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LOS AGRESORES SEXUALES EN NUESTRA SOCIEDAD

En nuestra actualidad existe gran preocupación por saber qué persona es confiable para dejar al
cuidado de nuestros menores o personas con las que vamos a tratar en el día a día, ya que detrás de
una actitud amistosa o todo lo contrario poco receptiva, se puede esconder una persona en busca de
satisfacer sus deseos carnales sin medir las consecuencias de sus acciones.

El agresor sexual es un individuo, sea varón o mujer, que ataca sexualmente y contra su voluntad a
un niño, niña, adolescente, varón o mujer adulta, con el objetivo de satisfacer sus propios impulsos
o deseos carnales.

Las explicaciones a la agresión sexual con adultos y a la agresión sexual con niños son de
naturaleza distinta (Garrido, Stangeland y Redondo, 1999; Redondo, 1994). En el primero de los
casos la mayoría de las veces el delito consiste en una violación, lo que supone el uso de la fuerza o
la intimidación de la otra persona con la finalidad de mantener una relación sexual. En el abuso
sexual con niños, sin embargo, el comportamiento del adulto agresor hacia su víctima no suele ser
violento, y lo habitual es que convenza al menor para mantener la relación.

La Organización Mundial de la Salud (2013) define la violencia sexual como: “todo acto sexual, la
tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las
acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante
coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier
ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”.

Por justicia humana y social, aquellos que realizan estos actos insanos deben de recibir todo el peso
de la ley. En pocas palabras que reciban las consecuencias de sus actos. Sin embargo, la realidad es
que la mayoría de los que cometen estos actos lascivos, tienen una historia detrás de ellos que, al
igual que sus actos, están llenos de injusticias, sufrimiento y abuso.

¿El abuso y la agresión sexual, significan lo mismo?

Ambos conceptos siempre se han tomado como similares, sin embargo son diferentes, empezando
por el abuso sexual el cual se refiere a una conducta que se ejecuta en la víctima sin su
consentimiento, pero sin efectuar el acto sexual en sí, es decir no hay penetración, pero si existen
tocamientos de las partes íntimas o frotamiento del pene en las zonas erógenas. Por otro lado la
agresión sexual de un adulto o de un niño, puede ir desde el exhibicionismo hasta una relación
sexual con penetración, a pesar de ser diferentes estas dos concepciones recibe son delito y si no son
denunciadas, solo se consigue alentar la conducta del agresor al sentir una sensación de impunidad
y se pronostica nuevas conductas de agresión o abuso en un futuro.

Principales motivaciones de los agresores

Uno se pregunta porque estas personas reaccionan de tal forma, que los impulsa, que deseos o
impulsos persisten en ellos, según Groth (1979), existen diferentes motivaciones básicas:

- Violación colérica (55% de los agresores): La agresión sexual es un medio para expresar y
descargar sentimientos de cólera, el agresor emplea más violencia de la necesaria para
doblegar a la víctima ya que la idea central es dañarla tanto como sea posible. El aspecto
sexual de delito es una consecuencia sobrevenida no inicialmente prevista derivada de una
situación que le ha frustrado o enojado.

- Violación de poder (40% de los agresores): El agresor quiere poseer sexualmente a la mujer
y no infligir otro daño adicional. Su meta es el sexo, así que la violencia es instrumental;
para conseguir “colaboración”. El agresor quiere el control, “estar al mando”, no suele
querer gratificación sexual sino demostrarse que es “lo suficientemente hombre”.

- Violación sádica (5% de los agresores): Incorpora elementos sexuales y agresivos El
agresor elige a sus víctimas porque las encuentra semejantes a algo que odia Suele actuar
con rituales, torturas y vejaciones en la violación, La degradación y el abuso es lo que le
proporciona enorme satisfacción.

Causas o factores para que exista la agresión sexual

Existen diversas causas las cuales no son determinantes para un sector sociocultural o nivel
socioeconómico, depende de un contexto complejo y amplio donde se desenvuelva una persona,
asimismo también es importante los antecedentes de vida familiar o traumas a los que ha estado
expuesto la persona que comete la agresión.

