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Ingeniería Biomédica

Ma. Fernanda del Toro Tolentino

EL MOVIMIENTO EN EL CUERPO HUMANO

El cuerpo humano está hecho para mantenerse casi siempre en


movimiento.

Los seres vivos realizamos movimientos en respuesta a diferentes


estímulos que recibimos del exterior, es decir, del medio ambiente. Pero también
hay estímulos internos de nuestro organismo que implican movimiento, para
lograrlo intervienen partes y sistemas como los que describimos a continuación:

El esqueleto. Que sirve de soporte de nuestro cuerpo, está formado por


huesos, articulaciones y cartílago. Ayuda al movimiento, almacena minerales,
produce las células de la sangre y protege los órganos internos.

Las articulaciones. Las cuales intervienen para el desarrollo del


movimiento, son el conjunto de estructuras que permiten la unión de dos o más
huesos, y son fundamentales para que el aparato locomotor trabaje
adecuadamente.

El sistema muscular. Con el que podemos adoptar diferentes posiciones


con el cuerpo. Al girar o parpadear interviene el sistema muscular, responsable de
que varios de los órganos muevan sustancias de un lugar a otro, como la sangre y
demás fluidos corporales.

El sistema nervioso. Que permite el trabajo armonioso entre el esqueleto,


las articulaciones y los músculos para que puedan trabajar generando el
movimiento.

El sistema nervioso, formado por el cerebro, la espina dorsal y los nervios,


es el encargado de transmitir la información a través del cuerpo. Este sistema se
encarga de detectar también los cambios en el ambiente, y como resultado de
esto se dan ciertas respuestas, entre ellas el movimiento.

Pero con el paso del tiempo nuestro cuerpo pierde movilidad debido a que
en la columna vertebral, que es una de las partes más flexibles del cuerpo, van
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creciendo protuberancias óseas que se van endureciendo y le quitan flexibilidad a


la columna.

El sistema musculoesquelético

Todas las veces que corres por los pasillos porque llegas tarde a clase,
marcas a favor de tu equipo durante un partido, o juegas a billar con tus amigos,
utilizas los huesos, los músculos y las articulaciones. Sin estas importantes partes
del cuerpo, tendrías graves dificultades: no podrías sentarte, ponerte de pie,
andar, ni hacer ninguna de las actividades que realizas a diario.

De pies a cabeza, los huesos proporcionan sostén al cuerpo y ayudan a


darle forma. El cráneo protege el cerebro y da forma a la cara. La médula espinal,
un canal de intercambio de mensajes entre el cerebro y el cuerpo, está protegida
por la columna vertebral o espina dorsal. Las costillas forman una caja protectora
que alberga el corazón, los pulmones, el hígado y el bazo; y la pelvis protege la
vejiga, los intestinos y, en las mujeres, los órganos reproductores. Aunque son
muy ligeros, los huesos son lo suficientemente fuertes para soportar todo nuestro
peso.

Las articulaciones se encuentran en las uniones entre huesos adyacentes.


Hacen que el esqueleto sea flexible; sin ellas, el movimiento sería imposible.
Los músculos también son necesarios para el movimiento: son las masas de tejido
elástico y resistente que tiran de los huesos cuando nos movemos.

En conjunto, los huesos, los músculos y las articulaciones (junto con los
tendones, los ligamentos y los cartílagos) conforman el sistema
musculoesquelético que nos permite realizar las actividades físicas cotidianas.

Potencial de acción

El movimiento de una señal a través de la neurona y su axón es toda


cuestión de iones. Un ion es una partícula cargada, como Na+, el ion de Sodio.
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Tiene una carga positiva, porque ha perdido un electrón. Otros iones, por
supuesto, están cargados negativamente.

Las células tienen membranas que están hechas de moléculas lipídicas


(grasas), y previenen que la mayoría de las cosas salgan o entren en la célula.
Pero por toda la membrana celular hay proteínas que sobresalen por los dos lados
la membrana. Algunas son canales iónicos.

