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CURSO DE DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA EL RETRATO COMO DIBUJAR ROSTROS Y FIGURAS para uso de estudiantes de escuelas de arte y de artistas GIOVANNI CIVARDI ard) macs en Milner 1947-Tras desicarse la istracié y la 1 hace muchos afos se interesa por a anatomia para artistas y ojo de a gura humana, ducidos en este Haro representan a modelos que han dado ‘ pevsones bien rformadse culque posible parecdo con ura coneidoncia reo ria Lorenzo Sere sc permit a reproducidn total 0 paride aste libro, tanpoco su ‘rt0 formic, ni la transmit de ninguna forma 0 por cualquier nic, mecénico, or foocopa par registro U otros méto= ravi y por exito de los tulaes del copyright sraente en italiana por I Castelo srl Trezzane sul Navigo i del rive. Come desare valde fw sola es traduccén de 5" edie talana, 2008 c 994 by Castelo, Min (alia) sein expafola Ore SL. Urqujo. 3.28008 Madd 98 22.Fax 91 54] 02 35 soraledraccom slecraccom 408 45557-2008 Prer Pls, SLL. nice in Spain INDICE Los instrumentos y las técnicas pag. 4 Consideraciones précticas Proporciones, perspectiva y esquemas constructivos de la cabeza Anatomia Los elementos del rostro: El ojo Los elementos del rostro: La oreja Los elementos del rostro: La nariz Los elementos del rostro: Los labios La composicidn del retrato La iluminacion El procedimiento Estudios de retrato Las técnicas mixtas INTRODUCCION Se aceociée habitual, la representacién de los rasgos de un ser humano, es decir, de su rostro o de la figura ne So y ©: ain, un tema importante en las artes figurativas y caro a los artistas, que han encontrado en él, = orcfesional bien retribuido y socialmente apreciado por su valor simbslico o conmemorativo, también muy cteresante para indagar sobre la condicién humana observada desde el punto de vista fkico y, sobre ES ecx= cme purto de vista el que tiende a predominar en los tiempos modernos, ya que la fotografia, secucdo mucho la funcién del retrato dibujado y pintado entendido como Unico medio para reproducir Sconémicos de un individuo. Pero éste era, evidentemente, tan sdlo uno de los aspectos (el"“documen- =: experiencia de retratistalustrador y profesor he tratado de simplficar y de compenciar en una visién ‘recosies problemas con los que normalmente se topa uno al empezar a afrontar el dibujo de la cabeza ze. del verdadero retrato parecido. pace) mportancia (por ejemplorel dibujo de las manos, el retrato de los niios y de los ancianos, el retra~ css cobezas caracteristicas", etc.) deberdn ser necesariamente profundizados y a ellos se dedican otros = reves capttulos y los esquemas ilustrativos segiin una secuencia que he hallado précticamente valida para pasos de la "técnica" del retrato y lograr pronto alin resultado satisfactorio. Se consideran, por lo tanto, Se orccorciones,|a anatomia, los detalles del rostro, a composicién. la iluminacién, el procedimiento de eje- = iz vistén “global” de la cabez2). écnicos pueden sélo encaminar al lector en sus primeras experiencias y han de entenderse -udio individual: los desarrollos “artisticos" posteriores dependerin del empefio de obser- io que se aplicard al dibujar A tal fn, puede estar justifcado, para los primeros dibujos, recu- cas (s2cadas por uno mismo 0 tornadas de periddicos © libros), 0 bien a dibujos de otros artistas. [Saree ino se sienta seguro al trazar correctamente las lineas fundamentales de la cabeza, le aconsejo inten- somando como modelo a cualquier paciente persona amiga. En la titima parte del libro he recogido us he Gbujado en épocas distintas y que pueden sugerir al lector cierto modo de proceder afrontando LOS INSTRUMENTOS Y LAS TECNICAS @ dibujar el retrato se pueden emplear los instrumentos més senxillos y conocidos: el lépiz, el carboncillo el pastel, la plu y la tinta, la acuarela, el rotulador, etcétera, Cada uno de ellos, sin embargo, produciré efectos diferentes, no sélo en base a k caracteres especficos de materia y de técnica, sino también en relacién con las caracteristicas del soporte sobre el cual se lizz: papel liso o de grano grueso, cartulina, papel blanco 0 tefido, etcétera. Los dibujos reproducidos en esta pagina y en siguiente han sido trazados recurriendo a algunos instrumentos de uso comtin, pero adecuados para reproducir eficazment ios complejos matices tonales del rostro y del cuerpo humano. Plume, plumilla y tinta china negra sobre pape! li La tinta la emplean con frecuencia los artist Puede extenderse, bien con el pincel, o bier con la plumilla, pero se consiguen efectos par: ticulares empleando, por ejemplo, cana d bambi, plumillas de punta gruesa, plumas est lograficas, estidgrafos, rotuladores, boligrafo: Las intensidades tonales se gradvan, normal: mente, cruzando de forma mds o menos tupi da los trazos de pumila y, por eso, es aconse: jable dibujar sobre papel o cartulina més bie lisos y de buena calidad, para evitar que | superficie se deshilache y que la tinta se absor ba irregularmente. Lopiz (B y 2B) sobre papel rugoso El lépiz es el instrumento empleado més hab ‘tualmente para cualquier tipo de dlbujo y, paral la figura humana y el retrato, offece especiales caracter(sticas de espontaneidad expresiva | de comodidad de ejecucién. Puede usarse para dibujos muy elaborados,o bien para pequefios estudios y breves esbozos de referencia: paral estos times son adecuadas las minas finas, mientras que para los primeros se pueden ele- gir grafitos de diémetro mayor y de graduaciény més blanda. El grafito en barra, de hecho, quel hay que manejar inserténdolo en portaminas especiales con pulsadorre igual que los lépices de grafito (es decir minas de grafito recubier- tas de madera), se gradiia segtn su consisten- iat desde 9H, muy dura, que realiza trazos tenues y palidos, hasta la 6B, muy blanda, que realiza facimente trazos gruesos y oscuros. Geeerxillo en barra sobre papel Grectamente la fotografia. Se emplean los conocides proyectores para diapostivas (agrande la imagen proyectandola sobre = soporte y trace en éste las contomnos principales del rostro o de la fgura), 0 bien el epidiascopio o episcopia, un instrumen- m> Spico mediante el cual se proyectan, aumentadas, imagenes que aparecen sobre soportes opacos (impresas, fotogréficas, dibujos o bien fotocopias “reducidas" de dibujos y pinturas, etc). Son recursos prcticos, casi “trucos”, que pueden Juso nocivs para el crecimiento “artistico” de un cibujante si se limita a depender de ellos. Mas correcto, en cambio, 19 de la “cuadriculacién”, cuyo procedimiento es conocido también a nivel académico: hay que trazar una cuadricu- @ sobre la imagen a aumentar (dibujo 0 fotografia) y después transferir la misma reticula, con el mismo ndimero de cuadrados, pero més gruesos, sobre la superficie més amplia. Serd facil, de este modo, cibujar fielmente y aurentados los trazos que se ven 0 de los cuadrados, entomo de trabajo. S cspone de estudio propio o, al menos, de una habitacién del piso en el que viva y tiene intencién de dedicarse intensamen- se 2 retrato, le podran resultar titles algunos accesorios de decoracién. Por ejemplo: una silla, un silén © un pequefio sofa sobre =i que hacer posar al modelo en actitud cémoda y relajada: una limpara que permita la regulacién de la intensidad de luz, para adecuadamente al modelo; un aparato de radio 0 un pequefio televisor para algerar al modelo (y a usted) la fatiga del uérdese, con este objeto, de conceder frecuentes pausas y aprovechar estos intervalos para estudiar a su modelo en nes y acttudes diversas. puede dibujar colocando el soporte sobre un caballéte vertical o sobre el plano reclinable de una mesa de dibujo, devo, mas ‘recuentemente, le bastard apoyar sobre sus rodillas una tablila rigida (de madera, cartén o conglomerado) de unos SO x 40 cm sobre la cual habra dispuesto el bloque de las Iéminas de papel. Este sencillo equipo, completado con sus instru= dos de dibujo, le sera util para trabajar al are libre, en lugares puiblcos o para ir (y espero que le suceda pronto) 2 alguien que le haya encargado un retrato. RPP or Estudio pora retrato, 6leo sobre tela, 30 x 40 cm, _Jonto al cuado se reproduce tambikn (a fotografia de la que me servi para e! retrato realizado par encargo y en ausencia del pecus- fo modelo. Puede ser util, examinando atentamente las dos imdgenes, notar en qué médida se han mantenido, acentuado u omi- ‘do en ef dibyjo las “informaciones” fotogréficas. omvesoa0 De eM Heuocesaunsaes| PROPORCIONES, PERSPECTIVA Y ESQUEMAS CONSTRUCTIVOS DE LA CABEZA Proporciones Cuando se dibuja la cabeza humana es necesario vigiar que las proporciones, es decir las relaciones dimensionales entre los diversos elementos constitutivos (ojos, naz, labios, etc., que examinaremos uno por uno més adelante), se indiquen de mane- ra correcta y precisa, Naturalmente, las cabezas son muy variadas en cuanto a dimensiones y a la combinacién de los caracte- res, pero todas pueden reducirse a un esquema proporcional que ayude a simplificar sus formas, a reconocer su peculiar aspec- +o tridimensional, a colocar los detalles en su posici6n exacta y en su usta relacién.A\ dibujar un retrato hay que tratar de pres- tar mucha atencién a la estructura global de la cabeza y a valoraria en sus caracteres generales, porque es sobre todo de ellos de lo que depende un buen parecido con el modelo. Los meros detalles, aunque se reproduzcan minuciosamente, si se inscri- bben en un contexto general poco preciso, conducen casi siempre a un retrato vago ¢ insatsfactori. Los esquemas aqui reproducdos, si se estudian con atencign, pro- pporcionardn algunos elementos sencilos y esenciales de referencia y de proporcién de una cabeza “pica” vista en las proyecciones fron- ‘al y laterak compadrelos con los que reconozca sobre su propio ‘modelo y valore si se corresponden o si difleren.La altura del rostro ¢ divisble en tres portiones de igual medida, correspondientes a la altura de la frente (hasta la raiz del cabello), de a nariz y dela parte inferior de la cara, Aprecie, ademés, que uniendo tres puntos situa dos sobre la raz de la narz, sobre el mentén y en el Angulo de la rmandibula (unto al Idbulo de la ore), se describe un tridnguo equi litero, La misma figura se obtiene uniendo los éngulos extemos de los ojos con la base de! labo inferior La anchura del ojo visto fron ‘almente es itl para medirla distancia entre los ojos (eatin una viel2 ‘formula académicas"entre ojo y ojo cabe un ojo”) y a anchura de la base de la nariz a nivel de as fosas nasales. Observe que la cabeza, vista desde arriba tiene forma oval, ensanchada posteriormente. Perspectiva La perspectiva es un método gréfico idéneo para representar sobre una superficie plana, la profundidad de! ara reproducirla correctamente, incluso la cabeza requiere dibujaria (como cualquier objeto) teniendo en la debide racion las reglas de la perspectiva. Los esquemas reproducidos abajo me parecen suficientes para recordar algunos principios bdsicos, como la linea de ho el punto de vista y los puntos de fuga. Si se imagina la cabeza inscrita en un tetraedro cuyas aristas rocen sus puntos mds salientes, resutard fécil “poner en p va" con una discreta aproximacién, los detalles del rostro. Después podré realizar un estudio més preciso consi cabeza "geometrizada" en el ovoide y en el clindro (v. esquemas en pag, 12). BNO HORIZONTE Esquemas constructivos 2 puede asimilarse a la forma geométrica del ovoide, hecho que, al menos en los inicios, simpliica el modo de dibu- desde el punto de vista de las proporciones como del de la luz y las sombras. Observe cémo se superponen los voides que representan la cara y el créneo. Sin embargo, la forma generalmente redondeada de la cabeza puede sub- dividirse en éreas aplastadas que, en su conjunto, describen los"planos de superficie”, tiles para modeler sintéticamente sus ombras. Fjercitese, trazndolos sobre algunas fotografias que reproduzcan cabezas en distintas posiciones, en ssquemas parecidos 2 los indicados en esta pagina, Cuando se dispone uno las primeras veces a dibujar una cabe- s decir, una forma muy comple, se encuentran desde Iuego grandes dificultades, no sabiendo por qué parte Un modo tradicional y escoléstico, pero muy utiles el indicado en estas paginas y desarrollado més ampliamen- io 12 (« pdg 32). Recuerde que en el retrato es esencial, antes de nada, captar exactamente las caracteristi- ales de la cabeza del modelo y; después, estudiar las relaciones y las peculiaridades de los detalles. FASE | FASE 2 : . FASE 3 FASE En estos esquemas, imitados a las proyecc : lateral de una cabeza masculina, he ejempl ‘ases sucesivas de ejecucién: Fase | Delinear en la lémina la zona que se prevea pada por la cabeza: trazar una sencila li Fase 2 Indicar las proporciones mediante cuatro | horizontales aproximadamente equidistan las tres partes en las cuales puede dividirse la Fase 3 Localizar con atencién la posicién de los 0) labios y las orejas, y medir las distancias re Fase 4 Profundizar en la busqueda de las relaciones mentos de la cabeza, indicéndolas en los “pl pelo, etc, aproximdndose gradualmente 2 la rales. Fase 5 Proseguir con la elaboracién valorando también FASE S 4os de la iluminacién, es decir aplicando la técnica del clas roscuro” 48 ANATOMIA wza humana y de las regiones vecinas (y si es posible, también de las manos) es tt conocmiento esencal dela anatomna de la caber es suciente para garantizar el buen resuitado na plena comprensién de la formas externas aunque, abviamente, por si sola NO dijo. Los huesos morfologia externa y puede descomponerse en dos partes la béveda craneal esqueleto de la cabeza determina en gran medida su entre side modo que componen una solida estruc- 20) y él macizo facal,constituidos por numerasos huesos frmemente unicos Unico hueso mévil es la mandibula PARIETAL OMaLR cera pata __— ranioun venreenas — eA HIOIDES —— we cARTLAGOTRODSS antcun ~esre1non —— ne la oportunidad de observar un crineo auténtica,o bien de comprar una reproducciGn en material plistico, convene ejerc tarse en dibuiar sus lneas fundamentales, Conviene reproducirlo desde diversos puntos de vista, como he indicado en estos répidos bocetos.y aplicar los principios de perspectva y de simplfcacién estructural 14 misculos los de la cabeza se dividen en dos grupos: los mimicos (0 cuténeos), responsables de las expresiones fis’ ticadores, que mueven la mandibula. Se estratifican sobre los huecos craneales, cuya forma extema copian siendo muy delgados. Asimismo, no hay que pasar por alto el estudio de los principales musculos del ente, aparecen en casi todos los retratos, nom nn TePORAL CORBICULAR DE Tos ranmabos — occa, = agomanica___ MASETERO ~ onsrcutar SHAS ~ sucana5ox d THANGUAR noo 2 enToNAo—= acAsraico A\V cree EsTERNOHOIDEO—— [STERNOCLEIDOMASTOIDEO