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Análisis de Lectura

1. INTRODUCCIÓN

El ser humano se separa del resto zoológico en que no tiene únicamente experiencias, sino que
se pone a pensar sobre el mundo. En este capítulo se consideran tres apartados:

· Primero: Se consideran los estudios científicos producidos sobre lo educacional (razón


teórica) y los estudios teóricos (razón práctica).

· Segundo: Se subrayan dos direcciones de pensar filosófico. Filosofía como metalenguaje


(lenguaje que estudia otros lenguajes) y filosofía como metafísica (lenguaje que habla más allá
de toda posible experiencia)

· Tercero: Aborda las tareas del discurso filosófico: Analiza que el hombre consiste en tener
que educarse y considera las relaciones que existen entre el acto de educar y su fin.

2. CONCEPTOS BÁSICOS

SABER: Apunta a prácticas que pueden ser mentales, sensitivas, imaginativas o


intelectuales. Podemos distinguir tres modalidades: Saber Científico (axiomáticos y empíricos)
y Saber Metafísico (epistemológico y Saberes críticos (metalenguaje).

CIENCIA: Proporciona los criterios universales (de prueba) a partir de los cuales un saber será
científico.

TÉCNICA: Es un saber. Un saber hacer, un saber hacer otro mundo, un saber cambiarlo.

FILOSOFÍA: Se le han designado ámbitos que ven desde un estilo de vida hasta la preocupación
por la verdad de la naturaleza y de la historia. A lo largo de los siglos pose en común dos
ámbitos de discurso: Metalingüístico y Metafísico.

METALENGUAJE: Lenguaje que tiene como objeto otro lenguaje con la intención de contener los
medios requeridos.
TELEOLOGÍA: En la lengua griega, télos, téleos significo finalidad y logos quería decir discurso.
Estudía las causas finales de las cosas.

3. ESTUDIOS TECNOCIENTÍFICOS EN TORNO AL HECHO EDUCATIVO

EL SABER Y SUS MODALIDADES

Los hombres saben cosas muy diversas producto de una necesidad inesquivable. El
conocimiento pasa a ser completamente humano cuando en él intervienen los sentidos, la
intelección y el juicio.

En el saber intervienen los sentidos porque nos limitamos en momentos a los conocimientos
sensoriales, valiéndonos de la piel, la vista, el oído, el olfato e incluso el gusto. Al querer
conocer, miramos si nuestras creencias concuerdan o por el contrario se hallan en discordancia
con los fenómenos de las cosas. Si nuestras creencias y los fenómenos se abrazan, de acuerdo a
un juicio, hablamos entonces de verdad. En caso contrario, si constatamos la divergencia entre
lo que queremos y lo que vemos, hablamos entonces de error.

El saber surge como una duda ante lo desconocido, surge de la admiración, la observación y
por supuesto de la búsqueda de la verdad. Nos valemos de nuestros sentidos para iniciar el
proceso, posteriormente lo entendemos, lo comprendemos, tratando de incorporarlo con los
conocimientos anteriores. Cuando un saber ha sido comprendido y entendido, es cuando
podemos emitir un juicio y establecer si es correcto o si es un error.

En ocasiones, nos enfrentamos a un grupo de alumnos en donde no existen dudas, donde no son
capaces de expresar la forma como concatenaron el conocimiento o emitir un comentario o
crítica. Claro es, que en estos casos el saber no se logrado con éxito. De aquí la importancia de
percibirlo y entenderlo para poder generar una conclusión.

Podemos establecer dos áreas en los saberes: Saberes Científicos y Saberes No-Científicos.

