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República Bolivariana de Venezuela

Universidad Rafael Belloso Chacín

Doctorado en Ciencias Mención Gerencia

Filosofía de la Ciencia

Conceptos Básicos Para La Interpretación De La Filosofía De La Ciencias

Carlos Ramón Vidal Tovar


77024163

Profesora: Dra. Beatriz Sánchez Pirela

Maracaibo
Septiembre de 2010
Introducción
El trabajo a continuación presenta los conceptos investigados en fuentes bibliográficas
acordes a la necesidad de formar un lenguaje científico necesario para desarrollar la
filosofía de la ciencia.

Objetivo
Realizar una investigación bibliográfica que permita conocer ciertos aspectos básicos de
la filosofía de la ciencia.

Investigar los siguientes aspectos:

• Ciencia, teoría, experiencia, método y lenguaje.


• Filosofía, epistemología, teoría de la ciencia, filosofía de la ciencia,
Gnoseología, El plano lógico-estructural, el plano socio-contextual, conciencia y
racionalidad, subjetividad, objetividad, intersubjetividad e inobjetividad.
Enfoques o ¨Paradigmas¨ de la ciencia, Ciencia e investigación.

Desarrollo de Conceptos
Acción
(praxis): actos humanos que van precedidos de deliberación a la que sigue la decisión y
la ejecución consciente. Toda actividad emprendida por un sujeto humano con miras a
un fin. En este sentido se distingue de un simple suceso o un proceso natural y se opone
a pasión [1]. Es la operación de un agente por medio de la cual se introducen
modificaciones en una entidad distinta del agente. El agente puede ser concebido como
una causa; al causarse algo se produce una acción. También se llama "acción" —y asi
mismo "acto"[2]. las acciones humanas constituyen una clase de eventos en los que un
sujeto (el agente) produce algún cambio o cambios [3].

Conocimiento
Relación que se establece entre un sujeto y un objeto, mediante la cual el sujeto capta
mentalmente (aprehensión) la realidad del objeto. El proceso del conocimiento, así
entendido, constituye el objeto de estudio de la teoría del conocimiento. En las filosofías
críticas (Hume, Kant, por ejemplo), se circunscribe al objeto fenoménico. Se distingue
de creencia, en Hume, y de pensamiento en Kant [1]. Preguntas como:"¿Qué es el
conocimiento?", "¿En qué se funda el conocimiento?", "¿Cómo es posible el
Conocimiento?", etc., pertenecen a una disciplina filosófica llamada de varios modos:
"teoría del conocimiento", "crítica del conocimiento","gnoseología", "epistemología".
No nos ocuparemos aquí del significado de los diversos nombres de esta disciplina;
remitimos para ello al artículo GNOSEOLOGÌA. De momento la llamaremos "teoría
del conocimiento" y usaremos los términos 'gnoseológico' y 'epistemológico' como
adjetivos [2]. Ver Concepto sobre epistemología.

Sistematización
Acción o efecto de sistematizar. Que reduce a un sistema. Un conocimiento científico
adquiere significado en función de los conocimientos que guardan relación de orden y
jerarquía con él [4]. Una definición del sistema como conjunto de elementos
relacionados entre si y armónicamente conjugados, es acaso suficiente para una idea
común, pero no para una dilucidación filosófica. Ante todo, se plantea la cuestión de
saber si tales "elementos" son entidades o bien si se trata de conceptos o enunciados. En
segundo término, conviene destacar todavía el carácter peculiar de la conjugación. En
efecto, y para no referirnos sino a dos casos muy conocidos, no tiene la misma
significación el sistema si —tratándose de entidades— es un sistema "orgánico" o un
sistema "mecánico". En la significación que los estoicos daban al término, el σύστηµα
significaba primariamente orden (VÉASE), es decir, orden del mundo según el cual no
sólo todo lo real estaba sometido a una ley, sino que, además, el pensamiento seguía, o
debía seguir, la ley del orden sistemático [2].

Socialización
Este ejercicio cotidiano de contrastación con una racionalidad diferente de la de uno
mismo, pone en marcha la definición de la lógica interna de los trabajos a partir de sus
ideas centrales configuradoras. En esto consciste la socialización a la que este escrito se
refiere. Socializar en taller es dar a conocer los caminos de solución encarados a fin de
testearlos con parte de la comunidad educativa para construir el conocimiento mediante
los refuerzos del estímulo y la reprobación [5]. Proceso por el cual el individuo humano
recién nacido es modelado y convertido en un ser social. Proceso singular de
“amalgama psíquica” por medio del cual los sentimientos e ideas de la cultura se
incorporan de cierto modo a las necesidades y capacidades del organismo [6]. Lo que se
transmite o inculca de manera no intencional. Por ejemplo, la manera de hablar, el
acento diferencial de una región a otra, el hecho de usar o no malas palabras cuando se
conversa con extraños, el botar por la ventana de un vehículo una lata o cualquier otro
desperdicio [7].

Creencia
Juicio no probado [1]. Estado psicológico disposicional en virtud del cual una persona
asiente ante una proposición bajo determinadas circunstancias. El conocimiento de tipo
proposicional, tal y como se suele entender, supone un estado de creencia [3]. El
problema de la naturaleza de la creencia ha suscitado en el curso de la historia múltiples
dificultades. Por un lado se ha identificado la creencia con la fe; se ha opuesto al saber.
Por el otro, se ha sustentado que todo saber y, en general, toda afirmación tiene en su
base una creencia. Es obvio que en cada caso se ha entendido por 'creencia' una realidad
distinta. Entendida como fe, la creencia ha suscitado en el curso de toda la Edad Media
las conocidas formas de relación con el conocimiento. El motivo capital de las
especulaciones filosóficas medievales ha sido con frecuencia el de que la creencia como
posesión de la fe constituye el propio punto de partida de toda comprensión [2].

Opinión
Significado de doxa, en griego; debe definirse, en el contexto de la epistemología
platónica, en oposición a episteme, ciencia. La opinión es la forma de conocimiento
inferior a la ciencia y opuesta a ésta. Al contrario que la ciencia, a) la mera opinión
puede ser verdadera o falsa y b) es falible e inestable porque c) no se funda en razones
sólidas que la justifiquen. Platón suele afirmar que el objeto de la opinión es el mundo
físico (mientras que el objeto de la ciencia son las ideas inmutables). La mutabilidad e
inestabilidad del mundo físico sería, pues, la razón última de la inestabilidad propia de
la opinión como forma de conocimiento. La opinión versa sobre las cosas del mundo
sensible y es fuente de engaño, frente a la ciencia que trata sobre lo inmutable, las ideas.
[1]. Juicio considerado como verdadero, al que se ha llegado, en cierta medida, por
procesos intelectuales, aunque no de modo necesario con la prueba requerida para
tenerlo por evidente. Parecer o apreciación sobre una cuestión o particular
determinados: por ejemplo, con respecto a la pertinencia de una política. Afirmación de
un individuo considerado experto con respecto a un problema. Expresión a través de la
cual se manifiesta la ideología en la vida cotidiana [4].
Norma
Del latín norma “escuadra” y del griego gnomona, “acción de gnomon”, “el que mide”.
Criterio o patrón. Regla que se debe seguir o a la que se deben ajustar las operaciones.
Regla o criterio que sirve de referencia para emitir juicios. (Ander Egg) [4]. Cierta regla
o medida para la realización o consecución de algo. Así, se dice de la ley que es norma
objetiva de moralidad, y de la conciencia que es su norma subjetiva [8].

