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Factores de riesgo asociados al desarrollo de sobrepeso y obesidad en

adolescentes en el plantel Ignacio Ramírez calzada de la escuela


preparatoria de la UAEM.
M. en E.P.D. Maricela del Carmen Osorio García
Profesora del Plantel Ignacio Ramírez Calzada de la Escuela Preparatoria de la
UAEM.

Palabras clave: Riesgo, Sobrepeso, Obesidad, Adolescentes.

Tema: promoción de la salud

RESUMEN.

En las dos últimas décadas se ha observado con mayor frecuencia casos de


sobrepeso y obesidad en la población en general, pero llama la atención las cifras
alcanzadas por niños y adolescentes. Es por ello que en esta investigación se tuvo
como objetivo: Determinar los factores de riesgo que influyen para que los/as
adolescentes desarrollen sobrepeso y obesidad. Métodos: Se realizó un estudio
exploratorio, y analítico, en 38 preparatorianos/as encuestados/as,
clasificándolos/as según su índice de masa corporal, todos/as ellos/as
comprendidos/as en las edades entre 15 y 19 años, en una Escuela Preparatoria
dependiente de la UAEM. Se analizaron las variables: peso, estatura,
antecedentes familiares, antecedentes personales, horas de actividad física diaria,
práctica de deportes, frecuencia de consumo y tipo de alimentos. Resultados: Los
adolescentes con sobrepeso que conformaron esta muestra, se caracterizaron por
el predominio de poca actividad física diaria, escasa práctica de deportes,
promedio elevado de horas sedentarias, mayor frecuencia de antecedentes
familiares de obesidad y diabetes; y por la prevalencia de consumo de cereales,
lácteos, alimentos azucarados y granos, además de un elevado consumo de
comida rápida y chatarra. A su favor, estos/as adolescentes mencionaron consumir
frutas, y verduras diariamente. Conclusión: La frecuencia de consumo mostró que
los/as 38 participantes tienen una mala alimentación y por lo tanto un déficit en el
consumo de vitaminas, minerales y demás nutrientes, esto ocurre ya sea por la
falta de posibilidad económica o por la cultura de cada uno/a de ellos/as, lo que
nos lleva a deducir que estos hábitos de alimentación pueden influir para
desarrollar complicaciones en su salud en el futuro, así como la aparición de
enfermedades crónicas.

INTRODUCCIÓN.

Este trabajo de investigación se ha realizado en un Plantel de la Escuela


Preparatoria de la UAEM con la finalidad de determinar los factores que influyen
en el desarrollo de sobrepeso y obesidad en alumnos/as adolescentes.

Sus hallazgos son evidencias empíricas que permiten conocer los antecedentes
familiares y los hábitos de alimentación que en su conjunto contribuyen al
desarrollo de obesidad; además de poder fundamentar hipótesis; obviamente, la
mala alimentación influye en el desarrollo de enfermedades crónicas a temprana
edad.

También se proporcionaron elementos de análisis que sin duda alguna darán pie
para realizar estudios sobre el tema.

La mala alimentación es un tema que llama la atención y preocupa cada vez más,
puesto que recientemente la obesidad ha ocupado el primer lugar a nivel mundial,
tanto en adultos como en niños y se ha convertido en un problema de salud
pública en nuestro país. Por ello, este trabajo pretende enfatizar en todos aquellos
factores de riesgo que son precursores de la mala alimentación en los/as jóvenes
e identificar hábitos que se pueden poner en práctica para prevenir la obesidad y
el sobrepeso.

OBJETIVO.
En esta investigación se planteó como objetivo: Determinar los factores que
influyen en el desarrollo de sobre peso y obesidad en alumnos/as adolescentes
del Plantel Ignacio Ramírez de la Escuela Preparatoria de la UAEM.

HIPÓTESIS

En la presente investigación, no se consideró necesario el planteamiento de


hipótesis. Esto obedece a la razón de que el tipo de estudio que se realizó
corresponde a una investigación de nivel exploratorio, mismo que al ser concluido
nos puede llevar al planteamiento de una hipótesis.

Factores de Riesgo para desarrollar sobrepeso y obesidad.

El sobrepeso y la obesidad son un problema que afecta a muchas personas a


nivel mundial causando 3500 millones de muertes al año. Se estima que
en México un 70% de su población padece sobrepeso y casi una tercera parte
padece obesidad, posicionándolo, así como el primer país con sobrepeso y
obesidad a nivel mundial. En la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) 2016, específicamente en la población adolescente, se observaron
bajas proporciones de consumidores regulares de grupos de los alimentos
recomendables: solo 26.9% consumen regularmente verduras, 39.2% frutas,
63.1% leguminosas. En cambio, se observó una elevada proporción de
consumidores de grupos de alimentos no recomendables para consumo cotidiano:
83.9% consumen regularmente bebidas azucaradas no lácteas, 59.4% botanas,
dulces y postres y 50.3% cereales dulces. La diversidad total de la dieta en el
ámbito nacional fue de 6.4 grupos de alimentos por día. La media del número de
grupos de alimentos recomendables consumidos fue 3.7 y de los grupos no
recomendables para su consumo cotidiano, fue de 2.7.

