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POLINIZACIÓN

CON ABEJORROS Y ABEJAS


Todo lo que debes SABER
Índice

1. Introducción P. 1

2. Polinización natural P. 2

3. Polinización natural en tomate P. 3,4

4. Polinización natural en calabacín P. 4

5. Polinización natural en pimiento P. 4,5

6. Polinización natural en pepino P. 5

7. Polinización natural en berenjena P. 5

8. Polinización natural en melón y sandía P. 5,6,7

9. Trucos y recomendaciones P. 8,9,10


En la horticultura, el camino a seguir en la
actualidad gira hacia la sostenibilidad y cuidado
del medio ambiente y social. Es por ello que las
diferentes prácticas agrícolas están tendiendo a
ser cada vez más respetuosas con la naturaleza
de un modo integral y sostenible.

Un ejemplo de ello es la reproducción a pequeña


escala de ecosistemas naturales en el interior del
invernadero.
Manuela Sánchez Fernández
Departamento Calidad Alimentaria
de Alhóndiga La Unión

En esta ocasión Manuela Sánchez, del departamento de Calidad Alimentaria de


Alhóndiga La Unión, os quiere hablar sobre los sistemas actuales de polinización
natural mediante el uso de insectos polinizadores.

Estos sistemas cuentan con un largo recorrido, puesto que desde hace más de 30
años, en cultivos como el tomate, se vienen considerando los abejorros como la
mejor alternativa de polinización.

En este eBook te encontrarás con la guía definitiva que necesitas para realizar
una polinización eficiente: especie de polinizdor recomendada para cada cultivo,
número de colmenas por superficie, necesidades de cada colmena y por último
trucos y consejos para realizar una polinización eficaz.

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¿En qué cultivos se recomienda el uso de colmenas de
polinizadores naturales?
Los estudios sobre el uso de abejas y abejorros en polinización de diferentes
cultivos muestran cómo mejoran la calidad y la cantidad del cuaje de los frutos, a
la vez que permiten reducir considerablemente el uso de productos químicos
utilizados con este mismo fin. Por ello, recomendamos el uso de polinizadores
naturales en todos los cultivos.

A continuación en las siguientes páginas repasaremos las particularidades de los


diferentes tipos de cultivo, qué especie de polinizador se recomienda para cada
uno y cuál es el número de colmenas por superficie invernada recomendado en
cada caso.

Al final encontrarás trucos y consejos que te ayudarán a mejorar la polinización


en tu invernadero y a ahorrar sus costes asociados.

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Tomate
Para llevar a cabo la polinización de la flor del tomate, es necesario hacerla vibrar
para que así caiga el polen. Por ello, los abejorros son los polinizadores naturales
ideales para este cultivo debido a su tamaño y potentes músculos del vuelo. En
su visita a la flor, los abejorros se cuelgan de la misma, cogiéndola con sus
mandíbulas y haciéndola vibrar, lo cual produce el zumbido característico que
solemos escuchar en fincas de tomate.

Abejorro en el momento de polinización de un cultivo de tomate.

Este tipo de flor no contiene néctar, por lo que es necesario colocar colmenas
provistas azúcar y agua.

Transcurridos unos días desde la


polinización, aparecen unas marcas oscuras
en la flor producidas por las mordeduras del
polinizador durante dicho proceso (se puede
apreciar en la imagen de la izquierda), lo cual
es uno de los mejores indicadores para el
agricultor de que las flores están siendo
visitadas por el mismo y por lo tanto sus
cultivos se están polinizando de manera
adecuada.

Planta de tomate con marcas de mor-


dedura de un polinizador.

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En ocasiones, si se da una alta presión del polinizador sobre la flor y se deteriora
su fondo, pueden aparecer manchas en el fruto, como sucede a veces en el cultivo
del tomate cherry. El número óptimo de colmenas depende de la variedad de
tomate sembrado: para tomates tipo daniela o ensalada, se recomienda una
colmena por cada 2.000 m2, mientras que para tomate cherry, una colmena por
cada 1.500 m2.

Calabacín
En este tipo de cultivo, la práctica de la polinización natural está menos
extendida, tal vez por la dificultad que conlleva, al no estar presentes en todas las
fases del cultivo las flores masculinas. Sin embargo, se pueden reducir los
tratamientos químicos como el conocido “dar el porro”, sustituyéndolo por
polinizadores naturales, combinados con inductores del cuaje sin ANA+ANAMida.

