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ENSAYO SOBRE TUTORÍA

Introducción
La Tutoría es una herramienta a través de la cual el maestro y alumno entran en comunicación
para resolver los diferentes problemas que presente en su vida académica, social o familiar.
En el docente se considera necesario el que acuda a preparación previa para que pueda
desempeñar muy bien este papel; pues es importante que le brinde al alumno el apoyo que
este requiere para mejorar su vida académica y profesional.
El tutor es aquella persona en la que el estudiante puede confiar, contarle un secreto que no
saldrá a la luz pública, manifestarle sus opiniones, sus contrariedades acerca de lo que no le
gusta, sus inquietudes, curiosidades, todo lo bueno y lo malo de lo que está viviendo o por lo
que está pasando en su vida escolar, social y algunas veces hasta familiar.
Cabe destacar que también es importante que las autoridades de las diferentes instituciones
educativas le den la importancia que requiere, así como el apoyo que necesita ya que para los
alumnos es una excelente herramienta en el desempeño de sus estudios, con ella se pueden
atender a tiempo los problemas o situaciones que estos presentan.
Se debe reconocer el apoyo que los docentes están brindando a los alumnos ya que en
muchas ocasiones es importante la disponibilidad y el tiempo para atenderlos como debe ser o
según requiera la situación.
Objetivo
Se pretende dar a conocer la importancia que tiene la tutoría en el desarrollo personal, social y
familiar de los estudiantes.
Desarrollo
El maestro se convierte en un confidente del alumno, debe saber guardar secretos, debe ser
una persona discreta, capaz de ayudar al alumno a enfrentar situaciones que les presentan en
su vida académica y a veces familiar.
La comunicación es muy importante ya que a través de ella el docente y el alumno logran
adentrarse en ese mundo de situaciones que requiere de atención; ya que muchos de ellos
tienen guardados tantos problemas, tantas cosas por las que han pasado y por que no en la
intimidad misma del alumno que también guarda sus dudas e inquietudes.
Una tutoría implica comunicación y confianza donde los chicos sepan que tienen ese apoyo u
orientación que necesitan según sea el caso. Es importante entonces que el alumno tenga la
suficiente confianza con su tutor para que pueda llevarse a cabo con el mayor de los
beneficios; claro que el maestro no es el único que le ayudará a resolver la situación que este
presente, tal vez necesite de apoyo de otros profesionales, por que no del psicólogo para que
le oriente en algún problema personal, familiar o social.
También se pueden conocer los sentimientos del alumno en ocasiones compartir con ellos
experiencias, pero no olvidar que son jóvenes y deben manifestar sus inconformidades, aunque
al escucharlos y darnos cuenta de que quizá están equivocados no por ello vamos a estar de
acuerdo con ellos en todo lo que nos comentan, también es bueno hacerles saber que hay
opciones y ellos son los únicos que pueden tomar una decisión, y en caso de cometer un error
reconocerlo, aceptarlo y por que no cambiar de opinión.
Fraude es cuando después se comenta o ventilan los problemas con sus compañeros.
El tutor no es aquel maestro que conoce los problemas de los alumnos y luego los comenta o
divulga con otros. No es el que presume “yo tengo” “yo hago” sino que al ganarse la confianza
de los alumnos debe convertirse casi en su baúl de secretos. También debe solapar o dejarse
llevar, pero no ser muy permisivo.
No debe presumir lo que sabe, lo que hace, mejor que deje se le reconozca por ellos mismos y
despierte la confianza que los muchachos de estos tiempos necesitan; ya que en ocasiones el
tutor sabe más cosas que los mismos padres de familia; pues está más cerca de ellos y los
conoce más.
La tutoría cuando es bien desarrollada o llevada a cabo da buenos resultados, frutos que no
podemos palpar o ver a simple vista como es un experimento químico donde al mezclar las
sustancias puedes observar las diferentes tonalidades que tiene la mezcla; quizá los cambios
se pueden dar, pero no observar de igual manera.
Ahora me pregunto: ¿Acaso no se daban las tutorías en otros tiempos?
Donde algunos docentes escuchaban la problemática que vivía el alumno, orientándolo,
guiándolo o en su caso ayudándolo a resolver algunos de sus problemas.
Ahora tiene un nombre donde nos damos cuenta de todas las situaciones por las que
atraviesan los alumnos, pero también sentimos el rechazo de algunos compañeros que creen
que el tutor es como un espía “se dará cuenta de lo que hago y tendré problemas, me llamarán
la atención”, comentarios que no dejamos de escuchar entre maestros.
Tenemos que ser personas maduras, conscientes y aceptar las críticas o comentarios que
nuestros compañeros nos hagan, pero ese celo profesional nos hace creer que nos están
vigilando.
Porque no hacer equipos y llevar a cabo el trabajo entre todos, sin el afán de pensar o creer
que unos son más que otros. El trabajo implica seriedad, responsabilidad, deseos de trabajar,
pero sobre todo ganas de sacar adelante a nuestros alumnos y con ello mejorar el nivel de
aprovechamiento de nuestra escuela.
La tutoría implica una responsabilidad en la que el docente debe concentrar la atención que el
docente debe concentrar la atención en el alumno, el cual al estar en la adolescencia considera
que tiene demasiados problemas en los que esta inmerso y desafortunadamente los padres no
se dan cuenta del daño que le están ocasionando ya que muchos de esos problemas son
precisamente originados en el seno familiar. Por eso también los padres deben estar enterados
de la función que desarrolla el tutor para que en el momento que se requiera de su presencia
en la escuela lo hagan con la mayor seguridad ya que van a encontrar apoyo en la solución de
sus problemas.
CONCLUSIONES
Es importante que los tutores tengan conocimiento del trabajo que van a realizar con sus
alumnos; saber en qué consiste, qué deben hacer, cómo actuar ante las situaciones que el
alumno presenta, y sobre todo cómo normativizar las dinámicas con los alumnos; por lo tanto
es indispensable que el tutor esté en constante preparación, desarrollo y crecimiento personal
sobre este aspecto.
Quienes han sido elegidos como tutores deben sentirse orgullosos, esto indica que hay
simpatía y confianza entre los alumnos, que les gusta su forma de trabajar o su forma de ser;
sin embargo el profesor adquiere un compromiso y una responsabilidad y debe encausar u
orientar a quienes lo escogieron como tutor.
El tutor tiene limitaciones, los mismos alumnos las marcan, por lo tanto el tutor debe respetar,
pues algunos alumnos pueden pensar que se trata de invadir su intimidad, su espacio; los
tutores deben ser cuidadosos para tratar la problemática que los alumnos presentan y no crear
conflictos. No todos los problemas los puede resolver el tutor, se debe acudir a la ayuda de
especialistas siempre y cuando el alumno esté dispuesto a tratar su situación más allá, en
algunos casos con la ayuda de algún psicólogo; al tutor le corresponde hacer la cita, estar al
tanto de que realmente asiste a ellas para conocer después su resultado.
Lo importante es que el alumno sepa que no está sólo, que tiene a su lado a alguien que lo
puede guiar en los momentos que él lo necesite. No se debe olvidar que es parte del trabajo y
responsabilidad saber encausarlos, pero no por ello darles todo siempre a la mano, ya que
deben valerse por sí mismos, pues es parte de su crecimiento y desarrollo como personas.
Por lo anterior es importante reconocer el esfuerzo que muchos de ellos realizan al llevar a
cabo esta actividad que no a todos agrada, pues requiere de tiempo y dedicación para obtener
buenos resultados.