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EL

JO YK N IH S T R ÍÍD O
EN LA PRÁCTICA DE SOS DEBERES
T US
LU EJUtClClN I I M M I CUSHAHi
uonoo o b l opicio ob l* búa. riiom, m im víbpuíi
db to b o ii> A íle, .
n i o n a o »■ B i r r a n a , o í tn» f i ^ n D o e iA io o *
M M B lt m u o t é * , ▼ »• V B A O O U C O Ó K IB
einTIO DI N A N IO I

POR K L 8AO KRD O TI

DON JUAN BOSCO


Fnémáw4t U Ik M l W IllMlMI

t o a n dicüi lt b 171* y i n .

9ABRIÁ-BARCEL0NA
TIPOOBAFÍA. T IilBBEBÍA SALEÜIANAS
1807
A LA JUVENTUD

jRkos son los ardides de que se vale el


Igr demonio para alejar á los jóvenes de.
la virtud. El primero, es persuadirlos de
que el servicio del Señor consiste en una
vida melancólica y exenta de toda diver­
sión y placer. No es así, queridos jóve­
nes. Voy & indicaros un. plan de vida
cristiana que pueda manteneros alegreB
y contentos, y haceros conocer al mismo
tiempo cuáles son las verdaderas diver­
siones, y los verdaderos placeres, para
que podáis exclamar con el santo profeta
David: Sirvamos al Señor con alegría:
Servite Dómino in Ib tilia. Tal es el
objeto de este librito: Servir al Señor
sin perder la alegría.
£1 otro ardid de i¿ue se sirve el demo­
nio para engallaros, es la esperanza de
n
ana larga vida, persuadiéndoos que ten­
dréis tiempo de convertiros en la vejez y
á la hora de la muerte. [Guardaos bien,
hijos míos, de caer en el mismo engaño
en que han caído nna infinidad de jóve­
nes! ¿Quién os asegura nna larga vida?
¿Y podéis acaso hacer un pacto con la
muerte para que os espere hasta una
edad avanzada? Acordaos que. la vida y
■la muerte están eu las manos de Dios, el
cual puede disponer de ellas como le
plazca.
Y aun cuando quiBiese el Señor conce­
deros una vida larga, escachad la gran
advertencia que os dirige: El hombre
sigue en la vejez y hasta la muerte el
mismo camino que ha comenzado en su
adolescencia: Adolescens,jvxta mam
suam, eíian cum senúerit, non recédet
ab ea. Lo que significa, que bí empeza­
mos temprano una vida cristiana, la con­
tinuaremos hasta nuestra vejez, y ten­
dremos nna muerte santa, que será el
principio de nuestra bienaventuranza
eterna. Si al contrario nos conducimos
mal en nuestra juventud, es muy proba­
m
ble que continuemos así hasta la muerte,
muerte terrible que decidirá nuestra eter­
na condenación. Para prevenir una des­
gracia tan irreparable os ofrezco nn mé­
todo de vida corto y f&cil, pero suficiente
para qne podáis ser el consuelo de vues­
tros padres, el honor de vuestra patria,
buenos ciudadanos en la tierra, y después
folíeos habitantes en al cielo.
Este librito está dividido en tres par­
tes. En la primera encontraréis todo lo
qne debéis practicar y cuanto debéis
huir para vivir cristianamente. En la
segunda se hallan reunidas laB principa­
les oraciones que están en uso en las
parroquias y en las casas de educación.
La tercera, en fln, contiene el Oficio de
• la Santísima Virgen, las Vísperas para
todo el año y el Oficio de Difuntos.
Insertamos en seguida un pequeño diá­
logo sobre los fundamentos de nuestra
santa religión católica, adaptado al tiem­
po en que vivimos; y añadimos al fin una
corta colección de cánticos piadosos.
Queridos míos, os amo con todo mi co­
razón, y me basta que seáis jóvenes par^
qne así os ame. Conservad cuidadosa­
mente en vuestro corazón el tesoro de la
virtnd; con ese solo bien sois bastante
ricos, y estáis en posesión de todos los
demás, pero si lo perdéis, llegaréis á ser
los más miserables y desgraciados del
mundo.
Qne el Señor os acompañe siempre, y
os conceda la gracia de ayudaros eficaz­
mente á poner en práctica mis consejos,
para qne podáis aumentar la gloria de
Dios, y salvar vuestras almas, único fin
qne me he propuesto conseguir al escri­
bir este librito.
Quiera el cielo concederos largos y
felices anos de vida, mis buenos amigos,
y que el santo temor de Dios sea el
principal tesoro de vuestra vida, que
atraiga sobre vosotros todos los favores
celestiales en el tiempo y en la eternidad.
P A R T E PR IM E R A

COSAS NKCISARIAS Á UN JOVEN PAILA HACIRSB VIRTUOSO

A R T ÍC U L O PR TM ERO

Otmodmiento de D io».
Levantad I 09 ojos, queridos hijos míos, y
observad todo cnanto existe en el cielo y so­
bre la tierra: el sol, la luna, laa estrellas, el
aire, el agua, el fuego. Hnbo nn tiempo en qne
terina wrtfl» rowm no existían. Dios, por sn om­
nipotencia, ni crearlas las sacó de la nada, por
cuyo motivo se llama Criador.
Dios, que ha existido y existirá siempre, des-
ués de haber triado todas las cosas contení­
S as en el oielo y en la tierra, (lió eústauoia
al hombre, quo es la itrift perfecto <le todas las

adataras visibles. Así, nuestros ojos, nnestrus
oídos, nuestros píos, nuestra boca, nuestra tan­
g ía , nuestras manos, son dones del Sefior.
El hombre se distingue de los demás anima­
les, en que posee nn alma que piensa, racio­
cina? conoce lo qae es bueno y lo que es malo.
Siendo esta alma u d espíritu puro, no puede
morir con el cuerpo; pero onando éste sea ya
cadáver, el alma «m eneará una nueva vida
que no oonclulrájamás. Si fuá virtuosa será
n siempre fellc con Dios en el Paraíso, don-
azaiá eternamanta de todos los bienes; ai
obró el mal, será castigada terriblemente en
el Inflenlo, donde sufrirá para siempre toda
olsae de males.
Pensad, pues, queridos hijos mios, que todos
habéá sillo criados para el Paraíso, y que Dios,
nuestro Padre amoroso, experimenta nn gran
dolor cuando te ve obligado á condenar un
alma ni Infleruo. jOli ¡cuánto os ama Dios!
y icómo desea veros hacer buenas obras, para
haceros partícipes en seguida de aquella dicha
tan grande, que á todos nos tiene preparada
en el Cielo!

ARTÍCULO II
La juventud a omadn particularmente par
el BeHor.

Puesto que todos hemos sido criados para


el Paraíso, debemos, queridos hijos, dirigir
cada una de nuestras acciones á ese gran nn.
La ctorna leoompbiw* ó el terrible castigo que
11
no»esperan,deben movernos Aolln; pnrolnqne
máa debe atraornoe al servicio de Dios es el
amor infinito qne Él noa tiene. Porque, aun
cuando ama á todos los hombrea, porque son
la obra do sos manos, con todo, tiene nn par­
ticular afecto álajuventud, en la cual encuen­
tra sus delicias. ¿M id a mwt mm d u m flU it M~
mtnutm. Dios os ama porque estáis aún on
tiempo da hacer muchas buenas obras en vues­
tra vida, porqne estáis en nna edad de senci­
llos, do humildad, de inocencia, y porqne, en
general, no habéis llegado aún á ser presa
infeliz del enenigo infernal.
Nuestro divitíto Salvador, durante bu vida
mortal, dió también muestras de sn especial
benevolencia haoia los nifios. Asegura que con­
sidera oomo heohos á Él mismo todos los be­
neficios que se hagan á los nifios. Amenaza
terriblemente á los qne oon sus palabras 6 ac­
cione» lo* ««caudalicen. «En verdad os digo,
declara, que si alguien escandalizare á algnno
de estos pequetluelos que creen en mí, más
le valdría qne le colgaran al cuello nna rueda
de molino y le arrojaran á lo más proftindo
* del mar.» Se complacía en que los nifios le si-
n ' «sen, los llamaba á el, loa Abracaba, y les
a iu tanta bendición. Dejad, deela, dqjad
qne los nifios se aoeiquen á mí: Sírute pdrtm-
ln* «Mntrg ad me: demostrando uní, on hijos
míos, que vosotros sois las delioias de su oo­
razón.
Puesto, pues, que «1 Sefior os nma tanto nn
la edad en que os encontráis, ¿cuán Arme de­
be ser vuestro propósito de correspondería, de
hacer todo, cuanto lo agrade y dn «vitar todo
ARTICULO i n

La talvaeió* de un joven ordinariamente


dtpm dt dt oomo ia potado tu fuvmhul.

Doe ion loa patajes qne oa eetAn preparados


« S i otra vida: el Infierno donde Be sufre to­
da clase de malea, ó el Paraíso donde ae gozan
todoa loe bienes. Pero el Sefior oa advierte qne
•i oomeocáia á ser buenos desde la infancia lo
aeréis toda vu entra vida, la cual será coronada
oon nna eterna felicidad. Al contrario la mala
vida comenzada temprano, continúa general­
mente aaí hasta la mnerte, y conduce inevita­
blemente al Infierno.
Por consiguiente, ai t « í i hombrea de edad
avanzada dadoa A loe vicios de la embriaguez,
del juego, 4 la blasfemia, podéis creer en gene­
ral qne han tomado esos real o h hábitos nn an
jnventnd: Adoletten* juxtá viam mam. etiam
mm sen&erit, iton reeédet ab ea. [Ah! byo mío,
dice el Seflor, acuérdate de tu criador en loa
díaa de tu jnventnd! Y en otro pasaje de laa
santas Escrituras llama bienaventurado al
hombre, que ha comenzado desde an adoles­
cencia á practicar los mandamientos: Beatnt
hamo oumportttveritpufnm ab adolesemtia rao.
Loa santos han conocido esta verdad y espe­
cialmente santa Hoaa de Luna y san Luía Gon-
aaga, qne habiendo comemadoí servir al Sellor
desde la edad de cinco afioa, no encontraron
13
plaoer más tanle tino en laa ooeaa qne oon-
ciemen al servicio de Dioa, y llegaron aaí 4 ser
grandes santoe. Lo mismo puede decirse delje-
ven Tobías, el oual habiendo sido desde la in­
fancia obediente y sumiso á la voluntad de ana
padree, oontinnó d«apaéa déla mnerte de éstos
ana vida de qjemplar virtud.
Observarán auiuioe: Si empaannoa al pnv
sente á servir á Dice llegaremos á ser tristes y
melancólico». (Ah nol m »y al contrario. Ser*
mnlanoólioo aqnel qne sirva al demonio, y
aun onando se esfuerce por parecer alegro,
sentí r i en w oorazón el remordimiento de ha­
ber ofendido á Dioa, y « » voz <jue le dice:
Eresdesgraoiado porgue eres enemigo de Dioa.
¿Quién más afable y jovial que Han Luis Gon-
zagaf iQnién más gracioso y alegre que san
Felipe Neri y san Vicente de P a ú lf No obstas­
te la vida de talee santos fué un tyexcioio con-
tínno de laa mayores virtudes.
Animo, pues, queridos míos, comenzad tem­
prano á practicar la virtud, y os aseguro que
siempre tendréis el corazón alegre y contento,
y conoceréis ouin duloe y suave es servir al

AÜTÍCULO IV

L a prim era virtud de un joven e» la obediencia


d n u p ú tra .

A d como ana tierna planta, aunque coloca­


da en jardín bien cultivado, tiene neoeaidad,
sin o uiburgo, de un sostén para desarrollarse
u
convenientemente, asi vosotros, queridos Jó­
venes, na dohh^u^ii Mignrsmente al mal, ai
no oa dejáis guiar por loa que eatán encarga­
dos de vuestra educación y del bien devaestra
alma. Sita guia lo tesáis en la penona d« vues­
tros padree ó de aquellos que haoen b u ve-
oes, 7 á quienes debéis obedecer exactamente.
«Honra á ta podre y á tn madre, y vivirás
largo tiempo sobre la tierra,» dice el Sefior.
Pero jen qué consiste el honrarlos! Consiste
en la obediencia, en el respeto y en los cuida­
dos que debemos prodigarles. En la obedien­
cia: para esto enando os ordenen alguna cosa,
hacedla prontamente, ain mostrar disgusto, y
gnardana dn ser del número de loa qnn alzan
los hombros, sacuden la cabeza, y ío que es
peor aún, responden coa Insolencia. Éstos ln-
curen en la indignación de Dios mismo, qne
ae vale de sus padres para manifestarles, su vo­
luntad. Nuestro Salvador, annque omnipo­
tente, quiso onooflarnos á ooedeoer, eometion-
dose en todo á la Santísima Virgen y á san
José en el humilde oficio de artesano. E t erat
rib d tttu ilU i. Por obedecer también ásn Padre
Celestial ae ofreció á morir en la crac, y sufrir
los más crueles tormentos: Factus obtdíen t «t-
</*e a d ibo rte m j m o r i t m a u U m o ru u it.
Debéis asimismo Teapetar mucho á vuestro
padre y á vuestra madre; no hagáis, pues, oosa
alguna sin su permiso, ni os mostráis Impa­
cientes en sn presencia, y guardaos de deson-
brir sus defectos. 3an Luis no emprendía cosa
algusa sin permiso, y no estando sus padres
en eaaa obedecía 4 sos mismos oriados.
£1 Joven Luis Comollo, habiéndose visto
obligado, A pesar rajo, &permanecer h t n de
cd oaaa máa largo tiempo del qne le había si­
do concedido, al volver, pidió humildemente
perdón á b u padrea, derramando lágrima* por
aquella desobediencia involuntaria.
Debéis también mostrar deferencia á vues­
tros padree, ya sirviéndoles afectuosamente,
ya entregándoles el dinero, loa presentes qne
se oe hagan, y en ana palabra, todo lo qne os
pertenezca, para emplearlo según su consejo.
Debéis además rogar todos los días por ellos
pan que Dios les oonoeda todos loe bienes es­
pirituales y temporales qne necesitan.
Lo qne digo aquí de vuestros podres, se re­
fiere también á vuestros superiores eclesiás­
ticos ó seglares, y 4 vuestros maestros de quie­
nes debéis recibir oon humildad y respeto todas
laainstrnocinnM, cons<\joa y correo«iones, por­
que en todo lo que os mandan no procuran
sino vuestro mayor bien; y porqne obedecién­
doles, obedecéis al mismo Jmnmsto y á la
Santísima Virgen.
Os recomiendo con tudu mi corazón dos co­
sas: la primera que seáis sinceros c o i vuestros
superiores, no ooaltando nunca vuestras faltas
oon disimulo^ y aun menos, negando el ha­
berlas cometido. Decid siempre con franque­
za la verdad, porque las mentiras nos ha­
cen hijos del domomo, prínoipo de la mentira,
y nos nacen perder u honor y la reputación
cuando nuestros superiores y con pañeros lle­
gan á descubrir la verdad. La segnnda, es quo
toméis por regla de conducta los consejos y
advertencias de vuestros superiores. Felices
vosotros si así lo hacéis; vuestw vida Irán b o u -
rrirí felis, n t e b u aceionea serán siompro
buenas, y aeréis 1» edificación de vuestro pró­
jimo. For eso concluyo diciéndooe: ol niño obe­
diente llegará á ser santo; si contrario, el
desobediente entrará en una vía que lo ooudu-
oirt ála pérdida de todas los virtudes.

AKTICULO V

DH rapeta á la iglesia y á Uu oosai santal.

La oüedk-ncia j el respeto que debéis a vues­


tros superiores, se debe extender á las iglesias
y á los setos de religión.
Corno cristúuiue, debemos venerar todo lo
(lile se relaciona con el templo del Señor, pues
que es un lugar santo, y oasa de oración. Sea
cual fuere la petición que diríamos i Dios en
la iglesia, «rtam i» seguros de ser atendidos:
I * ea omnii qvip etit, áeaipit. Así, queridos hi­
jos míos, ¡qué gloria daréis á Jesucristo y qué
Imftn qjemplo a los fieles, mtinteniéndoos allí
con devoción y recoginiientol Cuando Ban Luis
iba al templo, todos salían á verle, y queda­
ban edificados de su piedad y modestia. Lue­
go que lleguéis á la iglesia, sin correr, ni ka-
cer ruido, santiguaos con agua bendita, y de
rodillas adorad a la Santísima Trinidad rasan­
do tres Gloria P a tri*. En el caso de no haber
empezado los sontos oficios recitad las oracio­
nes de loe siete (£osoa de María, ó haoed cual­
quier otro qjercioio de piedad. Guardas de reír,
ó de hablar sin necesidad en la iglesia; pues,
basta á vooes ana sonrisa ó una palabra pora
«anaiiifaligAr y distraer & lot que io s rodean.
Sao Estanislao de Koetka estaba on la Iglesia
con tal devoción, qne no sentía á yecos osan­
do le llamaban, ni ann cuando nu orlados le
tocaban para advertirle que era tiempo de vol­
ver á sn casa.
Os recomiendo además mucho respeto & los
sacerdotes y religiosos: recibid oon veneración
ras consejos, sacaos el sombrero en aefial de
deferencia cuando os encontréis oon ellos, y
tonod cuidado especial de no ofenderles con
acciones, ni palabras. Acordaos del terrible
castigo de Dios dado á anos niños qne se bur­
laron del profeta Elíseo; cuarenta nerón des­
trozados por anos osoe feroces qne salieron de
nn botqne vecino. El qne no respeta á los mi­
nistros del Sefior debe esperar nn castigo mny
severa Imitad al joven Luit ComoUo ane de­
cía: De loe sacerdotes se debe hablar bien ó si
no callar. Os debo por último advertir, quo no
os avergoncéis de parecer cristianos ann faera
de la iglesia; así, cnando paséis frente á uua
iglesia ó rielante dn nna imagen de María, 6
de la de algún tanto, descubrios la cabeza en
•&ofial de roverenoia. Asi os mostraréis bueno»
cristianos y el Sefior os colmará de bendicio­
nes por el buen qjemplo qne’ dtis al nrófirao.

ARTICULO V I

La palabra de Dio» y la lectora.

Además del tiempo qne dtwtlnáls'á vuestras


oraciones de la mañana y de la noche, os acón-
El joctn tfrwlnddo.
18
aejo que dediquéis algún ratito i 1> loetura do
libros, qne traten de cosas espirituales, como
son: la Imitación de Cristo, la Pilotea de san
Fr&nolsoo de Sales, la Preparación para la
muerte de san Alfonso M.* do Ligorio, Jetús al
coragón deljoven, U vida de los Santos y otros
seinqjautos. Sonde será la ventaja que oonee-
znint vnestm alma con la lectura de estos li­
bros, y doble será el mérito ante los ojos de
Dios, si lo qne leéis, lo contáis ó leéis en pre­
sencia sobre todo de aquellos qoe no saben
leer. Has, al paso qne os recomiendo la lec­
tora de los buenos libros, debo encarecidamen­
te encomendaros linyáis como de la peste los
malos libros. Los libros, diaiioB ó folletos, en
quo se menosprecia la Religión y la moral,
arrojadlos oomo haríais oon una taza de vene­
no. Imitnd á los cristianos de Éfeso, quienes
en cuanto oyeron de san Pablo el mal que pro­
ducen tales libros, so apresuraron á llevarlos
á la plaza pública ó hicieron de ellos una ho­
guera, juzgando mejor que éstos cayesen en el
fuego, que sus almas en el Infierno.
Agí como nuestro cuerpo se debilita y muero
si uo lo alimentamos, así pierde nuestra alma
su vigor, si no le dumoe lo que necesita. El
alimento de nuestra alma es la palabra de
Dios, us decir, los sermones, la explicación del
Evangelio y el catecismo. Apresuraos, pues,
¿ llegar on debido tiempo á la iglesia, estar
con la mayor atención, y aprovecharos de los
conBqjos que os puedan convenir. Es muy útil
y hasta necesaria para vosotros la asistencia al
catecismo. No os excuséis, diciendo, que yn
estáis admitidos á la santa Mesa; pues, aun des­
país de vuestra primera comunión, tenéis ne­
cesidad de sustentar mestra alma, como ali­
mentáis siempre vuestro cuerpo, y ó la priváis
ile este alimento espiritual, la exponéis a gran­
des males.
Evitad en los sermones las sugestiones del
demonio qne os engaña, dioiéndoo»: Esto con­
viene d Pedro, aquello á Pablo. No; queridos
inios, el predicador se dirige 4 vosotros y quie­
re qneos apliquéis las verdades que os expone.
Además, aquello que no sirve para oorregt-
ros de lo pasado, servirá para preservaros do
caer en nuevas faltas en lo porvenir. Cuando
oigáis algún sermón, tratad de recordarlo do­
rante el ala; y A la noche, antes de acortaros,
deteneos un instante ¿ reflexionar sobre lo qne
habéis oído; de esta manera sacaréis gran pro­
vecho para vuestra alma.
Tombun os enooresoo que, siempre qne oe
sea posible, cumpláis con vuestros deberes en
la propia parroquia, siendo vuestro párroco la
persona destinuda especialmente por Dios para
uuidar de vuestra iilma.
OKU «OI P MPKIAl m i Mili Lt JOTnnV

ARTÍCULO PRIMERO

Evitar el oeio.

El laxo principa] que el demonio tiende A la


juventud es el oolo, mente fnnesta de todos loa
violo*. Convenceos, queridos míos,que el hom­
bro ha nacido para el trabajo, y cuando se ex-
oosa de él, está fuera de su centro, y corre
gran riesgo de ofender á Dios. El ocio es,
según el Espirita Santo, ol padre do los vi­
cios, y el trabajo los combate y los vence to­
dos. El mayor tormento de los condenados en
el Infierno es el de haber perdido el Cielo por
haber pasado en la ociosidad la mayor parte
del tiempo que Dios les habla dado para sal­
varse. A l contrario, no bav mayor oonanelo
para lre bienaventurados en el Paraíso, qne el
reoordar cómo un poco de tiempo empleado en
servir á Dios lea ha valido nna eterna iplioidad.
No pretendo con esto, que os ocupéis desde
la mañana hasta la noche sin descanso algu­
no, pnea oa qniero muy de vena, y oa conce­
do gustoso las diversiones propia* de vuestra
edad, en que no ofendáis á Dios. Sin embargo,
no cesaré de reoomendaroa qne escojáis con
preferencia aquéllas que sirviéndoos de recrea­

rás y liberales, ya de trabajos manuales, eto.,


ai
c o i loa cuales podáis recreara y adquirir
ooaooimientos átálee y oontentar a vmestros
superiores. Además, podéis recrearos oon jue­
gos y diversiones inocentes; pero no toméis
parto on ellaa sin liaber antes pedido la de­
bida licencia, y preferid loe que requieren agi­
lidad y destreza corporal, como los más con­
veniente* para la salud. Evitad los engaños,
los subterfugios, los peqaeflos fraudes, los
juegos de manos y de palabras qne ocasionan
discordias y ofenden a vuestros compañeros.
Sea en el juego, sea en la conversación ó en
el cumplimiento de cualquier deber, levantad
de ve* en cnando el corasón á Dioa y ofrecedlo
todo á su mayor honra y gloria. Interrogado
un», ves san Luis, mientras Jugaba alegremen­
te con sus amigos, sobre lo qne baria, *i ae le
apareciese un ángel para advertirle qne, pasa­
do un cuarto de hora, deberla comparecer an­
te el tribunal de Dios, el santo respondió sin
vacilar que continuarla jugando, pues en ello
órela agradar al Sefior. Pero lo que ub reco­
miendo que tengáis más presente en vuestras
recreaciones y pasatiempos, es el huir como
de la peste de loe inaloe compañero*.

AKTlCULO II
H uir de la» mala» compañías.

Hay tres clases de compañeros: unos buenos,


otros malos, oíros en fln, que no son ni lo ano
ni lo oteo. Debéis procurar conseguir la amis­
tad de los primeros, pues ganaréis mucho es
‘¡a
ello; huir completamente de loe segundos y
tratar con loa últimos sólo cuando w t ntctuu
tio, evitando toda familiaridad. Me pregunta­
réis: ¿Quiénes son esoe amigos peijudiaialesl
Ewnoliadmt, Ujoa míos, y oomprwiderói» cni-
les son. Todos los jóvenes, qne no ee avergüen­
cen de tener en vuestra presencia conversa­
ciones obscenas, y de pronunciar palabras de
doble sentido y escandalosas, que mienten ó
critican, qne profieren Juramentos, Impreca­
ciones y blasfemias, qne tratan de Altearais de
la piedad, qne os aconsejan er robo, la desobe­
diencia & vuestros padres y el olvido de vues­
tros deberes, todo* estos jóvenes son malísimos
amigos, ministros de Satanás, de quienes de­
béis huir más que de la peste 6 del mismo
diablo. ¡Ah! queridos mío*, con lágrimas en
los ojos os suplico, que detestéis y Huyáis so-
roqjante compaílfa!
Escuchad la voz del Sefior, que dice: El qne
se asocia al hombre virtuoso, será virtuoso; el
amigo del vicioso se pervertirá. Huid de un mal
amigo como de la picadura de nna serpiente
¿enenosa: Quati a facie cólubri. En una pa­
labra, si os asociáis con los bnenos, os aseguro
que iréis con ello* al Paralan; y al contrario,
si con los malos, seréis desgraciados j conclui­
réis por perder irreparablemente vuestra alma.
Alguno qninl dint: son tantos los malo*com­
pañeros, que seria preciso abandonare! mundo
para huir do ellos. En efecto; es tan excesivo el
miuiero do amigos pnijadicmles, qne precisa­
mente por eso es quo os recomiendo eon tanta
instancia el evítanos, y aun si por no trataros
enn pilos oa viemia solos, dichosos vosotros,
tt
pnes tendríais por compafleros A Nuestro Se­
ctor Jesucristo; A la Sautíaiiiia Virgen y «1 Án­
gel Custodio, que son nuestro* mejores ami­
gos. Podéis, sin embargo, tener buenos amigos
y loa encontraréis entre aquellos que frecuen­
tan loé sacramentos de la confesión y comu­
nión, que asisten á la Iglesia y que con sus
pnlabrasy ejemplos oa animan t i cumplimien­
to de vuestros deberes y os alqjan de todo lo
que puede ofender á Dios. Frecuentad, pues,
la sociedad de éstos, y obtendréis gran prove­
cho. David y Jonatús llegaron á ser buenos
amigos con ventara recíprocas, piits se ani­
maban el tino al otro en la practica de la
virtud.

ARTÍCULO 111

E vitar la» mala» convertaokmt*.

¡Cuáutns jovBucito* se encuentran en el In­


fierno por haber escuchado malas conversacio­
nes! San Pablo predicaba ya esta verdad cuan­
tío ilecía que las cosas inporaa no debían, ni
aun nombrarse entre los cristianos, pues son
la mina de lns buenas costumbres: Oorrutn-
p iin i bono» mores, coUoquia mala. Comparad
vnestns conversaciones d un margar agrada­
ble, que por bien preparado que esté, si cae en
él una gota de veneno, basta para darla muer­
te 6 cuaatoe se alimenten de él. Lo mismo su­
cede con laa conversaciónee impuras. Una pa­
labra, un gesto, una burla bastan á menudo
para ensetiarel mal a ln ilo y á veces á mnohos
nlftos, quo habiendo vivido luato entonces co­
mo inocente* corderos, se convierten en des­
graciados esclavos de Satanás.
Mediréis: conocérnoslas funestas consecuen­
cias de las conversaciones impuras, pero ¿qué
haceif Estamos en una escuela, en una tienda,
en uu negocio ó oiupleo, donde teueiuuH que
trabajar, y allf oímos esas conversaciones. IW
m osudo conozco, queridos míos, lo qne os ocp-
rre, y por eso quiero daros una norma de con­
ducta que os pueda servir para evitarlas, sin
ofender al Sefior. Si los que hablan asi, son
vuestros inferiores, reprendedlos severamente;
ai no podéis hacerlo ¿causa de anposición, tro­
tad de alejaros de ellos, y, si no es posible, abs­
teneos completamente de tomar parte en lo
que dicen, y dirigiéndoos á Nuestro Se&or de­
cidle muchas veces: ¡Jetúa mío, miserioordiaJ
Si á pesar de todas estas precauciones, as
encontráis en peligro de ofender í Dios, oe
daré el eonsqjo de 8 . Agustín: Apprehtnde fu ­
gara, t i vit reférre viotóriam. Huye, abandona
ol puesto, la escuela, el empleo y el trabajo,
sune todos loa malea del mondo, antee que
permanecer entre gentes, que ponen en gran
peligro la salvación de tu ulula. Porque, co­
mo dice el Evangelio, más vale ser ponrn des­
preciado, que nos corten los pies y las manos,
que nos saquen los ojos, y llegar asi al Cielo,
que poseer todo lo que deseamos en el mundo
y ser eternamente desgraciados en el Infierno.
Se burlarán probablemente de vosotras, pero
no oe dé ouidado, pues llegará un (lia en que
las burlas y risas de los malos ae cambiarán en
lágrimas en el Infierno, y loa deaprecios, que
20
hayan sufrido loe buenos se truoorán en las
eternas alegrías del Paraíso: TrisUtia vatro
oertétur ngm tdinm . Peranadloe adcmásde que
vuestra rectitud obligará á loa mismo* que os
desprecian Areconocer vuestra sensatos y al fln
guardarán silencio.
Nadie se atrevía á proiunoiar palabras nial
sonantes on presencia de san Luis Gouzaga, y
ai ¿1 venia oa el momento quo so profería al­
guna, todos callaban diciendo Silencio, que
viene Luis.

AHTÍCULO IV
Evita* lot «toándole».
La palabra «toándolo aigniüca obstáculo, y
llama» escandaloso al que con bus palabras
ó acciones da á loe demás ocasión de ofender
d Dioa. £1 acáldalo oe un pooado abomina­
ble, pnes robando á Dios las almas que ha
oreado para el Cielo, y rescatado con bu pre­
ciosa sanare, las pune en mui un del demonio
y envía al Infierno. Así «a qiif' pnedellamanw
al escandaloso verdadero ministro de Satanás.
Cuando el demonio ha empleado inútilmente
todos ana ardides para seducir el alma de on
jovencito, se suele servir finalmente de loe es­
candalosos. ¡Con qué número enorme de peca­
do* ae carga la conoiencia de nn joven queco-
mete el escándalo en la iglesia, en la calle, en
el colegio, y aun durante sus ooupacionesf Kl
número de bus pecadus es igual al de laa per­
sonas qne ha escandalizado. Pero ¿qué se iilií
de loe que llevan la perversidad hasta enseñar
el mal á laa olmas inoceutesi Oigau estos des-
ae
graciados la aenlencin qne dió nn dia el Sal­
vador. Tomando de la mano nn nifio, se volvió
á la multitud que le escuchaba y dyo: «¡A.v de
aquel que escandalice & alguno de estos niños,
qne creen en mi! Muchos escándalos hay en el
mando, pero ay de aquel que los comete: me­
jor le fuera qué le colgasen ai cuello una pie­
dra de molino y le arrojaran en lo profundo
del mar.» Si se pudieran suprimir los escán­
dalos del mundo, ¡cuántas almas que hoy se
pierden irremediablemente llegarían al Paraí­
so! Temed, pues, & esta raza perversa, y huid
de ella como del mismo demonio. Una ñifla
de tierna edAd, oyendo nna vez unas palabras
escándalosas, dijo al que las profería: «Sal de
aquí, espíritu maligno.» SI vosotros, queridos
míos, queréis *er Ion vnrdndnroa amigos de
Jesús y María, delx'-ú no tan sólo huir de loe
escandalosos, sinoesforzuros con el buen ejem-
Íilo en reparar el gran mal, qne éstos hacen á
as almas. Por lo tanto que vuestras conver­
saciones aeuD buenas y modestas; sed devotos
en la iglesia, obedientes y respetuosos para
con vuestros superiores. ¡Oh cuántos compa­
ñeros os imitarán y uiiiiIuuiíi por la Deuda
del Paraíso! Y vosotros estaríis seguros de
salvaros con ellos porque, como dice S. Agus­
tín, el que contribuye li la salvación de un
olma, puede esperar con seguridad salvar
también la propia: A nimant finlrrínli, rinimam
tuam p ra d e t titulé ti.
Estos son loe principales peligros, queridos
jóvenes, que debéis huir eu el inundo: son po­
cos pero búatantee pnrn que podáis llevar nna
vida cristiana y virtuosa.
27

MEDIOS DE PERSEVERANCIA

ARTÍCULO PRIMERO

Oondtela que seha de observar enla* tentaciones.


Ann on vuestra mlis tierna edad trata el
demonio de haceros caer en pecado v de apo­
derarse de vuestra alma; por eso debéis vigi­
lar continuamente para no caer cuando sois
tentados, es decir, cnando el demonio os su­
giere hacer el inal. Es de macha utilidad pora
reservaros de laa tentaciones, el apartaros
S e las ocasiones, de las conversaciones escan­
dalosas, de los espectáculos públicos donde no
se ve nada bueno, y donde siempre ha; que
tener grave pwjuicio para el alma. Procurad
estar siempre ocupados en el trabajo ó estudio,
ó bien, cantando <5 tocando; y cuando no se­
páis qué hacer, divertios en algún juego ino­
cente, ó lectura permitida por vuestros padres.
Procura, dice san Jerónimo; qne el demonio
* nunca te encuentre ocioso. Cuando advirtáis
que sois tentados, no déis tiempo & la tenta-
oión para que tome posesión de vuestro cora­
zón, mas tratad de reehauvrln ni momento, soa
por medio del trabajo ó de la oración; si la
tentación continúa, naced la señal de ln cruz
y besad algiin objeto bendito diciendo: Marta,
auxilio de, los cristianos, rogad p or mí, ó bien:
Proteetor mío, tan Luis, haced que nution ofen­
da ti mi Dios. Os iudico este santo, porque ba
sido propuesto por la Iglesia partí modelo y
28
protector especial de la juventud. En efecto,
san Luis, para roncerías tentaciones, huía de
todas las ocasiones; abonaba á menudo á pan
y agua, ae acotaba (le tal manera, que sus ves­
tidos, el piso y las parales de su ouarto que­
daban teñidos con su inocente sangre. Así
obtuvo usa completa victoria sobre todas las
tentaciones; asi la obteudréin también vos­
otros, ai procuráis imitarle al menos en la mor-
tífloaoióu de los sentidos, especialmente en la
modestia, y si os recomendáis de coronta á di
cuando anís tantalios.

ARTICULO II

A itueiai (le <¡ue te rale el dentóme para engañar


á la juventud.

K1 primer laso que el demonio suele tender


ú vuoetra alma pura perderla, t « 1 » falsa idua
que os sugiere de quej&iuáa prodréii continuar
siguiendo ol sendero difícil de la virtud, lejos
de todos los placeres, durante ouaienta, cio-
cucutii, sesenta años que os promete de vida.
A esta sugestión del enemigo infernal, con­
testad: ¿Quién me asegura llegar 4 esa edadf
Mi vida está en las manos de Dios, y puede
ser que este mismo día tea el Ultimo ae mi
existencia. ¿Cudutus de la misma edad que y o,
estaban ayer sanos, alegres, contentas, y hoy
son coaducidos al sepulcro! Y aun cuando de­
biésemos trabajar aquí duran te algunos a&os eu
el üurvioio dnl Safior, 4110 satoiuos ampliamen­
te recompensados por una eternidad de dieba
90
7 de gloria en el Paraísol Por otra parte, ve-
mus qiw lns que viven en gracia de Dioa, es­
tán siempre alegres, y conservan fausta en sos
Aflicciones 1 a paz y la serenidad del corazón,
on tanto qne, los qne se abandonan á loe pla­
ceres, viven agitados y se esfuerzan en encon­
trar la pac en sns pasatiempo», y sin conse­
ntirla nnncA, son cada dia más desgraciados:
Non est pax impüs, dice el Sefior.
Quizá alguno de vosotros aBadirá: somos jó­
venes, si nos ponemosápensar en la eternidad,
en el Infierno, nos entristeceremos y conclui­
remos portrnstomnrnos la cabeza. Os conoedo
qne el pensamiento de nna eternidad dichosa
A desgraciada, el pensar en nn suplicio qne no
uonoluirá jamás, sea un pensamiento tétrico
y espantoso, pero decidme: si os trastorna la
cabeza el sólo pensarlo, ¿qoé será el caer en
élf Mejor es pensarlo ahora para no caer máa
tarde; y es muy cierto qne si lo meditamos á
menudo, todo lo pondremos en obra para evi­
tarlo. Observad además, qne si el pensamien­
to del Infierno es aterrador, nos colma de con­
suelo ln esperanza del Paraíso, en donde se
• goza de todoe los bienes. Por oso los santos,
pensando seriamente en la eternidad dn las
penas, vivían en sama alegría, con la Arme
confianza de qne Dios les ayudaría 4 ovitnrlns.
y les daría la recompensa eterna qne prepara
á sns fieles siervos. Valor, pnes, queridos míos,
haoed la prueba do servir al Sofior, y ya vertfs
cuán dnlcfl y suave es so servido, y enán di­
choso se encuentra vuestro corazón en el tiem­
po y on ln ctnrnidnd.
ARTÍCULO IU

La más bella de la» virtude».

La virtud en los niños ea on precioso ador­


no, qne loe hace queridos de Dios y de los
hombrea. Mas, la virtud reina, la virtud angé­
lica, la Basta pureza ea un tesoro de tal precio,
que los niños, que la poseen, serán semejan­
tes A loa ángeles del cielo: É ntn t sieut ánqtli
D ei in Ocelo: son palabras de nuestro divino
Salvador. Este virtud ea como el centro donde
se reúnen y conservan todos los bienes, y ai
)o r desgracia se pierde, todas las virtudes es­
tán perdidas: Vmérunt unten mihi ómnia bona
pdritercun illa , dice el Señor.
Por eso esta virtud que os hace otros tantos
ángeles del Cielo, virtud tan querida por Je­
sús y María es sumamente envidiada del ene­
migo de las almas, quion suele daros alevosos
asaltos á fin de hacérosla perder 6 al menos
manchar.
He aquí algunos medios que son como ar­
mas, con las cuales ciertamente conseguiréis
guardarla y rechazar al enemigo tentador.
El medio principal es la vida retirada. La
pureza ea un diamante de subido precio; si
exponéis un tesoro á la vista dol ladrón, co­
rréis riesgo de ser asesinado. San Gregorio
Magno declara, que quiere ser robado el que
lleva sn tesoro públicamente.
Agregad A la vida retirada la frecnenoia do
la contestón y comunión & la vez quo la fuga
81
de los que con obrus y (Lucimos menosprecian
esa virtud.
P a n prevenir los asaltos dnl demonio, acor­
daos de lo qae dijo nnestro divino Salvador:
Esto género ie demonios, i saber, las tentacio­
nes contra la pureza, no se vanean eiuo eon el
ayune y eon la oración. Con el Ayuno, es decir,
con la mortificación de los sentidos, poniendo
freno á las malas miradas, al vicio de la gula,
huyendo de la ociosidad, de la molicie,y dando
al cuerpo el reposo estrictamente necesario.
Jesucristo nos recomienda que acudamos en
segundo lagar á ln oración, pero á la oración
oon fe y fervor, no cesando de rezar, hasta qne
la tentación quede vencida.
Tenéis además armas formidables en las
oraciones jaculatorias; invocando á Jesús, Jo­
sé y María, decid á menudo: Jesús mió, ieiud
tniserieordia de mí: Jesús talvadme: María con­
cebida sin pecado, rogad p or mí: Marta, Auxilio
de los cristianos, no me desamparéis: Sagrado
Ovratún de Jesús ;/ de María, sed la salvación
del alma mía: Jimio, no quiero ofenderos mtít.
Conviene udoin&s besar el santo crucifijo, la
.medalla ó escapulario de la Santísima Virgen;
y hacer la señal de la cruz. Sin embargo, si
todas estas armas no bastaran para almiar la
maligna tentación, recurrid al arma inven­
cible, que es la presencia de Dios. Estamos á
la merced de Dion, quien como dueño absoluto
de nuestra vida puede de repente hacernos
morir y ¿cómo nos atreveremos á ofenderle en
au misma presencia? El patriarca José, cautivo
en Egipto, foé tentado á cometer nna infame
acción, mas al momento contestó: ¿Cómo pue­
do yo cometer esta mala acción en Ib presen-
ría de DiueT y vosotros afiadldr iCómo me
dejaré arrastrar á cometer este pecado, hallón-
doae presente Diñe, Criador y Salvador mío,
qnien al instante puede castigarme con la
mnertef Dio*, en el acto mismo en que le ofen­
do, puede arrojarme para siempre á las penas
del Infierno. Yo creo imposible que quede
veneido de la* tentaciones el qne en talen pe­
ligros aonde á la presencia de Dios.

ARTÍCULO IV
Devoción rf María Santísima.

La devoción 7 el amor A Muría Santísima


es nn gran socorro, hijos mlns, y nn arma po­
derosa contra lns insidias del demonio. Oíd ln
voz de este buena madre, qne os dice: 8t qui»
est párvula» veniat ad me. Él qne es nifio ven­
ga á mi. Ella os asegura qne, si sois devotos
suyos, os colocará en el número de bus hijos,
os cubrirá con nn manto, os dará amparo y os
colmará de bendiciones en este mundo paro
nlcanearos despaje el Parnfso: Q *i ehUáaiít
me, vitammtémcm habéhvnt. Amad, pues, áes-
ta vuestra Madre celostinl/acndid 6 ella de
cotaeóh, y estad ciertos qne cnantas gracia»
ln pidáis os serán concedidas, siempre que
ello nn redunde en perjuicio de vuestras al­
mas. Debáis además pedir con pemeverancia
tres gracias especiales, qne son de absolnta
necesidad para todos; pero particularmente
para lns Jóvenes oomo vosotros.

La primera ea la de que os ayude 6 no co­
meter peuudo mortal eu vuestro vid». Esta
gracia quisiera quu la pidiese» á tudu « n t »
por la intercesión du Muría, puus todiut Iu* de­
más serían de poco valor un ella.
¿Sabéis qué quiere decir caer en pecado rnor-
tiilt Quiere decir, renunciar al título de hjjü
de Dice, para ser esclavo du Satanás; quiere
deoir, perder aquella belleza, que á los ojos de
Díim nos lineo ton huruoaoe como loe ángolee,
para ser semejantes á loe demonios; quiere
decir, perder todos los méritos /a adquiridos
para la vida eterna; quiere decir, por último,
«star expuestos ¿ «utr precipitados i. cada mo­
mento en el Inüerno é iiuuriar por los siglos
de los siglos 4 lu bondad iulinitu, que os el
mujor mal qu« puedu iinaginanto. ¡Allí si,
uun cuando Haría ¡Sautiaiiuu os obtuviem mu-
cliui gracias, poco seria todo si uo os obtuvie­
ra la do uo caer uu pecado mortid. Kela giuciu
debéis implorarla mañana y tanln nn tixlus
vuestros qereicios de piedad.
La segunda gracia que debéis pedir, es la
de conservar la preciosa virtud de la pureza,
fio que ya os he hablado. Si conserváis intacto
«tete precioso tesoro, seréis semejantes á los
ángeles: vuostro Ángol Custodio oe mirará
como hermanos y se complacerá un vuestra
compañía. Y pues uiuuho interesa que todos
conservéis esta virtud, voy á Indicaros algu­
nos medios más pora preservarla del veneno
que pudiera eoutaminurla. Ante todo, huid du
la sociedad de lúa personas de distinto sexo.
Comprendedlo bien: quiero decir que los jó ­
venes no deben contraer familiaridad alguna
E i jooift im lruuio.
u
oon la» Jóvenes, ó no quieren exponer sn
virtud ¿ loa muyante jw lifnn.
Otro medio de loe más eficaces para la con­
servación de la misma es el de velar sobre los
sentidos particularmente de la vista. Debéis
también absteneros de todo acceso en el co­
mer y beber, aligaros de los teatros, de los
bailes, y otras semejantes diversiones que son
la mina de las buenas costumbres, velad,
pues, sobre vuestro* ojos, que son las venta­
nas por donde el pecado eutn en nuestras
ooracones, y el demonio ee apodera de nues­
tras almas. Por lo tanto, no os detengáis nanea
á considerar objuU) al^uuu que sea contrario
á la modestia. San Lius Gonzaga era tan deli­
cado en este punto, que no consentía que se
vierau sus pies descubiertos cuando se vestía,
ni aun se permitía fijarse en la cara de su pro­
pia madre. Estuvo dos años en oaUdad de ptye
en la oorte de la KeinH de Espalla y jaiuáa viú
el rostro de esta princesa.
Otro joveucito, ií quien te le preguntaba por
qui1 era tan reculado cu aun miradas, ilió esta
respuesta: «He resuelto no mirar caro de mu­
jer alguna para lijar por primera vez mis mira­
das (ai uo soy iudiguo) un el bellísimo rostro
de la madre de ln pureza, María Santísima.»
En segundo lugar, huid la compañía de los
jóvenes, que tienen cuuvcrsaciunea libres, es
decir, que tratan de cosas que no dirían en
presencia de vuestros podrás y superiores.
Alejaos de éstos, ann cuando fueniu amigos
ó parientes vuestros; pues, puedo asegurares
que su compañía puede ser perjudicial á vues­
tras almas corno la du un deiuouio.
30
Da esto cace la necesidad de implorar de la
Virgen Santísima la tercera gracia, qne os
Ayudará mnohísimo i. conservar la virtud de
la pureza, y es la de huir de las malas compa­
ñías. |Aht si, pedídsela & menudo á Haila.
¡Felices vosotros, queridos míos, d os apartáis
de la compañía de los malvados I Si lo hactis.
estaréis seguros de maiehar por la senda del
Paraíso, de otra manera corréis grave riesgo
de perderos para siempre. Por lo tanto, cuan­
do oigáis á nn compañero proferir blasfemias,
despreciar la religión, tratar de alejaros del
servicio de Dios, 6 peor aun, tener conversa­
ciones contrarias ti la virtud de la modestia,
huid do él como de la peste, estando seguros,
qne cuanto más puras sAan vuestras miradas
y vuestras palabras, tanto más complaceréis
A Haría y mayores gracias os obtendrá de su
divino Hijo y nnestro Redentor Jesucristo.
Estas tres gracias son las mis necesarias á
vuestra edad, y bastarán para encaminaros
por ls sends, en la cual llegaréis á sor hom­
bres respetables en la edad madura y obtener
la gloria eterna, que María procura induda­
blemente á sos devotos.
¿Qué obsequio ofreceréis á Haría para ob­
tener las gracias sobredichas? Pocas cosas
bastan. El gao tenga tiempo recite el rosario,
pero no olvide retar todos los días tres Ave­
marias y tres Qloriapatris, con la jaculatoria:
Madre querida, Virgen María, haced que jo sal­
ve el alma mía.
{AítTiC'L'LO V

O/mago» d lo » jóveHest <jiM pertenecen ú alguna


amyreytuióH.

Si tenéis la «n oto de pertenecer 4 ulvnna


congregación, procurad cumplir con fidelidad
y exactitud el reglamento. Tened sobre todo
nn profundo rospeto ú los directores, sin cuyo
r rnuBO no debein ausentaros jamás. Si llegáis
la iglesia antes de la hora de los oficios;
manteneos con modestia y en^eilonoio, oyendo
leer, ó leyendo vosotros mismos^ algíiu libro
devoto. Eu seguida cantad las alabanzas del
3 eüur, uou alegría de corazón y recogimiento
de, espíritu. Si tenéis que confesaros!) recibir
la santa comunión, procurad hacerlo en la ca­
pilla de vuestra congregación, porque esto
contribuirá mucho al buen ejemplo, y & ani­
mar 4 los otros á frecuentar estos tantos sacra­
mentos. Exceptuad, tin embargo, la comunión
pascual, qne debéis hacer en vuestra propia
parroquia; así, cuando ot Bea posible, acercaos
a los santos sacramentos en tal iglesia para
dar ese buen qjeniplo á los demás.
En cuso que p u ail» el año ncolar tuvierais
la dicha de encontrar en vuestros Colegios laa
vacaciónus que necesitáis, tomad parte en ellas
de buena voluntad, cuidando de evitar las
contundas con los demás, las burlas, los so­
brenombres, y de mostraros descontentos de
las diversiones que « os proporcionan. Si oye­
seis úobservaseis i vuestro alrededor algo que
no fuese conveniente, id á advertir secreta-
37
mente al superior, paro que impida el mal que
puede resaltar de ello. Sería muy digno de
elogio qne refiriereis algunas anécdotas mo­
ntea á loa demás.
Sed siempre muy sinceros ea yn taln i pa­
labras, «Titnd toda mentira, pnes, además de
la ofensa qne haríais áDioe, perderíais la esti­
mación de vuestros saperiorea y amigos. Os
recomiendo también que tengáis una filial ooa-
flaDEaen el Director, sometiéndole todas raes-
tras dadas de conciencia, y mostrándole mu­
cho más respeto qne & loe demás superiores;
descubrios en sefial de reverencia onando pa­
séis por sn lado, y contestad á ras preguntas
con palabras sinceras y hnmUdee. Aquellos
de vosotros, á quienes •« confie el oficio de can­
tores, asistentes, etc., deben tener nna noble
emulación en ser loe más piadosos, los más
oeloson en todo lo quo so relaciona con el ser­
vicio de Dios. En fin, recomiendo A todos su­
ma exactitud en la observancia del reglamen­
to, estimulándoos á porfía en ser los más de­
votos, lnamáft modestas"? los más pnntnales
en cumplir con vuestros deberes religiosos.
SIETE CONSIDERACIONES
paba cada d ía db l a sem ana

Como deseo macho, hijos míos, yeios hacer


todos los días nna lectura piadosa, o» ofrezco
nna corta consideración para cada día de la
semana, y espero que la leeréis atentamente
en caso de que no tengáis otro libro más á
propósito para ello. Después de haberos arro­
dillado decid:
Dios mío, me arrepiento de todo concón de
haberos ofendido, y os pido la gracia de com­
prender bien las verdades que voy á meditar,
y de inflamarme de amor por vos. Virgen
Santísima, Madre de Jesús, rogad por mi.

DOMINGO

Sobre el fin del hombre.

1.° Considera, hijo mío, que Dios te ha crea­


do á su imagen, que to ba dado un alma y uu
cuerpo, sin el menor mérito de tn parte. Ade­
más, por el bautismo te ha hecho h^o suyo,
te ha amado siempre, y te ama aún, como
tierno padre no te ha oreado para otro fin, que
para amarle y servirle en este mundo, y me­
recer así ser algún día eternamente feliz en el
Paraíso. Ko estás, pues, en este mundo para
divertirte, enriquecerte, comer, beber y dor­
mir como los animales privados de razón, sino
89
que «1 fin pan» «1 cnal fiinte oreado, es infini­
tamente más noble y más sublime, para awifti
y servir á Dioa y salvar aa( tn alma. 81 dorante
tu vida, este importante fln eatá niempre pre­
sente á tu pensamiento, ¡qué consuelo expe­
rimentarás en la hora de la muerte! Pero si al
contrario no pionsns seriamente on servir i
Dios ¡q«ó •remordimientos t« preparas para
aqnel instante en que conocerás claramente,
i|ne las rl<|ueu8 y lu» placeres d« <]UO lias go­
zado en ln tierm. nn U bM n hneho m í* qne
llenar de amarguras tu corazón, y hacerte co­
nocer el dado que han cansada it tn alma.
Por oeo, hijo mió, guárdate bien do sor de
lo» que sólo piensan en placeres, qne satis­
fagan sns pasiones; pues que al fin ae la vida,
se encontrarán tu Rrau peligro (le perderse
eternamente. F.l «erretnrio do nn rey ne Ingla­
terra, moría exclamando: ¡Desgraciado de mí!
he empleado tanto papel en escribir las carta»
de mi señor, y no he sabido emplear nna sola
hqja para escribir mis pecado» y hacer una
buena confesión!
2.° La importnncia de tn fln te parecerá
mayor aún ai consideras, qne tn salvaoión
* eterna ó tn eterna condenación dependen de
ti. Si salvas tu alma, todo irá bien y serta
feliz para siempre; pero si la pierdes, pierdes
al mismo tiempo a Dioa y el Pamiso, y te
condenas por toda la eternidad.
No imites la locara de los desgraciados qne
dicen: Cometo este pecado, y despnós me
confesaré; no te dejes engaitar por estas pa­
labras, porque el Sefior maldice al que peca
oon la esperan» de obtener el perdón: Male-
40
dfrhu kimu) imlpeeml fu «pe. Acuérdate qre
todos los condenados traían la intención de
convertirse mái tarde, y 6 pesar de tira mi
han perdido por toda la eternidad. ( M u uv-
/piro acaso no tener tiempo de confesarte?
¿Qnién te promete qne no morirás Inmediata­
mente después del prendo, y precipitante tn
alma en el Infiernen j Y no es nna locura he­
rirte gravemente con la esperan»» de encon­
trar nn médico qne te onret Renuncia, pues,
el pensamiento falaz de entregarte más tarde
á la virtud y al servido de Dios; hoy minino
detesta y abandona para siempre el pecado,
qne ee el mayor de todos los males, y qne
alejándote dé tn salvación, te priva de todos
los bienes.
8.° Qniero hacerte observar también nn
lazo terrible, de qne ne sirve el demonio pan
perder nn gran número de cristianos; es el de
permitirles (]ne se inntrnvR7i en 1a religión,
pero impedirles qne ln practiquen. Saben per­
fectamente, qne Dios loa ha creado para amar­
le y servirle; pero qne emplean en tiempo en
labraran eterna perdición. En efecto, ¡enán-
tos doctos vemos en el mnndo ocnpndo* en
pensar en todo excepto en su salvación! Si
pido A nn joven qne frecnente los sacramen­
tos, qne haga nn poco de oración, me conten­
ta en el neto: Tengo otras cosas qne hacer,
tengo qne trabajar, qne divertirme. |0 h infe­
liz! ( Y no tienes alma qne salvar? En cnanto
A ti, joven cristiano, que leen esta considera­
ción, no te deje* engañar asi por el demonio,
y promete A Dios, qne todas tna palabras, tus
pensamientos y tus accionen serán dirigidos
con d fln de «tira r tn alma; porque seria
grave lmprndeneia pmvwnpnrb' tan seriamen­
te i)e lo que debe roncluír tan pronto, y ol­
vidar la eternidad que no tiene fln. San Lula
(rnnmgA, qnn hnMeia podido gcctr de lo*
placeres, de los honores, de lns riquezas de la
tierra, renunció á esos bienes efímeros dicien­
do: |De qué me sirven estas cosa* para la vi­
da eternaf Quid tune ad mternitdtemt >
Concluye pues asi esta consideración: Ten­
go nn alma; d la pierdo, lo pierdo todo, J aun
cuAndo ganara el mundo entero con detri­
mento de mi alma, ¿de qué me servirla? Si
llego A sor nn m i hombre, rico, sabio
hasta poseer todas las ciencias j todas 1 m
artes del mundo y pierdo mi alma, ide qué
me habrá servido? Ln misma sabiduría de
Salomón no me servirla de nada, si me con­
denase. Dios me ha creado paro salvar mi
alma, y quiero salvarla A tenia cosía; est» al­
ma serA, pues, de hoy en adelante el único
fln de todas mis acciones. Se trata de ser
eternamente feliz ó eternamente desgraciado:
Mttoy resuelto A perderlo todo por salvarme.
Dios mío, perdonad mis pecados, y no permi­
táis, qne tanga jamás la desgracia de ofende­
ros de nuevo; ayudadme con vnestoa santa
pmria, A fln de que pneda amaros y serviros
fielmente en lo venidero. María, esperanza
mía, rogad por mí.
¿a
LUNES

Sobre rlpm tuln mortal.

1.“ ¡SI supieses, hijo mío, lo que haces co­


metiendo on peeadu mortal! Vuelve» la espal-
daáDiosquetehacreadoycolmadodesuB be­
neficios; desprecias bu gracia y su amistad. Le
dioes eon loe hcohost Alejaos de mi, Señor,
no quiero ya obedeceros, serviros, rnconooe-
ros poi mi' Dios: Non sérviam. He elegido pu­
ra mi Dios, oquol placer, aquella vengan ea,
aquella cólera, aquella mala conversación,
aquella blasfemia, jPuédese imaginar una in­
gratitud más monstruosa? Y so obstante, he
ahf lo que haces ofendiendo á tu Dios.
2.° Es tonto más negra esta ingratitud
cuanto que pHra cometerla te has servido de
lnsmismoH bienes que Dios tn ha dado. Oídos,
ojos, boca, lengua, pies y manos, te han sido
dados por Dios, y los has empleado para ofen­
derle. Escucha lo que te dice el Sefior: Hijo
mío, te he creado, te he dado cuanto tienes,
te he hecho nacer en la verdadera religión,
te he concedido la gracia del bautismo, podía
haberte dejado morir cnando estabas en el
pecado, y te conservé la vida para no enviar­
te al Infierno, jy tú olvidando tantos benefi­
cios, qnieres aún servirte de estos mis dones
para ofenderme! ¿Cómo no experimentas vi­
vo dolor, á la vista de una injuria tan enor­
me hecha á nn Dios tan bueno?
3.° Considera además que este Dios de
bondad no dqja de estar justamente Irritado
49
por tna ofensas, y uue cnanto más continúas
viviendo en el pecado, tanto más excitas con­
tra t i b q cólera; por lo cual debes temer que
el Sefior te abandone si multiplicas tus fdtau.
Tn pUnitúdine peccatórum púniet. No porque
te falte eu misericordia, sino porque te falta­
rá el tiempo para Implorarla; porque, el que
abusa de las gracias de Dios, no merece que
Él se las conceda. El número de loe pecado­
res qne vivieron en el pecado con la espe­
ranza de convertirse et grande; la muerte
llegó cuando menos la esperaban. Dios no
les dió tiempo para que pusieran en orden bu
conciencia, y ahora, hélos ¡ayl eternamente
perdidos! ^No tiemblas al pensar que puede
sucedertB igual desgracia? Después de tantas
culpas que Dios te ha perdonado, 4110 podría
castigarte al primer pecado mortal qne co­
metieras, y precipitarte en el Infierno!
Dale gracias d e haberte esperado hasta
ahora, y toma tina firme resolución, diciéndo-
le: ¡Dios mío, demasiado ot he ofendido has­
ta ahora, quiero emplear la vida que me retta
en amaros, en llorar mis pecados, de lot cna-
•let me arrepiento de todo corazón. Jesús
mío, quiero amaros, dadme fuerzas. Virgen
Santísima, Madre dn Dio», A yu d a d m e . Así
sea.

MARTES

Sol/re la muerte.

1." La muerte consiste en la separación


del alma del cuerpo, y en el ubandono aliso-
Into de lan conos del mondo. Considera pus,
oh hijo mfo, que ta Alma debe neoesarifunAn­
te nepararse de tn cuerpo, pero d o sabea en
que lagar puede sorprenderte esa Reparación.
No Babea ai la muerta ta sorprenderá en tn
cama, en el trabajo, por la calle ó en otro ri­
tió. La ruptura de nna Tena, nn catarro, nna
fiebre, nna eafda, nna herida, nn terremoto,
nn rayo, aon suficientes pan quitarte la vida.
T esto puede sscederte al cabo de nn afio, de
nn m**, de nn» semana, de nna hora, y qai-
rá» aun mientras lees estas páginas. |Cuántos
se han acostado por la noche, y han sido en­
contrados mneitos al dio siguiente; machan
otros atacados de apoplegfa murieron tábi-
tamente! ¿Qué ba sido de ni almaf Si esta­
ban en estado de gracia, ¡dichosos ellos! son
eternamente felices, ri no perdidos y eterna­
mente atormentados. T tú, hijo mk», ri debie-
nen morir en ente momento, ¿qué sería de tn
almaT Desgraciado de ti. si no estás prepara­
do, porque el que no rgt./i pronto á morir bien
hoy, corre gran riesgo de morir mal.
2.° Si el lagar y hora de tn mnerte no te
son conocidos, no puedes dndar qne están
irrevocablemente determinados. T anaqne no
te sorprenda nna mnerte repentina, sin em­
bargo la última hom de tn vida debe llegar,
«na hora en la que extendido en tn leono,
asistido por nn sacerdote, qne recitará junto
á ti las oraciones de loa agonizantes, rodeado
de tn familia afligida, con el crncifljo á nn
lado, el eirio bendito encendido al otro, to en­
contrarás á las puertas de la eternidad. Tn
cabeza dolorida no encontrará reposo, tas
40
«¡Jos do tardarán en oscurecerse, tn lengua
estará ardiendo, tu pecho oprimido, tu aun-
gre ae helará en tos venas, tu cuerpo será de­
vorado por la enfermedad, y tu corazón será
traspasado por mil dolores. Un ou&nto tu al­
ma naya abandonado ta cuerpo, éste, reves­
tido de un sudario, aeré arrojado en una fosa
donde se convertirá en podredumbre; loa gu­
sanos pronto ln devorarán, y no quedarán ya
de ti sino algunos huesos descarnados, y nn
poco de pol/o infecto. Abre la tuuiba de un
joven rico, «le un hombre podoioeo en el mun­
do, y ve lo que queda de elloa,~lo mismo te
aucederá á ti. ¡Oh hijo mío! qaé estos pensa­
mientos te hagan tomar la resolución uttcaz
de asegurarte una buena vida. Ahora el de­
monio, para inducirte á pecar, ae esfuerza en
distraerte de este pensamiento, en cubrir y
excusar la culpa, dictándote que no hay gran
luul en uquel placer, en aquella desobedien­
cia, en faltar a misa en loe días festivos, pero
en ol momento de la muerte te liará conocer
la gravedad de tus faltas, y te las represen­
tará todas vivamente. ¿Qué le responderás
jm aquel terrible instante! ¡Desgraciado del
que entonces se encuentre eu desgracia de
Dios!
9." Considera también que el momento de
tu muerte, es oquol dol cual depende tu di­
cha ó tu desdicha eterna. Estando í punto
de dar el último suspiro, y á la luz de aquella
última antorcha ¡cuántas cosas veremos! La
iglesia enciende dos cilios por nosotros, uno
á nuestro bautismo para mostrarnos los pre­
ceptos de la ley de Dios, y el otro á nuestra
40
muerte, para que podamos conocer ei loe he-
moa, observado.
A la claridad de aquella última luí, verás,
paos, hijo mío, ai has amado á Dios dorante
ta vida, ó si le has despreciado; si has respe­
tado su santo nombre, ó le has blasfemado;
verás las fiestas que has profanado, las misas
que uo bus oído, las desobediencias á tos su­
periores, el escándalo que has dado & tn«
compañeros, verás aquella soberbia, aquel
orgullo que te engañaron; veris.....Pero ¡oh
Din* info! verán todo aquello en el momento,
en que Be abrirá delante de ti el camino de la
eternidad: Moméntum a quo pendet atémitaé.
Sí, de aquel instante depende una eternidad
de gloria ó de toruientoB, ¿comprendes lo que
te digof de aquel momento depende para ti
«1 Paraíso ó el Infierno, ser para siempre fe­
liz ó desgraciado, pura siempre hijo de Dios,
ú esclavo del Demonio, iS siempre gozar con
los ángeles y los santos on ol dolo, ó ge­
mir v arder para siempre con los condenados
en el Infierno.
Teme mucho por tu alma, y piensa que del
bien vivir depende una buena muerte y nna
eterna gloria. Asi, sin perder tiempo arregla
tu conciencia cou uua buena confesión, pro­
metiendo al Señor perdonar á tus enemigos,
reparar los escándalos, ser más obediente,
ulwttiuerte de coiutr curse en los días prohi­
bidos, de no perder tu tiempo, de santificar
los días consagrados á Dios, y de cumplir los
deberes de tu estado. Y desde ahora, arro­
jándote á los pies de Jesús, dile:
Sefior y Dios mío, desde este momento me
4,1
convierto á Vos: os Amo, quiero serviros y
amaros hasta la muerte. Virgen Santísima,
íuadre mía. ayudadme en aqnel instante te­
rrible. Josus, José y María, en vuestros bra­
zos espire el alma mía.

MIÉRCOLES

Sobre el ju icio.

1." Por juicio se entiende el estricto exa­


men de toda nuestra vida ante el tribunal de
Dios, seguido do lu sentencia, quo decidirá
do nuestra suerte por toda la eternidad.
Apenas haya salido el alma del cnerpo,
cuando inmediatamenteoomparecerá delante
del divino Juez. La primera razón, que hace
que sea terrible este encuentro, es que el al­
ma se presenta sola ante un Dios dceprociado
á quien lia ofendido, ante un Dios que cono­
ce nasta el último pensamiento del corazón.
^Quó tendrás contigo e n oquol momonto, hi­
jo ralot No llevarás de este mundo sino el
bien ó el mal quo bayas hecho: Héferet unttí-
quíequG p ro a t gegsitf ffive bonum, sim m alum .
No habn excusas ni pretextos. San Agustín
hablando de aquel terrible instante se expre­
sa asi: ¡Oh hombre! cuando comparezcas an­
te el Criador para ser juzgado, tendrás sobre
ti un juez indignado, 6 tu lado tus pecados
que te acusan, y los demonios prontos á eje­
cutar la sentencia: dentro de ti una concien­
cia qne te agita y te Atormenta, y debajo, nn
infierno abierto pura sepultarte. En semejan­
te lu g o tia , iá dónde irás, á dónde ^hulriaf
Dichoso tú, ly o mío, ai te has conducido
bien dnnnte la vida. En tanto el divino
Jues abre «1 libro do loa coucienciaa jr co­
mienza el examen: JudMum teáU et Uhri
apérti m d
2." ¿Quién eresf pregustará tu juea.— Soy
un cristiano, contestarás.— Bien, ai eres cris­
tiano, debes haberte conducido como tal. En­
tonces comenzará á recordarte las proiuesus
hechas en el bautismo, por Isa cuales rennn-
ciaste al demonio, al mundo y á la carne; te
representará los gracias que to concedió, los
sacramentos quo frecuentaste, las pláticas,
lúa instrucción!», los aviaoa de tu confesor,
lus correcciones (lo tus padres, todo te m í
colocado ante la vista. Pero tú, dirá el divi­
no Jura, úpesur de tantos dones, de tantas
gracias, ¡oh qué mal correspondiste & lu f<-
qne profiuuistc! LU'gadu lu ediul en que up<'-
nss empezabas ú conocerme, pronto empe­
laste á ofenderme eon montaras, con faltas
de respeto en la iglesia, con desobediendaa
á tus padres, y con muchas otras transgresio­
nes á tus duberes.
¡Si al menos al uvanior en edad te hubie­
ses conducido bien; pero no has hecho más
ano despruuiur mi ley. Misas perdidas, pro­
fanaciones do los dios festivos, blasfemias,
vigilias no observados, confesiones mol he­
chos, comuniones tal vez sacrilegos; he uhí,
lo que has hecho en voz de servirme. Indig­
nado te dirá: ¿Ves aquella alma que camina
por la senda «leí pwndof ’l'ú, con tus discur
M « y ejemplos le iiiainuaste. lu inuldud. Tu
49
deber de orisHano hubiera sido ensenar Ato*
oonipafieroa el camino del cielo; pero al com-
trario lea ensefiaate el de la perdición. iVm
aquella alma qne estA en el Inflernof Eres
la, el qae con tus pérfidos consqjoe me ln
arrebataste, ae la entregaste al demonio, y
Alíate la cansa de so eterna perdición. Aho­
ra, tn alma pagará la pérdida de aquélla. B t-
peiam ánimam tuam p ro ánima fílíus. ¿Qué
dices á este examen, hijo mlot uñé repro­
ches te hace ta concienoiaf Aun tienes tiem­
po, pide al Sefior perdón de tns pecados, pro­
metiéndole sinceramente no ofenderle más;
7 comienza desde hoy una vida cristiana pa­
ra prepararte un tesoro de buenas obras pa­
ra cuando tongos de comparecer nnte el tri­
bunal de Jesucristo.
3.a En presencia de nn examen tan rigo­
roso como exige el divino Jues, el pecador
tratará de excusante, diciendo que no creía
•er juzgado con tanta severidad; pero Dios le
contestará: jNo oíate en aquel sermón, no
leiste en aqnel libro que yo te ilia á pedir cuen­
ta de todof El alma se recomendará & la mi-
murícordia divina, pero ya no la habrá para ól.
no mereciendo misericordia, quien por tanto
tiempo abasó de ella y porque con la muerte
concluye el tiempo de las divinas misericor­
dias. Se dirigirá A los Angeles, á Ion Bunios, A
Haría Santísima; y ella en nombre de todos
responderá: (Pides ahora mi protección? No
me quisiste por madre durante ta vida, aho­
ra no te quiero por hijo mío, no te conozco:
nescio vos. El pecador encontrándote perdido,
aclamará á las montañas, á las piedras para
Eljovmt inilruído. 4
no
?ne lo occlten; pero ¿atan no se moverán,
nyocaiá ni Inflenlo y lo verá abierto: Tn-
ffrh is horrenóvm chaos. Y en este momento
mismo el Juez inexorable pronunciará la te­
rrible sentencia. Vete, hijo infle], dirá, apár­
tate de mí: mi Podre celestial to maldice,
yo también tn maldigo; rete al fue^o eter­
no á gemir y penar non lo* ditmoniM por
toda la eternidad: Ite , maledüiti, <n ignem atér-
num. Aquella almo desventurada antee deste­
jante para siempre de b u Dios, volverá por
última vez sus miradas al cielo, y en el col­
mo de Bn desesperación, exclamará: ¡Adió*
compoJSerog, adida amigos. que habitáis en el
reino de la gloria, Adiós podre, madre, her­
manos, hermanas, vosotros gozaréis eterna­
mente, y yo eeró pam siempre atormentado;
adiós ángel de mi guardo, ángeles y santos
del Paraíso, yo no os vero más; adiós Sal­
vador mío, ndióe One Santo, sangro divina
derramada inútilmente por mí! En este mo­
mento dejo de ser hijo de Dios, pora ser en
el Infierno enclavo del demonio. Entonces,
aquella almo infeliz caerá en manos de los
demonios, los cuales ln arrostrarán, y la pre­
cipitarán en los abismos de penan, de mise­
rias y de tormentos oternos.
¿No temes semejante suerte, hijo míof ¡ Ah!
pur amor de Jraili» v de Marín, prepárate, uon
bnenna obras, á merecer una sentencia favo­
rable, j ocnlrdote qne cuánto más espanta
la sentencia proferida contra el pecador, tan­
to más consoladoras senín las palabras <le Je­
sús al hijo que haya vivido cristianamente.
«Yen, le dirá, ven á tonar posesión de la
51

{loria que te he preparado. TÚ me lias Ber­


rido con fldolidad, ahora serás eternamen­
te feliz: lu irá tn gamUum Dóm ini fu i.» Jesús
mío, hacedme la gracia de ser del número de
los elegidos. Virgen Santísima, ayudadme,
protegedme durante mi vida, en ln hora de
mi muerte, y especialmente cuando me pre­
sente 6 vuestro alvino Hijo, puní »er juzgado.

JUEVES

Sobre el Infierno.

1.° El Inferno ee nn logar destinado por


la divina justicia, pitra castigar con eternos
suplicios 6 los qne mueren en pecado mortal.
Lo primero qne los condenados padecen en el
Infierno es ln pena de loe aertiaoe, atormen­
tados por un ftiego qne arde horriblemente
sin disminuir jamás. El fuego penetrará en los
ojos, lu boca y todo el cuerpo, y cada uno de
los sentidos anfi-irá i nn. pena especial. Lns (jos
quedarán oscurecidos por el humo y los tinie­
blas, aterrorizados por la vista de los demo­
nios y de loe demás condenados. Los oídos,
día y noche, no oiTÚn más que gritos, aullidos,
llantos y blasfemias. El olfato será continua­
mente atormentado por el hedor de azufro y
betúm ardientes que lo sofoca. La boca sufrirá
tina ardentísima sed, y un hambre insufrible:
Famem patiéntvr «tl canes. El rico Epulón eu
medio de nqnellos tormentos, dirigió una mi­
rada ^al cielo, y pidió por suma gracia una
gota de agua para calmar el ardor que le
53
consunta; pero aon éat&le faé rehusada. Aque­
llos desventurados, pues, en medio de las lla­
mad, devorados por la sed y el hambre, ator­
mentados por un fuego incesante, gritan y ae
desesperan. ¡Ab Infierno, Infierno! ¡cuán des­
graciados eon tus moradores! ¿Qué dices, hijo
mlof ¿si hubieras de morir en este momento &
dónde irlas? Si no puedes ahora soportar una
chispa de fuego en la mano, ni la ligera llama
de nna vela ¿cómo podrás sufrir aquellas lla­
mas por toda la eternidad?
2 ." Considera, hijo mío, el remordimiento
qne experimentará la condenoia de loe conde­
nados. Su memoria, entendimiento y voluntad
padecerán los tormentos del Infierno. Recor­
darán continuamente el motivo por el cnal se
han perdido, esto es, un placer pasajero, nna
pasión no reprimida; y este pensamiento será
para ellos el gusano roedor, que no mitote
jamás: Vermit eórum non m óritur. Pensarán
en el tiempo que Dios les habla concedido
paru repumr sus faltas, en los buenos tyeuiploH
de ana r-ompañeros, en 1ro propósitos forma­
dos sin ejecutarlos jamás. Pensarán en las
pláticas olidas, en los consejos de los confeso­
res, en las buenos inspiraciones de dejar el
peoado, y viendo que ya no hay remedio,
lanzarán clamores desesperados. La voluntad
no tendrá ya nada de lo que desea, y sufrirá
al contrario todos Iob males. El entendimien­
to conocerá el bien inmenso que ha perdido.
El almH separada del cuerpo, y presentada ul
tribunal divino, ha visto la belleza de Diñe,
ha conocido su bondad, ha contemplado por
un instante el esplendor del Paraíso, ha oído
loe dulcísimos y armoniosos cantos de los to ­
rales, y de loa tantos, y todo eto la es arre­
batado p an dempre. |Ay dolor! jquó horro­
roso tormento! ¡quién podrá reaktáilo!
3.° Hijo mío gas anón te preocupas tan
poco de perder á Dioa y el Paraíso; conocerás
tu ceguedad, ouando veas á tantos oompa&e-
ros tuyos más pobres y más ignorantes aue
tú, gloriosos y triunfantes en el reino de los
délos, y tú (maldito por Dios, arrojado de
aquella patria bienaventurada, de sn goce,
de la compañía de la Virgen Santíiima y de
los tantosl Decídete, pues, mientras tienes
tiempo de servir al Sefior, y liaz penitencia;
no esperet; que después puede ser dema­
siado tarde. ¡Quii'-n sabe si esta meditación
aerá el último llamamiento de la gracia, á
la cual si no correspondes, arriesgas ser aban­
donado de Dios y precipitado en aquellos
eternos soplidos!

VIERNES

Sobre la eternidad de la » pena».

1.* Considera, hijo mío, que d caes en el


Infierno, no saldrás janáa, y que allí te pa­
decen todas las penal y todas eternas. Se pasa­
rán cien afios, mil, y el Infierno empatará;
posarán oion mil, oion millones, mil millo­
nes de afiot y de mgloe, y el Infierno estará
en sn principio. 9i un ángel anunciara á un
condonado quo Dioa quiere librarlo do loa
penas del infierno, cuando hubiesen pasado
M
tontos millones de siglos cnanto* son los jjo-
taa de afua qne hay en el mnndo, las hojas
de loa árboles y los arenas del mar y de la
tierra, esta notacia lo soría de indecible con­
suelo. Es cierto, exclamaría, que es inmenso
el número de estos siglos, pero llegará al fin
nn día, en qno todos hayan concluido. Mas
¡av! pasarán esto» millones de siglos, y una
inanidad de otros, y el Infierno empezará.
Cada condenado quisiere poderlo dccir á Dios:
Se&or, aumentad cuanto queráis mis penas,
con tal que me déis la espeiania de verlas
concluir algán día. Pero no, esto término y
esta esperanza no llegarán jamás.
¡5." Al menos «i el condenado pudiese en­
gañarse á el mismo, y decir para síi ¡Quién
sube ai Dios algún (lia tendrá piedad de mi y
me sacará de este abiamol Mas no, jamás ten-
dnl esta eapeninm; ul coudenndo tendrá siem­
pre presento la sentencia de su condenación
eterna. Estos tormentos, esto fuego, estos ho­
rribles gritos, no concluirán jamán. Sitm pr«,
verá escrito en las lluiuns que le devoran; siem­
pre, en la punta de las espadas quo le tras­
pasan; siempre, en loa horribles rostros du
los demonios que le atormentan; siempre, en
aquellos puertas quo no se abrirán jamás po­
ní ¿1! ¡Oh etnrnidnd! ¡oh abismo sin fondo! ¡oh
mor sin limites! ¡oh cavemos sin salida! ¡cuán­
to horror! ¡Oh maldito pecado! ¡qué tremendo
nnnlfein preparas ni quo tecomeU.' ,Ali! ligo
mío, no más pecados en tu vida.
3." Lo qno debe espantarte también, es
el peinar, nim nste horrible abismo eotií abier­
to siempre luyo tim pies, y que basta ng solo
M
pecado mortal pan'hacerte caer en él. ¿Com­
prendes, hijo mió, lo que leesf £ 1 pecado, qne
cometes con tanta facilidad, merece ana pe­
na eterna. Una blasfemia, ana profanación
de loa feativoo, nn odio, una murmura­
ción, un hecho, nn dicho, un pensamiento
obsceno, bastan para condenarte á las penas
del Infierno. ¡Ah! hijo ID ÍO , oye atentamente
lo qne te digo. Si la conciencíate reprocha
algún pecado, ye inmediatamente á confe­
sarte para comenzar en seguida ana buena vi­
da; pon en práctica todos loe consejos de ta
contesor; si es necesario, haz una confesión
general; promete huir las ocasiones peligro­
sas, las malas compañías, v si Dios te llama­
se aún á dejar el mundo, obedécele con pron­
titud. Todo lo que se hoce, par» evitar un»
eternidad de tormentos, es poco, es nuda: Ígni­
ta nimia seeúritas ubi periclitó tur atémitas.
¡Oh! cuánto» jóvenes en lu flor de sn etlitl
abandonaron el mundo, la patria, 1a familia,
y fueron á sepultarse en las gratas, en los de­
siertos, no viviendo sino de pan y agua y á
menudo sólo de nlgunfta raíces, y todo para
no condenarse! Y tú, ¿qué hacesl iQaé haces
de tantas veces, como has merecido el Infier­
no por el pecadol Arrójate á loa pies de tn
Dios j dile: Señor, héme aquí pronto A hacer
todo lo que quenüs, demasiado os ho ofendi­
do haatn nliora, de lioy «n adelante m> quiero
ya ofenderos, enviadme tollos los males en
est» villa, ron tal qui’ «ilvur mi alma.
SÁBADO

Sobre el Paraíso.

1.° Cnanto más espanta la conaderarjrin


del Infierno, otro tanto consuela la del Pa­
rala», que está preparado á todos los qne
aman y sirven á Dios en la vida presente.
Para formarte ana idea, considera una noche
serena. ¡Qué hermoso ea el cielo con tanta
multitud y variedad de estrellas!
Imagínate al mismo tiempo ana lnz tan '
bella como la del sol, que te dejará gozar de
la vista de los demás astros, 4 cual más res­
plandeciente, moviéndose en el infinito es­
pacio del cielo con admirable armonía según
la voluntad de Dios creador; aupón además,
cuanto hay de precioso en el mar, en la tie­
rra, en los distintos paites y en las cortes de
loe reyes y monarcas de todo el mundo. Aña­
de á esto loa más ozquisitas bebidas, los pla­
tos más sabrosos, la música más dulce, la
armonía más suave, todo esto es nada com­
parado cou la excelencia del Paraíso. |0h!
cuán anubla y digno de envidia es aquel lu­
gar, donde se gozan todas los bienes! E l alma
bienaventurada no podrá lUBnoa de exclamar:
Mi alma sobreabunda de la gloria de mi Se­
fior: Satidbor aim apparúent glória tua.
2.a Considera además la alegría qne expe­
rimentará tu alma al entrar en el Paraíso,
donde será recibida por sos parientes y ami­
gos; donde verá la nobleza, la belleza, la mul­
titud de los querubines, de los serafines, de
67

todos los ángeles y de todos los santos, que á


millones rodean y bendicen á sn Criador. £1
coro de loe apóstele*, el inmenso nimero de
los mártires, de los confesores, de las vírgenes,
y ademán uuu gran multitud de jóvenes, loe
cuales por haberse conservado poros, cantan
á Dios un himno de gloria inefable. ¡Oh cuán­
to gozan en aquel reino, siempre alegres, sin
el menor sufrimiento, ni penas que rengan A
alterar sn gozo, su contento!
3." Observa además, hijo mío, que todos
estoa bienes nado son en comparación del
r n consuelo, que se experimenta á ln vista
Dios. Él consuela * los bienaventurados
con su amorosa mirada, y derrama eu su co­
razón torrentes de delicias. Así como el sol
ilumina y embellece todo el univerao, así ilu­
mina Dios con su presencia todo el Paraíso, y
colmo &aquellos afortunados habitantes de los
más dulces consuelos. En Él, como nn espejo,
verás todas las cosas, gozarás de todos los plaoe-
res de la mente, de todos las satisfacciones del
corantn. 8 . Pedro, que sobre el monte Tabor
miró una sola vez el rostro de Jesús radiante
de luz, filé colmado de tanta dalzura, que Ale­
ra d ttl, exclamó: Oh Señor, cuán htwno y agra­
dable e» estar aquí: ti queréis liaremos tres tien­
da» y nos quedaremot aguí para siempre. ¡Qué
alegría será después, gozar no por un instan­
te, sino siempre de la vista de aquel rostro,
que enamora á los ángeles y á los santos, qne
embellece todo el Paraíso! Y la hermosura y
amabilidad de María, ¡de cuánto gozo colma­
rá el corazón del bienaventurado! ¡Oh! sí, cuán
amables san, Señor, tus tabernáculos! Quam
se
dUéela tabenuUmla Uta, Dómine. Por eso, to­
dos loa con » do los ángeles y todos los bien­
aventurados cantarán las alabanza* de Dios, di­
ciendo: Santo, 8 anto, Santo es el Sefior Dios
de los «üércitoa, á quien sea dado honor y glo­
ria por loa siglos de los siglos.
Valor, pnea, hijo mío, algo tendrás qne sufrir
en este mundo, mas no importa, el premio que
te espera en el P otuíbo compensará infinita­
mente todos los males que hayas padecido en
la vidu presente.
¡Qué consocio será el tuyo cuando te encuen­
tres en el cielo en compañía de tua padres, de
tus amigos, de los santos, de loe bienaventú­
ralos, v puedus exclum&r: Estaré siempre con
el Señor: Semper eum Zhítnmo érim ut! Enton­
ces sí, que bendecirás el momento en qne de­
jaste el pecado, eu que hiciste una buena
confesión, frecuuutiiete Ion sacnunontos; ben­
decirás fll día en <|ue dejando los mulos com­
pañeros, comenziiate á practicar la virtud, y
lleno du gratituil U' volvcnÍH ú tu Dios, y lu
cantarás alnlmnziut y gloria por todita los si­
glos. Asi sr«.
BEXB DOM&OOB 7 NOVENA

'SAN LUIS GONZAGA

San L u í» Guiizaga es propuesto co m o m odelo üe ino­


ran cia y ile virtud h ln<lo el inundo, pero esp ecia lm en ­
te á la ju ven tu d , en favor ilr lu cual ha obtenid o Hinm-
p m d elS eñ o ra in en ia res^ n iela s. LobSurnoaPonilflceft,
pura aum entar <>l cu lto de ente urau sanio, han co n ce­
d id o unn imlhíijenciu pleuariu a lodos lo s q u e d e d iq u e n
MÍ8(li)iniii|{Ort seguidos para honrarla. Ealos dom in ^ m
pueden e le g irs e aniea ó después ú<‘ la flestu, o on ol
trascurso d e l ano, con U l q u e uno recib a loa santos
fu craiu eiitos dn la cnnfartinit y rom unión y liagn en
tales días algún neto piadoso. Esta in du lgen cia se
puede ganar en cada uno d e lo a d o m itig o a M ieodiclioe
y pu ed e tam blrn aplicarse a la s a lm a s del Purgatorio.
Para facilitaros el m ed io d e participur de todos lo s ía-
Voran y gracia* q u « >an L u u co n c ed e » « u i devotos,
e a co o irar^ls a<|ul lo * ejerc ic io s do piedad q u e os ser-
vlrún para celeb ra r los D om ingos y la N o ven a d e
vu estro iirotactor, S&m L u ir ( í o >7 a o a .
N a ció S. Lu is en Castellón do Lom bardla: tu vo por
padro ú Fernando Gonzoga, m arquen de a q u e llo ciu ­
dad y pa rien .e cercan o de los du qu es de Mantua y d e
HonTerraio. Su m adre rué B a ria de Tana, de una d e
las fam ilias niAs llm ln u d e Chierl. Luis, deapuéh de
una vida pen iten te ^inoceiiLn,dc.spii¿sdn haber prac-
lh'4^1 tiasta lieruU m o la&crialianas xlrUidoa, fa lle ­
ció en Huma el 21 d e ju n io d « l.'üM ú la citad de 23 años,
3 niMini y H ilia>>.
00

PRIMER DOMINGO

DÍA PBIMEBO SE LA NOVUNA

San Luis llora mu pecado*. .

Aunque puede decirse qne sao Luis do co-


metió jamás pecado, no o Datante lloró amar­
gamente lo que él miraba como falta nuy
grave, y era el haber, 6 la edad de cuatro 6
cinco afioa, tomado un poco de póWora á loa
soldado* de bu padre, para disparar on cafion-
cito, y proferido algunas palabras inconve­
niente*, de loe miamos soldados, ouyo sentido
no comprendía. Por eso lloró toda sn vida,
y la primera vez que se confesó, cayó desma­
yado <t los píos del confesor, no pudiendo jamás
recordadas sin derramar amargas lágrimas.
|Qué confusión para nosotros, qne habiendo
cometido tantos y tan gravea pecados^ no da­
mos casi maestra alguna de arrepentimiento!
1Ah! ñ se considerase qne nn solo pecado mor­
tal ultraja ¿ un Dios de infinita bondad, nos
hace indignos del Paraíso y merecedores del
Infierno con sus tormentos eternos; ¿quién po­
dría contener las lágrimas de pécari Esto era
precisamente lo que hacía llorar á *an Luis.

JAOULATOBIA

Amable abogado mío, <¿ue teniendo tan po­


co que llorar, 'Terminasteis sin embargo lágri-
ei

moa tan amargas y constantes, haced qne 70


llore y deteste míe culpas, para obtener de
Dios el perdón de ellas.

PRÁCTICA

Si vuestra conciencia os reprocha alguna


flvlta, pedid ¡mnediatAmenta wvd 6n al Sebir
con todo corarán, prometiéndole confesaros
lo más pronto posible.

ORACIÓN

Í Oh Luis Santo! adornado de angélicas vír­


ic a , yo indigno devoto vuestro, humilde­
mente postrado lt vuestros pies, adoro la Ma­
jestad infinita qne os elevó A tanta gloria:
bendigo mil veces ¿ la Sma. Trinidad que os
concedió tan perfecta inocencia y adornó
vuestra alma de tan heroicas virtudes. Supli­
cóos humildemente por tan sobrenaturales
dones, por la inocencia, y penitencia y amor
de Dios que abrasaba vuestro corazón en la
tierra, me recibáis hoy en el nlimero de vues-
t*ps devotos, y me obtengáis verdadero con­
trición de mis pecados y gran pureza de cora-
eóu que me aleje de todo lo que pneda ofender
á mi Dios. Os suplico seáis mi protector en to­
das las acciones de mi vida y especialmente
en la hora de mi muerto. Y Yos, gran raiua
del délo, Mari», que tanto amantéis y favore­
cisteis á Luis mientras estuvo en la tierra,
haoed qne sean eficaces mis oraciones, aten­
ded i ellas no por mis méritos, lino por los
de vuestro siervo Luis y por vuestro amor
maternal. Haced, nli querida Madre mía, qne
imite A mui Luía dorante sn vida, y <Wpn¿«
de nna «anta mnerte participe de la felicidad,
qne en compiiflía de los bienaventurado» ae
pora por nnn eternidad. Así sea.
Un Padrenuestro, Avemaria y Otaria.

SEGUNDO DOMINGO

DÍA MíGTTTJnO DE I.A NOTKNA

Penitencia de tan I>nis.

Lia vida de «ati T.tiíb en nn conjnnto de la*


míla poma y anntan virtndea. A lna cuales unía
la m í* austera penitencia. Ñifloann, mortifi­
caba sn inocente cnorpo con continnos amitos,
huta reducir sn alimento ni T*eao de nnn on­
za por día. Awitrtbnae ain piedad bníta hacer­
se brotar annpre, |mnfa entTe «un srfbitiiiiH jie-
dncitoa do madera para atorméntame (Inmute
el ancfici, bajo ans veatidoaocnltnba ospnelan
de hierro A falla do cilicio; bnacnbn sin cesar
todoln qne podía serle mís incomodo, ya e n ­
víese de pie, rentado d caminando. Él ardor
de mi nmor por la penitencia fné tal, qne ya
irorihnrdo pidiA eon 1Aprima* A sn snperlor el
aer en aqnelln homextrema castigado ain com­
pasión; y nn habiéndolo conseguido, gnplicó
qne A lo menos ae le extendiese sobre el dee-
nodo suelo A fin de morir aaf tom o verdadero
penitautu por auiur de Aquel qne había muer­
to par él, sobre el duro madero de la oto*.
San Luis, principo delicado, de complexión
débil, puro é inocente, lacia tunta penitencia,
¡qué motivo de confusión para loa jóvenes qne
bascan mil pretexto» para huir ó evitar toaai
lns ocasiones de mortificar sn cuerpo y hacer
algún sacrificio por amor de Jesús, qne tanto
sofrió por nosotros!

