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Nargaroth

Era of Threnody
Inter Arma Productions 2017
CD-Jewelcase, DLP (enthält eine alternative Titel Track Version mit einem Duett mit Audrey
Sylvain)

Ash: voces principales


Bernth: guitarras, bajo y samples
Krimh: batería
Renata V: susurros (VI) y voces del coro (II, V, VI, X)

Este álbum fue compuesto del año 2014 al año 2016. Batería grabada en Sweat Records Studio
(Pressbaum) por C. Grabner, asistido por M. Ambros. Voces, guitarras bajo, grabados en Sonic
Fortress Studio (Vienna). Mezcla y masterización por D. Fellner en Sonic Fortress Studio
(Vienna). Artwork (material gráfico) diseñado por Bernth. Foto por M. Wallace. Bernth es
patrocinado por Ibanez guitars, InTune guitarpicks, Hesu Cables y The Penetration
Incorporation.
La portada del álbum ilustra la figura del griego Laocoön en agonía. Cada una de las serpientes
representan la tentación y el amor perdido, contra las cuales el herido Laocoön lucha hasta que
éstas envenenan su corazón. Adolorido, Laocoön sostiene débilmente la espada a punto de
deslizarse, mientras el orden del mundo, simbolizado por los pilares que colapsan, se esfuma.
Al fondo se encuentra el símbolo de Babilonia, "La Madre De Las Abominaciones", que
contempla despiadadamente la tragedia.
Ash

En cada etapa de la vida hay diferentes luchas, tentaciones o aberraciones; y la mayoría de


nosotros anhelamos algo. Algo que cure o llene nuestras vidas y que a veces nos deje
desesperados. Los eventos agobiantes de mi vida que se ven reflejados en este álbum, me
llevaron a un estilo de vida nómada autoimpuesto, el cual me llevó – sin hogar, sin rumbo- a
diferentes partes del mundo. Durante cortos periodos de tiempo viví en zonas rurales
volcánicas en México y en el retiro del resguardo de Nativos Americanos en Canadá, parajes en
donde fueron escritas las letras de este álbum.
Para mí hay solamente unas pocas formas de expresión musical con un carácter emocional
masculino que despiertan mi interés. Debido a que considero a un arquetipo tradicional del
Flamenco como una de estas pocas expresiones, había querido por mucho tiempo incorporarlo
a mi música, sin embargo, debido al alto nivel de guitarra que se requiere para interpretar este
género, no había sido posible. Cuando di un concierto en París en el año 2013, le mencioné esta
idea a Bernth, quien fue miembro de NARGAROTH como guitarrista para conciertos en vivo
(Live Lineup). En ese entonces, Bernth estaba estudiando Guitarra Jazz, entre otros géneros, en
un Instituto de Música en Viena. Un tiempo después, cuando independientes entre sí, el núcleo
de nuestras familias se desintegró, Bernth y yo nos reunimos para crear este proyecto. El
Flamenco tradicional, música de nómadas, vagabundos y campesinos, se incorporó
asiduamente tanto a mi vida como a la historia detrás de este álbum.
Me tomó alrededor de un año superar mi aflicción, recuperarme de los acontecimientos que
ocurrieron en el año 2014/15, y tomar de nuevo las riendas de mi destino. Durante tiempos de
turbulencia emocional, mis habilidades creativas se reducen a causa de la melancolía – a la cual
sucumbo completamente y toma el control de mi vida. El motivo por el que este álbum tomó
dos años en completarse, es debido a que yo descubro solamente en retrospectiva cómo integrar
mis experiencias a mi música. Todas las canciones se basan en mis experiencias recientes y los
hechos ocurren principalmente en Las Vegas y en el desierto de Mojave.
Parece casi redundante mencionar que el detonante de este incidente de mi vida fue más bien
un curso adverso en asuntos del corazón. ¿Qué otro suceso llevaría a un hombre a
desequilibrarse de tal forma que resulte haciendo un álbum acerca de ello? De este modo,
concluyo con las palabras que marcaron el comienzo de mi travesía:

“Cuando nací ya estaba perdido y no deseo ser encontrado”


John Steinbeck
Dawn Of Epiphany
(El ocaso de la epifanía)

Desde que cumplí mi cuadragésimo invierno anduve día a día a la deriva sufriendo de parálisis
melancólica. Me vi a mi mismo anhelando ansioso, tratando de obtener algo al hacer
exactamente lo contrario. Siendo un error, fue en aquella desolación cuando un ápice de
esperanza me hechizó.
La imagen muestra asteroides a la deriva en un frío y vacío espacio – encaminándose hacia una
luz traicionera, ilustrando una falaz y desesperanzada travesía.

