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Energia eólica en Francia

La utilización de la energía eólica se remonta al año 4500 a.d.c. cuando empezó a ser
aprovechada por los antiguos egipcios en la navegación a vela por el Nilo.
Los molinos movidos por el viento tienen un origen remoto. En el siglo VII ya se
utilizaban para el riego y la molienda en el centro de Asia. Estos primeros molinos eran
de eje vertical, con una rueda horizontal sujetando las aspas.
En Europa los primeros molinos aparecieron en el siglo XII en Francia e Inglaterra y
desde allí se distribuyeron por todo el continente. Eran estructuras de madera –torres
de molino- que se hacían girar a mano alrededor de un poste central para orientar sus
aspas al viento.
El molino de torre se desarrolló en Francia en el siglo XIV. Consistía en una torre de
piedra coronada por una estructura rotativa de madera que soportaba el eje del molino
y la maquinaria superior. De la parte superior del molino sobresalía un eje horizontal del
que a su vez partían de cuatro a ocho aspas, de longitudes de 3 a 9 metros. Sus fines
eran muy variados: molienda de todo tipo de material, principalmente cereales,
preparación de pasta de papel, prensado de aceitunos, movimiento de bombas de agua,
etc.

La energía eólica, en la actualidad, sirve para transformar el viento en


electricidad. Esto es gracias a los aerogeneradores, grandes molinos de
entre 40 y 50 metros de altitud y con hélices de hasta 23 metros de
diámetro.
La fuerza del viento hace que se mueva la hélice del aerogenerador que,
gracias al rotor de un generador, convierte esta fuerza en energía
eléctrica. En su parte posterior, una veleta lo orienta para saber de donde
viene el viento. Estas grandes maquinas se agrupan en los llamados
parques eólicos.
Francia es el décimo país que produce más energía eólica en el mundo y
el noveno de Europa en 2.005. En 2.006 alcanzo los 1.567 MW y en el
2.010 esperan llegar a producir 10.000 MW.
Las 3 regiones más productivas son Centre (244 MW), Languedoc-
Rousillon (215 MW) y Bretagne (169 MW).
VENTAJAS

 Cuando comenzaron a instalar parques eólicos, los sitios


escogidos coincidieron con las rutas de las aves migratorias. La
mortandad de las aves parece ser muy baja (aunque según
algunos expertos independientes sea muy alta). Algunas
soluciones a esto han pasado por pintar las aspas con colores
llamativos, hacer un seguimiento por radar de las aves y parar las
turbinas cuando pasen, o hacer estudios de impacto de las zonas
donde se va a implantar el parque eólico.
 El hecho de vivir cerca de un parque eólico puede ser muy
desagradable para los humanos y animales, debido a:
 El ruido ocasionado por el movimiento de los rotores.
 Efecto discoteca, aparece cuando el sol esta detrás de los molinos
y las sombras de las aspas se proyectan con regularidad sobre los
jardines y las ventanas, lo que puede ser muy estresante.
 La presencia de los operadores en los parques eólicos, en lugares
antes poco habitados, afecta la fauna.

INCONVENIENTES

 A pesar de sus desventajas, es una de las fuentes energéticas más


baratas que puede competir con las energías tradicionales, aunque
la construcción de los molinos de viento es todavía muy cara
 Es una energía limpia que no contamina la atmósfera, es
inagotable y su uso frena el agotamiento de los combustibles
fósiles.
 La tecnología necesaria para explotar esta energía está totalmente
puesta a punto.
 En la actualidad se puede cubrir un 30% de la demanda energética
de España con los parques eólicos.

Leyes

La Ley francesa de Transición Energética para el crecimiento verde (LTE) 2 se caracteriza por su gran
ambición pero también por su originalidad. Ambiciosa porque quiere ir más allá de los compromisos
adquiridos por este país a nivel internacional y original porque entiende que la transición debe
englobar transversalmente a un conjunto de sectores económicos y fuentes de energía, no
enfrentándolos unos con otros sino fomentando en cada uno de ellos todas las potencialidades que
permiten generar un nuevo modelo de crecimiento.

La adopción de la Ley ha sido el resultado de varios años de trabajo común 3 entre el Gobierno, las
empresas y la sociedad civil francesa. Su hoja de ruta, publicada a finales de octubre de 2016 y
analizada en la tercera parte de este trabajo, ordena, para el período 2016-2023, las principales
acciones de cara a la consecución de los objetivos establecidos por la ley.
La primera introducción del autoconsumo en la regulación francesa fue en 2015,
con la ‘Ley para la Transición Energética y el Crecimiento Verde’, el proyecto
estrella del Ministerio de Medio Ambiente, Energía y Mar francés que definió el
marco explicito para su desarrollo. El artículo 2 de dicha ley afirma que las
políticas públicas “apoyan el autoconsumo de energía eléctrica” y el artículo 119
invita al Gobierno a definir a través de una ordenanza un régimen jurídico para
autogenerar y autoconsumir energía, en el que se presente el sistema de
autoconsumo y las condiciones que deben tener estas instalaciones.