JACULATORIA

Glorioso san L oíb, obtenedme nn verdadero


dmen d« hacer penitencia pare borrar así la
multitud de mis pecados, y do tunería dcaffra-
cíh de llorarlos intUiliiiente cu la otra vida,
en las penan eternas dol Infierno.

p s lm n

No dqjéla la penitencia paro ln vejtx cnan-


<l(i ya lu* fuerza* no oo permitan practicarla
y si oís (lc.cir qne no <« necesario tunr de tan­
to rigor con vuestro ituerpo, responded: El que
nS quiere Hufrir con .Tnane.riRto en ln tierra, nn
podrit^gnzar con Él on el cielo.

ORACItJlT

¡Oh Lnle santo! etc., amo <í juUj. til.


TERCER DOMINGO

DÍA TEBOKBO DE L A NOVENA


8 . IjD M m o d e l o d e p u reza .

Todas las virtudes fueron practicadas por


san Luis en orado heroico, pero lo que brilló
oon más esplendor en él fué la virtud de la
pureza; asi es que era conocido generalmente
con el nombre de ángel en carne numana ó jo­
ven angelical. Sucedía que los que estaban en
conversación menos puní, al llegar Luis, la
interrumpían al punto por no ofender su mo­
destia y candor. Debemos advertir además,
qao para oonaerrar una virtud tan preciosa,
velaba cuidadosamente sobre todos sus senti­
dos, especialmente sobre los ojoe. Durante
muchos años, teniendo que encontrarse dia­
riamente con la Reina de España, de qnien
era paje, no le miró jamás la cara. Aun á
su propia madre le hablaba siempre con los
ojos bajos, por ]o qne, decía que no sabía co­
mo era su rostro, Convidado en cierta ocasión
á bailar, huyó espantado de tal proposición,
y ec onccrTÓ en un onarto. para orar y acotar­
se hasta derramar sangre. Tenía sólo diez
años cuando conoció el valor inestimable de
esta hermosa virtud, é hizo voto á los pies
de María Santísima, reina de laa vírgenes, de
conservarla siempre. Y ella le recompensó de
tal manera, que Luis no sintió jamás tenta-
es
dón alguna oontca la pureza, y turo 1a gloria
de llevar á la otra vida ain mancha alguna «o
inocencia bautismal.
Joven ea míos, ni ijuiréii conservar «ata vir­
tud tan agradable á Dios, á la Santísima Vir­
gen y á todos loa ángeles, tomad por modelo
2 san Lola, poneos como él, bajo la protección
de «ata tierna Madre, y ella aerá el gnarda fiel
de vaeatra pnrexa. ¡OLI |oon cuánto más amor
mira y acoge i loe nimia patas y que á
las demás! ¡Cuántas gracias les concede! Pero
es imposible conservar esta virtud sin huir del
ocio, cansa de iodo vicio, de las molns coiu -
nafiias, y vigilar los sentidos especialmente
las qjoe.

JACULATORIA

Haced, oh Luis santo, que hoya como de la


peste la ociosidad y loa malos amigos, loa cua­
les con ana perversas máximas contribuyen &
la pérdida do mi almo.

PRACTICA

■ Turnad hoy la resolución de no mirar jamás


objetos peligrosos, ni hablar casas contrarias
á lu pureas.

ORACIÓN

¡Oh Luis santo! etc., oomo á pág. 61.

£1 joMn instruido. 8
CUARTO DOMINGO

d ía cuabto db la novbha

San Lilia deiprendida de loa bienes da la


tia m .

TodiH los liicnrs criaJob fueron mirndus con


desprecio por aun Luía. Compadecía A los ri­
cos y il los grandes del inundo, ijuo pierden á
menudo ln felicidad eterna por nn pnfiado de
oro y algunos palmos de tierra. Despreciaba
todo respeto humano, y aunquo faó muchos
roce» burlado, no obstante, dejaba qne tndn
linblasuu li un antojo, uo preocnpiindoao mil*
que ilo l¡v salrnción du bii alnin, y do todo lo
i|uo cm |nrn liount y gloria <lc ñine. Por loa
grandes itoligros que Hieni]>iti llevun coimigo
las riquecHS y gnuidesiis de lu tierra, resolvió
deshacerse de todo paro servir líuicrnncnte á
Dios; por euyo motivo abandonó el principa­
do, parientes, amigos, y después de haber su­
frido muchas oposiciones por pnrtc de unos y
otro*, nbnioS el estado religiaB», en el eual lle­
gó ni más alto gnulo de pérfuceión cristiana.
Si queremos tambiío nosotros desprender­
nos ilo bis vanidades del inundo, y dedicar­
nos ni servicio de Dios, conieucenios ú despre­
ciar loa bienes tcironnlea, que como punrauites
espiuos y lotos funestos sirven de obstáculo
á nuestra sulviición: estimemos Hiilniiicutc
aquellos que puedeu conducirnos i uuu ÍY'li'j
07
eternidad, diciendo con «m Luis: Lo qne no
es eterno es nada: Quod atenum non e»t, n iU l
etí. Esto lo conaeguremos si despreciando to­
do respeto humano, no nos ocupanoe sino en
homar á Di08, frecuentando lo» sacramentos
de la Confesión y Comunión, que roe loa dos
medios m i* efloaeea pan vencer la falsa ver-
.gfienm de mostrarse criütiann, desprender
nuestros oorazones de laa ouaaa terrenas, y
prendarnos de las celestiales.

JACULATORIA

|0h amabilísimo san Luisl por la íntima


anión quetnristeiscon Dios, concededme, (jne
en lo porvenir tni corazón no ae preocupe uno
de lúa bienes eternos y desprecie siempre loa
de la tiena.

fr Actica

Prometamoa hoy á Dina frecuentar, cnanto


nos sea posible, loe sacramentos de la Confe­
sión y Comunión, y poner en práctica loe con­
sejos del confesor.

ORACIÓN

¡OU Luía santo! etc., eomo i pág. 61.


QUINTO DOMINGO

DÍA. QUINTO DE LA NOYBNA


Caridad de san Iraia con «1 prójimo.

El amor al prójimo es la medid» del amor


de Dios. San Luis no sólo era caritativo para
con so prójimo, Bino que labia soportar admi­
rablemente siu defecto*. Dosde Difio fuó ta*
paciento, que failcraba con la mayor dulxnra
los intuitos, ultrujpfl y palabras de desprecio
qne sur compañeros le dirigían, y lejos de mos-
úur resentimiento, wi gozaba en aor laa ma­
yores muestra* de r«riAn al que más le liabla
ofendido. Desde niño Imbia aprendido y medi­
tado lúa pidtlinu del Evangelio que dice: XVid
lo í u /m V / í u o « Umpobre». Por esto Be complacía
eu privarse no solo do lo quo lu sohralia, siuo
du lo qiin lints n|*tt«icm para darles limosna.
Cunndo sabia que algún pobre llamaba á uu
puertii, ily> inmediatamente á verle, corría go-
■oeoen bascada la moiqucaatu nindre, pnrnqan
lo diiso olgnna limosna, 6 iba liego lí colocar­
la en manos del mendigo. Pero la caridad de
Lilis e n mucho mita ardiente en I n U n i l n m do
las necesidades del alinu. Ann alendo seglar
acostumbraba ir á Im lglestns rt enseflar ln
dootríHR &loa ignorantes, corregir una costum­
bres y procurar tmuqnilizorlos en sus penden­
cias y discflJtJhui. Cuando entró religioso, r»-
corríii lu ciudad de Roma, para iustrnir á loa
mendigos y condncirlf's <51mismo li algún con­
fesor pan que los absolviese de sus culpas, y
recuperasen la gracia de Dioa. No teniendo
más quo ofrecer á Dios en favor de sos her?.
manos alio sn Tid&, llegó lmsta á hacer eet©
sacrificio: en non peste qne hito estragos en
Roma, y eomo obtñviera permiso de Ir á asis­
tir á los apestados, eligió siempre á los enfer­
mos más repilguantes paro prodigarle* siu oni-
dadoa. Caminaba por ln clndna pidiendo de
puerta en puerto una limosna para ellos, y los
atendía prestándoles loa más hamildos servi­
do*.
También nosotros, queridos jóvenes, pode­
mos imitar A este gran Santo en las obras de
caridad, soportando los defectos «lo nuestros
conipafieros y perdonitndolui de todo coronta
cnando noa ofenden. Pem asta caridad sont
m il meritoria si trotamos de ensoñar it nues­
tros semejantes las grandes verdades ile ln fe,
ó al menos de conducirlos li ilonde puednn Ber
instruidos en ellas. ¡CnitntAS almns podremos
apartar, de esta mancr», del sendero dn ln ih t -
dloión, colocándolas en ln vía de ln salvación,
y cuántas gTaclns noa obtendrá por ello dnl
Sefior la Interoeslón de san Lnisl

jaT iii .atoria

Amabilísimo Bun L iub, inflamad mi corasón


en el nmor al prójimo, para qne si amor dn
Dios crezca en mí cads din más y más.
PRACTICA

Procurad atraer A alguno de vosotros oom-


pafleros á oir U palabra de Dioa, 6 á acensar­
se al sacramento de ) « Confesión.
ORACIÓN
|Oh Luis santo! eto., armo djjdg. 61.

SEXTO DOMINGO

P (A BRXTO DK L A NOVENA
A m o r de u n L uí* ó Dios.
San Luis fué serafín os o] amor á Dio*. Tan
abrasado estaba en él, qne sólo el pensar ú
oír hablar del Sefior, bastaba pnra hacerle caer
desmamado. Amaba ardientemente A Jesús
crucificado, y soportaba con alegría los dea-
precios, incomodidades y enfermedades, en
una palabra; todo lo que le daba ocasión de
padecer pnr ni Anfinr. Mas ¿qné diremos de sn
devoción á Jesás sacramentado! Pasaba ma­
chas horas del día ante el altar, y nifio aun,
empleaba tres día» en preparante pan la Co­
munión, y otros tres en dar gracias. Ya de máa
edad te acercaba todos los tifus A la santa Me­
sa, pero siempre con angelical fervor y con el
mas profundo recogimiento. Al recibir laean-
tá Hostia se deshacía en tales ligrimas de ter­
nura, on tales sentimientos de devoción qu« á
71
menmdo lo faltaban las faenas p ú a levantar­
se del suelo.
¿Por qné experimentamos nosotros tan poeo
guato en Ins cosas ctpitihulrrf ¡Ab! porqne
unestro conizóu uo cstA abrasado en el anior
de Jesús crucificado, y porque recibimos la
santa Comunión indignamente A oun el oora-
eón lleno de afectos profanos y mnndanales;
nes ea imposible acercarse fl esta hoguera ar-
S iento del amor de Dios, sin sentirse encendi­
do y recibir de ella fueren y consneln. Acer­
quémonos, pnes, de hoy en adelante, con el
coraoin inflamado de viva caridad, y con fer­
vorosos actos de fe, Mpcmnan y dolor; y en­
tonces experimentaremos también nosotros
aquellas delicias y consuelos que inundaban
ol comaón de mn T>ni*.
J A C U L A T O R IA

¡Olí gran serafín de amor! bnced que de boy


nn adelante no dumo otra cosu qno servir A
Dios y amarle á Él solo.
pr Actica
Procurad recitar las oraciones déla mftfiftna
y de la uoclie delante de la imagen do Jesús
crucificado, besándola con devoción. Los Su­
mos Puntillees han concedido linchas Indnl-
gencins por esta práctica de piedad.
9i i«m1(íí«, haced una risita 6 Jesús Bacra-
menúito, inbn todo dondo haya exposición
de las Cnarentn Hora*.
OHACIÓN
¡Oh Luis santo! etc., como ápúg. 61.
79

TRES CONSIDERACIONES
Qm wtm p n (MpleUr la mt«u n tarfc ni Lú.

DÍA SÉPTIMO
B u lía la ae dió de m uy tem prano A Dioa.

Generalmente no ae conoce el pieoio de I»


divina gracia, sino después de haberla perdi­
do; y muchos do tienen máa remedio para re­
parar sn pasado, qne llorar lo* graves pecados
qae han cometido. No sucedió ntl A san L m
Apenas pndn conocer A Dina, comentó A amar­
le; las primeras palabras qne pronancló fue­
ron los dulce* nombre* de Jesús y de María;
■na primeras inclinaciones, la piedad; «na pri-
lueroseotretcnimientns, lo* qjercioiosdesinoe-
ra devoción, y continuó toda su vida siguien­
do la misma senda. «Este hijo mío, atestiguó
su madre, faé siempre in Angelito. Desde los
siete afios basta sn ranertc llevó siempre una
vida virtuosa, una vida angélica y fao verda­
dero modelo de perfecta santidad.»
(CoAnto agrada al Señor el ser servido des­
de la juventud! Il\joa míos, noe dioe, acordaos
de mi en los primeros aflos de vuestra vida.
Ofrecedme las primicias, do qnerAis entregar
al demuflio lo* mis bellos afiga de vuuetni vi-
dii, y reservarme sólo los restos de una vida
pecaminosa. Luis oyó esta voz, y fué colmado
73
de tantas nacías, que llegó á ser na gran san­
to. 61 hubiera oepomdo la edad avanzada p<ua
entregarse A DIob, ao hnbiera podido llegar á
tan eminente santidad, y quizá no ae hablen
salvado, puerto qno murió muy Joven.
¿Por qué, pues, no consagrar a1 Sefior este
tiempo ae lajaventad qne le es ten agradable?
(Por qué diferir de din en día ol abandonar el
pecado y empezar una vida de buen oriatianof
Todo* loa que lioy pueblan el Infierno, tenían
intención de dmse & Dio* más tardo, pero la
muerte los sorprendió, y se han perdido para
■empre. Ea, pues, entreguémonos i Dios aho­
ra mismo, estando b u bnena edad y tiempo;
porqne el qne deudo joven se pone en el buen
sendero de la virtud, caminará por esa vía has­
ta el fin de su vida.

JACULATOlflA

Concededme, oh glnrimui «tn Luis, que llo­


re el tiempo perdido, y consagre al servicio de
Dios todo el que aun se digne conuedense.

PRÁCTICA

Evitad la ociosidad qne tanto tiempo os ha


becho perder: y comenzad una vida nueva que
agrade al Sefior.

ORACIÓN

¡Oh Luis santo! etc., oomo d ¡ó g . 81.


DÍA OCTAVO
San Lula modelo de oración.
Loa dones y virtudes sublimes que se admi­
raban en Luis, preciso i » decirlo, eran tam­
bién froto de su* oraciones. Iluminad» por
Dios, sabía qui- nos concede todo cnanto le
pedimos pnra nuestra salvación: pétile et aeá-
■oútí». Apenas pudo articular lita primeraa pa­
labras de devoción, qne le sugirió su uinduNi
madre, dedicó li aquella toda bu atención. Den-
de la edad de cuatro años, se ausentaba de la
sociedad de loa suyos, y cuauiln lu buscaban,
le encontraban escondido en algún rincón de
la casa, arrodillado en el suelo, con las mantm
juntas wibre el pecho, orando con tanto reco­
gimiento y fervor, que roMtnbu trabajo bncer-
se oir de ¿1 aunque sn le llamara en alta voz;
tanta era la dulzura que experimentaba en en-
trntnneiwienn Dios. Con freeuttncia ae levanta­
ba de la cania durante la noche, y en el rigor
del invierno pasaba varias horas en oración.
A medida qne crecía en edad, perfeccionába­
se de tal manera en este santo ejercicio, que
llegó á obtener el raro privilegio de no dis­
traerse mientra» oraha. Asi es que era neoesa-
rio, que se hiciera una gran violencia para in­
terrumpir sa oración. Por este medio llegó A
aquel sublime grado de santidad, que casi pue­
de decine sin ejemplo.
Esforcémonos en adquirir nosotros también
este espíritu de oración: en todas nuestras ne­
cesidades. tribulaciones, desgracias, al em-
78
prender conlnnicr acción difícil, na dejemos
«le recurrir ií Dios. Pero, sobre todo en las ne­
cesidades del alma, acodamos A él con con­
fianza y aeremos escachados. Boguemos tam­
bién al Señor qne nos dé & conocer el estado
en qne quiere le tirvamln, A Hn de qne poda-
moa emplear bien el tiempo que nos da para
trabfyar en nnestro eterna salvación.

J A O U L A T O K IA

Obtenedme, oh glorioso san Luis, nna chis­


pa de vuestro fervor y encended más en mi
el espirita de oración y devoción.
p r A c t ic a

Tratad de recitar de boy en adelsDte, y con


recogimiento, I hs oruciours de ln ninfinDn y de
la noche.

OKAC1ÓN

¡Oh Luis sonto! etc., como dpdg. 61.

DÍA NOVENO
M nerte preciosa de san Luis.

Las dos cosas qne pueden turbarnos más en '


el momento de nuestra muerte son el recuer­
do de las faltas de la vida pasada y el temor
de los castigos que nos esperan en la eterni­
dad. Pero san Luis nada de eso tenia que te­

mor, paos siempre habla tenido el pensamien­
to ae la muerte ante sos qjoe, y lo miraba
oomo tinioo medio de concluir el destierro de
este mondo para ir A tomar posesión de los
bienes celestialc«. ¿Qué hubiera podido temer,
en efecto, después de ana vida ae tan angeli­
cal pureza, t santificada por tantos abonos,
austeridades, penitencias, oraciones y contem-
plaoionesl Por eso es que al oir anuncinr sn
próxima mnerte, entonó el Te Deum, y lleno
de alearía exclamó: Latánte» imus. Dios le re­
veló el instante de su mnerte, y después de.
haber saboreado las dalsoras del Parauo en el
éxtasis que duró una noche entera, y que á él
le pareció un instante, expiró plácidamente
besando el Crucifijo y prometiendo A los cir­
cunstantes acordarse de ellos á los pies del Se­
ñor, de la Santísima Virgen y de los demáx
santos. |Qné Iwlla muerto!
Te agrada, 8Ín duda, la preciosa muerte de
san Luis. 91 queremos, la nuestra será seme­
jante, pero acordémonos qne A la hora de la
muerte se recoge lo que se ha sembrado en el
oureo de la vida; si hemos hecho buenas obras
¡felices nosotros! pnes nuestra muerte serA col­
mada de contento, y nos será abierto el Paraí­
so. Peni |ay! >i al contrario nos hemos aban­
donado al pecado, los remordimientos nos
atormentarán en la horaile la muerte y el In­
fierno so abriré par» recibirnos: Qua mrfm m-
miiklvent homo, haeet ne.tet.
JACULATORIA
Canoededme, oh glorioso san Luis, nna vi­
da cristiana qne sea seguida de nna santa
muerte.
77

H lI C T I C A

Pensad todas las nochca, ouál aeila vneatr»


mnerte, ri tnvieaela qne uot It en eae mo­
mento.

OltACIÓN

¡Oh Lola lantol etc., como dpdg. 01.

FESTIVIDAD DEL SANTO

Bata Reato por conco.sion d « lo » 6unioe Pon tífices y


con licen cia a « l O rdlnnrlo puodA celebra rse e n cu a l­
q u ie r día del aflo, y n i cu n lq u irr paraje y albir. Ade­
mán en d ich o día m puedo ganar In du lgen cia pleno-
ría, por loa qu o oonfChAdoti y «'n m u lgid o t visita ron al
a lu r d ed ica d o é S. Luis, rogan do por las necoaldadea
do lo Igloftio y d o lS u n io P o n liflc ».

Gloria de san L u is en el cielo.


La gloria de qne nn alma ea coronaria en el
dalo ae mide en particular por la inocencia,
penitencia v caridad de au vida. Eataa tna
virtudes brillaron du nn modo aingnlar en la
persona de tan Lilia. En todo el cuno do in
vida no se ve una falta, que con certeia pueda
calificarse de pecado venial; dM au corazón á
Dios an reserva alguna desde que tuvo nao de
razón, y por fln unió á tan perfecta inocencia
el ejercicio de la mái austera penitencia. Aho­
ra bien, al Dios lleva cuenta haata de un va*o
78
de i g u dado por n amor, jqaé recompensa
l u M preparado & Lola por el uoriftaio que
Meo de al iniuuo den)» in infancia, cuando ae
castigaba con tonta crueldad, que ana vestidos
quedaban empapados eo sangret ¿qué recom­
pensa por los noches qne pasaba en oración
de rodillas sobre el desando suelo, oon el frío
imíi rigunisoT ipor sns ayunos contlnuoal jptr
laa multiplicadas invenciones con laa onala*
desgarraba y atormentaba an cuerpo virginal?
¡Imaginaos, ai podéis, Ins tesoros de gloria
que estos actos ae virtud habrán merecido 4
Luis en ol cielot En fln, sn cuidad hacia Dios
y el prójimo fué tan groude, que desde el ins­
tante en que tuvo liso de ratón hasta sn
muerte, sn vida no fui1 más que an continuo
ijercicio de amor hacia Dios j sus semejantes.
Por lo cual no es de admirar, que santa Mag­
dalena de Paui, qne vió en éxtasis la glona
quo gozan loe bienaventurados en el cielo, ex-
clumnra rontrniplando la que rodea á sao
Luis: ¡Obi si Dios no me la hubiera mostrado,
jámila rubiera creído qne existiera en el Pa­
raíso gloria semejante & ln que goza san Luis!
Hé aquí, hijos míos, el término de una vida
buena y virtuosa; nna eternidad de delicias,
una gloria inefable, en la que veremos á Dios
cara á cara, lo alabaremos, le bendeciremos
eon la Santísima Virgen María, loa ángeles y
los bienaventurados por todos loa siglos. Va­
lor pues, empecemos temprano A trabajar por
d Señor; sufriremos algo en esta vida, pero
loa sufrimientos de la vida presente, duran
C y el premio que tendremos será eterno,
e padecer, eterno gocar.
JACULATORIA

jOh misericordioso aan Luis! concededme


la g n o í A de ser santo, para g o t t r oon t o s de
l a gloría del Paraíso.

PR A C T IC A

Ofreced al Sonto todoe loe ejercicios de pie­


dad do este día, pam que os aloance el dúo
ile la peTMVñnndi.

ORACIÓN

¡O b L u i s s a n to ! ntc.TeomodpHy. 61.

H imno .

In fraau s hostia g lo r ie ,
Ornnlflqup culpas ««'a eiu *.
El iiio II ih o s o r c u r i o *
L o in ló lu r Aloy«¡ua.
Alma ju v n n ie V lrg ln e,
E * m alrts a lv o (In clu ir,
H lm iilfiio añero Ilu m ine
Noacona p u erren á a c ltiir.
* Priniis uh Inciin ábu lia
P l s loqufMo* a^mina.
Ca*tla flin in t lahM Iulia
Jesu ni M érito nóm ina.
Sum m o o n c tr ja m N ú m ln l
Cura* proionaa o M Ic a t,
K i ae dec^nnlt» Vlrulnl
Per r a s t iu ie m d M lc s i.
Deo tra h ón le cceli tus,
Sic m en te p e r g li v iv ir é ,
U tearrtis top era *p(ritus.
V el ánd elas cu m ró rp n m
Non huno honórea m scu II,
Non m a g ra uingunt aom lna,
80
Non á u llfíl, non a éivu ll,
Nao cara g e n lla ig n lt ia .
M hmr habana rinnActul,
Saoríaque caplua gtu d lla ,
Adjunctua alm o cu<tiil
Chriati m erat M lp ín d lls.
-Illa nlbll perférUua.
H lh ll fu lt conatánllua,
Otnnl carona lobécu la
FU aa n clllá lls rAaulu
Uní le r alm o N d n.ln l,
Sanctoque Jm u nAailnl
SU b u » , decua, d ll^ 't lo .
S il I » ub e l A lóyalo. Amen.

Ora pro nobia, anncto Aloyai.


r). Ut digni efBciamor proiniaalónibiia
Chriati.

oncHUS

Creléatium dnaóraiu dútrfbiitnr Duiis, qni


íd Angélico jávoiiu Aloyaio latram vita inno-
cí-ntiaui |>an cuín paanltúntia aodostl, ejua
uiMtia «*t préeibua ciincMn, ut inn<w¿nh'iii
non aecuti, pcenitánteni iuiiúinnr. Per Cbria-
tom LMinionm noetram. Amen.

O R A C IÓ N

Gh qat iu Lú fe m p st (MMj^nln á Narú.

Oh Sefiora 7 Madre mía, Marín Saatfcáma,


lleno de conflan oí en Voa, yo hoy y pnra siem­
pre, y eepocial monto en la hora du mi muer­
te, me pongo bajo vuestra singular protec­
ción, y como en el aeno de vuestra misericordia
oa recomiendo mi alma y cuerpo. En vuestras
moa o* pongo toda mi esperanza y con lo,
todas mis angustias y mieeríos, toda mi vida
y mi diti rao fln. Haocd quo por vaeatni santí­
sima intercesión y por vuestros méritos, todas
mil acciones sean dirigida* y dispuestas según
vuestro voluntad y la du vuestro Santísimo
Hijo. Así sea.

SOBRE L A VOCACIÓN
l)io« en su* eternos designios, destina & ca­
da cual una condición <le vida y las gracias 6.
ella relativa» En esta tan trascendental elec­
ción, el cristiano tiene que cerciomnu sobre
la divina voluntad, imitando li Juaucristo,
quien protestaba que lialiin venido A cumplir
la volnntul del Etern» l’udre. Es do suma
importancia, pues, hijo mío, que aciertes este
paso & fln de que no té empelles en obligacio­
nes, p on lns cnules el Señor do to ha elegido.
Almas ha habido &qnienea Dios lia querido
manifestarles de un modo particular y extraor­
dinario el estado, al cuallas llamaba. Tú no
pretendas tanto; mns consuélate oon ln segu­
ridad de que el Sefior te ha de dirigir en el
recto camino, per los ordinarios medios de sa
divina providencia, con tal que no descuides
los meaios oportunos para una prudente de­
terminación.
Uno de estos medios es pasar en la inocen­
cia la niñez y juventud, ó a lo monas repnrar
con verdadera penitencia los Afios pasados en
el pecado.
Otro medio es la oraoión humilde y pene-
El jaren inntruUc. 0
M
▼erante. Será bueno repetir oon S. Pabloi Se­
ñor iqné queráis que kagat ó bien con Samnel:
Hablad, Señor, que vuestro siirvo escucha: ó
con el Salmista: Ensenadme d haeer vuestra
voluntad, porque vot sois mi Dios, ú otra Re­
mojante aapimción.
En tas resoluciones, ncudu á Dioa con fer­
vientes plegarias y consagro á este fin tua re­
zos en la unta Misa y aplica algosa coran-
nión. Puedes hacer alguna novena, triduo,
abstinencia y visitar algún santuario.
Recorre á Marta, qne ea la madre del bnen
conaqjn, A san José su espolín, que fn í siempre
inny fiel á los divinos mandamientos, al Án­
gel Custodio y A tus Santos protectores.
Sería muy bnenft nona hnccr antea de mta
decisión los ejercicios espirituales ó un día de
retiro.
Propontoscgiiir la voluntad de Dina, acon­
tezca lo que aconteciere, y A pesar de la des­
aprobación «lo qiiii'U jutgiin) oegito lita vistos
del nundo.
Si por coso tus padres ú otras personas de
autoridad, quisiesen desvinrte dol camino por
el cnal Dios te llnma, acuérdate qne es ése el
emo de practicar el gran aviso de obedecer an­
tes A Dios qne A loa hombres. No olvides el
respeto y el nraor debidos A tus superiores;
contéstales y trátalos siempre con humildad
y mansedumbre, m u sin peijudicnr al su-
n mo interés de tu alma. Pide consejo acerca
modo qne te conviene proceder y confía
en Aqnel qne todo lo puede.
Consulta A personas piadosas y sabias y so­
bre todo A tu eonfesor, declarándole plena y
sencillamente tu posioidn y tns disposiciones.
EL JOVEN FIE L A SU VOCACIÓN
Cnando 8. Francisco do Salee linbo mani­
festado A bqb padres que Dios le Unniaba ni
sacerdocio, «lina contestáronle que, como pri­
mogénito de la familia, habla de ser so apoyo
y sostén; que tal inclinación al estado religio­
so era adío efecto de un» indiscreta devoción,
y qne podría con toda facilidad sautiflenrso
aún Tiñendo en el siglo. T para mejor empe­
ñarle en seguir sns intenciones, propnsiémnle
na casamiento noble, mny ventajoso; pero na­
da pudo separarle de sn santo propósito. Cons­
tante y llnne quiso nnteponer lu voluntad de
Din** A la de «ns padres, A qninnns amahft y
respetaba tierna y profundamente; y prefirió
renunciar i toda ventaja temporal anteo
qne dejar de corresponder á la gracia de la
vocación. Y sus padrea aun citando tuviesen
algunas ideas menos rectas tiogiln los minm
del mundo, siendo sin <imburgo personas pia­
dosas, se regocijaron en seguida por ln reso­
lución de sn hijo.

ORACION A LA 8IA . V I H
PARA CONOCER LA VOCACiÓW
Vedme aqutá vuestros pies, ota piadosísima
Virgen, para codseguir de Vos la importanti-
airna gracia de conocer lo qne debo hacer. Yo
no deseo otra cosa qae cumplir perfectamente
la voluntad de vuestro divino Hijo, en todo el
84
tiempo de mi vids. ¡Olí! Madre del tmen con­
sejo,naced oír una voz, que aleje toda duda
de mi mente. De Vos espero, qne sois ln Ma­
dre de mi Salvador, quf seilis también ln ma­
dre de mi salvación; pues si Vos, oh Muría,
d o me envidia un rayo del divino Sol, ^qud
Iiik majlnminiirál iQuirn me instruirá ni re­
husáis el hacerlo. Vos que sois Madre de la
Sabiduría increauut Oíd, pues, oh Maris, mis
hnmildea súplicas. No permitáis que me ex­
travíe on uiis dadas y vacilaciones, condu­
cidme por «1 elimino íccto que gula li la vkla
eterna, Vos que sois nuestra única esperanza,
y cuyas manos están llenas do tesoros du vir­
tud ,v vida, y que demiinóie frutos de honor
y santidad.
Un Padrtnuestro, Aventaría y Gloria.
PARTE SEGUNDA

EJERCICIOS B E L C R I S T I A N O

ORACIONES
DK LA MAÑANA Y DK LA NOCHE
l'n bui»n cristian o apcn n*desp ierta, lineo la s o fla ld c
ln U n ix . \ o ír o r ii t«u c o n iz o ii a D ios r iie in n d o : Jo-
y .VfiTiri, >MtUvj rt m rnzon y ei nlm>i tilín. El) OOgufdu
ee tovanln y \¡*4o con I » m n jo r m odoalio. Snn Luis
<íoiubko no consentio q u e so le viera n los p ies desnu­
do*, pora u e com paraba la pu rvsa á un lím p id o pape-
jo , cu yo b rillo enipafla e l m6s le v e soplo.
M ieiilras os vestid, podéis decir:

Á ngel del Señor qne por orden de la


divina Providencia sois mi guardián,
custodiadme eu este dia, iluminad mi en­
tendimiento, dirigid mis afectos y gober-
86
□ad mis sentimientos para qne jam ás
ofenda & mi Dios y Seflor. Así sea.
Gloria al Padre, a l H yo y al Espirita
Santoj así como era en el principio, aho­
ra y siempre y por todos los siglos de los
s ig lo B . Así sea.

Donpnób do v e llid o » oh a r r o d illa r a s d ela n te la Im á­


nen do Jornia rriielfloadu , d e la Vlrni'ii Snnlialnta o d e
jilffim S n alo, y rrcllanM » la » 8¡n u lon le« o ra rlo iio i:

Por la sefial 4* de la Santa Croz de


nuestros enemigos líbranos Sefior ♦ J*
Dios Nuestro; eu el nombre del Padre, y
del Hijo, «|* y del Espíritu Santo. Amén.

Señor y Dios mío os amo y adoro con


todo mi coraxóu. Os doj gracias por ha­
berme criado, hecho cristinuo y conser­
vado en esta uoc.lie (de noche te dirá: con­
servado eu este día). Os ofrezco todas mis
acciones, y os ruego nie déis la gracia de
no otinnileroH jain&M wtpi'fMAl mente nn es­
te día (de noche: on esta noche).

Padro nuestro, que estás en los cielos,


santificado m uí «1 til nombre; v « n g a 4 iioh
el tn reino, hágase tu noluntad así en
la tierra como en el cielo. E l pan nnes­
tro de cada día dánosle hoy, y perdóna­
nos nuestras deudas, así como nosotros
perdonamos á nuestros deadores y no
87
noe dejee caer en la tentación, más líbra­
nos del mal. Amén.

Dios te salve, M ana, llena eres de gra­


cia, el SeQor es contigo, bendita tú eres
entre todas las miserea, y bendito es el
fruto de tu vientre Jeeúa. Santa María,
Madre de Dioa, ruega por nosotros peca­
dores, abura y en la hora de nuestra
muerto. Amén.

Creo en Dios padro todopoderoso, cria­


dor del cielo y ile la tierra, y en Jesu­
cristo, au único Hijo, nuestro Señor, qne
foé coucebiilo por obra y gracia del E s ­
píritu Santo, y nació de «anta Alaria
Virgen, padeció debajo de 1 poder de Pon­
d o P ilalo. Fné cniciHcado muerto y se­
pultado. Descendió á loe inflernoB y al
tercer dia resucitó de entre loo muertos.
Subió & los cielos y está sentado ¡i la
diestra de Dios Padre todopoderoso.
Desde a llí La de venir A juzgar & los v i­
vos y A los muertos. Oreo en el Espíritu
Santo, la santa Iglesia Católica*, la co­
munión de los Santos, el perdón de los
pecados, la resurrección de la carne y la
vida perdurable. Amén.

Dios te salve, Reina y Madre de mise­


ricordia, vida, dalzura y esperauca núes-
88

tra; Dios t« aalve, á tí llamamos los des­


terrados hijos de Eva, íi tí suspiramos
gimiendo y llorando eu este v a lle de lá ­
grimas. e>i, pnes, Señora, abogadil nues­
tra, vuelve A nosotros esos tus ojos mise­
ricordiosos, y después de este destierro,
muéstran & Jesús, fruto bendito de tu
vientre. ¡Oh clemontísim»! ¡Oh piadosa!
jOh dulce Virgen María! Itaega i» r nos-
otroB, santa Madre de Dios, para que sea-
mosdigiiOBdeaU-Jinzarlaspromesnsy gra­
cias de Nuestro Señor Jesucristo. A m én.
Á n g e l del Señor, etc., con o á pág. 85.

Loa Mandamientos de la ley de Dios son diez.

1." A m ar íi Dios «obre (mina las c.osiia.


2
’ ." N o ju rar bu Santa nombre en vano.
Santificar bis fiestas.
4.° Honrar padre y madre.
0 ." No inntnr.
(».“ No fornicar.
7." No hurtar.
8.” N o levantar falsos testimonios ni
mentir.
9." N o desear lu mujer de lu prójimo.
lü .° N o c o d ic ia r loe bienes ¡ijenoB.
Estos diez mandamientos se encierran
en dos, esto os: amar á Dios sobre todas
las cobas y a l prójimo como k si mismo.
Amén.
Loa Mandamientos de la eanta Madre Iffleeia
Bon cinco.
] .° Oír misn entera todos los domingos
y flestos de guardar.
U.° Confesarse ul menos uua vez en el
aflo.
3." Comulgar por Pascua Florida.
4." A yunar en la Cuaresma y otros días
quo la Iglesia manda, y abstenerse de
comer carne en los días prohibidos.
5." P agar bien diezmos y primicias, ó
lo que i't esto baya sido debidamente
Biibrogmio. Amén.

Loe Sacramentos son atete.

EL 1." B a u tis m o .
Ul Confirmación.
E l 3.° Eucaristía,
lí l 4." Penitencia.
E l,fi.° Extrema-unción.
E l (!." Orden.
E l Y." Matrimonio.

Aotoa do Fo.

Creo en Dios Pudre, creo en Dios Hijo,


creo en Dioa Espíritu Santo; tres perso­
nas realmente distintas, un solo Dio*
verdadero; oreo que la segunda persona
de la Sma. Trinidad se hizo hombre eu
las entraflas purísimas de Marta Santísi­
ma por obra y gracia del Espíritu Santo,
quedando Virgen esta gran Señora antea
del parto, en el parto y después del par­
to: creo que este divino Sefior padeció y
murió en ana crnz para salvarnos j re­
dimirnos, que resucitó al tercer dia, su­
bió & los cielos, de donde ha de venir en
el día del jnír.io & premiar á los buenos
con la gloria y & castigar á los malos con
pena eterna. Creo y confieso el santísimo
divinísimo y augustísimo Sacramento del
altar, con todos los demás Sacramentos
y misterios qne cree y confiesa la santa
madre Iglesia Católica, y por esta ver­
dad deseo morir y dar lu vida una y mil
veces si necesario fuera.
A cto do Sfiperanza.
Espero en Dios, espero en Dios y en
su infinita misericordia, que me h ad e
perdonar mis pecados mediante los méri­
tos infinitos de Nuestro Sefior Jesucristo,
haciendo de mi parte con bu divina gra­
cia lo que debo como lo enseña la fe ca­
tólica.
Acto de Amor á Dios.
Amo á llioa, amo á Dios, amo á Dios
y quisiera amarle oon el mismo amor con
91
que le aman los Serafines en el cielo, y
si posible fuera, con el mismo amor con
qne le u n a bu Madre bMitísima, mi Se­
ñora, y de no haberle amado, una y mil
veces me pesa.
El hipo Benedicto XIV A los qno rozaren estos tres
AcM»sc(idn <1la ti arao lo uu me», concede iuJuiffettvUi
Plmaría, una vez al mes y en articulo de muerte, y
una Indulgencia do 7 u y 7 por cbJ>
vez qu« m» rccarcn.
Acto de Contrición.
Sefior mío Jesucristo, Dios y hombre
verdadero, orlador, Padre y Redentor
mió, ou quien oreo, en quion osporo, á
quien amo y estimo más qne todas laa co­
sas, me pesa de haberos ofendido, por
ser Vos quien sóis bondad infinita; y tam­
bién me pesa porque me podéis castigar
con el intierno: ayudado de vuestra di­
vina gracia, propongo nunoa más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia qne
me fuera impuesta. Amén.
Jesús mío, misericordia.
Glorioso S. Lnis, os suplico humilde­
mente me toméis bajo vuestra protección
y me consigáis del ¡Señor la gracia de
imitar vuestras virtudes durante mi v i­
da, para alcanzar nna santa muerte, y
participar algún día de vuestra gloria en
el Paraíso. A si sea.
Padrenuestro, Aremarl» y gloria-
Madre querida, Virgen María, haced
que 70 salve e l a lu u mía. Avemaria.
He ruplie tres veces y 81 lili ha añudeH (¡loria patri.

DoHpués de la urución dirigió* ;i vuestros padres ó


fuiprrliircs, pura pedirles que os Indiquen lo qae de­
béis hacer, y no emprendáis nada sin el consenti­
miento <l« lo » mismos.

PAR A L A NOfiHK
Por lu noclm roe ItanHs lo terrera pui'ledel Hosaroisi
110 lo hablis rerilntlo ya en ol iliat en compaftía d e
vuratriM h e m in n iiM y íieminoaa, p e r ú con uevocitín,
sin precipitación, > sin n|ioyoro<t irrps|icluiiHanienlc
1*11 las sil lns ó huaros. Y m nu tcaeis honipo de reci­
tar el Hosurio, decid .1 lo menos Iré* .l.rm</r»<n para
htraer sohre vosotros la protección «lo ln Santísima
Virgen. K11 seguid». repetid las mismas oraciones que
A ln niAriHiia; terminadas las cuales, deleitetis Hicimos
inalanlcs pnrocx.iininarel calado do \ iifblra concien­
c i a ; si na enroniniis rut|Mtiles de a l p i n n Inllo, linead
nn a c l u di* rontrinon con Iim Io vue*iro m r a E ó n . pro­
metiendo iaonfc!»aros lo mus proiilo posllilc. Mitnlriis
o s desnudáis. Imaginaos \ c i ¡i l o * \crdiiKos de Jesu­
cristo aiTnncamtolc sus vestidos con violencia para
n/olarle. A|»eiias os hayáis «coMado rccilml las I11-
\omcionc* sitimeutc*:

Jesús, José y M uríalos doy el eorazóu


y el a lú a mía. Jesús, José y María asis­
tidme en mi última agouia. Jesús, Joeé
y María, espire en vuestros brazos en
paz el aíaia mía.
Y peonando on ln presencia di» hios, con las ntunoe
junta* delante del pecho descansad.
Pora recitar entre día.

Virgen Marín, madre de Jesús, San


José, San Luía Gonzaga, obtenedme la
gracia de liacerme ¡danto.

Antow del tra b a jo ó Mtiidio.

Dios mío, os ofrezeo este trabajo, dad­


le vuestra santa bendición.
P o r la tnaiianii, ni in n lio d in y i» la lincho til toqur
«leí A rm u irii arriH llllo n », y rct'ilm l l;i g ^ u ic n lc
o ración:

)'. An/jelui IMiliini niiiitiiivit Mnríio.


¥f. Et rouccpit (te .Spiritu Suni to. A i>e, Mu­
ría, ot«.
y. Ecc« Aneillu Dómini.
H1. Klntinihiaecnniluni verbum tumu. Avt
María, i'tc.
>'. Et Verlium caro luctiim eat.
Et hubltnblt ln nobis. María, etc.
y. Om pmnobis Sancta Dei Crvnitrix.
h1. Ut digni efflciamnr promioaiónibaa
Cbristi.
ORKMUS
Grntiam tunni,queesnmug. Dómine, menti-
bua noetris infundo, nt <jui, A igolo nantianto,
Chriati Filii tui incarnationein cognóvimu»,
per pasiioDem eius ot criiccm tul murrcutio-
nia gloi iuni p«rdaoamur. Per eúmdem Chris-
turo Dóminam nostrum. r1. Amrn.
Se «n u ilirén ires Gloria l ’n ln * para ganar cnila v e i
94
q u e *e rezaren ift In du lgencia d e <00 diaa, co n c e iid h
por P ió V II.
S e su elo agrcgur un fíe frofundin en sufragio d e ln »
alm as dol Pu rgatorio con los sigu ientes versícu lo s « I
fln:

f. Réaiiiem sternain don* eis, Dómine.


í^. Et lux perpétaa lúceat ois.
f. A porta inferí.
tí. Erue, Dómine, ánimas eonuo.
y. Reqnieacant in pace.
w¡. Amen.
y. Dómino, exáudi orotionem meam.
tf. Et clamor idcub ad to véniat.

OHEMUS
Fidélium, Deas, mnnium Cóoditor e l Re-
demptor, animabas fauiulorum fainulamin-
qne tauruin nimissinnem cunufanuin trihue
pcocatomm, ut indiil^ontinin, qumn «ompor
optavoriint, piis su|iplicutionihiu enng oqnan-
tur. Qui vi vis etregnas in «m ala ecucu lorutn.
•j. Amen.
f . Réquiem mternaiu doun eis, Dómine.
ti¡. Et lux perpétua lúceat eie.
Bequieecant in pucu.
t i . Amen.

Su £. d e m o n io XII runccillu 100 tlun do In d u lgen ­


cia A lodos los qu e a cu n lqu icr hora d e la noche ni to­
qu e do ln rsiinniinu recitaran de rodillos el Solm o fíe
pro fundí* con o l Hequiein, o bion un Pater, A re y

El S. P. B enedicto XIV o rden o qu o ol Artgelnn se ro­


zara do pío <rn lo (o rd o di* lodos lo s sábndos y todo ol
dom ingo: y desde ol Silbado S an io hasta ln v ig ilia do
l t Sitnlislntn Trin id a d en lu ga r dol Augetun se d ljo*c
datando de pie, la Aotifona.
■f. Regina ccbIí, Jetare, nlleloja
n,'. Quia quem mcruiuti portare, alleloja.
f. Reeurréiit alout dixit, nllelnjn.
v¡. Ora pro nobis Deum, nlleliya.
f. Giuuo et Instare, Virgo Mnna, allelojn.
k¡. Quia surróiit Dóminun vórc, nllelujn.
OHKMUS
Deua, ijui por roaurroctiunein F ilii tui Dú-
inini niwtri .lean Cliritti nnindnm lmtiflcnre
dignatus en, prawtA, «joaieumus, nt per <jim
Gcnltricem Vlrglnon Maríam perpetua) ea-
piamua gaudia vita. Per eumdvm Crhistum
Dóminum noetrum. k¡. Amen.
El m is m o S u m o P o n t ífic e c o n c e d ió 100dlat d e ln -
d i l i g e n c i a p u f c a d a v e z q u e mo p n i c l k j u v «a la d n v o -
c io n .

León X III en ten d ltfciu siiu liiliie n cla * A loa qu o, jun­


tam en te ¡m p cd ilo n , no pu dieren practicarla de ro-
dillnH i> a l to<|uo de la rampnnn.
A n lfí* d e a « n la r o s & la iin 'n i liiiir d l a w í i o l O o la
C ru z , y d e r id :

Dios mío, bendecid el alimento que


voy & tomar para mantenerme on vues­
tro Bnnto servicio.
M ien tra» 8. Bon ito n acía un día la ef*ñal d o la Crus
iiegún acostum braba antea da sen tarse á la m e»a , v l -
qu eb ro rse con gran estrépito e l vaso da q u e iba A neo
▼¡rae. y en e l cual habían puesto ven en o.

D e s p u é s d e la c o m id a .

Sefior, gramas os doy por todos vu es­


tros beneficios, concededme que me sirva
de ellos para cumplir en todo vuestra
santa voluntad.
MÉTODO
PAR A OIR CON FRUTO L A SANTA MISA

A D V E R T E N C IA S

Ln Misa es «1 sacrificio dol cuerpo y do ln


Sangre (ln N. S. J. U. qne r* ofrecí do y distri­
buido bajo lna angrndan cspicios de pun y vino.
Comprended bien, mis queridos jóvenes, que
al asistir á ln sanfu Misn, hacéis lo mismo que
ei ucumpiiñnBuii al divino Sitlvudar caand» b a -
lió de Jerusnlén, y su dirigió al Cal varío, pam
seralll crucificado después de snfrii' los más ho­
rrible* tonuuubM, v dcrraiuur liueUt lu (tltiiiiu
gota de su saliere. Ksu misino micrilicio renue­
va el sacerdote cuando celebra lu Misn; con
la diferenci», du que ul sacrificio del Cidvnrio
fué non rfiuiAn dn ann/trn, y el de ln Misa os
incruento, es decir, sin derramamiento de san­
gre. Conm no eiisto ui puede imaginarse cosa
inda santo ni más preciosa que el Cnerpo, la
Sangre, el Alma y In DiTinidnd de Jesucristo,
cuando vais A cir Misa, vais A hacer ln acción
más grande, mita santa, que da ináa gloria ií
Dios y es más útil para vuestra propia alma.
Jesucristo bsja en persona al altar para apli­
car á coda ano de nosotros en pnrticalnr, los
méritos de aquella adorabilísima Sangre (|ue-
derrnmó por nosotros Bobre el Calvario en ln
cruc.
97
, Así es qae'al ver á tantoejo venoitos qne in-
teneionalmente asisten A Misa con tanta irre­
verencia, distraído*, lún atención, sin modes­
tia, sin arrodillarse, pensamos con dolor que
no asisten al divino sucriüoio como María y
san Juan, sino como los Judíos renovando así
la Fusión de Jesucristo con gran escándalo de
sub compañeros y desdoro de nuestra santa re­
ligión 1
Venid, pues, hijos wíoSj pero con disposi­
ciones do verdaderos cristianos, é imaginaos
ver á Jesucristo sufriendo todos Los tormentos
de su doloross pasión, y expuesto á los más
l>rirbnn>K tratamientos por nuestra salvación.
Durante la Mina estad con recogimiento y mo­
destia, de manem que nada os pueda distraer;
que vuustro espíritu, vnmtro corazón y vues­
tros sentidos no ee ocupen más que en honrar
á Dius. Os recomiendo que tengáis gran em­
peño en no faltar nunca ú la Banta Misa, aun
cuando tuviereis algo que sufrir por ser fieles
á estu piadosa práctica. San Isidro, pobre cria­
do de una granja, ge levantaba tempranito
para oír la Misa, y estar de vuelta á tiempo
pora ejecutar las órdenes lie su amo. La cons­
tancia con que cumplió este acto de devoción
le mereció, además de gracias muy especiales
de Dios, toda clase de bendiciones sobre sus
trabajos. Acordaos también de oír algunas ve­
ces lu Misa en sufragio de los almas dul Pur­
gatorio, especialmente por las de vuestros pa
rientes y bienhechores.

E l fuem in ilríL lü
U 0 0 MEVZAB1L A I 1I A
Sefior mió Jesucristo, ofreico este sa*.
to sacrificio para vuestra mayor gloria y
para el bien espiritual de mi alma. Ha-
oedme la gracia de que mi corazón y mi
mente nopieusenenotracosaqueen Vos.
A lm a mía, rechaza todo otro pensamien­
to y prepárate á asistir & esta santa Misa
con el mayor recogimiento.
A i Confíteor.
To pecador, me conflesoáDios Todopo­
deroso, á la Bienaventurada siempre v ir ­
gen María, al Bienaventurado san Mi­
guel Arcángel, & san Juan Bautista, &
loe santos Apóstoles san Pedro y san P a­
blo y á todos los áautos, que peqnA gra­
vemente coa el pensamiento, palabra y
obra, por mi culpa, por mi culpa, por mi
gravísima cnlpa. Por tanto, ruego á la
Bienaventurada siempre Virgen María,
al Bienaventurado san Miguel Arcángel,
á san Juan Bautista, á los santos Após­
toles san .Pedro y san Pablo, y á todos
los Santón, qne roguéis por mi á Dios
nuestro Seílor.
El Sacerdote sabe al altar.
Qne toda la tierra o h adore, oh Sefior,
y entone alabanzas á vuestro santo nom­
99
bre. Gloria al Padre, al H^jo y a l Espí­
ritu Santo. A si sea.
Al Kyrie eléiaon.
Señor mío, Jesucristo, tened piedad de
mi pobre alma.
Al Gloria.
Gloría & Dios en las altaras y paz eu
la tierra á los hombres de buena volun­
tad, pues sóio Dios es digno de ser ama­
do, alabado y glorificado por todos loe
siglos.
Á las Oraolonea & Oremaa.
Becibid, olí Sefior, laa oraciones que el
sacerdote os ofrece por mi. Concededme
la gracia de vivir y morir como buen cris­
tiano, en el seno de nuestra santa madre
la Iglesia.
A la Epístola.
Dadme, Sefior, la gracia para cumplir
fielmente todo lo que ordena vnestra san­
ta ley, in llamad mi corazón con vuestro
santo amor, para qne os ame y sirva to­
dos los días de mi vida.
Al Evangelio.
Estoy pronto, Sefior, & confesar la fe
del Evangelio ann & costa de mi vida, con
100

todM loa grandes verdades que eontie-


ne. Dadme gracia y fortaleza para hacer
vuestra di vina voluntad, huir del pecado
y de todas laa ocasiones «le p e c a r .
Al Orado.
Oreo firmemente todas las verdades qne
vos, Dios inío? revelasteis & vuestra Ig le­
sia, porque sois verdad infalible. Aumen­
tad en mí e l espíritu de viv a fe, de firme
esperanza y de ardiente caridad.
Al Ofertorio.
Os ofrezco, oh Dios mío, por las manos,
del sacerdote, ese pan y ese vino que de­
ben convertirse en el Cuerpo y Sangre
doNtro. Sr. Jesucristo. Os ofrezco a l múe
mo tiempo mi corazón para que en ade­
lante no desee sino aquello, que se rela­
cione con vuestro santo servicio.
A l Oráte, fratres.
Recibid. Señor, este santo sacrificio en
honra y gloria de vuestro santo nombre,
pura ini mayor bien y el de toda vuestra
santa Iglesia.
Al Prefaoto.
Corazón mío, elévate á Dios y piensa
en la pasión de Jesucristo, que va á re­
novarse ahora por tus pecados.
A l Sanotaa.

Alm a mía, aleja de ti en este momento


toda solicitad por las cosas terrenas: une
tu afecto a l coro de I ob Ángeles y canta
con ellos un himno de gloria, diciendo:
Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de
los ejércitos. Sea glorificado j bendito bu
santo nombre por todos los siglos.
A l Memento da los vivos.
Os mego, Jesús mío, qne os acordéis
de mis padres, de todos mis parientes, de
mis bienhechores espirituales y tempora­
lea, de mis amigos y aun do mis enemi­
gos. Acordaos especialmente del samo
Pontífice, de la Iglesia y de todas las au­
toridades espirituales y temporales, para
quienes os pido la paz, concordia y vnes-
tra’ bendioión.
A la eleviolón de la Hostia.
Humildemente postrado & vuestros
pies, os adoro, oh Sefior, y creo firmemen­
te qne estáis realmente presente eu esta
sagrada Hostia. ¡Oh misterio inefable!
jDios baja del oielo & la tierra para sal­
varme! Sea alabado y reverenciado e* todo
momento el Santísimo y Divinísimo Sacra­
mento.
A la «I«vaol 6n del CAlli.

SeQor mío Jesucristo, adoro e s a ' San­


gre preciosa que habéis derramado para
salvar mi alma. Os la ofrezco en memoria
de vuestra pasión y muerte, de vuestra
resurrección y ascensión & loe cielos, re­
cibidla en expiación de mis pecados y
por las necesidades de la santa Iglesia.
Al K e m e n to de loi difuntos.
Acordaos, Sefior, de las almas del P ur­
gatorio, y en especial de laB de mis pa­
rientes y bienhechores espirituales y*
temporales. Libradlas de aqnellns penas
y dadles & todas la gloria del Paraíso.
A l Vobia qnoqne psooatórlbna.
Por los méritos de vuestra pasión y
muerte, oh mi buen Jesús, y por los de
vuestra Santa Madre, y de todoB los san­
tos, concededme el perdón de uiis pe­
cados.
A l Pater noster.
Os doy gracias, Jesús mío, por haber­
me dado en el Padre nuestro nn modelo
excelente de oración; hacedme la gracia
que pueda recitarlo siempre con la devo-
oión y atención debidas. Concededme to­

te) Ribüoteca N a cio n a l de EsDaña


108

do lo que al decirlo el sacerdote pide por


mí, y «obre todo que yo no caiga en pe­
cado mortal, único y samo mal. (Besad
el Pater).
A l A g il na Del.

|Oh Jesús! Cordero inmaoalado, os bu-


hco tendáis misericordia de mí y de to-
Sos los pecadores del mundo, para que
con virtiéndonos todos & vos, nos sea da­
do gozar de aquella paz verdadera, qne
dáis & los que viven en vnestra grada.
A l Dómine non nun Slgnu.
Oh Señor, & ouiihh de mis Innumera­
bles pecados, no soy digno qne vengáis
& habitar en mi alma, pa to decid nna so­
la palabra, y me serán perdonadas todas
mis pulpas. ¡Oh cuánto siento baberos
olendido! hacedme la gracia que no os
ofenda más de hoy en adelante.

A la Comunión.
Si no puedes cnm ulpar sacram en talm ente, haz al
m enos ln ro m u n lrn i**p¡r1tu(il. qu e consiste en un ar-
diM ito ilesi n ile ri’ filtirñ Jesús on Mi ro ro zón , diclcn do:

Mi querido y buen Jesús, yaq u e noten-


go la diohaderecibir hoy lasantaH ostia,
venid al menos con vuestra gracia á to­
mar posesión de mí, para qne yo vivn
siempre en vuestro santo amor.
104
Aquí deten eos un m om ento, Im aginaos q u e b a b tls
re cib id o la sagrada Hostia, y q u e ten éis i JeaÚB en
vu estro corazón: Ped idle todos la s gracia* qu e n e c e -
aitáls p a n vo w tro a , ▼ para indo* loa q u e 01 son qu e­
ridos.

Sefior, la gracia qne os pido especial­


mente, es la de huir siempre de las malas
compafiias, para que viviendo con los
buenos, pueda pareoerme & ellos y salvar
mi alma.
A las AIUi m i Oraolonet.
Os doy gracias, oh Dios mío, por habe­
ros inmolado por mí; haced qne desde es­
te instante me sacrifique todo por Tos.
Aceptaré gustoso de vuestra mano, todafi
las fatigas 7 penas: el frío, el calor, el
hambre, la sed 7 aun la misma muerte,
pronto aatoy & sufrir 7 perderlo todo por
cumplir fielmente vuestra santa 107.
A la Bandlelón.
Bendecid, SeQor, estas santas resolu­
ciones, bendecidme por la mano de vues­
tro ministro, 7 haced qne los efectos de
eeta bendición queden eternamente en
nosotros. En el nombre del Padre, de]
Hijo 7 del Espirito Santo. A s í sea.
Al ditimo Evangelio.
Verbo eterno, que os encamasteis pa­
ra la salvación de mi alma, os adoro con
IOS
el más profbndo respeto, y os doy gracias
por todo lo que os habéis dignado sufrir
por mi amor. Concededme la g ra d a de
conservar el froto de esta santa Misa,
perdonadme laa faltas que haya cometi­
do no habiendo asistido á e lla con la aten­
ción debida, y haced qne a l Balir de esta
iglesia, mis o.ios, mi lengna y todos mis
sentidos, se penétren de horror por todo
aquello que so opone & las verdades de
vuestro santo Evangelio.
In vocad ron uno Ai/m Regina la p rotección d e la
Sontísim o Virgen y con un Parirenue*tro la d e s a n Luis,
ara q u e os avudeit á imr A ole* d las ro tolu clon ea q u e
RabíMs form ado, y sobro todoTpara e v ita r las m a la »
convereacinnee.
SACRálEHTO DE Lá CONFESIOS

On solo pecad o m ortal, qu erid o s Jóvenes, basta p ir a


p recipita r en e l In fle r o o al q u e lo ha com etido, si no
o b tien e de Dios «1 perdón antes d e m orir: p o r lo cual
nada h ay en e l m undo q u e m ás nos deba interesar,
q u e el o b ten er « s le perdón, ru sn d o b a ja m o s por des­
gracia pecado m ortalm ente. Para p r o v e e rá esta su pre­
ma n ecesidad, Jesucristo ha In stitu ido el sacram ento
d e la Pen iten cia , p o r c u t o m edio podem os o b le n e r el
perdón de los pecados com etidos despu fa d el Bau­
tism o
ftl d ic e h sus Apóstoles, y en su p e n o s a á lo s sa cer­
dotes sue sucesores; «C om o mi pudre cele stia l m e ift
en via d o , así es e a v io y o á vosotros.* Es d ec ir, os con­
ced o la mlsmB autoridad qu e á m i m e ha dado e l Pa­
d re E lerno. Esta autoridad se e * l p n < 1ÍA d o ria m e n te al
p o d e r d e perdonar los pecados: p ero q u erien d o hablar
pa rticu la rm en te do la confesión, d ijo expresam en te
á sus Apóstoles: «Qupdan perdonodos los pecados á
a q u ellos i q u ien es los perdonarais; y quedan r e i e i t -
dos á los qu e se los re tu vie reis fJoar,. x i , 93).*
Con estas palabras Jesucristo d ló é sus m in istro s I»
facultad de a b so lver y de no abnolver, de donde n are
la obliga ció n á los cristianos d e confesar sus culpas,
para quo el eacordote pueda co n o cer cu ándo deb e dar
ó negar Is absolu ción.
Pero persuadám onos q u e m uchos cristian os no sa­
ben aprovecharse de e sle augusto sacram ento: y ea
m « y de le m e r q u e para muchos q u e lo reciben mal.
e n v e z d e 9er un m o tivo de s a lv a d o s , les s o t ó m otivo
d e cond enación . Para Im pedir q u e os suceda tal des­
gracia h ¿ a q u l expuesta una b r e v e Instrucción, qu e
c o n v ie n e le e r «len ta m e n te cada v e z q u e v a yá is i con ­
fesa ro í.
DISPOSICIONES NECESARIAS
FAKA HACGK

U N A B U E N A C O N F E S IÓ N

Las disposiciones qnoso roquioron para una


buena confesión ton: Examen, Dolor, Propó-
rtto, Confesión y Satisfacción. Las más impor­
tantes son, el dolor ó contrición y el propósi­
to de la enmienda.
1. La contrición es nn dolor y nn aborre­
cimiento de los pecados, que se han cometido,
al manos de toaos las pecados mortales, con
ana firme resolución de no cometerlos misen
lo porvenir.
Sin la contrición, Dios no conoede jamás á
nadie el perdón de ene pecados. Esta contri­
ción debe eer: Interior, Sobrenatnrai, Atina y
Universal.
Intbriob , que to hastarecitar la fórmala del
acto de contrición, sino qne es necesario en
el alma nn verdadero dolor, nn verdadero sen­
timiento de haber ofendido á Dios.
S o b r e n a t u r a l , es decir, excitada por la
gracia dol Espíritu Santo y por loe motivos
qne nos ofrece la fe. Así, cnando se detesta el
pecado porque ha ocasionado una desgracia
temporal, un castigo, naa enfermedad, la pér­
dida de algún bien terreno no son motivos de
dolor para conseguir el perdón de nuestros pe­
cado*. Su necesita por lo tanto, arropentiñe,
IOS
porqne «1 pecado ha ofendido gravemente A
Dios, no« na hecho Indigno* del Faralao y ne-
reMdorea del Inflen».
A fin de excitarnos a l arrepentimiento, será
mny átdl considerar qne con d pecado hemoa
ofendido á Dios, qne es nuestro Señor, i quien
debemos obedecer. Qne Dioa ea Infinitamente
bueno, qne es nuestro Criador, nuestro Padre,
nuestro Salvador, y qne nos ba rescatado eon
su sangre. T,a contrición perfecta e« el pesar
de haber ofendido á Dios porque es infinita­
mente perfecto y digno de todo nnestro amor.
Rata contrición, sí ea perfecta y está nnidaá
nn vivo deseo del sacramento, basta ann cuan­
do no pudiéramos recibirlo verdad eram ente,
para obtener He Dina el perdón, pero eon ia
obligación de confesarnos luego qne nos sea
posible.
Debemos tanibiAn reflexionar en Ion castigos
qne merece el pecado, el Paraíso qne hemos
perdido y el Innerno qne hemos merecido. Es­
tos motivos deben excitar en nuestro corazón
esa verdadera contrición de nnestros pecados,
Un la cual Dios no nos perdona Jamás.
Suma , es decir, debe ser superior A todo dn-
ior, porqne el pecado mortal es el mayor de
todue loa malea, pues ofende á Dios y nos cau­
sa graves peijnicioe i nosotros miamos.
Debemos, nnes, afligirnos máa, por la ofen­
sa hecha á Dios que por todos los males del
mnndo. No obstante, no es necesario derra­
mar lágrimas, como sucede á menudo por otras
desgracies; basta uue nuestro dolor sea sumo,
considerando qne nemos ofendido á la infini­
ta majestad y bondad de Dios, qne debemos
estimar y amar sobre todaa las eneas.
106
decir, extenderse i todus lo*
U m iv s h s a l, n
pecados mortal6* que hayamos cometido. Si
hubiera u d o solo d e l cual no tuviéremos con­
trición, Dioa no nos perdonaría ni ése, ni lo*
demás, porque un anlo pecado mortal blata
para merecery atraernos la enemistad de Dios.
3. Es necesario que el dolor vaya unido al
firme propósito, esto es, i una promesa ó re­
solución sincera de querer antes morir que
recaer en el pecado mortal, sin lo cual uo se
obtiene el perdón. Si no se obtiene esta reso­
lución, es una prueba evidente que no se tie­
ne tampoco un verdadero dolor; poique ai h ij
un verdadero dolor de haber cometido nn mal,
se debe estar decidido á no volver á cometerlo
en lo porvenir, por ninguua razón.
3. Si esta resolución es árme, pronto ae os
verá abandonarlas ocasiones que puedan con­
duciros al pecado mortal, porque cualquiera
que se exponga voluntariamente al peligro de
pecar, es por eso mismo culpable. Úna señal
evideute de este dolor, es el cambio de vida
interior y exterior que sigue á la confesión, la
satisfacción que se da á la justioia de Dios por
la penitencia ú otras buenas obras; la reparar
ción de los dafios cansados al prójimo en sn
honor, en sus bienes ó en su persona, y el
pronto remedio qne se pone á los escándalo*
qne se han dado.
1. L a absolución, por la cual recibimos el
perdón de lo a pecados, no se recibe o íd o cuan­
do el confesor, después de haber oído toda la
confesión, pronuncia las palabras, llamadas
Baerammtale». Son estas palabras solamente,
las qne confieren á las almas bien dispuestas,
la gracia del sacramento de la penitencia.
uo
Cuando la confesión no ae ha terminado. 6
el penitente no está bastante bien dispuesto,
el confesor no da lino una simple bendición,
que no se debe confundir con la abeolnción.
El billete de confesión qne alganas Teces ae
os da, no es más que nn certificado, que ates­
tigua qne oe habéis presentado al sacerdote
pare confesaros, pero no dice nada de lo qne
habéis coufesailo, ai de la absolución que os
ha sido dada ó diferida.
En general, el penitente puede catar segu­
ro que ha recibido la absolución, cuando su
confesor no le advierte que ha juzgado conve­
niente diferirla.
5 Además de lacoctrición, de la confeaióü
y do la absolución, es precisa también lasafú-
faeeión, que consiste particularmente en enm
plir la penitencia impuesta por el confesor, )
eu reparar con buenas obras los pecados que
■a han cometido.

NODO PRÁCTICO PARA CONFESARSE DIGNAMENTE


Después de haber leído y considerado aten­
tamente las disposiciones necesarias para ha­
cer una buena confesión, podremos pasar
fácilmente á la práctica. Por lo tanto, desde
la víspera del día que hayamos destinado
para 1a confesión, debemos prepararnos con
alguna obro de piedad cristiana, como una
visita al Sino. Sacramento, un ayuno A al
meaos alguna mortificación, uo poco de lec­
tura espiritual, una oración ó cosa semejante.
El día mismo de la confesión debemos po-
111
aeraos en la presencia de Dios, y rogarle de
corazón, qne nna aynde á hacer bien nnestro
examen, es decir: una diligente memoria de
todos las pecados cometidos desde la última
confesión; en seguida invoquemos el auxilio
del Sefior oon la siguiente:
OBA.CIÓN

Sefior mió Jesucristo, Bedentor de mi


alma, me prosterno 6 vuestros pies, y os
suplico quo tcng&is piedad y miseri­
cordia de mi. Iluminadme con vuestra
gracia, para que conozca ahora mis pe­
cados, como los conoceré cuando me
presente ante vuestro tribunal para ser
jnzgiulo. Haced, oh Dios mío, qne los
deteste con verdadero dolor y consiga el
perdón de elloB, por los méritos infinitos
de la sangre preciosísima que Jesucristo
derramó por mi en la cruz. Virgen San­
tísima, santos 7 santas del Paraíso, ro­
gad por mi, para que pueda hacer ana
buena confesión.

EXAMEN
Para hacer el examen de conciencia, serí
bueno repasar en la memoria los mandamien­
tos de la ley de Dios y de la Iglesia, aplicando
á nosotros mismos cuanto »lT< esta prohibido
7 ordenado. Hé aquí nn resumen sobre el
examen práctico.
lia
Examinaos pues: ó habéis hablado mal de
la religión y de ana ministros; al 'habéis
blatfnniido n nombrado h] santo nombre de
Dios en Taño; si habéis oído la santa Mina.
en loa días festivos; ai los habéis consagrado
á las obras de piedad, <4si los liabéia emplea­
do «n trabajos prohibidos. Examinaos luego
particularmente, sobre loa deberea de vuestro
estado; si hnbéia eaoandalieudo en la Iglesia
ó fuera de ella, especialmente con palabras
inmodestas ú otras malas conversaciones; ai
habéis ocasionado algún mal al prójimo eu
sns bienes, «n su pamnnn, ó en an honor.
Observad que se puede también robar, no
ocupando el tiempo en aquellas cosas por*
las cuales se nos paga 6 se noa da alguna
recompensa. 3i habéia dicho, hecho, escucha­
do, permitido ó pensado advertidamente cosas
contrarios á la aoneatidad.
Debemos añadir uquí, tocante al examen,
que no basta exponer sencillamente el pecado,
sino que es preciso decir el uúiueru (lo veces
que hemos cometido eate ó el otro pecado.
Por ejemplo, no basta decir: he tenido malas
conversaciones, sino que es preciso afiadir el
número de veces que ee han tenido. Reapecto
al pecado de escándalo, debemos examinar­
nos en particular, y reflexionar ei nuestras
conversaciones, palabras y acciones, han mo­
tivado escándalo á nuestro prójimo; porque
en ese caso el número de los pecados, de que
deberíamos confesarnos, serla como el de
las personas que nos vieron ú oyeron. Si
desgraciadamente no nos hubiéramos exa-
aiinado sai en lo pasado, debemos hacerlo
lis
al presente con toda diligenola posible, pedir
& nuestro confesor consejos sobre este panto,
y ai él lo j i m oonromento, hnccr nieva-
mente las confesiones anteriores.
Hecho el examen, debemos excitarnos á
□n verdadero dulur, y pan conseguirlo po­
niéndonos nn la presencia de Dioa, haremos
el siguiente:

ACTO DB OONTBIOTÓN

Héme aquí, oh Dios mío, en vuestra


presencia penetrado de confusión y do­
lor por haberos ofendido. ¡ A y de in(!
mis iniqaidadw» me rodean, su recnerdo
me llena de angustia, en multitud me
espanta. ¡O jalá no las hubiese cometido
nunca! ¡O jalá nunca me hubiese apar­
tado de la observancia de vuestro santa
ley I Mas os he ofendido, mi bnen Dios,
y he correspondido á vuestro amor con
la máB negra ingratitud. He ultrajado
vuestra justicia. ¡Oh Dios mío, ouán
üinnrgo es el recuerdo de mis pecados!
¡Cuánto me pesa el haberlos cometido!
¡Ali! Señor de infinita bondad, y digno
(le ser amado de todos los corazones y
sobre todas las cosas, os pido perdón,
mirad la sangro do Jcsucristo'dorramndn
por mí sobre la cruz, que pide á vuestro
trono piedad y misericordia. Escuchad,
oh Dios inío, la voz de esta sangre
Bljotart instruido. 8
114
divina y perdonadme. Estoy resuelto á
no ofenderos más, y pronto A perder
todo lo qne tengo de más caro en el
mundo, antes de volver A recaer en el
pecado. Os prometo huir del pecado y
de las ocasiones de pecar: abandonaré
aquellos lugares, aquellas amistades,
aquellas sociedades que han «ido hasta
hoy la ocasión de mis recaídas en el
pecado. Vos, oh Dios de bondad y mise­
ricordia, fortificad estos propósitos con
vuestra gracia, de la cual depende toda
mi fuerza y la esperanza de perseverar*
en el bien.
Virgen inmaculada, madre de mi Je-
súb y tierna madre mía, San Luis Gon-
zaga, Á ngel de mi guarda, obtenedme en
este momento las gracias necesarias para
hacer una buena confesión.
LlP?nc1n r l m r m r n ln ríe confesaros. haced ln seflal
do ln cru z y lu e g o decid el Confíteor hnsln lleg a r A ln*
pAlntirnam"? mn.rlruó r>tfpn: 6 bion:

Me confieso fe Dios Todopoderoso. A la


Bienaventurada siempre Virgen María,
& todos los Santos y & Vos, Padre es­
piritual, para obtener la penitencia y la
absolución, —ó también: Bendecidme, ob
Padre, porque he pecado.
L u ego d iréis c! !1c*nipo do vuoslra cltlm n ron fpslcn ,
st hnb<Ms ó no cu m p lían la pen d en cia , y p I M rlü te li ó
no Tn eom n nlon : on sopnlnn m n n lfe*m r¿is vu estros
115
pecados a l con fesor, c o n to rn e ae os e ip llc a « n ta
•IgulonUt Instrucción.

DE L A CONFESIÓN
La confesión sacramental es nna acusación,
qne hace el penitente de los propios pecadas
i nn sacerdote aprobado para recibir la ab­
solución de ellos.
Las cualidades qne deben acompañar esta
actuación de los pecados son: Integridad,
Humildad y Bhweriaad.
I n t e g r id a d . N o se debe oallar Jamás nin­
gún pecado mortal ni por vergüenza, ni por
negligencia. Callando -voluntariamente nn
pecado mortal, en vez de recibir nn sacra­
mento, que borra los pecados, se cometería
nn sacrilegio. £1 qne desgraciadamente por
vergüenza ó por olvido hubiere callado algún
pecado, antes de todo, acúsese de <1 eo la
confesión, y si el confesor lo juzga conve­
niente, repita todos loe confesiones qne han
seguido á aquella en que se ha callado, ú
olvidado algún pecado.
H u m i l d a d . La humillación y confusión son
Ion nentimientn» propios del qnn un pTMwnta
como culpado ante su juec, ó ante aquel
que ocupa el lugar de Dios en la tierra.
S i n c e r i d a d . E b necesario declarar lo a pe-
oados claramente y sin excusas. Debe evitaree
la minuciosidad en el decir, y no acusar á
otros de laa propias fritas. Confesemos loe
pecados de que estamos seguros, como se­
guios, y los dndosos, como dudosos.
Es conveniente recordar aquí el Inviolable
110
secreto de la oonfeslón. El ooüfesor no puede
hablar A nadie de los cosos qne ha olao en
la oonfeaión, ni puede liacer ano do ello para
al minino, aun caando se tmte de librarse
á sí mismo ó á otro de la muerte. Esto debe
inspirarnos gran cnuflanta en el luinintro
del Señor para declararle cou sinceridad
cualquier falta, pues como au padre amante,
hace las veces de Dios en el tribunal de la
penitencia.
Despaés de haber declarado todos los pe­
cados, escuchemos con suma atención y res­
peto lu penitencia dul confesor, y loa oonsojos
qne él nos diere para corregirnos de las*
culpas coiuetidns, y preservarnos de recaer
en Iu mininas en lo porvenir, procurando
no olvidarlos y ponerlos en práctica. Con­
cluida la eonfesion, retirémonos con los ojos
ba,1os A uu lagar apañado, y hagamos la
siguiente:

Attló.\ DK «BACIAS PAIA DESPUÉS DE LA fOMESlfo

jCómo podré yo jam ás, oh Dios de in ­


mensa bondad, duros las gracias que
merecéis! ¿Qué acciones de gracias debo
dar & vuestra iuflnita misericordia! P e­
nas eternas me estaban reservadas por mis
pecados, y hé aquí que vos me perdonáis
estos pecados, y los sepultáis en uu pro­
fundo olvido. ¿Quién podrá agradeceros
dignamente tanta bondad! Soy uiny dé­
bil. No puedo hacer otro cosa, adorable
117
Salvador de mi alma, que ofreceros todo
mi séi, toda mi existencia. Si, yo emplea­
ré mi vida en cantar vuestra b maravillas,
y hasta mi último suspiro repetiré al
nniverso vuestros misericordias.
Colmado de alegría a l recuerdo de lo
qne soy ahora, siento, oh D íob mío, nn
vivo odio hacia el pecado, y con e l ma­
yor sentimiento de mi alma prometo no
ofenderos jam to. Ayudadme é empren­
der con constancia y generosidad el ne­
gocio de mi milvacióu eterna. Virgen in­
maculada, Á ngel de mi guarda, Santos
Protectores, espíritus y dichosos habi­
tantes del Paraíso; obtenedme del SeQor
que nunca le ofenda en lo porvenir.
D adle gradas por mí, y con vuestra po­
derosa intercesión, conseguidme la gra­
cia de*la santa perseverancia.

COMUNIÓN

En la Misa en el momento en qne el sacer­


dote pronuncia sobre el pan y el vino laa pa­
labras de la consagración, el pin jr el vino se
transforman en el cuerpo y la sangre de Jesu­
cristo, de manera que no qnedan 7a más qne
las especies 6 los apariencias de pan y vino.
Laa palabras de qne ae sirvió nuestro divino
Salvador al Instituir el «cramento de la En-
118
oaristía, oon: A t e m mi cuerpo; tota e$ mi
sangre, j son las de queae sirven todos los día*
los sacerdotes en nombre de Jesucristo en el
sacrificio de la tanta Misa. Asi cuando el
Santísimo Sacramento eati expuesto sobre el
altar ó encerrado en el tabernáculo, allí está
Jesucristo realmente presente á quien debe­
mos adorar. Y ouando comulgamos, recibimos
á Jesucristo mismo como alimento espiritual
de nuestras almas.
No ce ana imagen ó n n a figura, lo que «111
se halla como lo serla un crucifijo, sino Jesu­
cristo en persona, e* decir, el mismo Hijo de
Dios, el misino Jesucristo que nació de la In- *
maculada Virgen María, que murió por nos­
otros en la ornz, que resucitó y subió ni cielo.
Él está en la Hostia vivo y glorioso como en
ni cielo.
Para hacer una buena comunión es necesa­
rio tener la conciencia limpia de todo pecado
mortal. El que la recibiera con una falta grave
cometería un sacrilegio, y, oomo dice san Pa­
blo, comerla y bebería su juicio y su condena­
ción. Es necesario también estar en ayunas
desde media noche hasta la hora de la Comu­
nión; excepto el caso de enfermedad grave en
que eo comulga por Viático.
Escuchad añora como nos invita Jesucristo
á la santa comunión. «Si vosotros, dice, no
coméis mi carne y no bebéis uii sangro, no
tendréis la vida eterna. El qne come mi carne
y bebe mi sangre, habita en mi y yo en él;
porque mi oarne es verdadero alimento, y mi
sangre vferdadnra bebida» (Joan, vi, 54-57).
119

COMUNIÓN F R E C U E N T E
Habiendo instituido Jcsuorúto el sacramen­
to de la eucaristía para «1 bieu de nuestras
almas, desea qne nos acerquemos á él, no sólo
algunas veeea sino muy á menudo. Hó aquí
las palabras con las cuales nos invita: Venid
á un todos vosotros, los que estáis oprimidos,
y yo os aliviaré: Venite ad m« ornnss, qui labo-
rdtis et onerdti estú, et ego refieian voi ( Math.
xi, 28). En otro parte hace las más magnificas
promesas á loe que se alimentan de su divina
carne: Yo soy, dice, el pan bajado del cielo;
el que come ae este pan, que es mi carne,
vivirá eternamente, y yo lo resucitaré en el
último día (Joan, vi, 61). Para corresponder
á estas invitaciones del divino Salvador, la
Santísima Virgen y los cristianos de los pri­
meros tiempos, iban todos los días á o ir ía

r
ilabra de Dios, y todos los días se acercaban
la tanta comunión. En eite sacramento era
donde los mártires encontraban sn fortaleza,
las vírgenes su fervor, los santos su valor; si
queremos, pues, satisfacer á lot ardientes con­
sejos de Jesucristo, y proveer á nuestras ne­
cesidades, debemos comulgar muy á menudo.
Así como el maná sirvió de alimento diario á
los hebreos, dorante todo el tiempo que estu­
vieron en el desierto hasta el día en qne en­
traron en la Tierra prometida, asi la santa
comunión debería ser nuestro pan cotidiano,
en medio de los peligros que nos rodean en
este manilo, hasta que consigamos la verda­
dera tierra prometida del Paraíso. S. Agustín
130

diw : Si UmI ub los dias pedimos á Dios el pan


corporal, |por qni no procuraremos también
alimentamos todos los días con el pan espiri­
tual de la santa comunión! San Felipe Neri
animaba á los cristianos á confesarse cada
ocho días, y á comulgar aún más á menudo,
según el consejo del confesor. Además, la
santa Iglesia manifiesta el vivo deseo de la
comunión frecuente en el Concilio de Trento
expresándose en estos términos: «Sería muy
de desear, que todo flel cristiano mantuviese
sn conciencia en tal natailn dn pnmza, qnn
pudiese comulgar cada ves que asiste á la
santa Misa. Y esto no con ls comunión espiri­
tual, sino oon la comunión sacramental, pa«a
que sea más abundante el fruto que se recoja
de este divino alimento.»
Alguno dirá quúás: ¡Boy un gran pecador!
Si eres pecador, procura ponerte en gracia de
Dios oon el sacramento de la confesión, y
luego acércate á la santa comunión, donde
encontrarás socorro para perseverar en el bien.
Te, dirá otro, comulgo raras vece» para hacerlo
con más fervor. Esto es un engaño. General­
mente se haco mal lo quo se hace rorna vcocs;
por otra parte ai son muchas tus necesidades,
{recuente debe ser el socorro que proporciones
4 tu alma. Otros añaden: Yo estoy lleno de m-
ftrrmedadrjt fjtpiritualcs y no me atrevo á oom%íl~
gar oon frecuencia. Jesucristo les responde:
Los sano» no tienen necesidad de médicos (Loe.
V , 31). Por eso, los más débiles y más enfer­
mos tienen mayor necesidad de ser visitados
oor el verdadero médico de nuestras almas,
tesucristo. Viniendo frecuentemente á nos­
m
otros, nos da las gracia* qne nacedtamo* para
no caer en la» faltas grave*, y nos borra laa
colpas veniales. En efecto, se ve cnanto me­
nos perfectas son las personas qne comulgun
raras veces, que las qne lo hacen con uiás
frecuencia. Ánimo pues. Si queréis hacer el
acto más agradable á Dios, el más eficaz para
vencer las tentaciones y perseverar en el bien,
acercaos A menudo y tuu buenas disposicio­
nes á la santa Mesa.

PREPARACION k LA SAKTA C0IIKI6H

Gran Dios, que llenáis con vuestra


inmensidad los cielos y la tierra, yo me
humillo delante de Vos, y os adoro con
todo el respeto de que soy capaz. Os doy
gracias por todos los beneficios que me
habéis hecho, especialmente en el santí­
simo sacramento de la confesión, por la
oual espero, que me hayan sido remitidos
todos mis pecados. Pero Vos habéis
querido hacer aún más instituyendo el
sacramento de la comunión, en la caal
manifestáis & los hombres los últimos
esfuerzos de vuestro amor, dando por
alimento espiritual de nuestras almas
vuestro cuerpo, vuestra sangre, vuestra
alma y vuestra divinidad. jOh bondad
infinita de mi Dios! ¿Qué más podíais
hacer por míT Lo que me aflige profun­
damente es e l haber correspondido eon
m

ingratitud á tunta bondad, ofendiéndoos


tantas veces con mis pecados. Conozco
ahora el gran mal que he hecho, pero me
arrepiento de todo corazón, y protesto
que en lo porvenir despreciaré todo aque­
llo que se opone á vuestro divino servi­
cio. Prometo amaros siempre con toda
mi mente, con todo mi corazón, con todas
las fuerzas de mi alma, porque sois infi­
nitamente digno de ser amado. Esto es
lo que espero hacer ayudado de vuestra
santa gracia. Oh buen Jesús tníol infla­
mad mi corazón en vuestro santo amor,
y haced que esta comunión sea para n i
ana prenda segura de mi eterna feli­
cidad.

AN TES DE L A COMUNIÓN
SeSor mío Jesucristo, oreo con viva fe
que estáis realmente presente en e l San­
tísimo Sacramento, con vuestro cuerpo
y sangre, con vuestra alma y divinidad.
Señor, ou adoro en este Sacramento, y
os reconozco por mi Creador, Hedentor,
Soberano, Maestro, sumo y único bien.
Seflor, yo no Boy digno de que entréis
en la pobre morada de mi al mu, mus de­
cid una sola palabra, y mi alma quedará
sana.
Seüor, detesto todos mis pecados, y
m
propongo, con vuestra santa gracia, no
volver á cometerlos jamás eu lo venide­
ro, de huir de las ocasiones y hacer peni­
tencia de ellos.
Señor, espero qne, dándoos todo á mí
en este divino Sacramento, tendréis mi­
sericordia de mf, y me concederéis todos
las gracias necesarias para mi eterna
salvación.
Sefior infinitamente amable, Vos sois
mi Padre, uii Redentor, mi Dios; por eso
os amo con todo mi corazón sobre to­
das I sb cosas, y por vuestro amor amo á
mi prójimo como á mí mismo, y perdono
de todo oorazón á los que me han ofen­
dido.
Señor, deseo ardientemente qae ven­
gáis á mi alma para no separarme jamás
de Vos, y qne siempre permanezca en mí
vuestra gracia.
Y vos, oh Virgen Inmaculada, por el
ainor que tuvisteis al niño Jesús, haced
que le reciba dignamente, y cuando me
acerque al altar pensaré que le recibo de
vuestras mismas inunos, acompañado por
todos los coros de los ángeles, qne eu el
cielo le alaban y bendicen. Á n g el de mi
guarda, ángeles y santos todos del Pa-
raÍBO, rogad al Señor por mí y obtenedme
la gracia de hacer una sauta comunión.
Omnes Sancti et S anota) Dei, intercédite
pro nobis
m
A quí ¿Ateneos un poco fe con sid era r 6 q u ie n v á ls ¿
re cib ir. Es Jesucristo m ism o, Dios de grandeza y raa-
jAAluri In tln lu , Dios de bondad y de m iserico rd ia, ol
ue v ien e a una m isera b le criatura, á un pobre peca-
3 or, y v ie n e co m o padre, herm ano, om iso y esposo
de nuestra alm a; q u ie re ser nuestro m edico, nuestro
m aestro y nuestro «lím e n lo . ¡Oh bondad! jó h am orl
¡Ob m isericord ia Infinita!

Recitad el Confíteor.

Confíteor Deo omnipotenti, Beata Mu-


rfae semper Vírgini, Beato Michaeti A r ­
cén gelo, Beato Joanni Baptdstie, Sanctis
A pO stolisPetroet Paulo, ómnibus Sane-
tía et tibi, Pater, quia peccávi nimis, co*
gitatione, verbo et opere: mea enlpa. mea
culpa, mea máxima culpa. Ideo precor
Beatam Mariam sémper Vfrginem, Bea-
tum Miohaelem Axc&ngelam, Be&tum
Joannem Baptistam, Snnctoa Apóstalos
Petrom et Panlom, omnes Sonetos et te,
Pater, orare pro me ad Dóminam Deum
nostrum.
En seguida, re c o g id o » profu n dam en te y can las o jo*
« j o s , la a re c ib ir la santa H osil».

DESPUÉS D E L A COMUNIÓN

Dios mío. Creador y Redentor de mi


alma, os adoro con e l más profundo res­
peto y la mayor reverencia.)O h ca to
grande es vuestra bondad! ¡ Una m^jes-
128
tad tan para, tan santa 6 infinita venir en
persona & visitar & uno criatura tan mise­
rable, 4 nn pnilado de tierra, 4 nn peca­
dor ingrato! Mi amable y buen Jesús, os
agradezco tan gran favor, os alabo y os
bendigo dentro de mi misino. Potencias
de mi alma, sentidos de mi cuerpo, rego­
cijaos en la presencia de vuestro Dios.
Un solo corazón es poco, olí mi bnen Je­
sús, piii-.i amaros, alabaros y daros gra-
eiiis por tantos beneficios, y particular­
mente por ol amor con el cnal me habéis
düilo vuestro cuerpo, vuestra sangre,
viirslm ulma y vuestra divinidad, para
ser <‘1 alimento de ini alma.
¡Ali si pudiese tener el corazón de los
serafines del cielo, para que el alma mía
ardiese siempre en el amor de mi Dios,
que Be ha dignado elegir mi pobre alma
para su moradal ¡A h Jesús de mi vida,
cuán dulce y preciosa es esta vuestra v i­
sita!
T o no soy digno de tan gran favor, ni
sé que ofreceros eu acción de gracias;
pero apoyado en vuestros méritos infini­
tos, os ofrezco estos mismos méritos. Gra­
cias os doy con todo mi corazón, y protes­
to que en lo porvenir vos seréis siempre
mi esperauza, mi sostén, vos solo seréis
mi riqueza, mi alegría, el reposo de mi
alma, vos solo mi bien, el dueflo, el teso-
198
rudemi corazón. Qniniera poder daros to­
das las alabanzas y gloria qne os dan loa
santos en el Paraíso, y ya que no Boy ca­
pee de hacerlo, me ofrezco todo á vos sin
reserva; oe ofrezco mi voluntad para que
noquiera otra cosaqueloque vos queréis;
os ofrezco mis manos, pies, ojos, lengua,
boca, mente y corazón; vigilad mis senti­
dos, á fin de qne todo pensamiento y ac­
ción no tengan otro fin qne vuestra ma­
yor gloría y la salvación de mi alma.
Virgen Santísima, tierna MadTe de mi
Jesús, Á ngel de mi guarda, 8 . Luis Oon- ^
zaga, obtenedme la gracia qne os pido
para mf, para mis parientes, para mis
bienhechores, amigos y enemigos, y es­
pecialmente para todos los presentes en
esta Iglesia. Qne todos podamos conser­
varnos dignos devotos vuestros, hnir del
pecado y de las ocasiones de pecar.
Entretanto, oh Virgen Inmaculada,
en prueba de qne os pertenezco, os con­
sagro por toda ini vida mis ojos, mis oí­
dos, mi lengua, mi corazón y todo mi Bér.
Quiero ser todo vuestro, y os Buplioo me
defendáis como propiedad vuestra.
Jesús, José y María, os doy el corazón
y el alma mía. Jesús, José y María, asis­
tidme en mi última agonía. Jesús, José
y María, espire en vuestros brazoB en paz
el alma mía.
187
En seguida pueden rezarse loa actos de Te, Espe­
ranza y Caridad (com o en la páp. 89) y c in c o Paur,
A te y Gloria 6 la* ci neo 1lasas d e Nuestro S e llo r f e»u-
orlsio, ó b ien la Corona d ersa p ra d o Corazón de Jesús
(com o está en lo ptfg. l.li); ó hlen ln tercera parte do)
Rosarlo (pÓR. 497); o en fin, la » sigu ientes oraciones.