el esquema reproducido junto a estas neas he relacianado fa estructura dsea con el axpecto maroldgic externo de fa mascuina nese atertamente fa poscn del n.d a orga, del ojo, de os abi. spesor que media entre Ja superficie é:e0 y la superfce externa de fa cabeza viene determinado por el strato muscular or e taido adiaso y por la piel LOS ELEMENTOS DEL ROSTRO EL OJO Después de haber examinado la estructura global de la cabeza, es necesario analzar con atencién cada uno de los detalles del rostro es decir la nari, los labios los ojos, etc. Conviene saber reconocer, de cada uno de ellos, sus caracteristicas morfoldgicas esenciales, “constructivas" por asi decir sobre cuyo rastro la reproduccién precisa de las varaciones individuales conduce a realizar un retrato cde un gran parecico. El ojo es, tal vez, el elemento mds expresivo y por eso hay que indicarto en la posicién adecuada y con su forma cexacta: obsérvese, también, que la parte banca del globo ccular (la esclerdtica) no es igual de blanca que una hoja de papel y que. ‘es més, varia de tonaldades 2 causa de su sombra propia y de la proyectada por los pérpados. Hay que estar atentos a orientar en la misma direccién los globos oculares (y por tanto las pupias), porque de ello depende la expresién de la mirada. PAREADO CHA pestaguas SAREMOO MUCHA LUZ = ENCOGIDA sbaco, oe . ANGULO POCA LUZ = DUATADA, | surco FSCLEROTICA CARUNCULA, Los esquemas reproducicos boo estas lineas debieran bastor para sugerr al ecto la estuctua esfrica del oo, cémo se csponen sobre él los pérpados y, por time, olgunas fases sucesivas para cbyjarlo correctarerte. Hay que ejercitarse en cibujar fs ojos en diversas posiciones y desde dlstintos puntas de vista, como he propuesto con los pacos ejemplos reproducides en esta pagina. El oo fenenino tiene normalmente las pestaias espesas y larga las ces bien delineads y delgacts. En €l nif, eins aparece muy grueso respecto a os pérpacs. En el anciano se forman numerosas y profundas arrugas que se iracian desde los dngulos laterales de fos ojos, os prpacosinferoresfor- man "bolsas”y (cs cgjos se hacen inegularmente espesas e hirsutas. 17 LOS ELEMENTOS DELRostRo LA OREJA E! pabelién de la oreja o auricular es sostenido en gran medida por cartilago fino dspuesto en circurvoluciones Aun teniendo carac- ‘erstcas morfol6gicasindviuales muy variadas, su forma esencial recuerda la de una concha y es bastante parecida en los dos sexos| Frecuentemente, las orejas estén en parte acultas por los cabellos y su cardcter expresivo depende de su colocacién exacta a los lados de la cabeza, como inclca en los esquemas abajo reproducidos. Foss TUNG A rattcuto ‘CONCH ( a Hen mo) toe TAY: En ef aduito,el pabelién auricular tiene fa aitura que, de media, comesponde a la de la narz;en el nie, aparece bastante grancle en rela- G5 con la cabeza; en el anciana,tiende a alargarse, a causa del adelgazamiento y del debiltamiento de! egido cartioginoso, 19 LOS ELEMENTOS DELRostRo LA NARIZ La nariz es mds bien difcil de representar debido a que sobresale del rostro y por ello aparece de manera distinta segin los puntos desde los que se observa. Su forma piramidal viene determinada en parte por dos pequerios huesos emparejados (huesos nasales) Yen parte por cartlagos, algo que se observa especialmente bien sobre su dorso. Observe los esquemas repraducidos en esta pag fra y en la siguiente y ejercitese en clbujar la nariz en diversas posiciones sirvigndose de fotografas si le parece més fécil para com- render su estructura Observe que el dorso se aleja de la raiz hasta alcanzar su méximo saliente a nivel de la punta y sus lados se inginan hacia las melas. La base es triangular y en ella se abren las fosas nasales. de forma oval y un poco convergentes hacia fa punta, delimitadas por las alas de la nariz Trate de reconocer las zonas de luz y de sombra mds signficativas (la méama luz se halla, normal- mente, sobre el dorso y sobre la punta, mientras que la sombra rds intensa se encuentra en la base, junto a las fosas nasales)e indi- ‘que sdlo aquélas, para no "recargar” demasiado el dibuo. oRsO Arrcevemice 0 ALADELA NARIZ RFICION FORCION CUTANEA Da. TTABIQUE NASAL ‘cantiLacos: LOS ELEMENTOS DELRostRoO LOS LABIOS En el significado expresivo del rostro, los labios slo son mencs importantes que los ojos. Posen un color rosdceo porque se corresponden con un tejido de transicién entre la mucosa (situada en e! interior de la boca) y la piel. Al cibujar los labios hay ‘que estar atento a trazar con cuidado sobre todo la linea que los separa: prestar atencidn a que se acomode sobre la superf- ie semiclindrica de los huesos maxilares y sige las reglas de perspectiva que ya he mencionado. Los sencillos esquemas repro- ducidos en esta pagina indican algunas caracteristicas fundamentales de la morfologia labial obsérvese, por ejemplo, que ! labio superior es, normalmente, mas delgado que el inferior y también mas