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Carne de perra

Fátima Sime. Santiago:


LOM, 2009

Patricia Espinosa1
Género, repre- un año por el jefe de
sión y memoria un grupo de opera-
aparecen como lí- ciones especiales
neas centrales en de la dictadura:
Carne de perra, la José Emilo Krank,
primera novela de alias “El Príncipe”.
Fátima Sime, la Krank entabla una
cual hace visible la relación especial
intimidad de una con la detenida.
mujer vejada, sus María Rosa se con-
tortuosas estrate- vierte en su “muñe-
gias para sobrelle- ca” que, al mismo
var el sufrimiento y tiempo que golpea
los reflujos continuos de una e insulta sin miramientos, so-
memoria cargada de horror. mete a rituales sexuales en los
Estamos ante un libro que que llega incluso a introducir
expone el ejercicio de la vio- comida por su vagina para
lencia psicológica y sexual luego consumirla. Jamás hay
como una de las técnicas cen- penetración vaginal, pero re-
trales de la tortura ejercida sulta notable cómo la novela
sobre mujeres en todo régi- redunda en las múltiples for-
men represivo. Una violencia mas de “penetrar” a una mu-
que, en este caso, genera en jer con el propósito de des-
la prisionera formas de resis- truirla. Las escenas donde la
tencia que van más allá de la protagonista es violentada,
lógica del dominador. que cubren gran parte del
Mediante una prosa rápida volumen, son brutales.
y comprimida, donde predo- La relación entre ambos se
mina el monólogo seco y di- sostiene en la amenaza de ma-
recto, emerge María Rosa, en- tar a la detenida y a su fami-
fermera secuestrada durante lia. Krank genera respecto de

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María Rosa un doble vínculo: so; no solo por narrar una
le arrienda un departamento, experiencia límite desde la
le compra ropa, le obsequia perspectiva de una mujer
flores. Actos que podrían común, haciendo uso de una
leerse como una suerte de verosimilitud extrema, casi
enamoramiento; sin embar- al borde del testimonio, sino
go su sadismo sigue incólu- por reinstalar el tema de la
me. La estrategia del militar tortura y sus implicancias en
es usarla como agente en un la cotidianidad de víctimas
acto terrorista. María Rosa anónimas eternamente daña-
realiza la tarea encomenda- das. Sin reparación posible,
da y entonces Krank cierra porque el daño experimen-
el capítulo: la envía a Suecia tando se vuelve más terri-
señalándole que nada de lo ble que la muerte, la novela
sucedido existió. A partir de propone una salida radical,
entonces, María Rosa será compleja y difícil. Una sali-
una exiliada más, una vícti- da desesperada que obliga
ma más de la tortura y pasa- a pensar en el sentido de lo
rán 20 años hasta que vuelva que llamamos justicia.
al país y se reencuentre con
su torturador.
Como si fuera el primer
día de su detención, como si
viviera nuevamente la tortu-
ra, la mujer recuerda y expe-
rimenta un profundo proceso
de deterioro físico y mental.
El pasado jamás desaparece,
las imágenes y sensaciones
de terror forman parte de su
vida cotidiana. María Rosa
vive su presente atrapada en
el miedo y la denigración. Su
única posibilidad de recons-
truirse pasará por la posible Nota
venganza como última opor-
tunidad de recuperar parte 1 Académica y Crítica Literaria, Insti-
de su dignidad. tuto de Estética, Pontifici Universidad
Católica de Chile.
Carne de perra es un de-
but literario muy auspicio-

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