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TALLER

De acuerdo con la lectura del texto, contesta las siguientes preguntas:

1. Menciona tres retos que nos impone una sociedad en cambio.

De acuerdo con lo propuesto por la autora, Alicia García (2012), es posible identificar
algunos de los siguientes retos:

- Reconocer el “conocimiento como el mayor activo de un país, de una organización


y de una persona” (p. 8), como “objetivo fundamental del proceso educativo”
(ídem).
- “Fortalecer la inclusión social” (ídem) como vía para un auténtico desarrollo
humano basado en la igualdad de oportunidades.
- “Propender por innovaciones para satisfacer las necesidades de los grupos
sociales” (ibíd., p. 9).

2. ¿Qué características de la globalización atañen a los procesos educativos y por qué?

A partir de las características de la globalización retomadas de Marco Raúl Mejía


(2007) por García (2012), resulta viable relacionarlas en su totalidad con los procesos
educativos, por las razones que a continuación se expondrán:

- “Intensificar las relaciones sociales” (p. 10), dado que las posibilidades de
conectividad global, que se plantean actualmente en cada vez más escenarios
educativos, suponen a su vez un incremento en las oportunidades de cooperación
académica, acompañamiento continuo e intercambio de ideas con estudiantes,
docentes y administrativos de distintas latitudes del orbe, todo ello en tiempo real.

- “Articular lo local y lo universal para construir la idea de lo ‘glocal’” (ídem.), puesto


que las nuevas TIC, integradas dentro de los procesos educativos, pueden servir
como auténticas plataformas para la consolidación de perfiles estudiantiles,
profesionales e institucionales que den a conocer al mundo los intereses, logros y
vivencias de los sujetos en formación y sus respectivas comunidades educativas.
- “Transformar los procesos productivos superando los modelos mecanicistas
(teylorianos), instaurando tendencias de trabajo flexible y aumento de la
productividad a través de la gestión (toyotismo)” (ídem.). Esta característica, en
particular, refleja la transición que se ha gestado dentro de nuestro sistema
educativo colombiano entre una incursión abrupta de las tecnologías educativas
que amenazó con relegar a un plano netamente transmisionista a la profesión
docente y el auge de nuevos modelos de gestión educativa donde se reivindica la
libertad de cátedra y el papel del docente como diseñador de ambientes de
aprendizaje centrados en el estudiante.

- “Transformar tanto en el lenguaje como en las relaciones y la cultura en general a


través de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICS)” (ibíd., p.
11). De este aspecto dan cuenta las actuales tendencias en e-learning, b-learning,
m-learning, gamificación, MOOC’s, entre otras, que han abierto nuevas
posibilidades para el acceso a la educación, la motivación del estudiantado, la
flexibilidad académica y el impacto de la docencia, tanto dentro como fuera de los
contextos de la escolaridad formal.

- “Reorganizar la producción alrededor de la tecnología y el conocimiento, lo que


explica en parte el desempleo” (ídem.). En línea con esto, se puede evidenciar
también el riesgo que conlleva una excesiva automatización de los procesos
educativos, de la mano con la incorporación de las TIC y las apuestas de la llamada
“sociedad del conocimiento”; no obstante, aunque frecuentemente ello incide en
una progresiva suplantación de lo que tradicionalmente ha sido la labor docente,
supone además todo un marco de alternativas para que la docencia pueda incidir
en realidades hasta el momento insospechadas, tales como el campo de las
aplicaciones móviles, las redes de aprendizaje virtuales y la producción de
hipertextos colaborativos.

- “Transforma las condiciones de trabajo” (ídem.), lo que es patente si se consideran


las posibilidades que tenemos los docentes de ejercer nuestra profesión, entre
muchas otras alternativas, como diseñadores y/o moderadores de cursos en línea,
desde la comodidad de nuestro hogar y con una amplia flexibilidad horaria para
que nosotros mismos y nuestros estudiantes puedan formarse plenamente en el
ejercicio de su autonomía.
- “Precarizar el salario aumentado de manera descomunal la diferencia entre ricos y
pobres” (ídem.), lo que se puede ilustrar con una expedita comparación entre las
irrisorias alzas salariales del magister en amplio contraste con las del minister, bajo
el gobierno de la paz, la equidad y la educación.

