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OBRAS COMPLETAS DE

JUAN RUIZ DE ALARCON


II
TEATRO
El Dueño de las estrellas. La Amistad castigada. La
Manganilla de Melilla. Ganar amigos. La Verdad sos-
pechosa. El Anticristo. El Tejedor de Segovia. Los
Pechos privilegiados. La Prueba de las promesas. La
Crueldad por el honor. El Examen de Maridos.

Edición y notas de
AGUSTÍNMILLARES CARLO

FONDO
o
DE CULTURA ECONOMICA
MÉXICO- BUENOSAIRES
1
362 JUAN RUIZ DE ALARCóN
LA VERDAD SOSPECHOSA
que niega a los mismos ojos
crédito la admiración.
Pues, ¿cuál arte puede dar
a un reino fruto mayor NOTICIA
que el valor, pues por los cuatro
miro ya en mi sujeción 2840
Esta pieza, una de las mejores de Ruiz de Alarcón, parece haber sido
las cuatro partes del mundo? escrita hacia 1619-1620, y desde luego con anterioridad al 31 de mar-
Luego bien pruebo que os doy zo de 1621, fecha de la muerte del rey Felipe III, apellidado el Santo,
la libertad por derecho, a quien como vivo se alude en la comedia.1
y por justicia el perdón. De la trama de ésta dará idea el resumen siguiente del conde de
MARQUÉS:¡Dilate el cielo tu imperio! Schack:2
DoN FERNANDO:¡Des a la envidia temor! "Un joy_~ d~.~H~J:ldas poco Co!Jlu.nes,aunque deslustradas por su
DoN PEDRO:¡Celebre el tiempo tu nombre! propensióñ a la mentira, ve, recién llegado a Madrid, dos bellas da-
mas, enamorándose de una. Habla con ella, y pretexta, ya por seguir
DoN Drsco: ¡Y la fama tu opinión! su natural propensión, ya por realzar su mérito a sus ojos, que es un
REY: Dad, pues, la mano de esposo, americano residente ei!_Mi!ª~id hace un año, y que desde esta fecha
don Diego a doña Ana; y vos 2850 estieñañloraao-ae eIIa, sin haber encontrado ocasión de declarárselo.
escoged esposo, Flora; Poco después eJ:!cu.e11.tra
a u11a!ll:iJ:;o,enal!lgradg _ta111biénge.J<,1..mis-
que la perdida opinión ma dama, y celoso de ella por haber o!slQ ..CJ._u~
gt.rg_a)'.ll;,tI1te
le ha dado
es justicia restauraros. una fiesta a orillas del Manzanares la noche anterior; el embustero,
DoÑA FLOR: El Marqués la causa dio que ignora la pasión de su amigo, le dice, para darse importancía,-·que
a que en mi fama tocase él ha sido el autor .de aquella. fiesta. Habla luego con su padre,
que le propone un enlace con una dama de belleza y amabilidad tan
el vulgo murmurador; extraordinarias, que ninguna otra puede comparársele. Ésta es la
que a quien con poder pretende, misma de quien está apasionado el mancebo; pero no conociendo
le juzga en la posesión; su verdadero nombre y para oponerse al casamiento propuesto por su
y así él es solo quien puede padre, finge que se ha casado ya en Salamanca, y lo obliga, por tan-
y debe ilustrar mi honor. 2860 to, a anular "el trato ya hecho. De estas tres complicaciones, y de
MARQUÉS:Por pagar así a don Diego, otras que nacen de su argumento, combinadas con el mayor ingenio,
vuestro hermano, que ofreció teje Alarcón su fábula, desenlazándose de suerte que el e~.b.ustero
su vida por darme vida, pelea con su amigo, se convierte en objeto de las burlas de todos,
sin eso os la diera, Flor. pierde la mano de su amada y se casa con otra que no es de su
ENCINAS:¿Y a mí me alcanza la ley agrado".
La crítica por lo común ha visto en esta y otras producciones de
de lo del arte y valor? Ruiz de Alarcón una intención moralizadora. "Lo primero que obser-
REY: Por ser único en lealtad varemos a nuestros lectores es que su autor se propone manifiesta-
perdón merece tu error. mente en ella un fin moral, lo cual pocas veces se verifica en nuestras
ENCINAS:Y pues sólo por serviros
se ha desvelado el autor, 2870 1 Aunque la edición que salió al público con el nombre de Lope de Vega lleva
la fecha de 1630, la aprobación y licencia del racionero Andrés Omella están dadas
siendo nobles, por justicia en Zaragoza el 11 de noviembre del año anterior. La Verdad sospechosa debieron de
os puede pedir perdón. estrenarla María de Avendaño y Roque de Figueroa, ya que en marzo de 1624 fi-
guraba en el repertorio de estos representantes "como obra de general y reiterado
aplauso". Sáínz de Robles, El teatro español. Historia y antología (Bibliografía A,
núm. 20).
2 Historia de la literatura y del arte dramático en España, IV, pp. 27-28.
363
LA VERDAD SOSPECHOSA 365
364 JUAN RUIZ DE ALARCóN
invectiva contra los mentirosos", sino "una comedia de regocijo que
comedias, cuyo principal objeto es divertir; y si encierran lecciones muestra cierto gusto juvenil por la vida ... Las mentiras de don Gar-
morales, es como de paso y mezcladas unas con otras. Aquí es al cía son un triunfo de la imaginación sobre la realidad, y constituyen
revés: toda la.Jábu.la_ se encamina a demostrar que el embustero se una verdadera rebelión poética. Esta figura juvenil desconcierta, pero
cubre de oprobio a los ojos del mundo, y cae a veces en los mismos agrada secretamente a todos los que se sienten vencidos por la ver-
lazos que arma a los demás hombres. Además, como el vicio que dad . . . Don Beltrán, asegurándose primero de que no lo ve su
ridiculiza es uno de los más propios de la comedia, resulta una pieza hijo, paga con una sonrisa complaciente el entusiasmo de las damas.
de carácter, que puede competir con cualquiera de las mejores que Porque don Beltrán no es tan severo como parece, ni Alarcón tam-
se han escrito dentro y fuera de España." 3 "Esta P.ieza es eminente- poco. Don García es al fin castigado, no por haber mentido, sino
mente i:ugral, y su acción la misma que la de la f.ábula del zagal que simplemente porque confundió a Jacinta con Lucrecia. La comedia
engañaba a los pastores gritando que venía .el lobo. Nc¿,j~ c:;g~yóal no tiene ningún propósito didáctico, y debemos agradecerle a Alarcón
rrie~tirosocl1anc1odijo la verdad, y se halló cqgido en su mismo lazo. que no haya redondeado en ella todas las aristas en las que siempre
La máxima que Esopo encerró en un pequeño apólogo, la amplificó tropiezan los que quieren demostrar que La Verdad sospechosa es la
Alarcón en una comedia en tres jornadas. El eipp::f§t~!9. ~s.c;as!iga- obra de un moralista".
do, no sólo porque pierde su .c;rédito,sino tan;ibié11.l:i :mujer que ama- La argumentación es ingeniosa, y lleva a sus últimas consecuen-
ba, y la pierde de resultas de sus..mentiras. Es imposible ejercer mejor cias una observación de Henríquez Ureña, según la cual, diríase que
la justicia dramática".4 "Toda la desarmonía de su físico fue com- Alarcón por momentos se pone de .Earte -ªe_ don García. Por lo
postura y orden en su carácter moral que refleja su producción, espe- <lemas, no nos parece imposible conciliar el modo tradicional de con-
cialmente las comedias de carácter; por ellas vemos que debió de ser siderar la comedia en cuestión y ese punto de vista nuevo, tan bri-
un hombre rebelde a la calumnia y a la murmuración, porque escribió llantemente defendido por Castro Leal. Sin atrevemos a negar la
Las Paredes oyen, contra la maledicencia; agradecido y leal, porque persistente preocupación ética de nuestro dramaturgo, habrá que re-
contra la ingratitud redactó La Prueba de las promesas; firme en sus conocer, en definitiva, con el ilustre crítico dominicano, que "afortu-
sentimientos y empresas, porque en Mudarse por meiorarse, clamó nadamente su doctrina no se presenta como adición estorbosa: va
contra la inconstancia amorosa; y hombre veraz a fuer de honrado, siempre entretejida en la estructura de la obra, y el problema moral
como lo muestra su obra más importante, que fue La Verdad sospe- es mu chas veces la sustancia del conflicto dramático". 8
chosa, ingenioso dardo contra el innoble vicio de mentir." 5 Es bien sabido que Pedro Comeille se sirvió de La Verdad sos-
Ángel Valbuena, por su parte, 6 considera que La Verdad sospe- pechosa como modelo de su comedia Le Menteur. Con referencia a
chosa "pertenece al grupo de índole moral, género creado por el autor, la obra española exprésase del modo siguiente el propio dramaturgo:
con modalidad característica. Aunque Lope había compuesto obras "Cette piece est en partie imitée de l'espagnol. Le sujet m'en semble
como Las Flores de don Juan o pobre y rico trocados, en que se cas- si spirituel et si bien tourné que j'ai <lit souvent que je voudrais avoir
tiga al pródigo y se apremia al virtuoso, y Mira de Amescua nos deja donné les deux plus belles que j'aie faites, et qu'il füt de man inven-
la moraleja contra el vicio del juego en La Casa del tahur, se trata de tion. On l'a attribué au fameux Lope de Vega; mais il m'est tombé
planos distintos al de la fina observación psicológica, al de la fusión depuis peu entre les mains un volume de don Juan Ruiz de Alarcón,
del orden ético y el estético que representa, con algunas otras obras ou il prétend que cette comédie est a lui et se plaint des imprimeurs
alarconianas, La Verdad sospechosa".7 qui l'on fait courir sous le nom d'un autre. Si c'est son bien, je
Castro Leal, en cambio, al enjuiciar la comedia de que tratamos, n'empéche pas qu'il ne s'en ressaisisse. De quelque main que parte
adopta una posición distinta. La Verdad sospechosa no sería "una cette comédie, il est constant qu'elle est tres ingenieuse; et je n'ai
3 B. García Suelto, en Obras, edic. Hartzenbusch (Bibliografía A, núm. 5), p.
rien vu dans cette langue qui m'ait satisfait davantage. J'ai taché de
526. la réduire a notre usage et dans nos regles; mais il rn'a fallu forcer
A. Lista, ibid., p. 527.
4 man aversion pour les aparte, dont je n'auraís pu la purger sans lui
A. del Saz, prólogo a su edic. de La Verdad sospechosa (Bibliografía de esta
5 faire perdre une bonne partie de ses beautés. Je les ai faits les plus
comedia, núm. 29), p. VI. courts que j'ai pu, et je me les suis permis rarement sans laisser deux
6 Prólogo a su edic. (lbid., núm. 40).
7 "Son muy contadas las comedias de nuestro antiguo repertorio en que se cas-
acteurs ensemble qui s'entretiennent tout bas, cependant que d'autres
tiga un vicio: todas ellas se reducen por lo general a un ingenioso enredo en que disent ce que ceux-lá ne doivent pas écouter. Cette duplícíté d'action
el poeta se propone lucir su talento de interesar con lances inesperados y de hala-
gar el oído con hermosos versos. Alarcón, por el contrario, nunca pierde de vista el 8 Prólogo al núm. 37 de la Bibliografía de La Verdad sospechosa.
fin moral". Ochoa, Tesoro (Bibliografía A, núm. 4, p. 432).
LA VERDAD SOSPECHOSA 367
366 JUAN RUIZ DE ALARCóN
es dramático, y don García ve contrariados sus anhelos al tener que
particuliere ne rompt point l'unité de la principale, mais elle gene recibir a Lucrecia por esposa; mientras que en Le Menteur el final
un peu l'attention de l'auditeur, qui ne sait a laquelle s'attacher, et es perfectamente cómico, y Dorante se casa, al fin y a la postre, con
qui se trouve obligé de séparer aux deux ce qu'il est accoutumé de la dama que prefería".13
donner a une. L'unité de lieu s'y trouve en ce que tout s'y passe En el siglo xvm, Goldoni, dramaturgo italiano, se inspiró en La
dans París; mais le premier acte est dans les Tuileries, et le reste a Verdad sospechosa para su comedia II Bugiardo (Mantua, 1759), que
la Place Royale. Celle de jour n'y est pas íorcée, pourvu qu'on lui dista mucho de figurar entre lo mejor salido de su pluma.14 Un actor
laisse les vingt et quatre heures entieres, Quant a celle d'action, je español, Luis José Antonio Moncín, hizo en la titulada El Embustero
ne sais s'il n'y a point quelque chose a dire, en ce que Dorante aime engañado una pobre imitación de la obra de Corneille, con presen-
Clarice dans toute la piece et épouse Lucrece a la fin, qui par la ne cia del arreglo de Ooldoni.!"
répond pas a la protase. L'auteur espagnol lui donne ainsi le chan- Por lo que hace a los méritos y defectos de la obra alarconiana,
ge pour punition de ses menteries, et e réduit a épouser par la force merecen reproducirse las siguientes palabras de Barry:16 "11 est im-
cette Lucrece qu'il n'aime point. Comme il se méprend toujours au possible d'imaginer un type plus complet et plus éternellement vrai
nom, et croit que Clarice porte celui-lá, il lui présente la main quand que D. García. La facilité avec laquelle il invente des cantes invrai-
on lui accorde l'autre, et dit hautement, quand on l'avertit de son semblables, son adresse a multiplier les détails les plus propres a les
erreur, que, s'il s'est trompé au nom, il ne se trompe pas a la personne. faire admettre comme vrais, les ressources qu'il trouve dans son esprit
Sur quoi, le pere de Lucrece le menace de le tuer s'il n'épouse sa quand il est en danger d'étre démasqué font de lui la synthese vivante
fille apres l'avoir demandée et obtenue; et le sien propre lui fait la de toutes les variétés de menteurs. 11 fait du mensonge une science.
méme mena ce. Pour moi, j'ai trouvé cette maniere de finir un peu 11 se vante de la posséder et la met au-dessus des regles de l'honneur,
dure, et cru qu'un mariage moins violenté serait plus au goñt de des lois de la société et méme de son respect pour son pere, Le
notre auditoire. C'est ce qui m'a obligé a lui donner une pente vers la portrait de celui-ci n' est pas moins réussi. Comme il est aveuglé par
personne de Lucrece au cinquieme acte, afin qu'apres qu'il a reconnu l'amour paternel et prét a pardonner au premier signe de repentir!
sa méprise aux noms, il fasse de nécessité vertu de meilleure gráce, Comme il est flatté par l'espérance d'avoir un petit-fils! Comme sa
et que la comédie se termine avec pleine tranquillité de tous cótés." crédulité, si naturelle en une ame droite, provoque a la fois le rire et
"Esto quiere decir, comenta Lista,9 que cada uno de estos insig- la compassion et fait bien ressortir l'indignité du fils! Que d'éloquence
nes poetas graduó la expiación dramática según las ideas y sentimien- et d' émotion dans sa douleur et sa colere et comme les deux carac-
tos de su nación, y según la importancia que en una y otra se daba teres son finement analysés!
a las culpas del mentiroso. Alarcón ha sido fiel intérprete de las "Le sujet, fort compliqué, est traité dans toutes ses parties avec
máximas que profesaban los caballeros de su tiempo. No tenemos un art consommé. D'un coté, D. García se déshonore par ses im-
tantos datos para juzgar si Corneille se ha acomodado con igual fide postures, de l'autre, il est la victime, [usqu'á la fin, d'une méprise
lidad a las de los cortesanos de Luis XIV. Sólo diremos que enton- sur le nom de celle qu'il aime. 11 est rendu responsable de cette
ces el amor en España era un culto, en Francia una galantería". Y erreur parce qu'on ne veut plus croire un menteur, méme quand il
Huzsár.l? citado por Bonilla y San Martín.P escribe: "Entre la pieza dit la vérité. Son chátiment, plus bizarre que cruel, est amené tres
original, en tres jornadas, viva, variada, bien dispuesta, y su imita- naturellement et satisfait, en somme, les spectateurs.
ción, en cinco actos y en versos alejandrinos, hay una notable dife- "Cependant, l'intrigue a des points faibles. 11 est peu vraisem-
rencia, que no favorece, en verdad, a la segunda. Adaptada, la obra
española ha perdido su sabor romántico; su intriga ingeniosa, que 13 No hemos podido consultar el artículo de Fidel Valle-Abad, "Influencia es-
honra al gallardo espíritu del dramaturgo castellano, ha sido mutila- pañola en la literatura francesa. Pedro Comeille, 1606-1664", en Boletín de la Uni-
da; las observaciones psicológicas, emanadas de un conocimiento pro- versidad de Granada, XVII (1945), pp. 137-241.
14 Cf. P. P. Rogers, Goidoni in Spaiu. Oberlin, Ohio, 1941, y C. Consiglio
fundo de las almas y de las cosas humanas, y las reflexiones morales en RFE, XXVIU (1944), pp. 269-278.
han sido desatendidas. Los pasajes satíricos e irónicos son los mejor 15 Hartzenbusch, edic. cit., pp. 536-538, reproduce los 129 octosílabos en que
utilizados." Pero, además, añade Bonilla 12, "el desenlace en Alarcón Moncín vertió los 121 alejandrinos de la escena novena del acto segundo de Le
Menteur, para notificar a sus lectores "que la pieza de que forma parte, versificada
toda en igual estilo, se representaba y aplaudía en los teatros de España, mientras
9 Apud Obras, edic. de Hartzenbusch, p. 528. yacía en el olvido La Verdad sospechosa". Asimismo reproduce (pp. 539-541) la
10 P. CorneilJe et Je théiltre espagnol (Paris, 1903). imitación de esa misma escena por Goldoni.
11 En el prólogo a su edic. de No hay mal que por bien no venga. 16 "Notice", en su edic. (Véase Bibliografía, núm. 18), pp. XXXII-XXXIII.
12 Ibíd., p. XXVIII.
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blable que l'involontaire confusion des noms, sur laquelle elle repose, ten, además, bastantes alteraciones de versos, hemistiquios y palabras
dure si longtemps et il parait peu équitable d' en faire supporter les aisladas. Como en la relación de las variantes que sigue a la presente
conséquences au protagoniste. De plus, quand celui-ci s'écrie devant edición hemos procurado registrar todas esas divergencias, no será
Lucrecia qu'il va épouser: La mano doy, pues es fuerza, sa mauvaise preciso insistir aquí sobre la oportunidad o inoportunidad de las mis-
humeur le fait apparaitre peu galant et mal élevé. Enfin, le caractere mas, ya que el lector dispondrá de los elementos de juicio necesarios
de Jacinta est peu sympathique. Préoccupée de s'assurer un mari, para decidir en cada caso. Las observaciones de Owen nos parecen
sans montrer aucune préférence pour l'un des deux prétendants, elle ,.1
justas, y de ellas resulta que, con una excepción, representada por los
fait plaindre celui que le hasard seul lui donne. vv. 185-189 del texto de 1630, con cuya omisión se suprime la tran-
"Ce sont la des imperfections réelles. Mais ne pourrait-on y voir sición del protagonista don García a la figura de don Rodrigo Cal-
l'exagération des procédés du poete qui se proposait de transporter derón (si es que realmente se alude a este personaje en el verso "en
sur la scene, d'une part, la societé de son temps avec sa politesse tout un puesto levantado"), las correcciones hechas por el autor, al dar
en surface et, d'autre part, les hommes de tous les temps, tels qu'il les al público La Verdad sospechosa con su nombre, mejoran el texto
voyait, sans fard, sans flatterie, et, sauf pour le langage, sans aucune de la comedia.
des atténuations qu'exigerait aujourd'hui l'optique du théátre?"
Pero "lo que da a esta comedia una importancia capital en la METROS EMPLEADOS
historia del teatro español y aun del teatro europeo, es que es el pri-
mer campo de batalla donde triunfa definitivamente la comedia de Versos
carácter sobre la comedia de enredo" .17 ACTO 1 1- 664: redondillas.
"En España el teatro alarconiano se continúa, en ciertas moda-
665- 872: romance en e-a.
lidades, en la comedia fina de Moreto, que prescinde del propósito
873 - 960: redondillas.
moral, y entronca con Moratín en el final del XVIII, y literalmente,
961-1040: quintillas.
hasta en el fondo ético, influye considerablemente en la segunda mi-
1041-1116: redondillas.
tad del 800 en López de Ayala. Hasta ciertos aspectos de la comedia
ACTO 11 1117-1308: redondillas.
de salón de Benavente ... pueden emparentar con el género trazado
1309-1383: quintillas.
por el dramaturgo de La Verdad sospechosa".1s
1384-1395: redondillas.
1396-1523: romance en e-o.
De esta comedia se conservan tres versiones anteriores a la muer- 1524-1731: romance en o-e.
te de su autor: una manuscrita'? y dos impresas.2º 1732-2151: redondillas.
Según Arthur L. Owen, que en el artículo citado más abajo hizo AcTO III 2152-2474: redondillas.
estudio especial de la cuestión, el manuscrito de Osuna y la edición 2475-2524: espinelas.
de 1630 representan en lo esencial el mismo texto. Es interesante 2525-2717: redondillas.
comparar la versión primitiva de la presente pieza con la que el pro- 2718-2975: romance en a-a.
pio Alarcón incluyó en la Segunda parte de sus obras. De tal cotejo 297&-3048: tercetos.
resulta que en el texto de 1634 suprimió el autor ocho redondillas= 3049-3112: romance en o-a.
y cuatro quintillas,22 que figuran en el manuscrito y en la edición de
1630; que compuso dos redondillas nuevas,23 rehizo completamente
otra 24 y modificó los versos primero, segundo y tercero de otra.25 Exis- BIBLIOGRAFtA
MANUSCRITOS
17 Castro Leal, obr. cit., p. 136.
18 Valbuena Prat, prólogo cit., p. 40. a. Mentiroso (El) o La verdad sospechosa. Comedia de Don
19 Cf. Bibliografía, manuscrito a. Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza.
20 Ibid., núrns. 1 y 2.
21 VV. 37-40, 181-4, 189-92, 317-20; 325-8; 353-6, 1073-76, 1744-47. Manuscrito en 49, de 60 hojs., y letra del siglo XVIII. Procede de
22 VV. 976-995. la biblioteca Osuna, y en él se atribuye la pieza a Lope de Vega.
23 VV. 1149-1152 y 2048-2051.
24 vv. 1129-1133. Madrid, Bibl. Nac., Sección de Manuscritos, signatu-
25 vv, 1900-1902. ra 15646.
Obras completas de Juan Ruiz de Alarcón, II. México: FCE, 1996
LA VERDAD SOSPECHOSA 377

