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GIOVANNI PICO DELLA MIRANDOLA

Las 900 tesis


Nuestros 102 clásicos
Nueva época

Colección dirigida por


Hernán Lara Zavala

Coordinación de Humanidades
Programa Editorial
Giovanni Pico della Mirandola

Las 900 tesis


Presentación y coordinación de la traducción
Ernesto Priani Saisó
Traducción y notas de las primeras 300 tesis:
Tesis según las doctrinas de los filósofos y teólogos latinos
que empiezan con Alberto Magno
y finalizan con las 55 tesis según Proclo
Silvia Magnavacca
Traducción y notas del resto de las tesis
Seminario de Traducción de Textos Renacentistas
Absalom García Chow
Alejandro Flores Jiménez
María Teresa Rodríguez González
Rafael Ángel Gómez Choreño
Nicolás Mutchinick Babinsky
Edwin Roldán
Iván Salgado
Gema Ivette Sarmiento Gutiérrez
Ernesto Priani Saisó

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


México, 2014
Diseño de portada: Rafael López Castro

Primera edición: 24 de enero de 2014

DR © 2014, UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


Ciudad Universitaria, 04510 México, D.F.

Coordinación de Humanidades
Programa Editorial

ISBN 978-607-02-5129-0

Impreso y hecho en México


PRESENTACIÓN

1. La gestación

Es 1486, Giovanni Pico della Mirandola tiene 23 años de edad.


En enero se encuentra en París, donde ha pasado los últimos
doce meses estudiando filosofía y teología en la Universidad de
la Sorbona. Es el último eslabón en un proceso de formación
personal y filosófica comenzado años atrás, en las universida-
des de Bolonia y Padua, y en el círculo neoplatónico de la ciu-
dad de Florencia.
Se ha dirigido a la Sorbona por ser ésta un centro intelectual
de mucha relevancia, pero también porque está interesado en
comprender y asimilar el modo particular, escolástico aún, de
estudiar y discutir la filosofía en esa universidad. Una de esas
formas llama sobre todo su atención: las disputas públicas en
las cuales un candidato debía defender un grupo de tesis contra
cualquiera que se opusiera o quisiera polemizar con él.
Quizás impulsado por el ambiente intelectual de la Sorbona y
la práctica de esas discusiones públicas, pero sobre todo, seguro
de la naturaleza de su empresa, Pico concibe en esos días la rea-
lización de un proyecto que marcará para siempre su trayectoria
vital e intelectual: la defensa pública de tesis recogidas de diver-
sas tradiciones filosóficas y religiosas, así como de conclusiones
propias sobre diversos temas, contra cualquiera que quisiera dis-
putarlas con él en Roma, el mes de diciembre de ese año.
La que se impone, en realidad, es una tarea enorme, porque
buscará condensar en unas cuantas tesis el recorrido intelec-
tual de su formación a través del pensamiento griego, latino,

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Ernesto Priani Saisó

árabe, hebreo y caldeo. Lo mueve el hecho de haber tenido una


educación abierta, no circunscrita a ningún grupo filosófico.
“Yo de tal manera me formé —escribirá en el Discurso sobre la
dignidad del hombre— que, no jurando en palabras de nadie,
me he internado por todos los maestros de la filosofía, he re-
vuelto todos los pergaminos, he pasado revista a todas las es-
cuelas”. Por ello mismo, su tarea es también un extraordinario
esfuerzo de concordia, porque quiere mostrar, a través de la in-
tegración de todas esas tesis en un compendio único, la conci-
liación última entre todas esas tradiciones. Se propone, pues,
someter a debate público el contenido de su educación y de sus
ideas para convalidar su verdad. En semejante acto, él mismo
se somete a un ejercicio intelectual que es, simultáneamente, un
evento para culminar su aprendizaje y el principio de su vida
intelectual independiente.
Sin saber aún que esas tesis terminarían por ser 900, Gio-
vanni Pico emprende su redacción al tiempo que se desplaza
físicamente hacia Roma, adonde ha enviado por adelantado su
biblioteca y sus enseres, pero a la que no llegará sino hasta el
último mes del año. El viaje, tanto físico como intelectual, no
estará privado de azares. El 23 de marzo ha llegado a Floren-
cia, ciudad en la que residió ya un tiempo y donde tiene amigos
ilustres en lo filosófico y lo político. El 8 de mayo, sale hacia
Roma, pero dos días después, en Arezzo, lleva a cabo un insóli-
to lance cortesano: intenta el rapto de Margarita, fallido por
intervención oportuna del esposo de ella, Giuliano de Medici,
un pariente lejano de Lorenzo de Medici, cabeza de la más im-
portante familia florentina y máxima autoridad en la ciudad,
del que el propio Pico era amigo y protegido.
Como es de esperarse, el episodio tiene consecuencias de
distinta índole para todos los involucrados. Pico evita la cárcel
y otras graves implicaciones gracias a su amistad con Lorenzo.
Pero el evento dejará secuelas tan importantes en su ánimo que

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Presentación

decide retirarse a Perugia y a Fratta, donde por meses guarda


silencio. Está, sin duda, contrito, y la necesidad de darle salida
a la culpa y a la pena, lo conducen a comprometerse más con
una vida entregada al estudio de la filosofía.
El 18 de septiembre le escribe el filósofo neoplatónico florenti-
no Marsilio Ficino, con el que Pico mantiene una estrecha rela-
ción y correspondencia intelectual desde los 16 años, solicitándole
la devolución de su Corán árabe. Pico promete devolverlo apenas
regrese a Perugia, de donde se ha alejado por la peste, en una
carta de respuesta sin fecha, en la que le revela los tesoros que su
encierro ha deparado:

Ve, Marsilio, qué inesperados bienes irrumpieron en mi regazo […]


Entre ellos están las epístolas de Mohamed de Toledo y de Abulga-
lem, el que escuchó a Averroes, y del que más te interesa, Adelando,
quien, bajo la guía de Ammonio, maestro de Plotino, filosofó en
Egipto. ¡Si son muchas las cuestiones, buenos dioses, las pitagóri-
cas, las disciplinas llenas de dogmas antiguos y muy secretos! Inme-
diatamente invadió mi ánimo un voto eficaz para poder desentrañar
estas cosas sin intérprete e investigarlas, y esto hago ahora: hago
rodar infatigable y continuamente la piedra.
Éste es, Marsilio, mi deseo, éstas, mis pasiones, las que no pro-
meten un placer flojo ni vano sino ofrece uno firme; la verdadera
imagen de la futura gloria, la que se revelará en nosotros.

El desasosiego por el incidente de Arezzo, que no desaparece,


fortalece sin embargo la convicción de Pico en su proyecto ecu-
ménico, que poco a poco se va constituyendo en una misión,
como dice Silvia Magnavacca. Pero el entusiasmo por él es tan
osado como imprudente y roza por momentos la arrogancia. Pico
se aventura sin contemplar la totalidad de las consecuencias que
sus acciones pueden acarrearle, seguro de su éxito en Roma.
El momento es revisado de nuevo en la carta que escribe el 15
de octubre a Andrea Corneo. En ella, su situación es vista como

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Ernesto Priani Saisó

un pasaje en el que afirma su inclinación filosófica y la dedica-


ción al estudio —de las que espera se verá fruto en la disputa en
Roma— al tiempo que pide perdón y reconoce la culpa del infor-
tunado capítulo con Margarita.
“En esta firme opinión que sostengo —escribe Pico a Cor-
neo—, antepongo mi cuartito, mis estudios, mis deleites por los
libros, la paz de mi alma, a las cortes del rey, a los asuntos públi-
cos, a vuestra persecución, a los favores de la Curia”. Y continúa
en otro momento: “Y no creas de nuestra actividad y trabajo que
es indolente […] a través de asiduas e infatigables noches de tra-
bajo, aprendí la lengua hebraica y caldea, y ahora también apli-
qué las manos a las ceñidas dificultades de la lengua árabe; yo
siempre he apreciado esto de un hombre noble y ahora lo
creo…”. Como resultado de esa dedicación y vocación por la fi-
losofía, Pico della Mirandola hace saber a su amigo que “Den-
tro de poco partiré a Roma […] si no me ha arrastrado una
desgracia repentina o sobreviene una nueva fortuna. De ahí, qui-
zás, escucharás que tu Pico, el de la vida umbrátil y de profesión
sedentaria, haya tenido éxito contemplando…”. Y cierra la carta
diciendo que “busca el perdón, pero no desvía la culpa, se duele
porque cometió una falta, pero no la evita”. En suma, reconoci-
miento del error, maduración, independencia filosófica y una
gran esperanza en el éxito del debate público romano.
Casi al tiempo que termina la carta, lo hace con la redacción
del Commento alla Canzone d’amore di Girolamo Benivieni, úni-
ca obra suya escrita en vulgar, donde reflexiona a partir del poe-
ma de amor de uno de sus amigos más cercanos, a cuyo lado, de
hecho, se encuentra hoy enterrado. La redacción es rápida y el
texto no es pulido para su publicación, aunque circula entre algu-
nos amigos. Hay en esta obra una cierta urgencia de Pico por re-
flexionar sobre el amor y distinguir el furor amoroso que conduce
a un estado intelectual más alto, de aquel que lleva al hombre a
denigrarse. Pero el Commento es relevante también, porque en él

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Presentación

marca sus diferencias, en cuanto a la forma en que se deben com-


prender algunas ideas platónicas, con Marsilio Ficino. El Com-
mento puede ser comprendido como un acto de contrición y de
independencia filosófica, en el que se revelan los vaivenes de su
alma filosófica en un momento de transición espiritual.
El 12 de noviembre escribe a Benivieni contándole que las
tesis han pasado de 700 a 900. “Y hubieran llegado a 1 000 si no
hubiera sonado la retirada. Quiero quedarme en aquel número,
porque es místico”. Le dice, además, que ha agregado un texto
a la oración que servirá de presentación de las tesis para la
discusión pública. Se trata de la redacción del Discurso sobre
la dignidad del hombre. De cierto modo, todo está listo para
pasar a la última etapa, el momento decisivo de la confronta-
ción pública, a la que él va, como sabemos por la carta a An-
drea Corneo, optimista y seguro de sí mismo.
El 7 de diciembre de 1486 Eucharius Silber imprime Las 900
tesis en Roma. Poco después de impresas, Pico las manda pe-
gar en varios lugares públicos, tanto en la ciudad como en el
Vaticano, al tiempo que envía copias a filósofos y teólogos, a
quienes ha ofrecido pagar el viaje y la estancia para participar
en la discusión.
En la carta a Corneo, Pico había escrito “No espero que
aquellos frutos de mi escritura de ocio, me agiten y arrojen con
fogosidad y perturbación a las cosas públicas…”. Pero la ac-
ción emprendida en Roma, al hacer públicas sus tesis e invitar
a su discusión tiene el efecto contrario. Levanta la indignación
del papa Inocencio VIII y ello lo arroja hacia el más peligroso
de los remolinos de la vida pública: el de la condena.
Los eventos se suceden entonces con rapidez. Inocencio VIII
prohíbe en enero de 1487 la celebración del debate y condena 13
de las Conclusiones nongentae in omni genere scientiarum, por
considerarlas escandalosas y sospechosas de herejía. Forma un
sínodo, encabezado por su hombre de confianza, Pedro García

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Ernesto Priani Saisó

(Petrus Graci), para que haga una lectura detallada de las pro-
puestas de Pico a fin de evaluar y establecer su orto­doxia. En
menos de veinte días, Pico redacta una Apología tomando del
texto preparado para el debate una parte introductoria para
presentar sus contraargumentos. La Apología no se publica,
pero circula entre los amigos y enemigos de forma manuscrita.
Esto es, en realidad, lo más cercano a un debate que tiene lugar
en torno a las tesis. Pico se defiende ahí de las acusaciones y
ratifica las intenciones conciliadoras de su proyecto. La defensa
produce efectos inesperados y la situación se agrava porque el
papa ha solicitado su encarcelamiento. Giovanni Pico decide
regresar a París a fines de 1487, donde espera evitar la condena
papal, gracias a la protección de sus amigos. A pesar de sus in-
fluencias y sus recursos, Pico termina por pasar dos meses preso
en Vincennes, a las afueras de París, de donde sale sólo gracias
a la intervención de Lorenzo de Medici.
El viaje intelectual y personal que Giovanni Pico inició en
enero de 1486 desde París, para defender sus tesis, llega a térmi-
no cuando éste sale nuevamente de esa ciudad, dos años después,
rumbo a Alemania, para visitar la biblioteca de otro de los filóso-
fos de la concordia, Nicolás de Cusa. En Turín, sin embargo, lo
alcanzan cartas de Marsilio Ficino urgiéndole volver a Floren-
cia y Pico cede a los deseos de Ficino, como a los de Lorenzo de
Medici, por quien intercede el primero. Finalmente arriba a Flo-
rencia, como volviendo a casa, en mayo de 1488, y ahí permane-
cerá hasta el momento de su muerte temprana, 1494.

2. Las tesis

De las obras creadas por Giovanni Pico della Mirandola du-


rante ese año extraordinario, hoy tenemos mayor acceso, por la
preferencia mostrada por ella por estudiosos y editores contem-

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Presentación

poráneos, al Discurso sobre la dignidad del hombre, considera-


do por muchos como la expresión más acabada del pensamiento
renacentista. La popularidad del Discurso, sin embargo, es un
obstáculo para la comprensión del pensamiento de Pico y de la
naturaleza de su proyecto filosófico, porque no fue redactado
como obra independiente, sino como discurso de presentación
de Las 900 tesis al debate. Razón por la cual debería ser leído
junto con éstas, como un solo texto.
Pero la fuerza de la prosa de Pico en el Discurso, como su
elegancia, brevedad y concreción para abordar los temas esen-
ciales de su reflexión filosófica, le ha dado tal protagonismo en la
actualidad, que ha terminado por opacar aquello cuya función
era aclarar y presentar. Eso implica, por supuesto, dos proble-
mas. El primero relativo a la comprensión del Discurso mismo, al
que se estaría leyendo de forma incompleta, y el segundo, que es
el que aquí nos ocupará principalmente, relativo a las Tesis mis-
mas, a las que les faltaría, también, una parte relevante. Porque
desvinculadas del Discurso y del evento romano para el que fue-
ron escritas, Las 900 tesis constituyen para un lector moderno
una obra completamente extraña, porque carece de la parte ex-
plicativa en cuanto a su sentido e intención, y porque no fueron
concebidas para ser leídas en el sentido corriente del término,
pues su objetivo primordial era dar pie a un debate.
El contenido de Las 900 tesis es filosóficamente complejo y
erudito, y su lectura se dificulta debido a la condensación de
ideas en frases escuetas y la falta de exposiciones más amplias.
Es importante precisar que las tesis o conclusiones (como son
llamadas por Pico en latín) son enunciados breves —de no más
de un párrafo— donde se afirma o se rechaza una proposición,
y en donde se sintetiza, en muchos casos, un largo argumento.
El uso de las tesis era más bien didáctico y técnico durante la
enseñanza medieval y constituía un modo de transmisión de
ideas de manera económica para ser discutidas en grupos, ya

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Ernesto Priani Saisó

sea con los discípulos o abiertamente en público. Se evitaba así


hacer depender la enseñanza y discusión filosófica de la lectura
de voluminosos tomos, no disponibles para todos en todas par-
tes. Las conclusiones de Pico siguen ese modelo, por lo que su
obra es un conglomerado de tesis redactadas y presentadas con
la idea de que serían argumentadas y defendidas cada una en lo
particular de manera pública. Las tesis, pues, no constituyen ni
construyen argumentos, no necesariamente están vinculadas
una con otra; tampoco responden a un orden expositivo en par-
ticular aunque, como se verá un poco más adelante, hay una
cierta estructura que las agrupa. Esto significa que dentro de Las
900 tesis no se encuentra una explicación de las razones de la in-
clusión de cada una de las conclusiones, ni de su ubicación en
un lugar determinado del texto ni la posible conexión de una
tesis con la precedente o la sucesiva, o alguna otra conclusión
en el texto. Tampoco se encuentra la explicación del significado
de cada tesis o una guía de los temas, personajes o eventos a los
que ellas aluden. Tampoco hay un índice de los problemas a
plantear con ellas o de las intenciones últimas de Pico al agru-
parlas de este modo. Las 900 tesis son, en sentido estricto, las
conclusiones a las que llegó Pico. Una mirada simple a ellas,
revelará al lector todo lo que uno tiene que agregar, que es mu-
cho, en términos de reflexión y estudio, para comprenderlas.
Las únicas pistas con las que contamos para saber algo del
plan contenido en ellas y de las razones de por qué son como son,
en número y en contenido, se encuentran en el Discurso sobre la
dignidad del hombre y en la Apología, textos a los que Pico con-
fió las escasas explicaciones generales sobre la naturaleza de su
proyecto. Pero sobre todo tenemos que volver al primero para
poder ubicar, con cierta claridad, algunos de los ejes teóricos
con que las Tesis fueron elaboradas, tratando de obtener ahí una
orientación básica para su lectura que, sin embargo, estará muy
lejos de resolver todos los problemas que éstas plantean.

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Presentación

3. Las tesis en el Discurso

a) Las objeciones
La última parte del Discurso sobre la dignidad del hombre está
dedicada a discutir y presentar el proyecto de Las 900 tesis.
Pero antes de mostrar la naturaleza de su proyecto y las razo-
nes de su ordenamiento y estructura, Pico comienza dando res-
puesta a tres objeciones que conoce de manera anticipada. Por
la primera de ellas, se le objeta el llevar a cabo un debate pú-
blico, porque para su tiempo esos debates eran considerados
un acto de “pompa vana del ingenio y ostentación de saber”.
Por la segunda se le acusa de no tener edad y competencia para
discutir temas tan variados, pues como ha sido recurrente a lo
largo de la historia, se considera a la juventud un impedimento
para la filosofía. Finalmente, se le objeta lo numeroso de las
tesis a debatir, pues lo usual era llevar a debate sólo un peque-
ño número, que en los casos más extremos no pasaban de las 25
cuestiones.
Las respuestas que Pico della Mirandola da a estas objecio-
nes en el Discurso, constituyen las primeras pistas para com-
prender la naturaleza profunda de su empresa. El primer tema
es el debate mismo. No se trata, como creen sus oponentes, de
un acto para el lucimiento personal, porque la disputa es para
Pico un instrumento privilegiado de la filosofía para conocer la
verdad y un ejercicio del intelecto fundamental para quien se
inicia en ella. Para subrayar esto, Pico escribe en el Discurso
que tanto Platón como Aristóteles, como muchos filósofos de
todos los tiempos “tenían por averiguadísimo que nada era tan
importante para alcanzar el conocimiento de la verdad, en cuya
busca se afanaban, como frecuentar al máximo este ejercicio de
la disputa”.
Establecido, pues, que la disputa es una de las vías para al-
canzar el conocimiento, Pico reconoce en ella un tipo de ejercicio

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Ernesto Priani Saisó

a través del cual, como ocurre en un gimnasio con el cuerpo, se


robustecen las propias ideas. Debatiendo, pues, se fortalecen las
convicciones cuando son acertadas, porque se van dejando de
lado las que no han podido mostrar su valor y su verdad. De esta
forma, la confrontación pública de ideas tiene el doble mérito de
conducir a la verdad y de formar a aquel que quiere buscarla. Es,
pues, un acto epistémico, tanto como pedagógico.
Precisamente por eso tiene sentido, y mucho, para Pico, el
que un joven convencido de su vocación filosófica, convoque y
participe en un debate público. Va él, no a demostrar lo que
sabe, sino a modelar su saber al disputar con quienes pueden
aportar una visión más acorde con la verdad. Por eso escribe,
de nuevo en el Discurso:

El haberme echado sobre los hombros un tan gran peso, no fue


porque no fuésemos conscientes de nuestra debilidad, sino porque
sabía que esta suerte de peleas, es decir, literarias, tiene de pecu-
liar, que ser vencido en ellas es ganar […] Puesto que el que cae
recibe del beneficio, no daño. Por él, en efecto, torna a casa más
rico, es decir, más docto, y más pertrechado para ulteriores en-
cuentros.

De ahí que Pico piense que gana por el solo hecho de que se
lleve a cabo la disputa, más que porque sus ideas prevalezcan
finalmente en ella.
Entender esto es capital para comprender enteramente el
proyecto filosófico de Pico. En una época en que lo común era
la defensa de las ideas filosóficas desde una escuela de pensa-
miento, Pico propone un debate desde múltiples perspectivas,
en donde él no se presenta a sí mismo como defensor de una vi-
sión determinada, sino como alguien que aprende de la diversi-
dad de opiniones. A la condición cerrada, y hasta cierto punto
dogmática, del quehacer filosófico de sus días, Giovanni Pico

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Presentación

antepone una visión abierta: la verdad no puede ser un atributo


de una “familia” filosófica o de una secta, ni es expresada en
una sola lengua o en el ámbito de una sola creencia. La verdad
es común y compartida por todos aquellos que la han buscado,
y la controversia es la forma de eliminar las diferencias super-
ficiales que impiden reconocer, en las distintas tradiciones del
saber, los mismos elementos de la verdad.
Esta idea es la que subyace al hecho de que las tesis sean tan
numerosas. Cuando se estudia la filosofía, tomar partido por
una doctrina significa, necesariamente, desatender muchas
otras cuestiones filosóficas y teológicas porque no todo puede
ser abordado y estudiado desde una sola perspectiva. Aprender
y filosofar no es pertrecharse detrás de un cierto modo de pen-
sar, sino estar abierto a encontrar la verdad allí donde ésta se
encuentre.

A decir verdad —escribirá en el Discurso—, de bien estrecho espí-


ritu es encerrarse sólo en el Pórtico, o sólo en la Academia, ni es
posible escogerse con tino para sí una familia [filosófica] propia,
entre todas, quien no ha tenido antes trato familiar con todas. Jun-
tad a ello que en cada familia hay algo de sobresaliente que no tie-
ne de común con las demás.