Para la OMS (2013), existen 2 factores importantes a tomar en cuenta:

- Factores individuales y relacionales: El haber pertenecido a una pandilla, el consumo ilícito


de alcohol o drogas, personalidad antisocial, exposición a violencia familiar durante su
infancia, escasa educación, aceptación de la violencia, promiscuidad y machismo.
- Factores comunitarios y sociales: Normas tradicionales y sociables favorables a la
superioridad masculina, las sanciones jurídicas poco rigurosas contra la violencia.

En la actualidad vemos con tanta frecuencia, muchos hombres con ideas machistas y de poder, los
cuales los hacen convertirse en un peligro potencial.

Psicopatología y agresión sexual

La mayoría de personas que son involucradas en estos temas, no suelen presentar un trastorno de
personalidad determinado, sino rasgos que vienen a ser ciertas características que lo definen como
tal. Es así que en la historia de la psicopatología, inicialmente se distinguía con dificultad las
conductas asociales, de las enfermedades mentales, y un mismo comportamiento, llevaba a un
sujeto frente a la ley. Para Stoff (2002), en su gran mayoría los agresores sexuales, no presentan
trastornos psicopatológicos, pero estas conductas se pueden producir en prácticamente todo el
espectro de la psicopatología.

Características psicológicas de la personalidad del agresor sexual

Nunca se sabe quién puede ser un agresor sexual, no terminamos de conocer a nadie, pero somos
concientes de ciertas conductas o ideas que nos hacen poner de cierta forma alertas a esas personas.
De acuerdo con algunas teorías de la agresividad, hay factores multicausales en el agresor sexual,
entre los que se incluyen la influencia de la sociedad en la formación de valores, la angustia, las
frustraciones originadoras de toda violencia y las dificultades sexuales, etc.
Para Gómez (1999), la psicopatología del violador suele ser variable, pero se describe como un
individuo depresivo, con tendencia a la soledad, con razonamiento y juicio muy escaso, con
problemas de índole emocional y a veces con antecedentes de abuso sexual en la infancia.
Friedlanderen (1967) señala que estos individuos poseen falta de empatía, ausencia de modelos y
figuras significativas adecuadas y capaces de establecer límites claros, lo que influye negativamente
en la vida adulta.

Algunos agresores son incompetentes socialmente para lograr relaciones sexuales consentidas,
presentan una historia de conflicto con las mujeres y pocos recursos para interactuar en su vida
personal.

Algunos tipos de agresores son los siguientes:

- Violencia sexual cometida por agresores sexuales desconocidos: La forma en que se produce
esta acción es premeditada, por asalto a una víctima, buscan una situación que les haga
sentir seguros como: lugares solitarios, un lugar oscuro, estos tipos de agresores
mayormente solo lo hacen en este tipo de situaciones ya que son personas con pobres
habilidades sociales, inmaduros afectivamente, con bajo nivel de autoestima, con
dificultades para amar, pero sí de sentir placer al causar daño. El contexto de esta persona
suele estar guiado de situaciones en las que ha sido desvalorizado por personas significativas
del entorno familiar.

- El agresor sexual que conoce a sus víctimas: La forma como se va producir esta acción,
consiste en que el agresor tiene acceso a la víctima con base de engaños y enmarañamiento,
luego traiciona la confianza y puede volverse violento a fin de conseguir su objetivo. Son
personas con escasos recursos personales, bajo nivel de autocontrol, evitan ser rechazados
ya que no les gusta arriesgar su prestigio, alardean de su comportamiento sexual ante los
hombres y creen que sus impulsos sexuales son parte de la naturaleza del varón y son
inaplazables.

- El agresor sexual de menores de edad: Existen diferentes perspectivas teóricas, la más


completa es el modelo multisistémico, que menciona que sobretodo hay 4 factores en la
probabilidad de ocurrencia de un abuso o agresión sexual infantil, la primera son los factores
socioambientales, relacionado con las variables culturales del agresor, la segunda se
relaciona con la familia de origen, es decir sus experiencias infantiles del abusador, modelos
de crianza inapropiados o comportamientos abusivos que haya sufrido, el tercero se
relaciona con los factores psicológicos individuales, ya sea una conducta sexual desviada
que no está siendo tratada, baja autoestima, depresión, etc., por último el cuarto factor es el
sistema familiar, que nos indican posibles papeles que puedan desempeñar los miembros de
la familia en el abuso. Estas personas se caracterizan por tener una personalidad inmadura,
dificultades en su comportamiento sexual, poseen un desequilibrio afectivo, déficit en
habilidades sociales, problemas para mantener vínculos afectivos, tendencia a convertir en
asuntos sexuales cualquier interacción cotidiana y hasta atribuir a la víctima una actitud de
seducción, por último es muy probable que hayan sufrido algún tipo de abuso en su infancia.

