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EL TAMARINDO

El tamarindo produce unas vainas marrones, abultadas en las que están las semillas
que contienen una pulpa de sabor dulce una vez que madura. Es un árbol rústico
que no requiere de grandes cuidados para dar buenos rendimientos. Al ser un árbol
alto nos puede servir para ofrecer sombra a otros frutales u otros cultivos de la
huerta que necesiten semisombra.
La pulpa del tamarindo puede ser más o menos ácida dependiendo del grado de
madurez que ésta tenga. El tamarindo se incluye en recetas de cocina dulces, se
utiliza para elaborar aliños y en algunas zonas es muy común preparar bebida de
tamarindo. Pero la propiedad medicinal del tamarindo también se aprovecha
para cosmética y belleza natural.

Cultivo de tamarindo

Siembra y multiplicación: podemos comenzar el cultivo del tamarindo sembrando


las semillas, estacas o por injerto. Las semillas germinan fácilmente si las
mantenemos húmedas y en una semana o poco más ya estarán brotando las
plántulas. Es la forma más usada. Verás que los primeros años no crece mucho, en
el primer año apenas superará el medio metro y en el segundo crecerá hasta el
metro y veinte o treinta centímetros.
Sustrato: este árbol requiere de suelos ricos en materia orgánica, profundos y con
pH entre 6 y 7.5. Además, los abonos verdes, las plantas de cobertura y el
acolchado o mantillo favorecen la fertilidad de la tierra y repercute muy
positivamente en el desarrollo del tamarindo.
Temperatura: es un cultivo que prefiere los climas tropicales y subtropicales. No
aguanta las heladas cuando está en las primeras fases de crecimiento, aunque los
árboles adultos pueden aguantar bien los inviernos. También son muy resistes a los
vientos.

Luz: el tamarindo es un árbol que requiere de una buena exposición solar.


Poda del tamarindo: es un árbol muy frondoso que puede llegar a alcanzar una
altura de 30 metros, eliminar algunas ramas que no estén en buen estado o rompan
con la forma del árbol puede beneficiar el desarrollo de las vainas.

Riego del tamarindo: especialmente durante las primeras etapas del crecimiento del
árbol, es importante mantener la tierra siempre ligeramente húmeda con riegos
regulares. Lo mejor es regar mediante riego por goteo, así evitamos encharcar.
Cosecha: a los 4 ó 5 años ya podremos empezar a cosechar las vainas. El momento
óptimo de hacerlo será cuando estén más blandas.
Tamarindo, propiedades nutricionales
El tamarindo es un fruto nutritivo que nos aporta hidratos de carbono,
contiene proteína vegetal compuesta por aminoácidos como el triptófano, la
metionita o la lisina, además nos aporta gran cantidad de fibra
soluble(principalmente pectina), tiene reducido contenido en lípidos, vitaminas A,
B3 y C, minerales como el magnesio, calcio, potasio, fósforo, hierro y azufre,
polifenoles y posee ácidos orgánicos como el málico, tartárico y ascórbico.
El tamarindo tiene acción laxante, depurativa, energética, hepatoprotectora,
antipirético, tónico, antioxidante, vermífuga o antihelmíntica (se prepara haciendo
una infusión con las hojas), diurética.

Usos y beneficios del consumo de tamarindo

El tamarindo protege el hígado


Ayuda a aliviar el dolor de cabeza
Se usa para combatir la resaca

Mejora los casos de hígado graso y colesterol alto.


El tamarindo posee acción depurativa

Ayuda a prevenir y mejorar las hemorroides


Combate la gingivitis (hojas)
Ayuda a prevenir y mejorar infecciones de las vías urinarias
Combate el estreñimiento

Está aconsejado para personas que quieren perder peso y están haciendo dieta
para adelgazar
Tiene efecto laxante (pero suave)

Nos ayuda a prevenir gripes y resfriados


Las hojas se usan para eliminar parásitos gastrointestinales

Puede ayudar a prevenir la arterioesclerosis


Mejora los problemas digestivos

Alivia la tos
Favorece el funcionamiento de la vesícula biliar

Es muy beneficioso para personas con digestiones lentas


Se utiliza para bajar la fiebre

El tamarindo tiene efecto diurético


Ayuda a prevenir las piedras en los riñones

Las hojas aplicadas localmente mejoran las afecciones de la piel


Dentro de la cosmética natural se utiliza el tamarindo para aclarar la piel por su
efecto blanqueante de la piel.

Es beneficioso para limpiar la piel en profundidad (haciendo un peeling al que


añadimos café, azúcar o bicarbonato)

En la medicinal ayurvédica se usa externamente para rejuvenecer la piel.


El tamarindo se puede preparar en infusión. Para preparar la infusión de
tamarindo sólo hay que poner 1 vaso de agua a calentar en un cazo y cuando rompa
a hervir añadimos una cucharada de pulpa de tamarindo, movemos bien y a los 5
minutos apagamos el fuego. Tapa y deja reposar unos minutos.