El humo pálido de mi agonizante cigarrillo cancerígeno


me reveló escasas visiones de buen agüero.

Mis ojos afligidos contemplan desesperadamente sombras en la cortina de humo,


pero todas las formas plasmáticas se esfuman como amores del pasado.

Mi cansada cara llora fuertes tempestades en mis manos,


cuya piel de cuero falla al intentar ocultar mi decadencia mental.

En esta pesadumbre, te blandiste hacia abajo como la espada del Portador de Luz
y abriste mis venas hacia una benevolente salvación.

Y como un golpe de gracia, un rayo refractado sobre el hielo,


cavaste tu camino a través de mí, adentrándote en la opaca mena,

con la que yo anhelé convertirme en uno, velado y clandestino


a través de todos los Eones que se ocultan de las mentiras del mundo.

Mientras yo imploraba hundirme en el olvido,


tu enterrabas una semilla de cristal en el abismo de mi alma.

Su epifanía rompió el silencio estridente en mi tormento


y tendió en mi morir un ápice de vida.
Whither goest thou?
(¿Hacia dónde te diriges?)

Toda mi vida anhelé la distancia. De niño, soñaba que navegaba por los siete mares y huía de
casa más de una vez. Como hombre, viajé por el mundo solo, viviendo en incontables países. A
veces creo que estoy viviendo el legado de mis familiares. Que sin un país nativo, expulsados
de su tierra natal, deambularon dispersos por Europa y el mundo. Tras las Guerras
Napoleónicas, mi familia salió del Reino de Württemberg hacia Besarabia por el Mar Negro en
1814. Pero durante la Segunda Guerra Mundial fueron expulsados de vuelta a Alemania en
1940. Al finalizar la guerra, mis familiares tuvieron que dejar de nuevo su hogar en Los
Sudetes y Breslavia y se fueron a vivir a Chile, España, Alemania del Este y Canadá. Cuando
crecí, el término ‘hogar’ siempre se refirió a un lugar lejano que escuchaba en canciones rusas
que mi abuela me solía cantar, pero un tiempo después, el lugar al que llamaba hogar
desapareció en 1990. Desde ese entonces me he sentido de alguna forma como un ‘hombre sin
hogar’. Cuando vendí casi todas mis pertenencias en el 2014 y comencé una vida nómada, me
sentí impulsado por mis sentimientos, burlado por mi razón. Destrozado por dentro, a 10 millas
del suelo en un avión, miraba el azul océano debajo de mi. Una parte de mí sabía que iba hacia
una guerra conmigo mismo, enfrentando la lucha más grande de mi vida hasta entonces.
Usé los términos arcaicos Beldam (término cariñoso para vieja madre) y Grandam (Abuela)
para expresar la tradición de mi familia de respetar enfáticamente a los mayores. Para ésta
canción un cometa, el eterno errante solitario, fue escogido tanto como la personificación del
significado de la letra como una metáfora de Odiseo, pues éste estaba bajo la maldición de
deambular por los mundos.

I. No llores mi vieja madre


tu perdido hijo debe partir
yo llevaré tu canción conmigo
tus lágrimas y tu aflicción

II. Entonces fui arrojado a este mundo


que no es ni extraño ni es mi hogar
y ansío el mañana
y los caminos por los que deambularé

III. Deambulo donde las estrellas caen


y duermo donde ellas mueren
Sueño donde las nornas cantan
y donde las sabias grullas vuelan

IV. En las profundidades de los océanos


oculto mi nombre maldito
para que nadie pueda encontrarlo
y para que no suceda un infortunio

V. Veo a mi abuela
que lloró lágrimas preocupadas
siento en mi cabeza
sus débiles manos
VI. Aún escucho su vieja voz
y las viejas canciones rusas
que ella le cantó a mi corazón
y yo llevé conmigo

VII. Percibo llantos en la lejanía,


la lengua de la desesperación.
El lenguaje de los pecadores.
¡Todos los humanos pecarán!