Los saberes científicos se encargan de dar proposiciones lógicas y matemáticas de validez


incuestionable. Se dividen en Ciencias Formales y Ciencias Empíricas. Las Ciencias Formales son
las relacionadas con la matemática y la lógica. Las Ciencias Empíricas se apoyan en la
experiencia y son las encargadas de estudiar la Naturaleza: astronomía, física, química, geología,
y biología.
Los saberes no-científicos se refieren a realidades no experimentables, por ejemplo la dignidad
del hombre, lo cual no quiere decir que sean desprovistos de validez, sólo que carecen de validez
científica.. Se dividen en Saberes Axiológicos (Metafísicos) y Saberes Críticos.

La psicología, la sociología, la economía, la historia… son ciencias empíricas, experimentales. Su


campo de aplicación no es la naturaleza sino el hombre y sus obras.

Tanto los saberes científicos como los no científicos son importantes para el hombre. Entender
la naturaleza y explicarla en forma matemática y a través de un método científico
establecido, nos permite mejorar y entender el mundo en que vivimos, nos permite crear
nuevas técnicas, crear nuevas tecnologías, combatir enfermedades entre muchos otros
ejemplos. El saber no científico tiene la misma importancia y quizá sea más complicado. Se
requiere de análisis y reflexiones profundas para poder tomar decisiones y sacar conclusiones,
ya que sólo se admite algo cuando ese algo está debidamente fundamentado.

Las ciencias sociales (humanas), tienen relación con lo empírico porque es la experiencia lo que
brinda el conocimiento, sin embargo requiere de saberes axiológicos como la ética, el derecho y
la moral para poder explicar y comprender su fundamento básico: el hombre.

RAZÓN TEÓRICA Y PROCESOS EDUCATIVOS

La razón teoría educativa se centra particularmente en el discurso estrictamente


científico. Dentro del ámbito de las ciencias formales, la Investigación Educacional tiene un
capítulo importante ya que es indispensable su trabajo con estadísticas. En el seno de las
ciencias empírico-naturales, encontramos Biología de la Educación abarcando apartados de
genética, endocrinología, neurofisiología, anatomía, etc. También es posible hablar de la
Química de la Educación apuntando hacia la bioquímica del ser humano.

Cabe señalar que en el terreno semicientífico se ha producido Historia de la Educación,


Sociología de la Educación, Psicología de la Educación y Economía de la Educación.

Integrar a los científicos al área educativa para conformar las Ciencias de la Educación es un
aporte invaluable para los docentes y alumnos. A través de la ciencia podemos conocer nuestro
ambiente, nuestra naturaleza e incluso nuestras limitaciones
Al incluir la ciencia en el proceso educativo se obtienen teorías que sin duda contribuyen a la
formación de nuestros niños y adolescentes. Simplemente, entender cómo funciona el cerebro,
saber cuáles son las necesidades y cambios físicos, biológicos y psicológicos en las diferentes
etapas de desarrollo del ser humano, nos permite sin lugar a duda crear estrategias que
favorecen los procesos de enseñanza-aprendizaje.

RAZÓN PRÁCTICA Y PROCESOS EDUCATIVOS

Habitualmente los hombres existimos desde la seguridad y la certidumbre tanto al pensar


como al actuar. Esto nos facilita la tarea de vivir. Sin embargo, nos encierra en una parálisis y
entumecimiento. El progreso y el salto nacen de la duda y el apuro. Por esta razón siempre será
preferible el trabajo educativo a través de la incertidumbre que el llevado a cabo a base del
dogma.

¿Qué pensar acerca de la posibilidad de acciones contradictorias, abortar o no abortar? La razón


es el primer interrogante. Partiendo de aquí surge la autoridad (aprobación o desaprobación), la
prudencia y la justicia. Aquí nos hallamos en el seno de lo moral. La moral educacional
entendida como aprendizaje interviene indiscutiblemente en la razón técnica.

De esta forma puede prepararse una Teoría de la Educación en base a la elaboración de un


sistema de conceptos que permita la descripción de configuraciones y procedimientos.

