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Unidad I: “Proceso de construcción del Estado europeo”

Heller: “Supuestos históricos del Estado actual”

En la Edad Media, no existió el Estado en el sentido de una unidad de dominación que actuara de modo continuo con medios de poder
propios, claramente delimitada en lo personal y territorial. Se lo considera como una POLIARQUÍA, ya que todas las funciones
estaban repartidas entre la Iglesia, los nobles propietarios, caballeros, ciudades, etc. De esta manera, el poder central se vio privado, a
través de enfeudamiento y concesión de inmunidades, de sus derechos de superioridad (se traslada a la esfera privada). El “Estado” no
podía mantenerse como unidad de poder político, y su poder estaba limitado en lo interno (poder feudal, corporativo y municipal) y
externo (Iglesia y Emperador).

 ESTADO E IGLESIA configuraban una unidad inseparable, y esta última reclamó obediencia política, siendo la única
organización monista de autoridad.
 Todas las formaciones políticas estaban subordinadas al Emperador (no se conocía la coexistencia de Estados con igual
consideración jurídica).
 PRIVATIZACIÓN DEL PODER ESTATAL: Señoríos feudales de nobles, caballeros y eclesiásticos se opusieron a una
organización política firme y poder estatal independiente. Feudalización de oficios reales.
 DISGREGACIÓN POLÍTICA: numerosas unidades de dominación conexionadas entre sí por el vínculo feudal. Cada “Estado”
feudalizado configuraba un Estado aparte. No existía una relación soberano – súbdito de carácter unitario, ni un orden jurídico
unitario, ni un poder estatal unitario.
 El ESTADO ESTAMENTAL supera esta disgregación, reuniendo a sus miembros en corporaciones (para oponerlos al príncipe
como enemigo). Surgen estamentos profesionales: caballeros (feudatarios no libres) y burguesía urbana (aparición de economía
monetaria). Las funciones políticas y de mando se trasmiten por herencia o se enajenan, permitiendo que adquieran ventajas
públicas a costas del príncipe endeudado. A su vez, los estamentos le arrebatan al príncipe la FACULTAD IMPOSITIVA (s.
XIII). Por ello, este era un ESTADO DUALISTA (organizaciones independientes entre sí, príncipes y estamentos), donde tenían
sus propios aparatos de poder (funcionarios, ejército, finanzas, representación diplomática, etc.) y se encontraban en igualdad de
condiciones (a veces el príncipe se tenía que aliar con señores territoriales para efectivizar la obediencia de los súbditos).
Constantes luchas de estamentos entre sí (meras contiendas privadas con ayuda de vasallos y soldados mercenarios) y contra el
príncipe.
 APARICIÓN DEL PODER ESTATAL MONISTA: primero en Inglaterra, donde se crea una organización política
relativamente fuerte en medio de la jerarquía feudal (s. XI). En Sicilia, Federico II sustrajo al sistema feudal el ejército, justicia,
policía y administración financiera a través de una centralización burocrática (S. XIII). Ciudades – Estado de Italia en el
Renacimiento.

A partir del Renacimiento, las poliarquías se convierten en unidades de poder continuas y organizadas, con un solo ejército y un
orden jurídico unitario, imponiendo deber de obediencia de carácter general. Se concentraron los instrumentos de mando, militares,
burocráticos y económicos y surge el ESTADO MONISTA.

En la Edad Media, los grupos políticos eran defendidos y administrados por personas a las que pertenecían como propiedad. Los
feudatarios montados constituían la “tropa privada” del señor feudal (y cubrían los gastos militares y de derechos de superioridad). La
base de su poder era la propiedad feudal hereditaria, lo que hizo al feudatario independiente del señor feudal y delimitó su esfera de
poder inviolable. La organización feudal consistía en una jerarquía de privilegios dependiente de lealtad, ya que el señor feudal solo
mandaba por los inferiores a través del feudatario.

La evolución hacia el ESTADO MODERNO consistió en que los medios de autoridad y administración, que eran de propiedad
privada, se convierten en propiedad pública. Además, el poder de mando que se ejercía a diferentes sujetos se traslada hacia el
príncipe absoluto, y luego al Estado. Se establece un Ejército mercenario permanente en manos del Estado, gracias a una
trasformación burocrática de las finanzas (gastos de técnica armamentística exigen organización centralizada). A su vez, el aumento
de las tareas administrativas exigió que el Estado se hiciera cargo de nuevas necesidades relacionadas con las comunicaciones,
administración de justicia y el ámbito cultural. Racionalización técnica de la concentración del poder político.

La administración de diletantes de la época feudal se caracterizó por su insuficiencia técnica, que precisó de una división del trabajo y
la jerarquización con competencias delimitadas y funcionarios especializados para lograr la transición. Mediante la burocracia se
elimina la mediatización feudal del poder del Estado, estableciendo una relación de obediencia unitaria y la extensión territorial del
poder (la ausencia de ello provoco la disgregación en la Edad Media). La permanencia del Estado Moderno reclama un sistema
impositivo reglamentado para disponer de ingresos suficientes que sostengan el ejército y la burocracia.

 La administración medieval no tenía presupuestos. El Estado Estamental no distinguía gastos e ingresos públicos y privados del
señor. En el Estado Moderno, los funcionarios no tienen propiedad de los medios administrativos y están excluidos de su
aprovechamiento privado. El patrimonio del Estado no pertenece a nadie. Establecimiento de impuestos generales y aplicables a
todos los súbditos.

 El desenvolvimiento de la economía capitalista se ve acelerado por la concentración estatal del poder, ya que la circulación de
dinero fue estimulada por los tributos y la producción de mercancías en masa para los ejércitos lo favoreció. En virtud de la
POLÍTICA MERCANTILISTA (Inglaterra – S. XVI), se fomentó este desarrollo capitalista para aumentar el poder del Estado
mediante el incremento de los ingresos del monarca, el aumento de la población y la exportación.

 IMPORTANCIA DE ORDEN JURÍDICO UNITARIO:consolidación burocrática a través de ordenación jurídica racional. La


economía capitalista reclama previsibilidad de un derecho sistematizado. En lugar de tribunales integrados por personas sin
preparación, se creó una clase especial de juristas que sentenciaban basándose en normas racionales (influidos por el Derecho
Romano). La codificación y burocratización de la función de aplicar y ejecutar el derecho eliminaron el derecho del más fuerte y
otorgaron el MONOPOLIO DE LA VIOLENCIA al Estado.
En la Edad Media, el CONTRATO era la institución jurídica universal utilizada para fundamentar y transmitir derechos y
obligaciones concernientes al ejercicio de la autoridad. Al aparecer las codificaciones oficiales y la jurisdicción burocrático-
absoluta, produciéndose la emancipación del Estado como unidad de autoridad, se distinguió el derecho de coordinación del de
subordinación, entre ley y contrato.
También surgen las constituciones como reguladoras inviolables de las relaciones de autoridad, en oposición a los contratos entre
príncipe y estamentos.
La unidad jurídica y el poder del Estado fueron obra de la MONARQUÍA ABSOLUTA (S. XVI y XVIII), en la que el Estado
se emancipa del poder de los estamentos, que admiten una nivelación con los demás súbditos (igualdad jurídica formal). El
absolutismo, que por medio de la política mercantilista se convirtió en el mayor sujeto capitalista, monopolizó los medios de
dominación política y arrebató a los estamentos sus privilegios públicos de autoridad. De esta manera, fomentó el poder
económico burgués al que el Estado Liberal dio casi absoluta libertad de acción.

Sociedad medieval Sociedad moderna


Poder Poliarquía de poder, el cual estaba disgregado entre los diversos depositarios Mecanismo de poder, todo recae en el Rey,
aparece el Estado todo queda en manos del mismo
Ejército Tropas a pie, cada hombre pertenece a su señor feudal Ejército en manos del Estado, pagos, con tropas e
instrumentos más avanzados, organización firme y
continua
Administración Administración de diletantes, tarea que corría a cargo de familias, iglesia o Organización racional y planificada que emanaba
instituciones locales de un centro de mando. División del trabajo,
jerarquía de autoridad ordenada de forma regular
Finanzas Individuos libres de toda imposición, los aportes que otorgaba el señor feudal eran Sueldo mensual, sistema impositivo bien
concesiones voluntarias reglamentado, general y aplicable a todos los
súbditos
Derecho No había distinción entre derecho público y privado Derecho de coordinación y de subordinación

Bendix: “Las estructuras premodernas y transformaciones de las sociedades de Europa Occidental”

Los conflictos de la vida medieval se caracterizaron por la presencia del enfoque del rey y de la nobleza terrateniente, que eran
lógicamente incompatibles.

El PATRIMONIALISMO designa el modo de administración de la casa real y los dominios del soberano, en manos de servidores
personales del rey que son recompensados según estime el monarca. Se desarrolla como estructura de autoridad con la expansión de la
jurisdicción del rey sobre los territorios externos a sus dominios, constituyendo una creciente delegación de autoridad o creciente
independencia de los agentes con respecto al rey.
El problema fundamental de la política medieval es la posición secular y religiosa del rey, puesto que posee autoridad secular absoluta,
pero la ejerce ante Dios. De esta manera, cumple una doble función representativa: tiene autoridad absoluta sobre sus súbditos
(justifica su arbitrariedad), pero posee la responsabilidad de velar por su bienestar, estando ligado a la ley divina. Existe una
obligación recíproca entre gobernantes y gobernados, donde los últimos están obligados a obedecer, y el primero es responsable ante
la comunidad. Los reinos de Europa Occidental se diferencian de otros gobiernos patrimoniales por la existencia de la Iglesia
universal, que opone su poder a las pretensiones absolutistas de gobernantes seculares y las somete al derecho canónico.

Los gobernantes tienen la misión de extensión de su autoridad, para lo que se apoyan en notables locales que proporcionan ayuda
económica y militar, aumentando el poder de ambos. Por ello es que los gobernantes intentan incrementar la dependencia de estos
notables, a través de mayores exigencias tributarias o militares. Sin embargo, los notables reclaman más privilegios como
compensación por sus servicios. De esta manera, el poder del rey se ve limitado cuando confía en la aristocracia terrateniente.

El FEUDALISMO complementa la institución del PATRIMONIALISMO, a través de determinadas obligaciones recíprocas entre el
soberano y sus vasallos. El vasallo jura fidelidad al monarca, reconociendo su obligación de servicio, y este le confiere un feudo en el
que posee inmunidad gracias a la cual ejerce facultades judiciales y administrativas. Las relaciones soberano – vasallo se consagran
por medio de una formulación de derechos y deberes con juramento ante Dios. Esto constituye otra limitación al poder real, además de
la que ya producían la Iglesia y la ley moral superior.

Las discrepancias entre los principios patrimonial y feudal de autoridad originan un SISTEMA DE JURISDICCIONES
SUPERPUESTAS, donde cada fuero tiene derecho a ejercer su autoridad y cobrar tributos. Estas jurisdicciones conforman la
comunidad política. Los vasallos luchan con el gobernante y entre ellos por la distribución de las facultades administrativas y fiscales,
por lo que la actividad política consiste en disputas jurisdiccionales. Si el monarca tiene el poder suficiente, puede evitar dicha
colisión. Caso contrario, la unidad política prácticamente no funciona.

En los rangos inferiores, los derechos y obligaciones de los vasallos están determinados. Las clases no existen, ya que la acción común
deriva de esos derechos y obligaciones compartidos basados en la responsabilidad colectiva, y no en situaciones económicas análogas.
“La ley no era una lex terrae (…), sino más bien el privilegio de la persona como integrante de un grupo particular”. Esto generó la
coexistencia de numerosas “comunidades de derecho”.

Esto fue reemplazado por un sistema de gobierno ABSOLUTISTA (s. XVIII en la mayoría de Europa), en el cual el rey ejerce
poderes a nivel nacional a través de sus personeros y determinados estamentos privilegiados se apropian hereditariamente de
facultades judiciales y administrativas. Ergo, existe una división de poderes entre el rey y los estamentos oligárquicos. La
REVOLUCIÓN FRANCESA destruye este sistema de privilegios e inaugura la democracia de masas moderna.

RELACIONES DE AUTORIDAD Amos y servidores se conciben como una extensión inferior o superior de sí mismos,
configurando un modelo consensual. La estructura de la vida política medieval implicaba una delegación de funciones de gobierno, de
manera que en un mismo país rige una autoridad absoluta dentro de jurisdicciones autónomas y una política de lealtades y
enfeudamientos entre ellas. El individuo tiene derechos y obligaciones en virtud de su status y condición hereditaria.

Los estratos inferiores están fragmentados, ya que cada comunidad de campesinos y artesanos pertenece a la jurisdicción de su señor o
de su ciudad, respectivamente. Por ello es que participan solo indirectamente, a través de, por ejemplo, la lucha al lado de su amo. Los
siervos no hacen ni eso. Las ciudades recurren a las armas para ganar su propia jurisdicción y, gracias a ello, participan en pie de
igualdad con la Iglesia y la nobleza en la vida pública. Sin embargo, la mayoría del pueblo está ligada a los derechos jurisdiccionales
de su señor o excluida del ejercicio de derechos políticos.

Es por ello que la protesta social consiste en la exigencia de reconocimiento para una jurisdicción autónoma, pero no hay condiciones
favorables para su éxito. Los tipos de agitación social fueron:

 Movimientos milenaristas: rechazan la comunidad religiosa vigente y aspiran a un mundo de absoluta bondad, constituyendo la
paráfrasis religiosa de la falta de cooperación del pueblo con los gobernantes.
 Bandolerismo social:reacción fundamentalmente secular y conservadora frente a comunidad política prevaleciente y poderes
superiores, concebidos como una interferencia extraña en la forma de vida establecida, hasta entonces independiente de
instituciones de gobierno. Puede tomar un sesgo populista (se opone a la ley y al gobierno, combinando coraje y generosidad con
crueldad) o conservador (gobierno privado organizado con el apoyo de los terratenientes, quienes recurren a dicho gobierno para
oponerse al nacional y consolidar su dominio).
 Legitimismo populista: protesta violenta contra las condiciones existentes para volver al orden establecido del que abusaron los
que ejercen la autoridad. A diferencia de los otros dos, acepta el status quo. Después del S. XVI y con el auge de las monarquías
absolutas, el paternalismo se convierte en una ideología de gobierno nacional. Los intentos de reivindicación de antiguos
derechos sugieren que el gobierno autocrático puede confiar en la lealtad del pueblo en sus luchas contra los estamentos. Estos
llamamientos y las pretensiones paternalistas anuncian el advenimiento del igualitarismo y del Estado nacional.

TRANSFORMACIÓN DE LA ESTRUCTURA POLÍTICATocqueville sostiene que en las sociedades medievales de Europa


Occidental, la desigualdad de rango era una condición universalmente aceptada. El individuo tiene los derechos y obligaciones
propios de su rango. El Ancien Régime y la Revolución concentraron el poder en manos del rey u despojaron a los fueros de sus
funciones judiciales y administrativas, implantando una igualdad abstracta, pero sin ofrecer garantías para la preservación de la
libertad y la estabilidad política. La centralización del poder es fundamental para las libertades civiles, pero permite una más fácil
usurpación de las mismas.

CRISIS EN LA RELACIÓN SEÑOR – SERVIDOR Según Tocqueville, la difusión de ideas igualitarias destruye los ideales de la
relación entre los señores y sus servidores. A medida que disminuye la distancia social, se agudizan los desacuerdos. El señor sigue
considerándose superior, pero no se anima a proclamarlo y no expresa su autoridad. Ha abandonado las responsabilidades del
paternalismo conservando sus privilegios, lo que desemboca en dureza. El servidor se avergüenza de su subordinación.
Consecuentemente, se produce una revolución en el “gobierno doméstico”. Quería asemejase a EEUU, donde servidor y señor
estaban unidos por obligaciones contractuales y no por lealtad personal. Desde el punto de vista legal, el servidor es igual a su señor,
pero económicamente existe subordinación. De ello desemboca una protesta contra la sujeción económica que adquiere carácter
político, donde los servidores consideran al señor como el “injusto usurpador de sus derechos”.

Unidad II: “La justificación filosófico-política del orden social y político moderno”

Sabine: “Historia de la teoría política”

La sociedad y la política italianas del s. XVI, particularmente, son ejemplo de decadencia institucional. Frente a ello, Maquiavelo
presentaba una indiferencia por el uso de medios inmorales para fines políticos, la creencia de que el gobierno se basa en gran parte
en la fuerza y el entusiasmo por un gobierno popular que consideraba impracticable. Las medidas políticas y militares son su objeto
de interés, y las separa de toda consideración religiosa, moral y social, salvo que estas afecten las circunstancias políticas.

 La finalidad de la política es concebida como la conservación y el aumento del poder político, abstrayéndola de otras
consideraciones y tratándola como un fin en sí.
 Abogaba por el uso de medios inmorales para conseguir una finalidad, pero también consideraba que la corrupción moral de
un pueblo hace imposible el buen gobierno.
 La moral es distinta para el gobernante y el ciudadano. Se juzga al primero por el mantenimiento y aumento del poder; al
segundo, por lo que su conducta aporta al grupo social. El gobernante está por encima de la moralidad.
 La naturaleza humana es egoísta, y los motivos en los que debe apoyarse un estadista son de ese carácter. Los hombres se
encuentran en permanente competencia que amenaza con degenerar en anarquía a menos que su fuerza sea limitada.
 A causa de la presencia de una sociedad italiana corrompida (decadencia de la virtud privada), estaba convencido de que el único
gobierno eficaz era la monarquía absoluta. Para estabilizar dicha sociedad, era necesario un equilibrio de intereses
contrapuestos enfrentados por un soberano poderoso. Recomendó el despotismo en la creación de un Estado nuevo y en la
reforma de uno corrompido. Sin embargo, una vez fundado solo puede sobrevivir con cierta participación del pueblo en el
gobierno. La violencia despótica es una fuerte medicina política.
 Suprema importancia del legislador: la virtud moral y cívica surge de la ley y, cuando una sociedad se ha corrompido, tiene
que tomarla en sus manos un legislador que pueda restaurarla. El legislador es el arquitecto del estado y de la sociedad, con sus
instituciones morales, religiosas y económicas. El Estado y la fuerza que hay tras el derecho son el único poder que mantiene
unida la sociedad.
 La conservación del Estado depende de la excelencia de sus leyes, ya que estas son la fuente de virtudes cívicas de los
ciudadanos. Además, favorecía el gobierno benévolo cuando fuese posible, y la severidad moderada cuando fuese necesaria.
Estableció que el gobierno es más estable cuando participa la mayoría, pronunciándose a favor de medidas encaminadas al bien
público y la libertad de discusión. Por ello, se podría decir que estimaba el gobierno liberal y sujeto a las leyes.
 Los intereses de la nobleza son antagónicos a los de la monarquía y la clase media, por lo que el orden requiere su supresión.
 Desarrollo de fuerza militar ciudadana ligada por lazos de lealtad al Estado, para mantener el poder y extender los límites del
mismo.

Bobbio: “Liberalismo y democracia”

El liberalismo es la concepción según la cual el Estado tiene poderes limitados, mientras que la democracia es la forma de gobierno
en la cual el poder está en manos de la mayoría, contraponiéndose a las formas autocráticas (monarquía y oligarquía). Un Estado
liberal no necesariamente es democrático, y un Estado democrático no necesariamente es liberal.

La antítesis entre liberalismo y democracia, bajo la contraposición entre libertad de los modernos y libertad de los antiguos, evidencia
en ellas fines contradictorios. El fin y la concepción de libertad de los antiguos era la distribución del poder político entre todos los
ciudadanos; el de los modernos, la seguridad de los goces privados y las garantías institucionalizadas de los mismos. En conclusión,
la participación activa y constante somete al individuo a la autoridad del conjunto y lo priva de su libertad, quedando solo para ejercer
el goce pacífico de la independencia privada.

La doctrina del Estado liberal establece que el individuo tiene derechos fundamentales que el Estado debe respetar y garantizar frente
a intervenciones o posibles vulneraciones. Fue elaborada por la escuela iusnaturalista, que sostenía que existen leyes que no hay sido
puestas por la voluntad humana y que son reconocibles mediante la búsqueda racional, de la que derivan derechos y deberes
naturales. Esta concepción establece los límites del poder.

El Estado liberal nace de una progresiva erosión del poder absolutista y de una ruptura revolucionaria, y es justificado como el
acuerdo entre individuos libres que establecen vínculos necesarios para una convivencia pacífica. A su vez, la afirmación de los
derechos naturales y la teoría del contrato social están vinculadas, puesto que el poder político solo es legítimo si se basa en el
consenso (Locke) y el soberano tiene la función de asegurar los derechos preexistentes de los individuos. Están unidos por la
concepción individualista de la sociedad, en la que primero está el individuo con sus derechos, y luego la sociedad. Ya no hace de la
sociedad un hecho natural independiente de la voluntad de los individuos, sino que la define como un cuerpo artificial creado para la
satisfacción de intereses y pleno ejercicio de derechos. El individuo se desprende voluntariamente de algunos derechos fundamentales
en virtud de una convivencia pacífica.

El liberalismo es una doctrina del Estado limitado, tanto con respecto a sus poderes (Estado de derecho/ Estado absoluto) como a sus
funciones (Estado mínimo/ Estado máximo). En Estado de derecho, los poderes públicos son regulados por normas generales y deben
ser ejercidos en ese ámbito, reflejando la doctrina de la superioridad del gobierno de las leyes por sobre el de los hombres. Además,
supone la subordinación de las leyes al límite del reconocimiento de derechos fundamentales positivizados.

Held: “La formación de la DEMOCRACIA DESARROLLISTA”

La idea de DEMOCRACIA DESARROLLISTA subraya el carácter indispensable para las instituciones democráticas de una
ciudadanía participativa, recibiendo una interpretación radical y liberal. La teoría de la democracia desarrollista RADICAL fue
mayormente expresada por Rousseau, en contraposición a la teoría de la democracia desarrollista LIBERAL de John Stuart Mill,
relacionada con la democracia protectora.

