deudas
adquiridas con el Templo Estatal, & en teoría pueden haber sido usados en un sistema
extendido de intercambio como las notas-de-crédito "acuñadas" por la teocracia. Las
monedas no aparecieron hasta cerca del 700 a.C. en el Asia Menor Griego; se hacían de
electrum (oro y plata) no porque estos metales tuvieran un valor como mercancía sino
porque eran sagrados - el Sol & la Luna; la razón del valor entre ellos siempre ha rondado
los 14:1 no porque la tierra contenga 14 veces tanto plata como oro sino porque a la Luna le
toma 14 "soles" ir de nueva a llena. Las monedas pueden haberse originado como fichas del
templo para simbolizar la parte que le correspondía a cada adorador en el sacrificio --
souvenires sagrados que luego podían ser intercambiados por bienes porque tenían "mana",
no valor-de-uso. (Esta función puede haberse originado en el intercambio de la Edad de
Piedra con cabezas de hachas "ceremoniales" usadas en ritos de distribución tipo potlach.)
A diferencia de las notas de crédito de Mesopotamia, en las monedas se inscribían
imágenes sagradas & eran vistas como objetos liminales, puntos nodales entre la realidad
cotidiana & el mundo de los espíritus (esto da cuenta de la costumbre de curvar monedas
para "espiritualizarlas" y tirarlas a pozos, que son los "ojos" del otro mundo.) La deuda
misma -- el verdadero contenido de todo dinero -- es un concepto altamente "espiritual".
Como tributo (deuda primitiva) ejemplifica la capitulación a un "legítimo poder" de
expropiación enmascarado en ideología religiosa -- pero como "deuda real" adquiere la
habilidad espiritual única de reproducirse a sí misma como si fuera un ser orgánico. Incluso
ahora sigue siendo la única sustancia "muerta" que posee este poder en todo el mundo -- "el
dinero engendra dinero". En este punto, el dinero comienza a tomar un aspecto paródico
vis-à-vis con la religión -- pareciera que el dinero quiere rivalizar con dios, volverse
espíritu inmanente en la forma de metafisicalidad pura que no obstante "reina el mundo".
La religión debe tomar nota de esta naturaleza blasfema del dinero y condenarla como
contra naturam. El dinero & la religión se oponen -- no se puede servir a Dios & a
Mammon simultáneamente. Pero en la medida en que la religión siga actuando como
ideología de la separación (Estado jerárquico, expropiación, etc.), nunca podrá comprender
el problema-dinero. Una & otra vez aparecen reformistas en la religión para expulsar a los
mercaderes del templo, & ellos siempre regresan -- de hecho, no pocas veces los
mercaderes mismos se convierten en el Templo. (Ciertamente, no es un accidente que los
bancos, por mucho tiempo, imitaran las formas de la arquitectura religiosa.) De acuerdo a
Weber, fue Calvino quien resolvió finalmente el asunto con sus justificaciones teológicas
para la "usura" -- pero esto apenas reconoce el mérito de los verdaderos Protestantes, como
los Ranters y los Diggers, quienes proponían que la religión debía oponerse totalmente, de
una vez y para siempre, al dinero -- inaugurando así el Milenio. Parece más verosímil que
la Ilustración se lleve el crédito de resolver el problema -- al echar por la borda la religión
como la ideología de la clase dominante & reemplazarla con el racionalismo (& la
"Economía Clásica"). Esta formula, sin embargo, no le haría justicia a esos verdaderos
illuminati que propusieron desmantelar todas las ideologías del poder & la autoridad -- ni
ayudaría a explicar por qué la religión "oficial" falló en darse cuenta de su potencial como
oposición en este punto, & en cambio siguió entregando apoyo moral tanto para el Estado
como para el Capital.

Bajo la influencia del Romanticismo, sin embargo, apareció -- tanto dentro como
fuera de la religión "oficial" -- un creciente sentido de la espiritualidad, como alternativa a
los aspectos opresivos del Liberalismo & de sus aliados intelectuales/artísticos. Por un lado,
este sentido de espiritualidad condujo a una forma conservadora-revolucionaria de reacción
romántica (por ejemplo, Novalis) -- pero por otro lado, alimentó también la antigua
tradición herética (que igualmente comenzó con el "surgimiento de la Civilización" como
un movimiento de resistencia a la teocracia de la expropiación) -- y se halló a sí misma en
una extraña nueva alianza con el radicalismo racionalista (la "izquierda" naciente");
William Blake, por ejemplo, o las "Capillas Blasfemantes" de Spence & sus seguidores,
representan esta tendencia. El cruce entre espiritualidad & resistencia no es un evento o
anomalía surrealista a ser resuelto o racionalizado por la "Historia" -- ocupa una posición
en las raíces mismas del radicalismo; -- y a pesar del ateísmo militante de Marx o Bakunin
(ello mismo una suerte de misticismo mutado o de "herejía"), lo espiritual aún permanece
inextricablemente relacionado con la "Vieja Buena Causa" que ayudó a crear.

Hace algunos años, Regis Debray escribió un artículo señalando que a pesar de las
confiadas predicciones del materialismo del siglo XIX, la religión, perversamente, aún no
se había ido -- y que quizás ya era hora de que la Revolución aceptara esta misteriosa
persistencia. Viniendo de una cultura Católica, Debray estaba interesado en la "Teología de
la Liberación", ella misma una proyección de la vieja cuasi-herejía de los Franciscanos
"Pobres" & el recurrente descubrimiento del "comunismo Bíblico". De haber considerado
la cultura Protestante, podría haber recordado el siglo XVII, & haber buscado su verdadera
herencia; de haber sido Musulmán podría haber evocado el radicalismo de los Chiítas o
Ismaelitas, o el anti-colonialismo de los "neo-Sufíes" del siglo XIX. Todas las religiones
han provocado su propia antítesis interior una & otra vez; todas las religiones han
considerado las implicancias de la oposición moral al poder; todas las tradiciones contienen
un vocabulario de resistencia tanto como una capitulación a la opresión. Hablando
ampliamente uno podría decir que hasta ahora esta "contra-tradición" -- que está tanto
dentro como fuera de la religión -- ha constituido un "contenido suprimido". La pregunta de
Debray se trataba de su potencial de realización. La Teología de la Liberación perdió la
mayor parte de su apoyo dentro de la iglesia cuando no pudo cumplir más su función como
rival (o cómplice) del Comunismo Soviético; & no pudo seguir cumpliendo esta función
porque el Comunismo se derrumbó. Pero algunos teólogos de la Liberación probaron ser
sinceros – y todavía persisten (como en México); además, toda una tendencia sumergida y
afín, dentro del Catolicismo, ejemplificada por el anarquismo casi Escolástico de un Ivan
Illich, perdura en el fondo. Tendencias similares pueden ser identificadas dentro de la
Ortodoxia (por ejemplo, Bakunin), el Protestantismo, el Judaísmo, el Islam, y (en un
sentido de alguna manera diferente) el Budismo; además, la mayoría de las formas
indígenas de espiritualidad “sobrevivientes” (por ejemplo, el Chamanismo) o los
sincretismos Afro-americanos, pueden hacer causa común con varias tendencias de las
religiones “mayoritarias” en asuntos como el medioambiente, & la moralidad del anti-
Capitalismo. A pesar de elementos de reacción romántica, varios movimientos New-Age y
post-New-Age también pueden ser asociados con esta categorización general.

