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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

LENGUA Y LITERATURA HISPÁNICAS

PARA MAÑANA: CARACTERIZACIÓN DEL CUADRO DE COSTUMBRES EN MANUEL


PAYNO

ALUMNO: LEONARDO TRUJILLO LÓPEZ

13/12/2017
En los comienzos del México en el siglo XIX, cuando urgía la civilización de tan ruidosa y
lastimera insipiencia social, con resquicios de barbarie y un fuerte atraso respecto de otras
naciones, se manifestó la búsqueda por la elevación cultural y el conocimiento de la nación
independiente que comenzaba a forjarse, a pesar de existir una fuerte inestabilidad política.
Dicha búsqueda, orientada a la educación del pueblo, fue favorecida por la creciente
producción editorial que se convertiría en el vehículo principal de divulgación, tanto política,
científica, literaria, como de fines de entretenimiento; herramienta fuertemente asida del
pensamiento ilustrado y del brazo liberal político.

El medio que procuró el cauce de las letras, que registró de las mejores en la literatura
nacional, fue la prensa. Su amplio campo temático, reflejo de los intereses sociales tan
variados, permitió publicaciones periódicas de carácter literario, muchas de las cuales
tuvieron como ejemplo el costumbrismo en Europa, derivación del romanticismo que
buscaba la exaltación de lo individual y lo nacional, con escritores como Mesonero Romanos
y M. José de Larra en España. Estas publicaciones resaltaron por su carácter descriptivo, el
cual resultó adecuado para tratar a los diferentes personajes que conforman el paisaje de
México, así como las tradiciones, fiestas y lugares propios. Respecto a la diferencia entre
continentes que define una serie distinta de avenencias y necesidades:

Si bien en las naciones europeas existía una abierta intención por manifestar una
independencia cultural, en las iberoamericanas recientemente independizadas, este propósito
resultaba una imperiosa necesidad, ya que había que presentarse como algo completamente
ajeno al país conquistador (Pérez Salas, 2005: 24).
En este ánimo por definir una nación, tan extensa y desconocida por sus habitantes,
figuras como Guillermo Prieto y Manuel Payno desempeñarían una grandiosa labor al hacer
publicaciones con fines no sólo artísticos sino didácticos y prácticos, pues el país destrozado
por luchas internas y conflictos políticos no sólo no tenía una falta de conciencia nacional,
sino de identidad y de elementos culturales que lo favorecieran: los cuadros de costumbres
vinieron a tratar estos asuntos mediante pintorescos retratos de la sociedad, de tal modo que
los autores nacionales fortalecieron los valores culturales y las tradiciones. Este género
costumbrista estuvo orientado a reforzar y a descubrir lo nacional mediante relatos sencillos
y de amable lectura, hecho que muestra una pretensión de ser vulgarizados a pesar de estar
dirigidos en principio a las élites culturales y políticas; su estructura aparentemente
desorganizada funge a modo de comodín para tratarse temas de todo tiempo, ir y venir de lo
particular a lo general, de tal modo que pudiera hacerse una pintura integral con múltiples
elementos.

Se entiende por costumbrismo aquellos relatos, aquellas manifestaciones visuales en que lo


cotidiano, las circunstancias contemporáneas de los diversos grupos sociales son el tema a
tratar, a partir de lo cual se tipificarán los casos y las personas (Pérez Salas, 2005: 25).
Como consecuencia, queda la idea del rescate y la formación de lo considerado típico
y fuertemente diferenciado de la vida de una nación, enfocada principalmente en las ciudades,
y que estaría fuertemente vinculada a tradición. Es evidente una búsqueda por la
preservación, formación y la naturalización de lo propio así como la rectificación que las
impresiones Europeas tuvieron entonces, si bien lo urgente era la búsqueda de cohesión en
la sociedad y el establecimiento de un orden que mejorara la situación tan fragmentaria del
país. Cabe destacar la inspiración “pseudo científica” de la fisiología, de la que hizo uso la
literatura para tipificar ciertos personajes a la vez que realizaba una descripción de
determinado grupo social:

