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INFORME DEFENSORIAL

CANAL NARANJO
IMPACTOS Y SITUACIÓN ACTUAL

DEFENSORÍA DELEGADA PARA LOS DERECHOS


COLECTIVOS Y DEL AMBIENTE

Bogotá D.C., septiembre 1 de 2009


1. INTRODUCCIÓN

El Andén Pacífico está catalogado como una de las zonas más biodiversas del
planeta, con especies animales y vegetales endémicas, una de las regiones más
lluviosas del mundo con ríos cortos pero muy caudalosos. Geológicamente es una
zona joven, suelos en conformación y gran actividad tectónica. Habitada
tradicionalmente por algunas comunidades indígenas, desde mediados del siglo
XVII por comunidades negras. Para el Estado colombiano ha sido una zona
distante y olvidada, cuyas comunidades adolecen de los servicios básicos y con
muy pocas alternativas de desarrollo lo que ha generado una economía
netamente extractivista.

Por su riqueza forestal, desde 1959 la zona fue declarada zona de reserva forestal
y luego, acorde al avance de los compromisos internacionales, el Gobierno
nacional la entregó a las comunidades negras e indígenas, a manera de títulos
colectivos, para que la ocupen y hagan un manejo tradicional de los recursos
garantizando su sostenibilidad.

Sin embargo, el enorme potencial en maderas hizo que propios y extraños se


dedicaran a explotar este recurso, la mayoría de las veces de forma ilegal,
creando polos de desarrollo desorganizados y sin mayor control estatal.
Precisamente, para facilitar la explotación y el transporte de maderas en el Andén
Pacífico nariñense se originó el llamado “Canal Naranjo” y los problemas que se
han derivado de él. Entre 1972 y 1973 se construyó un canal de
aproximadamente un metro y medio de ancho y 1.2 metros de profundidad por
1.3 kilómetros de extensión. La idea era unir el Patía Viejo, afluente del Patía, con
la quebrada La Turbia, afluente del Sanquianga y así agilizar el transporte de
maderas hasta los aserríos de Bocas de Satinga. Con la siguiente crecida del río
Patía, el agua se “metió” por el Patía Viejo, rompió los diques que lo separaban
del canal y avanzó hasta la quebrada La Turbia y el Sanquianga. Esto sucedía en
las épocas de grandes crecidas, pero con el canal abierto, el Patía encontró una
forma permanente de trasvasar sus aguas a la cuenca del Sanquianga.

Inmediatamente, el canal comenzó a ensancharse y en 1977 ya tenía un ancho


considerable de 20 m aproximadamente y una profundidad de siete metros, luego
pasó a 200 m y ya sobrepasa los 350 m. Igual ha sucedido con el cauce del río
Sanquianga, que normalmente no superaba los 50 m de ancho, actualmente, en
algunos tramos, alcanza los 800 m. Se dice que el canal lo que hizo fue acelerar
un proceso natural que se daría en el mediano y largo plazo.

Los impactos que se originaron a partir del canal se derivan de una serie de
cambios bruscos en las condiciones hidráulicas de la región y del choque que este
causa en los ecosistemas y en los grupos poblacionales que conviven en el área.
Luego de la apertura del canal, de manera general, los estudios se han centrado
en evaluar el componente geológico y físico de la región, pero pocos han tratado
los impactos ambientales y sobre la población. El cauce del “Patianga” y su delta
están en evolución, el cauce largo del Patía, antiguo cauce, está desapareciendo y
la dinámica económica de la región ha cambiado. La conformación del cauce ha
ocasionado graves procesos de erosión y sedimentación que ponen en riesgo
constante todas las veredas, caseríos, cascos urbanos y a los pobladores, como
en el caso crítico del municipio de Bocas de Satinga. La zona del cauce en
abandono, hacia Salahonda permanece incomunicada la mayor parte del tiempo y
a cambio, los municipios del centro de la región encontraron salida hacia el norte.

Con el paso de los años, los impactos se han venido incrementando porque
ninguna institución ha asumido la responsabilidad de afrontar el problema de
fondo y los esfuerzos han sido parciales y aislados. Así mismo, las varias acciones
jurídicas utilizadas no han servido, entre otras razones, porque han faltado
argumentos técnicos para tomar determinaciones.

Así, es indispensable e impostergable que las autoridades locales y nacionales


definan las alternativas para solucionar el problema que ha generado tantos
impactos negativos sobre los ecosistemas y los habitantes de la región y
adelanten las actuaciones que les corresponde para proteger los derechos de las
comunidades que habitan el Andén Pacífico del departamento de Nariño.

2. GENERALIDADES DE LA ZONA

Características de la zona

La conformación de la costa pacífica nariñense está directamente influenciada por


el choque de la placa de Nazca (corteza marina del Pacífico Oriental) y la placa de
Sudamérica, lo cual la hace una de las zonas tectónicas más activas del planeta,
fuente de frecuentes sismos y terremotos. La planicie consta de abanicos
antiguos de origen fluvial y volcánico, de deltas recientes de origen marino y
fluvial y de colinas disectadas donde se destaca la Serranía de Guandipa o Fátima
y un conjunto de colinas disectadas desde la zona de Remolino hasta punta
Cascajal.

La zona es altamente pluviosa, va desde los 2.580 mm de lluvias anuales hasta


5.000 mm/año en el pie de monte de la Cordillera Occidental, lo que confiere
altos caudales para los ríos de piedemonte como el Telembí y el Guiza. El río Patía
se caracteriza por un gran aporte de sedimentos que arrastra en su paso por la
fosa interandina del Cauca-Patía con grandes zonas semiáridas y erosionadas. Se
presentan mareas semidiurnas (dos ciclos de bajamar y pleamar por día) con una
amplitud máxima de 4.3 m. que genera “corrientes capaces de evacuar grandes
volúmenes de agua y sedimentos y la construcción de uno de los paisajes más
comunes del Pacífico, “las bocanas”, un sistema de estuarios amplios regidos por
las corrientes de flujo y reflujo”. Entre otros factores, el aporte de sedimentos por
los ríos crea condiciones para la conformación de deltas.

Además del arrastre y depósitos de sedimentos, otros factores intervienen en la


dinámica histórica de conformación de cauces y deltas de estos ríos como el
levantamiento tectónico en la zona, el fallamiento y la actividad sísmica.

El río Patía es la principal vía de comunicación entre los municipios que


conforman la región del Pacífico nariñense; nace en el macizo colombiano y
recorre una distancia de 445 km por el cauce en proceso de abandono hasta su
desembocadura en la población de Salahonda. El cambio de curso modifico
levemente el área de la cuenca y la longitud del río, el área pasó de 20.610 km2 a
20.845 km2 y la longitud del cauce principal que sigue el curso del río Sanquianga
es de 421 km. aproximadamente hasta la población de Bocas de Satinga, y de
440 km. hasta su desembocadura en el Pacífico.

El caudal promedio del río en la estación los Nortes es de 407 m3/s y en la


estación Salí es de 410 m3/s. Sus caudales picos pueden estar por encima de los
5.000 m3/s y desemboca en un delta que cubre más del 50% del área total de la
región. El río Patía se caracteriza por un gran transporte de sedimentos
provenientes de los procesos erosivos y volcánicos de su cuenca alta, el aporte
total de sedimentos del río Patía en su desembocadura es de 41.111.181
toneladas/año1.

1 Universidad Nacional de Colombia, Departamento de Ingeniería Civil, Programa de


El río durante su historia geológica ha sufrido grandes cambios de curso
evidenciados por la presencia de numerosos meandros cortados y cauces
abandonados en toda la superficie del delta. La migración se ha producido en
sentido Norte - Sur, siendo el delta de Salahonda el más reciente (Robertson,
1996)2.

La vegetación está adaptada a las aguas freáticas y de inundación, a cielos


encapotados y pluviosidades por encima de los 5.000 mm anuales, lo cual la hace
especial al igual que los suelos, que no existen sino en ese sitio. Los bosques
basales, los cuales presentan un alto grado de especialización y especiación, se
encuentran en la cuenca del Sanquianga-Patía; las grandes extensiones de
manglar en todos los deltas de la región, principalmente en los ríos Sanquianga y
Patía; los corales están alrededor de la isla de Gorgona. Según el Ideam, en
1998 la cuenca del Sanquianga – Patía presentaba tendencias bajas de
intervención, sin embargo es necesario revisar si actualmente esta tendencia se
mantiene o se vienen dando alteraciones en la intervención en la cuenca.

La zona ha sido catalogada como “una de las más importantes del país desde el
punto de vista ambiental por su gran diversidad biológica, en la misma se
encuentra el parque natural Sanquianga, la vegetación característica son los
Manglares y Natales en las partes aledañas al mar o Marismas y los bosques
primarios o secundarios en la llanura aluvial del Patía”.

Área de estudio. Cuenca baja del Patía. Fuente Google Earth

La población de la región es predominantemente de raza negra, cerca del 95%,


algunos grupos indígenas (Emberas) y muy poca población mestiza. Como en
todo el Chocó biogeográfico, los negros llegaron en calidad de esclavos, cuando
huían de las fincas, se refugiaban en las cuencas de estos ríos y así fueron
poblando la región. Este poblamiento estuvo siempre acompañado de la
extracción de árboles y palmas destinadas a la construcción de utensilios,

Especialización en Recursos Hidráulicos. Evaluación de la problemática del río Patia en la costa


nariñense.
2 Ibidem.
herramientas y viviendas (Almario y Castillo, 1996).

Las actividades económicas se centran en la agricultura, la pesca, la minería, la


ganadería y la explotación forestal. Se siembra cacao, plátano, coco y algunos
frutales para la subsistencia; la palma africana es el único cultivo industrializado.
La pesca tiene su centro de comercio en la ciudad de Tumaco; Bocas de Satinga
se convirtió en el principal productor de madera del país, “esta población produce
aproximadamente el 30% de la madera que se comercializa en las principales
ciudades”. La principal actividad económica de Barbacoas, Magüi Payán e
Iscuandé es la minería. Finalmente, entre otras actividades, muchas familias
sobreviven de la explotación maderable del manglar y de la extracción de la
"Concha de Piangua" (Anadara símilis).

La comunicación en la región depende prácticamente del mar, los esteros, los ríos
y los caños para la comunicación con el exterior y el interior del territorio y
requiere el utilizar el sistema de mareas, vaciantes y de mareas altas o pujas; el
transporte comercial y de pasajeros se hace sólo por vía marítima.

Los cascos urbanos de los municipios no cuentan con acueducto ni alcantarillado.


En Bocas de Satinga, el agua del río es extraída y purificada en tanques; las
aguas negras se depositan en conducciones abiertas. No hay manejo de residuos
sólidos siendo depositados al aire libre y en los ríos. No hay interconexión
eléctrica en la zona.

Los bosques de esta parte de la región Pacífica se ven afectados por la


explotación de maderas, la búsqueda de nuevas tierras para la colonización y el
avance de los cultivos de uso ilícito. El desarrollo de la industria camaronera
también ha afectado a los humedales de la zona y otros ecosistemas asociados a
ellos (manglar y natal)3.

Municipios de la región

Francisco Pizarro

Está localizado al noroeste del departamento de Nariño y la bahía de Tumaco. Lo


atraviesan 5 bocanas que se desprenden del delta del Río Patía: Salahonda, Hojas
Blancas, Majagual, San Juan y Pasacaballos. Las poblaciones que se ubican en la
zona litoral son: Curay, Soledad, La Chorrera, Llanaje, Salahonda como cabecera
municipal, Salahondita, San Ignacio, Bujío, Majagual, San Sebastián, Pital,
Guachal y Pasacaballos.

Mosquera

Limita al sur con el municipio de Salahonda y al norte con el océano Pacífico; en


su franja litoral se encuentran las poblaciones de Cocal Jiménez, Miel de Abejas,
Tierra Firme y la cabecera municipal Mosquera. Entre los accidentes geográficos
de este municipio están las bocanas de Pasacaballos y Barrera; al igual que al
municipio de Salahonda, lo recorre el río Patía en una dirección Noroccidente y el
río Sanquianga, que a su vez sirve como límite con el municipio de Olaya Herrera.

3 Pablo Leyva. Colombia Pacífico, Tomo II. La Costa Brava, Catástrofes Naturales,
Vulnerabilidad y Desastres en la Costa del Pacífico. Gustavo Wilches-Chaux. Fundación para la
Comunicación Popular, FUNCOP y Hans Jurgen Meyer, Andrés Velásquez, Observatorio Sismológico
del Suroccidente, OSSO, Universidad del Valle. La bravura de la zona se traduce, “a veces, en
pérdidas económicas y víctimas humanas, no por causas “naturales”, sino por la creciente
vulnerabilidad de las comunidades que la habitan; una situación que surge del atraso económico y
de la pérdida de la capacidad de autorregulación de los ecosistemas, debida al acelerado deterioro
de la naturaleza como consecuencia de la acción humana”.
Olaya Herrera

Se localiza sobre terrenos planos pertenecientes a la llanura del Pacífico bajo,


sobre la cual corren los ríos Patía Viejo y Satinga en una dirección suroeste. La
cabecera municipal es Bocas de Satinga y también forman parte los
corregimientos de Córdoba, Lozano Torrijos y Santander y las inspecciones de
policía de Alfonso López Pumarejo, Calabazal y Uribe. Posee un accidente
geográfico de gran importancia que es la bahía de Sanquianga.