En un ensayo previo hemos esbozado las razones para creer que el colapso del
Comunismo implica el triunfo de su único oponente, el Capitalismo; que de acuerdo a la
propaganda global neo-liberal sólo existe un mundo ahora; & que esta situación política
tiene implicancias graves para una teoría del dinero en tanto deidad virtual (autónoma,
espiritualizada, & todo-poderosa) del universo único del significado. Bajo estas
condiciones, todo lo que alguna vez fue una tercera posibilidad (neutralidad, retirada,
contra-cultura, el “Tercer Mundo”, etc.) debe encontrarse ahora en una nueva situación. No
hay más “segunda” -- ¿cómo puede haber una “tercera”? Las “alternativas” han disminuido
catastróficamente. El Mundo Único está ahora en una posición de aplastar todo lo que
alguna vez escapó a su abrazo extático – gracias a la desafortunada distracción de librar una
guerra esencialmente económica contra el Malvado Imperio. No hay más tercera vía, no
más “ni esto, ni lo otro”. Todo lo diferente será subsumido ahora en la mismidad del
Mundo Único – o se descubrirá a sí mismo en oposición a ese mundo. Dada esta tesis por
sentada, debemos ahora preguntarnos dónde se ubicará la religión en este nuevo mapa de
“zonas” de capitulación & resistencia. Si la “revolución” ha sido liberada del íncubo de la
opresión Soviética y es una vez más un concepto válido, ¿estamos finalmente en posición
de ofrecer una respuesta tentativa a la pregunta de Debray?

Tomando a la “religión” como un todo, aun incluyendo formas como el


chamanismo que pertenecen a la Sociedad más que al Estado (en términos de la
antropología de Clastres); incluyendo politeísmos, monoteísmos, & no-teísmos; incluyendo
misticismos & herejías así como ortodoxias, iglesias “reformadas”, & “nuevas religiones” –
obviamente el sujeto en consideración carece de definición, fronteras, coherencia; & no
puede ser interrogado porque sólo generaría una babel de reacciones más que una respuesta.
Pero la “religión” sí refiere a algo – llámalo un cierto rango de colores en el espectro del
devenir humano -- & como tal podría ser considerado (al menos temporalmente) como una
entidad dialógica válida & como un sujeto teorizable. En el movimiento triunfante del
Capital – en su momento procesual, por decirlo así – todas las religiones sólo pueden ser
vistas como nulidades, es decir, como una mercancía a ser empacada & vendida, como un
activo a ser liquidado, o una oposición a ser eliminada. Cualquier idea (o ideología) que no
pueda ser subsumida en el “Fin de la Historia” del capital, debe ser condenada. Esto incluye
tanto la reacción como la resistencia -- & muy ciertamente incluye la “re-ligazón” (religio)
no-separativa de la conciencia con el “espíritu” en tanto auto-determinación y creación-de-
valores imaginales no-mediadas – el fin original de todo ritual & toda adoración. La
religión, en otras palabras, ha perdido toda conexión con los poderes mundanos porque ese
poder ha migrado fuera-del-mundo – ha abandonado incluso al Estado & ha adquirido la
pureza de la apoteosis, como el Dios que “abandonó a Anthony” en el poema de Cavafy.
Los pocos Estados (mayormente Islámicos) en los que la religión mantiene el poder, se
sitúan precisamente dentro de la cada vez menor región de oposición nacional al Capital –
(¡proporcionándoles así aliados potenciales tan extraños como Cuba!). Como todas las otras
“terceras posibilidades”, la religión se enfrenta a una nueva dicotomía: capitulación total, o
revuelta. De este modo, el “potencial revolucionario” de la religión aparece claramente –
aunque no queda claro si la resistencia puede tomar la forma de reacción o de radicalismo –
o si acaso la religión no está derrotada ya – si su negativa a retirarse es la de un enemigo, o
la de un fantasma.

En Rusia & Serbia, la Iglesia Ortodoxa parece haber unido su suerte con la reacción
contra el Nuevo Orden Mundial & por lo tanto haber hallado una nueva amistad con sus
antiguos opresores Bolcheviques. En Chechenia, la Orden Naqshbandi Sufí continúa su
lucha de siglos de antigüedad contra el imperialismo Ruso. En Chiapas hay una extraña
alianza de “paganos” Mayas & Católicos Radicales. Ciertas facciones del Protestantismo
Americano han sido llevados hasta el punto de la paranoia & la resistencia armada (pero
incluso los paranoides tienen algunos enemigos reales); mientras, la espiritualidad Nativo-
americana experimenta un pequeño pero milagroso renacimiento – no un levantamiento de
Camisas Fantasmas esta vez, sino una postura profunda y razonada contra la hegemonía de
la monocultura del Capital. El Dalai Lama aparece a veces como el único “líder mundial”
capaz de hacer frente tanto a los remanentes de la opresión Comunista como a las fuerzas
de la inhumanidad Capitalista; un “Tibet Libre” podría dar un enfoque para un bloque
“inter-fe” de pequeñas naciones & grupos religiosos aliados contra el social darwinismo
trascendental del consenso. El chamanismo ártico puede re-emerger como una “ideología”
para la auto-determinación de ciertas repúblicas neo Siberianas – y algunas Nuevas
Religiones (como el neo-paganismo Occidental o los cultos psicodélicos) también
pertenecen por definición o por defecto al polo de la oposición.

