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PRIMER PARCIAL

1) Consigna Califique al ambiente como objeto de derecho, justificando sus dichos. (8


puntos)
2) b. Enumere y caracterice las acciones ambientales vigentes en el Ordenamiento Legal
Argentino. (8 puntos)
3) Formule un análisis crítico de la ley de presupuestos mínimos 25675 y relacione dicho
cuerpo normativo con los artículos 41 y 43 de la Constitución Nacional. (8 puntos)
4) En el orden jurídico, ¿qué es la energía? Enumere las clases de energías alternativas
limpias. (8 puntos)
5) Enuncie y explicite el régimen de jurisdicción y competencia en materia ambiental. (8
puntos)
6) Parte práctica: El Sr. Juan Romero ha sufrido un daño en sus cosechas debido a una
fumigación en el campo vecino.
A partir de este cuadro, esboce Ud. el planteamiento legal correspondiente a través de una
acción de daños. Especifique y plantéela, fundamentando legalmente su respuesta. (30
puntos)

7) Un camión cargado de repuestos de autos, los cuales están embalados en cajas con aceite
es transportado por la Empresa Beta S.A. desde la provincia de Entre Ríos a San Juan y al
pasar por Córdoba ocasiona un accidente colisionando con otro camión que transportaba
herbicidas. El impacto hace que los cajones se abran se derramen sobre un curso de agua
de la zona. Los vecinos de la zona alarmados por el accidente y sus posibles
consecuencias le solicitan los asesore jurídicamente. Elabore un informe por escrito
asesorándolos, e incluyendo los derechos y las acciones que les competen. (30 puntos)

1) Teniendo en cuenta el artículo 41 de la C.N. Que refiere a que todos los habitantes tienen el
derecho de gozar de un ambiente sano… en tal sentido es importante saber qué es el ambiente como
objeto del derecho. El concepto ambiente comprende toda la problemática ecológica general siendo
su tema capital el de la correcta utilización de los recursos a disposición en la biosfera. Es por ello
que se lo califica como:
a) Un bien jurídico (libro III, artículo 2311 de la C.C.) porque el ambiente es un conjunto de
cosas y circunstancias que influyen sobre el medio en el cual vive el hombre.
b) Noción compleja y racional.
c) Indivisible de goce y deber colectivo ya que el derecho ambiental es sustancialmente público,
la tutela del ambiente apunta al mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad y a lograr el
desarrollo sustentable como legado para las generaciones futuras.
d) Bien público, es de todos y debemos cuidarlo.
e) Noción unitaria. Noción de universalidad jurídica.
f) Su integración al conjunto le otorga una significación distinta a la original.
g) Indivisible (es un todo).
h) Derecho humano natural.
i) Bien limitado (porque hay que cuidar lo preservado).
j) Atributo del individuo.
k) Derecho de tercera general, en los que se protege el desarrollo de un ambiente sano y
equilibrado.
Esto hace a un desarrollo sostenible en el tiempo. Un bien jurídico que tutela a un interés general,
con noción compleja, holística y racional.

2) Las acciones ambientales intentan la recomposición del ambiente como el resarcimiento de


los daños y perjuicios. Las acciones ambientales vigentes son:

a- Acción de amparo colectivo: es esencial para la protección del ambiente y señala la importancia
del sistema judicial como control de la gestión ambiental y aplicación de la normativa ambiental.
Esta acción está consagrada en la Constitución Nacional, artículo 43, que en su primera parte
expresa: “Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no exista
otro medio judicial más idóneo contra todo acto u omisión de autoridades públicas o de particulares,
que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere o amenace con arbitrariedad o ilegalidad
manifiesta, derecho o garantías reconocidas por esta Constitución, un tratado o una ley”. Teniendo
en cuenta lo expresado se nota que cualquier persona podrá solicitar mediante la acción de amparo
la cesación de actividades generadoras de daño ambiental colectivo.

b- Acción declarativa de certeza: está es una acción procesal que tiene como objetivo preservar la
legalidad constitucional. A sí mismo, Augusto Morello sostiene que los requisitos para que esta
acción proceda son tres: incertidumbre, interés jurídico del promoviente y que no se disponga de
otro medio legal para ponerle termino al estado de incertidumbre. Es menester recalcar que esta
acción, dado que el bien jurídico tutelado es el ambiente, podrá ser iniciada no solo por las personas
directamente afectadas, sino también por otros sujetos, tales como el habitante del lugar afectado,
las asociaciones dedicadas a la defensa del ambiente y el defensor del pueblo.
c- Acción de recomposición del ambiente: Tutela reparadora Ocurrido el daño ambiental,
conforme el artículo 41 de la C.N. la obligación prioritaria es la de recomponer el ambiente. La ley
de presupuestos mínimos 25.675 regula la acción por daño ambiental colectivo, siguiendo los
postulados del citado dispositivo constitucional, en cuanto a que el daño ambiental generará,
prioritariamente, la obligación de recomponer, según lo establezca la ley, por lo que necesariamente
ese debe ser el objeto principal de la acción.

