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Sentencia 341/2007, por Mayoría, de la Corte Marcial.

“…el artículo 261 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en relación a la jurisdicción


militar, prevé que: “...La jurisdicción penal militar es parte integrante del Poder Judicial, y sus jueces o juezas
serán seleccionados por concurso. Su ámbito de competencia, organización y modalidades de funcionamiento
se regirán por el sistema acusatorio y de acuerdo con lo previsto e el Código Orgánico de Justicia Militar. La
comisión de los delitos comunes, violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, serán
juzgados por los tribunales ordinarios. La competencia de los tribunales militares se limita a delitos de
naturaleza militar. La ley regulará lo relativo a las jurisdicciones especiales y a la competencia, organización y
funcionamientos de los tribunales en cuanto no esté previsto en esta Constitución...”

Por su parte, la Exposición de Motivos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al referirse


al Capitulo III, denominado “Del Poder Judicial y del Sistema de Justicia”, del Titulo IV de la Constitución
contiene: “La jurisdicción penal militar será integrante del Poder Judicial y sus jueces serán seleccionadas por
concurso. La competencia de los tribunales militares se limita a la materia estrictamente militar. En todo caso,
los delitos comunes, las violaciones de los derechos humanos o crímenes de lesa humanidad, serán procesados
y juzgados por los tribunales ordinarias, sin excepción alguna.”

En tal sentido, la Sentencia Nº 2187 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha
veintinueve de julio de dos mil cinco, estableció que: “El fuero de atracción hacia la jurisdicción que habrá de
conocer, dependerá del delito imputado…”.

(…)

De igual forma la sentencia Nº 750 del veintitrés de octubre de dos mil uno, (caso: Alejandro Sicat Torres), de
la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, que: “…los delitos comunes serán juzgados por los
tribunales ordinarios y la competencia de los tribunales militares se limitará a las infracciones de naturaleza
militar. En consecuencia deben entenderse por estos delitos aquellas infracciones que atenten a los deberes
militares. La Constitución resuelve, en esta forma las viejas dudas existentes al respecto y lo hace aplicando el
principio de la igualdad: no existe fuero castrense en razón de las personas que cometan o sean víctimas de
delitos, sino que la jurisdicción sigue a la naturaleza de la infracción…”.

Así mismo la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia Nº 1256, del once de junio de
dos mil dos, en relación a la competencia de los Tribunales Militares, señaló que: “…conforme al dispositivo
expresó del artículo 261 de la Constitución, los delitos comunes cometidos por militares, aun cuando sea en
ejercicio de funciones militares, en actos de servicio, en comisiones o con ocasión de ellas o encontrándose
dentro o fuera de las instalaciones militares, deben ser juzgados por los tribunales ordinarios, sin que pueda
establecerse ninguna excepción en este sentido y la jurisdicción militar se limita al juzgamiento de los delitos
militares tipificados en las leyes especiales que regulan esta materia, de forma tal que es la naturaleza del
delito lo que determina en todos los casos la jurisdicción que debe juzgarlo… Por lo tanto, en el caso de autos,
al estar previsto el delito que se imputa -homicidio- en el Código Penal y no en una ley especial que somete las
conductas antijurídicas tipificadas en ella a una jurisdicción penal especial -militar- como sucede con el Código
Orgánico de Justicia Militar, la demanda que da lugar a la acción interpuesta ante esta sede debe tramitarse
por los órganos de la jurisdicción penal ordinaria… De lo anterior se desprende que debe desaplicarse al
presente caso, por contradecir la señalada norma constitucional, el artículo 123 numeral 3 del Código Orgánico
de Justicia Militar, publicado en la Gaceta Oficial N° 5.263, Extraordinario del 17 de septiembre de 1998.
(Omissis)... En tal sentido, debe tomarse en cuenta que, de acuerdo con el artículo 75 del mencionado Código
‘Si alguno de los delitos conexos corresponde a la competencia del Juez ordinario y otros a la de jueces
especiales, el conocimiento de la causa corresponderá a la jurisdicción penal ordinaria’ y aun cuando los
imputados en la causa penal resultaren acusados simultáneamente por delitos comunes y delitos militares,
será el juez penal ordinario quien deberá juzgar también estos últimos…”.

En este mismo sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia del seis de mayo
de dos mil cinco, Nº 784 (caso: Luis Rafael Pérez Brito), asentó “…Resultando que en el presente caso, se está
en presencia de un delito de lesiones graves, por lo que de acuerdo con lo establecido en la sentencia
parcialmente transcrita, nos encontramos ante un tipo delictual cuya competencia le corresponde a la
jurisdicción penal ordinaria y no a la militar…”.

Del caso en estudio se evidencia, que…el Tribunal Militar…de Control del Circuito Judicial Penal Militar con
sede en…dictó sentencia contra el ciudadano Teniente (EJ)… titular de la Cédula de Identidad Nº… en el que lo
condenó por la comisión del delito de HOMICIDIO CULPOSO, previsto y sancionado en el artículo 409 del
Código Penal.