!„ Sirve desde hoy a García;


PERSONAS ;, que tú eres diestro en la corte,
'' y él bisoño.
DON GARCÍA, galán. DON JUAN, viejo grave. TRISTÁN: En lo que importe
DON JUAN, galán. TRISTÁN, gracioso. yo le serviré de guía.
DON FÉLIX, galán. Un Letrado, DON BELTRÁN: No es criado el que te doy,
DON BELTRÁN, viejo grave. CAMINO, escudero. mas consejero y amigo.
DON SANCHO, viejo grave. Un Paje. DON GARCÍA: Tendrá ese lugar conmigo.
JACINTA, dama. <" , (Vczse.)
LUCRECIA, dama.
ISABEL, criada. TRISTÁN: Vuestro humilde esclavo soy. 20
Un Criado.
> (Vtzse.)
La escena es en Madrid,
í: ESCENA II
!:'•'•
k Don Beltrán, el Letrado.
ACTO PRIMERO ? DON BELTRÁN: Déme, señor Licenciado,
ESCENA I ; •: los brazos.
LETRADO: Los pies os pido.
Sala en casa de don Beltrán. DON BELTRÁN: Alce ya. ¿Cómo ha venido?
t LETRADO: Bueno, contento, honrado
Por una puerta, don García, de estudiante,* y un letradob viejo, ¿¿./i de mi señor don García,
de camino; * y por otra, don Beltrán y Tristón. HI a quien tanto amor cobré,
fii que no sé cómo podré .
DON BELTRÁN: Con bien vengas, hijo mío. $r vivir sin su compañía.
DON GARCÍA: Dame la mano, señor. DON BELTRÁN: Dios le guarde; que en efeto
DON BELTRÁN: ¿Cómo vienes? siempre el señor Licenciado 30
DON GARCÍA: El calor claros indicios ha dado
del ardiente y seco estío de agradecido y discreto.
me ha afligido de tal suerte, Tan precisa obligación
que no pudiera llevallo, me huelgo que haya cumplido
señor, a no mitígallo García, y que haya acudido
con la esperanza de verte. a lo que es tanta razón.
DON BELTRÁN: Entra, pues, a descansar. Porque le aseguro yo
Dios te guarde. ]Qué hombre vienes! 10 que es tal mi agradecimiento,
Tristán... que, como un corregimiento
TRISTÁN: Señor.., mi intercesión le alcanzó 40
DON BELTRÁN: Dueño tienes (según mi amor, desigual),
nuevo ya de quien cuidar. de la misma suerte hiciera
376
378 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA
379
darle también, si pudiera, entre ilustres caballeros
plaza en Consejo Real. en España; porque es bien
LETRADO: De vuestro valor lo fío. que las nobles casas den
DON BELTRÁN: Sí, bien lo puede creer; a su rey sus herederos.
mas yo me doy a entender Pues como es ya don García
que, si con el favor mío hombre que no ha de tener 90
en ese escalón primero maestro, y ha de correr
se ha podido poner, ya 50 su gobierno a cuenta mía;
sin mi ayuda subirá y mi paternal amor
con su virtud al postrero. con justa razón desea
LETRADO: En cualquier tiempo y lugar que, ya que el mejor no sea,
he de ser vuestro criado. no le noten por peor,
DON BELTRÁN: Ya, pues, señor Licenciado, quiero, señor Licenciado,
que el timón ha de dejar que me diga claramente,
de la nave de García,
y yo he de encargarme del,
¿y sin lisonja, lo que siente
(supuesto que le ha criado) 100
que hiciese por mí y por él ,, de su modo y condición,
sola una cosa querría. 60 I* de su trato y ejercicio,
LETRADO: Ya, señor, alegre espero f)í y a qué género de vicio
lo que me queréis mandar. Ü; muestra más inclinación.
DON BELTRÁN: La palabra me ha de dar 'i, Si tiene alguna costumbre
de que lo ha de hacer, primero. ,.;:$ que yo cuide de enmendar,
LETRADO: Por Dios juro de cumplir, ?v; no piense que me ha de dar
señor, vuestra voluntad. $&- con decirlo pesadumbre.
DON BELTRÁN: Que me diga una verdad || Que él tenga vicio es forzoso;
le quiero sólo pedir. '.4Í. que me pese, claro está; 110
Ya sabe que fue mi intento '$}>. mas saberlo me será
que el camino que seguía 70
(l; útil, cuando no gustoso.
de las letras don García íí Antes en nada, a fe mía,
fuese su acrecentamiento; '$1 hacerme puede mayor
que para un hijo segundo, $ placer, o mostrar mejor
como él era, es cosa cierta ;:;;: lo bien que quiere a García,
que es ésa la mejor puerta ¿ que en darme este desengaño
para las honras del mundo. ]' cuando provechoso es,
Pues como Dios se sirvió ^ si he de saberlo después
de llevarse a don Gabriel, que haya sucedido un daño. 120
mi hijo mayor, con que él 80
LETBADO: Tan estrecha prevención,
mi mayorazgo quedó, ¿&-
Kir, señor, no era menester
*

determiné que, dejada $¥ para reducirme a hacer


esa profesión, viniese <f* lo que tengo obligación;
a Madrid, donde estuviese, :¿; pues es caso averiguado
como es cosa acostumbrada |*,*•''
!$ que cuando entrega al señor
380 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 381

un caballo el picador enderezarse, ¿qué hará


que lo ha impuesto y enseñado, siendo ya tronco robusto?
si no le informa del modo LETRADO: En Salamanca, señor, 170
y los resabios que tiene, 130 son mozos, gastan humor,
un mal suceso previene sigue cada cual su gusto:
al caballo y dueño y todo. hacen donaire del vicio,
Deciros verdad es bien; gala de la travesura,
que demás del juramento, grandeza de la locura;
daros una purga intento hace al fin la edad su oficio.
que os sepa mal y haga bien. Mas en la corte mejor
De mi señor don García su enmienda esperar podernos,
todas las acciones tienen donde tan validas vemos
cierto acento, en que convienen las escuelas del honor. 180
con su alta genealogía. DON BELTRAN: Casi me mueve a reír
Es magnánimo y valiente, ver cuan ignorante está
es sagaz y es ingenioso, de la corte. ¿Luego acá
es liberal y piadoso; 1 no hay quien le enseñe a mentir?
si repentino, impaciente. : En la corte, aunque haya sido
No trato de las pasiones un extremo don García,
proprias de la mocedad, hay quien le dé cada día
porque en ésas con la edad mil mentiras de partido.
se mudan las. condiciones. Y si aquí miente el que está
Mas una falta no más en un puesto levantado 190
es la que le he conocido, en cosa en que al engañado
que por más que le he'reñido, la hacienda o honor le va,
no se ha enmendado jamás. ¿no es'mayor inconveniente
DON BELTRÁN: ¿Cosa que a su calidad quien por espejo está puesto
será dañosa en Madrid? al reino...? Dejemos esto,
LETRADO: Puede, ser. que me voy a maldiciente.
DON BELTRAN: ¿Cuál es? Decid. Como el toro a quien tiró
LETRADO: No decir siempre verdad. la vara una diestra mano,
DON BELTRAN: ¡Jesús, qué cosa tan fea arremete al más cercano
en hombre de obligación! sin mirar a quien le hirió, 200
LETRADO: Yo pienso que, .o condición así yo, con el dolor
o mala costumbre sea. que esta nueva me ha causado,
Con la mucha autoridad en quien primero he encontrado
que con él tenéis, señor, ejecuté mi furor.
junto con que ya es mayor Créame que si García
su cordura con la edad, mi hacienda, de amores ciego,
ese vicio perderá. disipara, o en el juego
DON BELTRAN: Si la vara no ha podido, consumiera noche y día;
en tiempo que tierna ha sido, si fuera de ánimo inquieto
382 JUAN RUIZ DE ALARCCN LA VERDAD SOSPECHOSA 383

y a pendencias inclinado, 210 TRISTÁN: Divinamente, señor.


si mal se hubiera casado, ¡Bien hubiese el inventor
si se muriera en efeto, deste holandesco follaje! 240
no k llevara tan mal Con un cuello apanalado
como que su falta sea JtáW
5*. ¿qué fealdad no se enmendó?
mentir. ¡Qué cosa tan fea! Yo sé una dama a quien dio
¡Qué opuesta a mi natural! cierto amigo gran cuidado
Ahora bien: lo que he de hacer mientras con cuello le vía;
es casarle brevemente, ••m y una vez que llegó a verle
antes que este inconveniente sin él, la obligó a perderle
conocido venga a ser. 220 cuanta afición le tenía,
Yo quedo muy satisfecho porque ciertos costurones
de su buen celo y cuidado, en la garganta cetrina 250
y me confieso obligado A publicaban la ruina
del bien que en esto me ha hecho. de pasados lamparones.
¿Cuándo ha de partir? Las narices le crecieron,
LETRADO: Querría mostró un gran palmo de oreja,
luego. >:'ÜK<Kk y las quijadas, de vieja,
DON BELTRÁN: ¿No descansará
algún tiempo, y gozará
$$$ i? •
en lo enjuto, parecieron,
Al fin, el galán quedó
de la corte? '«t, tan otro del que solía,
LETRADO: Dicha mía ^. que no le conocería
fuera quedarme con vos; la madre qué le parió. 260
pero mi oficio me espera, 230
DON GARCÍA: Por esa y otras razones
DON BELTRÁN: Ya entiendo: volar quisiera, me holgara de que saliera
porque va a mandar. A Dios. í||; premática que impidiera
(Vflw.) ;^í| esos vanos canjilones.
j)í>4¿ Que> demás de esos engaños,
LETRADO: Guárdeos Dios.—Dolor extraño e\í|;; con su holanda el extranjero
le dio al buen viejo la nueva. .•$!? saca de España el dinero
Al fin, el más sabio lleva •'•••jí$*' Para nuestros proprios daños.
agrámente un desengaño. .'^|í. Una valoncilla angosta,
(Vase.) 'M^'' usándose, le estuviera 270
•|p:v bien al rostro, y se anduviera
:Í|*Í más a gusto a menos costa.
ESCENA III f$j|»{; Y no que con tal cuidado
JéJJI::. sirve un galán a su cuello,
Las Platerías, **r que por no deseomponello,
Don García, de galán; Tristón. • se obliga a andar empalado.
TRISTÁN: Yo sé quien tuvo ocasión
DON GARCÍA: ¿Dícemé bien este traje? de gozar su amada bella,
JUAN RU1Z DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 385
384
y no osó llegarse a ella o que en las Indias están
280 o en Italia, entretenidos. 320
por no ajar un canjilón.
Y esto me tiene confuso: No todas dicen verdad
todos dicen que se holgaran en esto, que mil taimadas
de que valonas se usaran, suelen fingirse casadas
y nadie comienza el uso. por vivir con libertad.
DON GARCÍA: De gobernar nos dejemos " Verás de cautas pasantes
el mundo. ¿Qué hay de mujeres? hermosas recientes hijas:
TRISTÁN: El mundo dejas, ¿y quieres éstas son estrellas fijas,
que la carne gobernemos? y sus madres son errantes.
¿Es más fácü? Hay una gran multitud
DON GARCÍA: Más gustoso. de señoras del tusón^ 330
que entre cortesanas son
TRISTÁN: ¿Eres tierno? de la mayor magnitud.
DON GARCÍA: Mozo soy.
TRISTÁN: Pues en lugar entras hoy Síguense tras las tusonas
donde amor no vive ocioso. otras que serlo desean,
Resplandecen damas béllál • y aunque tan buenas no sean,
en el cortesano suelo son mejores que busconas.
de la suerte que en el cielo Éstas son unas estrellas
brillan lucientes estrellas. que dan menor claridad;
En el vicio y la virtud mas en la necesidad
y el estado hay diferencia, te habrás de alumbrar con ellas. 340
como es varia su influencia, La buscona no la cuento
resplandor y magnitud. por estrella, que es cometa;
Las señoras, no es mi intento pues ni su luz es perfeta,
que en este número estén, ni conocido su asiento.
que son ángeles a quien Por las mañanas se ofrece
no se atreve el pensamiento. amenazando al dinero,
Sólo te diré de aquellas y en cumpliéndose el agüero,
que son, con almas livianas, al punto desaparece.
siendo divinas, humanas; Niñas salen, que procuran
corruptibles, siendo estrellas. gozar todas ocasiones: 350
Bellas casadas verás éstas son exhalaciones
conversables y discretas, que mientras se queman, duran.
que las llamo yo planetas Pero que adviertas es bien,
porque resplandecen más. si en estas estrellas tocas,
Éstas, con la conjunción que son estables muy pocas,
de maridos placenteros, por más que un Perú les den.
influyen en extranjeros No ignores, pues yo no ignoro,
dadivosa condición. que un signo el de Virgo es,
Otras hay cuyos maridos y los de cuernos son tres,
a comisiones se van, Aries, Capricornio y Toro; 360
386 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 387

y así, sin fiar en ellas, que siempre por la que veo


lleva un presupuesto solo, me olvido de la que vi. 400
y es que el dinero es el polo DON GARCÍA: ¿Dónde ha de haber resplandores
de todas estas estrellas. que borren los de estos ojos?
DON GARCÍA: ¿Eres astrólogo? TRISTÁN: Míraslos ya con antojos
TRISTÁN: Oí, que hacen las cosas mayores.
el tiempo que pretendía DON GARCÍA: ¿Conoces, Tristán?...
en palacio, astrología. TRISTÁN: No humanes
DON GARCÍA: ¿Luego has pretendido? lo que por divino adoras;
TRISTÁN: Fui porque tan altas señoras
pretendiente, por mi mal. no tocan a los Tristanes.
DON GARCÍA: ¿Cómo en servir has parado? 370 DON GARCÍA: Pues yo, al fin, quien fuere sea,
TRISTÁN: Señor, porque rne han faltado la quiero y he de servilla. 410
la fortuna y el caudal; Tú puedes, Tristán, seguilla.
aunque quien te sirve, en vano TRISTÁN: Detente; que ella se apea
por mejor suerte suspira.
DON GARCÍA: Deja lisonjas, y mira
el marfil de aquella mano,
el divino resplandor
1 <•
DON GARCÍA:
TRISTÁN:
en la tienda.
¿Usase en la corte?
Llegar quiero.
Sí,
de aquellos ojos, que juntas l; con la regla que te di,
despiden entre las puntas de que es el polo el dinero.
flechas de muerte y amor. 380 DON GARCÍA: Oro traigo.
TRISTÁN: ¿Dices aquella señora TRISTÁN: ¡Cierra, España!
que va en el coche? Que a César llevas contigo.
DON GARCÍA: ¿Pues cuál ¡ Mas mira si en lo que digo
merece alabanza igual? ^ mi pensamiento se engaña. 420
TRISTÁN: ¡Qué bien encajaba agora Advierte, señor, si aquella
esto de coche del sol, % ,. que tras ella sale agora,
con todos sus adherentes '*'' puede ser sol de su aurora,
de rayos de fuego ardientes ser aurora de su estrella.
y deslumbrante arrebol! DON GARCÍA: Hermosa es también.
DON GARCÍA: ¿La primer dama que vi TRISTÁN: Pues mira
en la corte, me agradó? 390 si la criada es peor.
TRISTÁN: ¿La primera en tierra? DON GARCÍA: El coche es arco de amor,
DON GARCÍA: No, y son flechas cuantas tira.
la primera en cielo, sí; Yo llego.
que es divina esta mujer. TRISTÁN: A lo dicho advierte...
TRISTÁN: Por puntos las toparás DON GARCÍA: ¿Y es...?
tari bellas, que no podrás TRISTÁN: Que a la mujer rogando, 430 "
ser firme en un parecer. y con el dinero dando.
Yo nunca he tenido aquí DON GARCÍA: ¡Consista en eso mi suerte!
constante amor ni deseo, TRISTÁN: Pues yo, mientras hablas, quiero
388 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 389