La mayoría de los canales iónicos simplemente permiten a los iones fluir dentro
o fuera de la célula. Cuando dibujamos diagramas, normalmente pintamos esos
canales como si fuesen pequeños agujeros en la membrana celular. Son, como he
dicho, proteínas realmente complejas. Cuando un ion se une a una de estas
proteínas, la proteína cambia de forma, y al hacerlo lleva al ion al otro lado de la
membrana, donde es liberado. La tendencia normal es para todo lo que hay dentro
y fuera de la célula mantener un equilibrio de esta forma: Si hay demasiado de una
sustancia en un lado, fluye hacia el otro, hasta que hay un equilibrio; Si hay
demasiados iones positivos o negativos en una parte, tienden a moverse hacia la
otra parte, hasta que hay equilibrio.

Algunos canales son llamados puertas. Ellas pueden, dependiendo de su


medio, abrirse o cerrarse. Para algunas, es una cuestión de que sustancias se
unen a una parte de la puerta. Para otras, es un cambio en el equilibrio positivo-
negativo el que causa que se abran o cierren. En una neurona, hay muchas de
estas puertas, incluyendo puertas de sodio y puertas de potasio. Algunas de estas
responden a cambios en el equilibrio positivo-negativo.

Otros canales iónicos son llamados bombas. Ellos usan la energía suministrada
por la célula para realmente bombear iones dentro o fuera de la célula, o sea por
la fuerza. Los mejores ejemplos son las bombas sodio – potasio en las
membranas neuronales. Estas bombas empujan el sodio fuera de la célula, y los
iones de potasio (K+) dentro de la célula. Están realmente manteniendo
un desequilibrio de estas sustancias.
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Por lo tanto, cuando un axón está en reposo, los aniones le dan una carga
negativa, las bombas de sodio hacen entrar al sodio y al potasio, y las puertas de
sodio y las de potasio se cierran todas. A causa de la diferencia positiva-negativa
entre dentro y fuera, este estado de descanso se llama potencial de descanso. La
palabra potencial se refiere al hecho de que hay un potencial para el cambio aquí.
Usamos el mismo término para referirnos a una batería que está sin conectar a
nada: también tiene un potencial de descanso.

Cuando se producen cambios en las membranas de las dendritas y el cuerpo


de la célula alcanza el axón, las puertas de sodio responden: algunas se abren y
dejan al sodio entrar, por lo que el interior empieza a volverse negativo. Si alcanza
un cierto nivel, llamado umbral, más puertas de sodio responden y dejan entrar
más iones…

Entonces tenemos lo que se llama un potencial de acción – un intercambio de


iones que corre a lo largo de la longitud del axón. Muchos iones de sodio entran,
por un corto espacio de tiempo, la diferencia entre dentro y fuera de la célula se
invierte: El interior es positivo y el exterior es negativo.

Entonces la situación cambia: Las puertas de sodio se cierran y las puertas de


potasio se abren. El potasio se precipita fuera de la célula, lo cual lleva a la carga
en el interior de la célula de vuelta a donde estaba – negativa en el interior,
positiva en el exterior.

Ahora todo esto sucede en un pequeño segmente del axón a la vez: el sodio
entra en la sección uno; esto lleva al potasio a empezar a irse fuera de la sección
uno y al sodio a empezar a entrar en la sección dos; lo que lleva al potasio a salir
de la sección dos y al sodio a entrar en la sección tres; y así – como una línea de
fichas de dominó cayendo.

La funda de mielina alrededor de muchos axones acelera este proceso


considerablemente: en lugar de un pequeño segmento disparando la acción al
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segmento más cercano, los cambios “saltan” de un hueco en la funda hasta el


siguiente. Esto es llamado conducción saltatoria.

Cuando el potencial de acción alcanza el final del axón, provoca que otro ion (el
calcio, Ca++) entre en la célula, lo que lleva a que las vesículas – las pequeñas
burbujas llenas de neurotransmisores, liberen sus contenidos en el espacio
sináptico.

Placa motora

Una neurona motora (motoneurona) es la neurona que emite el impulso causante


de la contracción de la fibra muscular, es decir, conduce los impulsos del cerebro y
la médula espinal hacia los efectores (músculos). La neurona motora y el conjunto
de todas las fibras musculares a las que estimula constituyen una unidad motora.
Ramas de una misma motoneurona pueden llegar a inervar hasta 500 fibras
musculares, sin embargo mientras más fino es el movimiento que debe efectuar el
músculo, menor es el tamaño de la unidad motora, existiendo situaciones en que
cada fibra nerviosa inerva sólo una fibra muscular.