Ante esta información, mi pregunta fue ¿cómo se presenta este problema en


adolescentes preparatorianos? Para exponerlo, antes de abordar los aspectos
más relevantes de la nutrición durante el segundo brote de crecimiento, es
necesario hacer la distinción entre pubertad y adolescencia.

Se conoce como pubertad al periodo posnatal de máxima diferenciación sexual en


el que se producen cambios en los órganos reproductivos. En términos generales,
se considera que la pubertad termina cuando el individuo está apto para la
reproducción. Mientras que la pubertad es un proceso fisiológico obligatorio para
todo ser humano, la adolescencia es un proceso psicosocial propio del ser
humano, que comprende todos aquellos cambios que constituyen la transición de
niño a adulto, y que se acompaña de una serie de ajustes biológicos, fisiológicos,
y psicológicos, que le implicarán realizar un plan de vida; dicha etapa está
determinada por la sociedad, la cultura y la época que le ha tocado vivir. 1

La idea de esta investigación es tratar de establecer una relación entre la etapa de


la adolescencia (en particular alumnos preparatorianos) y su nutrición, cuya
definición de acuerdo a la OMS, es la ingesta de alimentos en relación con las
necesidades dietéticas del organismo. Una buena nutrición (una dieta suficiente y
equilibrada), combinada con el ejercicio físico regular es un elemento fundamental
de la buena salud.2

Los dos principales aspectos de esta investigación que se consideraron en los/as


adolescentes, son: primeramente, su edad, que se define como el tiempo
transcurrido desde el nacimiento de un ser vivo; y en segundo lugar: el índice de
masa corporal (IMC) que es una medida de asociación entre el peso y la talla de
un individuo, ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también
se conoce como índice de Quetelet.3 Y que se calcula según la expresión
matemática:

1
Casanueva E, Kaufer-Horwitz M, Pérez AB, Arroyo P; Nutriología Médica. 2011: 119.
2
Organización Mundial de la Salud.
3
Casanueva E, Kaufer-Horwitz M, Pérez AB, Arroyo P. 2011: 608.
Clasificación de IMC

Clasificación Puntos de corte principales

Bajo Peso <18.50

Delgadez severa <16.00

Delgadez moderada 16.00 -16.99

Delgadez leve 17.00 -18.49

Intervalo normal 18.50- 24.99

Sobrepeso >25.00

Pre-obesidad 25.00 - 29.99

Obesidad > 30.00

Obesidad
30.00 - 34.99
grado I

Obesidad
35.00 - 39.99
grado II

Obesidad
> 40.00
grado III

Fuente: NOM-008-SSA3-2010. Para el tratamiento integral del sobrepeso y la obesidad.

Es importante mencionar que cuando los nutriólogos hablan de sobrepeso se


refieren al aumento del peso corporal por encima de un nivel establecido de
acuerdo al IMC y es así como este concepto, se diferencia de la obesidad.

Por otro lado, se le llama obesidad a la enfermedad caracterizada por el exceso de


tejido adiposo en el organismo, la cual se determina cuando en las personas
adultas existe un IMC igual o mayor a 30 kg/m² y en las personas adultas de
estatura baja igual o mayor a 25 kg/m².4

Hay que considerar que la obesidad contribuye notablemente a la mortalidad


general, al constituir un factor de riesgo decisivo para enfermedades crónicas no
transmisibles como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad coronaria,
accidentes cerebrovasculares y neuropatías.5

También hay que hacer énfasis en que el riesgo es un posible potencial de


perjuicio o daño para las unidades o personas, organizaciones o entidades; 6 y hay
que tomar en cuenta que el riesgo es algo que constantemente corren nuestros/as
alumnos preparatorianos.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2016


muestran que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en México en adolescentes
fue de 36.3%.

La prevalencia de obesidad en el grupo de adolescentes fue de 13.9% y la de


sobrepeso de 22.4%. La prevalencia de sobrepeso (26.4%) en adolescentes de
sexo femenino en 2016 es 2.7 puntos porcentuales superior a la observada en
2012 (sobrepeso 23.7%). Esta diferencia es estadísticamente significativa. La
prevalencia de obesidad (12.8%) en este grupo de edad en 2016 es similar a la
observada en 2012 (12.1%).

La prevalencia de sobrepeso (18.5%) y obesidad (15.0%) en adolescentes del


sexo masculino en 2016 son muy similares a las observadas en 2012 (sobrepeso
19.6%; obesidad 14.5%.).7

MÉTODO.