Valor

El término 'valor' ha sido usado —y sigue siendo usado en gran parte— para referirse al
precio de una mercancía o producto; La noción de valor en un sentido general está
ligada a nociones tales como las de selección y preferencia, pero ello no quiere decir
todavía que algo tiene valor porque es preferido, o preferible, o que algo es preferido, o
preferible, porque tiene valor. El concepto de valor se ha usado con frecuencia en un
sentido moral; mejor dicho, se ha usado con frecuencia el término 'valor' con la
calificación de 'moral'. Tal sucede en Kant cuando habla en Grundlegung zur
Metaphysik der Sitten, de un "valor moral" y, más exactamente, de un "valor
auténticamente moral" — echt moralischer Wert. [2] Aquello que es deseado, estimado
o aprobado. Los valores deben distinguirse de los ideales. Un valor es la vivencia real
de algo estimado; un ideal es la definición o concepto de lo que es –o debería ser–
vivenciado como valor [4]. La idea de valor en Nietzsche tiene tres aspectos: a) El valor
es condición de la vida. Es la vida la que hace valoraciones, pone y crea valores. A su
vez, los valores son condiciones para la conservación y aumento de la vida. Todo valor
que no aumente la vida acaba negándola y aniquilándola (nihilismo). b) Los valores son
puntos de vista, perspectivas sobre el mundo. Los valores establecen, así, diferentes
concepciones del mundo y de la vida. c) El valor está inscrito en el devenir, sujeto al
tiempo. No hay valores eternos e inmutables [1]. Lo que es digno de algo. Los filósofos
han distinguido las siguientes formas principales de valor: intrínseco, instrumental,
inherente y contributivo. El valor intrínseco puede considerarse básico y los demás
definibles en términos de él. Entre los diversos intentos de explicar el concepto de valor
intrínseco, algunos se ocupan fundamentalmente de la fuente del valor, mientras otros se
sirven del concepto de «ajuste» o «adecuación» del valor a determinados tipos de
emociones y deseos. [3].
Ciencia
(Lat. scientia): Conocimiento de las cosas por sus causas (vid. CAUSA). O, más
limitadamente, saber que incluye alguna garantía de su validez. Se diferencia del saber
vulgar o saber de hechos, y también del saber por la fe. En su origen, ciencia y filosofía
eran una misma cosa. Sólo a partir del siglo XIV comienzan a separarse del tronco de la
filosofía las ciencias particulares o ciencias de la Naturaleza.[8]. Explicación objetiva y
racional del universo. Eli de Gortari. “La ciencia consiste en crear teorías”. Albert
Einstein(Mencionado por M. Martínez). Conocimiento cierto de las cosas por sus
principios y causas. Cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado, que
constituye un ramo particular del humano saber. Enciclopedia Universal. Hecho de
conocer. La ciencia puede designar tanto un conocimiento teórico (matemático, por
ejemplo) como una habilidad práctica, una técnica. De manera más general, el término
puede significar el conjunto de las ciencias (es decir, siguiendo la clasificación de
Augusto Comte): matemática, astronomía, física, química, biología y ciencias humanas.
La historia de las ciencias revela que la matemática fue la primera que apareció
(antigüedad griega y aun egipcia) y que las últimas en aparecer fueron las ciencias
humanas. Bajo el punto de vista de sus objetivos, la matemática parece la ciencia más
sencilla, y la más compleja la ciencia humana (la “sociología”). El estudio filosófico de
las ciencias recibe el nombre de epistemología. Se hace una distinción entre las ciencias
de la naturaleza (fundadas por Dilthey en Alemania y por Augusto Comte en Francia):
las primeras son analíticas; su fin es proporcionar una expresión matemática de las
“leyes”, o relaciones constantes, entre los fenómenos; las segundas son
“comprehensivas” y dependen de un sentimiento y no de la medida objetiva. Las
ciencias se distinguen de la filosofía en que su vocación es conocer la materia, mientras
que la vocación de la filosofía es conocer el espíritu (Bergson); las ‘ciencias del
hombre” (sicología, sociología) quedan “a horcajadas” entre la ciencias experimental y
la filosofía propiamente dicha. Tipo de conocimiento humano que se caracteriza por su
objetivo –expresión del conocimiento en forma de reglas de ámbito general y su método
–científico. G. Orfelio León. El término ciencia deriva etimológicamente del latín scire,
que significa “saber”, “conocer”. El primer esbozo precursor de la ciencia – en cuanto
explicación de aquello que se tiene interés de comprender comienza con la mitología y
con la magia. Una y otra dan respuesta –en forma que, en esas circunstancias, es posible
a los interrogantes que los hombres se formulan en aquel momento. Más tarde, la crítica
a los mitos y a las prácticas mágicas constituyó un avance hacia la superación de las
explicaciones mitológicas. Aunque con muchos prejuicios, la acumulación de
observaciones permitió las primeras formulaciones precursoras de la ciencia: éstas
fueron las nociones de geometría, astronomía, física y química, formuladas por los
antiguos con anterioridad a los presocráticos. Las leyes de la palanca, las referentes a las
temperaturas de fusión y las de la caída de los cuerpos, fueron las primeras
formulaciones científicas; se trataba de juicios de la clase si (acontece....) siempre (se
da...). En nuestros días, se entiende por ciencia: -Un conjunto de conocimientos
racionales, ciertos o probables, que, obtenidos de una manera metódica y verificados en
su contrastación con la realidad, se sistematizan orgánicamente haciendo referencia a
objetos de una misma naturaleza, cuyos contenidos son susceptibles de ser transmitidos.
Ander Egg. El término “ciencia” deriva del latín scire, que significa “saber”, “conocer”.
Sin embargo, ya desde la antigüedad, este vocablo estuvo reservado para aludir a una
forma más elevada de conocimiento, distinta del conocimiento común o vulgar. La
“ciencia” no hacía referencia al conocimiento particular y concreto que se obtiene en
forma directa por los sentidos, sino a un conocimiento más general, preciso, riguroso,
sistemático y metódico, en una palabra, racional. La ciencia presenta dos dimensiones
bien diferenciadas: una teórica y otra práctica. En efecto, la ciencia sirve para “conocer”
y nos capacita para “actuar”. Sin embargo, estas dos dimensiones no han ido siempre
unidas en forma indisoluble a la ciencia. Los griegos estaban interesados en particular
en la primera de esas funciones, destacando la dimensión del “conocer”, siendo los
árabes, herederos del bagaje científico de los griegos, los primeros que destacaron la
función práctica y el carácter utilitario de la ciencia. Diccionario UNESCO de Ciencias
Sociales, tomo 1[4]. Se entiende, clásicamente, como el conocimiento universal y
necesario. Para Platón, se opone a opinión, doxa, que carece de esas características, y es
un conocimiento verdadero e infalible por estar basado en razones que lo fundamentan.
Sus enunciados son inmutables, al igual que el objeto a que se refieren: las ideas. Según
Aristóteles, conocimiento de las causas y principios. La noción aristotélica de ciencia
depende, en gran medida, de la de Platón, quien insistió en que la ciencia es
conocimiento "basado en razones", en causas. Según Aristóteles, la ciencia se distingue
de otras formas inferiores de conocimiento (sensación, experiencia) en que conoce no
sólo que algo es o sucede así, sino por qué es o sucede así. "Toda ciencia se ocupa de
causas" (Metafísica). Objeto de ciencia es lo universal y necesario. Tal concepto entrará
definitivamente en crisis en el siglo XX, abandonándose, especialmente, la explicación
causal, quedando en la búsqueda de leyes que se admiten como probables [3].
Teoría
Del lat. theoria, y éste del gr. theoría, de theorein, examinar. Conocimiento
especulativo considerado con independencia de toda aplicación. Serie de leyes que
sirven para relacionar determinado orden de fenómenos. Enciclopedia Salvat.
Conocimiento metódico y sistemático, referido a toda una ciencia o a parte de la misma,
que hacen posible la explicación de determinados problemas científicos. Las teorías no
sólo sintetizan nuestros conocimientos sino que nos permiten también ampliarlos y
profundizarlos, descubrir nuevos hechos y leyes, ya que poseen capacidad heurística. P.
Camarena, M. Castañeda. Compuesta por los principios o fórmulas de orden general
que tienen como fin explicar algún tipo de fenómeno o fenómenos. Explicación
sistemática de determinados aspectos de la realidad. Sistema de un saber generalizado.
Las teorías son formulaciones que pretenden explicar un aspecto determinado del
fenómeno. Se tiene una teoría cuando se atribuye un significado a un sistema de
símbolos, mediante adecuadas reglas de reducción. Las formulaciones teóricas reciben
el nombre de: conjeturas, principios, generalizaciones empíricas, modelos, hipótesis,
teorías o leyes. Tamayo. Se distinguen cuatro rasgos característicos en una teoría: a) ES
DINÁMICA. El incremento de conocimientos origina nuevos planteamientos de
problemas, y abre un nuevo camino para otras leyes, teorías e investigaciones. b) ES
GLOBAL. La teoría en su conjunto corresponde, de un modo más o menos imperfecto,
al objeto de estudio en su conjunto. c) ES ACUMULATIVA. Una teoría no suprime
enteramente las teorías anteriores, sino que conserva algunos de sus componentes. d) La
formulación de una teoría factual requiere dos tipos de principios: INTERNOS, que
indican las características de los fenómenos básicos a que se refiere la teoría, así como
de las leyes que explican esos fenómenos; y PRINCIPIOS PUENTE, que indican como
se relacionan los procesos considerados por la teoría con fenómenos empíricos con los
que estamos familiarizados, y que la teoría puede entonces explicar, predecir o
retrodecir. Actividad especulativa o contemplativa por contraposición a la práctica.
Opinión o sistema de pensamiento [8]. Conjunto de conocimientos que, por lo general,
se consideran independientemente de cualquier aplicación práctica, y sirve para explicar
y relacionar sistemáticamente la observación de determinados fenómenos [4]. Teoría es
contemplación. Esto es válido especialmente cuando consideramos la teoría como una
actividad humana y, por consiguiente, cuando usamos expresiones tales como 'vida
teórica" y 'existencia teórica', contraponiéndolas a expresiones como Vida práctica' o
Vida poética' ('productiva'). Podemos así definir la teoría como una visión inteligible o
una contemplación racional designa una construcción intelectual que aparece como
resultado del trabajo filosófico o científico (o ambos). Esta construcción ha sido
interpretada de muy diversas maneras, especialmente desde que los filósofos de la
ciencia han analizado el problema de la naturaleza de las teorías científicas. A este
problema han contribuido multitud de autores, pero sobre todo epistemólogos, lógicos e
historiadores de la ciencia. Especialmente destacadas han sido en este sentido las
contribuciones de autores como Pierre Duhem, Emile Meyerson, V. F. Lenzen y Max
Bom. Pero, en rigor, pocos han sido los lógicos y los epistemólogos que no han tratado
el problema. Las opiniones mantenidas han sido muy distintas. Para unos, la teoría es
una descripción de la realidad (la cual puede ser o descripción de percepciones o
descripción de datos de los sentidos). Para otros, la teoría es una verdadera explicación
(v.) de los hechos. Para otros, es un simbolismo útil y cómodo. Unos han insistido en la
función meramente manipuladora y operacional de la teoría; otros han declarado que la
teoría se refiere a las cosas mismas. Varios autores han manifestado que el análisis de la
naturaleza de la teoría plantea problemas epistemológicos, pero que éstos pueden ser
soslayados sin daño excesivo para el análisis, el cual debe limitarse a describir la
estructura de la teoría. Una reciente definición, la que ha dado R. B. Braithwaite en su
obra Scientific Explanation (1953, pág. 22), es particularmente interesante al respecto,
porque vemos en ella un intento de unificar diversos conceptos que otros autores
examinan separadamente: "Una teoría científica es un sistema deductivo en el cual
ciertas consecuencias observables se siguen de la conjunción de hechos observados con
la serie de las hipótesis fundamentales del sistema." Aunque algunos autores puedan
estar en desacuerdo respecto al postulado de la forma deductiva, es obvio que cuando
una teoría alcanza su estado de perfección ofrece o tiende a ofrecer tal forma. [2]

