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A causa del servicio que prestan los materiales, estos se ven influenciados bajo agentes

externos (químicos, mecánicos, climatológicos) que acortan la vida de los mismos y los
llevan al fallo.

Este análisis no solo se centra en buscar las razones o antecedentes precursores a este si no
también desarrollar procesos de prevención de fallos e investigación de nuevos materiales
que sean menos propensos a la falla, para prevenir futuros inconvenientes. [30]

Con el fin de clasificar la gravedad de las fallas un grupo de ingenieros desarrollo un


método a finales de la década de 1940, llamado FMEA (failure mode and effects analysis).

Es una técnica usada para catalogar, identificar y eliminar fallas conocidas o fallas
potenciales. Cabe resaltar que para aplicar este sistema se debe contar con un grupo de
personas capacitado y con experiencia en el análisis de fallas de los materiales para que el
análisis sea lo más certero posible. Este equipo determinara el modo de fallo, evaluara su
riesgo y tomara las medidas correctivas necesarias.

Con modo de fallo se hace referencia a como un componente o sistema puede fallar al tratar
de cumplir con su labor, por otro lado la causa de una falla se refiere a los problemas de
diseño que conllevan al fallo y el efecto de un fallo es definido como el resultado de un
modo de fallo en la función del material.

La forma más sencilla de aplicar el FMEA es determinar los riesgos prioritarios de un


modo de falla mediante el RPN (risk priority number), el cual es determinado por: RPN=O
x S x D, donde los factores de riesgo son O, S y D (ocurrencia, severidad de un falla y
habilidad de detectar una falla respectivamente). Un RPN elevado indica mayor riesgo de
falla, por lo tanto fallas con un valor alto de RPN deben ser tratadas con mayor
consideración y atención