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MARCO TEÓRICO

UNIDAD DE ALBAÑILERIA
La unidad de albañilería es el componente básico para la construcción de la albañilería. Se elabora
de materias primas diversas: la arcilla, el concreto de cemento portland y la mezcla de sílice y cal
son las principales. Se forma mediante el moldeo, empleado en combinación con diferentes
métodos de compactación, o por extrusión. Finalmente, se produce en condiciones
extremadamente disímiles: en sofisticadas fábricas, bajo estricto control industrial, o en precarias
canchas, muchas veces provisionales, incluso al pie de la obra en la que serpa utilizada, mediante
procedimientos rudimentarios y sin ningún control de calidad. No debe extrañar, entonces, que las
formas, tipos de dimensiones y pesos sean de variedad prácticamente ilimitada, y que la calidad
de las unidades (medida por el valor y por el coeficiente de variación de sus propiedades
significativas) cubra todo el rango, desde el pésimo hasta el excelente.

Es indudable que la racionalización de las unidades de albañilería, aplicada sobre todo para definir
tipos y dimensiones preferidas o estándar y para clasificarlas de acuerdo con su calidad, es la
piedra angular del desarrollo de la albañilería estructural. No es posible pensar que el desarrollo
de la albañilería estructural será viable, salvo en sectores reducidos y aislados de la actividad
constructora, si la producción de unidades de albañilería es, en todo sentido, irrestricta y caótica.

Las unidades de albañilería se denominan ladrillos o bloques. Los ladrillos se caracterizan por tener
dimensiones particularmente el ancho y pesos que los hacen manejables con una sola mano en el
proceso de asentado. El ladrillo tradicional es una pieza pequeña que usualmente no tiene un
ancho a mayor de 10 a 12 cm, y cuyo peso no excede de los 4 Kg.

Figura 1. Ladrillo King Kong. Manejo con una sola mano


Lamentablemente, en muchas oportunidades, las industrias de ladrillo han decidido las
dimensiones y pesos de las unidades que producen basándose, exclusivamente, en condiciones
industriales y comerciales, sin tener en cuenta el proceso de construcción de la albañilería; el
resultado de esta decisión ha sido ladrillos cada vez más anchos y pesados que llegan a ser difíciles
o imposibles de manipular adecuadamente en obra. Una segunda característica de los ladrillos,
adicional a la ya mencionada, es que normalmente el fabricante solo forma la pieza estándar; el
resto de las piezas necesarias para la construcción, tales como terminales, cartabones y
esquineros, tiene que ser cortados en obra. Este corte lo hace el albañil con sus herramientas
tradicionales.

CONSTRUCCIÓN DE LOS PRISMAS DE ALBAÑILERIA (PILAS)


El parámetro principal de las pilas de albañilería a definir en esta investigación es determinar la
resistencia, esta característica se definió usando ensayos de laboratorio especificado en la Norma
Técnica de Edificación E.070 Albañilería (SENCICO 2004). Además, se tuvo en cuenta las siguientes
consideraciones:

 Facilidad constructiva, empleando un número entero de unidades.


 Almacenamiento en obra de las pilas.
 Facilidad en el trasporte desde la obra hasta el laboratorio.
 Maniobrabilidad en el laboratorio, al momento de colocar el refrentado a las pilas y en la
instalación de las pilas en la máquina de ensayo.

Con estas consideraciones se construyeron pilas de 3 hiladas.

Para la construcción de las pilas se siguieron los siguientes pasos:

PASO 1:

15 horas antes de la construcción de los prismas de albañilería se procedió a regar los ladrillos de
arcilla durante media hora.

PASO 2:

Las unidades se asentaron una sobre otra con las superficies limpias de polvo y sin agua libre. El
asentado se realizó presionando verticalmente las unidades sin bambolearlas.

PASO 3:

Las primas se construyeron verificando su verticalidad con una plomada y un nivel.