El carácter distintivo del pensamiento de Rousseau constituye la valoración de aspectos liberales (contrato social) y demócratas-
liberales (urna electoral) centrales, como la idea del consentimiento como único legitimador del sistema de gobierno. Al igual que
Hobbes y Locke, describe el estado de naturaleza y el contrato social: aunque los hombres eran felices en el primero, fueron
expulsados por los obstáculos para su preservación. De esta manera, crearon un contrato social como sistema de cooperación a través
de un cuerpo de legisladores y ejecutores de la ley, estableciendo una posibilidad de autogobierno. No existía ninguna transferencia
de soberanía, a diferencia de lo que sostenían Hobbes y Locke, sino que esta residía única y exclusivamente en el pueblo (por eso
anhelaba la autorregulación de los individuos sometidos a sus propias leyes).

De esta manera, celebraba la noción de la ciudadanía participativa, pero la radicalizaba: todos los ciudadanos deben decidir qué es
lo mejor para la comunidad y promulgar sus propias leyes.El meditado ejercicio del poder por los ciudadanos es la única forma
de defender la libertad, creando y limitándose como la “dirección suprema de la voluntad general” (concepción públicamente
generada del bien común). También diferencia la voluntad general (suma de juicios sobre el bien común) de la voluntad de todos
(mera agregación de fantasías e intereses individuales). Solo pueden ser obligados a una ley que ellos mismos hayan prescrito.

Con respecto a su concepción sobre los derechos, diferencia independencia (todo el mundo hace lo que quiere) de LIBERTAD
(actuar de acuerdo con el deseo de uno, sin estar sujeto a la voluntad de otro; asimismo, es no someter al resto a nuestra voluntad). La
igualdad y la libertad están unidas, puesto que establece la igualdad (no absoluta) de todos los ciudadanos en el sentido de que todos
gozan de los mismos derechos. Estos “mismos derechos” no solo eran políticos, sino también económicos: consideraba el
DERECHO A LA PROPIEDADcomo sagrado, pero limitado. Debía garantizarse en la medida en la que satisfaga las necesidades
fundamentales del individuo. De esta manera, se lograría que “ningún ciudadano sea lo bastante opulento para poder comprar a otro,
y ninguno lo bastante pobre como para ser constreñido a venderse”.

En cuanto al sistema político, argumentaba a favor de la clara delimitación de las funciones legislativa y ejecutiva, donde la primera
pertenece al pueblo y la segunda al gobierno. El pueblo necesita un gobierno que coordine los encuentros políticos, defienda el
sistema legal y lo ejecute. Si no cumple las instrucciones de la voluntad general, puede ser relevado.

A su vez, cuestiona la idea de que la democracia es el nombre de un determinado tipo de estado que solo responde ante le ciudadano
de vez en cuando. También excluyó a las mujeres y los pobres de la ciudadanía, ya que estaban presas de “pasiones inmoderadas” y
de la dependencia.

Existe la preocupación, ante las teorías rousseaunianas, de que la soberanía del pueblo destruyera la soberanía de los individuos. De
hecho, Rousseau daba por sentado que las minorías debían asentir a las decisiones de las mayorías y no establecía límites a dichas
decisiones mayoritarias.

WOLLSTONECRAFTAl igual que Rousseau, Wollstonecraft sostenía que la existencia de una ciudadanía activa depende de la
protección contra la pobreza, así como contra un sistema de riqueza hereditaria que promueve desigualdades. Sin embargo, no
aceptaba la rama del pensamiento político que menospreciaba los intereses de las mujeres y los niños, criticando la exclusión
injustificada e irracional de las primeras en la vida pública. “Si se pretende que el mundo quede libre de la tiranía, no solo debe
cuestionarse el derecho divino de los reyes, sino también el “derecho divino de los maridos”.

Además, creía que lo que las mujeres son y lo que pueden llegar a ser es el producto de medidas humanas e históricas, y no una
cuestión de diferencias naturales. También sostuvo que para que hombres y mujeres disfruten de libertad es necesario que disfruten
de las oportunidades para perseguir sus propios fines, así como para cumplir sus obligaciones. De esta manera, podemos identificar
una conexión entre “lo público y lo privado”, entre la ciudadanía y la participación, y los obstáculos a ello anclados en la desigualdad
de género. Su argumento es que puede haber pocos cambios políticos sin que se reestructure la esfera de relaciones privadas, y
viceversa. La virtud pública no puede desarrollarse a no ser que la tiranía del hombre termine, ya que la virtud pública es solo una
agregación de las privadas.Dados los recursos financieros para mantenerse y contribuir al bienestar de otros, las mujeres estarían en
posición para convertirse en miembros iguales del sistema de gobierno.

JOHN STUART MILL

Libertad y participaciónDefendió una concepción de la vida política marcada por el realce de la libertad individual, un gobierno
responsable y una administración eficiente. La democracia liberal, o gobierno representativo, favorecían la satisfacción individual y
su libre desarrollo. La participación política crea un interés directo en el gobierno y sienta las bases de una ciudadanía (masculina y
femenina) informada y desarrollada. Al igual que Rousseau y Wollstonecraft, concebía la política democrática como fundamental
para el autodesarrollo moral.

De esta manera, no acepta ningún modo de democracia no – representativa, puesto que uno de sus principales objetivos la libertad de
los individuos y las minorías, estableciendo la naturaleza y límites del poder que puede ejercer legítimamente la sociedad sobre el
individuo. La intromisión en la libertad individual se justifica solo cuando una acción perjudica a un tercero.

DespotismoMill critica el Estado absolutista y el uso despótico del poder político, puesto que todo sistema político que priva al
individuo de su libertad socava las bases de la dignidad humana. Sin la oportunidad de participar en la regulación de asuntos de
interés, no es posible descubrir las propias necesidades, asegurar justicia social, ni desarrollar juicios razonables. La participación
activa para determinar las condiciones de la propia existencia es fundamental para el desarrollo racional y moral.

De esta manera, concluye que el gobierno representativo, limitado por el principio de libertad y el de laissez-faire, es idealmente la
mejor forma de gobierno y sistema económico. Además, evita el sobredimensionamiento del Estado. También resalta la importancia
del reconocimiento de los derechos y de los frenos constitucionales para prevenir la tiranía de la mayoría y el florecimiento del poder
gubernamental.

Control burocráticoPor su parte, Tocqueville influyó considerablemente en el pensamiento político de Mill. Según dicho autor, la
democratización había permitido que el gobierno se vuelva en contra de los privilegios jerárquicos, lo que amenazaba la libertad
política y la independencia personal. En medio de la revolución democrática, el Estado se había vuelto centro de todo conflicto,
considerado como garante de bienestar público y progresismo. Sin embargo, Tocqueville sostenía que este avance estatal causaría la
capitulación ante los dictados del administrador público.

Con respecto al crecimiento del poder gubernamental, Mill resalta el papeldel desarrollo del aparato burocrático como una amenaza
hacia la libertad, ya que la información y limitación del poder por parte de los ciudadanos es cada vez menor, viéndose su
sometimiento aumentado. Si todos los asuntos sociales estuvieran en manos del gobierno y todos los puestos ocupados por
funcionarios altamente calificados, la comunidad esperaría todo de la burocracia: la multitud, el dictado; el funcionario, su avance
personal.

Gobierno representativoAbogaba por una democracia fuerte que contrarrestara el Estado sobredimensionado e intervencionista,
contrarrestando la burocracia. A su vez, consideraba la democracia directa como impracticable en un Estado, considerando problemas
geográficos, demográficos y de tiranía de la mayoría o de los más calificados.

De esta manera, considera que la forma de gobierno ideal en condiciones modernas es un sistema democrático representativo, en el
que el pueblo ejerza, a través de representantes, el poder de control. Gracias a este sistema, sumado a la libertad de expresión, prensa y
reunión, los poderes pueden ser limitados. Sin embargo, proponía el voto plural para que las masas no sometieran el orden político a
la ignorancia.

A su vez, sostenía que para combinar control popular y eficiencia se debían separar las funciones, desligando la oficina de control y
crítica (Parlamento) de la dirección real de los asuntos. La primera correspondería a los representantes de la mayoría, asegurándose
para lo segundo la inteligencia práctica de funcionarios especializados.

Para limitar la intervención excesiva del Estado democrático, desarrolla el principio de libertad individual, por el cual la actividad del
Estado debe estar limitada con el fin de garantizar la máxima libertad posible a los ciudadanos. Esto se logra a través de la
combinación de democracia representativa con el sistema de libre mercado (máximo beneficio económico). Al mismo tiempo, se debe
reducir el poder coercitivo y la capacidad reguladora del Estado. De esta forma, la sociedad se organizaría de acuerdo al mérito y
conforme a la mano invisible del mercado.

El gobierno representativo es esencial para la protección y el realce de la libertad y la razón, ya que hace al gobierno responsable ante
los ciudadanos y hace de estos últimos sabios y capaces de perseguir el interés público. Sumado a la inclusión de la mujer, se lograría
el progreso de la humanidad. Es fundamental garantizar la seguridad personal y de la propiedad, así como la justicia equitativa.

GéneroLa tradición liberal ha dado por supuesto que el mundo privado es un mundo no-político y que ese es el lugar natural de las
mujeres. Sin embargo, Mill criticó la concepción meramente doméstica de las mismas. La posición de la mujer, afirmaba, es una
excepción injustificada de los principios de libertad individual, justicia equitativa e igualdad de oportunidades. Concluía que la
autoridad y el privilegio deben surgir del mérito, no de la fuerza. Además de la extensión del sufragio, Mill sostenía que existía una
imposibilidad de realizar la felicidad y progresar mientras persistiera dicha desigualdad.La emancipación de la humanidad era
imposible sin la emancipación y completa igualdad. Las políticas que defendía eran limitadas: extensión del sufragio, reforma de leyes
de matrimonio, igualdad de oportunidades educativas, etc.

Bobbio y Bovero: “Sociedad y Estado en la filosofía moderna”

Antes de Hobbes, los tratados de filosofía política se apoyaban sobre el Modelo Aristotélico y el derecho romano. Hobbes suprime la
autoridad de Aristóteles, contraponiendo a la hipótesis del hombre sociable por naturaleza, la del “homo hominis lupus” y dejando de
lado las opiniones precedentes.

Con respecto al fundamento y la naturaleza del Estado, el MODELO HOBBESIANO puede ser definido como iusnaturalista,
caracterizado por su carácter teórico. Este consiste en un singular proceso de formación de la sociedad civil, en el que se identifica al
Estado como un producto de la voluntad racional, siendo una pura idea no histórica, sino del intelecto. El modelo está constituido
sobre la base del ESTADO DE NATURALEZA y luego la SOCIEDAD CIVIL(eventualmente vuelven al Estado de naturaleza),
siendo dicotómico. Entre los dos estados hay una relación de contraposición, en la que el estado natural es el no – político, y el estado
político es el no – natural.

Los elementos constitutivos del Estado de Naturaleza son individuos aislados, no asociados, que actúa siguiendo no la razón, sino sus
pasiones; los de la Sociedad Civil son la unión de los individuos en una sociedad perpetua que solo permite la realización de una vida
de acuerdo a la razón. El paso de uno a otro se realiza a través de actos voluntarios de los individuos interesados en salir del Estado de
Naturaleza. El Estado Civil es artificial, producto de la cultura, cuyo principio de legitimidad es el consenso.

Con respecto al MODELO ARISTOTÉLICO, dicho autor explica el origen del Estado valiéndose de una reconstrucción histórica
gradualista de sus etapas, a través de las cuales se habría pasado de formas primitivas de sociedad a las más evolucionadas, hasta
llegar al Estado. De esta manera, la unión de comunidades más primitivas (familias) conforma una aldea, cuyo conjunto constituye la
ciudad, la provincia, el reino y el imperio. Podemos identificar una clara transición de sociedades privadas a sociedades públicas.

El modelo tradicional contrapone una reconstrucción histórica a la reconstrucción racional propuesta por los iusnaturalistas. Mientras
el Modelo Hobbesiano es dicotómico y cerrado, el Aristotélico es plural y abierto (los niveles intermedios pueden variar – relación
de continuidad y evolución natural entre las etapas). En este último, el paso del Estado prepolítico al político se produce por un
proceso natural de extensión de las sociedades, y no a una convención. Por ello es que el principio de legitimación de la sociedad
política ya no es el consenso, sino la misma naturaleza social del hombre. Entonces:

 Concepción racionalista o histórico-sociológica del origen del Estado;


 Estado como antítesis o complemento del hombre natural;
 Concepción individualista o social y orgánica del Estado;
 Teoría contractualista o naturalista del fundamento del poder estatal;
 Legitimación mediante el consenso o por la naturaleza social del hombre;
 Relación individuo – sociedad: la sociedad familiar como núcleo de formas sociales sucesivas o el individuo.

El Modelo Aristotélico identifica la sociedad doméstica como sociedad patronal, en la que existen relaciones de desigualdad y
dependencia. Por otra parte, Hobbes sostiene que la condición necesaria de la hipótesis contractual es un estado de libertad e
igualdad, de las que deriva la independencia recíproca. Esta diferenciación cobra relevancia, puesto que se refleja el proyecto político
de la sociedad burguesa:

 El estado de naturaleza es la sede de las relaciones económicas, que representa la diferenciación entre la esfera económica y
política, y la de la pública y la privada;
 La esfera de relaciones económicas está regida por las leyes naturales y representa la emancipación de una clase con respecto al
Estado;
 El estado de naturaleza refleja una concepción individualista de la sociedad, en la que los hombres compiten por la posesión y el
intercambio de bienes;
 La teoría contractualista, como idea de Estado fundado en el consenso, representa la emancipación de una clase para poner en sus
manos el sistema de dominación y el poder político.

ESTADO DE NATURALEZA Las variaciones que surgen en torno a este estado son a) Estado histórico/imaginario; b)
Pacífico/belicioso; c) Estado de aislamiento/social.

Estado histórico/imaginario
Según Hobbes, el Estado de Naturaleza es una hipótesis de la razón que jamás ha existido. Sin embargo, sí existe un Estado de
Naturaleza parcial, en las relaciones entre grupos sociales independientes, en el estado de anarquía de las guerras civiles y en el que
se encuentran las sociedades primitivas.
Rousseau sí creía en la existencia histórica del Estado de Naturaleza y lo identifica con el estado primitivo de la humanidad. De esta
manera, intenta demostrar la decadencia de la humanidad desde que se produjo la transición desde el EN hacia la SC.
Locke describe dicho Estado de Naturaleza como una manera de abstracción, en el que los hombres podrían vivir si fuesen tan
razonables de respetar las leyes naturales. Al igual que Hobbes, considera la disolución del Estado como un regreso al Estado de
Naturaleza.

Estado pacífico/belicioso
Según Hobbes, el EN era un estado de guerra en el cual los hombres, estando sujetos a sus pasiones, son naturalmente enemigos
entre ellos. El EN es un estado negativo a causa de dos características naturales y contradictorias del hombre: el amor de sí y la
debilidad (insuficiencia de las propias fuerzas que lo obligan a unir sus fuerzas a las de los demás).
Sin embargo, lo fundamental es determinar si es un estado positivo o negativo, entendiendo por negativo que no permita la
sobrevivencia y el desarrollo civil. Por ejemplo, Pufendorf lo considera pacífico, pero al mismo tiempo negativo gracias a la miseria.
En cambio, el EN de Hobbesademás de ser violento es mísero.
Por su parte, Locke describe el EN como un estado de paz hipotético, que lo sería si todos los hombres fuesen siempre racionales
(solo el hombre racional obedece sin necesidad de ser obligado por las leyes naturales). A raíz de la ausencia de un juez, el EN
degenera en un estado de guerra.
Kant lo describe como un estado inestable e inseguro, en el cual el hombre no puede continuar viviendo indefinidamente.
Con respecto a Rousseau, podemos identificar una concepción triádica del desarrollo de la humanidad, compuesto por el EN, la SC y
la República (fundada en el contrato social). El momento negativo es la Sociedad Civil, en contraposición al EN y la República, que
son positivos. El estado original era un estado pacífico en el que el hombre no tenía otras necesidades que las que satisfacía la
naturaleza. Sin embargo, la institución de la propiedad privada degeneró en la Sociedad Civil y causó conflictos destructivos por la
posesión de bienes. La situación anterior al estado de razón es una condición negativa.

Estado de aislamiento/social
Para todos los autores analizados, el EN es un espacio cuyo protagonista es el individuo singular, con sus derechos y deberes, con sus
instintos e intereses, en relación con la naturaleza de la que toma los medios para su supervivencia, y solo esporádicamente con otros
hombres. La sociedad política es una creación de los individuos, producto de una conjugación de voluntades individuales a través del
instinto de conservación y el “amor de sí”.

EL CONTRATO SOCIAL El principio de legitimación política es el consenso. Lo que distingue la sociedad política de la doméstica
y la patronal, es justamente dicho principio de legitimidad (fundamento de la autoridad). A diferencia de estas últimas, la obligación
del súbdito de obedecer al soberano nace del contrato, necesitando que su autoridad sea aceptada para ser considerada legítima.

Diferencias con respecto a la realización


Según Locke, el contrato surge como instrumento necesario para permitir la afirmación de un principio de legitimación basado en el
consenso, por lo que debe haber habido un pacto, si no expreso, tácito. Si los individuos originalmente libres e iguales se han sometido
a un poder común tiene que haber sido a través de un acuerdo recíproco.
Rousseau establece la diferencia del contrato como hecho histórico y como fundamento de legitimación, donde el pacto entre ricos y
pobres que ha originado históricamente el Estado fue realizado con engaño, y el contrato social (mediante el cual el hombre corrupto
de la sociedad civil encuentra la felicidad) es una idea regulativa de la razón. Kant adhiere al contrato como idea regulativa, y agrega
que el soberano debe regir como si su poder estuviese fundado en un contrato.
Según diversos escritores del derecho público, son necesarias dos convenciones para dar origen al Estado: el pactum societatis (en el
que los individuos deciden en común acuerdo vivir en sociedad) y el pactum subiectionis (se someten a un poder común). El primero
transforma una “multitudo” en un “populus” y el segundo un “populus” en una “civitas”.
Sin embargo, Hobbes idea el Pactum Unionis, en el que cada uno de los individuos que componen una multitud cede a un tercero su
derecho del EN de autogobernarse con tal de que todos hagan lo mismo. Esto conforma, al mismo tiempo, un pacto de asociación (los
contrayentes son individuos singulares) y uno de sujeción (se ponen de acuerdo en someterse a una institución de poder común).
Mientras que para las formas monárquica y aristocrática de gobierno son necesarios los dos pactos, o bien un pacto complejo
constituido por un contrato social seguido por una entrega, para la forma democrática basta el pacto de asociación. Una vez
constituido el pueblo mediante el contrato social ya no es necesario un segundo pacto de sujeción, ya que este sería un pacto entre el
mismo pueblo.
Rousseau encuentra la fórmula por la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedece sino a sí mismo y pertenece tan libre como antes.
De esta manera, cuando se establece el gobierno y este es democrático (el gobierno del pueblo sobre el pueblo) basta el contrato
social. Así se transforma muchos “yo” en un “yo común”, donde la asociación de cada uno con los demás y la sumisión de cada uno a
todos es un único acto. Por ello niega explícitamente que para instituir el gobierno sea necesario un nuevo pacto (solo existe el de
asociación).

Diferencias con respecto al contenido


El objeto del contrato es la transferencia de derechos que el hombre posee en el Estado de Naturaleza al Estado, donde el hombre
natural se vuelve ciudadano. La diferencia entre las teorías contractualistas reside en los derechos a los que se renuncia.
El que concibió la alineación más total fue Rousseau. El autor estableció que el hombre es libre solamente cuando obedece la ley que
él mismo se ha dado. Por ende, en el Estado de Naturaleza el hombre no es libre porque no obedece la ley, sino a sus instintos. En la
Sociedad Civil, el hombre no es libre, ya que si bien obedece las leyes, estas no han sido establecidas por él sino por superiores. La
transferencia total de derechos naturales al cuerpo político debe servir al fin de dar a todos los miembros leyes en las que el
ciudadano reconozca la ley que él mismo se habría dado en el EN si hubiese podido ejercer libremente su razón.
El ciudadano de Locke es el hombre natural protegido; el ciudadano de Rousseau es otro hombre, puesto que sustituye en su conducta
la justicia al instinto.
Hobbes no sostiene la tesis de renuncia total, puesto que establece que para entrar en la SC el hombre debe renunciar a todo lo que
hace indeseable el EN: la igualdad, la libertad natural (actuar según las pasiones), a razonar por sí mismo (uso de la fuerza individual
como derecho sobre todas las cosas). Todo ello con el objetivo de preservar el derecho a la vida, que en el EN se vuelve inseguro por
la falta de un poder común.
Según Locke, la transferencia de derechos es muy parcial. Lo que le falta al EN para ser un estado perfecto es la presencia de un juez,
ya que en el EN los individuos hacen justicia por sí mismos. De esta manera, para entrar en la SC renuncian solo a dicho derecho,
conservando los demás (sobre todo el derecho a la propiedad, que solo depende del trabajo). El objetivo por el que los individuos
instruyen el Estado Civil es la protección de la propiedad.

SOCIEDAD CIVILLas variaciones en torno a la misma giran alrededor de: a) Poder soberano absoluto/limitado; b)
Indivisible/divisible; c) Irresistible/resistible.

