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1 Tes.

5: 14 “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que


alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con
todos”

¿Qué pasaría si invertimos un poco esta exhortación? “También os rogamos, hermanos, que
alentéis a los ociosos, que sostengáis a los de poco ánimo, que amonestéis a los débiles, que
seáis pacientes para con todos” debemos comprender en que situación están nuestros
hermanos o si no “podemos estar rascando donde no pica” Usar el método correcto con la
persona equivocada no produciría los cambios deseados. Al contrario, produciría más
problemas en lugar de ayudar a una solución. Pablo en sus carta usaba un estilo diferente
para comunicarse con sus hermanos según su situación, hay quienes piensan que siempre
hay que decir las cosas de manera confrontacional hasta llegan a decir “así soy yo, digo la
verdad siempre” pero el problema no es la verdad, es la manera que comunicamos esa
verdad, alguien a dicho “la verdad en un momento inapropiado es peor que una mentira”
Pablo escribió de manera muy dura a los de Galacia, pero cambió su estilo con los de
Filipenses y Tesalonicenses, se llegó a humillar con la carta a Filemón, habló en términos
doctrinales y teológicos en Romanos, pero fue práctico en Corintios. Así también nosotros
debemos saber en que situación esta nuestro hermano para saber como dirigirnos a él, no
siempre debemos adoptar el mismo estilo, hay veces que nuestro hermano no necesitará una
exhortación doctrinal sino experiencial, quizá hay veces que se de lo inverso, pero Dios
debe darnos el discernimiento para cada situación.
¿Qué debemos hacer en las diferentes situaciones? En esta iglesia habían tres grupos, los
ociosos (desordenados), los de poco ánimo y los débiles (sin fuerza).
Pablo en este texto dice:
Amonestar a los ociosos. Los ociosos o desordenados son los que marchan a destiempo en
las filas, son entrometidos y haraganes, además de lo anterior se les describe a estos
hermanos como “indisciplinados, irresponsables, ingobernables”, ¿qué hay que hacer con
ellos según Pablo? Deben recibir una amonestación. Amonestar significa “recordar”. Se les
debe recordar lo que Pablo ha venido diciendo en los v.12-13. ¿Cómo se lleva a cabo esta
amonestación? Y ¿quién debe amonestar, alentar y sostener? Según nuestro versículo el
ruego esta dirigido a “los hermanos” es la comunidad que se debe mutuamente.
Alentar a los de poco ánimo. Los de poco ánimo son los que están preocupados por la
partida o muerte de algún ser querido u cualquier otra situación además de estar
preocupados por su propia condición espiritual delante de Dios. Alentar significa ayudar a
los hermanos a ser valientes.
Sostener a los débiles. Estos son los que tienen una tendencia hacia la inmoralidad, son
aquellos que les cuesta seguir el camino de Jesucristo, a veces están en la gloria y otras
veces sumidos en pecados que los dominan, son cristianos inmaduros. Pablo invita a que
seamos apoyo a estos hermanos para que no sean arrastrados a vivir una vida lejos del
Señor. Barclay dice “Se deben forjar ligaduras de comunión y de persuasión para retener al
que está en peligro de descarriarse”
Pacientes para con todos. Así en vez de rechazar a nuestros hermanos debemos tener
paciencia. Paciencia es “La capacidad de aceptar o tolerar demoras, problemas, o sufrir sin
enojarse o molestarse” esa es la actitud que se nos pide con los ociosos, los de poco ánimo
y los débiles. ¡paciencia con ellos!

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