El Islam se ha visto a sí mismo como el enemigo del Cristianismo imperial & el


imperialismo Europeo casi desde sus comienzos. Durante el siglo XX funcionó como una
“tercera vía” tanto contra el Comunismo como contra el Capitalismo, & en el contexto del
nuevo Mundo Único, constituye ahora por definición uno de los poquísimos movimientos
masivos existentes que no pueden ser englobados dentro de la unidad de ningún supuesto
Consenso. Desafortunadamente, la punta de lanza de la resistencia – el “fundamentalismo”
– tiende a reducir la complejidad del Islam a una ideología artificialmente coherente – el
“Islamismo” – que claramente no es capaz de apelar al normal deseo humano por la
diferencia & la complejidad. El fundamentalismo ya ha fallado en hacerse cargo de las
“libertades empíricas” que deben constituir las demandas mínimas de la nueva resistencia;
por ejemplo, su crítica de la “usura” es obviamente una respuesta inadecuada a las
maquinaciones del FMI & el Banco Mundial. Las “puertas de la Interpretación” de la
Shariah deben ser re-abiertas – no clausuradas para siempre – y una alternativa plenamente
desarrollada al Capitalismo debe emerger desde el interior de la tradición. A pesar de lo que
uno pueda pensar sobre la Revolución Libia de 1969, ésta tiene por lo menos la virtud de
ser un intento de fusionar el anarco-sindicalismo del ’68 con el igualitarismo neo-Sufí de
las Ordenes Norteamericanas, & crear un Islam revolucionario – algo similar podría decirse
del “socialismo Chiíta” de Ali Shariati en Irán, que fue aplastado por la ulemocracia antes
de que pudiera cristalizar en un movimiento coherente. El punto es que el Islam no puede
ser desechado como el monolito puritano que muestran los medios Capitalistas. Si una
coalición anti-Capitalista genuina ha de aparecer en el mundo, no puede ser sin el Islam.
Ahora, el objetivo de toda teoría capaz de alguna simpatía con el Islam, yo creo, es
fomentar sus tradiciones radicales & igualitarias & construir a la base de [substruct] sus
modos discursivos reaccionarios & autoritarios. Dentro del Islam persisten figuras míticas
como el “Profeta Verde” y el guía oculto de los místicos, al-Khezr, quien pudo convertirse
fácilmente en una especie de santo patrón del ambientalismo Islámico; mientras, la historia
ofrece modelos como el gran luchador por la libertad Argelino Sufí Emir Abdul Qadir,
cuyo acto final (en el exilio en Damasco) fue proteger a los Cristianos Sirios de la
intolerancia de los ulema. Desde fuera del Islam, existe el potencial para movimientos
“inter-fe” concernidos con los ideales de paz, tolerancia, & resistencia a la violencia del
“neo-liberalismo” post-secular post-racionalista & sus aliados. En efecto, entonces, el
“potencial revolucionario” del Islam no se ha realizado/comprendido [realized] todavía –
pero es real.

Ya que el Cristianismo es la religión que “dio a luz” (en términos Weberianos) al


Capitalismo, su posición en relación a la actual apoteosis del Capitalismo es
necesariamente más problemática que la del Islam. Por siglos, el Cristianismo se ha ido
envolviendo en sí mismo & construyendo una suerte de mundo de fantasía propio, en el que
algún parecido con lo social puede persistir (aunque sea sólo los Domingos) – incluso
mientras mantuvo la acogedora ilusión de alguna relación con el poder. Como aliado del
Capital (con su aparente indiferencia benigna ante la hipótesis de la fe) contra el
“Comunismo sin Dios”, el Cristianismo pudo preservar la ilusión del poder – por lo menos
hasta hace cinco años atrás. Ahora el Capitalismo ya no necesita al Cristianismo & el apoyo
social que disfrutó pronto se evaporará. Hasta la Reina de Inglaterra ha tenido que
considerar su dimisión como cabeza de la Iglesia Anglicana -- ¡& es poco probable que sea
reemplazada por el CEO de algún gran zaibatsu! El dinero es dios – Dios está realmente
muerto al fin; el Capitalismo ha llevado a cabo una espantosa parodia del ideal de la
Ilustración. Pero Jesús es un dios que-muere-y-resucita – uno podría decir que ha pasado
por todo esto antes. Incluso Nietzsche firmó su última carta “de loco” como “Dioniso & El
Crucificado”; al final, quizás sólo la religión puede “superar” a la religión. En el
Cristianismo aparecen (o han persistido desde el siglo XVII, como los Cuáqueros) una
miríada de tendencias que buscan revivir a ese mesías radical que limpió el Templo &
prometió el Reino a los pobres. En Estados Unidos, por ejemplo, parecería imposible
imaginar un movimiento de masas contra el Capitalismo realmente exitoso (algún tipo de
“populismo progresista”) sin la participación de las iglesias. Una vez más, la tarea teórica
comienza a clarificarse; no es necesario proponer algún tipo vulgar de “entrismo”
[entryism] en el Cristianismo organizado para radicalizarlo a través de la conspiración
desde dentro. Más bien, el objetivo sería alentar el amplio y sincero potencial para el
radicalismo Cristiano, ya sea desde dentro como un creyente honesto (¡por más
“existencialista” que sea la fe!), o como un simpatizante honesto desde fuera.

Para poner a prueba esta teorización, tomemos un ejemplo – digamos Irlanda (donde
estoy escribiendo esto). Dado que “Los Problemas” de Irlanda se originan en gran parte por
sectarismo, uno debe tomar claramente una postura anti-clerical; de hecho, el ateismo sería
por lo menos emocionalmente apropiado. Pero la ambigüedad inherente a la religión en la
historia Irlandesa debería ser recordada: -- hubo momentos en que sacerdotes Católicos &
el laicado apoyaron la resistencia o la revolución, & hubo momentos en que ministros
Protestantes & el laicado apoyaron la resistencia o la revolución. Las jerarquías de las
iglesias han demostrado generalmente ser reaccionarias – pero jerarquía no es lo mismo que
religión. En el lado Protestante tenemos a Wolfe Tone & los Irlandeses Unidos – un
movimiento revolucionario “inter-fe”. Incluso hoy, en Irlanda del Norte estas posibilidades
no han muerto; el anti-sectarismo no es sólo un ideal socialista, sino también un ideal
Cristiano. Del lado católico… hace unos años conocí a un cura radical en un festival
pagano en las Islas Aran, amigo de Ivan Illich. Cuando le pregunté, “¿Cuál es exactamente
tu relación con Roma?” el respondió “¿Roma? Roma es el enemigo”. Roma ha perdido su
poderío en Irlanda en los últimos años, disminuido por la revuelta anti-puritana & el
escándalo interno. Sería incorrecto decir que el poder de la Iglesia se ha desplazado al
Estado, a menos que agreguemos que el poder del gobierno se ha desplazado a Europa, &
que el poder de Europa se ha desplazado al capital internacional. El significado del
Catolicismo en Irlanda está a disposición de cualquiera. En los próximos años podríamos
esperar ver tanto dentro como fuera de la Iglesia una especie de revival del “Cristianismo
Celta” – devoto de la resistencia contra la contaminación del ambiente tanto físico como
imaginal, & por lo tanto comprometido con la lucha anti-Capitalista. Si esta tendencia lleva
a una ruptura abierta con Roma y a la formación de una iglesia independiente -- ¿quién
sabe? Ciertamente incluirá o por lo menos influenciará al Protestantismo también. Un
movimiento de base amplia como este podría encontrar fácilmente su expresión política
natural en el socialismo o incluso en el anarco-socialismo, & cumpliría una función
particularmente útil como fuerza contra el sectarismo & el reinado de la elite. De este
modo, pareciera que incluso en Irlanda la religión puede tener un futuro revolucionario.