VIII. Aúllo con los lobos


en la noche plateada
La égida de la estrella del norte
ilumina nuestro destino IX. ¡Ay! Quédate ahora
Tu, tan pálida
purificarás mi alma
en el resplandor de las luces del norte
X. Una vez Nero prendió fuego
a lo que debía reconstruir
y enterró en demencia
las ruinas de la culpa XI. Podemos quemar
el camino de nuestras vidas
y dejarlo todo atrás
pero lo que nos hace pecadores
permanecerá en nuestra mente

En la feroz tierra salvaje, el hombre camina solo ahora. Un abandonado hombre sin un país,
sin esperanza; su alma agitada como los vientos calurosos y arenas embravecidas. Él es
impulsado, siempre hacia adelante, por un dios desconocido, hacia una tierra nunca antes
vista…

XII. La esencia (el centro) de (el mundo)


Vida significa “si”, como lo sabemos
Esta sabiduría puede decidir
si reinamos o si nos arrodillamos XIII. Arrancaré la máscara de Caín
y beberé de una sílfide
En guerra con el mundo ahora
En guerra conmigo mismo

En la derretida tierra salvaje del pecado, donde los centinelas de granito se paran como torres
de muertos vivientes para bloquearle la entrada a él. Cada noche trae consigo el negro abrazo
de la soledad. En el burlón susurro de la brisa, él escucha las voces en eco de la oscuridad. Su
mente torturada se pregunta si ellos traen el recuerdo de triunfos pasados o si lloran con un
mal presentimiento de desastres que ocurrirán, o si el calor del desierto ha fundido su razón
convirtiéndola en locura.
Conjunction Underneath The Alpha Wheel
(Coyuntura bajo el Alpha Wheel)

Cada fantasía tiene que enfrentar y superar el momento del primer encuentro personal. Aún me
veo esa noche entrando a ese pequeño mercado 24/7 en las Vegas, ofreciendo $100 a cualquiera
de las almas perdidas que introducían monedas de veinticinco centavos en la máquina
tragamonedas, para que me llevara cuanto antes al centro de la ciudad. Aún siento la
polvorienta corriente de aire que entraba por la ventana del automóvil, mientras el demente
conductor, quien había aceptado mi oferta, conducía a toda velocidad, ignorando todas las
señales de tránsito, y mientras su esposa drogada lo insultaba desde el asiento trasero con los
finos modales de una orgullosa esposa « basura blanca ». Aún recuerdo el momento de la
verdad en el brillo de la cambiante luz bajo el Alpha Wheel, que marcó el comienzo de todo el
infortunio que vendrá.
La manifestación gráfica de la canción muestra una ilustración simbólica del Alphawheel/High
Roller, la separación del corazón y de la mente con el símbolo centrado de la puta de Babilonia

La Carrera
Extraños a los que les pagué
para que me llevaran a la ciudad, los uno contigo.
Apostando a una carrera de backwoods
sobre el asfalto laberíntico de Las Vegas.

En calles de una sola vía,


conducíamos como locos en contravía a través de la ciudad.
La esposa del conductor gritaba
enfurecida desde el asiento trasero.

Susurros en los vientos del desierto,


se burlan de mi y engañan a mis sentidos.
Se apresuran sobrepasando a mi destino
a través de un pueblo que llora desolado.

Guiado por la esperanza de un hombre muerto,


balance en la cuerda de un hombre que cuelga.
Desorientado por una esperanza engañosa,
me pregunto por qué y cuál es la esencia.

La Coyuntura
Como el primer soplo de aire
que gentilmente danza con tu cabello.
Como el resplandor de un solsticio de verano,
así apareciste.