Poder absoluto/limitado
Hobbes, Rousseau y Kant se declaran a favor del poder absoluto, entendiendo por ello al soberano desligado de las leyes civiles.
Rousseau establece: “Así como la naturaleza ha dado al hombre un poder absoluto sobre todos sus miembros, el pacto social da al
cuerpo político un poder absoluto sobre todos los suyos. Este poder, dirigido por la voluntad general, se llama soberanía”.
Por su parte, Kant afirma que “en el Estado el soberano tiene con respecto a sus súbditos solamente derechos y ningún deber
(coactivo). No puede ser sometido a juicio precisamente por no está obligado jurídicamente a respetar las leyes civiles”. Esto no
significa que este poder no tenga límites, sino que estos no son jurídicos.
Locke limitado.

Poder divisible/indivisible
La “división” que los partidarios de la indivisibilidad condenan no tiene nada que ver con la que sus adversarios sostienen y la
concentración que estos combaten no corresponde a la unidad que los otros defienden.
Cuando Hobbes sostiene que el poder soberano debe ser indivisible y condena la tesis contraria, lo que él rechaza es el gobierno mixto
(poder distribuido entre órganos que colaboran entre ellos, donde cada uno representa los tres principios de todo régimen: el monarca,
los notables y el pueblo). La teoría de la indivisibilidad de Hobbes tiende a solucionar la anarquía.
Cuando Locke sostiene la teoría de la división de poderes no está aceptando la teoría del gobierno mixto, sino la cual establece tres
poderes mediante los cuales se ejerce el poder soberano: ejecutivo, legislativo y judicial, que deben ser desempeñados por órganos
diferentes. Sin embargo, el poder supremo es el legislativo, estando el ejecutivo siempre subordinado al mismo. La teoría de división
de funciones de Locke tiende a solucionar el despotismo.
El problema radica en la indiferenciación de los conceptos “división de órganos” (rey, notables y pueblo) y “división de funciones”
(ejecutiva, legislativa y judicial).
Rousseau sostiene al mismo tiempo la tesis de la indivisibilidad de la soberanía, como Hobbes, y la tesis de división del poder
legislativo y ejecutivo (estando este subordinado al primero), como Locke. Tiende a salvar al mismo tiempo la unidad del Estado,
como Hobbes, y la libertad de los individuos, como Locke.
De ninguna manera son incompatibles la indivisibilidad del poder soberano (los que detentan el poder soberano no pueden dividirlo en
partes diferentes e independientes) y la división de funciones.
Kant adhiere a la tesis de que la separación de poderes es una solución al despotismo. Distingue dos formas de gobierno: la república
(separación del poder ejecutivo del legislativo) y el despotismo. Con respecto a la primera, no amenaza la unidad del poder soberano
de Hobbes, sino que considera los poderes coordinados, interdependientes y unidos, para alcanzar la justicia salvaguardando la
libertad.

Poder resistible/irresistible
Hobbes, que considera que el peor de los males es la anarquía, considerará el poder irresistible en cuanto el súbdito tiene únicamente
el deber de obedecer. De acuerdo a ello, mal gobierno sería aquel que peca no por exceso, sino por defecto: “La obligación de los
súbditos con respecto al soberano se comprende que no ha de durar ni más ni menos que lo que dure el poder mediante el cual tiene
capacidad de protegerlos”. Spinoza igual que Hobbes.
Por su parte, Locke considera que el peor de los males es el despotismo, por lo que atribuye al pueblo en determinados casos el
derecho de resistir los mandatos del soberano. De acuerdo a ello, mal gobierno sería el que abusa del poder. Esto quiere decir que
habla de una obediencia relativa, dependiente del respeto por parte del soberano de los límites preestablecidos a su poder supremo.
Rousseau reafirma el deber de obedecer absolutamente, entendiendo por obediencia la sumisión a la ley que cada uno se ha dado en
libertad.
Kant afirma la obligación absoluta de obedecer la ley y negar cualquier derecho de resistencia: “Contra el supremo legislador del
Estado no puede haber ninguna oposición legítima por parte del pueblo, porque solamente gracias a la sumisión de todos a su voluntad
legislativa es posible un estado jurídico”. Sin embargo, la obediencia no excluye la crítica, por lo que se resguardan la libertad de
expresión y opinión.

Hobbes: “Leviatán”

Los hombres son iguales por naturaleza. De esto deriva la igualdad de esperanza respecto a la consecución de nuestros fines, por lo
que si los hombres se vuelven enemigos a causa de la competencia por los mismos, lo que termina en desconfianza mutua. Para
asegurar la propia conservación, el hombre domina a todos los hombres que pueda hasta que ningún otro poder pueda amenazarlo. A
su vez, aumenta su dominio para acrecentar su poder. La competencia impulsa a los hombres a atacarse para obtener un beneficio; la
desconfianza, para lograr seguridad; la gloria, para ganar reputación.

Quienes no reconocen ningún poder común que los sujete, encuentran suficientes razones para destruirse mutuamente. De esto se
sigue que cuando dicho poder común es inexistente, se hallan en un estado de guerra de todos contra todos. La naturaleza de la
guerra, sin embargo, no consiste en la lucha actual, sino en la disposición a ella en tanto no existe seguridad.

Los deseos y pasiones del hombre no son pecados, tampoco son los actos que de las pasiones proceden hasta que consta una ley que
los prohíbe. Sin embargo, no puede hacerse una ley hasta que los hombres se pongan de acuerdo con respecto a la persona que debe
promulgarla. Donde no hay poder común, la ley no existe. A su vez, tampoco existen la propiedad y el dominio: solo pertenece a cada
uno lo que puede tomar y conservar. Las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la muerte y el deseo de una vida
confortable, realizando esto a través del mutuo consenso y la razón. Aclara que no fue un estado histórico.

Formas de gobiernoDistingue monarquía (representante un hombre), democracia (asamblea de todos cuantos quieran concurrir) y
aristocracia (asamblea de una parte). La tiranía, oligarquía y anarquía son derivados de las mismas formas malinterpretadas, donde la
primera corresponde a la monarquía, la segunda a la aristocracia y la tercera a la democracia. La diferencia entre dichos géneros radica
en la aptitud para producir la paz y seguridad del pueblo.

 Aunque la persona política procure por el interés común, si el interés público se entremezcla con el privado preferirá el privado,
puesto que las pasiones son más fuertes que la razón. En la monarquía, el interés privado coincide con el público: ningún rey puede ser
glorioso cuando sus súbditos no pueden mantener una guerra contra sus enemigos. En cambio, en una democracia o aristocracia, la
prosperidad pública no se conlleva tanto con la fortuna particular de quien es un ser corrompido.
 Mientras que un monarca puede recibir consejo de aquel que se le plazca, una asamblea soberana no admite la opinión de nadie que no
tiene el derecho en un principio.
 El monarca no puede estar en desacuerdo consigo mismo por envidia o interés, mientras que una asamblea sí.
 Aunque en la monarquía existe peligro de que se enriquezca a un favorito, los favoritos de una asamblea son más numerosos que los
de cualquier monarca. Los miembros están sujetos a la codicia, adulación y a la seducción de los oradores.
 Aunque en la monarquía se puedan producir disputas por el poder cuando existe incapacidad del sucesor, dicha competencia no debe
atribuirse a esa forma de gobierno, sino a la ambición, que está presente en todas ellas.
 La monarquía posee una artificial eternidad de existencia permitida por el derecho de sucesión. No existe forma perfecta de gobierno
cuando la disposición de la sucesión no corresponde al soberano presente, ya que, caso contrario, se transita hacia un estado de guerra
y disolución. De esta manera, no existiría seguridad perpetua, sino temporal.

Una vez que se ha erigido un poder soberano cuando los hombres se encuentran en absoluta libertad, no puede existir otro
representante del mismo pueblo, puesto que el poder es indivisible.
Locke: “Segundo ensayo sobre el gobierno civil”

ESTADO DE NATURALEZA Los hombres se encuentran originalmente en un estado de perfecta libertad para ordenar sus acciones
y disponer de sus posesiones dentro de los límites de la ley de la naturaleza. También es un estado de igualdad, pues nadie tiene más
que otro. El estado de naturaleza está gobernado por la ley de la naturaleza y la razón, donde son todos iguales e independientes, y
nadie debe dañar a otro. De esta manera, lo principal es la paz y la preservación de la humanidad, por lo que todos tienen el derecho de
castigar a quienes transgreden la ley en la medida que sea violada. Es decir, este poder no es absoluto, sino que es utilizado para
ejecutar la ley de la naturaleza según corresponda (reparación y restricción). Solamente se comete injuria cuando dicha transgresión
causa un daño en otro.
Todos los hombres se encuentran naturalmente en este estado y permanecen hasta que, por su propio consentimiento, se hacen
miembros de una sociedad política, con el objetivo de compensar la incapacidad individual de procurarnos lo necesario para una vida
adecuada a la dignidad del hombre.

Estado de guerraEn virtud de la preservación del hombre, es razonable el derecho a destruir al que amenaza con mi destrucción, ya
que este no está sujeto a la razón, sino a la fuerza y la violencia. Asimismo, quien intenta colocar a otro hombre bajo su poder absoluto
entra en un estado de guerra. La razón ordena considerar enemigo al que arrebate la libertad, puesto que esta es fundamento de todo lo
demás.
Los hombres que viven juntos conforme a la razón, sin un superior terrenal común y con autoridad para juzgarse entre ellos,
constituyen el estado de naturaleza. En cambio, la fuerza o la intención de ejercerla cuando no hay un superior terrenal al que acudir,
es el estado de guerra. La falta de un juez terrenal común con autoridad pone a todos en un estado de naturaleza. La fuerza sin
derecho constituye un estado de guerra, haya o no un juez común.

LibertadLa libertad natural consiste en ser libre de cualquier poder superior sobre la tierra que no sea la ley de la naturaleza. La
libertad del hombre en sociedad consiste en no estar sujeto a ningún poder legislativo sino aquel establecido por consentimiento en el
seno del Estado, ni bajo ley alguna que no sea la emanada por aquella autoridad.

Propiedad Los hombres pueden tener en propiedad varias parcelas de los que Dios dio a la humanidad en común sin un pacto expreso
entre los miembros de la comunidad. Cada persona tiene su propiedad, a la que nadie tiene derecho sino él. En tanto saque del estado
en que la naturaleza ha producido una cosa, modificándola a través del trabajo, será su propiedad. De esta manera, le añadió algo que
excluye el derecho común del resto, ya que su trabajo es de su propiedad exclusiva (siempre y cuando queden bienes comunales
suficientes para los demás). El trabajo es lo que introduce la diferencia de valor en las cosas, ya que poco valen en su estado natural.
Consecuentemente, adquirir algo como propiedad no depende del consentimiento del resto.
Sin embargo, este derecho está limitado: la propiedad debe ser utilizada para el propio beneficio previo a que se eche a perder, ya que
todo lo que excede la parte que puede utilizar no le pertenece. Todo hombre debería tener tanto como lo que es capaz de utilizar.
Al principio, los hombres se contentaban con lo que la naturaleza les aportaba, pero a causa del aumento de las necesidades y de la
escasez esto cambió. Se establecieron límites territoriales y se regularon las propiedades a través de pactos y acuerdos positivos.
Mediante el consentimiento, se estableció la forma en la que un hombre puede rectamente poseer más tierra de la que puede utilizar,
recibiendo oro y plata a cambio. La tentación de obtener más anteriormente no existía.

Poder paternal Los hombres no nacen en un estado de igualdad plena, ya que sus padres tienen la obligación de configurar su mente
y gobernar sus acciones. En dicho estado, no tienen discernimiento para dirigir su voluntad. Sin embargo, cuando se llega a un estado
en el cual se lo puede suponer capaz de conocer la ley, debe valerse por sí mismo. De todas maneras, los padres no tienen en absoluto
autoridad de reyes, ya que su poder no va más allá de imponer disciplina y guiar en la formación. Dicho poder esta inseparablemente
unido a su responsabilidad, es solo temporario y no alcanza la vida o la propiedad de los hijos. Esto no da al padre ningún poder de
gobierno (dictar leyes y castigar). A su vez,honrar y apoyar es todo lo que se exige a cambio de los beneficios recibidos como deber
del hijo.
De esta forma, los padres retienen un poder sobre sus hijos y, por ende, el poder político no puede ser exclusivamente paternal, ya que
si estuviera completamente en manos del príncipe, el súbdito no tendría nada de aquel.

SOCIEDAD CIVIL Las obligaciones de necesidad, conveniencia e inclinación llevan al hombre a vivir en sociedad. Como el fin de
la sociedad política es preservar la propiedad, es necesario que cada uno de sus miembros haya renunciado a su poder natural
(ejecutivo) y lo haya dejado en manos de la comunidad. Al excluir todo juicio privado, la comunidad se transforma en árbitro que
decide según las normas aplicables a todos y administradas por hombres autorizados para ejecutarlas. Es decir, aquellos que tienen una
ley común y un juez terrenal (legislativo) a los cuales apelar, con autoridad para decidir sobre controversias y castigar, forman una
sociedad civil (mientras que en el EN cada uno es juez y ejecutor). De esta forma, surge el poder legislativo y ejecutivo, que consiste
en juzgar según las leyes qué castigos se impondrán y determinar cómo serán vengadas.

La monarquía absoluta es incompatible con la sociedad civil, puesto que el objetivo de esta última es remediar los inconvenientes del
EN que surgen de que cada hombre sea juez de su propia causa. De esta manera, un príncipe absoluto concentra todo el poder
(legislativo y ejecutivo), por lo que no existe a quien recurrir para que decida imparcialmente.

Origen de las sociedades políticasNadie puede ser sacado del EN ni sometido a ningún poder sin su consentimiento, a través de un
acuerdo con los otros hombres, a fin de unirse en comunidad, preservando la seguridad, la paz y la propiedad. De esta manera, forman,
a través de un pacto, un cuerpo político bajo un solo gobierno en el que la mayoría decide en nombre del resto. Diferentes razones
circunstanciales hicieron que se delegara el poder en un solo hombre: ya sea que una familia creciera hasta convertirse en un Estado y
se consintiera en la capacidad y conveniencia de la sucesión surgida del poder paterno, o que existiera la necesidad de un poder fuerte
para defender los territorios. Dicho poder no tenía límites, puesto que en un principio los gobernantes no estaban sometidos a sus
ambiciones. Sin embargo, eventualmente comenzaron a tener intereses diferentes a los de su pueblo, guiados por los vicios. De esto
surge que el pueblo haya impuesto límites.
A su vez, todo hombre que tenga posesiones o disfrute de los dominios de algún gobierno, está dando su tácito consentimiento de
sumisión y está obligado a obedecer las leyes de dicho gobierno. Esto surge de que por el acto de unirse una persona a un Estado, está
vinculando al mismo sus posesiones, que son súbditos del gobierno mientras continúe existiendo. Por otra parte, aquel que por
declaración expresa ha dado su consentimiento para formar parte de un Estado, esta perpetuamente obligado a ser su súbdito.
Nada puede convertir a un hombre en miembro de una comunidad excepto un pacto expreso y consentido.

Fines de la sociedad política y del gobierno Por libre que sea el hombre en el EN, la vida está llena de peligros continuos. El hombre
hace lo que le parece adecuado para su propia preservación y castiga los crímenes contra la ley natural. Los hombres se degeneran a
causa de la corrupción y el vicio. Es por ello que buscan unirse en sociedad para la preservación de sus vidas, libertades y posesiones
(“propiedad”), a través de:

 Establecimiento de leyes basadas en el consentimiento para decidir en las controversias;


 Juez común e imparcial con autoridad para decidir según la ley (delegación de poder de castigo)
 Poder para respaldar una sentencia y darle ejecución.

El hombre renuncia al derecho de hacer lo que le parezca para su preservación, y lo delega para que sea regulado por leyes dictadas
por la sociedad; asimismo, renuncia a la justicia por mano propia y la delega en el poder ejecutivo, con el deber de asistencia al
mismo. Esto es realizado en vistas al bien común, por lo que no puede justificarse ningún abuso de poder por parte de los mismos.

TIPOS DE ESTADO La mayoría puede tener todo el poder de la comunidad, estableciendo leyes y ejecutándolas por medio de
funcionarios (Democracia), puede depositar todo el poder de hacer leyes en manos de unos pocos (Oligarquía) o en manos de uno solo
(Monarquía: hereditaria – electiva). La forma del Estado dependerá de dónde esté depositado el poder legislativo.

PODER LEGISLATIVO El instrumento para disfrutar de la propiedad en paz y seguridad es el establecimiento de leyes en la
sociedad. La primera y fundamental ley positiva es el establecimiento del Poder Legislativo, y la ley natural que debe gobernarlo es la
preservación de la sociedad. Nadie puede ejercer la función de hacer leyes sin ser el Poder Legislativo, que goza de una autoridad
derivada del expreso consentimiento de la sociedad, que le debe obediencia.
Sin embargo, no puede ser ejercido de manera absoluta y arbitraria, puesto que fue entregado por la sociedad y es el conjunto del
poder de cada miembro de la misma, y nadie puede transferir más poder del que tiene. Además, debe gobernar a través de leyes
expresamente declaradas, y no decretos arbitrarios. Tampoco puede quitar a ningún hombre su propiedad sin su consentimiento (es
más fácil que suceda en la monarquía absoluta porque sus miembros son vitalicios y dejar de identificarse con los intereses del resto
de la sociedad). También está prohibido que trasfieran su poder. Su poder está limitado al bien público.

PODER LEGISLATIVO, EJECUTIVO Y FEDERATIVO


El Poder Legislativo es aquel que tiene derecho a determinar cómo se empleará la fuerza del Estado para preservar a la comunidad a
través del dictado de leyes. Como es peligroso que el que tiene el poder de hacer leyes también pueda ejecutarlas, el Poder Legislativo
debe ser depositado en diversas personas que, reunidas en asamblea, dictan las leyes a las que posteriormente estarán sometidas. Como
estas leyes tienen una vigencia perdurable y necesitan una ejecución perpetua, debe haber un poder en vigencia que esté a cargo de
ello: el Poder Ejecutivo.
Un Estado, a su vez, está en el EN en relación con el resto de la humanidad, por lo que las controversias entre un miembro de dicho
Estado y alguien exterior a este son competencia del pueblo. Toda la comunidad es un solo cuerpo en EN con respecto al resto de los
Estados exteriores a la misma. Esto conlleva el poder de hacer la guerra y la paz, de establecer ligas y alianzas y transacciones con los
de afuera del Estado: este es el Poder Federativo. Generalmente estos dos últimos poderes están unidos y se encuentran en manos de
una misma persona.

Subordinación de los poderes del EstadoEl Poder Legislativo es el poder supremo, al que los demás están subordinados. Sin
embargo, es un poder fiduciario que actúa para ciertos fines, siendo el pueblo el titular de su poder y reteniendo la facultad de
removerlo o alterarlo cuando corresponda. Es decir, cuando el gobierno subsiste, el poder supremo es el Legislativo (porque es el que
hace las leyes para el resto); cuando se disuelve, es la comunidad.
El Poder Ejecutivo está subordinado al Legislativo y debe rendirle cuentas, siendo reemplazado a gusto (lo mismo el Federativo). De
manera que no está exento de subordinación, siempre y cuando no esté formado por un miembro de la legislatura (que no tendría un
legislador superior al cual rendir cuentas).
Ninguno de estos poderes tiene más autoridad de la que se le haya delegado, y todos deben rendir cuentas a otro poder del Estado.
Por ello es que no es necesario que el Poder Legislativo esté siempre en funciones, pero sí el Ejecutivo. Generalmente el poder de
convocar la Legislatura reside en el Ejecutivo (discrecional o constitucional, en miras al bien público – “salus populi suprema lex”).
Por otra parte, el uso de la fuerza sin autoridad siempre pone a quien la ejerce en estado de guerra y lo convierte en agresor.
Todo lo que sea reconocido como una ventaja para la sociedad, basado en normas justas y duraderas, siempre se justificará. De allí la
prerrogativa (poder del Ejecutivo de actuar a discreción para el bien público, sin la prescripción de la ley o en contra de ella).

PODER PATERNAL, POLÍTICO Y DESPÓTICO


El poder paternal es el que el padre tiene sobre sus hijos a fin de gobernarlos, por su bien, hasta que tengan la capacidad de
comprender la ley. En retorno, los hijos están obligados al respeto y ayuda hacia sus padres. Este es un gobierno natural que en
absoluto abarca los fines y jurisdicciones de lo que es político. No alcanza su propiedad.
El poder político es el que tiene todo hombre en EN y ha entregado a la sociedad, y ella a los gobernantes, para su bien y la
preservación de la propiedad. No puede ser un poder absoluto y arbitrario sobre sus vidas y fortunas, que deben ser preservadas, sino
un poder para hacer leyes y establecer castigos con ese fin. Dicho poder tiene su origen exclusivo en el pacto establecido por
consentimiento.
El poder despótico es el poder absoluto y arbitrario que un hombre ejerce sobre otro, que no surge de la naturaleza ni de pacto alguno.
El hombre no tiene siquiera ese poder sobre su propia vida, por lo que no podría entregarlo. De esta manera, al utilizar la fuerza para
imponerse sobre otro, este se convierte en susceptible de ser destruido, lo que deriva en un estado de guerra.
El poder paterno se ejerce solo cuando el niño es aún incapaz, el político cuando los hombres tienen propiedad, y el despótico sobre
quienes no tiene propiedad alguna.

Tiranía Así como la usurpación es el ejercicio de un poder al que otro tenía derecho, la tiranía es el ejercicio de un poder más allá de
todo derecho, a lo que nadie puede estar legalmente autorizado. Este es ejercido no por el bien público, sino por el propio. De esta
manera, un gobernante degenera en tirano cuando su mando no se rige por las leyes. A partir de ese momento, el gobernante cesa de
ser un magistrado y, por actuar sin autoridad, puede hacérsele frente, ya que solo puede emplearse la fuerza contra otra fuerza
ilegítima. Sin embargo, el derecho a resistirse no supondrá una perturbación en el gobierno si afecta solo a unos pocos.

Rousseau: “El Contrato Social”

El orden social no procede de la naturaleza, sino que está fundado en convenciones.