Panorámica de Bocas de Satinga. (Foto: Universidad Nacional de Colombia, 2008)

La Tola

La mayor parte de su territorio es plano a ligeramente ondulado, perteneciente a


la gran llanura del Pacífico; Tola se destaca porque en su territorio se encuentra el
Parque Nacional Natural Sanquianga y lo bañan los ríos Tola y Sanquianga,
además numerosas corrientes de menor caudal. Como accidentes geográficos
está la bahía de Amarales que comunica con el municipio del Charco. La cabecera
municipal es La Tola y hacen parte del municipio los corregimientos, Mulatos y
Amarales ubicados en la zona costera.

El Charco

Su territorio es plano, aunque al este la topografía de la cordillera occidental es


montañosa y ondulada; cuenta con una gran zona de esteros e islas cubiertas de
mangle, el Parque Nacional Natural Sanquianga y lo riegan los ríos Iscuandé,
Muchica, Sequihonda, Tapaje, Amarales y algunas corrientes menores. Junto con
el municipio de la Tola comparten la bahía de Amarales.

3. EL PROBLEMA

En los años sesenta y setenta la subregión de Tumaco era uno de los principales
productores de madera del país; en 1970 Tumaco y Francisco Pizarro producían el
64% de la madera de la región, mientras que Mosquera - incluida Satinga y
Sanquianga - producía apenas el 18%4. Los aserríos comenzaron a establecerse
en la zona del Sanquianga y del Satinga a finales de los años sesenta, siendo uno
de ellos el aserrío La Pirámide de propiedad del señor Enrique Naranjo frente a
Bocas de Satinga, quien obtuvo una concesión en la zona de Papí en el río Patía
para explotar la madera. La madera debía salir de allí por la vía de los
“Remolinos”, pasar por Mosquera, llegar a Bocas de Satinga y entrar al río
Satinga, lo cual resultaba oneroso y demorado5.

Los habitantes del caserío Gómez Patía, sobre el Patía Viejo, tenían que salir al
Sanquianga para ir a Bocas de Satinga y adquirir sus productos. Los ríos estaban

4 Castillo Ricardo 1995.


5 Castillo Ricardo 1995.
separados por un dique de 2.8 kilómetros atravesado por el camino llamado
“arrastradero” que salía al “Huequito” sobre la quebrada El Bracito, afluente de la
quebrada La Turbia que a su vez llegaba al río Sanquianga. Con la instalación de
los aserraderos en el Sanquianga y el Satinga, estos habitantes se fueron
convirtiendo en los principales abastecedores de madera de esos aserríos,
principalmente del aserrío La Pirámide, y para ello utilizaban el camino señalado.

El Canal Naranjo

Aprovechando el desnivel de dos metros entre los ríos Sanquianga y Patía Viejo,
hacia mayo de 1972, la sociedad Maderas Naranjo, de Enrique Naranjo, comenzó
la construcción de un canal de un metro y medio de ancho para unir el río Patía
Viejo con la quebrada La Turbia y así agilizar el transporte de maderas. La obra
comprendió la construcción de la cuneta, la instalación de un “winche” para jalar
las trozas y una compuerta manual; en ella participaron ingenieros y muchos
trabajadores, pero no contó con ningún permiso. Sus dimensiones fueron de 1.5
metros de ancho y 1.2 metros de profundidad6.

En la construcción se presentaron varios tropiezos por las crecidas del Patía Viejo
que inundaba todo y alcanzaba La Turbia y al mismo Sanquianga. A comienzos de
1973, las autoridades de Mosquera pararon las obras por las amenazas que
representaba para la región, pero ello duró sólo dos o tres días. A mediado del
año 1973 se terminó la construcción del canal. Ni la cuneta, ni ninguna de las
obras tuvo protección alguna además del afirmado de tierra. La creciente del río
Patía en mayo de 1974, que duró cerca de cuatro meses, rompió el dique o
separador, quedando un canal directo entre el Sanquianga y el Patía Viejo.

Luego de esto, las autoridades hicieron esfuerzos para reparar la situación, lo


cual se logró con la construcción de un dique de piedra, cemento y hierro pero la
siguiente creciente lo arrancó. En varias ocasiones se intentó nuevamente cerrar
el canal pero las obras fueron destruidas, la mayoría de las veces por el río, pues
eran ejecutadas sin mayores consideraciones técnicas, otras veces por los
interesados en mantener un flujo por el canal. Al parecer, este canal funcionó por
lo menos dos años. El canal comenzó a ensancharse y en 1977 ya tenía un ancho
considerable de 20 m aproximadamente y una profundidad de 7 m.

La evaluación de los levantamientos topográficos y batimétricos en Bocas de


Satinga7 muestra que el ancho promedio del río ha pasado de 200 m
aproximadamente a tener 350 m. y ahora aproximadamente 800 m. El flujo se ha
recostado sobre la margen derecha del río, precisamente donde se encuentra la
población de Bocas de Satinga.

6 Según la versión del ingeniero Germán Uribe quien diseñó el proyecto de cuneta o zanja,
“se hicieron los estudios y mediciones de terreno entre los ríos Sanquianga y Patía Viejo, se
encontró una diferencia de altura entre los dos ríos de 11 m de pendiente en una distancia de 2.2
km, lo cual hacia propicio la construcción de la cuneta. Sus características serían las siguientes:
tendría una longitud de 1.300 m, 1.50 m de ancho por 1.20 m de profundidad. Su punto de partida
era la quebrada La Turbia, afluente del río Sanquianga y el punto de llegada unos 800 m antes de
encontrar el río Patía viejo o sea su desembocadura en el Patía Grande. Además la obra contraría
con dos compuertas, una en cada punto, para así controlar el flujo de agua y poder pasar las trozas
hacia el Sanquianga; se contraría también con un muro de concreto que protegería el dique o
separador en el lado del río Patía Viejo. Allí mismo se instalaría un “Winche” para el arrastre de las
trozas.
Ya definido el proyecto a comienzos de 1972, se dio inicio a la obra y simultáneo con ello se
solicitó el permiso al INDERENA, sin obtener respuesta de dicha entidad.
Después de transcurridos dos años aproximadamente, tuve que abandonar la obra,
faltándole únicamente una de las compuertas, en ese sentido no volví a tener conocimiento sobre el
destino final de la obra” (Germán Uribe, Ingeniero Forestal, Medellín: 1994).
7 En 1992 por la Dirección de Navegación y Puertos del Ministerio de Obras Públicas, en 1994
por el Laboratorio de Ensayos Hidráulicos y en 1996 la firma Estudios & Asesorías.
Con el paso del tiempo, el cauce del Brazo Largo se ha angostado, el ancho actual
promedio de este brazo es de 100 m. aproximadamente. Existe en la entrada al
cauce en proceso de abandono una zona de depósitos recientes en forma de islas
y barras, por entre las cuales entra el agua cuando los niveles lo permiten. Estas
islas se hallan provistas de vegetación arbórea. Esta se ha denominado la Barra
de Taponamiento de Remolinos. En este sitio, el río ha sufrido un ensanchamiento
hacia la margen derecha, su ancho es de 700 m. aproximadamente y el flujo se
encuentra recostado hacia este costado, dejando los sedimentos en la margen
izquierda, lo que favorece el cierre del Brazo Largo8.

Se cree desde el punto de vista técnico que el cambio de curso del río era
probable e incluso inevitable aún sin el Canal Naranjo, pues según informaciones
de los habitantes del sector, las aguas del río Patía llegaban al Sanquianga desde
antes de su construcción9. Así, evaluados los estudios que se han realizados se
concluye que el Canal Naranjo simplemente actuó como acelerador de un proceso
natural en la dinámica deltaica del río Patía.

De acuerdo con los estudios elaborados por la Universidad Nacional de Colombia,


los primeros antecedentes que siguieron a la construcción del Canal Naranjo
fueron:

En 1973 se organizó la junta de damnificados del río Sanquianga quien


inició acciones en busca de suspender la obra antes de su terminación y
luego tratando de taponarla. En julio de 1973 envió memoriales de queja a
la alcaldía de Mosquera, a las autoridades departamentales y al INDERENA
en Bogotá.

Entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre de 1973 el INDERENA envió a la


zona una comisión, la que recomendó, entre otras cosas, la construcción de
una compuerta en la bocatoma10.

La empresa maderas "El Naranjo" no acató las recomendaciones, tan sólo


colocó la compuerta en la bocatoma del río Patía Viejo. La Junta pro
damnificados del río Sanquianga denunció el incumplimiento.

Los empresarios madereros de Tumaco se desabastecieron de madera


porque la oferta de trozas de la zona del Patía se inclinaba a los nuevos
aserraderos del Sanquianga y Bocas de Satinga. Maderas y Chapas de
Nariño, de Tumaco, inició acciones de tipo judicial y administrativas para la
cancelación definitiva del canal.

El 16 de septiembre de 1974 el Inderena hizo una segunda visita al canal


donde se percató que las dimensiones del canal eran mayores a las
descritas en 197311.

8 Observación de campo realizado por la Universidad Nacional de Colombia.


9 Castillo, 1995. “El canal Naranjo historia de una tragedia socio-ambiental en la cuenca baja
del río Patía”.
10 Resolución No. 0497, del 22 de abril de 1975, Gerencia General, Bogotá. "La firma Maderas
El Naranjo debe presentar una solicitud de concesión de aguas al INDERENA, llenando los requisitos
exigidos por el decreto 1382 de 1940.
Dotar la bocatoma del canal de una compuerta, la cual controle la entrada de agua
perfectamente aún para aguas máximas del río Patía Viejo.
La pendiente de la conducción se deberá disminuir para que la velocidad máxima no cause
erosión en el canal (rápidos o compuertas intermedias).
Fijar los taludes del canal y de la quebrada de acuerdo a las características del suelo para
evitar derrumbes de sus paredes”.
11 Resolución INDERENA No. 0497, 22 de abril de 1975; Bogotá P4. "Durante la visita se
encontró un canal artificial seco, de unos 1.000 m, de longitud taponado en su boca sobre el río
En 1976 el señor Fernando Londoño Hoyos, representante de la sociedad
Maderas y Chapas de Nariño S.A., solicitó al INDERENA que tomara las
medidas definitivas para cerrar el canal. Luego, en septiembre de 1977 la
misma empresa reportó al Inderena que el canal se había ampliado a mas
de 20 m. de ancho y 7 m. de profundidad y que ya captaba la totalidad del
caudal del río Patía Viejo. En 1977 la empresa Maderas y Chapas de Nariño
decidió emprender una obra de cierre del canal con apoyo de las
autoridades del municipio de Mosquera. Con la siguiente creciente del río
Patía Grande, entre abril y mayo de ese año, la compuerta se rompió y
nuevamente el canal volvió a comunicar a los dos ríos. La empresa
maderera de Tumaco intentó varias veces cerrar el canal, sin lograrlo.

Todo esto generó conflicto de intereses entre quienes estaban de acuerdo


con el canal y quienes no lo estaban. Se aumentó la instalación de nuevos
aserríos en las cuencas de los ríos Satinga y Sanquianga: de 3 en 1969, se
pasaría a 10 en 1977 y a 28 en 1994. El antagonismo de intereses entre
dos polos fue muy marcado: Buenaventura, Bocas de Satinga, San José-
Roberto Payán, Magüi-Payán y Barbacoas, defendían la apertura del canal;
la cuenca del Sanquianga, Tumaco, Salahonda y Mosquera, proponían el
cierre de la obra.

En 1977 se hizo una nueva comisión técnica del Inderena a la zona. Como
resultado, se suspendieron las labores de cierre del canal y se recomendó
realizar algunas obras para estabilizar definitivamente el talud del canal y
evitar posteriores ensanchamientos12.

No obstante, en 1979 la División de Aguas del INDERENA elaboró los


términos de referencia para la realización de los "Estudios preliminares
para la construcción de una obra que permita el taponamiento del Canal
Naranjo". Al parecer los estudios no se realizaron.

En 1992 llegó a la zona el proyecto Bosques de Guandal y fue cuando se


percató de la situación de emergencia que se empezaba a vivir en Bocas de
Satinga pero ya el cambio de curso era inminente y el impacto ambiental
en la zona continuó ocasionando inundaciones a causa de la presión de las
aguas y de la erosión del terreno, así como en razón del acrecentamiento
progresivo de la amplitud del canal.