Experiencia
Vivencia personal de una situación repetida. Posee experiencia quien ha conocido una
realidad existencial, no sólo teóricamente. Experiencia sensible: captación de lo real a
través de las facultades sensitivas de conocimiento. La escuela empirista hace de la
experiencia sensible la única fuente válida de conocimiento [8]. (Kant): 1. Mero
agregado de datos perceptivos relacionados accidentalmente entre sí. 2. Conocimiento
empírico-objetivo obtenido por medio de percepciones enlazadas de un modo necesario
en virtud de la actividad apriori constitutiva del sujeto cognoscente. [1]. se usa en varios
sentidos: (1) La aprehensión por un sujeto de una realidad, una forma de ser, un modo
de hacer, una manera de vivir, etc. La experiencia es entonces un modo de conocer algo
inmediatamente antes de todo juicio formulado sobre lo aprehendido. (2) La
aprehensión sensible de la realidad externa. Se dice entonces que tal realidad se da por
medio de la experiencia, también por lo común antes de toda reflexión — y, como diría
Husserl, pre-predicativamente. (3) La enseñanza adquirida con la práctica. Se habla
entonces de la experiencia en un oficio y, en general, de la experiencia de la vida. (4) La
confirmación de los juicios sobre la realidad por medio de una verificación, por lo usual
sensible, de esta realidad. Se dice entonces que un juicio sobre la realidad es
confirmable, o verificable, por medio de la experiencia. (5) El hecho de soportar o
"sufrir" algo, como cuando se dice que se experimenta un dolor, una alegría, etc. En este
último caso la experiencia aparece como un "hecho interno"[2]