- “Desde el campo ambiental, los costos ambientales han tomado dimensiones


incalculables, con mayores costos para los países más pobres” (ídem). A este
respecto, cabe notar las exorbitantes inversiones en mega colegios y obras de
adecuación en otros planteles llevadas a cabo por las administraciones locales que,
aparte de las evidentes malversaciones que traslucen en numerosos casos de fallas
estructurales que comprometen la integridad física de las comunidades educativas
que allí se congregan, prosiguen con su gesta del progreso basado en sepultar los
recursos naturales y el capital humano bajo capas de cemento.

- “Los valores, la moral y la ética, también adquieren nuevos significados” (ídem).


Con el fenómeno de la globalización y la progresiva irrupción de las TIC concurren,
en efecto, notables trasformaciones en el ámbito de las relaciones humanas, las
cuales repercuten a su vez en las diversas esferas del ser, el pensar y el actuar de
quienes hacen parte de los procesos formativos que se gestan en las diferentes
instituciones educativas de nuestro país. En la mayoría de las ocasiones, los
significados que adquieren los diversos valores, la moral y la ética terminan siendo,
bajo la égida de un creciente relativismo, los que cada quien les asigne según
conveniencias que serán en todo caso respetables, so pena de incurrir en la tan
mal vista intolerancia de quienes aún conservan un ápice de sensatez.

3. ¿Qué ventaja debe sacarse de la globalización en los procesos educativos?

Considero que los procesos educativos, en el marco actual de la globalización,


están llamados a apelar, tanto desde el estamento directivo y la docencia como
desde la condición discente, por una comprensión del conocimiento que no se
reduzca a un conjunto de eventos aislados que ocurren únicamente en aulas de
clase y centros de investigación, cuyo alcance permanece restringido a las
finalidades de la academia; una comprensión que legitime el aprendizaje como
acontecimiento susceptible de ampliar, cuestionar y replantear los valores,
creencias y prácticas que convergen en las realidades de los individuos, al igual que
en las instituciones sociales y los órdenes culturales que de las mismas emergen.
4. ¿Qué se necesita aportar desde la educación para una real sociedad de la
información y del conocimiento?

La educación, entendida como entramado de experiencias formativas para el


desarrollo de personas autónomas, responsables y propositivas, permite perfilar
alternativas eminentemente democráticas para la construcción permanente de la
identidad dentro de las sociedades de la información y del conocimiento, donde las
nociones de la utilidad y del tener (simples datos) pasan a un segundo plano y
donde el ser, como integrador de los aprendizajes consagrados en los cuatro
pilares de la educación planteados por Jacques Delors para la UNESCO (1996),
puede por sí mismo relucir en toda su capacidad creadora y transformadora, la
cual constituye el auténtico motor de la innovación.

Para que lo anterior sea posible, concurre el imperativo de enfatizar las facetas del
profesional docente como sujeto asociado a redes, tanto presenciales como
mediadas por TIC, en pie de lucha por la educación y la cultura, como investigador
que interpela y es interpelado por su práctica y, sobre todo, como portador de un
saber pedagógico que articula, desde criterios de validez y pertinencia, su lugar
como mediador y diseñador de experiencias formativas en un contexto de
relativismos epistemológicos y de progresiva mercantilización de los derechos
constitucionales, los recursos públicos y el capital humano.

5. ¿Qué concluyes a partir de la lectura del texto?

Se puede evidenciar una apuesta conjunta del sector educativo colombiano por
articular, dentro de los propósitos de suscitar y regular los aprendizajes mediante
la integración de TIC en el contexto imperante de la globalización, aspectos tan
heterogéneos como la optimización de los procesos de gestión en los programas
educativos, el desarrollo de competencias para el emprendimiento y la innovación
y la formación en autonomía. Esta apuesta integrativa, no obstante, ha conducido
a que el sistema educativo colombiano, en general, y las políticas de las
instituciones educativas locales, en particular, deban reinventar continuamente el
papel de docentes y estudiantes en el escenario de la construcción de
conocimientos, la permanente competitividad y la continua capacitación de sujetos
que puedan atravesar el tamiz de los estándares nacionales e internacionales de
calidad educativa, cualificación laboral y generación de capital.
REFERENCIAS

Delors, J., Al Mufti, I., Amagi, I., Carneiro, R., Chung, F., Geremek, B., & Nazhao, Z.
(1996). Informe a la Unesco de la comisión internacional sobre la educación para el
siglo XXI: La educación encierra un tesoro. Madrid: Santillana, Ediciones UNESCO.

García, L. A. (2012). Gestión educativa: Retos, fundamentos y competencias.


Bogotá: Editorial Kimpres Ltda.

Mejía, M. R. (2007). Educación(es) en la globalización(es). Bogotá: Ediciones Desde


Abajo.