que me haga relación por la mano que os toqué


el cochero de quién son. í? no estoy yo favorecido,
DON GARCÍA: ¿Dirálo? <: ,- si haberlo vos consentido
TRISTÁN: Sí, que es cochero. ¡I con esa intención no fue.
;s Y así, sentir me dejad
*;$.",. que cuando tal dicha gano, 470
ESCENA IV | venga sin alma la mano
'^ y el favor sin voluntad.
Jacinta, Lucrecia e Isabel, con mantos; cae Jacinta, y llega JACINTA: Si la vuestra no sabía,
don García y dale la mano. de que agora me informáis
'í.|, injustamente culpáis
JACINTA: \ Diosl •'; los defetos de la mía.
DON GARCÍA: Esta mano
os servid de que os levante,
si merezco ser Atlante ESCENA V
de un cielo tan soberano. 440
JACINTA: Atlante debéis de ser, |í, Tristón, Dichos.
pues lo llegáis a tocar.
DON GARCÍA: Una cosa es alcanzar TRISTÁN: (Ap.) El cochero hizo su oficio:
y otra cosa merecer. nuevas tengo de quién son.
¿Qué vitoria es la beldad DON GARCÍA: ¿Que hasta aquí de mi afición
alcanzar, por quien me abraso, nunca tu vistes indicio? 480
si es favor que debo al caso, JACINTA: ¿Cómo, si jamás os vi?
y no a vuestra voluntad? DON GARCÍA: ¿Tan "poco ha válído> ¡ay Dios!,
Con mi propria mano así j*'. más de un año que por vos
el cielo; mas, ¿qué importó, 450 ' *" he andado fuera de mí?
si ha sido porque él cayó, TRISTÁN: (Ap.) ¿Un año, y ayer llegó
y no porque yo subí? "• a la corte?
JACINTA: ¿Para qué fin se procura JACINTA: jBueno a fe!
merecer? «•*« ¿Más
* de un . año? Juraré
• •i
DON GARCÍA: Para alcanzar. *'<"' que no os vi_en mi vida yo.
JACINTA: Llegar al fin sin pasar DON GARCÍA: Cuando del indiano suelo
por los medios, ¿no es ventura? por mi dicha llegué aquí, 490
DON GARCÍA: Sí. la primer cosa que vi
JACINTA: Pues, ¿cómo estáis quejoso fue la gloria de ese cielo:
del bien que os ha sucedido, y aunque os entregué al momento
si el no haberlo merecido el alma, habéislo ignorado,
os hace más venturoso? 460 porque ocasión me ha faltado
DON GARCÍA: Porque como las acciones de deciros lo que siento.
del agravio y el favor JACINTA: ¿Sois indiano?.
reciben todo el valor DON GARCÍA: Y tales son
sólo de las intenciones, mis riquezas, pues os vi,
390 JUAN RU1Z DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 391

que al minado Potosí 'f; que puedo yo recebir


le quito la presunción. 500 ' más que los ofrecimientos.
TRISTÁN: (Ap.) DON GARCÍA: Pues, ¿qué ha alcanzado de vos
¿Indiano? el corazón que os he dado?
JACINTA: ¿Y sois tan guardoso JACINTA: El haberos escuchado.
como la fama los hace? DON GARCÍA: Yo lo estimo.
DON GARCÍA: Al que más avaro nace JACINTA: A Dios.
hace el amor dadivoso. DON GARCÍA: A Dios, 540
JACINTA: ¿Luego, si decís verdad, y para amaros me dad
preciosas ferias espero? licencia. -'
DON GARCÍA: Si es que ha de dar el dinero JACINTA: Para querer
crédito a la voluntad, no pienso que ha menester
serán pequeños empleos 1 licencia la voluntad.
para mostrar lo que adoro, 510
{" (Vanse las mujeres.)
daros tantos mundos de oro
como vos me dais deseos.
Mas ya que ni al merecer * ESCENA VI
de esa divina beldad,
ni a mi inmensa voluntad % Don García, Tristán.
ha de igualar el poder,
por lo menos os servid /' DON GARCÍA: (A Tristán.)
que esta tienda que os franqueo Sigúelas.
dé señal de mi deseo. TRISTÁN: Si te fatigas,
JACINTA: (Ap. No vi tal hombre en Madrid.) 520 señor, por saber la casa
Lucrecia, ¿qué te parece (Ap a ella.) de la que en amor te abrasa,
del indiano liberal? ya la sé.
LUCRECIA: Que no te parece mal, DON GARCÍA: Pues no las sigas;
Jacinta, y que lo merece. .#•
que suele ser enfadosa
DON GARCÍA: Las joyas que gusto os dan, la diligencia importuna. 550
tornad deste aparador. TRISTÁN: "Doña Lucrecia de Luna
TSISTÁN: (Ap. a su amo.) se llama la más hermosa,
Mucho te arrojas, señor. , que es rni dueño; y la otra dama
DON GARCÍA: Estoy perdido, Tristán. que acompañándola viene,
ISABEL: (Ap. a las damas.) sé dónde la casa tiene;
Don Juan viene. mas no sé cómo se llama."
JACINTA: Yo agradezco, Esto respondió el cochero.
señor, lo que me ofrecéis. 530
DON GARCÍA: Si es Lucrecia la más bella,
DON GARCÍA: Mirad que me agraviaréis, no hay más que saber, pues ella
si no lográis lo que ofrezco. es la que habló, y la que quiero; 560
JACINTA: Yerran vuestros pensamientos, que como el autor del día
caballero, en presumir las estrellas deja atrás,
392 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA
393
de esa suerte a las demás DON GARCÍA: ¿Ya olvidáis a don García?
la que me cegó vencía. DON JUAN: Veros en Madrid lo hacía,
TMSTÁN: Pues a mí la que calló y el nuevo traje.
me pareció más hermosa. DON GARCÍA: Después
DON GARCÍA: ¡Qué buen gusto! que en Salamanca me vistes,
TRISTÁN: • Es cierta cosa muy otro debo de estar,
que no tengo voto yo; DON JUAN: Más galán sois de seglar
mas soy tan aficionado que de estudiante lo fuistes. 600
a cualquier mujer que calla, 570
¿Venís a Madrid de asiento?
que bastó para juzgalla DON GARCÍA: Sí.
más hermosa, haber callado. DON JUAN: Bien venido seáis.
Mas dado, señor, que estés DON GARCÍA: Vos, don Félix, ¿cómo estáis?
errado tú, presto espero, DON FÉLIX: De veros, por Dios, contento.
preguntándole al cochero Vengáis bueno en hora buena.
la casa, saber quién es. DON GARCÍA: Para serviros. ¿Qué hacéis?
DON GARCÍA: Y Lucrecia, ¿dónde tiene
la suya? ¿De qué habláis? ¿En qué entendéis?
TRISTÁN: Que a la Vitoria DON JUAN: De cierta música y cena
dijo, si tengo memoria. que en el río dio un galán
DON GARCÍA: Siempre ese nombre conviene 580 esta noche a una señora, 61°
a la esfera venturosa era la plática agora.
que da eclíptica a tal luna. DON GARCÍA: ¿Música y cena, don Juan?
¿Y anoche?
DON JUAN: Sí.
ESCENA VII DON GARCÍA: ¿Mucha cosa?
¿Grande fiesta?
Don Juan y don Félix, Dichos, DON JUAN: Así es la fama.
DON GARCÍA: ¿Y muy hermosa la dama?
DON JUAN: (A don Félix.) DON JUAN: Dícenme que es muy hermosa.
¿Música y cena? ¡Ah, fortuna! DON GARCÍA: ¡Bien!
DON GARCÍA: ¿No es éste don Juan de Sosa? DON JUAN: ¿Qué misterios hacéis?
TRISTÁN: El mismo. DON GARCÍA: De que alabéis por tan buena
DON JUAN: ¿Quién puede ser esa dama y esa cena,
el amante venturoso si no es que alabando estéis 62°
que me tiene tan celoso? mi fiesta y mi dama así.
DON FÉLIX: Que lo vendréis a saber DON JUAN: ¿Pues tuvistes también boda
a pocos lances, confío. anoche en el río?
DON JUAN: ¡Que otro amante le haya dado 590 DON GARCÍA: Toda
a quien mía se ha nombrado, en eso la consumí.
música y cena en el río! TRISTÁN: (Ap.)
DON GARCÍA: ¡Don Juan de Sosa! ¿Qué fiesta o qué dama es ésta,
DON JUAN: ¿Quién es? si a la corte llegó ayer?
394 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 395

DON JUAN: ¿Ya tenéis a quien hacer, y opacidades espesas


tan recién venido, fiesta? que el Soto formaba de olmos,
Presto el amor dio con vos, y la noche de tinieblas,
DON GARCÍA: No ha tan poco que he llegado, 630 se ocultaba una cuadrada,
que un mes no haya descansado. limpia y olorosa mesa, 670
TRISTÁN: (Ap.) a lo italiano curiosa,
Ayer llegó, ¡voto a Dios! a lo español opulenta.
Él lleva alguna intención. En mil figuras prensados
DON JUAN: No lo he sabido, a fe mía, manteles y servilletas,
que al punto acudido habría sólo invidiaron las almas
a cumplir mi obligación. a las aves y a las fieras.
DON GARCÍA: He estado hasta aquí secreto. Cuatro aparadores puestos
DON JUAN: Ésa la causa habrá sido en cuadra correspondencia,
de no haberlo yo sabido. la plata blanca y dorada,
Pero, ¿la fiesta en efeto 640 vidrios y barros ostentan, 680
fue famosa? Quedó con ramas un olmo
DON GARCÍA: Por ventura en todo el Sotillo apenas;
no lo vio mejor el río. que dellas se edificaron
DON JUAN: (Ap. ¡Ya de celos desvarío!) en varias partes seis tiendas.
¿Quién duda que la espesura Cuatro coros diferentes
del Sotillo el sitio os dio? ocultan las cuatro dellas;
DON GARCÍA: Tales señas me vais dando, otra, principios y postres,
don Juan, que voy sospechando y las viandas, la sexta.
que la sabéis como yo. Llegó en su coche mi dueño,
DON JUAN: No estoy de todo ignorante, dando envidia a las estrellas, 690
aunque todo no lo sé: 650 a los aires suavidad,
dijéronme no sé qué y alegría a la ribera.
confusamente; bastante Apenas el pie que adoro
a tenerme deseoso hizo esmeraldas la yerba,
de escucharos la verdad: hizo cristal la corriente,
forzosa curiosidad las arenas hizo perlas,
en un cortesano ocioso... cuando en copia disparados
(Ap. O en un amante con celos.) cohetes, bombas y ruedas,
DON FÉLIX: (Ap, a dan Juan.) toda la región del fuego
Advertid cuan sin pensar bajó en un punto a la tierra. 700
os han venido a mostrar Aun no las sulfúreas luces
vuestro contrario los cielos. 660 se acabaron, cuando empiezan
DON GARCÍA: Pues a la fiesta atended; las de veinte y cuatro antorchas
contárela, ya que veo a obscurecer las estrellas.
que os fatiga ese deseo. Empezó primero el coro
DON JUAN: Haréisnos mucha merced. de chirimías; iras ellas
DON GARCÍA: Entre las opacas sombras el de las vigüelas de arco
396 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 397

sonó en la segunda tienda. de colores tan perfectas, 750


Salieron con suavidad que no trocara el oírla
las flautas de la tercera, por haberme hallado en ella!
y en la cuarta cuatro voces TRISTÁN: (A¡í>.)
con guitarras y arpas suenan. t ¡Válgate el diablo por hombre!
Entre tanto, se sirvieron ¡Que tan de repente pueda
treinta y dos platos de cena, pintar un convite tal
sin los principios y postres, 1 que" a la verdad misma yenza!_
que casi otros tantos eran. DON JUAN: (Ap. a don Félix.)
Las frutas y las bebidas ¡Rabio de celos!
en fuentes y tazas, hechas DON FÉLIX: No os dieron
del cristal que da el invierno del convite tales señas.
y el artificio conserva, DON JUAN: ¿Qué importa, si en la substancia,
de tanta nieve se cubren, el tiempo y lugar concuerdan? 760
que Manzanares sospecha, DON GARCÍA: ¿Qué decís?
cuando por el soto pasa, „*• DON JUAN: ^ Que fue el festín
que camina por la sierra. más célebre que pudiera
El olfato no está ocioso hacer Alejandro Magno.
cuando el gusto se recrea, DON GARCÍA: ¡Oh! Son niñerías éstas,
que de espíritus suaves ordenadas de repente.
de pomos y cazolejas, Dadme vos que yo tuviera
y distilados sudores para prevenirme un día;
de aromas, flores y yerbas, que a las romanas y griegas
en el Soto de Madrid fiestas que al mundo admiraron,
se vio la región sabea. nueva admiración pusiera. 770
En un hombre de diamantes,
delicadas de oro flechas, (Mira adentro.)
que mostrasen a mi dueño
DON FÉLIX: (Ap. a don Juan.)
su crueldad y mi firmeza,
Jacinta es la del estribo
al sauce, al junco y al mimbre
en el coche de Lucrecia.
quitaron su preeminencia:
que han de ser oro las pajas DON JUAN: (Ap. a don Félix.)
cuando los dientes son perlas. Los ojos a don García
En esto, juntos en folla, se le van, por Dios, tras ella.
los cuatro coros comienzan DON FÉLIX: Inquieto está y divertido.
desde conformes distancias DON JUAN: Ciertas son ya mis sospechas.
a suspender las esferas; DON JUAN y DON GARCÍA:
tanto, que invidioso Apolo, A Dios.
apresuró su carrera, DON FÉLBC: Entrambos a un punto
porque el principio del día fuistes a una cosa mesma.
pusiese fin a la fiesta. • (Vanse don Juan y don Félix.)
DON JUAN: |Por Dios, que la habéis pintado
398 JUAN RUIZ DE ALARCÓN \A VERDAD SOSPECHOSA 399

ESCENA VIII Tristán, que los forasteros


' tienen más dicha con ellas;
Don García, Tristón. y más si son de las Indias,
información de riqueza.
TRISTÁN: No vi jamás despedida TRISTÁN: Ese fin está entendido;
tan conforme y tan resuelta. 780 mas pienso que el medio yerras, 820
DON GARCÍA: Aquel cielo, primer móvil pues han de saber al fin
de mis acciones, me lleva quién eres.
arrebatado tras sí. DON GARCÍA: Cuando lo sepan,
TRISTÁN: Disimula y ten paciencia, habré ganado en su casa
que el mostrarse rnuy amante •, o en su pecho ya las puertas
antes daña que aprovecha, con ese medio, y después
y siempre he visto que son yo me entenderé con ellas.
venturosas las tibiezas. TRISTÁN: Digo que me has convencido,
Las mujeres y los diablos señor; mas agora venga
caminan por una senda, 790 I lo de haber un mes que estás
que a las almas rematadas en la corte. ¿Qué fin llevas, 830
ni las siguen ni las tientan; habiendo llegado ayer?
que el tenellas ya seguras DON GARCÍA: Ya sabes tú que es grandeza
les hace olvidarse dellas, esto de estar encubierto
y sólo de las que pueden r o retirado en su aldea,
escapárseles, se acuerdan. o en su casa descansando.
DON GARCÍA: Es verdad, mas no soy dueño TRISTÁN: ¡Vaya muy en hora buena!
de mí mismo. Lo del convite entra agora.
TRISTÁN: Hasta que sepas DON GARCÍA: Fingílo, porque me pesa
extensamente su estado, que piense nadie que hay cosa
no te entregues tan de veras; 800
j*4 ' que mover mi pecho pueda 840
que suele dar quien se arroja ,< a invidia o admiración,
creyendo las apariencias, *,}'' pasiones que al hombre afrentan;
en un pantano cubierto
de verde, engañosa yerba. * que admirarse es ignorancia,
DON GARCÍA: Pues hoy te informa de todo. ' * como invidiar es bajeza.
TRISTÁN: Eso queda por mi cuenta. '' - Tú no sabes a qué sabe,
Y agora, antes que reviente, ' •', cuando llega un portanuevas
dime, por Dios, qué fin llevas ••' ^ muy orgulloso a contar
en las ficciones que he oído, ' < v¡S una hazaña o una fiesta,
810 taparle la boca yo
siquiera para que pueda
ayudarte, que cogernos con otra tal, que se vuelva 850
en mentira será afrenta. '£ '»l con sus nuevas en el cuerpo,
_Perulero te fingiste y que reviente con ellas.
con las damas. TRISTÁN: ¡Caprichosa prevención,
DON GARCÍA: Cosa es cierta, si bien peligrosa treta!
400 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 401