En comparación con otros tipos de polen, el grano de polen de la flor de calabacín


es muy grande y poco pegajoso, lo que hace que el abejorro sea la mejor opción
entre los diferentes polinizadores naturales.

Al visitar la flor, los granos de polen se quedan adheridos a su cuerpo, gracias a los
pelos de su cuerpo. Cuando intenta limpiarse y colocar el polen en sus patas para
transportarlo, éste cae debido a su gran tamaño y poca capacidad de adhesión.
Por ello, el polen no es transportado a la colmena para alimentar el nido y
debemos añadir alimento a la colmena para permitir su desarrollo natural.

Habitualmente se le añade polen de otras especies, e incluso algunas casas


comerciales suministran este polen como alimento para colmenas. Se recomienda
colocar una colmena por una superficie aproximada de 1.000 m2.

Pimiento
El uso de polinizadores naturales en pimiento permite obtener frutos más
consistentes y con mejor formación del casco, debido al mejor reparto de las
semillas en el fruto. Esto se traduce en una mejor calidad del fruto.

El polinizador natural más recomendado para pimiento es el abejorro debido a


su tamaño y potencia de vuelo.

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Este cultivo presenta flores con néctar y polen. Para determinar la actividad del
polinizador, podemos observar la cantidad de polen que hay en los estambres y
estigma de la flor. La presencia de polen sobre el estigma nos indica una
polinización efectiva. El número de colmenas de abejorros recomendado es de
una por cada 1.500 m2.

Pepino
En el caso de variedades de pepino partenocárpias, como es el caso del pepino
Almería, no es necesario el uso de polinizadores.

Sin embargo, en las variedades de pepino que


presentan flores femeninas y masculinas como
el “pepinillo” sí es necesaria esta polinización,
que puede llevarse a cabo con abejas o
abejorros.

En el caso de los abejorros, el número de


colmenas recomendado es de una por cada
1.500 m2 de superficie.
Abejorro posado en planta de malva.

Berenjena
Las flores de la berenjena no producen néctar, por lo que es indispensable la
colocación de colmenas con reserva de agua con azúcar en este cultivo.
Igualmente, es un cultivo en el que las colmenas con abejorro como polinizador
natural son más efectivas

Al igual que sucede con el tomate, pasados unos días tras la polinización aparecen
marcas de las mordeduras del abejorro en la flor, lo cual nos indica que las flores
están siendo visitadas por el mismo. El número de colmenas recomendado es de
una por cada 2.000 m2.

Melón y sandía
Dependiendo del cultivo y variedad del que se trate, las colmenas se introducen
en la finca transcurridas unas 6-8 semanas después del trasplante.

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Esta polinización se lleva a cabo sobre todo con la introducción de colmenas de
abejas, durante aproximadamente dos semanas. En este período, las abejas
visitan y polinizan todas las flores.

Debido a las altas temperaturas alcanzadas en horas punta en el interior del


invernadero, se recomienda la colocación de recipientes de agua con piedras
puestas en su interior para permitir que las abejas se posen y evitar su
ahogamiento.

Abeja polinizando una flor de melón.

En el caso de los abejorros, las colmenas deben disponer de una reserva de agua
con azúcar, ya que el néctar en ocasiones no es suficiente.

Los abejorros, a diferencia de las abejas, no cuentan con un sistema de


comunicación entre individuos que les permita transmitir la calidad del polen o
distancia al mismo.

Aunque pueda parecer lo contrario, éste es un hecho positivo, puesto que saldrán
de la colmena en busca de polen aun cuando las condiciones no les sean
propicias, y continuarán en el cultivo mientras haya polen.

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Por ello, se recomienda utilizar ambos tipos de polinizadores en un mismo
cultivo, ya que pueden asegurar un mejor cuaje del cultivo.
Sin embargo, también se recomienda la colocación de los diferentes polinizadores
lo más alejado posible, para evitar de este modo la competencia por el espacio y
el alimento.

Marcas dejadas por las abejas al trabajar en la polinización de la planta.