Primeras sociedadesLa más antigua de las sociedades es la familia, en la que, una vez que los hijos adquieren capacidad plena,
recuperan todos su independencia y velan por su propia conservación. Esta libertad común es consecuencia de la naturaleza humana.
La familia es el primer modelo de sociedad política.

Derecho y fuerza El más fuerte nunca es bastante fuerte como para dominar perpetuamente, si no transforma la fuerza en derecho y la
obediencia en deber. Desde el momento en que se puede desobedecer impunemente, se lo puede legítimamente; y puesto que el más
fuerte tiene siempre razón, lo único que hay que conseguir es ser el más fuerte. Si es preciso obedecer por la fuerza, no se necesita
obedecer por deber, y si no se está más forzado a obedecer, no es está más obligado.
De esta manera, la fuerza no constituye derecho y no se está obligado a obedecer sino a los poderes legítimos. Como ningún hombre
tiene autoridad natural sobre otro, y puesto que la fuerza no produce derecho, las convenciones son las únicas que fundan la autoridad
legítima.
PACTO SOCIAL Cuando hombres aislados sean subyugados a uno solo, no por esto dejamos de hallarnos ante un amo y esclavos,
ya que esto constituye no una asociación, sino una mera agregación. No hay en ello bien público o cuerpo político, sino que se
obedece al interés privado.
Cuando los obstáculos a la preservación en el EN prevalecen, el estado primitivo no puede subsistir y el género humano perecería si
no se realizara una transición. De esta manera, la conservación surge de formar por agregación una suma de fuerzas que proteja a la
persona y los bienes de cada asociado, y en virtud de la cual cada uno no obedezca sino a sí mismo y quede tan libre como antes. Así
surge el Contrato Social, que consiste en la enajenación total de cada asociado como todos sus derechos a toda la comunidad, ya que
dándose cada uno por entero se asegura la igualdad y nadie tiene interés en hacerla onerosa a los demás.
Cada uno pone en común su persona y su poder bajo la dirección de la voluntad general, recibiendo a cada miembro como parte
indivisible del todo. Esto conforma un cuerpo colectivo, compuesto por miembros de igual voto en una asamblea. Esto forma la
República, compuesta por ciudadanos (cuando son partícipes de la autoridad soberana) o súbditos (cuando se someten a las leyes del
Estado).
Que voluntad general sea siempre recta y tienda a la utilidad pública, no significa que las deliberaciones populares ofrezcan la misma
rectitud. De esto sigue la diferencia entre voluntad general (solo atiende el interés común) y voluntad de todos (atiende el interés
privado, siendo una suma de voluntades particulares). Es decir, para que haya voluntad general, no debe haber ninguna sociedad
parcial en el Estado y cada ciudadano debe opinar exclusivamente según él mismo.
Si el pueblo informado delibera sin asociaciones entre sus miembros, de las diferencias surge la voluntad general y la deliberación
fructífera. Cuando existen asociaciones parciales a expensas de la asociación total, no cabe decir que hay tantos votantes como
hombres, sino tantos como asociaciones. Y cuando una de estas asociaciones excede a las demás, el resultado no será una suma de
diferencias, sino una diferencia única, por lo que desaparece la voluntad general y domina una opinión particular.

Límites del poder soberano El pacto social da al cuerpo político un poder absoluto sobre todos sus miembros, poder que, dirigido por
la voluntad general, es llamado soberanía. Además de la persona pública, existen las personas privadas, cuya vida y libertad son
independientes de la primera. De esta manera, cabe distinguir los derechos y deberes del ciudadano y los del soberano.
Los compromisos que nos ligan al Estado son obligatorios porque son mutuos, ya que al trabajar para los demás se trabaja para uno
mismo. La voluntad general es siempre recta, ya que la igualdad de derechos y la noción de justicia provienen de la preferencia natural
que cada uno se da a sí mismo. Dicha voluntad pierde su rectitud cuando se dirige a un objeto individual, puesto que debe aplicarse a
todos. Lo que generaliza la voluntad no es el número de votos sino el interés que los une: cada uno se somete a las condiciones que él
impone a los demás, lo que da a las deliberaciones comunes un carácter equitativo.
El pacto social establece entre los ciudadanos una igualdad tal, que se comprometen todos bajo las mismas condiciones y gozan de los
mismos derechos. Así, por la naturaleza del pacto, todo acto de soberanía (de la voluntad general), obliga o favorece a todos los
ciudadanos y conoce solamente el cuerpo de la nación, sin distinciones entre miembros.
Un acto de soberanía constituye un convenio del cuerpo con cada uno de sus miembros, basado en la legitimidad del contrato social y
común a todos, siendo garantizado por la fuerza pública y el poder supremo. De esta manera, los súbditos obedecer a su propia
voluntad. De esta forma, el poder soberano no puede exceder los límites de las convenciones.
El contrato social es un cambio ventajoso desde una forma de vivir incierta a una segura. A su vez, como este tiene por fin la
conservación de los asociados, todo hombre tiene derecho a conservar su propia vida.

John Stuart Mill: “Sobre la libertad”


La lucha entre la libertad y la autoridad puede ser abordada a través de la asignación de límites al poder que puede ejercer sobre la
comunidad, por medio del reconocimiento de libertades, derechos políticos y frenos constitucionales. Cuando los hombres cesaron de
considerar natural que los gobernantes fuesen un poder independiente con intereses opuestos a los suyos, encontraron mejor que los
magistrados del Estado fueran delegados revocables a voluntad, electivos y temporales. De esta manera, no se abusaría de los
poderes de gobierno.
Con respecto al argumento de que no existe necesidad de limitar el poder del pueblo sobre sí mismo: la voluntad del pueblo significa
la voluntad de la porción más numerosa y activa del pueblo, por lo que puede que el pueblo tenga el deseo de oprimir a una parte del
mismo. Por ello es que es fundamental limitar el poder del gobierno sobre los individuos, aun cuando los gobernantes respondan
regularmente ante la comunidad, para evitar la “tiranía de la mayoría”. Así, no basta la protección contra la tiranía de los magistrados.
A su vez, todo lo que da valor a nuestra existencia depende de la restricción impuesta a las acciones de los demás, por lo que se deben
impone por ley reglas de conducta, y por opinión materias que no pueden ser reguladas legalmente.
Las reglas o principios determinantes de la conducta son la costumbre, la moral, la razón, sentimientos sociales, el servilismo hacia
preferencias de señores temporales o dioses, etc. Sin embargo, lo más común es que el hombre se guíe por su propio interés legítimo o
ilegítimo, que generalmente deriva de los intereses de la clase dominante.
Los gustos o aversiones de la sociedad o de alguna de sus porciones poderosas, son los que han determinado las reglas impuestas a la
generalidad con la sanción de la ley o la opinión.
Gracias a que el derecho de la sociedad de ejercer su autoridad sobre los disidentes haya sido impugnado, se ha reivindicado la
libertad de conciencia como un derecho inalienable. De todas maneras, allí donde el sentimiento de la mayoría es intenso, nunca
pierde por completo sus pretensiones de ser obedecido.
No hay un principio aceptado que establezca cuándo es lícita o no la intervención del gobierno. Cada uno decide según sus
inclinaciones. Los hombres se afilian a los partidos según sus sentimientos o el grado de interés que se toman en lo que proponen que
haga el gobierno, pero obran muy pocas veces en vista de una opinión reflexiva sobre lo que se debería hacer.
De esta manera, lo único que puede autorizar a los hombres para turbar la libertad de acción de un semejante es la protección de sí
mismos. La única razón legítima que tiene la comunidad para proceder contra un miembro es impedir que perjudique al resto, ya que
no es razón suficiente su bien. Sobre sí mismo el individuo es soberano.
El despotismo es un modo legítimo de gobierno cuando se trata de pueblos bárbaros, siempre que se tenga por objeto el bien público.
La libertad no puede aplicarse a un estado de cosas anterior al momento en que la especie humana se hace capaz de mejorar mediante
la pacífica discusión. A partir de dicho momento, la fuerza ya no es admisible como medio para hacer el bien, y se justifica solo por la
seguridad de los demás.
La utilidad es la solución suprema a toda cuestión moral, fundada sobre los intereses permanentes del hombre como ser progresivo.
Estos intereses solamente afectan al individuo cuando afecta la seguridad del resto. Además, cada uno debe ser responsable por el mal
que cause a otros y el mal que no evite.
El principio de libertad humana requiere la libertad de gustos y de persecución de fines sin que nos lo impidan nuestros semejantes
mientras no los perjudiquemos. De esta libertad se deduce la libertad de asociación.

BENTHAM y MILL: Responsabilidad y mercado (Utilitarismo) Los hombres actúan para satisfacer el deseo y evitar el dolor. La
sociedad está compuesta de individuos que persiguen tanta utilidad como puedan obtener de todo aquello que deseen, los intereses de
los individuos siempre están en conflicto uno con otros.
El gobierno si quiere evitar su abuso sistemático, debe responder directamente ante un electorado convocado frecuentemente para
decidir si sus objetivos han sido cumplidos. Tan solo a través del gobierno democrático existirán los medios satisfactorios para generar
decisiones políticas que correspondan al interés público. Se exige al gobierno democrático que proteja a sus ciudadanos del uso
despótico del poder político.
Los intereses de la comunidad solo pueden defenderse a través de: voto secreto, competencia entre potenciales representantes
políticos, división de poderes, libertad de prensa, expresión y asociación pública. La utilidad del estado democrático liberal, es la
garantía de condiciones para que los individuos persigan sus intereses sin riesgo de interferencias políticas arbitrarias. Son
fundamentales las elecciones periódicas, división de poderes dentro del estado, libre mercado, cancelación de los poderes de la
monarquía.
La promulgación y aplicación de la ley y la creación de política o instituciones serán legítimas siempre y cuando defiendan el
principio de utilidad: dar mayor felicidad al mayor número de individuos.
El gobierno debía perseguir cuatro metas subsidiarias: proporcionar sustento, producir abundancia, favorecer la igualdad y mantener la
seguridad. Esta última es la más importante, ya que sin protección de la vida y de la propiedad no habría incentivos para que los
individuos trabajasen y ganasen riquezas. Si el estado persigue este objetivo, será interés del ciudadano obedecerle.
La política democrática consistía en que la política se equiparara con el mundo del gobierno o los gobiernos y con las comunidades de
los individuos, facciones o grupos de interés que les presionan para que satisfagan sus demandas.

James Madison: “El Federalista n° 10”


La forma de gobierno federal y republicana permite disminuir las tendencias facciosas, que han hecho perecer los gobiernos populares
gobernados por asambleas públicas. Por facción se entiende un número de ciudadanos, ya sean mayoría o minoría, que actúan
movidos por una pasión común o por un interés adverso a los derechos de los demás. Esto proviene de la naturaleza humana, que ha
dividido a los hombres en bandos cuyo mayor interés es oprimirse recíprocamente y no buscar el bien común.
La fuente de discordia más común es la desigualdad en la distribución de la propiedad, ya que de los diferentes intereses derivan
clases.
Por su parte, una democracia pura integrada por un reducido número de ciudadanos que administran personalmente el gobierno no
puede superar el espíritu faccioso. En esta forma de gobierno las mayorías oprimen a las minorías, evidenciando la inestabilidad e
incompatibilidad con la seguridad personal y los derechos de propiedad.
La república representativa ofrece una solución a este conflicto, puesto que el gobierno se delega en un pequeño número de
ciudadanos (mayor prudencia y discernimiento), y puede comprender mayor población y extensión territorial (mayor cantidad de
electores sirve como filtro). Además, mientras más grande sea la república, más intereses y partidos habrá, por lo que existen menos
posibilidades de que uno sea rotundamente mayoritario u opresivo.
A su vez, una Constitución Federal permite que los intereses generales se encomienden a la legislatura nacional y los asuntos
particulares al seno de cada Estado. De esta manera, se encuentra un término medio entre la poca familiarización y la representación
de intereses. En adición, la Unión permite calmar las facciones, ya que puede que una controle un Estado, pero no será capaz de
extenderse al resto.
Unidad III: “Interpretación marxista de la sociedad y el Estado”

Bobbio: “Ni con Marx ni contra Marx”


Las relaciones jurídicas y las formas del Estado tienen sus raíces en las relaciones materiales de la existencia. Marx propone una teoría
del Estado ligada con la teoría general de la sociedad y la economía política, lo que le permite hacer una crítica al Estado burgués
contemporáneo y deducir la extinción del Estado.
La concepción clásica del Estado como “forma racional de la existencia social del hombre, en cuanto garante de orden y paz social,
que es el único interés que los individuos tienen en común” (Hobbes), como “árbitro imparcial que impide la degeneración de la
sociedad natural, regida solo por las leyes de la naturaleza o la razón, en un estado de conflictos permanentes” (Locke) o en cuanto
“expresión de la voluntad general a través de la cual cada uno renuncia a su libertad natural en favor del resto y adquiere la libertad
civil, siendo más libre que antes” (Rousseau).
Marx critica el modelo especulativo y de escaso valor político de Hegel, sumado al hecho de que este último prioriza el Estado sobre
la familia y la sociedad civil (que históricamente preceden el Estado). Hegel deduce esto de la idea abstracta de Estado como totalidad
superior y anterior a sus partes. También critica la interpretación de la burocracia como clase universal. En consecuencia, Marx
transforma la relación entre sociedad civil y Estado, poniendo a la primera como ente principal y estableciendo la absorción del Estado
por parte de la misma.

Estado como superestructura Mientras la filosofía política moderna ve en la sociedad anterior al Estado una subestructura destinada
a ser resuelta en la estructura del mismo, Marx considera al Estado (conjunto de las instituciones políticas que concentran la máxima
fuerza en la sociedad) como una superestructura respecto a la sociedad pre-estatal (fuerza ilegítima). En esta última es donde se
forman las relaciones materiales de existencia. El Estado está destinado, en cuanto superestructura, a desaparecer en una sociedad sin
clases. Es decir, mientras que la filosofía política moderna avanza hacia el perfeccionamiento del Estado, Marx va hacia su extinción.
En su visión, el Estado es una prolongación del EN (histórico y real) como violencia concentrada y organizada de la sociedad.
La vida material y relaciones de producción son la base real del Estado y no son creadas por el mismo, sino que lo crean. La sociedad
es la que mantiene al Estado. Las relaciones de producción son la base real sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y
política, por lo que el modo de producción condiciona el proceso social, político y espiritual. De esto sigue que la emancipación y
revolución política no significan la emancipación humana, ya que para ello es fundamental la independencia económica.

Estado burguésEl condicionamiento de la superestructura política por parte de la estructura económica (dependencia del Estado de la
sociedad civil) se manifiesta en que la sociedad civil es donde se forman las clases y los antagonismos. El Estado es el que utiliza la
fuerza monopolizada para impedir que esto degenere en lucha perpetua, reforzando el dominio de la clase dominante sobre la
dominada. Es por ello que define “poder político” como el poder organizado de una clase para la opresión de otra.
Marx afirma que el Estado es la forma de organización que los burgueses se dan por necesidad, a fin de garantizar su propiedad e
intereses. A su vez, el poder político y el paso de prerrogativas del Poder Legislativo al Ejecutivo (del parlamento a la burocracia) no
puede regirse si no se apoya en un determinada clase.

Estado de transición En dicho Estado, se produce el paso de la dominación de la burguesía a la del proletariado. La unidad de la
nación debe lograrse a través de la destrucción del poder estatal que pretende ser la encarnación de la unidad, y solo es un parásito. De
esta manera, se realiza una transición desde la dictadura de la burguesía hacia la del proletariado, no solo a través de la conquista del
poder estatal, sino con la destrucción y reemplazo de las instituciones. Funcionarios y jueces electos y revocables; sufragio universal
con mandato imperativo; descentralización de funciones.

Marx llamó esto el “gobierno de la clase obrera” y Engels la “dictadura del proletariado”, donde este se convierte en la clase
dominante en la que reside el poder político. En conclusión, la existencia de clases está ligada a fases del desarrollo histórico de la
producción, ya que la lucha de clases eventualmente conduce a la dictadura del proletariado y, luego, a la sociedad sin clases. De esta
manera, se logra la transición de una sociedad capitalista a una sociedad comunista.
Extinción del EstadoA diferencia de las dictaduras de otras clases (que han significado la opresión de la mayoría por parte de la
minoría), la dictadura del proletariado tiene por objetivo la extinción del Estado. La clase trabajadora sustituirá a la sociedad civil,
excluirá el antagonismo de clase y no habrá más poder político. El proletariado, en lucha con la burguesía y por vía revolucionaria, se
transforma en clase dominante, suprimiendo las relaciones de producción, las clases y sus antagonismos. Por ende, también destruye
su propio dominio. El Estado dominado por el proletariado es el Estado de transición hacia una sociedad sin Estado. Aunque al
principio destruya el Estado burgués, no destruye el Estado como tal, sino que al construir uno nuevo, crea una sociedad sin Estado.
La supresión del Estado burgués no es la supresión del Estado, sino una condición para su superación.
Marx y Engels: “El Manifiesto Comunista”

Burgueses y proletarios La lucha de clases se concentra en estos dos bandos hostiles. A causa del crecimiento constante de los
mercados y de la revolución industrial, elevaron el status de la gran industria moderna y de los burgueses modernos, jefes de ejércitos
industriales. Esta burguesía incrementó su capital sustancialmente y relegó a un plano secundario a las clases de la Edad Media.
Las etapas evolutivas de la burguesía fueron acompañadas por progreso político, hasta conquistar la hegemonía política exclusiva en
el estado representativo. El poder estatal moderno es una comisión administradora de los negocios burgueses. Esta clase sustituyó la
explotación disfrazada con ilusiones religiosas y políticas por la explotación directa.
La burguesía ha dado una conformación cosmopolita a la producción y al consumo, ya que las industrias nacionales han sido
desplazadas por industrias provenientes de zonas distantes destinadas a la exportación, lo que deriva en una mutua dependencia entre
naciones.
La burguesía ha aglomerado a la población, centralizado los medios de producción y concentrado la propiedad. Se basan en la libre
competencia (que reemplazó las relaciones económicas feudales) y la hegemonía económica y política de la clase burguesa.
El proletariado solo vive mientras halle trabajo, si solo halla trabajo mientras este incremente el capital, ya que es una mera mercancía.
El obrero se convierte en un accesorio de la máquina y pierde todo carácter independiente. La industria moderna transformó el
pequeño taller en la fábrica del capitalista industrial, en la que las masas obreras se ven esclavizadas.
Las diferencias entre sexo y edad ya no tienen vigencia, ya que solo hay instrumentos de trabajo. Las clases intermedias se van
sumiendo en el proletariado.
La lucha del proletariado contra la burguesía comienza con su existencia a través de la progresiva asociación, gracias a su crecimiento
y concentración en masas mayores. La maquinaria deprime el salario y las condiciones de vida se tornan inciertas, lo que motiva la
lucha insurreccional y la unificación. Esto también se vio favorecido por la apelación burguesa al proletariado en la lucha contra la
aristocracia, otros sectores burgueses y la burguesía extranjera, que arrastró al proletariado hacia el movimiento político.
Los proletarios no tienen nada propio que consolidar, solo tiene que destruir todo cuando ha asegurado la propiedad privada. El
movimiento proletario es el de una mayoría en su propio interés, que solo puede erguirse destruyendo la superestructura de estratos
que conforman la sociedad. El proletariado cimienta su hegemonía mediante el derrocamiento de la burguesía.
La condición esencial para la dominación burguesa es la acumulación de la riqueza en manos privadas, la multiplicación del capital y
el trabajo asalariado. El progreso de la industria sustituye el aislamiento por la asociación obrera revolucionaria.

Proletarios y comunistasLos comunistas hacen valer los intereses comunes del proletariado todo, y sus objetivos son la formación de
proletariado como clase, el derrocamiento de la dominación burguesa y la conquista del poder político. Lo que distingue al
comunismo no es la supresión de la propiedad general, sino de la propiedad burguesa. Es decir, abolición de la propiedad privada. Esta
última está basada en la explotación.
La propiedad se mueve dentro de la contradicción entre capital y trabajo asalariado. Este último crea el capital, que es la propiedad
que explota el trabajo asalariado, y solo puede multiplicarse generando más trabajo asalariado para luego explotarlo. El capital es un
producto comunitario y solo puede ser creado mediante una actividad asociada, por lo que no es una potencia personal, sino social. En
consecuencia, cuando el capital se transforma en propiedad común, pierde su carácter de clase.
El salario es la suma de los medios de subsistencia necesarios para mantener con vida al obrero. El comunismo quiere abolir el
carácter mísero del mismo, ya que en su marco el obrero solo vive para incrementar el capital. En la sociedad comunista, el trabajo
acumulado es solo un medio para enriquecer el proceso vital de los obreros. En la sociedad burguesa, el capital es independiente y
personal, y el individuo es dependiente e impersonal; se entiende por libertad el libre comercio. Los que trabajan en ella no adquieren,
y los que adquieren en ella no trabajan.
A su vez, el comunismo se propone modificar el carácter de la educación, sustrayéndole la influencia de la clase dominante. También
quiere derogar la explotación de una nación por otra y las relaciones familiares burguesas, basadas en el capital y el lucro privado.
De esta manera, el primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, conquistando la democracia.
Despojará a la burguesía del capital, para centralizar los medios de producción en manos del Estado. Entre las medidas comunes que
se tomarán están el trabajo obligatorio igual para todos, la educación pública y gratuita, la abolición del trabajo infantil en su forma
actual, etc.
Una vez que las diferencias de clase hayan desaparecido y la producción esté concentrada en los individuos asociados, el poder
público pierde su carácter político. Se reemplaza la sociedad burguesa por una asociación en la cual el libre desarrollo individual será
condición para el libre desarrollo colectivo.