La fábula de la corte pues cuando a casaros vengo,


serás, si la flor te entrevan. comprando joyas estáis.
DON GARCÍA: Quien vive sin ser sentido, Con don Sancho, vuestro tío,
tengo tratado, señora, 890
quien sólo el número aumenta,
y hace lo que todos hacen, hacer parentesco agora
¿en qué difiere de bestia? nuestra amistad, y confío
Ser famosos es gran cosa; (puesto que, como discreto,
el medio cual fuere sea. dice don Sancho que es justo
Nómbrenme a mí en todas partes remitirse a vuestro gusto)
y murmúrenme siquiera; que esto ha de tener efeto.
Que pues es la hacienda mía
pues uno por ganar nombre
y calidad tan patente,
abrasó el templo de Efesia;
sólo falta que os contente
y al fin, es éste mi gusto, la persona de García; 900
que es la razón de más fuerza. y aunque ayer a Madrid vino
TRISTÁN: Juveniles opiniones de Salamanca el mancebo,
sigue tu ambiciosa idea, y de invidia el rubio Febo
y cerrar has menester le ha abrasado en el camino,
en la corte la mollera. (Vtmse.) bien me atreveré a ponello
ante vuestros ojos claros,
fiando que ha de agradaros
ESCENA IX desde la planta al cabello,
si licencia le otorgáis
Sala en casa de don Sancho. para que os bese la mano. 910
Jacinta e Isabel, con mantos; don Beltrán, don Sancho JACINTA: Encarecer lo que gano
en la mano que me dais,
JACINTA: ¡Tan grande merced! si es notorio, es vano intento;
DON BELTRÁN: No ha sido que estimo de tal manera
amistad de un solo día las prendas vuestras, que diera
la que esta casa y la mía, luego mi consentimiento,
si os acordáis, se han tenido; a no haber de parecer
y así, no es bien que extrañéis (por mucho que en ello gano)
mi visita. airojamiento liviano
JACINTA: Si me espanto en una honrada mujer; 920
es, señor, por haber tanto que el breve determinarse
que merced no nos hacéis. en cosas de tanto peso,
Perdonadme; que ignorando o es tener muy poco seso
el bien que en casa tenía, o gran gana de casarse.
me tardé en la Platería, Y en cuanto a que yo lo vea,
ciertas joyas concertando. me parece, si os agrada,
DON BELTRÁN: Feliz pronóstico dais que para no arriesgar nada,
al pensamiento que tengo, pasando la calle sea.
402 JUAN RU1Z DE AIARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 405

Que si como puede ser, ESCENA X


y sucede a cada paso,
después de tratarlo, acaso Jacinta, Isabel,
se viniese a deshacer,
¿de qué me hubieran servido, Mucha priesa te da el viejo.
o qué opinión me darán : Yo se la diera mayor,
las visitas de un galán pues tan bien le está a mi honor,
con licencias de marido? si a diferente consejo
DON BELTRÁN: Ya por vuestra gran cordura, no me obligara el amor;
si es mi hijo vuestro esposo, que aunque los impedimentos
le tendré por tan dichoso del hábito de don Juan,
como por vuestra hermosura. dueño de mis pensamientos,
Dow SANCHO: De prudencia puede ser forzosa causa me dan
un espejo la que oís. de admitir otros intentos, 970
DON BELTRÁN: No sin causa os remitís, como su amor no despido,
don Sancho, a su parecer. por mucho que lo deseo,
Esta tarde con García que vive en el alma asido,
a caballo pasaré tiemblo, Isabel, cuando creo
vuestra calle. que otro ha de ser mi marido.
JACINTA: Yo estaré Yo pensé que ya olvidabas
detrás de esa celosía. a don Juan, viendo que dabas
DON BELTRÁN: Que le miréis bien os pido, lugar a otras pretensiones.
que esta noche he de volver, 950
: Cáusanlo estas ocasiones,
Jacinta herniosa, a saber Isabel; no te engañabas; 980
cómo os haya parecido. que como ha tanto que está
JACINTA: ¿Tan apriesa? el hábito detenido,
DON BELTRÁN: Este cuidado y no ha de ser mi marido
no admiréis; que es ya forzoso, si no sale, tengo ya
pues si vine deseoso, este intento por perdido.
• vuelvo agora enamorado. Y así, para no morirme,
Y a Dios. quiero hablar y divertirme,
JACINTA: A Dios. pues en vano me atormento;
DON BELTRÁN: ¿Dónde vais? que en un imposible intento
DON SANCHO: A serviros. no apruebo el morir de firme. 990
DON BELTRÁN: No saldré. Por ventura encontraré
DON SANCHO: Al corredor llegaré alguno que tal merezca
960
con vos si licencia dais. que mano y alma le dé.
No dudo que el tiempo ofrezca
(Vanse don Sancho y don Beltrán.)
sujeto digno a tu fe;
y si no me engaño yo,
hoy no te desagradó
el galán indiano.
404 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 405

JACINTA: Amiga, JACINTA: La dilación de un momento


¿quieres que verdad te diga? le di que es un siglo en él. 1040
Pues muy bien rne pareció,
y tanto, que te prometo
que si fuera tan discreto, ESCENA XI
tan gentilhombre y galán
el hijo de don Beltrán, Don Juan, que encuentra a Isabel al salir, Jacinta,
tuviera la boda efeto.
ISABEL: Esta tarde le verás DON JUAN: ¿Puedo hablar a tu señora?
con su padre por la calle. ISABEL: Sólo un momento ha de ser,
JACINTA: Veré sólo el rostro y talle; que de salir a comer
el alma, que importa más, mi señor don Sancho es. hora. (Vase.)
quisiera ver con hablalle. DON JUAN: Ya, Jacinta, que te pierdo,
ISABEL: Habíale. , . ya que yo me pierdo, ya ...
JACINTA: Hase de ofender JACINTA: ¿Estás loco?
don Juan, si llega a sabello, DON JUAN: ¿Quién podrá
y no quiero, hasta saber estar con tus cosas cuerdo?
que de otro dueño he de ser, JACINTA: Repórtate y habla paso,
determinarme a perdello. que está en la cuadra rni tío.
ISABEL: Pues da algún medio, y advierte DON JUAN: Cuando a cenar vas al río,
que siglos pasas en vano, ¿cómo haces del poco caso?
y conviene resolverte; JACINTA: ¿Qué dices? ¿Estás en ti?
que don Juan es, desta suerte, DON JUAN: Cuando para trasnochar
el perro del hortelano. con otro tienes lugar,
Sin que lo sepa don Juan ¿tienes tío para mí?
podrás hablar, si tú quieres, JACINTA: ¿Trasnochar con otro? Advierte
al hijo de don Beltrán; que aunque eso fuese verdad,
que como en su centro están era mucha libertad
las trazas en las mujeres. hablarme a mí de esa suerte; 106°
JACINTA: Una pienso que podría cuanto más que es desvarío
en este caso importar. de tu loca fantasía.
Lucrecia es amiga mía: DON JUAN: Ya sé que fue don García
ella puede hacer llamar el de la fiesta del río;
de su parte a don García; ya los fuegos que a tu coche,
que como secreta esté Jacinta, la salva hicieron;
yo con ella en su ventana, ya las antorchas que dieron
este fin conseguiré. sol al Soto a media noche;
ISABEL: Industria tan soberana ya los cuatro aparadores
sólo de tu ingenio fue. con vajillas variadas;
JACINTA: Pues parte al punto, y mi intento las cuatro tiendas pobladas
le di a Lucrecia, Isabel. de instrumentos y cantores.
ISABEL: Sus alas tomaré al viento. Todo lo sé y sé que el día
¿(06 JUAN RUIZ DE ALARCÓN ,<! LA VERDAD SOSPECHOSA 407

te halló, enemiga, en el río: JACINTA: No sale; escucha, que fío


di agora que es desvarío satisfacerte.
de mi loca fantasía. PON JUAN: Es en vano,
Di agora que es libertad si aquí no me das la mano.
el tratarte desta suerte, JACINTA: ¿La mano? Sale mi tío.
cuando obligan a ofenderte
mi agravio y tu liviandad... 1080
JACINTA: ¡Plega a Dios!... ACTO SEGUNDO
DON JUAN: ¡Deja invenciones!;
calla, no me digas nada, ESCENA I
que en ofensa averiguada
no sirven satisfaciones. Sala en casa de don Eeltrán.
Ya, falsa, ya sé mi daño;
no niegues que te he perdido; Don García, en cuerpo^1 leyendo un papel; Trístán y Camino.
tu mudanza me ha ofendido, *», ' ">
no rne ofende el desengaño. DON GARCÍA: (Lee.) "La juerza de una ocasión me hace exceder
Y aunque niegues lo que oí, del orden de mi estado.0 Sóbralaf vuestra merced esta noche por
lo que vi confesarás; 109° un balcón que le enseñará el portador, con lo demás que no es
que hoy lo que negando estás, para escrito; y guarde nuestro Señor..."
en sus mismos ojos vi. V .
Y su padre, ¿qué quería ¿Quién este papel me escribe?
agora aquí? ¿Qué te dijo? CAMINO: Doña Lucrecia de Luna.
¿De noche estás con el hijo, DON GARCÍA: El alma sin duda alguna
y con el padre de día? , que dentro en mi pecho vive. U 20
Yo lo vi; ya mi esperanza ¿No es ésta una dama hermosa,
en vano engañar dispones; que hoy antes de mediodía
ya sé que tus dilaciones estaba en la Platería?
son hijas de tu mudanza. 1100 CAMINO: Sí, señor.
Mas, cruel, ¡viven los cielos, DON GARCÍA: ¡Suerte dichosa!
Informadme, por mi vida,
que no has de vivir contenta! • ' de las partes desta dama.
Abrásate, pues revienta CAMINO: Mucho admiro que su fama
este vulcán de mis celos. esté de vos escondida.
El que me hace desdichado, Porque la habéis visto, dejo
I/ te pierda, pues yo te pierdo. de encarecer que es hermosa; u 30
JACINTA: ¿Tú eres cuerdo? es discreta y virtuosa,
DON JUAN: ¿Cómo cuerdo, su padre es viudo y es viejo;
amante y desesperado? dos mil ducados de renta
JACINTA: Vuelve, escucha; que si vale los que ha de heredar serán,
la verdad, presto verás 1110
bien hechos.
qué mal informado estás. DON GARCÍA: ¿Oyes, Tristán?
DON JUAN: Voyme, que tu tío sale. TRÍSTÁN: Oigo, y no me descontenta.
408 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 409

CAMINO: En cuanto a ser principal, PON GARCÍA: Y que no me engañe es cierto,


no hay que hablar: Luna es su padre, según dejó en mi sentido 1170
y fue Mendoza su madre, t, impreso el dulce sonido
tan finos corno un coral. de la voz con que me ha muerto.
Doña Lucrecia, en efeto
merece un rey por marido.
DON GARCÍA: ¡Amor, tus alas te pido ESCENA III
para tan alto sujeto!
¿Dónde vive? Un Paje, con un papel. Dichos.
CAMINO: A la Vitoria.
DON GARCÍA: Cierto es mi bien. Que seréis, Éste, señor don García,
dice aquí, quien me guiéis es para vos.
al cielo de tanta gloria. DON GARCÍA: No esté así.
CAMINO: Serviros pienso a los dos. PAJE: Criado vuestro nací.
DON GARCÍA: Y yo lo agradeceré. uso DON GARCÍA: Cúbrase, por vida mía. (Lee a solas.)
CAMINO: Esta noche volveré, . "Averiguar cierta cosa
en dando las diez, por -vos. importante a solas quiero
DON GARCÍA: Eso le dad por respuesta con vos: a las siete espero
a Lucrecia. en San Blas. Don Juan 'de Sosa." 1180

CAMINO: A Dios quedad. (Ap. ¡Válgame Dios! ¡Desafío!


¿Qué causa puede tener
(Vase.) don Juan, si yo vine ayer,
y él es tan amigo mío?)
Decid al señor don Juan
ESCENA U que esto será así.
Don García, Tristón. (Vase el Paje.)
TRISTÁN: Señor,
DON GARCÍA: ¡Cielos! ¿Qué felicidad, mudado estás de color:
amor, qué ventura es ésta? ¿qué ha sido?
¿Ves, Tristán, cómo llamó DON GARCÍA: Nada, Tristán.
la más hermosa el cochero TRISTÁN: ¿No puedo saberlo?
a Lucrecia, a quien yo quiero? DON GARCÍA: No.
Que es cierto que quien me habló 1160 1190
TRISTÁN: (Ap.) Sin duda es cosa pesada.
es la que el papel me envía. DON GARCÍA: Dame la capa y espada.
TRISTÁN: Evidente presunción.
DON GARCÍA: Que la otra, ¿qué ocasión (Vase Tristán.)
S'''*^^>L'''
para escribirme tenía? *íPw ¿Qué causa le he dado yo?
TRISTÁN: Y a todo mal suceder,
presto de duda saldrás;
que esta noche la podrás
en la habla conocer.
410 JUAN RUIZ DE ALARCÓN $ * LA VERDAD SOSPECHOSA 411

ESCENA IV ¡Que tan sin gusto me tenga


; «$ - lo que su ayo me dijo!)
Don 'Beltrán. Don Garda; después, Tristán. ¿Has andado con García,
Tristán?
DON BELTRÁN: García... TRISTÁN: Señor, todo el día.
DON GARCÍA: Señor... DON BELTRÁN: Sin mirar en que es mi hijo, 1220
DON BELTRÁN: Los dos , si es que el ánimo fiel
a caballo hemos de andar que siempre en tu pecho he hallado
juntos hoy, que he de tratar
S agora no te ha faltado,
cierto negocio con vos. w me di lo que sientes del.
DON GARCÍA: ¿Mandas otra cosa? 1 TRJSTÁN: ¿Qué puedo yo haber sentido
en un término tan breve?
(Sale Tristán y dale de vestir a don García.) DON BELTRÁN: Tu lengua es quien no se atreve,
DON BELTRÁN: ¿Adonde que el tiempo bastante ha sido,
vais cuando el sol echa fuego? *" y más a tu entendimiento.
DON GARCÍA: Aquí a los trucos me llego , t^ ^ Dímelo, por vida mía, 1230
de nuestro vecino el Conde. 12°° sin lisonja.
DON BELTRÁN: No apruebo que os arrojéis, ^ TRISTÁN: Don García,
siendo venido de ayer, mi señor, a lo que siento,
a daros a conocer ü^* ^ que he de decirte verdad,
a mil que no conocéis, pues que tu vida has jurado...
si no es que dos condiciones DON BELTRÁN: De esa suerte has obligado
guardéis con mucho cuidado, siempre a mí tu voluntad,
y son: que juguéis contado, ^ TMSTÁN: Tiene un ingenio excelente
y habléis contadas razones. , , con pensamientos sutiles;
Puesto que mi parecer t) nías caprichos juveniles
es éste, haced vuestro gusto. 1210 VI-' con arrogancia imprudente. 1240
DON GARCÍA: Seguir tu consejo es justo. hr De Salamanca rebosa
DON BELTRÁN: Haced que a vuestro placer % . la leche, y tiene en los labios
aderezo se prevenga ffit ' los contagiosos resabios
a un caballo para vos. $$ de aquella caterva moza:
DON GARCÍA: A ordenallo voy. *' ' aquel hablar arrojado,
j " ' mentir sin recato y modo,
(Vaw.) aquel jactarse de todo,
DON BELTRÁN: A Dios. y hacerse en todo extremado.
f t Hoy, en término de un hora,
echó cinco o seis mentiras. 1250
ESCENA V f DON BELTRÁN: ¡Válgame Diosl
TRISTÁN: ¿Qué te admiras?
Don Beltrán, Tristán. ^;. Pues lo peor falta agora:
,V." que son tales, que podrá
DON BELTRÁN: (Ap. cogerle en ellas cualquiera.
412 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 413
DON BELTRÁN: ¡Ah, Dios! se vendrá a ver enmendado;
TRISTÁN: Yo no te dijera que es vano pensar que son
lo que tal pena te da, el reñir y aconsejar 1290
a no ser de ti forzado. bastantes para quitar
DON BELTRÁN: Tu fe conozco y tu amor, una fuerte inclinación.
TRISTÁN: A tu prudencia, señor,
advertir será excusado 1260
el riesgo que correr puedo ESCENA VII
si esto sabe don García,
mi señor. Tristán, Don Beltrán.
DON BELTRÁN: De mí confía;
pierde, Tristán, todo el miedo. TRISTÁN: Ya los caballos están,
Manda luego aderezar viendo que salir procuras,
los caballos. probando las herraduras
(Vase Tristán.) en las guijas del zaguán;
porque con las esperanzas
de tan gran fiesta, el overo
ESCENA VI a solas está, primero,"
ensayando sus mudanzas; 1300
DON BELTRÁN: Santo Dios, y el bayo, que ser procura
pues esto permitís vos, émulo ID dueño que lleva,
esto debe de importar. estudia con alma nueva
¿A un hijo solo, a un consuelo movimiento y compostura.
que en la tierra le quedó 1270 DON BELTRÁN: Avisa, pues, a García.
a mi vejez triste, dio TRISTÁN: Ya te espera tan galán,
tan gran contrapeso el cielo? que en la corte pensarán
. Ahora bien, siempre tuvieron que a estas horas sale el día.
los padres disgustos tales; (Vanse.)
siempre vieron muchos males
los que mucha edad vivieron.
¡Paciencia! Hoy he de acabar, ESCENA VIII
si puedo, su casamiento;
con la brevedad intento Sala en casa de don Sancho.
este daño remediar, 1280
Isabel, Jacinta.
antes que su liviandad,
en la corte conocida, ISABEL: La pluma tomó al momento
los casamientos le impida Lucrecia, en ejecución 1310
que pide su calidad. %" / de tu agudo pensamiento,
Por dicha, con el cuidado Jv y esta noche en su balcón
que tal estado acarrea, *$ para tratar cierto intento
de una costumbre tan fea ,-íi le escribió que aguardaría,
•1 *.1 1
414 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 415

para que puedas en él irse de Madrid, y agora


platicar con don García. de Salamanca volver.
Camino llevó el papel, Y cuando no, ¿qué te admira
persona de quien se fía. que quien a obligar aspira
JACINTA: Mucho Lucrecia me obliga. prendas de tanto valor,
ISABEL: Muestra en cualquier ocasión 1320
para acreditar su amor
ser tu verdadera amiga. . se valga de una mentira?
JACINTA: ¿Es tarde? Demás que tengo por llano,
ISABEL: Las cinco son. si no miente mi sospecha, 1360
JACINTA: Aun durmiendo me fatiga que no lo encarece en vano;
la memoria de don Juan; que hablarte hoy su padre, es flecha
que esta siesta le he soñado que ha salido de su mano.
celoso de otro galán. -•-j No ha sido, señora mía,
jH**' acaso que el mismo día
(Miran adentro.) 'C fr ,» que él te vio y mostró quererte,
ISABEL: ¡Ay, señora! ¡Don Beltrán .^ venga su padre a ofrecerte
y el perulero a su lado! por esposo a don García.
JACINTA: ¿Qué dices? JACINTA: Dices bien; mas imagino
ISABEL: """ Digo que aquel que el término que pasó 1370
que hoy te habló en la Platería 1330 desde que el hijo me habló
viene a caballo con él. hasta que su padre vino,
¡Mírale! fue muy breve.
JACINTA: ¡Por vida mía, ISABEL: Él conoció
que dices verdad, que es él! quién eres; encontraría
¡Hay tal! ¿Cómo el embustero lf)" * su padre en la Platería;
se nos fingió perulero, | hablóle, y él, que no ignora
si es hijo de don Beltrán?
ISABEL: Los que intentan, siempre dan
gran presunción al dinero,
€ tus calidades, y adora
justamente a don García,
vino a tratarlo al momento.
y con ese medio hallar JACINTA; Al fin, corno fuere sea. 1380
1340 De sus partes me contento;
entrada en tu pecho quiso;
que debió de imaginar ?íj|¡| quiere el padre, él me desea: '
que aquí le ha de aprovechar ™ da por hecho el casamiento.
más ser Midas que Narciso. H "a, (Vanse.)
JACINTA: En decir que ha que me vio
un año, también mintió,
porque don Beltrán me dijo
que ayer a Madrid su hijo
de Salamanca llegó.
ISABEL: jjjysn Ip-jnjras. señora. 1350
todo verdad puede ser;
que entonces te pudo ver,
416 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 417