Como el preludio de un beso


que otorga dicha eterna;
rompió el sello que da a mi abismo,
¡Ay! yo permanecí.
Las flores germinaron
y mi corazón se detuvo por un instante,
cuando las luces del cielo me
cautivaron al conocernos…

…Bajo el Alpha Wheel


donde todas las falacias se volvieron realidad
y el beso de la doncella encubrió
las aflicciones venideras.

…as Orphans drifting in a Desert night


(…como huérfanos a la deriva en una noche en el desierto)

Siempre me consideré una persona más de selva, pues pasé la mayoría del «tiempo para mi» en
selvas de Vietnam y América Latina. Una noche, el desierto me hechizó completamente con su
calmada y hermosa panoplia de estrellas. Y justo en medio de este atemporal momento, éramos
dos personas que parecíamos huérfanos perdidos, adormilando la ya derruida verdad con
cerveza belga y cigarrillos mentolados, contemplando las constelaciones e incluyéndolas en el
inminente olvido; protegidos únicamente por el increíble silencio del desierto de Mojave. La
brújula y las siluetas de cuervos en la imagen correspondiente simbolizan la percatación de
estar perdido y de estar buscando, pero al mismo tiempo, de sentirse en casa en ese momento.

Bajo la panoplia nocturna de estrellas,


desplegamos nuestros frágiles sueños.
Y el silencio cristalino del Mojave
sostuvo su mano protectora sobre nosotros.

Y ésa noche, éramos como huérfanos


que pudieron conocer el nombre de sus madres.
Y atontados por el vino de Babilonia,
redefinimos las constelaciones.

Ingenuamente pensamos que estaríamos a salvo,


si tan sólo lo hubiésemos creído con convicción.
Al canto fúnebre de la esperanza
nos asimos fuertemente,
y con éste nos esfumamos al final.

Y cuando nuestra claridad se ahogó


en Stella Artois y cigarrillos mentolados,
sepultamos nuestros harapos con falso orgullo
bajo la luz del arco de Orión.
The Agony of a dying Phoenix
(La agonía de un Fénix moribundo)

El Lete, el río del olvido, el cual mencioné en varias ocasiones en este álbum, es uno de los
cinco ríos del inframundo de Hades. Se decía que el beber de sus aguas haría olvidar por
completo la vida propia en la tierra, sin embargo, este don fue rechazado al Fénix en la canción
actual. El gráfico de la canción muestra a un frágil Fénix, cuyas llamas son lentamente
extinguidas por la lluvia hasta que desaparecen, así como el mismo Fénix. Simbolizando la
desesperanza, los símbolos de Omega en el fondo, atan y extruyen el sol.

En la arena que corre lentamente por mis manos


tus lágrimas de ámbar caen profundamente,
como la lluvia que lava
las cenizas de tu muerte

Nunca jamás resurgirás de las cenizas


pues tu voluntad se ha debilitado.
Y el tomar de las aguas del Lete
no desvanecerá tus agobiantes recuerdos.

La lluvia limpiará de dolor


los sueños que has matado.
Y la cruda verdad permanece,
(que) no hay verdad aquí en lo absoluto.

Y en este último pecado


termina antes de que empiece
y en algún lugar en lo profundo
crece un cáncer llamado desazón.

La agonía de un Fénix
no es para ser vista por todos.
Está enterrada dentro de ti,
y tu muerte en lo más hondo de mi.
Epicedium to a broken Dream
(Oda Funeral a un Sueño Roto)