INVOCACIÓN i VUESTRO SEHOR JESUCRISTO


Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesiis, óyeme.
Dentro de tus llagfis, escóndeme.
No permitas i|ue yo me npnrte de Ti.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir á Ti.
Para que eon tus untos, te alabe.
Por loe siglos de los siglos. Amén.
So St Pin IX ron cerijó 300 dl.i.« do in d u lgen cia cada
vo z

ORACIÓN i JESÚS CRUCIFICADO


Miradme, oh mi Amado y buen Jesús,
postrado en vuestra santísima presencia;
os ruego con el mayor fervor imprimáis
en mi corazón los sentimientos de fe, es­
peranza, caridad, dolor de mis pecados y
propósito de jamás ofenderos, mientras
qne yo con todo el amor y compasión de
qne soy oapax voy considerando vuestra*
cinco llagas; comenzando por aqnello
128
qne dijo de Tos, oh mi Dios, e l santo
profeta David: H a n taladrado m i» mano»
y m ii pie i, y te pueden contar todoe mi»
hueso»J
In du lgen cio p len eria n pllcable é lo s alm as del Pur-
fialorlo d e la n te de un C rucifijo, p re via cou*
eol<5n y com u n ión , rogan do según In ten ción d e l Su­
m o Pontífice.

Tiflítn al Sao. Sw i u k d I« y á l a m Sulinm a.


A ro r r ifr n o n o a iI p qn n Ia a iia b « A n o n o n ln e n e l S a n -
lisím o Sacram ento ro n lasm n n oa lionas d e gracias,
q u e astA p r o n t o d e r n im a r a n b r e los q n o ae ln * p irlán .
El bien aven tu rado S Juan Berchntans h acien d o u n a *
vlaitfl A Jeaús Sacnim enlnrio. le vió nn forma d<* un
n iño con una corona de ro s a s e n las manos, y ro m o
le preguntara ln qu e Mgnlftcabnn a q u ella* florea. 1a.
aúa le r e ip o r d io : Halan rosas «nn otras tam as gracias,
qu e yo distribu yo á los nue vien en ó pedírmela!*.

A C TO S

<|M podrá hicent en l u risitns al Saniñims S m r o n t »


Señor mió Jeeuwriíto, qne por nuestro
amor permanecéis noche 7 tifa en este
sacramento, lleno de bondad y amor, es­
perando, Humando y recibiendo A todos
los que vienen & visitaros; creo que en
esta santa Hostia está verdaderamente
vuestro Cuerpo, vnestra Sangre, vuestra
alma y vuestra divinidad. Os adoro hu­
mildemente, y oa agradezco todos vues­
tros beneficios, particularmente el habe-
129
roa dado á mí, en este Sacramento, ha­
berme dado por abogada 4 vuestra Ma­
dre María Santísima, y haberme llamado
para visitaros en esta iglesia. ¡Snlndo hoy
á vuestro amantíeimo y amabilísimo co­
razón con estos tres fines. 1.° En agrade­
cimiento de este gran don. 2 .° Fara repa­
rar todas las injurias que recibís en este
Sacramento, de todos los ínflele?, herejes
y malos cristianos. 3.° Con esta visita
tengo Intención de adoraros en todos
los lagares de la tierra, donde bajo estas
especies encartaticas sois meuos reveren­
ciado y más abandonado. Jesús mío, os
amo con todo mi corazón; me arrepiento
de haber tantas veces ultrajado vuestra
infinita bondad. Propongo con vuestra
gracia no vo lver á ofenderos jamás. De
hoy en adelante quiero ser todo vuestro;
haced de mi todo lo que queráis, sólo
pido vuestro amor, la perseverancia en el
bien, y el cumplimiento perfecto de
vuestra volnntnd. Os recomiendo las al­
mas del Purgatorio, particularmente las
qne han sido más devotas del Santísimo
Sacramento y de María Santísima: os
recomiendo también todos los pobres
pecadores. Uno en fin, oh mi Jesús, todos
mis afectos á. los afectos de vuestro amo-
roBÍsimo Corazón, y unidos así los ofrezco
4 vuestro Eterno Padre, suplicándolo en
E\ jo v e n ¡tix tru itlv . 0
180

vuestro nombre loa acepte y atienda. Sea


alabado 7 reverenciado en todo momen­
to el Santísimo y Divinísimo Sacra­
mento.
Tres Padre nuestro», Avemarias y
Qloria.
In du lgen cia d e 300 duucodn vez. t In du lgencia p ft»
n ir fa una vez al m ea, a p lica b le á loa dlfu aloa.

C o m u n ió n E s p ir it u a l •

.Ta h ú r mío, «reo qne estáis presenta en


el Santísimo Sacramento. Os amo sobre
todas las cosas y os deseo ardientemente
en mi alma; pero no pudiendo recibiros
saoramentalmente, venid a l menos eapi
ritualmente & mi corazón... y como si ya
hubieseis venido os abrazo, y todo me
uno & Tos, no permitáis que nunca j a ­
más me separe de Tos.
A quí Im aginándoos de h aber recib id o á Jesús 9a-
crem Blilado en vuoetro coratrtn, deten eos a lgu n o !
Instam os para h accr actos d e am or, y para ped irle la i
g r a d o » qu o más» nrccsiiáid.

Eterno Padre, os ofrezco la Sangre


preciosísima de Jesucristo, en satis-
moción de mis pecados 7 por las necesi­
dades de la Sta. Iglesia.
In du lgencia <l<* 100 Jim rada \ci.
131

DEVOCIÓN
AL

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

lie aquí ol o rige n d e la d evoció n , «'revien te de día


en día. á es le Corazón sacratísim o. Tivln en el m o «
n aslerio de ln Visitación do ptiray lt Stonial una
h u m ild e d oncella llumarin Margarita M#. ¿(a co q u e,
qu erida de Dios por su gran pin vzü . Uu día, m ientras
«volaba delm tle d el Smo. Sacram ento Adorando 4
Jesús, \I<S a su celeste esposo cu acto d e descu brirse
ol p e d io y m ostrarle su sa< ralísim o Corazón, echando
llamas, coronado do espina*. traspnsiido por una
lanza y con una cruz oncim a. Al m ism o tiem p o o y ó le
qu e se quejaba de lo inarnitlihl de los hom bros, y qu e
!•» ordenaba procuruse lo^rur r¡ue e l viern es de¿pu¿s
de la octava de Corpus, le fuese ofrecido un cu lto
e¿pectal ¿ uu d iv in o Corazón en d esagravio de los
ultrajes q u e recibía en la *>antísima Eucaristía.
La h u m ilde siervu d o Dios llen a de confualóu,
expuso A Jesú* su incapacidad para U n grande
em presa: ñ u s fuó alentada d el SeHor y la flesia del
sagrado corazón do Jesús se estiib leció, d pesar de
las encarnizadas oposicion es d e suh en em igos. Loa
m o tivo s d e este cu n o son: 1.° porqu e Jesucristo
m ism o nos oírmelo mu SagradoC orazón com o I j morada
•lo sus afectos: 2 ° por ser aerial de la inm ensa c a ri­
dad, q u e nos dem ostró, esp ecia lm en te con perm itir,
qu o su Sagrado Corazón fuese h erido p o r una lanza;
porque d*» osle Sagrado Corazón son m ovidos los
iw ie s il m edliar los dolores d e Jesucristo y ú d em os-
tr.< ríe a grad ecim ien to.
Honrem os, pues, slem p r* este d iv in o Corazón, qu e
ñor los m u clio* y grandes ben eficios q u e nos ha
hecho y seguirá haciéndonos, b ien m erece nuestra
m is hum ilde \ am orosa ven eración .
CORONA AL SAMADO CORAZÓN )E J6SLS
y. Deua in ndiutorium nienm intende.
t¡ Dómine, nd adluyandnm rae festina.
Gloria Patri, etc.

1 .° Oh Corazón amabilísimo de m i
Jesús, adoro humildemente la dulcísima
amabilidad, qne de en modo singular
usáis eu e l divino Sacramento, aun con
las almas pecadoras. Me pesa veros tan­
to) gratamente correspondido, y deseo de­
sagraviaros de laa ofensas que recibfs en
la Sma. Eucaristía, de los herejes, infie­
les, y malos cristianos.
Pnter, Ave y Gloria. V '
2 .° Oh Corazón humildísimo de mf
Jesús sacramentado, adoropostrndo vues­
tra profnndísima humildad en la divina
Eucaristía, ocultándoos por nuestro amor
bajo las eepeoies <le pan y vino. Oa su­
plico, oh Jesús mío, hagáis que esta bella
virtud penetre en mi corazón; yo pro­
curaré entretanto, desagraviaros de las-
ofensas que recibía en el Smo. Sacra­
mento, de loe herejes, de loa infieles y
de Iob malos cristianos.
PaUr, Ave y Gloria.
3.a Oh Corazón de mi Jesús, tan de-
138
seoso de padecer, yo adoro los encendi­
dos deseos con qne fuisteis ni encuentro
«lo vuestra Pasión dolorosÍ9Íina, y con
<ine quisisteis sujetaros & todos los u l­
trajas qito habíais de recibir en el Smo.
Sacramento. ¡Ah Jesús mió! deseo con
lodo mi corazón desagraviaros de elloB
■con mi propia vida, y quisiera impedir
las ofensas que desgraciadamente os
la cen en la divina Eucaristía, los here­
je s , los infieles y los malos cristianos.
P»ter. Ave y Gloria.
4.” Oh Corazón pudentísimo de mi Je­
sús, yo venero humildemente aquella in­
vencible paciencia, con que soportasteis
por mi amor tantos dolores sobre la cruz,
tantos ultrajes en la divina Eucaristía.
¡Oh. mi Jesús! ya que no puedo lavar
con mi sangre aquellos lugares, donde
fuisteis tan maltratado eu uno y otro
misterio, os prometo, oh sumo Bien mió,
usar de todos Iob medios posibles, para
desagraviar á vuestro divino Corazón,
de tantos ultrajes, como recibía onln Sma.
Eucaristía, de los herejes, de Los infieles
y de los malos cristianos.
Pater, A yo y Gloria.
6.° Oh Corazón de mi JesÚB, tan
amante de nuestras olmas en la institu­
134
ción admirable de la santa Eucaristía,
yo adoro humildemente aquel inmenso
amor, que os llevó á darnos por alimento
vuestro divino Cuerpo y Sangre adora­
ble. ¿Qué corazón no se enternecerá & la
vista de esta caridad infinitaf ¿Oh mi
buen Jeaúel dadme abundantes lágrimas
para llorar y reparar las ofensas que
recibís en ol Smo. Sacramento, de los
hereje?, de los infieles y de los malos
cristianos.
Pater, Ave y Gloria.
0.° Olí Corazón de mi Jesús, ávido de
noeetra salvación, yo venero humilde­
mente el amor, que os llevó A sacrifica­
ros por nosotros en la cruz, renovando
todos los días ese precioso sacrificio
sobre los altares en la santa Misa. ¿Es
posible que & vista de tanto amor no
ae encienda el corazón humano en la
más v iv a gratitudl Sí, demasiado fríos
somos, oh Dios mío; pero os prometo en
e l porvenir, hacer lo posible para desa­
graviaros de tantos ultrajes que recibís
en este misterio de amor, de los herejes,
de los infieles y de los tríalos cristianos.
Pater, Ave y Gloria.
Aun rozando «Im p lem en to lo s e e ii Pater, A re y d o ­
ria p rc c c d rn h 's, dclontc ilol Sa n tísim o P o craiuen lo.
con tal qu e el ultim o so rece según la intención del
196
Sum o PonltrU'c, se giinan 300 dia» de In du lgencia por
ceda ve z qu e *<? h irie re .

O R A C IÓ N
i X SACRATISIMO OOBAZÓN S E H A R ÍA

Dios te aalve, Angostísima Reina de


la paz, Madre de Dios; por el Sacratísi­
mo Corazón de vnestio H ijo Jesús, Prín ­
cipe de la paz, haced qne se aplaque la
ira de Dios y qne reine en nosotros la
paz.
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen Ma­
ría! qne jamás se ha oído decir qne nin­
guno de los qne han acudido & vuestra
protección, implorado vuestra asistencia
y reclamado vuestro socorro liaya sido
abandonado de Vos. Animado con esta
confianza, á Vos también acudo, ¡oh
Virgen, Madre de las vírgenes! y aun­
que gimiendo baju el peso de mis peca­
dos, me atrevo & parecer ante vuestra
presencia soberana. No desechéis joh
Madre de Dios! mis humildes súplicas,
antes bien inclinad á ellas vuestros oídos,
y dignaos atenderlas favorablemente.
Amén.
P ío I X nonrediri 300 día* de Indulgencia, rada r e í
f u e se r e c lie dicüa oración.

lO li JeufiN ubruauilo en am or por las alm as,


pésame en el alma haberos ofendido!
136
¡Oh mi duloe y bueu Jesús,
piopoiigo uo volvor más ú ofenderos!
Corazón sagrado de María,
ayudadme í salvar el aluia u f a !
¡Oh dulce oorazóu de mi Jesús,
haced qnn jo siempre os ame mfa!
Os iluy el corazón y el alma mfa,
Madre ae mi Jesús, Virgen María.

ROSARIO
D K U

S A N T ÍS IM A V IR G E N
Al prin cip io del siglc X III, ('poca eu qu e la h erejía
do los Alhig^nses devastaba \n Iglesia ae Jesucristo.
18 Virgen Sidb. re v e ló á Slo. Dom ingo, fundador d é l a
Orden de predicadores, la elevación del sanio Rosario.
S* la propuso com o m e d io eU cn rb ln io co m b a tir
el erro r. so sten er ln fe, y obten er Iaa hAndlrínnna del
c ic lo so b re (»1 (m etilo crisliann. 0 Rosarlo si* com po­
ní* de c.lpnt> (’ in n ien lii Avomarina, p »ro flgur.ir los
cíen lo cincu enta solm os de David con ten idos en los
libros santos. A omlo docena ao d ic e <») G lo rh P n trit y
se considera b r evem en te un punto de la vid a , m u erte
ó g lo rifica ción do JosucrLsto, de su Sma. Madre. Se
term ina con las IcU n in s L su reta ras. Pora fa cilita r su
prácllon, so acostum bra recitar sólo una tercera parte
n’ día, de la m an era, qu e se vera en seguida. Son In­
n um erables loa favores cclc s t.o lc » qu e ae hun o b ten i­
do con la p r é d ic a de esta d ev o ció n . Con e l san io Ro­
sario fueron cumbíituUio lus h erejías, so reform aron
los costum bres, se alejaron las ep id em ias y se consi­
gu ió el fln de gu erras funestas; v en poco tiem p o se
esp arció por toda la cristiandad. Los piiit.o* Pon tífices
la en riq u ecieron con m uchísim as in du lgen cias, a p li­
cables a las alm a s del Purgatorio.
Avivemos, pues la devoción del santo Rosario en
187
nosotros, y en nuestras ram illas. SI en las casas,
escuelas y talleres se recitara el R osarlo de María»
ten dríam os fundados m otivos pnra esp era r a u e cesa­
ran lo s azotes q u e nos Afligen, flo reciera la R elig ió n ,
y aparecieron para nosotros tilas d e pnz y d * tra n qu i­
lidad. Cuando lo reciUMs, ten ed siem pre, e i t r e otras
In ten cion es, la d e p ed ir a Dios por in tercesión d e la
Sm a. V irgen , q u e 1103 co n s erve el tluii p recioso d e la
fe, q u e nos p reserve de los erro res, qu e ae difn m len
hoy e n tre lo s cristian os, y qu e gloriosa Lrlunfe la
Ig lesia rom ana, m adre y maestra d e la verd a d era Te,
fu era de la cual no hay siilvarion .

MODO PRÁCTICO DE REZARLO


y. Deus, iu adiutóriuin uienm inténde.
h¡. Dómine, ad aUiuvAoduiu me festina.
y. Glória Patri, etc. Salvo Regina, etc.

LU NES 7 JUEVES
El día d e Navidad de N tro. Señor, de la A nu n cia ción ,
V isita ción y Pu rificación d e la Virgen.

M is te r io s G o zo so s.

En el primer misterio gozoso se con­


templa, cómo el arcángel Gabriel fué
enviado á la Virgen inmaculada para
anunciarle, qne llegaría á ser madre de
Nuestro Sefior Jesncristo permaneciendo
siempre virgen.
Al fin de Ciidu m isterlt) se d ice un Pnler con d iez
A v< m *r¡n y un Glnrin; y ln jnrtiUior<n: A 'O María
Purisim n, sin peeudo « oi reh iila .

En el segando misterio se contempla,


como ln Santísima Virgen fué á visitar &
188

santa Isabel, y estuvo en b u casa tres


meses, sirviéndola como una humilde
sierra.
En el tercero se contempla, cómo nues­
tro Redentor nació en la ciudad de Be­
lén, on nn establo, y fué colocado entre
dos animales en un pesebre.
En el cuarto se contempla, cómo la
Virgen Santísima presentó & Cristo Nues­
tro (Señor en el templo, y le puso en los
brazos del anciano Simeón.
En el quinto se contempla, cómo la
Santísima Virgen, babiendo perdido á su
divino H ijo, le buscó tres días, y al fin
le encontró ocupado en enseflar á los
doctores, á la edad de doce afioa.

M A R T E S y V IE R N E S
Y en i*l m lrrc o lc s y ju e v e s de Ia Semana Santa.

Misterios Dolorosos.
En el primer misterio se contempla,
cómo Nuestro Sefior, haciendo oración en
e l huerto de Oetsemani y considerando
los tormentos de su pasión, sudó sangre.
En el segundo ee contempla, cómo en
expiación de nuestros pecados, Jesús
aniso ser cruelmente azotado en casa de
Pilalos.
En el tercero se contempla, cómo fué
139
Jesucristo coronado (le punzantes espi­
nos.
En el cuarto se contempla, cómo Jesu­
cristo, después de condenado ¿ muerte,
se vió obligado, para mayor ignominia y
dolor, á lleva r á cuestas el pesado lefio
de la cruz basta el monte Calvario.
En el quinto se contempla, cómo lle ­
gando al monte Calvario, l'né Jesucristo
despojado de su» vestiduras y clavado
en la ernz, y después de tres horas de
penosísima a g o n ía , murió en presencia
de su afligidísima Madre, para cerrar­
nos el infierno y cojiquiNlumos la 7 ida
otomo.

D O M IN G O , M IÉ R C O L E S
y SÁBADO.
Ei L u u rs y M a rlfg di> lo » P a sm a s de R fa u rrcccló n y
Pen tecoatta, y e l dio de lo A scen sión d e l S efior.

MISTERIOS GLORIOSOS

En el primer misterio glorioao so con­


templa, cómo Nnestro SeSor Jesucristo,
al tercer día de su pasión y mnerte, resu­
citó glorioso y triunfante para nunca
más morir.
En el Begundo se contempla, cómo Je­
sucristo, despnéB de cuarenta alas de su
Resurrección, subió al cielo, en presen-
uo
citi (le su Santísima Madre y de todos sus
diaoípnlos.
En e l tercero ae contempla, cómo
estando Jesucristo sentado á la diestra
de Dioa Padre, mandó el Espíritu Santo
al Cenáculo, donde estaban Muría San­
tísima y los Apóstoles reunidos en
oración.
En ol cuarto se contempla, cómo la
Virgen Santísima, doce años después
de la roeurocción de Nuestro Señor, ma­
n ó y fué llevada al cielo por los ángeles.
Kn el quinto se contempla, cómo fué
la Virgen Santísima coronada por sn d i­
vino Hijo, como Reina del cíelo y de la
tierra, y ae oonteiupla también la gloria
de todos Los sautcs.

LETANIAS DE L A SS. V1UGEN


Kyvie, eléiaon. Cliriste,clóiBon. Kyrie, oléieon.
CliriRte, nudinoB. Chilate, exAudinos.
Pater de Ccelis Duus, miserere iiobig.
Fili Redcmptor mundi Deus, miserere nobis.
Spíiitua Sánelo Deus, miserere nobia.
Snnctn Trinitns muís Done, tniaororo nobia.
Saucta Marín. ora pro nobis
Sancta Dei Génitrix, ora
Snnctn Virgo Virgiuuui, ora
Mater Clinati. ora
M:iter divina? "retine, ora
Mater purlslnin, ora
-Mnter cnstíssimn, ora
141
Mater iaviolata, ora pro nObiB.
Mater intemerata, ora
Mater inmacnlatn, orn
Mater amábil¡sf ora
Mater adminíbilis, on
Mater Creatoris, om
Mater Solvatorié, on
Virgo prudentísima, orrv
Virgo venerando, om
Virgo pncdicanda, om
Virgo potens, om
Virgo cíemeos, om
Virgo fldolis, om
SpecuJnm juetiti®, O KI
Sedea gapientim, om
Causa noetrto lootitiie. om
Vas Bpirituale, ora
Vas hooorábile, ora
Vos insigne dcvotionis, om
BoKLmyaticfl, om
Turne Uavfdica, om
Turria ebúrnea. om
Domue áurea, om
KoBderis arca, om
Jaoua cceli, om
Stella matutina, ora
Salas jnflmicrnm, ora
Refaginm pocentoram, ora
Consolatríx nffliotoram, om
AunJiam Chrisfianomm, om
Regina Aogelorum, om
Regina Patriarcharun, ora
Regina Prophetannn, ora
Regina Apostolonim, ora
Regina Mártyrum, ora
142
Regina Cunfoasoruui, o n pro nubla.
Regina Vírginum, o»
Rogina Sanctorum ómniam, ora
Rugiua sine labe origjnaü concepta, ora
Regina SacntíaaimiBoearii, ora
Agnus Dei, qui tollia peccata mundi, parce
nobis, Dómine.
Agnoa Dei, qui tollia peccata mundi, exáudi
nos, Dómine.
Agnoa Dei, qui tollia peccata mundi, misere­
re nobia.
Sab tam presidium confúgimne saact» Dei
Génitrix, nostrae deprecationea ne deapíciaa
in uooeesitátibaa nnstris, sed á poríonlis onn-
etis libera nos semper, Virgo gloriosa et bene-
diote.
f. Ora pro nobia, sancta Dei Génitrix.
■V- Ut digni efdciamur promieaiónibns
Christi.

ORXMUS

Concede nos fámulos tnos, queeaomue, Dó­


mine Deus, perpétua mentía et oórporis sani-
táte gaudere, et glorióss Marín semper Virgi­
nia intercessione, A pnesénti liberari triatitaa
et mtérna pírfrui Isetitia. Per Chriatum Dó-
minum nostrum. h'. Amen,
Pin V II rrn cocllií do ¡ndulEPnrla c id a v e i.
31 ol R osarlo Be rezase para loa úiranloa se dirá: ora
pro t i l (c eo), y al fin de f i í j modo:

Agnoa Dei, qui tollia peccata mundi, dona eia


réquiem.
143
Agnus Dei, qni tollis peooata diundi, dona eis
réquiem.
Agnus Dei, qus tollis peccata mundi, dona eis
réquiem aempitérnam.
Lftdem Aft como arriba, p fm nn vnz del Gloria Patri,
se d irá siem p re e l faqutim i*temam.

HN HONOR

DE SAN FRANCISCO DE SALES

Práctica cotidiana.

Un, Fattr, Ave y Gloria en hanor de san


Francisco.
y. Ora pro nobis, Beite Pater Francisca.
r'. Ut aigni efflciáraur p ro m is s ió n lb u s
Chriati.

OBÉHUS

Dens, qui ad animánxin salútera Beátum


Kranclácam confessórem tunm atque pontíñ-
cein, ómnibus ómnia factum esae volnútd:
concéde propftíuí; ut cbaritátia t u » dulcédi-
ne perfosi, ejne dirigéntibua mónitas ac suf-
frngAntibua méritia, (eterna gAudia oonap-
quamur. Per Christum Dóminum noetmm.
«|. Amén.
114

Práctica mensual y para cada día de la Novena.

ORACIÓN
Gloriosísimo san Francisco de Salea,
cayo nombre es un símbolo de dulzura,
cuyas obras destilan escogida miel de
piedad, y cuya vida fué nn continuo ho­
locausto de perfecto amor á Dioa: alcan­
zadme & mí que con confianza os invoco,
el verdadero gusto de las cosos espiritua­
les, e l generoso abandono en la amorosa
voluntad de Dios, la humildad en mi in ­
terior, la dulzura en mi exterior, y ln
imitación de aquellas queridas virtudes,
que V os copiasteis tan perfectamente de
los auantíaimoa corazones de Jestie y de
María. A sí sea.
145

CORONA.
Á N. S. DE LOS DOLORES

PRCI'AR ACIÓN
Queridísimos hermanos en Jesucristo, va-
m % á meditar devotamente loe acerbísimos
dolores qne ln bienaventurada Virgen Moría
padeció en la vida y muerte de su amado H i­
jo, nuestro divino Salvador. Vamos en espíri­
tu al pie de la cniz, du la cual rntá pendiente
Jesús, y escuchemos ¿ su afligida Madre que
dice a cudn uno de nosotros: Venid y ved si
hay dolor semejante á tui dolor. Que esta
Madre piadosa se digne concedernos su espe­
cial prptecciúu, uiieutros meditamos sus dolo­
res y mientras imploramos ni socorro divino
con las siguientes oraciones:
Veni, Sánete Spíritus, reple tuorum corda
fldelinm et tui dhini amoris in eis igneoi
accende.
y. Emitte upíritum tuum et creabuntur.
h1. Et renorabis íaciem terree,
y. Memento congregationis toce.
h¡. Quam posseduti ab initio.
y\ Dómine, exáudi orntionem meam.
h,1. Et clAmor meas ad te veniat.
OKBUUB
Mentes nostros^ queesumus, Dómine, lim i-
■e tura clnritatis íllustra, ut videre pfasimus,
E l tocen instruido. <0
146
qiue agenda aunt, et que recta snnt ¿g«re
valeamus. Per Chrlstum Dóminum noatrum.
nf. Amen.

PRIM ER DOLOR
Profecía de Simeón.
E l primer Dolor (le la V irgen Santísi­
ma, foé cuando presentando & eu único
H ijo al templo y colocándole entre loa
brazos del santo anciano Simeón, díjole
el santo; Este hijo será una espada que
traspasará tu alma; pronosticándola así
la pasión y muerte de Nuestro Sefior
Jesucristo.— Un Pater y siete A vem a­
ria*.

SEG U ND O D O LO R
L a huida á Egipto.
La bienaventurada Virgen Muría hu­
m ó oeto Dolor, cuando se vió obligada &
hnir A Egipto, para evitar la cruel perse­
cución de Herodes, que quería á toda
costa quitar la vida & Jesús.— Pater , etc.

T E R C E R D O LO R
L a pérdida de Jesús en el templo.
E l tercer dolor de la Santísima V ir­
gen, fué cuando después de haber estado
147

eo el tiempo de Pascua en Jerusalén,


con sn esposo José y au amado hijo Je­
sús, al volver &su pobre morada, perdió
al divino Nifio, buscándole durante tres
días con inconsolable aflicción. — P a ­
ter, eto.

C IJA E TO D O LO R
JUncuentro de Jesús con la orne á cuestas.
E l cnarto Dolor de la Virgen, fué
cuando se encontró con su dulcísimo H i­
jo, que llevaba sobre sus delicados hom­
bros una pesada r.rnz hacia el monta C al­
vario, para ser crucificado en e lla por
nuestra salvación.— Pater, etc.

Q U IN T O D O LO R
L a enioifiwiín de Jesús.
E l quinto Dolor de la Virgen, fué
cuando vió á sn H ijo elevado sobre el
duro mndero de la cruz, y derramando
sangre de todo su sacratísimo cuerpo.—
Pater, etc.

S E X T O D O LO R
E l descendimiento de Jetiís de la Cruz.
E l sexto Dolor de la Virgen, fué cuan­
do su hijo, tan desapiadadamente muer­
148
to, y habiendo sido herido en el costado
por una lanza, füó bajado de la cruz, y
colocado entre saa santísimos brazos.—
Pater, etc.

SÉPTIMO DOLOR
L a sepultura de Jesús.
El séptimo Dolor de la Virgen Mana,
Señora y Abogada de nosotros sus sier­
vos y miserables pecadores, faé cuando
acompañó el santísimo cuerpo de su D i­
jo al sepulcro__ Pater, etc..
Se rccllarún lre¿ Acem oriw on h on or do las lá gri­
m a*, qu e dorrm nó Marín Sunllsimii on lo d o* oaiiw
Dolores» y pora o b lc n c r por bu liilorci'.sl/in Iu urocln
d e llo ro r lam bido ron verdiifloro d o lo r lodos los
poiodots quo hornos lonnlo la desgrucin <l«' rom otor,
y pura n »n ;ir liis Santas lnriulgenrins. Avemuñn, ctc.

v. Oro pro nobis, Virgo d o lo r o B ts s iin a .


Ut digoi cfiiciamur promiesiouibus Clui-
«ti

OKÉMUS

InUrvoniat pro nobis, queosunius, Dómine


Jcsu Clirlste, nuuc et lu hora mortis noBtros
apud tunin clenientiain Brntn Virgo Marfil
Mnter tna, cujus sacratíssimam Animam in
liora tua) passlunls doloris glodius pertmnni-
vit. P e r Ta, Jachi ClirUta, Salvntor munúi,
^jui emn Patre ot Splritn Sancto vivia et rog-
nas in stccula gicculornru. n'. Amen.
149

H im n o .

Stabnt Mater doloroaa


Juxtn crncem kcrynioa»,
Dum pendebat Ffliua.
Cujas Animam gementein,
Coatriatntam et dolentem,
Pertranaivit glndins.
O qnam triatia et aiflicta .
Fuit illa benedicta
Mnt<T Unigcnlti!
Qiiir mmn»lnit «t dolebnt,
Pin Mftter dum videbat
Nuti poBDua Inclyti.
Quia eat homo, qni non íeret,
Matrera Clmati ai videret
ln tanto auppliciut
Quia non poeaet contriatari,
Chriati Matrera contemplan
Dolentem ciuii FSiot
Pro peccatis au® gentía
Vidit Jesum iu lormentii,
Et flngelHa BÍiliclituin.
Vidit Riiunn dnlcem natum
Meriendo deeólntum.
Dmn einiaitppfritum.
Eja, Mntui, fona amona,
Me sentiré vim doloris
l'nc, ut teciini liigeam.
Fac ut ártlcnt cor munm
ln amando Chriatnni Deum,
Ut eibi compláccam.
Sancta Mater, istud aga?,
Crnoiflxt Age plagu
C»rdi meo válido.
Tui Nati valaerati,
Tam dignnti pro me pati,
P cbiihb uiecnin divide.
Fue me tccniu pie flere,
CruciHxn condoleré,
Doñee ego vlitro.
Juxta cracem teoom atare,
Et uie tibi sociare
In planeta deeideio.
Virgo Vlrginam preclara,
Mihi jam non eis amara,
Fac me tecum pláogere.
Fae ut portem Chriati mortem,
Poeeionis foo oonsortom,
Et plagas recólere.
Fao me plagie vulnerari,
Foo me Croco inebriar!,
Et cruóre Filii.
Flammie ne Irar anccenana,
Por to, Virgo, alm dcfomuB
In die jndicii.
Chriate, cum Bit hinc exire,
Da per Matroin me venire
Ad palinam victoria.
Quando corpus morietur,
Fso ut Anima donetur
Paradisi gloria. Amen.
In du lgencia de 100 diat cada vez.
151

LETANÍAS DE N. S. DE LOS DOLORES


Com plícalas p o r e l sunm Fon tíflce P ío V II, el cual
co n cedió una in du lgrn cin pienari* on cada uno de
loa v ie r n e s d e l aflo, A io d « « los lirio s qu e los rocon
con corazón contrito, adndlcndn e l Credo, 1» S a lt*
Hegioa y Iros ve c e s e l Art>mnrl<t o) d olorido carutón
de Marm S a n telm o .

Kyrie, eléiaon. Chriate, eléison. Kyrie, eléiaon.


Curíate, andi noa. Cbnate, exáudi noa.
Pater de ccelis Deus, raiacrcro nobis.
Fili Bedemptor mundi Deus, miserere nobis.
Spiritaa Sánete Deus, miaerore nobia.
Soneto Trini tas unns Deus, miserere nobis.
Sancta María, ora pro nobia.
Sancta Dei Génitrix, ora
Sancta Yirgu Vírgiuuui, ora
Mater cruciflxa, ora
Mater doloroaa, ora
M a te r la c r im o s a , ora
Mater nfflinla, nra
Mater derelictu, ora
Mater deaolata, ora
Mater Filio orbata, ora
Mater gladio tranaverberata, ora
Mater seruninis confecta, ora
Mater angústiú repleta, ora
Mater cruci corde afflxa, ora
Mater moeatínsima, ora
F odb la c r y m a r u m , ora
Cúmulos passionum, ora
Spécnlnm patienti®, ora
Rnpea ccnstantiee, ora
Ánchora confldentim, ora
Refugium derelictoram, ora
162
Clypeua oppreesormn, o n pro nobis.
Debellatrix increduloruin, ora
Snlatínm miserorum, ora
Medicina langnentium, ora
Fortátndo debilium, ora
Portus naufracantium, ora
Sedatio procelinrum, ora
KecursuB moerentíum, ora
Térror iosidiantium, ora
ThesAurns Fidelium, ora
Óeulus Prophetnrnm, ora
Báculus Apostoloruir, ora
Corona Mnrt.ynim, om
Lumen Confesaornm, ora
Margarita Yirrinum, om
Coneolntio Viduaram, ora
Letitia Sanctorum omnium, ora
Agnus Dei, qui tollis pecata mnndi, paree no-
his, Domino.
Agnus Dei, qui tollia peccnta mundi, exftndi
nos Dómine.
Agnus Dei, qui tollia pcccatn mundi, miserere
nobis.
Réspice super nos, libera noe; salva nos, ab
ómnibus nngustiis in virtute Iesu Chriati.
Amen.
Scribe, Dómino, vulnera tan iu corde meo;
nt in eis legara dolorem et amorem: dolorem
ad snstínenduin per Te omnein dolorem; amo-
rum a<l contemnendum peí Te oiunem amo-
rom. Lana Dec ac Defpnree.
Orenm«. Interveniat. etc. (página 148).
NOVENA
X LA

INMACULADA CONCEPCIÓI DE HABÍA

• I. |Oh María Purísimo, cu y» íntegra


pureza ha sido lignrada en aqnel misterio­
so zarzal ardiente, qne rodeado de llamas
no se quemaba! os suplicamos apaguéis
en nosotros el fuego de las concupiscen­
cias, causa por la cual tanta* almas mi­
serablemente se precipitan en ellnflerno.
Avemaria y Gloria.
IX |Oh dichosa María, qne cual arca
mística en el universal diluvio del mun­
do, sola y sin ejemplo fuisteis preservada
del naufragio! ¡A b ! salvadnos de tantos
vicios y pecados, que inundan el mundo
cristiano. Avemaria, etc.
TXT. ¡Olí Marín, paloma candidísima
que con plateadas plumas elevasteis el
vuelo á las regiones del cielo, sin parar
aubra las inuiiiiidiciaa que cubrían lu faz
de la tierra! haced que aprendamos de
Vos & no entregarnos á los bienes fala­
ces de esta vida. Avemaria, etc.
IV . jOh María hermosísima; que per­
maneciendo siempre cerca de 1» fuente
1(1

de (pacía, fuisteis, cual palma, siempre


florida, llena de verdor y rica de frutos!
haced que para nosotros estén siempre
abiertas las fuentes de la divina gracia,
para que podamos producir dignos fru­
tos de penitencia. Avemaria, etc.
V. jOh Marta amabilísima, que fuis­
teis huerto cerrado y paraíso ae delicias,
donde noentró ni siquiera poruuinetante
la insidiosa serpiente! haced que en nues­
tros corazones nunca penetre e l enemigo
de nuestras almas. Avemaria, etc.
V I. ¡Oh María, qne, como resplande­
ciente aurora, aparecisteis en el horizon­
te de esta vida, sin qne nieblas ni man­
chas ofuscaran en nada vuestra limpia
claridad! no permitáis, qne nuestra alma
quede en lastinieblnay sombras de mner-
te. Avemaria, etc.
V I I . ]Oh María dulcísima, que como
riquísima vid al florecer, esparcisteis
suavísima fragancia, y siempre rechazas
todo impuro aliento! ¡Ahí concedednos
que nnnca quede contaminado nuestro
corazón por el hedor «le la impureza. A v e ­
maria, etc.
V I I I . jOh María azucena del campo,
lirio nocido entre espinas, sin qne se
ofendiera ni con la más leve moncha
vuestro candor! alcanzadnos aquel don
de pureza, al cnal está prometido la v i­
sión de Dios. Avemaria, etc.
IBS
I X . ¡Oh M ari», Virgen siempre ama­
ble, de Dios siompre querida, bello iris
de paz, Templo augusto consagrado des­
de el primer momento de raestro sér, por
la real preeenuia del Espíritu Santo y
plenitud de sus dones! obtenednos vivir
de manera, qne merezcamos hallarnos
nn día todos en el templo celestial de la
gloria. Avemaria, etc.
>\ Ora pro nobis, Virgo inmaculata.
b,1
. ütdigni efflciamnr promiaaionibus Chri-
■tá.

OnEMDS

Deua. qui per uuinaculataui Virginia Con


ceptáonem dignnm Filio tno babitáculnm prm-
paraeti: qneBsnmus; nt qni ex morte «yusdem
Filii tni prseviBa, eam ab omoi labe pneser-
vnstí, nos qnoqnn mnndnn <^ns int«rc«winnn
ad te pervenire concedas. Per Chiistnm Do­
minan) nostmm. Amen.

ACTO DE OBSEQUIO Y CONSAGRACION


Á M ARlA SMA. INMACULADA

I. Os venero con todo el corazón,


Virgen Sma. sobre los Ángeles y Santos
del Paraíso, como H jja del Eterno Pa-
166

dre, y os consagro mi alm a con todas bus


potencies. Avemaria, etc.
I I . Os venero con todo el eorazón,
Virgen Sma. sobre todos los Ángeles y
Santos del Pnralso como Madre del
Unigénito Hijo, y os consagro mi cuerpo
con todos rub sentidos. Avemaria, etc.
I I I . Os venero con todo el corazón,
Virgen Smn. sobre todos los Á ngeles y
santos del Paraíso, como esposa querida
del Divino Espirita, y os consagro mi
corazón con todoa sus afectos, rogándoos
mo alcancéis de la Sma. Trinidad todos
loe medios para salvarme. Avemaria, etc.
Itd n lg cn rin rio 100 din* cndn ver y Phtutrin uno voz
a l m es ni q u e ln h u b iere rozado iodo» los díns.

JACULATORIA
H e n H itA tu p u re za ,
Y eternamente lo aea,
Pues todo un Dios ge recreo
Eu tan grnnrwn belleza:
Á ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada Marín,
Te ofrezco desde este día
Alma, vidft y corazón;

Por tu pura concepción.


Su S. P ío V il co n ced ió 900 WIím de in du lgen cian cario
Iflr a de edla Jocu'oloria.
18T

VATttA A u n u o DE LOS CRISTIANOS


Para que quedéis, uifioe uiíob, bieu entera­
dos del origen y propagación de f»tii tirata,
es menester sepáis, que en el año 1571 loa
Turcos amenazaron invadir la Europa ente­
ra y asolarla, y el gran Pontífice S. Pío V,
para refrenar sn temible poder y ferocidad,
consiguió reunir contra ellos un ejéroito de
valerosos oatólicos.
Juan de Austria, con muchos otros ilustres
y valientes guerreros católicas, unidos en
santa alianza bajo la bauderu, que llevaba en
oro la imagen de Jesús crucificado y enviada
por el Pontífice, fuoron presurosos á defender
los derechos do la Iglesia y de la sociedad.
Despula de un triduo de ayunos y públicas
oraciones, estos jóvenes y animosos soldados
acercándose todos á los santos Sacramentos,
c invocando el nombre de María, auxilio de
los Cristianos, el 5 de octubre en la ensenada
de Lepanto, acometieron al enemigo. Des­
pués de un encarnizado combate, en que apa­
reció visible el auxilio de Dios y de María
Santísima, fué muerto el capitán del enemigo.
Entonces la confusión y el espanto invadió
toda la flota musulmana, que cayó en poder
de los cristianos, quienes & los gritos de ¡viva
Moría! enarbolaron la bandera de Jesucristo.
El Pontífice B. Pío Y, que, estando en su
cuarto en oración, Labia sido del cielo avisado
de la milagrosa victoria, para perpetuo recuer­
do, quiso se anadíese en las letun ias Lauretanaa
108
el título de María, Auxilium O/iristianonm,
y Be celebrara el 0 de octubre la solemnidad
de nuestra Señora de la VictariR- Más tarde,
con motivo do haber sido libertada Viena del
sitin de los Turcos en 16fc3, foé eregida en
Barí era la primera cofradía do María Auxilia
dora, en reconocimiento de tan gran favor, y
con pasmosa rapidez difundióse esa devoción
por Alemania é Italia. Eu fiu, Fío V II, por
haber sido libertado d« injusta opresión á
principios de este siglo, estableció la fiesta de
María Auxiliadora el día 24 de mayo.
La devoción & María SS. bajo ese título,
cada día se fué aumentando, por la eficacia de
esta invocación y por los prodigios que al fin
dieron origen ni magnífico santuario de Espole­
ta, y ul de Turin en 1865, á donde acude gran
número de Seles devotos, Sun de los más re­
motos países. El Sumo Pontífice (D. F. M.)
Pío IX , con breve de 5 abril dn 1870 erigió en
Arcliiuofradla, el santuario de Turín, enrique­
ciéndolo con muchos indulgencias.

NOVENA
EM HONOR DB

MARÍA SANTÍSIMA AUXILIADORA


I. Oh M aría, au xilio poderoso de los
cristianos, qne se acercan llenos de con­
fianza al trono de vuestra misericordia,
oíd los ruegos de vuestros hijos que im-
169
ploramos vuestro poderoso socorro & fin
de podar hnir del pecado y de las ocasio­
nes de pecar. Avemaria y G loria.
I I . M aría Santísima, Madre de bon­
dad y misericordia, que á ineuuilo cou
vuestro visib le patrocinio, libertasteis
a l pueblo cristiano de los asaltos y fero­
cidad de los musulmanes, libertad, os
suplicamos, nuestras almas de los aco­
metimientos d el demonio, dol mundo y
<le la carne; y haced que podamos en to ­
do tiempo alcanzar com pleta victoria so­
bre nneatros enemigos. A vem aria,etc.
I I I . Poderosísima Keina del cielo, que
triunfasteis de las herejías, que intenta­
ban arrancar & tantos hijos d el regazo
de nuestra madre la Ig le s ia , socorrednos,
ohMaría, á fin de que guardemos Arme
nnestra fe y puros nuestros corazones, ea
medio de tantas insidias y el veneno de
tan perversas doctrinas. Avem aria, etc.
I V . Querida M adre M aría, que en el
triunfo del Gran P ío mostrasteis vues­
tro eficaz patrocinio, desplegad vuestro
manto sobre e l Sumo Pontífice, defen­
d edle de los ataques de sus enemigos,
lib rad le d e la e aflicciones, asistidle siem­
pre para que pueda d irig ir segura al
puerto de salvación, la n a vecilla de san
Pedro, triunfando de las oleadas qne
amenazan sum ergirla. Avem aria, etc.
160
V . Am an tí sima Madre, vuestro divino
H ijo oa ha liecho (luefia de bu poder in fi­
nito y no por^algunos desgraciados sola­
mente, Bino para todo o l mundo, para
toda la cristiandad. Ea, pues, A u x ilio de
I ob Cristianos, echad una mirada sobre la
tierra. ¡A h ! ¡lle g a al extremo la m aldad
y doaolación! £ 1 infierno hace oada día
nuevas conquistas, las almas se pierden
y caen en e l abismo por la impiedad que
domina y la irreligión que triunfa.
O lí María, acudid en ayuda del pueblo
cristiano, aplastad al enemigo de vuestro
nombre y (leí de vuestro H ijo Jesús,
hum illad al soberbio y orgulloso seduc­
tor de las almas, domine la piedad y
triunfe la virtud. Avemaria, etc.
V I . Hum ildísim a V irgen María, el
mundo traidor arrubtra á una muchedum­
bre de cristianos con seductores halagos;
el interés es casi el único resorte de las
acciones humanas, todo lo inunda e l
fraude y e l engaño; una sed frenética de
placeres impuros consume los diversos
estados y edades, y para colm o de des­
dichas, el respeto humano tiraniza & los
wittiuoH buenos. ¡Oh María, nuestro po­
deroso auxilio! apiadaos de tantos males,
libradnos de estos peligros, dadnos v a lo r
para desprendemos de lo terreno y des­
apego de las criaturas; reine en todos la
161
caridad y la justicia, con aqu ella fortale­
za que rompa las viles cadenas d el res­
peto humano. Avemaria, etc.
V II. l í o seáis, M adre de misericordia,
insensible á los dolores de la Iglesia
menospreciada en su doctrina y en sas
sacramentos. l í o permitáis qne sea derra­
mad a en balde la san grede vuestro divin o
H ijo. N o se g lo ríe Lu cifer pormás tiempo.
Ilum inad á los ciegOB, que la persignen,
fortaleced á los débiles, que no la de­
fienden. Baste y a de dolores y am arga­
ras, baste y a de opresión é indiferencia.
B rille , ¡oh María I vuestro poder sobre
la tierra; sea glorificada por V os y aca­
tada la religión , observada la lo y d iv i­
na y* eclesiástica, para que os alaben y
gocen los hombres por infinitos siglos.
Avem aria, etc.
V I H . Oh M aría M adre de D ios y M a ­
dre nuestra amantísima, de V os se ha
dicho: todo poder se le ha dado en la tierra
y en el cielo; se ha dicho también, que
ob presentáis a l trono del A ltísim o, no
como esclava, sino como soberana, no
como quien pide, sino como quien manda.
¡E a,pnes, A bogada universal, qu eánadie
desecháis! AbogadapoderoBÍsima, á quien
nada rehúsa e l Todopoderoso, á V o s cla ­
mamos desde e l abismo de nuestras mise­
rias en qne estamos sumidos; alejadnos
E l joven instruido, H
tea
de todo mal de alma y cuerpo, del peca­
do y sn# castigos; socorrednos á todos,
Reina y Madre nuestra. Bajo vnestro
amparo ponemos nuestros bienes, nues­
tros corazones, almas, potencias, senti­
dos, vid », todo cuanto tenemos; en Vos
después de Jesús, estriba toda nuestra
couflanzii. Sed nuestro amparo y nues­
tra defensa en el corso de nueitra vida.
Avemaria, etc.
IX . Piadosísima Madre, que en todos
tiempos habéis sido verdaderamente la
auxiliadora de los cristianos, asistidnos
oon vuestro poderosísimo patrocinio en
vida, y especialmente on el terrible tran­
ce de la muerte, y alcanzadnos la perse­
verancia Anal. ¡A h ! No nos dejéis un so­
lo instante, hasta que, felices con Vos,
cantemos vuestra gloria y las miseri­
cordias de vuestro H ijo en el cielo, por
toda la eternidad. Avemaria, etc.
v. Dignnre me laudaro te, Virgo añerat*.
rf. Da mihi virtntem con tro hoBtes tuos.

OREMUS

Ouinípotens et misfaicors Deue, qni nd


dofensioneni pópuli christinni in beatíssima
Vírgine Haría perpetuom auxilium inirabili-
ter conetítuistí: concedo propitius; ut tal i pro-
sidio inuniti, cortantes in vita, victoriam de
hoste maligno conseqni valeomu* in morte.
Per Chxietam, eto.
LOS SIETE GOZOS DE LA VIRGEN

1. Alegraos, oh Esposa inmaculada


del Espíritu Santo, por aquella gloria
qne ahora gozáis en el Pnrníeo, porqne,
por vuestra pureza y virginidad, sois
exaltada sobre todos lus ángeles y los
santos. Avemaria y (4loria.
2. Alegraos, oh Madre «le Dios, por
uqnel placer que sentís en el Paraíso,
porque asi como el sol en lu tierra ilumi­
na á todo el mundo, asi Vos, con vuestro
esplendor, adornáis y lineéis resplandecer
todo el Paraíso. Avemaria, eto.
* 3. Alegraos, oh Hija de Dios, por la
sublime dignidad & que fuisteis elevada
en el Paraíso, porquetodas las gerarquías
de los ángeles, arcángeles, tronos, domi-
nnointiAH y de todos los espíritus bien­
aventurados, os honran, reverencian,
reconocen por madre de su Criador, y
obedecen al menor de vuestros deseos.
Avemaria, etc.
•1. Alegraos, oh Bierva de la Santísi­
ma Trinidad por aquel gTan poder que
tenéis en el Paraíso, porqne toi'us las
gracias que pedís á vuestro Hijo, os bou
ni momento concedidas; y como dice Ban
Bernardo, no ae concede gracia acá en ln
tierra, que no pase autes por vuestra*
benéficas manos. Avemaria , eto.

(c ) R i h l i n f e > n £ i N a n i n n a l r íe * F s n a r
164
5. Alegraos, oh Augustísima Boina,
porque Vos sola merecisteis sentaros á la
diestra de vuestro santísimo H y o , el
cual está & la diestra del Eterno Padre.
Avemaria, etc.
0. Alegraos, oh Esperanza de los pe­
cadores, Refugio de los atribulados, por
aqnel gran gozo qne esporimontáis on el
Paraíso, al ver qne todos loa que os ala­
ban y bendicen en este mundo, Berán
premiados por el Eterno Padre, con su
aanta gracia en la tierra y con su inmen­
sa gloria en el cielo. Avemaria, eto.
7. Alegraos, oh Madre, oh hija, oh
Esposa del Sefior, porque todas las gra- ,
cías, toda la gloria, todas las alegrías y
todos lus favores, qne ahora gozáis en el
Paraíso, no se disminuirán jamás, antes
bien, se aumentarán basta el día del
juicio y dorarán eternamente. Avem a­
ria, etc.

ORACIÓN

¡Oh gloriosa Virgen María! Madre de


mi Seüor, fuente de todo nuestro consue­
lo , por estas vuestras alegrías que he
venido á honrar con toda la devoción
de qne soy capaz, oa ruego, me consigáis
del Sefior la remisión de mis pecados, y
e l incesante socorro de la grada; á fin
106

de que, jamás me haga indigno de vues-


tra protección, antes bien, tenga la suer­
te de rooibir todos loa favores celestiales,
qne sois tan solícito en conceder 4 vues­
tros siervos, qne hacen devota conmemo­
ración de las alegrías, de qne está inun­
dado vuestro virginal corazón en la g lo ­
ria, oh Reina inmortal dol Paraíso.

DEVOCION AL STO. ANGEL CUSTODIO


Angele Dei, qai Castos es mei, me Tibi
comuiiuam, piet&te superna, liodie (d la no­
che, hac nocte) illúmina, cnstodi, rege et gu-
UtriiB. Amen.

• E JE R C IC IO D EVO TO
EN HONOR DEL SANTO Á N t iE L . C U S T O D IO

1 . Á n g el de mi Gnarda, Vos que no os


desdeSáis de tener tanto cuidado de mí,
miserable pecador, os supliuo fortifiquéis
mi espíritu con ana viva fe, una firme
esperanza y una encendida caridad, para
que, despreciando el mundo, sólo piense
on amar y servir & mi Dios.
Tres Angele Dsi y tres Gloria Patri.
2. Noble príncipe de la corte celestial,
qne os dignáis interesaros tanto por mi
pobre olma, defendedla de laa insidias
166
y asaltos del demonio, para que no ofen­
da más á mi Dios en e l porvenir.
Tres Angele Dei y tres Gloría Patri.
3. Gloriosísimo espíritu, qaecon tanta
bondad os ocupáis del cuidado de mi al­
ma, conseguidme la gracia de ser siempre
devoto vuestro, y de sur flol en practicar
los consejos, que os dignáis sugerir á mi
mente é inspirar á mi corazón.
T r o s Angela D e i y tres Q lo ria P a tri.

4. Piadosísimo custodio de mi alma,


que os habéis humillado hasta bajar del
cielo á la tierra, par» emplear vuestros .
cuidados en favor de uu miserable, cual
yo, ayudadme á conseguir un verdadero
espíritu de humildad, y la persuasión
completa de qne nada soy; ni puedo na­
da por mí mismo, sin vuestro socorro y la
gracia de mi Dios.
Tres Angele J)ei j tres Qloria Fatri.
5. Benignísimo espirita, qne os ocu­
páis con tierna solicitud de la salva­
ción de mi alma, obtenedme del Sefior,
que en los últimos instantes de la vida,
ésta alma constantemente protegida por
Vos, pueda pasar de vuestras manos á
los amorosos brazos de mi Jesús.
Tres Anade Dei y tres Oloria Palri.
íer
ORACIÓN

Oh amabilísimo Á ngel de mi Guarda,


pues todo lo que hocéis por mi en este
mundo, no tiene otro fin que la salvaoióu
de mi alma, oa suplico, que cuando me
encuentre en el lecho de muerte, privado
de mis sentidos, agobiado por las angus­
tian de mi agonía, y canudo ya mi alma
se separe de mi cuerpo para comparecer
ante su Uriador, la defendáis de sus ene­
migos, hagáis que sulga victoriosa de
este último combate, y la condnzcáis Vos
mismo & gozar para siempre de la eterna
glorijt del Paraíso. Asi sea.
MODO BREVE
PARA HACBR

EL V I A - C R UCIS
y. Adoramun te, Chiiate, et benedlcimna
tibi.
a¡. Qnia per saoctam Urncem, et mortem
tu m redemiati mandan.
OKÉMUB
Besplce, qntesuuiua, Dómine, super hanc
famiUam tuam, pro qna Dóminos noater
Jesos Chrietua non dubitavit minibas tradi
nocentmm et crasis subiré tormentam: Qni
tcoum vivit et regnat in eeecnla eeecnlonm.
Amen.
ACTO DE CONTRICIÓN
Oh Dina mío, Redentor mío, vedme á vues­
tros pies arrepentido de todo corazón de mis
pecados, porque con ellos he ofendido A vues­
tra infinita bondad. Quiero morir antea qne
pecar, porqne os amo sobre todas las cosas.
Miterére nostri, Dómine, miserére nottri.
Santa Madre, raégote hagas,
Qne queden impresa* laa llagas,
Do tn Hijo on mi concón.
Slabat Matar dolorota
Justo Onctm lacrymotn,
Dumpen&ebat Fitina.
E S T A C IÓ N I

f. Adorárona te, eto., como ápág. 168.


En osla prim era estación (»® contem pla el P retorio
do n d e M im o » rtlrt I » sentencia de m u erta a nurntro
R edentor.

Considera, alm a m ía, como P ila to s


condenó á muerte de cruz á nuestro
inocentísimo Jesús, y como É l ae sometió
voluntariam ente 4 ln muerte, para li­
brarte de la condenación eterna.
¡ A i Jesús m ío! gracias os doy por
tanta caridad, y os suplico revoquéis la
sentencia de muerte eterna que he mere­
cido por mis culpas para que B©a digno
d e poseer la v id a eterna. P a ter, etc.
Miaerére nottri, Dómine, miierére « o$tri.
Santa Madre, etc., como ápág. 168.
Oujui ánimam gementem,
Ovntrislatam et dolmiem,
Pertransivit glaáius.

E STA C IO N I I
)!'. Adorámusto, oto., como dpdg. 188.
En otila M g u a d a estación ae contem pla c o n o Joeüs
Tué cargado con e l pesad ísim o le fio de la cruz.

Considera, alma mía, oomo Jesús car­


ió sobre sus delicados hombros, la ctue
170
que hacían tan pesada tas enormes 6 in ­
numerables pecados.
¡A h Jesús 1 perdonadme y dadmo gra ­
cia para que no aumente e l peao de vues­
tra cruz con nuevas culpas, y haced que
lle v e siempre la mia, haciendo una v e r­
dadera penitencia. Pater, etc.
ííite rére nostri, Dómine, miserére nostri.
Santa Madre, oto., eomo ápá g. 1GB.
O quam trié tú et aflicta
F u it illa benedicta
Mater Unigénita

E S T A C IÓ N I I I
>"■. Adorámus te, etc., como ti pdg. 168.
En esiH icrci»r¡i estación se contem pla com o Jesús
por prim erovez cayó ha]o e l peso de la rr u i.
Considera, alm a mía, como Jesús no
pndiendo soportar el peso con qne lo
cargaron, cae bajo la cruz agobiado de
cansancio y dolor.
¡A h Jesús mío! inis caídas en el peca­
do son cauaa de la vu estra Os suplico
me déis gracia para no renovaros e8t«
dolor con nuevos pecados. Pater, etc.
Miserére nostri, Dómine, miserére nostri.
Santn Madre, etc., eomo ápág. 168.
<¿ua mosrelat et dolekat,
P ia Mater dum üidcbat
Ntilt pamns inelyti.
171

ESTACIÓN IV
Adorámua te, etc., oomo ápdg. 168.
En esta a in rlu oblación se ron tom pla el doloroalsl-
m o en cu en tro <le Nnrfu S;mll^hm> con eu d iv in o Hijo.
Considera, alma mín, el dolor que ex­
perimentó el corazón (le la Virgen k la
vista de Jesús, y el corazón de Jesús &
la vista de sn afligidísima madre. Tus
oulpaa faoion la causa do este dolor de
Jesús y de María.
¡Olí Jesús! |oh María! hacedme sentir
un verdadero dolor de mis pecados para
que los llore toda mi vida, y merezca ser
consolado con vuestra asistencia en la
bofe de mi muerte. Pater, etc.
Miserére nostri, Dómine, miserére ncstri.
Santa Madre, etc., como ápdg. 168.
Quis est homo, <¡ui non fleret,
Matrem Chriati si videret
I n tanto eupplimot

E S T A C IÓ N V
>. Adorámufl te, etc.) como<ípdg. 1G8.
Kn caía q u im a esuicloti se coniem pla com o fu^
Simón C lrcu eo o bliga do para ty u d a r é Jesús á lle v a r
lu cruz.

Considera, alma mía, como no teñíen-


173
do 7 a Jesús fuerzas para cargar la eras,
los Judioe le aliviaron de aquel peso por
una fingida compasión.
[Oh Jesús I soy yo quien merezco la
cruz porque he pecado: haced que al me­
nos siga, llevando por vuestro amor la
cruz de la adversidad. P a ter , eto.
Múer&re nottri, Dómine, miterire nottri.
Santa Madre, etc., como ápág. 168.
Qui» non postee contristar!,
Ohrittí Matrem contemplari
Dolentem cnm filia?

E S T A C IO N V I
f. AdnrámiM ta, fitr., armo Apág. 1R8.
En esta s e t la ps I a c I ó i se contem pla c o n o l i V eró­
n ica en ju gó el rostro de Jesúa.

Considera, alma mía, la prontitud de


aquella santa mujer en aliviar & Jesús,
y como JesÚB la recompensó inmediata­
mente, permitiendo que su adorable ros­
tro quedara estampado en aquel velo.
Hacedme la gracia ¡ oh Jesús! de p a ­
rificar mi alma de todas sus manchas, é
imprimir en mi alma y en mi corazón
vuestra santísima pasión. Pater, etc.
Miterire nottri, Dómine, müerére nottri.
Santo M adre, etc., como d pdg. 168.
P ro ptoooti* «tta gentil
Vidit Jetum tn tomen ti»,
EtflageXU» rúhditum.

E S T A C IO N V I I
f. Ador&mus te, etc., oomo Apdg. 168.
En eslM «¿p ilm a M ta d ó n se contem pla la segunda
calda de Jp s ii * co n gra n d e d o lo r y torm ento.

Considera, alma mia, los padecimien­


tos de Jesús ea esta nueva caída, efecto
de tna recaídas en el pecado.
jOh Jesús míol me conñindo en vnes-
tra presencia, y os m ego me ayudéis A
levantarme de miB cuida», de manera que
no vuelva &recaer jamás en ellas. P a ttr,
etc.
Miserére nostri. Domine, miserére nostri.
Santa Madre, eto., como ápdg. 168.
Vidit situm dulcen Natum
* Moriendo iesolntum,
Dum emisit spirltum.

E S T A C IÓ N V I I I

f. Adorámus te, etc., como ápdg. 168.


En esta octava estación se contem pla com o Jesús
en con tró á la s m u jeres qu o lloraban por Él.

Considera, alma mía, como Jesús dijo


á aquellas mujeres que no llorasen por
174
É l, amo por ellas mismas, para ensenar­
te qne antea debes llorar tas pecados,
qne compadecer ana sufrimientos.
¡Oh amante Jesúsl dadme lágrimas de
ven i adora contrición, pora que ine sea
meritoria la compaaión que siento por
vuestros dolores. Pater, eto.
Miserére nostri, Dómine, miserére nostri.
Santa Madre, etc., eomo dpdg. 168.
Eja, Mater/on* amorís,
M t sentiré vim dolorts
Fac, ut tecum lutjeum.

E S T A C IO N I X
>. AdoMlmtw te, etc., como ápAy. 16h.
Kn i'Hln nuvrnn pmIíicíííii ir rnnlrnipln li irncrn
«•«Mu «ic JcHÚa, oon nuoviiK heridas y n u evo* torm en ­
to*.

Considera, alma mía, como el buen


Jesús cayó por tercera vez, á fin de ex­
piar tu malicia obstinada qne te hnra
caer sin cesar en nnevos pecados.
¡Oh Jesús míol quiero poner para siem­
pre término á mis iuiquidudee, á flu <le
procurnros algún alivio; confirmad, os
ruego, mis propósitos y haced que con
vueBtru gracia senn eficaces. P ater , etc.
Miserére nostri, Dómine, miserére nostri.
Suntn Madre, ctc., eomo <í príg. 168.
176

Fnc n t ardcal cvr mmm


In amando Christum Dtum,
Ut sibi complaocam.

E S T A C IÓ N X

y. Adorrimus tn, ctc., comod pdg. 168.


Kn ohla (UW'Imu esU rirfn no conlotnplu c o m o on llo­
sa m ío Jesús »1 C alvario fuiv desiiojnriode sus vcslld u -
rns. y lo d ieron 6 beb er h iel y v in a gre.

Considera, alma mía, la coníuaión de


Jeiiúa, cuando se vió enteramente despo­
jado de bus vestidurns, y la pena que ex­
perimentó uuawlo le dieron & beber hiel
y vinnjjre. Asi expió tus inmodestias y
sensualidud en la comida.
¡Oh benignísimo Jesús! me arrepiento
de mis excesos, y prometo con firme re­
solución de no volver & renovnr vuestras
penas, y viv ir en adelante con toda mo-
denti& y tmnplnnza. Ahí lo espero ayu­
dado de vuestra divina gracia. Pater, etc.
Miserére nostri, Dómine, miserére nostri.
Snnta Madre, ctc., como dpág. 168.
Silueta Malcr, istud agas,
Cm cijixi Jlgeplai/fíi
Oordi ineo vtÜicU.
176

ESTACIÓN X I
f. AdorAmus te, etc., cono d p ig . 168.
E d esta u ndécim a estación se contem pla com o
Jesús fui1* clavado od la cru z en presencia ae su a fli­
gid ísim a madre.

Considera, alma mía, los tormentosquo


sufrió JeBús al sentir ans pies y manos
traspasados de gruesos clavos. ¡Oh amor
de Jesús hacia nosotros!
¡Oh inocentísimo Jesús! ¡Vos padecis­
teis tnnto por mi, y yo nada quiero su­
frir por Vos! Enclavad, osruego, en vues­
tra cruz mi rebelde voluntad, pnes estoy
resuelto á no ofenderos más en el porve­
nir, antes bien padecer voluntariamente
cualquier pena por vuestro amor. Pater,
etc.
Mittrére nottri, Dómint, miterére noitri.
Santa Madre, etc., como A pdg. 168.
Tui na ti vulnerali,
Tam dignatipro mepati,
Panas tneauin divide.

E STACIÓ N X I I
v. Adoráinus t«, etc., cono d pág. Ifi8.
En o l a du odécim a «.«lacion ae coh lem pla la m u er­
te de Jesús en la cruz.

Considera, alma mía, que, después de


177
tres horas de cruel agonfa, expiró el Re­
dentor en la cruz por tn salvación.
¡Oh Jesús míol Justo ee que y o em­
plee el reato de mi vida en serviros, pues­
to que Vos habéis dado la vuestra por
mí, en medio de tantos tormentos. Tomo
aquí esta firme resolución, concededme
por los méritos de vuestra muerte la gra­
cia de ser Sel á ella. Pater, etc.
Miserére nostri, Dómine, miserére nostri.
Santa Madre, etc., oomo ápdg. 168.
Fao ne teeum pie Jlere,
OrwÁfixo condolere,
Doñee ego vinero.

E S T A C IÓ N X I I I
jf. Adorámns te, eto., oomo dpdg. 168.
En cala d ó clm a lrrcia estación s<• contem pla ro m o
e l currpoatHiLieím u iln Jesús fui' bajado d e la cru z y
m io c e n o en los brazos de au m adre santísim a.

Considera, alma mía, el dolor de Ma­


ría al ver muerto entre sus brazos & su
divino Hijo.
jOh afligidísima Madre mía! por lias
méritos de Jesús obtenedme la gracia de
no vo lver & renovar en mi vida las cau­
sas de su muerte, sino que siempre viva
en mí sn divina gracia. Pater, eto.
MUerére noetri, Dómine, miserére nostri.
Santa Madre, eto., oomo dpdg. 168.
Et jo r m inntruido. lá
178
Juxta Ontoem teoum etare,
E t me tibi toeiare
Inplanctv detidero.

ESTACIO N X IV

f. A d o r á m u s t e , e t c . , como á p á g . 168.

tn esta últim a esiarlun m' cointem pla com o fu *


5opullii<lo el Cuerpo de N u estro d l\ in o S alvad or.

Considera, alma mía, oomo fué Hepnl-


tado oon gran devoción y respeto el
cuerpo santísimo de Jesús en el sepul­
cro nuevo que le liabía sido preparado.
¡Oh Jesús mío! gracias os doy de todo
lo que habéis snfrido por mí, y os Bupli-
co que preparéis mi corazón pata recibi­
ros dignamente en la santa comunión, y
establezcáis vuestra morada para siem­
pre en mi alma. Pater, etc.
Miterére nottri, D im in e, miterére notlri.
Santa Madre, etc., oomo ápág. 168.

Quando Corpus morietur,


Fac %t oftima donetur
Parjaditi Qloria.
f. Salva neto', Ckriaté. Salvator, por virtu-
t c m C r u c ia . " *'■ , /
t¡. Qui galvasti Petrúm in m u i, miserére
nobis.
oiixu a

Dens, qni Unigénita Filii tai pretioeo sán-


gailie yivificce Crncit Tezillam santificare t o -
lnisti: concede qnsBarons: eos qni ejnsdem
sánete Crncis gaudent honore, toa quoque
nbíqne protcotíono gaadore. Per enmdem
Chrutan Dómnum noutram.
t¡, Amen.
f . Divinam anxUinin maneat aenper no-
biscum.
n,1. Amen.
Se roritiin l lu<*(ro un P U e r¡ A t í y G lnria a tR Ú i la in ­
ten ción dpi Sum o P c n lif r c pur-.i g a n iirln a Minias In­
dulgencias.
180

EJERCICIO DE LA BUENA MUERTE


Todo nuestra vida, o lí mía q u erid o s niños, debe ser
una preparación para hacer una buena muerte.
Para co n segu ir est*’ Im portantísim o lln, nox a yu da­
rá m u ch ísim o la práctica del Ejercicio Je ¡a buena
m uirle, co m o le llam an , y consisto; en d isp on er en un
d ia do cada mea lodos nuestros n egocios espiritu ales
y tem p orale*, ro m o si en aquel díii d eb iésem os real­
m e n te inurir.
El m odo práctico para hacer tal K jerciclo es o ) al­
gu ien te;
Sí * Oju pura ilíclio E jercicio el prim er dia ó bien el
rlin er D om in go dpi roes; desde ni dia ó la n och e an*
o rio ra e hace alguna reflexión ocurcu d e lu in u erie,
'onsidorando q u e quíxaa está cerca, y puedo c o g e r
•ios re p cn iin a in en ie ; ne piensa en com o se lia pasado
el m e » p reced e n te y sobre lo d o si hay a lgo q u e nos
rem u erd a la conciencia y tenga Inqu ieta nuestro a l­
ma, en caso qu e d eb iere presentarse a l tribu n al de
Pius: luego al día siguiente sccon tesa ra y co m u lg a r»
com o si verd a d eram en te h ubiese lleg a d o e l punto de
im c slr» m uerte.
Mas, ro m o o » podría tam bién su ced er te n e r q iie po­
sar d e RSta vida a la otra n in m u erte suhltanra y re-
peatin.i, ó por desgracia o en ferm edad q u e nu os de­
jas»» tiem po para lla m e r a l l’ntiro y re cib ir los santos
Sacram entos, así ) o o s exh orto h íuieor á m enudo du-
r a n t e \uesira >ldo, aun fuera d e la '«n r e s io n , actos
d e do lor perfecto ¿o r >uestros pecados com etidos, y
actos de perfecto am or d e Dios: pues qu e uno solo de
estos artoa, cuando va u nido al deseo d e confesarse,
pu ed e Im siar en lo d o Uempo, y esp ecia lm en te en los
u ltim o * m om entos d e Ja vida, pora borrar co a lq u ier
pecado é in trod u ciros en al Paroiao.

ORACION DHL PAPA B U C T O XIII


f u i «Utur d« tioi la giuit fc 10 ntrir (e DiirU repatiu,
¡Misericordiosísimo Jesús! por vuestra
ngnnf» y andor de sangre, por vuestra
1SX
muerte, libradme, oa suplico, de la muer­
te subitánea 7 repentina.
¡Oh benignísimo Jesús! por el acerbo
é ignominiosísimo tormento.de los azotes
y corona de espinas, por vuestra cruz
y pasión amarguísima, y por vuestra
bondad, humildemente os ruego, no per­
mitáis que yo muera repentinamente ni
pase de esta vida & la otra, sin recibir
primero los santos Sacramentos.
¡Amantísimo Jesús, Sefiory Dios mío!
por todos vuestros trabajos y dolores,
por vuestras sagradas llagas, por vues­
tros últimas palabras, oh dulcísimo Je­
sús, que dijisteis en la cruz: Deus meus,
D eu» meus, ut qui dereliquisti met y por
aquel ¿olorosísimo clamor: Padre en
vuestro» mano$ encomiendo m i espíritu; ar-
dientísimamente os ruego no me saquéis
repentinamente de este mundo. ObraBoy,
oh Bedentor mío, de vuestras manos, y
formado me habéiB enteramente. ¡Oh!
por vuestra vida, Señor, no me precipi­
téis (le improviso; dadme, os suplico,
tiempo para hacer penitencia; conceded­
me un tránsito feliz y en vuestra gracia
para que os ame de todo corazón, y os
alabe y os bendiga por toda la eternidad.
Seflor mío Jesucristo, por las cinco
llagas que por nuestro amor recibisteis
en la cruz, socorred & vuestros siervos
182
redimidos con vuestra preciosísima San­
gre... Sanguinisque p rc tió ti, quem in mwi-
di prétium R ex e/fúdit géntium,

LETANÍAS DE LA BUENA MUERTE


Jesús, Señor, Dios de bondad, Padre
de misericordia, me presento A Tos con
el corazón contrito, humillado y confu­
so, encomendándoos mi última hora y lo
qne después de ella mo aguarda.
Guando mis pies, perdidos sus movi­
mientos, me adviertan qne mi earrera en
este mundo está próxima & su f i n ; Jesút
niterioordioso, tened piedad de mi.
Guando mis manos trémulas y torpes
no puedan ya apretaros, oh mi Bien
oruoifloado, y á pesar mió os deje caer
sobre el lecho de mi dolor; Jen'u miseri-
cordioto, eto.
Cuando mis oJob oscurecidos y turba­
dos al horror de la cercana muerte, fijen
en Vos sus miradas lánguidas y mori­
bundas; Jetút mi»tricordio 10 , etc.
Guando mis labioB fríos y balbucien­
tes pronuncien por última vez vues­
tro adorable nombre; Jetút miterioordio-
10, eto.
Guando mi rostro pálido y lívido cau­
se lástima y terror & los circunstantes, y
mis cabellos bailados en sudor de muer­
188
te, anunoien que está cercano mi Bu; Je-
rus misericordioso, eto.
Guando mis oídos, próximos á cerrarse
para siempre á las conversaciones de los
hombres, se abran para oir la sentencia
irrevocable que decida dB mi suerte por
toda la eternidad; Jesús misericordio­
so, eto.
Gnando mi imaginación, agitada por
espantosos fantasmas, quede sumergida
en mortales congojas, y mi espíritu per­
turbado con el temor de vuestra justicia,
a l acordarme de mis iniquidades, luche
con el enemigo infernal que quisiera qui­
tarme la esperanza de vuestra misericor­
dia y precipitarme en los horrores de la
desesperación; Jes-ús miserioordioso, etc.
Guando mi corazón, débil y oprimido
por el dolor de la eufermedad, se sienta
sobrecogido por el horror de la muerte,
fatigado y rendido por los esfuerzos he­
chos contra los enemigos de mi salva­
ción; Jesús misericordioso, etc.
Cuando derramo las últimas lágrimas,
síntomas de mi destrucoión, recibidlas,
Seüor, en sacrificio de expiación para quo
muera como víctima de penitencia, y en
aquel momento terrible; Jesús misericor­
dioso, eto.
Cuando mis parientes y amigos, ju n ­
tos al rededor de mí, lloren al verme en
181

el último tranue 6 imploren vuestra mi.


séricordia «n mi favor; Jetús miserioor-
dioto, eto.
Cuando perdido el oso de los sentados,
desaparezca el mando de mi visto, y gi­
ma entre las últimas agonías y congojas
de la mnerte; Jenis misericordioso, eto.
Guando los últimos latidos del cora­
zón violenten mi alma para salir de eBte
cuerpo, aceptadlos como hijos da una
santa impaciencia de venir á Vos: y Vos,
Jesús misericordioso, etc.
Guando mi alma salga para siempre
de este mnndo, dejando el cuerpo pálido,
frío y sin vida, aceptad mi muerte como
un tributo que desde ahora ofrezco á
vuestra divina Majestad; y ea nquella
hora tremenda; Jesús misericordioso, eU.
En fln, cuando mi alma comparezca
aute Vos para ser juzgada, y vea por
vez primera el esplendor de vuestra
Miueatnd, no la arrojéis de vuestra pre­
sencia, dignaos recibirla en el seno de
vuestra misericordia; para que cante
eternamente vuestras alabanzas y en m u ­
c a s , ahora y siempre; Jetút misericordio­
so, eto.
OBAOIÓN
¡Oh Dios, qne mndauándonos & mner­
te nos ocultáis su momento y hora! ha­
180
ced que viviendo santamente todos los
días de nnestra vida, merezcamos salir
de este mundo con la paz de ana buena
conciencia, y morir en vuestro santo
amor. P or los méritos de Jesncristo y
de sn Madre Santísima. Amén.
Pío Vil concorllo 400din* do Indulgencio.

O R A C IÓ N
PABA LAS ALMAS DHL PUROATOBIO
Oh Sefior, Dios Omnipotente, que por
el amor qne tuvisteis á los hombres os
dignasteis revestiros de nuestra natura­
leza humana, vivir entre la pobreza y
los trabajos, sufrir una doloroafsima pa­
sión y espirar finalmente en la Ornz, os
suplico, por los méritos que nos habéis
adquirido derramando por nosotros vues­
tra preciosa Sangre, que os dignéis diri­
gir una mirada de compasión y miseri­
cordia sobre las benditas almas del pur­
gatorio, que pndncen nllf tormentos in­
decibles: ellas salieron de este valle de
lágrimas en estado de gracia y sufren
hoy los ardores de un fuego devorador,
para pagar las deudas quo han contraído
h a d a vuestra divina justicia. Aceptad,
pues, oh piadosísimo Sefior, las humil­
des súplicas que os dirijo por esas pobres
almas; sacadlas de aquella tenebrosa
cárcel, y lloradlas á la gloria del P araí­
so. O b recomiendo particularmente las
almas de mis parientes, de mis bienhe­
chores espirituales y temporales, y muy
especialmente aquellas á quienes haya
podido ser ocasión de pecado por mi mal
ejemplo. Virgen Santísima, Madre de
misericordia, consuelo de los afligidos,
interceded por esas pobres almas, para
qne, por vuestra poderosa mediación,
vayan á gozar del Paraíso que les está
preparado.
f. T e ergo qutMnmtia, famulis tais eúb-
T e n i.
n1. Qaoe pretioso sángaine redimíati.
Pater, A re y Requiem.

ACTO HEROICO DE CARIDAD


ik nrpn\r.i<> i »e l a r .m m a k i » b l p i ' ü o a t o b i o

Dios mío, en anión de los méritos de


Jesús y M aría, os ofrezco por las pobres
Alm as del Purgatorio todas mis obras
satisfactorias, y las que otroB aplicaren
por mí en mi v id a , en muerte y después
de mi muerte.
18T

PRÁCTICA
I N KOKOR DE LOS

SIETE DOLORES Y SIETE GOZOS DE SAN JOSÉ

I.° ¡O h Esposo parisino de María


Santísima, gloriosa 8 . Josél A s í como ñié
grande el trabajo y la angustia de vues­
tro corazón en la perplejidad de abando­
nar á vuestra purísima Esposa, así Até
inexplicable vuestro gozo ouando el Á n ­
gel os reveló el soberano Misterio de la
Encamación.
Por este vuestro dolor y por este vues­
tro gozo, os rogamos que consoléis nues­
tra alma, ahora y en los últimos dolo­
res, con la alegría de nna buena vida y
de nna santa mnerte, semejante á la
vuestra en medio de Jesús y de María.
Pater, Ave y O loria.
I I . ¡Oh Felicísimo Patriarca, glorioso
8 . José, que fuisteis escogido entre todos
para el oficio de Padre adoptivo del Y e r­
bo hnmanado! E l dolor qne sentisteis al
ver nacer el nifio Jesús en medio de tan­
ta pobreza, se cambió luego en alegría
celestial oyendo la simonía angélica y
viendo la gloria de aquella noche tan
resplandeciente.
188
Por este vuestro d o lo r; por eute vues­
tro gozo, os suplico que nos alcancéis,
qne después del camino de esta vida pa­
semos á oir las alabanzas de los Angeles
y á gar.aT de los resplandores de la g lo ­
ria celestial. Pater, etc.
111. |Oh ejecutor obedientiairao de las
leyes divinas, glorioso S. José! L a San­
gre preciosísima, que derramó el Niño
.Redentor en la Oircnncisión, os traspasó
el corazón; pero el Nombre de Jesás os
lo reanimó llenándolo de gozo.
Por este vuestro dolor y por este vues­
tro gozo, alcanzadnos que, quitado de
nosotros todo vicio en vida, espiremos
gozosos con el Santísimo Nombre de Je­
sús en el corazón y en la boca. Pa­
ter, etc.
I T . |Oh fidelísimo Santo, qne tuvis­
teis parto en los Misterios de nuestra Re­
dención, glorioso 8 . Jo6é! Si la pofeoía
de Simeón, tocante á lo qne habían de pa­
decer Jesús y María, os cansó nn desma­
yo de muerte, también os colmó de nn
dichoso gozo la predicción de que de ahí
se seguiría la aalnd y resurrección de in­
numerables almas.
Por cate vnestro dolor y por este vues­
tro gozo, alcanzadnos que seamos del
número de aquellos que, por los méritos
de Jesús y por la intercesión de M a­
180
ría, han de resucitar gloriosamente. Pa­
ter, eto.
V . ¡Oh vigilantfsimo Guarda, fami­
liar íntimo del encarnado Hijo de Dios,
glorioso 8 . José! ¡Cuánto penasteis para
sustentar y servir a l H y o del Altísimo,
particularmente cuando tuvisteis que
huir & Egipto! pero ¡cuánto también go­
zasteis teniendo Biempre con V os al mis­
mo Dios, y viendo caer á tierra los ído­
los de Egipto!
Por este vuestro dolor y por este vues­
tro gozo, alcanzadnos que, teniendo lejos
de nosotros al tirano infernal, especial­
mente' huyendo de las ocasiones peligro­
sas, caiga de nuestro corazón todo ídolo
de afecto terreno, y ocupados en servir á
Jesús y María, sólo para ellos vivamos
y muramos felizmente. Pater, etc.
V I. ¡Oh Á n gel de la tierra, glorioso
S. José, que mirasteis al Bey del Cielo
sujeto 4 vuestras órdenes! Si vuestro
consuelo al volverle de Egipto se entur­
bió con el temor de Arquelao, sin embar­
go, asegurado por el A n gel, habitasteis
alegre en Nazaret.
Por este vuestro dolor y por este vues­
tro gozo, alcanzadnos qne, libre nuestro
corazón de temores nocivos, gocemos de
la paz de la conciencia, y viviendo se­
guros con Jesús y María, ellos nos s b ís -
íeo
ton en el ponto de nuestra mnerte. Pa­
ter, eto.
V il. ¡Oh ejemplar de toda santidad,
glorioso S. Josél Perdido que habisteis
sin tiulpa al NiSo Jesús, para mayor do­
lor habisteis de bascarle por tres días,
hasta qoe con samo jú bilo gozasteis de
vuestra Vida, hallada en el templo entre
los doctores.
Por este vuestro dolor y por este vues­
tro gozo os suplicamos de lo íntimo del
corazón, que por vuestra Intercesión j a ­
más suceda qne nosotros perdamos á Je­
sús con culpa grave, y que ai por desgra-
oia le perdiésemos, le busquemos con
sumo dolor, para hallarle piadoso, par­
ticularmente en nuestra mnerte, á fin de
que lleguemos & gozarle en el Cielo, y á
cantar a llí con Vos eternamente las di­
vinas misericordias. Pater, eto.
Anüph. Ipw Jesús erat incípiens quasi an-
nónun tríglnta, ut putabdtur Filius Joecph.
)'. Ora pro aobis, Sánete Joaepb.
h’.Ut digoi efUdámor p ro m issió n ib u s
Chriati.

0REMD1
Deua, qni ineffábili prOTÍdentfa Beátam Jo-
seph Sanctfaaime QenitricistoffiSponsam elí-
gere dignstas es; pronta qmas amos: ut quem
191
Protectórem venerámur ln tenis, lntercasaó-
rem habére mereáraur üi coelio. Qui v i vi* et
reinas in ásenla Bfficnloriim. k'. Amen:
I n d u lg e n c ia d e 1 LX> dliis.

ORACIÓN Á SAN JOSÉ


PARA OBTENER LA FANTA V IRTU D t>B LK PO R C IA

¡Oh glorioso san José, Padre y Custo­


dio de las Yirginesl V o s á quien fueron
confiados Jesús, la inocencia misma, j
María, la Virgen de las Virgínea, os pi­
do y suplico que os dignéis librarme de
toda maneta y conservar la castidad de
mi espíritu, mi corazón y mi cuerpo, para
que sea siempre esclavo purísimo de
Jesús y María. Así sea.
Acordaos, oh piadosísimo esposo de
María Virgen, oh dulce protector mío,
S. José, que Jamás se ha oído decir que
haya pedido alguno vuestra protección
ó haya implorado vuestro socorro, «in
haber sido consolado. Animado con esta
confianza, me dirijo á Vos, y me reco­
miendo á vuestra protección. N o despre­
ciéis mi oraoión, oh Padre putativo de
Jesús, antes bien escuchadla favorable­
mente y dignaos atenderla. A s í aea.
Pío IX co n ced ió in du lgen cio do 400 dia* por I» pri­
mera de dichas oraciones, y de 300 dtas por Iu seguu *
da: pueden sanarse una v e z bL dia y son aplicu blesá
los oírnos del Purgatorio.
isa

ORACIÓN
PARA O IIT 1 M R UNA BUENA MUERTE

¡Oh glorioso Ban José, feliz esposo de


María, escogido para custodio del S alva­
dor del umndo Jesucristo! Vos que estre­
chándole tiernamente eu vuestroB brazos
gozasteis anticipadamente del Paraíso
en este mando, obtenedme del Sefior un
entero perdón de mis pecados, y la gra­
cia de imitar vuestras virtudes para que
no me separe nunca de la vía que condu­
ce al cielo. Y por la incomparable felici­
dad que os fué concedida, de veros acom­
pañado de Jesús y M aría en vuestro
lecho de muerte, y de expirar dulcemen­
te entre sus brazos, os pido que me de­
fendáis eu mis últimos momentos, contra
los enemigos de nú salvación, y así con­
solado con la dulce esperanza de ir á
gozar con Vos muy pronto de la eterna
gloria del Paraíso, mnera pronunciando
los suatos uombres de Jesús, José y
María.

ORACIÓN Á SAN JOSÉ


'D M PU EA TA V l'R KS i'.M TA P oE LKÓN X III

Á ti recurrimos en nuestra tribula­


ción, Bienaventurado José, y después
m
de implorar el socorro de tu Santísima
Esposa, pedimos también confiadamente
tn patrocinio. Por el afecto que te unió
con la Inmaculada V irgen , Madre de
Dios, y por el amor paternal con qne tra­
taste a l Ni&o Jesús, te rogamos que nos
auxilies para llegar á la posesión de la
herencia que Jesucristo nos conquistó
con su Sangre, y nos asistas con tn poder
y nos socorras en nuestras necesidades.
Protege, oh prudentísimo Guardián
de la Sagrada Familia, á la raza elegida
de Jesucristo; presérvanos, oh Padre
amantísimo, de toda mancha de error y
corrupción; mués trátenos propicio y
asístenos desde lo alto del cielo, oh po­
derosísimo Libertador nuestro, en la ba­
talla que esLaiuos librando contra el po­
der de las tinieblas; y así como libraste
a l NiBo Jesús del peligro de la mnerte,
defleirde ahora á la Santa Iglesia de
Dios contra las asechanzas del enemigo
y contra toda adversidad. Concédenos
tu perpetua protección, á fin de que,
animados por tn ejemplo y tu asistencia,
podamos vivir santamente, y piadosa­
mente morir y alcanzar la eterna beati­
tud del cielo. Amén.

Su Santidad Loón X III ha con cedido una in du lgen ­


cia de sletr aRos y s le ie cuarentenas por cada v e i qu e
se rece d evota m en te « l a oración.
E l joren instruido. <3
flkrid, 3uri(tum (E^riatianmim,
ora pro nobis.
(300 9» fiad* !■««.
ggi g V flB l B U ID^BA B l£i u m n
tARRli-IARCELOIA •
PARTE TERCERA

OFICIO SE LA SUA. VIE&EN

A HAITIIES
ÁjM>r¡, Dómine, os meum ad beneclicín-
dain Domen sAactum tuam: rnuadíi quoque
cor meum ab ómnibus vonis, pervénis, et
uli¿nie oogitatiónibus; intcllcctam illúmiim,
afféatum inflámma: ut digne, atténto ac de-
vóte boc Offícium recitare váleam, et euu-
<líri mérear ante cou«i>éctum úivlueu Mujestd-
tía tu ». Per CliriRtrm Diíminmn nostnun.
«¡. Amen.
Dómine, ln unlóne lllíns di víu® intentiónia,
qnn ijne í d tenis laudes Deo peraolvíati, Las
tibi Hora* pereólvo.
Ave, María, grátia plena, Dóminus tecuni:
boncdloto tuin imiliéribus, et benedictas fruc-
tne ven tris tui Jesús. Sancta María, Mater Dei,
ora pro nobis peccatóribns, nunc et in hora mor-
tis nostnc. Ainea.
11)6

y. Dómine, l&bia mea apéries.


b). E t ob menm annantiábit landem
tuam.
8 « hace la seüal de la cruz diciendo:
Dene,,in adjutórium meum inténde.
B). Dómine, ad &dju vandum me festina.
Se inclina siempre la oabeza.
G lória Patri, et Filio, et Spíritui
Santo.
f). Sicut erat, in principio, et nano, et
flemper, et in Amenla stecnlorum. Amen.
A llelú ia.
Desda ol Domingo de Septuagésima basta «1
sab ido Santo en vez de Allelúia, se dioe:
Laus tibi, Dómine, B ox cctérnooglóricc.
I n v i t a t o r i o . . A ve, Marfa, gr&tiu ple­
na: Dóminos tecum. Se repite: Ave, M a­
ría...
Salmo 9V,
Veníte, exnltémus Dómino, jubilémus
Deo salutári nostro: prceoccupémus fá-
ciem eins in confeaaióne, et in psalmia
jnliilómus ei.
A ve, María, grátia plena: Dóminus
tecum.
Quóniam Deus magnas Dóminus, et
R e í magnas super omnes déos: quóniam
non repéllet Dóminos plebem suam, quia
197
in mana eins sant omnes fines térra, et
altltúdines móntium ipse cónspioit.
Dóminus tecum.
Quóniam ipsíns est mare, et ipse fecit
illud, et áridam funda vérant manueeius:
(se arrodilla) veuíte, adorémus, et proci-
dámus ante Deum: (se alta) plorémus
ooiatn Dómino, qui fecit nos; quia ipso
est Dóminos Deus noster: nos áutem pó-
pulua eins, et oves pasous eius.
Ave, María, grátia plena: Dóminos
teuuiu.
Hódie si vocem eius audiéritie, nolite
obduráre corda vestra, sicut in exacerba-
tióuesecúndam diem tentatiónisin deaér-
to; ubi tentavérnnt me patres vestri, pro-
bavérunt et vidérnnt ópera mea.
Dóminus tecum.
Quadragínta annis próximus fui gene-
rattfni huic, et dixi: semper bi errant cor-
de: ipsi vero non cognovérnnt vías meas,
quibus ja r 6vi in ira mea, si introlbunt iu
réquiem meam.
Ave, María, grátia plena: Dóminos te­
cum.
Glória Patri, et Filio, et Spíritni Sanc­
to: sicuterat in principio, etnonc, etsem-
per, et in sécula seculornm. Amen.
Dóminna tecum.
Ave, María, grátia plena:
Dóminna tecum.
HIMNO
t o s h im n os te cantan ó recitan siem p re d e pió

Quem tprra, ponius, sldera


Col a ni, a dom n t, prindlcaot,
T rínam regenten* mnchinam,
ClQU>truin U nrim b i l u l i t .
Cul luna, sol, el óm nia
D eaiV viu ol per i¿m p o r«,
Perfiitta casli «ra liu ,
Gusütul uuoIIhí tr|»cur«,
Keala Mfltvrt m uñere,
Culus supernus A ru fex
.Mundum púgil lo cóntiu cn *.
V en irla 6Uli aren (iíiu su s est.
Bedta ca li n u n iio
FtL'cúnda Sím elo S pirilu,
D eslderalu » «¿n tib u s
Cu í u í per nlvuiu fusus oal.
tibi sil Klñrli,
Oui natus c*t de Virgine,
Lum Paire, e l alm o S pirilu,
ln sem pitern o scc u ln . Am en.
Los M aitines d e l peq u eñ o O fle io d e la Santísim o V ir­
g e n se ru cie n d ivid ir: DonuitQo, tune* y ju n m >»<* loo el
p rim er N octu rn o; Hartes y oíam e*el segundo: M i'rrole*
V náb u h e l lercnro. Paro ¡na leccion es rig u iu n le* «o
d icen tod os lo * dias.