Se entenderá mejor ahora cuál podía ser la reticencia de Pico


a circunscribir en sólo un pequeño puñado de tesis su discu-
sión, pues ello lo llevaría a encerrarse en un grupo mínimo de
ideas, cuando su intención es mostrar cómo la verdad se mani-
fiesta en una pluralidad de vías, como lo ha expresado Pier
Cesare Bori.
Así, la intención de atender a todas las escuelas filosóficas,
sobre todo porque no son coincidentes, porque cada una agrega
algo al saber, es la primera razón por la cual las tesis se fueron
acumulando hasta alcanzar un número tan grande.

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Ernesto Priani Saisó

Pero hay otra razón más y ésta obedece al hecho de que la


discusión no debilita sino que fortalece la búsqueda de la ver-
dad. Pues, “si alguna secta hay que ataca las proposiciones
más evidentes y se mofa con malsana agudeza de las buenas
causas, ésa confirma la verdad, no la debilita”. Por eso, subra-
yará un poco más adelante, en el mismo Discurso:

Movido yo por estas razones, quise traer a cuento las opiniones, no


de una en particular (como hubiera agradado a algunos), sino de
cualesquiera escuela o doctrina, a fin de que con el cotejo de mu-
chas con la discusión de las más variadas filosofías, luciera más
claro a nuestras mentes aquel fulgor de la verdad, del que habla
Platón en sus cartas…

Ésta es otra razón para acumular más conclusiones. No es su-


ficiente la exposición doctrinal de las escuelas, recoger única-
mente las ideas principales de cada una de ellas, es necesario
recoger controversias entre ellas, para confrontarlas en el de-
bate. Las conclusiones deben registrar, pues, sus desacuerdos
y desavenencias, para que Las 900 tesis sean no sólo fuente de
una discusión, sino retrato vivo de las discusiones que las es-
cuelas han tenido entre sí, incluso en su interior. Por eso Pico,
por ejemplo, dentro de las 45 tesis atribuidas a Santo Tomás de
Aquino, presenta aquellas donde los tomistas entran en con-
flicto con los escotistas, e incluso consigo mismos. Y, de mane-
ra correspondiente, en las 22 atribuidas a Duns Escoto,
aquellas donde éstas entran en conflicto con los tomistas y con
ellos mismos. Y lo mismo ocurre con las conclusiones tomadas
de los neoplatónicos, porque las elige también en función de su
dificultad con los peripatéticos y con la doctrina platónica
misma.
Este deseo de mostrar la pluralidad de caminos hacia la ver-
dad, no sólo en la exposición, sino en el debate, lo lleva a no

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Presentación

limitarse, sino a ampliar cada vez más el horizonte y a incluir


no sólo el dogma, sino también la controversia.
Hay una última razón para incorporar nuevas tesis. “¿A qué
venía el tratar de las opiniones de los otros, sin exclusión, si,
convidados a este banquete de sabios, entráramos sin escotar
lo nuestro, sin aportar nada propio, ningún parto del ingenio y
trabajo de nuestra parte?”.
El trabajo no puede estar completo si no se incorpora el pro-
ducto de la reflexión propia. Por lo que Pico incluye entre sus
conclusiones aquellas a las que él mismo ha llegado a partir de
la lectura de los otros. Estas conclusiones son tan abundantes
como las primeras, y son especialmente importantes porque
permiten delinear, aunque sea de una manera muy gruesa, al-
gunas de sus ideas filosóficas y de los temas que él se propone
introducir a la forma tradicional de hacer filosofía.
Parte de los elementos con los que contamos para compren-
der las ideas de Pico contenidas en las Tesis, es la manera en
que las estructura. Pues la organización permite comprender
algunas cosas y delinear algunas ideas de Pico.

b) La organización
Las 900 tesis están divididas en dos grandes secciones. La pri-
mera agrupa todas las conclusiones según la opinión de otros,
mientras que la segunda contiene las conclusiones según su
propia opinión.
De este modo, el texto comienza con las llamadas tesis histó-
ricas, porque son las atribuidas a las “familias filosóficas” y a
las sectas. Está compuesta por un total de 402 tesis y, de mane-
ra esquemática, organizada del siguiente modo:

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Ernesto Priani Saisó

Tesis históricas
Grupo o nación Líderes
Latinos Alberto el Grande
Agrupa a los filósofos cristianos que Tomás de Aquino,
hoy llamamos medievales. El adjetivo Francisco de Meyronnes
latinos corresponde a la lengua en Juan Duns Escoto
que escriben. Son sobre todo teólo- Enrique de Gante
gos, dominicos, franciscanos y agus- Gil de Roma
tinianos.
Árabes Averroes
Avicena
Al-Farabi
Isaac de Narbonne
Abumaron el Babilonio
Maimónides
Mohamed de Toledo
Avempace
Los peripatéticos griegos Teofrasto
Son el grupo conformado por los se- Ammonio
guidores de la doctrina aristotélica Simplicio
en la antigüedad tardía. Alejandro de Afrodisia
Temisto
Los platónicos Plotino
Son el grupo conformado por los se- Adelando el Árabe
guidores de la doctrina platónica en Porfirio
la antigüedad tardía. Jámblico
Proclo
Matemáticos pitagóricos No identifica líderes
Teólogos caldeos No identifica líderes
Mercurio Trismegisto el Egipcio
Sabios cabalistas hebreos No identifica líderes

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Presentación

De esta manera singular de acomodar las Tesis, se pueden en-


tender algunas cosas básicas sobre el pensamiento de Pico.
Notemos primero la ausencia de Platón y Aristóteles, pero la in-
clusión de los líderes de las escuelas tardías tanto del neoplato-
nismo como del aristotelismo. Éste es un rasgo característico de
presentar “familias filosóficas”, cuya premisa es considerar que
cada familia desarrolla la doctrina del fundador. De modo que la
filosofía platónica se extiende a los platónicos y la de Aristóteles,
a los peripatéticos. Hay, además, una identificación de cada fa-
milia con un idioma: el latín, el árabe, el griego. Implícitamente,
Pico asume así la expresión plurilingüe de la verdad tanto como
su traducibilidad, porque si bien la lengua es el territorio propio
en el que se expresa el pensamiento, la sabiduría es también un
ejercicio de traducción, de trasladar el conocimiento de una len-
gua a otra, de una familia a otra distinta. Finalmente, las sectas
se incorporan sin líderes, porque se presentan como una expre-
sión unitaria de la verdad que no está conformada por una di-
versidad de voces como una familia, pero que disienten o
proponen, en relación con éstas. En suma, Pico recoge el desen-
volvimiento de la filosofía hasta sus días no como un proceso
histórico, por etapas o periodos temporales e influencia recípro-
cas —de hecho, están presentadas de manera inversa en el tiem-
po: de los más modernos a los más antiguos—, sino como el
crecimiento de estirpes, en las que los miembros de un grupo
comparten rasgos y raíces comunes y una lengua común, pero
expresiones individuales distintas. El segundo gran bloque de te-
sis reúne las llamadas de propia opinión, que en total son 498
tesis. De manera esquemática, éstas están divididas de la si-
guiente manera:

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Ernesto Priani Saisó

Tesis según propia opinión

Conclusiones paradójicas reconciliativas


Conclusiones filosóficas que aunque se alejan de la filosofía común,
no rechazan totalmente el modo común de filosofar
Conclusiones paradójicas que introducen nuevos dogmas en la filo-
sofía
Conclusiones teológicas opuestas al modo común de hablar de los
teólogos
Conclusiones de acuerdo con la doctrina platónica
Conclusiones sobre la doctrina de Abucaten Avenan, quien se dice
es el autor del De causis
Sobre las matemáticas
Cuestiones a las cuales se promete responder por los números
Sobre las sentencias de Zoroastro y sus expositores caldeos
Mágicas
Sobre el modo de entender los himnos de Orfeo según la magia
Cabalísticas

No es del todo claro bajo qué principios Pico distinguió estas tesis
de las precedentes, pues en la medida en que él debía defenderlas
todas, él tendría que ser el autor de todas ellas. Sin embargo, es
posible decir que Giovanni Pico quería establecer una distinción
entre las tesis y las controversias heredadas de la tradición filosó-
fica, y nuevas formas de hacer filosofía que él se proponía introdu-
cir. Las tesis según propia opinión corresponderían, pues, a
nuevas formas de hacer filosofía, ya sea desde el punto de vista
metodológico, ya sea desde el punto de vista temático.
En el Discurso se señala que la primera propuesta de esta sec-
ción es la concordancia entre Platón y Aristóteles, “por muchos

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Presentación

creída, por ninguno suficientemente demostrada”. El tema es


clave, y reaparecerá en el último libro de Pico, Del ente y el
uno, donde habla, además, de la redacción de una obra sobre
ésta. La cuestión de la concordia, sin embargo, va más allá de
la de estos dos filósofos. Es un motivo central en el pensamiento
de Pico y en la conformación de las tesis, que en su conjunto,
obra y proyecto de debate, hay que entender como un esfuerzo
de conciliación.
A esta primera aportación metodológica, Pico suma sus re-
flexiones sobre la filosofía tanto platónica como aristotélica,

más otras setenta y dos nuevas tesis físicas y metafísicas, las cua-
les, si alguien las sostiene, podrá (si no me engaño) […] resolver
cualquier cuestión de las cosas naturales y divinas, mediante un
razonamiento muy distinto a aquel que hemos aprendido en la filo-
sofía que enseñan las escuelas y que se cultiva por los doctores del
tiempo.

En qué consiste ese razonamiento, no es del todo preciso. Pero


debe entenderse que Pico no esperó llegar a este lugar para
exponer la filosofía de Platón y a Aristóteles, sino para formu-
lar algunas proposiciones derivadas de la doctrina de uno y de
otro, como de la tradición peripatética y neoplatónica (física y
metafísica, respectivamente), a partir de la reconciliación pre-
cedente entre las dos escuelas. De hecho, el rasgo común a las
primeras seis subdivisiones de las tesis según propia opinión, es
precisamente la eliminación de desavenencias entre escuelas a
través de mostrar que es la imperfección del lenguaje y no el
sentido de las proposiciones, lo que las hace en apariencia
opuestas.
Una nueva aportación metodológica se sugiere cuando Pico
explica en el Discurso que en las proposiciones matemáticas se
presenta una “forma nueva de filosofar por vía de los números”.

23
Ernesto Priani Saisó

Ésta es, tal vez, la sección más difícil de comprender porque con-
siste, más que en tesis, en cuestiones o problemas a los que pro-
mete responder públicamente a través de las matemáticas. Como
no contamos con ningún elemento para saber cómo respondería
a ellas, es imposible delinear con precisión en qué consistiría la
forma de filosofar, de modo que sólo contamos con la enuncia-
ción de los problemas que podrían ser respondidos matemática-
mente.
Esta segunda parte de las tesis también contempla aportacio-
nes en el orden temático, pues se incluyen conclusiones de fuen-
tes que no son contempladas usualmente por la tradición. Tal es
el caso, en primer lugar, de las conclusiones mágicas que, como
apunta en el Discurso, lo son únicamente de la magia natural.
Las fuentes de esa sabiduría mágica a la que Pico da lugar en las
tesis están descritas en el Discurso: Pitágoras, Empédocles, Pla-
tón, Zamolxides, Al-Kindi, Roger Bacon… Junto a ellas, y tam-
bién como una novedad temática, se encuentran las conclusiones
de acuerdo con los himnos órficos y de Zoroastro, a quienes tiene
“por padres y fundadores de la sabiduría antigua” y referencia
ineludible para platónicos.
Cierran las tesis y esta sección, las conclusiones que presen-
ta como deducidas de los antiguos misterios de los hebreos
“para confirmar nuestra sacrosanta y católica fe”. De esta ma-
nera se refiere a la sabiduría de la Cábala, a la que presenta
como la explicación secreta y verdadera de la ley de Dios dada
a Moisés. En esa sabiduría Pico descubrió “no tanto la religión
de Moisés, cuanto la de Cristo. Allí el misterio de la Trinidad,
allí la Encarnación del Verbo, allí la divinidad del Mesías…”.
De esta forma queda reflejado, en el último apartado de las te-
sis, el esfuerzo conciliatorio y ecuménico de Pico. Toda tradi-
ción de sabiduría es un camino hacia la verdad. Verdad, sin
embargo, que ha sido mejor expresada, para él, por el cristia-
nismo.

24
Presentación

4. Para leer las Tesis

Abriendo una página al azar de las tesis, uno puede darse cuenta
que esta estructura propuesta por Pico para agruparlas no signi-
fica que al interior de cada sección las conclusiones están organi-
zadas de alguna manera en particular. En el prefacio Pico señala
que éstas son presentadas en lo filosófico de manera común y mez-
cladas. Es decir, sin un orden preciso en cada caso. De modo que
las tesis según Tomás de Aquino, los peripatéticos, o cualquier
otro grupo, no exponen de manera sistemática una doctrina, sino
que recogen partes y argumentos distintos de la doctrina de uno
de los autores o de los grupos, siguiendo grandes líneas temáticas
y problemáticas, que sin embargo, tampoco establecen un orden
determinado a las tesis en cada apartado. Hay una estructura, sí,
pero no un orden.
Esto implica que las tesis de Pico pueden ser leídas de mu-
chos modos, sin que ello impacte necesariamente en su com-
prensión. Ciertamente, cada forma de leer dará lugar a un
recorrido distinto y una visión distinta del debate, pero esa po-
sibilidad está contenida en la propia forma de Las 900 tesis y en
la manera en que hoy se presentan —desligadas del Discurso y
del debate.
El libro puede leerse de corrido o bien se puede leer cada te-
sis de manera completamente independiente. Del mismo modo
puede proponerse la lectura de varias tesis agrupadas por tema,
problema común o cierta afinidad previamente establecida, y re-
correr el libro por líneas temáticas, saltando de un apartado a
otro, de una sección a otra, de una tesis a otra. También se pue-
de leer por apartados, sin necesidad de leer el previo o el si-
guiente. Y claro, también cada mañana, puede leer uno una sola
tesis, y meditarla a todo lo largo del día.
Las 900 tesis es un libro completamente abierto por su par-
ticular historia. Un tratado de disputa y conciliación, incluyente

25
Ernesto Priani Saisó

en un sentido fuerte, de las tradiciones vigentes en tiempos de


su autor. Es un conglomerado de sabiduría que con tolerancia y
espíritu de paz, quiere mostrar que la verdad no tiene un solo
camino sino muchos, y que pese a las diferencias aparentes,
todo saber, si es verdadera sabiduría, puede traducirse y conci-
liarse.

BREVE NOTA SOBRE LA TRADUCCIÓN

Nuestra traducción buscó siempre, desde un comienzo, ser fiel


con el original latino; tratamos todo el tiempo de respetar el
vocabulario y la sintaxis que Pico eligió para su redacción. Es-
tuvimos tentados, más de una vez, a adaptar indiscriminada-
mente la sintaxis del latín “parisino”, que fluctúa entre el latín
vulgar y el romance, a las reglas propias de la gramática caste-
llana; en algunos casos, la adaptación beneficiaba la compren-
sión de tal o cual tesis, pero en otros eliminaba ambigüedades o
anfibologías que —pensamos— Pico quería conservar en el
texto; por ejemplo, la sucesión de verbo conjugado, adverbio y
participio, o verbo conjugado transitivo, acusativo y participio
de verbo transitivo. Ésta es la razón y la justificación de que el
lector perciba la frecuencia del hipérbaton en el español. Otro
“vicio” que conservamos de la redacción latina original son
los sordida verba. El latín que imita Pico se generó en París,
ciertamente, pero su vocabulario fue acuñado por filósofos,
teólogos, traductores, comentaristas e intérpretes de las más
diversas —e ignotas— latitudes. Por referir sólo un ejemplo de
lo que queremos decir, los libros de Avicena algunas veces fue-
ron traducidos del árabe al latín o se traducían primero del
árabe al hebreo y luego del hebreo al latín, lo que producía
toda clase de nuevos términos y variaciones de otros. Además,
en el árabe de Averroes se conservaron palabras llegadas del

26
Presentación

griego por la traducción de los textos de Aristóteles al árabe, y


así con numerosos autores. Por eso no debe sorprender que se
encuentren términos que no aparecen ni en diccionarios de la
lengua castellana ni en diccionarios de filosofía medieval, y
que violentan, en mayor o en menor medida, los usos de la len-
gua. Traducirlos literalmente fue la solución más justa que en-
contramos: no contribuye, en efecto, a esclarecer el significado
pero tampoco crea la ilusión de una modernidad ajena al texto.
Pico estaba escribiendo un latín fosilizado, acuñado en el siglo
xi, y que era utilizado todavía en su época.
Francesco Bausi distingue cuatro estilos en la opera latina
de Pico: el estilo florido, el Discurso; el estilo copioso, en sus
epístolas-tratados, como las que dirige a Lorenzo de Medici o a
Ermolao Barbaro; el estilo breve en otras obras, Heptaplus, De
ente et uno… y el estilo seco de las Tesis o de la Apología. Por
eso no deja de llamar la atención el giro inesperado que tomó la
prosa de Pico hacia la época de la publicación de Las 900 tesis.
La carta que Ermolao Barbaro le escribe a Pico apenas un año
antes de la disputa, hacia 1485, provoca un intercambio episto-
lar donde ambos reflexionan sobre la escritura filosófica. Una
de las consecuencias aparentes de esa controversia con Barba-
ro, son las características de la prosa “bárbara”, el término es
del mismo Pico, de Las 900 tesis que son una simplificación ex-
trema de la sintaxis latina (casi todas las tesis son construccio-
nes predicativas, no hay ablativos absolutos, son raros los
dativos, la riqueza preposicional del latín se reduce a tres o
cuatro preposiciones regidas por ablativo, etc.) que se compen-
sa con una abundancia en adverbios modales y palabras nue-
vas o, al menos, desconocidas para el latín clásico. Podemos
hablar de simpleza y brevedad, ciertamente, pero difícilmente
podemos hablar de claridad y concisión en Las 900 tesis.
Las 900 tesis son un “grado cero de la escritura”. Una posible
clave para responder al cuestionamiento sobre la neutralidad

27
Ernesto Priani Saisó

estilística del texto —que los contemporáneos de Pico interpreta-


ron más como un capricho que como una solución a una compleja
problemática de dirimir “públicamente” añejas controversias
teológicas y filosóficas—. Quien lee Las 900 tesis no está leyendo
a Pico, está leyendo una tradición —aparentemente discordan-
te— conformada por, al menos, una veintena de filósofos (entre
los cuales entra el mismo Pico). Esta neutralidad o “sequedad”
estilística favorece, en cierta medida, la labor de un equipo de
traducción y permite que el lector se enfrente a la verdadera qui-
ditas del texto.

AGRADECIMIENTOS

La traducción de Las 900 tesis no hubiera sido posible sin la


generosa invitación de Massimo Riva, profesor de la Universi-
dad de Brown, a participar en el Pico Project. Su simpatía, en-
tusiasmo y calidad humana fueron siempre un aliciente para el
trabajo. A lo largo del proceso de traducción de las tesis, fue
muy importante y estimulante, también, el diálogo con otros in-
tegrantes del Pico Project, Pier Cesare Bori y Dino Buzzeti, de
la Universidad de Brown, y Francesco Borghesi, de la Univer-
sidad de Sidney.

NOTA SOBRE LA TRANSCRIPCIÓN


DEL TEXTO LATINO

El texto latino corresponde a la transcripción de la editio prin-


ceps de Las 900 tesis del ejemplar de la British Library (Silber,
1486), tal como se presenta en la edición digital del proyecto
de la Universidad de Brown Conclusiones CM (http://www.stg.
brown.edu/projects/pico/index.php). El sistema de numeración

28
Presentación

sigue la mencionada transcripción, modificando el de Farmer


(Syncretism in the West: Pico’s 900 Theses. 1998. Tempe: Ari-
zona, Medieval and Renaissance Texts and Studies). Así, se in-
cluye el numeral I para designar a las tesis de la primera
sección dedicada a las tesis históricas o “según la opinión de
otros”. El numeral II se refiere a la sección “según propia opi-
nión”. Cabe destacar que en la edición en línea se indica entre
corchetes el espacio para insertar un término en griego o en
hebreo [gap for Greek or Hebrew Word] en el ejemplar mencio-
nado. En esta edición se han consignado dichos términos con el
fin de facilitar su identificación y comprensión.

29
PICO DELLA MIRANDOLA Y SU ÉPOCA
Año Vida y obra Eventos importantes Acontecimientos
para el contexto filosófico histórico-culturales

1453 Caída de Constantinopla.

1454 Muerte de Georgios Gemistos Paz de Lodi entre Milán y Venecia.


[Pletón] (fecha aprox.). Biblia de Gutenberg.

1458 Inicia el papado de Pío II.

1463 24 de febrero. Nacimiento de Pico en Ficino empieza la traducción de los


Mirandola. Diálogos de Platón.

1464 Muerte de Nicolás de Cusa. Muerte de Cosme de Medici y de Pío II.


Comienza el papado de Paulo II.

1465 Primera imprenta italiana.

1467 Muerte de su padre, Gianfrancesco I.

1469 Nace Maquiavelo. Lorenzo de Medici asume el poder.


1471 Se publica la traducción de Ficino del Inicia el papado de Sixto IV.
Corpus hermeticum.
1472 Muere Bessarion. Muere León Battista Alberti.
1475 Nace Miguel Ángel.
1476 Ficino publica su obra De Christiana
religione.
1477 Estudios en Bologna: derecho canónico.
1478 Muerte de su madre, Giulia Boiardo. Conspiración de los Pazzi contra los
Medici. Botticelli pinta La primavera.

1479 Estudios en Ferrara: humanidades.


1480 Estudios en Padua: averroísmo. Viaje Paz entre Florencia y Nápoles.
a Florencia donde se encuentra con el
círculo de Ficino.
1481 Regreso a Mirandola. Amistad con
Savonarola.