Si logramos canalizar una actitud de descubrimiento en nuestros alumnos, un preguntar


constante sobre sus acciones, un interés por investigar antes de decidir, estaremos
contribuyendo a formar personas que tengan un pensamiento crítico, menos individualistas, y
más comprometidas con la sociedad.

La moral educacional debe apoyarnos para lograr este objetivo, en base a técnicas y
procedimientos que permitan reflexionar y valorar la realidad social de nuestra vida cotidiana
involucrando a la familia, los maestros y los alumnos.

4. ESTUDIOS FILOSÓFICOS SOBRE LA EDUCACIÓN

EL SABER FILOSÓFICO

La producción filosófica es una forma particular de cultura. En el seno de la cultura, a la filosofía


le incumbe averiguar los fundamentos o presupuestos, encima de los qué y desde los cuáles se
vive, y por lo tanto, se piensa.
La filosofía nació cerca del mar en las costas catalanas con aquellos griegos que liberados de las
urgencias de la vida, pudieron dedicarse al arte de la discusión, tarea que ocupaba horas y más
horas de no poco ciudadanos, tanto en plazas como banquetes. Se dieron dos modalidades de
discurso. La dialéctica y la retórica. La dialéctica se encarga de discursos contrapuestos a fin de
alcanzar la sabiduría. La retórica era el discurso de un solo a fin de convencer a otros.

Por lo que hemos estudiado en la historia de la filosofía, el término filosofía ha tenido múltiples
significados a lo largo de la historia, hay quienes han entendido un saber científico y hay quienes
han hecho una reflexión hacia la vida. Los griegos desarrollaron du filosofía en base al discurso y
el propósito fundamental como hasta hoy es dar sentido y encontrar una finalidad.

EL SABER FILOSÓFICO

El ser humano se enfrenta en el mundo de dos maneras principales: conociéndolo y actuando en


y sobre él. En el primer caso elabora enunciados de realidad y en el segundo produce juicios de
valor. El hombre dispone la capacidad de analizar todos los juicios y enunciados. A éste trabajo
se le llama filosofía.

Para ello trabaja en dos campos principales: en el metalenguaje (lenguaje cuyo oficio es analizar
otros lenguajes) y en el campo de la metafísica (discurso mental más allá de toda posible
experiencia, por ejemplo los derechos humanos).

Crear enunciados, ya sean teorías o leyes, nos ayuda a conocer nuestro mundo. Ya que
sabemos un poco más cerca de él, es posible actuar. Al actuar seguramente cometeremos
aciertos y errores.

“El peor error del ser humano es tener miedo de hacer algo por temor a fracasar” No cabe duda
que al conocer y al actuar vamos construyendo nuestra filosofía.
5. OBJETIVOS DE LA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN

Dado que un proceso educador es un acto de comunicación y que el lenguaje constituye la más
importante mediación comunicativa, no extraña que la Filosofía de la Educación se dedique al
estudio de los lenguajes tanto de educadores como pedagogos. A veces un enunciado que se
formula mal da pie al nacimiento de una cuestión fantasmática. Filosofar, es desde luego, entre
otras cosas, averiguar qué se dice.

Entender lo que las personas quieren decir, analizando el contexto desde el cual dice lo que está
diciendo y porque lo dice, no es una tarea fácil. Muchas veces se utilizan mal las palabras y
mandamos mensajes equivocados. En el caso de los procesos educativos, es vital transmitir los
conocimientos utilizando el lenguaje correcto y poder explicar a los alumnos, de forma clara y
precisa, las tareas y trabajos que se requieren con el fin de realmente lograr los los objetivos y
competencias previstos.

Otra de las direcciones en que labora la Filosofía de la Educación es en la Epistemología


Educativa. Aquí se explicarán qué es y qué valor posee cada una de las ciencias de la educación.,
averiguando asimismo que son como conjunto y si poseen estatuto autónomo.

Las tareas de la Epistemología de la Educación son:

1. Buscar el concepto y la legitimización de cada una de las ciencias de la educación –incluidas


las tecnologías-.