ESCENA IX quien nació sin él, ¿no es cierto


que por el contrario puede,
Paseo de Atocha. quien con él nació, perdello?
GARCÍA: Es verdad.
Don Beltrán, don García. BELTRÁN: Luego si vos 142°

DON BELTRÁN: ¿Qué os parece? obráis afrentosos hechos,


DON GARCÍA: Que animal
aunque seáis hijo mío,
dejáis de ser caballero;
no vi mejor en mi vida. luego si vuestras costumbres
DON BELTRÁN: ¡Linda bestial os infaman en el pueblo,
DON GARCÍA: Corregida no_ importan paternas armas,
de espíritu racional. no" sirven altos abuelos.
I Qué contento y bizarría! ¿"Qué cosa es que láTama
DON BELTRÁN: Vuestro hermano don Gabriel, diga a mis oídos mesmos
que perdone Dios, en él que a Salamanca admiraron 1430
todo su gusto tenía. vuestras mentiras y enredos?
DON GARCÍA: Ya que convida, señor, ¡Qué caballero y qué nada!
de Atocha la soledad, Si afrenta al noble y plebeyo
declara tu voluntad. sólo el decirle que miente^
DON BELTRÁN: Mi pena, diréis mejor. decid, ¿qué será el hacerlo,
¿Sois caballero, García? si vivo sin honra yo,
DON GARCÍA: Téngome por hijo vuestro. según los humanos fueros,
DON BELTRÁN: ¿Y basta ser hijo mío mientras de aquel que me dijo
para ser vos caballero? que mentía no me vengo?
DON GARCÍA: Yo pienso, señor, que sí. ¿Tan larga tenéis la espada, 144°
DON BELTRÁN: ¡Qué engañado pensamiento! tan duro tenéis el pecho,
Sólo consiste en obrar que penséis poder vengaros,
como caballero, el serlo. diciéndolo todo el pueblo?
¿Quién dio principio a las casas ¿Posible es que tenga un hombre
nobles? Los ilustres hechos tan humildes pensamientos,
de sus primeros autores. que viva sujeto al vicio ,
Sin mirar sus nacimientos, mas sin gusto y sin provecho?
hazañas de hombres humildes El deleite natural
honraron sus herederos. tiene a los lacivos presos;
Luego en obrar mal o bien obliga a los cudiciosos 1450
está el ser malo o ser bueno. el poder que da el dinero;
¿Es así? el gusto de los manjares,
DON GARCÍA: Que las hazañas al glotón; el pasatiempo
den nobleza, no lo niego; y el cebo de la ganancia,
mas no neguéis que sin ellas a los que cursan el juego;
también la da el nacimiento. su venganza, al homicida;
DON BELTRÁN: Pues si honor puede ganar al robador, su remedio;
LA VERDAD SOSPECHOSA 419
la fama y la presunción, pusieron, hijo, los cielos
al que es por la espada inquieto: tantas, tan divinas partes
todos los vicios, al fin, en un humano sujeto,
o dan gusto o dan provecho; como en Jacinta, la hija 1500
mas de mentir, ¿qué se saca de don Fernando Pacheco,
sino infamia y menosprecio? de quien mi vejez pretende
DON GARCÍA: Quien dice que miento yo tener regalados nietos.
ha mentido. GARCÍA: (Ap.)
DON BELTRÁN: También eso jAy, Lucrecia! Si es posible,
es mentir, que aun desmentir tú sola has de ser mi dueño.
no sabéis sino mintiendo. BELTRÁN: ¿Qué es esto? ¿No respondéis?
DON GARCÍA: ¡Pues si dais en no creerme. GARCÍA: (Ap.)
Dow BELTRÁN: ¿No seré necio si creo ¡Tuyo he de ser, vive el cielo!
que vos decís verdad solo, BELTRÁN: ¿Qué os entristecéis? Hablad;
y miente el lugar entero? no me tengáis más suspenso.
Lo que importa es desmentir GARCÍA: Entristézcome, porque es 1510
esta fama con los hechos, imposible obedeceros.
pensar que éste es otro mundo, BELTRÁN: ¿Por qué?
hablar poco y verdadero; GARCÍA: Porque soy casado.
mirar que estáis a la vista BELTRÁN: ¡Casado! ¡Cielos! ¿Qué es esto?
de un Rey tan santo y perfeto, ¿Cómo, sin saberlo yo?
que vuestros yerros no pueden GARCÍA: Fue fuerza, y está secreto.
hallar disculpa en sus yerros; BELTRÁN: ¡Hay padre más desdichado!
que tratáis aquí con grandes, GARCÍA: No os aflijáis, que en sabiendo
títulos y caballeros, la causa, señor, tendréis
que si os saben la flaqueza, por venturoso el efeto.
os perderán el respeto; BELTRÁN: Acabad, pues, que mi vida 1520
que tenéis barba en el rostro, pende sólo de un cabello.
que al lado ceñís acero, GARCÍA: (Ap, Agora os he menester,
que nacistes noble, al fin, sutilezas de mi ingenio.)
y que yo soy padre vuestro. En Salamanca, señor,
Y no he de deciros más, hay un caballero noble,
que esta sofrenada "espero de quien es la alcuña Herrera, •
que baste para quien tiene y don Pedro el propio nombre.
v\8 JUAN RUIZ DE ALARCÓN
calidad y entendimiento.
Y agora, porque entendáis
A éste dio el cielo otro cielo
por hija, pues con dos soles
que en vuestro bien rne desvelo, —sus dos purpúreas mejillas—
sabed que os tengo, García, hace claros horizontes.
tratado un gran casamiento. Abrevio, por ir al caso,
DON G'ARCÍA: (Áp.) con decir que cuantas dotes
¡Ay, mi Lucrecia! pudo dar naturaleza
DON BELTRÁN: Jamás en tierna edad, la componen.
420 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 421

Mas la enemiga fortuna, porque jamás tal hacía,


observante en su desorden, mi fortuna aquella noche.
a sus méritos opuesta, Ella turbada, animosa 158°
de sus bienes la hizo pobre; (¡mujer al fin!), a empellones
que demás de que su casa 1540 M- mi casi difunto, cuerpo
no es tan rica como noble,
al mayorazgo nacieron
M'" m detrás de su lecho esconde.
Llegó don Pedro, y su hija,
antes que ella dos varones. fingiendo gusto, abrazóle
A ésta, pues, saliendo al río por negarle el rostro en tanto
la vi una tarde en su coche, que cobraba sus colores.
que juzgara el de Faetón Asentáronse los dos,
si fuese Erídano el Tormes. y él con prudentes razones
No sé quién los atributos le propuso un casamiento
del fuego en Cupido pone; con uno de los Monroyes.
que yo de un súbito hielo 1550 Ella, honesta como cauta,
me sentí ocupar entonces. de tal suerte le responde,
¿Qué tienen que ver del fuego que ni a su padre resista,
las inquietudes y ardores, ni a mí, que la escucho, enoje.
con quedar absorta una alma, Despidiéronse con esto,
con quedar un cuerpo inmóvil? y cuando ya casi pone
Caso fue verla forzoso, en el umbral de la puerta
viéndola, cegar de amores; el viejo los pies, entonces. . .
pues, abrasado, seguirla, ¡mal haya, amén, el primero 160°
juzgúelo un pecho de bronce. que fue inventor de relojes!,
Pasé su calle de día, 1560 uno que llevaba yo
rondé su puerta de noche; a dar comenzó las doce.
con terceros y papeles Oyólo don Pedro, y vuelto
le encarecí mi pasiones, hacia su hija: "¿De dónde
hasta que al fin condolida vino ese reloj?" Le dijo.
o enamorada, responde, Ella respondió: "Envióle,
porque también tiene amor w&i para que se le aderecen,
juridición en los dioses. mi primo don Diego Ponce,
Fui acrecentando finezas por no haber en su lugar
y ella aumentando favores, relojero ni relojes."
1570 "Dádmelo, dijo su padre,
hasta ponerme en el cielo
de su aposento una noche. porque yo ese cargo tome."
Y cuando solicitaban Pues entonces doña Sancha,
el fin de mi pena enorme, que éste es de la dama el nombre,
conquistando honestidades, a quitármelo del pecho
mis ardientes pretensiones, cauta y prevenida corre,
siento que su padre viene antes que llegar él mismo
a su aposento: llamóle, a su padre se le antoje.
422 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 423
Quítemele yo, y al darle a mí con ella encerrado,
quiso la suerte que toquen y fuera a mis agresores.
a una pistola que tengo Arrimamos a la puerta
en la mano, los cordones. baúles, arcas y cofres;
Cayó el gatillo, dio fuego; que al fin son de ardientes iras
al tronido desmayóse remedio las dilaciones.
doña Sancha; alborotado Quisimos hacemos fuertes;
el viejo, empezó a dar voces. mas mis contrarios feroces
Yo, viendo el cielo en el suelo ya la pared rne derriban 1670
y eclipsados sus dos soles, y ya la puerta rne rompen.
juzgué sin duda por muerta Yo, viendo que aunque dilate,
la vida de mis acciones, no es posible que revoque
pensando que cometieron la sentencia de enemigos
sacrilegio tan enorme tan agraviados y nobles,
del plomo de mi pistola viendo a mi lado la hermosa
los breves volantes orbes. de mis desdichas consorte,
Con esto, pues, despechado, y que hurtaba a sus mejillas
saqué rabioso el estoque; el temor sus_arrebplesi___
fueran pocos para mí viendo cuan sin culpa suya J680
en tal ocasión mil hombres. conmigo fortuna corre,
A impedirme la salida, pues con industria deshace
como dos bravos leones, cuanto los hados disponen,
con sus armas sus hermanos por dar premio a sus lealtades,
y sus criados se oponen; por dar fin a sus temores,
mas, aunque fácil, por todos por dar remedio a mi muerte,
rni espada y rni furia rompen, y dar muerte a más pasiones,
no hay fuerza humana que impida hube de darme a partido
fatales disposiciones; y pedirles que conformen
pues al salir por la puerta, con la unión de nuestras sangres 1690
como iba arrimado, asióme tan sangrientas disensiones.
la alcayata de la aldaba Ellos, que ven el peligro,
por los tiros del estoque. y rni calidad conocen,
Aquí, para desasirme, lo acetan, después de estar
fue fuerza que atrás me torne, un rato entre sí discordes.
y entre tanto mis contrarios Partió a dar cuenta al Obispo
muros de espadas rne oponen. su padre, y volvió con orden
En esto cobró su acuerdo de que el desposorio pueda
Sancha, y para que se estorbe hacer cualquier sacerdote.
el triste fin que prometen Hízose, y en dulce paz
estos sucesos atroces, la mortal guerra trocóse,
la puerta cerró, animosa, dándote la mejor nuera
del aposento, y dejóme que nació del Sur al Norte.
424 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 425

Mas en que tú no lo sepas y provecho haber huido


quedamos todos conformes, de casarme a mi disgusto.
por no ser con gusto tuyo ¡Bueno fue reñir conmigo 1740
y por ser mi esposa pobre; porque en cuanto digo miento,
pero ya que fue forzoso y dar crédito al momento
saberlo, mira si escoges a cuantas mentiras digo!
por mejor tenerme muerto 1710 ¡Qué fácil de persuadir
que vivo y con mujer noble. quien tiene amor suele ser!
DON BELTRÁN: Las circunstancias del caso Y, ¡qué fácil en creer
son tales, que se conoce el que no sabe mentir!
que la fuerza de la suerte Mas ya me aguarda don Juan.
te destinó esa consorte^
y así, no te culpo en más (A uno que está dentro.)
que en callármelo. ¡Hola! Llevad el caballo.
DON GARCÍA: Temores Tan terribles cosas hallo 1750
de darte pesar, señor, que sucediéndome van,
me obligaron. que pienso que desvarío:
DON BELTRÁN: Si es tan noble, vine ayer, y en un momento
¿qué importa que pobre sea? 1720 tengo amor y casamiento
¡Cuánto es peor que lo ignore, y causa de desafío.
para que habiendo empeñado
mi palabra, agoré torne
con eso a doña Jacinta! ESCENA XI
¡Mira en qué lance me pones!
Toma el caballo, y temprano, Don Juan. Don García.
por mi vida, te recoge,
porque de espacio tratemos DON JUAN: Como quien sois lo habéis hecho,
de tus cosas esta noche. •,-.-. don García.
DON GARCÍA: Iré a obedecerte al punto 1730
DON GARCÍA: ¿Quién podía,
que toquen las oraciones. sabiendo la sangre mía,
(Vase don Beltrán.) pensar menos de mi pecho?
Mas vamos, don Juan, al caso 176°
por que llamado me habéis.
ESCENAX Decid, ¿qué causa tenéis,
que por sabella me abraso,
DON GARCÍA: Dichosamente se ha hecho; de hacer este desafío?
persuadido el viejo va: DON JUAN: Esa dama a quien hicistes,
ya del mentir no dirá conforme vos me dijistes,
que es sin gusto y sin provecho, ' anoche fiesta en el río,
pues es tan notorio gusto' es causa de mi tormento,
el ver que me haya creído, y es con quien dos años ha
426 JUAN RUIZ DE ALARCÓN - V( LA VERDAD SOSPECHOSA 427
que, aunque se dilata, está 1770 • gi me obligastes, y es forzoso, .
tratado mi casamiento. "f\o que tengo de hacer
Vos ha un mes que estáis aquí, como quien soy, no volver
y de eso, como de estar "•: sino muerto o vitorioso.
encubierto en el lugar ** DON JUAN: Pensad, aunque a mis desvelos
todo ese tiempo de mí, hayáis satisfecho así,
colijo que habiendo sido ^ ,\ . clue aun deja cólera en rní
tan público mi cuidado, , I/ ' la memoria de mis celos.
vos no lo habéis ignorado, "T r
y así, me habéis ofendido. '^ (Sacan las espadas y acuchíllame.)
Con esto que he dicho, digo 1780
cuanto tengo que decir;
y es que o no habéis de seguir ESCENA XII
el bien que ha tanto que sigo,
o si acaso os pareciere Don Félix. Dichos.
mi petición mal fundada,
se remita aquí a la espada, DON FÉLIX: ¡Deténganse, caballeros, 1820
y la sirva el que venciere. que estoy aquí yo!
DON GARCÍA: Pésame que sin estar DON GARCÍA: ¡Que venga
del caso bien informado, agora quien rne detenga!
os hayáis determinado 1790 DON FÉLIX: ¡Vestid los fuertes aceros;
a sacarme a este lugar. que fue falsa la ocasión
La dama, don Juan de Sosa, desta pendencia!
de mi fiesta, ¡vive Dios!, DON JUAN: Ya había
que ni la habéis visto vos, dícholo así don García;
ni puede ser vuestra esposa; pero por la obligación
que es casada esta mujer, en que pone el desafío
y ha tan poco que llegó desnudó el valiente acero.
a Madrid, que sólo yo DON FÉLIX: Hizo como caballero 183°
sé que la he podido ver. de tanto valor y brío;
Y cuando ésa hubiera sido, 1800 y pues bien quedado habéis
de no verla más os doy con esto, merezca yo
palabra como quien soy, que a quien de celoso erró,
o quedar por fementido. perdón y la mano deis.
DON JUAN: Con eso se aseguró DON GARCÍA: Ello es justo, y lo mandáis.
la sospecha de mi pecho, (Dame las manos.)
y he quedado satisfecho.
DON GARCÍA: Falta que lo quede yo; Mas mirad de aquí adelante,
que haberme desafiado en caso tan importante,
no se ha de quedar así. >$V) don Juan, cómo os arrojáis.
Libre fue el sacarme aquí, 1810 Todo lo habéis de intentar 1840
mas habiéndome sacado, f^MS' primero que el desafío;
428 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 429

que empezar es desvarío JUAN: Justamente.


