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EL FACTOR TÉRMICO COMO ORIGEN DE DAÑOS A LA EDIFICACIÓN

1.- GENERALIDADES
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Ficha de Patología de la Edificación


INTRODUCCIÓN

La temperatura ambiente va a afectar tanto en el período de ejecución (proceso de fraguado y


endurecimiento del hormigón, ya que un aumento de temperatura de 10º C puede llegar a
duplicar la velocidad de cualquier reacción química) como durante la vida útil del edificio
(incidiendo directamente en los elementos y materiales que conforman las edificaciones).

El efecto que la oscilación térmica provoca en los edificios es el del movimiento tanto de la
estructura como del resto de elementos secundarios que lo componen, quedando estos
sometidos a contracciones y dilataciones.

Para evitar esfuerzos que la estructura o elementos secundarios no puedan absorber se


dispone de juntas de dilatación. En relación con los efectos de la temperatura en el proceso
de hidratación del hormigón también se dan las juntas de contracción, cuya misión principal
es evitar que se produzcan fisuras como consecuencia de la contracción del material debido al
gradiente térmico durante el proceso de fraguado.

2.- DESCRIPCIÓN Y ORÍGEN DE LOS DAÑOS

DESCRIPCIÓN

En general, las características de los materiales y elementos constructivos frente a la variación


de temperatura van a depender de los siguientes condicionantes:

ƒ Condiciones ambientales.
ƒ Tipología de edificación (luces, geometría y dimensiones, soluciones empleadas...).
ƒ Exposición del edificio o de los elementos constructivos a los agentes térmicos.
ƒ Tipología de los materiales (madera, acero, hormigón...).
ƒ Características de los materiales: la conductividad térmica, coeficiente de dilatación,
calor específico, resistencia, retracción, etc.
ƒ Condiciones de aislamiento.

Los daños ocasionados por las variaciones térmicas, bien por los movimientos de
dilatación o por la contracción del hormigón durante su fraguado pueden ser:

1. Fisuras

En zapatas pueden aparecer fisuras superficiales que pueden tener hasta 0,4 mm de
anchura y llegando hasta el nivel de la armadura superior.

En muros de sótano, fisuras verticales.

En pavimentos, losas y techos, aparecen espontáneamente, a intervalos regulares,


en dirección normal al sentido de las tracciones y de un espesor regular.

En fachadas de ladrillo aparecen fisuras en esquinas (de 1/2 pie), en el tabique de


cámara alrededor de marco de ventanas, de forma vertical en jambas de ventanas
(cuando la fábrica vuelve formando la jamba), bajo cargaderos metálicos, de forma
vertical en el centro del vano con grandes luces entre pilares.

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Fig. 1.- Desprendimiento de canto de forjado (se han retirado algunas piezas para
comprobar el apoyo en el forjado) y fisura vertical en esquina, situada a medio
pie de la arista.

2. Grietas de contracción, paralelas entre sí y entre aproximadamente 0,3 y 1 metro,


bastante profundas (por retracción plástica del hormigón).

3. Rotura de los muros que son atravesados por tuberías de agua caliente, en caso de
no disponer de junta.

4. Deterioro y rotura de elementos: solados, depósitos, orificios de anclaje de macizos


de hormigón, canalones, bajantes, tableros cerámicos, etc. (por la acción del agua al
congelarse).

En cubiertas, se produce el deterioro de las láminas impermeabilizantes, provocando


reblandecimiento, descomposición de asfaltos...

5. Descamación

6. Pandeo, abombamiento y desprendimientos de elementos. En los pavimentos y las


fábricas de ladrillo. Por ejemplo, en las uniones de los forjados de cubierta con el peto,
se pueden producir desprendimientos de las plaquetas de los frentes de forjado.

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Fig. 2.- Abombamiento del peto de cubierta.

Fig.3.- Desprendimiento de plaquetas en canto de forjado

7. Cizalladura en las sogas de los ladrillos, desconchándose.

8. Fendas superficiales en la madera, por cambios bruscos de temperatura, lo que


posibilita la acción de hongos y penetración de humedad, favoreciendo así el ataque de
insectos xilófagos.

ORIGEN

- No consideración de dilataciones térmicas en proyecto y cálculo de la estructura.

- Planteamientos incorrectos en proyecto y ejecución de los elementos constructivos en


cuanto a encuentros, uniones y en cuanto a las juntas de dilatación y/o contracción,
con incluso omisión de las mismas, produciéndose empujes perjudiciales.

- Acción expansiva del agua al congelarse.