Modo de producción (implica Fuerzas Productivas y Relaciones de Producción)


Marx utiliza este concepto para explicar cómo los hombres interactúan con la naturaleza y entre sí.
Fuerzas productivas: incluye la fuerza de trabajo real de los hombres que trabajan.
• Los instrumentos que emplean
• El conocimiento científico tecnológico

Factores de la producción capitalista:


• El trabajo (como fuerza de trabajo)
• Los medios de producción: el objeto de trabajo (la tierra) y el instrumento (el arado)
• El no trabajador: el capitalista

Relaciones de producción: las relaciones de propiedad fundamentales de una sociedad. Las relaciones entre los hombres en el acto de
producir.
• Relaciones de propiedad o no propiedad de los medios de producción (ej. Artesano y telar; fábrica y obrero).
• Apropiación real del trabajo: el hombre por sí solo no puede poner en marcha todo el proceso productivo.

Relación superestructura e infraestructuraSegún la teoría marxista, la base o infraestructura es la base material de la sociedad
que determina la estructura social, el desarrollo y el cambio social.1 Incluye las fuerzas productivas y las relaciones de producción. De
ella depende la superestructura, es decir, el conjunto de elementos de la vida social dependientes de la base o infraestructura, como
por ejemplo: las formas jurídicas, políticas, artísticas, filosóficas y religiosas de un momento histórico concreto. Los aspectos
estructurales se refieren a la organización misma de la sociedad, las reglas que vinculan a sus miembros, y el modo de organizar la
producción de bienes.

Moore: “Orígenes sociales de la dictadura y la democracia”

Unidad IV: “Max Weber y el Estado. Las transformaciones del Estado en perspectiva weberiana”

Weber: “Economía y Sociedad”

De la coalición del Estado Nacional con el capital surgieron la burguesía y las condiciones de existencia del capitalismo. El Estado
racional, fundado en la burocracia profesional y el derecho racional, es el único en el que puede prosperar el capitalismo moderno.
Este derecho racional del Estado Occidental, según el cual decido el funcionario profesional, proviene del derecho romano. La
racionalización de este último se produjo a nivel laico (notarios italianos conservaron formas contractuales romanas adaptándolas y
constituyendo una teoría sistemática del derecho) y eclesiástico (la organización administrativa de la Iglesia precisaba formas fijas que
no dependieran estrictamente de formalismos mágicos, por lo que se plasma el derecho canónico racionalmente).

Sin embargo, la recepción del derecho romano solo influyó decisivamente en cuanto creó el pensamiento jurídico – formal. Conforme
a su estructura, todo derecho se orienta según principios jurídico – formales o materiales. Mientras toda teocracia o absolutismo se
orientan en sentido material, la burocracia opta por el sentido jurídico formal. Esto permitió la erradicación del derecho material en
beneficio del formal. El capitalismo no puede operar con un derecho basado en puntos de vista religiosos y mágicos, sino que necesita
un derecho que funcione como una máquina. Para el siglo XVI, Occidente tenía un derecho formalmente estructurado, con
funcionarios técnicos de la administración, gracias a la alianza entre el Estado y la jurisprudencia formal (lo que favoreció al
capitalismo).

En la época moderna, surge una política económica estatal denominada mercantilismo. Esta sucedió las meras políticas fiscales y de
bienestar. Mientras que en Oriente, motivos rituales y religiosos han impedido el desarrollo de una política económica planeada, en
Occidente esta ha sido desarrollada a partir del siglo XIV en la medida que entraban en consideración las ciudades. La ciudad en los
tiempos modernos fue progresivamente despojada de su administración autónoma en materia militar, judicial y artesanal. Esta libertad
fue a caer en poder de los Estados nacionales.

El primer indicio de una política económica racional aparece en Inglaterra en el siglo XIV. El Mercantilismo significa el pase de la
empresa capitalista de utilidades a la política, donde la política económica exterior se basa en ganar la mayor ventaja posible al
adversario (comprar barato y vender caro). El objetivo es reforzar el poder exterior de dirección del Estado. De esta manera, se realiza
la formación moderna del poder estatal a través del aumento de ingresos y de la fuerza impositiva de la población. Es decir, la política
mercantilista consiste en la obtención de la mayor cantidad de ingresos posible y el aumento de población. Crear más oportunidades
de comercio exterior, especialmente de productos que requirieran mano de obra, y fomentar el comercio local resultaban
fundamentales para aumentar la fuerza impositiva interior.

El Mercantilismo se basaba en la teoría de la balanza comercial, por la cual un país se empobrece cuando el valor de las
importaciones sobrepasa el de las exportaciones. En un principio, Ricardo II de Inglaterra solo produjo leyes ocasionales como la
prohibición de la importación y el fomento de la exportación. Sin embargo, en 1440 se tomaron dos medidas esenciales: los
comerciantes extranjeros que llevaran mercancías a Inglaterra debían invertir sus ganancias en mercancía inglesa, y los comerciantes
ingleses que iban al exterior debían devolver a Inglaterra una parte de sus ganancias.

 Mercantilismo monopolístico estamental: articulación estamental de la población en sentido cristiano – social para introducir el
sistema de caridad cristiana. Este sistema simpatizaba con la pobreza y se orientó en el sentido fiscal, por el cual las industrias solo
podían importar por concesión real de monopolio y control real permanente.
 Mercantilismo nacional:se limitaba a proteger industrias nacionales existentes, pero no creadas por monopolios.

Sin embargo, ninguno de los dos constituyó el punto de partida del desarrollo capitalista, sino que este empezó a hacerse lugar con el
surgimiento de una capa de empresarios que habían prosperado independientemente del poder del Estado y que obtuvieron el apoyo
del Parlamento. De esta manera, se enfrentaban el capitalismo irracional y racional: el orientado a las oportunidades fiscales y
coloniales y de los monopolios estatales, y el que se orientaba a las oportunidades de mercado. Finalmente, el capitalismo irracional
termina pereciendo ante la introducción del libre cambio y su unión con intereses industriales.

Estado racional y dominación El Estado moderno puede definirse por el medio específico de la coacción física. Es aquella
comunidad humana que en el interior de un determinado territorio reclama para sí el monopolio de la coacción física legítima. Por otra
parte, la política sería la aspiración a la participación en el poder o la influencia en su distribución. Dicha aspiración puede ser al
servicio de fines ideales o egoístas, o poder “por el poder mismo”.
El Estado es la relación de dominio de hombres sobre hombres basado en la coacción legítima, por lo que es necesario que los
hombres se sometan a dicha autoridad. De esto surgen los motivos internos de justificación y los medios externos en los que la
dominación se apoya.

 Motivos de justificación interior (legitimidad de la dominación): costumbre consagrada por validez temporal (dominación
tradicional), dominación carismática y dominación en virtud de “legalidad” (creencia de validez de un estatuto legal y de la
competencia fundada en reglas racionalmente creadas).
 Medios externos: toda empresa de dominio que requiere una administración continua necesita la obediencia hasta los portadores del
poder legítimo y la disposición de elementos materiales necesarios para el empleo físico de la coacción.
- Cuerpo administrativo: no está ligado a la obediencia a la autoridad solo por la legitimidad, sino por la retribución material
y el honor social. El temor a perder estos privilegios constituye el fundamento decisivo de la solidaridad del cuerpo de la
administración con el soberano.
- Medios materiales de administración: los ordenamientos estatales se clasifican en dos grupos, uno de los cuales se
caracteriza porque los funcionarios poseen en propiedad los medios de administración (articulada “en clases”) o, por otro
lado, que el cuerpo esté separado de los mismos. Mientras que en la asociación “en clases” el señor gobierna con la ayuda de
una aristocracia autónoma, compartiendo el poder con ella, en la otra se apoya en capas desposeídas materialmente ligadas a
él y sin ningún tipo de poder independiente. A esta última forma corresponden las formas de dominación patriarcal y
patrimonial y de ordenamiento estatal burocrático (Estado moderno en su conformación más racional).

El desarrollo del Estado moderno inicia cuando el príncipe comienza a expropiar a aquellos portadores de poder administrativo que
figuran a su lado. El proceso conforma un paralelo con el desarrollo de la empresa capitalista, con su expropiación paulatina de
productores independientes. En el Estado moderno concurre en una sola cima la disposición de la totalidad de los medios políticos de
explotación, donde ningún funcionario es propietario de los medios administrativos.
Empresa estatal de dominio y burocraciaEn el Estado moderno, el verdadero dominio reside en la administración y la burocracia.
El progreso hacia el capitalismo implica la modernización de la economía y la transición hacia el funcionario burocrático, basado en la
preparación profesional, división de trabajo, jerarquías, la “separación” del funcionario de los medios administrativos y competencia
específica. El Estado no es un pequeño cantón de administración por turno, sino un Estado de masas. También el ejército moderno de
masas es un ejército burocrático basado en la disciplina.
El progreso hacia lo burocrático, hacia el Estado que juzga y administra conforme a un derecho establecido y reglamentos racionales,
está relacionado con el desarrollo capitalista moderno. La empresa capitalista moderna descansa en el cálculo, ya que necesita una
justicia y administración cuyo funcionamiento pueda calcularse racionalmente por normas fijas generales. Es imposible que el
capitalismo moderno, en cuanto organización estrictamente racional del trabajo en la técnica racional, se formara en el marco de
organismos estatales irracionales, ya que son sensibles a las irracionalidades del derecho y la administración.
Durante el proceso político de expropiación, surgieron al servicio de la autoridad políticos profesionales, que hacían de la política un
modo y un ideal de vida al mismo tiempo. También se desarrollaron en la lucha del príncipe contra los estamentos (poseedores de
medios de administración o poderes de dominio personales), ya que necesitaba fuerzas que se dedicaran exclusivamente a su servicio.
Algunos de los reclutados fueron clérigos, literatos, la nobleza cortesana, la “gentry” inglesa (pequeños comerciantes y rentistas
urbanos en posesión de medios de administración local, ejerciéndolos gratuitamente en interés de su poder social) y juristas de
formación universitaria, específicos de Occidente, que permitieron la revolución de la empresa política para el desarrollo del Estado
racional a través de la influencia del derecho romano.
Las maneras de hacer de la política una profesión son a través de vivir para la política (independencia de los ingresos que pueda
aportar y de la atención que le dedique) o de la política (se aspira a hacerla una fuente permanente de ingresos). La política puede ser
honorífica, y practicarse por personas “independientes” o bien hacer su dirección asequible a los que no disponen de medios, y ha de
ser retribuida.

El desarrollo del funcionario moderno consiste en la formación de un cuerpo de trabajadores intelectuales altamente calificados y
capacitados a través de entrenamiento especializado, con un honor de cuerpo desarrollado en interés de la integridad que impide la
corrupción y mantiene el funcionamiento técnico del aparato estatal. El funcionarismo profesional triunfó en el siglo XVI, con el
ascenso del absolutismo frente a los estamentos y la dimisión de su dominio independiente en favor de los funcionarios profesionales.

Junto con el ascenso del funcionarismo profesional, se produjo el desarrollo del jefe político. La necesidad de una dirección
formalmente unitaria de la política por medio de un estadista dominante surgió con el desarrollo constitucional. La organización de las
autoridades había permitido la formación de autoridades administrativas supremas colegiadas. Dichos cuerpos se reunían bajo la
presidencia del príncipe, cada vez más delegado a la posición del diletante, que trataba de equilibrar la lucha latente entre el
funcionarismo profesional en ascenso y la autocracia. A su vez, los intereses del príncipe estaban enlazados con los del funcionarismo
contra el Parlamento y sus ambiciones de poder. Los funcionarios querían que los puestos se proveyeran de sus filas para ascender
ellos mismos, y el monarca quería nombrar a los ministros a su criterio. Ambas partes tenían interés en que la dirección política se
enfrentara al Parlamento y que el sistema colegiado se reemplazara por un jefe de gabinete unitario.

El desarrollo de la política en empresa imponía la separación de los funcionarios públicos en dos categorías:

 Funcionarios profesionales:no han de hacer política, sino que deben administrar de modo imparcial, sin someterse al partidarismo, la
lucha y la pasión, que constituyen los elementos principales de un jefe político. El honor de dichos funcionarios está en su capacidad
de cumplir estrictamente las órdenes de su superior jerárquico. Permiten la organización burocrática profesional, racional y
especializada de todas las asociaciones humanas de dominio, desde la fábrica hasta el ejército y el Estado.
 Funcionarios políticos: se les puede transferir y despedir en cualquier momento. Obtención de cargos ligada al estudio académico,
pruebas profesional y servicio preparatorio. La situación es análoga a la de la empresa económica privada, puesto que la asamblea de
accionistas influye tan poco como un “pueblo” regido por funcionarios profesionales, cuyas directivas provienen de funcionarios que
no están en condiciones de dirigir la empresa técnicamente. El honor del jefe político consiste en asumir con carácter exclusivo la
responsabilidad de sus acciones.

La burocracia moderna se distingue del resto por su especialización y preparación profesionales y racionales. Las tareas esenciales que
tenían las burocracias anteriores eran simples en comparación con las modernas, y su actuación estaba ligada tradicional y
patriarcalmente, por lo que era irracional. El funcionario antiguo era empírico, mientras que el moderno tiene cada vez más
preparación profesional y especialización en concordancia con la técnica racional de la vida moderna. El antiguo funcionario
norteamericano estaba ligado a cuestiones políticas y al patrocinio partidista, pero no era un técnico especializado.
La burocratización permitiría una dominación inquebrantable del funcionario profesional, causando una eliminación cada vez más
extensa del capitalismo privado, burocratizando también la dirección de las empresas confiadas a la economía colectiva. Una vez
eliminado el capitalismo privado, la burocracia estatal dominaría ella sola. Las burocracias privada y pública, que actualmente trabajan
coordinadas, se fundirían en una jerarquía única. Weber aspiraba al pacifismo de la impotencia social bajo las alas de la burocracia en
el Estado y la economía.

Lineamientos de las ideas de Weber


Cuestionaba la idea de que el análisis del conflicto puede reducirse al análisis de las clases, ya que las clases constituyen solo un
aspecto de la distribución y de la lucha por el poder.

Clases Consisten en agregados de individuos que comparten conjuntos similares de posibilidades de vida en cuanto al trabajo y los
productos del mercado. La clase no es el motor principal de la historia.
Weber veía al capitalismo industrial como un fenómeno definitivamente occidental en sus orígenes que incorporaba valores y modos
de actividades específicos, diferentes por los generados por otras civilizaciones.
La característica de esta occidentalización es lo que él denomina la racionalidad propia de la producción capitalista.

Racionalización Extensión de las actitudes calculadas de carácter técnico a más y más esferas de actividad, condensadas en los
procedimientos científicos cuya expresión sustantiva es el papel cada vez más importante que la especialización, la ciencia y la
tecnología juegan en la vida moderna (supone un desencanto).
Weber pensaba que la racionalización iba inevitablemente acompañada de la extensión de la burocracia.
Weber iba más allá de formas más extensas, caracterizando todas las formas de organización a gran escala: el estado, las empresas
privadas, los sindicatos, etc.
No creía que la democracia directa fuese imposible en todas las circunstancias, pero sí pensaba que no podía funcionar en
organizaciones que cumplían las siguientes condiciones:
-Limitación local
-Limitaciones en el número de participantes
-Poca diferenciación en la posición social de los participantes.
Para definir al Estado, Weber puso su énfasis en dos elementos distintos de su historia: territorialidad y violencia

Estado Aquella comunidad humana, que dentro de un determinado territorio, reclama (con éxito) para sí el monopolio de la violencia
legítima.

Legitimidad El Estado se basa en el monopolio de la coerción física, legitimado por la creencia en el carácter justificable y/o
legalidad de ese monopolio.
El Estado moderno no es un resultado del capitalismo, sino que lo procedió y contribuyó a promover el desarrollo capitalista.

Burocracia Constituye una jaula de acero en que la gran mayoría de la población está destinada a pasar la mayor parte de su vida.
Este es el precio de vivir en un mundo económico y técnicamente desarrollado.

Democracia elitista competitiva Weber aboga por una economía de dirección capitalista, gobierno parlamentario y sistema de
partidos competitivos.
La democracia: es un terreno de prueba para los líderes potenciales, es como el mercado, un mecanismo institucional para eliminar a
los más débiles y para establecer a los más competentes en la lucha competitiva por los votos y el poder.
(élite – ciudadanos) (competencia – partidos políticos).

Democracia representativaDemocracia de liderazgo plebiscitario (elecciones periódicas). Lo que está en juego en las elecciones es la
popularidad y credibilidad de un determinado grupo de líderes (elite).
Weber estaba preocupado por comprender y encontrar vías para garantizar un equilibrio efectivo entre la autoridad política, un
liderazgo calificado, una administración eficiente y un grado de responsabilidad política.
Es así que articuló un modelo de democracia muy restrictivo, porque concibe a la democracia como poco más que un modelo de
establecer líderes políticos calificados.

Bendix: “Estado Nacional y ciudadanía”


Tocqueville sostiene que los amos eluden su responsabilidad de protección, pero conservan sus privilegios, lo que desemboca en un
quebrantamiento de las relaciones tradicionales de autoridad. Se creía que calidad humana y responsabilidad social marchaban juntas,
y que los ricos debían tratar a los pobres como padres a hijos. Sin embargo, en la primera fase de la industrialización en Inglaterra el
paternalismo es rechazado (s. XVIII, XIX). Estas oposiciones llevan a nuevas interpretaciones de las causas de la pobreza: una ve las
causas de la pobreza en los esfuerzos de aliviarla (la caridad elimina los incentivos), otra concibe que debe dejarse que la pobreza haga
sus efectos como forma de incentivar a los trabajadores (mano de obra como mercancía) y, por último, la que sostiene la inevitabilidad
de las crisis periódicas por el aumento desproporcionado de la población en relación con los medios de subsistencia, constituyendo un
incentivo y permitiendo la educación como expresión de la tendencia igualitaria. Esta última concepción combina el elemento
paternalista, el impersonal y el educativo.
El Estado Nacional ofrece a los empleadores protección legal en cuanto a sus derechos de propiedad. Estos derechos integran una
tendencia igualitaria que encuentra expresión en el elogio del trabajo duro, cualidades que permiten a cualquier individuo ascender
socialmente. El éxito económico se interpreta como signo de virtud y el fracaso como sinónimo de infamia. La interpretación
individualista de las relaciones de autoridad en la industria se presenta como una tentativa de negar los derechos de ciudadanía a los
que fracasan económicamente, lo que puede producir agitación social.
Los cambios producidos en la situación de las clases bajas y la aparición de la ciudadanía nacional se atribuyen a la industrialización
del siglo XVIII. Si bien los cambios en las esferas económica y política están relacionados, se influyen recíprocamente. La ciudadanía
nacional y el industrialismo moderno se combinaron con diferentes estructuras sociales, por lo que se conciben la democratización y la
industrialización como procesos distintos.
En Inglaterra, es posible distinguir el elemento político en medio del cambio económico: en el siglo XVIII, las clases bajas habían
quitado concesiones a los poderes gobernantes a través del milenarismo y el bandolerismo. Sin embargo, luego del auge de la
tendencia igualitaria, surgieron nuevas formas de protesta. La movilización se orienta a la participación en la comunidad política o el
establecimiento de una comunidad política nacional (instrucción, material impreso, movilidad geográfica, concentración física del
trabajo, despersonalización del vínculo laboral). Al impedirse la asociación para negociación colectiva, esto se realizaba mediante
revueltas. Se demandaba en reconocimiento de derechos civiles efectivos, pese a la aceptación de la igualdad formal ante la ley.
Entre el siglo XIX y el XVIII, el interrogante era si la instrucción o la concesión de derechos electorales apaciguarían la atmósfera
revolucionaria o incentivarían la insubordinación. En Inglaterra se concluye que es injusto privar al pueblo de sus derechos de
ciudadanía, ya que aportan a la riqueza nacional. La desigualdad jurídica y el debate público de la falta de confiabilidad cívica del
pueblo representan un rechazo mayor de su respetabilidad. De esta manera, llevan a la acción a las clases que hasta allí habían
desempeñado un papel pasivo en la vida política.
Tocqueville sostiene que el señor espera servilismo, pero se rehúsa a hacerse responsable de sus servidores, y estos demandan
igualdad de derechos. En Inglaterra, los empresarios rechazan toda responsabilidad por sus empleados, pero esperan su obediencia;
rechazan toda interferencia del gobierno en la conducción, pero quieren responsabilizarlo de las consecuencias públicas de sus actos.
Se produce una transformación gradual de derechos y obligaciones, no una revolución.
Mientras que Marx concibe los movimientos sociales del siglo XIX como protestas contra las privaciones del capitalismo, anhelando
satisfacciones creativas en una “sociedad buena”, Bendix interpreta tales movimientos como hechos políticos que contrastan la
comunidad política pre-moderna y la moderna. El pueblo, a partir de los mismos, se ha convertido en participante de la comunidad
política.
En la sociedad medieval, el rango y las funciones propias de grupos determinados están fijados en un orden jerárquico, de acuerdo al
principio funcional (designa derechos y obligaciones propios de un grupo). En las sociedades occidentales modernas, esta concepción
ha sido reemplazada por un ideal de igualdad. Por su parte, el principio plebiscitario propone eliminar todos los poderes que medien
entre el individuo y el Estado, para que todos tuvieran iguales derechos ante la autoridad nacional soberana. La transición hacia la
ciudadanía nacional surgió de transacciones entre los principios mencionados.

