Está en la página 1de 4

El Lado Oscuro de Friendship - El Caso Hugo Pacheco

Tema: FRIENDSHIP para Sr Favio Zerpa

Enviado por: ALIGATOR

Fecha/Hora: 7/5/2002 11:08:57 PM

--------------------------------------------------------------------------------

Estimado señor Fabio Zerpa:

Por Internet me he enterado que usted es un serio investigador del fenómeno Friendship, y de que
no está en Chile.

Sólo por eso es que me atrevo a molestarlo para poner en su conocimiento hechos que hasta
ahora no han sido mencionados en el caso, pero que revisten un serio peligro.

En 1995 yo vivía en Chile y me sentía muy interesado por el fenómeno OVNI, por lo que a través
de un compañero de trabajo comencé a asistir a unas reuniones que realizaba un señor de nombre
Hugo Pacheco en su casa de la calle Punta Arenas en la comuna de La Florida.

Don Hugo era una excelente persona y estaba a la cabeza de un grupo de investigadores del
fenómeno OVNI. Allí, secretamente se seleccionaba a personas para posteriormente ser llevadas a
la isla Friendship. Esto incluso fue confirmado por don Hugo Pacheco al periodista español Josep
Guijarro. Entre otros, una de las encargadas de la selección era una conocida siquiatra llamada
María Teresa Bulnes Correa.

Yo en esos momentos pasaba por una seria crisis económica y sentimental, por lo cual estaba
dispuesto a irme a la Isla Friendship, y así fui seleccionado.
Grande fue mi asombro cuando, por casualidad, me enteré que don Hugo en esa época ya tenía
más de 75 años. Era una persona afable, muy activo físicamente y absolutamente lúcido. No tenía
canas, y era viudo y bastante enamoradizo. No representaba más de 50 años de edad.

De vez en cuando aparecía en las reuniones el tal Ernesto de la Fuente, a quién don Hugo y la Dra.
Bulnes respetaban religiosamente como a su superior. Este era un personaje con un increíble
magnetismo y dotado de poderes paranormales, algo que a mí me consta. Siempre revisaba lo que
habían hecho don Hugo y la Dra. y a veces tenía una pequeña charla con nosotros. Sin embargo se
notaba que era una persona con autoridad, pero honrada y veráz.

Allí vi como desaparecían, por su propia voluntad, varios de nuestros compañeros. Posteriormente
nos mandaban mensajes a través de la radio CB de 11 metros.

Esto siguió así por 3 ó 4 años hasta que llegó al país un periodista español de nombre Josep
Guijarro que comenzó a investigar sobre Friendship.

Pasó a ver entre otros, a don Hugo Pacheco, quien no sé por qué razón, estuvo demasiado
comunicativo, y contó a Guijarro cosas que no debía, más otras que agregó por su cuenta.

Todo esto salió publicado en una revista española llamada Karma 7 y causó el enojo de don
Ernesto de la Fuente, quien nos reprendió a todos, incluyendo a la Dra. Desde entonces sus visitas
se hicieron más esporadicas, y luego no lo vimos más.

Poco tiempo después, don Hugo recibió un regalo de Friendship que consistía en una caja
cilíndrica de unos 14 x 6 cm aproximadamente, sin ninguna explicación.

Esto lo impresionó mucho y tengo entendido que hasta dormía con ella bajo la almohada. Después
de varios días nos atrevimos a abrirla, y dentro había un objeto de forma irregular de un material
como cerámica. Muchas veces lo pusimos al medio de la mesa durante nuestras reuniones, sin
saber para qué era.
Curiosamente yo empecé a notar que cada vez que iba a las reuniones en casa de don Hugo
Pacheco volvía a mi casa olvidando a veces cosas fundamentales como el nombre de la empresa
donde yo trabajaba, o el número de mis tíos, etc.

Fue tanto que fui a ver un médico, quien me dijo que era debido al cansancio y a la ansiedad que
tenía, pues estaba consiguiendo plata para venirme a trabajar a los Estados Unidos.

Al poco tiempo, don Hugo comenzó a cambiar. Se le olvidaba todo y pronto perdió esa jovialidad
que siempre le habíamos conocido. Se le comenzaron a venir los años encima, pero de repente. Al
final ya no nos conocía.

Hasta hace poco, eso era todo lo que yo sabía, pero ahora que estoy volviendo de mi segundo
viaje a Chile desde entonces, traigo otra idea.

Fui a Santiago para las fiestas de fin de año a ver a mi familia, y traté de encontrar a don Hugo en
su casa de la calle Punta Arenas.

El ya no estaba allí, y supe que desde hace tiempo estaba internado en una clínica, pués había
perdido totalmente la memoria, al punto de que ya no podía valerse por sí mismo.

Incluso yo tengo recuerdos borrosos de esa epoca, pues se me han olvidado detalles que tendría
que saber.

¡Estoy seguro que todo eso se debe al famoso objeto que don Hugo recibió de regalo!

En Chile traté de saber qué había pasado con el objeto, después de la incapacidad de don Hugo,
pero fue imposible.
Ustedes debieran investigar al respecto, ya que el famoso objeto debe de estar en alguna parte
entre las pertenencias del señor Hugo Pacheco, y lo peor es que debe de estar activo y
funcionando, y por lo tanto, causando el respectivo daño.

Esta es la única razón por la cual me atrevo a escribirle, pues ahora me he enterado que don Hugo
falleció, y me pesaba la conciencia.

No todos los que pertenecían al grupo sabían sobre el objeto, pero logro recordar que entre los
miembros del grupo había un señor muy grande de apellido Choff o Shott, una dama de como 40
años y otros dos miembros, uno de los cuales se llamaba Juan Soto.

Yo sé lo que es Friendship, por lo que lo que lo que menos quiero es tener problemas con ellos. Sé
que esta infidencia podría costarme muy cara. Además si yo le diera mi verdadero nombre y esto
se hiciera público, yo podría tener problemas en USA, ya que estoy en este país en forma ilegal.

Ahora, nuevamente estoy en forma temporal en Chile, ya que me voy el próximo Martes, y me he
acercado a algunos ufólogos, pero nadie quiere tocar este tema por miedo, ya que me cuentan de
varias cosas que habían ocurrido inexplicablemente. Además, algunos ufólogos chilenos trabajan
para Friendship. Eso es bien sabido.

Esto lo hago sólo por un problema de conciencia, ya que sé que ese objeto tiene que estar en
alguna parte, entre lo que dejó don Hugo Pacheco, y lo peor es que aún debe de estar
funcionando.

Preocúpense ustedes, yo ya cumplí.