Método
(lat. methodus): Etimológicamente, "camino hacia". Todo sistema o técnica para la
investigación de lo que es o del hacer. Se divide en deductivo e inductivo, y también en
heurístico y didáctico. Descartes comenzó su replanteamiento de la filosofía
estableciendo el método de la "duda universal metódica" [8]. Conjunto de
procedimientos sistemáticos para lograr el desarrollo de una ciencia o parte de ella.
Manera determinada de procedimientos para ordenar la actividad a fin de lograr un
objetivo. Tamayo. La palabra método deriva de las raíces griegas metá y odos. Metá,
“hacia”, es una preposición que da idea de movimiento y odos significa camino, por
eso, etimológicamente, método quiere decir “camino hacia algo”, “persecución”, o sea,
esfuerzo para alcanzar un fin o realizar una búsqueda. De ahí que el método pueda
definirse como el camino a seguir, mediante una serie de operaciones y reglas fijadas de
antemano, de manera voluntaria y reflexiva, para alcanzar un cierto fin. La noción de
método cubre varias significaciones. En primer lugar, se habla de método en sentido
filosófico; se trata del sentido más general o global del término, y con él se hace
referencia al conjunto de actividades intelectuales que, con prescindencia de los
contenidos específicos, establece los procedimientos lógicos, formas de razonar, reglas,
etcétera, que hacen accesible la realidad a captar. A este nivel se habla de diferentes
métodos (no todos excluyentes entre sí): intuitivo, dialéctico, trascendental,
fenomenológico, semiótico, axiomático, reductivo, genético, formalista, por
demostración, por definición, inductivo, deductivo, analítico, sintético, experimental,
etcétera. Según las escuelas filosóficas, los métodos son reducidos a algunos de los que
acabamos de mencionar. Al método también se lo ha de considerar como ligado a un
dominio específico o particular; así, se habla del método de la física, del de la biología,
del de la sociología, del método o métodos del trabajo social, etcétera. Cada uno de
estos dominios comporta objetivos específicos y una manera de proceder que le es
propia. La aspiración a un método básico, aplicable a todos los fenómenos, es sólo eso:
una aspiración. No obstante puede afirmarse que los métodos están emparentados entre
sí. Para una mejor comprensión de lo que son y no son los métodos, digamos que ellos
ayudan a una mejor utilización de los medios para acceder al conocimiento de la
realidad, a fijar de antemano una manera de actuar racional y eficaz, a operar sobre la
misma realidad y a evaluar los resultados de acción, pero, por sí mismos, no llevan al
conocimiento, ni a la acción más eficaz, ni a la mejor manera de evaluar los resultados.
Un método de acción es una guía, un camino, un modo de aproximación, y no un
conjunto de certezas apodícticas, ya sea en relación con el conocimiento o las acciones
concretas. Ningún método es un camino infalible; es lo que los metodólogos expresan
diciendo “que la relación método-objetivo, método-fin, no es unívoca sino aleatoria”.
Ander Egg. Manera de proceder, sobre todo si es ordenada y sis temática: latín
methodus ‘método’, del griego métodos ‘modo de investigar; busca de conocimientos;
acción de ir detrás, de met- ‘detrás, después’ (véase meta) + odós ‘viaje’. Gómez de
Silva. / (Del griego meta, hacia, y odos, camino). Interrogarse sobre el “método” es
interrogarse sobre el “camino” seguido por una investigación. Conjunto de
procedimientos que conducen al espíritu a un procedimiento determinado: los “métodos
del espíritu” han sido el primer objetivo de la lógica; entre los senderos naturales del
espíritu, la lógica hace una distinción entre dos procedimientos muy generales del
pensamiento: la “deducción”) que consiste en descender de lo general a lo particular) y
la “inducción” (por la que el espíritu pasa de lo particular a lo general). Asimismo, entre
los movimientos más generales del pensamiento, se puede distinguir entre la “síntesis” y
el “análisis”. El estudio de los métodos de la investigación y del conocimiento científico
es el objeto de la “epistemología”. Esta ciencia fue sistemáticamente desarrollada por J.
S. Mill [4]. Se tiene un método cuando se sigue un cierto "camino", para alcanzar un
cierto fin, propuesto de antemano como tal. Este fin puede ser el conocimiento o puede
ser también un "fin humano" o "vital"; por ejemplo, la "felicidad". En ambos casos hay,
o puede haber, un método. En este sentido decía Platón que hay que buscar el camino
más apropiado para alcanzar el saber (Soph., 218 D), y cuando se trata del más alto
saber, el camino o circuito más largo (Rep., VI, 504, Β - E), ya que el más corto sería
inadecuado para tan elevado fin. También en este sentido hablaba Aristóteles del
método a seguir en "ética" (Cfr., por ejemplo, Eth. Nie., V, 1, 1129 á 6). En el presente
artículo nos confinaremos al método en filosofía y ciencia y, en general, en el
conocimiento. El método se contrapone a la suerte y al azar, pues el método es ante todo
un orden manifestado en un conjunto de reglas. Se podría alegar que si la suerte y el
azar conducen al mismo fin propuesto, el método no es necesario, pero se ha hecho
observar que: (1) ni la suerte ni el azar suelen conducir al fin propuesto; (2) un método
adecuado no es sólo un camino, sino un camino que puede abrir otros, de tal modo que
o se alcanza el fin propuesto más plenamente que por medio del azar y la suerte, o se
alcanzan inclusive otros fines que no se habían precisado (otros conocimientos, u otro
tipo de conocimientos, de los que no se tenía idea o se tema solamente una idea
sumamente vaga); (3) el método tiene, o puede tener, valor por sí mismo. Esta última
observación tiene pleno sentido especialmente dentro de la época moderna, cuando las
cuestiones relativas al método, o a los métodos, se han considerado como centrales y
como objeto a su vez de conocimiento: como tema de la llamada "metodología" [2].

Lenguaje.
Facultad que posee el hombre de comunicarse con los demás hombres mediante sonidos
articulados. Es la unión de la lengua más el habla, de las realizaciones abstractas
sistemáticas con la realización social del sistema. Conjunto de señales que dan a
entender algo; el de los ojos, de las flores, de los animales, de signos. Manera de
expresarse calificada de algún modo. El lenguaje es la capacidad básicamente humana
de asociar significado a determinados sonidos, con los cuales el hombre elabora,
expresa y comunica sus pensamientos. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que
siempre ha existido la tendencia a considerar el lenguaje natural impreciso para
enfrentarse con las cosas y los hechos. De ello ha surgido la necesidad de crear
lenguajes artificiales más exactos que, fundados en el ideal matemático, reduzcan el
razonamiento a cálculo. Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta
lo que piensa o siente. Lengua, sistema de comunicación y expresión verbal propio de
un pueblo o nación, o común a varios. Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero,
sencillo, técnico, forense, vulgar. Estilo y modo de hablar y escribir de cada uno en
particular. Uso del habla o facultad de hablar. Conjunto de señales que dan a entender
una cosa. El lenguaje de los ojos, el de las flores. Inform. Conjunto de signos y reglas
que permite la comunicación con un ordenador. De alto nivel. [4]. muchos pensadores
griegos equipararon de algún modo "lenguaje" y "razón": ser un "animal racional"
significaba en gran parte ser "un ente capaz de hablar" y al hablar, reflejar el universo.
Con lo cual el universo podía hablar, por así decirlo, de sí mismo a través del hombre.
El lenguaje es, o un momento del logos o es el logos mismo. El logos-lenguaje era así
equivalente a la estructura inteligible de la realidad. Desde los comienzos de la
"filosofía del lenguaje", por tanto, vemos hasta qué punto la cuestión del lenguaje y la
de la realidad como realidad están estrechamente imbricadas. En los artículos
consagrados a varios pensadores presocráticos, particularmente a Heráclito y
Parmenídes hemos tocado brevemente este punto. Limitémonos aquí a señalar que, no
obstante las diferencias entre dichos dos filósofos, coincidían cuando menos en
considerar el lenguaje como un aspecto de la realidad: la "realidad hablante". El
lenguaje es, en suma, en muchos presocráticos, "el lenguaje del ser". Los sofistas
examinaron el lenguaje tanto desde el punto de vista gramatical como retórico y
"humano". Uno de sus problemas magnos fue el de examinar en qué medida y hasta qué
punto los nombres del lenguaje son o no convencionales. Aunque las teorías de los
sofistas sobre el lenguaje no pueden reducirse a una sola fórmula, era muy común entre
dichos pensadores propugnar una doctrina convencionalista del lenguaje y de los
nombres. Los nombres son, según ello, convenciones establecidas por los hombres con
el fin de "entenderse". Este problema fue recogido por Platón en su diálogo Cratilo. En
este diálogo aparecen Cratilo (que representa a Heráclito) y Hermógenes (que
representa a Demócrito o a Protágoras). Cratilo defiende la doctrina de que los nombres
están naturalmente relacionados con las cosas; Hermógenes, la doctrina de que los
nombres son convenciones [2].