Cuento con que estas ideas encontrarán bien poca aceptación dentro del anarquismo
tradicionalmente ateo o de los restos del “materialismo dialéctico”. Desde hace mucho
tiempo, el radicalismo de la Ilustración se ha rehusado a reconocer cualquier raíz histórica
en el radicalismo religioso. Como resultado, la Revolución desechó al bebé (la “conciencia
no-ordinaria”) junto con el agua de la bañera de la Inquisición o de la represión puritana. A
pesar de la insistencia de Sorel en que la Revolución necesitaba un “mito”, prefirió en
cambio invertir todo en la “razón pura”. Pero el anarquismo & el comunismo espirituales
(como la religión misma) no se han retirado. En efecto, al convertirse en una anti-Religión,
el radicalismo ha recurrido a un tipo de misticismo de cuño propio, completo con rituales,
simbolismo & moralidad. La sentencia de Bakunin acerca de Dios – de que si existiera
tendríamos que matarlo – ¡pasaría, después de todo, por la más pura de las ortodoxias
dentro del Budismo Zen! El movimiento psicodélico, que ofreció una suerte de verificación
“científica (o al menos experiencial) de la conciencia no-ordinaria, llevó a un cierto grado
de acercamiento entre espiritualidad & políticas radicales -- & la trayectoria de este
movimiento puede que esté recién comenzando. Si la religión ha esclavizado la mente o
reproducido la ideología de la clase dominante “siempre”, también ha involucrado
“siempre” algún tipo de enteogénesis (“nacimiento del dios interior”) o de liberación de la
conciencia; alguna forma de propuesta utópica o de promesa del “cielo en la tierra”; y algún
tipo de acción militante & positiva por la “justicia social” como plan de Dios para la
creación. El chamanismo es una forma de “religión” que (como Clastres ha mostrado) de
hecho institucionaliza la espiritualidad contra la emergencia de la jerarquía & la separación
-- & todas las religiones poseen al menos un vestigio chamánico.

Todas las religiones pueden apuntar a una tradición radical de algún tipo. El
Taoísmo produjo alguna vez a los Turbantes Amarillos – o para el caso, los Tongs que
colaboraron con el anarquismo en la revolución de 1911. El Judaísmo produjo el “anarco-
sionismo” de Martín Buber & Gershom Scholem (profundamente influenciado por Gustav
Landauer & otros anarquistas de 1919), que encontró su voz más elocuente & paradójica en
Walter Benjamin. El Hinduismo dio a luz al ultra-radical Partido Terrorista Bengalí -- &
también a M. Gandhi, el único teórico acertado de la revolución no-violenta en el mundo
moderno. Obviamente, el anarquismo & el comunismo nunca coincidirán con la religión en
cuestiones de autoridad & propiedad; & quizás uno diría que “después de la Revolución”
tales cuestiones permanecerán irresueltas. Pero parece claro que sin la religión no habrá
revolución radical; la Vieja Izquierda & la (vieja) Nueva Izquierda apenas llevan la lucha
ellas solas. Ahora, la alternativa a una alianza es observar mientras la Reacción co-opta la
fuerza de la religión & lanza una revolución sin nosotros. Nos guste o no, se requiere algún
tipo de estrategia preventiva. La resistencia exige un vocabulario en el que nuestra causa
común pueda ser discutida; de ahí estas someras propuestas.

Incluso asumiendo que pudiéramos clasificar todo lo anterior bajo la rúbrica de


sentimientos admirables, aún nos encontraríamos lejos de algún programa obvio de acción.
En este sentido, la religión no va a “salvarnos” (¡quizás lo opuesto es más cierto!) – en
cualquier caso, la religión afronta la misma perplejidad que cualquier otra “tercera
posición”, incluyendo todas las formas de no-autoritarismo & anti-Capitalismo radical. La
nueva totalidad & sus medios parecen tan penetrantes como para pre-condenar todos los
programas de contenido revolucionario, ya que todo “mensaje” está igualmente sujeto a la
subsunción en el “medio” que es el Capital mismo. Por supuesto, la situación es
irremediable – pero sólo la estupidez tendría esto como motivo para la desesperación, o
para el aburrimiento terminal de la derrota. La esperanza contra toda esperanza – la
esperanza revolucionaria de Bloch – le pertenece a una utopía que nunca está
completamente ausente incluso cuando está menos presente; & le pertenece igualmente a
una esfera religiosa en la que la desesperanza es el pecado definitivo contra el espíritu
santo: -- la traición de lo divino interior – fracasar en devenir humano. El “deber kármico”,
en el sentido del Bhagavad Gita – o en el sentido del “deber revolucionario” – no es algo
impuesto por la Naturaleza, como la gravedad, o la muerte. Es un don gratuito del espíritu –
uno puede aceptarlo o rechazarlo – & ambas posiciones son peligrosas. Rechazarlo es
correr el riesgo de morir sin haber vivido. Aceptarlo es una posibilidad aún más peligrosa,
pero mucho más interesante. Una versión de la Apuesta de Pascal – no sobre la
inmortalidad del alma esta vez, sino acerca de su simple existencia.

Usando metáforas religiosas (que hemos intentado evitar hasta ahora), el milenio
comenzó cinco años antes del fin de siglo, cuando el Mundo Único apareció & desterró
toda dualidad. Desde la perspectiva Judeo-Cristiano-Islámica, sin embargo, éste es el falso
milenio del “Anti-Cristo”; que resulta no ser una “persona” (excepto en el mundo de los
Arquetipos, quizás), sino una entidad impersonal, una fuerza contra naturam – entropía
disfrazada de vida. Visto así, el reino de la iniquidad debe ser & será desafiado en el
verdadero milenio, el advenimiento del mesías. Pero el mesías tampoco es una persona
particular en el mundo – más bien, es una colectividad en la que cada individualidad se
realiza & por tanto (de nuevo metafórica o imaginalmente) se inmortaliza. El “pueblo-
como-mesías” no toma parte en la mismidad homogénea, ni en la separación infernal del
Capitalismo entrópico, sino en la diferencia & en la presencia de la revolución – la lucha, la
“guerra santa”. Solo sobre esta base podemos comenzar a trabajar en una teoría de la
reconciliación entre las fuerzas positivas de la religión & la causa de la resistencia. Lo que
se nos ofrece aquí es simplemente el comienzo del comienzo.

Dublín, Septiembre, 1, 1996.


Entrevista con Hakim Bey

[Una versión extendida de esta entrevista aparece como prefacio a la traducción alemana de
Inmediatismo]

10 de Julio

Nueva York – Viena

(vía teléfono)

Las primeras preguntas son acerca del libro Inmediatismo (también conocido como
Radio Sermonettes) y la acogida que tuvo entre los lectores:

Ciertamente está pensado como una discusión de lo que la gente hace más que de lo que la
gente debería hacer. No me interesa predicar, y no me creo gurú en ningún sentido. Más
que eso, en este libro en particular, quise describir lo que consideré el potencial
revolucionario de la vida cotidiana, usando términos Situacionistas. La recepción ha sido
bastante buena – quiero decir, no recibo cientos de cartas ni nada por el estilo, pero sí
recibo muchas cartas, y sí recibo muchas respuestas – y parece que toca una fibra sensible,
especialmente en gente de las artes, para quienes estaba pensado en realidad. Quiero decir,
cuando digo “gente de las artes”, podría ser cualquiera, no sólo artistas profesionales;
podría ser cualquiera que sienta una necesidad de acción creativa en su vida. Mi idea era
definir un espacio que siento que existe (de todas formas), que es un espacio privado,
incluso secreto, si ustedes quieren... clandestino... en el que todo el problema de la
mercantilización, la compra y la venta de arte, la conversión del arte en una mercancía y el
uso del arte para vender mercancías, que es una especie de maldición para el artista
moderno, es evitada, simplemente evitada; sólo una retirada desde ese mundo y una
reafirmación del poder creativo en la vida cotidiana, fuera de la vida de la mercancía, de la
vida del mercado. Después de todo, esto es por lo que todos los artistas son artistas, esto es
por lo que uno se vuelve artista – no para vender tu alma a la tienda corporativa, sino para
crear.