En consecuencia, atendiendo a la naturaleza de los delitos que se le imputan, tipificados en el Código Penal, la
Corte Marcial declara, que la competencia para continuar conociendo la causa contra ciudadano Teniente
(EJ)… titular de la Cédula de Identidad Nº…, corresponde a los órganos de la jurisdicción penal ordinaria”…

Es por ello que esta Alzada, revisadas como fueron las actas que conforman la presente causa y conforme a lo
establecido en la Jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia, procede a declarar su incompetencia; por
cuanto la Fiscal Militar…de…presentó escrito de acusación contra el ciudadano Teniente (EJ)…titular de la
Cédula de Identidad Nº…por la comisión del delito de HOMICIDIO CULPOSO, previsto y sancionado en el
artículo 409 del Código Penal Venezolano.

Por consiguiente, esta Corte Marcial, como se señaló anteriormente, de conformidad con las disposiciones
señaladas del Código Adjetivo, declara la nulidad de la sentencia dictada contra el acusado ciudadano Teniente
(EJ)…titular de la Cédula de Identidad Nº…por el Tribunal Militar…de Control del Circuito Judicial Penal Militar
con sede en… así como también, todas las actuaciones emitidas con posterioridad a ella.

En virtud de lo anteriormente expuesto se abstiene de conocer y resolver el recurso de apelación interpuesto


por el ciudadano Defensor Público Militar.

(…)

VOTO SALVADO

Mateo 22: 20-21. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo:
Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

Quienes suscriben, General de Brigada (EJ) FRANCISCO RIVAS RODRIGUEZ y Coronel (AV) EDALBERTO
CONTRERAS CORREA, Magistrados de la Corte Marcial de la República Bolivariana de Venezuela, lamentamos
disentir de los honorables Colegas Magistrados en relación con la opinión sostenida por ellos en la decisión
que antecede, opinión mayoritaria que los Magistrados Disidentes respetan, pero no comparten, razón por la
que se permite salvar sus votos, basándose en los siguientes argumentos:

Quienes aquí disienten, consideran que la Corte Marcial no ha debido declinar la competencia de la presente
causa en la jurisdicción ordinaria, por cuanto si bien es cierto, el delito que nos ocupa es un delito común,
“HOMICIDIO CULPOSO”, el hecho se suscitó entre militares, dentro de una Unidad Militar y estando en actos
del servicio los sujetos activo y pasivo del delito. Y tampoco ha debido anular de oficio, la sentencia dictada por
el Tribunal Militar…al admitir los hechos en la causa por el delito de HOMICIDIO CULPOSO, que se le seguía,
por cuanto las nulidades de oficio sólo proceden en beneficio del imputado o del acusado, observando quienes
aquí disienten, que retrotraer la causa al estado de que se celebre nuevamente una audiencia preliminar en la
jurisdicción penal ordinaria, le causaría un gravamen irreparable al TENIENTE (EJ)… por cuanto su causa ya se
encontraba en fase de ejecución.

En el caso que nos ocupa, consideramos que el Juez Penal Militar está en mejores condiciones que el Juez
Penal Ordinario para apreciar si hubo negligencia o imprudencia al momento de manipular el armamento.
Asimismo, si se cumplieron con las normas, manuales, instructivos y reglamentos previstos para el personal
militar que cumple funciones en los parques de armas. Si bien es cierto, el delito es común, la infracción que lo
origina o lo causa, es una infracción de naturaleza militar, es decir, la imprudencia en el momento de
manipular un armamento.

Consideramos que ya es hora de cambiar el criterio sostenido por las Salas Constitucional y de Casación Penal
del Tribunal Supremo de Justicia, mediante el cual todo delito tipificado en el Código Penal debe ser conocido
por los Tribunales Ordinarios y solamente corresponde al conocimiento de los Tribunales Militares, aquellos
delitos tipificados en el Código Orgánico de Justicia Militar.

Convencidos como estamos, de que es la jurisdicción militar la competente para conocer del presente caso, y
de que el Juez de la jurisdicción ordinaria que reciba el expediente planteará el respectivo conflicto de
competencia de no conocer, nos permitimos hacer las consideraciones siguientes a la Sala de Casación Penal
del Tribunal Supremo de Justicia, que en definitiva será el Tribunal que va a decidir qué jurisdicción es la
competente para conocer el caso.

El artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, establece textualmente:

Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas; en consecuencia:

4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las jurisdicciones ordinarias o
especiales, con las garantías establecidas en esta Constitución y en la Ley.

De la interpretación de este artículo constitucional, se desprende que cuando la infracción sea de naturaleza
militar, el juez natural para conocer de la causa es el juez de la jurisdicción militar.