Esta ordenanza, que se publicó al año siguiente, en 2016, ha sido ratificada el


pasado 25 de febrero de 2017 por el Parlamento francés, que publicó en el Boletín
Oficial una ley para el fomento del autoconsumo de electricidad producida a partir
de fuentes de energía renovables.

De acuerdo con los cálculos del Ministerio, 5.000 franceses autogeneran su


propia energía, un número considerado bastante bajo, por lo que el Gobierno
quiere dar aún más impulso. El proyecto de ley define explícitamente:

 La definición de qué es el autoconsumo, incluyendo en esta el


reconocimiento del autoconsumo colectivo. Se define “autoconsumo” como
el hecho de que un generador, llamado autogenerador, consuma la
totalidad o parte de la electricidad que produzca con una instalación. Esta
definición no precisa que la producción y el consumo deban realizarse en el
mismo sitio. Además, el autoconsumo se permite cuando haya varios
generadores vendiendo a un consumidor, o cuando exista un productor
vendiendo a varios consumidores y pueden formar una asociación,
cooperativa o sindicato de copropietarios de un barrio, edificio, etc. ya que
la ley no indica qué forma debe tomar.
 Los operadores de red están obligados a facilitar el autoconsumo.
Deben implementar las disposiciones técnicas y contractuales necesarias,
en particular en lo que respecta a la medición de electricidad, para permitir
el autoconsumo en condiciones transparentes y no discriminatorias.
 Las instalaciones pequeñas no están obligadas a tener un contrato de
venta del excedente de electricidad con un tercero, aunque sí pueden
hacerlo.
 El establecimiento por parte de la Comisión de Regulación de Energía
de peajes de acceso a las redes adecuados para el autoconsumo, que
reflejen la reducción de los costes de la red que puede conllevar el
autoconsumo y así promover su desarrollo. Las instalaciones de menos de
100 kW tendrán unos peajes de acceso a las redes reducidos.
 La simplificación de los procedimientos para las pequeñas instalaciones.

La ley también introduce medidas de exención de impuestos al autoconsumo


(contribución al servicio público de electricidad y los impuestos locales sobre el
consumo de electricidad).
Asimismo, la ley ratifica la ordenanza del 3 de agosto de 2016 sobre la producción
de electricidad a partir de fuentes de energía renovables, para que puedan
acelerar su desarrollo mediante una mejor integración en los mercados y el
sistema eléctrico:

 Elimina la prioridad de despacho para las instalaciones de generación


de energía a partir de carbón, contradictoria con la prioridad que debe
darse a la producción a partir de fuentes de energía renovables.
 Introduce la prioridad de despacho para las instalaciones de
producción de electricidad a partir de energías renovables en las zonas
no interconectadas.

Además, el proyecto de ley contiene varias medidas que satisfacen las


necesidades identificadas en el marco de la aplicación de la Ley para la Transición
Energética, como son:

 La prohibición de la doble recuperación de las garantías financieras de


origen de la electricidad renovable con el beneficio de un mecanismo de
apoyo para evitar la doble remuneración indebida, manteniendo al mismo
tiempo la trazabilidad de la electricidad producida en un soporte público a
través de la subasta de las correspondientes garantías de origen por el
Estado.
 Menores costes de conexión a la red para las energías renovables, para
evitar que el coste de conexión no sea una barrera para los proyectos de
energía renovable, en particular en las zonas aisladas de la red.
 Clarificar la gestión de las modalidades de compensación en caso de
retraso para la conexión de los parques eólicos marinos para proporcionar
visibilidad y acelerar los proyectos.

Todos estos elementos demuestran que el marco normativo de autoconsumo


aprobado en Francia representa para España un buen ejemplo a seguir, si
queremos fomentar la generación distribuida e impulsar la transición energética
necesaria para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y contribuir a la
lucha contra el cambio climático.

http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/!ut/p/a0/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOKN
g318fEKcHX1NTZz9QgKNXI0NDSBAvyDbUREAbg0Kqw!!/?WCM_PORTLET=PC_Z7_3SLLLTCAM54CN
TQ27F30000000000000_WCM&WCM_GLOBAL_CONTEXT=/wps/wcm/connect/elcano/elcano_es/
zonas_es/ari18-2017-collin-ley-transicion-energetica-francia-crecimiento-verde

https://blogs.20minutos.es/la-energia-como-derecho/2017/03/01/la-regulacion-francesa-
ejemplar-para-el-fomento-del-autoconsumo-y-de-la-transicion-energetica/

http://exterior.pntic.mec.es/pvec0002/e_eolica.htm#Francia

http://fee.asso.fr/

http://www.eoi.es/blogs/redinnovacionEOI/2016/09/10/la-energia-eolica/
http://revistapetroquimica.com/en-australia-la-energia-eolica-es-mas-barata-que-la-de-origen-
fosil/