¿Hay mucho interés de los medios en lo que haces? – porque, de alguna manera, El-
Que-Desaparece podría atraer mucha atención, y el que hace una crítica puede
volverse él mismo muy interesante para los medios. ¿Cómo funcionaría ese círculo
para ti?

Tienes toda la razón, pero no ha funcionado de esa manera en realidad. Es cierto que TAZ
[“La Zona Temporalmente Autónoma”] fue parte de un libro que causó un poco de
conmoción en los circuitos underground o lo que sea, hubo algo de publicidad en esto, pero
en primer lugar yo no busco publicidad para mí – no me interesa establecer un tipo de culto
a la personalidad. En verdad, quisiera ser invisible. De hecho, fue probablemente un error
usar un nombre exótico para escribir este material. Efectivamente despierta curiosidad y
llama la atención en vez de ser aceptado sólo como un pseudónimo. Así que hubo un poco
de atención mediática, pero no mucha, y una de las razones de eso es que en América nada
llega a los medios a menos que esté mercantilizado. Es lo único en lo que están interesados
los medios, algo con lo que puedan vender productos. Y aquí no hay más producto para
vender que uno o dos pequeños libros baratos. En Europa las cosas son un poco distintas,
hay quizás, uno podría decir, el remanente de una intelligentsia pública – algo que acá no
tenemos. Realmente no tenemos eso aquí. Tenemos algunos escritores famosos, que son
publicados en todas las revistas, y luego tenemos masas de gente que probablemente son
mucho más inteligentes, mucho más creativas, pero que no son vistas en los medio y por lo
tanto no se ve que existan – algunas veces incluso a sus propios ojos, y por eso es que
escribo un libro como Inmediatismo: para insistirle al artista y a la gente creativa que sí
existen, que deberían existir a sus propios ojos, y que lo que hacen es importante, incluso
políticamente importante; y aunque ocurra fuera de los medios, en cierto sentido es una
bendición, no una maldición. Las cosas son levemente diferentes en Europa quizás por
estas razones, pero en América ha habido muy pocos cruces entre mi mundo y el mundo de
los medios – y cuando digo eso ni siquiera me refiero a revistas o periódicos. Ni siquiera
estoy hablando de la televisión y la publicidad que son en realidad los medios masivos. Me
refiero sólo a los periódicos locales. No están interesados. No hay interés en el radicalismo
político en los círculos intelectuales de América, y pienso que es justo decirlo – ningún
interés en absoluto.

En tu texto, mencionaste un cierto arte marcial psíquico y el retorno del paleolítico en


el sentido de una tecnología psíquica que hemos olvidado. ¿Podrías explicar eso?

Bien, en realidad, no intento ser tan misterioso o implicar que hay un arte secreto que yo
conozco y que no estoy compartiendo. Lo llamé un arte marcial secreto simplemente
porque es secreto por ser ignorado u olvidado. Lo que quiero decir es que vivir en el
cuerpo, estar conciente de la positividad del principio material corporal (para citar a Bajtin)
es, de hecho, una forma de resistencia, un arte marcial, si tú quieres. En un mundo donde,
por una parte, el cuerpo está tan degradado y tan desatendido por el imperio de la imagen, y
por la otra, donde el cuerpo es degradado por una suerte de narcisismo obsesivo, atletismo,
moda, y salud, que en algún punto entre estos extremos está, para mí, el cuerpo ordinario
que, como diría el maestro Zen, es el cuerpo Zen, para reformular el dicho de que la mente
ordinaria es la mente Zen. Estar consciente y enterado de esto es ya tomar una posición de
resistencia contra la obliteración del cuerpo en los medios o la pseudo-apoteosis del cuerpo
en los deportes modernos, o la comida rápida o todo este tipo de degradaciones del cuerpo
que ocurren junto con su borramiento. Entonces, qué sea ese arte no lo sé exactamente,
pienso que sería distinto para cada persona quizás, e involucraría ciertamente una suerte de
creatividad física que discuto en los ensayos. Desafortunadamente, no la he llevado todavía
al grado de ciencia que pueda ser enseñada en dojos y en la que adquieres un cinturón
negro. No ha ocurrido todavía, aunque quizás vendrá algún genio y la inventará.

¿Recibes muchas invitaciones a fiestas que te extrañan o que realmente te sorprenden


por quien se identifica con tu trabajo? ¿Puedes dar ejemplos?

Te daré un solo ejemplo. Fui invitado por un mago ceremonial que vive en un castillo
medieval al sur de Francia, a ir y ver su museo de arte oculto. Y esto sólo como resultado
de leer mi trabajo y mantener correspondencia conmigo por un tiempo. Fue genial. No te
daré su dirección, en todo caso.

Hay mucho de un franco no-pesimismo en lo que escribes, y hay un capitulo en tu


libro acerca de la risa como arma o medicina. Me preguntaba, ¿quienes serían
aquellas personas que comunicarían este tipo de risa sanadora?

Primero que todo, aquí está en juego una opción existencial. Siempre he pensado que la
literatura debería entretener tanto como instruir – una idea muy anticuada, pero a la que
adhiero. Cuando me propongo escribir de este modo – particularmente de este modo, un
modo político, si quieres llamarlo así – pretendo hacer una donación, intento dar algo. Me
parece que no tiene ningún sentido entregar más miseria o exacerbar la infelicidad a través
de algún tipo de escritura hiper-intelectual, pirotécnica, acerca de la infelicidad y de la
mierda en la que nos hallamos. Lo han hecho bastante. Primero que todo, pienso que no
necesitamos seguir haciéndolo más, y segundo, hay algo así como un aspecto reaccionario
en ello, que es que hacer énfasis en la miseria sin un anti-pesimismo, como tú dices, sería
simplemente seducción a la inactividad y la desesperación política. En otras palabras, para
hacer política en cualquier nivel, especialmente en un nivel revolucionario o insurreccional,
tiene que haber algo de anti-pesimismo – no diría optimismo, porque suena fatuo, fútil,
pero anti-pesimismo es una buena frase. Y hay un intento deliberado de eso en el texto.
Entonces una vez más es un asunto de mi personalidad, supongo, inclinada hacia la noción
de la risa sanadora en cierta medida. Tenemos un pensador anarquista en América, John
Zerzan, que escribió un ensayo contra el humor que es quizás una de las cosas contra las
que estaba reaccionando. Incluso si la ironía es contrarrevolucionaria, cosa que creo hasta
cierto punto, no veo ningún modo en el que puedas decir que la risa en sí misma es
contrarrevolucionaria. Me parece que no tiene ningún sentido a menos que quieras
deshacerte del lenguaje y el pensamiento por entero, que es sólo otra forma de nihilismo.
Así que mientras aceptes la cultura en algún nivel, ciertamente vas a tener que aceptar el
humor. Y ya que tienes que aceptar el humor, podrías igualmente ver el humor como algo
potencialmente revolucionario. [...]