1482 Estudios en Pavía: retórica y lógica Ficino publica la Teología platónica. Alianza de Ludovico el Moro y Sixto
matemática de tinte ockhamista. IV contra Venecia.
1484 Florencia: estudios sobre platonismo y Publicación de la Opera Omnia de Pla- Inicia el papado de Inocencio VIII.
neoplatonismo. tón traducida por Ficino.
Año Vida y obra Eventos importantes Acontecimientos
para el contexto filosófico histórico-culturales

1485 Obras: carta a Ermolao Barbaro, De ge- Finaliza la Guerra de las Dos Rosas en
nere dicendi philosophorum. Estudios Inglaterra.
en París: la Sorbona.
1486 Emprende el viaje a Roma para soste- Botticelli pinta El nacimiento de Venus.
ner su gran disputa. Llegada a Floren-
cia en marzo. En mayo, rapto de Mar-
garita, esposa de Giuliano de Mariotto
de Medici. Comienza en Perugia la
redacción de Las 900 tesis y el Comen-
tario a la canción de amor de Benivie-
ni. En Fratta termina Las 900 tesis y la
Oratio. El 7 de diciembre publica en
Roma Las 900 tesis.
1487 Marzo. El papa Inocencio VIII suspende
la disputa de Las 900 tesis. Se crea una
comisión para examinar su ortodoxia.
Ésta condena 13 de ellas. Escribe la Apo-
logía que será publicada el 31 de mayo.
En agosto, el papa condena todas las
Tesis. Pico huye a París. El papa ordena
su detención.
1488 Arrestado y recluido en Vincennes. En
marzo sería liberado. En mayo se es-
tablece en Florencia bajo la protección
de Lorenzo.
1489 Obras: publica el Heptaplus. Ficino publica De vita libri tres. Bartolomeu Dias dobla el Cabo de
Buena Esperanza.
1490
1491 Obras: escribe De ente et uno. Poliziano: curso sobre la ética de Aris- Savonarola es prior de San Marcos.
tóteles.
1492 Publicación de las Enéadas de Plotino Muerte de Lorenzo. Inicia el papado de
traducidas por Ficino. Alejandro VI. Cristóbal Colón llega a
América. Conquista de Granada y ex-
pulsión de los judíos.
1493 Alejandro VI absuelve a Pico. Muerte de Ermolao Barbaro. Ficino
Empieza a trabajar en sus Disputationes publica De sole et lumine.
adversus astrologiam divinatricem.
1494 Muerte de Pico, el 17 de noviembre. Lefevre publica los escritos herméti- Carlos VIII de Francia entra en Flo-
cos siguiendo la traducción de Ficino. rencia. Pedro de Medici pacta con los
Muerte de Poliziano. franceses. Caída de los Medici. Savo-
narola asume el poder de la república
florentina.
Año Vida y obra Eventos importantes Acontecimientos
para el contexto filosófico histórico-culturales

1495 Publicación del epistolario de Ficino. El papa prohíbe predicar a Savonarola.


1496 Publicación de las obras de Pico por su Ficino publica sus Comentarios sobre Vasco de Gama descubre la ruta a la
sobrino Gianfrancesco. el Parménides, Sofista, Timeo, Fedro y India.
Filebo.
1497 Excomunión de Savonarola.
1498 Muerte de Savonarola en la hoguera.
Maquiavelo es secretario de la segunda
cancillería florentina.
1499 Muerte de Ficino.
LAS 900 TESIS

Textos latino y español


De adscriptis numero noningentis: dialecticis: moralibus: phy-
sicis: mathematicis: Methaphysicis: Theologicis: Magicis: Ca-
balisticis: cum suis: tum sapientum Chaldeorum: Arabum:
Hebreorum: Graecorum: Aegyptiorum: latinorumque placitis
disputabit publice Iohanes Picus Mirandulanus Concordie Co-
mes: in quibus recitandis non Romanae linguae nitorem Sed
celebratissimorum Parisiensium disputatorum dicendi genus
est imitatus: propterea quod eo nostri temporis philosophi ple-
risque omnes utuntur. Sunt autem disputanda dogmata: quo ad
gentes attinet et ipsos heresiarchas seorsum posita: quo ad par-
tes philosophie promiscue quasi per satyram omnia simul mixta.

36
Giovanni Pico della Mirandola, conde de la Concordia, disputa-
rá públicamente sobre las adscritas, en número novecientas,
opiniones dialécticas, morales, físicas, matemáticas, metafísi-
cas, teológicas, mágicas, cabalísticas, no sólo suyas, sino tam-
bién de los sabios caldeos, árabes, hebreos, griegos, egipcios y
latinos, en las que al ser recitadas no se imita el esplendor de la
lengua romana, sino el género de expresión de las muy célebres
disputas parisienses, precisamente porque los filósofos de nues-
tros tiempos y muchos hombres lo utilizan. Por otra parte, los
dogmas que han de ser disputados fueron ya dispuestos inde-
pendientemente en lo que atañe a los pueblos y a los propios
heresiarcas [jefes de las escuelas], y a todos simultáneamente
mezclados indistintamente, casi confusamente, en lo que atañe
a las partes de la filosofía.

37
CONCLVSIONES SECVNDVM DOCTRINAM
LATINORVM PHILOSOPHORVM
ET THEOLOGORVM ALBERTI MAGNI:
THOMAE AQVINATIS: HENRICI GANDAVENSIS:
IOHANNIS SCOTI: EGIDII ROMANI:
ET FRANCISCI DE MAIRONIS
TESIS SEGÚN DOCTRINAS DE LOS FILÓSOFOS
Y TEÓLOGOS LATINOS
ALBERTO MAGNO, TOMÁS DE AQUINO,
ENRIQUE DE GANTE, DUNS ESCOTO,
EGIDIO ROMANO
Y FRANCISCO DE MEYRONNES
CONCLVSIONES SECVNDVM ALBERTVM
NVMERO .XVI

I.1.1. Species intelligibiles non sunt necessariae: et eas pone-


re non est bonis peripateticis consentaneum.

I.1.2. Corruptis omnibus individuis speciei humanae est


vera: homo est animal.

I.1.3. Haec est in quarto modo dicendi per se: homo est
homo.

I.1.4. In quolibet puncto materiae sunt per habitum inchoa-


tionis potestativum essentiae omnium formarum naturalium
materiae coeternae secundum philosophos concreate secundum
fidem.

I.1.5. Forma in intensione et remissione non variatur secun-


dum essentiam sed secundum esse.

I.1.6. Anima separata intelligit per species sibi a principio


sui esse concreatas: quibus dum est in corpore aut nunquam aut
raro utitur.

I.1.7. Sonus fertur secundum esse reale usque ad principium


nervi auditivi.

I.1.8. Lumen non habet in medio nisi esse intentionale.

40
DIECISÉIS TESIS
SEGÚN ALBERTO MAGNO

I.1.1. Las especies inteligibles no son necesarias. Admitirlas


no corresponde a buenos peripatéticos.

I.1.2. Aun destruidos todos los individuos de la especie hu-


mana, es verdadera la proposición “El hombre es animal”.

I.1.3. Esta proposición, “El hombre es hombre”, se afirma se-


gún el cuarto modo de la predicación por sí.

I.1.4. En cualquier punto de la materia, por el hábito que con-


tiene el poder generativo, se encuentran las esencias de todas las
formas naturales, coeternas con la materia, según la filosofía;
concreadas, según la fe.

I.1.5. En la intensificación y en la disminución o remisión, la


forma no varía en esencia sino en existencia.

I.1.6. El alma separada entiende a través de especies o imágenes


concreadas con ella desde el comienzo de su existencia, de las que
no se vale nunca, o muy raramente, mientras anima al cuerpo.

I.1.7. El sonido se traslada según su ser real hasta el principio


del nervio auditivo.

I.1.8. La luz en un medio sólo tiene existencia intencional.

41
Giovanni Pico della Mirandola

I.1.9. Organum auditus est nervus expansus ad concavum auris.

I.1.10. Obiectum per se et propries ensus communis est mag-


nitudo ut bene dixit Avicenna.

I.1.11. Stat speciem cuius dicimur reminisci esse totaliter de-


perditam et abolitam.

I.1.12. Non introducitur vegetalis anima ante sensualem: nec


sensualis ante rationalem sed tota simul.

I.1.13. Licet ad receptionem speciei concurrat sensus passive


ad iudicandum tamen de sensibili active concurrit.

I.1.14. Corpus mobile est subiectum scientiae naturalis.

I.1.15. Corporis in eo quod corpus consideratio ad Metha-


physicum spectat.

I.1.16. Potentia respectiva materiae non addit supra mate-


riam rem sed rationem.

42
Las 900 tesis

I.1.9. El órgano auditivo es el nervio expandido hasta la con-


cavidad del oído.

I.1.10. El objeto por sí y propiamente hablando del sentido


común es la magnitud, como bien dice Avicena.

I.1.11. De hecho, la especie o imagen que decimos evocar,


está totalmente perdida y abolida.

I.1.12. El alma vegetativa no se introduce antes que la sensitiva, ni


ésta antes que la racional, sino que se da toda ella simultáneamente.

I.1.13. Aunque el sentido participe pasivamente en la recep-


ción de la especie o imagen sensible, no obstante, participa acti-
vamente en la formación del juicio sobre lo sensible.

I.1.14. El objeto de la ciencia natural es el cuerpo móvil.

I.1.15. La consideración del cuerpo, en aquello por lo que es


cuerpo, incumbe al metafísico.

I.1.16. La potencia respectiva de la materia no le añade reali-


dad, sino razón.

43
CONCLVSIONES SECVNDVM THOMAM
NVMERO .XXXXV

I.2.1. Si spiritus a filio non procederet: a filio non distingue-


retur.

I.2.2. Processus spiritus sancti temporalis attenditur secun-


dum dona gratiae gratum facientia.

I.2.3. Contingens rerum quae sunt erunt aut fuerunt existen-


tia ideo deo ab aeterno fuit infallibiliter nota: quia fuit aeterni-
tati eius praesentialiter praeposita.

I.2.4. Contingentia ad utrumlibet futurorum cognitorum a


deo simul stat cum infallibilitate divinae scientiae.

I.2.5. Quodcunque contingens deus scivit esse futurum neces-


sario scivit illud esse futurum.

I.2.6. Ex divina bonitate potest sumi ratio praedestinationis


aliquorum et reprobationis aliorum: et sola divina voluntas est
ratio quod istos reprobet et illos eligat in gloriam.

I.2.7. Licet dei voluntas consequens semper impleatur: non


tamen necessitatem rebus volitis generaliter imponit.

44
CUARENTA Y CINCO TESIS
SEGÚN TOMÁS

I.2.1. Si el Espíritu Santo no procediera del Hijo, no se distin-


guiría del Hijo.

I.2.2. La procesión temporal del Espíritu Santo se extiende


por los dones de la Gracia santificante.

I.2.3. La existencia contingente de las cosas que son, que se-


rán o que fueron, fue conocida infaliblemente por Dios desde la
eternidad, porque fue puesta como presencia ante Su eternidad.

I.2.4. La contingencia en cualquiera de los sentidos que pue-


den asumir las realidades futuras conocidas por Dios es compa-
tible con la infalibilidad del conocimiento divino.

I.2.5. Cualquier hecho contingente que Dios haya conocido


como futuro lo conoció necesariamente como futuro.

I.2.6. A la bondad divina se puede atribuir la razón de la predes-


tinación de algunos y la reprobación de otros; su sola voluntad es la
razón por la que Dios reprueba a unos y elige a otros para la gloria.

I.2.7. Aunque la consecuente voluntad de Dios siempre se


cumple, sin embargo, ella no impone en ningún caso necesidad
a las cosas queridas.

45
Giovanni Pico della Mirandola

I.2.8. Nec habens gratiam potest etiam de potentia dei abso-


luta deo non esse acceptus ad vitam aeternam nec non habens
esse acceptus.

I.2.9.Opus ab anima charitate formata elicitum meretur ae-


ternam gloriam decondigno.

I.2.10. Potuerunt tres personae divinae simul suppositare


unam naturam.

I.2.11. Virtutes morales et cardinales remanebunt in patria


post resurrectionem.

I.2.12. Beatitudo est essentialiter in actu intellectus. Correla-


rium. Nec fruitio: nec aliquis actus voluntatis est essentialiter
beatitudo.

I.2.13. Sacramenta nove legis sunt causa gratiae: non solum


sine qua non: Sed per quam.

I.2.14. Verum corpus Christi est in coelo localiter: in altari


sacramentaliter.

I.2.15. Impassibilitas corporum post resurrectionem erit ex


pleno dominio animae super corpus.

I.2.16. Christus in ultimo iudicio iudicabit non solum in natu-


ra humana: Sed etiam secundum naturam humanam.

I.2.17. Licet defendi possit quoquomodo creaturam posse


creare: rationabilius tamen est credere potentiam creandi crea-
turae communicari non posse.

46
Las 900 tesis

I.2.8. Aun considerando el poder absoluto de Dios, quien está


en Gracia no puede no ser admitido por Él en la vida eterna;
quien no lo está, no puede ser admitido.

I.2.9. La obra elícita que proviene de un alma informada en la


caridad merece la gloria eterna por mérito propio.

I.2.10. Las tres personas divinas pudieron asumir simultánea-


mente una sola naturaleza.

I.2.11. Después de la resurrección, las virtudes morales y car-


dinales permanecerán en el cielo.

I.2.12. La beatitud está, esencialmente, en un acto del intelecto.


Corolario: Ni el gozo ni cualquier acto de la voluntad son esen-
cialmente beatitud.

I.2.13. Los sacramentos de la Ley Nueva son causa de Gra-


cia, no solamente como condición necesaria sino como medios.

I.2.14. El verdadero cuerpo de Cristo está en el cielo local-


mente; en el altar, sacramentalmente.

I.2.15. La impasibilidad de los cuerpos después de la resurrec-


ción tendrá lugar por el pleno dominio del alma sobre el cuerpo.

I.2.16. En el Juicio Final, Cristo no sólo juzgará en naturaleza


humana sino también según naturaleza humana.

I.2.17. Si bien es posible sostener que en cierto modo la criatu-


ra puede crear, con todo, está más de acuerdo con la razón creer
que la potencia de crear no se puede comunicar a la criatura.

47
Giovanni Pico della Mirandola

I.2.18. Aevum est subiective in angelo beatiori.

I.2.19. Non potest esse peccatum in voluntate: nisi sit defec-


tus in ratione.

I.2.20. Non potest per dei potentiam idem corpus esse simul
in diversis locis.

I.2.21. Non est sub eadem specie angelorum plurificatio.

I.2.22. Deus per speciem non videtur: Sed ipse per suam es-
sentiam intellectui applicatur ut species intelligibilis.

I.2.23. Unum supra ens non addit nisi privationem divisionis.

I.2.24. Subiectum et propria passio realiter distinguuntur.

I.2.25. Forma generatur per accidens.

I.2.26. Materia signata: est principium individuationis.

I.2.27. Eadem est numero qualitas a principio alterationis


usque ad finem.

I.2.28. Tota libertas est in ratione essentialiter.

I.2.29. In generatione substantiali fit resolutio usque ad ma-


teriam primam.

48
Las 900 tesis

I.2.18. La eviternidad existe subjetivamente en el ángel más


beatífico.

I.2.19. No puede haber pecado en la voluntad, si no hay de-


fecto en la razón.

I.2.20. Un mismo cuerpo no puede estar simultáneamente en


lugares distintos por la potencia divina.

I.2.21. No hay multiplicidad de ángeles en la misma especie.

I.2.22. Dios no se ve a través de especies o imágenes, pero, por


su esencia, Él mismo es asumido por el intelecto, a manera de
especie inteligible.

I.2.23. El ser uno no le añade al ser ente más que la negación


de la división.

I.2.24. El sujeto y lo que él padece como propio se distinguen


realmente.

I.2.25. La forma se genera por accidente.

I.2.26. La materia signada es el principio de individuación.

I.2.27. Desde el principio hasta el fin de la alteración la cuali-


dad no varía numéricamente.

I.2.28. Esencialmente, la libertad está toda en la razón.

I.2.29. En la generación sustancial, la descomposición o el


movimiento hacia lo más simple llega hasta la materia prima.

49
Giovanni Pico della Mirandola

I.2.30. Ens dicit immediate decem conceptus ita inter se uni-


tos ut non unius sint sed ad unum.

I.2.31. Essentia et existentia in quolibet creato realiter distin-


guuntur.

I.2.32. De eadem re nullo modo actu distincta extra animam


possunt verificari contradictoria.

I.2.33. Materia nullum dicit actum entitativum positivum.

I.2.34. Nulla virtus moralis praeter iustitiam est subiective in


voluntate.

I.2.35. Haec propositio. Homo est risibilis non est in secundo


modo dicendi per se.

I.2.36. Duo accidentia solo numero differentia non sunt in eo-


dem subiecto.

I.2.37. Gravia et levia a nullo alio motore moventur quam vel


a generante vel a removente prohibens.

I.2.38. Gravia potius seipsis: quam a seipsis moventur.

I.2.39. Phantasma est agens secundarium et instrumentale in


productione speciei intelligibilis.

50
Las 900 tesis

I.2.30. De modo inmediato, “ente” mienta diez conceptos


vinculados de tal manera que no son conceptos de una cosa sino
referidos a una cosa.

I.2.31. En cualquier ser creado la esencia y la existencia son


realmente distintos.

I.2.32. Las contradicciones que existen de manera real y dis-


tinta fuera del alma de ningún modo se pueden dar en una mis-
ma cosa.

I.2.33. La materia no significa ningún acto entitativo positivo.

I.2.34. Ninguna virtud moral, salvo la justicia, está subjetiva-


mente en la voluntad.

I.2.35. La proposición “El hombre tiene la capacidad de reír”


no se ha de afirmar según el segundo modo de la predicación
por sí.

I.2.36. No pueden existir en un mismo sujeto dos accidentes


que difieren sólo en número.

I.2.37. Los cuerpos pesados y los leves no se mueven por nin-


gún otro motor más que por el que genera o por el que remueve
un obstáculo.

I.2.38. Los cuerpos pesados se mueven más consigo mismos


que por sí mismos.

I.2.39. La imagen sensible es agente secundario e instrumen-


tal en la producción de la especie inteligible.

51
Giovanni Pico della Mirandola

I.2.40. Difficultas intelligendi et ex parte ipsius intellectus et


ex parte ipsius intelligibilis provenire potest.

I.2.41. Potentiae animae ab anima realiter distinguuntur.

I.2.42. Quiditates in particulari a Methaphysico non conside-


rantur.

I.2.43. Implicat contradictionem: materiam esse sine forma.

I.2.44. Non est ponenda in deo idea materiae primae.

I.2.45. Non sunt ponendae ideae generum.

52
Las 900 tesis

I.2.40. La dificultad en entender puede provenir tanto del


mismo intelecto como de la misma cosa a entender.

I.2.41. Las potencias del alma son realmente distintas de ella.

I.2.42. El metafísico no toma en consideración las quididades


particulares.

I.2.43. Que la materia exista sin la forma implica contradic-


ción.

I.2.44. No se ha de postular en Dios la idea de la materia prima.

I.2.45. No se han de afirmar ideas de géneros.

53
CONCLVSIONES SECVNDVM FRANCISCVM
NVMERO .VIII

I.3.1. Ideo haec est falsa. Essentia generat: quia essentia est
ultimate abstracta et generat formaliter praedicatur.

I.3.2. Potest videri essentia sine personis: et una persona


sine alia.

I.3.3. Voluntas potest non frui ostenso obiecto fruibili.

I.3.4. Ens denominative dicitur de deo.

I.3.5. Quiditates habent ab aeterno suum esse formale a se non


ab extrinseco.

I.3.6. Nulla diffinitio adaequat diffinitum.

I.3.7. Pluralitas formalitatum stat cum idemptitate reali.

I.3.8. Esse non est de quiditate dei: Sed dicitur de eo in se-


cundo modo.

54
OCHO TESIS
SEGÚN FRANCISCO DE MEYRONNES

I.3.1. Esta proposición “La esencia genera” es falsa, porque


“esencia” es una abstracción de máximo grado y “genera” se
predica, en cambio, formalmente.

I.3.2. La esencia puede ser vista sin las Personas, y una Per-
sona puede ser vista sin la otra.

I.3.3. Una vez mostrado un objeto de gozo, la voluntad puede


no gozarlo.

I.3.4. “Ente” se dice de Dios en sentido denominativo.

I.3.5. Las quididades poseen desde la eternidad su propio ser


formal por sí mismas, no por algo extrínseco a ellas.

I.3.6. Ninguna definición se adecua a lo definido.

I.3.7. Una pluralidad de determinaciones formales es compa-


tible con la identidad real.

I.3.8. El existir no pertenece a la quididad de Dios, pero se


dice de Él según el segundo modo.

55
CONCLVSIONES SECVNDVM IOHANEM SCOTVM
NVMERO .XXII

I.4.1. Charitas non est distinctus habitus ab habitu gratiae


quo mediante spiritus sanctus animam inhabitat.

I.4.2. Idea lapidis non est aliud quam lapis productus a divi-
no intellectu in esse intelligibili quod est esse secundum quid
existens in mente divina sicut cognitum in cognoscente.

I.4.3. Qui dixerit personas in divinis absolutis proprietatibus


distingui: catholicae veritati non repugnabit.

I.4.4. In Christo fuerunt duo esse.

I.4.5. Praxis est operatio alterius potentiae ab intellectu apta


nata conformiter elici rationi rectae ad hoc ut sit recta.

I.4.6. Unumquodque individuum est individuum per pro-


priam differentiam individualem quae dicitur hecheitas.

I.4.7. Ens dicitur de deo et creatura univoce in quid.

I.4.8. Ens de suis passionibus et ultimis differentiis quiditati-


ve non praedicatur.

56
VEINTIDÓS TESIS
SEGÚN JUAN DUNS ESCOTO

I.4.1. La caridad no es hábito distinto del de la Gracia, me-


diante la cual el Espíritu Santo habita en el alma.

I.4.2. La idea de piedra no es sino la piedra producida por el


intelecto divino en el ser inteligible, el cual es un ser relativo que
existe en la mente divina como lo conocido en el cognoscente.

I.4.3. No se opondrá a la verdad católica quien dijere que en


Dios las Personas se distinguen por propiedades absolutas.

I.4.4. En Cristo se dieron dos existencias.

I.4.5. El acto práctico es operación de una potencia diferente


de la del intelecto, apta por naturaleza para llevarse a cabo se-
gún la recta razón, precisamente para que sea recta.