por donde se ha de acabar. FÉLIX: Siguió el coche diligente,
(Vase.) y cuando en el Soto estaba,
entre la música y cena
lo dejó, y volvió a buscaros
ESCENA XIII a Madrid, y fue el no hallaros
ocasión de tanta pena;
Don Juan, don Félix. porque yátndo vos allá 1880
se deshiciera el engaño.
DON FÉLK: Extraña ventura ha sido JUAN: En eso estuvo mi daño;
haber yo a tiempo llegado. mas tanto gusto me da
DON JUAN: ¿Que en efeto me he engañado? el saber que me engañé,
DON FÉLIX: Sí. que doy por bien empleado
DON JUAN: ¿De quién lo habéis sabido? el disgusto que he pasado.
DON FÉLIX: Súpelo de un escudero DON FÉLIXS Otra cosa averigüé,
de Lucrecia. que es bien graciosa.
DON JUAN: Decid, pues, DON JUAN: Decid.
cómo fue. DON FÉLIX: Es que el dicho don García
DON FÉLIX: La verdad es 1850 llegó ayer en aquel día 1890
que fue él coche y el cochero de Salamanca a Madrid,
de doña Jacinta anoche y en llegando se acostó,
al Sotillo, y que tuvieron y durmió la noche toda,
gran fiesta las que en él fueron; y fue embeleco la boda
pero fue prestado el coche. y festín que nos contó.
Y el caso fue que a las horas DON JUAN: ¿Qué decís?
que fue a ver Jacinta bella DON FÉLK: Esto es verdad.
a Lucrecia, ya con ella DON JUAN: ¿Embustero es don García?
'•:! 1 estaban las matadoras, DON FÉLK: Eso un ciego lo vería;
1860
las dos primas de la quinta. porque tanta variedad
DON JUAN: ¿Las que en el Carmen vivieron? de tiendas, aparadores, 190°
DON FÉLIX: Sí, pues ellas le pidieron ' vajillas de plata y oro,
el coche a doña Jacinta, tanto plato, tanto coro
y en él con la oscura noche de instrumentos y cantores,
fueron al río las dos. ¿no eran mentira patente?
Pues vuestro Paje, a quien vos JUAN: Lo que rne tiene dudoso
dejastes siguiendo el coche, es que sea mentiroso
como en él dos damas vio 1 un hombre que es tan valiente,
entrar cuando anochecía, 1870 ' que de su espada el furor
y noticia no tenía diera a Alcides pesadumbre.
de otra visita, creyó FÉLIX: Tendrá el mentir por costumbre 1910
ser Jacinta la que entraba y por herencia el valor.
y Lucrecia. JUAN: Vamos, que a Jacinta quiero
430 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 431

pedille, Félix, perdón, JACINTA: Sí, amiga.


y decille la ocasión LUCRECIA: ¿A quién has oído
con que esforzó este embustero lo del banquete?
mi sospecha. JACINTA: A don Juan.
DON FÉLIX: Desde aquí LUCRECIA: Pues, ¿cuándo estuvo contigo? 1940
nada le creo, don Juan. JACINTA: Al anochecer me vio,
DON JUAN: Y sus verdades serán y en contármelo gastó
ya consejos para mí. •: lo que pudo estar conmigo.
(Vanse.) LUCRECIA: ¡Grandes sus enredos son!
¡Buen castigo te merece!
JACINTA: Estos tres hombres parece
ESCENA que se acercan al balcón.
LUCRECIA: Vendrá al puesto don García,
Calle, que ya es hora.
JACINTA: Tú, Isabel,
Traían, don García y Camino, de noche? mientras hablamos con él, 1950
1920
a nuestros viejos espía.
DON GARCÍA: Mi padre me dé perdón: LUCRECIA: Mi padre está refiriendo
que forzado le engañé. bien de espacio un cuento largo
TRISTÁN: ¡Ingeniosa excusa fue! a tu tío.
Pero, dime: ¿qué invención ISABEL: Yo me encargo
agora piensas hacer de avisaros en viniendo. (Vase,)
con que no sepa que ha sido
CAMINO: (A don Gctrcít/.)
el casamiento fingido?
DON GARCÍA: Las cartas le he de coger Éste es el balcón adonde
que a Salamanca escribiere, os espera tanta gloria. (Vase.}
y las respuestas fingiendo
yo mismo, iré entreteniendo 1930
la ficción cuanto pudiere. ESCENA XVJ

Don García y Tristán, en la calle; Jacinta y Lucrecia,


ESCENA XV ••"• a la ventana.

Jacinta, Lucrecia e Isabel, a la ventana. Don García, Tristán y LUCRECIA: Tú eres dueño de la historia;
Camino, en la calle, tú en mi nombre le responde,
DON GARCÍA: ¿Es Lucrecia?
JACINTA: Con esta nueva volvió JACINTA: ¿Es don García? !960
don Beltrán bien descontento, DON GARCÍA: Es quien hoy la joya halló
cuando ya del casamiento más preciosa que labró
estaba contenta yo. el cielo en la Platería;
LUCRECIA: ¿Que el hijo de don Beltrán es quien, en llegando a vella,
es el indiano fingido? tanto estimó su valor,
432 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 433

que dio, abrasado de amor, no pierda el bien soberano,


la vida y alma por ella. :•;•; pudiendo esa falsedad 2000
Soy, al fin, el que se precia probarse tan fácilmente.
de ser vuestro, y soy quien hoy JACINTA: (Ap.) ¡Con qué confianza miente!
comienzo a ser, porque soy ¿No parece que es verdad?
el esclavo de Lucrecia. DON GARCÍA: La mano os daré, señora,
JACINTA: (Ap. a Lucrecia.) y con eso me creeréis.
Amiga, este caballero JACINTA: Vos sois tal, que la daréis
para todas tiene amor. a trescientas en un hora.
LUCRECIA: El hombre es embarrador. DON GARCÍA: Mal acreditado estoy
JACINTA: Él es un gran embustero. con vos.
DON GARCÍA: Ya espero, señora mía, JACINTA: ^s justo castigo;
lo que me queréis mandar. porque mal puede conmigo 2010
JACINTA: Ya no puede haber lugar tener crédito quien hoy
lo que trataros quería... dijo que era perulero,
TRISTÁN: (Al oído a su amo.) siendo en la corte nacido;
¿Es ella? y siendo de ayer venido,
DON GARCÍA: Sí. afirmó que ha un año entero
JACINTA: ,. .Que trataros 1980 que está en la corte; y habiendo
un casamiento intenté esta tarde confesado
bien importante, y ya sé que en Salamanca es casado
que es imposible casaros. se está agora desdiciendo;
y quien pasando en su cama 2020,
DON GARCÍA ¿Por qué?
JACINTA: Porque sois casado. toda la noche, contó
DON GARCÍA ¿Que yo soy casado? que en el río la pasó
JACINTA: Vos. haciendo fiesta a una dama.
.,
DON GARCÍA Soltero soy, ¡vive Dios! TRISTÁN: (Ap.) Todo se sabe.
Quien lo ha dicho os ha engañado. DON GARCÍA: Mi gloria,
JACINTA: (Ap, a Lucrecia.) escuchadme, y os diré
¿Viste mayor embustero? verdad pura, que ya sé
LUCRECIA: No sabe sino mentir. en qué se yerra la historia.
1990 Por las demás cosas paso,
JACINTA: ¿Tal me queréis persuadir?
DON GARCÍA: ¡Vive Dios, que soy soltero! que son de poco momento,
por tratar del casamiento, 2030
JACINTA: (Ap. a Lucrecia.)
Y lo jura. que es lo importante del caso.
LUCRECIA: Siempre ha sido Si vos hubiérades sido
costumbre del mentiroso, causa de haber yo afirmado,
de su crédito dudoso Lucrecia, que soy casado,
jurar para ser creído. ¿será culpa haber mentido?
DON GARCÍA: Si era vuestra blanca mano JACINTA: ¿Yo la causa?
con la que el cielo quería DON GARCÍA: Sí, señora.
colmar la ventura mía, JACINTA: ¿Cómo?
434 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 435

DON GARCÍA: Decíroslo quiero. Decís que sin conoceros


JACINTA: (Ají), a Lucrecia.} estoy perdido. ¡Pluguiera
Oye, que hará el embustero a Dios que no os conociera,
lindos enredos agora. por hacer más en quereros!
DON GARCÍA: Mi padre llegó a tratarme Bien os conozco: las partes 2080
de darme otra mujer hoy; sé bien que os dio la Fortuna,
pero yo, que vuestro soy, que sin eclipse sois Luna,
quise con eso excusarme; que sois Mendoza sin martes,
que mientras hacer espero que es difunta vuestra madre,
con vuestra mano mis bodas, que sois sola en vuestra casa,
soy casado para todas, que de mil doblones pasa
sólo para vos soltero. la renta de vuestro padre.
Y corno vuestro papel Ved si estoy mal informado:
llegó esforzando mi intento, ¡ojalá, mi bien, que así
al tratarme el casamiento lo estuviérades de mí! 2090

<i puse impedimento en él.


Este es el caso: mirad
si esta mentira os admira,
LUCRECIA: (Ap.) Casi rne pone en cuidado.
JACINTA: Pues Jacinta, ¿no es hermosa,
no es discreta, rica y tal,
cuando ha dicho esta mentira -,,, , que puede el más principal
de mi afición la verdad. desealla por esposa?
LUCRECIA: (Ap.) DON GARCÍA: Es discreta, rica y bella;
Mas, ¿si lo fuese? mas a mí no me conviene.
JACINTA: (Ap. ¡Qué buena JACINTA: Pues, decid, ¿qué falta tiene?
la trazó, y qué de repente!) DON GARCÍA: La mayor, que es no querella.
Pues, ¿cómo tan brevemente JACINTA:' Pues yo con ella os quería 2100
os puedo dar tanta pena?
casar, que ésa sola fue
¡Casi aun no visto me habéis,
la intención con que os llamé.
y ya os mostráis tan perdido!
DON GARCÍA: Pues será vana porfía;
¿Aun no me habéis conocido,
que por haber intentado
y por mujer me queréis?
DON GARCÍA: Hoy vi vuestra gran beldad mi padre, don Beltrán, hoy
lo mismo, he dicho que estoy
la vez primera, señora;
que el amor me obliga agora en otra parte casado.
a deciros la verdad. Y si vos, señora mía,
Mas si la causa es divina, intentáis hablarme en ello,
perdonad, que por no hacello, 2110
milagro el efeto es,
que el dios niño, no con pies, seré casado en Turquía.
sino con alas, camina. Esto es verdad, ¡vive Dios!,
Decir que habéis menester porque mi amor es de modo,
tiempo vos para matar que aborrezco aquello todo,
fuera, Lucrecia, negar mi Lucrecia, que no es vos.
vuestro divino poder. LUCRECIA: (Ap,) ¡Ojalá!
436 JUAN RU1Z DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 437
/*
JACINTA: ¡Que me tratéis >v,v ACTO TERCERO
con falsedad tan notorial
Decid, ¿no tenéis memoria,
v -K ESCENA I
o vergüenza no tenéis?
¿Cómo, si hoy dijistes vos 2120 wtó Sala en casa de don Sancho.
a Jacinta que la amáis, Camino, con un papel. Lucrecia.
agora me lo negáis?
DON GARCÍA: ¡Yo a Jacinta! ¡Vive Dios, CAMINO: Éste me dio para ti
que sola con vos he hablado \ Tristán, de quien don García
desde que entré en el lugar! jjjfcnf con justa causa confía
JACINTA: ¡Hasta aquí pudo llegar »'i lo mismo que tú de mí;
el mentir desvergonzado! ^¿ t que aunque su dicha es tan corta,
Si en lo mismo que yo vi que sirve, es muy bien nacido,
os atrevéis a mentirme, y de suerte ha encarecido
¿qué verdad podréis decirme? 2130 lo que tu respuesta importa,
Idos con Dios, y de mí que jura que don García 216°
podéis desde aquí pensar, está loco.
si otra vez os diere oído, LUCRECIA: ¡Cosa extraña!
que por divertirme ha sido; ¿Es posible que rne engaña
como quien para quitar quien desta suerte porfía?
el enfadoso fastidio El más firme enamorado
de los negocios pesados, se cansa si no es querido,
gasta los ratos sobrados ¿y éste puede ser fingido,
en las fábulas de Ovidio. (Vase.} tan constante y desdeñado?
DON GARCÍA: ¡Escuchad, Lucrecia hermosa! 2140 CAMINO: Yo, al menos, si en las Señales
LUCRECIA: (Ap.) Confusa quedo. (Vase.) se conoce el corazón,
DON GARCÍA: Estoy loco. U^tíf«) ciertos juraré que son, 2170
¿Verdades valen tan poco? 1 H' , por las que he visto, sus males;
TRISTÁN: En la boca mentirosa. que quien tu calle pasea
DON GARCÍA: ¡Que haya dado en no creer tan constante noche y día,
cuanto digo! quien tu espesa celosía
TRISTÁN: ¿Qué te admiras, tan atento brujulea;
si en cuatro o cinco mentiras quien ve que de tu balcón,
te ha acabado de coger? cuando él viene, te retiras,
De aquí, si lo consideras, y ni te ve ni le miras,
conocerás claramente y está firme en tu afición;
2150 quien llora, quien desespera, 2180
que quien en las burlas miente,
pierde el crédito en las veras. quien porque contigo estoy
rne da dineros, que es hoy
la señal más verdadera,
yo me afirmo en que decir
que miente es gran desatino.
\8

LA VERDAD SOSPECHOSA 439

LUCRECIA: Bien se echa de ver, Camino, ESCENA U


que no le has visto mentir.
¡Pluguiera a Dios fuera cierto Sala en casa de don Beltrán,
su amor! Que a decir verdad, Don Beltrán, don García, Trístán.
no tarde en rni voluntad 2190
hallaran sus ansias puerto. ' /Don Beltrán saca una carta abierta y se la da a don García.)
Que sus encarecimientos,
aunque no los he creído, DON BELTRÁN: ¿Habéis escrito, García?
por lo menos han podido DON GARCÍA: Esta noche escribiré.
despertar mis pensamientos: DON BELTRÁN: Pues abierta os la daré,
que dado que es necedad porque leyendo la mía,
dar crédito al mentiroso, jjLft, conforme a mi parecer
como el mentir no es forzoso, ,• a vuestro suegro escribáis;
y puede decir verdad, 't que determino que vais 2230
oblígame la esperanza 2200 *<r\s en persona a traer
y el proprio amor a creer p-' vuestra esposa, que es razón;
que conmigo puede hacer •I / porque pudiendo traella
en sus costumbres mudanza. > ( -1« vos mismo, enviar por ella
Y así, por guardar mi honor fuera poca estimación.
si me engaña lisonjero, DON GARCÍA: Es verdad; mas sin efeto
y si es su amor verdadero, »• será agora rni jornada.
porque es digno de mi amor, DON BELTRÁN: ¿Por qué?
quiero andar tan advertida DON GARCÍA: Porque está preñada;
a los bienes y a los daños, y hasta que un dichoso nieto
que ni admita sus engaños, 2210 \"-\f te dé, no es bien arriesgar 2240
ni sus verdades despida. su persona en el camino.
CAMINO: De ese parecer estoy. DON BELTRÁN: ¡Jesús! Fuera desatino,
¡, estando así, caminar.
LUCRECIA: Pues dirásle que cruel
líllf Mas dírne: ¿cómo hasta aquí
rompí sin vello el papel;
que esta respuesta le doy. no me lo has dicho, García?
DON GARCÍA: Por que yo no lo sabía;
Y luego tú, de tu aljaba, , ,. y en la que ayer recebí
le di que no desespere, •jpW-'' de doña Sancha, me dice
y que si verme quisiere, que es cierto el preñado ya.
vaya esta tarde a la otava DON BELTRÁN: Si un nieto varón me da, 2250
de la Madalena. hará mi vejez felice.
2220
CAMINO: Voy. '"• Muestra; que añadir es bien
LUCRECIA: Mi esperanza fundo en ti. cuánto con esto me alegro.
CAMINO: No se perderá por mí,
pues ves que Camino soy. (Tómale la carta que le había dado,)
(Vanse.) Mas di, ¿cuál es de tu suegro
el proprio nombre?
440 JUAN RUIZ DE ALARCÓN ' 7 LA VERDAD SOSPECHOSA 441

DON GARCÍA: ¿De quién? DON GARCÍA: Entre tanto, de mi amor


DON BELTRÁN: De tu suegro. veré el bueno o mal suceso.
DON GARCÍA: (Ajb. Aquí me pierdo.) ¿Qué hay de Lucrecia?
Don Diego. TRISTÁN: Imagino,
DON BELTRÁN: O yo me he engañado, ¡ ,.i:¿.... aunque de dura se precia,
o otras veces le has nombrado ;»?; que has de vencer a Lucrecia
don Pedro. sin la fuerza de Tarquino.
DON GARCÍA: También me acuerdo DON GARCÍA: ¿Recibió el billete?
de eso mismo; pero son 22 6Q
TRISTÁN: Sí,
suyos, señor, ambos nombres. aunque a Camino mandó
p t que diga que lo rompió; 2290
DON BELTRÁN: ¡Diego y Pedro! ^ que él lo ha fiado de mí.
DON GARCÍA: ]No te asombres; íf, Y pues lo admitió, no mal
que por una condición /»^ se negocia tu deseo,
"don Diego" se ha de llamar $;, si aquel epigrama creo
de su casa el sucesor. f^ que a Nevia escribió Marcial:
Llamábase mi señor $ "Escribí; no respondió
"don Pedro" antes de heredar; Nevia: luego dura está;
y como se puso luego f4 „ mas ella se ablandará,
"don Diego", porque heredó, pues lo que escribí leyó."
después acá se llamó 227° DON GARCÍA: Que dice verdad sospecho. 2300
ya "don Pedro" ya "don Diego". TRISTÁN: Camino está de tu parte,
DON BELTRÁN: No es nueva esa condición y promete revelarte
en muchas casas de España. los secretos de su pecho;
A escribirle voy. y que ha de cumplillo espero,
si andas tú cumplido en dar;
(Vtíse.) que para hacer confesar
no hay cordel como el dinero.
Y aun fuera bueno, señor,
ESCENA III que conquistaras tu ingrata
con dádivas, pues que mata 2310
Don García, Tristón. ' » con flechas de oro el amor.
DON GARCÍA: Nunca te he visto grosero,
TRISTÁN: Extraña ^ Sino aquí, en tus pareceres.
fue esta vez tu confusión. •'I ¿Es ésta de las mujeres
DON GARCÍA: ¿Has entendido la historia? que se rinden por dinero?
TRISTÁN: Y hubo bien en qué entender. TRISTÁN: Virgilio dice que Dido
El que miente ha menester fue del troyano abrasada,
gran ingenio y gran memoria. de sus dones obligada
DON GARCÍA: Perdido me vi. tanto como de Cupido.
TRISTÁN: Y en eso ¡Y era reinal No te espantes 2320
pararás al fin, señor. de mis pareceres rudos,
LA VERDAD SOSPECHOSA 443
442 JUAN RUIZ DE ALARCÓN