Filosofía
La significación etimológica de “filosofía" es amor a la sabiduría. A veces se traduce
filosofía por 'amor al saber'. Pero como los griegos —inventores del vocablo
'filosofía'—· distinguían con frecuencia entre el saber en tanto que conocimiento
teórico, y la sabiduría, en tanto que conocimiento a la vez teórico y práctico, propio del
llamado sabio, es menester tener en cuenta en cada caso a qué tipo de conocimiento se
refiere el filosofar. Esto se averigua por medio de un estudio de la historia de la filosofía
Antes de usarse el sustantivo 'filosofía', se usaron el verbo 'filosofar' y el nombre
filósofo', filo/sofoj. El verbo aparece en el pasaje de Herodoto donde Creso, al dirigirse
a Solón, le dice que ha tenido noticias de él por su amor al saber y por sus viajes a
muchas tierras con el fin de ver cosas: Empleo semejante se encuentra en Tucídides
oración fúnebre de Pericles a los atenienses: filokalou=men ga\r met' eu)telei/aj kai\
filosofou=men a)/neu malaki/aj, ama-mos la belleza, pero sin exageración, y amamos la
sabiduría, pero sin debilidad). Ninguno de los dos significados anteriores puede ser
considerado como "técnico". En forma del nombre 'filósofo' o 'el filósofo' aparece en
Heráclito, según Heráclito, que los hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas)
(Cfr., sin embargo, infra). Se atribuye a Pitágoras el haberse llamado a sí mismo filósofo
(Diog. Laer., I, 12; Cicerón, Tusc. Disp., V, 3, 8-9), pero se discute hasta qué punto, aun
en el caso de ser cierta la atribución, el ser filósofo significa para Pitágoras algo
semejante a lo que significó luego para Sócrates y Platón. El problema se complica por
el hecho de que, junto al término 'filósofo', se emplearon desde los pre-socráticos otros
vocablos: 'sabio', 'sofista', 'historiador', 'físico', 'fisiólogo' (véase FISIOLOGÍA y
SOFISTAS). Una primera precisión surgió cuando 'filosofar' se entendió en el sentido
de 'estudiar', esto es, de estudiar teóricamente la realidad. Sabios, sofistas, historiadores,
físicos y fisiólogos fueron entonces considerados por igual como filósofos. Las
diferencias entre ellos obedecían al contenido de las cosas estudiadas: los historiadores
estudiaban hechos (y no sólo hechos históricos), los físicos y fisiólogos, el elemento o
elementos últimos de que se suponía compuesta la Naturaleza. Todos eran, sin embargo,
hombres sapientes y, por lo tanto, todos podían ser considerados (según hicieron Platón
y Aristóteles) como filósofos. Otra precisión surgió cuando Heráclito (fr. 40) contrapuso
el saber del sabio —el que conoce la razón que todo lo rige y ama verdaderamente la
sabiduría— al saber del erudito La filosofía comenzó mezclada con la mitología o con
la cosmogonía. En este sentido hay una cierta relación entre cosmogonías como la de
Hesíodo (Theog., principalmente 116-38, ed. Rzach) y Ferécides (Eudemo, fr. 117, ed.,
Mullach; Diels-Kranz, 7 [71]) y las especulaciones de los presocráticos. Como antes
apuntamos, hubo, sin embargo, una diferencia en el método: descriptivo en los
"teólogos"; racional en los filósofos. Los motivos por los cuales tuvo lugar semejante
separación son muy complejos: algunos de ellos han sido mencionados en el artículo
sobre la filosofía griega (v.). Una cuestión que ha suscitado particular interés es la de si
la filosofía griega carece de antecedentes o los tiene en otras filosofías o, cuando menos,
formas de pensar. Las definiciones de la filosofía son múltiples. Común a ellas sólo
parece ser el hecho de que, como lo ha observado Simmel, la filosofía es en los diversos
sistemas filosóficos el primero de sus problemas. Análogamente, Josef Pieper ha
declarado que mientras preguntar "¿Qué es la física?" no es formular una pregunta
perteneciente a la ciencia física, sino una pregunta previa, preguntar "¿Qué es
filosofía?" es formular una pregunta filosófica — una "pregunta eminentemente
filosófica". Así, cada sistema filosófico puede valer como una respuesta a la pregunta
acerca de lo que es la filosofía y también acerca de lo que la actividad filosófica
representa para la vida humana. Cada una de estas respuestas es, por lo tanto, parcial.
Pero al mismo tiempo es necesaria si tenemos en cuenta que la filosofía se va formando
en el curso de su propia historia. Por lo tanto, la exposición de las definiciones dadas
por los diversos filósofos acerca de la filosofía puede considerarse como el conjunto de
las perspectivas desde las cuales la filosofía ha sido vista y no como una recopilación de
respuestas arbitrarias sobre el problema capital filosófico [2].

Epistemología
(Del griego episteme, «conocimiento », y logos, «razón», «explicación»), estudio de la
naturaleza del conocimiento y la justificación, y, más específicamente, el estudio de a)
sus características definitorias, b) sus condiciones sustantivas, y c) los límites del
conocimiento y la justificación. Las últimas tres categorías son representadas por las
controversias filosóficas tradicionales acerca del análisis del conocimiento y la
justificación, las fuentes del conocimiento y la justificación (por ejemplo, racionalismo
versus empirismo) y la viabilidad de una postura escéptica ante el conocimiento y la
justificación. [3]. La palabra 'epistemología', que literalmente significa teoría de la
ciencia, es de reciente creación y si la palabra ha sido recientemente creada es por que el
objeto al que ella se refiere es también de reciente aparición. No obstante, la etimología
del término epistemología es de origen griego. En Grecia el tipo de conocimiento
llamado episteme se oponía al conocimiento que se calificaba como doxa. La doxa era
el conocimiento vulgar u ordinario del hombre, no sometido a una rigurosa reflexión
critica. La episteme era el conocimiento reflexivo elaborado con rigor. De ahí que el
término epistemología se haya utilizado con frecuencia en su aceptación etimológica
como razón de ser, ciencia o teoría del conocimiento científico. Los autores escolásticos
distinguieron la llamada por ellos gnoseología o estudio del conocimiento y del
pensamiento en general, de la epistemología o teoría del modo concreto de
conocimiento llamado científico. Hoy en día, sin embargo, el término epistemología se
ha ido ampliando en su significado y se utiliza como sinónimo de teoría del
conocimiento. Así, las teorías del conocimiento específicas son también epistemología,
por ejemplo, la epistemología científica general, epistemología de las ciencias físicas o
de las ciencias psicológicas [1]. Estudio de origen, naturaleza, métodos y límites del
conocimiento humano. Etimológicamente, “teoría del saber” [4].

Teoría de la ciencia
Es el sentido de estudio crítico de los principios, hipótesis y resultados de las diversas
ciencias para determinar su origen y estructura lógica, su valor y su alcance objetivo.
Estudio de las ciencias en cuanto constituyen realidades que se observan, describen y
analizan. Filosofía de la ciencia que consiste en el estudio crítico de los principios, las
hipótesis y los resultados de las diversas ciencias, con el propósito de determinar su
origen lógico, su validez y su alcance objetivo. Doctrina de los fundamentos y métodos
del conocimiento científico [4].

Filosofía de la ciencia
Nivel del razonamiento lógico que nos conduce al concepto de ciencia y no como una
disciplina académica que utiliza muchas palabras en latín o en griego. Filosofía de la
ciencia como la auto limitación que se impone el pequeño niño filosofo para descubrir
aquellas maravillas del nuevo mundo que tienen un profundo sentido común. hay varias
formas en que la filosofía puede ocuparse de la ciencia. La primera de ella es
aprovechando los resultados más abarcadores de los descubrimientos científicos. Kant y
Hume hacen su reflexión filosófica a partir de la física newtoniana. Spencer y Comte a
partir del descubrimiento de la teoría de la evolución de las especies vivientes. Russell y
Whitehead a partir de la teoría de la relatividad. En esta perspectiva se aprovecha el
contenido de la ciencia, sus resultados. consiste en analizar los principios, presupuestos
y métodos científicos desde el punto de vista de su alcance, su verdad y su validez. Se
trata de un análisis epistemológico. Se hacen preguntas como las siguientes: ¿Cuáles
son los principios sobre los que descansa el conocimiento científico? La filosofía de la
ciencia piensa que las ciencias ponen en práctica algunos principios sin que se detenga a
analizarlos; y por tanto, sería función de la filosofía el esclarecimiento de los principios,
tarea que ella se impuso desde el principio según la definición aristotélica de que la
filosofía es el saber de los primeros principios. Otra pregunta que se hace la filosofía de
la ciencia es acerca de la naturaleza de la metodología científica. Por ejemplo, ¿es la
inducción el principal método científico? ¿O es la deducción? ¿O más bien una
combinación de ambos? ¿O no hay un método científico sino distintos métodos
científicos según las distintas disciplinas científicas? ¿Cuál es la base de la validez de
dichos métodos científicos? David Hume, por ejemplo, puso en aprietos los
fundamentos del método inductivo, sin que hasta el presente se haya logrado dar una
respuesta completamente satisfactoria a sus requisiciones. Debido a ello Karl Popper
piensa que el método inductivo no es el método científico, sino más bien el hipotético-
deductivo. Lanzamos hipótesis para explicar los hechos, y tratamos de refutarlas para
saber si resisten la crítica o no. Una tercera forma de filosofía de la ciencia es el analizar
la estructura conceptual de la ciencia. Aquí se hacen preguntas tales cómo, ¿Qué es un
concepto científico? ¿Qué es un concepto teórico y qué es un concepto observacional?
¿Qué es una ley científica? ¿Cuál es la naturaleza de las leyes científicas? ¿Qué es una
teoría científica, cuál es su estructura? etc. Debemos notar que la gran ventaja de la
filosofía es precisamente su potencia para el análisis conceptual debido a las
herramientas lógicas y epistemológicas con que cuenta. El científico hace ciencia, pone
en práctica sus métodos y estrategias; pero no siempre es plenamente consciente del
alcance conceptual de dichos métodos. Hoy en día predomina entre los filósofos de la
ciencia esta orientación de análisis conceptual de la estructura de la ciencia. Se ha
denominado a ésta una teoría internalista de la ciencia. La mayor parte de lo expuesto en
este libro se contextualiza en estas dos formas internalistas de la epistemología. En los
tres últimos capítulos se tendrán en cuenta algunos aspectos externalistas[9].