El término de fisiología, cuyo significado es ser la ciencia que tiene por objeto el estudio de
las funciones de los seres vivos se acoplaba perfectamente a los temas tratados literariamente,
que por lo general consistían en un análisis de afectos o sensaciones a la manera de las
ciencias exactas. Este modo un tanto irónico de abordar el asunto reflejaba el ambiente que
respiraba en las primeras décadas del siglo XIX cuando la ciencia lograba interesantes
descubrimientos. De esta manera la producción literaria se valió de un buen número de
términos que no le eran propios para seguir unas modas (Pérez Salas, 2005: 32).
En cuanto a la crítica social de lo perjudicial y erróneo, los cuadros costumbristas
fueron prósperos, pues en algunas ocasiones, mediante sátiras, quedaba al descubierto lo
vicioso de determinado grupo humano. Es el caso de Para mañana, publicación realizada
por Manuel Payno en El Álbum mexicano en 1849 que aquí se analizará, tomando en cuenta
las características anteriormente mencionadas: en ella se destaca la búsqueda imperiosa por
hacer notar una tremenda deficiencia que padece la sociedad mexicana en todos sus estratos
y esferas: desde el político hasta el más “simplón” compuesto por hombres y mujeres que
representan la cultura popular.

Cuando tengáis un poco de dinero desocupado, queridos lectores, y la resolución suficiente


para exponeros al vómito de Veracruz y a los caprichos de ese pícaro mar, que algunas veces
es más inconstante que una coqueta de quince años, dad una vueltecita por el extranjero. Si
vais a los Estados Unidos, veréis entre otras cosas curiosas, atropellarse los hombres y las
mujeres en los caminos de fierro, en los vapores, en las diligencias, en el teatro, en las calles;
y si queréis la explicación de toda esa barahúnda es que todo lo hacen hoy (La vida en México,
2010: 104).
Cuánto detalle e información hallamos en este fragmento y cómo nos ofrece con sus
posturas respecto al mundo nuestro escritor. Quien tiene dinero puede viajar, lo que confirma
que el texto va dirigido a un pequeño número de personas con posibilidades quizá de ir al
extranjero en el tan nombrado puerto de Veracruz, de mar equiparado al temperamento
juvenil de una jovencita, que en términos de casamiento se sabe de ser voluble: rasgo humano
y general de las edades. Sugiere un viaje a los Estados Unidos, nación que se nos muestra
como avanzada en el campo técnico e industrial, con su práctico ferrocarril y su gente que se
mueve desde los centros culturales, el teatro, hasta las calles mismas, un movimiento total y
bastante gráfico que se justifica por su práctica del hoy. Esta será la muestra educadora que
a continuación es introducida con los personajes que participan de ella:

La mujer enamorada se casa hoy; el ladrón ratero es arrestado hoy; el comerciante concluye
su negocio hoy, el proyectista realiza su proyecto hoy. En la Inglaterra ya se sabe que es lo
mismo, y ninguno de los nobles lores guarda sus vinos para mañana, sino que los beben todas
las tardes (104).
Se trata pues, de miembros comunes al género humano, desempeñados en la sociedad
de su tiempo: ellos actúan y lo hacen hoy. Habrá alguna admiración de Payno hacia la
Inglaterra y su devenir en los Estados Unidos respecto a su organización social y moral, que
no de España pues como confirma a continuación, hay vicios que se heredan:

Pero los descendientes de los antiguos hidalgos españoles, vivimos muy despacio y muy a la
bartola, para apresurarnos a concluir nuestros negocios hoy. Si va un pretendiente al
ministerio a agitar el despacho de la centésima solicitud que tiene presentada, para que le
paguen íntegro por haberse incorporado en la Villa de Guadalupe con el Ejercito Trigarante,
el oficial, agobiado de fatiga, teniendo que manejar con una mano los papeles, mientras con
la otra se limpia los dientes de un popote, pues acaba de almorzar […] (104).
Es notable la muestra de historia nacional que se destaca y que se sigue de explicar la
razón de este vicio de procrastinar. En el ámbito burocrático el encargado además de
atrasado, lento todavía y reciente de almorzar, pospone lo que de su trabajo depende y más
allá, que si de pagos se trata, las solicitudes se pierden. Aquí una denuncia que por
mencionada reporta su valor e importancia. Se empleará el diálogo como muestra viva de lo
que habla un miembro de la sociedad:
-Señor con esta van treinta solicitudes que presento, y todas se han perdido.
-Pues bien, para mañana sin falta buscaré la solicitud.
-Y ¿cuándo estará despachada?
-Para mañana también.
-Es decir que confío en usted…
-Sin falta para mañana queda todo terminado. (104)
El diálogo como recurso empleado en los cuadros de costumbres está cargado de una
serie de elementos léxicos que proyectan el origen social de cada uno de los participantes,
dejando entrever algunas de sus posturas morales. Acá se mostró un servidor público que no
funciona como tal. Más adelante, la voz del narrador interviene, para dejar clara alguna
realidad, reafirmando la infelicidad del pobre patriota esperanzado de ser verdaderamente
atendido y resuelto, en esta crítica del mundo laboral. Se verá que los participantes son
diseccionados del gran organismo para ser mostrados como una clara ejemplificación del
mundo, es decir, desempeñan una función particular que se resuelve en una generalidad de
oficios.