saliente. SURCO SUBNASAL —TUsERCULO \ Upc surenion ‘ \J i ts conmunaneustiasies X . hon EEE / : SuRCO MENTOLABAL ‘ En esta pdgina he dibyjado labios en ‘algunos acitudes sonrientes upicas de los revvatos. Nétese que Jos cientes apenas se esbozan sin demasiada insistencia sobre detalles menores y poco signifcativos. Las labias de las personas ancianas (iimos dos dbu- {95 de abgjo) a menudo se afinan y los surcan numerosas artuges verticals. WERSDAODE SEAL oe Ls BisuioTeca, 23 LA COMPOSICION DEL RETRATO omposicién es el modo de organizar sobre una superficie (a hoja o lémina de papel en nuestro caso) los elementos constituti mnagen que pretendemos representar No existen reglas precisas (salvo quizd la dela “secciGn urea’), sino mas bien prin- runentes a las modalidades de nuestra percepcién visual, por ejemplo la de unidad, de contraste, de equilibri. En el retra- ;posicién plantea elecciones por las que optar enseguida: decidir entre dibujo de la figura entera o de la cabeza sola y, en de frente, de perf o de tres cuartos; decidir i insertar el modelo en un ambiente 0 dejaro aislado con un “fondo” neu- las dimensiones de! diaujo,o bien si amplarlo en vertical o en horizontal etcétera, Debe habituarse a realizar numerosos 5 bocetos en los cuales valorar estos problemas, como sugiero en las paginas siguientes Mientras tanto, observe los esque- roducidos en esta pagina, a cada uno de los cuales he afiadido algunas consideraciones de “oficio" que pueden orientarse en cciones, pero no se deje dominar por férmulas tradicionales y estereotipadas: experimente también composiciones, inséiitas 1) En el retrato frontal conviene situar la cabeza no precisamente en el centro geométrico de la lémina, sino un paco més arriba, y dejar a los lados espacios. aproximadamente equivalentes. Evite, sin embargo, que la coronilla legue demasiado cerca del margen de la lamina. 2) En el retrato de tres cuartos esta bien dejar un espacio mayor entre la parte frontal del rostro y el margen de la lémina, mds bien que en la regién posterior 3) Enel retrato de perfil es de buen efecto dejar un espacio amplo delante del rostro. Evite, si es posible, “cortar" el perfil posterior de la cabeza o hacerlo lencajar con el margen de la lémina. 4) Una cabeza gacha puede expresar un énimo aba- tido, 5-6-7) Un retrato con eltema en primer plano y de cara puede irradiar fuerza y seguridad en uno mismo. 8) La imagen vista desde abajo puede dar una impresién brutal al rosvo y de acttud autoritaria: por eso es desaconsejable para un retrato. 9) Se puede lograr un efecto insdlto y sugerente cuando el rostro ccupa toda la superfice de la mina. Cuando se revrata del natura es siempre it proceder a un estucio atento de) modelo ibujondo su cabeza en diversas posicones y desde diversos puntos de vista. Esto permi- te valorar en conjunto el asbecto somético y legir fa proyeccién y la acid que mas fe y eficazmente expresan los rasgos fsondmi- cos y el “carter” del sujet Pora trabajar con ends caima, se puede, a! principio, utli- Zar la fotografia, pero el dibujo directo es con seguridad ‘mucho mds provechoso. Permite, ademds, explorar nuevos caminos compositives “dando weltas’, por asf deci, ol ‘modelo para captar todas sus sutlezas expresivas y apro- parse de Ja forma global, tan importante para lograr el parecido, Realice estos estudias con trazo sencilla y ‘tim pio", buscando la estructura de la cabeza entero, mds que los efectos de clarescuro, Las mismas consideraciones desarroladas en las paginas precedentes volen también para ef retroto de la figura entera.Aquf se ven reproducidas algunos de los estudios que realicé (a pluma y tinta) para un reivato pintado después al dle: fa postura la orientacién vertical de todas las cemds partes de la Sev0 y hace mas “dinémica” la compasicién 29 LA ILUMINACION ado se dibuja un retrato es muy importante considerar la direccién, la calidad y la intensidad de la luz que [o ilumina, por precisamente por medio de las luces y de las somibras como se tiene la sensacién del volumen, de la forma pléstica del . Normalmente, para dibujar un retrato se prefiere la luz artfcial, faclmente regulable y constant, en vez de la solar, muy wrble en [a intensidad y direccién, Una buena iluminacién debe poner en evidencia de mejor modo posible las caracteris= sémicas del sujeto, Evitese, por eso, el empleo de una fuente luminosa demasiado intensa y cercana: es preferible una} ievemente difusa, que no genere sombras oscuras, sobre todo bajo la nariz, los labios y los ojos. Los ejemplos fotogrificos corcducidos en estas paginas se realizaron sobre una escultura que modelé recientemente y muestran stuaciones algo ins © extremas, pero uties para evidenciar lo efectos, positvos y negativos, que pueden producir sobre el restro. La iluminaciony =adecuada para un retrato es, de todos modos, la que proviene ligeramente de arriba y desde una direccién comprendi¢a se la frontalyy la