Frecuentemente somos ciegos a señales que podrían advertirnos sobre un peligro inminente. Es
un hecho amargo el que seamos propensos a reconsiderar contradicciones percibidas y
advertencias. De esta manera, las señales se acomodan a lo que queramos creer y justifican las
fechorías del prójimo. Experimentar una pérdida nunca es fácil y a menudo causa tristeza.
Nunca consumo drogas, medicamentos o alcohol, ni tampoco busco ayuda profesional cuando
entro en profundos estados de depresión. Si hago alguna de estas cosas, destruiría la certeza de
que sólo podemos crecer y desarrollarnos cuando enfrentamos una tragedia con ojos abiertos y
mente alerta. No se crece cuando se adormece la mente con medicamentos ni cuando se altera
la propia realidad. Siempre rechacé consumir cualquier tipo de dulce psicótico. Solamente al
aceptar el dolor se aprende algo nuevo, incluso en momentos en los que uno piensa que ya no
puede resistir más. En mis horas más oscuras, me adentré en el desierto, un lugar donde según
libros profanos, profetas y hombres sagrados eran purificados y purgados. Permanecí en el
lugar donde esquirlas de vidrio como testigos silenciosos, me trajeron burlones recuerdos de
una noche en un desierto huérfano. Yo dejé que el sol quemara mi piel como castigo por mi
insensatez y acepté mi destino humildemente. Un día, mientras estaba sentado en el desierto,
mirando los reflejos en las esquirlas debajo de mí, pasaron cuatro caballos frente a mi. Cuando
me puse de pie, se acercaron y me miraron. Al cabo de un rato, el caballo blanco vino hacia mí
y me empujó suavemente. Incluí ambos escenarios en las letras, de forma concreta y como una
metáfora de Los Cuatro Hombres-Caballo.
La ilustración de la canción simboliza el camino invertido hacia la nada, y por su efecto espejo,
el estado de absoluta perturbación en el que caí.

A diferencia de una joya con fuego brillante,


hermosa, pero sin calor,
el sol del desierto abrasa mi piel,
mientras mi alma confusa se pierde a lo lejos

**Del luto de mi noche, mi ángel funesto,


tejió un velo pesado, tupido y denso;
más que las sombras
que en los hondos abismos eternas moran.

Encuentra a aquella
que ame las tristezas de tu destino cambiante.
Ecos se distancian - a lo lejos.

Entonces aguardo durante un ratoy anhelo el ocaso,


cuando todo es calma y los sueños se quedan quietos.
Cuento las estrellas en las esquirlas debajo de mí
y sufriré si así lo deseas.

Y así me he comprometido a los sueños que sigo,


profundamente hacia el dolor o hacia su enmiendo.
Comprometerme a una guerra
que es fácil de empezar, pero imposible de acabar.
¡Mirad! El sol quema mi piel a punto de cáncer,
el árbol de Josué advierte inmóvil
que soy el único aquí que agonizante
se da un banquete con su luto, tan enfermo.

**Negóme desde entonces el sol su brillo,


¡ay!, negóme la luna su fulgor tímido,
y la esperanza no alumbró más
el yermo de mis entrañas.

Por eso todo, todo para mí ha muerto.


Mudas pasan mis horas tal como espectros.
Cabe mi oído.
Sólo se agita el soplo de los olvidos.

**Desolación ~ Rosalía de Castro (1837-1885)

Love is a Dog from Hell


(El Amor es un Perro del Infierno)

La imagen de la canción muestra a Cerberus – con pantano y sangre en su hocico. Los tres
círculos representan el tercer ciclo del infierno, donde Dante se topa con Cerberus por primera
vez en su épico poema La Divina Comedia.

Ellos dicen, el amor es una zorra


un riesgo que tomas
una vez más en la lucha sangrienta
un corazón para romper

Vine para ‘caminar hacia el altar’


pero marché a la guerra
Pensé que iba a conocer a mi reina
pero encontré a una puta

El amor es un perro del infierno


El amor es un maldito perro del infierno

A los más grandes hombres los he visto descompuestos


derrumbados y destrozados
cuando sus damas jugaron
la Escalera Real
Todo lo que obtuve
fue la mano de un hombre muerto
ella me asesinó con un disparo a quemarropa
en la espalda en mi ultima batalla

El amor es un perro del infierno


El amor es un maldito perro del infierno
El amor es un perro del infierno
El amor es un maldito perro del infierno

Era of Threnody
(La era del lamento)

I. Deja que todo lo que haya vivido


sea como un sueño
y úngeme con el rocío
de las corrientes del Lete.

II. Que olvide


el viejo dolor del ayer
y que este lamento
sea inherente en el alivio de mi aflicción

III. Las nuevas cicatrices no emocionan


pues son todas ellas iguales.
Lo único que permanece
es su cambiante nombre.

IV. ¡Ay, ven! Oh muerte


hermana del sueño
llévame lejos
de mi sufrimiento y de mi llanto.