que escudos vencen escudos, I Quizá es verdad que te quiere,


y más donde tu beldad
diamantes labran diamantes.
? asegura esa verdad
DON GARCÍA: ¿No viste que la ofendió
mi oferta en la Platería?
en cualquiera que te viere.
TRISTÁN: Tu oferta la ofendería,
LUCRECIA: Siempre tú me favoreces- 2360
nías yo lo creyera así,
señor, que tus joyas no.
Por el uso te gobierna;
Í£ a no haberte visto a ti;
que a nadie en este lugar, >~ que al mismo sol obscureces.
2330 JACINTA: Bien sabes tú lo que va]es
por desvergonzado en dar
le quebraron brazo o pierna. y que en esta competencia'
DON GARCÍA: Dame tú que ella lo quiera, f nunca ha salido sentencia
que darle un mundo imagino.
Í*J;< por tener votos iguales.
TRISTÁN: Camino dará camino,
V Y no es sola la hermosura
que es el polo desta esfera.
quien causa amoroso ardor
Y porque sepas que está que también tiene el amor' 237°
su pedazo de ventura.
en buen estado tu amor, Yo me holgaré que por y
ella le mandó, señor,
que te dijese que hoy va
amiga, me haya trocado
Lucrecia a la Madalena
2340 y que tú hayas alcanzad'o
lo que yo no merecí;
a la fiesta de la otava,
como que él te lo avisaba.
porque ni tú tienes culpa
DON GARCÍA: ¡Dulce alivio de mi pena! ni él me tiene obligación.
¿Con ese espacio me das Pero vé con prevención
nuevas que me vuelven loco? que no te queda disculpa
TRISTÁN: Doy telas tan poco a poco
si te arrojas en amar 2380
porque dure el gusto más. y al fin quedas engañada
|$. de quien estás ya avisada
(Vanse.) ?v que sólo sabe engañar.
LUCRECIA: Gracias, Jacinta, te doy
: t», mas tu sospecha corrige
ESCENA IV í que estoy por creerle, dije-
no que por quererle estoy.'
Claustro del convento de la Magdalena, con puerta a la i JACINTA: Obligará te el creer
Jacinta y Lucrecia, con mantos. y; y querrás, siendo obliga¿]a.
JACINTA: ¿Que prosigue don García? :•;'' y así es corta la jornada ' 2390
!t! ; que hay de creer a querer.
LUCRECIA: De modo que con saber
su engañoso proceder,
2350 LUCRECIA: Pues, ¿qué dirás $j SUpjeres
como tan firme porfía, que un papel he recebido?
casi me tiene dudosa. JACINTA: Diré que ya le has creído
JACINTA: Quizá no eres engañada,
y aun diré que ya le quieres_
que la verdad no es vedada LUCRECIA: Erráraste; y considera
a la boca mentirosa. ,;.:, que tal vez la voluntad
444 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 445
hace por curiosidad PON GARCÍA: (Ap. ¡Oh, causa bella
lo que por amor no hiciera. de dolor tan inhumano!
¿Tú no le hablaste gustosa 2400 '•$$• . . Ya me abraso de celoso.)
en la Platería? ¡Oh, Camino, cuánto os debo!
JACINTA: Sí. • TRISTÁN: (A Camino.)
LUCRECIA: ¿Y fuiste en oírle allí Mañana os vestís de nuevo. 2430
enamorada o curiosa? <•' CAMINO: Por vos he de ser dichoso.
JACINTA: Curiosa. •' DON GARCÍA: Llegarme, Tristán, pretendo
LUCRECIA: Pues yo con él adonde, sin que me vea,
curiosa también he sido, ,"" , si posible fuere, lea
como tú en haberle oído, el papel que está leyendo.
en recebir su papel. TRISTÁN: No es difícil; que si vas
JACINTA: Notorio verás tu error, a esta capilla arrimado,
si adviertes que es el oír i 4$X saliendo por aquel lado,
cortesía; y admitir 2410
de espaldas la cogerás.
un papel claro favor. DON GARCÍA: Bien dices. Ven por aquí. 2440
LUCRECIA: Eso fuera a saber él
que su papel recebí; 'r (Vanse don García, Tristán y Camino,)
mas él piensa que rompí, JACINTA: Lee bajo, que darás
sin leello, su papel. mal ejemplo.
JACINTA: Pues con eso es cierta cosa LUCRECIA: No me oirás.
que curiosidad ha sido. Toma y lee para ti.
LUCRECIA: En mi vida me ha valido
>?,v (£)d ¿i papei a Jacinta.)
tanto gusto el ser curiosa.
Y porque su falsedad 2420 * JACINTA: Ése es mejor parecer.
i conozcas, escucha y mira
si es mentira la mentira
que más parece verdad. ESCENA VI
(Saca un papel y le abre.)
Don García y Tristán, por otra puerta, cogen de espaldas a
^' • Jacinta y Lucrecia.
•«
ESCENA V TRISTÁN: Bien el fin se consiguió.
DON GARCÍA: Tú, si ves mejor que yo,
Camino, don García y Trístán. Dichas. procura, Tristán, leer.
JACINTA: (Lee.) "Ya que mal crédito cobras
CAMINO: (Ap. a don Garda.} de mis palabras sentidas,
¿Veis la que tiene en la mano dime si serán creídas, 2450
un papel? pues nunca mienten, las obras.
DON GARCÍA: Sí. Que si consiste el creerme,
CAMINO: Pues aquélla señora, en ser tu marido,
es Lucrecia. y ha de dar el ser creído
446 JUAN RU1Z DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 447

materia al favorecerme, recompensa al mal que siento;


por éste, Lucrecia mía, pues si yo llevé el tormento
que de mi mano te doy de vuestra crueldad, señora,
firmado, digo que soy la gloria me llevo agora
ya iu esposo don García." de vuestro arrepentimiento.
DON GARCÍA: (A¡¡>. a Tristón.) ¿No me habláis, dueño querido?
¡Vive Dios, que es mi papel! ¿No os obliga el mal que paso?
TRISTÁN: ¡Pues qué! ¿No lo vio en su casa? ¿Arrepentísos acaso
DON GARCÍA: Por ventura lo repasa, de haberos arrepentido?
regalándose con él. Que advirtáis, señora, os pido 2500
TRISTÁN: Comoquiera te está bien. que otra vez me mataréis;
DON GARCÍA: Comoquiera soy dichoso. si porque en la iglesia os veis
JACINTA: Él es breve y compendioso; probáis en mí los aceros,
o bien siente o miente bien. mirad que no ha de valeros
DON GARCÍA: (A Jacinta.) si en ella el delito hacéis.
Volved los ojos, señora, JACINTA: ¿Conocéisme?
cuyos rayos no resisto. DON GARCÍA: ¡Y bien, por Dios!
JACINTA: (Áp. a Lucrecia.) Tanto, que desde aquel día
Cúbrete, pues no te ha visto, 2470 que os hablé en la Platería,
y desengáñate agora. no me conozco por vos;
de suerte que de los dos 2510
(Túpanse Lucrecia y Jacinta.) vivo más en vos que en mí;
LUCRECIA: (Ap. a Jacinta.) que tanto, desde que os vi,
Disimula y no me nombres. en vos transformado estoy,
DON GARCÍA: Corred los delgados velos que ni conozco el que soy,
a ese asombro de los cielos, '"•' '•"•' ni me acuerdo del que fui.
a ese cielo de los hombres. JACINTA: Bien se echa de ver que estáis
¿Posible es que os llego a ver, del que fuistes olvidado,
homicida de mi vida? pues sin ver que sois casado
Mas como sois mi homicida, nuevo amor solicitáis.
en la iglesia hubo de ser. DON GARCÍA: ¡Yo casado! ¿En eso dais? 2520
2480 JACINTA: ¿Pues no?
Si os obliga a retraer
mi muerte, no hayáis temor; DON GARCÍA: ¡Qué vana porfía!
que de las leyes de amor Fue, por Dios, invención mía,
es tan grande el desconcierto, por ser vuestro.
que dejan preso al que es muerto, JACINTA: O por no sello;
y libre al que es matador. y si os vuelven a hablar dello,
Ya espero que de mi pena seréis casado en Turquía.
estáis, mi bien, condolida, DON GARCÍA: Y vuelvo a jurar, por Dios,
si el estar arrepentida que en este amoroso estado
os trajo a la Madalena. para todas soy casado,
2490 y soltero para vos.
Ved cómo el amor ordena
JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 449

JACINTA: (Ap. a Lucrecia.) Negar debe de importalla,


¿Ves tu desengaño? por la que está junto della,
LUCRECIA: (Ap.) ¡Ah, cielos! ser Lucrecia.
Apenas una centella DON GARCÍA: Así lo entiendo;
siento de amor, y ya della que si por mí lo negara,
nacen vulcanes de celos. encubriera ya la cara.
DON GARCÍA: Aquella noche, señora, Pero no se conociendo,
que en el balcón os hablé, ¿se hablaran las dos?
¿todo el caso no os conté? TRISTÁN: Por puntos 2570
JACINTA: ¡A mí en balcón! sueie en j£is isiesicis verse
LUCRECIA: (Ap.) ¡Ah, traidora! que parlan, sin conocerse,
JACINTA: Advertid que os engañáis. los que aciertan a estar juntos.
¿Vos me hablastes? • DON GARCÍA: Dices bien.
DON GARCÍA: ¡Bien, por Dios! TRISTÁN: Fingiendo agora
LUCRECIA: (Ap.) -,^ que se engañaron tus ojos,
¡Habláisle de noche vos, lo enmendarás.
y a mí consejos me dais! ¿ DON GARCÍA: Los antojos
DON GARCÍA: Y el papel que recebistes, de un ardiente amor, señora,
¿negaréislo? me tienen tan deslumbrado,
JACINTA: ¿Yo papel? que por otra os he tenido.
LUCRECIA: (Ap.) ¡Ved qué amiga tan fiel! Perdonad; que yerro ha sido 2580
DON GARCÍA: Y sé yo que lo leístes. de esa cortina causado;
JACINTA: Pasar por donaire puede, que como a la fantasía
cuando no daña, el mentir; fácil engaña el deseo,
mas no se puede sufrir cualquiera dama que veo
cuando ese límite excede. se rne figura la mía.
DON GARCÍA: ¿No os hablé en vuestro balcón, 255° JACINTA: (Ap.) Entendíle la intención.
Lucrecia, tres noches ha? LUCRECIA: (Ap.) Avisóle la taimada.
JACINTA: ¡Yo Lucrecia! (Ap. Bueno va: JACINTA: Según eso, la adorada
toro nuevo, otra invención. es Lucrecia.
A Lucrecia ha conocido, DON GARCÍA: El corazón,
y es muy cierto el adoralla; desde el punto que la vi, 2590
pues finge, por no enojalla, la hizo dueño de mi fe.
que por ella me ha tenido.) JACINTA: (Ap.)
LUCRECIA: (Ap.) ' ¡Bueno es esto!
Todo lo entiendo. ¡Ah, traidora! LUCRECIA: (Ap.) ¡Que ésta esté
Sin duda que le avisó haciendo burla de mí!
que la tapada fui yo, 256 No me doy por entendida,
y quiere enmendallo agora por no hacer aquí un exceso.
con fingir que fue el tenella JACINTA: Pues yo pienso que a estar de eso
por mí, la causa de hablalla. cierta, os fuera agradecida
TRISTÁN: (A don García.) Lucrecia.
450 JUAN RUIZ DE ALARCÓN ^ LA VERDAD SOSPECHOSA 451
X

DON GARCÍA: ¿Tratáis con ella? pi1 ESCENA VJI


JACINTA: Trato, y es amiga mía;
tanto, que me atrevería 2eoo |;,'v Don Garda, Tristón.
a afirmar que en mí y en ella
vive sólo un corazón. DON GARCÍA: ¿No ha estado aguda Lucrecia?
DON GARCÍA: (Ap, Si eres tú, bien claro está. ;.¿ ¡Con qué astucia dio a entender
¡Qué bien a entender me da ;^|,: que le importaba no ser
su recato y su intención!) v??*> Lucrecia!
Pues ya que mi dicha ordena TRISTÁN: A fe que no es necia.
tan buena ocasión, señora, DON GARCÍA: Sin duda que no quería
pues sois ángel, sed agora H(Í , ; que la conociese aquella
mensajera de mi pena. que estaba hablando con ella. 2640
Mi firmeza le decid, 2610 TRISTÁN: Claro está que no podía
y perdonadme si os doy . , obligalla otra ocasión
este oficio. $y/ a negar cosa tan clara
TRISTÁN: (Ap.) Oficio es hoy porque a ti no te negara
de las mozas en Madrid. que te habló por su balcón,
DON GARCÍA: Persuadilda que a tan grande pues ella misma tocó
amor ingrata no sea. los puntos de que tratastes
JACINTA: Hacelde vos que lo crea, ''" cuando por él os hablastes.
que yo la haré que se ablande. DON GARCÍA; En eso bien me mostró
DON GARCÍA: ¿Por qué no creerá que muero, que de mí no se encubría. 2650
pues he visto su beldad? TRISTÁN: Y por eso dijo aquello:
JACINTA: Porque, si os digo verdad, 262°
^.,, "Y si os vuelven a hablar dello,
no os tiene por verdadero. H|l seréis casado en Turquía."
DON GARCÍA: ¡Ésta es verdad, vive Dios! Y esta conjetura abona
JACINTA: Hacelde vos que lo crea.
¿Qué importa que verdad sea,
tm más claramente el negar
que era Lucrecia, y tratar
si el que la dice sois vos? luego en tercera persona
Que la boca mentirosa
incurre en tan torpe mengua, de sus proprios pensamientos,
que solamente en su lengua diciéndote que sabía
es la verdad sospechosa. que Lucrecia pagaría 2660
DON GARCÍA: Señora... tus amorosos intentos,
JACINTA: Basta: mirad 263°
con que tú hicieses, señor,
que dais nota. que los llegase a creer.
DON GARCÍA: Yo obedezco. DON GARCÍA: ¡Ah, Tristán! ¿Qué puedo hacer
JACINTA: ¿Vas contenta? para acreditar mi amor?
LUCRECIA: Yo agradezco, TRISTÁN: ¿Tú quieres casarte?
Jacinta, tu voluntad. DON GARCÍA: Sí.
TRISTÁN: Pues pídela.
(Vanse las dos.) DON GARCÍA: ¿Y si resiste?
452 JUAN RUIZ DE ALARCÓN LA VERDAD SOSPECHOSA 453

TRISTÁN: Parece que no le oíste nunca te lo he preguntado,


lo que dijo agora aquí: viendo que entonces severo
"Hacelde vos que lo crea; negaste y descolorido;
que yo la haré que se ablande." mas agora, que he venido
¿Qué indicio quieres más grande tan a propósito, quiero
de que ser tuya desea? pensar que puedo, señor, 2710
Quien tus papeles recibe, pues secretario me has hecho
quien te habla en sus ventanas, del archivo de tu pecho,
muestras ha dado bien llanas '"'""* y se pasó aquel furor.
de la afición con que vive. DON GARCÍA: Yo te lo quiero contar,
El pensar que eres casado que pues sé por experiencia
la refrena solamente, tu secreto y tu prudencia,
y queda ese inconveniente bien te lo puedo fiar,
con casarte remediado; A las siete de la tarde
pues es el mismo casarte, , me escribió que me aguardaba
siendo tan gran caballero, en San Blas don Juan de Sosa 2720
información de soltero; para un caso de importancia.
y cuando quiera obligarte Callé, por ser desafío,
a que des información, que quiere el que no lo calla
por el temor con que va que le estorben o le ayuden,
de tus engaños, no está cobardes acciones ambjs.
Salairianca en el Japón. Llegué al aplazado sitio,
DON GARCÍA: Sí está para quien desea, donde don Juan me aguardaba
que son ya siglos en mí con su espada y con sus celos,
los instantes. que son armas de ventaja.
TRISTÁN: Pues aquí, Su sentimiento propuso; 2730
¿no habrá quien testigo sea? satisfice a su demanda,
DON GARCÍA: Puede ser. y por quedar bien, al fin,
TRISTÁN: Es fácil cosa. desnudamos las espadas.
DON GARCÍA: Al punto los buscaré. Elegí rni medio al punto,
TRISTÁN: Uno yo te le daré. y haciéndole una ganancia
DON GARCÍA: Y, ¿quién es? por los grados del perfil,
TRISTÁN: Don Juan de Sosa. le di una fuerte estocada.
DON GARCÍA: ¿Quién? ¿Don Juan de Sosa? Sagrado fue de su vida
TRISTÁN: un Agnus Dei que llevaba,
DON GARCÍA: Bien lo sabe. que topando en él la punta, 2740
TRISTÁN: Desde el día hizo dos partes mi espada.
que te habló en la Platería Él sacó pies del gran golpe
no le he visto, ni él a tí. pero con ardiente rabia
Y aunque siempre he deseado vino tirando una punta;
saber qué pesar te dio mas yo, por la parte flaca
el papel que te escribió, cogí su espada, formando
JUAN RUIZ DE ALARCóN LA VERDAD SOSPECHOSA 459
458

saber qué pesar te dio vino tirando una punta;


el papel que te escribió, mas yo, por la parte flaca
nunca te lo he preguntado, ~> cogí su espada, formando
viendo que entonces severo un atajo. Él presto saca
negaste y descolorido; -como la respiración
mas agora, que he venido tan corta línea le tapa,
tan a propósito, quiero por faltarle los dos tercios 2750
pensar que puedo, señor, 2710
a mi poco fiel espada-
pues secretario me has hecho la suya, corriendo filos;
del archivo de tu pecho,
y como cerca me halla
y se pasó aquel furor.
(porque yo busqué el estrecho,
DoN GARCÍA: Yo te lo quiero contar,
que pues sé por experiencia por la falta de mis armas),
tu secreto y tu prudencia, a la cabeza, furioso,
bien te lo puedo fiar. me tiró una cuchillada.
A las siete de la tarde Recibíla en el principio
me escribió que me aguardaba de su formación y baja,
en San Blas don Juan de Sosa 2720 matándole el movimiento 2760
para un caso de importancia. sobre la suya mi espada.
Callé, por ser desafío, ¡Aquí fue Troya! Saqué
que quiere el que no lo calla un revés con tal pujanza,
que le estorben o le ayuden, que la falta de mi acero
cobardes acciones ambas. hizo allí muy poca falta;
Llegué al aplazado sitio, que abriéndole en la cabeza
donde don Juan me aguardaba un palmo de cuchillada,
con su espada y con sus celos, vino sin sentido al suelo,
que son armas de ventaja. y aun sospecho que sin alma.
Su sentimiento propuso; 2730
Dejéle así, y con secreto 2770
satisfice a su demanda,
me vine. Esto es lo que pasa,
y por quedar bien, al fin,
desnudamos las espadas. y de no verle estos días,
Elegí mi medio al punto, Tristán, es ésta la causa.
y haciéndole una ganancia TRISTÁN: ¡Qué suceso tan extraño!

por los grados del perfil, ¿Y si murió?