Gnoseología
Comprende el estudio sobre el origen y la naturaleza del conocimiento humano al
mismo tiempo que la validez de su contenido. En sentido estricto, la gnoseología es la
indagación filosófica acerca de la validez objetiva del conocimiento; y desde este punto
de vista se distingue y se relaciona con la lógica formal cuyo objeto son las relaciones
de los contenidos de pensamientos entre sí (estudio de las estructuras internas del
pensamiento: concepto, juicio, raciocinio) al mismo tiempo que las leyes genéricas del
pensamiento. La gnoseología estudia los mismos contenidos noéticos según su relación
al objeto y su función representativa de la realidad. [10]

Conciencia
El término 'conciencia' tiene en español por lo menos dos sentidos: (1) percatación o
reconocimiento de algo, sea de algo exterior, como un objeto, una cualidad, una
situación, etc., sea de algo interior, como las modificaciones experimentadas por el
propio yo; (2) conocimiento del bien y del mal. El sentido (2) se expresa más
propiamente por medio de la expresión 'conciencia moral', por lo que reservamos un
artículo especial a este último concepto. En el artículo presente nos referiremos
solamente al sentido (1). En algunos idiomas se emplean términos distintos para los dos
sentidos mencionados: por ejemplo, Bewusstsein, Gewissen (en alemán), consciousness,
conscience (inglés) respectivamente. El vocablo 'conciencia' se deriva del latín
conscientia —cuyoes una traducción de los vocablos griegos sunei/dhsuj, suneido/j o
sunai/sqhsij. El primero de dichos vocablos fue usado, al parecer, por Crisipo por vez
primera (Eucken, Ges. der phil. Terminologie [1879], reimp., 1960, pág. 175). El
sentido (1) puede desdoblarse en otros tres sentidos: (a) el psicológico; (b) el
epistemológico o gnoseológico, y (c) el metafísico. En sentido (a) la conciencia es la
percepción del yo por sí mismo, llamada también a veces apercepción. Aunque puede
asimismo hablarse de conciencia de un objeto o de una situación en general, éstos son
conscientes en tanto que aparecen como modificaciones del yo psicológico. Se ha dicho
por ello que toda conciencia es en alguna medida autoconciencia y aun se han
identificado ambas. En sentido (b) la conciencia es primariamente el sujeto del
conocimiento, hablándose entonces de la relación conciencia-objeto consciente como si
fuese equivalente a la relación sujeto objeto. En sentido (c) la conciencia es con
frecuencia llamada el Yo. Se trata a veces de una hipóstasis de la conciencia psicológica
o gnoseológica y a veces de una realidad que se supone previa a toda esfera psicológica
o gnoseológica [2].característica fundamental de nuestra existencia que resulta
realmente difícil de determinar. Las personas experimentamos fenómenos procedentes
del mundo, los cuales al ser observados ya dentro de nosotros mismos («por
introspección ») conducen a una experiencia de nuestra propia experiencia. Los objetos
de la conciencia pueden ser externos o internos. Al presionar con el dedo el borde de la
mesa somos conscientes de ese borde, pero también somos conscientes de sentir presión
(aunque, tal vez, no al mismo tiempo). Los filósofos, desde Locke hasta Nagel, han
insistido siempre en que nuestras experiencias tienen propiedades distintivas. Puede
resultar importante, entonces, distinguir entre las propiedades que poseen los objetos de
los que uno es consciente y aquellas otras propiedades que convienen a esa conciencia.
Supongamos que tenemos conciencia de un tomate rojo y redondo. El tomate, pero no la
conciencia de él, es el que es rojo y redondo. ¿Cuáles son, entonces, las propiedades de
la conciencia? En este punto nos encontramos con un profundo problema que divide a
los estudiosos en dos campos irreconciliables. Algunos materialistas, como Dennett,
insisten en que la conciencia carece de cualidades (o carece de propiedades que sean
características de sus objetos: las propiedades que atribuimos a nuestras experiencias
son realmente las que corresponden a los objetos experimentados). Esto abre el camino
a prescindir de las cualidades «fenoménicas» (qualia), esto es, a una serie de cualidades
que no parecen tener lugar en el mundo material. Otros pensadores (T. Nagel, Ned
Block) consideran tales cualidades como propiedades genuinas, optando por prescindir
de cualquier teoría que no tolere su presencia. Ciertos filósofos seguidores de la obra de
Frank Jackson se muestran convencidos de que las cualidades de la conciencia son
ineliminables e irreductibles para las propiedades materiales respetables, sosteniendo
que se trata de propiedades «epifenoménicas»: reales aunque sin efectos causales. Aun
hay otros pensadores, entre los que se encuentra Searle, que señalan lo que consideran
como una distinción fundamental entre el carácter «intrínsecamente subjetivo» de la
conciencia y el carácter «objetivo» y «público » de los objetos materiales, pero niegan
que esto lleve al epifenomenalismo [3].

Racionalidad
En su acepción básica, racionalidad es un concepto normativo que los filósofos han
intentado generalmente caracterizar de manera que, para cualquier acción, creencia o
deseo, si es racional, tendríamos que elegirla. Ninguna caracterización positiva
semejante se ha acercado a un consenso universal, porque, muy a menudo, hay varias
acciones, creencias o deseos rivales que pueden considerarse racionales. Identificar lo
racional con lo racionalmente exigido elimina la categoría de lo racionalmente
permitido. La irracionalidad parece ser una categoría normativa más fundamental,
porque aunque hay descripciones sustantivas enfrentadas de la irracionalidad, todas
ellas concuerdan en que decir de una acción, creencia o deseo que es irracional es
afirmar que ha de ser evitada siempre. Racionalidad es también un concepto descriptivo
que se refiere a las capacidades intelectuales, que normalmente comportan la capacidad
de usar un lenguaje, que distinguen a las personas de las plantas y de la mayoría de los
animales. Se discute si algunos animales no humanos, como los delfines y los
chimpancés, son racionales en este sentido. La racionalidad teórica se aplica a las
creencias. Una creencia es irracional cuando obviamente choca con lo que uno tendría
que saber. Esta caracterización de la creencia irracional coincide con la caracterización
psiquiátrica de la ilusión. Es un concepto relativo a la persona, puesto que lo que
obviamente choca con lo que una persona tendría que saber no tiene por qué chocar
obviamente con lo que otra persona tendría que saber. Según esta concepción, cualquier
creencia que no sea irracional es racional. Se han propuesto diversas caracterizaciones
positivas de las creencias racionales; por ejemplo: a) son las creencias que son evidentes
por sí mismas o pueden derivarse de creencias evidentes por sí mismas mediante
procedimientos fiables, y b) son las creencias que son consistentes con la inmensa
mayoría de nuestras creencias. La racionalidad práctica se aplica a las acciones. Para
algunos filósofos coincide con la razón instrumental; desde este punto de vista,
conocido como instrumentalismo, actuar racionalmente no quiere decir sino actuar de
un modo que sea máximamente eficiente en la consecución de los propios objetivos. Sin
embargo, son muchos los filósofos que advierten que la consecución de un objetivo
puede chocar con la consecución de otro, y exigen por tanto que se identifique la acción
racional con la que mejor cuadra con la consecución de los propios objetivos sólo
cuando se considere que esos objetivos forman un sistema. Otros añaden que todos esos
objetivos tienen que ser los que se elegirían si se tuvieran un conocimiento y
comprensión completos de lo que supondría su consecución. Según esta última
descripción de la acción racional, cada persona elige el sistema de objetivos por sí
misma y, amén de la consistencia no hay ningún punto de vista externo para evaluar la
racionalidad de ese sistema. Así, para una persona que tenga un determinado sistema de
metas sería irracional actuar moralmente. Hay otra descripción de la acción racional que
no es en absoluto relativa a las personas. Según esa caracterización, actuar
racionalmente es actuar basándose en principios universalizables, de manera que lo que
es una razón para alguien debe serlo para cualquiera. Un aspecto de esta caracterización
es hacer que sea racionalmente exigible actuar moralmente, convirtiendo así a la acción
inmoral en acción irracional. Sin embargo, si calificar a una acción de irracional es
afirmar que cualquiera mantendría que ha de ser evitada siempre, entonces no es
irracional actuar inmoralmente en beneficio propio o de nuestros amigos ni actuar
moralmente aun en contra del propio sistema de objetivos. Sólo una caracterización
negativa de lo racional como lo no irracional, que permite considerar racional actuar
moralmente o en concordancia con el propio sistema de objetivos, en la medida en que
esos objetivos satisfagan ciertos requisitos mínimos objetivos, parece plausible. [3]