I.4.6. Cada ser individual es individuo por la propia diferen-


cia individual que se denomina “haecceitas”.

I.4.7. “Ser” se dice de Dios y de la criatura unívocamente en


su predicado esencial.

I.4.8. “Ser” no se predica quiditativamente de las propieda-


des y diferencias últimas del ente.

57
Giovanni Pico della Mirandola

I.4.9. In Christo non fuit scientia acquisita.

I.4.10. In appetitu superiore ponende sunt virtutes.

I.4.11. Gratia est subiective in voluntate non in essentia ani-


mae.

I.4.12. Corpus Christi ex se fuit inpassibile.

I.4.13. De potentia dei absoluta possibile est culpam origina-


lem deleri sine infusione gratiae.

I.4.14. Post passionem Christi potuerunt cerimonialia veteris


legis sine peccato observari.

I.4.15. Per haec verba precise (Hoc est corpus meum) non
expressis verbis precedentibus, scilicet pridie quam pateretur:
non potest consecrari.

I.4.16. Relatio creaturae ad deum est idem realiter funda-


mento: distincta formaliter et ex natura rei.

I.4.17. Quaelibet alia relatio a fundamento realiter distingui-


tur.

I.4.18. Aliquid potest movere seipsum de actu virtuali ad ac-


tum formalem.

I.4.19. Actus intelligendi ab obiecto et intellectu tanquam


duobus agentibus partialibus: ut quod causatur.

58
Las 900 tesis

I.4.9. En Cristo no hubo ciencia adquirida.

I.4.10. Las virtudes se han de ubicar en el apetito superior.

I.4.11. La Gracia está subjetivamente en la voluntad, no en la


esencia del alma.

I.4.12. El cuerpo de Cristo, de suyo, fue impasible.

I.4.13. Para el poder absoluto de Dios es posible borrar la cul-


pa original sin infusión de la Gracia.

I.4.14. Después de la Pasión de Cristo, los ritos de la Ley Vie-


ja pudieron observarse sin pecado.

I.4.15. A través de estas únicas palabras, “Esto es mi cuerpo”,


sin pronunciar las precedentes, o sea, “El día antes de ser entre-
gado”, la consagración no puede tener lugar.

I.4.16. La relación de la criatura respecto de Dios, en el plano


real, se identifica con el fundamento; en el formal y según la
naturaleza de la cosa, es distinta.

I.4.17. Todas las demás relaciones se distinguen realmente de


sus respectivos fundamentos.

I.4.18. Algo se puede mover a sí mismo del estado virtual al


acto formal.

I.4.19. El acto de inteligir es causado por el objeto y por el


intelecto, a manera de dos agentes parciales.

59
Giovanni Pico della Mirandola

I.4.20. Actus intelligendi nobiliori modo causatur ab intellec-


tu quam ab obiecto quodcunque sit obiectum: modo non sit bea-
tificum.

I.4.21. Substantia non cognoscitur per speciem propriam.

I.4.22. Habitus actum producit ut causa partialis effectiva.

60
Las 900 tesis

I.4.20. El acto de inteligir es causado de manera más noble


por el intelecto que por el objeto, cualquiera éste sea, a menos
que se trate del beatífico.

I.4.21. La sustancia no se conoce a través de una imagen pro-


pia.

I.4.22. El hábito produce el acto como causa parcial efectiva.

61
CONCLVSIONES SECVNDVM HENRICVM
GANDAVENSEM NVMERO .XIII

I.5.1. Datur lumen superius lumine fidei: in quo Theologi vi-


dent veritates theologicae scientiae.

I.5.2. Paternitas est principium generandi in patre.

I.5.3. Processiones distinguuntur in divinis penes intellectum


et voluntatem.

I.5.4. Ista propositio non est concedenda: essentia est pater


filii.

I.5.5. Demones et animae peccatrices patiuntur ab igne in


quantum calidus est afflictione eiusdem rationis cum ea qua
affliguntur corpora.

I.5.6. Operationes angelorum mensurantur tempore discreto.

I.5.7. Angeli intelligunt per habitum scientialem sibi conna-


turalem.

I.5.8. Irascibilis et concupiscibilis ita distinguuntur in appe-


titu superiori sicut in inferiori.

62
TRECE TESIS
SEGÚN ENRIQUE DE GANTE

I.5.1. Existe una luz superior a la luz de la fe; en ella los teó-
logos ven las verdades de la ciencia teológica.

I.5.2. La paternidad es el principio de generación en el Padre.

I.5.3. Las procesiones en lo divino se distinguen según inte-


lecto y voluntad.

I.5.4. Esta proposición no debe ser concedida: “El Padre es la


esencia del Hijo”.

I.5.5. Los demonios y las almas pecadoras padecen por el


fuego, en cuanto que es caliente, sufrimientos en la misma me-
dida en que los padecen los cuerpos.

I.5.6. Las operaciones de los ángeles se miden en tiempo dis-


creto.

I.5.7. Los ángeles entienden por un hábito de conocimiento


que les es connatural.

I.5.8. Así como en el apetito inferior, irascible y concupisci-


ble se distinguen también en el apetito superior.

63
Giovanni Pico della Mirandola

I.5.9. Habere aliquiditativam et diffinibilem realitatem com-


mune est figmentis et non figmentis.

I.5.10. Amicitia est virtus.

I.5.11. Ratitudo formaliter cuiuslibet creati est respectus.

I.5.12. Ad hoc ut sit mutuitas realis relationis requiritur quod


fundamentum ex sua natura ordinetur ad aliud tanquam ad
suam perfectionem.

I.5.13. Relatio non distinguitur a fundamento realiter.

64
Las 900 tesis

I.5.9. Tener entidad quiditativa y definible es común a los en-


tes ficticios y no ficticios.

I.5.10. La amistad es una virtud.

I.5.11. Formalmente, la disposición de cualquier ser creado es


el estar relacionado con otra cosa.

I.5.12. Para que se dé reciprocidad en una relación real, se re-


quiere que, por su propia naturaleza, su fundamento se ordene a
otra cosa, como a su perfección.

I.5.13. Una relación no se distingue realmente de su fundamento.

65
CONCLVSIONES SECVNDVM EGIDIVM ROMANVM
NVMERO .XI

I.6.1. Potentia generandi in divinis nec est essentia divina


precise et absolute sumpta, nec relatio vel proprietas, nec cons-
titutum ex ambobus, nec alterum istorum cum inclusione alte-
rius, sed est essentia cum modo relativo.

I.6.2. Theologia nec est practica nec speculativa, sed affectiva.

I.6.3. Deus sub ratione glorificatoris est subiectum in Theo-


logia.

I.6.4. Pater et filius non solum duo spirantes, sed etiam duo
spiratores dici possunt.

I.6.5. Angeli non fuerunt creati in gratia.

I.6.6. Ideo angelus est obstinatus et inpenitens, quia subtracti


sunt et divini impetus speciales.

I.6.7. Superior angelus illuminat inferiorem non quia ei vel


obiectum presentet luminosum, vel quod in se est unitum illi
particulariset et dividat, sed quia inferioris intellectum confor-
tat et fortificat.

66
ONCE TESIS
SEGÚN EGIDIO ROMANO

I.6.1. La potencia de generación en las realidades divinas no es


la esencia divina tomada de manera separada y absoluta, ni es una
relación o propiedad, ni está constituida por ambas, ni es tampoco
una de ellas con inclusión de la otra, sino que es la esencia en el
modo de la relación.

I.6.2. La Teología no es práctica ni especulativa; es afectiva.

I.6.3. El objeto de la Teología es Dios en cuanto glorificador.

I.6.4. El Padre y el Hijo se pueden llamar no sólo dos “que


exhalan” sino también dos “exhaladores” de espíritu.

I.6.5. Los ángeles no fueron creados en Gracia.

I.6.6. El ángel que es obstinado e impenitente lo es porque le


fueron quitados los impulsos divinos especiales.

I.6.7. El ángel superior ilumina al inferior, no porque le haga


presente un objeto luminoso, o porque particularice y divida lo
que en él está unido, sino porque conforta y fortalece el intelec-
to del inferior.

67
Giovanni Pico della Mirandola

I.6.8. Sensus gustus, ut gustus est, non solum saprabile, sed


humidum percipit.

I.6.9. Calor, si sit etiam separatus, ignem generare poterit.

I.6.10. Ad hoc, quod aliqua scientia alteri non subalternetur,


sufficit quod faciat reductionem ad per se nota in suo genere
abstractionis.

I.6.11. Data vacuo, si aliquid in eo moveatur, in instanti mo-


vebitur.

68
Las 900 tesis

I.6.8. El sentido del gusto, en cuanto gusto, no sólo percibe el


sabor sino también lo húmedo.

I.6.9. El calor, aunque esté separado, puede generar el fuego.

I.6.10. Para que cualquier ciencia no sea subalterna de otra,


basta que se atenga a las cosas conocidas por sí mismas en su
propio ámbito de abstracción.

I.6.11. Dado un vacío, si algo se mueve en él, se moverá en el


instante.

69
CONCLVSIONES SECVNDVM DOCTRINAM ARABVM
QVI VT PLVRIMVM PERIPATETICOS SE PROFITENTVR:
AVENROEM, AVICENNAM, ALPHARABIVM,
AVEMPACEM, ISAAC, ABVMARON,
MOYSEM, ET MAVMETH
TESIS SEGÚN LA DOCTRINA DE LOS ÁRABES
QUE EN SU MAYOR PARTE SE DECLARAN
PERIPATÉTICOS: AVERROES, AVICENA, AL-FARABI,
AVEMPACE, ISAAC, ABUMARÓN,
MOISÉS Y MOHAMED
CONCLVSIONES SECVNDVM AVENROEM
NVMERO .XLI

I.7.1. Possibile est prophetia in somnis per illustrationem in-


tellectus agentis super animam nostram.

I.7.2. Una est anima intellectiva in omnibus hominibus.

I.7.3. Foelicitas ultima hominis est cum continuatur intellec-


tus agens possibili ut forma, quam continuationem et latini alii
quos legi et maxime Iohanes de Gandavo perverse et erronee
intellexit, qui non solum in hoc, sed ferme in omnibus quaesitis
Philosophiae, doctrinam Avenrois corruptit omnino et depra-
vavit.

I.7.4. Possibile est tenendo unitatem intellectus, animam


meam, ita particulariter meam ut non sit mihi communis cum
omnibus, remanere post mortem.

I.7.5. Quodlibet abstractum dependet a primo abstracto in


triplici genere causae, formalis, finalis, et efficientis.

I.7.6. Impossibile est eandem speciem ex propagatione et ex


putrefactione generari.

I.7.7. Deus primum mobile non solum ut finis, sed ut verum


efficiens et proprius motor movet.

72
CUARENTA Y UNA TESIS
SEGÚN AVERROES

I.7.1. La profecía se puede dar en sueños por la iluminación


del intelecto agente sobre nuestra alma.

I.7.2. Hay una sola alma intelectiva para todos los hombres.

I.7.3. La felicidad última del hombre se alcanza cuando el inte-


lecto agente se une al posible como a su forma. Esta conjunción
ha sido comprendida de modo torcido e incorrecto por los latinos
que he leído y, en particular, por Juan de Jandún, quien no sólo en
ésta sino en casi todas las cuestiones filosóficas, ha corrompido y
tergiversado por completo la doctrina de Averroes.

I.7.4. Aun sosteniendo la unicidad del intelecto, es posible


que mi alma, tan particularmente mía que no me es común con
todos, subsista después de la muerte.

I.7.5. Cualquier abstracto depende de lo que es el primer abs-


tracto, en el triple género de causa: formal, final y eficiente.

I.7.6. Es imposible que la misma especie sea generada de la


propagación y de la putrefacción.

I.7.7. Dios mueve el primum mobile no sólo como fin, sino


como verdadero motor eficiente y propio.

73
Giovanni Pico della Mirandola

I.7.8. Quilibet motor coeli est anima sui orbis, faciens cum eo
magis unum substantialiter, quam fiat ex anima bovis et sua ma-
teria.
Correlarium. Anima coeli prius dat suo orbi esse nobile et
perfectum quam ei det motum.

I.7.9. Coelum est corpus simplex, non compositum ex mate-


ria et forma.

I.7.10. Tres modi per se sunt ad demonstrationem utiles: pri-


mus, secundus et quartus.

I.7.11. In omni demonstratione praeterquam in demonstratio-


ne simpliciter fieri potest circulatio.

I.7.12. Gravia et levia movent se per accidens movendo me-


dium per se.

I.7.13. Coeli non sunt idem in genere, diversi in specie, ut


credidit Avicenna.

I.7.14. Nulla scientia probat suum subiectum esse, nec par-


tem principalem sui subiecti.

I.7.15. Universalia sunt ex parte rei in potentia tantum, actu


autem per operationem animae.

I.7.16. Dimensiones interminate sunt coeternae materiae,


praecedentes in ea quamlibet formam substantialem.

I.7.17. Quaelibet intelligentia praeter primam non intelligit


nisi primam.

74
Las 900 tesis

I.7.8. Cada motor del cielo es el alma de su propia esfera y


constituye con ella una unidad más sustancial que la que se da
entre el alma del buey y su materia.
Corolario: El alma de cada cielo confiere a su esfera el ser
noble y perfecta aun antes que conferirle movimiento.

I.7.9. El cielo es cuerpo simple, no está compuesto de materia


y forma.

I.7.10. Tres modos por sí son útiles a la demostración: el pri-


mero, el segundo y el cuarto.

I.7.11. En toda demostración, salvo en la demostración sim-


ple, se puede dar circularidad.

I.7.12. Los cuerpos pesados y livianos se mueven a sí mismos


por accidente; el medio mueve por sí.

I.7.13. Los cielos no son idénticos en género y diversos en


especie, como creyó Avicena.

I.7.14. Ninguna ciencia prueba que su objeto existe, ni la par-


te principal de éste.

I.7.15. Los universales existen en las cosas solamente en po-


tencia; en acto, por operación del alma.

I.7.16. Las dimensiones sin término son coeternas con la ma-


teria, precediendo en ella a cualquier forma sustancial.

I.7.17. Cualquier inteligencia, salvo la primera, no entiende


sino a la primera.

75
Giovanni Pico della Mirandola

I.7.18. Nulla est via ad probandum simpliciter abstractum


esse, praeter viam aeternitatis motus.

I.7.19. Quidquid est in genere est corruptibile.

I.7.20. Subiectum Metaphysicae est ens in eo quod ens.

I.7.21. Diffinitiones substantiarum naturalium materiam non


dicunt nisi consecutive.

I.7.22. Demonstratio septimi Physicorum, quod omne quod


movetur movetur ab alio, est demonstratio signi et nullo modo
causae.

I.7.23. Nulla potentia activa quae sit mere neutra et indiffe-


rens ad agere vel non agere potest ex se determinari ad alterum
agendum.

I.7.24. Unum relativoum convenientissime per reliquum defi-


nitur.

I.7.25. Exemplum Aristotelis in secundo Methaphysice, de


nicticorace respectu solis, non denotat impossibilitatem, sed
difficultatem alioquin natura aliquid ociose egisset.

I.7.26. Propositio necessaria quae ab Aristotele in libro Prio-


rum contra possibilem et inventam distinguitur, est illa quae est
ex terminis necessariis.

I.7.27. Ad dispositionem termini necessarii, requiritur ut sit


terminus per se unus.

76
Las 900 tesis

I.7.18. No hay ninguna vía para probar absolutamente que lo


abstracto existe, salvo la de la eternidad del movimiento.

I.7.19. Todo lo que exista en un género es corruptible.

I.7.20. El objeto de la Metafísica es el ente en cuanto ente.

I.7.21. Las definiciones de las sustancias naturales implican


la materia sólo en términos de consecuencia.

I.7.22. La demostración que se lee en el séptimo libro de la


Física, acerca de que todo lo que se mueve es movido por otro,
es una demostración de signo o efecto, pero de ninguna manera
de causa.

I.7.23. Ninguna potencia activa que sea meramente neutra e


indiferente respecto de actuar o no actuar puede determinarse
por sí misma a hacer una cosa o la otra.

I.7.24. Cada uno de los términos relativos se define apropia-


damente mediante el otro.

I.7.25. El ejemplo de Aristóteles del segundo libro de la Me-


tafísica, sobre el murciélago respecto del sol, no denota imposi-
bilidad, sino dificultad; de lo contrario, la naturaleza hubiera
producido algo en vano.

I.7.26. La proposición necesaria que, en los Primeros analíti-


cos, Aristóteles distingue de la proposición posible y contingen-
te, es aquella que se construye a partir de términos necesarios.

I.7.27. Para que un término sea definido como necesario, se


requiere que sea por sí mismo uno.

77
Giovanni Pico della Mirandola

I.7.28. Cum Aristoteles dixit ex maiori necessaria et minore


inventa concludi conclusionem mecessariam, intelligendum est
de minore quae est inventa per se, necessaria per accidens.

I.7.29. Sub aequinoctiali non potest esse habitatio naturalis


viventibus.

I.7.30. In coelo est naturaliter dextrum, et illud non mutatur


quamvis partes orbis mutentur.

I.7.31. Qui ponit animam formam complexionalem negat


causam agentem.

I.7.32. Unum methaphysicum dicit privationem divisibilitatis


non actu, sed aptitudine.

I.7.33. Unum methaphysicum est fundamentum unius arith-


metici.

I.7.34. Numerus precise ita reperitur in abstractis sicut in


materialibus.

I.7.35. Essentia uniuscuiusque rei et suum existere idem sunt


realiter.

I.7.36. Quiditas et essentia diversificantur in quolibet praeter


primum.

I.7.37. Substantia est prior accidente non solum natura, sed


tempore.

I.7.38. De materia ut materia est considerat physicus.

78
Las 900 tesis

I.7.28. Cuando Aristóteles dijo que una conclusión necesaria


se puede derivar de una premisa mayor necesaria y una menor
contingente, se ha de entender que la menor es contingente por
sí misma y necesaria por accidente.

I.7.29. Bajo la línea del equinoccio no puede haber hábitat


natural para seres vivientes.

I.7.30. En el cielo existe naturalmente la mano derecha, y eso


no cambia aunque cambien las partes de la esfera.

I.7.31. Quien afirma que el alma es una forma per complexio-


nem niega la causa agente.

I.7.32. Lo que es uno, desde el punto de vista metafísico, alu-


de a la falta de divisibilidad no en acto sino por aptitud.

I.7.33. Lo que es uno, desde el punto de vista metafísico, es


fundamento del uno aritmético.

I.7.34. El número en sentido estricto se encuentra tanto en las


cosas abstractas como en las materiales.

I.7.35. La esencia de cada cosa y su existir son realmente lo


mismo.

I.7.36. Quididad y esencia se diferencian en todas las cosas,


salvo en la primera.

I.7.37. La sustancia es anterior al accidente no sólo por natu-


raleza sino en el tiempo.

I.7.38. De la materia en cuanto materia se ocupa el físico.

79
Giovanni Pico della Mirandola

I.7.39. Essentia cuiuslibet intelligentiae est substantialiter ad


aliquid.

I.7.40. Dato per impossibile quod daretur materia quae co-


rruptionis principium non esset, adhuc si coelum ex tali materia
et forma esset vere compositum, aeternum esse non posset.

I.7.41. Finis non causat finaliter secundum suum esse con-


ceptum, sed secundum suum esse reale.

80
Las 900 tesis

I.7.39. La esencia de cualquier inteligencia es sustancialmen-


te relativa.

I.7.40. Dado por imposible que se dé materia que no sea prin-


cipio de corrupción, aun así, si el cielo estuviera compuesto ver-
daderamente de tal materia y de forma, no podría ser eterno.

I.7.41. El fin no mueve como causa final según su ser en la


mente sino según su ser real.

81
CONCLVSIONES SECVNDVM AVICENNAM
NVMERO .XII

I.8.1. Praeter syllogismus cathegoricum et hypotheticum, da-


tur genus syllogismorum compositivorum.

I.8.2. Licet in nullo syllogismo qui sit actu vel potentia cathe-
goricus ex duabus negativis concluidi possit, potest tamen hoc
fieri in syllogismo compositivo, ut scilicet ex duabus negativuis
concludatur.

I.8.3. In coelo est materia eiusdem rationis cum materia infe-


riorum.

I.8.4. Non potest in anima esse notio intelligibilis sine actuali


intellectione.

I.8.5. Possibile est hominem ex putrefactione generari.

I.8.6. Essentia rei materiam propriam et formam complectitur.

I.8.7. Prima substantia prior est quaelibet substantia habente


habitudinem ad operationem transeuntem, quaecunque sit illa,
alicuius causae sive formalis, sive materialis, sive efficientis,
sive finalis.

82
DOCE TESIS
SEGÚN AVICENA

I.8.1. Además del silogismo categórico y del hipotético, exis-


te un tipo de silogismo compuesto.

I.8.2. Aunque en ningún silogismo actual o potencialmente


categórico se puede concluir a partir de dos proposiciones nega-
tivas, con todo, en el silogismo compuesto se puede dar que se
concluya a partir de dos premisas negativas.

I.8.3. En el cielo hay materia del mismo género que la de las


cosas inferiores.

I.8.4. En el alma no puede haber noción inteligible sin inte-


lección actual.

I.8.5. Es posible que el hombre sea generado desde la putre-


facción.

I.8.6. La esencia de la cosa está compuesta de la propia mate-


ria y de la forma.

I.8.7. La sustancia primera es anterior a cualquier sustancia


con aptitud para una operación transitiva, cualquiera ella sea, de
cualquier causa, formal, material, eficiente o final.

83
Giovanni Pico della Mirandola

I.8.8. Ab uno simplici, in fine simplicitatis, non provenit nisi


unum.

I.8.9. Odor secundum esse reale et non intentionale usque ad


sensum multiplicatur.

I.8.10. Propositio dicens quod sensibile supra sensum posi-


tum non facit sensationem, non est vera nisi per accidens.

I.8.11. Organum odoratus sunt caruncule mamillares in ante-


riori cerebri parte constitutae.

I.8.12. Nec particularis affirmativa possibilis convertitur


semper in affirmativam possibilem, nec necessaria particularis
affirmativa in necessaria, ut credidit Aristoteles.