De hecho, no estoy a favor de causar un montón de risas. El humor puede en efecto


volverse contrarrevolucionario si es simplemente exaltado fuera de toda proporción y
convertido en el propósito o el centro del arte propio. Bueno, quizás esto puede ser
considerado una frivolidad. De nuevo, diría que es parte de ese arte marcial natural del
cuerpo y la mente ordinarios, es sólo algo que es, y que por lo tanto debería ser celebrado
como parte de la existencia.

Palimpsesto.

Toda la idea tras el palimpsesto era superar el fetiche de la filosofía original singular, el
origen de las filosofías singulares o la filosofía de los orígenes singulares. No creo que
debamos tirar por la ventana la idea de los orígenes, como hacen por ejemplo ciertos
pensadores post-estructuralistas, o ciertamente todo el discurso científico moderno. En otras
palabras, los orígenes son mitológicos, y obviamente, la mitología comparativa tiene mucho
que enseñarnos todavía. Vivimos aún en un mundo que genera mitología, incluso aunque la
gente no se dé cuenta. Entonces los orígenes son importantes, ya sea por razones positivas o
negativas, y mi idea del palimpsesto fue que inscribe orígenes sobre orígenes, y cada origen
que es potencialmente interesante debería agregarse al texto, y aunque literalmente no
escriba sobre escritura – aunque sería un experimento interesante – de alguna forma animo
a los lectores a que intenten apilar estos orígenes o elementos conceptuales en sus mentes
mientras leen, y que intenten considerarlos simultáneamente. Como le dijo la Reina Roja a
Alicia en el País de las Maravillas, tienes que considerar seis ideas imposibles antes del
desayuno. Ésta me parece a mí la mejor forma de leer. Así que tenemos eso, pero luego por
otro lado está la espontaneidad, está la improvisación, está el flujo del momento, y así, que
son todos muy importantes. Pero tú sabes, crecí en una era en la que la improvisación se
tomó todo el arte de vanguardia, especialmente el teatro y la música, etcétera, y no creo que
los resultados hayan sido siempre muy positivos. Cuando improvisas en una situación de
performance, y no estás prendido, no eres brillante, los resultados son totalmente
desastrosos, mientras que si por lo menos tuvieras un plan, si tuvieras algún tipo de
estructura con la que estuvieras trabajando desde el principio, podrías al menos
transformarla en una actuación decente que pudiera entretener apropiadamente a todo el
mundo. Así que tiendo a evadir la improvisación como principio, a menos que esté
conectada en algún punto u otro con una conciencia realmente exaltada. Quizás
personalmente tiendo más hacia el palimpsesto que hacia la improvisación. No querría
necesariamente separarlas como una escisión cuerpo-mente.

Incluso, el ruido podría ser un mejor concepto que la improvisación.

C. Loidl: Ya que he tenido la suerte de encontrarme contigo cada tanto, me pregunto


en qué anda tu mente ahora. Siempre pareces estar por delante de tus publicaciones.

H. Bey: Me agrada que preguntes. Han sido más de diez años desde que TAZ fue escrita, y
alrededor de cinco años desde que trabajé en esos ensayos sobre el inmediatismo, y pienso
que mucho ha cambiado. Ahora estoy trabajando en un ensayo, “Milenio”, intentando
actualizar parte de mi pensamiento. Básicamente, he llegado a sentir recientemente que el
colapso del mundo Comunista entre 1989 y 1991 realmente marca el fin del siglo, por
decirlo así. Por supuesto, estas son divisiones artificiales en la historia, pero aún así es una
forma conveniente para pensar esto. Y personalmente, me ha tomado cinco años
comprender las implicancias de eso para mi propio pensamiento. Y el modo en el que
podría expresar eso es que en TAZ y en Radio Sermonettes estaba en realidad proponiendo
una tercera posición, una posición que no era ni Capitalismo ni Comunismo. Esto es
básicamente, podrías decir, algo que toda filosofía Anarquista hace. En este período yo lo
decía a mi manera. Es una posición de “ni esto, ni lo otro”. Es una tercera posición. Ahora,
sin embargo, cuando piensas en eso, ya no hay dos mundos, o dos posibilidades, o dos
fuerzas opuestas en lucha. Hay, de hecho, un sólo mundo, y ese es el mundo del capital
global. El orden mundial, el mercado mundial, capitalismo muy-tardío, como quieras
llamarlo, ya está solo y triunfante. Resueltamente triunfante. Sabe que es el ganador,
aunque en realidad es sólo el ganador por defecto, yo creo. Y esto tiende a transformar el
mundo en su imagen. Y esa imagen, por supuesto, es una monocultura basada en
Hollywood, en Disney, en mercancías, en la destrucción del ambiente en todo sentido,
desde los árboles hasta las imaginaciones, y la conversión de todo esto en una mercancía, la
conversión de todo eso en dinero y la conversión del dinero mismo en una experiencia tipo
fantasma gnóstico que existe fuera del mundo, en algún lugar en una misteriosa esfera
propia en la que circula el dinero, que nunca desciende, que nunca nos alcanza a ti y a mi.
Así que lo que enfrentamos es un sólo mundo. Obviamente, este único mundo no se
quedará sin su revolución, no se quedará sin su oposición. Y de hecho, alrededor de la
palabra revolución circulan mis pensamientos ahora, porque me parece que los anarquistas
y los anti-autoritarios en general ya no pueden ocupar más esta tercera posición; porque
¿cómo puedes ocupar una tercera posición cuando ya no hay más una segunda posición?
No podemos hablar más del Tercer Mundo por la única razón de que no hay segundo
mundo. Entonces incluso éste que solía ser tercer mundo ya no es más que los barrios bajos
del único mundo. Es sólo la zona prohibida de ese unificado mundo único del Capital.
Obviamente los comunistas no van a retroceder a la posición de la oposición. El
Comunismo político ha descargado completamente sus municiones, se ha hecho ver mal,
saber mal en la boca de la historia. Nadie llama al Marxismo autoritario a que vuelva a
tomar esta posición de oposición. Entonces, ¿de dónde se supone que venga esta oposición?
A mi parecer, primero que todo, esto implica que, si ya no estamos intentando ocupar una
tercera posición fuera de esta dicotomía, entonces NOSOTROS somos la oposición. Lo
sepamos o nos guste o no, nosotros somos la oposición. Ahora, ¿quién es nosotros? Para mí
lo importante es darme cuenta de que tengo una nueva relación con la palabra revolución,
mientras que antes me inclinaba a verla como un fantasma histórico, en efecto, como la
mentira contada por el Comunismo, en oposición a la mentira contada por el Capitalismo.
Y mientras que antes era extremadamente desconfiado del dogma izquierdista de la
revolución como opuesta al levantamiento o la insurrección, ahora diría que la historia me
fuerza una vez más a considerar la idea de revolución y a mí mismo como revolucionario y
a mi teoría como teoría revolucionaria, porque la oposición al mundo único es ya bastante
real. No hay manera en la que este triunfo del capital pueda ser real & verdaderamente un
triunfo monolítico que excluya toda diferencia del mundo, en nombre de su mismidad. Y
me parece que la fuerza revolucionaria en el mundo singular de la mismidad tiene que ser la
diferencia: la diferencia revolucionaria. Y al mismo tiempo, ya que el mundo singular está
involucrado, ya que el mundo único del capital es el mundo de la separación, de la
alienación, que junto con la diferencia revolucionaria debe estar también la presencia
revolucionaria (que solía llamarse solidaridad, aunque esta es una palabra que presenta
algunas dificultades; preferiría simplemente usar la palabra “presencia” como opuesta a la
separación o la ausencia). Entonces, diría que la revolución del presente es una revolución
por la diferencia y por la presencia. Se opone a la mismidad y la separación. Y buscando en
el mundo dónde pueda surgir una forma organizacional militante natural que atestigüe de
esta condición, el resplandeciente ejemplo que se me podría ocurrir sería el de los
Zapatistas en México, defendiendo su derecho a ser diferentes, esencialmente. Quieren que
se los deje tranquilos para ser Indígenas Mayas, y no están forzando a nadie más a ser
Indígena Maya. Ni siquiera lo sugieren. Son diferentes, pero están en solidaridad con todas
aquellas gentes alrededor del mundo que han venido a apoyarlos, porque su mensaje es
muy nuevo, es muy fresco y atrae a mucha gente: la idea de que uno puede ser diferente y
revolucionario, que uno puede luchar por la justicia social sin la sombra de Moscú
envenenando continuamente cada acción, etc. Esto es algo nuevo en el mundo. El New
York Times la llamó la primera revolución posmoderna, que era sencillamente su forma
irónica burlona de intentar descartarla, pero de hecho cuando lo piensas, es la primera
revolución del siglo XXI, en los términos en los que comencé, al decir que ya estamos en el
comienzo de un nuevo siglo, ya estamos, si tú quieres, en el comienzo de un milenio. Y
espero ver muchos muchos más fenómenos como los Zapatistas. Yo diría que Bosnia
podría potencialmente haber sido uno de esos fenómenos, no en el sentido de una
particularidad étnica como los Mayas, sino en el sentido de una particularidad pluralística:
una pequeña sociedad donde la gente fuera distinta, pero quisiera vivir junta en paz. Y esto
fue visto quizás como algo más peligroso que el modelo Zapatista, que es por lo que, a mi
parecer, fue destruido. Es posible que Bosnia nunca pueda recrearse otra vez de la manera
utópica con la que soñó en 1991. Pero ese momento estuvo allí, y pienso que tiene gran
significación para nosotros. Entonces, para mí esta es la línea del futuro. Pienso que
tenemos que reconsiderar todas nuestras prioridades, tenemos que darnos cuenta de que la
militancia es nuevamente un concepto muy importante. Esto no quiere decir que tenga
algún plan de acción. No sé a qué ejércitos unirme y tengo siempre mis sospechas de
siquiera unirme a uno. No creo que mucha gente haya realmente captado esto todavía. En
efecto, el hecho de que todavía usemos palabras como “Tercer Mundo” significa que el
lenguaje popular no se ha dado cuenta de lo que ocurrió en 1989-1991. Entonces, el primer
objetivo es simplemente tratar de llamar la atención sobre esto y eso es lo que espero hacer
en el futuro próximo.