- Ausencia de apoyos deslizantes en elementos de grandes luces que impiden la libre


dilatación o absorción de los movimientos de dilatación y contracción.

- La sucesiva y continuada contracción-dilatación de los materiales, provocada por su


exposición a variaciones térmicas reiteradas y extremas.

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- Incumplimiento de condiciones de hormigonado en tiempo caluroso o frío.

- Gradiente térmico existente entre el interior de piezas de hormigón debido a una mayor
temperatura por el calor de fraguado y el exterior más frío.

- Inadecuado curado del hormigón: curado con agua fría de las superficies calientes de
una pieza o durante períodos insuficientes.

- Efectos térmicos en construcciones industriales: pasos de tubería de agua caliente,


chimeneas de hormigón (falta de cámara de aire entre el refractario y el hormigón),
depósitos de agua, en los que pueden producirse choques térmicos, etc...

3.- PREVENCIÓN DE DAÑOS

PREVENCIÓN

Tanto en proyecto como en ejecución se deberá realizar el estudio adecuado y aplicar unas
reglas de diseño para evitar los daños provocados por efecto de la temperatura. Algunas
medidas serían:

- Juntas de dilatación o de contracción que absorban los movimientos originados. Se


deberá tener en cuenta su disposición según superficie, dimensionado, estudio de
materiales de sellado y relleno, etc.

o En la estructura, estas juntas afectarán al edificio en su totalidad (excepto en


los cimientos enterrados que no necesitan juntas de dilatación), a las distancias
adecuadas y duplicándose elementos estructurales tales como pilares o
empleando ménsulas cortas.

Según la NBE AE-88 suele estimarse que la distancia entre juntas de dilatación
en estructuras ordinarias de edificación, de acero laminado, o de hormigón
armado no debe sobrepasar 40 m. Esta distancia suele aumentarse a 50 m si
los pilares son de rigidez pequeña, y reducirse a 30 m si los pilares son de
rigidez grande. (Sin consideración de acciones térmicas).

o En los cerramientos de ladrillo las juntas deberán fraccionar paños a distancias


adecuadas (12-15 m), se situarán en las esquinas (si son paños de gran
longitud), en quiebros, en encuentros con otro tipo de cerramientos u otros
paños de ladrillo sin traba, en prolongaciones de ventanas alargadas... Se
realizarán también juntas horizontales en el encuentro entre fábrica y forjado.

o En los muros de sótano se realizarán cada cierta distancia (7 metros) y en


puntos singulares como cambios de altura de muro, donde cambie la
profundidad del plano de cimentación y en cambios de dirección de planta,
teniendo en cuenta además la cuantía mínima de la armadura horizontal.

o En solados, se realizarán subdividiendo la superficie en paños, disponiéndose


además entre aquellos que no estén en un mismo plano: entre soporte,
mortero y losetas, así como perimetralmente. Se dispondrán en el límite con
los muros y alrededor de pilares (las juntas de contracción serán transversales
y longitudinales) y se evitarán los puntos angulosos.

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o En las cubiertas se respetarán las juntas estructurales del forjado o del soporte
abarcando todos los elementos de las mismas: impermeabilizantes, elementos
de protección, tableros de soporte, canalones, albardillas, barandillas, etc. En
las cubiertas planas se dispondrán en las limatesas (puntos altos). Se
realizarán además juntas auxiliares y perimetrales.

Fig. 4.- Fisuras en albardilla de la parte superior del muro.

- Correcta ejecución de las juntas, con materiales adecuados, limpieza y en su caso,


colocación de piezas especiales, impermeabilización de la misma, etc.

o El sellado será compresible e irá sobre un fondo de junta que también será
elástico. El ancho de las juntas dependerá del movimiento previsto y de la
compresibilidad del sellante; el espesor o profundidad de este dependerá de
las características del material y del ancho de junta.

- En el caso de pavimentos de hormigón, se dispondrán armaduras de retracción y


temperatura capaces de controlar la fisuración.

- En caso de fachadas de ladrillo, dotar a las mismas de la independencia suficiente de


la estructura para permitir los movimientos de ambos elementos.

- Mantenimiento adecuado: las juntas requieren una conservación e inspección periódica


para evitar su degradación y la entrada de elementos extraños. Determinados
materiales empleados poseen una durabilidad determinada (por ejemplo la silicona,
tiene una durabilidad aproximada de 10 años), con lo que habrá que sustituirlo al cabo
de ese tiempo.

- Extremar las precauciones de protección y curado del hormigón.

- Tender a soluciones de cubierta invertida, es decir, a disposiciones en las que el


aislamiento térmico (envolvente térmica), esté situada lo más exterior posible.

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