PRXMBR HOOTUBMO
Ü U M IM IU , T JllE V E h .

Ant. Benedicta ta.


S a lm o R.

Dómine Dóminus noster, * quám ad-


mirábile ost nomen tuum in univérsa ter
ra!
199

Quóniam elev&ta est magniflcéntia


tua, * super calos.
01E x ore iaf&ntium et laeténtiam perfe-
cíeti láudem propter wimícos tuos, * ut
déstruas inimlouin et ultórem,
Quóniam vidébo ccbI ob tuos, ópera di-
gitórom tuórum: * lunani e t atellaa, q u »
tu fuudásti.
Quid est homo, quod memor es ejusf *
aut fíliua hóminis, quóuiam visitas euinf
Minníati eum p&ulo minos ab Áugelis,
glória et honóre coronásti eum: * et cons-
tituísti eam super ópera mánaum tuá-
ruw.
Omnia aubiecisti aub pédibos eins, *
oves et boves univérsas, insuper et péco­
ra campi.
Yólaorea c a li, et pisces marú, • qni
perámbnlaut aémitua maTia.
DCmine Dóminus noster, • qu&m ad-
mirabile est nomen taum in univérsa te­
rral
G lória Patri, etc.
Ant. Benedicta ta in muliéribus, et be-
nedíctus fruotus ventris tai.
En el tiempo pascual al fin de cada Antífona
se aBade Allelúia.
Ant. Siout myrrha.
Salmo ífi.
C a l i euárront glóriam Dei, • et ¿per»
m&nuum eius annúntiant flrmaméntum.
D ies diéi erúctat verbum, * et nox noc-
t i índicat scióntiam.
N on Bunt loqaélffl, neqne serinónes. *
duórum non audiántur voces eórum.
Ln omnem terram e x iv it sonns eórum: *
e t in filies orbis terr® verba eórum.
In solé pósuit tabernácalam snum: •
e t ipse tamquam sponens procédens de
tb&lamo suo:
E zu lt& vit ut gigos ad ourréndam viam:
* ¿ sammo cobIo egréssio eias.
E t ocúrsas eias usque ad sammum eias:
* nec est que se abscóndat a calóre eias.
L e x Dóm ini immaoul&ta, oonvértens
Animas: * testimónium D óm ini fldéle, sa-
piéntíam p resta os párvnlis.
J astítiee Dóm ini rectse, leetlflcántee cor­
da: * prmcéptum Dóm ini lúcidum, illá -
minans óculos.
Tim or D óm ini sanotns, pérmanens in
HKCulam Bsoali; * indicia D óm ini vera,
iiu tiflcáta in semetípsa.
D esiderabília Baper áurum et lápidem
pretiosum multnm: * e t dnlcióra super
m ei et favum.
Etenim serva8 tana custódit ea: • in
costodiéndis lilis retribútio m alta.
201
D elicia quia In télllgitT ab occúltis
meis munda me: • et ab aliénis parce Ber-
v o tno.
S i mei non fúerint domináti, tune im-
maculatua ero: * et emundébor a delícto
máximo.
E t erunt u t com pláceant elóqu ia oria
mei; * et m editátio eordia mei in conspec-
tu tno aemper.
Dómine, adiútor meas, * et redémptor
meus.
G iória P a tri, etc.
Ant. Siont, m yrrha nléctA odórem de-
dísti suavitátia, Sancta D ei G énitrix.
Ant. A n te tliornm.
S a lm o M.

D óm ini est térra et plenitúdo oias: *


orbis torrárum et nnivérai, qni hábitant
in eo.
(¿uia ipse auper mária fnndávit eum: *
et nuper flúmina p rep a ré v it eum.
Qnis ascéndet in montem D om init *
aut quia stabit in loco sancto eiusl
Innocene mánibua et mundo corde, *
qui non accépit in vano ánimam auum, nec
iu rá v it in dolo próxim o euo.
H lo vscipiet benedictiónem a Dómino,
* et misericórdiam a D eo salutári suo.
Hffio est generátáo qnsréntinm eum, *
^uroréntiam faoiem D e i Jacob.
202

A ttó llite portas, príncipes, ves tras, et


elevám ini, portee aten tóles: • e t introíbit
B ex glóritt).
Quis est iste K ex glóricet • Dóminus
fortis et poteus, Dóminus potens in pr®-
llo.
A tt ó llit e portiiB, principes, vestías, et
elevám ini p o rte «etem áles: * e t mtirolbit
R e x glóri® .
Quis est iste Iíex gloriíet Dóminus vir-
tútuin ipse eat K ex glorite.
G ló ria Putrl, etc.
Ant. A n te thorum huius Virginia, fre-
qaentáte nobis d(Licia cántica drámatis.
y . Diffúsa est grátia, etc., pág. 210.

BROUN DO NOCTURNO
M a h tk > t V iü n ,> D .

A n t. Specie tua.
Salmo VV.
E ru ctávit cor meum verbum bonam: •
dico ego ópera mea Hegi.
Lin gu a mea cálumus scribae,* velóoiter
scribéutia.
Speciósus forma pr® filiis hóminum,
difi'úsa est gratia iu labiis tais; * propté-
rea benedíxit te Deus in stérnum .
A ccin gere glá d io tuo sup** fémur
tiium, • potentíssime.
Spéoie tna et pnlohritúdine tua * in-
lóiide, próspera procéde, et regna.
Propter verititem et mansuntúdiuem
et justítiam: * et dedúoet te miiabíliter
déxtera tua.
S a g ít t » tu s acútae, pópu li sub te ca-
dent: * in corda iniininóruin Regia.
Sedes tua, Deua, iu snculaiu ssecali: *
virga directióois, virga regni tui.
Dilexisti justítiam, et odia ti iniquitá-
tem; * proptérea unxit te DeuB, Deas
buus, óleo latítiee pra> congórtibus tuis.
M yrrba et gutta et cA aia a veatiinéntia
buiB, a d ó m ib u s o b ü ru o ia : * ex q u ib u s de-
lectavéruut te Alise regum in lioiióre tuo.
Aatitit regina a dextris tuis iu vestíta
deaaráto, * clrcúmdata varietáte.
Audi, filia, et vide, et inclina áurem
tuam; * et oblivisoere pópulum toum et
domum patria tui.
Et concupíscet Rex decórem tuum: *
qaóniam ipse eat Dóminus Deua tuue, et
adorábunt eum.
Et filie Tyri in munéribus * vultum
tuum deprecabúntur: omnea d íviU » pie-
bis.
Omnis glória eius fíli® Begia ab intua,
• in fimbriis áareis circumamícta varíe-
tátibua.
Adducéntur Begi vírgines post eam: *
próximfe eius afferéntar tibi.
204
Afferéntur in la tid a et exnltatióne; *
adducéutur iu templum Regla.
Pro pátribus tais nati sunt tibi fílii: *
conatftues eos príncipes super omnein ter-
ram.
Mémores erunt uóminia tui * in omni
generatióne etgeuar&Uónem.
Propterea pópuli oonfltebúntur tibi in
ffiternum, * et in steculum seeculi.
Glória Patri, etc.
Ant. Spécie tua et pulchritúdine tua
inténde, próapere procéde, et regna.
Ant. Adiuvábit eam.
Salmo W>.
Deas noster refúgium et yirbus: • adiú-
tor in tribulatiónibus, qu© invenórunt
noa nimia.
Proptérea non timébiinaB dum turbabi-
tur térra, * ettranaferéntur montea in cor
morís.
Sonnórnnt, et tu rbat» sunt aquce eó-
rum: • conturbáti aunt montea in fortitú-
dine eiua.
Flámiuiu ImpetuB leetíflcat civitátem
Dei: * sanotifloávit tabemáculum suim
Altíaaimue.
Duus in médio eiua non commovébitur:
• adiuvábit eam Deua mane dilúculo.
O o D t u r b a t » suut geutea, eo inclináta
206
eunt regna: * dedit vocem suam, mota est
torra.
Dóminus virtútum noblscum: * auacép-
tor nóator Deus Jacob.
Veníte, et vidéte ópera Dómini, qu®
pósnit prndfgia nappr .terram: * Anferens
bella usque ad flnem terree.
Arcum cónteret, et confringet arma: *
et scuta combúret igni.
Vacftfce, et vidéte quóniam ego sum
Dens, * exaltábor in géntibus, et exaltá-
bor in térra.
Dóminna virtútnm nobíscum: * snscóp-
tor noster Deus Jacob.
G lória Patri, etc.
Ant. Adiuvábit eain Deua yultu suo:
Dens in médio eias non commovébitur.
Ant. Sicut l®téntium.
* S a lm o SC.

Fondaménta eius in móntibus sanctis:


* dílipit Dóminus portas Sion super óm­
nia taberuáuula Jacob.
Glóriosa dicta sunt de te, * clvitas Dei.
Memor ero Bahnb etBabylónis* scién-
tínm me.
Euce alienígena e!> T jtub et pópulns
.Jüthíopum, • hi fnernnt illic.
Fum qnid Sion dicet: Homo, et homo
natus est in ea: * et ipse fond&yit eam
Altíseimnsl
Dóminus narrábit in scriptúris popa*
lórum, etpríncipnm : • horam, qu ifaérn n t
in ea.
Sicnt lstántium ómninm * hnbit&tio
est in te.
Glória Patri, etc.
Ant. Sicnt lntántfnm ómnium nostrum
habitátio est in t«, 3anct» Dei Génitrix.
t . Diffúsa eat grátia, etc., pág. 210.
TERCER NOCTURNO
M ip .r c o d s r S a b id o

Ant. Gánde, M aría Virgo.


Salmo it'i.
Cantáte Dómino cánticum noYum: *
cantóte Dómino omnis térra,
Cantáte Dómino, et benedícite nomini
eins: * anuntiáte «le die in diem salutáre
eius.
Anuntiáte ínter Gentes glóriam eius: *
in ómnibus pópulia mirabília eins.
Quóniam mngnuB Dóminos, et laudá-
bilis nimia: * tcrríbilis ost anpor omnes
déos.
Quóniam ómnes dii Géntium dsemónia:
* Dóminus autem ccelos fecit.
Conféaaio et pulcliritútlo iii conspéclu
eins: * ganotimónia et inngnificéntia in
sanctiflcatióne eins.
207
' Affórto Dómino pAllitB góntiuui, nffór-
fce Dómino glóriam et honorem: * afférte
Dómino glóriam nómini eius.
Tóllite hóstias, et introito in átri% eius;
* adoráte Dóminnm iu atrio aaneto eins.
Gommove&tnr a fáp.ieftins univéraa tér­
ra; • dícite in Géntibus, qnia Dóminus
regnávit.
Étenim corréxit orbem terr®, q a i non
commovébitur; * iudicábit pópuloB in
eeqnit&te.
Lroténtnr coeli, et exú ltet térra, com-
moveAtur mare, e t plenitúrio eius: * gau-
débunt oampi, et ómnia quse in eis snnt.
Tanc exultibunt omniii ligna silvármn
a fácie Dómini, quia venit: * quóniam
venit iudicáre terram.
Iu d ic & b it ó rb o m t o r n e in a q u i l a t e ; *
et pópiilos in verit&te ana.
Glória Patri, etc.
Ant. Gilude, M aría Virgo, cunetas hm-
reses sola interemísti in universo mundo.
Ant. Dignáre me.
Salmo ÍH¡.
Dóminus regnavit exultet térra; • lte-
téntur ínsula multa).
Nubes et calígo in circúitu eius: * ins-
titla et indícium correctio seUis eius.
Ignis ante ipeum prcecédet. et*inflam-
mábit in circ&itu. inimicos eius.
208
Illuxárim t fttlgnra eins orbi teme:* vi­
dit, et oommóta eet térra.
Montea aicnfceni flnxárnnt a facie Dó­
mini: * a facie Dómini omnis tena.
Annntiavérunt ccbI í institiam eiua: *
et vidérunt omnes pópnli glóriam el na.
Oonfondántnr omnoe, qui adórant
acnlptilia: * et qni gloriántur in aimnlá-
chria sois.
Adoráteenm, omnes A n gelí eins: * an-
(livit, et leetáta est Sion.
E t exultavérunt fíli® Iadse, • propter
indicia tna, Dómine.
Qnóniam ta Dóminna altíssimus pnper
omnem terram; * nimia exalbátns es sn-
per omDes déos.
Qui dilígitis Dóminnm, odítemalum: *
custódit Dóminus ánimas sanctórnm enó-
rnm, de mann peccatóris liberábiteos.
Lux orta est iusto, * et rectis corde ltB-
títia.
Lcetámini, insti, in Dómino, # et con.
fltémini memórise aanctiflcatiónia eins.
Glória Patri, etc.
Ant. Dignáre me landáre te, V irgo sa-
cráta: da mihi virtútem contra hostes
tnoa.
Entre año.— Ant. Post partnm.
En «1 Adviento y eu la fiesta de ln ÁDuncia-
oión de Maris se dice la siguiente Antífona. -ín-
geliu Dómini.
Salmo ®7.
Oant&te Dómino c&nticum novam:*
quia mirabília fecit.
Saly&yit sibi déxtera eins: * et brá-
chitun sanctnm eins.
Notum fecit Dóminus salutáre sanm: *
in coDspéctn géntmm revelávit iusti-
tiam s u a m .
Senórdatns est misericórdiee sute: * et
veritátis bubb dómui Ieraél.
Vidérunt omnes términi terree * saln-
táre Dei noBtri.
Iubiléte Deo, omnis térra: * cantóte,
et exnltáte.et psóllite.
Ps&lUte Dómino Ln clthara, in cíthara
et voce psalmi: • in tnbiB dnctílibng, et
voce tabee cómete.
Iabiláte in conspécta regis Dómini: *
movefltnr mare, et plenitúdo eine: orbis
terrórum, et qni hábitant in eo.
Flúminn pl ándent mana, simal mon­
tes exultábunt a conspéotu Dómini:* quo-
niam venit iudicáre terram.
Iudicábit orbem terramm in instítia,*
et pópnlos in eqait&te.
Glória Patri, etc.

Entre año.— Ant. Poat partnm, Virgo,


invioláta permansísti: D ei Génitrix, in-
tercéde pro nobis.
Eljorvn intimido. 14
ALO
S n el Adviento y m el dia de la Anwx-
oiaoión. Ant. Á n gelas Dómini nuntiávit
M aris, et concépit de Spírita Sanoto.
y. Dlffttna nat grátia in lábiis tais.
i$. Proptérea benedíxit te Deas in
sternmn.
Pater noster, etc., en voz boj».
f. E t ne nos indúcas in tentatiónem.
Ej). Sed libera nos a malo.

ABSOLUOIÓN.
Précibns et méritis beato M a r i» sem-
per Virgínis et ómnium eanctoram: per-
dúcat nos Dóminus ad régna coelorum.
íj) Amen.
y. Jube, domue, benedíuere.
B e n d i c i ó n . Nos eam prole pia bene-
dioat V irgo Marfa. r). Amén.

E n tre año se (ficen les leccionet siguientes. D u ra n -


U el Adviento y en el día de la Anunciación ¡¿ame
las Itcoionei de la página 213.

L E C C IÓ N I (Ecelí. 24).
ln ómnibus réquiem qu® 8Ívi, et in h a -
reditáte Dómini morábor. Tnncprtecépit,
etdixit mihi Creátor ómnium: et qui crea-
vit me, requiévit in tabernáculo meo, et
2L1

«lixit mihi: In Jacob inhábita, et in I s ­


rael hsditáre, et in eléctis meis mitte ra­
dícea. Ta Aatem, Dómine, múerérenobis.
Hj. Deo grAtias.
Sancta et immacnl&ta virginitas, qni-
bus te laúdibns éfferum nésoio: *Qain
qaem ccbIí cüpere non póterant, tuo gré-
mio oontnlíeti.
f . Benedicta tn in mnliéribua, et be-
nédictns frnctus ventris tni.
Quia qnem cceli cApere non póte­
rant too gremio contnlfsti.
y. Jabe, domne, benedícere.
B e n d ic ió n . Ipsa V irgo vírginum in-
tercédat pro nobis ad Dóminam bJ. Amen.

L E C C IÓ N I I

Et sic in Bion firmáta eum; et in civi-


táte santiflc&ta aimíliler requiévi, et in
Ieráaalem potéatas mea. Et radiad vi in
pópalo lionoriflcáto, et in parte Dei mei
hsBréditas illíus, et in plenitudine San-
ctórum deténtio mea. T a Aatem, Dómine,
miserére nobis. b). Deo grAtias.
BeAtiira, Virgo Muría, quee Dóminam
portásti Creutórem mnndi: "Genníeti qui
te fecit, et in eetemum pérmanes virgo.
y. Ave, María, grátla plena: Dóml-
nua teoum.
21 í
1$. tiennísti qni te fecit, et in «otér-
nnm pérmanes virgo.
C u a n d o m tlir t e l T e D e u m *e a ñ a d irá aovi:

7 . Glória Patri, et Filio, eb Spirítui


Sancto.
1$. Genuísti qui te fecit, et iu ®tér-
nurn pérmanes virgo.
7. Jube, domne, benedlcere-
B end jción .Per Vírgi nem M atrem cod-
oédat nobis Dóminus salútem et pacem.
K¡). Amen.

L E C C IÓ N I I I

Quasi cedrua exaltó ta sum in Líbano,


et quasi cypréssus in monte Sion: quasi
palma exaltáta sum in Cades, et qnasi
plantátio rosae in Iérico. Quasi oliva spe-
ciósa in enmpis, et quasi plátanuB exal­
tóla sum inxta aqnam in platéis. Sicut
cinnamómun et b&lsamum aromatizaos
odórem dedi: quasi myrrha elécta dedi
suavitátem odóris. Tu áutem, Dómine,
miaerére nobis. B). Deo grAtiae.
E l niguienie Riiponvorio se omite atando ae tlice ei Te
Deum.
b) . Félix namque es, sacra V irgo M a­
ría, et omni láude dignissima:*Quia ex
De ortus est sol instítiie; Christue D e a »
noater.
213
y. Ora pro pópalo, intérveni pro cle­
ro, iulurvéde pro llevólo fueuiíueo sexu:
«éntiant omnes tuam iav&men, quicúm-
qae célebrant tuam sanctam commemo-
ratdónem.
h). Quia ex te ortus est sol luBtítíce;
Cliristns Dens noster.
i . G lória Patri, et Filio, et Spirltai
Sancto.
1$. OhriBtus Deus noster.
En el Adviento ae dicen las siguientes leí-
€10080.
f. Jabe, domue, benedícere.
B e n d ic ió n . N os cum prole pia bene­
dícat Virgo María.
B). Am en.
L E C C IO N I (Luc. 1).
Missus est Á ngelus Gábriel & Deo in
civitátem G alilea, cui nomen Názareth,
ad Vírginem desponsátam viro, cul no­
men erat Joaeph, de domo David, et no­
men Vírginis María. Et ingréssus Á n ge­
lus ad eam, dixit: Ave, grátia plena:
Dóminus tecum: Benedicta tu in mnlié-
ribus. Tu Autem, Dómine, miserére nobin.
D e o grátiaa.
Mísbus est Gábriel Ángelus ad Ma-
ríam Virgineui desponsátam Joseph, nún-
314
liana ei Verbum: e l expuvéucil Viriro de
lámine. Xetímeas, Moría; invenísti grá-
tiam apud Dóminum: * Ecce concípies et
páriee, et vocábitur Altíssimi Fílius.
f. Dabit ei Dóminus Deua sedem D a-
vit patria ains, et regnAbit in domo Ja­
cob in SBtérnnm.
B). Euce coucípiea, et páries, et vo-
c&bitur Altíssimi Filius.
y. Jube, dorane, benedícere.
B e n d i c i ó n . Ipsa V irg o vírginum in-
cercédat pronobisadDóm inuiu. h). Am en.

L E C C IÓ N I I

Quce oum audísaet, turbAtn eat in ser­


mone eiua, et cogitábat qualia eseet istu
salntátio. Et nit Ángelus ei: !Ne tímeae,
María, invenísti ením grátlam apud
Denin; ecce concípies in útero, et páries
Fílium, et vocábia nomen eius Jesum.
Hic erit magnus et Fílius Altíssimi vo-
cábitnr, et dabit illi Dóminus Deua se-
dem David patrie eius: et regnAbit in
domo Jacob in retérnum, et regni eius
non erit finia. Tu áufem, Domine, mise-
rére nobis. b£. Deo grAtias.
A v e , Muría, grAtia plena: Dóminus
tecum: * Spíritus Sanctus supervéniet in
te, et virtus Altíssimi obumorábit tibi:
MB
quod eniui ex te u aseé tur Sanctum, vo-
oábitur Filias Dei.
f. Quómodo flet istad, quóniam vi-
rum non cognóacol et respóndens Á n g e ­
las, dixit ei:
B). Spíritus Sanctua supervéniet in
te, et virtus Altíssimi obnmbiábit tibi:
qaod enim ex te nascétar Sanctum, vo-
cábitur Fílius Dei.
Cuando «6 dice el T e Deum se añade:

G ló ria P a tri, et F ilio , « t Spirftni


Sancto.
i£. Spíritus Sanctus, etc.
f. Jube, domne, benedícere.
B e n d ic ió n . Per Virginem
Matrem
ooncédat nobis Dóminos salútem et pa-
cem.
y.* Amen.

L E C C IÓ N I I I

D ixit áutem María ad Ángelum : Quó­


modo flet iatud, quóniam virum non cop-
nóscol E t respóndeos Ángelus, dixit ei:
Spíritus Sanctua supervéniet in te: et
virtus Altíssimi obambráltit tibi. Ideó-
que et quod nascétur ex te Sanctum, vo-
cábitur F ilias Dei. E t ecce Elísabeth
nognáta tna, et ipsn. connApit fllinm in
316
seaectúto eua; et hio mensis sextas est
illi, qu e vof.átnp sterilis; qnift non erit
impossíbile apud Deam omne verbtun.
Dixit áutem Alaria: Ecce anoílla Dómini,
flat mihi aecándwn verbum taam. T a
áutem, Dómine, miserére nobis.
sj). Deo grátias.
Cuando se omite ei Te Deum, eo aDade:
Súsoipe Verbum, Virgo María, qaod
tibi á Dómino per Ángelum transmis-
som est; concíples et páries Deam pá-
riter et hómisem: • TJt 'benedicto dicáris
inter omnes molieres.
f. Páries quidem Fílium, et virgini-
tátiiu non patlérls detrlméntum: efflciéris
grávida, et eris mater aempar intácta.
. TJt benedicta dicáris inter omnes
S íares.
7. G lória Patri, et Filio, et Spirítui
Sancto,
Ut benedicta dicáris inter omnes
S íeres.
El Te Deum no f»e dice en el Adviento n i detele
Sejtuagiaim a h a ita Paeona, excepta en lae fiesta» de
la Virgen.
217

HIMNO DE S. AMBROSIO Y S. AGUSTIN


Se rauta ó reza citando siemprt en pie aun delante dél
Sim o. Sfurr»*.7um<o e .r p iu u lo .

Te Deam lauiláuius: * to Dóminam


confltémnr.
Te aetérnam Patrem * omnis térra v«-
uerátar.
Tibi omnes A n gelí, * tibi c a li, et ani-
vórsai potestátoe;
Tibi Chérnbimet Séraphim, * iucesaá-
b ili voce proel ámant:
Sanctus, Sanctus, Sanctus,4 DóminiiB
Deus Sóbaotb.
P le n i aunt uuoli ot torra * maieatátis
g ló r ie tace.
Te gloriÓBUs * Apostolórum choras.
Teprophetárum * laud&bilis números.
Te* Mártyruui candidálus * láadAt
exércitua.
Te per orbem terrárum * aancta eon-
fltétar Ecclésia.
Patrem * immenaae maiest&tis.
Vonerándum tuam veruin * et 4nicum
Fílinm.
9anctumqu6que*paráclitum Spíritum.
T a Rex glóriee, * Christe.
T a patrie * aempltérnus es Filias.
T a ad libor&udum susceptúras hómi -
nem. • non hofenísti Virginia úteriim.
318
Ta, devícto wortis acfilco, aporalsti
oredéntibua regnn coBlórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória
Patria.
Iu d ex * oréderia eese v e D t ú r u a .
Tu ergo, qufeauinua, tuis fúmulia aúb-
veni, * quos pretioso s&nguiue redemisti.
^Btérnft fac cum sanctia tuU * iu g ló ­
ria uumerári.
Salvum fue pópulum tnum, Dómine: *
et bénedic hrereditáti tuce.
EL rege eoa, * et extólle lllos usque in
etérn m
P er singulos dies * benedícimus te.
£1 lándamna nomen tunm in aseen-
luui, * et in eeeculum seeculi.
üignáre. Dómine, die isto • sinepeccá-
to nos cuBtodire.
Miserére nostri, Dómine, * miserére
nostri.
Fiat misericórdia tna, Dómine, auper
nos, * quem&dmodnm sperávimus in te.
In te, Dómine, aper&vi: * non confún-
dar in rctórnam.

Á LAUDES
y. Deas, in adiutóriam meam inténde.
R). Dómine ad adiuvándum me festina.
(Jlória Patri, etc. A llelú ia.
Entre año. Ant. Assúmpta est.
Un el Adviento. Ant. Missus eat.
Detde Navidad hasta la Purificación.
Ant. O admirftbile coinmercium!

Salmo OÜ.
Dóminus regnávit, decórem iudútua
est: * mdútus eat Dóminna fortitúdinem,
et prmcínxit se.
Étenitn flrmávit orbern térra, * qai
non commovébitnr.
Paráta sodoa tua ex tuno: * & sseoalo
tn ea.
Elevavérunt flúmina, Dómine, * ele
vavérant flúmina voeem suam.
E levavéru n t flúmina flúotue b u o b , * it
vócibua aquárum multárum.
Mirábiles elatiónes m aru, * mirábilee
in altis Dóminus.
Tedtimónia tua credibilia facta snnt
nimia: * domum tuam decet sanctitúdo,
Dómine, in longitúdinem diérum.
G lória Pntri, etc.
Entre ario. Ant. Aaaúmptn est Marín
in ccsliiin: gaúdent A n gelí, landántes
benedícunt Dóminum.
En el Adviento. Ant. Missus esc A n ­
gelas Gábriel ad Maríuui Vírgiuem de
sponsAtam Joseph.
Desde Navidad hatta la Purificación.
sao
Ant. O admirábile commórciuml Creátor
géneiis hnmáni, aniwátuui corpúa su­
maos, de Vírgiue nasci «lignitos est: et
lirocedéng homo siue sémino, largítus est
nobis soain Deitátem.
.EntreJaTU'.jAnt.‘María Virgo.
En el Adviento. Ant. A v e , María.
Desde Navidad hatta la Purificación.
Ant. Quando natus es.
S a lm o 99.
Jobiláte Deo, omnÍH térra: * servíte
Dómino in leetítia.
Introito in conspéctu eius, * in exulta-
tióne.
Scitóte qaóuiam Dóminus ipse ost
Deus: * ipse fecit nos, et non ipsi nos.
Pópulus eius, et oves páscu® eius: *
introito portas eius in confessióne, átria
eius in hymnis: confltémiui illi.
Laudáte nomen eius, quóniam suávis
est Dóminus, in setérnum misericórdia
eins: * et osque in generátionem et ge-
nerátionein véritns eius.
G ló ria P a tri, etc.
Entre año. Ant. Marfa Virgo ass&mpta
est nd aelliéreuui lliálamum, in quo Bex
rsgnin stelláto eedet sólio.
E n el adviento. Ant. A v e , María, grá-
aai
tía plena, D óuiújub tecuiu: benedicta tu
in m nliéribas. A lle lú ia .
Detde Navidad i asta la Purificación.
Ant. Qoando Batos es iuel'fabíliter ex
V írgine, tune im plét® snnt Scriptnra:
sicut p lú via iu v e llo s descendísti, utsal-
vnm fáoores g o iu s homénmn: te landá-
mas, Dens noster.
Entre ato. Ant. Jn ndórem.
E n el Adviento.' Ant. N a tftneaa, Marín.
Desde Navidad hasta la Purificación,
Ant. Rabnm. etc.

S a ld o .h ;.

Déos, [Dens meos, * ad te de luce vi­


gilo.
S itív it in te ánima moa, • qnam m nlti-
p líciter tib í caro mea.
In térra desérta, etín via , et inaqnósa,*
sic in sancto appárui tibi, nt vidérem
virtútem tuam, et glóriam tuam.
Qnóniaiti m ólior est iniserieórdia tna
super vitas: * lib ia mea landábont te.
Sic benedícam te in v ita mea: * et in
Dómine tuo levábo manus meas.
Sicnt ádipe et pingnédine reple&tnr
ánima mea: * et lábiiB exnltatióDis lan-
dftbit os menm.
81 memor fni tni super stratnm menm,
222
in matutlnis meditáber in te:*qniafnlstl
adiútor meas.
E t in velaménto ftl4rum tuárnm exai-
tábo; adhresib ánima mea post te: • me
soscepit déxtera tua.
Ipsi yéro in vanum quaesiérunt áni-
mam meam, introfbunt in inferió™, tor­
ra : * tradéntur in mauas gládii, partes
vúlpium erant.
Bex véro lietábhur in Deo, laudabtin-
tur omnes qui iárant in eo: * qnia oba-
trúctum eat os luquéntiam iniqna.
S a lm o 66.

Deus misoroátur nostri, et benedicat


nobis: * illúminet vultum sumn auper
nos, et misereátur nostri.
F t cognoscámus in térra viam tuam: *
in ómnibus géntibus salutáre tnum.
Oonflteántnr tibi pópuli. D eus:* confl-
teántur tibi pópuli omnes.
Lnténtur et exúltent gentes: * quó-
ni&ui iddicas pópuloa in aquitáte, et
gentes in térra dirigís.
ConAteAntur tibi pópuli, Dens, confl-
teántur tibi pópuli omnes: " térra dedit
fructum suum.
Benedíunt noa Deus, Deus noster, be-
nedícat nos Dens: * et métnant enm om­
ites fines tense.
G lória Patri, etc.
223
Ant. In odórem nnguenlórum tnóram
eúirimns: adoleecéntnlee dilexernnt te
nimia.
En el Adtiento. Ant. N e tímeas, María:
invenluti gr&tiam apud Dóminum: ecce
concipíes e t páries filinm . A lle lú ia .
Desde Navidad hasta la Purificación.
Ant. Rubum, qnem víderat MóyaeB in-
combúatam, conaervátam agnóvimus
taam landábilem virginitátem: Dei Gé-
nitrix. inlercéde pro uobia.
Entre año. Ant. Benedicta, filia.
Un el Adviento. Ant. Dabit ei Dóminos.
Desde Navidad hasta la Purifioadón.
Ant. Germin&vit radix Jesse.
Cántico d a lo s tres alüoe (Dan. 3).

Benedicite, ómnia ópera Dómini, D ó ­


mino: * laudáte et euperexáltate eum in
flecóla.
Benedicite, Á n geli Dómini, Dómino:
benedicite, coelí, Dómino.
Benedícite, aqute omneB, q u s anper
cobIob Bunt, Dómino: * benedícite, omnes
yirtútea Dómini, Dómino.
Benedicite, sol et lana, Dómino: bene­
dícite, Btell® cobIí , Dómino.
Benedicite, ornáis imber, et roa Dóini-
324
uo: • benedícite, omnea spíritua Del,
Dómino.
Benedícite, ipjais et testus, Dómino: *
benedícite, frigna et gestas, Dómino.
Benedícite, rores et pruína. Dómino: *
benedícite, geln et frigna, Dómino.
Benedicite, gláciea et nives. Dómino: *
benedícite, noctes et dies, Dómino.
Benedícite, lux et ténebrs, Dómino: *
benedícite, fúlgura et nnbes, Dómino.
Benedícat térra Dóminum: * lAndet
et superexáltet enm in svecnla.
Benedícite, montea et collee, Dómi­
no: * benedícite, univérsa germinántia
in térra, Dómino.
Benedícite, fontes, Dómino: * benedí­
cite, maria et flúmina, Dómino.
Benedícite, cete, et omnia qn e mo-
véntnr in aquis, Dómino: * benedícite,
omites v61ucrea rusli, Dómino.
Benedicite, omnes bástiee et pécora,
Dómino: * benedícite, fllii hóminum,
Dómino.
Benedícat Israel Dóminum: * léudet
et snperexftltet enm in B®cnla.
Benedícite, sncerdótes Dómini, Dómi­
no: * benedicite, sarvi Dómini, Dómino.
Benedícite, «piritas et ánimo iustó-
rnm, Dómino: * benedícite, Bsneti et hú-
miles oorde, Dómino.
Benedícite, Ananía, Azaría, Mísael,
226

Dómino: * laud&te et auperexalt&te eum


in sécula.
Benedicámus Patrem, et Fíliam enm
Sancto Spiritn: * landémns et auper-
exaltémne enm in sceuula.
Benedictas es, Dómine, in flrmamén-
to c<b 1í : * et landábilia, et glorióaua, et
anperexalt&tna in aséenla.
Aqof d o se d ic e Gloria P a t r i.

Entre año. Ant. Benedicta, filia, tu a


Dómino: qnia per te fructum v ite com-
municávimna.
E n el Adviento. Ant. Dabit ei Dóminos
sedem D avid patria eins: et regnábit in
tetemum.
Desde Navidad hasta la Purificación.
Ant. Geriain&vlt radlx Jeaae, orta est
atolla ex Jacob, V irgo péperit Salvató-
rem:* te laudámns, Deua noster.
Entre año. Ant. Pnlchra es.
En el Adviento. Ant. Ecce ancílla D ó ­
mini.
Detde Favidad hasta la Purificación.
Ant. Ecce, María.
S a lm o 448.
Laudáte Dóminun de coelia: * laudáte
enm in excélús.
Bljotm matnddo. 16
226

Laudóte eum, omnes A n g e lí eius:‘ lau ­


dóte eum, omnoe virtútos eius.
Laudóte eum, sol et luna: • laudáte
eum, omnes stell® et Lumen.
Laudáteeum, cceli coelorum, * et aquse
omue» quus super ücjbIob b u u Í , 1ándent
nómen Dómini.
Quia ipse díxit, et facta snnt: * ipse
mandávit, et creAta aunt.
St&tuit ea in íetérnnm et in sfficulum
Bteculi: * pracéptum pósoit, et non pre-
teribit.
Laudáte Dóminnm de térra, * dracó-
nes et omnes abyssi.
Ignio, grando, nix, gláciee, splritns
procellAium, * quw fácinnt verbum eiua.
Montee, et omnes colles, * lig n a fru ctí­
fera, et omnes cedri.
Bestite et imivérsa pécora, * serpén-
tes, et vólucree pennAts.
Begea torre, et omnes pópuli, * prín­
cipes, et. omues iúdices tarro».
Júvocea et vírgines, senes cum iunió-
ribus láudent nómen Dómini, * quia
exaltfttnm est nómen eins solius.
Oonféssio eioe auper ccBlutn, etterrnm :
*et e ia lt& v it cornil pópuli ani.
Hymnus ómnibus eanctis eius; * fíliis
Israel, pópulo appropinqu&nti sibi.
227

Salmo lili.
Oautáte Dómino cánticnm novnm: *
laus eius ln Ecoléala sanctórum.
Lcetétur Israel iu oo, qui feoit eum, •
et fílii Siou exúltent in rege b u o .
Láudent nómen eiue iu cboro, * in
tympano, et psaltérlo peallant ei.
Quia beneplAcituni est Dómino in pó­
pulo suo, * et exaltábit inaneuétos in
salútem.
E xultábuut saucti iu glória, * lseta-
búntur in cubilibus suis.
Exaltatiónes Dei iu gútture eónim: *
et gládii ancípites iu máiiibuB eorum.
A d faoiénilam viiulíctam iu uatióni-
bus; • incraputiónes in pópulis.
A d alligámlos reges eórum in compé-
dibus: * et uóbiles eórum iu máuicis fér-
reieu
U t ficiant in eis iudíc.iuin conscrfp-
tuin: * glória hrec est ómnibus sauctis
eius.
Salmo 4%.
Laudáte Dóminum in sanctis eius: *
laudáte eum ln flrmaméuto virtútis eias.
Laudáte eum in virtútibus eius: *
laudáte eum eec&udum multitúdinem
inagnitúdinis eius.
Laudáte eum ln sono tube: * laudáte
eum in psaltério et oithara.
228
LaudAte eum in tympano et choro: *
laudóte eum in choráis et órgano.
Laadáteeum in cymbalisbeneeonánti
bns, 1and áte eum in cymbalia inbilatió-
ni8: * omnis spíritus láudet Dóminnm.
Glória Patri, etc.
Entre año. Ant. Pulchra es, et decóra,
filia Jerúsalem: terrtbllls ut castrórnm
ácies ordin&te.
En el adviento. Ant. Ecce ancílla Dó-
mini, flftt mihi secúudnm verbum tuam.
Detde Navidad hatta la Purificación.
Ant. Ecce M aría géuuit nobis Salvató-
rem, quem Joáunes videns exclamávit,
dicens: Ecce A gnus Dei, ecce qui tollit.
peccáta mundi. A llelúia.

C a p ítu lo , entre aio fCant. 6).

Yidérnnt eam fllisB Sion, beatÍBBimam


pnBdioavérunt, regíase lnudavérunteam.
h). Deo grátias.

En el Adviento (Isaí®, 11).


Egredidtur virga de radíce Jease, et
tíos de radíce eius ascéndet. E t requié-
soet auper eum Spiritua Dómini.
Bj). Deo grátias.
Himno
O gloriosa V lrgln u m
S ubflm ls In ter aidera,
Qui lo orc A v lt.p á rv u lu in
Laclante nutria libere.
Quod lle v a triutls ¿h slu llt,
Tu reddla alm o g e rm in e:
lo lr e n l ut eetra n eblíes,
O H l rp elú dis cárdlnea.
Tu, R e g ís a l l í lánue,
E l Aula lu cis fulgida:
V ita n dsiam p er V írglnem ,
Gentes rndi'm ptic, p lo u d llc.
Jpk u , tibí s il gloría,
Qui natua es de V íreln e,
Cum Patre, et alm o sp lrltu
ln acm p llérn a saccala Am en,

f . Beoedlota ta in muliéribus.
í¡). E t benedictas fructus ventris tni.
Entre año. Ant. Be4ta Dei Génitrix.
En tiempo Pascual. Ant. Regina c a li.
E n el Adviento. Ant. Spiritas Sonetos.
Desde Hamiad hasta la Purificación.
Ant. M irá b ile ínyatárinm.
canuco de Zacarías.
Se canta o reclla de pie. v se hace la a»Aal de la crin
al decir
B enedicto» Dóminns D eas Isragl, *
qn ia visitávit, et fecit reclemptiónem pie-
bis s u s b .
E t eréxit corno salUtiB nobis, * in l o ­
mo D avid púerisui.
eso
Sicut locútQB est per os sanctórum, *
qni a aséenlo aunt, Prophetímm eius:
Salútem ex iuimícis nostris: • et de
mnnn ómnintn, qni odérunt uos:
A d faciéndam misericórdinm cum pá-
tribus nostris: * et memorári testaménti
aui suncti.
Jusiurándom, quod inri vi t, ad Abra-
ham patrom uostrnm, #<lutúriim se nobis:
U t sino tiinóre, de manu inimicórnm
nostrórum liberáti, * aerviámus illi,
l a sanetitri te et iustftia coram ipeo *
ómnibus diébus nostris.
E t tn, puer, Prophéta Altíssimi vocá-
beris: * praeíbia énun nnte fíioiem Dtími-
ni paráre vías éius:
A d dnndnm soióutiam snlútis plebr
éius,* in remisHiónem peocatórum eórnm:
P er viscera misericórdj» Dei nostri: *
in qnibus visitávit nos órieiis ex alto:
Illnmináre bis, qui in ténebris, ct in
nmbra mortie sedent: * ad dirig 6ados po­
des nostros in viam pacis.
Glória Patri, etc.
Entre año. Ant,. Beata Dei Génitrix
María, Virgo pcrpétna, templum Dó
ínini, aacráriiim Spíritua Snncti, eoln
«ine eTémplo placnísti Dómino nostro
Jesa Cbristo; ora pro pópulo, intérveni
pro clero, intercédepro devoto fcemíneo
sexu.
291

En él tiempo Pascual. Ant. Regina cce-


li, lsetire, allelúia, qnia qnem meruleti
portáre, allelúi», resurréxit aícut dixit,
allelúia: ora pro nobis Deum, allelúia.
En el Adviento. Ant. Spíritua Sanctus
in te deaoéndet, Moría: ne timeas, habé-
bia in útero Fílium Dei, allelúiA.
Desde Naxidad hasta ln Purijicaoión.
Ant. M irábile mygterium declnrátur hó-
die; innovántnr natúrse. Deus homo fnc-
tua eat, id quod fuit perm&nsit, et quod
non erat aaitúmpait, non coiumixtióuem
pasaue, ñeque divisiónem.

P ekoes.

Kyrie, eléison. Ohriste, eléison. Kyrie,


eléiaon.
f'. Dómine, exáadi orntiónem meam.
n¡. Et clámor mena ad te véniat.
N . B . — E u el O fic io P a r v o d o ln B . V i r g e n , lo s
O rem us d e L ltn d e s y d o V ís p e r a s t ie n e n s ie m ­
p re la c o u c lu e ió n b r « v o , u x c n p to lo e Oremus d o la
n o n m e m o ra o ió n d e lo s S a n to s , y e l d e l P a p a :
listos ln tio u e u « iit e n t : IIHÍ ih íh iiio lu tio u n u l o »
Orenut d e In s H o r a s M e n o re s , es d e c ir , d e Prima,
Tercia, Sexta, Nona y Completa».

O kem us.

Entre año.—Deua, qui de Beátto Ma­


risa Virginia útero, Verbum tunm, A n ­
asa
gelo nuntiánte, oarnem susdpere volnís-
tá: pnesta aupplíoibuB tuia: ut qui ver»
M m Genitrícem Dei crédimua, eins apnd
te intercessiónibus adiuvémur. P er eim-
dem Dóminam nostram. h). Amen.
t . Dómine, ex&adi oratiónem meam.
E t olámor mena ad te véniat.
y. BenedicAmns Dómino.
D e o grátia s.
y. FidéUum ánima per miBerioórdiam
Dei reqniéscant in pace. Amen.
Detde Navidad hasta la Purificación.

Obem us.

Dens qui ealútie etérnn, etc., página


235 oon la oonelutión breve: snscípere
Dóminum nostrum Jesnm Ohriatum Fí-
lium tuam. ij. Amen.

CONMEMORACIÓN DE LOS SANTOS


Ant. Sanotl Del omnes, Interceder®
dignémini pro nostra onmiúmquo salóte.
y. Lst&mlnl ln Dómino, et exult&te,
ioflti.
r). E t glori&mini, omnes recti corde.
Or b m u s.

Prótege, Dómine, pópulum tuam, et


Apostolórum buórum Petri et Pauli, et
aliórnm Apostolórum patrocinio confl-
déntem, perpétua defensióne consérva.
Omnes Sancti tui, qnsBsnmus, Dómine,
nos ubique ádiuveul; ul dum eórum rné-
rita reoólimua, patrooCnia sentiámus; et
pacem taam nostris coacéde tempóribus,
et ab Ecclésia tua cunctam repólle ne-
quítlam; lter, actas et volantAtes nostras,
et ómnium famalórum tuóram, ia salátds
tu s prosperitáte dispóne: benefactóribus
nostria sempiterna bou a retríbae: et óm­
nibus fldélibus defúuctis réquiem stér-
nam concéde. P er Dóminam aoetrum Je-
sum f)hristnm Fílinm tunm: Qui tenum
vivit et regnat in unitáte Splritus Sancti
Dens, per ómnia sécu la ssculóram .
í£. Amen.

Durante el Adviento.
Ant. Ecce Dóminae véniet, et omnee
Sancti eins cum eo: et erit Ln «lie illa lu z
magna. Allelúia.
t . Goce apparébib Dóminos super nu-
bem cándidam.
19. E t cum eo Banctórum nlllia.
O n v .m r s .

Consciéntias nostras, queesumus, D ó ­


mine, visitánilo purifica: ut, véniens Je­
sús ChristusFíliustiius Dóminos noster
cum ómnibus Sanctis, parátam sibi in no­
bis invéniat mansiónem. Qni tecnm vivit
ot rcgnat in unitAto Sj)íritne Snncti Denp,
per ómuia Hrceuln sfeeulornm. r}. Amen.

O r em u s (P o r el Papa).

Deas, ónmiimi fidéliuiii Pastor et Rec­


tor, f&mulum tuum N ., quem PuBtórem
Eccléaia tute prsésee voluieti, propítina
réspice; da ei, qniesumus, verbo et exém-
plo, quibue prceest, profíiere nt ad vitani
un» eam grege sibi crédito pervéniut sem-
pitérnuin. P er Dóminnm nostmm, etc.
í$). Amen,
y. Dómine, exándi oratiónem meam.
b). Et clAnior meus nd te véniat.
y. Benedicívnius Dómino.
r). Deo grátins.
y. Fidélium áuimne per misericórdiam
Dei requiéscant in pace. r). Amen.
Paternóster, «te., (en tucreto J.
y. Dómiuus (lot uobis sunm pacem.
nj. Etvitam rcternam. Amen.
235

Desde laa Vísperas del Sfíbadb antea del p ri­


mer Doiuiu^o rte Advicuto linsla lia Yíapcraa dr
la Purificación, ae dice:
Alma RedcmpMria Matpr, qiur prfrvift mp.ü
Porta manee, « t atella nmris, aiiccitrre cadénti.
Súrgere qui curat, pópulo: hi qnce gcnuínti,
Natura Diiráule, tunm saikIuiu Genítóreni,
V irg o prins ao poatérine, Gnluiélis al» ote
Sometía illn d Ave, peccatórnm mi«(>r6re.

y. Á n gelus Dóuiiui uuuliíívit María:.


E t coDcépit de Spíritu Sancto.

O kjsmus.

Grátiam tnnm, etc., como ápág. 03.


Desde Xaviáad haría la Purificación.
f . P oet partnm, V irgo , in vio lá ta peí
mnnsfBti.
1$. Dei Génitrix, intercédepro nobia.

Or£m us.

Dens, qni salútisseternsB, Beat 00 Ma


ríse viiginitAte facunda, humáno géneri
preemin prastitísti: trfboe, qnccsurnae;
ut ipsampronohisintereérierfl RentiñmuR,
per qnam merúimue auctórcm vitee au-
Bcípere Dóminum nostinm Jeaiim Chris-
tum Fílirm tuuui. h¡. Amen.
336
Detele la Purificación al Sábado Santo.
A ve, Begiaa colóram ,
A ve, Dómina Angelórum:
Salve, radix, salve, porta,
E x q a a mando lu x est orta.
Gáude, Virgo gloriósa,
Super omnes speoiósa:
V ale, o valde decóra,
E t pro nobia Ohristum exóra.
f . Dignáre me. landáre te, V irgo sa-
cr&ta.
p). D a milii virtútem contra hostoe
tuos.
O bem üh.
Ooncéde, miséricora Deus, fragilitati
nostrre prasídium: ut, qui sanotae Del
Genitricis memóriam igimua, interoes-
siónia eius auxilio, a nostris iniquilátibus
resnrgAtnns. Per eúmdem Ohristum D 6-
minum nostrum. t$. Amen.
Desde « l Sábado Santo Hasta el primer
Sábado después de Pentecostés se dice:
Regina caan, pág. 95, con la conclusión
breve: per eúmdem ühristam Dóminam
nostrum. íj). Amen.
Desde el dicho Sábado hasta el Adviento.
Salve, Regina, Mater miserioórdise, vi­
237
ta, dulcédo et upe» uostra, salve. A d te
clom&nua éxales fllii Hevse. A d te bo s -
pirámus geméntes et flentws in bao la-
crymáram valle. fiia ergo, advocáta
nostra, illos tuos misericórdes óculos ad
nos convérte. E t JcBnm benedíotum fruo
tnm ■ventris tni nobis post hoc exíliam
osténde. O ciernens, o pia, o dulcís V ir ­
go Harfal
f . O ra pro nobia, Sancta D el Génitrix.
b J. TJt digni efficiAmrir protniftaiónihua
Ohristi.

Obem us.

Onmlpotens sempitérne Dens, qni glo-


riósffi Víginis Matris M aría corpas et
Animam, nt dignum Filii tui habltá-
cnliim éffici mererétur, Spírita Sancto
cooperAnto, praparásti; da, utcnius com-
memoratióne lsetámnr, eius pia interces-
sióne ab instántibus rnalis et a morte
perpétua liberémur. Per eúmdem Chris-
tnm Dóminnm nostrnm. B¡|. Amen.
y. Divinnm auxílium m&neat semper
nobíscum. B). Amen.

Á PRIMA
A ye, María, eto.
Dens, in adintórinm meam Inténde.
238
r). Dómine, ad adiav&ndum me fes­
tina.
Glória Patri, etc. A llelúia, ó Lana ti-
1)1, Dóinlue, Rex etern a glóriee.

H im n o .

H i'iiK'nl'». rc riu n Criiidltor,


N o slri q u id o lím crtrpnrla
Sncr«tln tib a lv o V irg in ia
N asr^ndo formnm súnipserla.
M arín, MaltT urÁllir,
D u lc í* M r c n > r lo n n 'n ll« !,
T u n o s a b lionlr prrilAgo,
El morlls hom ausrlpn.
Jesti, lib i ^ itjrlú n o ,
Q u i n a tu ü p s d o Y ir g im \
Cum Itolro, e l olmu S plrllu
111 tcm p it';rna aaerulu. Amen.

Entre año. Ant. Aesúmpta eat.


En el Adviento. Ant. Missus est.
Detde Navidad harta, la Pwiflcaoi&n.
.-Int. O Adm irábile corumércium!

Salmo .‘>3.

Deas, in nómine tuo salvum me fao: •


ot in virtúte tan iúdica me.
Deus, exándj oratiónem meam: * éu-
ribus pércipe verba orín mei.
Qaóniam aliéni inaurrexérunt adver­
sa tn me, et fortes qaffisiérant inimam
meam: • et non proposuérnnt Denm ante
conap6otam suurn.
239
Ecce euim Deua ádiuvat me: et Dó-
winus guBcéptor est Anime mes.
Avérte mala inimíoia tneis; • ot in ve-
ritáte tua dispórde illos.
Voluntftrie eacriflcábo tibi, * et confl-
tébor nrtminl tuo, Dómine, quóniam bo-
nuin eet.
Qnóniam ex omni tribalatióne eripuís-
ti me: * et auper inimícoa meoa despéxit
óculus meus.
Glória Patri, etc.

Salmo hv.

Benediztsti, Dómine, terram tuam: *


arertísti captivitátem Jacob.
Remisfeti iniquitátem plebis tu© : *
operuíeti ómnia pecc&ta eórum.
Miíigásti omnem iram tuam: * aver-
tfsti ab ira indignatiónia tus.
Oonvérte nos, Deus salutáris noater: *
ot avérte iram tuam a nobis.
Núm quid in seternum iraacéris noblsf *
ant exténdea iram tuam a generatióne in
generaüióiieinT
Dens, ta oonvóreua viviflcábis noa: *
ot pleba tua leetáhitur in te.
Osténde nobis. Dómine, misericórdiam
tuam: * et aalutare tunm da nobia.
Áudiam quid loquátur in me Dómi­
nos Deas: • quóniam loqaétur pacern in
plebem anam.
240
Et super sonetos suus, * et in eos qui
convertúntur ad cor.
Yerúmtamen prope timéntes enm sa-
lutáre ipsíus: * ut inhábitet glória in tér­
ra nostra.
Misericórdia et véritas obviavérant si-
bi: * iustitia et pax oaculátn snnt.
Véritas de ten a orta eat: • et iuatltia
de ocelo prospéxit.
Éteniin Dóminus dabit benignil&tem: *
et térra nostra dabit fraetnm eanm.
Jusiitia ante eum ambulábit: * e t po-
uet in via gressus anos.
O lória Patri, etc.

Salmo IU¡.

Laudáte Dóminuni, omnes gentes: *


laudáte eum, omues pópuli.
Quóniam conflrmáta est Bnper nos mi-
•ericórdia eius: * et véritas Dómini ma-
iiet in eeteruum.
Glória Patri, etc.
Entre año. Ant. Assúmpta eat María
in ccBlum: g&udent A ngelí, laudántea
benedfeunt Dóminum.
En el Adviento. Ant. Missus estJÁn-
geliis Gábriel ad Marlam Vírginem¡des-
poneátam Jóseph.
Betde Navidad haita la Punfieaeión.
a ii
Ant. O adinlrábile oomméroioml Oreátor
géueriB hnmAni, animátam oorpus su-
mena, de V irgine nnnci dignátns est; et
procédena homo sine sémine, largítns eat
nobis suam Deitátom.
Entre año, y de Navidad i la Purifica­
ción.
C a p ít u l o (Cant. 6).
Q u e eat ista, qum progréditiir quaai
auróracoi)8Úrgens,pulchraat lona, eléc-
ta ut sol, terribilis ut oastrórnm Aciee or-
dinátaf h). D oo grátiae.
En el Adviento (IsaieB, 7).
Ecce Virgo concípiet, et pAriet filium
et vocábitur noineu eius EmmAuuol. Bú-
tjrufb, et mei cómedet, at sciat roprobá-
re malum, et elígere bonam. b). Deo
grAtias.
f . Dignáro d o , laudáre te, V irgo sa-
crata.
I)|. D a mihi virtútem contra hosteB
tnoB.
P eeoks.
Kyrie, eléison. Chriate, eléiaon. Kyrie,
eléiaon.
f . Dómine, esáudi oratiónem meam.
1$. E t clamor meas ad te véniat.
943

Entre aHo.—O b b m c s .

Deus, qui virginálem ¡vulam Be&ts


Mari®, ln qua habltáres, elígete dlgná-
tus es: da, quaesumus, ut sua nos defen-
sióne munitos, iucúndos fécias su s inte'
résse commemoratióni. Qui vivís et reg-
naa cuín Deo Patre ia imitóte Spíritus
Sancti Deas, per ómnia sécu la aceculó-
rum. Amen.

Durante el Adviento.— O eem us.


Deas, qui de Beáte, etc., pda. 231, pero
con la conclusión entera: Per eúmdem D ó ­
minam nostrum Jesum Ohristum Fílium
tniim, qni tacuin vivifc nt ragnatin anitá-
te Spíritus Sancti Deus, per ómnia s é ­
cala seoalórum. q). Amen.
Detde Navidad hasta la Purificación.

Ohbm ds.
Deus, qui salútis, etc., pdg. 235, con la
conolvsión entera: Qui tecum vivit et reg-
nat in nnitáte Spíritus Sancti Deas, per
ómnia sécula seculórnm. íti. Amen.
y. Dómine, exándi orationom moam.
r). E t clamor meas ad te véniat.
j . BenedicAmos Dómino.
243
b ). Deo grátias.
y. Fidéliuin ánima per misericórdiam
D oi roqnióscant in pac«. i j . Am en.

A TERCIA
Ave, María, etc.
y. Deus, in adiutórium meam inténde.
Id. Dómine, ad adiuvándum me fes­
tina.
G ló ria P a tri, etc. A lle lá ia .
Himno , Moménto, etc., como d pági­
na 238.
Entre año. Ant. Maria.
En «1 Adviento. Ant. A ve, María.
Deshe Navidad hasta la Purificación.
Ant. Quando natas es.
Salmo <<9.
A d Dóminum cum tribulárer, clamá-
v i: * et exan d ívit me.
Dómine, libera ánimam meam á lá-
biia miquis, * et a líugna dolósa.
Quid tletur tibi, aut quid apponátor
tibí* ad línguum dolósuml
Sugitta poténtis aotit®, * oum oarbó-
uibus desolatóriis.
Heu mihil quia inoolátue meas pro-
244
long&tus est: habitávi cum habit&ntibns
Cedar: * multum íncola fuit áaimu mea.
Oom bis, qui odérunt pacern, aram
pacificas; • eam loquóbar illis, impu-
gnábant me gratis.
Qlória Patri, etc.
Salmo lio.
Levávi óculos moos in montes # ande
véniet auxilium mihi.
Auxílium monm a Dómino, • qui fe-
cit «B lu m et terram.
Non det in comuiotiónem pedetn tu-
uin: * ñeque dormitet, qui custódit te.
Bcoe non dormitábit, ñeque dónniet, *
qni custódit Israel.
Dóminus custódit te, Dóminus protéc-
tio tuu, • super manum déxteram tuam.
P er dioiu sol non uret te, * ñeque luna
per noctem.
Dóminus custódit te ab omni malo: *
oustódiat ánimam tuam Dóminus.
Dóminus custódiat intróltam tuam et
ézitum tuuin: • ex hoo nuno et asque in
saecalum.
Glória Patri, etc.
Salmo IM.
LetátuB suui, etc., como en lapíg, 256.
Entre año. Ant. María Virgo assúmp-
ta est ad frthéream th&lamam, in quo
R e í regu u stelláto sedet sólio.
246
En el Adv. A ve, María, giátia plena,
Dóminus tecum: Benedicta ta iu mulié-
ribas. Allelúia.
Desde Navidad hasta la Burificavión.
Ant. Qaando natas es meffebiliter ex Vir-
gine, tune im pléte sant Scriptúise: sicnt
plávia in vellua deaeendíati, ut aalvam
ficeree gemís hnm&nmn: te laud&mna,
Dens noster.

Entre año y en Navidad.


O a p ítu l .0 (Bccli. 24).
E t sic in Sion flrmáta sum, et in oivi-
táte Banctiflcáta Bhníliter reqaiévi, et in
■Torúsalem potistas mea. 1$. Doo grá-
Í8R.
En el Adviento.— (Ieai®, 11).
EgreQiétur virga de radíce Jease, et
flos de radíoe eins 'soéndet: et reqnié-
acet super eum Spíri iis Dómini.
B). De<> grátias.
f . DLffúsa est gr&tia in l&biis tuis.
ri. Proptérea benedíxit te Deus, in
aeteiKum.
P bboes.
K/rie, eléiaon. Chriate, eléiaon. Kyrie,
elóiaoD.
346

f . Dómine exáudl oratiónem meam.


h). E t clamor mena ad te véniat.

Entre año y en Navidad.

Obem us.

Deus, qui snlútiB aetérme Beátte M a­


r i » ▼irginitáto fcecúnd* humáno géneri
premia prasl.itíst.i: trihue, qnetaamna; nt
ipaam pro nobis intercédere sentiámus,
per quam mñrúinius aucWrem v ite b u s -
cipero Dóminam nostrum Jeanm Chri-
Btnm Pílium tunm. Quitecum vivit, eto.
1$. Amen.
Durante el Adviento__ O b e m u s .
Deus, qui de B eáta M a ría Virginia,
eto., como en Prima, pág. 231.
y. Dómine exáudi oratiónem meam.
b¡. E t olamor meas ad te véniat.
f . Benedic&mua Dómino.
B¡. Deo grátias.
y. Fldéllum ánima per miaericénlium
Dei rcquiésuant in pace. b). Amen.

A SEXTA
Ave, María, eto.
y. Deua, in adiutórium meam inténde.
217

B). Dómine, ad adinvándum me fes­


tina.
Glória Patri, etc. Allelúia.
Himno, Meménto, etc.,oomo ápág. 238.

Salmo 42?.
A d te levávi ócalos meos, * qni hé-
bitas in cobIís .
Ecce sicnt óculi servórum * in máni-'
bus domiuóruiu suórtun;
Sicut óculi ancíllee in mánibua dómi­
n e snffi: * ita óculi nostri ad Dóminum
Deum nostram, doñee misereátur nostri.
Miaerére nostri, Dómine, miserére nos-
tari: * quia multum repléti sumua des-
pectióne.
Quia mnltum repléta est taim a no-
etra: * oppróbrinm abnnd&ntibus, et de-
spéctio Bupérbis.
Glória Patri, etc.
Salmo 133.
Nisi quia Dómines erat in nobiB, dicat
nunc Israél: * nisi quia Dóminus erat ln
nobia.
Gum exúrgerent hómines in nos, * for­
te vivos deglutíssent nos.
Oum irascerétur furor eóram in nos, *
fórsltan aqua absorbulsset nos.
Ton-éntem pertransívit ánima nos-
248

tra: * fóraitan pertransiaset ánima nostra


Aqnam intolerábilem.
Bsnedfctns Dóminus, • qni non dedit
nos in captiónem déntibus e<5rum.
Ánim a nostra sicut passer erépta est, *
de láqaeo venántium.
Láqaens contrítns est, * et nos liber&ti
sumas.
Adiatórium nostrum in nómine D ó­
mini, ■ qni fecit ccBlnm et terram.
G lória Patri, etc.
Salm o I » .
Qui confidnnt in Dómino, sicut monB
Sion: * non commovébitnr in atérnnm,
qni hábitat in Jerúsalem.
Montes in circúitu eius: • et Dóminos
in circúita pópnli sni, ex hoc nunc et
usque in eaculum.
Quia non relínquet Dóminus virgam
peccatórnm sopor sortem iostórum: a nt
non exténdant inst.i nd iniquitátem n a ­
nos suas.
Bénefl&c, Dómine, bonis * et rectiB
corde.
Declinantes áutem in obligatiónes ad-
dúcet Dóminus cum oper&ntibns ini-
qnitátem: * pax snper Israel.
O lórla Patri, etc.
Entre año. Ant. ln odórem anguen-
tóram taórnm cúrrimus, adoleucéntul®
dilexérnnt te nimis.
240
E n el Adviento. Ant. Ne bímens, Ma­
ría, inveoiati grátiam apnd Dóminnm:
ecce concípies, et póries fílium, alleláia.
Desde N uviiad hasta la Purifloaoión.
Ant. Babnm, qnetn víderat Móy ses Lncom-
bústum, conserv&tam agnóvlmna tnam
laudábilem virginit&tem: Dei Génitrix,
iutercéde pro nobis.

Entre año y en Navidad.

C a p í t u l o (Eccli. 24).
E t radicávi in pópalo honoriflc&to, et
in parte Dei mei bseréditas illíus: et in
plenitúdine Sauotónun detóntio mea.
p). Deo grátíne.
E n el Adviento.— (Lurae, 1).
Datüt lili Dóminos Dena sedem D i ­
vid Patrie ©ine, et regnávit in domo
Jácob in ffitérnam, et regni eius non erit
ílnis. rt. Deo grátias.
y. Benedicta tu iu inuliéribuH.
f í . Et benedíctus fractne ven trie tai.
Tbeceb.
Kyrie, eléiBun. Ohriste, eléieon. K y ­
rie, eléison.
i . Dómine exáudi oratiónem meam.
. Et clamor meus ad te véniat.
Ob e m u s .

Oonoéde, miséricors Deus, etc., pági­


na 238, con la oonolusión entera: P er eúm-
dem Dóminam nostrum, etc.
Durante el Adviento.— O b ih tts .
Deus^ qui de Be&tm Mari® Virginia,
etc., oomo en Prima, pág. 231.
E n Navidad.—ORKm a.
Deus, qui ealútie ffitémae, etc., pági­
n a '¿35.
y. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R). U t clamor meus ad to véniat.
y. Benedicámus Dómino.
«). Deo grátiae.
t . Fidélium ftnimse per misericórdiam
Dei requidecant iu pace. k). Amen.

Á NONA
A ve, María, eto.
f . Deus, iu adiutórium meum intéude.
1$. Dómine, ad adinvándum me fes
tina.
Glória Patri, eto.
Himno, Meménto, etc., eomoápág. 238.
Entre año. Ant. Ptilchra es.
asi
En el Adv. Ant. Boca ancílla Dómini.
Desde Navidad hasta la Purificación.
Ant. Ecce María.
Salmo lir>.

In converténdo Dóminus captivitátem


8ion: * facti anaína sicut consoláti.
TnncreplétnmestgáudlooBUOBtruni: *
et língua nostra exultotióne.
Tuno, Aicttnt ínter gentes: * magniflcá-
vit Dóminus fácere cum eis.
Magnifloávit Dómiuus fácere nobís-
(iuui: * facti ramas lcetántes.
Oonvérte, Dómine, captivitátem nos-
tram, * sicut torrens in Austro.
Q ai séminant in lácrymie, • in exalta-
tióne metent.
Búntea ibant, et flebant* mitténtea
sémina sna.
Veniéntes ántem vénient cum exulta-
tióne, * portántes manípulos saos.
Glória Patri, eto.
salm o m .

Nisi Dóminus ffiliflcáverit, eto., pági­


na 267.
Salmo 4*7.
Beáti omnes, qui timent Dóminam, *
qui ámbulant in y u s eius.
309
Labóres mánunm toómm qnia mandn-
o&bia: * beátae ea, et bese tibi erit.
TTxor tn » aicnt vitia abándana, * in la-
téribus domos tuse.
Fílii tni aicut n o v é ll» oliv&rnm, * in
oiicúitu m«tnate to s.
Ecce aio benedioétur homo, • qui ti-
met Dóminam.
Benedícat tibi Dóminus ex Sion: * et
vldeas bona Jerúsalem ómnibus diébus
v i t ® tu ffi.
E t vídeaa fílioa flliórum tnóram, * pa-
cem super IsraBl.
Glória Patri, etc.
Entre año. Ant. Palohra es et de^óra,
filia Jerúsalem: terríbilis nt castrórum
Acles ordin&ta.
En el Adv. Ant. Ecce ancílla Dómini,
flat mibi secúndnm verbum tunm.
Detde Navidad hasta to Purificación.
Ant. Ecce lia ría génnit nobis Salvató-
rem; qaem JoAnnes vidcns exclamévit,
dicens: Ecce Agnus Dei, acaa qni tollit
pecáta mundi, allelúia.
Entre año y en Navidad.
C a p ítu lo ( EooU. 2 ij.
In platéis, sicut cinnamóiDum et bál-
wm nm aromatísans odórem dedi: qnasi
myrra elócta dedi suavitátem odóris.
258
i$|. Deo grátias.
f . Post partillo, Virgo, invioláta
ptjm i&UBÍsti.
r). Dei Génitrix, intercéde por nobis
En el Adviento (Isaiffi, 7).
Ecce V irgo oonolplet, et párle t, Fl-
l i n m . et Tocábitni noinon eius Enuná-
nnel. Bátyrum et mei cómeriet, nt gci&t
reprobáre malum, et elígere bonam.
H¡). Deo grátias.
f . Ángelus Dómini niwtáávit M aría.
ij). E t concépit de Spíritu Sanoto.

P rbobb.
Kyrie, eléiuuii. Crisle, eléiaon. K y-
rio eléiaon
y. Dómine, exáudi oratiónem meam.
i$. E t clamor mena ad te vániat.

Entre año. - Obem üb.


Famulórum tnórnin, queeuumue, Dómi­
ne, delíctis iguósce: ut qui tibi placére
deáctibuB nostris non valémus, Geni-
trloia Fflii tui Dómini nostii interc«ssió-
neealvémur. Pereúmdem Dóminam, eto.
Durante el Adviento.— O b b m u s .
Deas, qui de B e á t » Marte Yírgtuis
etc., oomo en Prim a, pág. 231.
En Favidad.—O b b m t t s .
D eas qui, salótis etórute, ele., pdgi-
a * 235.
f . Dómine exáadi oratiónem meam.
Et clHmor meus ad te véniat.
y. Benedic&mus Dómino.
b ).
Deo grátias.
Fidélium ánimee per múericórdiam
Dei requiéacant in pace. R¡. Amen.

Á v ís p e r a s
A v e , María, eto.
f . Deus, in adintórinm meam inténde.
Dómine, ad adiavándum me festi­
na. G lória Patri, etc. A llelú ia.
Entre año. Ant. Dum esset B es.
Pa ra l * demás tiempos del aüo te dicen la » mis­
m a » Jn ttfona s tU Laudas, pdgina 318 y wiyuienttt.

Salmo 409.
D ixit Dóminus Dómino meo: * sede á
dextris meis.
Doñeo pouam mimícos tuos, * scabél-
lum pedam tuórum.
Virgain viitútis t u » emíttet Dóminos
ex Sion: * domináre in médio Lnimicórum
tuórnm.
255
Tecum princípium in die virtútía tu®
in splendóribns sanctórnm: * ex útero
ante lucíferum génui te.
Jurávit Dóminus, et non pcenitébit
en n : * tn es sacérdoa in etórnam secún-
duin órdinem Melchísedech.
Dóminus a dextris tais: * confrégit in
die i r » b u h j reges.
Judicábit iu natiónibus, implébit rui­
nas: * conqnass&bit cápita in térra mul-
tórnm.
De torrénte in via bibet: * proptérea
exaltábit capat.
Glória Patri, «to.
Ant. Dum esset Bex in accúbitn suo,
nardos mea dedit odórem suavititis.
E n el titm po Paeoaal %e añade Allolú ia a l j ín de
cada A n tífon a 6 caifa V ertioulo.

Ant. L a v a eins.
Salm o <19.
Laudóte, púeri, Dóminnm: • laudóte
nomen Dómini.
Sit nomen Dómini benedíctom, * ex
lioc nanc, et usqne in scecalum.
A solis orlu usque ad occáuum, * lau-
dábile nomen Dómini.
Exeélsue auper omnes gentes Dómi­
nus, • et super ocbI os glória eius.
Quis sicnt Dóminus Deas noster, qr.i
266
ln altds hábitat, * et humilla róapioit, iu
o«b1o et in terral
SúacitanB aterra ínopem, • et de stér-
core érigens péuperem:
U t cóllocet eiun cum principibas, *
enm prinoípibue pópuli sai.
Qui habitáre faoit stérilem in domo, *
matrem fllióram letántem.
Glória Patri, etc.
Ant. L a v a eius sub cápite meo, et
déxtera illíua aiuplexábitur me.
Ant. N igra huui.

Salmo IW.
LetátuB sum in his, quffi dicta sunt
mihi; * in domum Dómini Ibimus.
Stantes erant pedes nostri, * in átriin
tuiB, Jerúsalem.
Jerúsalem, quae sdiflcátuiutci vitas, *
ouius participátio eius in idípaum.
l lln c enim asceridéTunt tribus, tribus
Dómini, * testimónium IsraSl, ad confl-
téudum nómini Dómini.
Quia illic aedorúnt sedea in iudíoio, *
sedes super domum David.
Bog&te q u » ad pacem sunt; Jerúsa­
lem: * et abund&ntia diligéntibus te.
F iat pax in virt&te tua: • et abnndán-
tia in túrribns tais.
Propter fratres meoe et próximos
meos, * loquéba pacenir de te.
357

Propter domom Dómini Dei nostri, #


quaesivi bona tibi.
G ló ri» Fatri, etc.
Ant. N igra sum. sed formósa, flliee
Jerúsalem: ideo diléxit me Bex, et in-
trodúxit me in cnbículum sunm.
Aní. Jam hyenjs tránaiit.

Salmo 1^6.

Nisi Dóminos sediflcáverit domnm, * in


vannm laboravérnnt, qni sedifluanteam.
Nisi Dóminus custodient civitAtein, *
frustra vígilat, qni ouetódit oam.
Varum est vobis ante lncem súrgere: *
súrgite postquam Bedéritis, qui roandu-
cátis panem dolóris.
Cnm déderit diléotis euis somnum: *
ecceliceréditas Dómini, fílii: merces fru-
ctus ventaría.
aicut Hugltte ln manu poténtis: * ita
fílii excuasórnm.
Beátus vir qni implévit desidérinm
snnm ex ipsis: * non confnndétnr cnm
loqnétur inimíciu buíb in porta.
O l Ó T i f t Patri, etc.

Ant. Jam hyems tránsiit, imber ábiit


et recéssit: surge, amfca mea, et veni.
Ant. Specióaa faota es.
El jomii hutruidc. 47
Salmo ( n.
L&nda, Jorúsalem, Dóminam; * l i n ­
da Deum tnum, Sion.
Qaóniam confortávit seras portáram
ta&rum: * bonedíiit fíliis tais in te.
Q ai pósnlt fines taoB puuem: * el ádipe
frnménti sAtiat te.
Q ai emíttit elóqaiam sanm térra: *
velóciter currit sermo eius.
Q ai dat Bivem sicut lanam: * nóbnlani
sicut cínerein apargit.
M ittit crystáilum snam sie.nfc hnccél-
laaf • ante fáciem frigoris eiasqu i sas-
tinébitf
Emlttet verbam «uuiu, et liquefáciet
ea: * flabit spíritus eius, et ñuent áqnte.
Qui annúntiat verbam suum Jácob: *
instítias, et iudícia saa Israel.
íío d fecit tüliter oinni natióni; * et
indicia saa non manifestAvit eis.
G lória Patri, etc.
Ant. Speciósa faota es, et suávie in
delíciis tilia, Santa Dei Génitrix.

C a p í t u l o (Eccll. 24).
A b inítio, et ante sacu la creáta sanj,
et usqae nd fatúram «eculum noa dési-
nam,et in babitatióne sanota coram ipso
ministró vi. 1$. Deo grátias.

(c) Rihlintena Naninnal rlc* P o n a ñ a


* En el adviento (Is&ise, 11).
Egrediétar virga de radíce Jesse, et
flos de radíve eiua aecéndet: et réqulé-
ecet euper eum Spíritus Dómini.
1$. Deo grátias.
H im no.
A ve, Maris stells,
Dei Mntor Alma,
Atqu e s? m p er virgo ,
F é lix c íb ÍI porto.
S um ens lllu d A ve
Gabrl^lis ore,
Funda nos ln pace,
Mutnns llcvro nom en.
S olvo v in rlu reís,
P rofer lu m en concia,
Hala n o s lrt p ello ,
Bona cu tirla pos^e.
M onslra te e is e matrera,
Suroat per te preces
? u i, pro n obis natas,
u lii esse luus.
* V irg o slnRulóris,
In ter omncB mitis,
Nos, ru lpla solutos.
M iles fac e t cáelos.
VILam prmsln pnrflrr,
Iter para lutum ,
Ut viden tes lesura
S em p er co lk e tlm u r.
S il laus Deo Potri,
Surnmo Christo decus,
S p lrllu l Sancto,
Tribu s h on or unus. A m en

Diffúsa est grátift in lábiis tnis.


R). Proptérea benedíxit te Dena in
reternum.
24»
En lis Tftpeiaa de loa fiestas titulares de la
V i r ^ m q ne no t ie n e n v o r e it o p r o p io se d io e s ie m ­
p r e e l a ig n ie n te :

f . Dignáre me, landáre te, Virgo sa­


cié ta.
R). D a mlhl virtútem contra liostea
tnos.
Entre ato. Ant. Deáta Matar.
E n la Pascua. Ant. R egin a cceli.
Desde Navidad hasta la Pnrificación.
Ant. Magnum hsereditátia myst-óriuDi.

Oándoo de la B. Virgen. (Lic. i).


So reza estando en pie, y ul co m en za r h ácese la
scSal de la cru t, Alclcndo:

M agníficat * ánima mea Dóm inam :


Et, fixultávit spíritua meus * in Deo
salntári meo.
Qnia reapéxit humllitátem n n c ill»
sute: * ecce enim ex hoo be&tam me di­
cent omnes generatiónes.
Q aia fecit mihi magna qui potens eat, *
et sanctum nomen elna.
E t miaorioórdia eius a progénie in pro-
géniea * timéntibna eum.
Fecit poténtiam in bráchio buo: * di-
apérsit anpérboB mente cordis aui.
Depósuit potóntea d e sede, * e t exal -
tá v it húmiles.
361
Esarióntes im plé vi t bonis: * e t divites
dim lsit m inea.
Snscépit lartiéL púerum aunio, * recor-
dátas misericórdi» s o » .
S ica t locútaA est nd patres nostros, •
Ábraham , et aémini eiua in amonla.
G ló ria P a tri, etc.

£1 que rezire devotamente est* Cántioo gana


cada T e z qne lo hioieie la Indolgenoia de 100
día* nonneaida por 8. S. León X II.

Entre año. Ant. Beáta M ater, et in-


tácta V irg o , gloriósa R egin a mundi, in-
tercéde pro nobie ad Dóminum.
En la Patona. Ant. Regina, eto., pá­
gina 231.
En el Adviento. Ant. Spíritns, etc.,jp<£-
ffina 231.
Desde Navidad hasta la Purificación.
Ant. Magnnm haereditábia myatérium:
templnm D ei faetus est úterua nesciéntia
virnm : non est pollútus ex ea carnem
asuúmens: omneagenteavénientdicéntes:
G ló ria tibi, Dómine.
Lot P a s o s a y Oekmub como en Lau-
des, p&g. 231 con la» conclusiones breves.
Á COMPLETAS
A ve, María, etc.
Oonvérte nos Deua salatárienoater.
R¡. Et avérteiram tuam a nobis.
y. Deus iu adiutórium meum intónde.
r . Dómine, ad adiuvándum me fes­
tina.
G ló ria P atri, et<!. A lle lú ia .
Salmo 128.
Supe expugnavérunt me a iuventúte
mea, * dicat nunc Israel.
Sape expugnavórunt me a iuventúte
mea: * éteqim nou potuórunt mihi.
Supra dorsum meum lubricavérunt
poooatóres: * prolongavórunt iniquit&-
tem suam.
Dóminus iustns concídit cervíoes peo-
catórum: * confundántur et convertántnr
letrónum omnee qai odórunt Sion.
Fíat sicut foBnnm tactórum, * quod
priúsquom avellátur exáruit:
D e quo non implévit manum suam,
qui unetib, * et einum auum qui manípu­
los c ó llig it.
E t non dixérunt qui pr«eteríbant: Be*
nedíctio Dómini super vos; * benedíxi-
mus vobis ln nómine Dúmini.
Glória Patri, oto.

© Biblioteca N acional de E sn añ a
Salmo 4».

De profúndis olamávi ad te, Dómine: *


Dómine, exáudi vocem meam.
Fíant áurea t u » intendéntes, * in vocem
-deprecatiónia mecB.
3i iniquitátes observáveria, Dómine: *
Dómine, qnia sustinébitf
Qni a apud te propitiátio est: et propter
legem tuam soatinni te, Dómine.
dualínuit ánima mea ln verbo éius: *
sperávit ánima mea in Dómino.
A uustódia matutina naque ad noctem,*
speret Israel in Dómino.
Quia apud Dóminum misericórdia, •
et oopióaa apud oum redémptlo.
E t ipse rédimet Israel, * ex ómnibus
iniquitátibuB eius.
Glória Fatri, etc.

Salmo 430.

Dómine, non est exaltátam cor meum: *


neqne elátiaunt óculi mei.
Ñeque ambulávi in magnis: s ñeque
in mirabilibus anper me.
Sinonhumíliter sentiébam: • sed exai-
távi ánimam meam.
Sicut ablactátus eet super matre ana, *
ita refcribútio in ánima mea.

© Biblioteca Nacional de España


364
Speret Iartól in Dómino: • ex hoc
nnno, et nsqne in síeculnm.
G loria Patri, etc.
Himno, Meménto, pág. 238.
Entre año y en Navidad.

C a p í t u l o fEooli. 24J.
E g o M ater p u lch re dilectiónie, e t ti-
mórifl, et agnitióniá, et sancto spei.
b). Deo grátiaa.
f . O ra pro nobis, Sancta Dei Géni-
trix.
15). U t d ign i efflctámar promissiónibas
Christd.
E n el Adviento. (lenice, 7).
E cce V irg o concípiet, et páriet fllia m ,
e t voc&bitur Emmánuel. Bútyrnm, et
mei cómedet, nt Bciat reprobáxe malam,
etelígere bonam. 15). Deo gr&tias.
y. Á ngelas Dómini nnntiá,vit M a ri».
1$. E t concópit de Spíritu Soneto.
Entre ano. Ant. Snb taum presidium.
Tiempo Patcual. Ant. Regina coeli.
En el Adviento. Ant. SpíritoB Sanctus.
Desde Navidad harta la Pnrifioaoión.
Ant. Magnum heredib&tis mystérium.
O á n t t o o d a S im e ó n . (Lúe,
Se canta A r©¿« esla n d o o n p ie, y al em p eza r hácese
la seAal de la cruz, diciendo:

Nono dimíttis servum tuam, Dómine, *


Becúndnm verbum tnum in pace.
Quia vidórunt óouli mei * ealnt&re
tuam.
Quod parásti * ante f&oiem ómnium
popnlórnm.
Lumen od revelatiónem géotiam , * et
glória plebis t u » Israel.
Glória Fatri, etc.
Entre año. Ant. Snb tnum presidium
confúgimus, Sancta Dei Génitrix: nos-
tras deprecatiónes ne despícias in neces-
sitátibus, sed a perícnlis ennetis líliera
nos semper, Virgo gloriósa et benedicta.
Tiempo Pasoual. Ant. Begína ccbIí , l e -
táre, allelúia: quia quem merufsti por-
l áre, allelúia: resurréxit sicut dixit, ul-
lelúia: ora pro nobis Deara, allelúia.
Adviento, .Aní. Spiritus Sanctua in to
descéndet, María: ne tímeas, habébia in
útero Fílium Dei, allelúia.
Detde Navidad hasta la Purificación.
Ant. Magnnm hereditátis mysfcérinm:
templnm Dei facbus est úteros nesciéntis
virum: non est pDllútug ex ea oarnem
ase
afwtimfmB: omnes gentes vónient, dicén-
tes: Glória tibi Dómine.
PliEOES.
Kyrie, eléison. Cluiste,eléison. Kyrie,
eléison.
f . Dómine exáudi oratiónem meam.
R). E t clam or raeos ad te véniat.
Untre año.— 0&EM.U8.
Beátw et glorióse semper Virginia
Mari®, qusBBumus, Dómino, intercéaaio
glorióaa nos piótegat. et ad vitam per-
dúcat atérnam. Per Dóminum nostrnm
Jeanm Christum Fílium tunm: qui te-
onm vivit, etc.
En el Adviento.—O b e m u s .
Deas, qai de B. Maríee Virginia áte-
ro, etc., pág. 231 con la conolutión entera,
per eúmdem Dóminam nostrum, etc.
Desde Navidad hatta la Purificación.

Obem us.
Deus, qai salátis setórn®, etc., página
235 con la conclusión entera: sasdpere
Dóminam nostrum Jeanm Christum F í­
lium tuum qai tecam vivit, eto.
y. Dómine, exáudi oratiónem meam.
r). E t clamor meus-ad te véniat.
y. Benedic&mus Dómino.
B¡|. Deo grátias.
B e n d i c i ó n . Benedícat et cuatódiat
nos oíd ñipotena et míaéricora Dóminna,
Pator, et Fíliua, et Spiritue Sanotus.
H). Amen.

A q*{ II reta tina de lo* Antífontis t¡uo le hallan


en la pdg. 233 dtepuS* de Laudes, tegun el tiempo, y
dttpuit de haber diaho: Divínnm a jU iiu m m í-
neat seiaper n o b ls ciu n , it. Amen, ae reza en secre­
to el Pator, Ave, Credo, oto. y el Saorotantai.

SacrosántoetindíviduffiTriiiitAti, era-
cifixi Dómini notri Jeaa Uhristi hurnani-
té ti, beatÍMimae et gloriosafsimoD sempér-
qae Virginia Mari® fncúndce integritáti,
et ómnium Sanctórum univeraitáti, ait
aempitérna lana, honor, virtua et glória
ab omni creatúra, nobisqao romisaio óm-
.nium peccatórnm, per infinita a «c u la effi-
calórum. R). Amen.
f. Beáta viscera M a ris Virginia, q u e
portavérnnt setérni Patria Fllium.
r). Et Hftáta úbera, q n e lactavérant
Ghristum Dóminnm.
Pater, Ave.
VISPERAS DEL DOMINGO

Pater noster, A ve, María, ('en tecretoj.


t - Deua, in adiutórium meum inténde.
n). Dómine, ad adiuvándum me festina.
f . G lória Patri, ote. Allelúia.
Dctát el Domingo de Septuagésima hatta el Sá­
bado Santo ea vet dt A lleluia te dice:
Laus tibi, Dómine, Rex eetérnee glóri®.
Ant. Dixit Dóminus.
Salmo 100.

Dixit Dómiuua Dómino meo: pig. 254.


Ant. Dixit Dómiuus Dómino meo: ra-
de a dextria raéis.
Ant. Fidélia.
Salmo lio .

Confltébor tibi, Dómine, in todo corde


meo: * iu coneílio juatórnm, et congrega-
tióne.
Magna ópera Dómini: * exquisita in
omnes volnntüten eius.
Ooiifésaio, et magni0céntia opua eina: *
et juatitia eiua m&net in atecnlnm saeculi.
Memóriam fódt mirabíliuw suórum,
369'
míaéricora et miserátor Dóminus: * escam
dedit timóntibna se.
Memorerit in sseculuin testaménti sui;
* virtútem óperum suórum annuntiábit
pópulo euo:
U t (lot illis hcBreditAtem géntinm: *
ópera míinuum eius véritas, ét iudlcinm.
Fulélia ómnia mmidAta eius: conflrmá-
ta in sffloulum bsbcdI í : * fkcta iu veritáte
et eoquitáte.
Sedemptiónem miait pópulo sao: *
mandávit iu aetérnum teataméntum su-
um.
Sanotnm et terrfbile (te inclina la ca­
beza) nomen eius: * initium aapiéntife ti-
mor Dómini.
IntelléctuB bouus ómnibus faciéntibus
oum: * louddtio eins manet in sscnlum
seeculi.
Glória Patri, etc.
Salmo m .
Beátus vir, qui timet Dóminum: • in
mandátis eina volet nimia.
Poten» in temí erib seiueu eius: * ge-
nerAtio rectórnm benedicétnr.
Glória et diviti® in domo eiuB, • et
iustítia eins manet in afficnlnin sseculi.
Exórtum est in ténebrialumen rectis: *
mieéricors, et miserátor, et iustns.
Jucúndus homo, qui miserétar et cóm-
370
modat, dispónet aermónee auos in indi­
cio: * qniftic eptérnnm noncommovébitur.
In memória setém a erit juntas: * ab au-
ditióne m ala non timébit.
Parátnru cor eius speráxe in Dómino,
conflrtnátnm est cor eins: * non commo-
vébitur, doñee despíciat inimícoa anos.
Diepérsit. dedit panpérlbns: inatítia
eius manet in asculum eeeculi: * cornu
eius exAltábitnr in glória.
Peccátor vid éb it, et irascétnr, dénti-
bns h u ís freraet et tabéscet: * desidérium
poceatórum porfbit.
G lória P a tri, etc.
Ant. In mandAtis eius cap it nimis.
Ant. S it nomon Dómini.
salm o i i ¿.
Landáte, púerl. Dómlnnm, dpág. 205.
Ant. S it nomen Dóm ini benedíctum in
seecula.
Ant. N os qui vívtmua.
Salmo 113.
In éxitu Israel de -® gypto. * domtis
Jácob de pópulo bárbaro:
Facta est J tid ea sanctiflcátio eius, *
Israel potistas eius.
M aro vid it, et fugit; * Jordánis convér-
tsuBesl retrórsum.
271
Montes exultavéruntut arietes: et cal­
les BÍcul Bgni óvium. .
Quid <“9t tibi, mnre, qnod fngístif ' e t
tn, JordAnis, quia convérans 68 retrór-
snml
Montea exultáetia sicut arietes, * et
colles sic.nt ngni óvinml
A f&cie Dómini mota est térra: • a fft-
cie Dei Jftcob.
Qai convértit petram in stngna aqná-
rnm, * nt rupem in fontea aqüAram.
Non nobis, Dómine, non nobis, * sed
uómini tuo da glórinm.
Super misericórriia tna, et wsritAto tna:
* neqn&ndo dicant gentes: U b i est Dens
eórnml
Dens &utem noster in ccbIo : * ómnia
queecúmque vóluit, fecit.
Simulácra géntium argéntum ei án-
rum, * ópera rafirunm hóminam.
■ Os habent, et non loquentnr: * óculos
hnbent, ot non vidébunt.
Áurea habent, et non Audient: • nares
habent, et non odor&bnnt.
Manas babent, et non palpábunt; pe­
des habent. et non ambulábunt: * non
clnmábnnt in gúttme suo.
Símiles lilis fíant, qni f&cinnt en: * et
omnes qni confidnnt in eis.
Domas Israel sperávit in Dómino: *
adjútor eórnm, et protéctor eórum est.
27!í

Domus Áaron sperávit Lu Dómino: *


adiútor eórum, et protéctor eórum est.
Qni timont Dóminum, aporovcrant in
Dómino: * adjútor eóram, et protéctor eó­
rum est.
Dóminos memor fnit nostri: * et bene-
díxit nobia.
Benedíxit dómui Israel: * benedíxit dó-
mni Áaron.
Benedíxit ómnibus, qni timent Dómi­
num, * puBÍllis cuín luajóribus.
Adjíciat Dóminus super vos: * Buper
vos, et super fílios vestros.
Benedícti vos a Dómino: * qni fecit
cffilum et terram.
Gffilum cceli Dómino, * terram óutem
dedit fíliis hóminum.
N on mórtui landábunt te, Dómine: *
ñeque omnes, qni descéndunt in infér-
num.
Sed nos, qui vívimns, benedicimns D ó ­
mino, * ex hoc mine, et nsque in ssecn-
lom. G lória Patri, etc.
Ant. Nos, qui vívimns, benedicimns
Dómino.
En algunos Domingos en lugar del Sal­
mo, In éxitu, se canta Landáte Dóminam,
omues geutes, etc., pág. 240.
C a p ít u lo . (2 Cor. i).
Benedictos Dena, e t P a ter D óm ini nos­
tri Jeen Christi, P a ter miserlcordiárum,
et Dens totíns consolfltiónie, qn i coubo-
látnr nos in omni tribulatióne a ostra.
H¡). Deo gr&tías.