2. Explorar el concepto de legitimización del conjunto de ciencias de la educación.

3. Relacionar los métodos científicos y pedagógicos.


Puesto que la epistemología es la ciencia que se encarga de los fundamentos y métodos del
conocimiento científico, es claro que sea la encargada de revisar las formas como se
interrelacionan las ciencias de la educación. Es imposible separar una de otra, ya que como
seres humanos somos integrales. Analizar su desarrollo físico y biológico, nos lleva a analizar su
genética e involucrar la neurofisiología. Tampoco podemos dejar a un lado su historia, su
etnología y la sociología. Todas las ciencias tienen que trabajar como un todo para poder
realmente explicar al individuo y tienen que trabajar en forma individual para rescatar todos los
conocimientos científicos que está aportando su áreade conocimiento.

ANTROPOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

Siendo la antropología una doctrina acerca del ser humano, salta a la vista que la tarea
educativa no puede desentenderse de ella.

Una antropología filosófica es una comprensión del hombre.

Los cometidos de la Antropología filosófica son:

1. Perfilar el sentido del hombre desde las actuaciones educativas.

2. Ofrecer modelos de existir humano que hagan comprensible la educación.

El hombre en proceso de educación establece el objeto propio de la Antropología filosófica. El


acto educante posibilita la comprensión del ser humano.

Entender al ser humano en el proceso educativo requiere de los estudios realizados por la
Antropología. La Antropología tiene que revisar lo que pasa en los diversos niveles del aparato
educativo, directores, profesores, padres de familia y alumnos, entender los diferentes puntos
de vista y analizar la perspectiva de cada uno para comprender sus motivaciones, encontrar sus
finalidades y poder darle sentido a la educación.

TELEOLOGÍA Y AXIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

La Filosofía no sólo se ocupa de lo que se quiere decir – análisis lingüístico-, más también aquello
que se quiere- teleología o finalidades-.
La Teleología Educativa distingue entre valores – finalidades que son objetos o cosas- y valores –
finalidades que son ideales ontológicos-.

En el plano de la conciencia, educar siempre conlleva tener que optar, preferir o decidirse por
uno u otro sistema de valores. La libertad, pues, juega un papel primordial en la faena
educadora. No sólo hay que educar, es necesario educar honestamente.

En la actualidad nos enfrentamos a muchos estudiantes con carencia de valores. De hecho,


terminar una carera profesional tiene como principal fin el mejoramiento de la calidad de vida
de tipo material. Difícilmente, se llegan a plantear como fin principal el hecho de aprender por
ser mejores. Es común trabajar en las aulas en valores como la honestidad, principalmente en la
elaboración de exámenes y trabajos resaltando la importancia de que no deben copiar y por
supuesto asumir las consecuencias de que no estudiaron lo suficiente.

En mi caso, para ellos es muy difícil encontrar buenas razones que justifiquen la finalidad del
aprendizaje de las matemáticas. Normalmente me enfrento a jóvenes que no encuentran
relación o aplicación. En la medida de lo posible, intento la elaboración de proyectos que
permitan ver sus aplicaciones a la vida cotidiana así como la importancia del pensamiento
abstracto para el análisis de todo tipo de problemas.

6. GLOSARIO

INTELECCIÓN: Acción y efecto de entender.

METALENGUAJE: Lenguaje natural que se usa para hablar del lenguaje mismo o de una lengua.

METAFÍSICA: Parte de la filosofía que trata de la esencia del ser y la realidad de sus
manifestaciones ,propiedades, principios y causas primeras.

TELEOLOGÍA: Saber filosófico que reflexiona sobre la naturaleza, origen y fundamento de los
valores que legitiman el proceso educativo actuando como finalidades.
7. BIBLIOGRAFÍA

Fullat, O. “Filosofía de la Educación”. Ed. Síntesis Educación,Madrid, págs.. 9-42