PASO 4:

El espesor de las juntas de mortero fue de 1 cm y se controló este grosor con una regla de madera
(escantillón), previamente esta regla se le hacen unas marcas que indican la altura de cada una de
las hiladas a colocar.

Con todos los prismas se tuvo mucho cuidado al momento de transportarlos, solo se movieron
para el proceso de refrentado una semana antes del ensayo y el mismo día del ensayo, teniendo
cuidado de no causar daños.
TECNICAS DE ENSAYO
En este capítulo se describirán los procedimientos empleados antes y en el día del ensayo de las
pilas de albañilería.

PREPARACIÓN PARA EL ENSAYO


Las pilas de albañilería antes de ser ensayadas fueron medidas. Se medió solamente la altura, ya
que el ancho y el largo de las pilas son iguales al ancho y largo de los ladrillos. La altura es la
medida comprendida entre los bordes de la cara superior e inferior del prisma. Para determinar la
altura se promediaron cuatro medidas provenientes de medir la altura en cada cara lateral del
prisma.

Para eliminar las irregularidades de las superficies en contacto con los cabezales del equipo de
ensayo, se utilizó un refrentado superior e inferior (figura 7.1), compuesto por una mezcla de yeso
y cemento; este refrentado se realizó una semana antes del día del ensayo, para así evitar posibles
problemas por falta de resistencia debido a un recubrimiento reciente. El refrentado de yeso y
cemento es una mezcla muy rica en cemento, por este motivo el tiempo de fraguado de la mezcla
es muy corto.

El procedimiento de refrentado con yeso – cemento comienza con el rellenado de las


perforaciones del prisma con papel, después se pasa una brocha con un sellador por toda la
superficie donde va a ir el refrentado, para después colocar perfiles de aluminio o tripley en las
cuatro caras superiores del prisma. La función de los perfiles es servir como encofrado del
recubrimiento. Finalmente se esparció uniformemente la mezcla con la ayuda de un badilejo y se
la dejó secar por un día, para después proceder de la misma manera con el recubrimiento del otro
extremo del prisma.
El refrentado superior e inferior del prisma deben ser paralelos, además el espesor promedio de la
capa de revestimiento no excederá de 3 mm, según el NTP 339.605. Método de Ensayos para la
Determinación de la Resistencia en Compresión de Prismas de Albañilería.

PROCEDIMIENTO SEGUIDO EN EL ENSAYO


El día del ensayo, se procedió a una última limpieza de las pilas de albañilería con una brocha para
retirar el polvo, luego fueron trasladadas hacia el lugar del ensayo.

El equipo de ensayo consta de un pórtico metálico de reacción, que sirve de apoyo a una celda de
carga en su extremo superior y a una gata hidráulica que se aloja en la parte inferior del pórtico,
accionada por una bomba eléctrica. Para realizar los ensayos se usó una celda de carga y una gata
hidráulica de 200 toneladas de capacidad. Los prismas a ensayar presentaban diferentes alturas,
debido a esto se redujo el espacio libre entre el cabezal superior (celda de carga) e inferior (gata
hidráulica) a razón de 10 centímetros por cada esbeltez.

Los platos de carga superior e inferior siempre fueron lo suficientemente grandes para albergar a
las caras extremas del prisma, sobrepasando la distancia mínima de 6 mm que debe existir entre el
borde libre del prisma y el borde del plato de carga (según el NTP 339.605).

Para instalar cada prisma en la máquina de ensayo, se limpiaron los platos de carga superior e
inferior para eliminar posibles residuos de otros ensayos, para luego colocar el prisma encima del
plato de carga inferior, luego, se alineó los ejes centroidales del espécimen con el centro de la
máquina de ensayo (figura 7.2).

El ensayo de compresión axial fue de carga controlada, a una velocidad de 5 ton/min. Las cargas
fueron aplicadas hasta provocar la rotura de las pilas, instante donde se registró la carga máxima
que puede soportar la pila de albañilería.

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