84
Las 900 tesis

I.8.8. Dentro de los límites de la simplicidad, de lo uno sim-


ple no proviene sino uno.

I.8.9. El olor se multiplica según su ser real y no intencional,


hasta llegar al sentido.

I.8.10. La proposición que dice que lo sensible puesto sobre el


sentido no genera sensación no es verdadera sino por accidente.

I.8.11. El órgano del olfato está dado por corpúsculos en for-


ma de senos, ubicados en la parte anterior del cerebro.

I.8.12. Ni la proposición particular afirmativa posible se con-


vierte siempre en afirmativa posible, ni la particular necesaria
afirmativa en necesaria, como creyó Aristóteles.

85
CONCLVSIONES SECVNDVM ALPHARABIVM
NVMERO .XI

I.9.1. Primum quod est necessarium in demonstratione non


est quod diffinivit Aristoteles primo Posteriorum, sed sic debet
definiri: Primum est illud quod ita est universalius subiecto, ut
tamen de subiecti genere non praedicetur.

I.9.2. Diffinitio generis quam dedit Porphyrius mala est, sed


sic debet diffiniri: Genus est quod duorum universalium est uni-
versalius.

I.9.3. Summum hominis bonum est perfectio per scientias


speculativas.

I.9.4. Cum dicit Aristoteles omnem doctrinam et omnem dis-


ciplinam fieri ex praexistenti cognitione, intelligende sunt per
doctrinam et disciplinam cognitio diffinitiva et argumentativa.

I.9.5. Intentio dici de omni secundum Aristotelem est talis


quod praedicatum dicitur de subiecto, et de omni eo quod est
subiectum actu vel potentia, possibilitate contingentiae, non ne-
cessitatis.

86
ONCE TESIS
SEGÚN AL-FARABI

I.9.1. El primum que es necesario en una demostración no es


lo que Aristóteles ha definido en el primer libro de los Analíti-
cos posteriores, antes bien, se debe definir así: “Primum es lo
que existe más universalmente que el sujeto, pero no de modo
tal que no sea predicado del género del sujeto”.

I.9.2. La definición de género que dio Porfirio es mala; se ha


de definir así: “Género es lo que, de dos universales, es más
universal”.

I.9.3. El bien sumo del hombre es la perfección que se alcan-


za mediante las ciencias especulativas.

I.9.4. Cuando Aristóteles dice que toda doctrina y toda discipli-


na provienen de un conocimiento preexistente, se ha de entender
por “doctrina” y “disciplina” el conocimiento que procede por
definición y argumentación.

I.9.5. Al decirse la intentio de todo, según Aristóteles, es tal


que el predicado se atribuye al sujeto y a todo aquello que el
sujeto es en acto o en potencia, con posibilidad de contingencia,
no de necesidad.

87
Giovanni Pico della Mirandola

I.9.6. Qui crediderit intentionem dici de omni esse aliam ab


ea quam dixit praecedens conclusio defendere non potest Aris-
totelem a Theophrasto, quod ex maiori necessaria et minori in-
venta sequatur conclusio necessaria.

I.9.7. Possibile quod diffinit Aristoteles in libro Priorum est


commune ad possibile et ad inventum, ut contra distinctum ne-
cessario.

I.9.8. Non potest intelligi accidens, etiam in abstracto, non


intelligendo subiectum.

I.9.9. Species sunt in medio, medio modo inter esse spirituale


et materiale.

I.9.10. Quelibet species secundum esse spirituale est formali-


ter cognitio.

I.9.11. Actualis cognitio sensus communis apprehendentis


phantasma ut sensibile est somnium.

88
Las 900 tesis

I.9.6. Quien creyere que la intentio que se dice de todo es


distinta de la que establece la tesis precedente, no puede defen-
der a Aristóteles contra Teofrasto, quien sostenía que de una
proposición mayor necesaria y de una menor que no lo es se si-
gue una conclusión necesaria.

I.9.7. Lo posible, según lo define Aristóteles en los Primeros


analíticos es común a lo posible y a lo contingente, en cuanto
distinto de lo necesario.

I.9.8. No se puede comprender el accidente, aun en abstracto,


si no se comprende el subiectum.

I.9.9. Las imágenes están en el medio, en una posición inter-


media entre lo inmaterial y lo material.

I.9.10. Cualquier especie según su ser inmaterial es formal-


mente un conocimiento.

I.9.11. El sueño es el conocimiento en acto del sentido común


que percibe un producto de la fantasía como realidad sensible.

89
CONCLVSIONES SECVNDVM ISAAC NARBONENSEM
NVMERO .IIII

I.10.1. Ponere intellectum agentem non est necessarium.

I.10.2. Intentio prima est quiditas rei obiective relucens in in-


tellectu.

I.10.3. Motus est sensibile commune, a sensu exteriori abs-


que actione alterius virtutis cognoscibile.

I.10.4. Corpora coelestia non largitur formaliter inferioribus


nisi caliditatem.

90
CUATRO TESIS
SEGÚN ISAAC DE NARBONNE

I.10.1. No es necesario postular un intelecto agente.

I.10.2. La intentio primera es la quididad de la cosa que se


refleja objetivamente en el intelecto.

I.10.3. El movimiento es objeto del sentido común, cognosci-


ble por el sentido externo sin la acción de otra facultad.

I.10.4. Formalmente, los cuerpos celestes no distribuyen a los


cuerpos inferiores otra cosa que calor.

91
CONCLVSIONES SECVNDVM ABVMARON
BABYLONIVM NVMERO .IIII

I.11.1. De nulla re quae in mundo sit actu corruptibilis habet


deus solicitudinem.

I.11.2. Intellectus agens nihil aliud est quam deus.

I.11.3. Coelum calefacit inferiora per lumen suum super ea


cadens.

I.11.4. Actus ipsi intellectus intrinsece, res autem intellecte


extrinsece, dicuntur verae vel falsae.

92
CUATRO TESIS
SEGÚN ABUMARÓN EL BABILONIO

I.11.1. Dios no se cuida de nada que en el mundo sea corrup-


tible en acto.

I.11.2. El intelecto agente no es otra cosa que Dios.

I.11.3. El cielo da calor a las cosas inferiores mediante la luz


que se derrama sobre ellas.

I.11.4. De los actos del intelecto se dice que son “verdaderos”


o “falsos” intrínsecamente; de las cosas inteligidas, extrínseca-
mente.

93
CONCLVSIONES
SECVNDVM MOYSEM AEGYPTIVM .III

I.12.1. Demonstratio octavi Physicorum, a Aristotele ad pro-


bandum primum motorem adducta, aliquid probat speciale primo.

I.12.2. Scientia methaphysicae non est una scientia.

I.12.3. Simplicitas primi et omnimoda immaterialitas probari


non potest per causalitatem efficientem motus, sed per finalem
tantum.

94
TRES TESIS
SEGÚN MOISÉS EL EGIPCIO

I.12.1. La demostración del octavo libro de la Física, aducida


por Aristóteles para probar la existencia del primer motor, pri-
mero prueba algo particular.

I.12.2. La ciencia o conocimiento de la metafísica no es una


ciencia sola.

I.12.3. La simplicidad y omnímoda inmaterialidad del pri-


mum no se puede probar por la causalidad eficiente del movi-
miento sino sólo por la final.

95
CONCLVSIONES SECVNDVM MAVMETH TOLLETIVM
NVMERO .V

I.13.1. Relatio nullam rem dicit extra animam.

I.13.2. Species rerum representative sunt reductive in praedi-


camento in quo sunt res representate.

I.13.3. Sensibilia communia proprias species ad sensus mul-


tiplicant, distinctas a speciebus sensibilium propriorum.

I.13.4. Sensus tactus non est unus sensus.

I.13.5. De nulla re an existat potest quaerere aliquis artifex


specialis.

96
CINCO TESIS
SEGÚN MOHAMED DE TOLEDO

I.13.1. La relación no se refiere a nada fuera del alma.

I.13.2. Las imágenes representativas de las cosas están de


manera reducida en la categoría en la que están las cosas repre-
sentadas.

I.13.3. Los objetos del sentido común multiplican sus propias


imágenes a los sentidos, distintas de las de los objetos de los
sentidos propios.

I.13.4. El sentido del tacto no es un sentido único.

I.13.5. De ninguna cosa se puede preguntar si existe algún


artífice especial.

97
CONCLVSIONES SECVNDVM AVEMPACEM ARABEM
NVMERO .II

I.14.1. In coelo est materia alterius rationis a materia infe-


riorum.

I.14.2. Lux et color essentialiter non differunt.

98
DOS TESIS
SEGÚN AVEMPACE EL ÁRABE

I.14.1. En el cielo la materia es de naturaleza distinta de la del


mundo inferior.

I.14.2. La luz y el color no difieren esencialmente.

99
CONCLVSIONES SECVNDVM GRAECOS
QVI PERIPATETICAM SECTAM PROFITENTVR:
THEOPHRASTVM, AMMONIVM, SIMPLICIVM,
ALEXANDRVM, ET THEMISTIVM
TESIS SEGÚN GRIEGOS
QUE SIGUIERON LA ESCUELA PERIPATÉTICA:
TEOFRASTO, AMMONIO, SIMPLICIO,
ALEJANDRO Y TEMISTIO
CONCLVSIONES SECVNDVM THEOPHRASTVM
NVMERO .IIII

I.15.1. Si coelum inanimatum esset, esset quocunque animato


corpore ignobilius, quod dicere impium est in philosophia.

I.15.2. Quiditas est sola forma.

I.15.3. Ita se habet intellectus agens ad producenda intelligi-


bilia in possibilem intellectum, sicut se habet forma artis ad
producenda formas in materiam artis.

I.15.4. Deus movet coelum ut finis.

102
CUATRO TESIS
SEGÚN TEOFRASTO

I.15.1. Si el cielo fuera inanimado, sería más innoble que


cualquier cuerpo animado, y afirmar esto es impío en filosofía.

I.15.2. La quididad es sólo forma.

I.15.3. El intelecto agente es a la generación de los inteligi-


bles en el intelecto posible lo que la forma del arte es a la gene-
ración de formas en la materia del arte.

I.15.4. Dios mueve el cielo en cuanto fin de éste.

103
CONCLVSIONES SECVNDVM AMMONIVM
NVMERO .III

I.16.1. Diffinitio de anima data ab Aristotele in qua dicitur:


Anima est actus corporis, cum de rationali, de qua principaliter
datur, intelligitur, accipienda est causaliter non formaliter.

I.16.2. Anima rationalis non unitur immediate corpori orga-


nico.

I.16.3. Cum dicit Aristoteles quod oportet prima principia


semper permanere, nihil aliud intendit nisi quod in qualibet
transmutatione reperiuntur.

104
TRES TESIS
SEGÚN AMMONIO

I.16.1. La definición de alma que da Aristóteles donde dice


“El alma es acto del cuerpo”, cuando se entiende del alma racio-
nal, que es el sentido principal de la definición, se ha de enten-
der de modo causal, no formal.

I.16.2. El alma racional no se une sin mediación al cuerpo


orgánico.

I.16.3. Cuando Aristóteles dice que es necesario que los pri-


meros principios rijan siempre, sólo entiende que ellos se reen-
cuentran en cualquier transmutación.

105
CONCLVSIONES SECVNDVM SIMPLICIVM
NVMERO. VIIII

I.17.1. Cognoscere actum suum non est commune cuilibet


sensui exteriori, sed humanis sensibus est speciale.

I.17.2. Aristoteles in tertio libro De anima non tractat nisi de


parte rationali.

I.17.3. Cum anima in se perfecte redit, tunc intellectus agens


ab intellectu possibili liberatur.

I.17.4. Eadem pars rationalis, ut seipsam exiens, dicitur in­


tellectus possibilis; ut vero est talis ut se ipsam ut possibilis est
possit perficere, dicitur intellectus agens.

I.17.5. Eadem pars rationalis, ut extra se vadens et proce-


dens perficitur speciebus qua in ipsa sunt, ut manens est dicitur
intellectus in habitu.

I.17.6. Sciri potest ex praecedentibus conclusionibus quare


intellectus agens quandoque arti, quandoque habitui, quando-
que lumini, assimilantur.

I.17.7. Passio a sensibili facta in organo solo, sensatio in ani-


ma sola, recipitur.

106
NUEVE TESIS
SEGÚN SIMPLICIO

I.17.1. Conocer el propio acto no es común a todo sentido


externo sino que es algo específico de los sentidos humanos.

I.17.2. En el tercer libro del De anima Aristóteles trata sólo


de la parte racional del alma.

I.17.3. Cuando el alma retorna a sí misma completamente,


entonces, el intelecto agente se libera del intelecto posible.

I.17.4. Es la misma parte racional [del alma] la que, cuando


sale de sí misma, se llama “intelecto posible”; pero, en cuanto es
tal que puede completarse a sí misma como posible, entonces, se
llama “intelecto agente”.

I.17.5. La misma parte racional, en cuanto saliendo de sí mis-


ma y procediendo se completa en las especies que existen en ella,
en cuanto permanece en sí se define como intelecto habitual.

I.17.6. De las tesis precedentes, se puede saber por qué el intelecto


agente a veces se asemeja al arte, a veces al hábito, a veces a la luz.

I.17.7. La impresión producida por algo sensible sólo se reci-


be en un órgano; la sensación, sólo en el alma.

107
Giovanni Pico della Mirandola

I.17.8. Sicut lumen colores non facit colores, sed praeexisten-


tes colores potentia visibiles, facit actu visibiles, ita intellectus
agens non facit species cum non essent prius, sed actu praeexi-
tentes species potentia cognoscibiles, facit actu cognoscibiles.

I.17.9. Cum dicit Aristoteles non recordari nos post mortem


quia pasivus intellectus corrompitur, per passivum intellectum,
possibilem intellectum intelligit.

108
Las 900 tesis

I.17.8. Así como la luz no hace que los colores sean tales,
sino que hace que los colores preexistentes visibles en potencia
sean visibles en acto, de la misma manera, el intelecto agente
no hace especies o imágenes que no existían previamente, sino
que hace que las especies preexistentes en acto cognoscibles en
potencia sean cognoscibles en acto.

I.17.9. Cuando Aristóteles dice que después de la muerte no


tenemos recuerdos porque se corrompe el intelecto pasivo, por
“intelecto pasivo” entiende “intelecto posible”.

109
CONCLVSIONES SECVNDVM ALEXANDRVM
APHRODISEVM NVMERO .VIII

I.18.1. Anima rationalis est immortalis.

I.18.2. Cuilibet coelo praeter animam quae movet eum effi-


cienter, propria assistit intelligentia, quae illum movet ut finis,
ab anima tali secundum substantiam omnino distincta.

I.18.3. Nullam diffinitionem, etiam naturalem, ex Aristotelis


sententia ingreditur materia.

I.18.4. Deus nec mala nec privationes intelligit.

I.18.5. Numerus abstractorum de quo agit Aristoteles in duo-


decimo Methaphysicae, non est numerus motorum, sed nume-
rus intelligentiarium, quae sunt fines motus.

I.18.6. Cum dicit Aristoteles nono Methaphysicae separata et


divina aut totaliter sciri a nobis, aut totaliter ignorari, intelli-
gendum est de ea cognitione quae his contingit qui iam ad sum-
mam intellectus actuationem pervenerunt.

110
OCHO TESIS
SEGÚN ALEJANDRO DE AFRODISIA

I.18.1. El alma racional es inmortal.

I.18.2. Cada cielo, además del alma que lo mueve como cau-
sa eficiente, está asistido por su propia inteligencia, que lo mue-
ve como fin, y esa inteligencia es completamente distinta de tal
alma según la sustancia.

I.18.3. En opinión de Aristóteles, ninguna definición, aun la


concerniente a los seres naturales, involucra la materia.

I.18.4. Ni los males ni las privaciones son objetos del intelec-


to de Dios.

I.18.5. El número de las cosas abstractas de las que trata Aristó-


teles en el libro XII de la Metafísica, no es el número de los moto-
res sino el de las inteligencias que son los fines del movimiento.

I.18.6. Cuando Aristóteles dice en el libro IX de la Metafísica


que conocemos totalmente o bien ignoramos totalmente las rea-
lidades separadas y divinas, se ha de entender que ese conoci-
miento se refiere a aquellos que han alcanzado el más alto grado
de actualización del intelecto.

111
Giovanni Pico della Mirandola

I.18.7. Sicut primus intellectus inter omnes intellectus primo


se intelligit, alia secundario, ita ultimus intellectus inter omnes
intellectus primo alia a se, et seipsum secundario intelligit.

I.18.8. Methaphysicus et Dialecticus aeque de omnibus dis-


putant, sed ille demonstrative, hic probabiliter.

112
Las 900 tesis

I.18.7. Así como el primer intelecto entre todos primero se


entiende a sí mismo, y en segundo lugar a otras cosas, de la mis-
ma manera, el último intelecto de todos primero entiende las
cosas que no son él y después a sí mismo.

I.18.8. El metafísico y el dialéctico discuten a la par sobre


todas las cosas, pero aquél lo hace mediante la demostración;
éste, mediante la probabilidad.

113
CONCLVSIONES SECVNDVM THEMISTIVM
NVMERO .V

I.19.1. Intellectus possibiles qui illuminantur tantum plures


sunt; agentes participati illuminantes et illuminati plures quo-
que sunt; agens illuminans tantum unus.

I.19.2. Intellectus agens illuminans tantum credo sit illud


apud Themistium quod est metatron in cabala.

I.19.3. Scientia de anima est media inter scientias naturales


et divinas.

I.19.4. Praeter duas species demonstrationis quia quas ponit


Aristotelis, tertia alia ponenda est, et est cum una proprietas
per coevam proprietatem demonstratur.

I.19.5. Propositio est per se cum vel subiectum diffinit praedi-


catum, vel praedicatum subiectum, vel ambo diffiniuntur per
idem tertium.

114
CINCO TESIS
SEGÚN TEMISTIO

I.19.1. Hay muchos intelectos posibles que sólo son iluminados;


son muchos también los intelectos activos participados que ilumi-
nan y son iluminados; pero hay un solo intelecto agente que ilumina.

I.19.2. Creo que el intelecto agente que sólo ilumina es, en


Temistio, lo que en la Cábala es el Metraton.

I.19.3. El conocimiento sobre el alma es intermedio entre los


conocimientos sobre las cosas naturales y las divinas.

I.19.4. Además de las dos especies de demostración a partir


de los efectos que plantea Aristóteles, hay que postular una ter-
cera: es aquella mediante la que se demuestra una propiedad
mediante otra coeva.

I.19.5. Una proposición es per se cuando el sujeto define al


predicado, o el predicado al sujeto, o ambos se definen por el
mismo tercer término.

115
CONCLVSIONES SECVNDVM DOCTRINAM
PHILOSOPHORVM QVI PLATONICI DICVNTVR:
PLOTINI AEGIPTII, PORPHYRII TYRII, IAMBLICI
CHALCIDEI, PROCLI LYCII, ET ADELANDI ARABIS
TESIS SEGÚN LA DOCTRINA DE LOS FILÓSOFOS
QUE SE DICEN PLATÓNICOS: PLOTINO DE EGIPTO,
PORFIRIO DE TIRO, JÁMBLICO DE CALCIS,
PROCLO DE LICIA Y ADELANDO EL ÁRABE
CONCLVSIONES SECVNDVM PLOTINVM
NVMERO .XV

I.20.1. Primum intelligibile non est extra primum intellectum.

I.20.2. Non tota descendit anima quum descendit.

I.20.3. Omnis vita est immortalis.

I.20.4. Anima quae peccavit vel in terreno vel in aereo corpo-


re post mortem bruti vitam vivit.

I.20.5. Anima irrationalis est idolum animae rationalis, ab ea


dependens sicut lumen a sole.

I.20.6. Ens, vita, et intellectus in idem coincidunt.

I.20.7. Foelicitas hominis ultima est cum particularis intellec-


tus noster totali primoque intellectui plene coniungitur.

I.20.8. Civiles virtutes virtutes simpliciter non sunt appellan-


dae.

I.20.9. Non fit assimilatio ad divina per virtutes etiam purgati


animi nisi dispositive.

118
QUINCE TESIS
SEGÚN PLOTINO

I.20.1. El primer [objeto] inteligible no está fuera del primer


intelecto.

I.20.2. El alma no desciende entera cuando desciende.

I.20.3. Toda vida es inmortal.

I.20.4. El alma que pecó en cuerpo terrenal o etéreo, después


de la muerte, vive la vida de los brutos.

I.20.5. El alma irracional es imagen de la racional, de ella


depende como la luz depende del sol.

I.20.6. El ser, la vida y el intelecto coinciden en lo mismo.

I.20.7. La felicidad última del hombre se alcanza cuando


nuestro intelecto particular se une plenamente con el intelecto
total y primero.

I.20.8. Las virtudes cívicas no deben llamarse “virtudes” en


sentido absoluto.

I.20.9. La asimilación a lo divino no se da por las virtudes,


aun las del espíritu purificado, salvo en el sentido de disposición
[o preparación].

119
Giovanni Pico della Mirandola

I.20.10. In ratione similitudines rerum sunt et species, in inte-


llectu vere ipsa entia.

I.20.11. Consumatae virtutis est etiam primos motus amputare.

I.20.12. Improprie dicitur quod intellectus ideas inspiciat vel


intueatur.

I.20.13. Quae necessaria animali sunt, necessaria possunt


dici, sed non bona.

I.20.14. Sicut accidentalis foelicitas animadversione indiget,


ita substantialis foelicitas per carentiam animadversionis non
solum non deperditur, sed roboratur.

I.20.15. Homo qui ad foelicitatem iam pervenit per frenesim


aut litargiam ab ea non impeditur.

120
Las 900 tesis

I.20.10. En la razón se dan las semejanzas e imágenes de las


cosas; en el intelecto, su ser mismo.

I.20.11. Es propio de una virtud consumada cortar aun los pri-


meros movimientos [o impulsos].

I.20.12. De manera impropia se dice que el intelecto contem-


pla o intuye las ideas.

I.20.13. Lo que es necesario al animal puede decirse “necesa-


rio”, pero no bueno.