- El agresor sexual en el ámbito familiar (incestuoso): Este tipo de acto es la relación sexual
entre parientes consanguíneos, dándose regularmente en el seno del hogar y es realizado por
una persona cercana a la familia. Los agresores sexuales en este ámbito, utilizan la confianza
puesta en ellos para actuar, son agresores posesivos, vigilan a la víctima y evitan que se
relacione con otras personas, utilizan el miedo o chantaje para paralizar a su víctima, el éxito
de su primera agresión lleva a sucesivas agresiones, tienen un bajo nivel de autoestima, su
sexualidad se encuentra alterada, los roles que imponen son rígidos, con una marcada
autoridad del rol masculino y sumisión del rol femenino.

- El agresor sexual serial: Este tipo de conducta sexual agresiva se caracteriza por ser
sumamente repentina, impulsiva, sin control y muchas veces con un marcado sadismo. Este
tipo de agresores sexuales se caracterizan por ser locuaces y poseer un encanto superficial,
pero convincente, falta de sentimiento de culpa y empatía, es manipulador y mentiroso, sus
emociones son superficiales, son impulsivos, poco control de su conducta, necesidad de
excitación constante y problemas precoces de su conducta.
- El agresor sexual que es menor de edad: El periodo evolutivo más complicado es la
adolescencia, ya que experimentan cambios físicos, sociales y psicológicos en una edad en
la que sienten que están descubriendo el mundo, lo que los hace confundir y sentir una
sensación de ser capaces de hacer todo y por tanto conseguirlo todo. Estos agresores se
caracterizan porque provienen de familia con serios problemas, familiar desintegradas,
padres divorciados con una pésima relación, historial de maltrato físico y de abandono físico
y emocional, por lo regular han sido víctimas de abuso sexual infantil, sienten que son
socialmente inadecuados, imperfectos, dificultades para la intimidad, bajo rendimiento
escolar e intelectual y según estudios es muy probable que los padres de estos agresores
hayan sufrido abuso infantil, reforzando así la violencia intrafamiliar.

Conclusiones

- Un agresor sexual se puede encontrar en nuestros ámbitos que diariamente frecuentamos sin
darnos cuenta, por esto debemos darnos la oportunidad de conocer a las personas que
brindamos nuestra propia confianza y la nuestros hijos, quienes resultan más vulnerables
ante este peligro inminente.
- Los agresores sexuales actúan motivados por 3 deseos básicos, el de poder, el de enojo o
colérico y el de sadismo.
- Dentro de los factores para que existan este tipo de acciones, encontramos muy exacerbado
en nuestra sociedad el machismo y creencia del varón de tener el poder en la familia, en la
relación de pareja, en poseer el mejor cargo laboral, etc, lo que hace que se estén formando
jóvenes y niños con estos mismas ideas irracionales.
- Los agresores sexuales no necesariamente presentan un trastorno mental, pero si
características o rasgos psicopatológicos.
- Los tipos de agresores tienen características en común preocupantes, como la baja
autoestima, el haber sufrido un abuso en su infancia, la poca capacidad para relacionarse, lo
que nos hace pensar que lo que está fallando son las pautas de crianza, muchos padres que
no toman en serio su papel formador de una persona que en un futuro será un ciudadano y
debe ser formado con valores, principios y mucho afecto para crear vínculos seguros y
estables.

Bibliografía

- José A. Hernández Sánchez, Miguel Ángel Soria (1994) El agresor sexual y la víctima,
Editorial Boixareu Universitaria.
- Francisco G. Matamoros (2014) El agresor sexual: un enfoque clínico – forense de sus
características psicológicas y alteraciones sexuales. Editorial Trillas
- Organización Mundial de la Salud (2013). Comprender y abordar la violencia contra las
mujeres. Washington D.C