En cuanto al número de colmenas recomendado en melón y sandía, lo habitual es


cubrir una hectárea con 4 o 5 colmenas de abejas. Sin embargo, en variedades
como el melón categoría, donde interesa un cuaje más rápido, se suele utilizar un
número de colmenas de abejas mayor.

Estas cifras podrán variar en función del estado del cultivo y de la colmena. En el
caso de los abejorros, se recomienda colocar una colmena por cada 1.000 m2.

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Recomendaciones para un correcto uso de las colmenas de
abejorros en el invernadero

Condiciones ambientales
La actividad de los abejorros sucede en un rango de temperatura desde los 10 a
los 30º C, siendo las condiciones óptimas para mayor actividad entre 15 y 25 ºC.

Normalmente esta actividad es mayor desde media mañana hasta la tarde,


aunque depende del tipo de floración de las plantas. Si la temperatura es muy
elevada, los abejorros dejarán de trabajar para ventilar el nido mediante la
agitación de las alas en el interior de la colmena.

Las empresas comercializadoras de abejorros venden colmenas adaptadas para


verano, invierno e incluso tipo de cultivo.

Los abejorros son capaces de visitar el doble de flores por minuto que las abejas
y cuentan con mayor capacidad de transporte de polen. Además, mientras que
con cielos nubosos las abejas no trabajan, los abejorros continúan buscando
alimento para sus larvas, aunque su actividad baja considerablemente.

Condiciones del invernadero


En ocasiones sucede que el cultivo es plantado tras la renovación del plástico de
la nave, lo cual puede provocar problemas en la actividad de los polinizadores.

Esto es debido a que las cubiertas plásticas tricapa contienen moléculas que
bloquean el paso de la luz ultravioleta, y del mismo modo que este tipo de
cubiertas nos ayudan a combatir plagas como el trips o la mosca blanca, impiden
la visión de los insectos polinizadores, evitando su actividad.

En última instancia, la solución pasa por la apertura de las juntas del plástico, lo
cual conlleva un cultivo prácticamente al aire libre, con los problemas asociados
que esto puede acarrear.

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Condiciones del cultivo
En el momento de introducir las colmenas, debemos tener muy presentes los
posibles residuos de productos fitosanitarios en el cultivo.

Se debe reducir los tratamientos fitosanitarios aplicados al mismo, y para ello,


una alternativa viable y de gran interés es la suelta de insectos auxiliares que
logren disminuir y mantener bajos los niveles de plaga.

Colocación de las colmenas


Se recomienda colocar la colmena de 0,5 a 1 metro sobre el suelo, con la puerta
orientada hacia el sureste, orientación de la salida del sol.

Durante los meses más calurosos, se


recomienda colocar la colmena en un lugar
sombreado a la vez que protegido de
goteos o humedades excesivas.

En los meses de invierno se puede colocar


la colmena al sol para que el nido alcance
una mayor temperatura.

Si las plantas son aún pequeñas, se


recomienda protegerlas con bandejas de
semillero por encima y por los laterales de
la colmena, un poco separadas de la misma
para favorecer su ventilación.

En caso de que las plantas estén muy


frondosas, se recomienda colocar la
colmena de modo que no quede muy
oculta entre las mismas para no interferir
en la entrada y salida de los polinizadores.
Colmenas de abejorro en estantería
protegidas con bandejas de semillero.

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Las primeras horas tras la colocación
Es recomendable no abrir la colmena en el momento de colocarla en la finca, sino
dejarla reposar entre 1 o 2 horas antes de abrir la puerta de entrada y salida
para asegurarnos de que los polinizadores se han tranquilizado.

Colmenas de abejorros reposando en cultivo de berenjena.

Por otra parte, se recomienda cerrar las ventanas y bandas antes de abrirla por
primera vez para evitar que los insectos, en su primer vuelo de campeo y
orientación, salgan del invernadero y no regresen.

En el caso de cultivo de calabacín


En el cultivo de calabacín, la flor se abre y se cierra cada día. Se recomienda
cerrar la colmena después de este proceso cada día, evitando así que los
polinizadores abandonen el invernadero al encontrar cerrada la flor, obtengan
suficiente comida fuera del mismo y por tanto no trabajen lo suficiente al día
siguiente.

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www.alhondigalaunion.es