lateral Para hacer difusa la luz, puede anteponerse a la fuente luminosa un vicrio finamente esmerilado, 9 emplear alguno de los conocidos recursos que se usan en fotografia, fluminacén laterat no es adends para & revato, porque divide el rostro en dos mita- des contrapuestas ura ilurinada y a otra en sombra.A veces puede ser Gil para aportar una sensacén de fer terelve. Juminacin cenita es de notable efecto, pero hace falta estar atentos a no crear sombras demasiado coscuras por debajo de las ces, la nariz y la barbilla. La luz horizontal 0 rasante puede exagerar los relieves y las depre- siones cuténeas ltuminacién fateral! posterior: para el re- trato no es atl, ya que borra gran parte de la forma del ros- tro, Puede usarse, en cambio, cuando la ca- beza se halla de per- fl Nétese, en este jemplo, un recurso ‘empleado en el cibu- jo:la parte oscura de la cabeza se recorta contra el fondo claro y la parte dara con- ‘ra el fondo oscuro. luminacién casi pos terior: llamada “de efecto” o “efectista’ no se emplea en el retrato porque hace poco reconocible el parecido del modelo. La siueta (el contra: liz}, en cambio, puede ser adecuada en el retrato con e| rostro de perf 30 inacién desde abajo: es muy “dramética! uminacién frontak es sencilla, pero aplana ally no se usa casi nunca en el retrato los detalles del rostro; muy adecuada, en que altera el parecido y desnaturaliza las cambio, para el retrato" de linea’ y decora- acteristicas del rostro. tivo. uminacién angulada desde arriba y de lado: es el tipo de iluminacién més frecuentemente usado en el retrato, porque acen- 2 convenientemente las caracterssticas fisonémicas y refieja con suficiente eficacia la plasticidad del rostro. Las dos imége- nes fotogréficas propuestas varian levemente en la inclinacién y en la distancia del sujeto respecto a la fuente luminosa. 31 EL PROCEDIMIENTO En este capitulo, hasta la pg. 37, me ha parecido oportuno ilustrar las fases sucesivas a través de las cuales se puede llegar ibujar un retrato. El procedimiento indicado es mds bien escoléstico, pero es uti al menos al principio de la préctica artistica Cuando se hayan asimilado bien los elementos esenciales para caracterizar un rostro, resultard més facil y esponténeo pas: gradualmente del primer esbozo al dibujo elaborado y encontrar una manera propia de proceder mas inmeciata y personal ‘Aconsejo hacer algunos ejercicios de este tipo valiéndose de modelos del natural y de fotografias, tratando de comprend de qué modo, a través de cada fase, se afronta y se resuelve un problema especfico y cémo, al término de esta busqued ‘estratificada’, se llega a dibujar correctamente una cabeza, al menos desde e! punto de vista formal. Conviene usar hojas lminas de papel blanco de medida no inferior a 30 x 40 em y lépices de diversa gradvacién, como ya he indicado. Fase | Observando con mucha atencién al modelo, buscar la relacién en la cual la altura maxima se encuentra con la anchura maxima: para hacerlo hay que localizar los pun- tos del rostro més salientes en sen- tido lateral y en sentido vertical ‘Trazar la forma oval esquematica € indicar segin las reglas de la pers- pectiva, tanto la linea media (curva en esta visidn de tres cuartos) como la linea horizontal que divi- den en partes el rostro, En este ejemplo las he trazado a nivel de la raiz del cabello, de las cejas, de los ojos, de la base de la nariz y de la hendidura labial. Usar un lépiz o barra de grafito mds bien duro (H), que no ensucie la hoja,y trazar las, marcas de manera fluida y ligera Fase 2 Sobre la base de las primeras “mediciones", proseguir definiendo mejor y situando cuidadosamente los detalles del rostro, es decir de los ojos, la nariz, os labios y las orejas. Hay que tener presente que la subdivisién del rostro en tres sectores es sélo indicativa: en cambio, se deben buscar en cada individuo sus relaciones proporcionales especiicas y respetarlas para lograr el parecido. Esta fase en muy importante, porque establece los cimientos para el desarrollo posterior del dibujo. Hay que esfor- zarse también por reconocer y trazar,sin apretar mucho, las principales estructuras anatémicas (los huesos subcuténeos, los midsculos superficiales, et): aqui he insinuado, par ejemplo, los saliertes de los pémulos y del hueso frontal, asf como la posi- cidn de los masculos orbicular de la boca, masetero y estemnocleidomastoideo. Seguir usando, atin sin apretar un lépiz 0 barra de grafto H, 0 bien, si se prefiere, uno algo mds blando, HB. 33 Fase 3 En esta fase conviene concentrarse en el reconocimiento de los “planos” supericiales, es decir, de aquellas dreas que se distin- a veces de manera casi imperceptible, por la diferente incidencia de la luz: se trata, en sustancia, de circundar sintética- ente las zonas (tanto iluminadas como en sombra) que, en conjunto, pueden ayudar a aportar una sensacién de sdlida cons- én volumétrica al dibujo de la cabeza que estamos