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1.

¿QUÉ SIGNIFICA “TOMAR INDIGNAMENTE


DE LA SANTA CENA”?
2. La Santa Cena es uno de los momentos más
solemnes de la vida del cristiano.

3. Muchas veces Dios me ha dado gran bendición


espiritual al participar de los elementos.

4. Como pastor, he compartido muchas reflexiones a


fin de preparar a los creyentes para participar de
la Santa Cena.

5. Una de las frases más impactantes, y hasta


aterradoras, del Nuevo Testamento aparece en el
contexto de la Santa Cena.

6. El Apóstol Pablo advierte en contra de ‘tomar


indignamente’ de ella.

7. Si lo haces, eres culpado del cuerpo y de la sangre


de Cristo, serás juzgado por Dios e incluso
pudieras enfermar o morir (1 Co. 11:27-32).

8. Esta severa advertencia nos lleva a preguntar:


“¿Qué significa ‘tomar indignamente de la Santa
Cena’?

9. ¿Cómo puedo tomar dignamente de la Santa Cena


y evitar ser juzgado e incluso morir?”

10. He escuchado a muchos pastores explicarlo así:


11. “Si esta semana no has vivido en santidad, no
tomes de la Santa Cena.

12. La persona que participa de la Santa Cena debe


estar caminando con Dios y andando dignamente
de su vocación”.

13. Me temo que, en el pasado, yo mismo llegué a


explicar estos versículos de la misma manera.

14. Aunque esta aseveración suena lógica a primera


vista, una reflexión más profunda nos indica que
no refleja la enseñanza bíblica.

15. EL TRASFONDO DEL ANTIGUO TESTAMENTO

16. Para entender esta enseñanza, tenemos que


remontarnos al significado de los sacrificios en el
Antiguo Testamento.

17. En la primera Pascua, Jehová ejecutó al


primogénito de toda casa que no tenía el marco
manchado por la sangre de un cordero.

18. El cordero era el sustituto que moría para salvar


al primogénito.

19. Años después, en el Templo, todos los días se


sacrificaba un cordero en la mañana y otro en la
tarde.

20. ¿Por qué tanto sacrificio?


21. (1) Porque el hombre es pecador y merece morir,
y

22. (2) porque, en su condición pecaminosa, no


puede acercarse a un Dios santo.

23. Los corderos ofrecidos diariamente morían como


sustitutos de la nación de Israel y preservaban la
presencia de Dios con Israel.

24. Todo este sistema enfatizaba algo: nadie merece


acercarse a Dios por sus propios méritos. Todos
somos pecadores y merecemos morir.

25. RELACIÓN CON LA SANTA CENA

26. ¿Qué tiene que ver todo eso con comer y beber
indignamente de la Santa Cena?

27. Reflexionemos un poco.

28. Cuando escuchamos las palabras de Pablo sobre


participar indignamente de la Santa Cena,
instintivamente evaluamos nuestro
comportamiento en los días anteriores a la Santa
Cena.

29. Llevamos a cabo un pequeño recuento mental. Va


algo así: “¿Fui lo suficientemente bueno la semana
pasada?”
30. Si leí mi Biblia, si oré, si fui a la iglesia, si no
cometí algún pecado escandaloso, entonces
pienso que puedo tomar de la Santa Cena.

31. Pero note la deficiencia de tal perspectiva.

32. ¿Cuán bueno tengo que ser para poder tomar de


la Santa Cena? Es algo totalmente subjetivo.

33. Si tomo o no tomo depende totalmente de cómo


me siento, y cómo me siento depende totalmente
de la vara de medir que yo mismo me pongo.

34. Por ejemplo, ¿cuántas veces debí leer mi Biblia


para ser digno de tomar? ¿Siete días? ¿Qué pasa
si leí cinco?

35. Quizás una persona dice: “Leí mi Biblia cinco días


esta semana. Me siento bien porque eso es un
avance para mí”.

36. Y por eso toma de la Santa Cena.

37. Otra persona dice: “Leí mi Biblia cinco días esta


semana. Me siento mal porque debí leer mi Biblia
todos los días”. Y por eso no toma.

38. Se presenta otra dificultad:

39. ¿por cuánto tiempo tuve que ser bueno para


poder tomar?
40. Si me porté mal hace un día, probablemente
siento que no puedo tomar.

41. Pero, si me porté mal hace diez días, ¿puedo


participar o no? ¿Cuándo caduca la culpa por mi
pecado?

42. ¿A qué quiero llegar? Si basamos nuestra


participación de la Santa Cena en si fuimos
buenos o no, es algo totalmente subjetivo e
ilógico.

43. Si queremos una base que sea objetiva, entonces


tendríamos que exigir la perfección absoluta.

44. O sea que solo la persona que ha sido perfecta


puede tomar de la Santa Cena.

45. Esta perspectiva contradice totalmente la


enseñanza de la Pascua, de los sacrificios diarios
en el Templo, de la Cruz de Cristo y de la Santa
Cena.