Patía Viejo con dos diques de tierra con taludes de madera, uno de ellos cimentado en concreto con
arena de 11 m de largo y 1 m. de ancho, y en el tramo inicial algunos tapones de pequeñas
longitudes hechos en material del terreno adyacente, y árboles.
La sección transversal es de proporciones mayores a las descritas en el informe de
inspección ocular de agosto y septiembre de 1973, de base irregular, en algunos tramos de más de
nueve metros y a nivel del terreno natural hasta de 11 m. de ancho, según referencias, el cual fue
ampliado a más y en parte por la corriente, lo que ocasionó la reacción de taponamiento.
La pendiente longitudinal total, media unos 12 m. en 2.2 km. que si bien permite mayor
rapidez en el arrastre de las trozas, la velocidad de la corriente con ayuda de éstas erosionará y
ampliará demasiado el cauce"
12 Informe de comisión. "El canal ha tenido la tendencia de agrandar su bocatoma, como
resultado de la presión de las aguas, tanto las de Patía Viejo, como la de las que provienen del Patía
Grande, lo mismo que su sección. Es así como tenemos que el canal tiene en su bocatoma un ancho
de 20 m. y a lo largo un ancho promedio de 15 m. Sin embargo, se pudo observar que a lo largo
del canal (2.000 m.) los taludes marginales se han estabilizado y se han cubierto de vegetación.
También se observó que la turbulencia de las aguas ha disminuido notablemente, lo cual ha hecho
el canal de fácil navegación, lo que es indicativo de que ya las aguas que por allí pasan, alcanzan su
máxima profundidad, que les permite su libre discurrir hacia el río Sanquianga".
"Creemos, más bien que el citado canal ha desembotellado una gran área, y se ha
convertido en una vía pública de comunicación y transporte".
Zona del canal y ubicación de Bocas de Satinga (Diagrama de la U.N. 2008)

Impactos ocasionados por el canal Naranjo

No todos los impactos que ha generado el llamado Canal Naranjo son negativos;
también ha habido efectos positivos para algunas subregiones de esta zona, la
apertura del canal Naranjo facilitó la comunicación entre los municipios del centro
de la región (Magüi Payán, Roberto Payán y Barbacoas) con los municipios de la
Costa (Bocas de Satinga, Mosquera, Buenaventura). No obstante, este informe se
centra en los impactos negativos que han venido generando amenazas y riesgos
a los pobladores.

A pesar de la existencia de una serie de evaluaciones y estudios sobre los


impactos generados por el Canal Naranjo13 hay varios aspectos que aún no tienen

13 Algunos de los estudios tenidos en cuenta para diagnosticar el problema son:


 Ministerio de transportes, Diseños de obras de protección marginal. Dirección de
Navegación y Puertos en 1992 y el Laboratorio de Ensayos Hidráulicos en 1995.
 1994. La Fundación Para la Defensa del Interés Público "FUNDEPUBLICO" a solicitud
del proceso de Comunidades Negras realizó un diagnóstico preliminar de evaluación de
impactos socioeconómicos.
 1994. "El Canal Naranjo Historia de Una Tragedia Socioambiental" por Ricardo
Castillo Torres; tesis de grado para optar al título de Historiador de la Universidad Nacional.
 1995. El Ministerio de Transporte por solicitud de las autoridades de Bocas de
Satinga desplazó una comisión técnica del Laboratorio de Ensayos Hidráulicos para
adelantar los diseños de obras de protección marginal en la cabecera municipal.
 1996. El programa BID - PLAN PACIFICO contrató a través de FONADE a la firma
claridad y son desconocidos sus verdaderos efectos: el impacto ambiental, el
impacto socioeconómico tanto en el municipio de Bocas de Satinga, como en toda
la costa nariñense; la reconformación hidrológica y varios aspectos de la
hidráulica, entre otros.

El cambio de cauce sufrido por el río Patía ha modificado substancialmente la red


de drenaje de la parte norte del pacífico Nariñense. Las consecuencias del desvío
del río Patía son múltiples y se evidencian en lo social, lo económico, lo ambiental
y lo ecológico y viene cambiando toda la geografía regional.

Año 1986 Año 1990 Año 2001

Cambios en la configuración de la difluencia entre 1986 y 2001. Imágenes Landsat.


Composición en falso color (543). (Del informe de la Universidad Nacional de Colombia, 2008)

Extractado de los diferentes estudios, particularmente de los estudios de la


Universidad Nacional, además de los trabajos de campo de esta institución, se
resumen las siguientes consecuencias generadas por la apertura del Canal
Naranjo14:

Estudios & Asesorías para realizar el estudio denominado "Diagnóstico de los Problemas de
Erosión Fluvial en el Puerto de Bocas de Satinga – Departamento de Nariño - Colombia".
 1996. El Ministerio del Medio Ambiente realizó el estudio denominado "El Ultimo
Gran Cambio del Río Patía Causas Efectos y Soluciones”.
 1996. Se presentó el informe de Morfodinámica del delta del río Patía en el marco
del convenio Universidad Nacional - IDEAM.
 1997. Se presentó el estudio denominado "Morfodinámica, Población y Amenazas
Naturales en la Costa Pacífica Colombiana" en desarrollo del convenio Universidad Nacional
– IDEAM.
 1997. El Ministerio de Transporte envió una comisión técnica de la Unidad de
Estudios Fluviales (UEF) para evaluar la factibilidad técnica y económica del dragado del río
Patía desde Fátima hasta Remolinos.
 1997. Se elaboró el Plan de Ordenamiento Territorial y Ambiental del Municipio de
Olaya Herrera, (Bocas de Satinga), estudio contratado por el programa BID - Plan Pacífico y
realizado por la firma Asesorías del Pacífico ASDELPA LTDA.
 1999. Informe de la situación, acciones y actividades realizadas en los municipios
afectados por el desvío del río Patía en el canal Naranjo, departamento de Nariño. Ministerio
del Interior, Unidad Administrativa Especial para la Prevención y Atención de Desastres.
 2001. Análisis geotécnico para la determinación del espesor del estrato aluvial en el
río Patia. Sector Fátima – Remolinos. Corponariño. Innova Ingeniería Ltda.
 2001. Reconocimiento geológico del delta del río Patía – el canal Naranjo.
Ingeominas.
 2006. Geomorfología de la región del Patía. Luis Norberto Parra S. y Alexis Jaramillo
Justinico. Revista Ambiental Agua, Aire y Suelo. Volumen I. Universidad de Pamplona.
 2008. Plan de Manejo Integrado de la Zona Costera. Unidad Ambiental Costera de la
Llanura Aluvial del Sur, Pacífico Colombiano. Invemar – CRC – Corponariño.
14 Universidad Nacional de Colombia, Departamento de Ingeniería Civil, Programa de
Especialización en Recursos Hidráulicos. Evaluación de la problemática del río Patia en la costa
nariñense. 1998?.
Afectación de los diez municipios que conforman esta región del país
 Grandes inundaciones en poblados como Soledad, Vuelta Larga, San José
La Turbia, Naranjal, Mojarrera, Candelaria y Tumaquito15.
 Desplazamientos hacia la cabecera municipal (por ejemplo al barrio El
Natal, Bocas de Satinga).
16
 Desaparición de personas (posiblemente ahogadas) .

La zona rural de Bocas de Satinga, veredas Bocas de Canal, Bocas de


Sanquianga, San José el Viejo, San José el Nuevo, Orital, Naranjal, Soledad,
Vuelta Larga, Bocas de Prieta, La Herradura, La Loma y La Villa, se encuentran en
inminente peligro de desaparecer. La mayoría de estas veredas ya habían sido
reubicadas. Todo esto ha generado migraciones desde las zonas rurales hasta las
cabeceras municipales. Según la Oficina de Prevención y Atención de Desastres,
el río “Patianga” había arrasado 3.000 hectáreas hasta 199917. En enero de 2008
se agravó la situación por la pérdida de viviendas de la orilla a razón de tres
casas por día, con el consiguiente deterioro de las calles aledañas, locales
comerciales y movilidad en general18.

Adicionalmente, el municipio de Mosquera está afectado por el continuo aumento


de sedimentos aportados por el río Sanquianga.

Efecto sobre las actividades productivas

 La agricultura se ha visto afectada en la zona del río Sanquianga, donde


todas las veredas ubicadas en las márgenes del río han sido arrasadas por
la erosión. Se estima que aproximadamente una 3.000 Ha han sido
devastadas a lo largo del río Sanquianga.
 Pérdidas en los cultivos provocadas por las continuas inundaciones.
 En el cauce en proceso de abandono o brazo largo las tierras han tenido
desde el cambio de curso una mayor aptitud agrícola, municipios de
Mosquera y Francisco Pizarro.
 Pérdida de navegabilidad del río en algunos periodos del año (Mosquera y
Francisco Pizarro).
 La pesca sufrirá los mayores impactos en el largo plazo por el cambio en
las condiciones de salinidad y aporte de sedimentos en los dos deltas.

Efectos sobre la salud y la alimentación

 Ha cambiado la distribución de la malaria, las inundaciones se presentan


ahora a todo lo largo del río Sanquianga – Patía y el área inundada se
extiende mucho mas.
 La pérdida de muchas fincas cultivadas a lo largo del río Sanquianga ha
disminuido la oferta de productos como plátano, chontaduro y otros
frutales en Bocas de Satinga.
 En el antiguo cauce no ha mejorado la oferta de productos por la falta de

15 En el estudio de Castillo se dice que para el año 1994 habían: Bocas de Canal, 20 casas
para reubicar; Bocas de Sanquianga, todas las casas para reubicar; San José el Viejo, 20 casas;
San José el Nuevo, 18 casas; Orital, 10 casas; Naranjal, 13 casas; Soledad, 15 casas; Vuelta Larga,
30 casas; ocas de Prieta Candelaria, 38 casas; La Herradura, 9 casas; La Loma, 11 casas; La Villa,
7 casas. En la zona urbana de Bocas de Satinga, se deben reubicar 60 casas de los barrios La Pista
y 14 de Enero.
16 “En los primeros días de abierto el canal desaparecieron 27 personas y, transcurridos tres
años, la cifra se elevó a 57 desaparecidos”. En "El Canal Naranjo Historia de Una Tragedia
Socioambiental" Ricardo Castillo Torres. 1994.
17 Informe de la situación, acciones y actividades realizadas en los municipios afectados por el
desvío del río Patía en el canal Naranjo, departamento de Nariño. Ministerio del Interior, Unidad
Administrativa Especial para la Prevención y Atención de Desastres. 1999.
18 Informe de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. 2008.
navegabilidad del río en algunas épocas.
 En las épocas de sequía se presenta amenaza sobre la seguridad
alimentaria por la incomunicación.

Efectos sobre la erosión de orillas

 El retroceso de la orilla derecha a la altura de Bocas de Satinga ha sido de


aproximadamente 400 metros y se han destruido varios barrios completos
y amenaza a todo el pueblo.
 Las veredas ubicadas en las márgenes del río están siendo devastadas.
 No hay sitios seguros en las riberas del río Sanquianga - Patía para el
desarrollo de centros poblados.

Esquema evolución del alineamiento horizontal del río Sanquianga


(Alrededores Casco urbano Municipio Olaya Herrera Nariño) U.N. 2008

Efectos sobre el transporte y las comunicaciones

 El río Patía es esencialmente la única vía de comunicación que existe en la


región.
 La nueva ruta posibilitó la comunicación directa entre los municipios de la
parte alta del Patía (Barbacoas, Roberto Payán y Magüi Payán) con los de
la costa norte (Olaya Herrera, El Charco, La Tola e Iscuandé).
 Se dificultó la comunicación de Tumaco, Francisco Pizarro y Mosquera con
los restantes municipios (ver siguiente foto).
 La acelerada sedimentación del río Patianga aguas abajo de Bocas de
Satinga dificulta la navegación de los barcos que salen y llegan de
Buenaventura.
Brazo Largo del Patía -Fátima-
La mayor parte del año no permite la navegación
Efectos sobre el medio ambiente

 Avance de la cuña salina en el delta de Salahonda (en proceso de


abandono).
 Retroceso de la cuña salina en el delta del Sanquianga.
 Cambios en casi todos los aspectos bióticos de la región.
 Cambios en la morfología costera en el delta de Salahonda, erosión de
cordones litorales y otras formas de acumulación de sedimentos.
 Todos los ecosistemas de agua dulce, estuarios, marismas y manglares
serán modificados así como la vida asociada a ellos.
 El delta del Sanquianga será sometido a una progradación producto de las
altas cargas de sedimentos.
 Sedimentación en toda el área de influencia del río Patianga.
 En el delta del Sanquianga el aumento del agua dulce modificará el entorno
desde el punto de vista físico y biológico.
 El efecto principal del cambio de ecosistema de agua dulce a salado y
viceversa genera la muerte de los manglares y natales y la ictiofauna
asociada a ellos.
 Se afecta directamente la pesca que es la principal actividad económica de
los pobladores de la región.

Según Invemar (2008), dentro del seguimiento anual que se hace a los corales
de las islas de Gorgona y Gorgonilla, hasta ahora no se han detectado
afectaciones por la sedimentación proveniente de las cuencas de los ríos
Sanquianga y Patía. Otros estudios hablan de efectos en las zonas coralinas más
próximas al continente debidos a la influencia de aguas de baja salinidad
provenientes del río Sanquianga.

Por otra parte, se ha informado por parte de las comunidades que los sedimentos
arrastrados por el río Sanquianga – Patía han ocasionado la muerte de
considerables áreas de manglar ubicados en su desembocadura.

En la visita a la zona que realizó la Defensoría del Pueblo en el segundo semestre


del 2008, se evidenciaron la mayor parte de los impactos descritos
anteriormente, algunos con mayores efectos a los ya anotados. Por lo observado
y de acuerdo con los comentarios de las autoridades locales y las comunidades
seguramente, al cabo de unos años, el cauce abandonado quedará
completamente seco en virtud de los procesos de sedimentación que se
presentan en el sitio de desvío, dejando incomunicados a los pobladores de la
región del brazo largo. El cauce del río Sanquianga, que normalmente no
superaba los 50 m. de ancho, actualmente en algunos tramos alcanza los 800 m.
Se referenciaron algunas zonas con fuertes procesos erosivos, el arrastre de
grandes áreas destinadas a la agricultura, la ganadería y la vivienda y las
constantes inundaciones de los cultivos agrícolas de pancoger.