4
Contreras G. 2013: 10.
5
Grandi C; Maccarone MB; Luchtenberg G; Rittler M. 2012:100-111.
6
Gordis, L. EPIDEMIOLOGÍA. 2005: 47
7
Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes. 2013.
La población con la que directamente se desarrolló este trabajo fueron con los(as)
alumnos(as) del 2°, 4° y 6° semestre del turno matutino y vespertino,
correspondiente a las generaciones 2015, 2016 y 2017. Esta muestra se conformó
por 38 alumnos(as), de los cuales 48% pertenecen al sexo masculino y 52% al
femenino, distribuidos en los tres grados.

Se realizaron los procesos de selección de la muestra, considerando la edad, y el


índice de masa corporal (IMC) a quien se le aplicó un cuestionario de evaluación
nutricional.

El instrumento se conformó de 98 reactivos orientados a identificar en particular el


estilo de vida, numero de comidas al día, comidas en casa o fuera de ésta,
cantidad de líquidos consumidos, frecuencia con la que consumen cada grupo de
alimentos, para conocer el tipo de alimentación que llevan los alumnos
adolescentes del PIRC. Este instrumento resultó de gran utilidad para obtener
información y evaluar el estilo de vida y los hábitos de alimentación de los/as
alumnos/as; misma que se manejó con total discreción y se procedió a hacer un
análisis de los mismos.

Los 38 elementos muéstrales a los que se les aplicó el instrumento tienen edades
comprendidas de los 15 a los 20 años y son representativos de los tres grados del
Plantel Ignacio Ramírez Calzada de la Escuela Preparatoria de la Universidad
Autónoma del Estado de México.

El cuestionario fue respondido por los(as) adolescentes en forma anónima, para


lograr una mayor apertura y sinceridad en la información que proporcionaron.

RESULTADOS.

El nivel académico de la población en estudio es el 100% alumnos


preparatorianos, lo cual debemos considerar como relevante puesto que influye de
manera directa en su estilo de vida y alimentación.
La primera parte de los resultados se clasificó en los factores de riesgo que
contribuyen a la aparición de la obesidad y que vienen siendo los malos hábitos
que son adquiridos en el medio familiar y social.

Es importante conocer cuáles son los antecedentes familiares de los/as 38


adolescentes en estudio. Se observó que la mayoría ello/as tuvieron como mayor
antecedente la diabetes (27.65%), seguido de la obesidad (23.40%).

De acuerdo al estilo de vida, la actividad física que realiza esta muestra de


adolescentes, a pesar de su edad, refieren actividad ligera con un 53.84% y muy
ligera y moderada (23.07%). Además, 58.5% resalta que consideraron que su
estado de salud es bueno, y 70% admitieron que están por arriba del peso que les
gustaría tener.

En el consumo de líquidos el 30.76% consumen 8 o más vasos al día, de los


cuáles, el 76.92% abarca el consumo de leche, jugo o café.

La segunda parte, se refiere al consumo de alimentos y ahí puede apreciarse a la


leche entera como el líquido de mayor consumo con19.23%.

Se incluyeron los cereales con grasa salados y cereales con grasa dulces,
obteniendo resultados no favorables para la salud de los/as alumnos, siendo el
tamal (26.92%) y el pan dulce (24.61%) los más consumidos por lo/as
participantes de este estudio.

Se buscó la incidencia en el consumo de azucares dentro la dieta ocupando el


azúcar (76.92%) el primer lugar, seguido del agua de sabor preparada (42.3%). A
esto, podemos agregar que los dulces y postres son alimentos muy comunes que
adquieren en esta etapa. Sobre las golosinas saladas, el 19.6% por ciento de esta
muestra las consume todos los días, 37.7% alguna vez a la semana y 35.5% a
veces. Sólo 7.1% dijeron que nunca.

Los jóvenes también son habituales consumidores de comida rápida: 63.2%


recurren a esos productos a diario, 36.4% habitualmente durante la semana.
El 49% de los encuestados aseguraron consumir refresco diariamente y 3.2%
jamás. El pan es otro producto infaltable en la dieta de los jóvenes: 81.5% lo
comen todos los días, 15.9% alguna vez a la semana, 2.6% de vez en cuando.

Se observó dentro de los alimentos de origen animal y sus derivados a la pechuga


sin piel (76.92%) seguido del huevo (65.38%) como las más consumidas por la
población muestra, dentro de sus derivados se encontraron los embutidos de pavo
(34.61%) con mayor incidencia. Dentro de los pescados y mariscos se observó al
atún con un 42.3% como el más consumido. La carne de res (26.9%) se ubica en
primer lugar seguido de sus derivados con mayor consumo siendo el queso panela
y Oaxaca (61.53%).