Derechos civiles: derecho a la asociación/organizaciónInicialmente, los derechos de ciudadanía aparecen con el establecimiento de
la igualdad jurídica, aunque esta va acompañada de la desigualdad social y económica. La libertad del contrato del salario acaba con la
benevolencia paternalista, por lo que los prejuicios de clase y las desigualdades excluyen a la clase baja del goce de sus derechos
jurídicos (defender sus libertades civiles básicas).
De esto surge la agitación política de la clase popular. Un resultado de la protección legal de la libertad de contrato es la prohibición
de los sindicatos, negando el derecho a la asociación.
En una economía de mercado, los derechos civiles son esenciales, ya que dan la facultad de intervenir como unidad independiente en
la lucha económica. De esta manera, en el siglo XIX la ley reconocía únicamente como sujetos de derecho a los que poseían medios
para protegerse a sí mismos, mientras que el resto resultaba condenado por su fracaso económico. El principio abstracto de igualdad se
expresó a través de la insistencia en que el contrato salarial era un contrato entre iguales, lo que permitió la prohibición del derecho a
la asociación/organización.
El derecho a la asociación combina el principio plebiscitario con el funcional. Cuando todos los ciudadanos lo poseen, es plebiscitario.
En los nacientes Estados nacionales de Europa Occidental, las asociaciones ejemplifican el principio funcional de representación sobre
intereses comunes, mientras que los estamentos medievales poseían colectivamente el privilegio de derechos públicos a cambio de una
común obligación legal. Se advirtió que las organizaciones basadas en intereses económicos reestablecerían principios corporativos
medievales.
Posteriormente, la legalidad de los sindicatos permite a los miembros de las clases bajas organizarse y obtener un poder de
negociación equitativo, afirmando reclamos básicos con respecto a la justicia social elemental. En su calidad de ciudadanos, los
miembros de dichas clases están habilitados para lograr un cierto nivel de bienestar. Las oportunidades legales se transforman en
privilegios al alcance de los trabajadores que logran organizarse, lo que evidencia la debilidad de las tendencias corporativistas.

Derechos sociales: el derecho a la educaciónEl acceso a los medios educativos es un prerrequisito sin el cual ningún derecho
reconocido sirve para nada a los iletrados. Este derecho se constituye como un elemento de la ciudadanía. En este sentido, los
derechos sociales pueden considerarse beneficios que compensan el consentimiento del individuo en ser gobernado.
Además, el principio plebiscitario de la igualdad ante el Estado implica deberes y derechos, ya que los individuos están obligados a
participar en los servicios proporcionados.
El principio de la educación elemental para las clases bajas en Europa surgió como consecuencia del absolutismo ilustrado.
Las ideas de ciudadanía nacional y autoridad nacional soberana son conceptos básicos del liberalismo que están relacionados con la
educación, puesto que cuando los monarcas absolutistas o el Estado nacional asumen la autoridad sobre las escuelas, queda eliminado
el control clerical sobre las mismas.
La fuerte oposición de la Iglesia al sistema nacional de educación elemental evidenció el mantenimiento de los elementos de
representación funcional, pese al sostenido desarrollo de un sistema educativo nacional (plebiscitario).

Derechos políticos: el sufragio y el voto secreto La condición básica del proceso de adquisición de derechos de participación fue la
unificación del sistema nacional de representación. En la Edad Media dicha representación era estamental (salvo en Inglaterra, donde
se mantuvo el sistema de representación territorial). La participación era un derecho derivado, no de la pertenencia a una comunidad
nacional, sino del capital que se poseía. No existía representación individual, sino de intereses.
La Revolución Francesa introdujo la concepción de la representación no de la familia, la propiedad o la corporación, sino del
ciudadano individual. En lugar de canalizarse por medio de cuerpos aislados, se hizo a través de una asamblea nacional unificada de
legisladores.
Los criterios empleados para limitar el sufragio durante el período de transición hacia el principio de representación moderna fueron a)
criterios estamentales tradicionales (jefes de familia dentro de cada grupo); b) Régime censitaire; c) Régime capacitaire; d) criterios de
responsabilidad familiar (jefes de familia residentes en fincas de un cierto tamaño mínimo); e) Criterios de residencia (restricción de
residentes de una comunidad local, distrito o territorio nacional durante un tiempo determinado).
La cuestión de los criterios de independencia intelectuales constituyó el aspecto medular de las luchas entre liberales y conservadores
sobre la libertad del sufragio. Los primeros se inclinaban por el régime censitaire y temían que la ampliación del sufragio a los
económicamente dependientes posibilitara su manipulación electoral. Los conservadores tendían a favorecer el otorgamiento de
derechos a los órdenes inferiores, ya que ello los beneficiaría en materia electoral.
A su vez, el ingreso de las clases bajas en la arena política plantea problemas para la administración de las elecciones, para
salvaguardar la independencia de la decisión del individuo. La noción tradicional era que el voto constituía un acto público, solo
confiable a hombres capaces de mantener abiertamente sus opiniones. Las providencias tomadas para que el voto sea secreto no solo
aislaron al trabajador de sus superiores, sino también de sus pares. El voto secreto representa el principio nacional y plebiscitario de
integración cívica, colocando al individuo frente a una elección personal e independiente.
La extensión de la ciudadanía a las clases bajas implica una institucionalización de criterios abstractos de igualdad que originan
nuevas desigualdades.

Held: “Elitismo competitivo y la visión tecnocrática”


Si bien Weber estaba comprometido con los ideales de la individualidad y la diferenciación social, le preocupaba su supervivencia en
una época con organizaciones cada vez mayores. Difería de Marx en la conceptualización de la clase proletaria en términos no
explotadores y no creía en la conveniencia de una revolución proletaria. Si bien los conflictos de clases son importantes, no los
identifica como motor principal del desarrollo histórico.
El capitalismo industrial era identificado como un fenómeno distintivamente occidental caracterizado por la racionalidad, refiriéndose
a la extensión de las actitudes calculadas de carácter técnico a diferentes esferas de actividad. A su vez, esta racionalización iba
acompañada de una extensión de la burocracia, no solo en el ámbito estatal, sino también el industrial, sindical, político, etc. Sin
embargo, era necesario idear estrategias para limitar su desarrollo.
El Estado es aquella comunidad humana que, dentro de un determinado territorio, reclama (con éxito) para sí el monopolio de la
violencia física legítima. El Estado moderno no es un resultado del capitalismo, pero este último proporcionó un gran ímpetu para la
expansión de la administración racional (jerarquización, reglas y límites, funcionarios profesionales, separación de los medios de
administración). La eficacia y estabilidad organizativa es necesaria para la expansión del comercio y de la industria. A su vez, la
ciudadanía masiva llevó al incremento de las demandas al Estado.
La extensión del sufragio y el desarrollo de los partidos políticos minan la concepción liberal clásica del Parlamento como lugar donde
la reflexión racional, guiada por el interés general, define la política nacional. En la práctica predomina la política de partidos. A su
vez, la extensión del sufragio se ha asociado al surgimiento del político de carrera. También supone la proliferación de asociaciones
políticas que organizan el electorado, cuyos intereses están fragmentados y en competencia. Estos aparatos se convierten en entes
burocráticos en búsqueda de eficiencia y medios para competir y ganar elecciones.
La burocratización, para Weber, es compatible con un grado de democratización política y el surgimiento de líderes capaces. Hacía
referencia al carácter emocional de las masas como una base poco adecuada para comprender los asuntos públicos, pero capaz de
elegir entre posibles líderes, describiendo la democracia como un terreno de prueba para los mismos. La democracia es como el
mercado, un mecanismo institucional para eliminar a los más débiles en la lucha competitiva por el poder.
Pretendía encontrar un equilibrio entre autoridad política, liderazgo calificado, administración eficiente y responsabilidad política sin
conceder demasiado poder al electorado.
Weber defendía el poder de contrapeso del capital privado, el sistema competitivo de partidos políticos y un liderazgo político fuerte,
que contrarrestaran el poder burocrático.

Unidad V: “Formación del Estado en América Latina y Argentina”

Graciarena: “El Estado latinoamericano en perspectiva”

En Latinoamérica el Estado es nacional porque Nación y Estado han emergido en cursos históricos convergentes. Los mayores
conflictos sociales se expresan en el seno del Estado, ya que en él están contenidas las contradicciones de la sociedad nacional. A su
vez, los límites entre el Estado y la sociedad son cada vez menos nítidos, y se identifica un avance sobre la esfera privada. Esto resalta
la importancia del régimen político, puesto que no solo se trata del conjunto de procedimientos para la participación política y el
acceso al poder, sino que se incluyen las mediaciones entre sociedad civil y política, con sus respectivos flujos de poder.
Una CRISIS BÁSICA DEL ESTADO existe solo cuando está en cuestión la matriz fundamental de su denominación social inherente
y sobre la que se constituye. El Estado se trata de una configuración histórica enraizada en las relaciones sociales de producción
capitalista, que se manifiesta en la serie de formas históricas de Estado en las que está contenida la matriz fundamental de las
relaciones de dominación capitalista.
En una CRISIS DE UNA FORMA DE ESTADO cambia su figura, manteniéndose invariante la relación fundamental de dominación
(capitalista o socialista) y constituyendo un punto de inflexión de las tendencias históricas y contradicciones determinantes de la
configuración del Estado y el régimen político. Se trata de una crisis estructural e histórica, donde no hay retorno a la forma de Estado
anterior.

 Estados nacionales emergentes de luchas emancipadoras (primera mitad del siglo XIX): A partir de la desestructuración del
Estado colonial, las guerras liberadoras permitieron profundizar la formación de una identidad nacional que precedió la constitución
efectiva del Estado, ya que las guerras civiles retrasaron dicho proceso. La formación de la Nación no se hizo a partir de un proceso
llevado a cabo por un Estado central, sino que se constituyó por sí sola gracias a las tendencias de los contrapuestos sectores de la
sociedad. Esto causó la fortaleza de la Nación y la debilidad del Estado. La inestabilidad política y los conflictos derivan del
desequilibrio entre sociedad y Estado, lo que causa la ausencia de un Estado nacional plenamente constituido. Una forma de crisis del
Estado es la fragmentación y descentralización del sistema de dominación y de las bases sociales del Estado, ya que un cierto grado de
unidad efectiva es indispensable para la existencia real del Estado.
 Estados oligárquicos (fines del siglo XIX): Imposición de las fuerzas de un gobierno central que controlaba el espacio social y
territorial. A este proceso de dominación del territorio se le sumó la formación del mercado nacional, que unificó el espacio
económico interior. A su vez, una coalición laxa de sectores se torna nacionalmente dominante, siendo un conjunto limitado de
personas que representaban a una élite en control de los recursos económicos y el poder social, monopolizando las vías de acceso al
Estado. Dicho estado oligárquico y excluyente (fundamentos sociales) y liberal (definición constitucional y económica) era una
estructura fluctuante, prolongación de la estructura de poder familística. El Estado Oligárquico comenzó a derrumbarse con la crisis
del 1930 y la caída del mercado internacional. La crisis del Estado se manifestó en su incapacidad para afrontar la coyuntura
económica y en la fragmentación del poder oligárquico. Sumado a ello, surge la crisis de representación y del régimen político creada
por el ingreso de las masas para lograr participación política efectiva (crisis de legitimidad). Gracias a los procesos paliativos de
industrialización sustitutiva, aparecieron en el escenario político los sectores burgueses. Las nuevas medidas requirieron creación de
órganos sociales, económicos y financieros del Estado.
 Estados populistas y neo-oligárquicos (post crisis 1930):Integrados con un fuerte ingrediente autoritario y respaldo militar. Se
produce una ampliación del aparato estatal como resultado de la creación del Estado intervencionista. De esta manera, las bases de
poder estatal quedarían alteradas con el surgimiento del Estado populista, que intentaría conciliar la vocación de desarrollo como
crecimiento de la economía y justicia social. Sin recursos financieros ni medios administrativos para ser un Estado Benefactor, tuvo
que hacer concesiones ambiguas. Transformaciones de la vida social surgieron a partir de la satisfacción de demandas de nuevos
sectores incorporados a la política. El Estado populista tuvo que aumentar la presión fiscal sobre el sector privado y despilfarró los
recursos, lo que alteró su estabilidad política. Esta etapa constituyó el tránsito de una política de incorporación restringida oligárquica
a otra de masas, con nuevos sectores colectivos que pugnaban por su incorporación. Si bien propugnaron la participación económica y
social, fueron más restrictivos en lo político. El respaldo militar funcionó como escudo protector que aseguró un margen de maniobra
y permanencia en el gobierno.
 Estados desarrollistas democráticos de la posguerra:Basados en mercados regulados para elevar la racionalidad económica y
justicia social a través de una economía mixta. Se promovía el crecimiento económico y la postergación del Estado benefactor,
mientras que el Estado populista fue redistributivista. Las políticas de masas del Estado populista fueron autoritarias con líderes
políticos caudillescos y movilización nacionalista. Las políticas asistencialistas eran ambiguas y los derechos políticos que no eran
denegados quedaban sometidos a un régimen de dictadura paternalista, que reducía su papel a la mera participación social. La
burocracia estatal funcionaba como ámbito de clientelismo político. En Europa (s. XIX), ya se discutía la posibilidad de que el Estado
solucionara las cuestiones sociales, por lo que surgió el Estado Benefactor. Por su parte, en América Latina al Estado liberal
oligárquico siguió el Estado populista, que es un híbrido desarrollista y social. Mientras que la transformación del Estado europeo
ocurrió por un desarrollo autónomo de la economía, este tuvo que ser promovido por el Estado desarrollista en Latinoamérica. El
Estado liberal predominó en la escena europea hasta los años 30 con la aparición del Welfare State. América Latina se caracteriza por
el gasto público económico, a diferencia de Europa, en donde predominaba el gasto público social. De modo que se produjo una crisis
de representación por el carácter autoritario y clientelista de las estructuras políticas y sindicales que encuadraron masas movilizadas
nutridas con ideologías fascistas.
 Estados autoritario-modernizantes (década de 1970):La base social de los regímenes militares ha sido estrecha y de índole
autoritaria y represora. Sus fundamentos ideológicos responden al neoliberalismo (apertura externa y mercado internacional) y la
doctrina de la seguridad nacional (fronteras ideológicas y guerra antisubversiva). Los regímenes militares profesaban la doctrina del
laissez faire y el papel del Estado como guardián del orden social. Su carácter represivo causa resentimiento y deterioro de su unidad
interna. Se produce una crisis de legitimidad. La interdependencia recíproca entre Estado y sociedad civil, a causa de la
complejización de las relaciones sociales, provoca la importancia de la racionalidad política. De esto surge un Estado poderoso y
concentrado en el Poder Ejecutivo y los órganos administrativos con sus capas tecnocráticas. El papel de dicho Estado en la sociedad
corporativa es fundamental, ya que arbitra la competencia y confrontación entre las empresas y los sindicatos. De esta manera, existe
una difuminación entre Estado y economía.
 Retorno a la democracia sobre nuevas bases:Se apunta a convertir el Estado en un instrumento esencial para la promoción del
desarrollo y la recuperación de la autonomía nacional, desmantelando los privilegios burocráticos y aumentando el gasto social
redistributivo en el marco de un régimen democrático. La crisis del Estado se ve agravada por la crisis de la deuda externa, gracias a
cesiones de patrimonio nacional e imposición de subordinaciones políticas, mutilando la soberanía nacional y la autonomía del Estado
endeudado. Sumado a ello, posee una autonomía condicionada frente a los órdenes económico y militar. En el capitalismo actual, hay
tendencias hacia, internamente, una macrocefalia del Estado, centralizador y dominante hacia adentro (sobre la sociedad civil) y,
externamente, a un Estado endeudado, dependiente y subordinado en sus relaciones internacionales.Existe una elevación creciente de
la burocratización del Estado, por lo que es necesaria una descentralización del poder y el fortalecimiento de los órganos de
representación para democratizar la práctica política. Sin embargo, las tendencias económicas favorecen la concentración
internacional del poder y la transnacionalización de los centros de poder de decisión nacional.

Puntos de partida para el control del Estado:


 Ocupar efectivamente los aparatos de poder y órganos administrativos;
 Eliminar la corrupción pública, sobre todo la radicada en la administración y los servicios públicos;
 Subordinación de todos los órganos del Estado a las autoridades constitucionales;
 Democratización y autonomía del Poder Judicial y el imperio de la ley civil sobre la militar;
 Democratización de los partidos y movimientos políticos, organizaciones de poder social y las prácticas socializadoras.
Oslak: “La formación del Estado argentino”
La formación del Estado es un aspecto constitutivo del proceso de construcción social. Dentro de este proceso de construcción social,
la formación del Estado nacional supone la conformación de la instancia política que articula la dominación en la sociedad y la
materialización de la misma en instituciones. La existencia del Estado se verifica a través de la adquisición de diferentes atributos de
estatidad (como surgimiento de instancia de organización del poder y ejercicio de dominación política). Weber también lo ve como un
proceso progresivo, en el que el Estado se va racionalizando a través de la burocratización.
 Externalizar su poder (reconocimiento internacional);
 Institucionalizar su autoridad, imponiendo una estructura de relaciones de poder que garantice el monopolio de la fuerza legítima;
 Diferenciar su control a través de instituciones públicas con legitimidad para extraer recursos de la sociedad civil, con
profesionalización de sus funcionarios;
 Internalizar una identidad colectiva

En la idea de Nación se conjugan elementos materiales e ideales, donde los primeros se vinculan con el desarrollo de la actividad
económica dentro de un espacio territorialmente delimitado y los segundos implican una difusión de símbolos, valores y sentimientos
de pertenencia que configuran una identidad colectiva.

La construcción de las naciones europeas se produjo después de la formación de estados fuertes. Si definimos el Estado como
instancia de articulación de relaciones sociales, es difícil pensar en relaciones más necesitadas de articulación que las implicadas en un
sistema de producción capitalista. La existencia del Estado supone la presencia de condiciones materiales que posibiliten la
integración del mercado y la institución de relaciones de producción e intercambio mediante recursos de dominación. Además la
economía va definiendo intereses de clase que contribuyen a la identidad nacional. Esto quiere decir que la formación de una
economía capitalista y de un Estado nacional son aspectos de un proceso único.

En resumen, la formación del Estado nacional es el resultado de un proceso convergente de constitución de una nación y un
sistema de dominación (mecanismo capaz de articular relaciones sociales en el ámbito material y simbólicamente delimitado
por la nación).

La ampliación del aparato estatal conlleva la apropiación de recursos que consolidarán las bases de la dominación y exteriorizarán, en
instituciones concretas, su presencia materia. Dicha expansión deriva del involucramiento de sus instituciones en áreas problemáticas
de la sociedad. Siempre existe como respaldo alguna forma de legitimidad. Según Weber, el Estado garantiza y regula un orden
legítimo a través de la fuerza física.

El proceso de emancipación constituye un punto de partida en la experiencia nacional de América Latina, pero la ruptura con la
metrópoli no significó la suplantación automática del Estado colonial por uno nacional. Ello es porque los movimientos
emancipadoresy sus instituciones administrativas tuvieron un carácter local. A esto se sumaron los períodos de enfrentamientos
regionales y guerras civiles que solo se concentraban en uno de los atributos: el reconocimiento externo de la soberanía política. El
fracaso se debió también a la escasa integración territorial, el desmantelamiento del aparato burocrático colonial, las tendencias
secesionistas y la precariedad de los mercados (agravada por la interrupción de relaciones con la metrópoli).

La efectividad de un sistema de poder estructurado dependió del grado de articulación entre intereses rurales y urbanos, en relación
con la integración económica del espacio territorial. La expansión del comercio mundial y la internacionalización de capitales
extranjeros permitieron en Latinoamérica la apertura hacia la inversión y la diversificación de la actividad productiva. A esto se
sumaron la inmigración, las inversiones en infraestructura y el auge de la exportación. La superación del orden inestable (mercados
localizados, población escasa, rutas intransitables, anarquía monetaria, milicias provinciales etc.) dependía de la promoción de
actividades capitalistas y el refuerzo del aparato administrativo. La tradición conspiraba contra la centralización de instrumentos de
control social.

Durante la primera etapa del período independentista los Estados pretendían eliminar todo resabio de poder contestatario y expender
su autoridad hacia todos los territorios sobre los que reivindicaban soberanía. La capacidad de ejercer control e imponer mando
efectivo y legítimo definía el carácter nacional de dichos Estados.

Unidad VI: “Regímenes políticos: Democracia, autoritarismo y totalitarismo”


Sartori: “Elementos de la teoría política”

Democracia es el procedimiento o mecanismo que genera una poliarquía abierta, cuya competición en el mercado electoral atribuye
poder al pueblo e impone la capacidad de respuesta de los elegidos frente a los electores.

La democracia de los modernos ya no es la de los antiguos, puesto que hoy significa liberal-democracia. La democracia es:

 Principio de legitimidad La legitimidad democrática postula que el poder deriva del pueblo y se basa sobre el consenso verificado.
Es decir que el poder está legitimado por elecciones libres y recurrentes.
 Sistema político llamado a resolver problemas de ejercicio y titularidad del poderCuando una experiencia democrática se ejerce
frente a una colectividad concreta de presentes, titularidad y ejercicio pueden permanecer unidos como autogobierno. La democracia
“en grande” no puede ser más que una democracia representativa que separa la titularidad del ejercicio para vincularla como
mecanismos de transmisión del poder.
 IdealLa democracia como es en la realidad no es como debería ser, siendo primordialmente un ideal. Un elemento ideal es
constitutivo de la democracia, ya que sin tensión ideal esta no nace. De esta manera, podemos diferenciar democracia en sentido
descriptivo y prescriptivo.

Democracia política, social y económica La democracia social corresponde a una estructura social horizontal y requiere una sociedad
cuya forma de vida implica que sus miembros se encuentren en una condición igualitaria. La democracia económica es la democracia
en el puesto de trabajo y en la organización – gestión del mismo, cuyo conjunto conforma una multitud de microdemocracias e implica
el autogobierno del trabajador en su propio lugar de trabajo. La democracia política es condición necesaria de las otras, que son una
extensión de la democracia en sentido político. Si no se da la democracia a este nivel, las sociales y económicas corres riesgo de
derrumbarse.