Así mismo, al disminuir la salinidad en la zona del delta, en algunos sectores se


ha perdido el manglar y ha sido reemplazado por el ecosistema de Natal y
Naidizal con sus respectivas especies asociadas; se ha disminuido la producción
de piangua (anadara tuberculosa); ha disminuido la pesca debido al cambio en la
salinidad del agua y las grandes cantidades de material de arrastre que lleva el
río Patianga, terminan sedimentando la zona de manglares del PNN Sanquianga.

Seguramente, el nuevo cauce del río Patianga continuará aumentando su caudal


y empeorando aún más los procesos erosivos a lo largo de su curso y
produciendo sedimentación en su desembocadura.

Los sitios críticos identificados en el recorrido realizado son los siguientes:


1. Vereda de Conquero

Esta vereda perteneciente al municipio de Mosquera tuvo que desplazarse por la


erosión del suelo. Allí había aproximadamente 12 casas. Su población se repartió
entre las veredas de Cocal-Payanes y Garcero, pertenecientes al municipio de
Mosquera.

Foto No.1 Lugar donde se encontraba la vereda de Foto No.2 Vereda Cocal-Payanes (Punta
Conquero. Cocal)

2. Vereda Cocal-Payanes

Esta población sufre un grave problema de erosión. Allí sus habitantes tienen que
mover sus casas constantemente.

Fotos No. 3 y 4. Vereda Cocal-Payanes, municipio de Mosquera

Fotos No. 5 y 6. Vereda Cocal-Payanes, municipio de Mosquera


Fotos No. 7 y 8. Vereda Cocal-Payanes, municipio de Mosquera

3. Vereda de Garcero, municipio de Mosquera

Esta población sufre un grave problema de erosión por efectos del Canal Naranjo.
Allí sus habitantes también tienen que mover sus casas constantemente.

Foto No.9 Vereda Garcero

4. Vereda de Baquería

Esta vereda se ha ido erosionando a tal punto que de 23 familias que vivían allí,
hoy sólo quedan cinco.

Foto No. 10. Vereda Baquería, municipio de Mosquera

5. Vereda La herradura

Esta vereda pertenece al municipio de Olaya Herrera y a finales del mes de marzo
anterior se evidenció la necesidad de ser reubicada por efectos de las crecientes
de los ríos Patía y Sanquianga. Los escolares tienen que desplazarse por estos
ríos para ir a la escuela, lo cual es de alto riesgo para estas comunidades.
En general, en algunas veredas de la zona mar como: Cocal Payán, la Tolita y
Garcero, las orillas siguen su proceso de erosión y las casas deben ser
trasladadas a lugares lejos del río.

6. Bocas de Satinga

Corresponde al área urbana del municipio de Olaya Herrera. Debido a la erosión y


las continuas inundaciones han causado la desaparición de barrios en la cabecera
municipal, incluidas algunas edificaciones públicas como la biblioteca, el edificio
del acueducto y el hogar geriátrico.

Foto No. 11. Casco Urbano de Bocas de Satinga, Foto No. 12 Escombros de la Biblioteca Pública
Olaya Herrera de Bocas de Satinga

Foto No. 13. Tomada del diario El País en Bocas de Satinga


(enero 2008).

La población de Bocas de Satinga está en alto riesgo de desaparecer debido a la


socavación de orillas y del lecho del canal y por la formación de remansos en
épocas de invierno debidos a los obstáculos por la saturación de aguas19.

Según el alcalde de la población, a marzo de 2009, en la cabecera municipal, el


canal es el culpable de la destrucción de 730 viviendas, la biblioteca, el centro
geriátrico y un trayecto del acueducto municipal y amenaza el parque, la iglesia y
las instalaciones de los misioneros franciscanos. En comunicación de la parroquia
el Señor de la Misericordia de julio 2009, durante el año 2008 desaparecieron
400 viviendas de los barrios la Pista y Policarpa, se afectaron la biblioteca, la casa
del adulto mayor y la tubería del acueducto municipal. En febrero del presente
año, se hundieron las oficinas y la planta de tratamiento de agua potable, la
mitad del parque principal y quedo próximo al templo católico, al centro de salud

19 Informe de visita al municipio de Olaya Herrera – Bocas de Satinga, Departamento de


Nariño. Universidad Nacional de Colombia. Sede Medellín. Enero 2008.
Camilo Hurtado y los dos colegios únicos que tiene el pueblo.

Fotos No. 14. Tomadas por la parroquia del Señor de la Misericordia en Bocas de Satinga.
Julio 2009. Se observa sumergida la planta de tratamiento de agua potable.

Durante el año 2008 fueron desarmadas aproximadamente 400 viviendas. Según


datos de los censos que tiene el CLOPAC están distribuidas así (cuadro enviado
por la Parroquia el Señor de la Misericordia):

Fecha No. De familias No. De personas Barrios


3-01-08 99 410 La Pista
17-01-08 37 163 Policarpo. Pista. 14 de Enero
25-01-08 8 33 Acueducto
27-02-08 44 307 Samaritano. Pista. 14 de Enero.
Policarpo. Telecom.
25-03-08 53 Vda Carolina afectada por el Canal de
alivio.
29 Vda Samaritano afectada por el Canal de
alivio.
8-04-08 194 Pista. Playita.
2-05-08 4 4 Acueducto
2-05-08 27 40 El Comercio
7-05-08 46 203 El Comercio
30-05-08 15 68 El Comercio
10-08-08 15 77 Recibieron un subsidio de $104.850
quedaron por fuera 15 familias.

4. MARCO LEGAL

Instrumentos Internacionales:

1. Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente


Humano. Estocolmo, 5 al 16 de junio de 1972
Tiene como propósito impulsar en la comunidad internacional la preocupación por
regular el medio ambiente, a través del establecimiento de principios comunes a
todos los pueblos del mundo que sirven como guía e inspiración para preservar y
mejorar el medio ambiente “en beneficio del hombre y su posteridad". Dispone
que “los recursos naturales de la tierra y especialmente muestras representativas
de los ecosistemas naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones
presentes y futuras mediante una cuidadosa planificación u ordenación, según
convenga”.

2. Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo


Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
reunida en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992. Su intención fue la de
alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los intereses de todos y
se proteja la integridad del sistema ambiental y de desarrollo mundial. La
Declaración parte de varios principios como que “los seres humanos constituyen
el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible”; “todos
tenemos derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la
naturaleza”; "con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán
aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades.
Cuando haya peligro de daño grave o irreversible la falta de una certeza científica
absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas
eficaces, en función de los costos para impedir la degradación del medio
ambiente" (Desarrollo Sostenible).

3. Convenio sobre Diversidad Biológica


Celebrado en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992, ratificado por Colombia e
incorporado a la legislación nacional a través de la Ley 165 de 1994. Se pretende
avanzar y promover la conservación de la diversidad biológica, la utilización
sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los
beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.

4. Declaración de Nairobi, del 18 de mayo de 1982


Se refuerza la preocupación mundial por el estado de los recursos naturales y la
necesidad avanzar en los procesos iniciados por los estados parte para
recuperarlo y protegerlo. Se reitera que es preferible prevenir los daños al medio
ambiente que acometer después la engorrosa y cara labor de repararlos.

5. Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación en los


países afectados por sequía grave o desertificación, en particular África
Efectuada en París el 17 de junio 1994, aprobada por Colombia mediante la Ley
461 de 1998. Esta Convención establece entre otras obligaciones la conservación
y utilización sostenible de la biodiversidad, de conformidad con las disposiciones
de la Convención sobre la Diversidad Biológica.

6. Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo Celebrada


entre el 24 de agosto y el 4 de septiembre de 2002.
El Agua fue uno de los cinco grandes temas tratados. Se formularon distintas
propuestas y compromisos significativos sobre formas de movilizar los recursos
financieros internacionales y nacionales para la infraestructura y los servicios de
agua y saneamiento, la transferencia de tecnología y el fomento de las
capacidades de las poblaciones locales, la mejora de la eficiencia en la utilización
de los recursos hídricos y la adopción de mecanismos para equilibrar la
conservación de los humedales con las necesidades domésticas del hombre, la
industria y la agricultura.

7. Observación General Nº 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y


Culturales de Naciones Unidas
Los tres elementos fundamentales del contenido del derecho de agua potable se
refieren a la disponibilidad de agua potable, el acceso al agua potable y la calidad
del agua. Teniendo en cuenta que los servicios públicos domiciliarios, constituyen
uno de los medios para alcanzar la efectiva realización de este derecho, el Estado
debe utilizar todos los instrumentos de intervención, así como los mecanismos
necesarios para ello.

8. 54ª sesión de la Asamblea General de la ONU


Se definió la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres, ISDR.

9. Conferencia Mundial sobre Reducción de Desastres Naturales. Yokohama,


Japón, 1994.
"Por un Mundo Más Seguro en el Siglo XXI", clave en asuntos de reducción de los
riesgos de desastres.

10. Declaración de San José. Conferencia Hemisférica de DIRDN. 1999


Hacer un balance sobre los resultados del Decenio para la Reducción de Desastres

11. Cumbre de 2005 - Organización de las Naciones Unidas


Objetivos del Milenio para el año 2015. En él se establece la necesidad de crear
un sistema mundial de alerta temprana para todas las catástrofes naturales.

Marco legal

Ley 49 de 1.948: Creación del Socorro Nacional


Para atender las víctimas de calamidades públicas que se presentaran en todo el
territorio nacional.

Decreto 3398 de 1965


Crea la Dirección Nacional de Defensa Civil.

Decreto 2341 de 1971


Organiza la Defensa Civil, fue modificado por el Decreto Ley 919 de 1989.

Ley 23 de 1973
Su propósito es prevenir y controlar la contaminación del medio ambiente y
buscar el mejoramiento, conservación y restauración de los recursos naturales
renovables, para defender la salud y el bienestar de todos los habitantes del
territorio nacional. Define responsabilidades por daño ambiental.

Decreto 2811 de 1974 –Código de Recursos Naturales


En el artículo 1º se dice que la preservación y manejo de las aguas son de
utilidad pública e interés social. El Código regula la utilización del recurso agua, el
uso y regulación de los suelos y de los residuos, basuras, desechos y
desperdicios, entre otros aspectos.

Ley 09 de 1979 –Código sanitario.


Por medio de esta ley se dictan normas sanitarias sobre protección del ambiente
y control sanitario de los usos, suministro y potabilización del agua; residuos
sólidos y líquidos y disposición de excretas, entre otros temas.

Decreto 1547 de 1984


Crea el Fondo Nacional de Calamidades.

Ley 46 de 1988
Crea y organiza el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres.
Decreto 919 de 1989
Organiza Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres.

Decreto 1680 de 1991


Reorganiza el departamento administrativo de la Presidencia de la República.

Ley 99 de 1993
Establece una serie de directrices sobre el manejo y aprovechamiento de los
recursos naturales, entre ellos el agua, aire y suelos. Consagra el concepto de
desarrollo sostenible, el principio de precaución y los trámites encaminados al
otorgamiento de autorizaciones, permisos, concesiones y licencias ambientales
para el uso de los citados recursos, así como las sanciones y multas por el
incumplimiento de las normas ambientales. De otro lado, regula los instrumentos
financieros para la gestión ambiental, entre los cuales se encuentran las tasas
retributivas y compensatorias por la utilización directa o indirecta de los recursos
de agua y suelo.

Ley 141 de 1994


- Crea el Fondo Nacional de Regalías.
- Instaura la Comisión Nacional de Regalías.
 Establece el derecho del Estado por la explotación de los recursos naturales no
renovables.
 Señala las reglas para la liquidación, distribución y uso de regalías.

Decreto 948 de 1995, del Ministerio del Medio Ambiente


Se reglamenta todo lo relacionado con la prevención y control de la
contaminación atmosférica y la protección de la calidad del aire.

Ley 388 de 1997


Propende, entre otros aspectos relacionados, el establecimiento de los
mecanismos que permitan al municipio, en ejercicio de su autonomía, promover
el ordenamiento de su territorio, el uso equitativo y racional del suelo, la
preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural localizado en su ámbito
territorial y la prevención de desastres en asentamientos de alto riesgo, así como
la ejecución de acciones urbanísticas eficientes.

Decreto 93 de 1998
Plan Nacional para la Prevención y Atención de Desastres.

Decreto 860 de 1998


Fortalece las garantías para brindar asistencia y protección humanitaria a la
población más vulnerable afectada como consecuencia de conflictos armados,
desastres naturales y otras calamidades.

Ley 472 de 1998 – Acciones Populares y de Grupo


Regula lo referente a las acciones populares y las acciones de grupo, orientadas a
garantizar la defensa y protección de los derechos e intereses colectivos, entre
ellos el goce de un ambiente sano, la salubridad pública, el acceso a una
infraestructura de servicios que garantice la salubridad pública, a la moralidad
administrativa y el acceso a los servicios públicos y a que su prestación sea
eficiente y oportuna.