retratando. No hace falta excederse en el uso de trazos rectiineos, para evitar que la forma resulte “dura”, angulosa, si bien una cierta “sequedad” puede ayudar a simplificar los planos tonales fases posteriores. Hay que usar un ldpiz 0 barra de grafito de dureza media, como la HB. 34 Fase 4 En esta fase se afronta el problema de las somibras, ya reconocidas en el paso anterior, ndicando las mds amplas,intensas y de mayor significado. Nos daremos cuenta de que las sombras sobre un rostro son de intensidad muy diversa y sumamente com- plejas: para tener la visién simplifcada que se requiere en esta fase, hay que entrecerrar los pérpados hasta el punto de entre- ver sobre el modelo sélo dos tonos: el de las partes del rostro iiuminades y el de las partes en sombra, Conviene usar también en esta fase el lipiz HB, sin apretar y de manera bastante uniforme. 35 Fase 5 Es esta fase, y eventualmente en las de elaboracién posterior se procede a modelar las formas superficiales del rostro, buscan- do los tonos intermedios (que en la fase anterior se habian pasado por alto y asimilado en la zona global de sombra). Ademas se definen los detalles més signifcativos, por ejemplo los ojos y los labios, acentuando o aligerando las relaciones tonales que definen, Hay que usar todavia un ldpiz HB variando la intensidad del trazor para ello basta apretario contra el papel con mayor © menor fuerza. El ldpiz H puede servir para indicar areas de tono muy palido. 36 E! dibujo en estado avanzado de ejecucién conserva algunos restos de las fases anteriores: no hay que borrarios, sino més bien “ablandarios” en su conjunto, elaborando posteriormente los tonos y enlazéndolos entre si.En un dibujo es imposible (e intl) tratar de reproducir todos los matices tonales existentes en la realidad; por tanto, no exagerar en los “vitimos toques” ni en las minus insignficartes, porque un buen dibujo es siempre el resultado de una prudente seleccién y de una simplticacién inte- ligente y sensble. Las sombras pueden intensifcarse en algunos puntos usando un lipiz 2B, que es bastante blando. 37 20s que se ven en esta pégina son reconstrucciones (realizadas “a posteriori" con fines didécticos) de algunas fases que rec- 72. @ estas alturas cas instintivamente, cuando dibujo un retrato, Estudio de retroto: J6piz HB (con afiadldos de 28) sobre papel serirrugoso, 33 x 48 cm. 39 Hl carboncillo es adecuado para al retrato, porque permite obtener con rapidez y efcacia el modelado tonal del rostro. El pro- cedimiento es algo distinto del aplicado para el Idpiz: con algunos igeros trazos hay que indicar la zona en la que se dibujard la cabeza y difuminarlos con los dedos 0 una bola de algodén (fase |); apretando més sobre el carbontillo, deben oscurecerse las zonas del rostro que aparecen en sombra y volver a difuminar (fase 2); hay que proceder después gradualmente en la busque- da de los diversos tonos de claroscuro, oscureciendo en algunos puntos y aclarando en otros donde mas se refleje la luz (fases 3 y 4), Para borrar o para dejar mds claros los tonos, se emplea goma de miga de pan, apreténdola con delicadeza y frotando levemente, No hay que excederse en la graduacién de los matices para no "debiltar" el dibujo y hacerle asumir un desagrada- ble aspecto fotografico, lamido, Hay que ocuparse mas bien de las grandes masas y de los principales volimenes del rostro. i " aise Se eunoceseussaes Esiudio de retrato: corboncilo en barra, color “sepia”, sobre papel semirrugoso, 33 x 48 em, BIBLIOTECA 4l ESTUDIOS DE RETRATO En esta seccién he recogido una serie de retratos: algunos realizados ex profeso para este-libro, otros dibujados con anterion= 16. Son casi todos estudios preparatorios para cuadros al dleo, o bien para dibujos mas elaborados, y los he clegido porque! precisamente los estadios de ejecucién intermedios, més que los trabajos "terminados”, son adecuados para mostrar de qual manera pueden reconocerse y affontarse algunos problemas de composicién, de pose, de anatomia y de técnica de ejecucisn| 98 sobre papel 30 x 40. an, de peri se presta bien para los sujetos jévenes, sobre todo femeninos, La masa del pelo contrasta con las alineacio- tes efectos réficos" de composicién. Para los cabellos he usado el lépiz HB, difuminado ligeramente con tos més oscuros con el 98, realizando trazos "de plano”, es decir con el lado de la punta Carbonell en barra, color sepia, sobre papel, 30 x 45 am. Las expresiones sonrientes pueden dibujarse con eficacia recu- rriendo a la fotograffa, porque, después de breves instantes, la actitud del rostro pierde “frescura’ y los rasgos somaticos se resienten de un esfuerzo innatural,si se prolonga,en vez de man- tener el aspecto de jovialidad y de simpatia que caracteriza al sujeto. Obsérvese cémo la contraccién de los muisculos cuténeos determina fruncidos a los lados de los ojos y bajo los pirpados inferiores. Los labios se alargan y se alejan levemente: ello puede engafiarnos respecto a las proporciones, que deben por @50 valorarse corvatencién sobre el modelo. 