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Universidad de Valladolid (UVa), ha estudiado la forma de aprovechar estas algas microscópicas en

actividades agroindustriales tanto para capturar dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero
más preocupante en estos momentos, como para servir de abono una vez descompuesto. En este
marco, un equipo de la Escuela de Ingenierías Agrarias de la UVa en el campus de Palencia
(España) ha diseñado nuevos depósitos para el cultivo de microalgas. Los fotobiorreactores
aceleran el proceso de crecimiento e incrementan la carga fertilizante en las microalgas.

5. Descubren los "ladrillos" de la vida


Unos científicos han descubierto cuatro estructuras químicas principales que pueden ser unidas
entre sí para construir la miríada de proteínas que se encuentran dentro de cada organismo, y lo
han hecho después de diseccionar casi 10.000 proteínas para entender cuáles deben ser sus
componentes elementales comunes.
Los cuatro bloques de construcción descubiertos hacen posible la el abastecimiento de energía
para el metabolismo de los humanos y todos los demás organismos vivos, según los resultados de
este estudio.
El hallazgo podría llevar a aplicaciones de estos bloques de construcción para preparación de
proteínas terapéuticas e ingeniería biomédica en general, así como para el desarrollo de
catalizadores industriales y energéticos más seguros y eficientes. Se trataría de proteínas (y
enzimas) que, a modo de robots incansables, podrían llevar a cabo repetidamente reacciones
químicas y transferir energía para desempeñar tareas.

6. Descubren mecanismos básicos de crecimiento y reparación celular de las raíces


Entender bien el funcionamiento de la biología de las raíces es clave para saber de qué forma las
plantas sufren o se adaptan a condiciones ambientales adversas como la sequía. Dos estudios
aparecidos recientemente describen este tipo de mecanismos: uno de ellos, publicado en la
revista Molecular Systems Biology, explica el proceso por el que las células dejan de crecer para
pasar a diferenciarse; el segundo, publicado en Journal of Cell Science, describe la capacidad de
reparación celular de las plantas después de ser dañadas.
El primer trabajo es el resultado de las investigaciones realizadas conjuntamente entre el equipo
de la bióloga molecular Ana Caño Delgado, investigadora del CSIC en el Centro de Investigación en
Agrigenómica (CRAG), y la física Marta Ibañes, del Departamento de Física de la Materia
Condensada y del Instituto de Investigación en Sistemas Complejos de la Universidad de Barcelona
(UBICS), en España. El segundo es un estudio del mismo equipo del CRAG.