Ley 1151 de 2007 (artículos 116 a 121)


Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010, “Estado Comunitario: Desarrollo para
Todos”
5. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Como se ha mencionado, los estudios elaborados a la fecha aportan al


conocimiento del problema pero desde miradas puntuales de la situación dejando
pendiente aspectos generales claves para la toma de decisiones de fondo para
afrontar los impactos. La Unidad de Parques ha informado que está elaborando
los estudios ambientales que permitirán determinar los impactos que se han dado
en los ecosistemas de la región con jurisdicción dentro del Parque Sanquianga,
pero la Corporación no ha informado sobre estudios que le permitan conocer las
afectaciones a los demás ecosistemas de la región. Según las comunidades y los
estudios de la Universidad Nacional hay efectos sobre la pesca, los manglares y
posiblemente sobre los ecosistemas submarinos más próximos al continente,
pero no hay certeza o cuantificación de los impactos y de las especies afectadas.
Se desconocen los efectos ambientales y cambios que se están presentando en la
zona del antiguo cauce y la desembocadura en Salahonda.

Por otra parte, se han conocido datos parciales de las pérdidas de predios,
cultivos y otras actividades económicas pero se desconocen los reales impactos
económicos que ha sufrido la región.

El desvío del río Patía hacia el norte busca su antiguo cauce, su desembocadura
original, lo cual se deduce de acuerdo con los cauces antiguos observados en los
registros aerofotográficos que analizan los diferentes estudios. El Canal Naranjo
al desviar el río aceleró un proceso que se daría naturalmente en algún momento
y es causa que ahora el río desemboque en el Parque Nacional Natural
Sanquianga, sumándose al caudal del río Sanquianga. Con el desvío del río se
cambia la morfología deltaica del Patía, pasa de un delta relativamente en forma
digital a un delta estuarino.

Al cambiar de cauce, el río Patía se encuentra formando su cauce nuevo, el cauce


del “Patianga”, el cual es bastante impredecible según las conclusiones de los
estudios. Existe una dinámica constante, donde intervienen los efectos litorales
(oleaje, unión de las placas, mareas) y los efectos de la misma dinámica fluvial
(caudales, carga de sedimentos, velocidad de la corriente, el mismo anden
Pacífico), además de las características de los suelos que son relativamente
jóvenes y no muy bien consolidados (fácilmente erosionables).

Los factores físicos cambian las características de las zonas de desembocadura;


en la zona abandonada la intrusión salina tiene menor resistencia a su
penetración al continente, mientras que en la nueva desembocadura el aporte de
aguas dulces es mucho mayor y hay mayor resistencia a la intrusión salina. Este
efecto es de mucha importancia para analizar el impacto y la forma como serán
afectados los ecosistemas en las dos zonas.

Entre los efectos que ya se han hecho evidentes en la zona de Salahonda


(desembocadura abandonada del Patía) se tienen los procesos erosivos, la
salinización (afección estuarina) y la ampliación de la frontera agrícola sobre el
cauce abandonado. A estos se suma la no navegabilidad del río y el aislamiento
de las comunidades, lo que repercutió en que algunas empresas de madereros
quebraran y otras les tocó marcharse de la región.

En el nuevo cauce del Patía se evidencia el rejuvenecimiento del río por el aporte
de sedimentos, lo cual forma cordones y barras litorales. Su continua actividad,
origina inundaciones y socavación del cauce, amenazando todos los poblados de
su ribera. En esta zona se han establecido la mayoría de los madereros. Las
inundaciones y la pérdida de zonas agrícolas está generando una presión por
desplazamiento de las personas hacia el casco urbano y hacia el Parque Nacional
Natural Sanquianga.

La Defensoría del Pueblo conoció de la situación cuando en febrero de 1998, el


Presidente del Comité Prodamnificados del Canal Naranjo puso en conocimiento el
incumplimiento de lo ordenado por la Corte Constitucional en la Sentencia T-
621/95 y solicitó la intervención de la entidad en defensa de los derechos
fundamentales de la comunidad de Bocas de Satinga. De inmediato se requirió a
las autoridades responsables el cumplimiento de las órdenes del fallo de tutela y
en especial, a la Gobernación de Nariño, para que adelantara los planes y
programas necesarios para enfrentar las posibles catástrofes en épocas de
invierno; desarrollar los programas para mantener en alerta a la población de las
zonas que presenten riesgos en los períodos de invierno; coordinar con
Corponariño la función de prevención y control de desastres y con el Ministerio
del Medio Ambiente la incorporación de los Planes Nacionales de Desarrollo y de
Investigación para dar solución definitiva al problema.

Así mismo, se solicitó al Ministerio de Transportes en conjunto con el Ministerio


del Medio Ambiente y Corponariño la elaboración de un estudio técnico que
resultara en las alternativas de solución al problema, en lo cual deberían
participar además otras instituciones como el IDEAM. Se pidió que el proyecto
incluyera los costos reales, para que las entidades competentes adelantaran los
trámites para la obtención de los recursos económicos. Al IDEAM también se le
solicitó evaluar la viabilidad científica, técnica, social, económica y ambiental de
las alternativas planteadas hasta ese momento. A la Dirección Nacional de
Prevención y Atención de Desastres, se le solicitó determinar los aspectos sobre
reubicación de población y la asignación de los recursos necesarios para hacerlo.

El Ministerio del Medio Ambiente aclaró que el fallo de tutela No. T-621 de 1995
tenía un carácter provisional, mientras se resolvía una Acción de Cumplimiento
interpuesta por Fundepúblico y que por medio de un fallo de julio de 1996, el
Tribunal Administrativo de Cundinamarca, confirmado por el Consejo de Estado,
dejó sin efectos la sentencia de tutela de la Corte Constitucional. La Dirección
Nacional para la Prevención y Atención de Desastres recomendó la elaboración de
un documento Conpes para la financiación del programa de atención definitiva.

Por las respuestas obtenidas en aquel momento, la Defensoría del Pueblo


coordinó una reunión con la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y
Agrarios, realizada en mayo del 2000, de donde resultó la conformación de un
comité técnico (Ministerio de Transportes, Oficina de Prevención y Atención de
Desastres, Corponariño y la Gobernación de Nariño) para evaluar las alternativas
técnicas para la solución del problema. Luego se hicieron más reuniones donde
participaron las diferentes instituciones comprometidas y como resultado de ellas
se definió la necesidad de hacer un dragado para habilitar el brazo abandonado,
el Patía largo, y reconformar la orilla opuesta para que el caudal del río se
repartiera en los dos brazos. Esto sería a manera de modelación para ver la
respuesta del río, para ello se buscarían recursos del Fondo Nacional de Regalías.

En ese año se solicitó la Unidad de Parques Nacionales la elaboración de un


diagnóstico sobre los efectos presentados en los ecosistemas de los Parques
Sanquianga y Gorgona; Corponariño se comprometió a buscar el apoyo de la
Universidad Nacional y posiblemente la Universidad del Valle para realizar la
evaluación de los impactos presentados en la zona de Salahonda. La corporación
autorizó desde el punto de vista ambiental, el proyecto “Obras de protección
contra la erosión en la margen derecha del río Sanquianga”20.

20 Resolución No. 225 de abril 8 de 2000.


No obstante las buenas intenciones, no se concretaron las acciones necesarias
para afrontar el problema y debido a esa falta de respuesta de las autoridades
nacionales, y ante las constantes emergencias, las autoridades locales y la propia
comunidad han implementado obras de protección sin mayores estudios técnicos
y sin los permisos pertinentes. Así, en el año 2000, la comunidad allanó un
saliente denominado el Balcón y posteriormente lo dragó para hacer que las
aguas del río Patía se recostaran sobre este saliente y así mitigar en gran parte la
incidencia del río sobre el pueblo de Bocas de Satinga. La Alcaldía de Bocas de
Satinga intentó adquirir una máquina para dragar frente al municipio y desviar el
río para evitar que la fuerza del agua arrastrara el pueblo. Todas las obras
realizadas se han perdido en el río.

Propuestas que se han planteado para la solución del problema

En el estudio de Castillo (1994), se propusieron seis obras para abordar la


solución al problema:
1. Reubicación del poblado de Bocas de Satinga
2. Construcción de exclusas en el sector del canal (para que el Patía retome
cauce antiguo).
3. Dragar el canal del Patía para que retorne a su cauce antiguo.
4. Construcción de gaviones y espolones en el margen oriental.
5. Construcción de canal para cortar el meandro (Bocas de Guaba)
6. Reubicación damnificados del río Patía.

En 1995, el Laboratorio de Ensayos Hidráulicos de la Universidad Nacional


presentó al Ministerio de Transporte el “Informe de Diseño para Obras de Defensa
en Bocas de Satinga” en el cual se plantean cuatro alternativas de solución:
a. Protección de la orilla derecha del río Sanquianga (Patianga) mediante
obras localizadas sobre la misma margen.
b. La Construcción de un canal de alivio de 2.5 km. de longitud para reducir el
caudal por el cauce mayor y disminuir su efecto sobre la orilla afectada.
c. La Construcción de un canal de desvío en cercanía de remolinos, 20 km.
aguas arriba del pueblo, para volver a inducir el río por el antiguo cauce del
Patía, que desemboca en Salahonda y el Pital.
d. Traslado del pueblo a un lugar más seguro.

Dentro de las varias reuniones, en Bogotá, en mayo de 1999, las entidades del
orden regional y nacional definieron algunas acciones prioritarias para afrontar la
emergencia:
 Ayudar a 500 familias afectadas para adquirir vivienda a través del Inurbe.
 Revisar estudios realizados para definir acciones.
 Incluir en los planes de ordenamiento territorial acciones para afrontar el
problema.
 Hacer dragados en el sitio de desvío para recuperar caudal en el cauce
viejo.
 Estudiar la alternativa de hacer un modelo hidráulico para ayudar a definir
las acciones.
La Gobernación de Nariño se comprometió a formular el proyecto de vivienda
ante el Inurbe y el mismo Inurbe a ayudar en su formulación. En esto también
participaría el Ministerio de Transportes. Corponariño haría el trabajo de
recopilación de información con el fin de reformular el proyecto de solución a los
problemas de la cuenca.

En aquel momento, la Secretaría de Obras Públicas de Nariño y el Comité


Regional de Emergencias propusieron la construcción de un canal de alivio frente
a Bocas de Satinga.

El Ministerio del Medio Ambiente planteó la necesidad de adelantar las siguientes


acciones:
 El Ministerio de Transportes debía dragar el cauce abandonado.
 Corponariño debía conformar una comisión técnica para verificar
afectaciones y ajustar el plan de contingencia.
 El proyecto BID-Plan Pacífico debía contratar los estudios de ordenamiento
territorial.
 La Dirección Nacional de Prevención y Atención de Desastres debería
reubicar las viviendas que fuese necesario.
 El departamento de Nariño debía conseguir los recursos y gestionar los
proyectos.

Como se analiza, los estudios proponen alternativas y plantean posibles


consecuencias derivadas de su ejecución, se asegura que una sola medida no
basta y que se requiere mayor profundidad en los estudios para tener certeza al
momento de tomar determinaciones.

Según estimativos a octubre de 2004 las alternativas planteadas para la solución


de la problemática del Canal Naranjo tenían un costo aproximado de $11.000
millones de pesos. En ese momento, sólo las obras realizadas para mitigar los
efectos erosivos frente al casco urbano de Olaya Herrera21 tenían un valor de
$995,93 millones más el contrato de interventoría No. 510 de 2003, por $115,75
millones de pesos. Las obras culminaron hacia el mes de noviembre de 2004.

La Universidad Nacional menciona en sus estudios que “se requiere de un


conjunto de acciones tendientes a corregir o minimizar los problemas de diversa
índole causados por el desvío. Aparentemente la solución más adecuada es la
regulación de los caudales del río Patía de tal manera que se permita una
derivación hacia el antiguo cauce del Patía, disminuyendo los caudales por el
nuevo cauce. El permitir que el río continúe con el cambio de cauce deriva en
pérdida definitiva del brazo largo para la navegación, dificultar la comunicación
con el puerto de Tumaco e incrementar las afectaciones sobre la población de
Bocas de Satinga. Se deben implementar programas asistencialistas que traten el
problema de generación de empleo urbano y rural y mejoramiento en general de
las condiciones de vida de los habitantes”22.

Sin embargo deja claro que “es prácticamente imposible retornar el cauce del río
Patía a su antiguo cauce” y que “el tratamiento ambiental del problema es muy
complejo por los factores involucrados y la fragilidad de los ecosistemas de la
región”.

En ese orden de ideas plantea la construcción de obras en el sitio de desvío


(regulación del caudal en ambos brazos) y en el sector de Bocas de Satinga
(estabilización de la orilla derecha frente a la población y el dragado del río
Sanquianga aguas abajo de Bocas de Satinga). También plantea como otra
alternativa la reubicación de la población de Bocas de Satinga.

Se ha dicho que las obras transversales tradicionales (espolones con tubería


metálica) no se consideran apropiadas en este caso donde las profundidades de
agua son del orden de 28 m y los costos de la tubería metálica son bastante
altos. Por tanto, se sugieren obras marginales sumergidas hasta tanto no se

21 Contrato 547 de 2003.


22 Universidad Nacional. Informe Técnico No. 015/2008.
corroboren las profundidades de agua.

La Universidad Nacional había descartado el corte del meandro ubicado frente a


Bocas de Satinga, mediante la construcción de un canal de aproximadamente 3
km de longitud. “Una obra de este tipo representa un gran peligro pues teniendo
en cuenta la precaria consistencia de los suelos del sector podría inducir cambios
morfológicos impredecibles. Por lo anterior la obra resulta inconveniente y su
costo podría estar muy por encima de otras alternativas que resultarían mas
convenientes desde el punto de vista técnico-ambiental. De otra parte no se
observan en los alrededores sitios para disponer el material excavado con buenas
perspectivas de manejo ambiental”. Sin embargo, en los estudios que adelantó la
Universidad durante el año 200823, plantea como prioritario la construcción del
canal de alivio frente a Bocas de Satinga para mitigar el impacto del río Patianga
sobre el casco urbano. Para la construcción del canal de desviación para los
excesos del río Patía, inicialmente se había propuesto aprovechar el cauce de la
quebrada El Pital y el de la quebrada El Samaritano, lo que resultaría en un canal
de longitud aproximada de 6.5 km.