“Dad a la jurisdicción militar lo que es de la jurisdicción militar y dad a la jurisdicción ordinaria lo que es de la
jurisdicción ordinaria”. De allí la alusión a los versículos bíblicos al introito de este voto salvado.

En reiterada jurisprudencia de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia (Sentencia Nº 750 del
23 de octubre de 2001, caso Alejandro Sicat Torres) y en decisiones de la Sala Constitucional (Nº 1256 del 11
de junio de 2002 y Nº 784 del 6 de mayo de 2005, caso Luis Rafael Pérez Brito), se ha asentado el criterio de
que los delitos comunes deben ser conocidos por los Tribunales ordinarios y que la jurisdicción militar se limita
al juzgamiento de los delitos de naturaleza militar tipificados en el Código Orgánico de Justicia Militar.

Este criterio, hasta ahora sostenido por la Sala Constitucional y por la Sala de Casación Penal del Tribunal
Supremo de Justicia, reduce ostensiblemente la competencia de los tribunales militares.

Observamos entonces una contradicción elemental, ya que mientras la Constitución de la República


Bolivariana de Venezuela, le da a la jurisdicción Penal Militar, rango constitucional, el concepto que hasta
ahora se ha venido utilizando de delito de naturaleza militar es muy restringido.

Ahora bien, el actual Código Orgánico de Justicia Militar, es un código preconstitucional en el que sus normas
adjetivas y sustantivas están tácitamente derogadas, desfasado de la nueva misión, fines y funciones de la
Fuerza Armada Nacional. En consecuencia, no es a este código vetusto, el que la Constitución hace referencia,
sino a un Nuevo Código Orgánico de Justicia Militar que recoja los principios de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, dada a la nueva misión que tiene la Fuerza Armada Nacional en la sociedad.

Es importante señalar que el artículo 261 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,


establece lo siguiente: La competencia de los Tribunales Militares se limita a delitos de naturaleza militar.
Ahora bien, es criterio de quienes aquí disienten, que este artículo no se puede interpretar aislado de otros
artículos que tienen conexión y que guardan con él, estrecha relación. Uno de esos artículos es el artículo 328
Constitucional “De La Fuerza Armada Nacional”, y los artículos 2, 3 y 4 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada
Nacional, artículos estos, donde se establecen cual es la misión, las funciones y fines de la Fuerza Armada
Nacional.

El artículo 328 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, establece textualmente: “La Fuerza
Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por
el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio
geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la
participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la ley…Sus pilares
fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación…”

Para estos disidentes, ya es hora de adaptar el concepto de delitos de naturaleza militar a la luz de los nuevos
tiempos, a la luz del nuevo pensamiento militar, en el sentido de incorporar a ese concepto los delitos que
atenten contra las nuevas funciones, fines y misión asignados a la Fuerza Armada Nacional en la Constitución
Bolivariana.

Entonces, podemos entender como delitos de naturaleza militar aquellos delitos que atenten contra la misión,
fines y funciones de la Fuerza Armada Nacional establecidos en la Constitución de la República Bolivariana
Venezuela y en la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional.

Este nuevo concepto, que debe ser recogido por el nuevo Código Orgánico de Justicia Militar, en vez de
restringir, el ámbito de competencia de los tribunales militares, lo amplia, por cuanto la Fuerza Armada
Nacional, tiene nuevas funciones asignadas en la Constitución del 99, que no tenía en la Constitución del 61.

Esta nueva interpretación permitiría conocer ante los tribunales militares causas muy diversas, como por
ejemplo, homicidios y lesiones que suceden a diario, en donde se ven involucrados miembros de la Guardia
Nacional en funciones de Seguridad Urbana, en el mantenimiento del orden interno. Así mismo, posibilitaría
que los tribunales militares se avocaran al conocimiento de delitos cometidos por miembros de la Fuerza
Armada Nacional, cuando estos participen activamente en el desarrollo Nacional.

Con este nuevo concepto de delito de naturaleza militar, muchos delitos que se cometen en la frontera, en los
teatros de operaciones, tales como el secuestro, abigeato, extorsión, resistencia a la autoridad y otros delitos
comunes previstos en el Código Penal y no tipificados en el actual Código Orgánico de Justicia Militar, podrían
ser enjuiciados en los tribunales militares por cuanto esos delitos atentan contra la independencia y soberanía
de la Nación y violan la integridad del espacio geográfico, es decir están reñidos contra una de las funciones
asignadas a la Fuerza Armada Nacional en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Con este Voto Salvado pretendemos sensibilizar a los Honorables Magistrados de la Sala de Casación Penal y
de la Sala Constitucional de las nuevas funciones, fines y misión que la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela le asigna a la Fuerza Armada Nacional.

Queda en estos términos expuesto los fundamentos jurídicos de quienes disienten, a los veintisiete días del
mes de marzo de dos mil siete.