Himno.
Lucís Creátor ó p llioe,
Luc«»m dlóru m proíorcn ».
Prlm ó rd lis lucia novre,
Mundi paran* orígin om .
Qui mane Júactum v ta p erl
Diera vocá ri praeolpU,
lllá b itu r leirum cháos,
Audi preces cum flóllfeutf.
N e niens sravélu crim in e,
V ltM s Ite x u l m u ñ ere,
Dura n ll peren n e cógllat,
S «»4 o u e cu lpia (lllga t.
C o lé s le p u ls c tó tllu m ;
VilAIn tolla! p re m lu m :
Vlifrn u s orane nóxlurn:
Pnrgóm us om n e péaalmum .
• P resta , Pater pIJssIme,
Pnlríquo e o m p ir Unica.
Cuín Spiritu Paráclito,
R egianü peí' omnp grecnluin.
Amen.

f . Dirlg&tnr, Dómine, orétio mea.


Siont inoénsam ln oonspécta too.
Aquí los cantores entonan la Antífona propia.
Oántloo de la B. Virgen. Luc. 4.
Magníficat, eto., oomo dpdg. 260.
£f i<men intim ido.
174
8a repite la Antfíbn» 7 luego te dice «1 Oremu»
propio.
f . Dómine, exáudi oratiónem meam.
tú. E t clamor meas ad te véniat.
y. Benedicámos Dómino,
tí). Deo grátiati.
V. Fidólium ánima per misericórdiam
Dei reqniéscant in pace. 1$. Amen.
SALMOS
PARA ALGUNA FIESTA DEL AflO

Salmo 116.
Laudáte Dóminam, eto., pág. 240.
Salmo I?!1.
D e profttndia clamávi, eto., pág. 263.
Salm o i:*1.
Meménto, Dómine, David, • et omnig
mansuetúdinia eius.
Sicut iurávit Dómino, • votum vovit
Deo Jacob.
Si introíero in tabérn&otilnm domna
une®, * si aacéudero in laclilm atrati mei:
Si dédero somnnm ócülia meia, * et
•p&lpebris meia donnitatiórem;
Et. réqniem tempórlbns meia: doñeo in-
véniam locum Dómino, * tabern¿cnlum
Deo Jacob.
Ecce audívimus eam in Éphrata: * in-
véuimuR eam in campiB sylvw .
Introíbimua in tabemAcalnm eius: *
adorftbimus in loco, ubi ntetérnnt pedee
eius.
Surge, Dómine, in réqniem tnam, *
tu, et arcaaanotiflcatiónia tue.

D í K W / 3 f—o n o n íi
278
Sacerdótes tai indnántar instítiam: •
et sanoti tai exúltent.
Propter David, servum tuum, * non
avértae fáciem Ohristi tui.
Jurávit Dóminus David veritátem, et
non frustrábitar eam: * de fractn ventrís
tui ponam auper sedem tuam.
Si oustodierint fílii tai testaméntnm
meam, • et testimónia mea hoc, qw e do-
cébo eos:
E t ñ lii eóram naque in seoalum , * ae*
débunt super sedem taam.
Qaóuiam elégit Dóminus Sion: * elégit
eam in hahitatiónem sibi.
HeBcréquies mea in sceculum eeeculi: *
hic habitáoo, quóniam elégi eam.
Víduam eiua beuedícens benedloam: *
pánperea eins saturábo pánibaa.
Sacerdótes eius índuam salutári: * et
sancti eiua esnltatióne exultábunt.
lila c prodficam cornu David: * paré vi
lncérnam Ohrieto meo.
Inimícos eins índuam confnsióne; • nn-
per ipsam áutem efflorébit sanotLflcátio
mea.
G lória Patri, eto.
Salmo lis.
Orédidi, propter quod locútus som: *
ego áutem homiliátas sam nimia.
Ego dixi in excéssu m eo:• omnis homo
mendaz.
277
Quid retrlb u a m Dómino, * pro ómni­
bus, quse retríbuit mihif
Oálioem salut&ris accípiam: * et no-
men Dómini iuvocábo.
Vota mea Dómino reddam coram omni
pópulo eius: * pretiósa in coospéctu D ó­
mini mora sanctórum eius.
O Dómine, quia ego aervus tune: * ego
servns tnus, e t fíliua au cíll® tuse.
Dirupígti vincula mea: * tibi sacriflcá-
bo hóstiam láudie, et nomen Dómini in-
vocébo.
V ota mea Dómino reddam in con-
spéctn omina pópuli eius: * in áfcriis do-
mus Dómini, in médiotui, J e rí salem.
G lória Patri, etc.

Salmo 1£i.

In oonverténdo Dóminus, eto., pdgi-


aM 251.
Salm o IM.

Dómine, probáati me, et oognovísti


me: * tu coguovisti sessiónem meam, et
resurrectiónem meam.
IutnllexÍBti cogitatiónes meas de Ion-
ge: * sémitam meam, e t funículum meum
investirás ti.
E t omnes vi as meas prsvidísti: * quia
non eat sermo in l í n g u a mea.
278
Ecce, Dómine, tu oognovísti ómnia,
noviseima et antiqoa: * tn formásti me,
et posuísti super me manum taam.
Mir&bilis facta est soiéntia tna ex me: *
confoitáta est, et non pótero ad eam.
Quo ibo a spíritn tuol * et quo a f&cie
tua f&giaml
Si ascéndero in ccBlum, tn illic es: #
ei descéndero in inféra am, ades.
Si súmpaero penuas meas dilúcnlo, *
et habitávero in extrémis maria:
Étenim illuc manos tna dedúcet me: •
et tenébit me déxtera tua.
Etdixi: Fórsitan ténebr® conculcábnnt
me: * et noz illuminátio mea in delíciia
meis.
Quia ténebro non obscurabúatur a te,
et nox sicut dies illuminábitur: * sicut
ténebr» eius, ita et lumen oiu».
Quia tn possedísti renes meos: * sasce-
písti me de útero matris m e».
Uonfltébor tibi, quia terribíliter ma-
gniñcátus es: * mirabília ópera tua, et
Anima mea eognóseit nimia.
Non est occultáfcum os meum a -te,
quod fecísti in occúlto: * et substántia
mea in inferióribus térra).
Imperféotum meum vidérunt óeuli tni,
et in libro tuo omnes scribéntur: * dies
formabúntur, et nemo in eis.
Mibi üutem nimis houorificáti suut
27®

amfci tui, D eas: * nimia oonfortátns est


prinaip&tas eorum.
Dmumerábo eos, et aaper arénam mul-
tiplicabóntur: •e x u n é x i, et ádhac sum
tecum.
Si ocoíderis, Dens, peocitóres: * v iri
aónguinnm, declináte a me:
Quia dícitis in cojntatióne: * acofpient
in vanitáte civitátes tuas.
Noune qui odérunt te, Dómine, óde-
ramt • et auper inimíoos tuos tabeecé-
hamt
Perfócto ódio óderam illos: * et inimí-
oi facti sunt mihi.
P rob a me, Dens, e t Bcito cor meum: *
iotérroga me, e t oognóaoe sémitas meas.
E t vide, si via iniquitátis in me est: *
et déduo me in via atérna.
U lória Patri, etc.
v Salmo 137.
Coníltébor tibi, Dómine, in toto corde
meo: quóniam aadisti verba oris mei.
In conspéotu A n gelóru m psallam t i­
bi: * ador&bo ad tem plam Banctum tuam,
e t coníltébor nómini tno.
Super miserioórdia tua, et yeritáte
tua: * quóniam magniflcásti auper omne
nomen aanctum tnum.
In quacrúmqne die invocávero te, exán-
d i m «: • m nltaplicábis in ánima mea vir-
t&tem.
Oonllte&ntur tibi. Dómine, omnee reges
térra: * qnia andierunt ómnia verba oris
toi.
. E t cantent ln vlis Dóm ini: * qaóniam
magna eat g ló ria Dómini.
Qnóniam explana Dóminna, et hn-
mília réapicit: * et alta a longe eognóseit.
Si ambnl&vero in médio tribulatiónis,
vi vifleábis me: * et super iram inimicóram
meórum exteadfsti manum tnain, et sal
vmn me fecit déxtera tua.
Dóminna retríbuet pro me: * Dómine,
miaericórdia tua in saculum: ópera mft-
nuum tuárum ne despícias.
Glória Patri, etc.
salmo 110
A d Dóminum, enm tribulárer,] clamá*
vi, etc., pág. 243.
Salmo f:tO
Eripe me, Dómine, ab hómine malo: #
a viro lniquo éripe me.
Qni cogitavérunt iñiqcitátes in corde:a
tota die (vmst.itnóhant, prsnlia.
Acaérunt 11liguas snassicut serpéntis:*
venénum áepidum aub l&biia eórum.
Ouatódi me, Dómine, de mana pecutt-
tórie: • et ab hominibns iníquia éripe me.
Qui cogitavérunt aupplant&re gressos
meos: * abacondéront eupérbi lAquemn
281
E t fuños extendérunt in láquenm: *
ja it a iter scáadalnm poauémnt mihi.
D ix i Dómino: Deas meas es tu: • exáa-
di, Dómine, vocem depreeatiónis m es.
Dómine, Dómine, virUis aalútui m e »:
* obumbrásti super caput meum in die
belli.
N e tradas me, Dómine, a desidério
meo, peccatóri: * cogita vérnnt con tram e,
ne derenlínqnaa me, ne forte exalténtur.
Oapiit circáitus eórum: * labor labió-
rum ipsórnm opériet eos.
Oadent snper eos carbónes, in ignem
delicies eoB: * ln mlsériis non subsístent.
V ir linguósua non dirigétur in teira: •
virum iijjústuin m ala nápient in intérifcu.
Oognóvi, quia fáoiet Dóminos iadf-
ciam inopia, * et vindictam pánperam.
Verú ntam en juati oonfltebúntnr nómi­
n i tuo; * et habitábunt recti cum vultu
luo.
G lória, etc.
Salm o 440.

Dómine, clam ávi a<l te, exáudi me: *


inténde voci m ee, cnm clam ávero ad te.
D irigá ta r orátio mea, sicat incénsam
in conspéctu tno: * elevátio mánaam
meárurn sacrifícium vespertlnum.
Pone, Dómine, cuetódiam ori meo: •
et óstáum circumstántise lábiis meis.
283
Non deolinea cor meam tn verba mall-
tiffi, * ad exousándas exonsatdónes in pec-
cátu.
Onm homínibne opérantibns iniquitá-
tem: • et non commnnio&bo oam eléctia
eórum.
Corrípiet me j astil s in misericordia, et
increpáDit me: * óLeum autem pecoatóris
non impínguet capot meam.
Quóniam Adhnc, et nrAtio mea in bene-
plácitis eórum: * absórpti suntjunoti pe-
tro júdicea eórum.
Audieut verba mea, quóniam potué-
runt: * edout cra«aitúdo terree erúpta eat
super terram.
Dissip&ta snnt oasa nostra seous infér-
num: * quia ad te, Dómine, Dómine,
óouli mei: in te eperAvi, non ánferae áni-
TBfttn meam.
Custódi m ea láqueo, quem statuérunt
mihi: • et a so&ndalis oper&ntinm iniqni-
tátem.
fladant in retiácnlo eiua peccatóres: •
singuláriter snm ego, doñee tránseam.
Glória, eto.

Salmo 141.

Yoce mea ad Dóminum clamávi: * vo-


oe mea ad Dóminum úeprecátiiu sum:
Effándo in oonapóctu eiaa oratiónem
283

meam, * et tribniatiónem meam ante ip-


aum pronúntáo.
In (faflciéndo ex me spíritnm meum, •
et ta cognovisti aémitas meas.
ln vía hac, qua ambulábam, * abaoon-
(lémut láqueum inibi.
Considerábam ad déxteram, et vidé-
bam: * et non erat qui cognóeceret me.
Périit faga a me, * et non est qui re-
qulrat ánimam meam.
Clamáyi ad te, Dómine, * dixi: T a es
upes mea, pórtio mea in térra vivéntium.
Inténde ud deprecatiónem meam: *
quia humiliátus sum nimia.
Libera me a persequéntibus me: * quia
confortáti aunt super me.
Rduc de miRtódia ánimam meam ad
conflténdum nómini tuo: * me expéctant
justi, doñee re tribu as mihi.
G lória Patri, etc.
Salmo HV.
Exaltábo te, Deus meus Bex: * et be-
nedicam nómini tao in saoulam , et in
seeuulum eeeuuli.
P er síngalos di es beuedícam tibi: • et
laudábo nomen tuum in saoulum, et in
sfficulum sseculi.
Magnus Dóminus, et laudábilis nimis:
*Bet magnitúdinis eiua non est finia.
Generábio, et generátio laudábit ópera
tua: • et poténtiam tuam pronontiábunt.
384
Magnifloóntiam g ló ria sanotitátia t a »
loqnéntur: * et mirabília toa narrábunt.
E t virtútem terribílinm tnórnm dicent:
* et magnitúdinem tuam narrábunt.
Memóriam abundántiee auavitátia tuse
eructábunt: • et juatítia tua exultábunt.
Miserátor et miBéricors Dóminus: *
pátiens, et multum miséricora.
Snávia Dóminus univéraia: * et mlae-
rutiónea oiue super ómnia ópera oíub.
Gonflteántur tibi, Dómine, ómnia ópe­
ra tua: * et aanoti tai benedlcunt tibi.
Glóriam regni tui dicent: * et potén-
tiam tuam loquéntur.
U t notam fáciant fíliia hóminum po-
tóntiam tuam: * et glóriam magniflcéntieB
regni tui.
Beguiuu liuum, reguuiu óuiuiuiu a»ou-
lórnm: • etdominátio tuam omni genera-
tióne et generatiónem.
Fidélis Dómintia in ómnibua verbia
huís : * et Banctua ln ómnlbue opéribua
8UÍ8.
ÁlJevat Dóminusonmea, quicóm m nt:
* et érígit omuea elíaoa.
Oculi ómnium in te sperant, Dómine: *
et tu das eecam illórum m témpora op-
portñno.
Áperia tu manum tuam: * et imples
omne ánimal benedictióne.
Jostras Dóminus in ómnibus viis snis: *
et aanotua in ómnibuB opóribus auia.

Prope eat Dóminna ómnibus invooántí-
bus eam: * ómnibus mvoc&nttbna enm
in veritáte.
Volantátem timéntium se fáciet, • et
depreuatióneui eórum exáudiet, et salvos
f&cieteoa.
Onstódit Dóminus omnes diligéntca
Be: * et omnes peocntóres dispérdet.
Laudatiónem Dómini loqnétar os me-
n n : * et. benedfnat oranis caro nómini
sancto eius in ssoulnm, et in saealnm
RffiOUli.
Glória Patri, etc.
SALMOS É HIMNOS
PARA LAS VÍSPERAS DE TODO EL AÑO

C O M Ü lf
De los Santo* Apóstoles y Evangellatai
Dícese Común de un Sanio, el oficio de un
Apóstol, de un Mártir, eto., cimnrto dicho Santo
no tiene Ofloio propio.
Las primeras vísperas son las que se dicen en
el día anterior & lo flostadol Sauto. Las sngim-
d u , son las de la tarde del día de la fiesta.

rn n tB R A s t Ispbbab

Los cuatro primeros Salmos, pág. 268.


E l quinto, Laudáte D ó m in u m ,;^ , 240.
Himno.
Exúltet (irbi9 ¿íámliin:
C c B liim r e s ú l t e t lá u d ilm n ;
Apoetolérum glórimn
Tellus et iwtra crincinunt.
V ob stBculdrum Jitdicea,
Et vera muurti lúmiiia,
Votis procánmr córdium,
Audite voces súpplicum.
Qui templa cceli olfiuditie,
Serásque verbo «¿ Iritis ,
Nos a retftu nóxios,
Solví inbéte, qusamnus.
Pneolpta quorum prótinuí
Ltfngnor, uinaque MDtiuiik
Sánate mentes 'inzuidas:
Augéte nos virtútihus.
Ut, onm redlbit Axbiter
In fine Christua sscnli,
Nos sempitémi efindii
Conoédftt esae compotes.
Patri, «im ílque Filio,
Tibíquc, Sánete Spfritas,
Sicnt fuit, sit ilígiter
Soonlum peronme glória. Amen.
y. Inomnem terram exívit sonus eóram.
ty. B t in fines orbis terree yerba córnm.
SKOUNDAB VÍSPERAS
D ixit Dóminus, pág. 254.
Landáte, paeri, pág. 255.
Orédldl, propter, pdg. 276.
In converténdo, pág. 251.
Dómine probtoti me, pág. 277.
Himno, Uxáltet, como arriba.
f . Annuntiavérnnt ópera Dei.
i$. E t focta eiua lntellexérunt.

O O M tN
D e los I t o i . A póstolas y E v a a g i l l i t u .
En el tiempo Patatal.
FBIH BKAB VlSPEKAS
Los cuatro primeroi Salmo», pág. 268.
-El quinto, Laúd Ate Dóminam, pág. 240.
Him no. ,
Tristro crant Apóatoli
De Chriati acerbo f únere,
Qnem niorte crudnlfaaima
Serví oecárant (irp ii.
Sermóne verax Angelus
M ullíribna predixCTit:
Mox ore Christns gáiidium
Grcgi faret Fi'lélinm.
Ad ánrloa Apóstalos
Currimt statiis dum uiintla,
IOffi micántin Olivia
Chriati tenent veatfgia.
Q aliló» ad alta móntium
Se oónferant Apóatoli,
J e s ú q u e , v u l l u óiu jiu tés,
Almo beántur ldmine.
U t sis perénne méntibng
Pssohále, J bsii. gándJnni;
A morte dita crfmiuum
Vi tro ronátos líboro.
Dea Pstri sil glória,
Et Filio, qui a mdrtniB
Surréxit, ao Paráclito,
In sempitérnn sfficula. Amen.
Desde l i Akenaiiím lio-iln Pf.ktecostkh en lu ga r d e
• s i» Olí Ira a «Mirofn fie o P a i r i t t i r , g « dlrli Ia sig u ie n te
en eaie H im no y en iodos los dem ás del m ism o m e­
tro.

J m u , tib i sit glória,


Qui rictor in o c B ln m ie d ls ,
Cara P*bre et simo 6píribu,
In s e m p it e r n a u e c u lo . A m e n .

f . Sancti et iasti, in Dómino gandéte,


allelúia.
288
1$). Vos elégit Deo 8 in hnredit&tem bí-
bi, allelúia.
SEGUNDAS TlSPBSAS
Los Salmos oomo en las segundas Víspe­
ras fuera del tiempo Pasoual,pág. ¡¿87. E l
Himno oomo arrúa.
7 • Pretióaa in congpéotn Dómini, alle­
lúia.
1$. Mora Sanctóram eins, allelúia.

COMÜN
Se nn Santo Mártir.
P B IM B H A ti Y lS P E B A S
Los ovatro primeros Salmos, pág, 268.
E l quinto, Landáte Dóminam, pág. ¿
‘ V).

• Himno.
Deua tiiórnin mílitum
Sorn « t corÓQft, pramium,
Láñelas cnnlutea Mártyris
Absdlve nexu criminia.
Hic uemp* mundi giadin,
Et blanda frdudnm pébnlft
Imbúta folie diputan*,
Pervénit ad ccBléstia.
Panas o D c ú r r it fórtiter,
Et. Riiatnlit. r ir íL it e r ,
Fund¿nMue pro ta sángoinezn,
«lona pÓMÍdet.
Ei )u im 19
Ob hoo preoátn afippUoi
Te pósoimng, pifaaiinA:
In fioo triúmpho Mtfrtyris
Dim ítto noxani eérrulia.
Laus, et perénnia glória
Fatrl a l a t a ñ e Filio,
Sanoto simal Paráclito
In sempiterna Heecula. Ameu.

En el (tempo ¡‘ttxntaí.

Deo Fatri git glória,


Et Fflio, qui a mórtuia
Snrréxit, ac Paráclito
la sempiterna «acula. Ameu.

f . Qlória et houóre coronásti enm,


Dómine.
i$). Et constitalatl enm super ópera
infamara ta&rum.

BEGUNDA8 VÍ8PEHA8

Los cuatro primeros Salmos, p¿g. 268.


E l quinto, Crédidi, propter, pág. 276.
Himno, como en lasprimeras Vísperas.
f. JastQB nt palma florébit.
1$. Sicut cedras Líbani multiplicAbi-
tnr.
ooM üy
De on h s to M trtir.
E n el ti empo P a i o u a l .

PBIM EBAB VÍSPERAS


fíomo en la pág. 289.
f . Sancti et ineti, in Dómino gaudóbe,
allelúia.
b). V os elégit D eas in heredit&tem
sibi, allelúi».

SECUNDAS VÍSPERAS

L o » Salmo* i Himno« como arriba en la*


primera* Vüpera*, fuera del tiempo P a t­
ena!.
Pretiósa in conspéctu Dómini, a lle ­
lúia.
£|. More Sauotórum eius, allelúia.

COMÚN

De varios Santo* Mártirea,


PR 1M IB A B VlBPKEAB
Lo* cuatro primero* Salmo», pdg. 268.
E l quinto, Land&teDóminam, pág. 240.
Himno.
banotórum m óritis Inolyta g&tidia
P a n a m o s , aftcii, géstaqne fórtia:
Oliscona fort áuimiui prómure cántibua
Viotórum geimo óptinmm.
IIi aunt, qiiOM fatiiu inundas abhórrnlt:
Hnnc fritctu vácuum, flóribua áridmu
<Juutempsérc tui uóminia rtaaci'la.*,
,I k8U, K c x hone CcBlitum.
lii pro te furia», atque minan truoea
Cftleárunt hómiouni, aavaque vérbem:
Hici oessii lácurans fórtiter ringula,
N ími earpait penetrália.
Ctedúntur gládiia moro liidéntiuni:
Non iniiraiur rtoonat, uou qrarim óuia:
St»d corde im pávido rnoui* beuo cAnaeia
C ou rfrvai pAtiéntiam.
Qnm vox, qmn potarit língna r#*t¿x«r«,
Qmu tu iiiartyribiis wtiuern pneparasT
Rnliri nam f i n i d o aánguiiio rtilgidia
CLnguiit témpora ííureie.
Te, ffiininiH o Déitos, iluaque póauimua,
U t culpas ábigaa, nóxia aúbtrahaa,
l>(«s iiacem fánmlis, ut tib i glóriam
Annrirnni ¡11 Mirinm cftiiant. Ainm.

y. Ltetároini in Dómino, et exultóte


iusti.
i$. Et eloriAmini orniies recti corde.
E n 1a* segunda* VUpera* como en la*
primeras; pero el quinto Salmo et Créilidi,
propter, pág. 270.
f . Exultábunt Sanuti in glória.
1$. Lietubfiutur in cubílibun buíh.
O O M flN
De varios Bantoa HArtlrea.
Bn «1 tiempo Patatal.

PRIM ERAS VlBPEBAB


JjO* cuatro prim ero» Salmos, pág. 21W.
K l quinto , LaudáUs D 6 uiiimui,p(%. 240.
Himno.
Kcz glorióse Mártyrnm,
Coróua cpiifílóut/iiiui,
Qui respiiémes tóm a,
rerdúclA ad troMstia.
Xurom honíjfiiain prótimm
Intónde nostns vócibas:

Parcísquo confcWmbuit:
Tu viiice noBtra crimina
L&rgítor indulgónti».
Dflo P atri Bit glória,
E t F flio ,q u i a móriuis
Surróxit, nc Paráclito,
In sempiterna sécula. Ameu.
y. Sanoti ©t iusti, in Dóniino gaadéte,
allelúia.
íj|. Vos elégit Dens in hereditatem
aibi, allelúia.
En las segundas Víspera* lo mismo que
en ¡as p rim era s; pero el quinto Salmo et
Cródidi, piopter, pág. 27(1.
304
Himno, oomo arriba.
f . Pretlósft in oonspéutu Dómlni, a lle ­
lúia.
1$. More Sanctóram eius, allelúia.

COMÜN
D« nn Santo Confesor Oblapo.
P R IM E R A S V IS P E R A S
L o » ouatro primero» Salmo», pág. 268.
E l quinto, Laud&te Dóminnm, pág. 240.
Himno.
late Conféasor Dómini, colíntes
Quem pie láuilant prtpnli per OThen,
Hfto die lcBtue méniit lioiítiM
Sotfndere sedea.
S in o e» el ¿Ha de la muerte, dicete:
Hao die Iratns márnit suprárnoa
Láudia honóres.
Qui piuii, pruileui», Iiúaiilia, pudícue,
S¿Driam duxit aine labe vitam,
Doñeo hnmtfnoa animávil áurte
Spfritiis nrtns.
Cutas ob prostana méritnm, freqnénter
Jbgia quce [iiuhíui iauuére luembra,
Víribua morbl dómitia, salúti
Reatitoúntnr.
KonteT hinn illi ehorus obeeqn<Tit«m
Cónoinit tándem, celebréaque palmta,
U t p lis oiu» prícibue juvámur,
Omne per erum.
Bit aalua illi deons, atqae virtaa,
Qni aupar Cmli «A lio nortlurarm,
Totína mondi aáriein gnbárnat,
T rln rs et unue. Amen.
998
j . A m A vit eum Dóminus, et ornávit
eam.
r). Stolam glóriee índait eam.
E n el tiempo Pateual alfin de cada Ver­
tíanlo y responsorio te añade: A lle lú ia .

SEGUNDAS VÍSPERAS
Los cuatro prim ero» ¡Salmos, pdg. '¿US.
Elquinto, Mémento, Dómine, pdg. 275.
Himno, late Conféseor, eta. pág. 294.
f . Justnm dodñxit DóminuB per vina
rectas.
h). E to s té n d it i l l i regnum D ei.

COMÚN

Da un B&nto Confesor no Obispo.


PR IM E R AS VÍSPERAS
Los cuatro primeros Salmo», pdg. 2G8.
E l quinto, Laudóte Dóminam, pág. 240.
Himno, Iste conféssor, etc., pdg. 294.
j . Am & vit eum Dóminns, et ornávit
eum.
1$. Stolam glóriffi ín dait eam.

SBdUNDAS VÍSFBBAS
Todo como en leu primera», excepto:
390
f. Jasfcum dedúxit Dómiiiun per vías
rectas.
1$. E t oatéadit illi regnum Dei.

COMÜ1T
Da Santas Vírgenes y de Virgeaes
y Mártires.
PSI1T K R A S V ÍS P E R A S
L o » Salmo» de la Sma. Virgen, página
254.
Himno.
Jiesu, corrina Vírgiim m ,
Qiiam Mater illa cóncipit,
Quiv «ola V irgo prtm m t,
Hice vota clemmm ífr.cipn.
Qui pergiit ínter lília,
Sftptue choréi« Vírghium,
SpoiiMUH ttacórtin # lórin ,
SpoiiMísqtm rocUleiiR p rs n iia .
Qunf.iíntqnn tem í)», Virgilios
Heqiiimtur, atque láiulilms
Pont te ranántrn nírnilant,
HiiumíoquA iliili’ik8 ptfrsonant.
I’fl «leprecámnr Huppllccb
Noatria nt adiiaa néuaibuu,
Neacíre prorous ¿muia
Curruptióals vrtlnera.
Virtue, honor, laus, glórla
Deo Patri oum KíliOj
Sanoto aimul Poráolito
In UBoulórom sécula. Auicn.
y . Spéoie tna, et pulnhrifcúdine tna.
B^. Inténde, próspero procéde, et regna.
S EG U N D AS V Í3 P B B A H

Todo oo9io en Uu primera«, excepto:


y. Diffúsa est grátia Iu lá b iú tais.
k). Proptéru» beuedix.it tu Deus in
SBtérnum.

COMÚN
Se l u t a i solamente Mártires, y de
Suita» al Virgínea nt Mártires.
P B IM E B A H Y Í8 P K B A S
Loa Salmo» de la Urna. Virgen, pág. 254.
Himno.
t'ortem v ir lli péctore
Land¿miis onincs fauninfun,
n » sauctitátis glrtris
8loque fu lget ínclyta.
Huso fiAnnta nmr'ir** námia,
* l>um nnuidi amórem rrtxinm
Horráaoit, ad croléntia
Itor pnrágit árdumn.
Cnrncin doman» iriiiuiia,
Diilnfqiin mcntein pábulo
Orationia niitrions,
Cceli polftur gáudiitt.
KexCbriste, virtna fórtium,
Qni magna eoliu ¿filéis,
H n iiu preoátn, qaeanmud,
Audi benígnns euppliceg.
Deo P a trl g lt gloria,
Eiüsque soli Filio,
Cum Hpiritn Paráclito,
Mono, et per omne enonlnm. Amen.
y. Spécie tna, et pulclirilfidine tua.
1$. Inténde, próspero proeóde, et regna.
BBGUNDAS VÍSPERAS
Todo cono en laa primeras , excepto:
f . Diffúatt est prétia in l&blls tais.
F¡). Proptérea benedfxit te Deas in
SBternam.

ÜOMÚN
De la Dedloaolón Ae la Iglesia.
PRIM ERAS TÍ8PEHA8
Los cuatro primeros Salmos, pág. 268.
E l quinto, Lánda Jerrisalem, pág. 208.
Himno.
Onltatis Urlm Jenisalein.
n«dta pacta visto,
Qiiip colsa do vivéntibim
SaxiN, ad ustra tAllerie:
HiioiiHirqnn Hhi ríngori*
Afilie Aiigelrirmn millUua.
O norte ti uptíi prospera.
Dotátn Patrie glárin,
Resplrsa Sponsi ^rátla,
Rogfnn formoaísmroft,
Uhristo Jtigíta Prínripi,
Hmli rnnÍAi-n Cívitaa.
Hic nmrgniftis émicant.
Patóotqnc cunt-tis óstia:
Virtút* namque prfflvia
MoTtrtllN 11]no rtileitnr.
Amére Chriati píroitna
Tom énta quisquís eúetinet.
Sealpri saUbns iotibua,
Et tnnsirinn plrtrima,
Fabri polfba mtflleo
Hanc 8axa mol«m cónatruunt,
Aptlsque jnnctn nóxihua
Locíntar m ftatlgio.
T)iwmn Pir^nti ilAbit.iim
Sit nsqueqnáqne Altíssimo,
Ñattfque Patria único,
Et (nclyto Paráclito,
Oni laus, pot/fltas, pKiria
üt^lma aifc par «fiTiln. Amen.
H » o est domuu Dóm ini ffn n iter
ediflo&ta.
f). Bene fundáta est aupra Brmam pe-
tram.

8EGTTNDA8 V ÍS P E R A S

Todo como en lat primera», excepto:


i . .Domam tuam, Dómine, decet sanc­
titúdo.
Bj). In longitúdinem diérnm.
soo

HIMNOS Y VERSÍCULOS
I'AÍU

VARIOS DOMINGOS Y FIESTAS DEL AflO

Domingo d « Adviento.
Los cinto Salmos, pág. 268.
Himno.
olm o sy d on im .
C r o ñ io r
1’ trruu lux rrcri^nlíum .
Jesd , RcdM npior óninuim.
In u n d e VftllsM iipplim m .
Qui rtirmnn s ne fm jd ib u s
Periret orhi¿. in ipolii
Amriris o rlu s, lúnguidi
Mnndi m odela foclue<**.
Comm une qui munrii urina
ul expimTs, od Cruri’in
K VJrpIms snrrórli»
liiLirln piodls >irtinki.
t 'u i u s p o l r s l n s £ l o r i ; r ,
NtMiirnquc ruin |>riirium s u m í:
Kt C ;rl¡le *,c l inferí
T rc m e n ic «'iirvdm tu* grn ii.
T c dep rpcóim ir n lt iin a *
Mngnnm dnHi Jiidlcom :
Arruta superna* cró li i»
DefAnde nos ah hósllbus.
V irh ii. fnwiDr, lau». Klori;i
Deo Pa lri m u i H lio ,
S rn rlo sim ul UnnirliU».
Iu smculrirum saM’ ul.i. Am en.

y. Boráte, cceli, dleuper, et nubes pluant


Juitum.
H1. Aperiátur térra, et fférmmet S&lvnt¿rem.
901

Kavldad de Ntro. Br. Jiim rlfto.


PBIMSBAB 7Í8PBEA8
Loa cmatro primerot Salmo», pdg. 268.
E l quinto, Laudáte Dóminum, pdg. 240.
Himno.
Jsau R ed í'm por om nluin,
OUttin lu cís anU* oriplnom
Hiirein patórnrc glóritc
Pn lcr suprAmus ('»d¡dil.
T il lum en rts p le n d n r Patri*,
Tu spes p erón tii* um tilum ,
In tén de quos fundunl preces
Tul por o rbon i8 *Ti Uli.
Momento. r*»rmr C ondllor,
Nom rl quorl o lim c u p o rK
Siicrftta n b tilvo Virginia
Mascando, form om sumpsorls.
TesUUur hoc pnrsona d irá
(lu rrens per nnni i (tru liim .
Oiiod sol ufe e slnu P.ilris
Mundi siilus a d v r rv r is .
liu n c uslra, Irllu a, itq u ó ro ,
M uncom n«\ q n o d c u jlo Aiihcst,
• S ah ilifl A u clorem n o vff
N o v o aalútnl cántico.
Et noa, b^rtta qu os sneri
n ifoivlt undu aAnKuinis
N a iA lla o b diem tu .
M vm iii iributum s<m Imiia
Jbsü, ilb l s il Rlórla,
Onl nalua es de Virgin^.
Cum Pture c i a im o s p ir ltu .
Iii sem pitern a summiI » . Am on.

^ « í terminan todos lot Himnos del mismo


metro hasta Ui Epifanía.
>\ Crástinu die dollbitur ioíqaitu térra.
r'. Kt regn.ibit nuper uim Salviitor mumii.
S EG U N D AS V IS P E R A S
Los tres primeros Salmot, pdg. 268.
E l cuarto, De profúndia, jmí?. 263.
E l quinto, Memrnto, Domine, pág. 276.
Y teto» Sabio» ae cantan ni lae Vitpera» por
toda ln Octava de Navidad.
Himno, Josa, Redéuiptor, etc., como <í pági­
na 301.
>'. Notum fecit Dómimu, allelúia.
Salutáre euuni, allelúia.

San Estaban Frotomártlr.


Himno.
DeufttnAnim ínílitnm, hUi ., prty. 2H9; pero la
última estrofa se muda asi:
Jkm\ I■h¡ s\l RÓri.i.
<Juí n n lu a e s d e V í r p n e ,
Olí ni Pairo, ot fllm o S pirllii,
■ii s c iiip ilrrn a s a r illa , \iufn.

y. StóphannB TÍdit coloe spértoe,


h'.
V ioit et introívit: beátua homo, cui cobIí
patébaot.

San Juan Apóstol y Evangelista.


Himno.
Exáltet orbis gáudiia, etc., pdg. 286: en la
última tetrofa como arriba.
y. Valde honorándna eat beátua Joánnes.
h1. Qui snpra peetus Drimini in cana recú-
bnit

íE) R ihlintana tdanin nal H a F-o n a n a


Itn to i In o o n tn .
Himno.
S in g le , lloros M ñriyruin.
Ouob, In ris ipso in Ifininp,
Chrisli in s p e c to r'¿nslulil.
r.eu lurbn noftóónlos rosis.
V osprlin n Chri>l¡ vicliin ¡i,
Grex im m olatórnin Irnor,
Anim suh ipsani sim plieoit
Palma o l ro ro n is hirillia.
J k s i , tibi sil flo rín ,
Oui nalus os de Vlrpíno.
Cum Polro ol o lm o Spirilu .
In som pitórnii nji»rnl:i Amen.
y. Sub throno Dei onmea Snnoti elAiiiant.
h'. Vindica giÍDgaioein noBtruin; Deua uos-
te r.

Santo Tomás de Oanterbery, P. M.


Oomo m el Común de ti» M ártir, pág. 289,
con la última, estrofa del Himno:
Jesd, lihl gil ^Uiriii, /lá;/. :i)i.

Domingo entre 1* ootava de Navidad.


Los Salmo» y el Dimito de Navidad, página
301, excepto:
i-. Vetbnm caro factum eat, allelúii».
Et linbitávit in nobis, allelúia.

San Silvestre Confesor y Pontifico.


Himno y Versículo.
Oomo en el Oomún de un Oatfeaor Obitpo,
pdy. 294.

R ihlintfíra Nacional de Esoaña


(Hrooidrióii dal hñor.
PR IM E R AS V ÍSPERAS
L o » Saino» de la Sma. Virgen, pág. 264.
Himno, Jean, Redámptor, etc., como <i pd-
gina 301.
V, Verbaui caro íaotnm est, allelfU*.
iV. Et habitávit in nobli, allelúiu.

SEGUNDAS VÍSPERAS
Todo cono m la» prim era», exoepto:
>'. Notum fecit Dóminua, allelúia.
h'. Salutár© enum, allelúia.

Ootava de 8. Esteban,
L o » cuatro primero* Salmo», pág. 298.
E l quinto, Crídidi, proptur, pdg. 276.
Himno, Exiíltct orbin giiudiia, oomo A pági­
na 286, con Ui última estrofa, pág. 302.
y. Val de ltonoráudtia m t beátna Joánnes.
h'. Qui aupra peotua Dóminl ln can a recd-
buít.

Octava de 8. Joan Apóstol.


Todo oomo en la » tegundat Vftpera» del Co­
mún dt lot A p i»t o la , pdg. 287, moepto:
V, Valde honorrtniluB vnt M t m JoániiM.
r1. Qui aupm pectua Dómini in cana recú-
boit.
Octava A* lofe l u t o i In tn a to i.
JCoi cuatro prim ero» Saimot, pág. 268.
S I quinto, Crédidi, propter, pdg. 276.
Himno, Salréte flores, eto., pdg. 303.

EpUKalt del flefior.


PBIMEBAS YlSPBBAB
Lo» cuatro primero» Salmoi, pág. 268.
JPJ quinto, L a u d á t c D ó m in a m , yag. 240.

Himno.
Crudélls Merodea, Deum
leg e m renlre quid times?
N o n í'rlp ltm oriéll»,
Qui regna dat «B lla tla .
Ibanl liagl, quan vlderant,
Stellam aequentae prwvldm-
Lumen requlruot lumlne:
Deum futAntur m u ñere.
L a vécro puri gú rgltla
CcBléalli A gn u sa U ifril:
P e c c ita , quffi oon détu llt,
Noa ablu cn d o eúatullt.
N ovu n aenui pot^ntlo:
i q a o r iM ic u n t tiydrlw,
Vfnúmque Josa» fdndere,
U u tiv lt u n ía o rfgln em .
Jm o , Ubi s llg ltfrla .
ul apparulail lAntlbus.
8 um patre el almo SplrHu,
In a em p lilrn a is c n la . A m en .

J j i te terminarán Un JBummmdel m im e mi­


tra p o r toda la Octava.
f. H e g e a Titania, et i i m l a mtínero ó ffo -
rent.
a¡. Beges Árabum et Baba dona sddúoent.
ffMfniUo. SO
S B Q - D lfD A B V Í S P B B A S

L o » Saino» dtl Domingo, pág. 268.


fflm vo y Vertioulo oomo arriba p o r toda la
OoUwi.

Loa onatro primero* Domlngoa i t


O U N H it.
L o* Balmot riel Domingo, pdg. 263.

Himno.
A u di, b en ign e Cdndltor,
N ostras p reces cu m ilu lb u a
ln b o c sacra lelú n lo
Kuaas qu adragenárlo.
S c ru u to r s im e córdium .
In firm a Iu seis vlrlu m :
Ad te re v íra la Exhibe
H en lssio n ls yratlam .
M ullum q u id em p ec civlm u s,
Sed parce conflU'nllBiis:
Ad aom lnia lAudem tul
Crtnfer m edM am languldls.
Concede noslrum con lert
Corpus p e r abatinen tlam ;
l'.ulpir ii 1 relln q u a n t pftbulum
Joluna corda crim ln u m .
Prívala. tieála Trlnltas,
C o n oid e, s im p le * U nllas;
Ut frucluósa sln l tula
Jolunlorum m uñera. Am en.

f . Angelia ania Deus mandávit de te.


4 . Ut cuatódi&Dt te in ftmniboa viia toja.

Domingo do Pailón y do Hamo*.


l o t Salino» del Domingo, pdg. 3(8.
Himno.

Y exilia Kegi» pródeimt,


Falget Crnois Mystériam, -
Qaa vita rnortem pértnlit,
Et morte vitam prótolit
Qu® mlneráta lánce»
Mncróne diro, crftninnm
Ut noa laváret sórdibos,
Manávit nuda et g&ngnine.
Impléta snnt, qu® oó ich lt
David fldéü cánnine,
Dloéndo natiónibns:
BegnAvit a ligno D e n a .
Árbor decóra, et fulgida,
Ornáta Regia púrpura,
Eléota digno itfpite
Tam aancta inembra tángere.
Beáta, onina brichlis
Prétram pepécdlt snonli,
Statérs faota oórporis,
* Tnlitqn« predam tártari.
beoaaudt

0 Crnz, ave, apea única,

!
rodillas.

Hoo paasiónis témpora


Piia adáñge grAtmni,
Beiaqae dele crimina.
Te, fons «aliitls, Trlnitaa,
Collándet omnis eplritoai
Qoiboa Cruois viotoriam
liargtria, adde premiam. Amen.

i - Érípe me. Dómine, ab hómine malo.


•I- A Viro inlqno éripe me.

© Biblioteca Nacional de España


Fie ata. ae F iio at.
Los Salmos del D om ingoipig. 268.
¥ tn ve» dtl Capitulo, H m no y Versículo,
díoet» en el día y p or toda la Ootava la «i-
guiente
A nt. Hffic diee, qaam fecit Dóminos: exul-
témus, et lsténiur in ea.
y. Benedicimus Dómino, allelúia, allelúia.
ii,'. Deo gTátias, allelúia, nllelúia.

Para loa Domingos de Paaona.


Los Salmos del Domingo, pdg. 268.
Qgg^O.
Ad reglas A gn l dapea,
SI oII b am lcll cAndlals,
P o í I tránaltum marta R u brl,
Chrislo canórauM P rln clp i.
Divina cuius ch árliaa
Sacrum p ro p ln a tS A n gu ln e n ,
A ln iq u a m em bra cdrporla
A m o r aacérdos lm m ola l.
Sparaum c m o r e m póa libu i
V a slá lor h o rre ! Angelus:
Fu glt^u e dlvisum m ora:
M ergú n itir bostas flúctlbus.
Jam Paecha n oelru m CbrU tue eel,
Pasch ális Idem victim a,
E l pura, purle méntlbua,
9 la c e rllá lls diynoa.
O vero ocdII victim a ,
S u b i d a cui sunt tártara.
Soluta m ortis vin cu lo,
R ecépte v lu e p r e m ia .
V íctor, lu b éctls Inferís,
Trofrheea Christu* éx p llca t,
G a ló q u c aparto aúbdltum
Begem tenebrirum tratitt.
Ul sis perónno mtallbua
PiMhále, Jesu, gáudlum,
A «norte dlru crfmlnum
V ite renéloi libera.
Deo P a lrl « lt gloria.
Et Pillo, qui a mortal»
Surréxtt. ac Paráclito,
In sempllérna aecula. Amen,
■). Mane nobiaenm, Dómine, allelúia.
«4- Quóniam adveaperóacit, allelúia.

Aaoanaión d i l Señor.
L o » cuatro primero/ Salmo», pág. 268.
S I quinto, Laudáte Dóminam, pág. 240.
H im n o .
Salútls h am ino Sator,
J n c , va lú p ta * Mirdlnm ,
Orbls re d ém p li Cdndltor,
E l carta l u í amAntiiiiri.
Qua vlctu a es clem í'n lla ,
Ut noatia r e r m m m la a ,
lío rte m aublrea tnnocena,
Á m arte n o i u l (o lle ra »?
, Perrú m p ls Infí'rnum c h io s ,
V ln ctls c a lin a s diMrahln;
V íc to r trlú m pho n óbill
Ad d é x te ra n Patria sedes.
T e c o g a t ln<lulg¿ntia,
Ut dam aa noatra a irela s,
Tulque vultus campotea
Dltea bettolúmlne.
Tu d u t ad aatra, et a lm ila ,
Sis meta noatria edrdibus,
Sla la crym éru n i géu d lam ,
Sis du lce v l l e p r s m lu m . A m en .

f , Dóminma in coelo, allelúia.


ql. Parávil aedem suam, allelúia.
FlM t* de Fenteoeatts. ’

SE G U N D AS V lS P E U A B
L ot cuatro primero» Salmo», pdg. 268.
E l últim o, Laudáte Dóminuin, pdgt 240.
Himno.
b i p rim en ) ea lio fo .«a cania d « ro d illM .
Veni, Creátor Spíritnii,
Mentes tuónun víaita,
Imple aupérna grátla
Quflft tn crerfali p^efanft.
Qni díceria Parñclytua,
Altlaaiml donnm Dei,
P od* vivos, ignis, ¿h&ritas,
Et apiritália únotlo.
T q Beptifónnis muñere,
Dígitna patírne déxter®,
Tu rite promíasum Patrie, ,
Sennóne ditant gúttura.
Accénde lamen séosibae,
Infdnde amórem córdibna,
Infirma aostri córporia
Virtúte flrnwns pírpetí.
Hostem repéllae lóngiua,.
Pacémqne doñea prótinua:
DncWre tic te pravi'o
Vitémua onloe nóxinni.
Per te aciAmua, da, Pntmn,
Nracáuiua utqne Flliuui:
Teque tatririaqne SpMtnm
Credámna óirtni tlmpore.
bU
Deo Patti alt glórla,
Eiúaqne soli Fflío,
CamSpíiitn Paráclito,
Ñuño et per omne uecnlnm. Amen. > . ,■
En tiem p o Pascual:

. Deo Patri ait glóriu,


Et Filio, qni á mórtoia
Snrréxit, ac Paráclito,
I n aem púérna stecula. Am en .

f . Beplltl aunt omnea Spíritu Sanoto, alio»


lúik
t¡. Et ccBpérant loqni, allelúia.

SEGUNDAS V18FKBAS
Salmot, pdg. 388, por toda la Octava.
Himno, cómo arriba.
f. Loquobintur ráriis tingáis A p M oli, nl>
lelúiÁ.
wj. Magnália Dei, allelúia.

MCVHCIA PULA LA MVHiA M i BSrtKDV 8AM»

Veni, Sanóte Spfritna, et omitte coelitiu lu­


cia tna rádinm.
Veni, Pater pánpernm, veni, dator múna-
nun, veni, lomen oóidiom.
Conaolátor óptime, dnleit hoapea ánima,
dolee refngérittm.
la 1abóre raíales, in «uta tompánea, Tn flotu
■oláttan.
312
O lux beatíiáma, repte cordia íntima, toó-
mm fldálimn.
Sine tao númiae, nihil est in hómine, ni-
hil est innóxiam.
Lava quod eet eórdidam, liga quod eat
áridam, asna quod eat saúcium.
Flecte quod eat rigidum, fove quod eat frí-
gidum, rege quod est d é v iu m .
Da tuia fldélibua, in te confldéntíbna, aa-
cram septenárium.
Da virtútia médtum, da salútis éiltun, da
perenne gandium- Amen, allelriia.
f . Enltte Spíntum tuum et oreabúntor.
t¡. E t renovabis fáoiem terrtB.

F ie ata da la San t i alma Trinidad.


P B IU E B A S Y ÍS P E B A S

L o t cuatro prim ero» Saint o í, pdg. 269.


R l quinto, T>andiít« Dóminam, p&g. 240.

H im n o .
Juco so l r e c M II ígneue;
Tu lux p e r é n ila U n itu ,
Noatrls, Iw á U Trlnltas,
In fu n de «m ó rera c ó rd lb is .
Te mane llidum cAnnliie,
T e d e y re c tm u r Téspere;
Dignaría, ut te aúppllcea
Laudém u» In ter C i l i l e * .
Palrt almúlque Filio,
Ubique, Sánele Spíritua,
S lcu l lult, • itjilg lte r .
S acu lm p e r om ne, gloria. Amen.

i . Benedicámog Patrem et Flliom cum 9an-


cto Spfrita.
913
rf. Laudémna et a a p en iflU n iu eum ln u>-
nnlv

KEOURDAS TlBPBBAB

L o t Salmo» d«l Domingo, pág. 268.


Himno oomo arriba, exoepto
i. Benedíctm es, Dómine, ln flrmaménto
ooeli.
ti. Et landábilia, et glorióans in aramia.

Solemnidad y Octava del Oorpne


ObrlBtl.
PB1HBBAS TÍSPBBAB
L o » dot prim ero» Salmo», pág. 268.
S I tercero, Crédidi, propter, pdg. 276.
S I cuarto, Beátí omnea, pdg. 201.
S I quinto, Lánda, Jflrdáalem, pdg.2&H.

Himno.
Pange, Ungna, gloiltaL
Córporl» Myatériam,
Sanguinlsque pretirtii,
Qaem in niunai prétiam,
Fraotas vcntrie ^eoerM
Rex effúdit géntmin.
Nobi* datas, nobia natos
Ex lntActa Vlrgine,
Et in mnndo eonvAisAtna.
Spanó Verbi sémina,
Sai ñoras incolátus
Miro clánalt órdine.
su
In (npréniKi nocte i o t a
RecúnbeDB eam frátribna,
Obaeiváta lege plene,
Cibis in ItgM lbiu,
Cibam turbe duodén»
Se dat auia mánibns.
Verbnm caro, panem r tn m
Verbo carnew efflcit: i
Fitque SáDguie Chriati laerom,
Et si boiibiu déficit:
A d flrmdndum cor aincémm
Sola lides súflicit. (te arrodt-
Tamtum ergo Saomménttun (H a)
Venerémur (se iitaliña profunda-
menteJ cérnoi:
£ t antíqaam documéntala
Novo cedat rítui:
Fnestet fldea Bappleméntnm
S4nsDain deféctui.
Genltóri, Geoltóqae
Latía, et jubilétio,
Saína, honor, virtos quoqa«
Bit et beqedíctio:
Piobed'énti nb ntróqne,
Compar út laudátio. Amen,
y'. Pnnem do cario pncatltíati eis, allelúia.
u¡. Omne deleotanénton in ae babéutem,
alelltfa.

OnkuoB.

Deas, qni nobia anb Saoranénto mjrábUi


l'aaaióni* tnm mamórinm rellqaísti: tríbne,
iiuceaaniaa, ito noa Córporia ot Sánguinia tni
31*
s a o » myatária vener&ri, at Kedemptlónis tus
íructam in nobia itiglter leotUnoa. Qui viyi»
et raguas in secóla HBeulórnm. t¡. Amen.

SBGUNDA6 YÍSFBBAB -
Todo como en las prim era».

F l l i ú t i l S agrad o C orazón da Jaaúa.

PBIM EBAS VfSFBBAS ■


L o » dos prim ero» Salm o»,pdg. 268.
Ternero, De proftndiBjpdi?. 263.
Otario., Conntébor tibí.. qnóDiam, pd$. 279.
Quinto, Exaltábc te, Déos meus Bey, pd-
yin*. 283.
Hlmna.
Qolcdnqoe oertam qasrlÜB
Rebns foramen áaperis:
Sen colpa mordet ínxia,
* Sea pana vos premit comee:
Jeeu, qui ut i g i u i ínnooena
Seae immolándnm trfdidit,
Ad cor reolúaom vúlnere,
Ad mite Cor acoédlte.
Andítde, nt guavísaimi*
InTitet omnes vóoibusl
Veníte, quoa gravat labor,
Premltqoo pondos crimlDom.
Quid Corde Jean mitins!
Jeauni Cruci qni afflizerant
Exouaat, et Patrem rogat,
Ne perdat oltoi ímpios.
O Cor, r o líp tu coelituin,
Cor. flda «pe* mortálinm,
En u w e Irooti vóolbus
Ad te Tonlmua eúpplicea!
Tn noetra terge vúlnera,
Ex te fluénte sángoine:
Tn da novam cor ómnibus,
Qui te geméotes inrocant. Amen.
t . Mlserátor et misérioors Dóminos.
Long&nimis et niultura misérioon.

SEGUNDAS vfRPK H AS

Todo oomo «n I u prim era», excepto


f . MJseiicórdii Dóraini á progenie io pro-
géniea.
•¡. Timéatlbus eum.
817

SANTOS
EN EL CURSO DEL AÑO

E kcbo .

Segundo Domingo después i » la Epifanía.

F ie s ta d e l B m o. H o m b re d e

L o » atatre w w u rw Salmo», pág. 268.


B l gwfc\to (M didl: propt&r, pdg. 876.

Himno.
Jis d , dulcís tüemórie,
Dana v e r » r o n th gAudla,
Sed «upar mei, et ¿nata,
E ius dulcía p n eaón lla.
N ll cénitur tu ivlu s,
N ll a a d ltu r juoú ndlu e,
. N ll coglU lur dúlclus,
Quam Jeaue Dei Fillus.
Jeso, apea paenlttnUbna,
Quaiu pilla ea pelen llbn a l .
Quan booua te quecréntlbual
Sed quid lovenleulibua?
Nec lingos valet dlcere,
N e c lille r a ex p rfm ere:
E ipértut poteaterédere,
Quid alt Jeanm dllígere.
Sis, Jetu, aostrum gíudlum ,
Oul ea fulunis pramíum:
SI» noatn ln te glória,
Per cuneta temper atecula. Amen.

f. SltNómen Dómini benedlctom. alleltiia.


t¡. Ex hoe nunc, et naque in mboujuid, alie-
lú iá .
18 d e E n e r o .
O ittd n da San P a d ro en B om a.
PBIM EBÁS VÍSPERAS
L o » euatro primeros Salmo», pá g. 268.
E l quinto, Landáte Dóminam, pág. 240.

H im n o.

> o ú o d cu m q u e ln orbe néxlbus re vln x erls,


E r u r e v ln c lu m . P e lre . in s r c e sldnrum :
El quod resólvll hic potégus trédlta,
ErtÍB olú lu m cm ll ln a lto V erilee:
ln fine mundi judlcábl» ssculum.
P a lrl peren ne s il p e r sevurn glórla:
Tlblqueláudesconclnérous Inclytas,
.E l¿rn e N a l», sil, su perno Spirilus,
llonor tlbl, decosque: eancla júgller
Laudélur o m n o T r in lla s p er sB cu lum . A m en .

f . Tu es Petras.
n¡. Et snper hftne petnuu sdiflcábo JBoelé-
ai&in meam.

. SEGUNDAS VÍSPERAS
Cono en la » prim era», excepto el quinto Sal­
mo, Meménto, Dómine, pdg. 279.
(■. Eléglt te Dóuiuus Saoerdótem sibL
ii'. Ad Bacrifloándnm ei lióatium láudU.
Dominica tercera detpaé» de la Itpifania.
PBIHEBAS TÍ8PEE4S

F leit* de la Bt^rmla Familia.


Los 8atnu>i dt la8m a„ Virgen, pág. 268.
Himno.
O lux beála cfcltlum
E t lu m m o b doi m orlallu m ,
Jetu, o cui doméstica'
A rria d o rto c lr lU a .
Haría, dives grilla,
O sola, áum casto polea
F o v é r e Jesum p éc lore,
Cum lacle donan* óacúla.
Tuque ex votústla pálribus
D elé c le cuatoa Virginia,
Dulcí patria quem nomine
Divina pmlfM Invocil.
De stlrpe lesae noMll
N a ti ln aaliilfim géntinm .
Audite nos q il aiippllces
Vagina ad ana alatlmug.
Dum sol redux ad véapertm
Rébusnllñrem riAlrahlt,
• Nos hlc manéntls intimo
Ex cm d fl vo I a fúndímua.
Qua vestra sedea flónilt
V lrlú tia om nis grólla ,
Hanc detnrln domésticls
Reíérre posse mrirlbus.
Jesu, tibí s il glArla,
Oul natus es de Vlrgirie
Cum Patreotalmo Spirliu
ln serapltérna sécula. Amen.
f 9 Verbum caro factum eat, allelúia.
af. E t habitávit in nobis.
SEG UND AS T ÍS P B S A 8
Todo oomo en las primeras excepto
890
qf. Ponaiu univéreoe fllioa tuos docto* a Dó­
mino.
f . Et mnltitúdinem pacía flllia tola.

21 dk Exilio,
l i s t a Inés, Virgan y Mártir.
PBIM EBAS VlBPEBAB
L o» omatro primero» Saino», pág. 268,
S I quinto, L a iilt o Dóminam,pág. 340.
Himno y Veníanlo cono en el Común de San­
ta» Virgen*» y M Ártire», pág. 296.

8BQUNDAS TtSPEBA.8

L o t cuatro prim ero» Salmo», pdg. 268.


f f l quinto, Láoda, Jerúaalem, jüfy. 268.
L o t demás oomo e » la » prim era».

28 db Emkbo.

Daipoaorlo de la B. Vlrgra.

Salmo» é Himno, oomo dpág. 268.


f . DMponsátio eat hódieSanots H a d e VIp-
glnli.
t¡. Cniua vita inclytacmictaa iUúatretEcclé-
■iu.
26 d i Emao.

OoiTirdón t i 8. Pablo AptitoL


F B U U B i B ' YÍSPHBAS
L o » cuatro primero* Salmo*, pdg, 268.
S I quinto, Laudáte Dóm inum , pdg. 340.

H im n o .

Egróglo D oclor PAule, m ores ínalrue,


E l Dostra tocum péctoro ln c<clum irahe:
Vel&ia d u n m urldlera c e rn a l Adea,
E l solía m alar «o le r e in a l cAritas.
S il T r in llé tl sem piterna iti^rla,
H o n o r 'p o lifila », atque ju tm á lio,
ln i n l t m , qun» gub^rnut óm n la,
Por u n lv ó n n a le m it á lt s a r c illa . A m en .

f. Tn es y u eleotiónis, Sanóte Páule


Apóetole.
H1. Pradicátor verit&tia in univéno mondo.
»

SEGUNDAS vlBPXBAB
Oomo en la* tegunda* Vitpera* de lo* Apót-
tnU», pág. 287.
Himno y Vertíeulo oomo arriba.

39 de En e r o .

San Franolaoo da Bales, Obispe y


Doctor de la Xfflaala.
Todo nomo en el Común de «n Santo Oonfe-
*or FonUfite, pdg. 204.
El jootn iattruido. 51
ORBKtn.

Deua, qni nd animArum nnldtom, ote., oomo


¿pág. 143.

2 db F ib r ir o .
Fnrlfloaolón de la B. Virgen.
Salmo* i Himno, como d pdg. 268.
>. Respónram aeoépit Simeón 4 Splritu
Sancto.
iv1. Non yiaárnm se inortem, niii vidéret
Chrigtnm Dómini.

22 de F ih rkro .

Cátedra de S. Pedro en Antloqala.


Ttdo tomo m el día 18 de Enero, pdg. 318.

18 db M a b zo .
lia Gabriel Arcángel.
P R IM E R A S y lS P B B A S
L ot auatro primeros Salmot, pdg. 268.
S I quinto, Landáte Dóminum, pdg. 240.

Chrietc, la n d ó r u m decus A n geló rum.


lien tls h u m A n e S alo r e l R e d lm p lo r,
CtPiltum nobis Irib u a t befclaa
Scándere sedea.
Angelus parte Mfrhnel ln edex
Cnelitus nostras vlnlat. Her*na'
A u clor ut pacta lacrymóaa ln orcuin
Bella relégel.
Angelus lorllsOébrlel, ui bunios
Pellot enliqaoa, el «mico crelo,
Q u b t r l u m p h A t o r s l á l u l t p e r u r b e n i,
Templa rertaai.
Angelus noatnr medleussalñlta
Adalt o cnelo Ráphael, ut onnes
Sanel n.*froto», oublósque t í Líp
Dírlgal actúa.
V irg o dux pscls, gen ltrfxa u e lucís,
El sarer nobia choras Angelórara
Somper «asista!, slmul el mleántla
Régta cceli.
Prmalet hoo noble Dóilae beéla
Pm Hs, ac Nati, parliérque Sanctl
SpIHlus, cujun frsnnst per omnom
Glórln munduai. Amen.
j. S tétit Angelus j u it a amm tem p li.
Hf. Httbena thuríbulura Aureum in manusua.

SEGUNDAS VlSPHRAS
Todo oomo arriba, excepto el quinto Salmo,
Coofltébor tibi... qaoiii&m,¿>d£. 279, y el Fer-

j. la ooopécta Aügelómra piutllam tibi,


Deas meas.
r . Adorábo ad templum «aootam tuam et
oonñtébor nómiai too.

18 db Marzo .

IClMiioordla.
Lo» Salmo» y el Himno, oomo dpóg. 204.
834
t- Comm ómnibna Tivéntibu» oonfltémi-
ni ei.
h1. Qnia fecit vobíacun miaerioórdiam auam.

10 d i Mabzo.

■ • ii José, E ap oio A » M a ría T l r p a .

PKIMJBBAB VlSPBBAB
L o t euatro primero» Salmo», pdg. 268.
S I quinto, Laudáte Dómlnuoi, pág, 240.

Himno.
Te, Joaepb, célebrent ágmlna Coelltam,
T e onncti r&onent ChrisHadnm Chori,
Qni c1a rus méritia. j uñetas ea ínolyte,
Casto foedere, Vlrglnl.
Almo enm táinidam génnine cánjngeni
Admiraos, dúbio táogeria ánxiua,
Afflátu adperl Fldminla, Ángelus
Concéptum púeran doeet.
Tu natum Dóminuin atringis, ad éxteraa
Aegypti prófugum tu alquería plagas:
AmuMm Sólymia qneris, et Invenía,
Miacena gándia flétibna.
Poet mórtem reliquoe more p(a cónaeorat,
Palmámque eméritos glória aúioiplt:
Tu virena, Súperie par, frúeria Deo,
llira sorte oeátior.
Nobia, aamma Triaa, parce precántibaa;
Da Joseph méritia eidero acándere:
U t tándem Uceat noa tibi pérpetim
Gratum prómerecanaonm. Amen.
82B
Con*títait eam dóminam domas anee.
b,1
. £ t prlnoipem omni* poweeiónia eos.

SEGUNDAS VfSPEBAS

Todo oomo tn lo t primeras, excepto


f. Glória, et dlvltís in domo eins.
ti. Et justitá» eiai manet in Bffioalnm anoali.

26 de Marzo.

Ananolaolón de Baria Virgen.


Salmo* 0 Himno, como i pág. 364.
y-. Ave, Mari», grátia plena.
4. Dóminu teoum.

Vieme$ detptét del Domingo de Ponió*.

Siete Dolores de la B. Virgen.


Prim er Salmo, Crédidi, propter, p ig . 276.
Segundo, Ad Dóminam, pág. 249.
Ternero, Éripe me, Dómine, pHg. 280.
Quarto, Dómine, clamAvi, pdg. 281.
Quinto, Voce meaad Dóminum,pdg. 282.
Himno, Stabat Mater, pdg. 149.
f. Ora pro nobis, Virgo doloroeíiaima.
iv1. Ut digni efflci&jnur proniuiónibii*
Chtiati.
sae

Tener Domingo detpuit dt Poema.

Ffttroolnlo da 8. Joii, Eapoao da l u i * .


Todo tomo en la pdg. 824.
JSmla» itgundai Vltperat te dice:
y. 8 nb nmbra ilMoii, qnem dedderáveraiu,
aedi, allelúia.
t¡. Et frnotna eioa dalcl» gúttorl meo, alle-
Miá.
26 D i A b b il .

B. V. M uía dal Buen Oonaejo.


P S It U B lS TlBPBBAS
Todo oomo m k pdg. 264, acepto
f. Ora uto nobii. Mater Boni Conaílii.
t¡. Dt dfgni efflciámiir proniMiónibu Chxisti.

BXGUlfDAS VÍBPBBAS

Todo tomo m lat primera!.

3 di Mato .

Invención da la Santa Ornz.


L o t cuatro prim ero» Salmos,pdg. 268.
M I quinto, Laudáte Dótninum, pdg. 340.
327
Himno, VadUa Resis prtfdeont, pág. 907,
pero eommondo Ia i palabras de la sexta estro­
fa m estas otras:

O Cru i, a v r, sp«M únicu.


PusrhHle qufp (prs ciiuriium.

y. Hoc aignuw Cruda erít iu ocelo, illelái».


H1. Cnm Dóniinus ad indicáudam vénerit,
lUelúia.

8 db Mayo .

A p a ric ió n de t e n M ig u el A r o lH | (l.

P B IH B B Afi TlSPB BAB

Los auatro nrim«rn* fiahnot, pag. 28B.


B l quinto, Laadáto Dóininum, pág. 240.

Himno.

Tu splendor, « l virlua Patria,


T p v ilo , Jeau, cdrdla m ,
Ab o re qui p e n d en ! luo.
La u d á im a In ler Angelos.
T lbl in itle densa raJIIIuin
Du c u id coróne m llltal:
Sed ¿x p llca t v lc t o r Crucem ■
Mfchael, salütia «ig n lfer.
Dracónla h ic dlru m capul
I d lina p e llll Tártara,
Ducóm que curo re b éllib u s
O r lé a ll ab arce rúlralnal.
Contra du ccm BUp/rbiw
Sequám ur hunc noa Principorn.
Ut d etu r en Agni tbrono
Nobia cordoa glórta.
E n lrt aflo.

Palri, o m ú lq u e Ffllo,
Tiblque, Sánete Splrilua,
S lcu l rult, sil jú g lte r
StBclum per om ne gloria. Amen.

Kti el tumpo P a tciu l la última u trofa vn’n:

U «i Pnlri Hit glória


Et Filio, qui a mórlulH
Surr¿xlt, ac PorAcllln,
ln aempIMma sécula. Amen.

E n lrt h Octavo dé Ut Atcm sión u dirá:

Jesu, tibí alt gloria,


Oul vlclor ln arlura redls,
Cum Paire et almo Splrltu.
ln sempiterna ascula. Amen.

Stetit Ángelas ja ita aram templi, alle-

*). Cuben* thuríbulum áureum in mana


toa, allelúia.

SBOUNDAB VlSPBRAS

Los cuatro primero$ Salmot, pda. 268.


E l quinto, Confltíbor tdbi... quóniam, pági­
na 379.
Himno como en las primeras vísperas.
f. Tn conspácta Angelóram paallam tibi,
Den* meas, allelúia.
*j. Adorabo ad templom sanctam tuam, et
eonfltébor nóm iii tao, allelúia.
16 d b M a to .

lia Iridio, Labrador.


Todo «orno« » el tom ín de un Omtfetor no
Pon ti fia*, pdg. 995.
Himno, lite Confeasor, eto., pág. 294.

24 db Mato .

■arla A u lllu n OhrlrtluMnun


6 bien
MARÍA AUXILIADORA

Lot fíalmot do la Virgen, pdg. 264.


HIhujq,
Swpe dum Clirloll pripulue crurntle
* Hostia Irftnal premertturarmis,
Y e n ll ad lú ttlx pía Y lr g o corlo
Lapsa sereno.
P rltc a ale Palruin m onum ónta uarrant.
Templa leslánturspólits opínla
Clara v o tiv o repcllUt cultu
Frota quotAnnls.
En no>l Minios llr e a i M ari®
Gántlcl letlsmódulis, refi'rre
Pro n o vl» donlfl, resonante pláuaii
t'rble ct Orbl.s.
O diea fe lii, m rm o rén d a fastia,
ua Polrl Sedea ffd ri Magíalrum,
? rlaU peal liialrutn r¿du eem , beála
S o rle re cép ll!
Virgin®* « a t a , p a eriq u e purl,
G fo tie n s Clerue, popu lú sque grato
Corda Regina» c r le b ré re c<HI
Múnera ccritni.
830
Vfryln um V irg o, ben edicta Jesu
Matar, h e e a u g e bona: fac, precam ur,
Ut grogem Pastor PI um ad sulnlls
Pascua duciil.
T e por e te r n o s vonnrómui* iinnoa.
Trinilaa, sum m o c^lo tró n d a pláuan:
To flde monlos. rosono^uo lln j’ iim
Cárm ine láutlrnl. A m e ».

y. Dignáre me, laudáre te, Virgo gaciútn,


alleláia.
k¡. Da mihi virtúteu centra hoetee tnos,
allelúia.

Orkmcb.

OmDfpotona et miaéricors Deus, etc., pági­


na, 102 .
80 d e H a y o .

San Fernando, Bey de Espala.


Todo oomo m el Común dt un Confe*or «o
Pontifiee, pág. 296.

Himno.
(¿uole cuín coelum lonat, a lq u o dorna:
FAIguranl nubes, ru ll e l vagálu r
Fa lm en ln partea várius, a p tn le
>'úui¡nls ira.
A rclu m prod esl n ih il alie m oles
T ú rb liien i contra, volu créaqu e Iluminas,
Mlesus e cnplo ru ll ultor Ignls
S ú m m aqu r tangH.
Non 90 CU8 clrcu m m clu én da ducens
Arm a F e rn an d a » prcm it « r c r hoatcs*.
Persona n i lato loca m llllá rí
Pulsa fracórc.
Quid du cem contra válldu in phalánges
W r fld l Ma u t I poVuére? guanta
Slrop#» V A x illiiin vrtllü m s, r n ie t e q n e
lé s s e ra v ir il?
ig m in a iB Duclor, Dcue unus, una
I b tribu s virtu a. Ubi corda acrnper
GlArinni c »n le n t, Ubi nosira eoll
A rm i triu in ph fn t. Amen.

y Améviteum Dóiainna, et ornávit eam.


¡I'. Stolam glóri® lnduit enni.

1.° db J unio .

Vuestra flra. de 1m G r a d a r
Todo oomo en la pdg. 264, exeepto
i . A.v«, Muía, grftín plena, allelúia.
r1. Dóminos tecnm, allelúia.

21 n i Junio .

flan L u is Qonzaga.
Todo oomo m eí Oomún dt « a Oanfmor «o
Pontífice, pdg. 205.
Himno, InJénsiis hoctía, pdg. 79.

24 DB JüHlO.
Batlvldad de 8. Joan Bantlrta.
PBIM KBAB TlSPBBAB

L o » euatro primeros Salmoi, pdg. 268.


B l quinto, L a id ite Díminum, pdg. 240.
Himno.
U l qu éant la x is resondre ttbrle
M ira g*at¿ruro fdm ull tuórum ,
Solve pollulí iábli realum,
6anclo Jodnnoe.
N ú nllu s, c e b o v^nlcna olym po,
T e P a tr i m agnum foro niucitúruin,
N om en , e l v i l » sAriem g o r^ n d »,
Orülneiti prom u.
lile . prom lsai dúbius sup^rnl,
P érdtdlt p r o m p ía móduius loquólw:
Sed reíb rm ésli g ln ila a p e r ^ m p ls
Organa vocLs.
V en trls obatrueo ré cu b a n ec u b íli,
S énteraa Regem ihálam o m anéD icm :
H ln c parens, n a tim érllls, u lérqu e
Abdita pendil.
Sit decua Patri. g c n lto q u o l’ roll,
E t tibí, com par u lrlú squ e > irtus,
SplHltm M m p «r , T)«us unus. om n i
T^m poris «evo. Am en.

f. Fnit homo missuB a Deo.


iy. Coi nomen erat Joánnee.

SEGUNDAS YÍBPBRA8

Todo oomo en la* primera*, excepta


f. Inte puer magnos coram Dómino.
V Mam et manila eias eam ipao eat.

29 un J unio .

B u toa Apóstolaa Pedro y Pablo.


P B IK E B A B V ÍS P E R A S

L o » euatro primeros Salmos, pág. 268.


S I quinto, Laudáte IMminnm,pdg. 240.
Himno.
Decora lux e t a r n llé lU Auream
Dlem b eA lU irr lg á v lt ignibus,
A poslolórum q u e corónat Príncipes,
Retaque ln aalra liberara p a n d lt v lim .
M undi Magíster, atque CtbII J in lto r,
R o m e p a ré n lM ir b ltr iq u e g én llu m .
P er en s li Ule, h ic per c r u e l» v lc t o r n ecem
V iü eS en á lu m lau reáli póealdent.
O Huma fellx , q u e duórum PrÍDcipum
F » con<*ecr¿la glo rio so sanguino:
Moruro cru órc purpuróla, e s te r a s
E ic é lIU orbla o a a pu lch riIndin es.
S ilT r ia lt á ll aem pitérna gloria,
Honor, p o y a ta s , o lq u o Jubilátlo,
ln u n lla le, qu e gu btan at órnala,
P er univéree MDCuMruro stecula. A n e a .

f. Id omnem t e m u n exívib buoui eóram.


i 1. Et íd fine* orbia térro verba eórnm.

8EGUW DAS V ÍS P E R A S

Los Salmos como en las segundas VUperas


de los JLpósteles, pdg. 287.
Himno, Deróra lux etemitátú, «mm arriba.
y. Annuntiavéront ópera Dei.
Et facta eius intelíerénint

30 d b Junio.

Oonaemoraolón Ae 0. Pablo Apóstol.


Como en el día de su Conversión, pág. S21.
2 DE Juno.

Vlaltaolón de la B. V. Harte.
Salmo» i Himno, pdg. 254, exctpto
y. Benedicta tn in multáribua.
■V- Et benndlctns fructus ventris tui.

6 de J u lio .

Ootava de lea Santos Aplatóles Pedro


y Pablo.
Todo como en el Oonún de los Apóstola na»
«n la » prim era» oomo en lo t segundas Vitpera»,
página» 286 y 287, excepto
f. Constítues eoe Príncipes super omneni
terram.
ni. Mómnrea nrnnt náminis tai, Dómine.

Prim or Domingo dt Julio.

La Preoleelalma Sangra de Vuestro


Señor Jeenortito.

PBIMBBAS YlSPEBAB

l o » ouatro primeros Salmos, pdg. 268.


E l quinto, Landite LWminum, pdg. 240.
FetU vIa n 'so n en i cóm nito vó clb iu ,
Ctvpfl In tlltu m frAnllDus i^ p llr e n t.
T s d ia flam m íferls ó rd ln e pródean l
Instn'irtl púeri nt seno».
Q u eir dura m ó rien s ('.iirtalu* ln érb o r*
Fudit m titíp llrl vu ln ero 9Annulnpni,
Nos fncll mómorns dum colimun, d e r e t
&allcm fíindprn lArryrnnH.
Ilu m án o gón erl p r m ic le s gravla
AdAml va lerla rrlm ln n rn n llgtl;
AdAml ¡nUSurlln» el pietus novi
V lU m r¿ddldllrímnlhuM.
r.lamóron» vá lldu m surnmus ab s lh e r e
Langu fritlfl G én ltl si P a le rá u d lll.
P la rririp o liu a Sdnguine d¿buit.
El noble v^nlam daré.
Hoc qu lcú m q u e stolam Sángulnc prólull,
A b *l¿ rvll máculas, e l róseum deeus,
(ju o fíat s im llls prólln u a Angella.
Et Real plrtccnt, caplt.
A re cio ¡iiBlábllls Irp m lle póstm odum
So nulluB rétrahat, mota sed ú ltim a
TangAtur; trlbm *l nóbJIe pram lu m ,
Qui curftum Deu® adJuvBl.
Nobis proplliuft nía. G ^nllor p o len »,
Ut quos U n ig e o ® Sáncuinc F llll
Km leti, e t placido FIAm ine recreas,
C«p|| ad culm ina tran siere». Am en.

fiedemlsli aot, Dómine in Sángoine too.


■V* Et feolfiti nos Deo noetro regnnm.

0BGÜNDAB VÍSPBBA8
Toda nomo en las primera*, excepto él quinto
Salmo» Láudi, Jerúsaleoi} Dóminum, pdg. 268,
y el Versículo siguiente:
f. T e ergo, quasumiu, tola fámulis súb-
v n n t.

r^. Qno» pretíóao Singuiñe redemiati.


Segundo Domingo de JuUo.

Oommemortolón ! • toáoa los In n o i


VoatliM i.

FBIMBRAS TlSPBBAS

Lot ouatro primeros Salmoi, pdg. 268.


E l quinto, Laudáte Dóminnm, pág. 240.

Himno.
Rex glorlÓ M PraiMiiliim.
Coróoa c o n fltfn liu m ,
Q ui reapu4nte« torrea
Perdú cis ad cu?lestla:
Aurcm benlgnam prólln u s
A ppóne n o ilr ls vócIdub:
Trophns» sacra pánglnm s,
Ignd&cc qu od d ellq u im u ».
T o t ln c is lu m arlrrib u a
Pareando Confesaoribun,
Tu vin co nosira crim in a,
Donándo Indulpénilam .
Deo Patrl slt glória ,
E lú iu u e solí Piñ o
Cura S p ililo Paráclito,
E l nunc. e l lo perpíSluiim. Amon.

f . E z ú l t e o t 608 in «colla!» plebi».


•¡. Et in cáthedra seniónunláadent eo«.

SEGUNDAS TlSPBBAB
Todo eowut m laipriw urat, excepto el oiwnto
Salmo, Meménto, Dómine David, pág. 276.
887
f. Elégit eos Dóminufl Sacerdótee HÍU.
g¡. Ad saciificAndum ei hóeti&m U ndit.

16 db J u l io .

I s a i t r » Señor* del Oarmen.


L o t Salmo» de la Sma. Virgen, pdg. 264.

23 db Juuo.

Santa Haría Magdalena.


Lo* Salmos de la Sma. Virgen, pdg. 264.
H1mnn
P a ler su pérni lú m in is,
Cum M agdal¿niim r^Hplcii,
Flam m as am órla rx cila s,
G elú qu e s o lv í* péolorie.
Am óre c a rr il sáncís
Pedos beálos ó n g ere,
Lavé re fletu , (A rgere
Comía, e t ore létnbere.
• A dstére non tlm et cruel,
Sepúlcru iiilis r e t ttnxla:
T ru c es n ec h o rro l m ilites:
P e lllt iim ó rem c h t r fu s .
O vera, ChrU le, chórltas.
Tu nosira purga crim in a,
Tu corda reple grátla.
T u redde ccell p r s m la .
Patrl, sim ú lq u e Filio.
T ib iq u e. Sánete Spirftus,
S icu t fuit, all Júgitar
S e c lu m per om n e glo ría . A m en .

>. DiiFósi est grátia in lábiis tais.


*1. Proptérea benedíxit te Deas in etémmn.
El jottfi úuintfcto. m
26 DB J ou o.

Santiago Apóstol.
Todo oomo tn et Oomin de lot Bamlot -Apót-
Utm,p¿g. 286.
B lir n in

Deféiuor ilm e Hiipánls,


Jacobe, v ln d n hóitfuo,
Tonítrui quera flllim
Del vorivlt F^lus.
Huc cceli ab «lila aédibiw
ConvArte dexter lúmini,
indique 1®U déblu*
CralM, tlbl quaa Mllylnus.
Oretei referí Hlspánla,
Félix tuo q u » ■ónalnc
Te gloriáturlúglter
DiiotU u e r fi óaalbus.
Tu, caca noxatque Impia
Nos cum l«oéret v&nltas,
Lucém talúlls primltua
Oria Ibdrla impetras.
Tu. bella cum nos cíogerent,
Ea yliua i pao ln pmtlo,
Equóque átense acérnmus
Mauros furtfnlea el¿ roere.
Freil tuo nos pignore,
Largum tuo te muoere
logamus omnes, ut tus

Nunc, « t omoe ln BB Cilum . Am en.

f . In emnem tem m erlvit eontu eóram.


uj. E i in S i n urbia t e r o verba e4nun.
81 d i J u lio .

toa Xgnaolo 4t Leyóla.


Todo como en el Oomúu de un Santo Confe­
sor no .Fontifiee, pág. 295.

1 .° n * A a o o t o .

ton Pedro ad Vinoola.


Los ouefro primeros Salmos, pág. 268.
JSl quinto, Laudáte Dóminam, pág. 240.

Himno.
MlrU m odi» repente líber, farrea.
Chrlslo iu b é c te , vlncln P e lm a ¿xu íl:
O v ille lile Pastor e l R ector pregte,
V it© re c ló d d páscua. e t tontea sacros,
O véaqu e serva l eruditas, a rce l lupot.
Patri perénne sil per ©vum glória,
T lb iq u o léu dee eonoinám ua in d y la a ,
£téroe Nite: sil, supérne Spíritua,
Heoor llbl decúaquo: abacia júgiior
L audóturom neTrlntlasperseculum . ámen.

f . T a es Petras.
£ t n p er hanc petram ediflo&bo Ecolé-
■iam meam.

SEGUNDAS VÍSPERAS

Todo oomo eu la» segundas Vísperas de los


Apósteles, p ig . '887. Himno y Versículo am o
arriba.
2 d i Aoosto

Vuestra Sra. de loe Ángeles.


Todo i* la Sma. Virgm , pdg. 254.

3 de Aoorao

Invención del Mártir 8. Esteban.


P R IM E R A S V ÍS P E R A S

Oomo tn ti Común de ■»» M ártir, pdg. 289.


En lat $egundai VCtpttrru idrrm, excepto
y. Stéphanni vidit ccslog apértoe.
tí. Vidit, et introfvit; beátua homo, eui ccb-
li patébant.

4 db Aoosto

Banto Donligo de Gnsmán.


Todo tomo en el Común de un Santo Oonfmor
no Pontífice, pdg. 296.

6 di Aooero

Dedloaolón de Marta Sma. de laa


Hievea.
Todo de lo Smn. Virgm ,pdg. 284.
341

6 db A gosto

Itu u flg n n o U n de V. I . J. O.
L ot cuatro prim ero* Salmo», pág. 268.
E l quinto, Laudáte Dóminuai, júty. 240.

Himno.
. O u lcú m qu e Cbriatum q u s r ills .
Oculos ln altum M ilite:
Illlc llc é b il vla ere
S lsou m p erén a is g ló ria .
¡Ilú stre quldrlnm cérnlm us.
Quod néaclat fin e n patl.
S ublim e, celsuin, in térm ln u m ,
A nU qu iu s ca»lo, et chao.
H lc lile Bex ©si G énlium ,
Pnpulique H e* Jucléiri.
Prom lssua A hrsh ® patrl,
E I 0 »q u e in s v u m sérrin i.
H u n c e l Frophétls téstibus,
lisd ém q u e siRiatú rlbu s,
Tealátor e t P a ler ju bet
A u d lre nos e t crOdere.
Jesu, tib í sitgM rin ,
Oul Uj revélaa uárvulls,
* (,um Paire et aínin Spiritu,
Iu Buiiiptlórna ¡tuscula. A m en .

t- Olurióeua appaiulsd ln completa Dó-


miui.
t¡. Proptérea decórem Induit te Dómiuua.

10 pii Aoosro
B. L o r u io Mártir.
Oomo en el Común ie * » M ártir, pág. 289.
SEGUNDAS VÍSPERAS

Todo como en las prim era», ezoepíc


y. Levita Lauríntius honom opas operátns
eet.
K1. Qui per signum crucis csecos illnmi-
návit.

15 d b Aooero

Aannolón de U B. Virgen.
Todo oomo e » la pdg. 264, excepto
>. Exaltáta est sancta D «i Gtónitrii.
iV. Snper choros Angelórnm ad cceléstia
regna.

Domingo entre la Octava ie la Atwitoián.

Fiesta de B. Joaquín. Padre de la


B. Virgen.
Cono en el Común de un Oonfetor no P on ­
tífice, pág. 295, ezeepto
)\ Potona in térra erit semen ejus.
k'. Gtener&táo reotóram benedicétoi.

Domingo detpuéi de la Octava.


Fiesta del Puto. O on ita de Mari».
Sahmot í Himno, pdg. 204, excepto
#48
y. Exálte ln omni Corde, lilla JertUalem.
R eí laiaol Dómino» in m<dio tui.

8IGU1TOAB VlBPEBAB

Oomo en Uu primeras, excepto


f. Viam mandatórim tnórnm oaotím.
•I. Caía dilatágti Cor meam.

81 db A gosto

B. Ram ón V on ato.
Todo «m u en el Común de • « Santo Oomfe-
tor, no Pontífice, pág. 296.
Himno, late Confeasor, ata., pdg. 294.

7 d x S b ftb m b b s

Patrocinio de la B. V. María.
Todo oomo en 1 » Víspera» de la Virgen, pá­
gina 264, excepto la A nt. dd Magníficat.
Saicta María, siccúrre miseria, Jara pnail-
láaimea, réfove flébiles, ora pro pópalo, in-
térreni pro clero, interoédo pro devoto femí­
neo sexo: sáitiunt omnes trnun jnvánen qui-
eúmqne célebrant tanm sanotum patzoel-
n in m .

8 dx S e p t u u b u

Bativldad de la B. V. María.
Todo oomo m la pdg. 264, excepto
844
i . Natfyitas ««t hiMie Sánete Marte Vir­
ginia.
k¡. Calas vita ínolvta cañotas illústrat Ec-
olMan.

Domingo entre la Octava de la Ifatividad.

Fiesta le í Smo. Hombre Ae María.


Todo de la Sma. Virgen, pdg. 254.

Temer Domingo de Septiembre.

Fiesta de la Sma. Virgen de lee


Dolores.
L ot salmo» de la Sna. Virgen, pdg. 254.

Himno.
O qu ol u ndU la cry m rn n n .
Quo dola re \<Mvitur,
Luctuosa do cruento
Dum revú lsiitn stfnltc,
Cerní! iilniw ineubilnlom .
Virgo M eter, Flllum !
O t iu iv e , m ile pectu »,
til lalu s dulcisaim um ,
PATlArrimquei vu ln crd U m .
Et alnistram séuciam ,
Et rubras c m ó re planta*.
Acara ü n g ll lácryinis.
centltaiiie, inUIÍ^si|«i<*
S trín glt a rclis n¿xlbus
Pectus illud. e t Iaci't I os ,
Illa llglt vú ln era:
S lcq u e tota c o llk iu ta c li
ln aolorto óscu lis.
EJa. Matpr. obserráimu.
P er lusa bu* Morriñas,
F llllq u o tríale fu ru s.
Vulnerúm que purpuram,
Hunc tul cordi.i dolárem
Conde nostris cúrdibog.
Esto Patri. Flllóqup,
Et cobbvo Flém ini:
Ealo summffl T rin lU ti
S em p ltém a p rtr ii,
Et p ertn n la laus, h on rirqu e,
Hoc e l om n i x e c u lo . A n m .

f. Regina Mártyruui, ora pro nobia.


t¡. Qnnp Jnxta Crncem Jeau conatitiati.

14 d r S r p t ik k b r *

Exaitaolón de l » 8ta. Oros.


Jo» ovatro prim ero» 8almos, pdg. 268.
E l quinto, Laudáte Dómionm, pág. 240.

Himno.

VeKÍlln Regís pródeunt, p<fg. 307, pero de­


ben cambiarse las palabras

Hoc paatiónia trimpore

f>» «atas otras:

I d hac tririmphi glória.

y. Hoo B ig D u m Crucis erit in calo,


q. Cum Dómlnni ad Jadlcándntn vénerit.
17 t>B SamaMDRl

l i p t d M estigmas de I . Franolsoo
da A d i.
Todo oomo m et Otmún ¿le un Confesor no
PontOlee, pdg. 296, excepto la primera estrofa
del Himno y « I TerticvJo tiffvim te.

late C o n W u o r Dórnliil, c o lé n le »
u em p ie láudanl pAptill p er orbeni.
S
ae die le lu s m *rn lt beáta
Vulnera Chrietl.

f . Slgnástl, Dómine, «ervum tanm Fran-


oU oom .
tj. Signla redemptiónig nostra.

24 D I SKPTISHBHI

Itra . S i», da las M in w lu .


Lo* Salmos de la Sma. Virgen, pdg. 254.

Himno.

Doi mater Virgo,


Ataque ctsu siena,
Pulcnra tamquam lana.
Utqu« sol eUcla
Noslraa áudl preces,
Tu, que eapilvórum
Mlaertta quastus,
Cantarle catanas.
O U t fáuata dies,
Q u oonapéctu tuo
S M u lu m o ro t o i I».
R w n f c U Pelru m l
O n lm ls p rottn d n s
C h lH U t ll ardorl
S lc á eu lp* « o lv o
Quos A ( uro so lví*.
A g il ¡9t&grat«8
O rno, qu em b e n liim
V o ce d em on stris ti
C o n s e c rtn d a n Ubi.
Tuo, d i v i P ir e n i,
u n »to s re p le telo ,
U t co rd e seq u itn u r.
O re q u od vo vem a s .
H laus, qu i u lm p le v
P erson lsq u e Trlnns,
Crinlulit Maríam
N o bis ln p a rín lo m . A m o r.

y. A Dómino factmm eat istnd.


H'. E t e e t m i r á b i l e i n ó c n l l s n o s M s .

39 ds S iir r a B o a

Dedloaelón l i I. Miguel AreAngel.


Todo oomo en el día 8 de Mano, pdg. 861,
pero no t » dicen lo » Allelúiw.

Prim er Domingo do Ootubr«.

F in te de Htra. l n . del l o i u l t .
Los Salmo» de la Sma. V irgo», pdg. 964.

Himno.
T® geatíén lera géudlfo,
e s iu c U m doltfnbus.
A ve, redundan* náudlo
Dum crinripla, dura vigilas*,
Bl edla, ofTera. inventa.
Matar beála, Fllium .
A ve, dolena, e l Intim o
ln conde tgo n em , vórbara,
S plras, eru c^m q u i F ílll
Perp^saa, PrincopB m artyrum .
A ve, ln Iriú m pn U Filli,
ln ígnlbua P a r ie llli,
ln regnl hon óre e l lúmlDe,
HcsInA Fulgen» gloria .
Ven íte. gentes, cárp iie
En lils rim ú inval^rla,
Bl pulchrl amona Inclylffl
Ha trl cumium w>cllle.
Je»u, llbl sil glória,
Qui naius es de Vlmlnc.
Cum Paire et almo Splrllu
ln w m plU'm a Bjceula. Amen.
i - R e g in a saeratísaimi R u o á rii, «ru p ro
nobia.
H1. Ut digni efficiáinur prouiissiónibiu
Chriati.

2 d e Octuhiuc

L « i lauto! Angele» OnitoUM.


