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Técnicas carnáticas aplicadas a la música occidental

La música occidental ha desarrollado sistemas armónicos muy complejos al grado de que incluso se
ha llegado a abandonar el concepto de “armonía”. Sin embargo, el aspecto rítmico ha tenido un
desarrollo mucho más lento en comparación con culturas como la Hindú (música carnática); turca
(usul) o árabe (iqa’at); quienes cuentan con patrones y ciclos bien definidos y “etiquetados” así
como el occidente tiene sus propias estructuras para la organización de las alturas del sonido como
la armonía y el contrapunto.

Durante el siglo XX, comenzó un interés por explorar el aspecto rítmico, las obras ya no eran escritas
en 4/4, 3/4, 6/8, etc , obras como “La Consagración de la Primavera” exploran no solo acentuaciones
sobrepuestas a compases simples, si no cambios de compases a partir del tercer movimiento “Ritual
de Abducción”, donde se encuentran cambios de 4/8 a 5/8, compases más familiares como 9/8 pero
con agrupaciones específicas (marca de ensayo [41] 9/8 (4/8 + 5/8)); o cambios equivalentes en
unidades más pequeñas (2/16, 5/16, 3/16, etc.). En la obra “Kreuzspiel”Stockhausen propuso su
sistema de ritmo basado en la serie de armónicos, obteniendo elementos rítmicos a partir de
frecuencias (grupos de notas, duraciones de notas, secuencias y duración de la pieza.

La Nueva Complejidad no sólo utiliza cambios radicales de compases, si no que intenta profundizar
en la exploración rítmica al introducir polirritmos dentro de polirritmos (Brian Fernyhough, Lemma-
Icon-Epigram for piano solo).

Por el lado de la música popular, se han popularizado piezas escritas en compases irregulares, tales
como “Take Five” de Paul Desmond en 5/4, “Paranoid Android” de Radiohead “en 7/8; en los
constantes cambios de ritmo en “Dance of Eternity” de Dream Theater (…4/4, 7/8, 3/4, 7/8,
13/16…). Incluso en temas clásicos del cine es posible encontrar ejemplos en compases irregulares,
tal como el tema de “Misión Imposible” escrito en 5/4.

Las aplicaciones de estos ritmos son cada vez más diversas, sin embargo, todo músico se enfrenta
al problema de resolver tales compases, polirritmias y polimetrías y modulaciones métricas. Algunos
de estos problemas son fáciles de resolver, de manera lógica, por ejemplo, agrupar un compás de
7/8 en 3+2+2 notas. No obstante, al encontrar polirritmias tales como 5:7, modulaciones métricas
o incluso compases como 11/8, el músico occidental puede ver superadas sus herramientas básicas
de solfeo pues la educación musical se limita a ver el ritmo en pulsos binarios y ternarios, los ritmos
complejos son tratados como la suma de éstos lo que limita la percepción de ritmos complejos a
células de 2 y 3 pulsos, un ejemplo claro es que los compases de 7/8 no son normalmente percibidos
como 5+2 ó 2+5, pues en este caso, incluso el grupo de 5 pulsos es concebido como dos células, 3+2
ó 2+3, no como un solo grupo.

Ésta aproximación al ritmo lo limita a ser un componente “de color”, incluso los elaborados bloques
de polirritmos de la Nueva Complejidad son vistos como un efecto sonoro, y no como entes
independientes que tengan su propio discurso.

Afortunadamente, hay una manera de ampliar nuestra percepción sobre el ritmo manteniendo (y a
su vez expandiendo) la estética de las diferentes corrientes de la música académica y popular
occidental. La música carnática.
1.1 La música carnática. Conceptos básicos
La música carnática se caracteriza por ser música vocal rítmica que puede o no estar acompañada
por instrumentos; este tipo de música no cuenta con un texto narrativo pero sí todo un sistema
monosilábico para articular todo un discurso rítmico que puede ser desde repetir un grupo rítmico
uniformemente hasta composiciones e improvisaciones creadas a partir de complejas
transformaciones rítmicas. Al silabario se le conoce también como Solkattu o Konnakol

Para lograr tal efecto, la música carnática cuenta con dos conceptos básicos: Gati y Jathi.

1.1 Gati.
El Gati es el nombre dado a la subdivisión de un pulso en cierto número de unidades iguales llamadas
Matra. Un pulso tiene cinco subdivisiones 1:

Tisra (tresillos): 3 matra

Chatusra (dieciseisavos): 4 matras

Khanda (quintillos): 5 matras

Misra: (septillos): 7 matras

1
Rafael Reina, Applying Karnatic Techniques to Western Music, Ashagate 2015. p.21
Sankirna (nonillos): 9 matras

NOTA: En la música carnática, el gati Sankirna no se considera un gati “básico”, se le ve como un


compuesto entre Chatusra y Khanda: 4+5 ó 5+4.

2.2 Jathi.
El Jathi es un acento sistemático que se aplica sobre el gati; el jathi se articula con aplausos, de esta
forma se crea un cruzamiento de acentos sobre el pulso. Hay cuatro tipos de jathis2:

Jathi 3; 4; 5 y 7

La práctica conjunta gati-jathi requiere de un atento conteo de cuántos acentos y pulsos (o ciclos)
se requieren para que el gati y el jathi coincidan.

El número del gati establece el número de acentos (o tipo de jathi) para que el acento y el pulso
coincidan.

El número del jathi indica el número de pulsos (o gatis) que le toma para concidir de nuevo con el
pulso.

Tisra jathi 4:

Tisra jathi 5

2
Rafael Reina 2015, p.35-37
Tisra jathi 7

Chatusra jathi 3

Chatusra jathi 5

Chatusra jathi 7

Khanda jathi 3

Khanda jathi 4
Khanda jathi 7

Misra jathi 3

Misra jathi 4

Misra jathi 5

Son estos dos conceptos básicos los que no sólo sirven de introducción a el aprendizaje de la música
carnática, sino que también ayudan a solucionar de forma lógica y precisa diferentes problemas a
los que se enfrenta un músico occidental como veremos a continuación

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