I.20.14. Así como la felicidad accidental exige la atención del


ánimo, de la misma manera la felicidad sustancial no sólo no se
pierde sino que se refuerza por la falta de atención.

I.20.15. El hombre que ya ha llegado a la felicidad, no es


apartado de ella por el frenesí ni por el letargo.

121
CONCLVSIONES SECVNDVM ADELANDVM ARABEM
NVMERO .VIII

I.21.1. Intellectus agens nihil est aliud quam pars animae


quae sursum manet et non cadit.

I.21.2. Anima habet apud se rerum species, et excitatur tan-


tum ab extrinsecis rebus.

I.21.3. Ad complementum praecedentis conclusionis, quam


non solum Adelandus, sed omnes Mauri dicunt, dico ego illas
species actu et substantialiter esse in parte quae non cadit, et
recipi de novo et accidentaliter in parte quae cadit.

I.21.4. Maior pars rerum quae in somnis innotescunt aut per


purgationem animae, aut per indemoniationem, aut per meram
spiritus revelationem innotescunt.

I.21.5. Quod scribit Tabet Chaldeus de dormitione super he-


par in revelatione somniorum recte intelligetur si ad hoc dictum
dicta Platonis in Timeo concordaverimus.

I.21.6. Quia sicut dixit Abdala, videre somnia est fortitudo


imaginationis, intelligere ea est fortitudo intellectus, ideo qui
videt ea ut plurimum non intelligit ea.

122
OCHO TESIS
SEGÚN ADELANDO EL ÁRABE

I.21.1. El intelecto agente no es otra cosa que la parte del


alma que permanece en lo alto y no participa en la caída.

I.21.2. El alma tiene consigo las especies de las cosas, y reci-


be estímulo de las realidades externas a ella.

I.21.3. Para completar la tesis precedente, sostenida no sólo


por Adelando sino por todos los moros, yo afirmo que esas espe-
cies [o imágenes] existen en acto y sustancialmente en la parte
[del alma] que no cae, y accidentalmente se recuperan de nuevo
en la parte que cae.

I.21.4. La mayor parte de las cosas de las que se tiene noticia


en los sueños se aprende o a través de la purificación del alma o
por posesión demoniaca o por la pura revelación del espíritu.

I.21.5. Lo que escribe Tabet el Caldeo acerca de la función de


dormir sobre el hígado en orden a la revelación de los sueños se
entenderá rectamente si lo ponemos de acuerdo con lo que dice
Platón en el Timeo.

I.21.6. Puesto que, como ha sostenido Abdala, ver sueños


obedece a la fuerza de la imaginación, entenderlos responde a la
fuerza del intelecto, se sigue que quienes los ven, en su mayo-
ría, no los entienden.

123
Giovanni Pico della Mirandola

I.21.7. Anima est fons motus et gubernatrix materiae.

I.21.8. Transcorporationem animarum crediderunt omnes


sapientes Indorum, Persarum, Aegyptiorum, et Chaldeorum.

124
Las 900 tesis

I.21.7. El alma es fuente del movimiento y gobierno de la


materia.

I.21.8. Todos los sabios de los indios, los persas, los egipcios
y los caldeos creyeron en la transmigración de las almas.

125
CONCLVSIONES SECVNDVM PORPHYRIVM
NVMERO .XII

I.22.1. Per patrem apud Platonem intelligere debemus cau-


sam quae a seipsa totum effectum producit, per factorem eam
quae materiam accipit ab alio.

I.22.2. Opifex mundi est supramundana anima.

I.22.3. Exemplar non est aliud quam intellectus ipsius opificis


animae.

I.22.4. Omnis anima participans vulcanio intellectu semina-


tur in lumam.

I.22.5. Ex praecedenti conclusione elicio ego cur omnes Teu-


tones bonae sunt corporaturae et albi coloris.

I.22.6. Ex eadem conclusione elicio cur omnes Teutones


apostolicae sedis sint reverentissimi.

I.22.7. Sicut Apollo est intellectus solaris, ita Aesculapius est


intellectus lunaris.

I.22.8. Ex paecedenti conclusione elicio ego cur luna in as-


cendente dat sanitatem nato.

126
DOCE TESIS
SEGÚN PORFIRIO

I.22.1. Bajo el término “Padre” en Platón debemos entender


la causa que produce por sí misma la totalidad del efecto; por
“Hacedor”, la causa que asume la materia de otro.

I.22.2. El Demiurgo del mundo es el alma supramundana.

I.22.3. El ejemplar no es otra cosa que el intelecto del alma de


ese mismo artífice.

I.22.4. Toda alma que participa del intelecto de Vulcano es


sembrada en la luna.

I.22.5. De la tesis precedente yo deduzco por qué todos los


germanos son corpulentos y blancos.

I.22.6. De la misma tesis deduzco por qué todos los germanos


son muy respetuosos de la sede apostólica.

I.22.7. Así como Apolo es intelecto solar, de la misma manera


Esculapio es intelecto lunar.

I.22.8. De la tesis precedente yo deduzco por qué la luna en el


ascendente da salud al que nace.

127
Giovanni Pico della Mirandola

I.22.9. Duplex est malorum demonum genus; alterum animae


sunt et substantiales demones; alterum materiales potentiae et
accidentales demones.

I.22.10. Duplex genus demonum de quibus dixit secundum


Porphirium praecedens conclusio nihil credimus esse aliud
quam membrorum legem et potestates harum tenebrarum, de
quibus apud Paulum, quamvis de quiditate et substantia harum
potestatum eos non credo convenire.

I.22.11. Plato in principio tractatus Timei de extremis tantum


determinat, id est de eo quod vere est nullo modo genitum, et de
eo quod vere genitum nullo modo ens. De mediis nihil, quorum
alterum ens et genitum, alterum genitum et ens.

I.22.12. Deus ubique est quia nullibi est, intellectus ubique


est quia nullibi est, anima ubique est quia nullibi est; sed deus
ubique et nullibi respectu omnium quae post ipsum; intellectus
autem in deo quidem est, ubique autem et nullibi respectu eo-
rum quae post ipsum. Anima in intellectu et deo, ubique autem
et nullibi respectu corporis.

128
Las 900 tesis

I.22.9. Doble es el género de los demonios malos: uno es el


de los que son almas y demonios sustanciales; otro, el de los
que son potencias materiales y demonios accidentales.

I.22.10. Creemos que los dos géneros de demonios de los


cuales habló la tesis precedente según Porfirio, son “la ley de
los miembros y las potencias de estas tinieblas” de las que habla
Pablo, aunque no creo que ellos concuerden acerca de la quidi-
dad y sustancia de estos poderes.

I.22.11. Al principio del Timeo, Platón sólo determina los ex-


tremos: el de lo que es realmente no generado de ninguna mane-
ra, y el de lo que es realmente generado no siendo de ningún
modo ente. Nada dice de los términos medios: el del que es ente
y generado, y el del que es generado y ente.

I.22.12. Dios está en todas partes porque no está en ninguna;


el intelecto está en todas partes porque no está en ninguna; el
alma está en todas partes porque no está en ninguna. Pero Dios
está en todas partes y en ninguna respecto de todas las cosas que
son después de Él; el intelecto está efectivamente en Dios y se
encuentra en todas partes y en ninguna respecto de las cosas que
son después de él; el alma está en el intelecto y en Dios, pero
está en todas partes y en ninguna respecto del cuerpo.

129
CONCLVSIONES SECVNDVM IAMBLICVM
NVMERO .VIIII

I.23.1. Intellectus speculativus est forma separata quantum


ad rem et ad modum; practicus separata quantum ad rem, co-
niuncta quantum ad modum; anima rationalis coniuncta secun-
dum rem, separata secundum modum; irrationalis coniuncta
secundum rem ed secundum modum.

I.23.2. Opifex sensibilis mundi septimus est hierarchiae inte-


llectualis.

I.23.3. Corporalis natura est in intellectu immobiliter, in ani-


mo ex se primo mobiliter, in animali ex se mobiliter participati-
ve, in coelo aliunde ordinate mobiliter, infra lunam aliunde
mobiliter inordinate.

I.23.4. Elementa in octo coeli corporibus coelesti modo bis


inveniuntur, quae quis inveniet si retrogrado ordine in illa bina
numeratione processerit.

I.23.5. Super hunc mundum, quam vocant Theologi “ὄν”, est


alius quem vocant “ζωή”, et super hunc alius quam vocant “νοῦς”.

130
NUEVE TESIS
SEGÚN JÁMBLICO

I.23.1. El intelecto especulativo es forma separada en cuanto


realidad y en el modo; el práctico lo es en cuanto realidad, pero
está unido en el modo; el alma racional está unida en la reali-
dad y separada en el modo; la irracional, unida en la realidad y
en el modo.

I.23.2. El artífice del mundo sensible es el séptimo de la jerar-


quía intelectual.

I.23.3. La naturaleza corpórea está en el intelecto de manera


inmóvil; en el alma, con movilidad a partir de ella misma; en el
animal, con movilidad desde sí participativa; en el cielo, con
movilidad ordenada que tiene origen en otro; en el mundo sub­
lunar, con movilidad desordenada que se origina en otro lugar.

I.23.4. En los cuerpos del octavo cielo los elementos se en-


cuentran de dos modos celestes que encontrará quien proceda
en orden inverso al de esa doble numeración.

I.23.5. Sobre este mundo, que los teólogos llaman “ὄν” [ente],
hay otro que llaman “ζωή” [vida], y sobre éste, otro que llaman
“νοῦς” [intelecto].

131
Giovanni Pico della Mirandola

I.23.6. Cum excellenter ad intellectum assimilatur anima, fit


in vehiculo motus perfecte circularis.

I.23.7. Nulla est vis coelestium astrorum quantum est in se


malefica.

I.23.8. Qui finalem causam diluviorum incendiorumque cog-


noverit, haec potius “καθάρσεις”, id est “purgationes”, quam
“corruptiones” vocabit.

I.23.9. Cum dicit Plato in mundi medio positam animam, de


inparticipata anima debet intelligit, quam ideo in medio dicit
positam, quia aequaliter omnibus adest, ab omni respectu et
particulari habitudine liberata.

132
Las 900 tesis

I.23.6. Cuando el alma se asimila al intelecto en grado exce-


lente, el movimiento en el “vehículo” se torna perfectamente
circular.

I.23.7. No hay ninguna fuerza de los astros del cielo que sea
maléfica en sí misma.

I.23.8. Quien conozca la causa final de los diluvios y de los


incendios, los llamará “καθάρσεις” [kathárseis], esto es, “puri-
ficaciones”, antes que “corrupciones”.

I.23.9. Cuando Platón dice que el alma está puesta en el me-


dio del mundo, se debe entender que se refiere al alma no parti-
cipada: dice que está puesta en el medio del mundo porque está
próxima de igual modo respecto de todas las cosas, liberada de
toda relación y de toda disposición.

133
CONCLVSIONES SECVNDVM PROCLVM
NVMERO .LV

I.24.1. Quod est in intelligibilibus terminus et infinitum, est in


intellectualibus mas et femina, in supermundanis idemtitas et
alteritas, similitudo et dissimilitudo. In anima circulatio eius-
dem et circulatio alterius.

I.24.2. A Saturnis legibus eximuntur dei qui contentivi et per-


fectivi sunt; a Ioviis legibus dei Saturnii; a fatalibus legibus
omnis anima vivens intellectualiter. Legi autem Adrastiae om-
nia obediunt.

I.24.3. Dei appellatio simpliciter absolute uni competit, qui


est deus deorum; simpliciter non absolute cuilibet supersubs-
tantialium; secundum essentia intellectualium cuilibet; secun-
dum participationem animis divinis; secundum contactum et
coniunctionem demonibus, secundum similitudinem animis hu-
manis.

I.24.4. Contentiva proprietas est medii ordinis secundae tri-


nitatis, qui in Phedro coelestis dicitur circumductus.

I.24.5. In intelligibilibus non est numerus, sed multitudo, et nu-


merorum causa paternalis ac maternalis; in intellectualibus vero
est numerus secundum essentiam et communicative multitudo.

134
CINCUENTA Y CINCO TESIS
SEGÚN PROCLO

I.24.1. Lo que en las realidades inteligibles es límite e infini-


to, en las intelectuales es macho y hembra; en las supermunda-
nas, identidad y alteridad, semejanza y desemejanza. En el alma
es circulación de lo mismo y circulación de lo otro.

I.24.2. De las leyes de Saturno están eximidos los dioses que


contienen y son perfectivos; de las leyes de Júpiter, los dioses
de Saturno; de las leyes del destino, toda alma que viva según el
intelecto. Pero todas las cosas obedecen la ley de Adrastea.

I.24.3. El nombre de Dios, de modo propio y absoluto compete


a lo Uno, que es Dios de dioses; de modo propio no absoluto
compete a toda realidad supersustancial; según la esencia, a toda
realidad intelectual; según participación, a las almas divinas; se-
gún contacto y unión, a los demonios; según semejanza, a las al-
mas humanas.

I.24.4. La propiedad de contener pertenece al orden medio de la


segunda tríada, que en el Fedro es llamada “circunferencia celeste”.

I.24.5. En las realidades inteligibles no se da número sino


multiplicidad y la causa paterna y materna de los números; en
las intelectuales, se da el número según la esencia y la multipli-
cidad por comunicación.

135
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.6. Idem est quod dicitur alteritas in Parmenide, et super-


coelestis locus in Phedro.

I.24.7. Per unum, plura, totum, partes, finitum, infinitum, de


quibus in Parmenide, habemus intelligere secundum ordinem
trinitatis intelligibilis intellectualis, secundum illius ordinis tri-
nariam divisionem.

I.24.8. Quod in Phedro dicitur dorsum coeli, in Parmenide


dicitur unum; quod ibi profundum coeli, hic totum; quod ibi
axis coeli, hic terminus.

I.24.9. Tertium ordinem secundae trinitatis per tres terminos


exprimit Plato: extrema, perfectum et secundum figuram.

I.24.10. Intellectuales dii uniones habent ab uno primo; subs-


tantias intelligibilibus; vitas perfectas et contentivas, generati-
vas divinorum, intelligibilibus et intellectualibus; intellectualem
proprietatem a seipsis.

I.24.11. Sicut intelligibiles dei uniformiter omnia producunt,


ita intelligibiles intellectualesque trinaliter, intellectuales au-
tem ebdomatice.

I.24.12. Inter extremales paternos deos, Saturnum et Iovem,


mediat necessario Rhea per proprietatem vitae foecundae.

I.24.13. Secunda trinitas ebdomadis intellectualis est trinitas


curetum, quod vocat heologia intemeratos deos.

136
Las 900 tesis

I.24.6. Lo que se llama “alteridad” en el Parménides y el lu-


gar supraceleste en el Fedro son lo mismo.

I.24.7. Por los términos “uno”, “varios”, “todo”, “partes”, “fi-


nito”, “infinito”, de los que habla el Parménides, debemos enten-
der el segundo orden de la tríada inteligible-intelectual, siguiendo
la triple división de ese orden.

I.24.8. Lo que en el Fedro se llama “dorso del cielo”, en el Par-


ménides se denomina “lo uno”; lo que allí “profundidad del cielo”,
aquí “el todo”; lo que allí “eje del cielo”, aquí “el término”.

I.24.9. Platón describe el tercer orden de la segunda tríada a


través de tres términos: “los extremos”, “lo perfecto”, y “según
figura”.

I.24.10. Los dioses intelectuales tienen uniones a partir de lo


Uno primero; las sustancias, a partir de las realidades inteligi-
bles; las vidas perfectas, que contienen y que generan lo divino,
a partir de las realidades inteligibles e intelectuales; la propie-
dad intelectual, a partir de ellas mismas.

I.24.11. Así como los dioses inteligibles producen todas las co-
sas de manera uniforme, así también los inteligibles-intelectuales
producen trinitariamente; los intelectuales, de manera séptuple.

I.24.12. Entre los dioses paternos extremos, Saturno y Júpiter,


media necesariamente Rhea, a través de la propiedad de la vida
fecunda.

I.24.13. La segunda tríada de la séptuple multiplicidad inte-


lectual es la de los guardianes, que la teología llama “dioses in-
temeratos”.

137
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.14. Proprium curetum est reddere opus paternae trinita-


tis immaculatum: mansionem primi, processum secundi, illus-
trationem tertii.

I.24.15. Per deorum cedes tragice a theologis septima unitas


discretiva intellectualis ebdomadae designatur.

I.24.16. Eadem quae Rhea dicitur ut Saturno coexistens se-


cundum suam summitatem, ut Iovem producit et cum Iove tota-
les et partiales deorum ordines, dicitur Caeres.

I.24.17. Licet ut tradit theologia distinctae sint divinae hie-


rarchiae, intelligendum est tamen omnia in omnibus esse modo
suo.

I.24.18. Sicut paternalis proprietas est solum in intelligibili-


bus, ita conditoria sive factiva solum in deis novis; paterna simul
et conditoria in exemplari intelligibili; conditoria et paterna in
opifici.

I.24.19. Quaecumque vel deorum vel naturae operationes du-


plices sunt, immanentes et transeuntes; per immanentes seip-
sum unumquodque continet et quae in ipso sunt rationes; per
transeuntes ad exteriora se convertit.

I.24.20. Post intellectualem ebdomadem ordinandi sunt imme-


diate supermundani dei a partibus universi exempti, et incoordi-
nabiles ad hunc mundum, et secundum causam eum undique
circumplectentes.

138
Las 900 tesis

I.24.14. Lo propio de los guardianes es hacer inmaculada la


obra de la tríada paterna: la permanencia del primero, el proceso
del segundo, la iluminación del tercero.

I.24.15. Los teólogos designan trágicamente con la expresión


“desastre de los dioses” la séptima unidad distintiva de la séptu-
ple multiplicidad intelectual.

I.24.16. La misma divinidad que se denomina “Rhea” en


cuanto que coexiste con Saturno en su condición suprema, se
llama “Ceres” en cuanto que produce a Júpiter y con Júpiter los
órdenes de los dioses, totales y parciales.

I.24.17. Aun cuando, como enseña la teología, las jerarquías


divinas son distintas, se ha de entender, no obstante, que todas
las cosas están en todas según su propia modalidad.

I.24.18. Así como la propiedad paternal está únicamente en las


realidades inteligibles, así la que crea o hace está sólo en los dio-
ses nuevos; la propiedad paternal y productiva simultáneamente
en el ejemplar inteligible; la creadora y paternal en el artífice.

I.24.19. Todas las operaciones, sean de los dioses o de la natura-


leza, son de dos clases: inmanentes y transitivas; mediante las ope-
raciones inmanentes, toda realidad se contiene a sí misma y a sus
razones propias; mediante las transitivas, se dirige hacia lo externo.

I.24.20. Inmediatamente después de la séptuple multiplicidad


intelectual, se deben ubicar los dioses supramundanos, que es-
tán desligados de las partes del universo y que no son coordina-
bles con este mundo al cual por todas partes abrazan.

139
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.21. Proprium est supermundanorum deorum assimilare


et tradere entibus compassionem illam et invicem communio-
nem, quam habent ex similitudine unius ad alterum.

I.24.22. Licet assimilativum ducalium, de quibus dixit prae-


cedens conclusio, proprium sit, appropriatur tamen medio ordi-
ni trinitatis sua primo ordine, intellectualibus deis immediate
secundum substantiam coniuncto, et tertio secundis generibus
se commiscente.

I.24.23. Iupiter de quo in Gorgia, non est ille qui est univer-
salis conditor, tertius inter intellectuaes, sed summus et primus
inter ducales.

I.24.24. Ducalis trinitatis Iupiter est substantificativus, Nep-


tunnus vivificativus, Pluto conversivus.

I.24.25. Quadruplex est fabrica: prima universalia universa-


lium ex toto perornat; secunda universa quidem sed particula-
riter; tertia secundum divisa secundum universalitatem; quarta
partes particulariter contexit universalibus.

I.24.26. Iupiter, Neptunnus, et Pluto, Saturni regnum partien-


tes, a Saturno Regnum non accipiunt nisi per medium condito-
ris Iovis.

I.24.27. Sub primo ducalis trinitatis est esse substantiale, om-


nis anima nobilis generationi non subdita, primum mobile, ignis
et suprema aeris pars, quae super terram crescunt, et pars orien-
talis.

140
Las 900 tesis

I.24.21. Es propio de los dioses supramundanos asimilar y


transmitir a los entes esa recíproca simpatía y comunión que
obtienen de la semejanza que hay entre unos y otros.

I.24.22. Aun cuando esa semejanza de los guías, de los que


habló la tesis precedente, sea propia de ellos, con todo, se ex-
tiende al orden medio de su tríada desde el primer orden, unido
inmediatamente según sustancia a los dioses intelectuales, y
desde el tercero se mezcla con los géneros subordinados.

I.24.23. En el Gorgias, Júpiter no es el creador universal, ter-


cero entre los dioses intelectuales, sino el supremo y el primero
entre los conductores.

I.24.24. De la tríada conductora, Júpiter es el productor de sus-


tancias; Neptuno, el que da vida; Plutón, el que guía los cambios.

I.24.25. La fábrica es cuádruple: la primera es ornada en su


totalidad con los universales de los universales; la segunda se
lleva a cabo con universales, ciertamente, pero referidos a los
particulares; la tercera, según divisiones y según universalidad;
la cuarta, entreteje las partes particulares con los universales.

I.24.26. Júpiter, Neptuno y Plutón, que se repartieron el reino


de Saturno, no lo recibieron sino por medio del creador Júpiter.

I.24.27. Bajo el primer dios de la tríada conductora está el ser


sustancial, toda alma noble no sujeta a generación, el primer
móvil, el fuego y la parte suprema del aire, las cosas que crecen
sobre la tierra, y la parte oriental.

141
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.28. Sub secundo ducalis trinitatis est vita et generatio,


omnis anima sub generationem veniens, erraticae spherae,
aqua et infima aeris pars, quae sub antra minerae et terremo-
tus, media pars terrae et circa centrum.

I.24.29. Sub tertio eiusdem ordinis est specialium divisionum


conversio, animarum purgatio, sphera activorum et passivo-
rum, terra cum terrestribus, quae circa Tartarum, et pars occi-
dentalis.