d- Acción indemnizatoria civil: la responsabilidad ambiental queda sometida al régimen de la Ley


Nº 19.300 y, en lo no previsto por ella, a las del título 35º del libro IV del Código Civil (artículo 53,
inciso 3º, Ley Nº 19.300). Tal régimen así integrado constituye el derecho común en materia de
responsabilidad ambiental y un régimen especial con relación al derecho común del Código Civil.
En lo que concierne a la responsabilidad por el daño civil originado por la lesión al medio ambiente
o alguno de sus componentes, se sujeta al régimen del derecho común, esta acción alude a que el
responsable de un daño ambiental no solo se encuentra obligado a resarcir económicamente a todas
las personas que han sufrido un perjuicio, sino también y primeramente a adoptar bajo su cargo, las
medidas necesarias para reparar el daño ambiental causado.

3) Teniendo en cuenta el artículo 41 de la C.N. que expresa que: “Todos los habitantes gozan del
derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades
productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y
tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de
recomponer, según lo establezca la ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos
naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la
información y educación ambientales. Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los
presupuestos mínimos de protección y a las provincias las necesarias para complementarlas, sin que
aquellas alteren las jurisdicciones locales”.

Del mismo modo el artículo 30 de la ley 25.675 instituye que producido el daño ambiental
colectivo tendrán legitimación para obtener la recomposición del ambiente dañado, el afectado, el
defensor del pueblo y las asociaciones no gubernamentales de defensa ambiental, conforme lo prevé
el artículo 43 de la C.N. asimismo quedara legitimado para la acción de recomposición o de
indemnización pertinente, la persona directamente damnificada por el hecho dañoso ocurrido en su
jurisdicción.
Deducida la demanda de daño ambiental colectivo por alguno de los titulares señalados, no podrán
interponerla los restantes, lo que no obsta a su derecho de intervenir como terceros.

Toda persona podrá solicitar mediante acción de amparo la cesación de actividades generadoras de
daño ambiental colectivo.

En conclusión, los artículos de la constitución nacional incluidos en la última reforma del año
1994 se preserva el derecho de las generaciones futuras a gozar de un ambiente sano, es por eso que
somos nosotros quienes tenemos la obligación de proteger el medio ambiente, haciendo un uso
racional de los recursos e impidiendo la contaminación del mismo en todas su formas. Tal es así,
que considero que la ley general del ambiente 25.675 complementa lo expuesto en la Constitución
Nacional.
4) La energía es la fuerza o propiedad física de la materia, asociada a otro recurso, sea este el sol,
el viento el agua, el calor interno de la tierra, los minerales y los combustibles. Jurídicamente es una
cosa susceptible de apropiación y comercialización, tiene una relación jurídica directa con las
energías alternativas limpias: las cuales son fuentes energéticas basadas en la utilización del sol, el
viento, el agua o la biomasa vegetal o animal. Utilizan recursos capaces de renovarse
ilimitadamente. Su impacto ambiental es de menor magnitud dado que además de no emplear
recursos finitos, no generan contaminantes. El uso extendido de fuentes de energía renovable
permite reconocer su autonomía con relación al recurso que la genera.

Los tipos de energías alternativas son:

a- Energía eólica: este tipo de energía aprovecha la energía cinética del viento y la convierte en
electricidad.
b- Energía solar térmica: Consiste en la utilización de paneles solares para calentar agua para usos
industriales, piscinas, calefacción o más comúnmente para agua caliente sanitaria.
c- Energía solar fotovoltaica: es la basada en la conversión fotovoltaica: transformación de la
radiación solar directamente en electricidad.

d- Mini-hidráulica: El agua en su transcurso por la superficie terrestre tiende, por la gravedad, a


ocupar las posiciones bajas y la energía que esto produce es explotable por las instalaciones
hidroeléctricas. Mini-hidráulica es el aprovechamiento hidroeléctrico de pequeño potencial

5) Con la reforma constitucional de 1994 al artículo 41, reconoce a todos los habitantes el
derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano y para que las actividades
productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras,
imponiendo también el deber de preservarlo.

Luego de establecer en su segundo párrafo que la protección de este derecho compete a las
“autoridades”, consigna en su tercer apartado que “Corresponde a la Nación dictar las normas que
contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias las necesarias para
complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales...”.

Según los principios constitucionales (art. 41, párrafo 3°), en los que se funda la jurisprudencia de
la CSJN, el ambiente es responsabilidad del titular originario de la jurisdicción, que no es otro que
quien ejerce la autoridad en el entorno natural y en la acción de las personas que inciden en ese
medio, máxime si no se advierte un supuesto de problemas ambientales compartidos por más de una
jurisdicción.