46. ¿Qué nos enseñan? Que nadie puede acercarse a


Dios por mérito propio. Nadie es digno. Nadie es
perfecto.

47. Todos tenemos que reconocer nuestro pecado y


nuestra indignidad.

48. El cristiano más maduro, el que tuvo una


semana espléndida en su vida espiritual, no fue
perfecto y no puede acercarse a Dios por mérito
propio.

49. Pero esto no es lo único que nos enseñan.

50. También nos enseñan que Dios proveyó un


Sustituto para que podamos acercarnos a Él a
pesar de nuestra indignidad.

51. Esa es nuestra gloriosa esperanza.

52. ¿QUÉ SIGNIFICA TOMAR INDIGNAMENTE?

53. No significa haber sido bastante bueno los días


anteriores a la celebración de la Santa Cena.

54. Entonces, ¿qué significa? Creo que hay dos


maneras en las que pudiéramos tomar
indignamente.

1. La primera es la más obvia: tomar de la Santa


Cena con indiferencia hacia tu pecado.
2. Esto ocurre cuando una persona ha pecado y no
le importa.
3. Cuando manifiesta negligencia y pasividad hacia
su pecado.
4.No ha confesado su pecado.
5. No se ha lamentado por su pecado.
6.No tiene intención de dejar su pecado.
7. Y, aun así, extiende su mano y toma de la Santa
Cena.
8.Pablo nos dice que esta persona come y bebe
juicio para sí.
9.Esta persona será disciplinada y castigada.
10. Hermano, no tomes indignamente, con
liviandad o ligereza.
11. Entiende la gravedad de tus pecados contra
Dios y la solemnidad de tomar de la Santa Cena.
12.
2. La segunda manera en que tomamos
indignamente de la Santa Cena: participar de la
Santa Cena creyendo que he sido lo
suficientemente bueno como para tomarla.
3. Es más sutil, pero me pregunto si Pablo tenía
también en mente esta perspectiva errónea que
algunos de nosotros tenemos.
4.Creo que esto es tomar indignamente porque
menospreciamos la gravedad del pecado y la
magnitud de la cruz de Cristo.
5. Cristo murió porque nadie es digno.
6.Todos necesitamos el cuerpo molido y la sangre
derramada de Cristo.
7.
8.¿QUÉ SIGNIFICA TOMAR DIGNAMENTE?
9.Déjame darte tres conceptos para meditar sobre
ellos.
10.
1. Debo reconocer mi pecado e indignidad.
2. Soy pecador.
3. Nunca seré lo suficientemente bueno como para
tomar de la Santa Cena con base en mis méritos.
4.Peco.
5. Todos los días peco.
6.Puedo hacer buenas cosas.
7. Puedo ser fiel a Dios.
8.A veces tengo días, semanas o incluso meses más
o menos buenos.
9.Pero ni esas “épocas doradas” son suficientes,
porque no soy perfecto.
10.
2. Debo aferrarme a la persona y obra de Cristo.
3. Puedo acercarme a Dios y tomar de la Santa Cena
porque Cristo murió en la cruz por mis pecados.
4.Como Cordero Divino, Cristo pagó por mi
maldad.
5. Porque Dios acreditó la justicia de Cristo a mi
cuenta ahora puedo acercarme a Él.
6. Dios me vistió de la santidad de su Hijo.
7. Me puedo acercar a Dios solamente por la
persona y obra de Cristo.
8.Esto me debe humillar.
9. Debe apagar mi orgullo y fariseísmo.
10. Yo no soy digno, pero puedo acercarme a
Dios y participar de la Santa Cena por los méritos
de Cristo y el perdón que Él ganó por mí.
11.
3. Debo confesar mis pecados específicos.
4.Igual que el Apóstol Pablo, quien puso su dedo
sobre un pecado específico de la iglesia de
Corinto (1 Co. 11:18-22; 1 Co. 11:33-34),
5. nosotros debemos obedecer su instrucción de
examinarnos a nosotros mismos para no ser
disciplinados por Dios.
6.Esto implica que la Santa Cena debe ser un
momento de reflexión y autoevaluación.
7. De esta manera, reconocemos la gravedad de
nuestros pecados, los confesamos a Él, y pedimos
que la sangre de Cristo nos limpie.
8.Al comer y al beber, estamos proclamando esta
realidad: seguimos necesitados de la persona y
obra de Cristo.
9.
10. CONCLUSIÓN
11. La siguiente ocasión que vayas a tomar de la
Santa Cena, evalúa tu vida, pero no para ver si
tienes mérito para tomar, sino para reconocer tu
indignidad, confesar tus pecados, y confiar en la
obra del Cordero de Dios que quita tus pecados.
12. Pastores, no usen la Santa Cena para
imponer culpa sobre el rebaño, sino para dirigir
su atención a la maravillosa obra de Cristo que
les hace dignos de tomar de ella y acercarse a un
Dios perfectamente santo.
13. Dejen que la maravillosa gracia y
misericordia de Dios les motiven a la santidad.

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