Democracia antigua La democracia griega (s. IV a.C en Atenas) encarna la mayor aproximación posible al significado literal del
término. Los ciudadanos deliberaban en el Ágora y decidían por aclamación. A pesar de la simplicidad de la polis, las cuestiones no
podían resolverse completamente en la asamblea ciudadana y existía un consejo en el que se ejercía el poder efectivo y ampliamente
distribuido mediante la rotación en los cargos públicos. Dentro de la tripartición aristotélica (gobierno de uno, de pocos y de muchos –
interés al que sirven) la democracia es identificada como la forma corrompida del gobierno de muchos, ya que los pobres gobiernan en
su propio interés, a diferencia de la politeía. Al principio la democracia era isonomía, pero el pueblo comenzó a actuar en su propio
interés y desembocó en lucha de clases. La hipertrofia de la política destruyó el sistema. Por su parte, el gobierno representativo
presenta mediaciones que impiden radicalizaciones y limitan el poder, canalizando con fines extrapolíticos todo lo que la polis
concentraba en la política.

 Soberanía popularLa doctrina de la soberanía popular plantea la distinción entre titularidad y ejercicio del poder, que era
desconocida para los griegos. Para algunos, había habido una translatio imperii (transferencia no revocable del poder del pueblo a
príncipe) y, para otras, una concessio imperii (la transmisión solo era de ejercicio, donde el pueblo lo concedía manteniendo el
derecho a revocarlo).
 Principio de mayoría La aclamación de la mayoría en la democracia antigua era un expediente práctico que se dejaba pasar sin
reconocimiento oficial. Hasta Locke el principio doctrinario era la unanimidad. En las polis griegas, los ciudadanos debían vivir en
simbiosis con su ciudad, por lo que reconocer el principio de mayoría sería como validar la desunión. Locke introduce un derecho de
mayoría y un sistema constitucional que lo controla.
 Individuo – persona Tener derechos políticos era lo que en las ciudades antiguas se llamaba libertad, pero no por ello el hombre
estaba menos sometido al Estado. Para los griegos, el hombre era el ciudadano y debía servir a la polis. Sin embargo, en la actualidad
el Estado democrático está al servicio de los ciudadanos, y no mantenemos que el hombre se resuelve en la politicidad. El individuo es
un valor en sí mismo, independiente de la sociedad y el Estado. El mundo antiguo no conocía el individuo – persona como esfera
moral y jurídica autónoma. En la polis griega el ciudadano estaba indefenso y sometido a la colectividad, y su libertad se resolvía en
su participación en el poder.

Democracia liberal Durante el siglo XIX prevalece el liberalismo como teoría de la protección jurídica, mediante el Estado
constitucional, de la libertad individual. A medida que el sufragio se extendía, se planteaba una liberal – democracia en la que la forma
del Estado estaba cada vez más influida por la voluntad popular. Finalmente, esta se transforma en un Estado democrático – liberal en
el que la igualdad prevalece sobre la libertad.
Partidos políticos La tipología histórica distingue entre partidos de notables, de opinión, de masas y de orientación electoral (que
pueden ser de mera organización electoral o de movilización permanente). La democracia no es posible sin la intermediación del
sistema partidista, como sistema de agregación y canalización del voto. El funcionamiento de la democracia no depende directamente
de la cantidad de partidos, sino de la polarización del sistema, de la distancia ideológica que separa a los partidos y electores.

Bobbio y Mateucci: “Diccionario de política”

Autoritarismo

 Sistemas políticos: Regímenes que privilegian el aspecto de mando y menosprecian el consenso, concentrando el poder político en un
órgano o persona, en detrimento de las instituciones representativas. Sistemas no democráticos caracterizados por un bajo grado de
movilización y penetración de la sociedad. Los regímenes autoritarios se caracterizan por la ausencia de instituciones representativas o
su reducción a meros procedimientos ceremoniales y el predominio del Ejecutivo. La oposición política y el pluralismo desaparecen.
El término “autoritarismo” se utiliza para definir una subclase de regímenes no democráticos, por lo que se lo distingue del
totalitarismo.
En los regímenes autoritarios, la movilización de la sociedad es limitada y el pluralismo partidista es suprimido, pero los grupos de
presión conservan autonomía y se tolera la oposición moderada. En los regímenes totalitarios, la movilización y penetración de la
sociedad es elevada y el Estado absorbe toda la sociedad. Se suprime el pluralismo partidista y la autonomía de los grupos de presión.
Por esta penetración es fundamental agregar a los mecanismos tradicionales de control (burocracia, ejército, magistratura) la
propaganda y la militarización, sumadas a la presencia de un partido único de masa y una ideología fuerte. Los regímenes autoritarios
son sistemas políticos con pluralismo político limitado, sin una ideología elaborada ni movilización política intensa y donde un jefe
ejerce el poder. Según Almond y Powell, es posible distinguir entre:

a) Regímenes autoritarios conservadores (surgen de sistemas tradicionales que fueron modernizados y pretenden limitar la destrucción
del orden establecido, no buscan movilización, sino aceptación pasiva e inactivación política);
b) En vías de modernización (surgen en sociedades donde la modernización es débil y obstaculizada por estrangulamientos sociales, por
lo que tienden a reforzar el poder político y tratar de incentivar la movilización);
c) Premovilizados (sociedad preeminentemente tradicional en la que se crea una élite modernizadora antes de que se sienta la necesidad
de desarrollar estructuras modernas).

Linz distingue 7 tipos:

a) Regímenes autoritarios burocrático militares;


b) Estatalismo orgánico (ordenamiento jerárquico de una pluralidad no competitiva de grupos de intereses económicos y sociales con
un cierto grado de movilización controlada);
c) De movilización en países posdemocráticos (movilización política y papel incisivo del partido único y de la ideología dominante,
con pluralismo reducido)
d) De movilización posindependencia (partido único débil y liderazgo carismático, con componente ideológico incierto y bajo grado de
participación política);
e) Postotalitarios (pluralismo limitado, parcial despolitización de la sociedad y burocratización acentuada);
f) Totalitarismo imperfecto (fase transitoria de un sistema político cuyo desarrollo hacia el totalitarismo ha sido detenido y se
transforma en un régimen autoritario);
g) Democracia racial (dominio autoritario de un grupo racial, que se gobierna en su seno democráticamente sobre otro grupo racial
mayoritario).

 Disposiciones psicológicas: Rasgos de personalidad relacionados con la disposición a la obediencia celosa a los superiores y la
adulación de todos los que detentan el poder, y la arrogancia y desprecio a los inferiores jerárquicos. Se refugia en un orden
estructurado de manera elemental e inflexible y acepta los valores convencionales del grupo social al que pertenece.
 Ideologías: Niegan la igualdad de los hombres y ponen hincapié en el principio jerárquico con una función conservadora y de orden.
No se limita a propugnar una organización jerárquica de la sociedad política, sino que la convierte en el principio político exclusivo
para alcanzar el orden. Las doctrinas autoritarias modernas son antirracionalistas y antigualitarias, donde la organización jerárquica no
es de funciones, sino que es una jerarquía natural, no producto de la razón humana sino de la voluntad de Dios. El orden ocupa el
espectro de todos los valores políticos y el ordenamiento jerárquico abarca toda la organización política. La organización jerárquica de
la sociedad se justifica por sí misma y su validez es perenne. Por su parte, la ideología fascista propugna el instrumento de
movilización de la nación por la transformación de la sociedad.

Estas dimensiones tienen el común el lugar centrar que se otorga al principio de autoridad, ligado con una estructura política
jerárquica basada en la concepción desigual de los hombres y que reduce al mínimo la participación de la base en el poder con una
amplia utilización de medios coercitivos.

Totalitarismo
 Naturaleza Se caracteriza por la penetración y movilización total de cuerpo social con la destrucción de la distinción entre el aparato
político y la sociedad. La acción totalitaria penetra en la sociedad porque la envuelve en un movimiento político permanente.

 Elementos
Ideología (explicación indiscutible del curso histórico y crítica radical de la situación existente, con el objetivo de la supremacía de la
raza o de la ideología comunista);
Partido único (se sobrepone a la organización del Estado y politiza la sociedad para subordinarla a sus principios ideológicos)
Dictador (poder absoluto sobre la organización del régimen y depositario de la interpretación de la ideología, personalización del
poder)
Terror (inhibe toda oposición y genera coercitivamente la adhesión de las masas al régimen y al jefe personal).

 Condiciones que lo posibilitaronFormación de sociedad industrial de masa, división del ámbito mundial y desarrollo de la tecnología
moderna.

Teorías clásicas
 Según Arendt, no solo destruye las capacidades políticas del hombre, sino que elimina también los grupos e instituciones que
alimentan las relaciones privadas del hombre por medio de una combinación específicamente totalitaria de ideología y terror.
Construye un mundo ficticio del que derivan directivas de acción, generando un movimiento arbitrario y permanente. El terror tiene la
función de controlar a las masas de individuos aislados y mantenerlas en este mundo artificial y constituye la esencia misma del
totalitarismo. Se manifiesta a partir de un partido único con una ideología fanática. Su estructura está compuesto por una
superposición de instancias de administración estatal, del partido y de la policía secreta, encabezadas por la voluntad absoluta de un
dictador impredecible.
 Según Friedrich y Brzezinksi, el totalitarismo tiene los siguientes caracteres singulares:
- Una ideología oficial, que se refiere a todos los aspectos de la vida humana y critica todos los aspectos del estado de cosas
existente, que aspira a transformar;
- Un partido único de masa guiado por un dictador, estructurado jerárquicamente con la organización burocrática del Estado,
con fanatismo por la ideología;
- Sistema de terrorismo policíaco;
- Monopolio absoluto en manos del partido y basado en los medios de comunicación masiva;
- Control central de la economía a través de la organización burocrática de las unidades productivas.
- Combinación de propaganda, adoctrinamiento y terror para aumentar la fuerza de penetración y movilización.

Totalitarismo modernoEl totalitarismo conserva caracteres fundamentales y específicos como la unión de la penetración total del
cuerpo social con una movilización permanente, que envuelve a toda la sociedad en un proceso de transformación del orden
establecido. Los controles del totalitarismo moderno gravitan mucho más profundamente en la trama social, ya que existieron
condiciones particulares:

 Formación de la sociedad industrial de masa: Produce la desvalorización de los grumos primarios y hace posible la penetración
política. Además, conlleva la urbanización, alfabetización, secularización cultural e ingreso de las masas en la política. Esto
incrementa la movilización política. De esta manera, se crea un apoyo masivo y extensivo.
 Persistencia de un panorama mundial dividido: Compromete en la preparación bélica a fracciones enormes de recursos y convierte
el país en una máquina de guerra, por lo que la anarquía internacional produce un acrecentamiento de la movilización.
 Desarrollo de la tecnología moderna: Desarrollo en torno a los instrumentos de violencia, medios de comunicación masiva, técnicas
organizativas, dirección central de la economía y técnicas de terrorismo policíaco.
Totalitarismo fascista y totalitarismo comunista La ideología comunista es un conjunto de principios coherentes y elaborados que
guían una transformación total de la estructura económico – social. Esta última ve la violencia y la dictadura del proletariado como
instrumentos temporales para lograr un objetivo. El comunismo tiene su base de apoyo en el proletariado urbano y liquida
completamente la clase dirigente. Por su parte, la ideología fascista es un conjunto de ideas y mitos incoherentes que no guía ningún
tipo de transformación integral y presupone corrupción del hombre y dominio absoluto de una raza sobre las demás, siendo un
principio permanente de gobierno. El fascismo apunta a la clase pequeñoburguesa y mantiene la clase dirigente. No todas las
ideologías comunistas o fascistas son totalitarias. El totalitarismo asume caracteres diversos y está unido con ideologías diversas,
según el sistema político en el que se encarna y el ambiente económico y social.

Bobbio: “El futuro de la democracia”

La democracia está caracterizada por un conjunto de reglas que establecen quién está autorizado para tomar las decisiones colectivas y
bajo qué procedimientos. Para que una decisión tomada por individuos pueda ser considerada como colectiva, debe ser tomada en base
a reglas. Un régimen democrático se caracteriza por la atribución del poder de tomar decisiones a un número elevado de sus
miembros.

En cuanto a la modalidad de decisión, la regla fundamental de la democracia es la de mayoría. También es necesario, para una
definición de democracia, que los que estén llamados a decidir tengan alternativas reales y estén en condiciones de seleccionar,
garantizándoseles la libertad de expresión, opinión, asociación, etc.

Las normas constitucionales consagran el Estado de derecho y delimitan una esfera inviolable de autonomía individual,
constituyéndose como reglas preliminares para el desarrollo del sistema. De esta manera, se evidencia la relación entre Estado liberal
y democrático, siendo las libertades esenciales para el ejercicio del poder democrático y este último fundamental para la existencia de
libertades fundamentales.

Ideales democráticos y democracia real

 Concepción individualista/Sociedad pluralista: la democracia nació de una concepción individualista de la sociedad, consistente en
el papel del individuo como creador voluntario de la sociedad política. Las corrientes que recabaron dicha teoría fueron el
Contractualismo del siglo XVII y XVIII, la economía política (el individuo es el centro de las relaciones sociales en las cuales,
persiguiendo el interés propio, promueve el interés social) y la filosofía utilitarista de Bentham y Mill (consideración de condiciones
individuales como el placer y el dolor, resolviendo la cuestión del bien común según el criterio de la suma de los bienes individuales).
La doctrina democrática había ideado un Estado sin cuerpos intermedios ni entidades corporativas, pero los grupos se han vuelto
sujetos políticamente pertinentes. No son los individuos sino los grupos los protagonistas de la vida política, ya que el pueblo está
dividido en grupos en competencia con autonomía respecto del gobierno central. Mientras que el modelo ideal era de una sociedad
centrípeta, estamos en una sociedad centrífuga y con múltiples centros de poder. La sociedad democrática real es pluralista.

 Representación política/de intereses: La democracia moderna debería haber sido caracterizada por una representación política en la
que el representante, al haber sido convocado a velar por los intereses de la nación, no pueda ser sometido a un mandato imperativo.
El principio de representación política es completamente opuesto al de representación de intereses (representante vela por intereses
particulares y tiene mandato imperativo). En una sociedad compuesta por grupos autónomos que luchan por la protección de sus
intereses es imposible que no se viole la prohibición del mandato imperativo.

 Derrota/persistencia del poder oligárquico: La democracia representativa es en sí misma la renuncia al principio de libertad como
autonomía, que establece la capacidad del individuo de legislar para sí mismo. El exceso de participación puede tener como efecto la
saturación de la política y el aumento de la apatía. Aunque jamás se ausentarán las oligarquías del poder, las formas de gobierno se
distinguen en su formación y organización.

 Disponibilidad/limitación de espacios de poder: La democracia no ha logrado ocupar todos los espacios en los que se ejerce el
poder que toma decisiones obligatorias para el grupo social. En lugar de analizar al individuo únicamente en su papel de ciudadano, se
lo debe tener en cuenta en todos los espacios en los que se plasma. El desarrollo democrático debe ser medido no en cuanto al
aumento de la cantidad de personas que pueden ejercer el derecho a participar en las decisiones colectivas, sino los espacios en los que
se puede ejercer ese derecho. Hasta que los grandes bloques de poder (las empresas y el aparato administrativo) no sean afectados por
el proceso de democratización, no podrá considerarse plenamente realizado.
 Eliminación/permanencia del poder invisible:Junto al Estado visible existiría un Estado y poder invisible (mafias, servicios secretos
no controlados, etc.). La democracia nació bajo la perspectiva de erradicar el poder invisible para erigir un gobierno cuyas acciones
debían ser realizadas en público y de manera transparente.

 Ciudadano educado/no educado: La ciudadanía se ve afectaba por el fenómeno de la apatía política, a pesar de que las doctrinas
democráticas establecían que la ampliación del sufragio a clases populares sería uno de los remedios contra la tiranía, tanto de la
mayoría como de los gobernantes. Se identificaba la participación en el voto como una instancia de valor educativo, en la que se
comprendería la relación entre acontecimientos lejanos y el interés personal, adquiriendo cultura política. Sin embargo, los
gobernantes prefieren súbitos dóciles e indiferentes, que se dejen engañar por el clientelismo y el intercambio.

 Gobierno democrático/tecnocrático:Las promesas no fueron cumplidas debido a los obstáculos que no fueron previstos o que
sobrevinieron luego de diferentes transformaciones, como el pasaje de una economía familiar a otra de mercado, y luego a una
economía regulada(primer obstáculo). Esto trajo problemas políticos más complejos que requerían capacidad técnica. De esta
manera, la tecnocracia y la democracia son antitéticas, ya que si se necesita de personas especializadas, el que participe no puede ser
un ciudadano común. La democracia se basa en que todos puedan tomar decisiones, y la tecnocracia pretende que los que tomen estas
decisiones sean los pocos que entienden.

 Crecimiento del aparato burocrático (segundo obstáculo): Mientras que en la sociedad el poder fluye de la base al vértice, en la
burocracia es al revés. El proceso de democratización se ve acompañado por el crecimiento burocrático, ya que es necesario que el
Estado ejerza más funciones y garantice más servicios.

 Escaso rendimiento del sistema democrático (tercer obstáculo): El Estado democrático ha contribuido a emancipar la sociedad
civil del sistema político, por lo que esta se ha convertido en una fuente inagotable de demandas hacia el gobierno. La cantidad y
rapidez de estas demandas son tales que es imposible que ningún sistema político pueda adecuarse a ellas, desembocando en un
“sobrecargo”. Con ello contrasta la lentitud de los procedimientos del sistema político democrático.

Dahl: “La Democracia. Una guía para los ciudadanos.”

Criterios del gobierno democrático

 Participación efectiva Oportunidades efectivas e iguales de los miembros de la asociación en la toma de decisiones y participación.
 Igualdad de voto
 Comprensión ilustrada Oportunidades para instruirse.
 Control de la agenda Oportunidad de decidir sobre los asuntos incorporados a la agenda.
 Inclusión de los adultos Plenos derechos de ciudadanía.

¿Por qué la democracia?


 Evita la tiranía Los líderes han explotado las capacidades del Estado para la coerción y la violencia con el objetivo de ponerlas al
servicio de sus propios fines
 Protege derechos fundamentales La democracia, además de ser un sistema de gobierno, es un sistema de derechos, que se
encuentran entre los pilares esenciales del gobierno democrático. Ningún sistema no democrático otorga a sus ciudadanos este amplio
elenco de derechos políticos. Para satisfacer las exigencias de la democracia, dichos derechos deben ser efectivos.
 Garantiza un amplio espectro de libertadesLos ciudadanos de una democracia gozan de una colección de libertades más extensa
que las estrictamente necesarias para que se la pueda calificar como tal. Una cultura democrática subrayará el valor de libertad
personal y dotará de apoyo a derechos y libertades adicionales.
 Contribuye a la protección de intereses fundamentales Los intereses no corren el riesgo de ser descuidados cuando las personas a
las que atañen son las que se encargan de su defensa. Los seres humanos no tienen más seguridad contra el mal obrar de sus
semejantes que la protección de sí mismo por sí mismo. Podrán proteger sus derechos e intereses frente al gobierno solo si pueden
participar en el mismo.
 Oportunidad de autodeterminación Aunque el proceso democrático no garantiza que todos los individuos vivan bajo sus propias
leyes, sí es capaz de expandir la autodeterminación al máximo. A través de las libertades de expresión y discusión, sumadas a la regla
de la mayoría, gran cantidad de ciudadanos puede participar en la toma de decisiones.
 Autonomía moral La autonomía moral significa que se adoptan principios morales y solo se toman decisiones en función de los
mismos. Ser moralmente responsable equivale a ser autónomo en el ámbito de elecciones moralmente relevantes. Si estamos sujetos a
decisiones colectivas, se maximiza la oportunidad de vivir bajo las propias leyes y se nos faculta para actuar como personas
moralmente responsables.
 Promueve el desarrollo humano
 Igualdad política

Democracia a gran escala Para que pueda desarrollarse, es necesario que existan arreglos, prácticas e instituciones políticas para la
consecución de los criterios democráticos. Los requerimientos mínimos para un país democrático son:

 Cargos públicos electos Los requisitos no podrían ser satisfechos si los cargos de gobierno pudieran fijar la agenda y adoptar políticas
con independencia de los deseos de los ciudadanos, por lo que es necesario que sean electos y sometidos a una rendición de cuentas.
 Elecciones libres, imparciales y frecuentes Si adoptamos el principio de igualdad política, entonces todo ciudadano debe tener una
oportunidad igual y efectiva de votar, siendo las elecciones libres, imparciales y frecuentes. Sin este último aspecto, los ciudadanos
perderían el control sobre los cargos electos.
 Libertad de expresión Permite participar efectivamente de la política. Los ciudadanos silenciosos e ignorantes son súbitos perfectos
de un gobernante autoritario.
 Fuentes alternativas de informaciónPermite la compresión ilustrada del ciudadano y la independencia de las fuentes de información
dominadas por grupos políticos o gubernamentales.
 Autonomía de las asociaciones Fuente de educación cívica e ilustración, dando oportunidades de discusión, participación y
competencia por cargos públicos.
 Ciudadanía inclusiva.

El tipo de gobierno democrático que surge en cumplimiento de estos requerimientos es denominado POLIARQUÍA, refiriéndose a la
democracia representativa moderna con sufragio universal. Una democracia poliárquica es un sistema político dotado de las 6
instituciones democráticas. Como las instituciones políticas requeridas para el gobierno democrático dependen del tamaño de la
unidad, la democracia poliárquica se realiza a escala del Estado – nación.

O’ Donnell: “Democracia Delegativa”


Algunas democracias instaladas recientemente lo son en el sentido de que cumplen con los criterios de Poliarquía de Dahl, pero no se
constituyen como representativas, sino como DEMOCRACIAS DELEGATIVAS. Estas últimas no son democracias consolidadas e
institucionalizadas. La instalación de un gobierno elegido democráticamente abre el camino hacia la transición entre dicho gobierno y
un régimen democrático consolidad. Sin embargo, no necesariamente se logra esta transición. De esta forma, las Democracias
Delegativas no han alcanzado un progreso institucional ni eficacia gubernamental para abordar sus crisis sociales y económicas.