le di una fuerte estocada. DoN GARCÍA: Cosa es clara,
Sagrado fue de su vida porque hasta los mismos sesos
un Agnus Dei que llevaba, esparció por la campaña.
que topando en él la punta, 2740 TRISTÁN: ¡Pobre don Juan! ... Mas, ¿no es éste,
hizo dos partes mi espada. que viene aquí?
Él sacó pies del gran golpe
pero con ardiente rabia
LA VERDAD SOSPECHOSA 461
460 JUAN RUIZ DE ALARCóN
TRISTÁN: (Ap. Y todas 2810
para mentir no te bastan.)
ESCENA VIII Cuerpo de verdades lleno
con razón el tuyo llaman,
Don Juan y don Beltrán. Dichos. pues ninguna sale dél.
(Ap. Ni hay mentira que no salga.)
DoN GARCÍA: ¡Cosa extraña! DoN BELTRÁN:(A don Juan.)
TRISTÁN:¿También a mí me la pegas? 2780
¿Qué decís?
¿Al secretario del alma? DoN JuAN: Esto es verdad:
(Ap. Por Dios, que se lo creí, ni caballero ni dama
con conocelle las mañas. tiene, si mal no me acuerdo,
Mas, ¿a quién no engañarán de esos nombres Salamanca.
mentiras tan bien trovadas?) DON BELTRÁN:(Ap.
DoN GARCÍA:Sin duda que le han curado Sin duda que fue invención 2820
por ensalmo. de García, cosa es clara.
TrusTÁN: Cuchillada Disimular me conviene.)
que rompió los mismos sesos, Gocéis por edades largas,
¿en tan breve tiempo sana? con una rica encomienda,
DoN GARCÍA:¿Es mucho? Ensalmo sé yo 2790
de la cruz de Calatrava.
con que un hombre en Salamanca, DoN JuAN: Creed que siempre he de ser
a quien cortaron a cercen más vuestro cuanto más valga.
un brazo con media espalda, Y perdonadme, que ahora,
volviéndosele a apegar, por andar dando las gracias
en menos de una semana a esos señores, no os voy 2830
quedó tan sano y tan bueno sirviendo hasta vuestra casa.
como primero.
TRISTÁN: ¡Ya escampa! (Vase.)
DoN GARCÍA:Esto no me lo contaron;
yo lo vi mismo.
TRISTÁN: Eso basta. ESCENA IX
DoN GARCÍA:De la verdad, por la vida, 2800
no quitaré una palabra. Don Beltrán, don García, Tristán.
TrusTÁN: (Ap. ¡Que ninguno se conozca!) DoN BELTRÁN:(Ap.) ¡Válgame Dios! ¿Es posible
Señor, mis servicios paga que a mí no me perdonaran
con enseñarme ese salmo. las costumbres deste mozo?
DoN GARCÍA:Está en dicciones hebraicas, ¿Que aun a mí en mis proprias canas
y si no sabes la lengua, me mintiese, al mismo tiempo
no has de saber pronunciarlas. que riñéndoselo estaba?
TRISTÁN:y tú, ¿sábesla? ¿Y que le creyese yo
DoN GARCÍA: ¡Qué bueno! en cosa tan de importancia
Mejor que la castellana: tan presto, habiendo ya oído 2840
hablo diez lenguas.
JUAN RUIZ DE ALARCóN LA VERDAD SOSPECHOSA 463
462

de sus engaños la fama? el respeto de mis canas.


Mas, ¿quién creyera que a mí Y cuando ni esta vergüenza
me mintiera, cuando estaba le obligue a enmendar sus faltas,
reprehendiéndole eso mismo? servirále por lo menos 2880
Y, ¿qué juez se recelara de castigo el publicallas.
que el mismo ladrón le robe, Dí, liviano, ¿qué fin llevas?
de cuyo castigo trata? Loco, dí, ¿qué gusto sacas
TRrsTÁN: ¿Determínaste a llegar? de mentir tan sin recato?
DoN GARCÍA:Sí, Tristán. Y cuando con todos vayas
TRISTÁN: Pues Dios te valga. tras tu inclinación, ¿conmigo
DoN GARCÍA:Padre ... siquiera no te enfrenaras?
DoN BELTRÁN: ¡No me llames padre, 2850 ¿Con qué intento el matrimonio
vil! Enemigo me llama; fingiste de Salamanca,
que no tiene sangre mía para quitarles también 2890
quien no me parece en nada. el crédito a mis palabras?
Quítate de ante mis ojos, ¿Con qué cara hablaré yo
que por Dios, si no mirara ... a los que dije que estabas
TRrsTÁN: (Ap. a don García.) con doña Sancha de Herrera
El mar está por el cielo: desposado? ¿Con qué cara,
mejor ocasión aguarda. cuando, sabiendo que fue
DoN BELTRÁN:¡Cielos! ¿Qué castigo es éste? fingida esta doña Sancha,
¿Es posible que a quien ama por cómplices del embuste
la verdad como yo, un hijo 2860 infamen mis nobles canas?
de condición tan contraria ¿Qué medio tomaré yo 2900
le diésedes? ¿Es posible que saque bien esta mancha,
que quien tanto su honor guarda pues a mejor negociar,
como yo, engendrase un hijo si de mí quiero quitarla,
de inclinaciones tan bajas, he de ponerla en mi hijo,
y a Gabriel, que honor y vida y diciendo que la causa
daba a mi sangre y mis canas, fuiste tú, he de ser yo mismo
llevásedes tan en flor? pregonero de tu infamia?
Cosas son que a no mirarlas Si algún cuidado amoroso
como cristiano ... te obligó a que me engañaras,
DoN GARCÍA:(Ap.) ¿Qué es esto? 2870 ¿qué enemigo te oprimía? 2910
TRISTÁN:(Ap. a su amo.) ¿Qué puñal te amenazaba,
Quítate de aquí. ¿Qué aguardas? sino un padre, padre al fin?
DoN BELTRÁN:Déjanos solos, Tristán. Que este nombre solo basta
Pero vuelve, no te vayas; para saber de qué modo
por ventura la vergüenza le enternecieran tus ansias.
de que sepas tú su infamia ¡Un viejo que fue mancebo,
podrá en él lo que no pudo y sabe bien la pujanza
464 JUAN RUIZ DE ALARCóN LA VERDAD SOSPECHOSA 465

con que en pechos juveniles menester que tu criado


prenden amorosas llamas! acredite lo que hablas?
DoN GARCÍA:Pues si lo sabes, y entonces 2920 Ahora bien, yo quiero hablar 2960
para excusarme bastara, a don Juan, y el cielo haga
para que mi error perdones que te dé a Lucrecia, que eres
agora, padre, me valga. tal, que ella es la engañada.
Parecerme que sería Mas primero he de informarme
respetar poco tus canas en esto de Salamanca;
no obedecerte, pudiendo, que ya temo que en decirme
me obligó a que te engañara. que me engañaste, me engañas.
Error fue, no fue delito; Que aunque la verdad sabía
no fue culpa, fue ignorancia; antes que a hablarte llegara,
la causa amor, tú mi padre, 2930 la has hecho ya sospechosa 2970
pues tú dices que esto basta. tú con sólo confesarla. (Vase.)
Y ya que el daño supiste, DoN GARCÍA:Bien se ha hecho.
escucha la hermosa causa, TRISTÁN: ¡Y cómo bien!
porque el mismo dañador Que yo pensé que hoy probabas
el daño te satisfaga. en ti aquel psalmo hebreo
Doña Lucrecia, la hija que brazos cortados sana.
de don Juan de Luna, es alma
desta vida; es principal (Vanse.)
y heredera de su casa;
y para hacerme dichoso 2940 ESCENA X
con su hermosa mano, falta
sólo que tú lo consientas, Sala con vistas a un jardín, en casa de don Juan de Luna.
y declares que la fama
de ser yo casado tuvo Don Juan de Luna, don Sancho.
ese principio, y es falsa. DoN JuAN DELuNA: Parece que la noche ha refrescado.
DoN BELTRÁN:¡No, no! ¡Jesús! ¡Calla! ¿En otra DoN SANCHO:Señor don Juan de Luna, para el río
habías de meterme? ¡Basta! éste es fresco en mi edad demasiado.
Ya, si dices que ésta es luz, DoN JuAN DE LUNA: Mejor será que en ese jardín mío
he de pensar que me engañas. se nos ponga la mesa, y que gocemos 2980
DoN GARCÍA:No, señor: lo que a las obras 2950 la cena con sazón, templado el frío.
se remite es verdad clara, DoN SANCHO: Discreto parecer. Noche tendremos
y Tristán, de quien te fías, que dar a Manzanares más templada;
es testigo de mis ansias. que ofenden la salud estos extremos.
Dílo, Tristán.
DoN JuAN DE LuNA: (Dírígíendosé adentro.)
TRISTÁN: Sí, señor: Gozad de vuestra hermosa convidada
lo que dice es lo que pasa. por esta noche en el jardín, Lucrecia.
DoN BELTRÁN:¿No te corres desto? Dí: DoN SANCHO:Veáisla, quiera Dios, bien empleada;
¿no te avergüenza que hayas que es un ángel.
466 JUAN RUIZ DE ALARCóN LA VERDAD SOSPECHOSA 467

DoN JuAN DE LuNA: Demás de que no es necia, ESCENA XIII


y ser cual veis, don Sancho, tan hermosa,
menos que la virtud la vida precia. 2990
Don García, don Beltrán, Tristán. Don f uan de Luna,
don [uan.
ESCENA XI DoN BELTRÁN: :Ésta no es ocasión acomodada
de hablarle; que hay visita, y una cosa
Un criado. Dichos. tan grave a solas ha de ser tratada.
CRIADO:(A don Sancho.) DoN GARCÍA: Antes nos servirá don Juan de Sosa
Preguntando por vos, don Juan de Sosa en lo de Salamanca por testigo.
a la puerta llegó, y pide licencia. DoN BELTRÁN:¡Que lo hayáis menester! ¡Qué infame cosa!
DoN SANCHO:¿A tal hora? En tanto que a don Juan de Luna digo
DoN JuAN DE LUNA: Será ocasión forzosa. nuestra intención, podréis entretenello.
DoN SANCHO: Entre el señor don Juan. DoN JuAN DE LuNA: ¡Amigo don Beltrán! ...
DoN BELTRÁN: ¡Don Juan amigo!... 3020
(Va el criado a avisar.) DoN JuAN DE LuNA: ¿A tales horas tal exceso?
DoN BELTRÁN: En ello
ESCENA XII conoceréis que estoy enamorado.
DoN JuAN DELUNA: Dichosa la que pudo merecello.
Don [uan, con un papel. Don [uan de Luna, don Sancho. DoN BELTRÁN: Perdón me habéis de dar; que haber hallado
la puerta abierta, y la amistad que os tengo,
DON JuAN: (A don Sancho.) A esa presencia para entrar sin licencia me la han dado.
sin el papel que veis, nunca llegara; DoN JuAN DE LUNA: Cumplimientos dejad cuando prevengo
mas ya con él faltaba la paciencia, el pecho a la ocasión desta venida.
que no quiso el amor que dilatara DoN BELTRÁN:Quiero deciros, pues, a lo que vengo.
la nueva un punto, si alcanzar la gloria DoN GARCÍA:(A don fuan de Sosa.)
consiste en eso, de mi prenda cara. Pudo, señor don Juan, ser oprimida 3030
Ya el hábito salió: si en la memoria 3000 de algún pecho de envidia emponzoñado,
la palabra tenéis que me habéis dado, verdad tan clara, pero no vencida.
colmaréis con cumplirla mi vitoria. Podéis, por Dios, creer que me ha alegrado
DoN SANCHO: Mi fe, señor don Juan, habéis premiado, vuestra vitoria.
con no haber esta nueva tan dichosa DoN JuAN: De quien sois lo creo.
por un momento solo dilatado. DoN GARCÍA:Del hábito gocéis encomendado
A darle voy a mi Jacinta hermosa, como vos merecéis y yo deseo.
y perdonad; que por estar desnuda,
DoN JuAN DELuNA: Es en eso Lucrecia tan dichosa,
no la mando salir. (Vase.)
que pienso que es soñado el bien que veo.
DoN JuAN DE LuNA: Por cierta cosa
Con perdón del señor don Juan de Sosa,
tuve siempre el vencer; que el cielo ayuda
oíd una palabra, don García. 3040
la verdad más oculta, y prerrúada 3010
dilación pudo haber, pero no duda. Que a Lucrecia queréis por vuestra esposa
me ha dicho don Beltrán.
468 JUAN RUIZ DE ALARCON
LA VERDAD SOSPECHOSA 469
DoN GARCÍA: El alma mía,
mi dicha, honor y vida está en su mano. DoN GARCÍA:Agora de mis verdades
DoN JuAN DELUNA: Yo desde aquí por ella os doy la mía; darán probanza las obras.
que como yo sé en eso lo que gano, (Vanse don García y don Juan a Jacinta.)
lo sabe ella también, según la he oído
hablar de vos. DoN JuAN: ¿Adónde vais, don García?
Veis allí a Lucrecia hermosa.
(Se dan las manos.) DoN GARCÍA:¿Cómo Lucrecia?
DoN GARCÍA: Por bien tan soberano DoN BELTRÁN: ¿Qué es esto?
DoN GARCÍA:(A Jacinta.)
los pies, señor don Juan de Luna, os pido.
Vos sois mi dueño, señora.
DoN BELTRÁN:¿Otra tenemos?
ESCENA XIV DoN GARCÍA: Si el nombre
erré, no erré la persona. 3080
Don Sancho, Jacinta, Lucrecia. Dichos. Vos sois a quien yo he pedido,
y vos la que el alma adora.
LucRECIA: Al fin, tras tantos contrastes, LucRECIA:Y este papel, engañoso,
tu dulce esperanza logras. 3-050
JACINTA:Con que tú logres la tuya (Saca un papel.)
seré del todo dichosa. que es de vuestra mano propria,
DoN JuAN DE LUNA: Ella sale con Jacinta, ¿lo que decís no desdice?
ajena de tanta gloria, DoN BELTRÁN:¡Que en tal afrenta me pongas!
más de calor descompuesta DoN JuAN: Dadme, Jacinta, la mano,
que aderezada de boda. y daréis fin a estas cosas.
Dejad que albricias le pida DoN SANCHO:Dale la mano a don Juan.
de una nueva tan dichosa. JACINTA:(A don Juan.)
DoN BELTRÁN:(Ap. a don García.) Vuestra soy.
Acá está don Sancho. ¡Mira DoN GARCÍA:(Ap.) Perdí mi gloria. 3090
en qué vengo a verme agora! 3060 DoN BELTRÁN:[Vive Dios, si no recibes
DoN GARCÍA:Yerros causados de amor, a Lucrecia por esposa,
quien es cuerdo los perdona. que te he de quitar la vida!
LuCRECIA:¿No es casado en Salamanca? DoN JuAN DELUNA: La mano os he dado agora
DoN JuAN DE LUNA: Fue invención suya engañosa, por Lucrecia, y me la distes;
procurando que su padre si vuestra inconstancia loca
no le casase con otra. os ha mudado tan presto,
LuCRECIA:Siendo así, mi voluntad yo lavaré mi deshonra
es la tuya, y soy dichosa. con sangre de vuestras venas.
DoN SANCHO:Llegad, ilustres mancebos, TRISTÁN:Tú tienes la culpa toda; 3100
a vuestras alegres novias, 3070 que si al principio dijeras
que dichosas se confiesan, . la verdad, ésta es la hora
y os aguardan amorosas. que de Jacinta gozabas.
Ya no hay remedio; perdona,
470 JUAN RUIZ DE ALARCóN
EL ANTICRISTO
y da la mano a Lucrecia,
que también es buena moza.
DoN GARCÍA: La mano doy, pues es fuerza.
TRISTÁN: Y aquí verás cuán dañosa NOTICIA
es la mentira; y verá
el Senado que en la boca 3110 Al género trágico, entre las obras de Alarcón, pertenece la comedia
del que mentir acostumbra, titulada El Anticristo, que subió a la escena a·fines de 1623. De este
es la verdad sospechosa. hecho y de las circunstancias que lo acompañaron tenemos noticia
por una carta de Góngora a Paravicino fechada en 19 de diciembre
del año citado:1 "La comedia, digo El Anticristo de don Juan de
Alarcón, se estrenó el miércoles pasado. Echáronsela a perder aquel
día con cierta redomilla que enterraron en medio del patio, de olor
tan infernal, que desmayó a muchos de los que no pudieron salir tan
aprisa. Don Miguel de Cárdenas hizo diligencias, y a voces invió
un recado al Vicario para que se prendiese a Lope de Vega y a Mira
de Mescua, que soltaron el domingo pasado, porque prendición (sic)
a Juan Pablo Rizo, en cuyo poder se encontraron materiales de la
confestión."
"La palabra Anticristo significa 'contrario de Cristo'; sólo en las
Cartas de San Juan aparece este nombre. San Pablo lo llama (en
2 Tes., 2, 3) 'hombre del pecado, hijo de la perdición'. Este Anti-
cristo precederá a la segunda venida de Jesucristo, y será como la
encarnación del odio que el infierno tiene contra lo que es de Dios,
así como Jesucristo fue la encamación del amor infinito de Dios." 2
Efectivamente, en la Epístola I, 2, vv. 13-23 del mencionado
Evangelista se habla de los precursores del Anticristo, fautores de
herejías: "Hijitos, ésta es ya la última hora, y así como habéis oído que
viene el anticristo, así ahora muchos se han hecho anticristos: por
donde echamos de ver que ya es la última hora. De entre nosotros
han salido, mas no eran de los nuestros. Pues si de los nuestros fue-
ran, con nosotros sin duda hubieran perseverado. Pero ellos se apar-
taron, para que se vea claro que no todos son de los nuestros. Pero
vosotros habéis recibido la unción del Santo, y de todo estáis ins-
truidos. No os he escrito como a ignorantes de la verdad, sino como
a los que la saben; porque ninguna mentira procede de la verdad.
¿Quién es mentiroso sino aquel que niega que Jesús es el Cristo?
Este tal es un anticristo, que niega al Padre, y al Hijo. Cualquiera
que niega al Hijo, no tiene al Padre: quien confiesa al Hijo, tiene
también al Padre."
1 Publicada por E. Linares García, Cartas y poesías inéditas de D. Luis de G6n-
gora (Granada, 1892), pp. 21-22.
2 El Nuevo Testamento. Traducción' del Ilustrísimo Dr. D.· Félix Torres Amat,
revisado y corregido según el texto de la "Vulgata" e ilustrado con notas prácticas
por iniciativa del Episcopado chileno en las Conferencias Episcopales del año 1939
(P. Las Casas, Chile, s.a., 1936?), p. 692, nota o.
471

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