V. Lete, tu voluntad
se hará y matará
los dementes picos
en las cloacas de mi alma a lo lejos.

VI. En ocasiones nos enamoramos


de una serpiente de mentiras
pero le creemos todo
cuando en su tumba
nuestra cabeza se apoya y descansa
VII. El caos y el orden
no son estados opuestos
Son juguetes de un niño
que ama y odia

VIII. No hay nada peor


que vivir en el propio juicio.
Que errar nómada
en angustia por millas encantadas

IX. En la tumba
no se ansía a ninguna mujer.
En orilla del Aqueronte
hacia los Campos Elíseos te elevas.

X. Como una estrella que cae


me debilito
silenciosamente me extingo
en un cielo inadvertido.

TXFO
El gráfico de la canción muestra al agua como símbolo de la tentación; cuando un ingenuo
hombre encontró su propia acuosa tumba al ser seducido por una sirena, como cuenta el poema
de Goethe “El Pescador”. Los cuatro caballos que aparecen en el gráfico hacen referencia a
algunos de los encuentros que tuve en el desierto de Mojave.

Ella era una rosa de Texas


jodidamente criada
Experta tiradora republicana
orgullosa y demente

La conocí en las Vegas


a esta chica estrella y solitaria
Un corazón de ámbar
pero un alma del infierno

Con ojos de sirena


y boca de puta
Me enamoré de sus Runas
y caí destrozado en su orilla

Un esclavo para ella


por el sueño que me vendió
Me ahogué lentamente
una mitad mía se hundía,
y la otra ella halaba
Era una TXFO
TXFO
tan carmesí y trébol
una maldita TXFO

Hablaba como una marinera


esta Full-Metal puta
Ella lloraba como un clérigo
quemen a esta bruja

Muy adentro del desierto


los Hombres-Caballo enunciaron
que sufriré
hasta te haya olvidado

Era una TXFO


TXFO
tan carmesí y trébol
una maldita TXFO

My Eternal Grief, Anguish Neverending


(Mi eterno Sufrimiento, Angustia interminable)

El lugar donde viví en Las Vegas tenía un pequeño patio trasero, y allí había una roca bajo
algunos pinos. La mayoría del tiempo la pasé sentado en esta roca, pensando taciturno sobre
todo y sobre nada, fumando demasiados cigarrillos. Fue allí donde convoqué la melancolía,
donde maldije, y donde caí. Y fue allí donde dije: “¡Lárgate! ¡Es suficiente! Enfrentar un día a
la vez, con una cicatriz que se deteriora en mi corazón.
La efigie de esta composición muestra la encarnación humana del símbolo de Uróboros, que
junto al eterno y surrealista paisaje del desierto, personifica el significado y el título de la
canción. Las estrellas rotantes se asemejan al fugaz paso del tiempo y al estado inmaterial que
conduce a la tumba.

Cuando todo se ha dicho y todos los pecados se han cometido,


cuando cada promesa se ha roto y todos los juramentos se han desecho.

Cuando lo único que me queda son arrepentimientos,


a la deriva e insomnes en camas vacías.

Y cuando la roca allí se convierte en tu trono,


para llorarlo a él, lloro solo

Ahora soy un nómada condenado a caminar solo,


a enfrentar las malas decisiones que no puedo negar.
No puedo quedarme en ningún pueblo pues todos se llaman como tú,
solo camina donde la roca cayó, que lánguidamente arrojé.

El mundo es ahora mi hogar pero no me puedo quedar aquí,


y como las estrellas que alguna vez observamos, lentamente me extingo.

Nuestros miedos y nuestros demonios asechan y se esconden en la oscuridad,


para aprovecharse de nosotros en las horas nocturnas de insomnio.

Y van a continuar alimentándose de las lágrimas que derramamos,


Oh, a pesar de lo frecuente que miremos bajo nuestras camas.

Ciertamente, el infierno no es un lugar al que vamos,


es algo adentro de nosotros que mora y crece con malicia.

Tu me disparas balas egoístas que escupiste,


pero sigo corriendo, sigo corriendo hacia ti.

Mi eterno sufrimiento, angustia interminable,


Mi eterno sufrimiento, angustia interminable.

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