PB IM U BA8 VlaPBBA.8
L o t cuatro primsrnt Salmo», p d g . 268.
E l qminto, Laudáte Dóminam, pdg 240.

nim no.
CuBlúdoe lióm inum peólllinus A iiaolo*.
N e lú r e fráulll quus Puter é d d la it
CrelAdlU com ités, ln*ldl¿nl¡bu:»
N e ^u ccúm beri'l hó*tiburt.
Nam quod c o m ie r il proditor A n gel u*.
C o a c t á is m é rito puU us hoaóhbuB,
A rd e n » In víd la , p ¿ U «re o flltu r
Quos c a l o D «u § ádvocau
Huc r u iln i IgUur p 4 rv lg ll ádvola,
Avi'rtenu patria de tibi erudita
Tam m orbos én lm l, quam roqu i^scoro
Quldqu id n o i a ln lt In cola».
Sanctm » t l t r (a 4 l leu s pía Júpiter,
C i i Iuh perpetu o m im ln e m Achica
T r ip le * h e c n*aitur, cu lu s ln rtmnia
Regnat gló rla a s c u la . Am en.
y. ln eonspéctn Angelóran pudUm tibi,
Dena meas.
*¡. Adorábo id templara u notim tunm, et
coníltébor nómini tno.

BKGUNDAS yíSFBBAS
Todo como en tai prim era», acepto el quinto
Salmo, que a Coníltébor tibi... quoni»m,jxigi-
na 279.

Segundo Domingo de Ootubre.

Xa V »te rallad de Karla Santísima.


Todo como en la pág. 254, exeepto
y. Benedicta tu in mnliéiibna.
h'. £ t benedictos fraetna veitríg tai.

Tener Domingo d » Ootubre.

F ie s ta de la P n n u da la I m i . V irg e n .

I/os Salmo» de la Sma. Virgen, pdg. 2M.


Himno.

P r a c lá n costo* Tlrginum,
IntActa Mater Nú m lnls,
OojIi'sU» tules jánua,
9 pea noslra. cteli gáudluni.
In ter rubeta Hlium,
Columba rorm usbstnia,
V lrga e red ice g lrm ln a n s
N oeiro m sdc'ltm vü ln eri.
Turrla dracónl Impervia,
Arnica atella náurragia,
Tuér» no» a fráudlbua,
Tuáqae lace dirige.
Errarla umbraa discute,
Svrtea dolósas á m o v «.
PluctuR Lot inter diSvlU
Talan reclúde im itara.
J n ü , Ubi i l l glória,
Qui natua ea de V íram e,
Cum Patre, et alm o splmu
ln aemplllrna afficula. Amen.
y . Cum jacan ditále Virgisitátem Beitoe
Marte s a m p e r Virginia oelebrémtu.
t¡. U t ipaa pro nobia intero¿dat ad Dómi-
nnm Jeanm Cniiatam.

16 d b Oc t u b r e

■ante Taran v i q u .
Come tn ti Oomin de «m Virgen, pdg. 206.
Himno.
Hegia »up*Tn l nuntla
Domum p a U r n im déaeris,
Terrla. Tnnrfala. M rh a ris
C h ríitu n d iilú n , ant «Angnlnein.

a n : i _ í . * x ___ __
Sed la mane! «uávlor
Mor*, prona poadt M c l o r
Dlvlnl amórfa cútplde
ln vulnut lela cdnctdna.
0 charlttllg Tlctimal
Tu corda noatra cAnr.rema,
Tlbique gentes crtdllaa
AvArnl ab Isn* libera.
811 laus Palri cum Filio,
Gt Bplritu Paráclito,
Tlbique, Sancla Trlnitas,
Nunc, et per omne Sfficulum. Amen.

24 db Ootubhb

S a lto l A n in g t l.
F B D U B A .8 VlBPERAS

L o t cuatro p rm erot Saimot, p ig . 268.


E l quinto, L&adAte Dóminam, pág. 240.

Himno.
T ib í, Chriate, * p lm d o r Patrie,
Vlu, vlrtus cérdlum,
. ln conapécta A ngelóru m
V o tli, vo ca paálllm as:
A ltom én to s con crepén do
UaIoa darauft vtielb n i.
C olU u dám as ven eráo tes
f)m n M coeli P rín cip e*:
Sdd p r s c lp u e fld élem
Médlcuon At eAm ltem
R aph aélem , ln v lrttite
A lllgén tom d sm o n a m .
Q a o cu stóde procn l pella,
R e í C h rilto plfiiftlvne,
Om ne nefas ln lm lcl;
M ando corda At rd rport,
Paradlso red d e tuo
Noa aola clem ánlla.
Glóriam Patrl melódlt
Peraonémus véclbos:
Glóritm Cbrlato amé mu»,
GlArlam Paráclito,
ut trlnue et unus Deus
2xiat ante wvrula. Amen.
t . Stetit Ángeluc íuxta anun templi.
H’. Habens tharíbalam áorenm in mana

SEGUN DAS YlSFEBÁB

Lo* euatro primero* Babnoi, pda. 208.


J ll quinto, Coníltébor tibí... qaoniain, págir
na 279.
Himno y Vertiouio como dpdg. 351.

Último Domingo de Oetubre.

F ia a t* i e l Bmo. R edantor.

PBIXBBAS Y Í 8 PEBAB
L o t do» prim ero* Salmo», pdg. 268.
S I ttreero, Crédidi, pdc. 276.
JJJ ouarto, De prof&ndis, pdg. 263.
S I quinto, Coníltébor tíbi... quóniam, pági­
na 279

Himno»
Creátor almo sídenim,
.Eterna luxcred^nilum,
Jeau Bed^tnptor órrn iu m ,
lnt^nd<> vo tls súppHcum.
Communr qui mindi nefas
l ' l e? ip iéie«, ad Crucom
E Virginia sficntrio
lntácla prodla V lcllm a.
Cujua po tra to» glo río ',
Noin ^nqu e cu m prím um Mmal,
Et ccrlitoa, e l Inferí
Trenu-nten cu rvftnlu r g e m í
Qui Dcpmonls n e íráudibos
P e r ír r l orliit, Im petu
A m órls oclu*, IñnguUli
M ondl mcd<Mo fiirtu* c¡*.
T e dcprocám u r ultim a)
Mognum d lc i jú d ico n i,
Arm ls HiiprmtD gruiur
D oftnrie nos ab iKiKlIbas.
Jcsu tibí slt glorie,
Qui ti&tUA o * ilo Virteino,
Cum pH tre, et alm o S pírilu
ln aeniplt¿rna n v c ii I h . Am en.

f. Redemtati nos, Dómine, in Sángaine


tno.
t¡. Et fecleti nos Deo nostro Regnum.

SEGUNDAS VfSPEBAfl

Todoeomo en la » primera» .

1 di N otixmbbe .

FU bU de todos lo* Santos.


P B IM B B AS YlSPE H AS

Lo* teatro prim ero* Salmot, pdg. 268.


J5I quinto, Landáte Dóminam, pdg. 240.
I l j i m Instruido. U
Himno.
Plocóre, Chriate, aérvulia,
Q uibus Patria rle m ^ n lla m
Tu ® nd tribunal g rú tlo
Patróna V irgo pó.niulat.
E l voa beata, por n ovcm
D lsiin cia gyrus Agm lna,
Anliqu a cu m p m ^ n llb iis ,
Futura dam n a p^llite.
A p óaloli cura vátibud
Apnd M v¿ ru m J ú d icem ,
V eris retirum n^líbus
E x co solie indu lgen tlom
Vos purpurAti M rirl)re 5.
V os ra n d ld a il p n vm lo
Confesalrtiiis, rxu lea
V o rá te noa in pátrlam .
C itoria CQítiu Virplnum ,
E t quos erém u s Incolas
T ran sm islt asirla, C 'H Itu m
L<>cáto no9 In s^dibuM.
A n i l l e gentem p^rfldam
Creil^ntium do finibu *;
l ’ l nnus om iios u niru m
O v ile nos Pastor resol.
l)e o Pnlri * lt glo ria ,
N a ló q u e Patria ú nico,
S án elo slm ul Paráclito,
In a em p iifrn n s é c u la . Am en.

f . Let&mini in Dómino, et exnltáte, jos ti.


a¡. Et gloriárami, omnea recti carde.

L o » cuatro primero» Salmoi, pdg, 268 .


E l quinto, Créilidi, propter, pág. 276.
Himno como en la* primera* Vtiperat.
9 de N o vie m b re .

Dedloaclón de la Basilio* del


Bao. Salvador.
Todo como tn H Común de la Dedicación de
la iglesia, pdg. 298-
Prim er Domingo detpués de la Octava de
Todos Iva Santos.

Dedloaoldn de todai las iglesia*.


Todo como en la pdg. 298.

18 de N o v ie h b k k .

Sedloaolón de la* B aúlloai de loa


S an tos A p ó s to le s P e d r o y P a b lo .
Oomo en el Oomún de la Deiliixivlón ¡le la
Iglesia, pdg. 298.

21 dk N o v ie m b r e .

Fresentaoldn de la B. V. Marta.
Todo de la Sma. Virgen, pdg. 254

S de D ic ie u h k k .

Inmaculada OonoepoWn de la B. V. M.
Todo tomo m lt pdg. 2 acepto
366
y. Lminaculáta Coscéptio ee hódle Sánete .
Marte Virginia.
a¡. Qnto serp^ntia cnput virgíneo pfliifl oon-
trlvit.
Or íu c b .

Deus, 41Ü per Immaciilútam Virginia Con-


ceptiÓDem, etc., jníg. 155.
10 dk Diciembre .

Traalaelftn de la santa Caaa d » Loreto.


Todo como en Uipdy, 254, etcepto
y. Hrec est domns Uómini flrmiter edi-
fleáto.
r'. Bene fandáta est suprn firniam petram.

13 d e Diciembre.

Expe otación del Parto de la B. V. I .


FRUTERAS VÍSFEBAS

Todo como en la pdg. 254, escepto


Himno, Creátor alme efdoram, p<ig. 300.
y. Ave, María, gTátia plena.
r). Dóminos teenm.

SKQUNDA8 VÍBPEEAB
Como tnla» primera», etcepto el último Salmo,
Mcménto Dómine, pág. 275.
357

OFICIO DE DIFUNTOS

Á MAITINES
In tita to k io . Regem, cui óuuiia vi-
vunt, * Veuíte adorémus. So repite: Be-
gem cui...
Salmo !'V.

VenftA, AxnltáiniiH Dómino, jnbilémn»


Deo salutíiri nostro: i>rtBoccupétnus fá-
oiem eins in confesaióne, et in psalmia
jnbilémus oi.
Begetn, oui ómnia vivunt, vaníte arto-
rémus.
Quóniain Dma magiius Dóminus, et
Res ma^nua supcr omiten déos: quóniam
non lepéllet Dóminus pltriiein suam.qiiift
in mqjiu eius mint oinne.s fines terr®, et
ivltltúdines móntium Ipso cónspicit.
V eiiíto udorómua.
Quóninm ipsíus est ninre, et ipse fecit
illud, et i'uidaniftmdavéruntmaiing eins:
f8e arrodilla) venlte, adoriímus, et pro-
oidámus nntf Deum; (ne alea) plorémua
comm Dómino, qui fecit nos, qui» ipse
esc Dóminus Dens noster; nos ftutem pó-
pulu» eius, et oves pásente elus.
958
Kegem, cui ómuia vivnnt, veníte ado-
rémus.
Hodie si vocem eius audiéritis, nolite
obduráre corda vestra, sicut in exac«r-
batióne secúndum diem t«ntatiónis in
deeérto; ubi ten tavéru nt me patres vestri,
probayérunt, et vidémnt ópera mea.
Veníte tulnrítnns.
Quudragínta annis próximua fni gene-
ratiónihuic, et disi: semper lii errant cor-
de: ipsi vero non cognovéruut vias meas,
quibus juráviin ira moa, si introíbunt
in réquiem mean).
Regem, cui ómnia vivunt, veníte ado-
rémus.
Réquiem tctérnam dona eis, Dómine:
et. lux pw pétna lúceat eis.
Venít* adorémus.
Regem, cui ómuia vivnnt: veníte ado -
réiuus.

PR IM E R NOCTURNO
Ll'VES V Jl EVES

A n t, D irige.
Salmo •'*.
Verba mea Auribns pércipe, Dómine
iutéllige clamorem meum.
Inténde voci onitiónis mete, • Box
meus, et Deun nions.
869

Quóniam ad te orábo: * Dómine, mane


exáudies vocem meam.
Mane autábo tibí, et vidébo: * quóniam
non Deua volens iniquitátem tn es.
Ñeque habitábit justa te malignos: *
ñeque permanébuut lnjústi ante óoulos
tuos.
Odísti omnea qni operántor iniqultá-
tem: • peídos omués, qui loquúntur
mendácium.
Virnm sáiigninnm nt dológnm ftbomi-
n&bitui Dóminos: * ego áutem in multá-
túdine misericórdire tufe.
Introíbo in domura tuam: * ador&bo
ad templum sanetum tunmin timóre tno.
Dómine, doduc me in jnstítia tna: *
propter iniiuicus iueus, dirige iu conspéc-
tn tno viarn meam.
Qaóniam uonest in oreeórum véritas:*
cor eóram vanam est.
Sepúlcram patena est gnttnr eóram,
línguiflsuis dolóse agóhftnt, • júdica il-
los, Dens.
Décidant a cogitutiónibus suis: secón-
duin multitádinem impietátnm eórnm
expélle eos, * quóniam irritavérnnt te,
Dómine.
Et leléiiliir oinnes, qui speranl in te^*
in eetémum exultábnnt: et habitÁbis in
eis.
Et gloriabúntnr in te omnes, qui dlli-
ganfc nomen tunm, * qaóniam tn benedí-
cea justo.
Dómine, ut acuto bona yoluatátis
tas, * coronásti nos.
Réquiem rotérnam, etc.
Ant. Dirige, Dómine Deus meas, in
conspéctu tao vitun ineam.
.Ah í . Convértere, Dómine.

Salmo <>.

Dómine, ne in furóre tno árguas me,*


ñeque in ira lúa currfpiug me.
Miserére mei, Dómine, qaóniam infír-
mus sum: * sana me, Dómine, qaóniam
conturMta suut osa» mea.
Et Anima mea turhftta est vtiide: * sed
tu, Dómine, úsquequof
Convértere, Dómine, et éripe ánimain
meam: * aalviun me f¡ic propter miseri-
córdiatn tuam.
Quóniain non esr in morte qui memor
eit tui: * in inférno ántoin qnis confité-
bitnr tibit
Laborávi in gétnitu meo, lnvábo per
síngulas noctes lectum meum: •14crymia
meis atratum meum rlgftbo.
Turb&tus cst a fnróro óculns meas: *
inveter&vi Ínter omnea jirimicos mena.
Discédite a me omnes, qui operámini
381
iniquitátem : * quóuiam exaudí v it D6-
minns vocem fletus m ei.
Exaudí v it Dóminnsdeprecatiónem me­
am: * Dóminus oratiónem meam sosoé-
pit.
Enibéscnnt, et contnrbéntnr vcheméa-
ter omnes inimíci mei: * eonvertántur, et
erubéscant v a ld e velóciter.
Réquiem, etc.
A n t. Oonvórtere. Dómine, ct éripe &•
uiuiam meam; quóuiain non est in inorte,
qu i ineinor eit tai.
A n t. N o quanilo.

Salmo 7.

D óm ine Deua meus, in te sper&vi: •


stilvum mrt ffto ex ómnibns jifirspqnánti-
bus me, et libera me.
N e qaando rápiat ut leo ánimam m e­
am, * diirn non e « l qui rédimuL, ueque
qui galvum fáciat.
Hómiiie Deas meus, si feci istud, * si
est iníqnitas in mánibus nieis:
Si réddidi retrilméntibuH m ibi mala, *
decidam m érito al) immíois meie inánis.
Persequátur inimícus ánimam meam,
•;t comprehéndnt et concúlcet in térra
vitain meam, * et glórinm meam in púl-
vorein dedúcat.
362
E xúrge, Dómine, in ira tua: * et ex a l­
tére iu nnibus ininiicórum meórum.
Et exúrge, Dómine Deus mens, in pre­
cepto quod maudásti: * et synagóga po-
polórum cirefimdnbit te.
Et propter banc iu altuin regrédere: *
Dóminua júdicnt pópulos.
JíidicB me. Dómine, secAndum justi-
tiam meam, * et aecúnduin inuocéntiam
meam auper me.
GoDaummétur nequítia peccAtórnm, et
dírigea jnstuiu, * scrutaus corda et renes
Dens.
Justum adiutórium íueurn n Dómino,*
qni salvos facit rectos r.orde.
Deua iudex iustua, fortia e t pátiena: *
nnmquid iráaeitur per ainguloa dieal
Nisi convérai fuéritia, gládium snnm
vibríibit: * arcum suum ceténdlt et parfl-
▼it illum.
Et in eo pnrápit vasa inortis, * aagit-
tas 6iiHS ardéntibus effócit.
Ecce purtúriit injustítimn: * concépit
dolórem , et péperit iuiquitátem.
Lnciim apéruit et effódit euin: * et ín-
cidit in fóvenm quum fecit.
C ojivertélu r dolor eius in capufc eius,*
et in vértieem ipsíua iuíqnitaa eius de-
Bcéndet.
Confltébor Dómino eecúmliim iustí-
tiam eiusj * et psallan) nóuiiui Dóm ini
Altíamuri.
Kéquiem stém a m , etc.
Ant. N e quandorapiat ub leo ánimam
meam, duin non est qui rédimat, ñeque
qni salvam fáciat.
y . A porta Inferí.
b ). Érnc, Dómino, ánimos eórum.

Pater noster, todo en secreto.

L E C O IÓ N I (Job, 7).

Parce inibi, Dómine: niLil enim sant


diee mei. Quid est homo, quia magnífi­
cas eumf aut quUl appónls erga eum cor
tuumf VísitfiB cnm (lilúculo, et súbito
probasillnni. ÜKquequniionpuroinmihi,
nec dimíttis me, utglútiam salívam me-
nmT Peccávi: quid fáciain tibi, o custos
hóminnml Qaare poBiiísti me contrlirinm
tib i, ot fnctns sum inihiinetípsi gravist
Cur non tollis pec.cátum meum, etquare
non áufers iniqnitátem menmt Éccenunc
in púlvereddrmiam: et si mane me quee-
eíeris, non snbeístnm.
H). Credo quod Reilémptor meus vivit,
et in novíssimo die de térra surrectúrus
sum: * Et in carne mea vidébo Deum
Salvatórem meum.
y. Quem visúrus sum ogo ipso, ot non
álins, et ¿culi mei conspectúri snnt.
b ¡I. E t in carne m envidébo Deum S al-
v&tórem menin.

L E C C IÓ N I I (Job, 10).

Tffidel ítuiina ii m ean v it a m ee; dim it­


ían» advérenlo rao elóquium meam; ló-
quar in ainaritúdine ánim a mea*. Dinam
Deo: n o li me condemnáre. ín d ic a m ihi
cur me ita júdicesT Nnm quid bonam tib i
vidétur. si calninuíeris me, et ópprimae
ma, opufl m&inimn tnárum, e t consilinm
impiórum ádjuvesl Num quid ócu li cár-
nei tib i sont: aut Bicut vid et liomo, et to
¿vidélriat Nuinquidaicut dlenlióm lnis diea
tai, et Anni tui piout liuinánft sunt té inpo­
ra, ut quieras iniqnitAtein meam, «r.peccá-
tum meumBcmtérist E t acias, quia n iliil
ím pinm fécerim, cum sit nemo, qui de
inaiiii t u » possifc erúure.
B¡). Q u i Lilzarum reauecitáati a monu-
rnénto faetidum: * Tu eis. Dómine, dona
réquiem, et locum indulgéntiffi.
f . Qui ventftruses judicAre vivos et
mórtuos, ot Sícoulum per ignera.
n). Tu oia, Dómine, dona réquiem, et
locum indulgéntire.
L E C C IÓ N I I I (Job, 10).
Mnnus ture focérunt me et plnsinavó-
runt metot.um in circúitu: et edc repénte
3S3
precip ita s met Meménto, queeeo, qnodai-
cnt Intnm féceris me, e t in ptilverem re-
dúces me. Norm e sicut lac mnlsísti me,
e te ic u t cáseum me coagnl&stiT P e l l e e t
cárnibns vcstfsti me: óssibus et nervis
com pegísti me. Y ita m et misericórdiam
tribnísti mihi, et visitátio tnn custodívit
splritnm meum.
r ). Dómine, quaudo véneris jndioóre
terram, ubi me abscóndam a vultu irte
tnaet Qniu peccávi nimis in vita mea.
f . C uuiuiísbu m e» pavésco, e t ante te
erubésoo: dum véneris ju díem e, n o li me
condemnáre.
h). Quin peccávi nimis iu vita mea.
f . Réquiem eetémniu d o n » eis, Dóm ine
e t ln x perpétiin. lñceat eis.
h). Q aia peccávi nimis in v ita mea.
Lvego siguen las Láudes fp ig. 4'.3) si
te dice un tolo Nooiumo.

SBOUNDO NOCTURNO
H a b tk h T Y ir r n e s .

Ant. In loco pásenae.

Salmo 2$.

Dóminns regit me, et n ih il mihi dée-


rit: * in loco pftscue ib i me oollocAvit.
346
Super áqnam refectióuis eduo&vitmo:*
ánimara meam couvértit.
D edúxit me super semitas juatíti® , *
propter Domen Haum.
Nam , e t s i ninbuláveroin médioumbrse
mortis, non tirnébo mala: * quóniam tu
mecnin es.
V irg a tim, et báculus tima, * ipsa me
oouaolAta euut.
Paráati iu conBpéctu meo mensam, *
advérsus eos qui trlbulant me.
Iinpiuguristi iu óleo uaput uieuni: * et
c a lix lueuH iiiéliriunaquám prteclárua eatl
E t misericórdiu tua subsequétur me *
ómnibus diébus v it® meee:
E t ut inbAbitem in domo Dóm ini, • in
longitúdinem diArnm.
Réquiem ntérnnm, etc.
Ant. In loco p&scue ibi me collocAvit.
A%t. Delleta.

Batano i\.

A d te, Dómine, lev&vi ánimam meam:


* Deus meus, in te cenfído, non erubés-
cam.
Ñ equ e irrídeant me iniraíoi mpi: * ét-
enim univérei, qui sústinent te, non con-
fundéntur.
OonfUnd&ntur omues iulqua agentes *
anpervácue.
907

V iae tilos, Dómine, demónstra mlhi: *


et aémitns tuas ódoce me.
D irig e me in veritAte tua et doce me:*
qnla til en Deua Sulvfttor meus, e t t » sus­
tituí i tota (lie.
R e m in iB c e re misera tiónnmtuiinuu, D ó­
mine, * ot in is e r ic o r d iá r u m tn&rum, q n »
h sajculo suul.
Delícta juventútis mere, * et ignor&n-
tias meas ne memíneris.
Secimdum misericórdinm tunm, me-
ménto mei tu * propter bonitátem tunm,
Dómine.
Dulcis, et rectua Dóminus: * propter
hoo legem d&bit delinquéutibua in ría.
Diriget mananétos iu judício: * docé-
bit mitea vina suaa.
Univérsce vire Dóm ini, misericórdia
e l véritas: * requlréntlbus teataméntum
eiue et teatimónia eiua.
Propter nomen tuum, Dómine, propi-
tiáberis peocáto meo: * inultnm est enim.
Qnls est homo, qui timet Dómiuumf *
legtón statuit ei iu via, qaam elégit.
Á n im a eiua in bonis deinorábitur: * et
semen eiua hmreditábit terram.
Firnuunéntum eat Dóminos timéntibu*
eum: * et teataméntum ipsfns, nt mani-
festétur illis.
ó c u li m eisem per ad D óm inum :• quó­
niam ipse e v é lle t de láqtieo pedes meos.
868
Réspice in me, et miaeiére mei; * quia
únicns et páuper enm ego.
Tribulatiónes cordis mei m u ltip licó te
Bunt: * de necessitátibus meis érue me.
Vide humilitátem meam, * et labórem
meuui, et dimítte univérsa delícta mea.
R éspice initnlcoB raeos, quóniam mnlti-
p licáti snnt, * et ódio iufquo odénintm e.
Custódi áiiiinam meam, et érue me: *
non erubéscam, quóniam sperávi in te.
Inuocéntes, e tre c ti a d h seérn n tm ih i:*
q n ia sustinui te.
Libera, Deus, Israel, • ex ómnibus tri-
bulatiónibuRsuis. Réquiem eetérnom.etc.
Ant. D elícta ju ventú tis m ea et igno-
rántias meas ue memíneris, Dóm ine.
Ant. Credo vidére.

Salino

Dóminna illu m in átio m ea, et salas


mea: • quem timéboT
Dóminos protéctor vitee meee; * a qno
trepid&bol
Dnm apprópiant super me nocéntes, *
u t edant carnes meas.
Qni tribu lant me inimíoi mei, * ipsi
mflxmáti eunt et cecidérnnt.
S i consístont advérsnm m e castra, *
non tim ébit cor meum.
809

Si exúrgat advérsuin me proliam, *


in hoo ego aperábo.
TTnam pétii a Dómino, hanc requl-
ram. * ut inh&bitem in domo Dómini ó-
mniuuB dlébus vitee mete.
U t vídeqm volapt&tem Dómini, * et
vísitem templum eius.
QuÓDiam abscóndit me in tabernáculo
ano: •indlemalórnm protéxit me in ab-
aoóndito tabemáculi sai.
In petrn exaltávit me: * et, nnnc exal-
tévit caput meam enper inimícos meos.
OircniTi, et inmolftvi in tnbemácnlo
oina hóstiain vociferatiónis: * cantábo,
et psalmiim dicnm Dómino.
Exóudi, Dómine, vocemmeam,qnacla-
iu&ví ad te: • miserére mei, et exáudi me.
T ib i d ix it cor lueuui, exquipívit te fá-
ciea mea: * fáciem tuam, Dómine, requí-
ram.
Ne avértaB fáciem luam a me: * ne de­
clines in ira a servo tno.
A<\jútor meus esto * : ne derolÍDqnaa
me, ñeque despidas me, Dens salatáris
meus.
Quóniam pater meus, et mater mea
derellquéi-unt me: • Dóminus Autem ne-
BÚmpsit me.
Legem pone mihi, Dómine, in via tna:*
et dirige me in símitam rectam propter
inimícos meos.
B i joven Inntrutdo.
970

Ne tradlderfa me in ánimas tribul&n-


tiuni me: * qnrtniam inBnrrexAnmtinme
testes infqni, et mentíta est iníqnitas Bibi.
Uredo vidére bona Dóraini * in térro
vivéntium.
Explota Dóminnm, viríliter age: * et
oonfortétnr cor tuam, et sústine Dómi-
nnm.
Béquiem stérnam , elo.
Ai»t. Credo vidére bona Dómini ln tor­
ra vivéntium.
f . Oúllocet eos Dóminos cum princi-
pibos.
1$. Cam princípibus pópnli sni.
Pater noster, todo en teoreto.

LE CÜIO N I V (Job, 13).


Bespónde mihi: qnantaa hábeo iniqni-
tátes et peco&ta, scélera mea et delictn
osténde inihi. Oor fáciam tuam Abscón -
dis, et arbitráris m r inimfnnm tnnmf
Oontra fólinm, quod vento rápitnr, o-
sténdis potéctiam tuam, et stipnlam eíc-
cam perséqneris. Scribia enim contra me
amarlt&dines, et consúmele me vi» peo
cétia adolescéntisB mee. Posnlsti in ñer­
vo pedem meam, et observAsti ornees
sémitae meas, et vestfgia pedum meórum
consideráetd: qai qnasi pntrédo oonsn-
371
méndne sum, et quasi vestlméntum, quod
oomériitnr a ífnea.
B¡l. Meménto mei, Deas, qnia ventas
eet vita mea. • Nec aspiáat me visas hó
m in ia.
f . De prof&ndia olain&vi ad te, Dómi
ne, * Dómiue, ex&adi vocem meam.
í$. Nec aspfciat uie visos hóminis.

LE C C IÓ N V (Job, 14).
Homo nntns de moliere, brevl vi ven s
témpore, replétor multis misériie. Qoi
gaasi flos egréditnr, et coutéritar, et
rngit velat ambra, et nnmqnam in eódeni
stato pérmaDet. Et dignum docts eopev
hojoeoémodi nperlro óculoa taoe, et ad
dúcere eom tecnm in judíciumf Qnin
potest fácere mundom de immúndo con-
céptam Bémmel Nonne to, qui Bolos rsf
Breves dies hóminis ennt, números roén-
siam eins apad te est: constitnísti térnii-
noB.eios qai prateríri non póterant Be-
c4de paúlluluui ab eo. ut quiéscat, duuec
optáta véniftt, sicut mercenárii, dies píhb.
£j|. Hei mihi, Dómine, qaia pecc&vi
nimis in vita mea! Quid fáciam misert
U bi fdgiam, niai ad te, Deus meueT * Mi-
serére mei dnm véneris in novfssimo die.
y. Ánima mea tnrb&ta eet valde, * sed
tn, Dómine, saccúrreei.
372

B¡l. Miserére mei, dum véneris in no-


víssiino die.

L E C C IO N V I (Job, 14).

Quis mihi hoc tríbuat, ut in inférno


prótegas me et abscóndas me, doñee per-
tríinseat faror taua, et constítuas mihi
tempus, in quo recordérie meif Putáane
mórtuus homo ruraum vivatf Cunctia
diébus, quibua nunc milito, cxpécto do­
ñee véniat lmmntátJo mea. Vocábls me,
et ego respondébo tibí: óperi mánuum
tuárum pórrigea déxteiam. Tu quldem
gressus meoa diuumerásti, sed parce pee-
cátia uiei».
n). Ne recordérig peccáta mea, Dómi­
ne, • Dum véneris iudicAre steculum pei-
ignem.
y. Dirige, Dómine Deus mena, in eon-
epécta too viam meam.
Dum véneris iudicáre ateculum peí*
ignem.
y . Béquieui ;i:léruaui dona eis, D óm i­
ne, et lu x perpétna lúceat eia.
r). Dum véneris iudicáre ateculnm per
ignem.
Luego siguen la» Laudes (pdg. 3i>2J,
cuando te dice eite solo Nocturno.
TEROBR NOCTURNO

Miércoles y Sábado.

Ant. Compláoeat.

Salmo :Ci.

Expóctans espéctavi Dómisnm, * et


intóudit mihi.
Et exaudívit prAr.es meas: • et edtixit
me de l.iou ínisérire, et de luto ffficia.
Et at&tuit su per petram pedes meos: a
et diréxit gresens meos.
Et. immfgit ia os inenm c&nticum no­
van), * carmen Deo nostro.
Vidébunt nuilti, et timébunt: * et spe-
rñbunt in Dóiniuu.
Beátus vir, cuins est nomen Dómini
apes eius: * et non respéxit in varitátes,
el insanias falsas.
■Multa feclstl tu, Dómine Dens meus,
mirabília tua: • et eogitatiAnibus t.uis non
est, qui símilis sit tibi.
Annantiávi, et. locútns sum: * multi-
plicáti sunt super númerum.
Sacriflisum, et oblatiónem nolnísni: *
áurea áutem pwferísti milii.
Holocáustom, et pro peccáto non po-
stulásti: • tune dixi: Ecce vénio.
374
In cáplte libri scriptum est de me, nt
fáuarem volnutátoin tuam: * Deas meus,
vólui, et legem tuam iu médio cordis mei.
Annuntiávi instítiam tuam in Ecclé-
aia magna: * ecce lábia mea non pxohi-
bébo: Dómine, tu acisti.
Jiiatítimn tuam nou abscómli in corde
meo: * veritñtem tuaui, et salutáre tunm
dixi.
N ou abacúmli luüericónliam tuam et
veritátem tuam * a concilio inulto.
Tu áutem, Dómine, ne longe fécias
miseratióiiestuas a me:*inisericórdiatua,
et véritas tua sernper Buscepérunt me.
Quónium ciruumdedéruut me mala,
quóruw non est iiíiintM'iiB: • comprehen-
dérunt me iniquitátes mere, et non pótui,
nt vidérem.
M ultiplicátíe suut auper cnpílluB cápi-
tis mei: * e t cor meuin derelíqu it me.
Compláceattibi, Dórniue, ntéruasme:
* Dómine, ad ailjuvínduin me réspice.
Cunfuuílrtntur, et revereántor simul,
qui quierunt duimam mcatn, * ut áufe-
rant eam.
Convertántur retrórsum, et revereáu-
tur, * qui volunt mihi mala.
Fcruut uonféstim confuaióuom suam, *
qni dicim t m i l i i : Tinge, éuge.
Exúltent, et lcetéutur auper te omnes
qiiiBrént€8 (e, *et dicant semper: Magni-
97(5

Acotar Dóuiinus, qai dlligunt salutáre


tuum.
ligo áatem meudícus sum et panper:*
Dóminos solícitas est mei.
Adjútor meas, et protéctor meus ta
es: * Deus mena, ne tard¿veris.
Réquiem eetérnam, etc.
Ant. Oompláceat tibí, Dómine, ut erl-
piüs me: • Dómine, ad iidinvándnin me
réspice.
Ant. Sann, Dómine.
Salmo to.
Beátas, qui in té llig it super egénum, et
páuperem: • in (lie m ala lib e rá v it enm
Dóminus.
DómLuuB cousérvct eum, et vivíñ cet
eum, t t boátum f&ciat cum iu térra: * et
non tradat eam iu áuimam inimicórnm
eiuB.
Dóminus opem ferat illi super lectnm
dolóris eius: • uuivérsum stratum eius
veiHáfiti in infirmitAte eius.
Ego dixi: Dómine, miserére mei: * Ba­
ña finimam meam, quia peccávi tibi.
L iiiu íci mei dixérunt m ala m ih i.- •
Qu indo moriétnr, et períbit nomen eiusl
Et si ingrediébatur, ut vidéret, vana
loqucbátur: * cor eius congregávit ini-
qniUileui sibi.
376
Egrediebátur foras, * et loqueb&tur in
idfpaam.
Advérsam me sasurrábant oornes ini-
mlci mei: * advérsum me cogitábant ma­
la mihi.
Verbnra iníqnam constitnérunt advér-
■um me: * numqnid qni dormit non adjí-
ciet, ut resúrgabT
Ét-enim homo pacía mese, in quo operé-
vi: * qui edébat panes meos, magniflcá-
vit super me supnlantatiónem.
Tu áatem, Dómine, miserére mei, et
resúsoita mo: * et retiíbaam eis.
In hoo cognóvi, quóniam volnisti me:
* quóniam non gandébib inimfcas meus
Buper me.
Me áatem propter iuuooóntinm auece-
písti: * et conflrmáati me in conspéctu
tuo in letérnnm.
Benedictas Dóminus Deus Israel a
eteculo, et naque in s:eoulum: * flat, flat.
Réquiem ntérnam, etc.
Ant. Sana, Dómine, Animam meam,
quia peccávi tibi.
Ant. Sitivit ánima mea.
B a It t ia II

Qnemádmodum desíderat cervas ad


fontes aquárum: * ita deaíderat ánima
mea ad te, Deus.
377

Sltlrit ánima mea ad Deam fortem,


vivnm: * qaando ví'niam, et apparébo
ante fáciem Deif
Faérnnt mihi láoryinae m e» panes die
acnocte: * dam dicitnr mihi qaotídie:
Ubi est Dcus tu nal
Htpip, TACArdátua sum, e t effúdi in me
ánimrun meam: * qaóniam transito in lo-
cum tabern&ouli admirAbilis, naque ad
domum D ei.
In vooe eiultatiónig et confessiónia, *
sonns epalántis.
Quare tiistis es, ánima meaT * et qua-
re coulúrbas mei
Sper.i in Deo, qaóniam adhnc confité-
bor illi: * salutáre vultns mei, et Deas
meus.
Ad melpsum ánima mea conturbáta
oat: * proptérea rneinor ero tai de t«ira
Jordftnis, et Hermóniiin a monte mó­
dico.
A byssas abyssum ínvocat, * in voce
¿ataractáram tu&rura.
Omnin, exrálsa tna, et flnntna tui • sn-
per me transiérunt.
In die mandávit Dóminus misericór-
dinm suam: * et nocte cánticom eins.
Apud me orátio Deo vit® mete: * di-
cam Deo: Sugcéptor meus es.
Quare oblítus es rneit * et qaare con-
trist&tusincédo,dnm nfflígit meinimloust
87te

Dum confriugúatur ostui mea, * expro-


lir&vérunt mihi, qni tríbulant me inimlci
mei.
Dum dicunt m ilii per süigulos dies:
U b i est D eas tuuel * Qunre tristis es,
ánima meu, et qunre contúrbaa niel
Spera in Deo, quóuiam adüuc confité-
bor lili: * sulutáre vultus mei, et Deas
meus.
Réquiem ictériiiini, etc.
Ant. S i tí v it Anima mea ad Dcnm v i
vain: quando véniam, e t appnrébo ante
fáciem D óiniuil
f . Ne tradas béstiis ánimas confltén-
tes tibi.
r¡). E t ánimos páuperum tuórum ne
oblrviBcáris in flnein.
Pater noster, todo en secreto.

L E C C IÓ N V I I (Job, 17).
Spíritua meus attenuábitur, (lies mei
hreviuMiitur, er solum mibi súpcieetse-
liúlurnm. Non pcccáTi, et in umaritudí-
nibus worAtur óculus meus. Libera me,
Dómine, et pone me juxta te, et cujúsvis
niBiiuB pugnet contra me. Dies uiei tran-
aiérunt, cogitatióuibus mete dieeipátoo
sunt torquéntcs cor meum. Noctein ver-
térunt in diem, et íursum poat ténebrae
879
apero lacem. Si Bustwúero, inférnus do-
mus mea est, et in ténebris stravi lé-
otulum meum. Putrédini dixi: Pater mea»
es: mater mea et soror mea vérmibus.
Ubi est ergo nunc praeetolátio mea, et
patiéntiam meam quis consideratl
1$. Peccántem me quotídie, et non me
poBuiténtem, tiinor mortás coutúrbat me:
* Quia in iuféruo B ulla eat redémptio,
miserérA mei, DenB, et salva me.
f . Deua, in nómina tuo salvum me
fac, et iu virtúte tua líbem me.
R¡. Quia in infórno nnlla oet redóm-
ptio, miserére mei, DeuB, et salva me.

L E C C IÓ N V I I I (Job, 19).
Pelli me®, conaúmptia c&rnibus, ad-
hseait os meum et derelícta sunt tantúm-
modo lábia circu dentes meos. Miseré-
mini mei, miscrémini mei, anltem vos,
nniíci mei, quia monus Dómini tótegit
ihc. Quare peraequímini me sicnt Deua,
et cArnibus mels eaturámiuit Quia mihi
tríliuat, ut Bcribáutur germóues meit
Qiria loilii det, ut exaréutur in libro sty-
1 » férreo, et plumli lámina, vel celta
sculpáiitur in aílicel Stiu enim, quod Re-
démptor meus vivit, et in novissimo die
<le térra aurrectúrus sum: et rursum cii-
cúradnbor peí le meu, et in carne mea vi-
3á0
débo Deam meam. Qaem visúras Bom
ego ipse, et óouli mei uonspectúrl snnt
ot non Alias: repóaita ost litc o apea mea
in sinu meo.
B¡). Dómine, secúndam actam meam
noli me judicftre: nihil digaam in con-
apeota too egi: ideo déprecor mityestátem
tnam, * U t ta, Deas, dé leas iniqnitátem
meam.
y. Amplius lava me, Dómine, ab in-
JuatltiA mea, et a delícto meo manda me.
i$, Ut bn, Deus, déleaa iniquitátem
meam.

LE C C IÓ N IX (Job, 10).
Quare de Yulva odnxísti mot qni úti-
nrtm consAmptns essem, ne ócnlas mevi-
déretl Fulssem qunsi non essem, de úte­
ro transí át us ad túmulum. Númquid non
p&ucitas diérum lueúrum Qniétur brevi?
Dimftte ergo me, nt plnogam paállnlam
dolórem meam: Ánleqnam vadam, etnon
revértar, ad terram tenebrósam, et opér-
tmn mortis calígine: terram miséri», et
tenebrárnm, ubi umbra mortis et nnllns
ordo, sed gempitérnus horror in hábitat.
E l siguiente Responsorio se dice sola­
mente citando se recita un tolo Nocturno.
b). Libera me, Dómine, de viis infemi,
881
qui portas ereas confregíeti, et visitásti
infernnm, et dedfati eis ltimen, nt vidé-
rent te: *Qui ernut in poenis tenebrárum.
Clamántes, et dicénteE: Advenísti,
Redém ptor noater.
i$. Qui erant in pcBiiis tenebráium.
y. Réquiem stérnain dona eia, Dómi­
ne, et Lux perpétua lúceat eis.
É). Qui erant in poenis tenebrárum.
E l siguiente Responsorio se dice tola-
mente el Ha de difuntos y ovando se dice*
¡os tres Nocturnos.
y. Libera me, Dómine, de morto ntér-
na, in die illa treméuda: * Quando cceli
moréndi suut, et (erra: * Dum véneriu
iudicáre aeecalum per ignem.
j . Trcmens factns sum ego, et tfmeo,
dum discúesio vénerit, atque ventúra ira.
ij). Quando cceli wuvéndi sunt, e t tér­
ra.
y. Dies illa, dies irae, calamitátis et
misériffi, dies magna et amám vnlde.
k). Dum vcneria iudicáre ateculum per
ignem.
y. Réquiem retérnam dona eis, Dómi­
ne, et lux perpétua lúceat eis.
X$. Libera me, Dómine, de morte eetér-
na, in die illa treménda: * Quando ccbI í
movéndi sunt, et térra: * Dum véneris
Iudicáre steculum per ignem.
A LAUDES
Ant. Exnltóbunt Dómino.

Salmo ">0

Miserére mei, Dena, * secúndam mt-


guum misericórdiam tunm.
Et secúndum raultitúdinem müeratió-
nnm tnámm, * dele iniquitátem meam.
Áraplins lava me ab uiiqaitáte mea: *
et a peccAto meo inunda me.
Quóniam iniquitátem moam ego co-
gnósco: * et pecoAtum meum contra me
eet semper.
Tibi solí peccávi, et malum coram te
feoi: * ut justiflcótis in aermónibuetuis, et
vincaa, enm judic&ria.
Ecce enim in inlquitátibna noncéptus
sum: * et in peccfltis coucépit me mater
mea.
EnceenimveritÁtem dilexfsti: * incér-
ta et oscúlta sapiéntise tnee raanifeatáati
mihi.
Aspérges me hjasópo, et mund&bor: *
laváhi» me, et snper nivem dealbAbor.
Audi tai meo dabis g&udium et lietí-
táam: * et exaltabunt oaaa huiniliáta.
Avérte fáciem tuam a pecuátia meis: *
et omnea iniquitátes moas dele.
SáS

Oor mundnm crea ln me, Dens: * ct


spíritnm rectum innova in visoéribus
meia
Ne projícias me a fació tna: * ct spíri-
tnm sanctnm tunm De áaferas n me.
Redde inibi letítiam snlnt&ria tai: • et
spirita principáli confirma me.
Docébo iníqnos vías tnaa: * et fmpii ad
te converténtur.
Libera mu de sangnínibns, Deas, Dohb
salútis mete: * et exultAbit língnn mea
jnatítinm tuam.
Dómine, lftbia mea aperies: • et os me-
nm annuntiábit Inndem tnam.
Qnóniam ai volufsses sacrifícium, <le-
díasem útique: • bolocáuatia non delo-
ot&beris.
Sacrifícium Deo spíritas contribnlA-
tns; • cor contritum et bamiliátum,
Deua, non dospícies.
Benígne fac, Dómine, in bona volun­
tóte tna Sion: * ut «diflcéntnr mnri
Jerúsalem.
Tono accepátbis sacrifícium juistiti»1,
oblatiónes, et holoo&uata: • tune impó-
nent nnpar altáre tuam vítulos.
Béqniem stéraam, eto.
Ant. Exult&bunt Dómino ossa humi-
liáta.
Ant. Exáudi. Dómine.
Salmo ül.
Te decet hyrnnus, Deua, in Sion: * et
tibí reddétur votnm in Jerúsalem.
E xáu d i oratióneiu uieaui: * ad te o-
tnnis caro véniet.
Yerba miquórum prsvaluérnnt super
nos: * et impietátibus nostris tu propi-
tiáberis.
Beátns, quem elegís ti, et asuumpsía
ti: * inbabitábit in átriis tnis.
Beplébimur in bonis domns tose: *
sanctnm est templum tnum, mirábile in
ccqnitábo.
Exáudi non, Deus HftlrttnriR noster, *
apea ómninrn fínium terne, et in mari
longe.
PisBparans montes in viitú te tun, ac-
ofnct.ns poténtin: * qni cnntftrbas profíin-
dnm maris, súnum flúctunm eius.
Turbabúntur gentes, e t timébunt qui
li&bitant términos a signia tuis: * éxilus
m atatíni, e t véspere delectábis.
Visité 8ti térram, et inebriásti eam: *
mnltiplicáati locupletóre eam.
Flumen Dei replétnm est aquls, parós-
ti oibum illórum: * qaóniam ita ost pree-
parótio eius.
Bivos eius inébria, multiplica geními-
na eius: * in stillicldiis eius leetAbitur
gérminans.
385
Benedícea corrtna annl benignititis
tueB: * et campi tai replebúiitnr ubertáte.
Pinguéacent specirea desérti: * et eiul-
tatióne colles uccingéntur.
Iudúti sunt arietes óvium, et valles
abundábunt frnménto: * clamábunt., ét-
enim hymnum dicent.
Réquiem aetémam, etc.
Ant. Exáudi, Dómiue, oratiónem me­
am: ad te omnis caro véniet.
Ant. Mesnscépit.

f l f t l m ü H?

Deua, Deua meus, * ad te de luce vi­


gilo, pág. 221 .
Salmo fitf.
Deua misereátur nostri, etc., pdg. 222.
Ant. Me suscépit déxtera tna, Dómine.
Ant. A porta luíeri.

Cántico dA Erftfiulaadsnía® ’W).

Bgo dixi: la dimídio diérum meórum,


* vadam a<l portas (nferi.
Qnnaívi resídaum anuóram meóram: *
dixi: Non vidébo Dóminum Deum in tér­
ra Yivéntium.
El jcwn irutruido. 25
Wfl
Non aapfciam hómlnem ultra: • et ha-
bitatórem qaiétis.
Generátio moa abláta eet, et convolúta
est a me, * qnam tabftmAo.nlnm postó-
rom.
Pracísa est velat a toxénte vita mea:
dum adhnc ordfrer, succídit me: • de ma­
no naque nd vésperam fíniea me.
Sperábaw usque ad mane: • qnaai leo
eic uoiitrívit ómnia osea mea.
De mane usque ad véaperam finiea me:
* sicul pulluH Lrfuidinia, aic clamábo,
meditábor ut oolúmba.
Attenuáti auut ócnli mei, * enapidéu-
tea in excélsuin.
Dómine, vim pátior, respónde pro me.
* Quid diuam, aut quid respondébit mihi,
cum ipae féceritl
Becogitábo tilii omnes annoa meos *
in amaritúdine ánima mee.
Dómine, si aic vívitur, et ln t&llbua
rita spíritua mei, corrlpiea me, et vivifl-
c&bis ine. • Ecce in pnce amaritfido mea
amarfsaüna.
Tu áutem erniati ánimam meam, nt
non periret, * projecfatí poat tergum
tuuin ómuia pecc&ta mea.
Quia non inférnns confltébitur tibi,
neqne more laudábit te: * non expectá-
bnnt qni descéndant in lacam, ventátem
tuam.
387

Vivens, vivens ipse confltébitnr tibí,


siont ot o^o hódie: * pater ffliia n o ta n
féciet verit&tem tuam.
Dómine, salvnrn me fac, * et psalmos
nostroB cant&blmus onnotia diébuB vite
n ostra in domo Dómini.
Réquiem etémam, eto.
Ant. A. porta inferí órne, Dómine, áni-
inam meam.
Ant. Omnis apíritus.
Salmo 44R.
Land&te Dórainnm de ocb I í b , pdg. 225.
Salm o 149.
Gant&te Dómino oántionm novnm: *
lañe eins, pág. 227.
Salmo 450.
Land&te Dóminam in sanctis eins: *
laadáte eum in flimaménto, pdg. 227.
Réquiem etérnam, eto.
Ant. Omnifl spírituB l&udet Dóminam.
f . Andívi vocem de ccelo dicéntem
mihi.
1$. Beáti mórtni, qui in Dómino mo-
riúntur.
Ant. Bgo sam.
Oéatloo do Zactrlts 0 " ‘‘ I '
Benedictas Dóminos Deus Israel, •
qnia viait&vit et fw.it, «te., pdg. 229.
Réquiem setérnam, etc.
Ant. Ego snm resnnrréntio et vita: qui
credit in me, etiámsi mórtnus fáerit vi-
vet; et omnie, qni vivit et credit in me,
non morlétur in ecérnum.
Guando se dice un solo ybctvm o estas
Preces y Salmos se dicen de rodillas.
Pater noster, en secreto hasta el
f . Et ne nos indúcas in tentatiónem.
R). Sed libera nos a malo.
De proíúndis clamávi, pdg. 263.
Kéquiem ntérnam, etc.
7 . A porta inferí.
I^|. Erue, Dómine, Animas eórnm.
7 . Reqnióscant in pace.
1$. Amen.
f . Dómine ex&udi oratiónem meam.
1$. Et clamor mens ad te véniat.

O k jsm u s .

Deus, qui inter Apostólicos Sacardó-


tes, fámulos tuos Pontiflcáli (6 Sacer-
dotáli) feoísti dignitáte vigére: prssta,
seo
quaMumus, ut eóruin quoque perpétuo
aggregéntur consórtio.
Dens vénia largítor, et hnmánee etc.,
pdg. 393.
Fidéliuui Duuh, óuiniuiu Cóuditor etc.,
pdg. U t).
Réquiem mtérnam dona oiSj Dó­
mine. i$. Et lnx perpétua lúceat eis.
f . Requiéscant in pace. b}. Amen.

El día de la Conmemoración Ae
loa Dimntoe.

8 « dioo tólo el Oremuí. Fidelium Deue etc.

En el dia de la muerte de nn dlAmto,


ó difunta.

OREMÜ 8 .
Absólve, queesumus, Dómine, ánimam
fámuli tui [o fámula ta s) N., ut dvfün-
ctne (6 defúnota) eeeculo tibi vivot, et
qute per fragilitÁtem carnishuaiánacxtn-
versatióne commisit, tu vénia miaericor-
dfssim® pietátis abstérge. Per Dóminum
nostiam, eto.
Á VISPERAS
En el día de la Conm em oración de los Difuntos se
canta I r Antífona entera antes y después de coda
Salm o.— Se em pieza In m ediatam ente con la Antííonu
sigu ien te.

Ant. Plaoébo Dómino.

Salm o 4(4.

Diléxi, qaóniam ezáadiet Dóminos •


vocem oratiónis mm.
Qnia inolinávit áorem suam mihi: * et
in diébua meis invoc&bo.
Oiroumdedértmt me dolóres mortia;*et
perícula inférni invenérnnt me.
Tribulatiónem et dolórem invéni: * et
nomen Dómini invooAvi.
O Dómine, libera Aniinam mean: * mi-
séricora Dóminus, et iuBtuB, et Deas
noBter miserétur.
Oustódiens párvulos Dóminus:*humi-
liátus sam, et liberAvit me.
Oonvértere, ánima mea, iu réquiem
tuam: * quia Dóminus beneféoit tibi.
Quia eripult ánlmam meam de morte:*
óoalos meos a láorymis, pedes meos a
lapsa.
Plaoébo Dómino * in regióne vivórun.

© Biblioteca Nacional de España


A l fin de todo» lo» salmo* *9 dioe:

Réquiem SBtómaui * dona eis, Dómine.


Et lux perpétua * lúceat eis.
Ant. Placébo Dómino * iu regióne
vivórum.
Ant. Hei mihi! Dórniue. Salmo 119.
A d Dóminum eum tribulárer, pdg. 243.
Ant. Hei mihi! Dómine, quia incolátus
meus prolongátns est.
Ant. Dóminua custóriit. Salmo 120.
Levávi ócuLob meos, pág. 244.
Ant. Dóminue custódit te ab omni ma­
lo: cuatódiat ánimam tuam Dóminus.
Ant. Si iniquitátes. Salmo 129. De
proftindis, pág. 263.
Ant. Si iniquitátes observáveris, Dó­
mine: Dómine, quis sustinébitl
Ant. Opera. Salmo 137. Oonfltébor ti­
bí, Dómine,... quóniam, pdg. 279.
Ant. Opera mánuum taárum, Dómine,
ne despidas.
f . Audivi Tocem de ccelo dicéntem
mihi.
Bj. Beáti mórtui, qoi in Dómino mo-
riin tu r.
Ant. Omne. Cántico. Magníficat, pá­
gina, 260.
Ant. Omne quoil dat mihi P&ter, ad
me véniet: et eum qui venlt ad me, non
eiíciam foros.
Las tiguientes preces se recitan de ro­
dillas.
Pater nostor, en secreto.
jr. Et ne nos indúcas in tentatiónem.
k). Sed libera nos a malo.
E l Salmo siguiente no se dice en el día
de la Conmemoración ie los Difunto».

Raimo 1Vi.

Lauda, ánima moa, Dóminam, laudá*


bo Dóminnm in vita mea: * psalíam Deo
meo quámdiu fúero.
No lite confíderein princípibus: * in fl-
liLs hóininum, in quibas non est aalns.
Eríbit spíritua eius, et raverfiétur in
terram suam: * in illa die peribont
omnes «ogitatiónee eórum.
Beátus, cuius Deas Jacob adiúloreius,
apes eius in Dómino Deo ipsíue: * qui
fecitccBlum et terram, mare et ómnia,
qu® in eis sunt.
Qui custódit veritátem in sseculnm,
facit iudíciutn iniúriam patiéntibas: *
dat etieam esuriéntibus.
388

Dóminos solvit oompeditos: * Dómi­


nos illúminat ceecoa.
Dóminus érigit «líeos: * Dóminos di-
ligit mstos.
Dóminus custódit ádvenas, pupíllam ,
et víduam Busp.ípiet: * et, viae peccatórnin
dispérdet.
Begnábit Dóminos in sécala, Deas
tuna Sion: * in generatióneui et geiieru-
tiónem.
Réquiem atérnam, etc.
f . A porta ínferi.
q). Erae, Dómine, Animas eorum.
y. Requiósoant in pnoe. i¡). Amen.
y. Dómine, exáudi oratiónem meam.
r). Et clamor meus ad te véniat.

Ob e u ü s .
Deus, qui ínter Apostólicos Sacerdótes
fámulos tuos Pontiflcáli (6 Sacerdotáli)
fecfBti dignitéte vipére: presta, quassu-
mns, nt eórnm quoque perpétuo aggre-
géntur consórtio.
Dens, vénia largítor et hum&ns salú-
liü amáíor: quuMumus cleméntiam tuam,
ut noetrse eongregatiónia fratres, propíu-
quoB, et benefactores, qui ex hoc esculo
traneiérunt, beáta María semper Vírgine
intercedénte oum ómnibus Sanctis tais,
ad pcrpétncD beatitúdinis consórtiom
pervenire noncédas.
804
Pidélium, Deas» órnnlnm Oóndltor, et
Bedémptor, animabas famalónun famu-
larúmque tuérum remissiónem cunctó-
rom tríbue peccatórum: uc indalgéntiam,
quom somper optavórunt. piis sapplioa-
tiónibus consequántur. Qni vivís, et r e i ­
nas in sson la stBculórum. B¡|. Amen.
7 . Réquiem (Btérnam donaels, Dómine.
1 $. E t lux perpétna lúceat eis.
7 . Bequiéscant in pace. fj). Amen.
U n el día de la Conmemoración de loa
Difunto« se dioe solamente la siuodioha
oración, Fidélium Deus, etc.; y al fin:
Q ui vivie et regnas oam Deo Patre in
unitáte Spíritns Saucti Deus, per ómnia
sécula sfficulórum. 15). Ameu.
SEPULTURA DE LOS ADULTOS

A l quitar el cadáver de oata.


Ant. Si inlqnitátea.

Salmo 190.

De profúndia, eto., pdg. 263.


Ant. Si iniqoitátee observáverá, Dómine:
Dómine, qui* auetinébitT

A l tatír dejoata.
Ant. Exiiltábnnt Dómino.

Balmo SO.

Miaerére mei Deua, aba.,pdg. 3Í2.


Ant. Exultábnnt Dómino oaaa,hiuniliáta.

Entrado» en la Igletía te canta:


Snbveníte, Sancti Dei; occúrrifce, Ángeli
Dómini: * anaclpiéntea ánimam eiua: offerén-
tea eam in coiiapéctn AltXaaimi.
f. Suadpiat te Chriatoa, qni vooávit te: «t
in ainuin ÁhrahtB Angelí dedúcantte.
tV- Suacipiéntea ánimam eiua: : offeréntea
mmi in conapéotn Altíuimi.
>\ Réquiem eetémam dona el, Dómine, et
luz perpetua lúeeat ei.
■V' Offeréntes eam in conspéctn Altíaaiml.
D e ip u tn Je t O f ic io le f iif im t o n c o m o en la jtarj. il'VT (n i ne
jpuede r e c it a r ) »/ ln i ni Ero sum d e l B e o e d lc lu s , /sófl.
3¿J), t i S a c e r d o te t lir r /<i‘ p re v e * de cn n tttm b re K y r ie , e l <‘ 1-
s o n . C h rfo tc, e ló ls o n » K y r io , e lr t é o n .r o n e l a n u ie n te

Or sm c s .

Abaólve, quosumus, Dómine, ¿nimam fár


muli tni ab omni vinculo delictárum: ut ln
rnAnrreotíónig glória Ínter sanotna pt, «líc.tns
tnoB Tcsuecit&tus regpiret. Per Cbristum Dó-
mlDum noBtrum. Amen.
T * r m iu fu it! la m ím i c o n / a t a ue llt q u ie m , p r e s e n te i*u-
dAvcro^M asr/o nt d ije r e 1/ fa p e r m it ie r e e l r i l o , e* ( 'H e b r i n -
te fie¡n in rii'á ln cu n u lia y é l m a n ip u le y i w t i r á /<¡ cap<i /;/«-
t ia l, ni t U r itf ir n a l f r r e t r n // r e r it a r á « ' O r t m im n u t c o m ie n z a ;
N o n 1ñires i n Jiidfctum cum servo tu o. Domine, etc.
Luego: (¿ul vivís tv. rc^nns in sseruln su*culónim. B}.
Amen. La* c a n t ó n ' t e n to n a n n ft e ip n m t in o : Mbcru me,
Drtmhic, i lr n io r te írUrmi, etc., /»</*/,381; h w j o e l S a r e r -
t!u lr i t i fi tan p reven <'vcn n tn ia b re : Kyrie, uli'lson, iilc.

EXEQUIAS DE LOS FIKLH DIFUNTOS

Libera me, piíg. 281.


Kyrie, eléison. Christe, eléison. Kyrie, eléi­
son.
P u le r n o ftle r (e n n f c r t h t ) m ie u tra n e l S a ced n fe a * p * n fe e
inrinimi r l f*re tro , co t tin n n :

)'. Et no nos indúens in tcntatiónom.


h1 . Sed libera nos a malo.
)¡:. A porta ínferi.
a'. Érae, Dómine, ánimam elaa.
y. Reqniéaoant in pace. t¡. Amen
>\ Dómine, exáudi oratiónem meam.
H'. Et clamor mena ad te vénlat.
v. Díminm voblscum.
k'. Et onm apiritn tno.
C u a m ln e l n i d á i f r é e l t lif t in ln ito e s lf p ré s e n le rom o l«»n -
bir'n cu r l i/¡a t e r c e r o , i r ’p t im o , tri»i<:* iiu o y eti él A r ic e r * t ir io
d i c e » e l O r r m u s : A b s ó lv e , qu a'su nnu s, D rirnlnc, e tr.
P or C liris lu m D ó m ln u n i n o s lr o m . A m e n .

>. Báqniom eotornara dona ei, Dómine.


a1. Et lux perpétua láceat ei.
y-. Requiéscat in pace. k1. Amen.
•Sí fu* f m ie r u f e ' se h a rén p o r n riu« D if u n t o * n i n h m o
tie m p o t ltr e t t: A n im a s e ó r a m . R e q u i l s r a n l in p a o r.
D ona o ís , D ó m in e . L ú c e a t oía. ) ’ m‘ *t h a lla p re se n te el
r t iif a r r r . ? ! S itrr.rrln le r e e ila e! * i¡n iie iite

OUMUS.

Dens, cui próprlam est miaeréri semper, et


páreere, eto. Per C(tristura Dóminam noe-
trum. b¡. Amen, pág. 118.
En e l lie m p o qu e llevan e l rada ver á la yepullum
l e c a n t o o l s l p u i p n l p R e flp n n s rk r ifi.

In puradlsuiu dudúcant te Angelí: in tno


advéntu anadpiant te Mártyrea, et peiddoant
te in civitátem aanctam Jerúaalem. Choros
Angelórum te Busvipiut, et cum Lázaro quon-
dam pánpere rntérnam nábeas rAqninm.
Ant. Ego aum.
Ctntlco. Benedlotus, jMty. 229.
W8
Ant. Ego n m reeurréctio et rita: qnicredit
In me. etiánui mórtuusfderlt, vivet: et omnii
qni vivlt et eredit in me, non moriétoi In
atémam.
L v tg o el Sacerdote iice:
Kyrie, eléiaon. Chítate, eléiaon. Kyrie.
eléieon.
P a lo r N osier, (en necreto) y m ien tra * ta n to atperae el
c id á te r ; lueg'i coutinúa h d en á * rom o a rrib a , pág. 39o.

Obbhds.

F&o, queanmug, Dómine, hanc cum «erro


tno deflncto (ó f&mula toa deflincta^ mleeri-
córdiam, nt ractórum auóram in pcenia non
reolplat vicem, qni (ó qus) tuam in voti* té-
nnit volantátom: nt ucnt ble «nm ( i eam)
vera fldea Junrit fldélium tarmia; ita illlc enm
(ó eam) tna miaerátio aóciet angélicia choria.
Per Cbriatnm Dóminam nostram. «]. Amen.
f. Béqnlem etérnam dona ei, Dómine.
£ 1 lu í perpétua lúceat ei.
jí. R eqaiéácnt in paca. t¡. A m en .
y. Anima eina, et ánima ómninm fldélinra
defúnctóram per miaericórdlam Dei requié-
acant in pnce. m¡. Amen.
Volviendo á la w r i i l í a 'tícete en cor hai i la A nt. SI 1n I-
qullAlefl,'fuego f l De proftindls con el R équ iem , pág. 963.

SEPULTURA DE LOS NIflOS


Ant. Sit nornen Dómini.
Salmo. 119.
L&udáte páeri, Dóminnm, í>rÍ0 . 256.
190
A ni. Slt oornen Dóinlnl benedfotam, ex
hoc. n n n r, e t mu] ua in aseTÜnm.

Salm o iim .

Beáti inmaeuláti in via: ■ qui ámbulant in


lege Dómini.
Bodti, qni acrutóntur toatimAnm eins: * in
toto corde ezqulmnt euro.
Non enim qni operántur iniquitátem, * ln
viis cías ambulavírunt.
T a mandásti * mandátatuaoustodíre nimis.
Utinnm dirigántur vj® m es * ad cnstodión-
das juetificatióneB tnasl
Tune non confdndar, * cum peropéxero ln
ómnibus mnndfltia tais.
Confltébor tibí io diroctióno cordis: • in ©o
quod dldici judicia justítiee tus.
Juatiflcatiánes tnaa cnatódiam: * non me
derelinqnas a^ueqaátjue.
In quo córrigit adolescéntior viam auaml *
in custodiéndo gennónea tuoa.
Id toto corde ineo c x q u isívi te: * ne repél-
1A* nía A mnndátia tuis.
In corde meo abacóndi elóquía tna: * ut non
peccera tibi.
Henedfctnfi Dómine: * doce me justiflea-
tiónes tuaa.
In lábiis nieis * pronuntlflvi óinnla judlcia
oria tni.
In yin tostimoniórain tnómm delectAtne
aum, * eícut in ómnibus divitiis.
In mnndátia tais ezerc4bor: ' et conaiderA-
bo vías tuaa.
In juatiflcfttíónibiu tni* meditábor: * non
oblivuear sermdnoe tnoe.
400
Sí tay H*mpo d i c f #1Snlmo:
Fjuidáte Dóminnm do coelis, pdg. 225.
Cantáte Dómino ci»iiticum novum, pdg. 227.
Laudáte Dóminum in Sanctia eiut, pág. 227.
A l fin ** « ir é e l (¡h ir iA l* n ir l, e l e .

Ant. Hir. ftccíplet. Salmo, 23, Dómini eat


térra, et plnnitódo nju», pdg. 201 .
AnL Hic ncoipirt IxmoKctiónem n Dómino,
et niisericóriliun u Deo aulutiíri suo, quiu luec
eat generútjo quotríntiuiii Dóininuni.
Kyrie, eléiaon. Chriate, elrtson. Kyrir, rlíi-
son. Pnter noater, en secreto.
r. Et nn noa indúcaa in tentatiónem.
h’. Sed líber» nos a malo.
>. Me áutein propter inuocéntinm auacepia-
ti.
H1. E t cnnflnnáati iue in conepvctu tno in
etérn n tn .
>'. Dóminus vobfacum.
Rt nnm apiritu tuo.

O re m o s .

Ouiuipotena «t niitíaaiinc Deua, qui ómni­


bus párvnlia renátls fonte Baptlsmatie, dam
m ip a it a ámenlo, sine ullia eóram miritia,
viüin íllico lnrgtria etvmom, aicut Anime
hqjus púrvuli bódle crvdlnum t* fcciaae: fac
noa. quaosanma, Dómine, per iDterreuiónem
beátn Mtiríro eeinpcr Virginia, et ómuiaui
Snnctóruni tuórum, liic purifleátia tibi mén*
tibua famulári; et in Paradfsocum beátú pár-
valia perénniter aodári. Per Chriatum Dómi-
nmn noatrom. n1. Amen.
401

A Jdrene». 8alno, 148, Lsndáte Dórai-


h í.
num de coalla, pdg. 220.
Ant. Júvenes, et vlrgines, sones oum jnnió-
ribas léudent Domen Dómini.
Kyrie, eléison. Christe, eléison. Kyrie, eléi-
aon. Paíer noetor, m a o crtio .
y. Et ne nos indúcas in tentatiónoin.
tj. Sed libera nos a malo.
Slnite párvulos ven lre ad me.
h¡. Tólium est enim regnuni cnelóruin.
Dóminos voblacuni.
Et enm spfrítu too.

Ohemus .
Omnípotens seuipltérne Deas, sanotee puri-
tátii nioátor, qni únimain liujus párvuJl ad
caalóruru regniim liódin inispriívirditer vocáru
dignátas est: digní'ris ótiani, Dómine, ita no-
bisoom misericordlter ágere, nt luéntís tuai
sanctísaiiiue Pnasiónis, « t intarmssióne beátai
María aemper Vlrginis, etómnium sonctórom
toórum, ln éódein rogno nos cuín ómnibus
Sftnc.tia nt Eléctis tais snniper íáciaa congau-
dére. Qid vivis et régeos emu Deo Patre, in
unitáte Spíritua Snucti Dous, per ómuia s»-
cula aaculórum. h'. Amen.
Ant. Benedloite. Cántico. Dan. 13. Bene-
dícite, pdg. 223.
Ant. Benedlcite Dóminum, omnes elécti
«yus, Agito dios lietftisB, et confltémiui illi.
V. Dóminus vobísonm.
u¡. Et oum spíritu tuo.
f i/ * m bumu». »
Oremus.
Deua, qui miro órdioe Angelórum minia*
téria, hnmiuúinque dispéosoa: concéde pro-
pitiua; ut n qu.bua tibi winistrántibua in c <b 1o
muí per aaaíatitur, ab liia in térra vita noatru
muDiútur. Per Chriatuni Dóminum nostrum.
•ii'. Ainoo.

COSAS QUE SE CANTAN


EN LAS M IS A S D E D IFU NTO S

Introito.
Réquiem tBtóruAiti clona eia, Dómine: et lux
jreriH'tutt lúceut ein.

Salmo 84.
Tfiileoflt liimniiH, Deua, in Simi, ut t.ihi red-
ilétiir votuin in Jorúanlcm: exáudi oratiónem
meam; hiI te oinnia curo véniet.
Réqninm mtérunm, ele.
Kyrie, eléiaon. Kyrie, eléiaon. K.vrie, eléi-
aun.
Chriate, eléiaon. Chriate, eléiaon. Chriate,
eléiaon.
Kyrie, eli'iaou. Kyrie, eléiaon. Kyrie, elci-
aon.
Sequentia.
Dies ir®, dios illa,
Solvut geeclum in favilla:
Tea le David eam Sybílla.
Quantus tremor nnt fntiírnn,
Quando Judex est ventúrua
Cuneta stricte discussiíruii!
Tuba mirarn gpargena gonum
Per sepiliera regiónum
Coget ouinua unte throuuui.
More stupébit et natúra,
Cum reiúrget creatúra,
Judiuáuti responsúra.
Liber «criptus proferétur,
I d quo totum continótur,
Unde mundos iadicétur.
Judex ergo cum sedébit,
Quidquid latet apparébit:
Nil inúltuin roraanóbit.
Quid sum miser tune dictúruat
Quem patrónum rogatúrusf
Cum viz iustus oit scoúnisf
R e í troméndeB mnjeatdtis,
Qui Balyándos salvas gratis,
Salvn mu, fons pietátis.
Recordáre, Jesu pie,
Quod sum causa tute vise:
Ne me pardas illa die.
Quierens me, sedlsti lassui:
Kedemfati Crucera passus:
TantnB labor non nit cmwue.
Juste Judex ultiónis,
Donnm fac remissirinis
404
Ajíte diem ratMnia.
Ingemlaco tamqn&m reus:
Culpa rubet vultos meus:
SnppHnánti parce, Deus.
Qui Marlam nbsolviBfci,
Et lutrónein ezaodiatl,
Mihi qnnqueftpem dfifltsti.
Preces mee non sunt digne:
Sed tu buuus fue benlgue,
Ne purénni cromer igne.
Inter oves locum prasta,
Et ab lieedis me sequestro,
Státneas in parte aextra.
ConfutétiB maledictiR,
Flammis licribus oddíctis;
Voca me cum benedíctis.
Oro sapplex, et acoliaie,
Cor contntum <^uaai dnis:
Gexe carnm mei finís.
Lacrymósa (lies illa,
Qua reeúxget ex farllla,
Judicándns homo reu».
Huio ergo parce, Deas:
Pie Jesu Dómine,
Dona eis réquiem. Amen

Ofertorio.
Dómine Jesn Christe, r e í glérin, libera
ánimas ómniuin fidélimin defunctórum de p<e-
nis inférni, etdo profondo lacu: libera eas de
ore leónis, ne absórbeat eos tártaras, ne ca-
dont iu obscdrutni sed ofgnifcr Snnotua Mí-
chael rejpnegéntet eas in luceir annotam:
Quam ohm Abroha promigiati et lémini ejns.
406

■t. Hóetiaa et preces tibí, Dómine. laudis


offérimiu: tu súscipe pro animábua illia , qua-
rnm liodie memóriam fádmus: fac eaa, Dómi­
ne, de morte transiré ad vitam.
t¡. Qnnm olim Abrahm pTomiafati, et sémi-
ni qjus.

Sanctua.
Sanotua, 9anBtaB, Sanctua Dóminos Deus
Sábaoth.
Pleui mnt cceli et térra glória tua.
Hosánna in excélsia.

Después de la Elevación.
Benedictas qni venit in nomine Dómini.
Hoeánna in excélsis.

A l A g i o ! Dei.
Agnos Dei, qni tollia peccáta mundi, dona
pie réquiem.
A gnus Dei, qui tollia peccáta mundi, dona
oís réquiom.
Agnus Dei, qai tollia peccáta mundi, dóna
eis réquiem sempiténiain.

Después de la Oomunión.
Las mtérna lúceat eÍBj Dómine, cum San-
ctás tuis in stérnam: quia pius es.
y. Jtéqniem stérnam dona eis, Dómine: et
lux perpetua lúceat eis. Com sanotis tnis
in Btérnnm: quia pío* es.
LOS SIETE SALIOS PENITENCIALES

Ant. Ne reminiacáris.

Salmo o.

D óm in e, n e in ftiróre tno, pdg. 960.

Salmo 31.

Beáti quorum remisa» snnt iniquitátes: * et


quorum tecta sunt peccáta.
Re&tna vir, «ni non impntílvit Dóminus pec-
cátum, * nec est in spiritu ojus dolos.
Quóniam titcul, lnveteravírunt ossa mea, *
dnm clamárem tota die.
Qoóniam die ac nocte graváta est super me
muñí» tu»: * conrérsits sum in terúmna mea,
(lum conflsitur spinft.
Delíctum meum cógnitum tibifeci: • et ¡n-
iustitiinui meuiu non abacójirti.
Dizi: Con titibor advénum me ininslftiam
menin Dómino: * ettu reniialsti iinpietátem
pecc&ti mei.
Pro hftc oribit ad te omnis sanctus * in
témpore opportv'mo.
Verúm tam en in d ilú vio aquárum mnltá-
rnm, * ad eum non approximábunt.
Tu et refúgiura meum a tribulatióne, quia
circtfmdedit me: * exultótío mea, érue me a
circmndántibns me.
407

Intelléctnm tibi dabo, ot (nBtniAm te íd via


liao, qua grndiéria: * flrmábo saper te ócnloe
meos.
Nolite fleri aicut équus et muías, * qni bus
non mi iutelléulua.
In camo et fheno innxfllas córum constrfn-
ge, * qni non ap'próximant ad te.
M ulta fla gélla peccatória: * aperántem áotem
in D óm ino ininnrinórdia r.ircrimdabit.
Lcetámini iu Dómino, et exultóte, itrati: *
et glorlrtminl, otnneB roctl corde.
Glória Patri, ote.

Salmo 17.

Dómine, ne in furóre tuo úrguaa me, * Deque


in ira tus corrfpias me.
Quóniaui sugftto ture infíiee annt mihi: *
et confina aati auper me manum tuam.
Non eat sioitas in carne mea a f&cic i r »
tus: * non est pax óssibus meis n fAcie pecca-
tóratu meórnm.
Quóniam iniquitátes m es anpergrésaa aunt
cnput meuui: * et eicnt onue grave grsváto
aunt auper me.
Putruérunt, et cornipte Biint cicatrices mero:
* a fncie ineipiántiio uieto.
Miaur factua sum, et curvátua eum naque
in Bnem: * tota die contristlitUB ingrediébar.
Quóniam hiunbi mei implé ti snnt illnajóui-
bus: * et non est aánitaB in carne nica.
AfHíctua sum, et humiliátua aum nimia:*
rugiébam a gémitu cordia mei.
Dómine, ante te omne desidérium meum: * et
gémitna mena a te non eat abaoóndltua.
408
Cor menm conturb&tum eat, derellqnit me
virtna mea: * et lamen ooulómm meórnm, et
lpanm non eet mecam.
Amloi mei, et próximi mei * advéronm me
appropinqnavérunt, et stetéront.
Et qol m ita me eront, de longe stetérant:*
et vim faciébant, qni qmerébant ánimam
meam.
Et qui inqnirCibant mala mlbl, locútl snnt
vanitátea: * et dolos tota din meditahitnfcnr.
Ego áatem tamquam snrdus non audiébani:
et sicut uiutue uou npériena un huuui .
Et factas eum sicut homo non ¿udiens: * et
non habens in ore suo redargutdónes.
Quóniam inte, Dómine, sperávi: * tu exáu-
diea me, Dómine Deas meas.
Qnia Hi«i: Nequándo aupergándeant mihi
inimíci mei: * et «lum coromovéntur pede»
mei, auper me magna locúti snnt.
Quóniam ego in flagélla pordtus sum: * et
dolor meas in conspéctu meo seinper.
Quóniam iniqaitátem meam annnntiíbo: *
et cogitábo pro peccáto meo.
Inimíci outem inei vivnnt, et conflrmiti
snnt super me: * et nmltiplicáti mnt qui odé-
rnnt me inlque.
Qni retrtbuunt mala pro bonis, detraliébant
mihi: * quóniam sequé bar bonitÁtein.
Ne derelfnquaa me, Dómine Deas ineus: *
ne dieclsseris a me.
Inténde in adiatórium menm, * Dómine,
Deas ealútis mea.
Qlória Patri, eto.
Salmo <>0.

Hiaerére mei, Den», etc., pdg. 382.

Salmo 401.
Dómine, exáudi orationem meam, * et cla­
mor meus ad te vóniat.
Non avértae fáciem tuam a me- * in qan-
oúmqae die tríbulor, iuclfua ad me áureiu
tuam.
In quacúmque die invocávero te, * velóci-
ter exáudi me.
Quia defécfimnt niciit fnnmn diño mei: * et
ossa mea aicut crémhiin nruérunt.
Percúíua Rum ut fcsnum, et árnlt cor meam:
• < ..........

carai mee.
Símilia factoe eum pellieáno aolitúdinie: *
factas eum sicut nycbcorax in domicilio.
Vigilávi, * et f&ctna lum eicut paaser íoli-
táriua in testo.
Tota dio exprobrábant mihi iuimlci mei, *
et qui laadábant me, advéreum me iuiábant.
Quia clncrem tamquam pnnem manduoá-
bam, * et potum meam eam fletu miacébam.
A íiicie ira, et indignatiónia tuas: * quia
élevans allisÍBti me.
Diea mei aicut umbra declinavérnat: * et
ego aicut fffinum árui.
Tu áutem, Dómino, in etérnuin pérmanee:*
et memnri&ln tnnm in genATatiónem, et gene-
ntiónem.

fr'i Í 3 A / o / ' í n n o / rio F o n a ñ


410
Tn exúrgens miseréberis Sion: * quin tem­
pos misoróndi cjna, qnia vonit tompus.
Qnóniam placuérnnt servia tus lápidea
egua: * et ten® ejue miserebúntar.
Et timóbant gentns Dome» tnum, Dómine,
* omne* reges ternu glóri&m tuam.
Qnia cedifleávit Dóminus Sion: * et vidi-
bitur in glória sua.
Rpspírit in oratiónem huinflium: * et non
aprovit precom eóruni.
Scrilmntur heoc in ftcneratiónu Altera: * et
púpulue qni crcábitur, landábit Dóminuin.
Qnia proBpi'-xit de cxcélso sancto ano: * Drt-
luinns de cculo in torrmn nspéxit.
Ut audíret gémitus conipeditáruin: * nt aól-
veret flllos Intercmptórnm.
U t iimnintncnt in Sinn noinnn rV iinifli: * e t
láudcm ejiis in Jeniaalem .
In convcnli-iulo pñpnlna in iimiin, * et rugen
nt aérviant Dómino.
Reapóndit (ti in viu virtútia aiuc: * paucitá-
tein diérum ineónini uúutiii mihi.
Ne révoces me in dimidio diiTiim meórnm:
* in gener»ti<mem et generatíonem onni tui.
In itio tu, D óm in e, tt-mim inndásti: * r t
ópera inilmtum tmlrum aunt coeli.
Ip si ptu’íbunt, tu dutem pórmnnea: • o t o-
ues sicut vestim frituiii vetrrAscent.
Et sicut opertórium niutúliis eoB, et uuta-
búntur: * tu ¡íutem idoiu ipse ea, et anni tni
non deffciont.
Filii servóruua tuórum hnbitábnnt: * et se­
men eónrm in ssculuin dirigétur.
Qlória Patri, eto.
411

Salmo 1 ».

De profiindis olamávi, etc., pdy. 263.

Salmo WS.
Dómine, exáudi oratiónem meam, áuribua
obsecratiónem meam in veritáte tn»:
^ ■— H me in tuft mstítíft.
Et non infres in judlcinin cum servo tno: *
quia non iustiflcábitur in conspéctu tuo omnis
vi vene.
Quia peraecútua eat initnlcua Animan mema:
* humiliávit in térra vitam meam.
Collocávit me in obscúris licut mórtaoa b®-
’onli: * et anxiátna eat luper me ipfritna mena,
in me turbátum eat cor meam.
Memor fui dif'rum autiqnórum, mediwitim
■nm in ómnibus opéribns toia: * in factia má-
nnnm tulírum meditábar.
Ezpándi manas ninas ad te: * ánima mcA
• aicut térra oine aqua tibi.
Velóciter exáudi me, Dómine: * déficit
apiritus meas.
Non avértna fítaiein tuam a rae: * et símilia
ero descendéntibus in lacnm.
Aadltam fac mihi mane mlserieórdiam
tnam: * qnia in tn aperávi.
Notam fac mihi viam, in qna ámbnlein; *
quia ad te levávi ánimam meam.
firipe me de inimída meia, Dómine, ad te
oere volnntátem tuam,

Spíritn* toas bonos dedúcet me in terram


419
reotain: * proptcr namen tunm, Dómine, v íy í -
flcábia me in SBqnitáte toa.
Edúces do tribulatáóne ánimam meam: * ot
in misericordia toa dispéides inimfcos meos.
Et pérdes omnei qni trlbulant ánimaro
meam: * quóniain ego ierras tana Bum.
Glória Patri, etc.

Ant. Ne rerainiscáris, Dómine, dclícta nos-


tn , vol paréntmn noetrórnra; noque vindl-
otam sumas de peceátáa nostrie.
LETANIAS DE LOS SANTOS
Sa razan da r o d illa .

Kvrie, eléiaon.
Chriate, eléiaon.
KyriA, eléiaon.
Chriate, áudi noa.
Chriate, exáudi no*.
Pater de <mb1ís Dena, miaerére nobia.
F ili Redémptor mundi Deua, miseréro nobia.
Spiritna Sanutn Dnua, miaerére nobis.
Sanota Tríuiiae uniia Dena, miaerére nobis.
Suiota María, ora pro nobia.
Sancta Del Q énitrix, oía
Sanota V irgo Ylrginom , ora
Sanóte líio la e l, ora
Sanóte Gtfbriel, oía
Sánete Ráphaoí, om
O nones eancti A n gelí e t Arohángeli, oráte pío
nobia.
Omnea aancti baatérnm apiritoom órdinm, oráte
pro nobia.
Sánete Joánnea Baptfsta, ora pro nobia.
Sanóte Joaeph, ora
Omnae eanuti PatridrolUB at proptaét®, oráte
Sanóte Petra, ora pro nnbia.
Sanóte Pánle, ora
Sannta Andrea, ora
Sanóte Jaoébe, ora
Sanóte Joánnee, ora
Sánete Thoma, ora
Sánate Jacóbe, ora
Sanóte Philfppe, ora pro nobie.
Sanóte Bartholanuae, ora
Sanoto Mattluee, ora
Sanóte Simón, ora
Sanoto ThaddjBc, ora
414
Sanóte U t th lt, ora pro nobia.
Sanóte Bároaba, on
bañóte Losa, ora
Sanóte Majoe, ora
Ornees sancti A póstol! et E vangelíato, oráte
Omnos Bftnoti Diaoípiili D óm ini. ortfta
Oiniiea sanoti lnnooéntea, oráte
SaiivUi Stéphaui), ora pro nobia.
Sanóte Lauréntl, ora
SaDoto Vinuénti, ora
Sancti Faliiáne ot Uebaetiáoe, oráte pro nobia.
Sancti Joánuee et l ’ áulc, oráte
Saneti Cosina ot Damiáne, oráte
Sauoti Gcrráai ot Protáai, oráte
Oinuea nuncli M áilyrea, oráte
Sanóte Sil réater, ora pro nobia.
Sanóte Grogón, ora
Salíate AmnrÓBi, ora
Sanoto Aguatfue, ora
Sauote Hieróujrnie, ora
Sanóte Martfne, ora
Sallete Ntuolaa, tira
Oinura tañed Pontífices o l Confesaórea, oráte
0inn<‘8 sancti Dortórca, oráte
Sanuto Vntólli, nru pro nobia.
Soneto llenodictc, ora
Sniicto Beruáixlo, ora
Sanrti1Dominico, ora
Saui'h' Francíaoe, ora
Omiiea «au rti Sarerdótea ot L e v it e , oráte
Oniuea xau.-ti Móiiuohi et Erem ita, oráte
Saurta Marín M ngdalóin, ora pro nobis.
Sanota Agathu, ora
Sancta Luuia. ora
Sancta Agin-H, ora
Saueta Ciui'.llu, ora
Sanrtn Cathnrfun. ora
Sniietn Anaatlaia, ora
Omites Sant'tni V írgiu o aet Vliluw, oráta
Omites Hancti ot 8ancta Dei, interctfdlte
41#
P T O fltln * «ato, parce nobia, D¿mlne.
Propítins esto, exándi nos, Dómine.
Ab omni uinlu, libera nos, Dómine.
Al> omni peocitto, libera noa, Dómine.
Ab ira tua, lib e »
A subitánea et imnrnvÍHa mnrte, líb er*
Ab iuaidlls d iíb o ll, líb er»
Ab ira et ¿dio, ot omni mala voluntábo, líb er»
A spíritu fnrnipfttirtnia, líb er»
A fnlguru ot tempestóte, líb er»
A flagéllo torrienitítiia, líb er»
A pesto, faine e t bello, líb er»
A morto perpetua, líb er»
P er m yatériun soneto Im am atirin i» tun líb er»
Por advóntiiiii tiiuni, líb er»
Per uativitlílem tnain, líb e r»
P er baptlainnm ot sunctum ieiiiuiuin timui, li­
bera nos, Dómine.
Per orucem et pnaalónum tuam, líb er»
P er morí,eiii ot sopultrirnin tuuii, libera
Pereanctam rosiirroctirtueni tiium, libera
Per adn>irábil«m .imriioií'mt’iii ;uiiin, líbcrn
Por »dv6iitiiiii Spiritns Sane ti 1‘ n río liti, libera
In «lie jiid lcii, Kbora
Peeeatorrs, to rn^líruiN, Audi noa.
U t uobia parcas, ti' rogiínius, ifiuli noa.
Ut iii>l>U indiilgciu». ti* nigjniiiB, áudi nua.
Ut a<l v.Tiim |NiMiitontiuiii lio» perdúcoro digué-
rio, frf riigriiniiM, dudl nos.
Ut Eculi'siuni tunm sanctaiii régern ct eonaorvtf-
ro diguAri», tu rogiíuins, tfudi nos.
Ut douilllll A^hihIólirllIn ot. rtmnoa Eeeli>niáati-
006 O n lin e» iu snneta Iíoligiólin roiiBervrtrii
di^njria, to ro^íSm i la áudi uoa.
Ut iiiimfcon Hfliictju Krelísiio huniiliáro digné-
lis. tu loganius, Audi noa.
U tlié g iliu s o t Pineípilms Cliristiánis, paooni ot
vomin ooiiiMÍrdi.ini domfm <l¡gn6r¡n, tn rogá-
ínua, áiuli ñus.
U t uunoto pópulo (Jlirietiáni piuuni o l iiultálein
416
lo rgfri l l g i i r b , t « rogdmoa, tfndl tíos.
U t noametipaoa in tno «anoto aervltio coníbrtáre
et oouaerváre dlgnéria, te c otá u iu , áudi nos.
U t mentea n ostras ad oreléstla desidéria érigaa,
te rogámoa, áudi noa.
U t ómnibus benefaotóribns noatria sempiterna
bona retrlbnas, te rogámus, áudi noa.
U t ánimos uoatrua, frotrnm. propinquóium ot
benefootórnm aoatrórum ftb «Biérna aaninatió*
ne erlpiaa, te rogáraua, áudi noa.
U t fruotua térras dure, e t oonaerváre dijraéria,
te rogámna, áuai noa.
U t (Snmibua fldlliliua deftlnotts r¿qniem ntár-
uam donáre dignéria, te rogámua, áudi noa.
U t nos oxaudírc uiguória, to rogámua, áudi noa.
F ílü Dei, te rogámna, áudi aoa
Ajniaa Dei, qui tullís peooáta mundl, paxoe no-
Dia, Dómine.
Agnua Dei, qui tollia peooáta mnndi, exáudi
noa Dómins.
Agnna Dei, qui tollls pecoát» mundi, miaerére
nobie.
Chriate, áudi nos.
Chriate, exáudi noa.
K yrie, eláiaon.
Chriate, eléiaon.
K yrie, eléiaon.
Patsr noater, en *«rretn
f. Et ne noa indtioas in tentationeui.
n¡. Sed libera nos a malo.

Salmo 00.

Deas, in sdiutóriam. meum inténde: * Dó­


mine, ad ndiuTándum me feetínu.
Confandántur et reveraántur, • qui qnn-
m nt fa lm a ii mMUU.
417
Avertántui n M n n m et ernbdecant, * qni
Tolant mihi mala.
Avertántar statim erubescentes, * qni diennt
milii: Euge, éuge.
Exálteut, et l»tántiir in te oinnes. qui qnce-
rant te: * et dicant semper: Magnifícétui Dó­
minos, qni dlllgunt salutáie tuom.
Ego vero eglnut et pAnper tuni: * Detu,
idiuva me.
Adiútor meas, et liberótor meus es tn: *
Dómine, ne moréris.
Qlória Patri, etc.
f. Salvos fac servoa tnos.
<• Deiu meus, Bpertntts in te.
)•. Eato nohia, Dómine, tnnia fortitúdinú.
h,1. A fácie inimfei.
y. Nihil profleiat inimicns in nobis.
k¡. Et ffliue iniquitótis non nppónat nocére
nobis.
V. Dómine, non aeciindum peccáta nostra
ttciaa nobis.
o!. Neqne aeniíndnm iniqnitátra nnrtrns re-
trlbnas nubis.
>\ Orérnus pro Pontífice dostro N.
H'. DóminuaconsérveteuDi, etvivifiootoom,
et beátuiu fdeiat eam in term, et non tmdnt
enm in ánim&m inimicórnm qjns.
v. Orémns pro benefactóribo* nostds.
H'. BetribuiTe dienáre, Dómine, ómnibus
nobis bonn faciéntiong propter nomen tanm
yitam eetlrnam. Amen.
)!'. Orémuapro fidélibui defiínctia.
Béqniem eetémam dona eis, Dómine, et
lux perpétoa lúceat ei».
>'-. Roquiéecant in pace. n¡. Amen.
S¡ jor*n iflifrvJrfo, 17
418
f. Pro frátribus nostrig absentabas.
t¡. Salvos fac servos tuos, Deas meas, (pe-
rántes in te.
f. Mitto eis. Domino, eaxllium de san eto.
i¡. Et de Sión tuére eos.
y. Dómine, eráudi oratiónem meam.
«I. Et clamor meas ad to véniat.