Australia

Se trata del primer país del mundo donde se da esa correlación de


precios

Si se tienen en cuenta las cargas fiscales y subvenciones que se aplican en


el país oceánico, producir 1 megawatt por hora sobre la base de carbón y
gas natural tiene un costo de u$s 143 y u$s 116, respectivamente,
mientras que a través de la vía eólica esa cifra es de apenas u$s 80.

Con la aplicación de una serie de premios y castigos de índole


tributaria, Australia se convirtió en el primer país del mundo donde la
generación de energía eléctrica resulta marcadamente más económica
a través de fuentes eólicas que mediante recursos fósiles. Y todo indica
que, en el mediano plazo, la generación solar fotovoltaicatambién
resultará más conveniente que la carbonífera y térmica.
En la actualidad, en función de los impuestos vigentes a la emisión de
dióxido de carbono y las subvenciones vinculadas con el empleo de
energías renovables en el archipiélago, producir 1 megawatt por hora
(Mwh) a partir del carbón tiene un costo de u$s 143, al tiempo que hacerlo
con gas natural cuesta u$s 116. Mediante el aprovechamiento de los
vientos, en cambio, esa cifra se sitúa en apenas u$s 80. Así lo indica un
estudio elaborado por BNEF en Sydney.
De acuerdo con el trabajo, desde hace dos años la generación eólica
australiana ha disminuido sus costos en alrededor de un 10%, mientras que
la solar fotovoltaica lo ha hecho en casi un 30%. En paralelo, el valor de los
combustibles fósiles no ha dejado de aumentar. “Ya es hora de cambiar la
falsa percepción de que los hidrocarburos son baratos y las energías
renovables son caras. Australia está dando un ejemplo a escala global”,
subrayó Michael Liebreich, presidente ejecutivo de BNEF.
El informe plantea, además, que –por cuestiones de imagen corporativa–
los cuatro mayores bancos de Australia no quieren financiar nuevas plantas
de carbón. “Por otro lado, las nuevas centrales de generación con gas
natural son cada vez más caras, ya que el aumento del uso de gas natural
licuado viene impulsando aumentos en los precios locales”, apuntó
Liebreich.
Hace 10 años, la matriz energética australiana dependía en un 90% de los
combustibles fósiles (sobre todo del carbón), en un 8% de la
hidroelectricidad, y en menos de un 2% de las fuentes alternativas. Según
la Oficina Australiana de Estadísticas, hoy la preponderancia fósil ha bajado
hasta un 80%, el aporte hidroeléctrico roza el 10% y la expansión de las
energías renovables explica el 10% restante.
Comparación polémica

Entre las declaraciones de la presidenta Cristina Fernández que más


revuelo causaron recientemente figura su comparación entre algunos
índices económicos argentinos y los de países como Australia y Canadá.
Según la mandataria, el resultado fiscal primario sobre el Producto Bruto
Interno (PBI) del país entre 2003 y 2012 fue de un 2,3%, mientras que en
las dos naciones citadas resultó negativo en un 0,7% y en un 0,6%,
respectivamente. “El saldo comercial de la Argentina en 2012 fue de u$s
12.419 millones, en tanto que el de Australia llegó a los u$s 5.778 y
Canadá padeció un déficit de u$s 8.988 millones”, añadió.
En materia de reservas, señaló que el país cuenta con u$s 37.076 millones.
“Estamos más que bien. ¿Por qué nadie pone en discusión la solvencia
fiscal de naciones como Australia o Canadá?”, cuestionó.
Independientemente de la polémica suscitada, lo cierto es que el mercado
local aún se encuentra muy lejos de seguir el ejemplo australiano en cuanto
a los costos energéticos. De acuerdo con el programa de fomento a las
fuentes renovables “Genren”, motorizado por la estatal Enarsa, el precio
promedio de la energía eólica adjudicada es de u$s 127 por Mwh. El de la
generación solar fotovoltaica, por su parte, asciende a los u$s 570 por
Mwh.
En suma, la brecha con respecto a los costos de la producción eléctrica por
vías fósiles continúa siendo insalvable. Según diversos analistas, si se
anularan las distorsiones de los subsidios a las energías térmicas en la
matriz energética argentina, su valor rondaría los u$s 80 por Mwh.

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