I.24.30. Et si secunda trinitas deorum supermundanorum


tota dicatur Proserpina, tamen prima eius unitas apud Graecos
dicitur Diana, secunda Persephone, tertia Minerva; apud bar-
baros vero, prima Hechate, secunda anima, tertia virtus.

I.24.31. Secundum precedentem conclusionem ex Procli men-


te potest exponi unum ex dictis Zoroastris secundum quod apud
Graecos legitur, quanquam apud Chaldeos aliter et legitur et
exponitur.

I.24.32. Tertia trinitas deorum supermundanorum dicitur


Apollo, et conversiuum ei appropiatur.

I.24.33. Trinitatem Proserpinae comitantur a latere trinitas


custoditiva et conservativa.

I.24.34. Duodecim dei de quibus in Phedro dei sunt medii in-


ter supermundanos et mundanos vinculum illorum.

142
Las 900 tesis

I.24.28. Bajo el segundo dios de la tríada conductora está la


vida y la generación, toda alma sujeta a generación, las esferas
planetarias, el agua y la parte más baja del aire, las minas que
hay en las cavernas y los terremotos, la parte mediana de la tie-
rra y lo que está alrededor del centro.

I.24.29. Bajo el tercer dios del mismo orden está la conver-


sión de las divisiones de las especies, la purificación de las al-
mas, la esfera de las realidades activas y pasivas, la tierra con
los seres terrenos, lo que hay alrededor del Tártaro, y la parte
occidental.

I.24.30. Aun cuando la segunda tríada de los dioses supramun-


danos se llame en su totalidad “Proserpina”, con todo, su primera
unidad entre los griegos se denomina “Diana”; la segunda, “Persé-
fone”; la tercera, “Minerva”. Entre los bárbaros, en cambio, la pri-
mera se llama “Hécate”; la segunda, “alma”; la tercera, “virtud”.

I.24.31. Según la tesis precedente, de acuerdo con Proclo, se


puede explicar uno de los dichos de Zoroastro como se lee entre
los griegos, aunque entre los caldeos se lee y expone de manera
diferente.

I.24.32. La tercera tríada de los dioses supramundanos se lla-


ma “Apolo”, y le es propio el poder de conversión.

I.24.33. La tríada de Proserpina está acompañada por una


tríada de custodia y conservación.

I.24.34. Los doce dioses de los que se habla en el Fedro son


dioses intermedios entre los supramundanos y los mundanos,
vínculo entre ellos.

143
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.35. Dei de quibus in Phedro in quattuor trinitates sunt dis-


tinguendi: Opificativam, Custoditivam, Vitalem, et Conversivam.

I.24.36. Quattuor sunt exercitus iuniorum deorum. Primus


habitat a primo coelo usque ad principium aeris; secundus inde
usque ad dimidium aeris; tertius inde usque ad terram.

I.24.37. Cuilibet istorum proportionaliter correspondet qua-


druplex exercitus Angelorum, Demonum, et Animarum.

I.24.38.In per se vivente apparet primo quaternitas unius, en-


tis, unius entalis, et entis unialis.

I.24.39. Opifex, ad quaternitatem respiciens per se animalis,


quattuor fabricat partes principales mundi.

I.24.40. In quantum opifex ad exemplar formae unius in per


se vivente respicit, primam partem corporis mundani facit.

I.24.41. Inquantum opifex in forma unius videt unum unius


essentialis, facit deos mundanos illius partis; inquantum ens
unius essentialis, facit angelos in eadem parte; in quantum vi-
det unum entis unialis, facit demones ibi; inquantum esse entis
unialis, animalis ibidem facit.

I.24.42. Facit opifex alias partes proportionaliter ad suarum


formarum exemplaria sicut de primo est dictum; nec opportet
explicare, quia quilibet sciens viam analogizandi ex se poterit
deducere.

144
Las 900 tesis

I.24.35. Los dioses mencionados en el Fedro se han de distinguir


en cuatro tríadas: hacedora, guardiana, vital y transformadora.

I.24.36. Cuatro son los ejércitos de los dioses más recientes.


El primero habita en el primer cielo hasta el principio del aire;
el segundo, desde allí hasta la mitad del aire; el tercero, desde
allí hasta la tierra.

I.24.37. A cada uno de estos [ejércitos] corresponde otro cuá-


druple: ángeles, demonios y almas.

I.24.38. En el ser que vive por sí mismo, primero aparece la cua-


ternidad de lo uno, del ente, de lo uno entitativo, y del ente unial.

I.24.39. El artífice, contemplando la cuaternidad del ser que


vive por sí mismo, fabrica las cuatro partes principales del mundo.

I.24.40. En cuanto contempla el ejemplar de la forma de lo


uno en lo que vive por sí mismo, el artífice hace la primera parte
del cuerpo del mundo.

I.24.41. En cuanto ve lo uno de lo uno esencial en la forma de lo


uno, el artífice hace los dioses mundanos de esa parte; en cuanto ve
el ser de lo que es esencialmente uno, hace los ángeles en esa parte;
en cuanto ve lo uno del ente unial, hace allí los demonios; en cuan-
to ve el ser del ente unial, hace en el mismo lugar los animales.

I.24.42. El artífice hace las otras partes de manera correspon-


diente a los ejemplares de sus formas, como se dijo del primero.
No es necesario explicarlo, porque quien conozca la vía analó-
gica puede deducirlo por sí mismo.

145
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.43. Ad sapiens, pulchrum, bonumque dominum per inte-


llectum, amorem, et fidem ascendimus.

I.24.44. Sicut fides quae est credulitas est infra scientiam, ita
fides quae est vere fides est supersubstatialiter supra scientiam
et intellectum, nos deo immediate coniungens.

I.24.45. Sicut non omne corpus, sed perfectum anima partici-


pat, ita non omnis anima sed perfecta intellectu participat; om-
nia tamen uno participant.

I.24.46. Sicut secundum causalitatis ambitum, ita secundum


nature et gradus sublimitatem haec per ordinem se invicem ex-
cedunt: anima, Intellectus, Vita, Ens, et Unum.

I.24.47. Omnis ordo medius manet in antecedente stabiliter,


et in se firmat consequentem.

I.24.48. Sicut prima trinitas post unitatem est omnia intelligi-


biliter, commensurate, et finiformiter, ita secunda trinitas est
omnia vitaliter, vere, et infinitiformiter. Tertia est omne secun-
dum mixti proprietatem et pulchriformiter.

I.24.49. Prima trinitas manet tantum, secunda manet et pro-


cedit, tertia post processum convertit.

I.24.50. Aevum est supra per se animal in secunda et media


trinitate.

146
Las 900 tesis

I.24.43. Ascendemos al Señor sabio, hermoso y bueno por


medio del intelecto, del amor y de la fe.

I.24.44. Así como la fe que es credulidad está por debajo del


conocimiento, de la misma manera la fe que es verdaderamente
tal es suprasustancial respecto del conocimiento y del intelecto,
y nos une inmediatamente a Dios.

I.24.45. Así como no todo cuerpo, sino solamente el perfecto,


participa del alma, del mismo modo, no toda alma, sino sólo la
perfecta, participa del intelecto. Todas estas cosas, sin embargo,
participan de lo uno.

I.24.46. Tal como se da en el ámbito de la causalidad, también


según superioridad de naturaleza y grado, estas cosas se suce-
den en orden, sobrepasando la una a la otra: alma, intelecto,
vida, ente y uno.

I.24.47. Todo orden intermedio se apoya establemente en el


que lo antecede, y en sí da firmeza al que lo sucede.

I.24.48. Así como la primera tríada después de la unidad consis-


te en todas las cosas formadas de modo inteligible, conmensurable
y finito, de la misma manera, la segunda tríada consiste en todas
las cosas formadas en la vida, la verdad y lo infinito. La tercera es
todo lo formado según la propiedad de lo mixto y de lo bello.

I.24.49. La primera tríada sólo permanece; la segunda perma-


nece y procede; la tercera retorna después de la procesión.

I.24.50. La eviternidad se da por encima de lo que es animado


por sí mismo, en la tríada segunda, intermedia.

147
Giovanni Pico della Mirandola

I.24.51. Sicut intelligibilia causae sunt universarum spe-


cierum, ita intellectualia divisionum secundum genera commu-
nis, supermundana differentium secundum speciem; mundana
differentium secundum individuum.

I.24.52. Per supercoelestem locum habemus intelligere quod


de secunda trinitate plus est intelligibile quam intellectuale;
per subcoelestim concavitatem quod magis intellectuale quam
intelligibile. Per coelum id quod aeque utroque participat.

I.24.53. Quaecunque de supercoelesti loco in Phedro affirma-


tive dicuntur, de eo dicuntur non ut simpliciter primum, sed ut
habet ante se superiora genera quibus participat. Quaecunque
negative dicuntur, dicuntur ut analogie se habet ad primum bo-
num, quod est absolute caput omnium, non determinati ordinis
huius vel illius.

I.24.54. Ambrosia est analoga termino, et nectar infinito.

I.24.55. Sicut intellectus perfectus ab intelligibilibus quaeren-


dus est, ita virtus sursum ductiva ab intellectualibus; operatio
absoluta et sequestrata a materia ab ultramundanis; vita alata a
mundanis; expressio divinorum vera ab angelicis choris; repletio
eius, quae a diis est aspirationis, a bonis daemonibus.

148
Las 900 tesis

I.24.51. Así como las realidades inteligibles son causa de


especies universales, así también las intelectuales son causa de las
divisiones en los géneros comunes; las supramundanas, de las di-
ferencias en la especie; las mundanas, de las diferencias en los in-
dividuos.

I.24.52. Por “lugar supraceleste” debemos entender lo que en


la segunda tríada es más inteligible que intelectual; por “conca-
vidad subceleste”, lo que es más intelectual que inteligible; por
“cielo”, lo que participa en igual medida de uno y otro.

I.24.53. Lo que en el Fedro se dice positivamente del lugar


supraceleste, no se afirma en cuanto que él sea absolutamente
primero, sino en cuanto que es precedido por géneros superio-
res de los que participa. Lo que se dice negativamente, se afirma
en cuanto que se relaciona analógicamente con el primer bien,
que es cabeza absoluta de todas las cosas y no de ésta o aquélla
determinada.

I.24.54. La ambrosía es análoga al término; el néctar, a lo in-


finito.

I.24.55. Así como el intelecto perfecto debe ser pedido a los


inteligibles, así también la virtud que conduce hacia lo alto debe
ser pedida a las realidades intelectuales; una operación absoluta
y desligada de la materia, a las ultramundanas; una vida alada a
las mundanas; la verdadera expresión de lo divino, a los coros
angélicos; el cumplimiento de la inspiración que viene de los
dioses, a los buenos demonios.

149
CONCLVSIONES SECVNDVM MATHEMATICAM
PYTHAGORAE NVMERO .XIIII

I.25.1. Unum: Alteritas: et id quod est sunt causa numero-


rum: Unum unitorum: Alteritas generativorum: id quod est
substantialium.

I.25.2. In participatis numeris alie sunt species numerorum:


alie specierum uniones.

I.25.3. Ubi unitas punctalis cadit in alteritatem binarii: ibi


est primo triangulus.

I.25.4. Qui .i.ii.iii.iiii.v.xii. ordinem cognoverit: providentiae


distributionem exacte tenebit.

I.25.5. Per Unum: Tria: et Septem scimus in Pallade unifica-


tivum discretionis: causativam et beatificativam intellectus po-
testatem.

I.25.6. Triplex proportio Arithmetica: Geometrica: et Har-


monica: tres nobis themidos filias indicat: Iudicii: Iusticiae:
Pacisque existentes symbola.

I.25.7. Per secretum radii recti: reflexi et refracti in scientia


perspective: triplicis naturae admonemur: intellectualis: ani-
malis et corporalis.

150
CATORCE TESIS
SEGÚN LA MATEMÁTICA DE PITÁGORAS

I.25.1. El uno, la alteridad y lo que es son la causa de los nú-


meros. De los [números] unitivos, el uno; de los [números] ge-
nerativos, la alteridad; de los [números] sustanciales, lo que es.

I.25.2. En los números participados, unas son las especies de


números, otras las uniones de las especies.

I.25.3. Donde la unidad puntual cae en la alteridad [del núme-


ro] binario: ahí existe primeramente el triángulo.

I.25.4. El que conozca el orden 1, 2, 3, 4, 5 […] 12, tendrá


exactamente la distribución de la Providencia.

I.25.5. Mediante el 1, el 3 y el 7 conocemos en Palas lo unificati-


vo de la distinción y la potestad causativa y beatífica del intelecto.

I.25.6. La proporción triple: aritmética, geométrica y armóni-


ca, nos indica que las tres hijas de Temis: Juicio, Justicia y Paz,
existen como símbolos.

I.25.7. Advertimos [el secreto] de la naturaleza triple: intelec-


tual, animal y corporal, mediante el secreto del rayo recto, refle-
jo y refracto, en la ciencia de la perspectiva.

151
Giovanni Pico della Mirandola

I.25.8. Ratio ad concupiscentiam habet proportionem dia-


pason.

I.25.9. Irascibilis ad concupiscentiam habet proportionem a


diapente.

I.25.10. Ratio ad iram habet proportionem diatessaron.

I.25.11. Iudicium sensus in musica non est adhibendum: sed


solius intellectus.

I.25.12. In formis numerandis non debemus excedere quadra-


genarium.

I.25.13. Quilibet numerus: planus aequilaterus animam sym-


bolizat.

I.25.14. Quilibet numerus linearis symbolizat deos.

152
Las 900 tesis

I.25.8. La razón guarda con respecto a la concupiscencia una


proporción de un diapasón.

I.25.9. Lo irascible guarda con respecto a la concupiscencia


una proporción de diapente.

I.25.10. La razón guarda con respecto a la ira una proporción


de diatesarón.

I.25.11. El juicio del sentido no debe estar aplicado en la mú-


sica, sino sólo el del intelecto.

I.25.12. No debemos exceder de cuarenta en la enumeración


de las formas.

I.25.13. Cualquier número plano equilátero simboliza el alma.

I.25.14. Cualquier número lineal simboliza a los dioses.

153
CONCLVSIONES SECVNDVM OPINIONEM
CHALDEORVM THEOLOGORVM NVMERO .VI

I.26.1. Ordo separatorum principialis non est primus: ut pu-


tant aegyptii: Sed super eum est ordo fontalis unialiter supe-
rexaltatus.

I.26.2. Fatum non est necessitas primae potentiae seminalis:


Sed est intellectualiter participata habitudo animalium ratio-
num indeclinans a superioribus: inevitabilis ab inferioribus.

I.26.3. Substantiales rerum visibilium qualitates non a virtute


separata particulari ut credunt aegyptii: sed a primo receptacu-
lo fontis luminum per animalem splendorem dependenter resul-
tant.

I.26.4. Animae partiales non immediate ut dicunt aegyptii:


Sed mediantibus totalibus animis demoniacis ab intellctuali
splendore illuminantur.

I.26.5. Coordinatio intelligibilis non est in intellectuali coor-


dinatione ut dixit Amosis aegyptius: Sed est super omnem inte-
llectualem hierarchiam in abysso primae unitatis et sub caligine
primarum tenebrarum inparticipaliter abscondita.

I.26.6. Quicquid est a luna supra:purum est lumen: et illud


est substantia orbium mundanorum.

154
SEIS TESIS SEGÚN LA OPINIÓN
DE LOS TEÓLOGOS CALDEOS

I.26.1. El orden principal de los [seres] separados no es el pri-


mero, como piensan los egipcios, sino que sobre él está el orden
original, unialmente superexaltado.

I.26.2. El destino no es la necesidad de la primera potencia


seminal, sino la disposición de las razones animales participada
intelectualmente; indeclinable para las superiores e inevitable
para las inferiores.

I.26.3. Las cualidades sustanciales de las cosas visibles no


resultan de una virtud separada particular, como creen los egip-
cios, sino dependientemente del primer receptáculo de la fuente
de las luces por el esplendor animal.

I.26.4. Las almas parciales no son iluminadas inmediatamente


por el esplendor intelectual, como dicen los egipcios, sino a través
de las almas demoniacas completas que están en medio.

I.26.5. La coordinación inteligible no está en la coordinación intelec-


tual, como dice Amosis egipcio, sino que está por encima de toda jerar-
quía intelectual, dentro del abismo de la unidad primera y por debajo de
la calígine, imparticipadamente oculta, de las primeras tinieblas.

I.26.6. Cualquier cosa que esté encima de la luna es luz pura y


[ésta es] la sustancia de las esferas mundanas.

155
CONCLVSIONES SECVNDVM PRISCAM DOCTRINAM
MERCVRII TRISMEGISTI AEGYPTII NVMERO .X

I.27.1. Ubicunque vita: ibi anima: ubicunque anima: ibi


mens.

I.27.2. Omne motum corporeum: omne movens incorporeum.

I.27.3. Anima in corpore: mens in anima: in mente verbum:


tum horum pater deus.

I.27.4. Deus circa omnia atque per omnia: mens circa ani-
mam: anima circa aerem: aer circa materiam.

I.27.5. Nihil est in mundo expers vitae.

I.27.6. Nihil est in universo passibile mortis vel corruptionis.


Correlarium. Ubique vita: ubique providentia: ubique im-
mortalitas.

I.27.7. Sex viis futura homini deus denuntiat: per Somnia:


Portenta: Aves: Intestina: spiritum et Sybillam.

156
DIEZ TESIS SEGÚN LA ANTIGUA DOCTRINA
DEL EGIPCIO HERMES TRISMEGISTO

I.27.1. Dondequiera que está la vida, ahí está el alma; donde-


quiera que está el alma, ahí está la mente.

I.27.2. Todo lo que es movido es corpóreo: todo lo que mueve


es incorpóreo.

I.27.3. El alma [está] en el cuerpo, la mente en el alma, el


Verbo en la mente; entonces Dios es el Padre de éstos.

I.27.4. Dios está alrededor de todo y a través de todo; la men-


te [está] alrededor del alma, el alma alrededor del aire y el aire
alrededor de la materia.

I.27.5. Nada en el mundo está privado de vida.

I.27.6. Nada existe en el universo susceptible de muerte o co-


rrupción.
Corolario: En todas partes [hay] vida; en todas partes [hay]
providencia; en todas partes [hay] inmortalidad.

I.27.7. Por seis vías Dios anuncia al hombre el porvenir: los


sueños, los portentos, las aves, las entrañas, el espíritu y la Sibila.

157
Giovanni Pico della Mirandola

I.27.8. Verum est: quod non perturbatum: non determinatum:


non coloratum: non figuratum: non concussum: nudum: perspi-
cuum: a seipso comprehensibile: intransmutabile bonum ac pe-
nitus incorporeum.

I.27.9. Decem intra unumquemque sunt ultores: ignorantia:


tristitia: inconstantia: cupiditas: iniustitia: luxuries [deceptio]:
invidia: fraus: ira [temeritas]: malitia.

I.27.10. Decem ultores de quibus dixit secundum Mercurium


praecedens conclusio: videbit profundus contemplator corres-
pondere male coordinationi denariae in cabala: et praefectis
illius de quibus ego in cabalisticis conclusionibus nihil posui
quia est secretum.

158
Las 900 tesis

I.27.8. Verdadero es lo que no es perturbado, lo no determina-


do, lo no adornado, lo no figurado, lo no agitado, lo desnudo, lo
perspicuo, lo comprensible por sí mismo; el bien intransmuta-
ble y perfectamente incorpóreo.

I.27.9. Al interior de cualquiera existen diez vengadores: la ig-


norancia, la tristeza, la inconstancia, el deseo, la injusticia, la luju-
ria [la decepción], la envidia, la mentira, la ira [la temeridad] y la
maldad.

I.27.10. El profundo observador verá que los diez vengadores


de los que se habló en la conclusión precedente según Hermes,
corresponden a la mala coordinación denaria en la Cábala y a
los prefectos de ella, sobre los cuales no afirmé nada en las con-
clusiones cabalísticas porque es secreto.

159
CONCLVSIONES CABALISTICE NVMERO .XLVII
SECVNDVM SECRETAM DOCTRINAM SAPIENTVM
HEBREORVM CABALISTARVM QVORVM MEMORIA
SIT SEMPER IN BONVM

I.28.1. Sicut homo et sacerdos inferior sacrificat deo animas


animalium irrationalium: ita Michael sacerdos superior sacri-
ficat animas animalium rationalium.

I.28.2. Novem sunt angelorum hierarchiae quarum nomina.


Cherubim. Seraphim. Hasmalim. Haiot. Aralim. Tarsisim.
Ophanim. Tephsraim. Isim.

I.28.3. Quamvis nomen ineffabile sit proprietas clementiae:


negandum tamen non est quin contineat proprietatem iudicii.

I.28.4. Peccatum Adae fuit truncatio regni a coeteris plantis.

I.28.5. Cum arbore scientiae boni et mali in qua peccavit pri-


mus homo creavit deus soeculum.

I.28.6. Magnus aquilo fons est animarum omnium simpliciter


sicut alii dies quarundam et non omnium.

160
CUARENTA Y SIETE TESIS CABALÍSTICAS
SEGÚN LA SECRETA DOCTRINA DE LOS SABIOS
HEBREOS CABALISTAS, CUYA MEMORIA
SIEMPRE SE ENCUENTRA EN EL BIEN

I.28.1. De igual modo que el hombre y el sacerdote inferior


sacrifican las almas de los animales irracionales a Dios, así tam-
bién Miguel, el sacerdote superior, sacrifica las almas de los ani-
males racionales.

I.28.2. Existen nueve jerarquías de ángeles cuyos nombres


son: Cherubim, Seraphim, Hasmalim, Haiot, Aralim, Tarsisim,
Ophanim, Tephsraim e Isim.

I.28.3. Aunque el nombre inefable es la propiedad de la cle-


mencia, sin embargo no debe negarse que contiene la propiedad
del juicio.

I.28.4. El pecado de Adán fue la separación del reino del resto


de las plantas.

I.28.5. Con el árbol de la ciencia del bien y del mal, por el que
el primer hombre pecó, Dios creó el siglo.