Ob e h u s .
P a n a l \ h e v i s i /ik d c l o a p e c a d o s .

Deua, coi proprium eat miseréri atmpei, et


párcere, súscipe deprecatiónem nostram, ut
nos et ornnes fámulos tuos, qnos deliotóram
catéua comstrluyit, wiserátio tuca pietátis ele-
ménter nbsólvat.
Exáudi, quGBgumus, Dómine, súpplicnm pre­
ves, et conflténtium tibí parce peccátis: ut
pádter nobis indnlgéntiam tribuaa benignue
et pacen».
íneffiibileru njbia, Dómine, misericónliam
tuam r.laméiitnr ostende: ut sininl nos, et a
peccátis ómnibus éxuas, et a pañis, qnaa pro
Uis merémur, eripias.
Deui, qui culpa offéaderis. pcBniténtia pla-
cáris: preces pópuli tui Bupplicúntie propítiue
ít'spice; ctflogéllatnffi íracondine, que pro pec-
cátía noatria merémur, avérte.
pon EL PAPA

Omnlpotena eempitfrne Disas, miserere fá­


mulo tuo Pontüice nostro N., et dirige enm
aeciínduiu tuniu cleméntiaui in viam salúti6
i d W t d í d : ut, te donáiitc, tíbi pláoita cúpiat, ct

tota virtúte perfleiat.


POR U PAZ

Deus, n quo uñeta deaidéi-in, vw.ta conadln,


et justa Bimt 6pera: da servia tnie illani, quam
■Dundas dore 11011 putest, pacem, ut ot corda
uoatra nifindátig tuis déditn, et bóatiuni sn-
bléta íormídine, témpora siut, tua protectió-
oe, tranquilla.
U ll A C K i * P A H A M .C A B Z A H I.A r A H D D . d l

Ure igne Sancti Spiritus lenes uuutroa, et


cor nastraiu, Dómine: ut tibi casto córpore
gerviánae, et mundo corde plnccámus.
p on LAB ALD AS DEL VL'HliATOHIO

Fidélium Deus óinnium Crtnditor, et Re-


démptor, animábus fumulóruin fumularúmque
tuárum remisBiónem cunctóruni trihue pecoa-
tórnm: ut indulgéntiam, qunu semper opta-
vérunt, piis eupplicatiónibiia oonsequántur.
PARA P E B IR LA ASISTCKCIJ OKI. A lT lll.H l D IV IS O EK
M'EATK.VS Al i:IO>F.S

Aotioneg nostias, quaisumuB, Dómine, as­


pirando prseveni, ct adiuvAndo proséquere: ut
enneta nostra onitio et openldo a te aempor
inclpiat et per te ccepta Qniiitur.
POR TODOS LO.H H K L K Í VIVOS r D IU M O fl
Omofpoteng sempitérne Deas, <|ui vivorum
domimlrls slmul et mortuftrum, omniúiuqae
miseréris, quoa trio» flde et ópero futriros esae
Í nenóscis: te súpplices exoromus: ut pro qoi-
us effundere preces deorévimus, quosqne vel
420

Síteseos Meculum Adhuc ln carne rétluet,'vel


itúrnm Jai» exútos córpore aatc4pit, interce-
dóntibuí óniDÍboB Sanctis tola, pietátiB to®
oleméntin, ómnium delicMrum luórum vé-
ni&m coueequántur. Per Dóminum, eto.
y. Dómine, exáudi oratiónem meam.
i¡. Et clamor mens ad te véniat.
t¡. Exáudi líos omuípotenB e t miséricor®
D im in u í. h1. A>n«n.
f. Et fldiéliuin ánima per mUericórdinm
Dei requiéacant in pace. r'. Amen.

Or a c ió n ks .
I C R E L SU M O F O M Í M C E

y. Oréinus pro Pontífice Noatro....


H'. Dóuiiuug conaérvet «um, et vivifleet
enni, et beáturn fácíat euro in terraf et non
trodat eum iu áDiuani inimicórum «yus.
Un Pater y Ave.
Indulgencia de 300 día».
r.n *ccio> de anA0.ua

Te Denm laudániu», etc., pág. 217.


y. Benedicámus Patrem, et Ffliuin cnui
Sancto Spíritu.
Laudlinu» et enperexaltémus eum in
sécula.
(intuís.
Deas, cujus migericórdi® non est números,
et bonitátis infinitas oet tliosdaniB: pilaaima>
421
m^jestáti ta s pro collátis donis grátías ági-
uuns, tuam sen per cleméutiam exorántes; ut
qni peténtibns poatnMtn concédin, aósdem
non déserens, ad pnemia futura dispAnos. Per
Chrietum Dóniinum noetrum.
a). Amen.

COSAS QUE SE CANTAN


EN LA B E N D IC IÓ N DE LO S CAM POS

Letanías do lo s Sontos, póg. 113, rs p llle n ilo por tres


v o c e s o l V ersícu lo
U t frac tua teme duc, et conservare digné-
ri*.
T e rogáisug, áutli nos.
Pater noster, en secreto.
f. Et ne nos indúcas in tentuttónem.
b¡. Sed libera nos a malo.

Salmo HV
Benedixísti, Dómine, terram tuam, eto.,
pág. 270, al fin el GlArin Pnti-i, ote.
y. Bencdlcea coróme nnui beuigniUitm tuse.
h'. Et canipi tui replebúntur nbertáte.
y. Ocnli 6mniuui in te gperant, Dimine.
*¡. Et todas illis eacnui iu témpora oppor-
túno.
y. Dómine, exAudi omtióoem meaui.
«!■ Et clamor meue nd te vénlftt.
y. Dóminnn vohfscnm.
b¡. Et enm spívitu tuo.
422
Oiémus, etc.... Per Chriatum Dóminnm
nostnm.
a¡. Amen.
L u c r o di S n e e r d o lo b e n d ic e lo s c a m p o » d ic ie n d o :

Benedíctio Dei oranipoténlis, Pfttrá, et Fl-


lii, et Spliitus Snncti, auper agros, et bonn
qafficúinqne loci hnjas plcnft aescéndat, et
máneat scmpcr. Amen.
L u e g o In* rocín crtn <*l npnn h orn illa.

PASIÓN DE N. S. JESU CRISTO


Passio Dómini nostri Jeau Christi sit sem-
per in córdibua noatria. Amen.
Reconlémiui, frntrea enriaaimi, quod Dómi-
nus noater Jesús Cbristus fuit pro aobis vén-
ditus, ósculo triiditua, nd Annatn primnm,
deínde nd Cliiphnm Pontlflcem ductus; poe-
tréuio iu [iriutóriiiiu PiliUi, ubi fuit ndcalúm-
Dtm ligiítn» et tiagellrituti, npfiinn corónn
coronátos, veste purpúrea circúmdatus, álapi»
percilsaus ntqne conapútus, Judeels trtdltns,
nt erneiflgerítur, et nd CnlvArii lncuni dedric-
tns, et crnciflxna; et cum Eo crueifíxi sunt
latrónes dno, udub n deztris et alter a sinls-
trie; et enm dixieset: Sitio, porrexérunt Ei
océtnm cum felle nnxtnm; quod cum accepte-
set, dixit: Consinnmrttum est, et inclináto cá-
pite, emísit npíritíim. Tu liutem, Dómine,
miserere nobia. k'. Deo grátiaa.
NOVENA DEL NACIMIENTO
L o é cantoras entonan: Regem ventlrum D6-
miDitni, • Veníte, adorémos.
JEl coro repite: Kegem ventúrnm Dóminnm,
Veníte, ndorémua.
Los cantores cantan las siguientes profecías.
Jacundáre, filia Sion, et exúlta satis, filia
JerdwileiTi. Ecce Dóminui véniet, et erit in
die illa lux magna, et stillábant montes dul-
cédinem, et collea flnent lac et mel; qnla
véniet Propbéta magnas, et ipee renovábit
Jer&salem.
Coro. Kegem ventúrnm Dóminam, eto.
Cantores. Ecce véniet Deas et Homo de
domo ÜAT¡d sedére in throno, et vidébltis, et
gaudébit cor vestrnm.
Core. Regem ventúram, etc.
Cantores. Ecce véniet Dóminos, protector
noster, Sanctae Israel, coiónam regni liabens
in espite gao: et dominábitar a mari usqne ad
mare, et a flámine usgue ad términos oibis
terrárum.
Coro. Regem Tentúmm, etc.
Cantores. Ecce apparébit DóminuB, et non
mentiétnr; s;. monm fécerit, explota enm,
quift véniet et non tardábit.
Coro. Kegem ventúrnm, etc.
Cantores. Deacéndet Dóminns sicnt plúvia
in vclluB, «riétur iu diébus eius ¡UBtltia et
ftbijndintía pacía, et adorábnnt enm omnee
Rétefeteife, omnea gentes eérvientei.
<joto. Regem venturum, etc.

íc) R ih lin f& n a N í i n i n n a l i í r F s n n ñ i


iM
Oantores. Naacétur nobia párvnlua, et vocá-
kitnr Deue fortis; ipse aedébit saper thronum
David patria 8ni, et imperábit; cnjim pot&taa
super húmeram eius.
Uoro. Begem ventiiruin, eto.
Cantora. Béthleem, Cfvitaa Dei snrnini, ex
te éxiet Dominétor iBraél; et egrésaua eioa
sioat & principio diérum selemltátii, et mag-
nifloáhitar ia médio univAmm terne, et paz
erit in térra dostra dnm vénerit.
Ooro. Begem veutúrum, etc.
Sn la Vigilia de Navidad los cantores afta-
den:
CrástLun die delébitnr iníquitas t t n s , et
regnábit auper dos Sálvator ninndi.
Ooro. Begem rentilrum, etc.
Cantores. Prope est jam Dimiana.
Ooro. Yenlte, ftdorémua.
Luego se canta alternativamente el Orfnítoo
siguiente m tono 6.°
Lffitéutur cfell, et cxúltet térra, * jubilite
montes lriudeni.
Erúmpsat monte» jncunditátem,' e i collea
Jnstítloin.
Qiiin Diminua noater v¿niet, * et páuporam
anórum inisercbitur.
Boráte, ccbIí , désuper, et nubes pluant
Justnm; * «perintur térra, et górminot Balva-
tórem.
Moinénto Doetri, Dómine, * et visita noa in
saluWri tuo.
Oaténde nobia, Dómine, m ie e ric ó td ia m
tnom * et salutáre tnum da nobis.
420

Emllte Aguara, Dómine; doininatórem ter­


ne, * de petra desérti ad monten filis Siuu.
Veni ad liberándam nos, Dómine, Den*
yirtútuiD, * oeténde frtciem tunm, et salvi
érimus.
Veni, Dómine, visitare nos in pace, * ut
letémur ooram te oorde perfécto.
Ut co^noscámus, Dómine, in térra viam
taain, * ui ómnibus géntibos snlntáre tunm.
Éxnita, Dómino, poténtiam tuam, et veni,*
ot salvos fácins nos.
Veni, Dómine, et noli tunláiu, * reláxa
facínora plebi tus.
Utinom diritmperes cob I o s , et descéndere*;*
a fácie tna montes deflrterent.
Voni, et oeténde nobis filciom tnam. Dómi­
ne, * qoi sedes supor Chórnbim.
Glória Patri, etc.
E l oelebrante en tono ie Capitulo dice:
Pr®crirsor pro nobis ingréditur, Agnna sine
roiioala, secundnm ójdlnem Molcklsedroh
Póntifex factus in ictórmmi, et in smenlnm
stecali. Ipae eat Rex jiiatitire, cujns genenUio
non hftbetflnein. r1. Deo gnttins.

Himno.

En clara voz redárguit,


Obecúrn qnsqno pérsonans;
Procul fugéntur aóinniu:
A b alto Jeans prómicnt.
En Agnus ad nos mfttitur
LaxAro gratis débitiim;
Omnes simul com lácrymis
Prncémiir Indnlgéntlain.
Beótu Auctor mbcoI í
Servíle Carpos índait:
Ut carne rjirTipm lflmrnnn,
Ne pérderet qno* cándjdit.
Cftat® Paréntis viscera
OellstÍB intrat grAtift:
Ventor puíllm bájalat
Secrétn, qn® non nóverat.
Dmnm puilfci p^ctori»
Templuui repínte fit Dei:
Intflctn n&clrns virum,
Concépit nlvo Fflium.
Deo Patri sit glória,
Eiúique solí Filio,
Caía Spíritu Paráclito
In ítoculórum Brecnln. Auien.

A l Mugniúuit»« amia uii a de las ftguieutes


Antífona».
16 de Diciembre. Ecce vfoiet R e í Dáminiu
terr» et ipse ¡íuferet jngnm captivitétla nos-
tnBi
17. 0 Sapiéntin, qure ex ore Altíialmi pro-
diísti, attfngens a fine naque ad flBem forti-
ter, euaviterque dispÚDens Omni»: veni ad
docéndam nos viam pradéntiee.
18. 0 Adónai et Dtuc domui Iarael, qni
Mótbí in igne íim in ic rubi appurulati, et ei
in Sina legeni dedíeti: veni ad rcdiméndam
nos in brachio extinto.
19. O Badix Ieaae, qni ttw in siguuui po-
polóram, mper queni coitínébnnt Reges os
427
siraní, qnem gentes deprecabúntnr: Teni ad
liberanaum dos; Jam noli tardAre.
20. O Clavia David e t sceptrnm donas
Israel, qni &perla, et nemo clanait: dandis, et
nemo áperit: T e n i, et edne vlnctam de domo
cárcoia, aedéntem in Unebrii et timbra mor-
tls.
21. O Orieos, aplendor lucís stérnie, et ao)
justfti®: veni, et íllrtmina eedénte* in tóne-
bris et nmbrn mortie.
22. O R e í géntinm et dedderátoa eárom,
lapfeqno aagnYáris, qni facía útraqae nrnim •
veni, et aalvn hóminem, qnont de limo for-
máeti.
38. O Emmánnel, Rex et U gifer noster, ex-
pectátio géntium et SalvAtor eiirnm, veni ad
aalvándam noa, Dómine Dens noater.
24. Cum ortne fúerit sol de ccolo, vidóbitia
Regem Regum procedéntem a Patre tamqnaiii
aponenm de tbálnmo ano.
Luego se canta el Magníficat, pág. 260.

E l celebrante dice:
>'. Dóminna vobfgenm.
tf. Et cnm apfrita tuo.

OKEuce.

Festina, qnsBaumua, Dómioe, ne tardáve-


ris, et aullinm nobis supérnco virtútia impen­
de: ut advéntna tai consolatiónibag anblevén-
tar, qni in tna pietáte confldnnt. Qni -vivís et
regnos enra Doo Patro in aniUtte Splrítne
Sanctl Dens, per ómnia ásenla aecalórnm.
■V. Amen.
MODO PRÁCTICO
d e A. in c is a .

Cuando en uno solo rl que ayuda 6 Mis», se pondrá


> Ie in p re e n ul In do o p u e s ta o l d e l M iau ] y a r r o d lllé n -
■lose en el suelo se empezará:
S a c e r d o t e . In uúmine Patria, et F ilii, et Sof­
ritos S ancti. Amen (te hace la teRal (te la cru z).
Introíbo ad nltáre Dei.
Ayudante. Ad Denn qni Iffitfflcat juven-
tútem meam.
8. Judie* roe, Deus, etdiscérne canaam n «am
■le gonte nou silueta: nb liómine infquo et dolóso
órne me.
A. Quin tu ea, Deas, fbrtitúdo mea: qaare
ine repullstit etq «are tristig incido, dom nf-
flígit me inimícasT
8. E m ítte lncein tuftra, et v oritíto m tasín:
ipss m « dednxérnnt, ot adduxrirunt in montero
lanetum tuuui, et in taberníeulft tna.
A. Et introíbo nd Altáre Del: i-dDeam,
qni lmtíflcnt inventútem menm.
S. Confltébor tib i in cythnrn, Deas, Dena
nena: qnare triaba ea, ánima mea, e t qnare oon-
túrlag me!
A. Spera in Deo, qnóninm adhnc confltó-
bor illi: SAlntrire vnltns mei et Deus mena.
8. Glórlft Pntrl, ot Filio, et Splrltnl Snnoto
( te Inclino la eabesa ).
A. Sicut ornt in principio, et nnne, et
aemper, et in Bieculn Bicculornm. Amen.
S. Introibo ad t l U t e Del.
A. Ad Deam, qni leetíflcat iuventdtem
meam.
8. Actintórtum nostram in uómiue Dórntnl
( M harjt Ja mtHal de la. rrus).
A . Qni fecit caelum et terram.
S. Confíteor Deo omnipotlnti, eto.
A. Misereátur tai omnlpotens Deus, et di-
iníasie peceátia t a i e , perarfcat te nd yltnni
ffitlrnam.
Se eati mediocremente inclinado hado el Socer-
dote. Al Confíteor profundamente Inclinado hacia el
Altar y se e¿lá Olí hasta deapuós de) Mintreátur ie*tri
del Sacerdote.
9. Amen.
A . Confíteor, etc. como á pág. 124.
S. Misereátur yeatri omnípotens Dene, et <li-
inlsaia peooátio veetria, penlúcut vuu ud viluni
tetérnam.
A. Amen.
8. Indnigéntiam, abaolntiónein, et remiaaió-
n«m peooatornm nostrórum trfbuat nobis omní-
. pcCeua et miaéricora Dóminna ( t e hace la t e ia l de
la c tü z ).
A . Amen.
8. Deua, tu couvóraua vivifleábia noa.
Se eató mediocremente Inclinado hacia el altar
hasta el Dpmínu* tobfictr».
A . Et plebe tna leetAbitnr in te.
S. Osténde nobia, Dómine, miaericirdiam
tnam,
A. Et aalután tuum da nubla.
8. Dómine, oxdudi oratiónem meam.
430
A- Et clamor meuf ad te vónlat.
8. D óm in os vobiecum .
A. Et cum epíritu tno.
Se levanta y arrodilla en le primera grada 4el altar.
s. Kytle, eléiaon.
A. Kyrie, eléiaon.
8. Kyrie, eléison.
A. Chriete, eléiaon.
8. Christe, eléiaou.
A. ChrUtc, olóieon.
8. Kyrie, eléiaou.
A. Kyrie, eléison.
8. Kyrie, eléison.
8. DóuiLuua vobíaoum.
A. Et cum apiritu tuo.
A l fin de los Oremua.
8. P er (Imilla sécula ueouldruui.
A . A m en .

A l fin de la Epístola.
A. Deo Kr&tins (te levanta. Luego se trans­
portará el Misal i la otra parte, et decir, d la
derecha del altar).
A l Evangelio.
8. Bíínunua vobíaeum.
A. Et cuín spírita tno.
S. In ltiu m , 6 bien, S eqitéotla sauctl E v a u g é-
1 ti aocúiidum, eto.
A. Glória tibí, Dómine.
431

A l fin del Evangelio.


A. Lau* tíbi, Chriate (te arrodilla en la pri­
mera gracia).
8. D óm iu us volifscmu.
A. Et cum sptritn t,no.
Al Orrmui ae traen los vlnajeraa, y al presentarlas
« I Sacerdote ae tesan, pero no on la Mlaa de Diruntoa.
S. Oráto, fratrca.
Luego que el Sacerdote ae haya vuelto hacia el al­
tar ae contra!*:
A. Subcípiat Dóminos Sacrifloium de má-
nibna tuia Ad lándem et glóriam nóminla sai,
et ad utilitátem quóqae noatram, totiúaqae
Euoléeieb anee sonetee.
8. Per óm u ia «a c u la Sfeonlórum.
A. Amen.
S. Dómluna vobUcuni.
A. £ t cain gplritu tno.
8. Sureum corda.
A. Hahámng ad Dóminnm.
S. Grtftiaa agáiaua Dómino Deo noatro.
A. Dignum et Juatum eat.
Al SancUi* so está mcdlocrumonto lacllnado hacia
el a lU r y se dan iros toquus dobles de campanilla; lu
mlamo ae hoce á la elevación sal de la Uoatla como
del Cáliz consagrados.

Deapuéa de la elevación.
B. Per ómnia sieonln atBoalórnm.
A . A rn on .
433
8. E t ne uce iudúcaa iu ten tatión em .
A. Sed libera nos a malo.
S. P e r óm nia 6s c u la ascu lóru m .
A. Amen.
8. P a x D óm in i aLt sem per vobtooum.
A. E t cum apiritu to o .
▲1 Agnus Del se está mediocremente inclinado y se
golpeo tres veces el pecho con la mano derecha.
Al Dómine non s u r i 4l0ni«. s o está tnmblón mediocre­
mente inclinodo y se golpea tres veces el pecho con
la mano derecha extendida y los dedos unidos, pero
no ae debe tocar In campanillo. Después de la consu­
mación de la ho6 lla. al descubrirse el céllz rara con­
sumarse la Sangre, se levantará el ayudanto pora
traer laa vinajeras. y después de vueltas á su lugar,
trasladará el Misal i la parte de la Epístola, ea decir,
á la ¡mniprdn riel nltnr. Pero si debiere dUtrihiiIrae la
Sma. Comunión ¿ loa fieles, antes debe decirse el
fíonflínor y conleelfir A m*n ;tl \¡i*en>átur 6 IntlulQf'ntiain
del Sacerdote. Acabada de dar la Corounlon, ae Iraeo
las vimiierns, y luego se traslada el Slisol como «a ha
dicho. En el día de la Natividad de Ntro. Sr. Jesucristo
y en el din de Difuntos les segundas vinajeras sólo w
traen en la tercera Misa, pero no en la 1 ." y 4 *
8. D óm inns vobfaouin.
A. Et cuuq spíritu tuo.
S. It e , Minea est, 6 Benedioám ne Dom ino.
A. Deo gt&tiea.

E l d ía d e P ascu a y p o r to d a l a o cta v a .
3. Ite , M iseá est. A lle lú ia , a llelú ia .
A. Deo gritins- Allelúia, allelúia.
S. Beuedfeat vos omtifpotesa D,nsf PatíT, et
Fdins, et Spfritus Sanctns.
Se Inclina profundamente y se hace la sefial de la
cruz.
A. Amen.
S i f u e r a m is a d e d ifu n to * .

8. R e q u ito o a n t in pace.
A. Amen.
3. D óm in os voblecnm .
A. Et cum apírita too (se pone de pie).
S. In ü iu m Dttucti E v a n g é lii aeoftndnm Joán-
nem.
A. Glória tíbi Dómine.

A l fln de la Hlaa.

A. Deo grátias.
N. B. Cuandu se distribuye lo sagrado Cumnnldn A
los Beles l i e n de lo N 1so al fin se amule:
B. Panem de calo praslitÍHti ele: (y m el
tiempo Patcml) Allelúia.
A. Omne delectaméntam in se habéntem:
(y en el tiempo Pascual) Allelúia.
A. D óm iue, exáu di ora tión em mc&m.
4* Et clamor mero ad te véniat.
S. Dóm iuus vobbcn m .
A. Et cum gplritu too.
A l fin del Oremua.
A. Amen.
8. B en ed ictio D e i om n ip otén tis P a t r ie , et
F l l i i , et S p fritu e Sanoti, d o scín d a t sapee vos et
m ín e a t aemper.
Se Inclina profundamenle r ae hace la señal de la
cruz.
A. Amen.
El joven insJruUo. 28
484

AVISOS AL AYUDANTE DE LA MISA


4. &» le recomienda i m o y limpieza en toda lo
penona y especialmente en las monos.
9. Que tonga un continente modesto r recogido.
3. Que proouncle distinta y devotamente todas las
palabras.
4. Que haga siempre la genuflexión al pasar delan­
te <1aI sllnr hI hay ni Smn. Anrramenlo. y la Inclina­
ción profunda si sólo hay la Cruz.
H Que ponga el Misal sobre vi alril o almohada
etc , de modo que la abertura «aló vuelta haeia ai
tabernáculo.
6 . Al trasladar el Misal procure no poner los de­
dos sobro Iba hoja», ni vo 'ver lea ©apeldas al Cele­
brante. y de hacer, siempre que lo toma ó lo depone,
la Inclinación simple á la Crus.
7. Cuando el celebrento recita el Credo, al Incama­
lo* haon el ayudante la inclinación profunda D ie s ­
tras el Sacerdote hace la genufleiióik
8 . Eli cuauto sea ptolliieque suministre la oblación
al Celebrante teniendo levantada* laa vlnajeraaaobre
la mena del altar.
• 9. Después del ite Vijma si el celebrante ha de­
jado abierto el Misal, que lo traslade luego a la pane
del Evangelio, y concluido ('ate que lo llev e de nuevo
á su lugar.
40. Al Sequtntia Snnch y al /nJljum del
Evangelio de S. Juan ae hacen con el pulgar de lo
mano derecha tres cruce*, la primera en : \ (rente, la
secunda en la boca y la tercera en el pecho.
| (1 . XI Vtrhtim faro fanlum n i ae hace la iienuflexión
coq el celebrante, y así toda vez que el celebrante In
hiciere y el ayudante estuviere en pie.
Procure aprender bien las palabras y ejecutar
con evaclitud las ceremonias do la Sin. Misa a Bo de
merecer Iba celestiales bondieioaea.
Obsorvu loa Prcreplon y las Cnromonia» del Seftor,
que yo hoy te he onanclado, dice Mnlsta en el Deute-
roitomío; pue» que si no cnouctanrori la voz ile lu Dice,
(odas las maldiciones vendrán sobre ti.
COSAS QUE SE CA NTA N
ES U l I18AH (4LE1NE8 IOS DOIIUGOS T 1)1*8 FE8TIV0Í

Kyrie, eléiaon. Kyrie, eléiaon. Kyrie, elói-


Bon.
Chriate, eltison. Chriate, eléúon. Chriete,
eléiaon.
K y rie , eléiaon. K y rie , eléiaon. K y r ie , eléi-
aon.

Himno Algético.

Glória in oxcóUis Dco (ae inoUna la oabeta).


Et in térra pax hominibua bon® voluntátia.
Laudámua te. Benedicimns te. Adorámoa te
(te imotona la eabasa). Gloriflodmna te. Grdtiaa
áffimua tibí (ge inclina la cabeza) propter m ti-
nam glóriam tuam. Dómino Deua, Rui cobIm-
tis, Deua Pater omnipotenu. Dómino Fili uni­
génito, Jeau Chriate (se inclina la cabeza).
Dómine Dens, Agnua Dei, Filiue Patria. Qni
tollia peccóta mundi, mIserére nobia. Qni tolliB
peccita mundi, aúscipe deprecatiónera nos-
tram (st inclina la cabeta). Qni sedea ad déx-
teram Patria, miaerére nobis. Quómam taaoloa
ssnctas. Tn aolna Dóminus. Tn aolna Altíaai-
mus, Jeaa Chriate (te indina la cabeta). Cam
Soneto Splritu in glória Dei Patria. Amen (te
hace la señal de la crut).

© Biblioteca Nacional de Espan


Credo A Sfn b o lo Nlceno.

Credo in unuui Demu: Patvem omnipoten­


te w, factórem rreli et ttrrffi, visibílium óm-
ninm, et ¡nvisiMIinm. Et iu unum Dóoiinum
Jesum Christuin (se iticUim la onbeza), Fllluiu
Dei unigónitum: et ex Pnt.ro nntuiii Ante 6111-
uift sacula. Dcuni de Deo, lamen de lúmine,
Demn vennu de Deo vero. Géuituui, uoufac-
tam, consiihatAntiiileni Pntii: perquein ómnia
focta euDt. Qui propter nos lióminea, et prop-
ter noetrom salutein descéndit de cujIíb (aquí
se a rrod illa y nr inclina profu n dam en te). Et
incamátus ost de Spíritu Sancto ex Mari»
Vírgine: et bonio fucbis est (se pone de fñ e).
(Yncifírus étinin pro nobis, tnb Póntio Piláto
paaam et aepúltus est. Etreaarréxittlrtindie,
secúndum Scripti'irua. Et asci'udit in coeliun:
aedet mi ilt'xteram Pntris. Et ÍUmru ventúras
uat ciun glórift judiciím vivo* et mórtuos: cu­
ja » rcgni non erit fiuU. Et ia Spírítnm Sanc-
’tnni, Dóiüinum. et viriflcrintem: qui ex Patre
Füióque proc^dit: qni cnin Patre et Filio ai-
mnl udomtur (t e irc liu a la cabeta), et tonglo-
riflcAtnr: qni locútua est per Prophétaa. Et
nniin, sanctnm, cathólicam et apostó! icam
ecclégi»ni. Confíteor uuuiii bnptísma in re-
iniaaióneiu peccatónnn. Et expécto reenrrec-
tiónem mortuórum. Et vitain ventúri Sfficuli.
Amen (se hace I» señal fie la c ru z ).
Sanctua, Sanctua, Sanctua Dóminos Deufl
Sábaoth.
Pleni eunt ccbIí el térra glória tna.
437
Hoeánna in eicélaii.
Benedictas qui veDÍt ia nómina Dóm loi.
Hosánnain excélais (se hace la señal de la
ente).
Agnus Dei, qni tollis peccAta innndi, mise
róre nohia.
Agnus Dei, qui tollis pecctita uinndi, rniae-
rére nobis.
Agnus Dei, qni tollin peecittn mundi, dona
nobia pacem (si yclpm tres veces el pecho con
la mano derecho extendida y los dedos unido»).
Trlsaglo Angélico.
Sanetas, Sanctus, Sonetos, Dóininua Deus
exercituum: Plena eat Ierra gloria tila. Qlóría
Patri, gloria Filio, gloria Spfritui Sancto.
Indulimncla de I0C> ilín» IIni ver. ni rila; ireg vocee
los domingos, el día (le le Sma. Trinidad y en cada
unodp su Oclavn; y l lrut riu una vez fll mas ron las
mismos cosdídonos ó los que le hubieran rezu lo de­
votamente cada día. Las concedió ni Pnpn ciem. XIV.

INVOCACION AL ESPÍRITU SANTO


Veni, Sanóte Spíritua, reple tuórum corda
tidélium: et tui amíris in ele ignem accénde.
f. Einltte Splritum tuum, et creabúntur.
e¡. Et renovábia fáciem térro.

Oremos .

Deua, qui corda fldélium Sancti Spíritua


illiutratidne doeuísti: da nobis in eódem 8 pi­
rita recta sáperc, ot de eius semper consola-
488
tióne gaodáie. Per Christnin Dóminam dm-
tenm. A man.

Invocación del divino auxilia al em pezir


la * principal*! aeclonei.

Actíónee nostras, como d pdg. 418. Per Cbri-


atam Dóminum nostrum. Amen.
A y o , M aría, ote.

Acción de graelat.

Agimos tibí grátíns, omcípotene Deas, pro


anivérsis beneflciiB tais: qni vivís et regnas
in «acula seculórum. Amen. Ave, María, etc.

O ra c lin que deba rezarte intet d« la


lectura y del eitudlo.
Loó 11 X III Un concedido 300 Iw i do Indulgencia é
Ioí quo rrz¡ircn d e vc in n n iir la algulPiiie oración an­
tes de leer d .‘similar.

O deuub. O r a c ió n .
Concéde nobia, qn®- Concedednos, os ro­
amnus, m is é r ic o r s gamos, oh misericor­
Deas, q u » tibí sunt dioso Dios, el desear
plácito ardénter c o e - ardientemente lns co­
cupíecere, prudéuter sas que os agradan,
inveetigiire, veriirit«r investigarlos con pru­
Agnóscere, et perfecto dencia, conocerlas con
lmplére ad liindeni et verdad, y cumplirlos
51 orin m n ó m in is tu i. perfectamente p a ra
■mea. loor y gloria de vues­
tro santo nombre. Asi
sea.
PRINCIPIOS FUFDAMEHTALES
DC LA

R E L I G I Ó N C A T Ó L IC A

i
Id e a g e n e r a l d a la v e r d a d e r a R e lig ió n .

P. » « m tím th p vr religMnt
B. P o r re lig ió n se en tien d e una v ir t u d 6 una
serie d e bnen&s obras, con las cnales e l hom bre
rin d e á D ios el cu lto y honor qnn le son debid os.
P. ¡Pino debepracticar el hombre la rtligiónt
R . E l Lum bre d eb e praotioar la xe licion cre­
yen d o las verdades que D ios ha rev ela d o , y ob­
servan do au santa le y ; es deoir, cu m pliendo con
ex a otitn d lo s mRndflTniATitflR dn D ios, y l o s d e la
I g le s ia es ta b le cid a p o r el m ism o D ios.
P . l A quién J vjÍ revelada la verdadera reltjfiént
* K . L a verd a d era r e lig ió n fu é prim eram ente
re v e la d a por D ios i A dán , (jue fu i él prim er
hnmhnt d r l m undo; nn «ftgniriA, el mismn D ios, 6
p o r m ed io d e sus A n g eles la ensenó i los santos
P a tria rca s, q u e la practicaron, y á loe Profetas,
los cuales con sns m ilag ros dem ostraron q n e es­
taban Inspirados por Dios. P o rq a e sólo D io s es
«1 a u tor de los verdaderos m ilagros, y no pneda
hacerlos, n i p e r m itir qn e otros los hagan para
sostener el c t t o t y la m en tira . U noo y otros ccn-
flnnaron estas revela cion es con profecías, es d e­
cir, oon p rediccion es toca n tes a l p o rv e n ir q n e se
nnm plieron eia n h a n en te; sólo D io r sabe lo por­
v e n ir y puede r e v e la r lo á los hom bres.
II

U n a « o la os Xa v e r d a d e r a R e lig ió n .

P . ¿Las parias religiones que se observan en ti


mundo pueden *er ignnlmenté verdadera it
E. No oiertamente; porque la verdad es siem­
pre nna «ola, y no puede eucuulrarse en cosas n*
puestas. Ahora bien; <\c las varias religiones
que ensenan cosas diversas, las unas contrarían
y opuestas £ I a s otras, dolemos deducir que sólo
una debe ser la verdadera religión, y todas las
deoiás prrtenecen á creeuuias erróueas, y qac,
quien las profesa, está en el error y íbera de la
vía de la salvación.
P. Erj}lioao$ t'on una comparación.
R. Así como lo que es uegro no puede ser blan­
co, la* tinieblas uo se llaman Inz, ni el día
puede ser la noche; así, mando una oreennia ea
opuesta rt otra, un* de las dos debe ser falsa.
P . 4 f,a rtrdadera religión »« encuentra entre loa
MahcmdanoH, y los ProteHantes, es decir, los C a l­
vinistas, los Luterano* y lo* Evangelistas, ó es la
Iglesia Católica Rom ánnf
B. No podemos enoontrar la verdadera reli­
gión sino en la Iglesia Católica Rumana.
P. b s d la razón de ello.
B. No podemos encontrar la verdadera reli-
gión sino en else u o d elo Iglesia Católico Roma­
na, porque ella sola conserva intacta la divina
revelación, ella sola fué fundada por Jesaoilsto
verdadero Dios y verdadero hombre, propagada
por los Apóstoles y sus sucesores, hasta nuestros
días; m otivo por el onal sólo ella presenta los
oaracteres de la divinidad.
P . ¿Cuates son los caracteres mediante los ev a k i
podemos ron certeza conocer Ja verdadera Tglñsia de
Jesuoristot
B . Los verdaderos caracteres, qne con certeza
441
no* hacen conocer la d ivin id ad de la Iglesia de
Jesucristo, son ouatro, d saber: Una, Santa, Cató­
lica, Apostólica.
L a verdadera Iglesia d<’ l>e ser Una, porque
siendo un solo ven a d e ro Dios, una sola fe, nn solo
BanMsmo, uo puede haber mas que una sola ver­
dadera Iglesia. Santa, porque ilehe ser fundada y
gobernada por Dios, fuente de toda santidad:
enseCar cosos santas para conducir á los hombres
á lasantld&d y á ln nalvuritin eterna. Católica,
es decir, universal, porque debe profesar toda la
dootrina de Jesucristo, y segriu las palabras del
mismo d ivin o Solvador. extenderse por todo «1
unirereo, abrazar & los tieles rio todos los tiem­
pos y do todos los lujaros, y durar visiblomcnte
hasta ja consumación de los siglos, .tpostólica,
«s deuir, creer y t-UMtnitr lodo lo que buu creído
y ensenado los Apóstoles enviados por Jesucristo
& predicar el E vangelio d todas las criaturas, y
«neaqnelloH que actualmente gobiernan la Ig le ­
sia sean realmente los sucesores de los Apóstoles.
L a Id o e ia que posoo estos cuatro carao torea es
sin duda alguiia la Iglesia de Jesucristo.
P . ¡Cuál ru la Iglesia ane prem nta esto* cuatro
caracteres de la Dirinirtact
p , La Iglesia Romana es la solaque puede con
certeza presentar estos caracteres de la D iv in i­
dad, porque sólo e lla es:
1 ." Una, porque todos los verdaderos católicos,
aanqne esparcidos por las varias partes del man­
do y los m is lejínos países de la tierra, profesan
una misma fe, una misma ilootrina. y dependen
todos de uua sola cabeza que es el Romano Pon­
tífice, el oval, como Padre amoroso y universal
conduce y gobierna la gran fam ilia Católica.
2 .* Es 5 unfapor la santidad de su Jefa y fun­
dador, oue es Jesucristo; es santa la fe y la ley
que profesa; santos son los Sacramentos que proc-
tioa; muchos santos la ilustraron en todo tiempo
con luminosos milagros, muchos millares de már-
449
Ures o t» tenido» por 1» gracia de Dios derramaron
sn sangre en testimonio de la divinidad de esta
misma Iglesia.
3 .° L a Iglesia Romana ea Católica, ea d&olr,
universal, porqne so extiende 6 todos los lugares,
á todos los tiempos, abraza y profesa Urna la
doctrina de Jesucristo. El lia prometido qne su
E vangelio serla predicado por toda la tierra, y
venios que la Iglesia Romana tiene hijos en todo
el mundo, los cnalea estrechamente unidos al
Papa, profesan la doctrina de Jesucristo, laoua)
ba sido predicada y 6e predica continuamente en
los más lejanos pulses <le la tierra.
L a m ism a Igl*NÍa Romnna se extiende ú todos
los tiempos, porqne eiemprt y en medio de las
a i s sangrientas persecuciones, filé conocida co­
mo lina sociedad visible do fieles retiñidos en lo
misma fe, liajo ln dirección de ttn mismo Jefe, el
Romano Pontífice; el m a l romo padre do nna
gran fam ilia, guió en los siglos pasados y guiará
en lo porvenir por el sendero do la verdad y has­
ta el nn do los siglos lí todos los hílenos creyen­
tes.
4 .° La Iglesia Romana es Jpoetóliva, porqne
cree y enseno todo lo qne los Apóstoles han creí­
do y cuscfliulo, y tiene por cabozoa y pastores tf
los sucesores de los Apóstoles. E l testimonio de
(U e zy n n e v c siglos prnelm con evidencia, que
Jesnoristo ha establecido á san Pedro Cabezo de
la Iglesia, y ¿I con los demiis Apóstoles han pro­
pagado la doctrino del E vangelio por todo ol mun­
do. A san Pedro le sucedieron otros Sumos Poc-
tifloes, los cuales lian gobernado la Iglesia sin
interrupción hasta nucstroB días. A los otro9 A-
póstolee sucedieron los Obispos, los cuales en
todo tiempo y cu lodo luguv no formaron sino nn
solo rebano, reconociendo sólo á Jesucristo por
Supremo Pastor y ('alteza Invisible, y al Pontí­
fice Romano por Supremo Pastor y Cabezo visi­
ble. Siempre qne i l guien se ha atrevido lí enes-
448
Bar máximas contrarios 6 las (lootrinas de In
Iglesia Romana, pronto liau sido condenadas de
común acuerdo, por los Papas y Obispos como
oontrarlos al Evangelio, y i cuanto ensenó el
misma Jesucristo. Esta prerrogativa de la Ig le ­
sia Romana es muy consoladora para nosotros lot
Católicos, porque sólo en bu eeno es que se pue­
de, comenzando por el Pontifico reinante León
X I I I , remontar do un Pana í otro sin Interrup­
ción h A B ta san Pedro, Principo de los Apóstoles,
Í establecido Cabeza (le la Iglesia, por el mismo
«n c rlo lo .

111

L a s ig le s ia s de lo e H e re je s e s tá n p riv a d a s
d e lo s c a ra c te re s d e la d iv in id a d .

P. f í a s Iglesias de los báldente) ó de lo» Proles-


íanlesnopueden tener los m a d o r e s do la verdadera
Tgle»iaf
R. Lius Iglesias de lúa Valdeuscs ó de los Pro­
testantes y demás herejes, no pueden tener los
caracteres de la verdadera Iglesia. .
1.° No son U« o , porque no tienen la misma
fe. n i la misma doctrina, n i la misma Cabeza;
antes b ltn , es d lfle ll encontrar dos ministros de
la misma secta hereje, los onales estén siempre
de acuerdo sobre los puntos principales de sn
creencia; lo q ue ocasiona con tilmas divisiones en
pantos de la mayor importancia. L a sola iglesls
Protestante, lio mnclio después de su fundación,
estaba ya dividirin en más da doscientas sectas
distintas. Entre ellas algunas admiten la Misa,
y otros la rechazan; algnnas admiten siete Sacra­
mentos, otras oinoo, otras tres, otras dos y otras
nlngnno. ¿Como puede haber unidad de fe en me­
dio de tnntns rnnfrnrl r*rinnrhT
2.° No son Santas, porque rechazan todos 6 al­
guno de los Sacramentos, únioa fuente de aanti-
dad; profesan m á iim iu c o n trtriu al Evangelio,
repugnante» á Dios miemo. En todas las vidas
de los herejes, de loa incrédulos, de los apóstatas
no se puede citar un tanto, ni nn milagro; antes
al contrario, los principales Jelfes de las sectas
manoharon s a v ia s con crímenes y delitos infe­
rnos. El mismo C alvino y Latero cenfesnron qne
los cat/ilicos eran munho mejores que loe refor­
mados; y Eraamo, ardiente promotor del Protes­
tantismo, 111» pudo d rjar de reconocer que todos
los hombres ilustres ile la Reforma, muu lejas ie
haetr milagro», nunca ha» podido llegara curtr ni
tiquiera itncabaUn rojo.
3 .° No aou C atólinu, porque están limitadas
jf ftlgnnos lugares, y en ( atoa mismos lugares
oambiau sa doctrina, segrtn loa tiempos. N i aun
son Católica«, respecto al tiempo, puesto que,
comparados con la Iglesia Católica, cnentan po­
cos aiglos do existencia. Antes de Enrique V il],
Jamis ge había hablado d el Anglicanismo; antes
de Pedro Valilo, nadie nombró nunca it los Val*
denaes; antes do Calcino y Lulero no ec lrnbía
hablado jamás d « Protestantismo ó Reforma, de
Luteranismo ó Cul viuinuio. Engullera], teniaslaa
sectas empezaron lí nombrarse o á existir en la
época de ans fundadores, y ninguna de ellas re­
monta hasta Jesuorieto.
4 .a Ño son A poitólicat, porque no profesan, an­
tes al contrario, rui'linzou oosos oroldae y ouse-
fiadas por los Apóstoles. Ninguna de las socieda­
des herejes remullía InisU los tiempos apostólicos;
T floalmonto todns rehúsan someterse al Romano
Pontífice, que es sucesor de san Pedro, Cabeza y
Príncipe de ln» Apóstolm.
P. ¡fío hai/ diversidad entre la doctrina de la
Iglesia Católica de hoy, y la doctrina do Jesucristo
que predicaron lot A p itlo lett
R. No; no bay diversidad ningnna, y Aquellos
que han leído, estudiado y comparado la dootri-
na que enaeDa ln Iglesia Católica hoy, podrán
445
con ven cerse h u t a la e v id e n cia , [¿ut ltu» verdw lea
p redicadas p o r Jesn cristo y por I on A póstoles
son las mismas que se p red ica ron en todos tie m ­
pos v ««p r e d ic a n en 1a nctiiAlidad en 1a Iglesin
C a tó lic a . A p o s tó lic a , Romana.
P . ¿Qué cvnutcucHuitui ev ih'dmxii rfv lo tjnv «cu*
hamo» de exponeri
R. Pnm nosotros los Católicos so deducen con*
•eeuenoits muy coneohulnrn*. T.a Iglonia Ontóli-
Oft ha coudenado siempre loa errores qno so lian
manifestado én trelos Criti&uos, y ha profesado
y defendido siempre la misma doctrina sin que
ningún Papa haya deiado renacer una máximo
conuemidA por sur nrriíreosoroa, ni puesto en du>
da alguna verdad proclamada anteriormente.
Ahora bien, la condenación constanto del error,
y la creencia de las misma* verdades, remontan-
ao desde el Pontífice reinante hasta Jesucristo,
no» ponen, por decirlo así. in las manos e l san­
to E vangelio pm o é int-arto como Jesucristo
mismo lo lia onscftAdo, y como lo » Apótolce lo bou
predicado por toda la tierra.
P. Puede haber salvación fuera de la IgUsia Cu-
tóiica. Apostólica, Romana?
R. No; fuera do esta Iglesia nadiepuede salvar-
ac:tasí, d ice son J erón im o, como a qu ellos que uo
estuvieron en el arca deN oé perecieron eu el D i­
luvio, así perecetne vitablcmeu te el que se obstina
en v iv ir y morir separado do la Iglesia Católica,
Apostólica, Romana, única Iglesia de Jesucristo,
sola depositarla de la verdadera Religión.

IV

L a I g le s ia d e lo s H e re je s n o ee la Ig le s ia
d e Jeaaoristo.

P. j lío puede suceder que los jtuliov, lee Tnahome-


tanos, los valdmeee, lee proteetQntes, es decir, los
calvinistas y los luteranos y otree em ejaiilw , po-
416
Man [a verdadera religión, aunque no pertenesoan d
la Iglesla Católica, Apostilioa, Romanar
R. Ninguno de elloa posee la verdadera Bell-
girtn, porque no la reciben de la Iglesia Católi­
ca, única verdadera Iglesia de Jesucristo, tiuioa
depositaría d o la r o r d u l, y legítim a intérprete
de la doctrina de su d iviu o Maestro.
P . ¡C uá l et ti mayor error ie loe j ’idicsT
S. El mayor error de los judíos consiste en
qne ospornn aún la venida del Mesías, y por
oonaiguiento, no erecu en Josuoristo n i eu el
Evangelio.
P . ¿Qué deben hacer loa jodios para poderee
salvart
B Los judíos para poderse salvar deben re­
conocer i Jeeuoristo por el Mesías, recibir el san­
to Bautismo, y observar los Mandamientos de
la l e ; d « Dios y de 1» Iglesia.
P . tQuUn et e l je fe i t la religión mahometanat
R. Mahoina, el cual diseminó sus errores al
principio <lol siglo séptimo de ln F.ra Cristiana.
P . Qnién et la cabeza de loe valdeñtet, loi ana­
lta cm f r « n número viven en el palle de Tjucerna cer­
ca de Pineroto ( Pinmonteil
R. E l je fe de los vameutes es Pedro Valdo,
negociante do T.yr'm, qnp. comenzó á manifestar
so errónea doctrina hacia mediados del siglo
décimo teroio.
P. ¡ E t verdad m e la doctrina de lot valdeñtet
haya tide siempre ¡a misma desde el tiempo te lot
Apóstole» hasta noaetroaf
K. Es enteramente falso. Antes de Pedro V al-
do, Jamás ae de su dootriua on el mondo.
Después d e Pedro Valdo, sil secta cambió, adop­
tando los errores de w io le f y Juan H iiis. En el
Higln dénimo sexto degeneró en Calvinism o, y
on fia, en nuestros dias los llamados valdenses
aon verdadcrfsimoe protceteute», aunque se di-
oen Evangelistas 6 Bcrbelti.
„P. ¡Quiénes ton lot jtfe s de lot Proteetanteat
447
B. L o s je fe s de lo » p toteatau tes son O a lvin o
y L n te r o , q u e v iv ie r o n i ' m ediados d e l s ig lo d<-
oim a sexto. ü a lv in o , o lé rig o sim oalaoo, fn ¿ con­
denado A nna pena m uy severa por un crim en
ignom inioso. Lntero, m onje a póstata que salió
d o l con r e n to , oom otió los m ayores Acsórdanei,
oon oluyendo por casarse con tina r e lig io s a lig a ­
da por T u t o s , úatAudo tam bién ni lig a d o por Tos
mism os vo tos solem nes y perpetuos.
P . 4 Estos hombres, Atahona, Pedro la id o , J.s-
tero d Caleino dieron alonaos señales de ser envic­
ia s p o r D iost
R . Estos hom bres u o ornu en via d os p o r Dios,
no h icieron niu gún m ilagro, ni en e llo s se v e ri­
ficó ningu na proftuíu. ProimgHruu sus errores y
sus su persticiones por la v io le n c ia y e l lib e r ti­
naje. Sn r e lig ió n d a rien d a su elta i todos los
vician y a bre el cam ino á todos lo s desórdenes;
así es qn e pueden llam arse, n o en via d os de D ios,
sino co m ision a rlo* do Satanifa, para p red ioa r y
d ifh n d ir l a im p ie d a d en tre lo s hom bres.
P . ¿ifo pertenecen i’stos, pues, i I# íy ltu iu de
Jesueristot
R . Estoa uo ten ien d o por emboza i Jesuonsto,
no paed en pertenecer lí su Ig le s ia ; mas, corno lo
ensena san Jerón im o, pertenecen a la Sin a goga
dol A u ticristo . os d coir, á una Ig le s ia opnosta á
la de J esucristo.

D e l a C a b e z a d e l a I g l e s i a C a t ó lio a .

P. iOmVn et el Je je de la Iglesia Católica?


R . E l fu ndador, la C ab eza in v is ib le do toda
la Ig le s ia es Jesn cristo, e l oual, después de ha­
b e r eatab lecid n á san P ed ro para gobernarla,
p rom etió qn e l e a sistirla desde e l C ie lo hasta la
consum ación de los siglos. Ecce ego tobisoum sum
ómnibus dieta * naque ad consumnationen siecuU.
P . jOuí/h et el Jefe visible de la Iffle tía f
R . E l J e fe v is tb le d e la Ig le s ia es el Sumo
Póntíftoe, llam ado por esto V ic a r io d e Josuoristo.
448
P . P s r quién ha sido u tallecid o Je/e de la Igle­
sia el Romano PontifictT
E . E l Romano Poutífice fué establecido Jefe
supremo de la Iglo iia , en la peruoua «le san Pe­
dro, por el mismo Jesucristo.
P . ¿Con quépulubrua Lvtubhtió Jesucristo 4 san
Pedro Cabeza de la ¡<jUniat
R. Jesucristo estableció á ssu Pedro Cabeza
ybas© de ln Igloaia con estas palnbrae: T ú eres
Pedro y sobre e*ta piedra edificaré mi Iglesia, y las
puertas tit i Injitrno no prvva hccníit contra ella
(San Mateo, l t ) .
P. 4Qué lugar ocupa, pues, sau Pedro fu la
Iglesiat
R. Son Pedro es en la Iglesia lo que son los
oimientos do un edificio. Todc* parte (le uo edi­
ficio que no se apoye sobre los cimientos no pue­
de sostenerse y se desplomará ciertamente. Así.
toda creencia, toda autoridad, toda ígl«sin que
no reconozca la autoridad de Pedro, y no le
üliedezca, no prrtmeiM* ra (l ln I^lrain de Jesu­
cristo, porque uoe«tri apoyada sobre la verdadera
busu de lu Iglesia, que, como itic' snu Pnblu, es
aquella gran colurnm sobro la eunl s« apoya to­
da verdad. K cvU híh fh i r*t foJnmun it jtimiamen-
tum rrritéiisf
P. 4Qné autoridad dió el Salvador d van Pcdrot
R. Jesucristo «lió ú Ñau Podro v.ua autoridad
absoluta que es l]¡unnda: Supmnuvía de honor y
de jurisdicción, en fuerza de la cualpuede ordenar
y prohibir to<lo :iquollo que juzgue oportuno
para nuestro bit*n espiritual y eterno.
P. ¿Quépalabnt* vmvlró Jesucristo al conferir
sem ien te autoridad al Jefe dt la Iytesiat
R. Jesucristo dió esta autoridad al Jefe de la
IglAftifk. non Ias palabras dichati á san Pedroi
« Todo aquello que frf éisatares sobre la tierra, s&
rd desatado en Ue ciclos; y todo aquello yue atares
en la tierra, será también atado eii el cielo » (san
Mateo, 16).
449
P . jQim significa» la» palabrat Primado ó Su­
premacía de lionnr y de jurisdirción riel Pontífice
Ttomanot
R. L u palabras Supremacía de honor y do jn~
risdieciá* significan, que el Pontífice Romano
tiene en la Iglesia un jioder absoluto sobre todos
Ion nrÍHt.ÍAnoB, Beau laicos, sacerdotes, A oltispos
de ooalqnior grado ó condición que sean, y qne
todos deben sowetersu tí aue nituidutos y prohi­
biciones, y depender de él si quieren tener la
seguridad de perteneoer 6 la Iglesia de Jesucris­
to, que, como dico san Jerónimo, es In ilnioa A r­
ea de salvación.
P . l Loa p rin cip a , rn jis y poderosos de la tierra,
deben estar también sometido* al Romano Pontifieef
R. Los príncipes, reyes y demás poderosos de
la tierra, aun cuando fueran dnonos del univer­
so entero, deben someteren al Soberano Pontífice,
si quieren pertenecer á la verdadera Iglesia, y
salvar sn almn, núes la autoridad qne ellos ejer-
oen es temporal, y 6 los ojos de la R eligión no
son n ifs quo simples Celt», que están obligados
como loe otros i obedecer al Jefe d é la Iglesia.
P , iCon qué palabras confirió Jesucnsto a ta
autoridad i tan Pedrot
B. Jesncristo (lió (S san Pedro esta autoridad
con las palabras mencionadas anteriormente y
en especial por las que Icemos nn ni Fvangplin
de san Jnan, cap. x x i.
Habiondo aparecido el Salvador en el lago de
Genezareth Asna discípulos, después de sn g lo ­
riosa Resurrección, comió con ellos, para asi con­
vencerlos do la realidad de sn presencia; en se­
guida dirigiéndose í Pedro le dice: Simón, h ijo
de Juan, jiu » wuusf Señor, responde Pedro: Vos
sabéis bien que os amo. Jesús, le dice: Jpanenta
mi» eorderot. En seguida dice; Simón, nijo de
Joan, ¿me amasf Señor oxolama Pedro: Ves sa­
béis bien qne os amo. Jesús, repite aún otra vez:
Simón Pedro, p ie amas t í m is que éstosf Pedio
£; jonn instruido. 10
450
riéndose interrogado tren recea sobre el miamo
asunto ae turbó. Eu nquol momento reounlá las
promesas que habfn ln-c.Uo y qne Iiabin violado,
y temió qne Jesucristo no creyese cu sus protes­
tas rio fidelidad j 1<> predijera nuevas defeccio­
nes; ael oon toda humildad respondió: Sefior,
Vos veis todas las cosas, leéis cu mi oorazón,
sabéis, pueH, bien qne os amo. Eu aqnel momen­
to san Pedro estaba segnro de la sinceridad de
«u amor, pero no lo estaba para lo porvenir. Jo­
rnia (¿ne conocía el interior de su oorazón, y el
deseo que tmila do amarlo siempre, le consoló
iliuiéndole: Apacienta mis ucrj'ut.
P . ¿Q u i lili9 JetiU pronunciando e t ít t palabratt
K. r o r estas palabras Jesncristo estableció á
san Pedro Prínoipad* lo» Apóstales y Pastor uni­
versal de la Iglesia y de onda uno de los fieles;
pues loa corderos aquí sigoiiloan loa flelea eepar-
cidos per todo el mundo, que deben estar some­
tidos al Jele de la Iglesia como los corderos á
mis pAstorea. l,an n rn jn a , reprnsentAn lna obispos
y demás ministros sagrados, que distribuyen el
el alimento do la doctriun do Jo¿ncriebo á loa
fieles, pero siempre nnidoe y sometidos al Sn-
premo Pastor dn la Iglesia, que es el Romano
Pontífice, V icario do .lesiicristo sabré la tierra.
P . i Exta doctrina f u i liemprt profesada por lt>
católico tf
R. Los católicos de todas las edades, apoya­
dos sobre las palabras de Jesucristo, han creído
siempre oomo verdad de fe, qne san Pedro fné
establecido por nuestro 8enor como Vicario sn-
Í 'o sobro la tierra, Jefe supremo y viaible de la
glesia, y qne ha recibido de El la autoridad so­
bre los otros Apóstoles, y sobre ludus loa Heles.
Es, pnes, bien evidente qne la autoridad de sau
Pedro debe durar tanto oomo la Iglesia, esto es,
haeta el fln de los siglos, pnea loa oimientos de­
ben durar tanto oomo el edifleio, y es por esto
que debe pasar á sus sucesores, que son lo s Pon-
tlfloea Romanos.
VI

De la Infalibilidad pontificia
P. ¿Cuál et la prerrogativa mdi importante de la
autoridad del Romano Pontífice/!
R. La prerrogativa más importante y la mis
eonaoladora para loa Católicos de 1» autoridad
del Romano Pnnlíflrp u un infalibilidad.
P. {Qué quiere deoir Infalibilidad pontijloidt
R, Infalibilidad pontificia quiere decir que,
la Cabeza de la Iglesia, al jnzcar las oosas tocan­
tes í la fu y á la moral es infalible, es deoir, qne
no pueda caer en error; por tanto ni engañarse,
ni engaSamoi.
P. i Dónde eitd contenida la doctrina de la Infa­
libilidad pontifioiat
R. La doctrina de la Infalibilidad pontifloia
se enonontra sn el Evangelio, y sobro todo en ol
vigésimo tesando capitulo del Evangelio de u n
Lucas, en el unal el divino Salvador dioe £ san
Pedro: fíe rogado por tí, n i Pedro, á fin d * que Ht
fe no desfallezca, y cuando te hoya* Imantado de tu
caída, confirma d tm* hermanos en la fe.
P. {Qué debemos obtervar en estos palabra* del
Salridort
S. En estas palabra* del Salvador debemos
observar espeoialmente tres cosas:
1.* El Salvador rogó por san Pedro para qne
an fe qnedara intacta, y aaf como nadie se atre­
verá í dndar de la efloacia de la oración de Jesu­
cristo, asi tampoco habrá qaien se atreva á ponor
en dnda ser la misma la fe de san Pedro.
2 * Que Pedroestá enoargado de confirmar en
la te no sólo í loa simples cristianos sino i aas
mismos hermano», es deoir, á los Apóstoles y i
todos loe Obispos ene snoeeoree.
3.* Cnando Pedro, en la persona de los Papas,
ans sncraores, pronuncia una deUnioirtn sobre la
403
fe 6 1 » moral, debemos creerla oomo ana verdad
revelada por Dios, mui cuaudoosta ilofluiuióu uv
haya aldo aprobada por ningún Conollio n i por
los Obispos reunidos ó separados.
P. iCudl ha sido fa doctrina de Jai católicos, res­
pecto i etta terdadt
K. Fu< constantemente creldn por todos los
oatólicos y en todos los tiempo» la Infalib ilid ad
del snoesor de san Pudro, V icario de Jesnoristo.
Loa Romanos Pon tificia lian ejercido eionipro oe-
ta autoridad sunroina on loa controversias re li­
giosas, y todos loa verctmloroa católicos han re-
olbido respetuosamente sus declaracionea, como
verdades indiscutibles salidas de la boca misma
do uuostro D ivin o Redentor de qnion son Vioa-
rloa sobre la tiorra; pero osta In fa lib ilid a d no
habla sido definida como dogma hasta ol Conci­
lio Vaticano.
P. Si todo i lot fieles creían ya en U Infalibilidad
ce, 4quiS necesidad había de dejinir-

ra habido neoosidad alguna de


ello, ai algunoB herejes, tales como los joaeenie-
tas, no la nnbieraa impugnado, y si por falta de
una expresa definición, alguno» malos católicos
no hubieran tomado pretexto pora ponerla en
duda. Y como la Iglesia definid la divin in ad do
Cristo on el Conoilio do Nicco, aunque faeec
orefda por todos los católicos, porque Arrio se
habla atrevido tí impugnarla; eomo el Concilio
de Trento definió otras tantas verdades, que eran
oomunes en la Iglesia, porque Lutero las habia
negado; así, para precaver á loa fieles, el Conci­
lio Vaticano definió la In b b ilid a d pontifioia,
porque era puesta en duda ó abiertamente nega-
d a p o r ftljnnnn.
P. 4E n q u i términos está concebida tita definí-
oUnt
B. Esta deflnloión fué proclamada y aprobada
en el Conoilio Vaticano el 18 de ju lio de 1870
493
por m il de seteoientos Obispos presididos por «1
rotano Romano Pontífice, en estos términos:
• Noa definimos que, el Pontífice Romano ouan-
> do habla ex oathedra, 6 sea onmnliendo el ofloio
> de Pastor y Maestro de todos los aristianos, y
■ qne, u u a o de su m prem a autoridad apostoll-
■ oa, declara algnna doctrina de fe ó i e moral, la
■ ooudnota que debe ser observada pur toda la
» Iglesia, por el p rivile g io de la d ivin a asisten-
> oía qme I d fné prometida en la persona de san
■ Pedro, goza de la mismn Infalibilidad, de la
» oual el D ivin o Redentor ha querido dotar á su
■ Iglesia, para definir las doctrinas eobre la fe y
> las costumbres. P or lo tanto las definiciones
• del Pontífice Romano, sun por t i mismas y no
■ por consentimiento de la Iglesia, irrevocables.
» Qne si alguno se atreviera i contiadeoir esta
■ ui.estía defluición. loqu e Dios no permita, sea
• anatema.»
P. ¡E sta Infalibilidad se extiende á todas loe ac­
ciones, d totlas las palabras Ael Stunn Pnutificéf
R. No; ooando hablamos de la Infalibilidad
del Papa, no lo consideramos como simple parti­
cular, ni como Saoerdote, Obispo 6 Soberano,
sino solamente cuando, como Papa, Cabeza de
la Iglesia, trata de ninas concernientes i la fe y
á laroostumbres que deben obligar 6 todos los
Heles oiistianos.
P. ¡E n esta» definiciones, el Papa orea nuevos
dognast
R. Ni «1 Papa ni la Iglesia orean nnevos dog­
mas en estas de6niciones; declaran solamente
que ta l verdad ha sido roalmonto rovolada por
Dios, que está manifestada en la palabra de
D iot escrita, que es la santa Biblia, ó en la pa­
labra oral, que ea la Tradición.
P. Dad ua ejemplo.
R. L a Iglesia ha oretdo constantemente que la
Santísima Virgen ftié concebida sin pecado ori­
ginal: pero nunca se habla definido esta verdad
464
oomo dogma! ünalmoote, ol B u t o P o d io el día 8
de diaiembre de 1861 definió qae t&l creenoit
estaba apoyada sobre la Sagrada Escritora, so­
bre la tradición, y que por eso se debía creer y
mirar como verdad de fe. Desde entonces toda
duda ha oeaad», y no le ha sido jH'rmi tido lí na­
die rebelarse oontra esta dcflnioión, antes liiuii,
todos están obligados á adm itirla en el número
de los dogmas de nuestra santa R eligión.

V II

Beneficios de la definición d é la
In fa lib ilid a d P o n t ific ia .

P . ¡C u d la ton para lo t oatólUoe lot ien tflcitt de


a ta £efí*ioi6nt
R. L a deflnioión de la In falib ilid ad tiene mu-
chas vontajos. Loa principales son oiuoo:
1.a Rodeo de unevo esplendor la veneranda
persona del Bumu Puutífluo, y por consiguiente,
i toda la fWmilia cristiana, pues es natural que
la gloria d «l padre su extienda sobre los hijos.
2 a Suministró nn medio m í» fdoil pura tvhíi]-
ver las cuestiones religiosas y condenar los erro­
res contrarios á la fo. En ofeoto antes do esta
definición muchas personas creían que la senton-
oiad e un oonolllo general de toda la Iglesia do-
oente dispersa en el mundo entero era necesaria
para condenar un error ó resolver una cuestión
religiosa. Ahora bien, como estas dos condicio­
nes sran d ifíciles de reunirse, resultaba que los
fieles permanecían largo tiempo en la incerti-
dumbre y en el peligro de abrazar el error. Pero
habiendo sido proclamado In falib le el Pontlfics
Romano por la Iglesia Universal, puede muebo
más prontamente por b í solo declarar la verdad y
condenar el error.
3." E s t » dotiuicum aseguro tí los líeles por el
M5
órgano d e la Iglesia Universal que, vrejeudu
y poniendo en p tío tica lo qne e l Papa les propo­
ne, nunca podrán engasarse, pne> oreen y obran
lo que Dios mismo quiere.
4 .* E t de g r u í utilidad i los soberanos y á toda
la sooiedad^ uues haoiéudosa oir á loa pueblos oou
más autoridad la voz in fa lib le del Soberano
Fon tí fice para inculcarles el deber de Bumisión A
los príncipes, lle ga A ser por esto el sostén más
poderoso de su trono, y también la mejor garan­
tía de la tranquilidad pública.
5 / Es ventajosa i los mismos herejes, pues
firoclamado el Papa como Juez y Maestro in fili-
»1a, Aparta tndn pcliurm dft discordia y contra­
dicción religioso. Ellos dicen sentirse como
atraídos á eutrar eu el eolio de la Iglesia C atóli­
ca, donde encuentran aquella regla cierta de fe
busooda en vano en la herejía. P o r lo oual A l ­
tando en los herejes una autoridad suprema A
infalible, y pudiendo creer cada uno lo qne le
parezca, todo os duda 6 incertidumbre en las
cosas más esenciales concernientes á la etorna
salvación. Pero no así en la Iglesia Católica.
P . iQ u é debemot responder S aquello» que dictn
que alguno/ P apai han caído en errorett
R. És preciso negar abaolutamonto osta aser-
cióp, y responder qne los hechos que oitan son
oalmnnlas Inventadas contra los Papas, ó que se
refieren á cosas que no tienen relación con la fe.
Todas aqimllos qne lian hecho estudios profun­
dos 6 impnrcmli'fc sobro la H istoria Eolosidatioa
convienen eu la falsedad de esas aserciones, y el
que ensena lo contrario, trata de enganar.
P . Qué mal haría el que aegate la Infalibilidad
pontificiat
R. E l que negase la Iu ftilibilidad pontifioia
después ae la definición del Concilio Vaticano,
oouielerlu una desobediencia grave contra la
Iglesia, v si se obstinase en su error, Be declara­
ría hereje, y no pertenecería i la Iglesia de Je-
496
■ucristo, y deberíam os h u ir de 41. E l E v a n g e lio
dioe: E t m u no eioutha la Ig U tia . m iradlo oomo
g m t il dpublUxm o, M ie o ir, ezoomulfado.

V III

U n a r e a p u e s ta & lo s p r o t e s t a n t e s .

P . {Qué débenos responder i lot protestantet cuan­


do dicen: Nnsotroe oreemo» en Cristo y en el Evange­
lio, fertm etem et, pues, d la verdadera iglesia!
H. Cuando noa hablan así los protestantes,
dobemoa reapouderlea: Vosotros, d ecíiq n e oreéis
eu Joauorlsto y en el E vangelio, pero no es oier-
to, porque no oreéia en todo aquello qae nos
ensena Jesuoristo en su E ran gelio, y rechazáis
machas otras verdades que sin estar contenidas
oo el E ra u e e li* h »n sido predicadas y ensenadas
por loa Apóstolea por mandato del miamo J eeu-
oristo, verdad os que estamos obligados á oreer
si qneremos sal varaos. E l mismo san Pablo es­
cribía que había asnutos aobre los que habría
d ls o im d o verbalmente cuando ae hnbiera en­
contrado oon aquellos cristianos de Ooriuto, 4
quienes d irigía su carta: Catera cuín venero ditpo-
tiam. Atlotnls, no croáis n i en )a Iglesia ni sn si
Papa, establecido por el misino Jesucristo para
Í^ouernarlik. Eu flu, permitiendo á tu la uno, oouiu
o hacéis vosotras, la libre interpretación del
E vangelio, hacéis una horrible confusión de los
Sacramentos, y d « laa demás verdades de la fe,
y abrís así una ancha vía al error, en el que oae
inevitablemente ol hombro, si oa guiado solo por
las lucos naturales. Por lo que, vosotros los pro-
teaUiutve, sois, oomo ranina cortados de nn ár­
bol, como los miembros de nu cuerpo sin cabeza,
oomo ovejas ain pastor, como discípulos sin
maestro, separados como lo estáis de la fren te de
vid a que es Jeaucristo.
467
P . 4N 0 «* portille que olgiht Proteetante te pueda
itlv a r f
B. Se pueden salvar entre lo i pío teBtan tea:
1°. Loa niflos que mneren antea de haber lie-
rada á la edad de la razón, siempre que 61 Bau­
tismo haya «id o válido.
3°. Se pueden también aalv&r loa qne eatén ea
baena fe, os deoir, los qoo catán flrmomonto
persuadidos de estar en la verdadera Religión,
pues, estos últimos son eatóllooa de oorazón y ai
conocieran la R eligión Católica la abrazarían.
P . iQu¿ iébm hacer lot protettantet para tal-
varttf
R. Loa protestantes para salvaTse deben re­
nunciar á ans errores, eutrar eu la Iglesia Cató­
lica, Apostólica, Romana, de laque so separaron,
Í someterse ni Vioario de Jesucristo, que ea el
apa. Aquel que ae obstine en no reconocer su
autoridad poreoertf eternamente.

IX

Loa protestantes admiten que los católicos


pertenecen & la verdadera iglesia.
P . j Q mí dlct n lot protettantet ie nuettra Beligióií
Católica?
R. Lúa PrukestsuUM diuuii que eu la Iglesia
Católica han existido grandes santos qnenioic-
ron milagros asombrosos, y que siguiendo nos­
otros loa preoeptoa de la I g l G B in Católica pode­
mos salvamos.
P . 4 Y qn¿ dicen loe católicos do la» tectat protet-
tanteeT
R . Los católicos, siguiendo la (lootrina in­
fa lib le de la Iglesia Católioa, oreemos que les
protestantes no pueden salvarse, ai no vuelven
al seno de la Iglesia Católioa.
P . iQtté m u lta i e aquff
468
B. Beaulta que oonviiiiendo con nosotros lo*
n testantes en que la R e lig ió n C a tó lic a ea T et­
era, declaran qn e la suya es ft ls a .
P . f jf o tmdrMs a P 't r propósito am ejemplo que
oitart
R . E n tr e «iro fl muchos, cita ré uno sota do de
la H is to r ia Eolcsiástioa. E n riq u e IV , R e y da
Fran cia, era Jefe del p a rtid o C a lv in is ta ouundu
fn é llam ado a su bir al trono: pero D ios lo Ilu m i­
nó h a cién d olo oouooer la verdadera R e lig ió n : p r i­
m ero nroonró in stru irse liien nn los dogm as de
la R e lig ió n C a tó lic a ; en segu id a h izo com pare­
cer eu su presen cia a lo s m inistros rotea tan tea,
y lea p regu n tó ai creían que ó) pu diese salvarse
eu la lg le a iit Uoiimna. D espués d e serias reflexio­
nes, respondieron qun al. En ton ces prosigu ió:
t P o r qué, pnea, veso tros la habáia abandonado?
L o s católicos nflrmuu que n adie pnnrle obtener
la sa lva ció n en vu estra secta: vosotros convenía
que la lia y on su r e lig ió n ; n ío n id s , P uea>q ue y °
uio a ten ga í la v ía más segura, y p refiera a q u ella
r e lig ió n 011 la cual todos uculuran que puedo sa l­
varm e. P o co después, e l r e ; renu nció a la here­
jía , y en tró en el seno do la K e lig ió n C a tó lic a .
P . iC u á l cu el aspecto que presento ln Iglesia
Católica comparada con las sociedades hertjest
lt. L a Ig le s ia C a tó lic a tie n e esta p a rtic u la ri­
da d com parada con lue sociedades h erejes que:
1 *. 6 1 bien lia sido en tod o tiem po persegu ida
por los ju díos, g e n tile s , herejes y m olos ca tóli-
coa, ha sa lid o siem pre v ic to rio s a d e sus luohas
sin iu H ig ir ¿ sus enem igos la m enor pereeouoión,
con asrvlu d ose pura ri in a lte ra b le t a l com o fu é
Aiudada por Dios. L os a dversarios de la Ig le s ia
se han s e r v id o para a tacarla de algu nos hechos
históricos, tales como la gnerrA con tra loa a lbi-
genaea y la m alanga d e 8 . B artolom é; p e io ea
n la o , pues la Ig le s ia 110 ha ordenado ni aprobado
ja m á s sem ejantes ejecuciones, que han sid o más
b ien fr u to d e pasiones humanas y p o lític a s .
409

2 “ O tro rasgo d is tin tiv o d e la ig le s ia es qne


ningfln natólicn al lle g a r á nns rtltim os m om en­
tos y preparándose á da r cneuta i D io s d e su i
oocionos, na abandon ado su r e lig ió n para abra­
zar o tra oreencia. A l con tra rio, la h is to ria nos
ofrece uu g ra n núm ero d e heolios de liou lireB , q lie
en la hora de la m uerte renunciaron la h e re jía
para m o rir eu el seno d e la santa Ig le s ia Homa-
na, para asegu rar asi hii Atnrnft nal viuiilili Puede
leerse en varios autores de historia oclesiástioa,
y ospoeinlm onte ou lu o b ra d o l abato Jlarruel, t i­
tulada: H istoria del Jacobinismo, (m isoelán ea de
va rios filósofos, Furia, 1808,) la relacldu do la
v id a y m uerte do v a rio s personajes ilu stres, que
abandonaron el error para v i v i r y m orir en la
R e lig ió n C a tó lic a
3.a Q ue n a d ie abim don ó jam ás la R e lig ió n
C a tó lic a para llo v a r una v id a mita virtu osa; lejoa
de eso, situemos por la h is to ria que todos aqu ellos
que la han abandonado, lo hicieron por abrazar
a lgu n a otra oreencia, en la Dual pudiesen lle v a r
una vid a m is lib r e y desordenada. Señal evid en ­
te qun lio eran a tra íd o s p o r el deseo do conooer
la verdad, sino por el de se g u ir uua m oral más
a com od aticia y máa fa v o ra b le £ ana yioioa.
P . Qué debemos hacer nosotros los C itillc o s t
R . 'D ebem os: 1* (la r gra c ia s i D ios por haber­
nos hecho n acer en la eola r e lig ió n que puedo
condu cim os á la sa lva ció n ; 2°. p ed ir al Señor
con todo nuestro corazón que nos conserve nn
sn santo s e r v ic io , y fieles á su graoia; y r o sa rle
tam bién por todos los que v iv e n a leja dos ae E l
y separados d é la verd a d era Ig le s ia , para que los
Ilu m in e y los condu zca com o buen pastor & sn
rebano; 3a e v ita r la com pañía (le los protestantes
y d e lo s m alos ca tó lic o s que dsspreoian los p re­
ceptos de la Ig le s ia , a l V ic a r io de Jesucristo y
sos m inistros, po rq n e podrfau ind u cirn os al
error; 4° eu Un, dem ostrar uueetra g ra titu d á
Dios, ob servand o fie lm en te sus preceptos y los
460
do la Iglesia, conservando intaotoel preoiosu
teaoio de la fe.
X

Tres consejos &la Javentad.


P. 4Qu¿ debe hacer un joven catéUeo en eetoe
paro nv dejarte engaitar «i» m ateria de re­

t í . C reo qne tú, jo v e n cristia n o, e v ita r á * el


eer engañado en m a teria de relig ió n , ni pnsieras
en p r á c tic a estos oonsejoa:
1’ E v ita r , cnanto aea p osible, la com partís de
aqu ellos qn e tienen oonversaoiones obscenas y
ponen en rid ío n lo a l P apa, á los O bispos, y 6 los
dem ás m in istros de nuestra santa R e lig ió n .
2°. Si vu estros estudios, vu estra p ra fe sión , 6
razones Ae parentesco os o b lig a n 4 tra ta r oon
ellos, e v ita d to d a discusión relig io s a , y si os
proponen objeciones, responded sencillam ente:
Cuando es to y enferm o, me d ir ijo a l m ódiooj si
tengo nn p le ito , consu lto un abogado; si necesito
rem edios v o y á botion. T ra tá n d ose d e r e lig ió n ,
me aten go 4 los consejos de los aocnrdoteA que la
han estu diado, y cuya m isión es e x p lic a rla .
3° N o le á is ja m á s librus ó d ia rio s m alos. A b o ­
rrecedlos, y s i ñor casualidad a lgu n o os o fre ­
ciera lib ro s 6 d ia rio s irre lig io s o s , rehusadlos,
oomo rohusnrfnis m ía oopa de veneno. S í ten é is
algu n o ó nsf lle g a 6 oaer en vu estras manos,
a rroja d lo al fu ego. Es p r e fe r ib le que el lib r o ó
d ia rio arda on e l fu ego terrestre, antes que co­
rrer el riesgo d e que vu estra alm o ard a para siem ­
p re en las llam as d e l infierno.
P . 4<jué debemos hacer cuando te hurlen de nos­
otros p o rq u t practicam os nuestra religión/
R , Cuando se bnrlen dn vosotros porque prac­
t ic á is vu estra r e lig ió n , debéis d esp recia r toda
bu rla y p is otea r e l respeto humano. Responded
461

qne ge relacionan con eu onlto. E a seguida re ­


cordadlos la acntonuiñ pronunciada por nuestro
Señor contra los qno se Aojan arrastrar al mal
por respeto linmano. Aquel, dice, qne ie deje
atem orizar y qne por vergllenga no so muestre
cristiano nn la ocAsión, ecrá desconocido por mí
onando ee presento ante mi d ivin o tribunal. Por
lo tanto, dejadlos hablar, y continuad haciendo
el bion, pues s ilo u n » cosa es ncccsarln, salvar
el alma por toda la eternidad.
P. $¥ qué contentaremos á loa que tiot dicen: Fi-
iiímoa en un tiempo de libertad, y cada une puede
hacer lo que quicret
R. D u u ü iu u b reapunder: la libertad do que ha­
blan no previene do Dios sino de loa hombres;
nada tiene que ver, pnes, con el modo de practi­
car 1a religión, y además se les puede responder
qne, vivien do en nn tiempo de libertad, tenemos
el dereoho de o«r libres parapracticam ueetrare­
lig ió n como nos plazca.
Hace poco tiempo qno un joYen bien educado
era objeto do las bnrlas de sus compañero*, por
qne se confesaba y guardaba la abstinenoia en
los días fijados por la santo Iglesia. Aquellos
malignos Jóvenes daban por razón qno en estos
tiempos ue libertad todo está permitido, á lo
oual él con niuoho ingenio contestó: Si todo está
permitido, debe serme permitido también i mí
practioar mi religión , y vosotros si Aiórois bion
educados deberéis dejarme en libertad de obser­
var mis prácticas.
P. No sucumürd la Iglesia de Jetncritto por las
persecuciones?
P. Vo ciertamente: antes al contrario, cuanto
m is perseguida sea por los hombres, tanto más
tríu n ará, porquo la Iglesia está fündada por
Jesuoristo sobre una piedra, contra la oual nada
pueden todos los esfuerzos dol infierno. L a his-
*62
ta ri» de lo* tiempo* pasado* no* refiere que al­
gunos aoberanoa, abusando do an poder, despoja­
ron « I Boberano Pontlllcr, le condujeron errante
de oindad en oiwlad y futí encarcelado; no con­
tentos oon esta violencia, dispersaron y encarce­
laron A loa Cardenales. Obispos y demás Minis­
tros de la religión; pero no tardó la mano de
Dio* eu caer sobre los opresores; *u poder fuá
destruido, sus ejércitos derrotados, y ellos, des­
de el oolmo «le la zlorin fueron precipitados en la
ignominia y en el sepulcro del olvido. En tanto
|ue los Pontfflnes. pasadns las tormentas revo-
Íuoionarias, volvieran gl anonamente A R om aá
tomar posesión desutrono, y A ejercerla plonitnd
de su poder sobre el orbe entero. VerdnH es que
Dios permite algunos veces que la religión
despreciada en un país sea llevada ri otra parto,
pero esto no es sino con perjuicio de los hombres
Í no de la religión. Vemos eu efeoto que todos
os perseguidores de ln Iglesin de los tiempos
pasados ya no existen, m iDntms qnn la Iglesia
snbaiste siempre lu misma, porque Dios ha
empeñado sn imlulim duprntejerla y de estar oon
e lla haeto ol nn del muudo, para unir la Iglesia
m ilitante i la triunfante, y formar asi de las
b neios nn solo reino con todos los bienaventura­
dos 011 la p a tria , on ol cirio. Aaf ana.

Ivés cielos y la tiorrn pasanin, pero las pala­


bras del Senornopomritujnmits (H a n . X III, 31).
E l que persevero en el servioio del Señor hasta
el fin, rae será salvo ( M atlk. X , 23).

£1 que ora, se salva seguramente; el que no


ora, seguramente se condena ( 3 mi Alfonso M“ .
de Ligorio, D/t tira» mérito dé la oraciifit).

E l qnn no tiene la Iglesia por madre, no pue­


de tener A Dios por padre (San Cipriano).
4*8
E l que m separe de la Iglesia Católioa, por
buena qno sea sil vida, no poseerá Jim ia la T i­
lla eterna, m u la crilorn d r Dios caerá sobre <1,
por «1 solo d elito de estar aenararlo de la ani­
dad de Jesucristo. La bondad y probidad qne
no oit£ anmlsa á 1a Iglesia m una hipocresía
sntil y perniciosa ( San A guilín.)

CÁNTICOS PIADOSOS

Al niñoDtoi.

Del Cielo til desoiendes, N iño amado,


T albérgate nn portal, qne es todo helado.
Tierno NiDo,— mi carino,
To te veo asnf temblar!
|Dios adorado!
¡Ah cuánto te oostó el haberme amado!
A T i, qne eres del mundo el Creador,
T e flklta ropa j fuego, oh m i Señor!
Caro amante,— Dios Infante,
lAy! qné pobre erea por mi!
Te quiero y adoro
Y de este tu portal ya me enamoro.
Tú desde las delioias de tu Cielo,
Desciendes á penar en este snelo!
Dnlce cama—de m i alma,
¡Cuánto amor te transportó!
¡Oh Señor mío!
*P or qué tanto m frirf... P or amor m(o.
En MrrMt rtftr.

Eu hórrido rigor de estación orada


Naciste, mi Joaus, Dueño adorado.
(Pobreoito! Pobreoito!
Da Belén en un portel.
Do reina ni frío!
Y lo quisiste hacer por amor mío.
Si tanto te g iu tó tan v il morada,
¿Por qué i a i corazón no vionea luego?
Te a n o tanto— Nido Santo!
Y por T i qniero v iv ir,
Unico amante,
Y 4 T i deseo seguir siempre oonatante.

Detrae, diera*, ck Salvifer.

Duermo, duerme, olí Salvador!


Santo amor;
Duerme, duerme sin temor!
Snave arrúllate Haría.
D ilo e imán,
V iv o Pan— del alma mía.
Ya no velet, Redentor,
Dnloe amor
De mi alma, almo Sellor!
D ierm e, duerme, oh Regio Infante!
Caro Oien,
M i sostén, oeleste amante.
¿Por qoé Horas? Mi SeOor,
ÍE1 rigor
)el f i l o oáutate dolorf
Dnerme, duerme, v iv o anhelo
De mi amor,
Redentor,—mi gnn consuelo!
Sentado sobre pajas.

Sentado sobre pajas


El Bey del Paraíso
Mb dice uuu sonriso:
Sé bueno y te amaré.
En brazos de in Madre
Mientras Jesús desean»,
Aviva mi esperanza,
Mi oaridad y fe.
Al lado de Moría
Creoiendo el tierno Ni&o,
Miradas de cari&o
VnelTe á menudo Amí.
Ohaumo Bey del Cielo,
Veo tn anhelo santo;
[Oh cuánto ansias, ouánto
Qie digno sea de til
Quieres te corresponda,
T qne á aegnirte emprenda
P or la segura senda
Que g u ía á salvación.
Por eso me repites
Con incansable afecto;
Hijlto mió dileoto,
Dame tu oorazón.
To te amo, Niño Santo,
Yo de imitarte susto,
Mas en mi peoho frío
Enferma es la virtud.
Temo por mis caídas
Que al fin tú me abandones,
M u *4 de nuevos dones
Me oolmts, buen Jesús.
tl/ovm úulruUo.

© Biblioteca Nacional de
T a n ta bondad m e rin de,
H e d » v i t a l a lien to ,
T lle n o de a rd im ien to
T a j l r o U á im ita r.
Y tú, qne vea á mi alma
De v il amor vacia,
A l Santo Amor envía
Quo la ha de renovar.
¡Oh nunca mita la dejes!
Do todo mal aognra;
Guárdala toda pura
Sólo por ti, oh beDor.
Concede, olí Jesris uiíu,
Qué ella jamás te ofenda,
Y en cariñosa prenda
Dale tn santo amor.

A l Santísim o N om bre de Jesús.

Ea, nifioi, «antemoa


Con suaves conoeutos,
Con dnlces aoencos:
¡L o o r 4 Jesús!
Loor 4 ese Nombre
ue a l nombre sapera
8el án^el. del hombre,
En gloria y virtud.
|Loor entonemos,
Pnes gozo es del mundo,
En gracias feonndol
|Loor t Jesrisl
Oh Nombre divino,
Bajado dol Ciolo,
jOnán grande consuelo
Noa dos, y salndl
Tu Nombre ee al tlmt,
Si ea oándida y pora,
L’n mar de datura:
¡Loor i Jesús!
Y mientras lo invooa,
De amor se estremece,
Y siempro onaltoce
Tu Nombre, oh Jesús!
Aterra, aniquila
Al reino dol llanto,
Un Nombra tan santo:
¡Loor á Jesús!
Tu Nombre divino
El Cielo lin frunijnewlo,
El yogo lia quebrado
D é la eeolaritad.
La tierra festeja
Con himnoa de gloria
Sn grande victoria:
¡Loor á Jesús!
Y el Cielo repite
Con gozo infinito
El Nombre bendito:
¡Looi ó Jesús!

¡Oh Jesús, mi Salvador!


¡Oh Jeaúa, mi Salvador,
Enclavado por mi amor,
Sea merced de tn penar
El perdón de mi pecar!
¡Ah! ¡ah! ¡oh!
¡Ah! cuán grande ea mi pana y dolor
Por haberte ofendido, oh SeBor!
Ahí te aplaque Dios benigno,
Esto llanto do un indigno,
M icntiae vida eu mí teadié
De llo rai no ue«aré:
Lloraré porque ho peoado,
Porque ingrato no te he amado.
|Aü! ¡ahí eto.
Contra Vos, Sellor, pequé,
Demasiado o* ultrajé;
Desde hoy m is morir autfo
Aatos que pooar, Bien mío.
¡Alil ¡ahí e';c.

Sobro la Pasión de Jesuoristo.

Desolado mi Se&or,
Doliente,— pauleute,
;Ay! ou4 nto nos ninas!
La Sangro derramos!
¡A y! jayl qué )(rau «lolor!
Desolado ini SeDor!
Aousado del livor,
Oyendo,—sufriendo
Blasfemias, risadas
Y orueles pulladas!
¡A y! ¡ay! mi btieu Sellor
Aoiiaarfo del livor!
jQuiéu no llora al ver su errorl
Amante,— penante
Jesús desfallece,
De angustias feueoe!
|Ay! |ay! que grau dolor!
iQuién uo Hora al vAr au errorf
En la «rnr. agonizar!
Oh gAiitAA—doliAntas,
A nn Dioa tan querido
M irad anependido. .1
|Ay! la ;! qntí prftn penar
En la o rm agonizar!
jUnal ostá tn humanidad!
Llagada,—rasgada
Con oruda fiereza
D e p ile á oabofio!
|Ay! |ay! qnó nrneldad!
[Cuál «atá tn Humanidad!
|Cnáii extraña acerbidad!
Crnentoa—tormentos,
Jesús, te ocasiona
L a dura ooronAl
|Av! |ay! entinta impiedad!
|CuAn extraña acerbidad!
|Ver á nn Dios a llí espirar!
Burlado,—clavado
Cnal manso cordero
En duTO nadero!
1 A y! |Ay! hace temblar
V er ií nn Dios allf espirar!
iDeagraolailo peoador!
[Alt! Hora,—deplora
Tus torpes errores,
Qnn eu tantos dolores
Por ti murió el SeBor
Deagraoiado perador!

E l a m a n te d e l O ru oifload o.
Deade esa ernn, Dioa míe,
No digaa, no, qne te ame;
470
Ya entiendo cual reclame*,
Callando Tú, mi uñar.
fWSlo con verte, enciéndele
Mi pecio en unto ardor;
Quiero vivir do amor,
De amor morir por Ti.
Pidió qne más te amara
Voz Alerce, suave, ardiente,
Cuando te vi pendiente,
Y medité jpor qnét
|Ay! por la errante ovoja
Su 7id¿ dirt el Pastor!
Quiero vivir de amor,
De amor morir par T i!
Es voz de amor enblime
Tn lánguida mirada.
Tu sangre derramadA
Es voz ae amar por mí.
Ea voz do amor la atiplica
Qne eleva* al Sellor:
Quiero vi vir de amor, etc,
iQué acento habrá amoroso
Y de ternura llena;
Si aquel llagado aeno
Ño es de amor sin flnf
8i amor no es el inmeuau
Peso de tu dolorf...
Qniero vivir eto.
Quien al mirar tni llagas
De unor no ae hn ahrasaao,
Jamás ha meditado
Con fo tu eanta Oroz.
|Ohl corazón de f i e »
Abriga en su interior:
Quiero vivir eto.
¡Ay! qne i tu muerte si monte
Partióse estremecido,
Y el sol oscurecido
Montróae en el zenit!
£1 universo cutero
Llora au Criador:
Quiero vivir eto.
Mas ai el orgullo humano
Tu amor desprecia altivo,
Yo oon amor más vivo
Por todos te amaré.
A m a rte q u ie ro siem pre,
Amarte 0011 fervor:
Quiero vivir eto.
O h sacro omur, enuitf adem e
Eu oaridad ardiente,
Y puetla llnalmonte
Junto á )a cruz morir.
¡Qué dicha! si espirando,
Deeir podré: Señor,
Viví por Ti du amor.
Uñero de amor por Ti.