4B Autonet. Lépiz HB y 2B sobre papel 33 x 48 om. modelo que se puede estudiar en todo momento y en cualquier condicién: uno mismo. Hay que ejercitarse en dibujar nues- pia imagen reflejada y no preocuparse demasiado si, al final, no se consigue reconocerse plenamente en el autorretrato: pasar es fatigoso y, en poco tiempo, nuestra expresién habitual parecerd “estirada” y dura, Podemos servimos de la fotografia, vente, como para cualquier otro retrato, pero si se cibuja del natural el resultado es més gratificante. Debe tratarse de re todo las relaciones proporcionales de la cabeza entera y en ella, insertar los detalles. Las gafas, si se levan cons- mo en mi caso), entran a formar parte de la fisonomnia del rostro y pueden caracterizarlo de manera decisiva: Iteran las dimensiones de los ojos, agrandandolos o empequefieciéndotos y ténganse en cuen- Ldpiz HB sobre papel 30 x 40 cm. Lapiz HB sobre papel 30 x 40 cm. Los nos son difciles de retratar, porque se mueven incesantemen- te y Soportan mal ser observados, asumiendo expresiones cefiudas y recelosas. sf pues, hay que servir- se de la fotografia y conseguir con- centrar la atencién de! pequefio modelo, ofreciéndole un juego interesante o dejdndole ver la te- levisién. Las proporciones de la cabeza del nifio son distintas de las del adulto (por ejemplo, el ros- ‘ro esta mas bajo respecto al cré- neo), ademas los cabellos son muy finos y los ojos resultan muy gran- des. El dibujo de linea, sencilo, con el caroscuro apenas insinuado, es auiza el més adecuado para expre- sar la delcadeza de las facciones infentiles, ademas de una neces dad técnica debida a los répidos tiempos de ejecucién. 47 Lépiz HB sobre papel 37 x 45 am. ste es un rdpido boceto en e! que retraté contempordneamente a dos personas, madre e hija, concentrén- dome sobre la mera linea y buscan- do una composicién esportinea € insdlta dispuesta en diagonal dpiz B sobre papel 34 x 48 on = = & Barras de grafito H y HB sobre papel, 30 x 46 am. 51 Obsérvese,en este dibujo, las coracteristicas morfoligicas del oo, fpico de muchas pobl- cones orientales: de hecho, un pliegue cuténeo esconde e! pdrpade superior y hace que los {jos parezcan mds olargados. Estdiense, por eso las partiularidades fsonémicas de ls cifé- ‘entes tos étnicos (que ahora podemos encontrar féimente en nuestras cued), si bien tal vez resute dificil al menos em las primeras experiencias, hacerles retratos con un gran peorecid, 52 Lipiz sobre popel, 35 x 45 om. Puede que resulte introducir en el dibujo al mentos que hagan que el retrato sea menos “formal’, como, por ejemplo, la cesta en este estudio. Ello me per- mitié captara la persona en una acti- tud de espontaneided casual, casi “instanténea’” 53 i Li Mill ba = 5 reproducdos en esta pdgina y la siguiente son estucios que hice del natural para realizar después, un retrato en escutura 5" en tomo al modelo observando desde diversos pumtos de vista sus rasgos fisonémicos (puede verse su peril en pég. 58). sé por alto los efectos de Caroscure porque me interesaba sobre todo comprender fa estructura volumétrica de la cabeze. Lépiz sobre papel 51 x 63 em. La pardal desnudez de la persona puede ser Utl para reazar un retrato "sensible" ymnds cabal y expresvamente, ya que, casi por contraste, exalta su riqueza interior” re Rewato. Carboncilo sobre papel, 33 x 48 cm, Para dibujar este estudio me servi de una iluminacién débil y lateral, porque me parecia adecuada para destacar el cardcter’ ro" del sujeto. El esquema reproducido arriba indica las neas fundamentales de busqueda de las proporciones. El perfil puede ser muy eficaz para el evra, sobre todo de personas ancianas, en las cuales los rosgos fisonémicos se ‘ocentuian por la presencia de grandes arrugas y pliegues cuté- psérvese, por ejemplo, c6mo se cisponen en torno a los feces hundides © causa de (a involucén o de la caida en la garganta. ! dibyjo linea sin “claroscu- ra estos estudios. emo eri Este estudio de retato fue realizado con barra de grafto HIB sobre una cartulina de 1'5 x 20 em.Con tinta china dia con oguc y extendido con un pince! de marta acentué algunas zonas de sombra, Por tiltimo, di una “veladura” sobre todo la superficie a fin de ua y uniformar los tones 59 60 Retrato, bra de grafito HB sobre cartén gris, 4 x 18 cm. Revoto, bara de grafto HB sobre cortén gris, 135 x 18 cm. 61 LAS TECNICAS MIXTAS En estas ultimas paginas me ha parecido util proponer algunos retratos realizados con técnicas ms complejas que las p tadas en las partes anteriores de este libro, Se pueden clasificar como “técnicas mixtas" (ver pg. 5) y son adecuadas para lizar obras sugerentes e interesantes, si bien dejando ampla libertad de recurrir a métodos puramente gréficos © bien a dos més propiamente pictéricos para obtener efectos insdlitos y de mayor riqueza expresiva