Respecto a la conspiración, este tremendo vicio sigue apareciendo, los cuadros de


costumbres buscan explicar algunos fenómenos sociales a partir de una extremada
observación, habilidad magnífica que logra un retrato tan esmerado que en una escenificación
revela lo característico y esencial:

Veinte días después todavía conspiradores y pacientes se hallan en el mismo estado, es decir,
los unos dejando para mañana sus planes, los otros dejando para mañana sus pesquisas. Las
cosas pues, ni en uno ni en otro andan listas (106).
Son las escenas de la vida humana, públicas, privadas o domésticas las que quedan
registradas en este documento histórico-literario. De forma irónica, dos amantes se replican:

-Lo ves, infiel –le dice Laura a su amante-: me prometiste que a mí sola me amarías, y has
quebrantado tus juramentos, llevando al teatro a esa fastidiosa de Isabelita. Mañana no estaré
en el balcón a la hora convenida; mañana no te escribiré; mañana habrás perdido para
siempre mi amor. -Hoy estás preocupada y furiosa, Laura, y no se te puede hablar; para
mañana habrá calmado tu cólera, y entonces te haré explicaciones (107).
Curiosa es la postura del adúltero, así como la de aquellos que desempeñan oficios y
no los cumplen al tiempo debido; la falta de rigidez en las acciones y los compromisos se
traspone en el tiempo. Aquí la razón de los problemas de la nación y no otra cosa, es decir,
las explicaciones serán propuestas lógicas, confirmando nuevamente el carácter de fisiología
en las representaciones. Más adelante y después de un recorrido por algunos miembros
pintorescos de la sociedad, la enseñanza se funde nuevamente con la primera proposición del
hoy, esta será la característica sine qua non, con la que tanto un individuo como una nación
no pueden progresar:

Si ves algunos pobres que de repente se han hecho ricos; si veis a mucho hombres oscuros
que han llegado a ser generales y ministros; si veis a ciertos revolucionarios que triunfan, o
a gobernantes que se conservan en el poder, pensad que la razón capital es que esos hombres
no han dejado para mañana ninguna de las cosas que debían hacer hoy (108).

Al tratar de llegar al lector sin molestar, el escritor costumbrista pretende acercarse


con humildad, con cierta gracia y agrado, a modo de no parecer que sanciona o acusa sin
más. Concluye integrándose, irónicamente por supuesto, al discurso del que participan estos
personajes, reconociéndose humano y falaz:

A mi vez, frágil, indigno hijo de nuestro padre Adán, desde antes que comenzara a salir el
Álbum, me proponía a escribir este artículo; pero lo he ido dejando para mañana (108).
Hay en el lenguaje vulgar frases afortunadas y que se derraman en toda una nación,
así como se propagan hasta los términos de un estanque las ondas producidas por la caída de
una piedra en medio del agua, escribe Fígaro en En este país. Referencia fortuita, que permite
relacionar que en cada lugar del mundo una nación adopta frases o fórmulas que dirigen su
vida y su postura ante su realidad, así como los que critican el país “en este país no se puede”,
como los que dejan todo “para mañana”.

El artículo de costumbres es una forma literaria enmarcada en un tiempo específico


pero que trasciende los límites temporales para plasmar lo humano, lo que no cambia,
ciertamente. Las anécdotas llaman la atención y atrapan, dan color, pero en el fondo la
estructura permanece, la humanidad subyace en todas sus manifestaciones.
Bibliografía:

1. La vida en México, 1812-1910 : noticias, crónicas y consideraciones varias del


acontecer en el la ciudad de México/México :Instituto Nacional de Bellas
Artes, 2010
2. Pérez Salas, María Esther, Costumbrismo y litografía en México: un nuevo modo de
ver / México, D.F.: UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas, 2005.

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