Antea de la Sta. Comunión.

Ven, oh Jesiis amado,


Mi dulce amor, ven luego;
A Ti todo mo entrego.
Siempre de T i aeré.
AJ acercarme tiemblo,
Veo nn fulgor divino:
Ante tus piés me inclino
Lleno de viva fe.
Oh bnen Jeaús, vea pronto
Conoéliooa ardores,
Disipa mia temorest
Haz qne repose en T i.
L a paz devuelve e n tei»
A ©ata tlm t n t r s y ia d » ,
T fija tn morada
Eternamente en mi.

H6 aquí el dulce instante.


H é aqní el dnloe instante
Qne envuelto en sacro velo
Me pides con anhelo
Pequeño albergue en mi.
Ven, Jeaús bueno y pío,
Entra en el seno mío;
Mae ¿podrás Tú quizás
B ailar consuelo en m il
Como el aediemto oicrvo
Acércase i la fuente,
A si con ansia ardiente
Corre mi olma á T i.
Y grita que te ama,
Que Tú la a livies olama;
Mas ipodiáe Tú qaisáe
H allar oonsnelo en m if
Pábulo más suave
Nu lia ; n i más sabroso
Que este pan delicioso,
Que heoho fné por T i.
Unico pan del Cielo!
A T i siempre anhelo:
Mas tpodiás Tú quizás
Ila lla r coneaelo en m lf
Loe cielos ha por trono
T n Majestad D ivina;
Mas mi alma ¡ayf mezqalna,
Un nada ea ante TI!
Con todo «11» te invita,
T anhela Tu visita:
Mas (podrás Tú quizás
Hallar consuelo en mil

Dorante la Sta. Comunión.

D ilá t e » del alma el júbilo,


Claro contémplese al buen Jesús;
Eaudulw—-por nuestro amor
Allí el Altísimo,—Dueño y Señor.
Vivísimo,—Pan sacratísimo,
Manjar dulotslmo, Sumo Señor,
Adórente—con viva fe.
Todos indínense ante tus pies.
¿Quién hízole—desde el Empíreo
Rajar Al ansio, Maná vifcnlf
Famélioc—de nuestro cor,
Descender bízote—Eterno amor.
|Ahl hiérenos,— J&hl pronto lllganos,
Pronto traspásanos, dardo de amorl
Hsohíoenos—tu santa luz,
Fnego purísimo, dnlce Jesús.
Los pueblos—ante El inclínense
Todos y póstrense ante el gran Key,
Y díganle con vivo ardor:
[Ah pronto abrásenos tu santo amor!
De gloria—prenda riquísima,
Verdad altísim a, (quién narrará
El Júbilo que rebosó
En este pueblo, qne en Ti oreyóf
Alábente—por tns victorias....
Te canten glorias la tierra y Sién;
Ensáloente son más loor.
Todos bendígante, caro Sellar.
Espíritu»—leí Olelo altísimo
Obedientlsimos al gran Sellor,
Mnv rfipidos aquí volad
Y al Bey de gloria, ea oortejad.
jAhl dadle—rendidas gracias
Puresto angélico, Divino Pan,
Con oántioos en ledo son
Y presentadle—mi oorasón.
FrtuiiiuéuuBo del Alto Empíreo
Las puortas, ciérrense las del horror;
Adórese con fo v fervor
El Euoarfutinn Pan del amor.
D «a p u i« de la S la . Comunión.
Ya lo poseo al Dios qne quiero,
En inf late su Corazón,
Llevo en mi ucclio el cielo entero:
¡Oh anorte! ¡Olí paz! ¡Oh Hanta unirtn!
Mi corazón arrebatado
No quiere ser sino de Ti;
Calla, mortal, ¡oh Dios amado!
¡Qué sólo tn voz hable eu mi!
Oh tu palabra misteriosa
La entinnda, al, mi Rnen Sellor:
Mi alma escucha silenoiosa:
Siempro Td la bicrca do amor.
Un santo friego en mi ae extiende,
¡Qué noche y día pueda arder!
¡Oh caridad! oonaame, oncicndo,
Muda en amor todo mi ser.
A l Sagrado Oorasón de Jesús.
Dulolslma eaperania,
Riquísimo tesoro,
Con v iv a fe te adoro,
Amable Corazón.
En T I seguro espero,
Humilde 6 Ti me Usgo,
Mi oorazón te entrego,
I) m m tn santo amor.
Pequé, Jesús, condeso
Contrito mi pecado;
Mil veoes he lineado
Tn tierno Corazón!
Mm Tú oambiar bien puedes
En menos de un segando
El oorazón inmundo
De aqueste pecador.
IAh, por piedad! Dios mío,
9ana, Jesiis, esta alma,
InAnd« dnlce calma
En este corazón.
Con Sangre de tus venas
Sobre la Crnx vertida,
Cúrame el auolia herida,
Que mi maldad oaueó.
Tórname, ó Dios piadoso,
Tn gozo y tu alegría.
En salmoa noohe y <Ua
Tus laudes cantaré.
Mis yerros detestando
Siempre estaré á tn lado,
Contrito j humillado
Jaiutfs te ultrajaré.

Oorazón Santo.

CORO

Contó* Santo, Tú ntiutra encanto


1U reinardi: Siempre urdí.
C O F I.A I

Venid, cristianos, ¡Ay! á lo monos


Y aod en el suelo, IjH triste Espalla
Como en el Cielo, No ya tu safla
Se ve ndorar: Snfra de hoy m is.
También nosotros A olla obligado
Adoraremos Con tu empeñada
Y ensalzaremos Palabra dada,
A l Dios de paz. SeOor, estás.
Jesús amable, En ella lias dicho
Jesús piadoso, One ruinarías;
Dnello amoroso, l Y nuestros dfas
Dios de piedad: No lo veránl
Vengo ¿tus plantas, Corazón dulce,
Si tú rae dejas, Manso y clemente,
Humildes queja* Principio y Atente
A presentar. I>e santidad:
D ivin o pecho, Véante mis ojos
Donde se mflanin Desenojado,
L a duloe llama Dnen» adorado,
De caridad: Dios (le bondad.
{Porqu é la tim es Con lazo nmivo,
AHI encerrada, Cou lazo estrenuo
Y no abrasada Tu limante pecho
L a tierra nst.áf Vengo lí buscar.
A rroja eu «Un Por ti suspiro
Trt hermoso fuego, Álirpmp el seno,
Y toda luego Que on él ¡cuán bueno
Se inflaman!: Ks habitar.'
iN o ves que el mundo Tú sola puedes
V iv e aterido Omnipotente,
Y ondnrooido M i sra ardiente
En la im piedad! Refrigerar.
Sagrado fuego Aquí, Bien mío.
Y amor ardiente, Aquí el postrero
¿Cómo consiento Suspiro quiero
Tanta fVisldadf Por ti exualar.
477

L a patria infortunada.

La patria infortunada
Salvadla /oh -LH'aff eterno!
P or mieífto tlempre tierno
Sagrado Corazón:
Salvadla por María,
Estrella de ternura,
/Oh Virgen Madre pura!
Salvad viieatra Nación.
Perdón ¡oh Diva! clamamos
A l pió dol altar santo,
Cou loa ojo» «11 limito,
Coutrito «1 uorazúi):
Perdón por niinntm KapAfiR,
Que misera, abatida,
A ti olikiim A fligida;
Perdón, SeQor, perdóu.
Perdón ¡oh Dios! implora
Tm patria penitente,
T u diestra umuipot«ute
Deten, pindad, SeQor:
P io d a il por tuto pueblo,
Ilu s o ni&qquo im plo,
Q ue arm ó eu loo® d esv a rio
T u bra zo ven gad or.
Perdóu, SeQor, un pueblo
D e rabia 01030, henchido,
Batániuo rugido
D e su pecho exhaló:
Y al oüo retemblaron
Del tem plólas sillares,
Y ¡oh Dios! de tus altaica
Su mano te arrojó.
¡Perdóu! e l fiero averno
Sopló desde el profuudo,
Y eu un Hiieloinuuiidn,
Sembró desolación:
Y se marobita y muere
En tierra tan querida,
El árbol de la vida,
L a fe, la R eligión .
¡Perdón! el graa P ilota
¡A jí! llo ra ain ooneuelo,
Los ojos en el cielo,
L a mano en e l timón:
Y e l ángel que reooge
Las lágrimas qne llora,
Por nuestra patria implora.
¡Perdón! Señor, perdón!
Perdón, Corazón Santo,
Emblema de ternura,
Kmporio de dalzura,
Sol del d ivin o amor:
Perdón por ea t» llaga
Que en ti sangrienta advierto;
¡Ay! más honda la ba abierto
¡On España! tu furor.
¡Perdón! señor, no en vano
L a V irgen Bin manoilla
Bus hijos on la orilla
Del Ebro nos llamó:
Y desde Monserrate,
D ivin o centinela,
Sobre este pueblo vela,
Que madre la aclamó.

Otra.
Con flecha ardiente, Abre e t mi pecho
fíu tffo y Señor, Llaga de amor.
|Ay Jesús mío! Pnes de tn peoho
M u oolpas faeron Está, Bien mío,
L w que le hirieron; Mantudo un rio
To ful, yo fui. De inmenso amor;
¡D elirio insano! T o vengo inmundo,
¡Infausta suerte! Lleno dn Indo,
Y o dnra mnerte, Lim píam e todo,
M i bien te di. Todo, Sellor.
Ta amante pecho Y en esta herida.
N o faé e l soldado, Que es franca puerta
Fuá uii pecado P ara mí abierta,
Qnien le rasgó. Admíteme.
M i horrenda culpa N o y a otro albergue
¡A y infelice Bnsoo ni q n le T o ;
Que em lo qne hice! Manso Cordero,
L e atravesó. Recógeme.
Pero la sangre En m í ¡qn¿ dioha!
D e este costado L a suave llama
Que yu he rasgado Que eu li se iullaiiia
M e ha de lavar. Tú encenderás.
Porque coa ella Y para siempre
A tu homicida Grato v risueño
Salud y vida ¡Oh dulce dueDo!
L e quieres dar. M ío aeráe.

Á la Virjjen Santísima.

CORO.
Venid y vamos lodot
Con Jlorci d p o rfía ,
Con flore» d Marta,
Qm madre nuetlra ti.
■OLO.

De nueve aqnt nos tienes,


Purísima Doncella,
Más que la lon a bella,
Postrados i tos pies.
A ofrecerte reñimos
Flotes del bajo suelo,
Con cuanto amor y anhelo
Señora, T fi lo res.
P or ellas te rogamos,
8i oándidaa te placen,
Las q n « en la glo ria nacen
En oam bioTúnosdés.
Tam bién te presentamos,
Como n i » gratos doñea,
Rendidos cora iones,
Que T ú y a loa posees.
No nos dsjea nn pnnto.
Que el alma pobreoilla,
Oual trági1 uavooilla
Sin T i diera al través.
Tu poderosa mano
Dolléndanos, Soñera,
Y siempre desde ahora
A nuestro lado estés.

N o o asará m i len g u a ...

CORO.
No c tta r i mi letón*.
Cantando toche y ata,
D e celebrar hu glorúu,
¡Oh dalos Madre n(aI
DÚO.

Alma folia, escucha


Que pláoido alborozo
El templo de Oíos vivo
hunda en pnro gozo.
Los ámbito» con vocea
De bw ü oM i loeuenan
Y de Júbilo y gloria
Las bóvedas Be llenan.
Descórrese la p ga
De transparente velo,
T entre antorchas lnolentes
Mis ojos Ten un cielo.
)Oh oeleetial heohizol
lOh naciOH* María!
Bendícela mil yeees,
Bendloela, alma raía.
Postrados mira «11 tierra
Tus hijoe á millares,
Aoordes entonando
Suavísimos cantares.
|Cn£ntu amor tus lavotea,
Oh Virgen, les inspiran!
Tn amor los en&rdeoe,
Tn dulce amor respiran.
Una mirada pldeu
De tua benignos ojos.
Fieles hijo* u>n tnyoa,
Son de tn amor despojos.
Clavetea y alelíes
De la estación hennoaa
Arrojan dtua plantas
Con ansia fervorosa.
|0h si un jardín florido
Eu cada pecho vieras,
Un jardín de virtudes,
Kl joven i'ialrjído.
Cuánto plaoer tivieru l
AlUntanoa que nomos
Débiles y mortales,
Y de tu aeno Tonga
La gracia en mil nodales.
Hazlo aa(, tierna madre,
Hazlo nal, Virgen pura,
Qne de tn peono oorre
Un rio de dulzura.
Bajo tn dulce amparo
Vivir es suma gloria;
Llorar, regalo y dioha;
Morir, palma y viotons.
Algún día contigo
Al fimlo volaremos,
Y flores sempiternas
A ll( to ofreoeremoa.
Protégenos, Señora,
Protégenos en tanto
Bajo el seguro abrigo
Do tn piadoso manto.

Oon dales* acentos...

CORO.
Con ilitlrcK acento*, JSntulza ti M a rta
V eliz lengua ¡Hta, i í i í t bella qne A m i.

ntfo.
Elovo mi alma - onan alto re el oielo,
Con súbito vu elo-su an»ioso auholar;
Y en nube relnste -subido nu un pnuto,
A l á n gel mo im ito - y em p iezo 4 oantor.
Con dulcet, oto.
¡Oh dnlce Marfa! - El ángel y el hombrr
Bendigan tn nombre • mil veoes y mil:
488
Tn nombre i m i boca • ooal m iel re sa lid *,
Oon flores lab rada-del próspero abril.
Con dulce», et«.
Hechiza, embelesa - to amable dulzura,
D iv in a litjriooeura, - sonrisa y oandor;
T e invocan mis labios - y siento h m llama
Qne el pecho me inflama- y a v iv a el ardor.
Con duloes, oto.
L a mira ol Eterno - oon n m oaricia,
Inmensa d e lio ia -y amor divin al:
Pnea « i ares tan bolla -que Dios se embriaga,
Qué quieres que haga - nn (lábil m ortalf
Con clnlcet, etc,
|Qu< hará, madre m laf - De amor derretirse,
D e amor consumirse, - morirse d e amor:
Volar i los oieloa, - en T i embelesarse,
G otar y saciarse-de plácido amor.
Condulce», eto.

Salve, de los cielos...

Uore.
Salve, de loe cielos
Beina iucomparable,
Salve, de los hombres
Amorosa Medre.

Solo.
Salve, airosa palma
Frondosa dr Ondea,
Rosa do los Cielos,
De aromae fragante.
Salve, portentosa,
Torre inexpugnable,
O livo que auuueia
Paz i los mortales.
Salve, de l x alma*
P a s to », que eabea
Dar á tas oveja*
Pastos Inmortales.
Salve, hermosa Reina,
X Íjaienhomenaje
Obsequioso rinden
Coros celestiales.
Bftlvn, nk Paraíso,
En qaien se complace
Y d ol oe reposa
Un Dios hecha carao.
Salve, rico templo,
De amor inefable,
Madre i e Dios H ijo ,
Hija de Dios Padre.
Desterrados lloran
En áspero v alle
Tas hijos olamando
Benigna los asi vas.
Haz que en el Empíreo
Gloriosos te cauten
Con los Serafines:
¡Salve,Virgen, Salvel

María, quiero amarte.

¡María, qniero amarte,


Amarte tanto quiero,
Mi corazón sincero
T e dice: ;amor, amor!
Tú, Virgen b illa y pura,
A un Dios enamoraste,
MI corazón llenaste
De puro y santo ardor.
Bnso¿ *& n o e t mi alma
Belleza* terrenales:
|Maa no encontró qne malee,
Qne falsedad y horror!
F e liz de mi que enonentro
Rellena eu T i, que dora;
No m enraa tn hermosura
N i pierde en oolur.
Amé perdido a 1 mumdo,
En él busqué la paz,
Has lo euocntrí falaz,
Perverso y traidor!
Quien todo i T i se ontrega
Kn T i halla contento,
ign ora qué es tom en to,
No 8Abe qué es dolor.
Hablad sino vosotras,
Almas que lo probaste;
Deoid, jqné tal lo hallaetef
Hablad, hablad por mí.

Otra.

[Impanto. 6 T tlli.
CORO. Aprended, oh ríos y fueutea,
A dar laudes 6 Haría;
Valloa, montee y torrentes,
Sn gTtn nombre festejad.
SOLO. Harán eco á vuestro oanto
Las euavee molodloa
Y sublimes armonías
De la uorte celestial.
CORO. Aprended, oh ríos, ote.
BOLO. Flores m il de la pradera,
Alabad oon voz entera
A 1» V irgen m is hermosa
Que j<ua<a oreó el Sellor.
m no. Aprended, oh rios, etc.
coho. Arroynelos, nrormnrando,
AveoiUas, ea, cantando,
A la Reina incomparable
Dad unidos gloria y honor.

L o a d ¿ H a r ía .

Lioad f Harta
L a reina del cielo.
D el hombre el consuelo,
De Dios la alegría.
Marta ere* lirio l)o reina* ahora
Do inmensa blanonra, Angélicos coroa
Su d ivin a hermosura Con oantos sonoros
Me arroba ea d elirio. T e aolaman Señora.
Load, etc. Load, etc.
T u planta potente E l C ielo te dona
Con tanta flereia Las gracias más bollas,
Holló la cabeza Y uoblos estrellas
De la o * » serpiente. Tn forman eorona.
Load, etc. Load, etc.
T a cándido seno Oh casta azueeaa
D ió abrigo y au ton to Y mística maa,
Al Dios de portento, Socorro piadosa
Jesús Ñnzarenu. A m i alma, qne peua.
Load, eto. Load, eto.

E l a m a n te d e H a r ía .

V iv o amante de aquella Señora


Cuyo amor es tan grande y tan tiento,
Que a oh proteje al indigno, q i o implora
Su favor y su tierna bondad.
Aunque sea del C ielo la Keina,
Desde el C ielo piadosa E lla mira,
A l qne siempre anhelando suspira
P or su pura j ooloeto beldad.
E sta V irgen tan bella y tan pnra
Del Supremo Sefior fué elegida
P o i eu Madre y en Esposa querida;
Con su amor este peono llagó.
|0 h si viera algún día, oh 8enora,
Todo el mando eu tu fuego encendido,
Y por todos tn Nombre querido
Con nn oanto celeste alabar!
Y osle otuitu hasta e l C ielo llegara,
Resonando oon dulce armonía,
V iva! v iva por siempre María!
V i v a S ío a que a b eterno la amó!
Tien de luego tu mano, oh María,
Y mi peoho arrebata, olí Señora;
T u y o es y a , to lo d o y desde ahora,
E l de amor desfallezca por T i.
Ah! lo enoisnda ese fuego d ivin o
Que en tu pocho sagrado se inflama;
Haz que en mí arda siempre la llama
Del d ivin o purísimo amor.

¡Ah! Tú me amas.
¡Ah! Tú me amas, Madre amada,
Y mi humilde amor deseas,
Tú mi dueña siempre seas,
Pues te quiero siempre amar.
Santo fuego en m í se enciende,
Qne por t i arde, oh María,
niñro amarte, oh Madre mía,
8h María, t e quiero amar.
Antea que en Orienta asome
N m n anrora, niara y bella,
Tú preoedes, noble Estrella,
T me «¿uleree ooosolar.
|0 h ouán dnlee abrir loe ojos
Y lijarlos en Uaríal
Quiero amarte, eto.
En al llanto y lae oongojas
Qne entristecen este suelo,
Tú me maestras ese Cielo,
Donde quiero reposar.
Veoes m il en t( pensando.
Consolado me sentía;
Q u iero am arte, eto.
Qniero amarte y encender quiero
V iv a llama en todo cor;
Acendrado himno de amor
Por doq alera he de cantar.
Hasta unirse el himno santo
Con la eterna melodía,
Q u iero am arte, etc.
Sólo á T i, María, deseo,
Pougo en T i toda esperanza,
Y la vid n qno roo aloansa,
A T i qniero consagrar.
En la uoche de e ite mondo
Tú del Cielo s e t» la vía;
Qniero amarte, eto.
En el trance, en qne el infierno
Librará la extrema guerra,
N » me de ñuta tierra
Presto a l cielo hazme volar.
Yo diré, en amor ardiendo,
Mientras daré mi agonía:
Qniero amarte, etc.
A H aría, M adre nuestra.

Oh <le Slóu—B o lín d ivin a,


Sois digna de mi amor,
Tn belleza peregrina
jQnl4n a m u a oon ardorl
T é la H id n , Tú la Eapoaa,
Trt la H ija del Señor,
KrM pura y blanca rosa;
Nos hechiza ta oandor.
Eres madre de amor bello,
De esperanza y de temor;
Erea gloria de loa cieloa
Y del mnndo el esplendor.
Bi irritado el bnen Señor
Cambia e] ira en lenidad,
Trt desarmas en furor,
Nos ampara tu bondad.
Trt del justo eres la Madre
Y también del pecador,
Hos alcanzas de Dios Padro
De las culpas el dolor.
T si nn alma, aunque obstinada,
Del redil celeste huyó,
l«a miraste, y tn ra im U
A l pastor la devolvió.
S i nos dtf el Eterno Padro
L u delioias del Edéu,
Es )ior T i, querida Madre,
Que dispensas todo bieu.
A la sombra de tu velo
La virtnd segura «wtá,
Y se lle v a terso al Cielo
E l oandor de puridad.
Juren alto* y donoellas,
Dadle entero el oorazéu,

§
« e obtendría las aln a s bellas
1 eterno galardón.
Ea, honrad i sn Candor
Con oandor <le paridad,
D a d le en tera a q u olla flor,
Qne embellece vuestra edad.
SI, te doy, duloe María,
T o d o entero el corazón;
Haz que aloanue, ob Madre mía,
De pnreza el rico don.
S< Tú, Madre do mi uluiu,
Sé m i gula en la virtud;
Haz que muera en paz, en calma,
Fu 1 ( » h m m ile Jeaúj.

Som os h ijo s d e M a ría .

Somoe hijoa do M oría


L o repitan aura 7 vientos
Con suavlalmos concentos
Y con mística armonía:
Somos hijos de H aría.
SI te es grata nuestra ofrendn
Nos oaouda tu nmnr tierno,
Siempre en vsno el crudo Averno
U rilirá eu trama imfiía:
Somos hijos de María.
Si Satán, nuestro enemigo,
Nos tendiera ocultos lazus,
Correremos 6 tus brazos,
Mrwiro tierna, Madre pía:
Somos liijna iln María.
Si queremos ser sus hijos
Y colmarla de consuelo,
No noa siegue de e et« suelo
L a tristísima alegría:
Somos hijos as María.
Cuánto ¡ayI cuánto Ib «torm enta
De sus hijos la alma impura,
Contemplarla oou ternura
Bata Madre no podría:
Somos hijos de María. ■
Hnidj pues, lejos de mi peoho
Odio v il y afecto ciego;
Dulce Madre, 70 te entrego
Para siempre el alma mía:
Somos hijos de María.
De nosotros apiadada
Si nos miras amorosa.
Tu mirada portentosa
T o d a m ancha borraría:
Somos hijos de María.
En la Unía da la muerte
Nos admita el buen SeAor
A gozar tu santo amor
Eu celeste compañía:
Somos hijos de María.

S o is pura, s o is p ia .

Sois pura, sois pía,


Soie bella, oh María, (b ü )
T a l Dius te aclamó;
Y Madre más duloe
E l hombre no halló.
Olí Madro adorada,
De graoia adornada, ( b i t )
Tu ramensft piedad,
¡Qu£ dulce esperanza!
¡Q uí gozo me dal
Oh Madre amorosa
Y m ística rosa, (b it )
iJamds quién oyó
Q ue a lgu n o llora n do
De Ti se partióf
Oh M adie clemente,
Tn ruego potente ( U t )
Impera a l SeSor,
Fue* nada ha negado
Jam&a £ tu amor.
Oh Madre del alma,
D evuelve la oalma (b it j
A anión lap eid ió ,
A Dios ofendiendo
Qne tanto le amó.
Sola p a n eto.

A t a » pies, M aría dilecta.

L tas pies, Marta dilecta,


Llegan hoy tua pobres hijos;
Tierna Madre, el don aoepta
D el máa puro y nontn amor.
Si ton nuestros oorazones
Menos blancos que los lirio*
T e rogam os, nos perdones,
Los revista» de candor.
Tú ya ves la* oradas penas
Qne este coraxón ouriuieu;
¡Ahí Tli escaoha 6 los que giraou.
Dolos Madre del SeBor.
M undo, in fiern o y carue uuiilus
Sin ooartel me mueven guerra;
Si tn amor no los atierra,
iQ aU n me lib ra del temorf
81, al dintel del Paraíso
Por tn groe! a llerart;
De mi Bien'el duloe nombre
En eos puerta* grabaré.
Grabará sobre Moa muros,
Madre mía, tu nombre santo:
Con oincel (le amor, en tanto
V iv o eu mi la grabaré.

M aría, M adre de m isericordia.

Reosjde mil errores,


ue tanto i Dios airaron,
g o sus justos rigores
iQniéu dos defenderá!
Vuélvenos, Madre amada,
Benigna (o mirada;
M aila, nuestra esperan*&,)(„•,
Míranos con piedad. )
Erea del mar la estrella,
Que á la azotada Nave
Con luz radiante y bella
Calma por Andará.
Vuélvenos, Madre amada, etc.
E va de Hión la suerte
Non pierde y Trt nos vuelves,
Venoiendo culpa y muerte
Qne ella á sae n ijos da.
Vuélvenos, Madre amada, etc.
T o m a 6 las pobres gentes
Qne a h e rro ja d » gimen,
Tórnalas inocente»,
Dales la libertad.
Vnélvenog, Madre amada, etc.
V irgen de m il oandoree,
Trt, nn igual humilde,
Danos oelertes florea,
Flores de paridad.
Vuélvenos, Madre amada, eto.
Contigo, oh dnloe Madre,
Ila z que loar podamos
Dol Vorbo, Am or y Padre
La altísim a Bondad.
Vuélvenos, Madre amada, eto.

;Oh m i ú n ic a e sp era n za !

¡Oh mi linios espemnia!


Dulce amor mío, María,
T ii eres la vida mía,
Eres ai i gozo j paz. .
Cuando te invoco y pienso
En T i, María, y o siento
Suavísimo oontento
Llenarme el ooraíón.
S i airon a idea funesta
Turlia la paz del alma,
Vuelvo feliz la oalma
T ii nombre al invocar.
De aqueste mar del mundo
Eres fe liz lnoero
One indioa el derrotero,
Quo lleva á salvación.
B ajo tu santa ¿ g id s
P o r siem pre desde ahora
Q u iero v i v i r , Señora,
Quiero morir de amor.
Y si ine tooa en suerte1
Conolnii la vida roía
Amándote, oh Mari al
Tu yo será el loor.
MI ooracón estrechen
Laeoa de amor sinoaro,
Que yo tn prisionero
Siempro b o t ó do amor.
Mi nnra7.An, Marta,
Amarte máa desea;
T o j o p o r aiom pro sea,
Ses del buen Señor.

Pecadores, deseosos.
Pecadores, deseosos
De tornar á reo te vía,
Os o fiocc hoy María
Sn amoroso Corazón.
” ' ' — odores.

Sed amantes d e Marta


Y María os salvara.
Si elTjeón enfarooido
Siempre en vuestro derredor
V s bramando oon'fnror,
Td it Psn Corazón.
Ho aquí, pnes, etc.
Id finque) pooho amoroso,
Donde abrió mi Redentor
A l ouitado y al pecador
R ica fueute de bondad.
He aquí, pnea/eto.
De la culpa al negro aspecto
SI temáis la eterna muerto,
A lta torre, escndo fuerte
Os dará en sn Corazón.
He aquí pnea, etc.
En la cruz f u i declarada
Con quirógrafo sagrado
P o r Jeaúa sn h ijo amado.
Nuestra Madre de piedad.
He aquí, pues, eto.
Desdo a l l í deeplega el manto,
Con amor tiende ni nano,
Ta rompióse el lazo insano:
Recobrad, la libertad.
He aquí, pues, eto.
Dulce Madre d el Señor,
EapeiauxR y H t d n nuestra,
De tu brazo nos demuestra
La patencia y la bondad.
He aquf, pues, eto.

Cruzando el mar.
Crnzaudo el mar airado -
De un mondo traicionero,
A l pnarto suspirado
iQniéu nos conduoiráf
M atla piadosa y bella
Del inor lnoionto estrello;
María, nuestra esperanza,
E lla nos guiará.
A l torpo y lieonjero
É indómito apetito
En su arrebato Ueio
iQ uién dominar podráf
Mari a de gracias llena,
M ás pura que azucena;
Mario, nnestra esperanza,
E lla lo domará.
Bramidos da el in f l A m o ;
De rabia y odio oiego
Contra el furor de Averno
jA yl iquiáu nos sostendrá!
L a Madre Inraaoulada,
Fuerte cuál hueste armada,
H aría, nuestra esperanza,
E lla combatirá.
En el postrer justante
De nuestra frá gil vida
Contra el Dragón gigante
iQnién nos defenderá!
En las tartáreas lides
De todos loa ardides,
Haria, nuestra esperanza,
Siempre noe salrará.

A l Nombre de Haria.
Himnos o&nt&d de j ib ilo
A l Nombre de Marfa,
Se llenen de alegría
L a tierra, el cielo, el mar.
Nombre que al borrascoso
Mar, que en furor ae avanza,
D evuelve la bonanza,
L a oelm a hoce tornar.
Nombre qne d nuestro género,
Donó oelestial suerte,
Del reino de la muerte
Por siempre es vencedor.
Nombre que al mortal mfsoio
En esta frá gil vida.
Benigno revalida,
D evuélvele el vigor.
Nombre que al alto empíreo
Armónico embelesa,
Cousuela el alma opresa
Del peso del dolor.
SI jcvtn intimido.
¡Ob Nombre incomparable,
Que a l hombre das pujanzal
8é t í nuestra esperanza,
Nos lib ra del temor.
Has qne en el tr&noo último,
En el horror de muerte
Pronuncie mi alma fuerte
María, Esperanza, Amor.
Cantemos, pues, oon júbilo
Al Nombre de María,
Que Uena de alearía
L a tierra, el cielo, el mar.

¡M aria, qué dulce Nom bre!

Maris, qué dulce Nombre


Vos sois por quien lo entiende!
;Dichoso quiéncomprende
Un tan melifluo eon!
Un bello pensamiento
Me llena do contento:
M aría herm osea ini laljin,
María dií corazón.
Tu Nombre Sobcrouo
Sobre las arpas (le oro,
E l Serafín en coro
Modula en vario ton.
Mas vuestros suaves cantos
Yo no os envidio, oh Santos;
M oría hermosea mi labio,
M aría m i corazóu.
A rm ado d e rm pfuiudo.
No temo «lol infierno
El odio Heiupiterno:
Desprecio su baldón.
En «1 extremo apuro
Desoanaaré segnro;
Moría hermosea eto.

D el Olimpo...
Del Olim po tn Nombre bajando,
Oh María, en el orbe resuena,
Y la tierra al oirlo ae llana
De esperanza, de Júbilo y paz.

Solo.
¡Quién de Nombre tan grate pudiera
Los loores oantar noohe y día!
Quién pudiera, ¡oh excelsa Haría!
Su dnlznra d ivin a exprimir!
]Cuáu suave es al hombre, Señora,
Ooo en sus penas lo iuvooa conetautel
,Logre, logre mi pecho al instante
Bu T i r t n d y e fic a c ia sentir!
A l o íd o as oeloste arm onía,
A los labios ea m iel exquisita,
Para e l t r íe t e a le g r ía in fin ita ,
Para e l Juato delicia sin par.
jA y! mi pecho en amor se enajena
Cunudo iuvooa tu uouibre querido;
Cual esoudo por ¿1 defendido,
V iv iré sin temor, n i pesar.

Á M aria.

r t .R O A llI A .

M arín, c a y o N om bro
Como oanjnro santo
Ahuyenta oon espanto
L a sana de Luzbel;
Escríbeme en el pecho
T u N om b re om n ip oten te
Porqne Jamás Intente
A pu aeatarse en <1.
Maris, Soberana
De oaanto el orbe encierra,
R o c ío de la tierra ,
E strella de ]a mar;
Tn Nombre m is te r io »
S erá ol fa n a l tra n q u ilo ,
Que alambrará el o tilo
De m i terreno hogar.
María, ( cayo Nombre
L a D iv in a l Justicia
A l pecador propicio
In d in a i perdonar;
Tu Nombre sea, cuando •
L a e te rn id a d se abra,
L a últim a palabra
(jn e exhale al eapimr.

Llam ando & María...


Llamando á Marta—me siento en ol alma
B1 gozo excitarse,—la paz y lo cnlmo.
Marín invoonndo— mi pobre alm a ¿ouándo
Angustias tendráf
iQnlán i m a i M aría—contento aeré!
L la m a n d o á M a ría , pu rísim o lir io ,
Suave dulzura,— me arrobo en delirio;
De auiur encendido,—me siento vencido
P or tonta bondad.
¡Q u ién e ir v e á M a rio ,—contento será!
Llamando & M aría,—tal jú b ilo siento,
(^ue el alma rebosa— de santo contento:
Itombrondo & Marta—la pobre alma mía
M oliendo ie vá.
Morir por María—(qué dicho será!
Balve, salve, oantaban, Maris...
Coro.
Salve, salve, oantaban, María.
¿Quién m ía para qne TtSf—Sólo D io»:
Y en elo ie lo nna voz repetía
jMás que T u l Sólo Dios, sólo Dias.
Con torrentes de luz que te innndan
Los arcángeles besan ta pie:
Las estrellas tu frente oiré lindan,
Y hasta Dios oomplooido te t í ,
Pues llamándote pura y ain mannha
De rodillas los mundosestán,
T tn e s p ir ita arrob a y onnanoha
Tanta le, tanto amor, tanto afán.
¡A L I;Bendito el Soflor, que en la tierra
Í iura p Hmpia le pudo fo rm a r,
lom o form a el d ia m an te la sierra ,
Com o onaja las perlas el inarl
Y al mirarte entro ni ser y la nada,
Modelando tu ouerpo exolamó:
«Deedo ol sono sera Inmaculada,
«S i del suyo nacer debo Y o .»
Porque Tií, Madre V irgen y Pura
Del que dijo: Saya luz/ y hubo luz!
Y en su vid a te amó oon ternura,
Y en tus brazos cayó d é la Cruz.
No pudiste llevarle ou tn seno,
S l en tn seno triunfó Satanás.
¡Tú, la madre de Dios en e l oienol
jY era Dios, y lo quieoí ¡Jamás)
¡Flores, flores... que al templo ya viene,
Y en sn trono ae luz y tf sue pies,
uerubines y aroingeles tiene
S ás que espigas y granas la mies.
JFlorea, flores los nube» derramen
De la Virgen a i» ma*ch* en honor;
Y aa reina loa oielos la llamen
Y los hombros en Madre y an amor!
E lla pide virtudes por palmas,
Corazones por templos y altar,
Para laz de sus ojos lae almaa
Qne pretenden su amor can t i var.
Y en las iras de Dios las escunde,
Y le g rita al sonar la explosióu:
*¡Son mi» hija», p iedtd/ tY i l responde:
«¡Son ans hijos, piedad y perdónl»

•h Virgen tac retinta...

Soto.
[Oh V irgen sacrosanta,
L a más para y hermosa!
T u C on cep ción dichosa
M i v o z en sa lza rá.

Caro.
¡Oh nándida aznoena,
Suavísima, fragante,
Y en el primer instante
Unica pora flor!
Oh virgen eto. .

Solo.
Oh mistioa, purpúrea,
B ella, d ivin a roe»!
¡Qnó intacta, qué graciosn!
No la vió e l muudo igual.
Olí luz esplendorosa,
Sola/, de los mortales,
Kem edio de los males
D «l afligido Adán!
Oh espejo sin m a n cilla
De celestial pureza!
Conozco mi vileza
Mirando tu beldad.
Condúoeme benigna
De tu divina mano
A l gozo soberano,
A la mansión feliz.

M adre de Dios.

Modro do Dios, que siempre


Inmoculadn fuiste,
Que esolavo te dijiste,
I eres SeDora
Mas bella que la aurora
X oomo el sol eleota:
T ií nunca Aiiate inftatA,
Ni al primo instante.
A tu regal semblante
Yo hi 7.0 algiín nltraje
La culpa que al linaje
Nuestro es odiosa.
Tú eres ile Dios esposa.
Tú de Dios H ija y Madre;
Te «uzalzó el H ijo y el Podro
Y el amor santo.
Bajo el aernleo manto,
Oh celestial Moría,
Ampara el olmo mia,
Oh gran sonoro!
¡Ah! Til el perdón imploro
De mi culpable vids.
Téngame i Dios nnirio
Tn amiga mnuo.
Herí rts tentó en vano
La pérfida serpiente,
Paos oon ol pío potente
Td la aplastaste.
' tasto;
Yo siento el triíte’ ofecto
Dentro (leí nlui«.
Contra el ilragón la palma
Alcanza quien confia
Eli T i qu« eres la guía
Al gozo eterno.
¡Ciérrese ya el infierno!
Este es tn alarde santo:
Salvar bajo tu manto
Los peoaaores.

Oh M&ria, rota divina.

Oh María, Rota Divina,


Esplendor del Paraíso,
Tona mente i Ti «e inclina!
|Oh María, Rosa Divina!
Eres bella, eres hermosa
Can el Nido en tu regazo;
Como el lirio con la rota
Eres bella, oros hermosa.
Oh Marfa, <ie amor la Madre,
Eres flor fragante, airosa.
Del oeleste eterno Padre;
Oh María de amor la Madre!
Oh Haría, Rosa adorada
Con la sangro (leí Cordero
Fuiste toda empurpurada:
¡OL María, Bosa adorada!
|0h flor bella, oh bella B ou I
£1 divino Paracleto
Sobre T i oalmo reposa:
¡Oh flor bella, oh bella Rosa!
En T i están, divina Eosa,
Con laa graciaa loa favores
g nn te vnnlvnn tan hennoaA:
n T i están divina Roaa.
De toa rosas, gran Señora,
R e cita n d o tu R o sa rio
Toda mente ae enamora:
D e tus rosae, k » d Sonora.

Tu Corazón, M aria.

Tn Corazón Marín
Loa ángeles so miran,
La oopia en él admiran
Del corazón de un Dios.
Tu corazón de Madre
Protege al inocente
Y al peoador qne mente
Dulur de su maldad.
L a tiorra y el cielo aolám&nlu
Madre de gracia liona;
T I eres la azacana,
Qne í Lucifer holló.
El corazón formóae
En T i de eae Cordero,
Qne en el cruel madero
Al mundo rescató.
A l corazón honremos
D a 1a ínclita Marín,
A l qne alabar anala
E l hombro j el Serafín.
Mi corazón te entrego,
Madre de mi seflor,
Transfórmelo tu amor,
Te alabaré sin fin.

S a lv e , s a lv e , p ia d osa M aría...

Sal re, salve, piadosa Mari»,


A tu trono dn gloria celeste,
IJs tropel de tua hijos querría
Tn sooorro potente implorar.
Somos hijos de misera madre.

S ao dejónos aqnl en el destierro;


ijos somos de un misero padre,
Que nos lega en herencia ol penar.
Un terrible enemigo tenemos
Que perder nuestras almas anhela:
¡Ahí muy pronto sil presa seremos
Sin tu anxilio, oh gran madre de amor.
Tú que un día sil altiva cabeza
Con tu pió vencedor aplastaste,
Nos osoucla ron tu fortaleza,
De su soDa aniquila el livor.
Ya mil veces con sus atentados
Destrozado ha la mística viña;
Ya mil pobres hermanos desviados
Arrojó en el abismo de horror.
Til qne en fuga mil vetes pusiste
Con tu sola mirada al Arenio,
Tú qne siempre vencido lo viste,
Nos íufiiudo tn fuorss y valor.
Cnnndo D io» juntamente indignado
Amenaza castigos al mundo.
Y las culpas de uu pueblo mnlvodo
Ya sn espada levántese i herir:
Tú los brazos le tiende amorosa
Que de É l, nifio, anidaron nn día;
Los temores y afanes piadosa
Le recuerda y tu largo sufrir.
i Coma nn H ijo que te quiere tanto
No perdona, si ruegas, Maríaf
Sobre no* ai Tú tiendes tu manto
Castigarnos Jesús no podrí.
No le ruegues, María Auxiliadora,
Si eres moaré, á tu Hijo comanda:
De sos graoios te hizo Señora,
Y olvidara» del dun uo iiuerrá.

OTHA

A U a i l a A u x ilia d o r a .

Oh Moría, unestra esperanzo,


N os p r o te ja y nos a tien da,
De enemigos nos defienda
E l ftiTor de tu pujanza.

Coro.

Cara Madre, esos tus ojos


Vnelve, ¡ahí vuelve bondadosos,
Y & tus hijos temerosos
Tú los llenas de conflama.
|Oh Haría, nuestra esperanza!
Si 6 nuestra almo Tú sostienes
En los riesgos de esta vido,
Más y más fortalecida
Nunca oode y elompro avanza.
Cora Moaré, etc.
E l demonio jaatanoioso
De enredarla se gloria,
M u por Ti, Virgen Mari»,
Sabrfl huir de su aíeohanza!
Caía Madre, etc.
Esooltada por tn lumbre,
Oh fulgente amiga estrella,
Llegará i la patria bella
De la eterna Bienandanza.
Cara Madre, etc.
Eutre esoollos y tormentas
Snroard el Océano airado
Hasta ol puerto suspirado,
Qne ya uoma eo lontananza.
Cara Madre, eto.
Si la asiste en el fin do vida
Nuestra Madre Auxiliadora,
De la muerte aterradora
Sólo teme la-tardanaa.
Cara Madre, eto.
Por amor de tn H ijo amado
Recordando sus dolores,
A los pobres peeadorea
E l perdón Tn, oh Madre, aloanza.
Cara Madre, eto.
T á los justos qne en virtndas
Crezoau más y perseveren
Hasta el día quo al oielo fuereu
A cantar en tu alabanza.
Cara Madre, eto.

A N ra. Sra. del Consuelo.


Veces mil bendita seas,
Oh dnlofaima María,
Y bendito el nombre veas
D « tn h ijo el Salvador.
Oh Marfa Consoladora,
Te ofrecemos nuestro amor.
Oh patísima María,
Con tu p ie inmaoulado
La oaboza has aplastado
Del dragón Insidiador.
Oh María Consoladora,
Te ofreoemos nuestro amor.
Y no hay siglo que no oante
Tni y tiiRglnriAs,
Y tas inditas viotonas
N o celeb ro con ardor.
Oh María, sto.
Oh María, nnostra abogada,
Todo el orbe en Ti eonfla,
Eres, pnes, refngio y gnía.
Para el Insto y el pecador.
Oh Haría oto.
Oh consuelo de afligidos,
De la* gracias tesorera;
De salud la meugajer»,
Nuestro tozo y naeatro amor.
Oh María eto.
Desde el trono de tn gloria
Mira tierna á tus ilfivntos:
jAh! Tú eeouoha nuestros votos,
Dulce Madre del Seftor.
Oh María etc.

Junto & la Oroz...


Junto á la ornz estaba
La Madre dolorida
Mientras en fln de Tida
Pendía ol Redentor.
T en el fetal instante
El maternal afeoto
L e traspasaba el peoho,
L e horia ol corazón.
Cual de aquel aliña bella
Knese la pena horrible
Por cierto es indeoible
Nipuédeao peuoar.
Mirar i nn Hijo, í uu Dios
Qne exánime se muere;
(Cuál corazón no hiere
Tan bárbaro dolort
A la funérea eeoena
Quien no se mueve y Dora,
De tigre es hijo ó ignora
Qne tiene nn corazón.
¿Quién mirar puede en tantas
Penan la Madre y al Hijot
Mirar al Cruoifilo,
Y d o een tir p ie d a d !
¡Ob dulce Madre y paral
Del amor santo fuente,
De lu dolor la mente
Llénese y el corazón.
Haz que del mnndo insano
Las máxima* despreole,
Mi corazón aprecie
Sólo el otleste amor.
Las bárbaras heridas,
Preoio de mi delito,
De tn Jesús bendito,
Pesen, oh Madre, en mí.
F.rau íí mf debidas
Las penas qne fil enfriara;
iNo deberé siquiera
Contigo lagrimar!
Derrítase j a en lágrimas
Esta ulmit penitsnte,
Pues si no fué inocente,
Llorar sn mal psdrá.
S il
Junto 6 la Cruz oontigo
QuaUiun. uli Hwlre, quiero,
Llorando lastimero
Tu sin igual dolor.
jOh Tú que de las Vírgenes
Eres regal primiaia.
Alcánzame propicia
Un general perdón!
De mi Jesús que muere
En el cadalso exangUe,
La orufl, la hiol, la sangro,
Grabada en mi corazón.

Adiós, R ein a del Cielo..


Adiós, Beina del cielo,
Madre del Salvador,
Dulce prenda adorada
De mi sincero amor.
De tus Divinos ojos
La belleza al dejar.
Permíteme que vuelva
Toa plantas á l>oe*r.
Moa rUjurt-n, oh María,
No acierta el corazón:
Te lo ontrogo, ScDara,
Dame tu bendición.

A SAN JOSE

A Son José, purísimo.


A San J o b í purísimo
Esposo de María,
Loor peronne y jgloria
TyO tierra y el cielo envía.
A aquel, qoe el Dios altísimo
De toda Eternidad
Creó Vicario próvido
De sn Paternidad.
A aqnel, que ol Unigénito
Hijo del Padre Eterno
Amó como solicito
Custodio y padre tierno.
A aqnel, qne del Paráclito
La orden acató
En oonservar pnrfeimo
La Esposa qne Él le dió.
Salve, José, los ángeles
T e n en tu fre n te pura
Todo el pudor serafloo
Que e l Edén fu lgura.
Pues entre el torpe escíndalo
De un mundo corruptor
Siempre guardaste niveo
El lirio del candor.
Y hora del solio frilgido
Do reinas con María,
No desoigns las débiles
Quejas del alma mía.
H az que siguiendo férvid o
De tu virtu d la lnz
Llegue al eterno jlib ilo
Contigo y con Joeúe.

Salve, José glorioso.

Salve, José glorioso,


Esposo de María,
Consuelo del <iue fia
En T i «a salvación.
Sostén del que sotiene
E l orbe con >q mono,
Auxilio soberano
Del mando en su aflicción.
Mira la Santa Iglesia
P o r T i patrocinada
Qne pobre v angustiada
Im p lo ra tu bondad.
Y <f su Pastor supremo
Blanco de v il enoono,
Privado de Ha trono
Con dora crueldad.
|Qné sienta los efeotos
De tn tierna clemencia
L a otfndida inocencia.
L a cara juventud!
T protegida siempre
De tn f a v o T divino,
No deje, no, el camino
Que guía á la virtud.
Piedad, José anerido,
Pide gimiendo el hombre,
Y que tu excelso nombre
Destruya tanto error.
Hasta el feliz instante
? u» eu el ciclo le nuieuun.
alegres celebremos
Las glorias del Sefior.

Á San L u ii.

Salud, L a íe angélico,
Del siglo resplandor,
Dulce esperanza, amor
De tos devotos;
El joven intfruido.
Desde el a u to Vergel
Ore del paelilo fiel
Himnos y yotos.
Td, qne en la infancia róse»,
Y » caro á tn Sellar,
Huecos con yivo amor
Parta anpiate,
Tú nuestro deumor
Con parto de tn ardor,
¡Oh Lnísl supliste.
Tú, qne en la edad effm en
One á tantos ve oaor
Esclavos del plaoer
Que al mundo afta,
Guarda*te con primor
El lirio, cnyo olor
A Dios recrea:
Hora que excelta gloria
Cine inmortal tn sien,
Gozas «luí Bume Bien
Los premios santos,
H a iq lie del tiempo al fln
D el Cielo eu el confín
Bueoen mía cautos.

A l A n g e l Oastodio.
Nnnca en vano á TI reonrre
El qne Arme en TI confía;
Trt eres luz, conasjo y gnía
Para el justo y el pecador.
Si oorriendo infiel me vieres
Traanl mundo tu onemigo,
¡Ah! Ten pronto, ostit conmigo,
Voncodor por Ti aoré.
F.b la senda peligrosa
De esta triste y frágil vida,
616
Ampárame si afligida,
Bnaoo a liv ia en tu favor.
En el trance de la m u e r t a
No te alejes, mi consuelo,
Tnyo soy en este suelo,
Por mí á Dios responderás.

Á n g e l Santo.
alú a. Angel Santo, gnarda pío,
Que bajaste al lado mfo;
Angel santo, guarda pío,
Díme, Iqné liaeee Junto á mlf
X n o e l. Como guanta, como amigo,
A tu Jado siempre sigo:
Cuaudo velaa, miando (Inermes,
Yo volando estoy por Ti.
alm a. A rgel santo, guarda pío,
Que bajaste al lado mío;
Angel santo, gnarda pío,
|Ay! ¡ruin débil mi almnesl
an o bl . Sé que es débil tu barquilla,
Q ne es tu cuerpo v i l a rc illa ;
Has no temas, que mi mano
Sostendrá tu débil pió.
alm a. Angel santo, guarda pío,
Quo bajaste al lado mío;
Angel santo, gnarda pió,
Presto al Cielo hazme volar.
X n q x l. Si tn alma quiero al Cielo
Dcmoutaree eu raudo vuelo,
Alas de fervor María
Te dará para volar.
alm a. Angel santo, guarda pío,
Que bajaste al lado mío;
Angel anuto, gunnla río,
A María qniero agradar.
516
¿NIJBf.. Signe siempre aqnel la huella,
Que la sangre (le 1111 Dios sella;
Blriin i Cristo eu el Calvario,
Si la fiuieres agradar.
AL MA . Angel santo, guará» pto,
Que bajaste al lado mió;
Angel sauto, guarda pfo,
¿Dando eatd mi buen J n í i l
Xn' íe i .. En el Templo, en su Santuario,
En la Cruz, en el Sagrario;
Deade a llí ni nlinn p ( »
Da consuela, vida y lnz.
AIJ1A. Angel santo, guarda pío,
Qne bajaste al Jado mío;
Augel snnto, gnnola pío,
¡Es virtuoso mi ttinorf
AMiRI. Es virtuoso, si cnal bijo
Temes sin temor prolijo;
Paeu, « i b ie n es tem or snnto,
Mrts perfecto e3 el amor.
A I.M A . Angel santo, guarda pío,
Qun lia ja s tf ni Indo m ío;
Augel santo, guarda pío,
iC'iinutogojfo siento cu mí!
ÁNGKI.. liíe sí. luía tu sonriso
Gozo sea de Paraíso;
Cual se alegra el aluia pnrn
Porque i Cristo lleva en si.
ALMA. Angel snuto, guarda pío,
Que bajaste a l la d o mío;
Angel santo, guarda pío,
Y o te d o y m í cornzóu.
jCvi.;hi T,n reeilio, y desde boy
A mi vez el mío te doy;
Amitos form en uno solo
Para Aqnel que nos creí.
517

Anim at.
Coro.
Romped, romped mis cadenas,
Alcanzadme libertad,
Cnán terribles soa mis penas!
¡Piedad! ortstianos, ¡pieAsd!
Solo.
Unn chUpa qnr snliem
De este fiR go touabroso,
Montee y mares furioso
En nn punto cousumiora.
Ta que podéis, nuestros llam a»
¡Compasivos apagad!
Romped, etc.
Con mda dajiero dolor
A l malvado en el infierno
¡No atormento en friego eterno
Lo Jnatlci» del Selloi?
Vaestra denda con la mía
En pagar, ali! no tardar.
Romped, eto.
Tendrán término mía males
¡Oh dnlcfsimo oonenelo!
Pero icuondo alzaré el rnelot
|Ay! son s illo s eternales
Los instantes que transcurren
Sin ver, Dios, tu gran beldad.
Romped, eto.
Bacrlfloios, oraoiones,
Con humilde ofreoimiento,
Y limosnas, Ssuir&meutas,
Con ayuno y humillaciones,
Por rosante aceptará
La d ivin a Caridad.
Romped, etc.
518

D el profundo P u rgatorio.
Del proñindo Purgatorio
Ea el niego nos hallamos,
T Ii h 1> el Cielo suspiram os
Entre peu&a y entra amor.
¡Oh Cristianos! quéde ufanes
Nos angustian, que «le horrores!
IAh! esenohad nuestras olamores.
Aliviad nuestro dolor.
Noche y día continuo ansiamos
Beolomaudo algún oon suelo,
Un alivio en nuestro duelo
En tan grande atrocidad.
|Ah! Tosotros A lo menos
Esoncbad, oh amigos (idos,
Nuestros llantos y alaridos;
Socorrednos, por piedad.
Nada [ayI míseras podemos;
Mas vosotros fácilmente
Oon nn ruego muy ferviente,
Con amor de caridad.
El divino Sacrifloio,
L a limosna, la iiidnlgenoia,
Un a ja n o 6 penitnnm»
Pueden darnos libertad.
Aoodld, pies, presnrosos,
¿ondid A libertarnos,
i lo menos aliviarnos
En tan hórrido dolor.
Cuando lnego nlcauzaromos
El ansiado eterno puerto,
tAbl no menguará por cierto
*ot vosotros nuestro Amor!
C ANTICO S C E PE N ITE N C IA .

V u élvete, oh l^ jo.
Vuélvete, oh hijo, vuelve,
Vuelve d tu padre amaste,
|AyI |onínto el dnloe Instante
De verte saapiiél
M i ooriu óu de P adre
Darte el perdón ansia;
N o tem as la ir a m ía,
Ven, lo e te abrasará.
31 me dejaste ingrato
Siéndote de mi llanto,
Burlando mi quebranto,
Be&ndo mi dolor;
No temas qne ni nn punto
Menguó la ardiente llama,
§ ue el ooraión me inflama
é paternal amor.
Buscándote afligido
Por ti ofreot mi vi(La,
M i voz enronqneoid*
M il vece) te llamó.
Y el oielo ovó y la tierra
M il vanea mi lamento,
Mi dolorido acento
Las rooas conmovió.
T i solo, t í InnAnsibla
M f s qne la rooa dura,
No lloras do amargara,
No gimes de dolor.
Pero mi amor de Padre
Por ti tan deepreoiodo,
De un ponto no h&menguado
En su acendrado ardor.
Vuelve, pues, hijo, vuelve,
Ynelve i ta Padre amante,
Torna, que ansia el Ínstente
En que te abrazaré.
Vnelve... m u ya has venido,
Y ya sobre mi pecho
Con duloe lazo estrecho
Te cilio con amor.
Querubes de loa oUloa,
Vestios hoy de galas,
Llegad con raudas alas,
Cercadme en derredor.
T dadme parabienes,
Que el hilo mío ha venido:
El hijo mío perdido
Vedle qne * n i tornó.
Los que de Dios hnísteis
Como Caín proscritos,
Volved á El contritos.
Que inmensa os su bondad.
Mirad on este hijo
Al pecador ingrato,
El podro es ol retrato
De Dios, de sn piedad.

M i dulce Sefior.
M i duloe 8ellor,
Mi padre amoroso,
Mi buen redentor:
Por tanto pecado.
Con que te ne ultrajado,
Huxnude y coutrito
Implore piedad.
Me postra d tus pies,
Llorando, gimiendo,
Oimiendo... jporqnéf
íAy! ¡«lego y demente!
H u í torpem ente
Cnal pródigo hijo,
Muy lejos de Ti.
j Ayl n y! ¡qué gran mal!
Que triste ceguera!
■D esgracia fa tal!
De siervo el temor,
De un hijo el amor,
Perdido ne huyendo,
Bien mfo. de Ti.
Mas lleno de horror
Por tantos pecados,
Ya vuelvo, oh Señor,
Y siempre constante
D e a q u f en adelante
A T i , v id a m (a,
Jamás dejaré.

Perdón, caro Jesús.


|PeTdón, caro Jesús,
P ied a d , Dina m ío!
Antes que más pecar
Morir ouslo.
Porque sois, oh Seflor,
Bondad inmensa,
Dotosto el negro error,
MI torpe ofensa.
jCómo posible fué
Ta u gran oeguera,
Que por un v il placer
Os orendiernt
Contrito de dolor,
Ya me arrepiento.
Lluro u i tra ic ió n
í a tre v im ie n to .
Ya deja, oh pecador.
Tu lnmnndo lodo:
Antes <|iie mái pecar,
Piérdaos todo.
Propongo, 7 asi lo haré;
Me duelo, y an tanto
L a prenda 70 os daré
Oon este llanto.

PTopialtoa.

Pecado*, no más; Peligros, ao más;


SI pecas, de añero Buscando peligros
A Dios maerte das. A Dios perderte.
Amores, no más; Venganzas, no más;
Amando a oriatnras Tomando venganza
A Dios no querrás. Perdón no tendrás.
Perjuros, no más; Rencores, no más;
Con ellos la honra 81 á nú solo no amas
De Dios herirás. A Dios odiarás.
Los bailes, no más; Robar, 70 no más;
Bailando, al amable Porque eu tal ganancia
Jesús hollarás. A Dios venderáa.
Las Modas, no más; N i escándalos más;
Siguiendo las iñudos Pues á alinoa queridas
A Dios dejarás. De Dios matarás.
Tertulias, no más; Pecadas, no más;
En ellas, oual Pedro Promete que siempre
A Dios negarás. A Dios amarás.

Juiolo universal.
jAy! de la horrible trompa
Me aterro el estrnendo:
I A y ! qne d el d fa trem endo
M e lu ra d e 7a e l p a vo r.
Vuela por M u m i í m
Con tétricos sonido*,
Llama A los extinguidos
El ángel del Sefior.
Pronto al Anal Jnioio,
Pronto aoudiil, mortales,
De (hilos eteníale*
A oir la decisión.
E l nno irá al ainieatro,
B 1 otro al diestro lado:
[Qué horrible del malvado
oorá la eitnaolóal
Aqnal ffran lilirn aaorlto
Abierto 6 ti delante
Pondráso, y en nn instante
Por él te Juzgaré.
En él todo pocado
Ooc qne Dio* nltrajaete
T nanea bien lloraste
Patente ahf estará.
Juzgado fuiste un d i*
Pnro, mótente y santo;
Mas |avt jqnó desencanto
Experimentará*!
Cuando tn* dichos pravos,
Tus odios y rencores,
T il* nrfmftnan y liorroree
Esoritosahf veris.
Si por vergüenza necia
Callaste culpa* oiertas,
Serán ahf descubiertas
Para mayor baldón.
Vano será tn grite:
«Cáeme enoima, oh tierra,
Líbrame pronto, oh tierra,
De tanta confesión.»
M u de ese Jaez Soprano
La horrífica presenoia
T la fatal sentenola
Es fuerza sostener.
«Venid, d irl priméro,
Venid, hijos querido*,
Del Padre beuieoldoa,
£ 1 délo á poseer.»
Luego con voz de trueno:
«¡Malditos, al infierno
Id, en el ftaego eterno,
En el eterno horror!»
jOb voz! |oh día qne filas
Al Justo en premio el d ú o,
Mas sempiterno duelo
Al pobre pecador.
Antea qne aquel gran día
De Ira y de amargura,
Llegue, alma, te apresura
Clemenoia á ímplnraT.
Acúsate á ti misma,
Detesta td pecado
Antes qn< el Jnez airado
Te Tenga á oondenar.

Los obatro noriaimos.


Sé que he d* morir—No en cual hora;
Puedo puei espirar—Al pnnto de pecar,
V no lo pienso.
¡Piedad, Señor, piedad de un miserable!
¡Piedad de un v il traidor!
¡Piedad, perdón,Señor!
S i 110 me pierdo.
No bien tbuerto seré, signe el Juioio;
Sin lástima el SeDor—Con ira y con terror
Me pide cuonta.
¡Piedad, Señor, piedad, eto.
¿as
Abierto está i mia pies «1 tetro infierno
Y i miles vea quemar—Y con furor clamar
Los condenados.
¡Piedad, Selor, piedad, oto.
|Cointo consuelo da», oh Parafsol
Todo lo qniero hootr—Pata irte &poseer
eternamente.
¡Piedad, Seflor, piedad, eto.

Un deaorden infinito.
Un desorden iufinito,
Voces, ayes, y alaridos,
Estertoreu y bram idos,
Todo es ira, odio y pavor.
Y entre tanta desventara
Recordar la Gloria, el Cielo;
Sin alivio, sin consuelo
V iv ir siempre en el dolor.
Esta Ido» del oendenado
Vnelve siempre á la memoria:
—Pade yo la eterna gloria
Sin fatiga merecer.
Por librarme del infierno
Vino Dios aqal 6 la tierra;
Mas yo inicnn lo hice guerra,
Me mofé de su poder!...
Hasta aniso ser mi Madre
De Jestala Madre p(a.
El buen ángel me asistía,
Me quería £ Dios guiar.
A María no he escuchado.
Del buen ángel me he reído;
[Por mi oulpa estoy perdido,
ra no hay grsoia que esperar.'—
De las almas condenados
Tales ayee son la suerte;
<R~
020
No m í» calma, no más mnerte,
|N1 algún fln habrá jamtfal
|Oh tem rl... maa aun podemoa
Evitar tanto* tormentos
Y trocar pocos momentos
Con la gloria y eterna pai.

Paraíso.
¡Paraíso, Paraíso!
De la dicha ¡oh gran Ciudad!
En ti el gozo j la alegría
P a n slampre durará.
En ti tienen los nliwtos
U ll placeros ain dolor;
Slompro puros tus afeotoo
Son ain mezcla de temor.
)Hora dulce y suspirada

2
00 á gozarte rolaré!
e la paz en la morada
Para siempro me hallaré.
¿Cuán auiablo coinuaüla'
Con los Angeles hablar?
Gozar siempre, amar María,
Con los Santos Jubilar.
¡Qué gran rtiohn la Belleza
De Dios Bilm a remirar!
fin Rondad y ou Grandeza
Para siempre contemplar!
Paz eterna, eterna oalma,
Itandioiendo al Creador,
V ivirá gozando el alma
Kxtaoiaa* en el amor.

a .m. n o . x í V 'x
ÍN D IC E

Pig*.

PRIMERA PABTE
Ooau Moeuriu t ui Jov>n pin tasen* vlrtiiio.
A k t. I.—Conocimiento de D ios................ 8
» II.—L a juventud es Amada partlou-
larmonto por el Beünr. . . . 10
» III.—L a salvación de iui Joven ordi­
nariamente dependo de como
ha ¡tasado sn juventud. . . . 13
» IV .—L a primera virtud de nn joven
es la ob odien oia á bus padres. 13
» V . —D e l respeto i la ig le s ia y 6 las
cosas santas................................ 16
» V I.—La palabra de Dios y la leotura. 17
Do m i qm en Mpeolal tobe halr le J m i M .

A kt. I . — E v it a r e l ooiu................................30
* II.—Huir de los malas compañías. . 21
■ III.—Evitar las inalas conversaciones. 23
> IV .—Evitar los escíndalos................ 25
■*4k» M pmmraBla.
A rt . I.—Conducta qne se ha de observar
An 1m ten teoio n ee..................... 97
» II.—Astucias de quo so vale el demo­
nio para enira&ar £ la Inven­
tad............................. ... 28
« I I I . —L a mAs bella de las virtudes. . 30
A b t. IV . —Devoción i María Santísima. . 83
» V ,— Cornejos á los Jóvenes qne perte­
necen á alguna congregación. 98

•M s NntldtraslosM, ana Mr* u d * II* dt I* H « u

Domingo. Sobre e l fin d e l hom b re................. .... 38


£ kn « , Sobre e l pecado m o rta l....................... 42
Marte». Sobre U m n erte................................. 43
M iércu lci. Sobre e l ju ic io ................................47
Jtuvet. Sobre el in fie rn o ................................. 51
V ien e». Sobre Ja eternidad de las penas. . 63
Sña io. Sobre el p a raíso................................. 56.
flall domingo* y n t v H i á i . Lalo Qcnuga.

Dom . 1.° D ía 1.° [*. Lu ía llo ia aiia pecado». 60


» 2.° • 2.° P e n ite n c ia d e San L ilis . . 62
» 3." • 3." S Lu la m odelo d e pureza. 64
» 4.° > 4 ° San L illa desp rendid o de
lo s bienes <le la tierra . . 66
» 5.° » 5.° C a rid a d d e San L n ís con
el p r ó j i m o . .................. 66
» tí." ■ tí.° Auiur de Snu Lu fa á Dios. 70

Trw cortldoraotoaoi que ilrvtñ par* oompIsUr I* OBVisa


»a boaor do San Lata.

D ía 7.a 8. L n ís se <iirf m uy tem prano lí D io». 73


• 8.a San L n ís m odelo d e oración. . . . 74
» 9.° M u erte preciu sa do Sau Lula. . . 76
Fettiviilad riel Santo.— G lo r ia do S. L u is en
el cielo........................ ...............................77
Himno de San T.nín.— Injerían» hoatis. . . . 79
Oración con que San Luís Qouiaga se con­
sagraba £ María 80
Sobre la vo ca oióu ........................................... 81
E l Joven fiel d su rocaoitfu...........................83
699

Oración i la Sma. Virgen para oonooer la


rooaolón.................................................

SEGUNDA PASTE
E|erololot del orlatleeo,
Oiaoionea de la muflana y dn la noohe. . . 86
P ara reoitar entre d ía .................................. 08
Angelu* Dómlni.............................................id.
lUgin* oali.................................................96
Oraoionea para antes y después (le la ooml-
d a . . ........................... .......................... id.
Método para asistir con fruto á la Santa
H iia .— A flrn ta iM iis a ............................. 90
Sacramento de la Confesión.........................106
Diaposiolonea noocsarlas para hooer una
buena Confesión.....................................107
Modo prdotlco para oonfesarse dignamente.....110
Aooión de n acías para deapnfe de la Confe­
sión.............................................................116
Comunión frecuenta...................................119
Preparación 6 la Santa Comunión. . . . 121
Antea de la Comunión...................................199
Después de la Comunión.............................. 124
Invocación i Nuestro Señor Jesuortsto.. . 197
Oiaoión á Jesús sacrlfloado..........................id.
V is ita al Sino. Sacramento y tf H aría San­
tísima......................................................... 198
Actos qne podrán hacerse en las visitas al
Santísimo Sacramento.............................. Id.
Fórmula para hacer la comunión espiritual. 130
Devoaión al Sagrado Corazón de Jesús.. . 191
Corona al Sagrado Corazón de Jesús. . . 132
Oraoión al Sacratísimo Corazón de Marfa. 136
Hosario da la Sontísima V irge n .................. 136
Modo práctloo de rezarlo..............................137
El ¡oren inifruk/o. 31
Letanías de la Santísima V irgen .................140
Eu liuuur ile Sao Francisco de Salea. Prtfo-
tioa c u o tid ia n a ........................................ 143
P río tica mensual y para oada día de 1» se­
mana ..........................................................144
Carona á N. S. de los Dolores...................... 146
gtabat M tte r dolor ota....................................148
Letanías de N. S. de los Dolores................. 151
Novena i la [m u on la d a Conoepoión de M a­
r ía ...................... ....................................... 158
A otos de obsequio y consagración i M ari»
8ma. Inmaculada para obtener sn protec­
ción en el «jeroicio de las santas virtndea,
«n espeolal de la oastidsd......................... 166
M aría A u x ilio do loa Cristianos..................157
Novena en honor de María Santísima A u xi­
liadora ..................................................... 168
Los siete gozos de la V irgen ...................... 183
Devoción al Santo A ngel Custodio. . . . 166
E jercicio devoto en honor del Santo A ngel
Custodio.....................................................id.
Modo breve para hacer e l Vla-Urnois. . . 168
EJnroinio do la buena muerte...................... 180
Oraoión del Papa Benedicto X I I I para ob­
tener de Dios la gracia de lio morir de
muerte re p e n tin a .....................................id.
Letanías de la buena muerte...................... 183
Oraoión para lat almas del purgatorio. . . 186
Acto heroico de caridad en sufragio de las
alinaa del purgatorio............................... 186
Práotioa en honor de los siete dolores y sie­
te gozos de San J o s é ............................... 187
Oración i San Jos¿ para obtener la «anta
virtu d de la pureza................................... 191
Oración para obtener una buena muerte. . 183
Oración i San José compnesta y prescrita
por León X I I I ............................................id.
A R T E TE R C E R A
Onda *• la ■. VlrfM.
g*t*.
A M aitines.................................................... IBS
Primer nocturno. P a n el Domingo, Lama y
Jnevea........................................................198
StfimJo nocturno. Para el M arteay Viernes. 309
Tanwr mootmno. Para el H K r e o ln y Sábado. 908
Himno de 8 . Ambrosio y 8. Agustín . . . 317
A Lando*.......................................................SIS
A P r im a ........................................................ 337
A T ercia........................................................M3
A Sexto......................................................... M6
A Nona..........................................................360
A T fa p e m .................................................... 304
A C o m p le t a s ............................................. 383
Vlipom a del Domingo..................................M8

M a m é Mmim M '* lu vK ftrat M tolo «I ID*.

C o n i l de los ApAatolee y Evangelistas. . 288


Id. Id. en el tiempo pasotial. . . . 387
de nn Santo M ártir......................... 388
id. id. en el tiempo paaoual. . . > 301
de varios Santos Mártires. . . . Id.
id. id. en el tiempo pasou l. • ■ ■ 3B3
de nn Santo Confeso* Obispo. . . 3M
id. id. no O b iar»............................. 386
de Santas V írgenes y d e V írgines y
Már*‘ « » ........................................396
■ J . M utas solamente Mártires, j de
Santas ni Virgínea ni Mártires. . 397
» de la DedloaolOn de la Iglesia. . . 188

Htaas* 1 V m taikx pan vario* Doalato* y I M h M al*.

D on ingo de A d vien to..................................800


Wp-
N atividad de N. S. Jesucristo..................... 801
San Esteban P ro to m írtlr.............................309
San Jnan Apóstol y E vangelista................ id.
Santos Inocentes.......................................... 303
Santo Tomás de Cantorberi, P. M. . . . id.
Domingo entre la Octava de Navidad. . . id.
San Silvestre Onnftwir y Pontífice. . . . id.
Circuncisión del S e ñ o r ............................... 304
Ootava de San E stela n ............................... id.
Ootava de San Jnan Apóstol...................... id.
Octava de loa Santos Inocentes.................. 906
EpLhnfa del Sellor....................................... id.
Loa onatro primeros Domingos de Caarea-
................................................................... ;'06
Domingo de Paaión y de Bamos..................id.
Fiesta ae Pasona.......................................... 306
P a n los Domineos de Pasona......................id.
Ascensión del S e llo r ....................................309
Fiesta de Pentecostés...................................310
Beoneneia para la novena del E spirito San­
to .............................................................. SU
Fiesta de la Santísima Trinidad. . . . . 313
Solemnidad y Ootava del Corpas Christi. . 318
Fiesta del Sagrado Corazón de Jettis. . . 316

tastos sa si curso M slo.

SNIBO. Segundo Donlnga dfjtpnÁM fo la Epi­


fanía.—Fiesta Ati Smo. Nombre
do Josiis..................... .... 317
• 18.—Cátedra de San Pedro en Roma. 31B
Fiesta de la Sagrada Fam ilia. . 819
• 21.—Santa Inés, Virgen y M á rtir.. . aun
a 33.—Desposorio de la B. virgen. . . id.
» 35.— Conversión de 8. Pablo Apóstol. 331
• 9.—San Francisco de Sales, Obispo
y Doctor de la Iglesia.................id .
088
PágB.

F b b b ib o 2.—Porlfloaolón d e la B. Virgen. 333


» 39.—Cátedra de San P ed io en Antio-
qn ia............................................. id.
U a B20 18.— San Gabriel Aro&ugel. . . . Id.
> 18.—Aparioióa de Ntra. Señora de la
Miseiioordte..............................828
> 19.— 8. José Esposo de María Virgen. 334
» 36.—Anunolaeión do María V irgen . . 326
Vimns* detptue del Domingo de Pariófi.
— Siete Dolores d e la B. Virgen. Id.
Tercer Domingo denude de P«ew s.—
Patrooinio de San José, Esposo
de M a r ta .....................................396
A m n . 36.—B. V. María del Bnen C onsejo.. id.
M a t o 3.—Invención de la Santa Crnz. . . id.
• 8.—Aparición de S u M iguel Axotfn- ^

• 16.—San Isidro, Labrador..................398


• 24.—Marta Amrllium Chrlstianorum. id.
> 30.—San Fernando, Bey de E spaña.. 330
J u n io l . —Nneatra Señora de las Gracias. . 331
• 21.— San Ln ft Gonzaga...................... id.
• 34.— N atividad de S. J n an B a n tU ta.. id.
» 20.—Santos Apóstoles Pedro j Pablo. 333
• 30.— Comweuioroolóu de San Pablo
apóstol.........................................333
J u l io 2.—V isitación de la B. V. Marta. . 331
• 6.—Ootaya de los Santos Apóstoles
Pedro y Pablo............................. id.
Prim er Domingo de Julio.—L a Preoio-
sítim a Sangre de N. S. Jesnoris-
to. . . .................................... id.
Segundo Domlngt de Julio.— Conme­
moración de todos los Somos
Pontífices.....................................386
• 1C.—Nuestra SeBora del Carmen. . . 337
» 19.—Santa Marfa Magdalena. . . . id.
• 86.—Santiago A p ósto l..................... 338
J ulio 31.—Sin Ignaoio de Lojola . . . . 339
A gosto 1.—San Pedro ad Vincula. . . . Id.
> 2.—Nuestra Senara de las Angele!. . 340
» 3.—Invención del Mártir S. Esteban, id.
» 4.—Santo Domingo de Caimán. . . id.
> 5.—Dedicación de Haría Sma. de las
N ie v e s ..................................... id.
> 6.—Transflgnranián d e N . 8. J. C . . 341
> 10.—8 . Lorenzo Mártir.....................id.
» 16.— A aunolón d e la D. V ir g e n .. . . 343
Domingo entro la Ootava de la Asun­
ción.—FieetadeS. Joaquín, padre
d e la B. V ir g e n .............................id .
Domingo deepufi do la Ootava.—Fiesta
d e l P a r í sim o C orazón de M a ri*, id.
> SI.—San Ramón Nonato................... 343
Sk i t o m b r e 7.— Patrocinio de la B. V. Ma­
r is ................................................ id.
• 8.—Natividad de la B. V. María. . id.
Domingo entra la Octava de la Nativi­
dad.— Fiesta del 8mo. Nombre
de María................................... 344
T ercer Dominga de Septiem hrt.— F ies ta
de la Sma. Virgen de loi Dolores, id.
> 14.—Exaltaoítin de la Santa Cruz. . 346
> 17.—Sagrados estigmas de San Fran­
cisco de A s í s . ......................... 846
» 94.—N tra . Sra. de loa Mercedes. . . id .
> 29.—Dedioación de S. Miguel Arcán­
gel............................................ 347
PHmer Domingo ie Octubre.— Fiesta
de N tia. Sra. delBosario. . . . id.
O c tu b rk i. — Los Santoe Angeles Custodios. 34S
Segundo Domingo ie Octubre.—L a Ma­
ternidad de María Santísima. . 349
Tercer Domingo de Octubro.— Fiesta de
la pureza de la Sma. V irgen .. . id.
- 16.—Santa Teresa Virgen.................3G0
O otu bb e 24.— San B »ftw l Aro Angel. . . . 361
intimo Domingo dt Octubre.— Fiesta
del 8mo. Redentor...................... 302
>'ovnoo>RE 1.—Fiesta de tndoa loa Santal. 368
» 9.— Dedloaoión de la Basilios del
Bmo. S alvodoi.............................366
Dedloaoión de todas las Iglesias. . . Id.
» 18.— Dedloaoión de las Basílicas de
los Santos Apóstoles Pedro v Pa­
blo............................................... Id.
» 21.— Presentación de la B V. Harta. Id.
D ic ix m b k e 8.—Iumaculada Cocoepoión de
la B. V. Harta............................. Id.
> 10.— Tratlaoión de la santa C aía de
Loreto..........................................06
» 18.— Expeo taoión del Parto de la B.
Virgen H arta...............................id.

WMi 4* IHtitsa.

i. M aitines.................................................... 367
Prim er uoctumo para el Lunes y Jueves. . 368
Segundo nocturno para el Hartes y Viernes. 366
Terotr nocturna para el Miércoles y Sábado. 378
A Laudes.......................................................ÜfQ
A Vísperas.................................................... 390

Om lw ii varia».
Sepultura de los adaltos.............................. 996
Exequias de los fieles difuntos....................396
Sepultura de loa nifioe................................. ÜM
Cosas qne te oantan en l i s misas de difun­
t o !.............................................................. 409
Los siete salmos penitenciales.................... 406
Letanías de los santos.................................. 419
Oración por todos los fieles vivos y di fa s ­
tos...............................................................41»
OiaolAn por el Sumo Pontlfloe..................... 420
En aooión de graoias....................................id.
Cosas qne se oantan en la bendición d e los
eampos...................................................... 431
Pasión de N. 8. Jeanoristo......................... 422
N o v en » « l e í NaoLiniiuito..........................................439
Modo prdotico de ayudar la Santa Misa. . 428
▲visos al ayudante de la Misa.................... 494
Cosas qne ae oantan en la* misaa solemnes
los domingos y dias festivos.....................435
T iis a g io Angél; [oo........................................ 437
Invooaoión al E sp irita Santo...................... id.
Invooaoión del d ivin o auxilio al empegar
las prinmpaln» aonionna........................... 438
Aoeión de gracias........................................ id.
Oiaoi4n qne debe rezarse antes de la leo-
tu r» y del estndio.................................... id.

Priadploa fb iü M itila de la RaUglán Catélloa.

I. Idea gonoral do la vordadora R eli­


gión.............................................. 438
II. U n * sola es la verdadera Bellglón. . 440
m. Las Iglesias de los herejes están pri­
vadas de los careo tersa de la d iv i­
nidad............................................... 448
IV . L a Iglesia de los herejes no es la
Ig le ila de Jesaorlato.......................445
V. D e la Cabeza de la Iglesia Católioa. . 447
V I. D e la in falibilidad pontificia. . . . 461
V il. Beneficios de la definioión de la inih-
libilidad pontifioia.......................4M
V I I I . U n » respuesta á loa Protestantes. . 486
IX . Loa Pro te» tantee admitan qne los Car
tólicos pertenecen á la verdadera
Igleeia............................................. 4B7
X. Tres consejos á la jnveatnd. . . . 460
U lm y OtattM*.

AH Dtfmlnnm oam tribnMrer olftmívi. . . 243


Ad te, Dómine, levávi ánlmam meam. . . 366
Ad te lovávi óoolofl mooe...........................247
Betfti immaoulítl in vía............................899
B e lti omnfM qul timent Dómlnnm. . . . 301
B eiti quorum temía*» annt iniqnittftea. . 406
Betftns cini lntólligit aupar egénam et páu-
perem..................................................... S7B
B&átaa t ít qal tlmet Dóminnm................ 369
Benedioito omnia ¿pera Dóniini, Dómino. . 298
Benedíotua Dóminua Den* IaraSl............... 339
Benedixlstl, Dómine, terram tniun. . . . 239
Cant í te Dómino oánfaoum novum: oanttfte
Dómino.................................................. 306
Cantata Dómino oifntlaiimnoTOm: lana «Ins. 297
Cantite Dómino ointiomn novnm, qnla ml-
rabllia....................................................209
CobII enirrant glórian Del........................ 300
Confitebor tibí, Dómiue, in totooorde meo:
in oonailio..............................................268
Conütebor tibi, Dómine, in totoeorde meo:
qnóniftm................................................. 279
Crodidi, propter quod locútas sum. . . . 376
De proínndie olamívt ad te, Dómine. . . 263
Deua, Dana mena, ad te de lnoe vigilo. . . 221
Deua, ln adiatóriom meom inMnde. . . . 416
Deua, in nómine tno aalvum me feo. . . . 338
Deua miaereátcr noatri, et benedfoat nobls. 233
Deua noater reífiginm e t v irtu * ................ 204
D ilézi qnóniam extfudiet Dóminos. . . . 390
D i x l t D om inus D óm in o m eo........................ 264
Dómine, olamtfri ad te, exándi me. . . . 281
Dómine, Dea* mena, in te aperávi. . . . 961
Dómine, Dómimoa noater........................... 198
Dómine, exíudi oiatiónem meam, iuribua
p
péroipe...................................................
Domine, extfndi otatiónem me&m, et clamor
meas..............................................
Dómino, ne in faróre tno.... Mieerére.
Dómine, ne in faróre too.... Qaóniam.
Dómine, non oat exftltáiam oor menm.
Dómine, probísti me, et cognoristl me.
Dómini est térra, et pleni tildo elns.
Dominas illum inítio mea, et taina mea.
Dóminos regit me, et nihil mihi deérit.
Dóminos ngnávit, dnaÓTflm inriritnsMt.
Dóminos regníbit, exóltot térra. . .
E go d iii: In dim laio ditSrnm meóram.
Eripe me, Dómine, ab hómine malo.
Ernotárit cor meam verbnm bonom.
Exaltfbo te. Deas mena R e í. . .
Explotan* expeotávi Dóminam. .
Fnndamónta «ina in móntibns sanntis.
In oonverMndo Diminuí oaptivitítem Sion.
In éxlta Ieraiíl de A slp to. . . ,
Jabiláte Deo onmis térra. . . .
Lffitítu» som in bis, que diota sont mihi.
I.aat¿ntnr cmli, et exúltet térra. . .
Ltfnda, ánima mea, Dóminnm. . . .
Lánda, Jernatfleni, Dóminwn. . . .
Laadáte Dóminam de calla..............
Laaddte Dóiuiuuui lu suictis eiua. .
Laadite Dóminam amnes gentes. . .
Laadtfte, púeii, Dóminam................
L c v tv i desloa meos in mnntM. . . .
Magníficat ánima mea Dóminnm. . .
Memónto, Dómiao, D avid ..................
Hiserére mei, Deas............................
Nisi DdminnB ffidificívertt domam. .
Nisi quia Dóminos erat in nobis. . .
Nano dimittie servam tnam, Dómine.
Quemádmodum desfderftt rprvim ad ftmtai.
Qui conffdnnt in Dómino, sioot mons Bien.
Sope «xpagnavámnt me a juventflto mea. aea
Te deoet hyinnns, Deas, I d Sion................. 884
Ventte exaltémas Dómino......................... 186
Verba mea ánribus p^roipe, Dómine. . . 308
Voae nea ad Uominnm olam ívi................. 382

Hliaat* y IfTiiniiB.
Ad réglaa Agni dapea................................ 308
Audi, benigno Cóuditor............................. 306
Ave, marls Stella....................................... 280
Caléatia Urba Itrúaalem........................... 398
Creátor alme sfdernm.... Onnmllne qui. . 8GB
Creátor alme aldernm.... Qni damonia. . 800
Cnidólís Horódos, Deum............................ 806
Cnatódea hóminam psálliinna Angeloa. . . 848
Deféuor alme Híspanle............................ 338
Deoór» lnx ffltemitítla, ánream................ 888
Dei mater Virgo........................................ S4S
nena tnótnm militum................................ 389
Dita ira, diea illa..................................... 408
Egrtfcie Doctor Piule, inorea fiialruv. . . 321
En cura vox redárguit............................. 43S
Exúltet orbie gáadiis................................. 31»
Festima róaonent cómpita vócibua. . . . 8%
Fortem v irlli péotore................................. 397
InMnaas hoatis glóri®............................... 79
late Conftaaor DlSmini, ooléntea................. 394
Jam aol rooédlt ígiieus............................... 3X2
Jean, oorána Vírginnni............................. 39S
Jeaa, dalóle memória................................. 317
Jean, ReriAmptor ómninm......................... 301
Lnoia Creátor óptime................................. 373
Meménto, reram Cóuditor......................... ase
Mirla modia repínte líber, férrea............... 889
O glorióse Vfrglntun................................. 329
O luz beáta otelitum................................. 319
O qaot nndia laeiymárnm......................... 344
Pange, lln gas, glo rió si............................... 919
Pater snpérni 1¿minia................................337
Plaetfre, Chrlate, sérvn li..............................364
PrsBolára castos Virginnm......................... 300
Qaem térra, pontos, sydera........................198
C lalnAm ^n» oartam i^ a n L t ii........................ 315
c osle cnm raima tonat, atqne densa. . . 330
( aioú m q ae Ohriatnm q u a erltis.....................341
< aodotimqae in orbe nsxlbns revinxeria. . 818
Regís sapeml núntia................................. SCO
Bez glorióse Mírtyrmn............................. 293
Bex glorióse Prasalnm................. . 338
Saíne dnm Chriati pópulo* ornlntia. . . 899
Balutis hom ilía Bator................................ 309
Salvóte, flores Mírtvrum........................... 308
Sanctórum m4rlti* lnolyta gándis. . . . 393
Stabat Hater doloróaa................................149
Te Deom laudtfmns.................................... 317
Te gestiéntem gáudiis................................347
Te, Joseph, oólebrent domina CoBlitnm. . 834
Te splendor et vlrtua Patria..................... 337
Tibí, Chriate splendor Patria..................... 301
Tristes erant Apóstoli................................388
U t qnéant laxis reson&re flbrla................. ..333'
Yeni, Creátor bpíritas............................... 310
Venl, Sánete Spliitos............................ „ 311
V e iflla Regia pródennt............................. 307
Aatifosas.
Alma Bedemptóris Hater...........................230
Ave Regina offllórmn................................. 386
Begioa oobIí, lettfre, allalnia..................... 00
Salve, R egin a ............................................ 236
Sancta María, sncotirre miseria................. 343
Ofatlon •■grados.
A L N l S O DIOS
PAgl.

D el Cielo tu d e io lt n d » ............................... 483


Duerme, duerme, oh Salvador....................464
En hórrido rigor........................................... 484
Gloria á Dios en las altaras....................... 468
A L S A N T ÍS IM O N O M B R E D * J Z S Ú S

E t) nifios, oantomoe...................................... 466

PASIÓN DE t rm o . SR. JMUOniSTO

Desde esa Cruz......................................... 46B


Desolado m i SeAor....................................... 468
(Oh Jesús mi Salvador!............................. 467

ANTES DK LA SANTA COMUNIÓN

He aqnl el duloe instante.......................... 479


Ven, |oh Jesús am ado!............................. 471

DURANTB LA BANTA COMUNIÓN

Dilátese del alma el Júbilo........................ 478

D B P l 'l S D I L A S A N T A C O M U N IÓ N

T a lo poseo al Dios qne quieto.....................474

AL BAQRADO CORAZÓN DK JESÚS

(Jod fleoha ardiente................................... 478


Corazón Santo—tú reinarás.........................476
Dolofslma esperanza................................. 474
k LA VIR O BH S AN TÍSIM A

Págfc

Adió* Reina del Cielo...............................811


|Ahl Tú me amas, Madre amada................ 187
Aprended, oh rloe y fuentaa.......................185
A tai pié», María dileota...........................193
Con dulces aoentoe..................................183
Crinando el mar altado.............................196
Del Olimpo tu nombre bajando................ 199
Hlmnoa oantad de júbilo...........................197
Junto i la Cruz estaba............................. 109
Load i María—la Reina del Cielo. . . . 186
Llamando í María.................................... 600
L a patria infortunada............................. 177
Madre de Dios que siempre....................... 503
María ouyo nombre—como conjuro santo. . 499
|Maria, que ilulci* nombrel.........................498
¡María, quiero am artel............................. 184
No oesará mi lengua................................. 180
|Oh de Sion—Rema D iv in a l.................... 189
¡Ob Maris, nuestra eapannza'. . . , 007
¡Oh María, Rosa Divina............................ (01
¡Oh mi fínica esperanza.............................194
lOh Virgen Sacrosanta—la mita pnm. . . M2
Pesadores dcaeoaos—de tornar i recta vía. 196
Reos do mil erroroe....................................493
Salve de los ciclos..................................... 183
Balv», o*l ve, cantaban, María................... SOI
Sata», salve, piadosa María.......................606
9oi» pura, sois pía..................................... 191
Somos hijos d» María............................... 190
Tn corazón María—Loa Angeles se miran. . 505
Vocoa mil bendita seaa.............................608
Venid y vamos todos.................................179
Vivu amante de nqnella Señora.................486
X SAN JOSÉ
Pág».

A San Jos6 purísimo,—Esposo do Ilu ta . . 511


Salve, José glorioso,—Esposo de María. . 613

A H AN i n f l OON7.AOA

Salud, L u li aagélieo....................................619

A L ¿ N I I K L C U S T O D IO

Angel Santo, gnarda pío............................ 616


Nanea en vano á ti recorre..........................614

X L A S Á N IM A S

D«1 profuudu Purgatorio............................. 010


Bomped, romped mié oadenas....................617

C U N T IO O S 1)1 TBK1TBN01A
|AyI de la horrible trompa, (ju icio universal) . 622
Mi dolos Señor,—mi Padre amoroso.. . . 630
[Paraíso, Paraíso!—de la dicha....................636
Pecados, no mis; (propiHto).....................523
Perdin, oaio Jesús,—piedad |Dlosmlol . . 621
Sé que te de morir—No té en oual hora. . 634
Vuélvete, |oh hijo! vnelve........................ 610
Un desorden i u f l u i U ) . ............................... 036

PIN D E L ÍN D IC E