D. Ender: ¿Ves algún efecto tangible de esta falta de oposición en los Estados Unidos?

H. Bey: Oh, sí, absolutamente. Lo más tangible, y creo que lo que me dio la pista para
pensar sobre esto, es precisamente una condición psíquica. Uno podría señalar muchos
factores sociales o económicos, pero sobre todo siento un malestar psíquico que es algo
bastante nuevo, y, bueno, hace unos pocos años comencé a notar, al hablar en público, que
había bastante menos respuesta por parte de la audiencia. Tenías audiencias que se
sentarían pasivamente mirándote como si estuvieras en televisión. Y si habían preguntas,
era muy probable que fueran preguntas como “Dinos qué hacer”. Tú sabes, cuando la gente
te pregunta este tipo de cosas, no tienen la intención de efectivamente tomar tu consejo. Lo
que hacen es intentar llenar algún vacío en ellos mismos. Entonces pensé, primero que todo
es simplemente la influencia de la TV que ha estado desde 1947 o lo que sea, pero luego
me di cuenta que esa no es una explicación suficiente para este tipo de extraña pasividad. Y
comencé a oír esto de parte de otras personas involucradas en charlas públicas y luego
finalmente leí toda una sección sobre ello en el último libro de Noam Chomsky. Tiene
exactamente la misma experiencia con las audiencias, y todas estas experiencias
comenzaron alrededor de 1989, 1991. Lo que pienso que nos ha ocurrido no es sólo la TV.
La TV es un síntoma. Entonces, lo que ocurre es una especie de colapso cognitivo en este
único mundo. Cuando la gente ya no siente una posibilidad en el mundo, una posibilidad de
otra posición, entonces se vuelven concientemente opuestos a lo uno. Y la oposición
conciente es extremadamente difícil en una atmósfera que está completamente envenenada
por los medios de tal forma que ninguna voz oposicional es oída realmente. A menos que tú
mismo hagas el esfuerzo de llegar hasta los medios alternativos, donde la voz habla
libremente todavía, quedas simplemente abandonado en este mundo único de mismidad y
separación. Mismidad – todo es lo mismo; separación – todo individuo está separado de
todo otro individuo; completa alienación, completa unidad. Y pienso que en el nivel
inconsciente, en el nivel de las imágenes, en el nivel mitológico, en el nivel religioso si
quieres ponerlo así, esto es lo que ocurre, especialmente en América. En realidad, no puedo
hablar de la misma forma de otros lugares. He viajado por otros países, pero uno nunca
percibe los otros países en la forma en que percibe el propio país. Pero me imagino que es
un fenómeno mundial – este tipo de capitulación a la mono-cultura en el nivel psíquico más
profundo. Así que, sí, fue de hecho este signo el que comenzó a molestarme hasta el punto
de que tuve que pensarme a través de este problema del mundo único, de los dos mundos,
de los tres mundos y del mundo revolucionario. De ninguna manera he terminado de
pensarlo, pero recientemente he tenido esta – para mí – ruptura respecto de la palabra
“revolución”. Así que la veo como la única vía para abrirse paso en esta particular muralla
de vidrio, esta pantalla, sí, para abrirse paso en la pantalla.

C.L.: Suena casi como una conclusión.

H.B.: Bueno, si tú quieres.

C.L.: No, no es que quiera... Cuando hablas acerca del único, de los dos o tres, o de la
oposición y así, se me aparecen imágenes totalmente contrarias en mi cabeza, porque
Europa ahora mismo, y tanto cuanto más allá vayas al Este en la Vieja Europa, ves
cómo ha colapsado todo en entidades pequeñas, casi tribales, muy chauvinistas, de
gente intentando sobrevivir frenéticamente – la mafia es el modelo mismo – desde ese
punto de vista y también desde tu comentario sobre el Capitalismo Muy-Tardío,
quisiera conocer tu imagen de cómo Europa, en la forma de la Comunidad Europea o
la Unión Europea, dentro de la que estamos sentados ahora mismo, se presenta a sí
misma desde allí.