I.28.6. El gran Aquilón es simplemente la fuente de todas las


almas, así como los otros días son la fuente de algunas y no de
todas.

161
Giovanni Pico della Mirandola

I.28.7. Cum dicit Salomon in oratione sua in libro Regum.


Exaudi o: coelum: per coelum lineam viridem debemus intelli-
gere quae gyrat universum.

I.28.8. Animae a tertio lumine ad quartam diem: et inde ad


quintam descendunt: inde exeuntes corporis noctem subintrant.

I.28.9. Per sex dies geneseos habemus intelligere sex extre-


mitates aedificii procedentes a Bresith: sicut procedunt cedri a
Libano.

I.28.10. Rectius dicitur quod paradisus sit totum aedificium


quam quod sit decima: et in medio eius est collocatus magnus
Adam: qui est Tipheret.

I.28.11. Dictum est ex Heden exire fluvium qui dividitur in


quatuor capita ad significandum quod ex secunda numeratione
procedit tertia: quae in quartam: quintam: sextam et decimam
dividitur.

I.28.12. Verum erit omnia pendere ex fato: si per fatum: fa-


tum supremum intellexerimus.

I.28.13. Qui noverit in Cabala mysterium portarum intelli-


gentiae: cognoscet mysterium magni Iobelei.

I.28.14. Qui noverit proprietatem meridionalem in dextrali


coordinatione: sciet cur omnis profectio Abraam semper fit ver-
sus austrum.

I.28.15. Nisi nomen Abraam “‫ ”אברהם‬id est he addita fuisset:


Abraam non generasset.

162
Las 900 tesis

I.28.7. Cuando Salomón, en su oración en el libro de los Re-


yes, dice: “escucho al cielo”, debemos entender por cielo una
línea verde, la cual gira alrededor del universo.

I.28.8. Las almas descienden de la tercera luz al cuarto día, de


ahí al quinto, y saliendo de ahí entran furtivamente en la noche
del cuerpo.

I.28.9. Por los seis días del Génesis, debemos entender las
seis extremidades del edificio procedentes de Bresith, así como
los cedros provienen de Líbano.

I.28.10. Es más correcto afirmar que el Paraíso es todo el edi-


ficio que decir que es la décima parte; en medio de él está colo-
cado el gran Adán, quien es Tipheret.

I.28.11. Se dice que del Edén sale un río que se divide en cuatro
brazos para indicar que, a partir de la segunda numeración proce-
de la tercera, la cual se divide en cuarta, quinta, sexta y décima.

I.28.12. Será verdadero que todo depende del destino, si por


destino entendiéramos destino supremo.

I.28.13. Quien conociera el misterio de las puertas de la inte-


ligencia en la Cábala, conocerá el misterio del gran Jubileo.

I.28.14. Quien conozca la propiedad meridional en la coordi-


nación de la diestra, sabrá por qué toda la partida de Abraham
fue siempre hacia el Austro.

I.28.15. Si el nombre Abraam no fuera Abraham, esto es


“‫”אברהם‬, con la “he” añadida, Abraam no generaría.

163
Giovanni Pico della Mirandola

I.28.16. Omnes ante Moysen prophetarunt per cervam uni-


cornem.

I.28.17. Ubicunque in scriptura fit mentio amoris maris: et


feminae: nobis mystice designatur coniuncto Tipheret et Chie-
neseth Israhel: vel Beth et Tipheret.

I.28.18. Qui media nocte cum Tipheret copulabitur: prospera


erit ei omnis generatio.

I.28.19. Eaedem sunt litterae nominis cacodemonis qui est


princeps mundi huius et nominis dei Triagrammaton: et qui sci-
verit ordinare transpositionem deducet unum ex alio.

I.28.20. Cum fiet lux speculi non lucentis sicut speculi lucen-
tis: erit nox sicut dies ut dicit David.

I.28.21. Qui sciet proprietatem quae est secretum tenebra-


rum: sciet cur mali demones plus in nocte quam die nocent.

I.28.22. Licet fiat multiplex coordinatio curruum: tamen in-


quantum attinet ad phylatteriorum mysterium duo sunt currus
ordinandi: ita ut ex secunda: tertia: quarta: quinta: fiat unus
currus: et sunt quatuor phylatteria quae induit Vau: et ex sexta:
septima: octava et nona fit secundus currus: et sunt phylatteria
quae induit ultima He.

I.28.23. Supra proprietatem penitentiae non est utendum ver-


bo dixit.

164
Las 900 tesis

I.28.16. Todos, antes de Moisés, profetizaron por medio de la


cierva de un solo cuerno.

I.28.17. En todas partes [donde] se hace mención en la Escri-


tura del amor entre marido y mujer, se designa místicamente
para nosotros la conjunción de Tipheret y de Chieneseth Isra-
hel, o bien de Beth y de Tipheret.

I.28.18. Quien se una con Tipheret a medianoche, tendrá toda


su generación próspera.

I.28.19. Son las mismas letras del nombre del cacodemón,


que es el príncipe de este mundo, y las del Triagramatón del
nombre de Dios, y quien sepa ordenar la transposición deducirá
lo uno de lo otro.

I.28.20. Cuando la luz del espejo no luciente llegue a ser como la


del espejo luciente, la noche será como el día, como afirma David.

I.28.21. Quien conozca la propiedad que es el secreto de las


tinieblas, sabrá por qué los malos demonios dañan más de no-
che que de día.

I.28.22. Aunque llegue a ser múltiple la coordinación de los


carros, no obstante, en lo que atañe al misterio de las filacterias,
dos carros ordenados, de tal modo que de la segunda, tercera,
cuarta y quinta se produzca un carro y sean cuatro filacterias que
cubre Vau, y de la sexta, séptima, octava, novena se produzca el
segundo carro, y sean las filacterias las que cubre la última He.

I.28.23. Sobre la propiedad de la penitencia no se debe utili-


zar el verbo “dijo”.

165
Giovanni Pico della Mirandola

I.28.24. Cum dixit Iob, qui facit pacem in excelsis suis:


aquam intellexit australem et ignem septentrionalem: et prae-
fectos illorum de quibus non est ultra dicendum.

I.28.25. Idem est bresith id est in principio creavit: ac si


dixisset in sapientia creavit.

I.28.26. Quod dixit anchelos chaldeus becadmim id est cum


aeternis vel peraeterna: triginta duas vias sapientiae intellexit.

I.28.27. Sicut congregatio aquarum est iustus: ita mare ad


quod tendunt omnia flumina est divinitas.

I.28.28. Per volatile quod creatum est die quinta: debemus


intelligere angelos mundanos qui hominibus apparent: non eos
qui non apparent nisi in spiritu.

I.28.29. Nomen dei quatuor litterarum: quod est ex mem:


sade: pe: et sa de: regno Davidis debet appropriari.

I.28.30. Nullus angelus habens sex alas unquam transformatur.

I.28.31. Data est circumcisio ad liberationem a virtutibus im-


mundis quae in circuitu ambulant.

I.28.32. Ideo circumcisio fit octava die: quia est superior quam
sponsa universalizata.

I.28.33. Nullae sunt litterae in tota lege quae in formis: co-


niunctionibus: separationibus: tortuositate: directione: defectu:
superabundantia: minoritate: maioritate: coronatione: clausura:
apertura: et ordine: decem numerationum secreta non manifestent.

166
Las 900 tesis

I.28.24. Cuando dijo Job: “quien hace la paz en sus alturas”,


entendió el agua austral, el fuego septentrional y los prefectos
de aquellos de quienes no se debe decir más.

I.28.25. Lo mismo es “Bresith”, esto es: “en el principio


creó”, que si hubiera dicho: “en sabiduría creó”.

I.28.26. Cuando dijo Anchelos el caldeo: “becadmim”, esto


es, “con los eternos” o “por los eternos”, entendió las treinta y
dos vías de la sabiduría.

I.28.27. Así como la congregación de las aguas es lo justo, así


el mar al que tienden todos los ríos es la divinidad.

I.28.28. Por lo volátil que fue creado en el quinto día, debe-


mos entender los ángeles mundanos que se aparecen a los hom-
bres, no a esos que no se aparecen sino en espíritu.

I.28.29. El nombre de Dios de cuatro letras, que se forma a par-


tir de: mem, sade, pe y sade, debe ser apropiado al reino de David.

I.28.30. Ningún ángel que tenga seis alas, jamás se transforma.

I.28.31. La circuncisión fue dada para la liberación de las


fuerzas inmundas que deambulan en círculo.

I.28.32. Por esto, la circuncisión se hace en el octavo día,


puesto que es superior a la Esposa universalizada.

I.28.33. No existen letras en toda la ley que no manifiesten los


secretos de las diez numeraciones en formas, conjunciones, sepa-
raciones, tortuosidad, dirección, carencia, superabundancia, pe-
queñez, grandeza, coronación, clausura, apertura y orden.

167
Giovanni Pico della Mirandola

I.28.34. Qui intellexerit cur sit dictum quod Moyses abscon-


dit faciem suam: et quod Ezechias vertit facies suas ad parie-
tem: sciet quae esse debeat orantis habitudo et dispositio.

I.28.35. Nulla res spiritualis descendens inferius operatur


sine indumento.

I.28.36. Peccatum Soddomae: fuit per truncationem ultimae


plantae.

I.28.37. Per secretum orationis antelucanae: nihil aliud de-


bemus intelligere quam proprietatem pietatis.

I.28.38. Sicut extrinsecus timor est inferior amore: ita intrin-


secus est superior amore.

I.28.39. Ex praecedenti conclusione intelligitur cur in Genesi


a timore laudatur Abraam: quem tamen scimus per proprieta-
tem pietatis omnia fecisse ex amore.

I.28.40. Quotienscunque ignoramus proprietatem a qua est


influxus super petitione quam petimus: ad dominum naris recu-
rrendum est.

I.28.41. Omnis anima bona: est anima nova veniens ab oriente.

I.28.42. Ideo Ioseph ossibus tantum sepultus est et non corpo-


re quia eius ossa erant virtutes et militie arboris superioris vo-
cati Sadich influentis ad terram superiorem.

I.28.43. Ideo Moysis sepulchrum nemo novit: quia exaltatus est


in Iobeleo superiore: et super Iobeleum misit radices suas.

168
Las 900 tesis

I.28.34. Quien entendiera por qué se ha dicho que Moisés es-


condió su rostro y que Ezequiel volvió su rostro contra el muro,
sabrá lo que debe ser la disposición y la apariencia del que ora.

I.28.35. Ninguna cosa espiritual que desciende más bajo,


opera sin atavío.

I.28.36. El pecado de Sodoma fue por la amputación de la úl-


tima planta.

I.28.37. Por el secreto de la oración matinal, ninguna otra


cosa debemos entender que la propiedad de la piedad.

I.28.38. Tal como el temor exterior es inferior al amor, así el


temor interior es superior al amor.

I.28.39. A partir de la conclusión precedente, se entiende por


qué, en el Génesis, Abraham es alabado por su temor, aunque
sabemos, a través de la propiedad de la piedad, que hizo todas
las cosas por amor.

I.28.40. Cuantas veces ignoramos la propiedad de la que vie-


ne el influjo sobre la petición que hacemos, se debe recurrir al
Señor de la Nariz.

I.28.41. Toda alma buena es un alma nueva que viene de Oriente.

I.28.42. José fue sepultado tan sólo en los huesos y no en cuer-


po, porque sus huesos eran virtudes y milicia del árbol superior
llamado Sadich, que dirige su influjo hacia la tierra superior.

I.28.43. Nadie conoció el sepulcro de Moisés, ya que fue exal-


tado al Jubileo superior y encima del Jubileo echó sus raíces.

169
Giovanni Pico della Mirandola

I.28.44. Cum anima comprehenderit quicquid poterit com­


prehendere: et coniungetur animae superiori: expoliabit indu-
mentum terrenum a se: et extirpabitur de loco suo et coniungetur
cum divinitate.

I.28.45. Sapientes Israhel post cessationem prophetiae per


spiritum: prophetarunt per filiam vocis.

I.28.46. Non punitur Rex terrae in terra: quin prius humilie-


tur militia coelestis in coelo.

I.28.47. Per dictionem Amen ordo habetur expressus quomo-


do numerationum procedant influxus.

170
Las 900 tesis

I.28.44. Cuando el alma comprenda todo lo que pueda com-


prender y [cuando] se una a las almas superiores, [el alma] se
despojará de su atavío terreno, se extirpará de su lugar y se uni-
rá con la divinidad.

I.28.45. Los sabios de Israel, después del cese de la profecía a


través del espíritu, profetizaron a través de la hija de la voz.

I.28.46. No se castiga en la tierra al Rey de la tierra, sin que


primero sea humillada en el cielo la milicia celeste.

I.28.47. Por la palabra “Amén”, se hace expreso el orden en


el que procede el influjo de las numeraciones.

171
ÍNDICE

Presentación, Ernesto Priani Saisó 7

Las 900 tesis

Praefatio 36
Prefacio 37

Conclvsiones secvndvm doctrinam latinorvm philosophorvm


et theologorvm Alberti Magni: Thomae Aqvinatis: Henrici Gandavensis:
Iohannis Scoti: Egidii Romani:
et Francisci de Maironis

Tesis según doctrinas de los filósofos y teólogos latinos


Alberto Magno, Tomás de Aquino, Enrique de Gante, Duns Escoto,
Egidio Romano y Francisco de Meyronnes

Conclusiones secundum Albertum numero .xvi 40


Dieciséis tesis según Alberto Magno 41
Conclusiones secundum Thomam numero .xxxxv 44
Cuarenta y cinco tesis según Tomás 45
Conclusiones secundum Franciscum numero .viii 54
Ocho tesis según Francisco de Meyronnes 55
Conclusiones secundum Iohanem Scotum numero .xxii 56
Veintidós tesis según Juan Duns Escoto 57
Conclusiones secundum Henricum Gandavensem numero .xiii 62
Trece tesis según Enrique de Gante 63
Conclusiones secundum Egidium Romanum numero .xi 66
Once tesis según Egidio Romano 67

349
Giovanni Pico della Mirandola

Conclvsiones secvndvm doctrinam arabvm qvi vt plvrimvm peripateticos se


profitentvr: Avenroem, Avicennam, Alpharabivm, Avempacem, Isaac,
Abvmaron, Moysem, et Mavmeth

Tesis según la doctrina de los árabes


que en su mayor parte se declaran peripatéticos: Averroes, Avicena,
Al-Farabi, Avempace, Isaac, Abumarón, Moisés y Mohamed

Conclusiones secundum Avenroem numero .xli 72


Cuarenta y una tesis según Averroes 73
Conclusiones secundum Avicennam numero .xii 82
Doce tesis según Avicena 83
Conclusiones secundum Alpharabium numero .xi 86
Once tesis según Al-Farabi 87
Conclusiones secundum Isaac Narbonensem numero .iiii 90
Cuatro tesis según Isaac de Narbonne 91
Conclusiones secundum Abumaron Babylonium numero .iiii 92
Cuatro tesis según Abumarón el Babilonio 93
Conclusiones Secundum Moysem Aegyptium .iii 94
Tres tesis según Moisés el Egipcio 95
Conclusiones secundum Maumeth Tolletium numero .v 96
Cinco tesis según Mohamed de Toledo 97
Conclusiones secundum Avempacem Arabem numero .ii 98
Dos tesis según Avempace el Árabe 99

Conclvsiones secvndvm graecos qvi peripateticam sectam profitentvr:


Theophrastvm, Ammonivm, Simplicivm, Alexandrvm, et Themistivm

Tesis según griegos que siguieron la escuela peripatética: Teofrasto,


Ammonio, Simplicio, Alejandro y Temistio

Conclusiones secundum Theophrastum numero .iiii 102


Cuatro tesis según Teofrasto 103
Conclusiones secundum Ammonium numero .iii 104
Tres tesis según Ammonio 105
Conclusiones secundum Simplicium numero .viiii 106
Nueve tesis según Simplicio 107
Conclusiones secundum Alexandrum Aphrodiseum numero .viii 110
Ocho tesis según Alejandro de Afrodisia 111

350
Índice

Conclusiones secundum Themistium numero .v 114


Cinco tesis según Temistio 115

Conclvsiones secvndvm doctrinam philosophorvm qvi platonici dicvntvr:


Plotini Aegiptii, Porphyrii Tyrii, Iamblici Chalcidei, Procli Lycii,
et Adelandi Arabis

Tesis según la doctrina de los filósofos que se dicen platónicos:


Plotino de Egipto, Porfirio de Tiro, Jámblico de Calcis, Proclo de Licia
y Adelando el Árabe

Conclusiones secundum Plotinum numero .xv 118


Quince tesis según Plotino 119
Conclusiones secundum Adelandum Arabem numero .viii 122
Ocho tesis según Adelando el Árabe 123
Conclusiones secundum Porphyrium numero .xii 126
Doce tesis según Porfirio 127
Conclusiones secundum Iamblicum numero .viiii 130
Nueve tesis según Jámblico 131
Conclusiones secundum Proclum numero .lv 134
Cincuenta y cinco tesis según Proclo 135

Conclusiones secundum mathematicam Pythagorae


numero .xiiii 150
Catorce tesis según la matemática de Pitágoras 151
Conclusiones secundum opinionem chaldeorum theologorum
numero .vi 154
Seis tesis según la opinión de los teólogos caldeos 155
Conclusiones secundum priscam doctrinam
Mercurii Trismegisti aegyptii numero .x 156
Diez tesis según la antigua doctrina
del egipcio Hermes Trismegisto 157
Conclusiones cabalistice numero .xlvii
secundum secretam doctrinam sapientum hebreorum
cabalistarum quorum memoria sit semper in bonum 160
Cuarenta y siete tesis cabalísticas según la secreta doctrina
de los sabios hebreos cabalistas, cuya memoria siempre
se encuentra en el bien 161

351
Giovanni Pico della Mirandola

Conclvsiones nvmero qvingentae secvndvm opinionem propriam: qvae


denaria divisione dividvntvr in conclvsiones physicas: theologicas:
platonicas: mathematicas: paradoxas dogmatizantes: paradoxas
conciliantes: chaldaicas: orphicas: magicas: et cabalisticas: in qvibvs
omnibvs nihil assertive vel probabiliter pono: nisi qvatenvs id vel vervm
vel probabile ivdicat sacrosancta romana ecclesia: et capvt eivs
benemeritvm svmmvs pontifex innocentivs octavvs cvivs ivdicio qvi
mentis svae ivdicivm non svmmittit: mentem non habet

Quinientas tesis según propia opinión que están divididas en:


1) físicas, 2) teológicas, 3) platónicas, 4) matemáticas,
5) paradójicas dogmatizantes, 6) paradójicas conciliantes,
7) caldeas, 8) órficas, 9) mágicas y 10) cabalísticas,
en las cuales no establezco nada de manera afirmativa o probable que
no sea juzgado verdadero o probable por la sacrosanta iglesia romana
y su jefe benemérito, el papa inocencio viii, al juicio de quien, aquel que
no someta el juicio de su mente, no tiene mente

Conclusiones paradoxe numero .xvii. Secundum propriam opinionem:


dicta primum Aristotelis et Platonis, deinde aliorum
doctorum conciliantes, qui maxime discordare videntur 174
Diecisiete tesis paradójicas según propia opinión
dichas primeramente por Platón y Aristóteles, y que, después
de éstos, se han intentado conciliar por otros doctores
que parecen discordar en grado sumo 175
Conclusiones philosophice secundum propriam opinionem numero .lxxx.
que licet a communi philosophia dissentiant: a communi
tamen philosophandi modo non multum abhorrent 180
Ochenta tesis filosóficas según propia opinión, que, aunque
se alejan de la filosofía común, no rechazan totalmente
el modo común de filosofar 181
Conclusiones paradoxe numero .lxxi. secundum opinionem
propriam nova in philosophia dogmata inducentes 202
Setenta y una tesis paradójicas según propia opinión
que introducen nuevos dogmas en la filosofía 203
Conclusiones in theologia numero .xxxi. secundum opinionem
propriam a communi modo dicendi theologorum satis diversam 222
Treinta y una tesis de teología según propia opinión bastante
diferentes del modo común de decir de los teólogos 223

352
Índice

Conclusiones secundum propriam opinionem numero .lxii.


in doctrina platonis de qua pauca hic adducuntur:
quia prima paradoxa conclusio totam sibi assummit platonis
doctrinam discutiendam 232
Sesenta y dos tesis según propia opinión de acuerdo
con la doctrina platónica, sobre la cual poco aquí ha sido discutido
porque la primera tesis paradójica asumió en sí misma
toda la discusión de la doctrina de Platón 233
Conclusiones secundum opinionem propriam
in doctrina Abucaten Avenan qui dicitur auctor De causis 252
Tesis según propia opinión sobre la doctrina
de Abucaten Avenam, quien se dice es el autor del De causis 253
Conclusiones de mathematicis secundum opinionem propriam
numero .lxxxv 256
Ochenta y cinco tesis según propia opinión sobre las matemáticas 257
Questiones ad quas pollicetur se per numeros responsurum 260
Cuestiones a las cuales se promete responder por los números 261
Conclusiones numero .xv. secundum propriam opinionem
de intelligentia dictorum Zoroastris et expositorum eius chaldeorum 272
Quince tesis según propia opinión sobre la comprensión
de las sentencias de Zoroastro y sus expositores caldeos 273
Conclusiones magicae numero .xxvi. secundum opinionem propriam 278
Veintiséis tesis mágicas según propia opinión 279
Conclusiones numero .xxxi. secundum propriam opinionem
de modo intelligendi hymnos orphei secundum magiam
id est secretam divinarum rerum naturaliumque sapientiam
a me primum in eis repertam 286
Treinta y una tesis según propia opinión sobre el modo de entender
los himnos de Orfeo según la magia, esto es, la sabiduría secreta
de las cosas divinas y naturales, descubierta en ellas primero por mí 287
Conclusiones cabalisticae numero .lxxi. secundum opinionem propriam:
ex ipsis hebreorum sapientum fundamentis christianam religionem
maxime confirmantes 296
Setenta y una tesis cabalísticas según propia opinión
que confirman máximamente la religión cristiana a partir
de los mismos fundamentos de los sabios hebreos 297

Índice de nombres 325

353