Dentro de los cereales de maíz la tortilla obtuvo el mayor porcentaje en consumo


(88.46%), seguido de la tortilla de harina (15.38%) dentro de los cereales de trigo.

Los tubérculos y otros cereales se mostraron como alimentos de alto consumo en


los que destacaron la papa (69.23%) y el arroz (26.92%).

Se presentan los resultados de verduras y frutas, en donde se obtuvieron


resultados positivos de 69.23% para verduras y 84.61% para frutas, lo que
destaca a la población con un mayor consumo de éstas.

CONCLUSIONES.

Al realizar la presente investigación, nos propusimos conocer los factores de


riesgo asociados al desarrollo de sobrepeso y obesidad en adolescentes, de
donde se obtuvieron resultados que al analizarlos permiten concluir que los
hábitos de alimentación en los alumnos del PIRC representan un factor de riesgo
para desarrollar futuras complicaciones.
Las frecuencias de consumo mostraron que los/as 38 participantes tienen una
mala alimentación y por lo tanto un déficit en el consumo de vitaminas y minerales,
esto ocurre ya sea por la falta de posibilidad económica o por la cultura de cada
uno/a de ellos/as, lo que nos lleva a deducir que estos hábitos de alimentación
pueden influir para desarrollar complicaciones en su salud en el futuro, así como la
aparición de enfermedades crónicas.

Esta muestra de alumnos/as NO lleva un estilo de vida correcto, lo cual se vio


reflejado en el momento en que la mayoría de los alumnos/as expresaron tener
antecedentes familiares con obesidad y/o diabetes y aun así, es nula o muy ligera
la actividad física que realiza esta muestra de adolescentes, a pesar de su edad.
Lo cual indica la falta de concientización en dos sentidos: 1) sobre lo que
representa este problema de salud pública y Además, considerar que con estos
hábitos su estado de estado de salud es bueno, y que el 70% de ellos/as admitan
que están por arriba del peso que les gustaría tener.

El consumo de líquidos es muy limitado, ya que poco menos de la mitad de la


muestra consume 8 vasos de agua natural, la mayoría de ellos consumen
refrescos, jugos, leche, lo que resulta riesgoso para ellos/as.

Como factor de riesgo también se puede encontrar que hay un alto consumo de
azúcar, caramelos y bebidas dulces, lo cual resulta perjudicial, ya que puede ser
un factor predisponente de diabetes.

Unos factores tienen estos alumnos/as a su favor, el consumo de frutas y verduras


que realizan es bueno, porque todos/as lo consumen de manera diaria, lo cual,
según la OMS, resulta un factor protector de la salud de los seres humanos.

PROPUESTAS:

1. Las respuestas destacadas dan la posibilidad de rediseñar el estudio para


profundizar en las respuestas, al conocer los posibles factores asociados al
desarrollo de sobrepeso y obesidad en adolescentes con la finalidad de
implementar un programa de prevención en el PIRC.

2. Se propone implementar y rediseñar un instrumento para identificar factores


asociados al desarrollo de sobrepeso y obesidad, de tal forma que se puedan
tener resultados que permitan orientar acciones para formar la consciencia en
los/as adolescentes y que puedan tener elementos que contribuyan a fomentar en
ellos/as estilos de alimentación saludables.

3. Los resultados obtenidos mostraron alto consumo de comida rápida, por lo que
deben servir de base para evaluar los productos que se ofertan en la tienda
escolar y de esta forma contribuir a la mejora de la calidad de los productos que se
ofertan para los/as alumnos/as. En esta medida se reforzará en los jóvenes, la
idea de consumir alimentos con mayores aportes nutricionales.

Referencias.

 Casanueva E, Kaufer-Horwitz M, Pérez AB, Arroyo P; Nutriología Médica, 3 a


ed: Panamericana; 2011: 119.
 Contreras G. Los hábitos alimentarios de estudiantes universitarios. Revista
Digital Universitaria. 2013; Vol. 14(10).
 Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la
Obesidad y la Diabetes. [Internet]. México. 2013. [Consultado 31 de marzo
2014] Disponible en:
http://promocion.salud.gob.mx/dgps/descargas1/estrategia/Estrategia_con_
portada.pdf.
 Gordis, L. EPIDEMIOLOGÍA. 3ª ed. México: Mosby; 2005: 47.
 Grandi C; Maccarone MB; Luchtenberg G; Rittler M. La obesidad materna
como factor de riesgo para defectos congénitos. Revista del Hospital
Materno Infantil.
 NOM-008-SSA3-2010. Para el tratamiento integral del sobrepeso y la
obesidad.
 Ramón Sardá, 2012; Vol. 31(3): 100-111.
 Organización Mundial de la Salud. Definición de Nutrición. [Citado en 16 de
marzo del 2014]. Disponible en http://www.who.int/topics/nutrition/es/15-01-
14/17:40.