Una vez planteada la alternativa, la Gobernación inició de inmediato las obras


para la construcción del canal, el cual se encuentra en este momento operando y
se le conoce con el nombre de canal Navarro. Al parecer, el canal no utilizó las
quebradas mencionadas anteriormente. Durante el presente año (2009) se ha estado
ampliando el ancho del canal.

Corponariño le indicó a la Gobernación de Nariño y al municipio de Olaya Herrera


que solicitaran al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial la
respectiva licencia ambiental para la construcción del canal de alivio conforme al
Decreto 1220 de 200524.

Ubicación tentativa del canal de alivio (Tomado del informe de la Doctora Lilian Posada García,
Universidad Nacional de Colombia sede Medellín).

23 Universidad Nacional. Informe Técnico No. 015/2008.


24 Universidad Nacional. Informe Técnico No. 015/2008.
Foto No. 14. Canal Navarro, municipio de Olaya Foto No. 15. Canal Navarro, Ecosistema de
Herrera Naidizales afectado con su apertura

Foto No. 16. Canal Navarro, Ecosistema de Naidizales


afectado con la apertura del canal

Con la apertura del canal se afectó a cerca de 15 propietarios o tenedores de


predios, los cuales, más de un año después, están a la espera del pago por los
daños causados, lo cual fue un compromiso de la Gobernación departamental.

De acuerdo con versiones de algunos pobladores asentados a lo largo del canal


Navarro, este comenzó a erosionar sus orillas y amenaza con llevarse las fincas
por las cuales atraviesa. Inicialmente, se observó que se logró el efecto
esperado: al parecer la fuerza del río golpea con menos fuerza el casco urbano de
Bocas de Satinga. La Universidad Nacional pudo establecer que antes de haberse
culminado la ejecución del canal, ya se estaba evacuando un caudal apreciable
que contribuía a disminuir la tasa de erosión25.

Además, como ya se mencionó, se ha estado ampliando el ancho del canal y es


posible que el río desvíe la mayor parte de su caudal por el canal Navarro, lo que
implica la desaparición de los predios de esta parte y la disminución de la
amenaza sobre el pueblo. Si la apreciación es correcta, se podrían evitar obras
muy costosas de protección frente a Bocas de Satinga y no se tendría que pensar
en reubicar el pueblo. En todas las propuestas se había tocado este último tema
como algo que sería necesario hacer, hasta en el Plan de Ordenamiento Territorial
y Ambiental del municipio de Olaya Herrera se planteó la reubicación total de la
cabecera municipal de Olaya Herrera en la zona del río Satinga.

No obstante lo anterior, en la primera época de invierno del presente año, el río


se llevó varias viviendas e instalaciones públicas y amenaza con seguir su
proceso destructivo en el pueblo. Se está a la espera de la segunda temporada de
invierno. Esto hace pensar que quizá el canal de alivio no es suficiente para
proteger el casco urbano de Bocas de Satinga.

25 Informe de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín. 2008.


Por otra parte, el canal de alivio tiene efecto puntual sobre el casco urbano, pero
afecta negativamente la zona por donde fue construido y no hay claridad sobre
los impactos aguas abajo de la misma, el río seguirá su acción de acomodación y
reconformación del cauce.

La Gobernación de Nariño, en convenio con Invías, construyó el canal de excesos


y realizó el dragado de la barra de sedimentos. Además, la Gobernación contrató
la batimetría de la zona con el Centro Control de Contaminación del Pacífico,
CCCP de la Armada Nacional en Tumaco.

En general, el actuar de la Gobernación se ha centrado en la atención de la


emergencia en Bocas de Satinga. En el primer trimestre del 2008 desaparecieron
más de 300 casas; desde noviembre del 2007, “los procesos erosivos están
ganando viviendas a tasas alarmantes”26. En febrero de 2008 se declaró la
urgencia manifiesta27 y se contrató a la Universidad Nacional de Medellín para
plantear posibles soluciones. La Universidad definió tres proyectos prioritarios:
 Construcción de un canal de excesos.
 Dragado de la barra de sedimento frente al casco urbano.
 Construcción de protección marginal en la orilla del casco urbano.

En febrero del 2007, la Dirección de Prevención y Atención de Desastres del


Ministerio de Interior y de Justicia declaró la situación de calamidad pública en el
municipio de Olaya Herrera.

La Unidad de Parques informa que de acuerdo con las amenazas definidas en el


Plan de Manejo del Parque Sanquianga, se viene haciendo monitoreo de los
efectos en el Parque pero aún no hay claridad sobre los mismos. Por otra parte,
se ha pensado que la pluma de sedimentos descargada por el río Patía puede
alcanzar la isla de Gorgona, aunque estudios realizados en el año 2001 no
encontraron afectada la salud de los corales.

En los meses de mayo y junio del presente año, la alcaldía de Olaya Herrera y las
propias comunidades negras solicitaron a la Oficina de Prevención y Atención de
Desastres de Nariño ayuda para afrontar la emergencia generada por las
inundaciones del mes de abril. Tres meses después no se había recibido la ayuda
solicitada.

De acuerdo con la parroquia del Señor de la Misericordia, las familias desplazadas


por los efectos del río han tenido que refugiarse “en casas de sus parientes o
familiares, viviendo en verdaderos hacinamientos” o simplemente han tenido que
arrendar. “Estas familias no han tenido ningún auxilio para ser reubicados, no se
les compra tierra y menos se les da para construir una casa”.

Cuando las aguas del río arrastraron la tubería de la planta de tratamiento de


agua potable, constantemente hubo la necesidad de suspender el servicio de
acueducto. “Por esta misma época se realizó una visita del gobernador y del
Comité Departamental de Prevención y Atención de Desastres y el Gobernador se
comprometió tan pronto como colapsará el acueducto, trasladar una planta de
tratamiento de agua de emergencia” (Parroquia). Este colapsó el 24 de febrero
del 2009 y hasta la fecha no se ha cumplido con la planta y el pueblo carece de
agua potable.

El Comercio de este sector ha sido fuertemente afectado, muchos negocios han


sido trasladados o simplemente fueron rematados por falta de otro lugar donde

26 Diario El País. Enero 2008.


27 Decreto 093 del 6 de febrero de 2008.
ubicarse.

Aguas arriba se siguen presentando pérdidas de cultivos y de animales


domésticos, aumentando el empobrecimiento de estos campesinos. Tampoco se
les han llevado propuestas o alternativas de ayuda económica o de trabajo.
Aguas abajo, han sido afectadas las concheras porque los raiceros ya no reciben
las conchas debido a que el agua se ha endulzado.

Acciones jurídicas, fallos y obligaciones

Debido a la falta de acción del Estado, la creciente amenaza que significa el río
“Patianga” y a las pérdidas económicas y sociales, la propia comunidad y algunas
ONG´s han interpuesto acciones jurídicas para defender sus derechos. En la tabla
siguiente se pueden apreciar las acciones que se conocen sobre el tema.

Fecha Actor Demandado Primera instancia Segunda instancia Revisión Obligaciones Derechos
Tutela 01/04/95 Fundepúblico Corponariño Tuteló derechos Corte Supreama revoca Sentencia No. T-621/95 Concede Vida
Vecinos Olaya Corponariño control y prevención de
Herrera Inderena desastres Salud
Minambiente estudios para
incorporarlos en los planes
nacionales de desarrollo para dar
solución definitiva Trabajo
Minambiente y Corponariño, crear
grupo de seguimiento, informar al
Tribunal Propiedad

Acción de Fundepúblico
Cumplimiento

Acción popular Cosinergia Minambiente Nego pretenciones

Acción 01/07/00 Vecinos de Mininterior Nego pretenciones Confirmó negación Improcedente


de grupo Olaya Herrera Minambiente Nio se probó daño
y FUNDEPUBLICO Mintransportes
Corponariño

Consejo de
Tutela Pablo Rodríguez Estado Improcedente Solicitud Defensoría Negó pretenciones Debido proceso
Tribunal Admon
Nariño

Acción popular 01/06/07 Oswaldo Giraldo MAVDT


Otros Mintransportes
Invias
Miniterior

Acciones judiciales conocidas en el caso del canal Naranjo

En abril de 1995, Fundepúblico, a nombre de algunos pobladores del municipio de


Olaya Herrera, interpuso una acción de tutela contra Corponariño y el Inderena,
la que fue concedida28 y ordenó a los demandados crear un grupo de trabajo
interinstitucional, bajo la coordinación del Ministerio del Medio Ambiente, para
que se adelantara un plan de manejo ambiental y se adoptaran soluciones al
problema (U.N. 2008).

Una vez entrada en vigencia la Ley 472 de 1998, la Corporación de Ordenamiento


Territorial - CoSinergia - interpuso acción popular29 contra el Ministerio del Medio
Ambiente, la Corporación Autónoma Regional y la Gobernación, en aras de
proteger los derechos de las personas afectadas por el Canal Naranjo. El Tribunal
no falló a favor del actor popular.

Por otra parte, vecinos del Municipio Olaya Herrera (Nariño) y la Fundación para
la Defensa del Interés Público, Fundepúblico, en el año 2000, interpusieron ante
el Tribunal Administrativo de Nariño una Acción de Grupo contra la Nación:
ministerios del Interior y de Justicia, del Medio Ambiente y de Transportes
y contra Corponariño. La sentencia del 11 de marzo de 2005, negó las
pretensiones porque no se probó el daño. El Recurso de Apelación se
declaró desierto por el Consejo de Estado. Lo anterior originó una acción
de tutela contra la Sección Tercera del Consejo de Estado y la Sala Tercera
del Tribunal Administrativo de Nariño, la cual fue negada por
improcedente. En septiembre de 2006, la Defensoría del Pueblo solicitó

28 Sentencia T-621 de 1995. M.P. Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz.


29 Acción Popular No. 990525
ante la Corte Constitucional la revisión del fallo de Tutela, solicitud que fue
acogida por esta instancia pero que en su decisión denegó el amparo
reclamado por el actor 30.

Además de la misión institucional, de las recomendaciones dadas en los estudios


y de los compromisos adquiridos en las reuniones interinstitucionales, algunos de
los fallos judiciales han ordenado acciones tendientes a mitigar y solucionar los
impactos negativos causados por el Canal Naranjo. A pesar de esto y no obstante
los esfuerzos y las intenciones de algunas entidades, los impactos se siguen
presentado sin que se ejerza algún tipo de resistencia para incidir en ellos.

En la sentencia No. T-621/95, la Corte Constitucional también ordenó a


Corponariño hacer el control y prevención de desastres en la región. No hay
claridad sobre el cumplimiento del fallo y si se hizo, no tuvo ningún efecto.

En el año 2000, la acción defensorial se encaminó a lograr un pacto de


cumplimiento dentro de la acción popular que hacía tránsito en el Tribunal
Administrativo de Cundinamarca31, para lo cual se solicitó al magistrado que el
comité técnico creado en las reuniones interinstitucionales fuera avalado por el
Tribunal y que se le fijaran los términos para presentar resultados; así mismo se
exigió a las entidades competentes la elaboración de los estudios de impacto
ambiental y la definición de tiempos y recursos para la implementación de las
obras propuestas.

Derechos amenazados y vulnerados

La falta de claridad que inicialmente se tuvo sobre los posibles impactos que
generaría el Canal Naranjo en la región y posteriormente la falta de acción de las
autoridades competentes ha llevado a serias amenazas y a la vulneración de los
derechos de las personas que habitan la región pacífica del departamento de
Nariño. Derechos colectivos que van desde la prevención de desastres
técnicamente previsibles hasta la seguridad alimentaria de los pobladores se han
puesto en riesgo o se han vulnerado. A continuación se hace un análisis de los
derechos colectivos más afectados.

Vulneración del derecho a gozar de un ambiente sano y del equilibrio ecológico.

No hay certeza a cerca de los impactos que se vienen presentando sobre el medio
ambiente a causa del desvío del río Patía y menos aún los efectos de tales
impactos sobre la población de la región y del departamento.

Las consecuencias ambientales deben ser de grandes proporciones pues se están


afectando grandes zonas de manglar, estuarinas, naidizales y se amenazan los
ecosistemas de coral de la región. Las condiciones ecológicas deben estar
cambiando de manera acelerada con efectos sobre la dinámica de las
poblaciones, la producción y el equilibrio natural de los ecosistemas. Ello se
refleja en la disminución de la pesca, que ya se ha evaluado en algunos estudios
y en el cambio de productividad de los manglares donde la actividad de
extracción por parte de las comunidades negras se ha reducido en algunos
sectores.

El Andén Pacífico está catalogado como una de las zonas del planeta con mayor
diversidad biológica, mucha de ella endémica, que no ha sido completamente

30 Corte Constitucional. Sentencia T-1056/08. 28 de octubre de 2008.


31 Acción popular interpuesta por la Corporación de Ordenamiento Territorial -Co- Sinergia.
estudiada. Son tan importantes los ecosistemas de esta región, que en el área
afectada por el Canal Naranjo se encuentran dos parques nacionales naturales.