H.B.: Bueno, obviamente, y en especial desde el fracaso del Comunismo, vas a tener esta
explosión en muchos trozos pequeños. Pero es más que eso. Tenemos que darnos cuenta de
que la diferencia es la respuesta revolucionaria orgánica a la mismidad, y todas estas
sociedades fragmentos de las que hablas, son revolucionarias consciente o
inconscientemente. Ahora, en el caso de los Zapatistas o los Bosnios, digamos, este es un
tipo positivo de revolución que podríamos apoyar quizás. En el caso de los Serbios, es otra
cosa. Es una revolución conservadora, quizás incluso una revolución fascística. No es
realmente “nacionalismo”, es una forma de imperialismo étnico. El punto es que la gente va
a estar enfatizando la diferencia. Míralo de esta forma: si tienes tu propia cultura, digamos
que sea Bosnia Musulmana o Finlandesa o Celta o Ashanti o alguna cultura tribal – esto se
va a volver más y más preciado para ti como fuente y lugar de diferencia. Aquí es donde la
diferencia está para ti. Está en el lenguaje, está en la cocina, está en el arte, está en todas
estas cosas. La diferencia es que la diferencia no tiene que ser hegemonística o fascística. Y
esto va a ser extremadamente difícil de comprender para los viejos izquierdistas, porque la
vieja izquierda misma tenía un ideal de cultura de mundo único – secular, racionalista, tú
sabes, totalmente iluminada, sin sombras, industria, proletariado, avanzando hacia el futuro,
básicamente extremadamente hegemonística respecto de las diferencias. Sí, tenían sus
propios pequeños bailarines folklóricos Uzbecos, pero esto es sencillamente un espectáculo
de diferencia, no es verdadera diferencia. Y nosotros tenemos la misma cosa: tenemos 600
canales -- ¡elige uno! Hay un canal para cada cual. ¿Es esto diferencia? No. Esto no es
diferencia realmente. Esto es solo mismidad disfrazada de diferencia. La verdadera
diferencia integral orgánica es revolucionaria, ahora. Tiene que serlo, porque se opone al
mundo único, al mono-mundo, a la mono-cultura del capital. Entonces, tenemos que
escoger y tenemos que influenciar las opciones de otras personas de ir por una
particularidad anti-hegemónica en vez de por una particularidad hegemonística. En otras
palabras, de nuevo, tomar a los Zapatistas como un modelo para esto. Como he dicho, no
les están pidiendo a otras personas que se vuelvan Indígenas Mayas. Simplemente dicen,
“Ésta es nuestra diferencia. Esto es revolucionario para nosotros. Lo estamos defendiendo”.
Así que me parece que lo que está sucediendo en Europa es, por un lado, este estallar en
todos estos fragmentos, que es una situación en la que la conciencia política se vuelve algo
muy difícil. Por otro lado, tienes cosas como la Unión Económica Europea, que es
simplemente, a mi parecer, sintomática de la mono-cultura capitalista. Así que supongo que
eso significa, aunque tendría que pensarlo muy cuidadosamente, yo diría que en Europa una
postura revolucionaria sería anti-UEE. Creo que tendría que serlo, porque lo que tenemos
que preservar es una ecología, tú sabes. Una ecología del cuerpo y de la mente implica
diferencia. Implica diferencia en un estado de balance – balance que puede incluso tomar
en cuenta el conflicto. Si miras las sociedades tribales, no son necesariamente sociedades
pacíficas. Pero la idea de la guerra para la extinción de todo deseo individual – éste es el
monopolio del capital triunfante. Y creo que nos concierne – tenemos que repensar nuestra
posición si nos consideramos izquierdistas de algún tipo o parte de la tradición izquierdista
de alguna manera. En realidad, tenemos que repensar seriamente nuestra perspectiva de lo
que es la diferencia revolucionaria, lo que realmente podría ser. Para mí, todo esto es
inevitable. Lo que está pasando en Europa Oriental es inevitable y potencialmente
revolucionario. Si se atasca en una revolución y un neo-fascismo conservadores, sería la
gran tragedia del siglo XXI, pero no creo que esto sea necesario, estrictamente hablando.
Hay tal cosa como una particularidad revolucionaria. Y en cuanto a Europa Oriental,
mencionaría no sólo a Bosnia como un fracaso, sino también algunos otros pequeños
enclaves como posibles éxitos, tú sabes. Los anarquistas en Ljubljana, parecen estar
haciendo cosas bien interesantes. Es un país lo suficientemente pequeño, en el que podrían
ejercer una influencia real. Así que se vienen tiempos interesantes, no hay duda al respecto.

C.L.: Sí, me gustaría compartir tu punto de vista en ese aspecto.

H.B.: Vamos, discúteme, porque—

C.L.: No, no. Lo que más he visto es la última parte de lo que dijiste – la restauración
capitalista conservadora en todos esos países como Lituania o Rumania y así
sucesivamente. Hubo una especie de espíritu de resistencia allí, mientras duraron esos
gobiernos autoritarios. Y ahora colapsaron, es como que el Dólar es la principal
autoridad para todos y es algo de todos contra todos, y es muy difícil ver algo
revolucionario en ello. Excepto que parece algo muy contraproducente.

H.B.: Concuerdo contigo, pero Europa Oriental es el campo ideológico de batallas en el que
el capital quiere marchar su triunfo, en el que el capital está decidido a convertir a todos.
Y, por supuesto, no hay duda de que sesenta años de Comunismo hicieron que todo el
mundo quedara extremadamente exhausto.

C.L.: Y los dejó de espaldas mentalmente también. La gente sencillamente fue privada
de todo tipo de información.
H.B.: Conozco la extenuación, pero al mismo tiempo cuando conozco gente brillante de
Europa Oriental, jóvenes intelectuales, punks, anarquistas, y así, tengo la sensación de una
especie de frescura en el enfoque que está ausente en los Europeos Occidentales o
Americanos, porque ellos estuvieron fuera del circuito por tanto tiempo, porque hay quizás
una cierta, incluso, ingenuidad basada en la [risas] ignorancia. Esto puede convertirse en
una especie de fortaleza, también, de una forma paradójica. Quiero decir, en conferencias a
las que fui el año pasado en Europa, que sobre todo tenían que ver con la Internet y la teoría
de la comunicación, siempre, sin excepción, la gente más interesante era de Europa
Oriental. Eran los que tenían más cosas para decir, eran los que tenían más energía, las
ideas más creativas, etc., etc., Así que no creo que sea una situación totalmente sombría y
desesperanzada. Pienso que el poder del capital internacional está mucho más enfocado en
esa parte del mundo ahora mismo. Entonces, la resistencia es extremadamente importante.
Creo que es de máxima prioridad para Americanos y Europeos Occidentales mostrar todo
tipo de apoyo a la resistencia en Europa Oriental. Ya sea que vaya a funcionar o no, quién
sabe. ¿Qué otra cosa podríamos hacer?

David Ender
Jack Hauser
Christian Loidl