Subjetividad
Se dice, ante todo, de la reducción de cualquier juicio al sujeto que juzga, es decir, de la
limitación de la validez del juicio al sujeto. El alcance de este subjetivismo, que puede
llamarse con toda propiedad gnoseológico, difiere según lo que se entiende por 'sujeto'.
En algunos casos, sujeto es simplemente la conciencia cognoscente, dan do inclusive a
este término un significado muy amplio, más allá de toda organización psicofísica. El
sujeto (sujeto trascendental, yo puro, etc.) tiende entonces cada vez más a identificarse
con el objeto, a convertirse en el conjunto de condiciones del objeto, por lo cual este
tipo de subjetivismo puede desembocar, como ha ocurrido en el neokantismo, en un
idealismo objetivista. En otros casos, el sujeto es el hombre en general, la especie
humana; finalmente, y en su sentido más habitual adoptado sobre todo cuando se da al
subjetivismo un sentido peyorativo, el sujeto es el sujeto individual. El subjetivismo es
entonces un relativismo del sujeto, esto es, una doctrina que relativiza toda proposición
haciéndola depender del sujeto. Sólo en los dos últimos casos puede hablarse de
subjetivismo; la concepción del sujeto como sujeto trascendental, como yo puro o
conciencia pura (kantismo, neokantismo, fenomenología trascendental) no es
subjetivista más que en un sentido muy vago, y por eso conviene no emplear para
designarla este término, alusivo a un relativismo que justamente intenta superar toda
filosofía trascendental. [2]

Objetividad
Condición de lo que es objeto, como opuesto a lo subjetivo (vid. SUBJETIVIDAD). Se
dice también de la intención de ver o expresar la realidad tal como es [8] Capacidad
para desprenderse de situaciones en las que se está implicado personalmente y para
examinar los hechos basándose en la prueba y la razón y no en el prejuicio y la
emoción, sin predisposiciones o prejuicios, en su verdadero marco. Posibilidad de
presentar los hechos tal como la experiencia nos los presenta, no tanto por la forma o
apariencia de estos, sino por la búsqueda científica de su esencia (núcleo racional) [4]

Intersubjetividad
Tan pronto como se admite que las proposiciones sobre cualesquiera fenómenos,
situaciones, asuntos, objetos, etc. son válidas únicamente para el sujeto que las formula,
se cae en el solipsismo (VÉASE), es decir, en la doctrina según la cual la validez de las
proposiciones es relativa a un solo sujeto. Pero en tal caso no hay posibilidad de
conocimiento objetivo en cuanto conocimiento válido para cualquier sujeto. Por otro
lado, cuando se prescinde del punto de vista del sujeto y se defiende un objetivismo
radical, no hay propiamente conocimiento —que es siempre conocimiento poseído por
sujetos— sino únicamente "lo conocido". Con el fin de seguir manteniendo el punto de
vista del sujeto, es decir, la idea de que el conocimiento es conocimiento poseído por
sujetos, y a la vez de mantener la validez objetiva del conocimiento, se han realizado
esfuerzos encaminados a ver cómo lo subjetivo —en cuanto subjetivo individual—
puede convertirse en "intersubjetivo". La intersubjetividad aparece entonces como un
puente tendido entre la pura subjetividad y la pura objetividad. El llamado "problema de
la intersubjetividad" se ha planteado en casi todas las filosofías que de alguna manera
han partido del sujeto y, por tanto, en gran número de filosofías modernas no sólo de las
llamadas "racionalistas", sino también de las llamadas "empiristas". Se ha planteado
con especial agudeza en el pensamiento idealista. Así sucede, por ejemplo, con
Descartes, Berkeley, Kant, y hasta con el inmanentismo (v.) — Mach, Schuppe,
Schubert-Soldern, etc. En todos estos casos se ha tratado de eliminar o atenuar el
posible solipsismo en que desembocaría un subjetivismo gnoseológico demasiado
pronunciado. Uno de los modos como se ha intentado evitar el citado solipsismo ha
consistido en subrayar que el sujeto de que se habla no es un sujeto empírico, sino un
"sujeto puro", un "sujeto trascendental", etc. El "sujeto puro" y el "sujeto trascendental"
son, en este sentido, intersubjetivos, pues no se refieren a ningún determinado sujeto,
sino al sujeto como tal o "sujeto en general". Otro de los modos de evitar el solipsismo
ha consistido en declarar que no hay —ni en el conocimiento ni en la realidad— nada
propiamente "subjetivo" ni nada propiamente "objetivo": los llamados "sujeto" y
"objeto" son "aspectos" de una sola "realidad", la cual es "neutral" con respecto a lo
pretendidamente "subjetivo" y "objetivo". La idea del sujeto como sujeto puro o
trascendental es característica de ciertas formas de idealismo. La idea de la realidad a la
vez subjetiva y objetiva es característica de ciertas formas de positivismo y
"sensacionismo". Tomado en toda su generalidad, el "problema de la intersubjetividad"
se refiere no sólo a la cuestión de la posibilidad de un conocimiento objetivo válido para
todos los sujetos que lo poseen, sino también a la cuestión del reconocimiento por un
sujeto cualquiera de otros sujetos. En muchos casos los dos problemas han estado
estrechamente relacionados entre sí, y han sido considerados como dos aspectos del
mismo problema. En otros casos los dos problemas han estado relacionados entre sí,
pero en tal forma que uno de ellos ha sido tratado como si condicionara al otro [2].
Paradigmas
Interesante y complejo es adentrarse en la definición de esta palabra y sus múltiples
matices. Fue recientemente rescatada por las ciencias metodológicas. Al principio, para
el griego significó modelo, ejemplo, y así pasó al latín tardío, utilizándose la palabra,
ampliamente en la lingüística como “esquema formal”. Un enunciado que enseñaba
todas las inflexiones de una palabra. La famosa palabra fue apropiada por la ciencia y su
metodología, variando su sentido. Thomas S. Kuhn, en su famoso libro “La estructura
de las revoluciones científicas” publicado en 1962, amplió el significado de la palabra
“paradigma” definiéndola como un conjunto de teorías, estándares y métodos que juntos
representan una forma de organizar el conocimiento, una forma de ver el mundo.
Paradigmas científicos, en el sentido que analiza Kuhn, es una manera de visualizar la
realidad que sirve de base para toda una corriente de pensamiento científico. (Budd,
Greiff ). R. Gallo. / Del griego parádeigma “modelo, ejemplo”, derivado de “yo
muestro”. En lingüística, conjunto de formas que sirven de modelo. Por extensión, el
término designa cualquier modelo teórico que sirve para explicar un conjunto de
fenómenos o hechos sociales que tienen relaciones sistemáticas entre sí [4]. término
usado por Thomas Kuhn (The Structure of Scientific Revolutions [La estructura de las
revoluciones científicas], 1962) para designar a un conjunto de creencias científicas y
metafísicas que forman un entramado teórico en el que pueden contrastarse, evaluarse y,
en caso de necesidad, revisarse las teorías científicas. La tesis principal de Kuhn, en la
que la noción de paradigma desempeña un papel central, se estructura en torno a un
argumento contra las concepciones del empirismo lógico del cambio de teorías
científicas. Los empiristas veían el cambio de teorías como un proceso continuo y
acumulativo en el que los hechos empíricos, descubiertos por observación o
experimentación, obligan a la revisión de nuestras teorías y, así, se suman a nuestro
conocimiento siempre creciente del mundo. Se afirmaba que, combinado con este
proceso de revisión, existe un proceso de reducción interteórico que nos permite
entender lo macro en términos de lo micro, y que en última instancia tendía a la unidad
de la ciencia. Kuhn mantiene que esta concepción es incompatible con lo que realmente
sucede en caso tras caso de la historia de la ciencia. El cambio científico ocurre por
«revoluciones » en las que un paradigma antiguo es destronado y reemplazado por un
entramado incompatible e incluso inconmensurable con él. Así, los pretendidos
«hechos» empíricos, aducidos en apoyo de la teoría antigua, devienen irrelevantes para
la nueva; las cuestiones planteadas y respondidas en el nuevo entramado se entrecruzan
con las del antiguo; en realidad los vocabularios de los dos entramados forman
lenguajes distintos, no fácilmente intertraducibles. Estos episodios revolucionarios están
separados por largos periodos de «ciencia normal», en los que las teorías de un
determinado paradigma son afiladas, refinadas y elaboradas. A veces se dice que estos
periodos lo son de «resolución de rompecabezas», debido a que los cambios han de
entenderse más como manipulaciones de detalle de las teorías para «salvar los
fenómenos» que como pasos que nos acercan a la verdad. Muchos filósofos se han
quejado de que la concepción de los paradigmas de Kuhn es demasiado imprecisa para
que pueda realizar el trabajo que le corresponde. De hecho, Kuhn, quince años después,
admitió que el término cubría por lo menos dos ideas distintas: a) los «elementos
compartidos [que] dan cuenta del carácter relativamente aproblemático de la
comunicación profesional y la relativa unanimidad del juicio profesional», y b)
«soluciones concretas a problemas, aceptadas por el grupo [de científicos] como, en un
sentido bastante usual, paradigmáticas» (KUHN, «Second Thoughts on Paradigms»,
1977). Kuhn propone los términos «matriz disciplinar» y «ejemplar», respectivamente,
para estas dos ideas[3].