En efecto, corresponde reconocer a las autoridades locales la facultad de aplicar los criterios de
protección ambiental que consideren conducentes para el bienestar de la comunidad para la que
gobiernan, así como valorar y juzgar si los actos que llevan a cabo sus autoridades, en ejercicio de
poderes propios, afectan el bienestar perseguido, conclusión que procede de la Constitución
Nacional, la que, si bien establece que le cabe a la Nación "dictar las normas que contengan los
presupuestos mínimos de protección", reconoce expresamente las jurisdicciones locales en la
materia, las que no pueden ser alteradas.

Quiere decir pues que en el actual diseño constitucional las Provincias delegaron a la Nación la
facultad de “dictar normas que contengan los presupuestos mínimos de protección ambiental
válidos para todo el territorio de la República”, manteniendo la potestad de emitir aquellas
disposiciones que tengan por objeto su complementación. En los términos del artículo 41 de la
Constitución Nacional el Estado federal dicta normas mínimas que conforman un piso, y las
provincias quedan habilitadas a colocar un techo más alto para complementarlas.

Además, en la delimitación de facultades nacionales y provinciales con relación al medio ambiente


se agregan como claves hermenéuticas las cláusulas de los artículos 124, 2do. Párrafo y 75 inc. 30
de la Constitución Nacional, por las que “corresponde a las Provincias el dominio originario de los
recursos existentes en su territorio”, conservando las mismas, junto con los municipios, los poderes
de policía e imposición sobre los establecimientos de utilidad nacional, respectivamente.
Es decir que la competencia regulatoria corresponderá, como principio, a la provincia (o a la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires), salvo que el recurso sea interjurisdiccional, en cuyo caso
corresponderá la regulación federal.
6) NO COPIAR, ESTÁ MAL. En referencia al caso por daño que el Sr. Juan Romero ha sufrido
en sus cosechas debido a una fumigación en el campo vecino, corresponde primero procurar frente
al daño es su cesación. Generalmente los daños contra el medio ambiente son de carácter
continuado, permanente y en interés de todos, entonces lo más importante es que no se sigan
produciendo. El art. 2618 CC establece que el juez puede disponer (aún de oficio, y sin solicitar la
contracautela) la cesación del daño, incluso cuando medie autorización administrativa y el art. 30 §
3º LGA dice que sin perjuicio de la acción de recomposición cualquier persona puede solicitar la
cesación de actividades del daño. Es un reconocimiento de la tutela inhibitoria.
En segundo lugar, vamos a buscar una reparación del daño, como forma de proteger a toda la
naturaleza y al medio ambiente. El artículo 41 de la Constitución Nacional reza: “…El daño
ambiental genera prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley…” Allí
determina cuál es la sanción que corresponde aplicar a quien viola el deber de preservar el
ambiente, dañándolo. Esta sanción prevé la reparación en especie como contenido principal de la
demanda ambiental, es decir, la reposición de las cosas a su estado anterior, y por ende, la
recuperación del medio ambiente nocivamente alterado.

7) Por la presente cabe informar que en el caso de la demanda en contra del Sr. Juárez y su
empresa industrial “LO QUE VENGA SRL” por parte del Sr. Pérez, en razón de haber sufrido el
mismo un daño a causa de un producto adquirido a dicha empresa en el que se han utilizado
residuos industriales de la Fabrica mencionada. En respuesta a la solicitud por parte de los vecinos
próximo al curso de agua de la zona de Córdoba, se expresa que el Sr. Juárez ha cumplimentado con
la normativa vigente en función de la Ley 25612 (Gestión Integral de Residuos Industriales), al
confeccionar el documento conocido como “manifiesto” (artículos 21 y 22 de la ley 25612) con
todos los datos correspondientes a la naturaleza, cantidad origen y procesos de tratamientos o
eliminación u otra operación sobre los residuos en el producto adquirido por el Sr. Pérez, y la
transferencia de dicho producto a un transportista habilitado a tal fin. Llegando su responsabilidad
hasta la entrega del producto al transportista, quien queda con responsabilidad como guardián del
mismo (artículo28 de la ley 25612) hasta la entrega a los lugares autorizados de almacenamiento,
tratamiento o disposición final, cuyos titulares a su vez son también responsables de posibles daños
como guardianes o dueños (artículo 37 de la ley 25612). Es por eso que el Sr. Juárez ha cumplido
con lo normado en el artículo 42 de la ley25612 al haber obrado “con el empleo del debido cuidado
y atendiendo a las circunstancias del caso”, eximiéndose de la responsabilidad objetiva del
artículo1113 del Código Civil demostrando que no debe responder por los terceros intervinientes en
el proceso desatado a partir de la entrega del producto al transportista y de éste al depósito final.