Retomando el análisis hecho en algunos documentos elaborados por la Defensoría


del Pueblo32, la Constitución Política reconoce que la protección al medio
ambiente involucra aspectos referentes al manejo, uso, aprovechamiento y
conservación de los recursos naturales, el equilibrio de los ecosistemas, la
protección de la diversidad biológica y cultural, el desarrollo sostenible, la
salubridad, y la calidad de vida del hombre, además fija los presupuestos a partir
de los cuales deben regularse las relaciones de la comunidad con la naturaleza33.

La defensa del medio ambiente constituye un objetivo dentro de la actual


estructura de nuestro Estado Social de Derecho por cuanto hace parte del
entorno vital del hombre, indispensable para asegurar la calidad de vida para las
generaciones presentes y futuras34. La importancia de la protección y la
conservación del medio ambiente ha sido reconocida en numerosos instrumentos
internacionales firmados por Colombia.

En desarrollo de lo anterior, se ha formulado la política nacional ambiental en la


cual se establecen varios componentes, como son el preventivo, el restaurador, el
sancionatorio y el promocional, los cuales se han reglado, principalmente, en la
Ley 99 de 1993 y en sus normas reglamentarias. La misma Ley 99 define
diversas formas de ejercer el deber de prevención y control del deterioro
ambiental, lo que es una consecuencia necesaria de los compromisos
internacionales asumidos por el Estado colombiano pero que las autoridades
responsables en el caso del Canal Naranjo han omitido, simplemente no las han
tenido en cuenta o han dilatado su cumplimiento.

A juicio de la Defensoría, estas circunstancias se convierten en una violación del


deber constitucional de protección y conservación del ambiente y amenazan el
derecho de todos a gozar de un ambiente sano.

Prevención y atención de desastres previsibles técnicamente

En toda acción siempre subyace un riesgo, algunas veces evitable, casi siempre
predecible. Desde que existe el ser humano, la mayor parte de los eventos
naturales o de carácter antrópico que pueden causar daño a los grupos
poblacionales son predecibles a diferentes escalas de tiempo, más aún cuando se
han desarrollado mecanismos tecnológicos para hacerlo. Sin embargo, a escala
planetaria son cada vez mayores los efectos devastadores de las catástrofes
naturales sobre la población, los ecosistemas y la infraestructura desarrollada.

La amenaza, el riesgo, la vulnerabilidad, los fenómenos asociados y los


escenarios de amenazas son en general probabilidades de ocurrencia de un
fenómeno natural o tecnológico potencialmente peligroso. Estos fenómenos,
principalmente los de orden natural, si bien se puede predecir su ocurrencia, no
se pueden evitar. Sin embargo, se pueden desarrollar los mecanismos necesarios
para minimizar los impactos que genera la ocurrencia del fenómeno y tomar las
medidas preventivas para proteger la población y sus bienes.

Según estimativos, la pobreza incrementa la vulnerabilidad frente a los desastres,


pues se ha observado que en los países en desarrollo, el daño social y económico
producido por estos es mucho mayor que el experimentado por los países

32 Defensoría del Pueblo. Amicus curiae las fumigaciones y los derechos humanos, 2002.
33 Arts. 8o., 49, 58, 63, 67, 79, 80, 81, 95-8, 215, 226, 268-7, 277-4, 282, 289, 300-2, 310,
313-9, 317, 330, 331, 333, 334, 339, 340 y 366 de la C.P.
34 Corte Constitucional, sentencia C-431/00.
desarrollados.

Las personas y comunidades afectadas por desastres tienen derecho a que el


Estado les otorgue la protección que requieren mientras recuperan las
condiciones que les permitan satisfacer por sus propios medios las necesidades
esenciales, a conocer la información disponible sobre los fenómenos que
desencadenaron la situación de desastre, los planes de prevención, de
contingencia, de emergencia, de recuperación y de reconstrucción existentes y a
participar en todas las etapas del proceso35.

En 1994, se celebró en Yokohama, Japón, la Conferencia Mundial "Por un Mundo


Más Seguro en el Siglo XXI" siendo el marco de los asuntos de reducción de los
riesgos de desastres.

En 1999, la Asamblea General de la ONU en su 54ª sesión, estableció la


Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres, ISDR36, con el fin de
continuar actividades de prevención de desastres y reducción de vulnerabilidad
que se había iniciado durante la denominada Década Internacional para la
Reducción de Desastres Naturales37. Esta estrategia constituye el eje de las
actividades de las Naciones Unidas para reducir las graves y cada vez mayores
consecuencias que los riesgos naturales tienen sobre las comunidades y los
países38. Luego, en el 2005, en la Conferencia Mundial sobre la Reducción de los
Desastres Naturales, se adoptó el documento “Estrategia y Plan de Acción de
Yokohama”, en el que se fijan las directrices para la acción de prevención,
preparación y mitigación del riesgo de desastres”39 y se establece la necesidad
de crear un sistema mundial de alerta temprana para todas las catástrofes
naturales.

A nivel regional, se han desarrollado programas y metodologías para mitigar los


desastres, fortalecer las instituciones de salud, educación y las instituciones
regionales encargadas del manejo de desastres en Centroamérica y el Caribe;
también se adecuó la legislación para el manejo de desastres40.

El Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres fue creado por


medio de la Ley 46 de 1988, en el que se establecieron las responsabilidades, la
estructura organizativa, los mecanismos de coordinación e instrumentos de
planificación y financiación del SNAPD a escala nacional, regional y local.

El tema hace parte de normas sectoriales como la Ley 99 DE 1993, ley ambiental,

35 Gustavo Wilches-Chaux. Derechos de personas y comunidades afectadas por desastres.


Propuesta para discusión. Fundación para la Comunicación Popular. Red de Estudios Sociales sobre
Desastres – La Red.
36 RESOLUCIÓN 44/236 Del 22 de diciembre de 1989. La Asamblea General de las Naciones
Unidas aprobó el Marco Internacional de Acción del Decenio Internacional para la reducción de
los Desastres naturales y se proclamó el año de 1989 como el Decenio Internacional para la
Reducción de los Desastres a partir del 1º de enero de 1990 designó el segundo miércoles de
octubre como Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, fecha que fue
observada anualmente desde 1990 hasta 1999.
37 ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS. Boletín de Prensa # 36 de 1997.
38 Plan de Acción del DIRDN. Se basa en 5 temas principales que también serán las áreas
básicas por revisar en la Reunión Hemisférica:
 Evaluaciones de amenaza, vulnerabilidad y riesgos.
 Prevención de desastres y desarrollo sostenible.
 Alerta temprana.
 Compromisos políticos y públicos.
 Información, compartir experiencias y transferencia tecnológica.
En www.eird.org
39 INSTITUTO INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE. Boletín de negociaciones
de la tierra. Vol.24 No.4. Martes 18 de enero de 2005.
40 ONU. Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres. www. Eird.org
Ley 388 de 1997, ordenamiento territorial y la Ley 472 de 1998, acciones
populares y de grupo.

Dentro del marco referenciado, de acuerdo con lo que se reporta en los primeros
estudios sobre el problema del Canal Naranjo, muchas vidas humanas se han
perdido a consecuencia de las inundaciones incontroladas que se presentan en el
río “Patianga”. Las pérdidas de bienes son incalculables, en Bocas de Satinga se
han destruido varios barrios completos, y causa amenaza sobre todo el pueblo,
incluidas algunas edificaciones públicas como la biblioteca, el edificio del
acueducto y el hogar geriátrico; las veredas ubicadas en las márgenes del río
están siendo devastadas; no hay sitios seguros en las riberas del río Sanquianga
- Patía para el desarrollo de centros poblados; en las veredas han desaparecido
las casas o tiene que moverse constantemente.

Los graves problemas de erosión han afectado a todas las veredas ubicadas en
las márgenes del río, se estima que aproximadamente una 3.000 ha han sido
devastadas a lo largo del río Sanquianga, la población tiene que desplazarse a
otras veredas una y otra vez. Las inundaciones, además de ocasionar la pérdida
de cultivos, también generan desplazamiento y afectan la calidad de vida de la
gente y sus condiciones de salud y salubridad.

Vulneración del derecho a la seguridad alimentaria.

El derecho a la seguridad alimentaria está ligado a la alimentación en la medida


que para su garantía se debe asegurar la disponibilidad de alimento en cantidad y
calidad suficientes, de manera sostenible y aceptable desde el punto de vista
cultural. Esta disponibilidad debe ser física, geográfica y económica y al alcance
de todas las personas sin ninguna discriminación. Esta relación quedo esbozada
en el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre Alimentación en el año 2003.

Para su plena realización, la seguridad alimentaria depende de la posibilidad de


acceder a los recursos naturales necesarios como los propios alimentos y los
recursos necesarios para su cocción y preparación. Al Estado le corresponde
garantizar el entorno y las condiciones para que los individuos y las comunidades
accedan plena y autónomamente a los alimentos41.

Entre otros, el derecho a la alimentación se consagra en el artículo 65 de la


Constitución de 1991 donde en forma expresa se da un tratamiento prioritario
para las personas o entidades dedicadas a la producción de alimentos.

El cambio de curso del río Patía ha alterado la dinámica económica de la región;


Salahonda cedió a Bocas de Satinga la producción maderera, la mayor fuente de
ingresos de la zona. También los procesos extractivos de madera, pesca,
crustáceos y moluscos se han afectado por los cambios ecológicos en las
desembocaduras del brazo largo del Patía (antiguo cauce) y del ahora río
“Patianga”.

El posible aumento de la productividad agrícola en la zona del brazo largo, el


cauce en abandono, debido al acceso a las tierras dejadas por el río, no beneficia
a toda la región por la dificultad para sacar los productos hacia los sitios donde se
pueden comercializar. Por otra parte, en la zona del “Patianga” el río está
arrastrando veredas enteras e inundando bastas áreas, sitios donde se cultivan
productos que abastecen la región. Esto hace que se dependa de los productos
que llegan de fuera a precios mucho mayores y de difícil acceso por parte de un
gran sector de la población. Sumado a lo anterior, el “boom” minero despertó en

41 Defensoría del Pueblo. El Derecho a la Alimentación. Página 43. 2006.


la región expectativas de crecimiento económico y causó el incremento del costo
de los artículos básicos de consumo.

Las personas más pobres son las más afectadas con este cambio, porque no
tienen fácil acceso a los recursos económicos para adquirir los productos de
supervivencia que antes podían producir. En las épocas de sequía se presenta la
mayor amenaza sobre la seguridad alimentaria por la incomunicación.

Así, a las comunidades se les viene dificultado el acceso a los recursos y a los
alimentos y el Estado no ha garantizado plenamente las condiciones para que
todas las personas puedan proveerse de lo necesario.

Vulneración del derecho a la salud y la salubridad pública.

La salud, según el Comité de Derechos Sociales de la ONU, se entiende como un


derecho “al disfrute de de toda una gama de facilidades, bienes, servicios y
condiciones necesarias para alcanzar el más alto nivel posible de salud”. Así, toda
persona tiene derecho a conservar la salud y a poseer los medios para curarse
cuando lo necesite42 y los gobiernos tienen la responsabilidad de la salud de sus
pueblos (OMS).

La asistencia pública persigue el alivio temporal de las enfermedades mientras


que la salubridad pública o higiene pretende su prevención permanente. Por una
parte, los gobiernos deben hacer esfuerzos para facilitarle a las personas pobres
un cuidado médico adecuado cuando se encuentran enfermas y por otro lado,
garantizar el derecho de todos a disfrutar de agua pura, de alimentos puros, de
drogas puras, de protección contra las enfermedades contagiosas y contra las que
transmiten los mosquitos, de sistemas adecuados de alcantarillado y recolección
y disposición de basuras, etc.

La perturbación del medio ambiente y el efecto nocivo de la misma en la


salubridad pública vulnera o amenaza de modo directo derechos fundamentales al
poner en peligro la vida o la integridad de las personas.

El artículo 49 de la Constitución dispone que la atención a la salud y el


saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado y que le
corresponde a éste asegurar la prestación eficiente de los servicios públicos a
todos los habitantes del territorio nacional. El artículo 79 del texto fundamental
consagra el derecho a un medio ambiente sano como un derecho colectivo43. Sin
embargo, debe tenerse en cuenta que el saneamiento ambiental es un servicio
público cuya prestación constituye un objetivo prioritario de la actividad estatal
pues así lo ordena el artículo 366 de la Carta. Sobre este aspecto, la Corte
Constitucional indicó que “del mandato constitucional consagrado en el artículo
79, se colige que es responsabilidad del Estado atender y garantizar la prestación
efectiva del servicio público de saneamiento ambiental, conforme a los principios
de universalidad y solidaridad. Todas esas obligaciones están dirigidas a la
preservación, conservación y protección del medio ambiente, a fin de obtener el
mejoramiento de la calidad de vida de la población y el aseguramiento del
bienestar general, según lo determina el artículo 366 de la Carta
Fundamental”44.

