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CASO DE BERTA CACERES

Ary José Rubí Espinal

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Introducción
El día 3 de Marzo del 2016 murió la activista en pro del medio ambiente Berta Cáceres, hecho que
causo conmoción no solo a nivel nacional sino a nivel internacional al tratarse de una persona de
prestigio en el tema de la protección de los derechos civiles. La ambientalista, coordinadora del
Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh), fue asesinada en su casa en horas de la noche
después de haber recibido constantes amenazas por personas aún no identificadas en días anteriores
al percance. Este hecho ha trascendido a nivel internacional ya que se trataba de una figura pública
nivel internacional. Tras lo sucedido se han hechos muchas declaraciones de las cuales una de las más
escuchadas ha sido la defensa de su abogada, quien argumenta en favor de Berta Cáceres y arremete
contra el estado al atribuirle la responsabilidad de lo sucedido.
Defensa del caso del asesinato de Berta Cáceres
Tras el asesinato de la activista ambiental, su abogada ha salido a la luz pública declarando que la
responsabilidad del asesinato de su clienta es culpa del estado puesto que desde meses antes del
asesinato se había reportado a La Corte Interamericana que habría impuesto sobre el estado la
obligación de la protección de Berta Cáceres en todo momento. Las declaraciones de la abogada
Marcia Aguiluz del incumplimiento de estas obligaciones del estado parecen estar en lo correcto
puesto que al momento de darse el percance no había un policía presente. Esto se convierte,
tristemente, en parte de nuestro vivir diario como hondureños al ver como el gobierno promete y trata
de generar una mejor imagen a nivel internacional ignorando la realidad por la que algunas personas
dentro del país pasan día a día sin ayuda de aquellos que en el comienzo de los procesos electorales
prometían darle todo y al llegar el momento de actuar desaparecieron.

La abogada Aguiluz arremete además contra el estado argumentando que este tiene responsabilidades
por acción y omisión. Se habla de acción al asumir la responsabilidad, lo cual el gobierno niega, y
omisión al hacer caso omiso a las ordenes impuestas sobre este. El gobierno argumenta que este no
asumió responsabilidad de las ordenes aunque acciones pasadas, como la destitución de magistrados
o rumores de acciones por parte del presidente en obras de construcción o manejo de fondos del
escándalo de Banco Continental con empresas privadas de las cuales él es socio mayoritario, dejan la
imagen del gobierno como el villano y desarrollar una desconfianza en su palabra. Puede que el
gobierno haya asumido las responsabilidades, como lo hizo con todos los hondureños al tomar
posesión del poder pero como suele suceder esto solo quede un compromiso más del cual el gobierno
hará caso omiso.

Es así como, en un país donde estadísticamente se realizan la mayoría de asesinatos a activistas


ambientales y donde la tasa de mortalidad excede los parámetros aceptables por la comunidad
internacional se da otra batalla legal por la justicia de un asesinato a una persona. No importa si las
personas sean figuras políticas o no, todas gozan de los mismos derechos civiles al ser seres humanos
y es total responsabilidad de la ley tomar acción en el caso y tomar las medidas correctivas apropiadas
en contra de aquellos que se declaren como responsables de este y los demás casos. La ambientalista
Berta Cáceres luchaba por los derechos de aquellos que no pueden hablar frente a los medios para
defender lo que les pertenece, su tierra y aunque estas se vean amenazadas por las compañías
internacionales con proyectos de construcción que quizá ayuden la economía del país se debe de
pensar en lo que le pertenece a las personas como lo hace el estado al momento de ordenar desalojos
a personas de tierras que se argumenta que les pertenece.
Conclusión

Honduras sufre de una seria crisis, no la económica como de la que escuchamos a diario, sino de una
de valores y principios que se ven opacados por conflictos de intereses que se pelean en lugares que
aquellos menos privilegiados con recursos económicos no tienen ni idea de su existencia. Ejemplo de
esto es como esta vez, los intereses de la compañía DESA encargada de proyectos hidroeléctricos
como el de Agua Zarca se impusieron por sobre los del pueblo reflejados en la muerte de aquella que
hacia representación de las comunidades que alguna vez fueron las dueñas de Honduras en pasados.
Queda a responsabilidad de futuras generaciones hacer corrección de las situaciones que se crean hoy
ya que la red de corrupción que se ha tejido ha ido desarrollándose tanto que solo resta sentarnos y
esperar a que el próximo encargado del país tenga la disposición de hacer cambios de verdad. Se
habla mucho de los delincuentes armados, tatuados y traficantes como el estudiante universitario
administrador de maras pero poco se habla de los mayores criminales que infringen las leyes del país,
aquellos sentados en las oficinas gubernamentales más importantes del país vestidos en saco y
corbata. Se espera que el caso de Berta Cáceres se resuelva con apoyo de organismos internacionales
y que poco a poco el país cambie, no de imagen como quiere el presidente, pero dentro de su
población.