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8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

 guiados – conducidos, inducidos, llevados, no significa que somos robots, sino que el E.S
respeta nuestra voluntad. Ejm, alguien te ofende, el E.S te guía a perdonar.

 ¿A dónde nos va a guiar el E.S? – Juan 14.26

 Cosas- espirituales de Dios. El E.S no nos puede llevar a sectas ni herejías, si estas siendo
guiado por el E.S no puedes mezclar la Biblia con otras enseñanzas.

 El E.S nos guiara a la Biblia, porque la Biblia es la verdad y es inspirada por el E.S.

 La Biblia es la mente de Dios, no estamos capacitados para entenderla en su plenitud pero


debemos aplicarnos a aprender más de Dios (Juan 17.3), muchas veces nos quedamos
como los niños que cuando tienen 10 años no comprenden la física, algebra, etc. Su cerebro
aún no está desarrollado intelectualmente. 2 corintios 2:11-16.

 Quienes están superando la experiencia del pecado en sus propias vidas, haciendo morir las
obras que lo identifican, manifiestan claramente que son guiados por el Espíritu.

 Ninguno podría alcanzar esta experiencia a no ser que el poder divino de Dios, el Espíritu
Santo, actuando en ellos lo haga posible.

 El ser guiado por el Espíritu es la operación capacitadora para vivir en una dimensión
sobrehumana, es decir, en una forma que es contraria a la naturaleza heredada, que ni
desea sujetarse a Dios, ni tampoco puede hacerlo (v. 7).

Hijos de Dios-

Jesucristo es el Unigénito, el único de esa condición (Juan. 1: 14), nadie más que Él está en esa
relación de Hijo a Padre.

¿Cómo es posible que alguien pueda recibir ese título más que Él?
¿Quién tendrá derecho a llamarse hijo de Dios?

No se trata de una relación creacional de criatura a Creador. Se trata de una relación nueva en la
que Dios se constituye en Padre y ellos son constituidos en hijos suyos.

Todos los creyentes pasan a ser hijos de Dios (Jn. 1:12), pero también sólo ellos lo son. Ningún
otro tiene derecho a tan distinción.

La condición de hijos de Dios se alcanza por identificación con el Unigénito del Padre que es el
resucitado Señor.

La condición de hijos produce confianza y seguridad.


(Sal. 103:13, Lc. 11:11-13, Mal. 3: 17, Lc. 15: 18, Stg. 1: 17, Fil. 4:19).
8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis
recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

Espíritu de esclavitud –

Nacimos todos, nos gobernaba, nos hacía esclavos el miedo de perder trabajo, perder novia, el
dinero, etc. (Génesis 3.9-10), Dios nos dice que no debemos tener miedo a la vida – Juan 6:33.

El creyente se presenta aquí como una persona que ha sido liberada del espíritu de esclavitud. El
hombre natural en quien la vieja naturaleza se manifiesta y habita, está en temor.

Esta condición propia de la naturaleza adámica le hace sentir temeroso, viviendo durante toda la
vida en servidumbre por miedo a la muerte (He. 2:14-15).

Espíritu de adopción-

Adopción: ser colocado en la posición de un hijo, mas no es hijo legítimo. El hijo legítimo de Dios
es Jesucristo, nosotros fuimos adoptados.

Ojo, no todos son hijos de Dios, pero si todos son creación de Dios.

Con el sustantivo adopción se hace referencia al modo como Dios ha hecho que los cristianos
vengan a la relación con Él de hijos. La promesa es precisa: (Juan 1:12).

El proceso de adopción pasa primer por el de redención, consistente en comprar al esclavo para
hacerlo hijo.

La fe es el elemento instrumental por el que se llega a la condición de hijo de Dios (Gá. 3:25-26).

Pablo toma la adopción para ilustrar la nueva relación del creyente con Dios. En la cultura romana,
la persona adoptada perdía todos sus derechos en su familia anterior y ganaba los derechos de un
hijo legítimo en su nueva familia. Se convertía en heredero de las posesiones de su nuevo padre.

Asimismo, cuando uno acepta a Cristo, gana todos los privilegios y responsabilidades de un hijo en
la familia de Dios. Uno de estos privilegios notables es recibir la dirección del Espíritu Santo

Abba (palabra Hebrea)

Es un término arameo utilizado especialmente en el entorno familiar para hablar del padre o
dirigirse a él.

Es la forma habitual que Jesús utiliza, invocando a Dios con el nombre de Abba.

Los eruditos dicen que abbá, se usa como padre mío, es una forma intima de referirse al padre.

El término es una palabra infantil que ni implica falta de respeto al dirigirse al padre humano, sino
expresión de confianza y dependencia propia de un niño hacia su padre. (Ejemplos, pa, papi, papa,
jefe, viejo, papito, etc.).
El creyente se dirige al Padre con el respeto que Dios merece, pero también con la familiaridad y
confianza que da la condición de hijo. La intimidad personal de cada creyente con el Padre es la
gloriosa realidad resultante de la condición de hijo.

4 resultados de la doctrina de la adopción:

1. Romanos 8.15 acudimos a él como nuestro Padre antes de acudir a otro medio.
2. Gálatas 4.6, Gálatas 4.1-2
3. Hebreos 12.5-6

8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Para dar testimonio de la nueva posición de hijos de Dios, el Espíritu Santo testifica en la intimidad
del creyente que esto es un hecho.

Conclusión:

No nos decidimos a seguir la dirección del Espíritu para que Dios nos considere Sus hijos.

Al contrario, al llegar a ser de El por medio de la fe en Cristo, empezamos a recibir Su dirección y


a seguirla.

Sin embargo, cuando le obedecemos día tras día, el nuevo estilo de vida nos confirma que de
verdad hemos confiado en Cristo (8:14).

Al ser hijos auténticos de Dios, no nos acercamos a Él como esclavos, con miedo de despertar la ira
del amo (Rom 8.1, Rom 5.1).

Más bien nos acercamos con confianza, como hijos adoptivos. Podemos dirigirnos a Dios como a un
Padre cariñoso que nos ha elegido para ser Sus hijos. No tenemos por qué temerle porque Él nos
ama. (8:15). La paz y confianza que nos da el Espíritu de Dios confirman esta realidad (8:16).

¿Cómo saber si eres hijo de Dios?

Cuando pecas el E.S te redarguye de pecado

Tienes una lucha, entre tus dos naturalezas

Buscas estudiar la palabra de Dios, te apasiona leer su palabra, aprender

Siempre estás hablando de Cristo.