Las instituciones son patrones de interacción regulados aceptados por los agentes sociales que interactúan bajo las reglas plasmadas
en esos patrones. Dentro de ellas, existen las instituciones democráticas, que son instituciones políticas relacionadas con los
principales aspectos de la misma. Algunas instituciones políticas son organizaciones formales que pertenecen a la red constitucional
de una poliarquía. Las características de una configuración institucional funcional son:
 Las instituciones incorporan tanto como excluyen: Determinan los agentes válidos en los procesos de toma de decisiones.
 Determinan la probable distribución de resultados: Procesan determinados actores y recursos, lo que predetermina la gama de
resultados posibles. Por ejemplo, excluyen el uso de la fuerza y los resultados que esta generaría. No reflejan la intensidad de las
preferencias.
 Agregan y estabilizan el nivel de acción de los agentes que interactúan con ellas.
 Inducen modelos de representación: Favorecen la transformación de las numerosas voces en unas cuantas que hablen en
representación de los electores.
 Estabilizan a los agentes y representantes: Los agentes aceptan que las desviaciones al sistema serían contraproducentes, por lo que las
instituciones formales están en equilibrio y a nadie le interesa cambiarlas si no es de manera consensual.
 Extienden los horizontes de tiempo de los actores: Se espera que las interacciones institucionales continúen en el futuro, fomentando
la cooperación competitiva y la estabilidad de las interrelaciones.
Existe un nivel decisivo de mediación y agregación de los actores y organizaciones bajo las cuales la sociedad canaliza sus intereses e
identidades. Una democracia no institucionalizada se caracteriza por el alcance restringido, la debilidad y la baja intensidad de las
instituciones políticas, prevaleciendo prácticas no formalizadas como el clientelismo y la corrupción.

Características de la DD
 Democrática por su legitimidad de origen y vigencia de libertades políticas básicas.
 Tendencias plebiscitarias. El ganador de las elecciones tiene derecho a gobernar como considere apropiado, limitado solo por las
relaciones de poder existentes y su mandato constitucional.
 El presidente es considerado la encarnación del país y el intérprete de sus intereses. Las políticas de su gobierno no necesitan guardar
semejanza con las de su campaña.
 Personalización y concentración del poder en el Ejecutivo. Figura paternal con base en un movimiento, situándose sobre los partidos y
los intereses organizados. Dicho movimiento contiene o expresa diferentes organizaciones sociales o para-estatales, pero no un
partido.
 Las instituciones democráticas constituyen estorbos, donde la rendición de cuentas aparece como un obstáculo a la pretendida
autoridad plena del Presidente.
 Más democrática que liberal. Fuertemente mayoritaria. El líder y su movimiento.
 Después de las elecciones, los votantes se convierten en una audiencia pasiva que responde al Poder Ejecutivo encerrado en un
individualismo extremo.
 El Presidente se aísla de las instituciones políticas e intereses organizados y asume en forma exclusiva la responsabilidad por los
éxitos y fracasos de sus políticas.
 Los partidos, el congreso y la prensa son generalmente libres se expresar sus críticas.
 Elaboración de políticas rápida con mayor probabilidad de errores y responsabilidad concentrada de resultados por ausencia de
controles horizontales.
 Fluctuaciones extremas entre popularidad y difamación general.
 Decretismo y relaciones fácticas de poder.
 Fomentan reformas constitucionales que permitan su reelección.
 Dicotomización del campo político.
 Accountability social.
 Patronazgo estatal.

Diferencias con la democracia representativa: Controles verticales y horizontales La representación conlleva un elemento de
delegación del poder, por lo que no son polos opuestos. Sin embargo, la representación implica rendición de cuentas, por la cual los
representantes son considerados responsables de sus acciones. Esta rendición de cuentas es tanto vertical (frente al electorado) como
horizontal, a través de una red de poderes autónomos. Esta última es muy débil o no existe en las DD. Las democracias Delegativas
presentan una delegación plena, donde no quedan los componentes de accountability e interrelación institucional de la representación
democrática.

Unidad VII: “El gobierno en la democracia”

Aznar y De Luca: “Política, cuestiones y problemas”

El GOBIERNO es el ámbito donde individuos e instituciones poseen autoridad para tomar decisiones, formular políticas públicas y
conducir una sociedad. Es el lugar donde se toman las decisiones y a partir del cual se ejercen (Sartori).

Dicho gobierno expresa una relación entre gobernantes y gobernados, y se relaciona en modo directa con el poder (la relación entre
gobernantes y gobernados solo existe si hay poder), legitimidad (de ella emana la autoridad de los gobernantes) y la política (conjunto
de decisiones sustraídas de la competencia individual y que alguien adopta por otro, siendo soberanas, sin escapatoria y sancionables).

El término LEGITIMIDAD se refiere, en su noción política, a la transformación de la obediencia en adhesión, entendiendo que su
elemento principal es el consenso. Weber creó una tipología de legitimidad que distingue entre la tradicional, carismática y racional –
legal. También puede analizarse a partir de sus dimensiones genética, de ejercicio, por legalidad y por representación (identificación
de los representados con los representantes).

Como un conjunto de actores Conjunto de personas que poseen autoridad en un orden político. En toda sociedad, el poder político
(de tomar, aun recurriendo a la fuerza, decisiones por todo el grupo) pertenece siempre a un círculo restringido.

Como un conjunto de funcionesEl gobierno tiene por función dirigir políticamente a una sociedad, siendo sus dos objetivos
principales la tutela de la comunidad política frente al exterior y el mantenimiento de la comunidad política hacia el interior. Es
necesario que se mantenga un equilibrio entre la fuerza y el consenso, recurriendo a la dicotomía entre política y administración.
Mientras el primer caso se caracteriza por la subjetividad, discrecionalidad y el seguimiento de patrones ideológicos, el segundo es
técnico y neutral. La escisión política – administración remite a la idea weberiana de dos extremos complementarios. La
administración permitirá el desarrollo concreto de la dirección, al garantizar la implementación de las decisiones políticas. De esta
manera, la política será asociada al gobierno electo y la administración al gobierno permanente.

Como un conjunto de instituciones Las instituciones, conforme al ordenamiento legal y constitucional, poseen atribuciones para el
ejercicio del poder con independencia de las personas que temporalmente las integran. El poder es inherente al cargo, y a la obediencia
no se debe a la persona sino a la institución de gobierno de la que la autoridad emana.

El SISTEMA POLÍTICO es un conjunto de conductas interrelacionadas a partir de las cuales se asignan autoritativamente valores
sobre un sistema social, teniendo tres componentes:

 Comunidad política (expuestos a las decisiones de las autoridades y al funcionamiento del régimen)
 Autoridad (detentadores de cargos institucionales)
 Régimen (reglas y procedimientos de funcionamiento de las instituciones). Sus elementos son:
- Ideología
- Reglas de juego formalizadas
- Estructuras de autoridad (pueden ser de decisión o de enforcement)

El gobierno es un elemento constituyente del régimen político y de sus estructuras de autoridad.

La CONSTITUCIÓN define las estructuras de autoridad de los diferentes poderes, indica los mecanismos de acceso al gobierno y la
mecánica de interacción entre las instituciones, y sienta las bases de las ideologías y valores dominantes. Para que un gobierno
constitucional sea democrático, deben existir las instituciones que definen una poliarquía. Las constituciones, según el papel que
ocupen, pueden ser nominales (organizan, pero no limitan el poder), pseudoconstituciones o constituciones garantistas.

TIPOS DE GOBIERNO

Unitario Configuración que se caracteriza por la unificación vertical de la toma de decisiones y concentración del poder, existencia de
una administración central, papel de la administración local como mero brazo ejecutor, ausencia de autonomía de las subunidades (que
no sancionan su propia constitución) y solo elecciones nacionales.

Federal Ordenamiento político nacional con dos o más niveles de gobierno, cada uno capaz de ejercer autoridad sobre determinadas
áreas de políticas, pero donde solo el gobierno central es internacionalmente soberano. Prevé la distribución del poder entre
instituciones que controlan ámbitos territoriales diferentes. La constitución institucionaliza la separación y las unidades locales poseen
autonomía y autarquía. Solución de equilibrio entre la concentración de poder del modelo unitario y la dispersión absoluta de poder de
las confederaciones. Lijphart reconoce sus características:

 Constitución escrita que especifica repartición de poder entre el gobierno central y los regionales;
 Bicameralismos, donde una cámara representa al pueblo en su conjunto y otra a las unidades constitutivas de la federación;
 Requisito de lograr mayorías agravadas en las cámaras federales para reformar la Constitución;
 Sobrerrepresentación de las unidades más pequeñas en la cámara federal;
 Descentralización del gobierno.

Confederal
 Dispersión territorial del poder.
 Uniones entre Estados, donde las unidades preexistentes coordinan acciones en áreas de decisión política.
 Los miembros no están limitados constitucionalmente, sino que están constreñidos por consideraciones coyunturales.
 Basados en la unanimidad, donde cada miembro tiene derecho a veto. No hay incentivos de cooperación más allá de la satisfacción
del interés individual.

FORMAS DE GOBIERNO

Parlamentarismo Presidencialismo Semipresidencialismo

Indirecta. El parlamento es elegido Directa. El presidente y el Elección directa del presidente y el


directamente por voto popular, y Parlamento son electos por voto parlamento, e indirecta del primer
Naturaleza de la este elige al primer ministro. popular. ministro.
legitimidad

Dual. Integrado por un jefe de Unipersonal. Se concentra la Dual. Compartido entre un jefe de
Carácter del Gobierno (orientación político – jefatura de Gobierno y Estado en Estado y otro de Gobierno.
órgano ejecutivo administrativa) y de Estado una sola persona.
y legislativo (representación simbólica y
- Elige discrecionalmente su
ceremonial).
gabinete.
Colegiado. Primer ministro elegido
por el parlamento y gabinete. Los -Elección popular, tanto directa,
miembros del gabinete deben ser indirecta por colegio electoral o
miembros del parlamento. indirecta (potestad de alterar
preferencias del electorado).
- El mandato del Ejecutivo no está
sujeto a plazos, sino que depende -Mandato fijo tanto del Ejecutivo -Mandato fijo del presidente y del
del apoyo parlamentario. como del Legislativo. Legislativo.
Medidas de intervención recíprocas. No hay medidas de intervención -Presidente es independiente del
Relación entre recíprocas. parlamento. Primer ministro puede
estructuras de -Gobiernos designados, apoyados y -Presidente no puede ser ser removido por el parlamento y el
toma de destituidos merced al voto del
despedido por una votación del parlamento puede ser disuelto.
decisiones parlamento (voto de confianza o
censura) y posibilidad de disolución congreso ni disolver el congreso. - Si hay un gobierno dividido, hay
del mismo. cohabitación (prima el 1° ministro);
en un gobierno unificado y el
-Interdependencia por integración. -Interdependencia por presidente no es líder del partido, el
coordinación y competencias 1° ministro prevalece; en un
exclusivas. gobierno unificado con el presidente
como líder partidario, lidera.
Tipos de parlamentarismo

 Modelo Westminster: El poder Ejecutivo prevalece sobre la asamblea legislativa. El primer ministro es un primero por encima de sus
desiguales, donde lleva adelante el gobierno conformado por un solo partido. El jefe del poder ejecutivo es el de su partido y es
difícilmente destituido por el parlamento. El gabinete se encuentra subordinado.
 Parlamentarismo de asamblea: El primer ministro es un primero entre iguales, donde el jefe de gobierno se renueva junto con su
gabinete. El peso de los partidos políticos en la conformación del gabinete es fundamental.
 Parlamentarismos controlados: El jefe de gobierno es un primero entre sus desiguales, que posee la capacidad de destituir a sus
ministros, pero ellos no tienen la misma facultad con respecto a él.

Gobierno, gobernabilidad y gobernanza


Gobernabilidad: cualidad de una comunidad política según la cual las instituciones de gobierno actúan eficazmente de un modo
considerado legítimo por la ciudadanía, en función de su estabilidad, eficacia y eficiencia. Es fundamental en torno al problema de la
sobrecarga en los regímenes democráticos.
Gobernanza: evalúa la forma en la que se articulan las interacciones de los actores involucrados en las problemáticas a resolver a la
hora de construir consensos en torno a políticas públicas. Analiza los patrones de cooperación entre actores gubernamentales, sociales
y económicos a la hora de tomar decisiones, implementarlas y tomar responsabilidad por ellas.

Lowenstein: “Teoría de la Constitución”

Tipos de estructuras de gobierno


Constitucionalismo Basado en el principio de la distribución del poder, consistente en que independientes detentadores del poder y
órganos estatales participan en la formación de la voluntad estatal. Existe un respectivo control entre dichos detentadores. Para ser
independiente, cada uno necesita un amplio margen de autonomía. El proceso de poder es pluralista y la sociedad estatal está basada
en la libertad e igualdad, dentro de un Estado de derecho.

Autocracia Un solo detentador del poder, que posee el poder concentrado sin ningún control efectivo sobre el mismo. Se excluye la
competencia.

Separación de poderes La unión del principio de la separación de poderes con la idea de garantizar la libertad individual establece
que solo cuando los detentadores del poder son independientes y se controlan recíprocamente los destinatarios del poder estarán
protegidos contra abusos. De esta manera, se distribuye y controla el ejercicio del poder político, distribuyendo las funciones a
diferentes órganos del Estado. Esta teoría surge como una protesta ideológica del liberalismo político contra el absolutismo
monolítico.
La idea de la distribución del poder está unida a la teoría de la representación, ya que sin la introducción de esta última el poder
político hubiera permanecido monolítico indefinidamente.

División tripartita:
 Decisión política fundamental: elección de una entre varias posibilidades políticas fundamentales frente a las que se encuentra la
comunidad estatal. En el constitucionalismo, gobierno y parlamento se distribuyen esta función, pudiendo el electorado participar en
dicho proceso.
 Ejecución de la decisión política fundamental: la administración es el aspecto de la ejecución más frecuente, aplicando decisiones
políticas y disposiciones de carácter técnico-utilitario a las necesidades de la vida de la comunidad. La función de la ejecución política
está equipada con un plantel de funcionarios que aplican al caso concreto las normas generales de la legislación. A su vez, la función
judicial aplica la norma general al caso concreto. El constitucionalismo distribuye la función de ejecución entre diferentes
detentadores del poder.
 Control político: el mecanismo más eficaz para el control del poder político consiste en la atribución de funciones a diferentes
detentadores del poder que, a pesar de ser autónomos, deben cooperar entre sí. La diferencia entre las formas de gobierno radica en el
modo de establecer la función de control, distribuida entre el gobierno, el parlamento y el electorado. El punto crítico de la función de
control político es la posibilidad de exigir responsabilidad política, a través de la cual un detentador del poder da cuenta a otro sobre el
cumplimiento de la función que le ha sido asignada. Dicha responsabilidad política se institucionaliza según el tipo de gobierno.

Democracia constitucional La conformación del poder está dividida entre parlamento, gobierno y pueblo, y el poder está distribuido
entre varios detentadores del poder que se controlan mutuamente. Los tipos de gobierno se distinguen según qué detentador del poder
ostente una situación preponderante.

 Democracia directa
 Gobierno de asamblea: la asamblea legislativa elegida por el pueblo tiene dominio absoluto sobre todos los órganos estatales y es
solo responsable ante el electorado. El ejecutivo está estrictamente sometido a la asamblea. El gobierno de asamblea es una plataforma
archidemocrática a través de la cual se puede montar un gobierno autocrático.
 Parlamentarismo: aspira a un equilibrio entre detentadores del poder (parlamento y gobierno) a través de la integración del gobierno
en el parlamento (interdependencia por integración). Se busca un equilibrio entre los dos independientes y separados detentadores del
poder un equilibrio para que ninguno pueda ganar ascendencia sobre el otro.
 Presidencialismo: detentadores del poder están separados, pero obligados a cooperar en la formación de la voluntad estatal
(interdependencia por coordinación). Liderazgo del ejecutivo. El presidente y el Congreso son independientes entre sí, ya que no
pueden ser mutuamente destituidos. El partido político es el vehículo para transformar el liderazgo político del jefe de gobierno en el
actuar del Congreso.

Malamud: “Los partidos políticos”


Los partidos políticos aparecen como consecuencia de la masificación de la sociedad y la expansión territorial de los Estados, dando
lugar a la representación política como mecanismo a través del cual se traslada la deliberación y decisiones políticas desde el pueblo a
los representantes. Esto establece la frontera entre la democracia antigua y la moderna.
La condición histórica para el surgimiento de los partidos fue el incremento de la participación política.

Tipología de los partidos políticos:


 Según su base social: lo que define un partido es su sociología. A) Obreros; B) Burgueses; C) Populistas.
 Según su orientación ideológica: el objetivo de la organización determina su accionar. A) Izquierda (transformar el estado de cosas
de la sociedad, preferentemente en favor de los sectores bajos, y mayor intervención del Estado en la economía y políticas sociales);
B) Derecha (mantener la situación social dentro de sus límites estructurales y primacía y no injerencia en el mercado para la eficaz
asignación de los recursos).
 Según su estructura organizativa: A) de representación individual: B) de representación de masas. Se ha dado una
transformación progresiva de un tipo hacia a otro, a medida que la necesidad de legitimidad condujo a la inviabilidadde una existencia
sin respaldo electoral. De esta manera, se produjo el fenómeno de masificación de la política. Las asociaciones de notables eran
dependientes de sus patrocinadores y de los intereses coyunturales. Eran excluyentes y no representaban a sus electores más que a
título formal. El método de expansión era la cooptación a través de distribución de beneficios estatales. Los partidos organizativos de
masas poseen una poderosa estructura burocrática con funcionarios profesionales que se dedican a las tareas de contraagitación y
movilización electoral. Además, existe una posición de preeminencia de la dirección del partido y de la organización vertical. Por su
parte, los partidos electorales de masas se caracterizan en función de su apelación a la sociedad en general por encima de las
divisiones de clase. Los electores son los dueños formales del partido. La movilización se realiza en ocasión de las campañas, y el
financiamiento se traslada a las cuotas de los afiliados, empresas y el gobierno.

Un partido es cualquier grupo político identificado con una etiqueta oficial que presenta a las elecciones, y puede presentar
candidatos a cargos públicos (Sartori). Los fines, la ideología, la composición social o los valores no son materia constitutiva de los
partidos políticos. Sí se distinguen por la lucha por el poder a través de elecciones. Son factores de intermediación entre la sociedad y
el Estado. Las tareas básicas de los partidos políticos (ascendentes) son la agregación y filtro de las demandas, la movilización e
integración social y la estructuración del voto. Las descendentes consisten en el reclutamiento de élites y personal político y la
formación de políticas públicas.

Sistemas partidariosCada partido comparte un espacio abierto por la obtención del voto popular que le otorgue la posibilidad de
influir en las decisiones políticas. Es decir que su accionar está condicionado por las restricciones jurídicas, el ordenamiento social, las
pautas culturales y las fortalezas y estrategias de los otros partidos, entre los cuales existen interrelaciones. El sistema de partidos es
parte de un subsistema mayor, el sistema político.

Para su clasificación, Sartori propone agregar a la variable clásica (número de partidos) una variable ideológica, que evalúa la
adecuación de un actor a la dinámica de la competencia o la pretensión de eliminarla. De esta manera, construye la teoría de la
estabilidad o precariedad de los sistemas partidarios.

 Unipartidismo: Sistemas de partido único, de partido hegemónico (pese a la prohibición legal o fáctica de triunfar, otros partidos
pueden presentarse a elecciones) y de partido predominante.
 Bipartidismo
 Multipartidismo: Sistemas de partido limitado (menos de cinco partidos), extremo (más de cinco) y atomizado.

Maiwaring y Shugart: “Presidencialismo y sistema de partidos en América Latina”


La democracia presidencialista se caracteriza por la elección popular del jefe del Poder Ejecutivo, teniendo este y los miembros de la
asamblea mandatos fijos. En el parlamentarismo, el jefe del Ejecutivo (Primer Ministro) es elegido por el Parlamento y los mandatos
no son fijos, ya que la permanencia del poder depende de la mayoría parlamentaria. El Semipresidencialismo tiene la particularidad de
que el presidente sea popularmente electo y tenga poderes políticos (como la autoridad para designar al Primer Ministro y disolver el
parlamento). Dado que los gabinetes son responsables colectivamente ante el Parlamento, el presidente funciona como jefe de
gobierno solo cuando su partido tiene la mayoría.

 Linz: Las constituciones presidencialistas presentan una contradicción entre el deseo de un Ejecutivo fuerte y estable, y una sospecha
latente hacia ese mismo poder presidencial. El temor a la discontinuidad de las políticas y la desconfianza hacia los sucesores
alimentan una sensación de urgencia que conduciría a políticas mal diseñadas. El deseo de restringir la elección es un producto de la
concentración del Poder Ejecutivo en manos de una sola persona. Además, dado que el presidente y el Congreso derivan su poder del
voto del pueblo, hay un conflicto siempre latente. El parlamentarismo escapa a este problema porque el Ejecutivo no es independiente
de la asamblea. Incorpora una lógica en la que “el ganador se lleva todo” y da la sensación de que no existe necesidad de negociación.
 Valenzuela:Atribuye los golpes de Estado al inmovilismo causado por conflictos entre el poder Ejecutivo y Legislativo.
 Maiwaring: Los sistemas presidencialistas presentan una mayor tendencia al inmovilismo, ya que son más aptos para engendrar
gobiernos minoritarios y poderes ejecutivos débiles. Carecen de medios para asegurar el apoyo de una mayoría parlamentaria.
 Sartori:Los partidos indisciplinados crean problemas en las democracias presidencialistas, pero estos son mayores en los sistemas
parlamentarios.