42 Congreso de constitución de la Organización Mundial de la Salud, OMS. 7 de abril de 1948.


43 La Consagración del derecho al medio ambiente en la Constitución colombiana se
encuentra estrechamente vinculada al modelo de desarrollo sostenible que busca el mejoramiento
en las condiciones de vida de la población, teniendo en cuenta la marcada problemática
socioeconómica generadora de múltiples conflictos.
44 Corte Constitucional. Sentencia SU-442 de 1997, citada en Güiza, Leonardo. 2008.
En lo pertinente al Canal Naranjo, el cambio ecológico que se está presentando
en la zona impacta sobre todos los componentes de los ecosistemas de la región,
principalmente en las especies animales y vegetales que no pueden responder
adaptativamente a la misma velocidad del cambio, lo cual le da ventaja a
especies trasmisoras de enfermedades, principalmente insectos, quienes
responden más rápido a los cambios y se adaptan a las nuevas condiciones. Uno
de los casos que sirve de indicador de la situación anterior se mencionó en los
estudios de la Universidad Nacional de Colombia, donde se dice que ha cambiado
la distribución de la malaria debido a que las inundaciones se presentan ahora a
todo lo largo del río Sanquianga – Patía y el área inundada se extiende mucho
mas.

Por lo expuesto en los apartes anteriores, se desprende que han sido recurrentes
los eventos que generan amenaza y vulneración de los derechos de las personas
que habitan el Andén Pacífico del departamento de Nariño, entre otras razones,
por la pasividad de las diferentes instituciones para encarar el problema y tomar
las determinaciones y las acciones que permitan corregir el problema.

6. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Conclusiones

El Canal Naranjo aceleró el proceso de reacomodación del curso que venía


haciendo el río Patía, de forma tan rápida que no ha permitido una respuesta
adaptativa de los ecosistemas y ha generado grandes impactos en la región. No
obstante se haya dicho que la participación del Canal Naranjo en el desvío del
cauce fue mínima.

Por los aportes del río Patía, el río Sanquianga pasó de tener caudales del orden
de los 100 m³/s a tener en promedio 1.000 m³/s, lo que ha modificado
sustancialmente la red de drenaje de la parte norte del pacífico nariñense. Las
consecuencias del desvío del río Patía son múltiples y se evidencian en lo social,
lo económico, lo ambiental y lo ecológico y viene afectando toda la geografía
regional.

Los factores físicos están cambiando, en la zona desembocadura abandonada la


intrusión salina tiene menor resistencia a su penetración al continente, mientras
que en la nueva desembocadura el aporte de aguas dulces es mucho mayor y hay
mayor resistencia a la intrusión salina. Se desconocen los impactos ambientales
de este fenómeno.

La "barra de taponamiento de remolinos" es cada vez más grande, en la margen


izquierda se forman continuamente palizadas que favorecen el cierre definitivo
del brazo (la derivación de agua hacia el cauce en proceso de abandono no es
mayor del 15% del caudal total). Se dice que es prácticamente imposible retornar
el río Patía a su antiguo cauce (U.N.).

Se ha modificado la vida de los habitantes de los municipios de Bocas de Satinga,


Francisco Pizarro (Salahonda) y Mosquera. Bocas de Satinga es paso obligado
para los viajeros que se desplazan por la región, ha absorbido gran parte de la
actividad económica de Salahonda y Mosquera y ha aumentado
considerablemente su población producto principalmente del crecimiento de la
actividad maderera (U.N.).

Los comerciantes del pueblo han sufrido los estragos del río, muchos negocios
han sido trasladados o simplemente fueron rematados por falta de lugar donde
ubicarse.

La planta de tratamiento de agua potable de la cabecera municipal de Bocas de


Satinga desapareció desde el pasado mes de febrero dejando a los habitantes de
este poblado sin el suministro del vital líquido. Las autoridades no han resuelto el
problema y las personas tienen que hacerlo por sus propios medios poniendo en
riesgo su salud.

La zona rural de Salahonda y Mosquera sufre un aislamiento total en épocas de


bajos caudales lo cual ha deprimido considerablemente la actividad económica.

A pesar que en la zona rural de Salahonda y Mosquera se ha ampliado el área


cultivada por el aprovechamiento de las barras y playas del cauce abandonado, se
han deteriorado las condiciones de vida de las comunidades pues gran parte de la
producción se pierde cuando los niveles existentes impiden la navegación por
este cauce.

Muchas de las veredas y la zona urbana de Bocas de Satinga han sido destruidas
por los procesos erosivos, han desaparecido y hay y amenaza a los barrios
ubicados cerca de la orilla. La estabilidad de Bocas de Satinga es precaria y de
pronóstico poco favorable en el mediano plazo (U.N.). Según la Universidad
Nacional, los caudales de crecida en Bocas de Satinga superan los 5.000 metros
cúbicos por segundo.

No se han ofrecido propuestas o alternativas de ayuda económica o de trabajo a


los campesinos de las zonas rurales que han sido afectados por la pérdida de
cosechas y tierras, ni tampoco a las concheras que han perdido su fuente de
trabajo y de sustento.

En las visitas que ha realizado la Defensoría del Pueblo a la zona impactada por
los efectos del Canal Naranjo, desde octubre de 1998 a marzo de 2009, se
evidencia que en el transcurso de diez años la situación ha empeorado y que las
acciones emprendidas son sólo paliativos al grave problema que afecta a la
región.

En varias oportunidades se han hecho intentos de aunar esfuerzos para encontrar


la manera de afrontar el problema, se han planteado acciones y compromisos
institucionales pero no se han ejecutado. Las recomendaciones dadas en los
diferentes estudios tampoco se concretan; hasta ahora sólo se han realizado
obras de protección en Bocas de Satinga sin mayores resultados y se ha
construido el canal de alivio frente al mismo casco urbano. Los fallos de las
acciones jurídicas tampoco han sido la herramienta que permita y obligue a
actuar a las instituciones ya que al parecer les ha faltado claridad en el sustento
técnico.

Para afrontar una solución global a los problemas que ha generado el Canal
Naranjo se requiere profundizar en algunos estudios, realizar otros estudios
(principalmente en el tema ambiental) y aunar los esfuerzos para coordinar las
acciones en las cuales deben participar todas las autoridades comprometidas.

La mayoría de estudios coinciden en la construcción de obras en el sitio de desvío


(regulación del caudal en ambos brazos) y en el sector de Bocas de Satinga
(estabilización de la orilla derecha frente a la población y el dragado del río
Sanquianga aguas abajo de Bocas de Satinga). De manera general, también se
ha propuesto como alternativa la reubicación de la población de Bocas de
Satinga. Así, la solución del problema requiere de una serie de acciones que van
desde la construcción de obras civiles de carácter temporal y permanente, un
manejo ambiental adecuado, hasta programas sociales necesarios para mejorar
las condiciones de vida de las poblaciones que se han visto afectadas a lo largo
de ambos cauces del río.

Inmediatamente entró a operar el canal de alivio, se generó erosión en sus orillas


y amenaza con llevarse las fincas por las cuales atraviesa. Seguramente se desvíe
la mayor parte del caudal del río por el canal y disminuya la amenaza sobre el
pueblo y con ello se podrían evitar obras muy costosas de protección frente a
Bocas de Satinga y no se tendría que pensar en reubicar el pueblo.

Al parecer, el canal de alivio se construyó sin los permisos ambientales


correspondientes, lo cual implica, además de la violación de las normas
ambientales, un alto riesgo por los posibles impactos que se puedan generar y
que son inciertos hasta el momento.

Para tomar decisiones y para afrontar el problema, que compete a varias


instituciones del orden local y nacional, se requiere avanzar en el conocimiento
del comportamiento actual de la cuenca baja de los ríos Patía y Sanquianga. Sin
lo anterior es difícil tomar determinaciones por la incertidumbre de los efectos
que se causarán, lo que no desliga el deber de las instituciones de proteger de
manera inmediata a las comunidades y los recursos afectados o con riesgo de
serlo.

Los impactos que ha generado la desviación del río Patía afecta de manera
indiscriminada los derechos de todos los pobladores del Andén Pacífico nariñense,
principalmente el goce de un ambiente sano, el equilibrio ecológico, la prevención
de desastres previsibles técnicamente, la seguridad alimentaria y la salud y la
salubridad pública.

Recomendaciones

Los Ministerios de Transportes, de Ambiente, Vivienda y Desarrollo


Territorial, del Interior y de Justicia, la Gobernación de Nariño, la
Corporación Autónoma Regional de Nariño, Corponariño, la Unidad de Parques
Nacionales Naturales, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras,
Invemar, el Instituto de Estudios Ambientales y Meteorológicos, Ideam, el
Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, IIAP, los municipios de
Olaya Herrera, Francisco Pizarro y Mosquera y la Oficina para la Prevención y
Atención de Desastres y las demás entidades comprometidas deben coordinar
de manera armónica las acciones para atender los problemas originados por el
llamado “Canal Naranjo”.

El Ministerio de Transportes y la Gobernación de Nariño deben realizar los


estudios técnicos que sean necesarios para complementar la información que se
requiera encaminada a definir las acciones definitivas que se deben implementar
en la solución del problema del canal Naranjo.

La Corporación Autónoma Regional de Nariño, Corponariño, la Unidad de


Parques Nacionales Naturales, el Instituto de Investigaciones Marinas y
Costeras, Invemar, el Instituto de Estudios Ambientales y Meteorológicos,
Ideam, y el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, IIAP, deben
hacer los estudios y las modelaciones que sean necesarias para evaluar en el
tiempo los impactos ambientales que ha generado la readecuación del cauce del
río Patía en la región.

El Instituto de Estudios Ambientales y Meteorológicos, Ideam, de acuerdo con lo


planteado en algunos estudios, debe instalar por lo menos dos estaciones de
medición sobre el río Patía.

La Gobernación de Nariño, el Ministerio de Transportes, las alcaldías de


Olaya Herrera, Francisco Pizarro y Mosquera y la Oficina para la Prevención y
Atención de Desastres, a corto plazo, deben hacer las obras necesarias para
proteger a la población que se encuentra en alto riesgo. En este sentido, algunas
de las recomendaciones que se relacionan en los estudios son: protección
marginal de las orillas afectadas mientras se construyen las obras definitivas;
dragado del fondo del canal en la confluencia con el río Satinga o su inmediata
vecindad para eliminar la zona de remanso y la consecuente vorticidad; realizar
la batimetría y topografía de amarre en la zona de confluencia, cubriendo un
tramo desde la quebrada El Pital hasta unos 1.000 m aguas abajo de la
confluencia.

La Corporación Autónoma Regional de Nariño, Corponariño, la Unidad de


Parques Nacionales Naturales, el Instituto de Investigaciones Marinas y
Costeras, Invemar, el Instituto de Estudios Ambientales y Meteorológicos,
Ideam, y el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico, IIAP, deben
definir los planes de manejo ambiental de los diferentes ecosistemas que se
encuentra en el Andén Pacífico del departamento de Nariño que permitan hacer
un manejo adecuado de ellos y mitigar los impactos generados por los cambios
en la dinámica hidráulica de la zona.

Los municipios de Olaya Herrera y Mosquera, la Gobernación de Nariño y la


Oficina para la Prevención y Atención de Desastres deben realizar un censo
de familias y viviendas afectadas y clasificarlas según los niveles de riesgo y
ubicar temporalmente a las familias que están en alto riesgo.

La Gobernación de Nariño debe crear y liderar una mesa de trabajo donde se


discutan y planteen las alternativas de solución a largo plazo y en la cual deben
participar las diferentes instituciones nacionales y locales que tienen que ver con
el tema.

Todas las instancias relacionadas en los diferentes fallos judiciales deben cumplir
con las obligaciones estipuladas en ellos.

La Gobernación de Nariño y los municipios de Bocas de Satinga, Francisco


Pizarro (Salahonda) y Mosquera deben hacer una valoración de los impactos
económicos y sociales que se han causado en la región y tomar las medidas que
se necesiten para garantizar los derechos a la seguridad alimentaria y a la salud y
salubridad pública de las comunidades afectadas.

Los municipios de Francisco Pizarro (Salahonda) y Mosquera, la Gobernación


de Nariño y el Ministerio de Transportes, mientras se da solución a largo
plazo, deben implementar las medidas tendientes a garantizar a los habitantes de
estos sitios la comunicación en épocas de bajos caudales.

La Gobernación de Nariño debe hacer un seguimiento al funcionamiento y a los


impactos que produzca el canal de alivio, canal Navarro, toda vez que puede traer
consecuencias positivas y negativas, puntuales y regionales, a corto y mediano
plazo.

La Corporación Autónoma Regional de Nariño, Corponariño, debe evaluar los


posibles impactos ambientales originados o que se originen por la construcción y
operación del canal de alivio frente a Bocas de Satinga.

La Gobernación de Nariño debe cumplir con los acuerdos y los compromisos


legales que tienen los habitantes afectados por la construcción del canal de alivio.

La Gobernación de Nariño y la alcaldía del municipio de Bocas de Satinga


deben, de manera urgente, dar solución a la falta de agua potable de los
habitantes de la cabecera de este municipio.

La Secretaría Departamental de Salud o la instancia departamental


competente, en coordinación con los diferentes municipios del Andén Pacífico
nariñense, deben realizar brigadas de salud con mayor frecuencia que las que se
realizan en la actualidad y cobijar al cien por ciento de los pobladores de esta
región con el servicio de salud.

La Gobernación de Nariño debe evaluar y declarar la emergencia económica,


social y ecológica de la región y solicitar a las autoridades competentes que
tomen medidas similares para afrontar la solución a los problemas generados por
el canal Naranjo.

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