Inobjetividad
Ver anexo tomado de
http://www.espaciovirtual.net/Epistem/Definiciones/ObjetividadIntersubjetividadInobje
tividad.htm

Investigación
Forma sistemática y técnica de pensar que emplea instrumentos y procedimientos
especiales con miras a la resolución de problemas o adquisición de nuevos
conocimientos. Es el proceso formal, sistemático e intensivo de llevar a cabo el método
científico del análisis, es decir, un procedimiento reflexivo, sistemático, controlado
y crítico, que permite describir nuevos hechos o datos, relaciones o leyes, en cualquier
campo del conocimiento humano. Puede ser:
1.- De acuerdo con el período en que se capta la información, el estudio es:
a) Retrospectivo. Cuya información se obtuvo antes de su planeación con fines ajenos al
trabajo de investigación que se pretende realizar. b) Retrospectivo parcial. Que cuenta
con una parte de la información; el resto está por obtenerse. (Para fines de clasificación
se considera como estudio retrospectivo.) c) Prospectivo. Toda la información se
recogerá de acuerdo con los criterios del investigador y para los fines específicos de la
investigación, después de la planeación de ésta.
2. De acuerdo con la evolución del fenómeno estudiado, el estudio es:
a) Longitudinal. Se mide en varias ocasiones la o las variables involucradas. Implica el
seguimiento, para estudiar la evolución de las unidades en el tiempo; por esto se
entiende la comparación de los valores de la, o las variables de cada unidad en las
diferentes ocasiones. b) Transversal. Se mide una sola vez la o las variables; se miden
las características de uno o más grupos de unidades en un momento dado, sin pretender
evaluar la evolución de esas unidades.
3.- De acuerdo con la comparación de las poblaciones, el estudio es:
a) Descriptivo. Sólo cuenta con una población, la cual se pretende describir en función
de un grupo de variables y respecto de la cual no existen hipótesis que se refieran a la
búsqueda sistemática de Asociaciones entre variables dentro de la misma población.
b) Comparativo. Existen dos o más poblaciones y se quieren comparar algunas variables
para contrastar una o varias hipótesis centrales. Los estudios comparativos, en lo que
toca a la forma de abordar el fenómeno. / (Delimitación del área o campo de estudio).
La delimitación del área o campo de estudio significa marcar las fronteras del estudio a
través de varias dimensiones, según el caso, pues no todas las investigaciones
comprenden el mismo tipo y número de dimensiones. La elaboración de una clara
delimitación del campo se lleva a cabo mediante dos procesos: uno señalando los
elementos que le son propios al tema: características históricas, geográficas, carácter
contradictorio, estructurales, etcétera. El otro, comparando el tema con diversos hechos
sociales análogos, a través de sus semejanzas y diferencias: ubicación teórica. Aquí
como en el apartado sobre la denominación, se recomienda describir los elementos de
cada dimensión: Dimensión temporal: siglo, década, lustro, año, semestre, mes, día,
comprendidos en el estudio. Dimensión geográfica-administrativa: continente, país,
región, estado, municipio, localidad, barrio, colonia, manzana, calle, centro
habitacional, edificio, etcétera, que abarca el trabajo. Dimensión económico-política:
estructura productiva, de poder, de control, etcétera. Dimensión psicosocial: procesos,
relaciones, incluidas las clases sociales, instituciones, tipos y formas de organización,
comunicación, valores, normas, etcétera. Dimensión demográfica: sectores de población
por sexo, estado civil; movimientos poblacionales, etcétera.
Conclusiones

Todo profesional interesado en proyectarse como investigador en la profundización del


estudio multidisciplinar y transdisciplinar necesita de un lenguaje tecno filosófico capaz
de darle el fundamento científico necesario para afrontar su entorno competitivo.
Referencias Bibliográficas
[1] APUNTES DE FILOSOFÍA II; I. E. S. PRÁXEDES MATEO SAGASTA.
SAGASTA DISTANCIA. CONSULTADO el 13 DE SEPTIEMBRE DEL 2010 EN
http://centros4.pntic.mec.es/~praxedes/filosofia/filosofia_2/unidad_0_b.pdf
[2] FERRATER MORA JOSÉ DICCIONARIO DE FILOSOFÍA EDITORIAL
SUDAMERICANA BUENOS AIRES; Quinta Edición; 1964

[3] Robert Audi (editor) DICCIONARIO AKAL DE FILOSOFÍA Traducción de


Huberto Marraud y Enrique Alonso Profesores titulares de Lógica y Filosofía de la
ciencia Universidad Autónoma de Madrid Ediciones Akal, S. A., 2004

[4] Gallo Rogelio. Diccionario de la Ciencia y la Tecnología; UNIVERSIDAD DE


GUADALAJARA 2000

[5] Céspedes Roberto; Socialización y tutoría Consultado El 13 De Septiembre Del


2010 En
http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libr
o=127&id_articulo=233

[6]. La socialización Por Pepe Alva Marzo 26, 2009 Consultado El 13 De Septiembre
Del 2010 En http://autorneto.com/referencia/domesticas/estudio/la-socializacion/

[7] Herrera Mariano; Educación vs. Socialización Consultado El 13 De Septiembre Del


2010 En
http://www.cice.org.ve/descargas/Educaci%C3%B3n%20vs%20socializaci%C3%B3n.p
df

[8] Glosario de conceptos filosóficos. Consultado El 13 De Septiembre Del 2010 En


http://www.filosofia.net/materiales/rec/glosari2.htm#n

[9] ROJAS OSORIO CARLOS INVITACION A LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA.


2001. Modulo UNAD; Bogota

[10]MORA PEDREROS PAULA A. 2009. Modulo de introducción a la filosofía.


UNAD; Bogota.

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